ORDENAMIENTO Y
REFORMA ECONÓMICA EN CUBA, 2021.
Por Franklyn Estruch Fernandez
PRIMERA PARTE
ANTECEDENTES Y CARACTER DE LA
REFORMA
Conservar la soberanía nacional, y
mantener la práctica de la justicia social, en un país con las características
internas y externas de Cuba; sin la ayuda ya de la Unión soviética y de los
países socialistas de Europa; sin una experiencia mundial, consolidada, en la
construcción del socialismo, ha sido un verdadero reto y proeza política, sobre
todo para la mayoría de pueblo residente permanente que, por fe y confianza, o
por falta de otras opciones, ha seguido y sigue allá, con la esperanza de que
algún día se saldrá del Hoyo, con la dignidad nacional no mancillada.
Yo era uno
de ellos, incluso me consideraba de los imprescindibles, a los que aludía
Bertolt Brecht. Un día, me salió el cansancio de tanto batallar (anécdotas al
margen), y no ver la luz al final del túnel; y terminé cruzando el Atlántico
con la familia, pero, sobre todo, por la falta de juventud, que me apremiaba a
ver cómo funcionaba la otra parte del mundo, antes de regresar al polvo.
Después de
una vida con carencias en Cuba, sobre todo después del 1991-92; el pasar a
vivir en un país desarrollado, o en la primera potencia del mundo (EEUU), donde
hasta con un trabajo (o pluri trabajo para muchos) en profesiones llamadas de
poco prestigio, y que nada tienen que ver con lo que estudiaste o lo que
ejerciste en Cuba, puedes obtener crédito hasta para una hipoteca o para un
coche nuevo; el cambio material fue deslumbrante. Esto ha llevado, a no pocos,
a comparar y sacar conclusiones a ultranza; a defenestrar hasta lo bueno de su
país de origen, y a buscar y fustigar culpables. Para muchos, solo importa que,
dejaron atrás las carencias materiales; y no aceptan ni admiten otra
explicación que, no sea, el “tiempo transcurrido o perdido”; y el argumento de
que “nadie, nadie, tiene derecho a equivocarse” Lo entiendo perfectamente, pues
hay una sola vida; pero tampoco es en blanco y negro.
En Cuba y
fuera de Cuba, la Reforma económica anunciada a partir del 1ro de enero
próximo, ha generado diversas expectativas. Personalmente, me alejo de los que,
desde la especulación, imaginan una “Cuba Nostálgica”, abstrayéndose de la Cuba
profunda y mayoritaria, existente antes de la revolución; y sobre todo de los
anexionistas y entreguistas. Trataré de ser objetivo y no dejarme engañar y
manipular por la depresión del inmigrante, por frustración o añoranza; e
ignoraré, todo lo que pudiera acercarme al odio, la crispación y la
intolerancia entre cubanos, en las redes sociales (nunca he podido odiar,
incluso a los que pretendieron hacerme daño). Tampoco caeré en la tentación y
facilismo, de criticar la Reforma anunciada, desde países, y sociedades con
modelos y economías muy diferentes; de extrapolar contextos y particularidades
totalmente diferentes. En cualquier caso, reconozco y respeto el derecho de
todos los cubanos residentes y no residentes, a opinar y ser escuchados.
Soy un tipo
positivo y proactivo; y siempre miro hacia delante. El vivir anclado en el
pasado, te bloquea el pensamiento y te envenena el alma, cuando no resultó como
quisiste o pensaste. Como muchos, tuve y tengo criterios propios; pero desde el
presente, y sin detentar responsabilidades gubernamentales y partidistas,
siempre es más fácil evaluar el pasado, y juzgar a sus decisores; y más sin
tener en cuenta el difícil escenario o entorno internacional, que ha tenido
Cuba desde el mismo 1959. Tal vez yo, en su lugar, y bajo las mismas
circunstancias, hubiese actuado de diferente manera, o tal vez no. Ya no tiene
importancia. Nunca he dejado de querer a mi país. He admirado y defendido su
dignidad; su defensa de la soberanía nacional, su solidaridad internacional; y
su coherencia y voluntad en política social. Incluso, en épocas difíciles de
serias limitaciones materiales y de recursos, se ha mantenido fiel a su
política de orientación y protección social; aunque no dejo de
reconocer que, por diferentes circunstancias, se han cronizado las carencias
materiales, sobre todo desde la desaparición de la URSS.
