Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 4 de mayo de 2021

HEGEMONISMO IMPERIAL

Por: Julio Sergio Alcorta Fernández

El contenido de esta real descripción del HEGEMONISMO, nos conduce obligatoriamente a retrotraernos a los procesos históricos que definieron la fundación de los Estados Unidos de América en el siglo XVIII, y como les fueron trasmitidas las tendencias al mesianismo rescatado por el fundamentalismo bíblico de los puritanos que emigraron hacia América, imaginada como la Tierra Prometida.

Esos Peregrinos fueron protagonistas de un ejercicio de EXCEPCIONALIDAD que los hacía imaginar poseer cualidades peculiares que otros pueblos no podían desempeñar.

Eso dio lugar a un sentimiento de grandeza y superioridad que constituyó desde el principio, parte de la identidad nacional, de lo que hoy son los Estados Unidos de América y su trasmutación al actual Imperio, atribuyéndose un Destino Manifiesto de extender sus fronteras y de guiar a la humanidad como si fuera el Pueblo Elegido por Dios.

Pienso que de esa forma se estaba engendrando e iniciando una imagen de Hegemonismo que fue desarrollándose y practicándose de tal manera que es muy difícil concebir a un ciudadano de ese imperio que no padezca de esta sifilítica y maniática obcecación.

La historia posterior nos revela que en transcurso del siglo XIX, lo más atrevido y preferido por la mayoría de la élite gobernante, fue el EXPANSIONISMO TERRITORIAL; rápido, amplio y violento.

Cuánto de HEGEMONISMO la humanidad tuvo que soportar y padecer. Existen infinidad de escritos y documentos de la época con declaraciones de presidentes y otros altos funcionarios de esa nación, mostrando con desfachatez e ignominia, al HEGEMÓN YANKEE disfrutando de su labia hegemónica.

 Su éxito más espectacular lo obtuvieron del holocausto que significó la Segunda Guerra Mundial, que al terminar, los Estados Unidos de América se habían convertido en la mayor potencia del mundo, la única “superpotencia”, mientras que el resto del mundo salía de la guerra herido, asustado y casi destruido.

El conflicto mundial se convirtió para el imperio norte-americano, en una guerra buena. En este sentido, lograron participar en cualquier conflicto social y militar que se declarara a nivel internacional y que estimaran podrían limitar su HEGEMONÍA y su supremacía.

Sin embargo, al arribar al siglo XXI, todos los signos señalaban que el predominio imperial estadounidense se quejaba de frecuentes padecimientos hormonales, que dañaban a todo el organismo social, político  y sobre todo al sistema predominante, desde el cual los Estados Unidos ejercen su supremacía.

Las soluciones tenían que ser apresuradas, aunque se confrontaran otras dificultades que pudieran ser imprevistas. El presidente de turno, George W. Bush, los ultra derechistas y neofascistas que abundaban en el gobierno, decidieron desatender las advertencias que proliferaban de que “hay terroristas del Medio Oriente que están planificando secuestrar aviones de pasajeros  y utilizarlos para atacar importantes símbolos de los Estados Unidos”, y con vileza inaudita, consintieron que sucediera con impunidad los criminales atentados de las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001.

El magnicidio logró su proyectado cometido: legitimarse en el poder, con la total anuencia de un pueblo engañado; detonar la guerra permanente, ejecutar los objetivos del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, y sobre todo seguir prevaleciendo en el sistema internacional con su ABRUMADORA HEGEMONÍA. Pero un predominio que se ajusta más a la fuerza y la coacción (económica, financiera, política y militar), que por su misma hegemonía. Como la declaración injusta, ilegal y espantosa de guerra contra el país que no tuvo nada que ver con el criminal ataque del 11 de septiembre.

 Refiriéndonos a los 8 años en que Barack Obama ostentó la presidencia del imperio, desde el mismo inicio de su mandato se vislumbró su afán de convertirse en el HEGEMÓN IMPERIAL, que lograría, a través de su perspicacia e intelecto, la seducción de los que consideraba reacios a dejarse embelesar por su carisma e intenciones subyugantes.