No puedo
evitar el pensar que, hubo oportunidades y momentos que se perdieron, y que
hubiesen permitido a la sociedad cubana, llegar a este momento en mejores
condiciones materiales y económicas. Nunca antes, la dirección del país había
encontrado el momento idóneo para una reforma a profundidad; ni siquiera cuando
desapareció el campo socialista en Europa y se nos oscureció todo; ni cuando se
renegoció, en condiciones muy ventajosas, la deuda externa con Rusia y el resto
del club de París; ni cuando el modelo chino y vietnamita, ya mostraba su buena
salud económica, al margen de determinadas concesiones en lo social, que no
había porque hacer. Con relación a esto último, solo comentaré que, al margen
de diferencias muy ciertas, en tradiciones e idiosincrasia, entre nuestros
pueblos y latitudes; del atractivo tamaño del mercado chino (+1300 millones de
hab.) para la inversión extranjera; y de la política exterior diferenciada de
EEUU hacia ellos, respecto a la seguida con Cuba, creo que el modelo chino y vietnamita,
resultaba muy “sacrílego”, lejano, y “cosa de chinos”. Dicho esto, no deja de
ser cierto que se adoptaron algunas medidas, pero muy distanciadas y aisladas
en el tiempo y en el espacio; que adolecían de carácter sistémico, de
creatividad y flexibilidad. Fueron cual paliativos y parches, a
contracorriente; bajo presión y no por convicción; cuando la economía pedía y
exigía cambios profundos en el modelo.
No obstante,
me reafirmo, en la funesta y determinante influencia del BLOQUEO ECONÓMICO,
COMERCIAL Y FINANCIERO de EEUU, sobre el destino de todos los cubanos, y en
todos los sentidos.; porque no sólo ha gravitado y gravita sobre la economía, y
las condiciones de vida de su población residente, sino también sobre las
mentes y las decisiones de la dirección del país. Soy politólogo de formación.
Desde mi experiencia y vivencias, mis pocos o muchos conocimientos de economía
y de historia económica, y desde la seriedad que exige el hablar sobre el
presente y el futuro del pueblo cubano, me referiré, sin dobleces, a la Reforma
económica que entrará en vigor, a partir del 2021. A esta altura de la vida, me
preocupa más mi honestidad y sinceridad que, el “Dorado” de querer quedar bien
con todos. Sigo, y seguiré siempre, “tomando partido”, y respetando el derecho
de los demás a hacer lo mismo.
Apuesto por
el paquete de Reformas o grupo de medidas de reordenamiento y estímulo a la
economía, anunciados por la dirección actual del país. La vida es más rica que
cualquier teoría; y en economía y política, 2+2 no son 4; pero por
primera vez, me permito imaginar la luz después de este largo túnel; y trataré
de explicarme concisamente.
Primero: El 1ro de enero del 2021, será un punto de inflexión para Cuba, los
cubanos y el socialismo en Cuba. Entrará en vigor, a nivel integral y de toda
la sociedad, un Paquete de reformas económicas que, sin apartarse del
socialismo, y su apego a la justicia social, si rompen con dogmas y paradigmas
asociados al modelo soviético y tradicional que, llegado un momento, han actuado
como freno y desincentivación al incremento de la productividad, la eficiencia
y el desarrollo del país. Se pretende con ello, sanear y recomponer las
bases económicas, y eliminar políticas-trabas que, han tenido contenida y
atenazadas las Fuerzas productivas, y subutilizado el gran capital humano
creado por la revolución. Se abre y flexibiliza el modelo, y con ello, se crean
las condiciones permanentes para su constante perfeccionamiento, con respaldo
constitucional, y dentro de ella; visto como proceso, y no en su inmediatez;
porque las reformas siempre necesitan de sus tiempos. Desde mis conocimientos
del modelo soviético, y mis vivencias comparativas in situ, en la ex URSS y en
Cuba, me referiré a, las principales diferencias que aporta la Reforma. Se pretende:
·
Asegurar la coexistencia, en igualdad
de condiciones de gestión, de la propiedad pública o estatal, de la privada
(autónomos, micro, pequeñas y medianas empresas, mixta), y cooperativa. Ya no
son acciones aisladas y limitadas a autónomos, capital mixto y cooperativas;
no, se crean nuevas formas de gestión, de interacción, cooperación y
flexibilidad entre ellas, y a nivel social
·
Despojar a la planificación central, de
su carácter rígido, abarcador extremo y paternalista, que acomoda y genera
dependiente, mata la iniciativa, la participación y el incentivo empresarial.
Es un gran paso porque, la planificación central, como instrumento de
diagnóstico, guía para el desarrollo del país, y contrapeso para asegurar los
servicios públicos, el consumo básico-estratégico productivo y no productivo,
las grandes inversiones, la investigación, la defensa; nunca el modelo
socialista renunciara a él, aunque poco a poco, pierda contenidos concretos. Lo
que fue un freno, por su interpretación y uso, sería ahora una fortaleza. Sigue
representando, pero en un nuevo marco de relaciones y facultades empresariales
y de ámbito territorial, el aseguramiento de los intereses empresariales-
sociales y de país. En paralelo, las empresas y gobiernos locales, adquieren
mayor independencia y facultades, pero asumen mayor responsabilidad
·
Recuperar y reforzar el papel del
trabajo y el salario, como principal fuente de ingreso y de estímulo al
trabajador, que se había perdido
·
Eliminar, gradualmente, las gratuidades
indebidas, y subsidios y subvenciones a producciones y empresas. Las
producciones estratégicas no rentables, tendrán que ser rentables en el tiempo.
La protección social a grupos, familias y personas vulnerables, se separa
definitivamente de la eficiencia empresarial; y para a ser subsidiado
directamente por la seguridad social
·
Flexibilizar y estimular la inversión y
presencia extranjera en la economía del país, y en proyectos internacionales,
por todas las vías y modalidades posibles
·
Romper con el modelo extensivo de
producción, y el apego a la maximización de la vieja tecnología o ya
ineficiente
·
Asegurar y desarrollar la demanda
interna, a partir del desarrollo de las producciones nacionales; y
viceversa.
·
Incentivar el desarrollo de las
investigaciones y su encadenamiento con las empresas de producción nacional; y
minimizar los tiempos entre los resultados investigativos y su aplicación a la
producción y los servicios.
Las
sociedades son entidades vivas, dinámicas, cambiantes. El capitalismo, donde la
competencia actúa y condiciona el desarrollo y redistribución de las fuerzas
productivas, y de las ganancias, también se ha visto obligado a aplicar políticas
intervencionistas y activas, sobre todo durante las grandes crisis económicas;
pero en general, la economía tiende a reajustarse sola, sin importar el coste
social. El socialismo histórico, conocido, por inexperiencia y/o defecto en su
diseño original, ha carecido de los mecanismos de retroalimentación, y de bases
jurídico-políticas y económicas flexibles, que permitieran a tiempo detectar
las infuncionabilidades y distorsiones; y poder corregir y actualizar el modelo
sin dogmatismo. Todo lo que hoy funciona bien, puede que mañana no. El modelo y
la teoría, eran muy rígidos; y la interiorización de la necesidad de cambios y
su rectificación consciente en el socialismo, duraba años; entre otras cosas
por el temor a perder el control de los cambios, y de un viraje hacia el
capitalismo; ante un entorno agresivo, muy influyente y subversivo. Esto
también es cierto, aunque algunos se empeñen en ver a Cuba, como un país muy
rico en recursos, y en un entorno internacional ideal y neutral
Encontrar el
equilibrio entre productividad-eficiencia-desarrollo, y justicia social; y
preservar el rol del partido y el poder del estado, representativo de la
mayoría constitucional, y desde una mayor transparencia, retroalimentación, y
participación real de las masas en la toma de las grandes decisiones, será
siempre, reto y verdadera garantía de la continuidad de la Revolución cubana.
Pero para Cuba es algo más. Conservar y desarrollar con éxito el socialismo, es
condición inequívoca para la preservación de su soberanía nacional.
Segundo: Esta Reforma, tiene un carácter inmediato e
imprescindible, y no tiene pinta de improvisación. Desde hace un buen
tiempo, esta reforma se viene estudiando, conformando y anunciando, pero la
decisión de acometerla ahora, en medio de las condiciones económicas más
difíciles y extraordinarias de Cuba, (después de la caída de la URSS),
motivadas por el recrudecimiento del bloqueo norteamericano en época de Trump,
y los efectos de la pandemia sobre el sector productivo y de servicios, sus rublos
exportables y la entrada de MLC; y dentro de un contexto histórico-social,
marcado por el cambio generacional y mental de la sociedad, denota que responde
a una imperiosa necesidad, concientizada e interiorizada por la dirección del
país.
Se ha cruzado
el Rubicón, y se está abocado al éxito porque otra salida no hay. El socialismo
en Cuba, la preservación de su soberanía, de las conquistas sociales; y de la
estabilidad social y política, se han puesto, todos, en el asador. El momento
escogido para la Reforma, pudiera parecernos un disparate; pero así funciona la
humanidad, la sociedad y nosotros mismos. Sólo las crisis, nos obligan a
grandes cambios, y a la adopción de grandes decisiones. Se ha tenido mucho,
mucho tiempo, para pensar en el reordenamiento y reforma socio económica de la
sociedad. La lentitud que hubo hasta aquí, puede ser su fortaleza.