No hay dudas que en no pocas intenciones logró su cometido, lo que impulsó el PREDOMINIO de su imperio.

Muy pronto le concedieron el Premio Nobel de la Paz, sin que se lo hubiese ganado; y cuando ya había decidido enviar 40 mil soldados a Afganistan.

Increíblemente, al pronunciar en Oslo el discurso de aceptación, hizo alegatos desafortunados: “….soy responsable por desplegar a miles de jóvenes a pelear a un país distante; algunos matarán, a otros los matarán.

Al pedir a Robert Gates, Secretario de Defensa de la administración anterior de George W. Bush, que permaneciera Secretario de Defensa de su gobierno, se embarra con las inmundicias de su inepto predecesor en ese peligroso asunto.

En el transcurso de esos 8 años, Obama desplegó sus mejores energías para convencer a la comunidad internacional de que era conveniente y necesario que el Imperio se mantuviese como HEGEMÓN esclarecido e insustituible; y en buena parte, lo logró.

Por último, al referirme a los 4 años de la presidencia de Donald Trump, es significativo como pudo provocar tanta discrepancia, embrollo y caos, que al final, ese poderoso Imperio mostraba un HEGEMONISMO artificioso,

Las contradicciones, los absurdos, los disparates y los choques abundaron con quienes fuera, sin miramientos ni respeto.

Se dedicó a mentir estrepitosamente, sin dignidad, ni decencia.

Dejó un rastro tan obsceno y antipático, que por muchos años se le señalará como uno de los mandatarios más indeseables en ese Imperio.

Por último, he creído necesario exponer un fragmento de lo expresado por el General de Ejército, Raúl Castro Ruz, en el Informe Central al 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba:

·        “Históricamente el HEGEMONISMO IMPERIALISTA de los Estados Unidos, ha planteado una amenaza para el destino y la super-vivencia de la nación cubana. No es un fenómeno nuevo. Ha acompañado a los cubanos desde los orígenes de la Patria, cuando surgieron los primeros anhelos de soberanía e independencia en nuestro pueblo”.

La Habana, Cuba, 4 de mayo de 2021. “Año 63 de la Revolución”.

JSAF

Euforia en Cancún: reservaciones ya están casi al nivel pre-covid

 R. R. | Cancún | 4 de mayo de 2021

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El aumento de reservaciones de los estadounidenses para el verano hacia el Caribe y especialmente para Cancún va en aumento, ya casi alcanzando a los niveles de pre-covid, pues está solo 2% por debajo de 2019 en el segundo y tercer trimestre, de acuerdo con ForwardKeys.

Según el análisis de Forwardkeys, desde Estados Unidos, Cancún tuvo un aumento de reservas del 33% en el periodo del 1 de marzo y el 20 de abril, para viajar hasta septiembre comparado con 2019. Igualmente, aumentaron 10% las llegadas desde la segunda semana de marzo al 20 de abril.

Para el final del verano, proyectan un alza en reservas provenientes de Estados Unidos, claramente los destinos más apetecidos serán Cancún y Puerto Rico. Por su parte, República Dominicana y Jamaica no corren con la misma suerte.

“Las razones son que México se ha desempeñado excepcionalmente bien como destino durante la pandemia al hacer grandes esfuerzos para seguir recibiendo visitantes, y Puerto Rico se beneficia enormemente de ser un territorio de los EE. UU., Por lo que volar allí es un viaje nacional que no se ve afectado por las restricciones de viajes internacionales”, dijo el vicepresidente de conocimientos de ForwardKeys, Oliver Ponti.

En camino a la reactivación del sector del turismo, la llegada de más de siete mil vuelos programados para el mes de julio al Aeropuerto Internacional de Cancún; el destino alcanzaría el 98% de la conectividad, muy cerca al número de vuelos que tenía en pre-pandemia, como lo informó REPORTUR.mx. (Cancún: cerca de alcanzar el número de vuelos de pre-pandemia).