Tercero: La Reforma económica, es garantista para nacionales y para
inversionistas extranjeros. Ofrece seguridad jurídica, en el espacio y tiempo, por
su carácter constitucional, y seguridad política por su consenso socio-político.
Este paso público, transparente e inteligente; esta nueva forma de ver, pensar
y reconstruir la sociedad socialista cubana, ya había sentado sus bases
legales, en la nueva constitución aprobada recientemente (2019) por el 86.8% de
la población residente, y donde no sólo se blindaron derechos sociales, sino
también, las diferentes formas de gestión estatal y no estatales, incluida la
inversión extranjera. Estas han encontrado su desarrollo legal, su
instrumentación concreta, a través de leyes, decretos leyes y resoluciones
(algunas aún en proceso de aprobación por la Asamblea nacional); con el
hándicap de que tienen que saber interpretar el espíritu de la constitución,
del que a veces nos alejamos por miedo o no oportuna actualización. No me cabe
dudas, sobre la garantía que ofrece una Reforma económica, que goza de respaldo
constitucional y jurídico; y del consenso político y social, expresado en la
coherencia y compatibilidad de la dirección máxima del partido, el gobierno, y
la sociedad civil; y la comprensión y apoyo de la inmensa mayoría de la
población residente. Para la conformación del paquete de reformas; se ha
consultado a empresarios, académicos, economistas y políticos; se han
escuchados los criterios y opiniones de la población; y tenido en cuenta las
experiencias extranjeras y sugerencias, etc.
Desde antes
de las primeras suposiciones o exteriorizaciones, sobre el contenido posible de
las Reformas, ya había algunos, con buena o mala fe (oportunistas, entusiastas
o convencidos), para los que las privatizaciones, la limitación, el
establecimiento del pluripartidismo, y la limitación al máximo de papel de
estado, eran y son la única solución para Cuba. Es decir, renunciar a la
justicia social, y abrir las puertas al capitalismo, a la “panacea” para todos
los países y personas, y entregar la soberanía nacional. El capitalismo es
desigual por naturaleza, por dentro y por fuera. Hay ejemplos positivos, sobre
todo europeos, de desarrollo y de acercamiento a ciertos niveles de justicia
social; pero hay otros, sobre todo, de países pequeños, que han sido la “puta”
del momento para el capital, para EEUU, que le ha dejado una economía
deformada, dependiente y amordazada, con mucha desigualdad territorial, y en lo
social.
En consenso
social, lo da otro gran grupo, la mayoría de la población residente, que,
aunque preguntaban y preguntan, cuestionan y sugieren, lo hacen desde su amor
patrio, respaldo a la revolución, y/o su preocupación por su bienestar. Eso es
normal que suceda, pues nuestro mundo es muy diverso; y exige ser más proactivo
e inclusivo. Y esa diversidad de intereses, sólo puede encontrar
encaje, bajo la mirada y observancia de la constitución, aprobada por la
mayoría; si no, la sociedad fuese un caos; y no solo en Cuba, no, también
en cualquier lugar. Es lógico que, mucha, mucha gente, no pueda dejar de
angustiarse, ante la incertidumbre que siempre generan los cambios a gran
escala; y la desconfianza que genera tantos años sin perspectivas
económicas
Al mismo
tiempo, nuestra época se caracteriza por un mayor acceso a la información y una
mayor exigencia de la población, en su participación en la toma de decisiones.
Bendita sea la sociedad moderna, por haber generado este acicate (sin dejar de
ser objeto de manipulación) que, además de exigencia y fiscalización popular,
aporta nuevas ideas, sugerencias desde la base, y envía constante alerta
social. No todo es malo. El debate, ayuda al esclarecimiento, aunque
inevitablemente posiciona, pero así es el mundo, y no hay que cogerle miedo. La
propia Reforma al modelo económico, demuestra que hay que cambiar el estilo,
para evitar el inmovilismo, que tanto daño ha hecho. Nadie posee la verdad
absoluta, y menos en la construcción de una sociedad socialista, donde aún se
está experimentando. Mientras más participen, y exijan, menos equivocaciones
habrá. Hay que renunciar a la imposición y pretensión de la unanimidad, que no
existen ni en la familia; convencer y no aplastar; persuadir y no imponer;
explicar una y otra vez; dar y encontrar argumentos, y siempre dentro de la
legalidad. Hay que minimizar el margen de interpretaciones personales,
burocráticas y de algunos dirigentes, sobre todo de la base e intermedios, a
las interpelaciones. Hasta hoy, las autoridades, se han empleado a fondo, a
través de comparecencias diarias en TV, radio, y entrevistas y declaraciones en
la prensa escrita y digital, de ministros y funcionarios de alto nivel;
esclareciendo dudas, y fundamentando los cambios. Hay que tratar siempre, de
ampliar el consenso social, sumando a partir del respeto mutuo.