Inclusive se proyecta que superará los vuelos operados en 2019. Según la consultora internacional Cirum, 10 aerolíneas llegarán a operar 7.194 vuelos programados entre Cancún, de las cuales nueve serían estadounidenses y una mexicana, que es Viva Aerobús, conectando 39 ciudades de Estados Unidos durante julio, con un millón 258 mil sillas disponibles, 31% por encima de los niveles antes de la pandemia, donde se ofrecieron 954 mil 584 sillas.

Propiedad intelectual compartida contra la COVID‑19


NUEVA YORK – Los gobiernos de Sudáfrica, la India y muchos otros países en desarrollo están pidiendo una liberación de derechos de propiedad intelectual (incluidas patentes de vacunas) para acelerar la producción mundial de suministros contra la COVID‑19. Tienen toda la razón. Las propiedades intelectuales relacionadas con la lucha a la COVID‑19 deben liberarse y, de hecho, compartirse activamente entre científicos, empresas y naciones.

La industria farmacéutica y los gobiernos de varios países productores de vacunas (incluidos Estados Unidos, el Reino Unido y la Comisión Europea) se han opuesto a la liberación de patentes, pero 150 dirigentes públicos y expertos enviaron una carta abierta al presidente estadounidense Joe Biden en apoyo de la iniciativa. Ya no hay duda respecto de quién tiene la razón. En vista del aumento de contagios de COVID‑19 en varias regiones (el caso más reciente es la India), la aparición continua de nuevas variantes letales del virus y la incapacidad de los fabricantes actuales para satisfacer la demanda global de vacunas, suspender la aplicación de los derechos de propiedad intelectual, o una medida equivalente, ya es una necesidad urgente desde el punto de vista práctico; y también es un imperativo moral.

Como regla general, la propiedad intelectual no debería ser obstáculo contra aumentos de producción que ayuden a luchar contra la COVID‑19 o cualquier otra emergencia de salud pública. Necesitamos que más países produzcan vacunas, kits de diagnóstico y otros materiales necesarios. Cualquier demora relacionada con la propiedad intelectual puede implicar millones de muertes adicionales por COVID‑19 y exponer a toda la población mundial a más mutaciones virales, con posibilidad de que se contagien personas que ya han sido vacunadas.

Pero aun así, nos encontramos con que las necesidades urgentes del mundo se enfrentan a estrechos intereses corporativos de unas pocas empresas farmacéuticas en Estados Unidos y Europa, que incluso están tratando de convertir su oposición a la liberación de patentes en una cuestión geopolítica, con el argumento de que hay que evitar que China y Rusia adquieran los conocimientos necesarios para producir vacunas basadas en ARNm. Este argumento es inmoral, y de hecho puede ser homicida. Si esa oposición frena la producción de vacunas eficaces en China y Rusia, pondrá en riesgo directo a todas las personas en Estados Unidos, Europa y el resto del mundo.

Incluso en las mejores circunstancias, la propiedad intelectual implica un equilibrio entre costos y beneficios. Las patentes dan un incentivo a la innovación, pero al precio de conceder veinte años de poder monopólico a sus titulares. De modo que hay que sopesar los beneficios de la innovación contra el costo del poder monopólico que limita la oferta. En una pandemia mortal, la elección es clara: hay que liberar las patentes para aumentar el suministro de productos vitales que permitan poner fin a la pandemia.

El derecho internacional pertinente, codificado en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio, ya reconoce que a veces es necesario y legítimo que los gobiernos anulen la propiedad intelectual apelando a licencias obligatorias para hacer frente a emergencias de salud pública. Dichas licencias permiten a empresas locales usar propiedades intelectuales patentadas. El derecho a la licencia obligatoria para proteger la salud pública se acordó en 2001 como parte del AADPIC en el caso de la producción para uso local, y en 2005 se amplió a la producción para exportación a países que carezcan de capacidad de producción propia.

Brasil, China, la India, Rusia y Sudáfrica pueden desarrollar capacidad para aumentar el suministro global de vacunas contra la COVID‑19. Pero no quieren apelar a la licencia obligatoria por temor a represalias del gobierno de los Estados Unidos o de otros países en los que haya titulares de patentes. La liberación general de patentes vencerá el temor de los países a invocar la licencia obligatoria por separado y resolverá otros obstáculos burocráticos importantes que afectan el uso de esas licencias. También puede ayudar para otras tecnologías además de las vacunas (solventes y reactivos, frascos, kits de diagnóstico, etcétera).

La liberación de patentes se puede diseñar en forma cuidadosa y selectiva. Los titulares deben recibir una compensación razonable por el uso exitoso de las patentes, y la aplicación debería limitarse a la lucha contra la COVID‑19, sin extensión automática a otros usos. Además, la suspensión de patentes debe ser temporal, digamos, por cinco años.

La industria farmacéutica sostiene que la suspensión la despojará de ganancias legítimas y de incentivos financieros para el desarrollo futuro de medicamentos. Pero estas afirmaciones son muy exageradas y obedecen más a la codicia que a la razón. Las patentes en posesión de Moderna, BioNTech‑Pfizer y otras empresas no son resultado ante todo de innovaciones propias, sino más bien de investigaciones académicas financiadas por el gobierno de los Estados Unidos, en particular, a través de los Institutos Nacionales de Salud (NIH). Las empresas privadas reclaman derecho exclusivo a patentes que son resultado en gran medida de la financiación pública y de la investigación académica.

Algunos de los avances científicos más importantes en relación con las vacunas de ARNm son fruto de investigaciones realizadas con subvenciones de los NIH en los noventa y principios de los dos mil por una bioquímica y un inmunólogo de la Universidad de Pensilvania, y sus descubrimientos fueron posibles gracias a una red de investigadores académicos también financiada por los NIH. La Universidad de Pensilvania todavía es titular de patentes clave de las que dio licencia a BioNTech y Moderna. Desde la aparición de la COVID‑19, el gobierno de los Estados Unidos proveyó al menos 955 millones de dólares a Moderna para acelerar ensayos clínicos y otros procesos, y además suscribió con BioNTech‑Pfizer un contrato de compra anticipada. En total, el gobierno de los Estados Unidos aportó más de diez mil millones de dólares al desarrollo acelerado de vacunas contra la COVID‑19.

Las empresas aportaron inversores privados para crear capacidad de fabricación y sostener las últimas etapas de investigación y desarrollo y los ensayos clínicos necesarios para completar la creación de las vacunas. Es una participación importante para la cual los inversores privados arriesgaron sumas sustanciales. Pero tuvieron al hacerlo la colaboración indispensable del gobierno de los Estados Unidos.

Los inversores privados van a tener grandes ganancias, así que deberían contener la codicia (o alguien debería contenerla por ellos) y reconocer que en esta etapa es necesario compartir las patentes con todo el mundo. La capitalización actual de Moderna ronda los 73 400 millones de dólares, una cifra enorme en comparación con los 1100 millones de dólares que recaudó la salida a bolsa de la empresa en 2018.

Los beneficios de las vacunas de ARNm y otras propiedades intelectuales deben ponerse ya mismo a disposición de todo el mundo, y los conocimientos prácticos relacionados deben compartirse tan rápido y tan ampliamente como sea posible. Podemos acelerar la inmunización en todo el mundo para salvar vidas, evitar la aparición de nuevas variantes y poner fin a la pandemia. La propiedad intelectual debe estar al servicio del bien mundial, no la humanidad al servicio de los intereses de unas pocas empresas privadas.

Traducción: Esteban Flamini

JEFFREY D. SACHS, University Professor at Columbia University, is Director of the Center for Sustainable Development at Columbia University and President of the UN Sustainable Development Solutions Network. He has served as adviser to three UN Secretaries-General, and currently serves as an SDG Advocate under Secretary-General António Guterres. His books include The End of Poverty, Common Wealth, The Age of Sustainable Development, Building the New American Economy, A New Foreign Policy: Beyond American Exceptionalism, and, most recently, The Ages of Globalization.