SEGUNDA PARTE
Cuarto; La Reforma tiene un carácter sistémico,
interactivo y práctico. Estas reformas, no son objetivos y acciones
aisladas, desvinculadas unas de otras, no; son integrales y sistémicas;
realistas y prácticas; aplicadas al unísono, y al mismo tiempo, gradual y
flexible, según lo permita la evolución de la economía, y sin desproteger a
nadie. El paquete de reformas, como lo llamo, lo veo en tres grandes
grupos de objetivos y acciones: Reordenamiento y saneamiento, sin
políticas de choque + Políticas de estimulación económica empresarial e
individual + Estrategia económica de desarrollo:
I. ORDENAMIENTO
O SANEAMIENTO
1. Unificación monetaria y cambiaria: De las
dos monedas cubanas que circulaban en Cuba, se elimina el CUC, que funcionaba
como moneda libremente convertible al USD, menos un recargo del 10%. Se aprueba
el peso cubano, el CUP, ya existente y devaluado a 1x24 CUC, desde antes, como
única y exclusiva moneda de circulación nacional, para todas las personas
naturales y jurídicas8 del país. Se traspasa la misma tasa cambiaria del CUC al
USD (1x24); susceptible de variación, en la misma medida que se fortalezca la
economía, y el CUP. Por su naturaleza, esta decisión presupone:
2. Reajuste y revisión de precios de productos
minoristas y mayoristas (fundamentales y llamados estratégicos).
Obligatoriamente, había que reajustar precios a una sola moneda (CUP), lo más
cercano al precio actual (convertido), y con el menor subsidio posible, si se
quiere sanear la economía. Donde había dos monedas circulando oficialmente, y
dos precios, como mínimo, había que convertirlos todos a un solo precio para
todos; pero bajo las siguientes premisas. Algunas medidas concretas anti
shock, y de contención inflacionaria:
·
Mantener la canasta básica
alimenticia (vía tarjeta de abastecimiento o racionamiento), aunque ya sabemos
que es muy básica.
·
Fijar precios de un grupo de
productos alimenticios no normados, que complementan a los de la canasta
·
Fijar precios o topes, al mercado
mayorista, para que no incidan negativamente en los precios minoristas. Se
trata de evitar o contener, la tentación de productores, empresarios, estatales
o privados, e intermediarios, a incrementar precios para obtener más ganancia
·
Facultar a los gobiernos locales
para en el aseguramiento de la oferta en alimentos y precios de la gastronomía
ligera, y comedores; y para topar precios en el mercado libre
·
Desmontar la afianzada practica
de subsidio a productos y productores, pero mantenerlo y acercarlo directamente
a los grupos sociales y personas vulnerables
·
Mantener los precios actuales de
materiales de la construcción, combustible, etc.
En todos
los casos, se busca evitar que se disparen los precios, la inflación; porque las
disponibilidades productivas, económicas y financieras del estado son las
mismas. En esta etapa, se trata de un reacomodo y reordenamiento de lo
que se tiene; y no de un incremento de la distribución y mejoramiento de las
condiciones de vida
3. Reforma, salarial a escala, de pensiones y de
prestaciones de la seguridad social, en CUP, en correspondencia con su
valor cambiario 1USDx24. Si hay cambio en la moneda y su tasa de cambio, con la
consiguiente incidencia en los precios; tienen que moverse los ingresos. Había
que revisar y reajustar los ingresos de la población, a partir de un mínimo,
que se marcó como monto de pensión mínima de jubilación = 1520.00 CUP
Para ello, se partió de una
nomenclatura de productos y servicios básicos, y de su costo y precios,
denominada Canasta básica (alimentación normada, agua, electricidad, telefonía
fija, transporte, gastos menores de alimentación de gastronomía ligera etc.),
que, en teoría, sería asequible para una pensión mínima. Y aunque
previsiblemente, podría ser insuficiente; porque las viandas, hortalizas,
frutas y otros cárnicos, se adquieren en el mercado agropecuario, que
presumiblemente subirá sus precios hasta 3 veces, pero que pudiera rebasar las
barreras de contención. Siempre estará la opción de la seguridad social, para
proteger a los grupos sociales, familias y personas más vulnerables; protegidas
y compensadas con prestaciones y servicios muy específicos, en el
reordenamiento, y dentro de lo posible. No habrá hambruna, ni corte de
servicios básicos pagos (la educación y la salud seguirán siendo gratuitos),
para las personas de menos ingresos, pero la situación puede llegar a ser
tensa, mientras se reacomoda la economía, crece la productividad, y mejora la
oferta. De mantenerse la oferta y contenerse la tendencia a la subida de los
precios, y con ellos mantener la inflación en niveles permisibles, la nueva
política de revaluación y ajuste salarial, incentivará la incorporación de