Sopesando las inversiones


Por DELIA REYES GARCÍA, Bohemia

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Trabajadores de empresas constructoras de Camagüey, Villa Clara y Matanzas andaban muy ajetreados en terminar el montaje del secadero de arroz en el poblado matancero de Santa Gertrudis, municipio de Colón, justo antes de arrancar las últimas hojas al almanaque de 2020. Otra brigada de santiagueros y obreros de la cooperativa no agropecuaria SageBien, también habían puesto su granito de arena.

Aunque faltaba poco para su alistamiento final, previsto para los meses de febrero y marzo del año en curso, Delio Montes Zulueta, inversionista y director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Arrocera de Santa Gertrudis, se sentía insatisfecho. “Esta obra comenzó en 2016 y, según el cronograma, debía concluir dos años después. Sin embargo, no sucedió así. A pesar de ser una inversión priorizada, nos han faltado recursos que se destinaron a otros sectores. La competencia con el Turismo en el territorio es muy fuerte.

“Esa planta ya pudiera estar funcionando. Secando el arroz en la carretera no vamos a resolver el problema. Hay que industrializar la producción, aplicar los adelantos de la ciencia y la tecnología para poder autoabastecernos, sustituir importaciones y entregar a la población un producto de calidad. Debemos trabajar para eso, desde los cultivos en el campo, hasta la industria”, argumenta Montes Zulueta.

Acerca de los atrasos en la ejecución de esta planta, Rigoberto Tanquero Garrido, jefe de la sección de Inversiones y Desarrollo de la Delegación de la Agricultura en Matanzas, reconoce: “la obra ha estado afectada por la inestabilidad en la entrada del hormigón premezclado, déficit de redes hidráulicas y sanitarias, impermeable, electrodos; e inestabilidad en el trabajo de las grúas por roturas y otras causas. Además, existieron dificultades con el combustible para la transportación de los constructores. Aunque la agricultura sí le ha dado la máxima prioridad”.

Sin embargo, los atrasos tienen otros males de fondo. Por un lado, la falta de secuencia constructiva, y por el otro, las demoras de estas inversiones en el programa arrocero.

Sin haber terminado Santa Gertrudis se comenzó a trabajar en otro secadero en Merceditas, municipio de Cárdenas, en el último trimestre de 2019. “A este se le puso más recursos y ya tiene un avance considerable”, sostiene Jorge Luis Hernández Álvarez, director general de la Empresa Agroindustrial de Granos en la provincia. La fecha de terminación de la obra está prevista para el 6 de mayo del actual año, mas igual ha presentado dificultades con la entrada del hormigón premezclado y otros suministros.

“Los dos secaderos poseen tecnología china e incluyen una etapa de puesta en marcha, pero como se vencía la garantía, se pidió prórroga al país asiático y dio un año más. Por eso hubo que trabajar en todas las plantas a la vez. En el Ministerio de la Agricultura (Minag) había muchas obras de este tipo y requerían buena cantidad de recursos. Ya hay secaderos de estos funcionando en Camagüey, Villa Clara, Pinar del Río”, amplia Hernández Álvarez.

Según Luis Enrique Díaz Burón, director de Inversiones y Desarrollo del Minag, el programa arrocero fue aprobado en 2011 y, a través de un crédito con la República Popular China de 300 millones de dólares, comenzó a importarse plantas de secaderos y molinos, otras para el tratamiento de semillas, básculas de pesaje, transporte y sistemas de riego. En 2016 ya estaba en Cuba todo el equipamiento tecnológico para alcanzar la cifra de 600 000 toneladas de arroz, pues en el país solo se producían unas 200 000.


Problemas con los suministros ponen en aprietos la terminación de la UEB en Santa Gertrudis.

“Entre 2017 y 2018 nos dimos a la tarea de arrancar con el montaje de las 18 plantas chinas y buscar soluciones para avanzar en esas obras, sobre todo en la cimentación. Algunas todavía tienen continuidad. Y la única que se nos ha quedado atrasada es la planta de pienso en Santiago de Cuba”, afirma Inalvis de la Calle Sablón, subdirectora general de Construcciones del Ministerio de la Construcción (Micons).

La también ingeniera mecánica sostiene que han existido dificultades con elementos de terminación (hidrosanitarios y eléctricos) para concluir la infraestructura, así como problemas puntuales con el combustible, cemento y acero. “La estrategia ha sido terminar de montar las plantas y darles valor de uso aunque queden pendientes otras acciones”.

Con esta decisión se corre el riesgo de que la terminación completa de las inversiones se eternice en el tiempo, como le sucede a la planta de semillas de la UEB 13 de Marzo de Artemisa. En 2017 comenzaron los trabajos de montaje tecnológico, en agosto de 2019 los especialistas chinos dieron el visto bueno para la puesta en marcha. Desde entonces están produciendo; sin embargo, quedaron algunos cabos sueltos como la cerca perimetral, el local socio-administrativo, el laboratorio y la parte electrónica para el funcionamiento de la báscula de pesaje, puntualiza Eddy Santiago Gómez Rojas, director de la Empresa Agroindustrial de Granos José Martí de la provincia artemiseña.

Por otra parte, Díaz Burón reconoce algunas debilidades: “los suministros no son oportunos, tenemos el equipamiento, pero la terminación de las obras depende de los sistemas eléctricos, hidráulicos, hidrosanitarios, que debieran producirse por entidades nacionales y no se hacen. Los materiales del balance nacional como cemento, acero, áridos no aseguran las demandas de las inversiones de la agricultura. La región oriental presenta las mayores dificultades para recibirlos por la lejanía”.

Los obstáculos en el camino no le restan bríos a Montes Zulueta. El también ingeniero electroenergético se considera un soñador y a futuro espera que la planta de Gertrudis no se quede solo en el secado, sino poder montar allí un molino para evitar el trasiego del arroz de un municipio al otro y así disminuir el consumo de combustible.

Por su parte, Hernández Álvarez corrobora que hoy el gasto de hidrocarburos es alto, pues las rastras tienen que recorrer largas distancias hasta Hoyo Colorado o Amarilla a molinar el arroz de Colón.

Según el director de la empresa, mientras no concluyera el secadero de Santa Gertrudis la industria seguiría procesando el arroz que los productores secan en la carretera a cielo abierto, con afectaciones a la calidad del grano al recoger muchas impurezas.

Atender las urgencias


Como puede apreciarse, la diferencia es significativa entre los montos destinados al sector primario, incluida la agricultura, y el sector terciario.

De acuerdo con la clasificación que realiza la Oficina Nacional de Información y Estadísticas (ONEI), la agricultura está dentro del sector primario de la economía, junto a la ganadería, la silvicultura, la pesca y la explotación de minas y canteras. No obstante, sus aportes siguen dejando el plato medio vacío y el bolsillo de la población exhausto.

Mientras tanto, las arcas del Estado se desangran con la compra de alimentos (la factura no baja de los 1 800 millones de dólares anuales). Ante estas realidades y en un escenario agravado por la crisis mundial provocada por la covid-19, más el cerco del gobierno estadounidense, con la especialización de un joyero deben engarzarse los eslabones de la cadena que tributa a la eficacia de los procesos inversionistas en el agro para alcanzar la anhelada soberanía alimentaria.

A pesar de todas las dificultades que enfrenta el país, precisa Díaz Burón, “a la agricultura se le ha dado prioridad, pero algunas inversiones tienen afectaciones por deudas con los principales acreedores de China y Rusia. El pasado año este sector tenía un plan de inversiones de 980 millones en moneda total y cerró al 66 por ciento debido a los incumplimientos en las importaciones de equipos”.