ciudadanos a actividades lícitas, disminuirían los ingresos ilegales, y
el salario se recuperaría, como principal
base y fuente de ingresos y estimulación para los ciudadanos
Las tiendas en MLC, que operarán con
tarjeta magnética, no desaparecerán por el momento, porque no se tiene la MLC o
divisa para financiar su oferta, entendida como no básica; y que en muchos
aspectos la cubrían ciudadanos naturales-mulas, con la consiguiente fuga de
divisas del país. Ahora, la comercialización de muchos de esos productos, sobre
todo electrodomésticos, insumos y alimentos otros, los asumirá el estado, con
precios más asequibles que los del mercado negro; pero por el momento se tendrá
que autofinanciar. Parte de su ganancia, será destinada a subsidiar productos
con precios normados o controlados, cuyo precio no cubre su costo. Parecería una
injusticia; algunos lo ven alejado del socialismo, no lo entienden, o
simplemente buscan una razón para crear mala sangre; pero, en cualquier caso,
no hay alternativa por el momento
4. Revisión y reorientación de política de
subsidios, hacia los grupos y personas más vulnerables, y no a productores o
serviciadores.
Los ingresos empresariales, con
base en subsidios, desestimulan la productividad y eficiencia empresarial; y
distorsionan los indicadores económicos. La política ahora es, subsidiar
personas o grupos sociales, pero no producciones, ni servicios, ni a empresas.
El proceso de lograr eficiencia y rentabilidad de las empresas y entidades,
será gradual y condicionado. Las producciones necesarias y trabajadores (pago
de salario a escala), de empresas no rentables, pero no imputable a problemas
de gestión, se protegerán, en su primera etapa, hasta reorientar, reorganizar,
o reindustrializar la empresa o actividad en cuestión. Siempre habrá, algún
tipo de subvención, exenciones y bonificaciones para producciones y sectores de
interés estratégico; así funciona en el mundo entero
No se puede dar, ni distribuir, más de
lo que se tiene. El objetivo inmediato de estas cuatro
grandes decisiones, es el reordenamiento y reorganización de las bases de la
economía, a partir de la existencia de una sola moneda - el CUP- ,
como único protagonista; y con la consiguiente conversión y/o revisión de los
ingresos y precios a la población, siguiendo el criterio de encontrar la mejor
y posible relación costo-oferta-precios-ingresos; aunque aún haya productos que
subsidiar y precios que proteger o topar, para evitar que se dispare la
inflación; de lo contrario, se anularía, en la práctica, el incremento salarial
nominal; y se profundizaría la desigualdad. Sin esta reorganización
monetaria-precios-ingresos personales, el resto de las medidas estarían
destinadas al fracaso. Se trata de un reacomodo de la economía, sobre
una base más saludable, donde pueden y tienen que jugar su papel las diferentes
categorías económicas; sin las cuales no fluirían el resto de las medidas
previstas, para igualar, destrabar y estimular la gestión empresarial, y de los
gobiernos locales
II. POLITICAS Y MEDIDAS
PARA DESTRABAR LAS FUERZAS PRODUCTIVAS, Y LOGRAR UNA MAYOR PRODUCTIVIDAD Y
EFICIENCIA PRODUCTIVA
Se sustenta en:
·
Mayor independencia y facultades,
a todo el mosaico empresarial, en su organización y estructuración, en su
gestión productiva, de mercado, de materias primas, importaciones y
exportaciones, en el destino de gran parte de la ganancia (fondo de estimulación
y de inversión o de amortización), respetando un mínimo de indicadores como: el
encargo social, salario escala, impuestos, etc.
·
Aplicación de políticas
económicas para, estimular las exportaciones, por encima del margen de valor de
cambio favorable (de 1 USD a 24 CUP) de lo recaudado por esta; y para reducir
las importaciones y la fuga de divisas en general. Se facilitan los tramites,
se abren nuevas vías, y se incentiva la exportación. Las empresas que vendan
sus producciones directamente en la ZED del Mariel, retienen el 80 % de sus
ingresos en MLC; las que venden y abastecen a la cadena de tiendas en MLC, el
100%; y las que exportan directo al exterior, el 50%. Todo ello redundará en
reducción del costo de producción, en mayores beneficios, y en el desarrollo y
potenciación de la industria nacional
·
Desincentivar las importaciones,
no sólo por el efecto automático desfavorable de la tasa cambiaria, sino
también, por la asignación al mínimo de asignaciones de divisas; por las
opciones favorables que brinda el encadenamiento productivo, para suplir
materias primas e insumos en el mercado nacional; por el aumento de la demanda
nacional y su traducción en mayores beneficios para la empresa y sus
trabajadores.
·
Revisión, actualización o
eliminación de, todas las disposiciones legales y administrativas, que limiten
la operatividad y agilidad de gestión de todas las formas de propiedad
III. ESTRATEGIA DE
DESARROLLO ECONÓMICO SOCIAL
“El
Consejo de Ministros definió 16 áreas claves de desarrollo, entre los que se
incluyen con prioridad la producción de alimentos (el país importa como
promedio 2 mil millones de dólares anuales), así como la agroindustria
azucarera, el turismo (que contribuye en un 10% al PIB del país), los servicios
profesionales (principal aportador de divisas), la industria biofarmacéutica y
de producciones biomédicas, las telecomunicaciones y la energía”.
Como se observa, se priorizan, sin renunciar a otros, a aquellos
sectores estratégicos por su incidencia directa en la población, en la
obtención de divisas y para el desarrollo del país. Como prioridades; nada
tengo que agregar.
La
agricultura y la alimentación, es la gran asignatura pendiente de la dirección
de la Revolución, y su mayor deuda social; y resultan estratégicos para el
país, en todos los sentidos. La agroindustria azucarera, desarrollada por vías
extensivas, y con serios atrasos tecnológicos hasta ahora, sigue siendo el
principal producto alimenticio, calórico del país, con experiencia de
producción de centurias, y el más versátil por sus derivados, además de generar
empleo. El turismo, la principal industria (sin humo), por la naturaleza
tropical de Cuba, con sol y buenas playas todo el año; por la rápida
recuperación de su inversión, por su efecto multiplicador sobre el resto de la
economía, y por la aportación de divisas constantes, de liquidez. De la
exportación de servicios profesionales, y la industria biofarmacéutica y
biomédica, ni hablar; ésta última, con mucho potencial aún, reforzado por el
prestigio consolidado por Cuba durante la pandemia. Son productos y servicios
exportables, propios del primer mundo. Las telecomunicaciones, informática
(software y hardware) no sólo cubren demanda nacional, y generan empleo, y
contribuyen a los ingresos en divisa; son también, la vía para llegar a
informatizar toda la sociedad, y el carril hacia la automatización de la
industria y los procesos - es estratégico para poder dar un salto tecnológico.
La energía, el lograr autoabastecimiento energético, a partir de energías
limpias y renovables, es también estratégico, de supervivencia económica y
vital, y permitiría, además, reorientar esos egresos en divisa por compra de
petróleo, a otros sectores y esferas. Claro que es un esfuerzo titánico, que
requiere de financiamiento e inversión.
Este paquete
de Reformas, conjunto interactivo de medidas, encaminadas a destrabar las
fuerzas productivas, están sustentadas en la praxis económica mundial; y tenido
en cuenta, en especial, los límites mostrados por el modelo tradicional, y la
evolución del modelo socialista asiático; pero también, nuestras
particularidades. Obviamente no será fácil, pero soy optimista. Normalmente los
resultados de las reformas no se ven de inmediato, a corto plazo, sobre todo
porque el reajuste de la maquinaria lleva tiempo, entre otras cosas por la
resistencia al cambio. Pero si tuviera que resumir, diría que la pelea
se gana en la estabilidad de los abastecimientos, sobre todo de alimentos que,
son el peso de los gastos personales y familiares, y en evitar la estampida de
los precios, y una galopante inflación. Creo que en esto hay amplio consenso
Solo
algunas observaciones o recomendaciones, previstas o no:
·
El estímulo a la
exportación y a las ventas al turismo, y la desincentivación de las
importaciones, puede ir también (en esta etapa) en detrimento inmediato de la
oferta alimenticia a la población, al margen de los encargos estatales
·
El sector mayorista o empresarial y
autónomo, buscará en el mercado minorista lo que no encuentre en el mayorista;
por lo que también actuaría como factor de estímulo a las escaseces, y a la
inflación.