Para el actual se planifican mil 080 millones de pesos, agrega, mientras los presupuestos están recalculándose a partir del proceso de ordenamiento monetario y cambiario. Igual sucede con la cifra aprobada a las empresas para realizar inversiones no nominales, es decir, las que no aparecen en el plan de la economía y que pueden realizar las entidades estatales como parte de la nueva estrategia económica y social para dotar de mayor autonomía al universo empresarial.

A juicio de Adonis Núñez Fonseca, vice titular del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), “en los últimos años el sector más beneficiado con las inversiones ha sido el terciario, principalmente el inmobiliario, y los mayores volúmenes fueron para el turismo. Cuando se compara ese sector con el primario, donde está la agricultura, la diferencia es marcada. Ese desbalance está asociado, en primer lugar, con las fuentes de financiamiento para acceder a las inversiones, que tengan una recuperación rápida e impacten en la economía al corto plazo.

“En segundo, el turismo cuenta con infraestructura en todo el país, algunas provincias más favorecidas por la naturaleza que otras. Y ningún sector genera más empleos que este. En el plan de desarrollo hasta el 2030 se prevé llegar a unas 90 000 habitaciones y cada una crea 1,5 empleos como promedio, de acuerdo con las estadísticas. Y eso no hay manera de sustituirlo.


Adonis Núñez Fonseca, viceministro del MEP, precisa que el plan de la economía para este año proyecta un incremento notable del financiamiento destinado a las inversiones en la producción de alimentos y una disminución de los previstos para el turismo.

“En la agricultura y la construcción, que también promueven muchos puestos de trabajo, mientras más tecnología introduces, menos brazos requieren. Pero en el turismo es imposible que te atienda un robot. Ah, que es una apuesta arriesgada, porque la covid-19 ha trastocado todas las cosas, es verdad. Pero, ¿el bloqueo durará para siempre?, ¿el turismo estará así por siempre? La fuente fundamental de ingresos que puede tener Cuba depende de ese sector y su caída la estamos sintiendo fuertemente”, valora el viceministro del MEP.

Ciertamente, el agujero abierto por un enemigo invisible en la industria del ocio es notorio. Quizás por esa misma razón, porque queda demostrado que la llamada “locomotora de la economía” puede pararse y dejar de arrastrar al resto de los coches, bajo circunstancias excepcionales, habría que repensar, si el país puede darse el lujo de mantener esa abismal diferencia en los montos financieros que se dedican a las inversiones en el turismo y la agricultura. ¿Seguirá existiendo esa brecha?

Según Núñez Fonseca, atendiendo a las circunstancias actuales de la economía, a la nueva estrategia económica y social trazada por el país, y a las afectaciones al turismo por la covid-19, el plan de la economía para 2021 proyecta un incremento notable de los montos financieros destinados a las inversiones en la producción de alimentos y una disminución de los previstos para el turismo.

Para la subdirectora general de Construcciones del Micons una solución sería no abrir tantos frentes a la vez y concentrar las inversiones dentro de este sector primario en un grupo de programas con mayor impacto económico y social.

La agricultura tiene urgencias que no deben seguir esperando a las calendas griegas. A vuelo de pájaro, solamente el siete por ciento de las tierras cultivables están bajo riego, mientras se deterioran las vaquerías diseñadas para el ordeño mecánico. Los rendimientos van en picada, entre otras razones, por la falta de insumos. Las investigaciones científicas y tecnológicas, como se ha analizado en las sesiones de trabajo de la Asamblea Nacional del Poder Popular, no acaban de dar los frutos esperados. Mucho bombo y poco en el plato.

Fuera de serie

Dicen que Víctor Valdés Gutiérrez es un tipo fuera de serie. Desde que regresó de la misión en Argelia, “comenzaron a llamarme Panga, porque así le dicen los argelinos a los amigos y se me quedó el sobrenombre”. Día tras día, de lunes a sábado, y en otras múltiples ocasiones hasta los domingos, se levanta a las cuatro de la mañana, después de un sorbo de café, “cuando hay”, sale a esperar el camión que lo recoge en la barriada de Buenavista, para llevarlo al trabajo.