·
Para la protección de la oferta, y
evitación del trasiego y trapicheo de productos no normados adicionales, hacia
el mercado negro, el Estado tendrá que tener o hacerse, de un fondo o reserva
financiera o de productos alimenticios para evitar el desabastecimiento de
estas tiendas. Tendrá también, como segundo cortafuego que, prever variantes de
financiamiento y abastecimiento, para las tiendas en MLC, aunque sea por
empresas extranjeras, con modalidad de consignación, o de mínimo beneficio para
el estado. Es vital mantener la oferta y los precios, mientras se rompe la
inercia económica; y el mundo vuelve a la normalidad
·
Hay que regular el uso del efectivo,
por parte de empresarios y autónomos, incluso de personas naturales, en el
mercado minorista. Se necesita de una implementación generalizada, de un
sistema de pago y cobro obligatorio, mediante tarjeta magnética o aplicaciones
móviles nacionales de pago, a partir de un tope permitido para el uso de
efectivo, para pago de gastos menores. Hay que limitar la influencia de
empresarios y autónomos, y acaparadores en el mercado no normado. Sólo estas
vías, proporcionan información del consumidor-pagador, dejan trazas, y
permite limitar la actuación impune de los especuladores o “buscadores de oro”
sin escrúpulos, y detectarlos; pero a su vez, permite conocer las tendencias y
destino de esos productos, y sirve de base a inspectores, para la fiscalización
y control, y para la sustentación y declaración de impuestos.
·
Todo este esfuerzo, debe ir acompañado
de serias y fuertes medidas administrativas con los infractores; y digo
administrativas, no judiciales, ni de prisión. Hablo de retiro
temporal o permanente de licencia, confiscación, multa, penalización,
congelación de cuentas, etc.; pero no sólo a quien vende a sobre precio, sino
también al que compra (empresarios y autónomos) en el mercado minorista, por
encima de lo permitido; y al que les vende por encima del gasto de bolsillo
permitido para ellos, sin exigir el uso de pago por TPV o aplicación móvil.
·
El uso generalizado del pago y cobro
magnético, también favorece las transacciones, y minimiza las complicaciones de
tener mucho efectivo en caja, y la estafa por falta de cambio.
La
resistencia al cambio, y a la renuncia a los malos hábitos, al invento, a la
doble moral, es previsible y lógica; porque así se las ha arreglado, hasta
ahora, mucha gente buena que, no tenía ingresos en divisas por ninguna vía, y
para los que el salario era más que insuficiente; pero también otras sin
escrúpulos, que se han aprovechado de la situación. La batalla se gana en el
plano económico, en la misma medida que los ingresos por tu trabajo, te
alcancen para vivir, y mejorar, aunque sea muy modestamente al principio. La
política salarial y de precio no será estática, ni lo puede ser; y se moverá
con el ritmo del crecimiento económico
Existen
otras variables no controlables, asociadas al mercado y el entorno
internacional, que actuarían de estímulo o freno, oportunidades y amenazas
Como
dificultad coyuntural, la pandemia y sus efectos, seguirán
actuando, como mínimo, durante todo el invierno del 2021, en los países con
mayores recursos, y durante gran parte de la primavera, para el resto. Seguirá
afectando la economía de todos los países, el flujo y magnitud del intercambio
comercial, turístico, etc., etc. Sigue siendo, hoy, la gran amenaza para la
vida, y para el restablecimiento de la normalidad pre Covid-19, en el mundo.
En la política
internacional, se han producido y producirán cambios políticos que, también
influyen en mayor o menor medida, sobre el destino de un pequeño país como
Cuba. Se han producido cambios en la correlación política de América Latina,
con el arribo del gobierno de López Obrador en México; el de Alberto Fernandez
en Argentina; el del MAS en Bolivia; y mayor estabilidad en Venezuela, con la
nueva Asamblea nacional; y todos ellos darán más capacidad de maniobra
económica a Cuba. Pero, quizás el más importante es, el próximo cambio de
Administración en EEUU, que como mínimo, es de esperar que restablezca las
medidas que había adoptado Obama en su último período, respecto a Cuba, o lo
que es lo mismo, que revierta las adoptado por Trump. No debe ser a peor, que
ya es mucho decir, después de su antecesor. Pero también, Cuba entró como
Estado observador en la Unión Euroasiática, y como estado miembro del Tratado
de amistad y cooperación (TAC) de la Asociación de Naciones del Sudeste
Asiático (ASEAN), lo que le abre nuevas posibilidades de intercambio comercial,
y de inversión y financiamiento. Todas ellas, en su conjunto, y unas con más
peso que otras, serán oportunidades que airearan las velas de la Reformas, y
que habrá que aprovechar al máximo, para recuperar tiempos perdidos.
Las bases
jurídicas y políticas del cambio están creadas, y la Reforma fluirá, aunque su
ritmo, estabilidad y consolidación, dependerán del cambio de mentalidad, de la
resistencia al cambio; del control de los cambios, y de factores externos .
( Enviado por el autor y tomado de su Blog Reflexiones y Meditaciones)