Su oficio es montador A y ejecutor de obra, pertenece a la Empresa de Construcción Integral de Mayabeque y, aunque ya está jubilado, “aquí sigo al pie del cañón”, dice con picardía. Más de medio siglo de trabajo le ha aguzado la inteligencia, por eso cuando lo trajeron para acelerar el montaje del secadero de arroz en la UEB de Bizarrón, en el municipio de Güines, no tuvo la menor duda de que daría pie con bola.

A consecuencia de la pandemia, esta planta no había podido contar con la asesoría china para instalar las dos torres de secado, además, en los parles donde venía la tecnología, faltó una parte de los tornillos de sujeción y cinco motores. Como a los mayabequenses no les gusta que les pasen gato por liebre, “los materiales de importación que no entraron con la tecnología china (tornillería y motores) estamos en proceso de reclamación con la Empresa Maquimport”, constata Electo Álvarez Figueredo, directivo de la Empresa Agroindustrial de la provincia.

No obstante, Panga puso manos a la obra. “Estoy armando un rompecabezas y consultando siempre el proyecto de origen. Ya inventamos los pasadores de los paños que separan el grano de las materias extrañas. En tres meses, si seguimos a este ritmo, terminamos la parte del montaje”, asegura.


Los atrasos en el cronograma de ejecución de Bioplaguicidas Habana tensan la soga en la entrega de bioproductos a las bases campesinas, ante la carencia de insumos importados.

La covid-19 les puso una fuerte zancadilla. “Hay atrasos en el cronograma de ejecución porque los constructores son de La Habana pero pertenecen a la empresa de Mayabeque y el traslado se dificultó en los primeros meses de la enfermedad. También tuvimos déficit de algunos materiales como la tornillería y los discos de corte que no aparecían ni en los centros espirituales. No obstante, con todas las de la ley, este secadero se termina para junio o julio de 2021, porque todavía queda camino por andar”, afirma el directivo de la empresa.

El territorio cuenta con seis municipios arroceros: Nueva Paz, San Nicolás, Güines, Melena del Sur, Batabanó y San José. En estos se concentran los contratos con las formas productivas, mas la capacidad industrial instalada en Nueva Paz no da abasto para procesar lo que sale de los campos. Por esta razón, hay que trasladar el arroz para secar y molinar en distintas provincias. Cuando se termine la inversión en Bizarrón, subraya Álvarez Figueredo, podrán ahorrar unos 75 000 litros de petróleo anuales que se gastan en el trasiego. La varilla del consumo de combustible pudiera bajar mucho más si se proporcionara a la UEB de Bizarrón una nueva línea para molinar.

Quienes predijeron para 2020 la terminación de la planta Bioplaguicidas Habana, del Grupo Empresarial Labiofam, volvieron a errar el tiro. Aunque la tecnología casi en su totalidad estaba ya instalada al finalizar el año, faltaban algunos equipos para el tratamiento de los residuales. Y las deudas con los proveedores tensaron la soga.

Según el director de Inversiones y Desarrollo del Minag, esta fábrica, más otras dos que se construyen en Villa Clara y Granma, deben multiplicar de manera significativa la producción de bioproductos. Ante la escasez de fertilizantes, herbicidas y plaguicidas importados, la puesta en marcha de estas industrias es capital para la agricultura cubana.

Sin embargo, aunque el Grupo Empresarial Labiofam ha logrado levantar algunas plantas de este tipo en otros países, la suya no ha corrido la misma suerte. A criterio del viceministro del MEP, “esta inversión tiene un atraso enorme. Cuando se presentó el estudio de factibilidad debía generar exportaciones con sus productos que en aquel entonces tenían mercado seguro. Al cabo de una década de ejecución ya todo cambió.


Secar el arroz en la carretera es algo común en Colón por los atrasos de las inversiones en la industria.

“A esta inversión de Labiofam le hemos hecho tres controles ingenieriles y encontramos un grupo de irregularidades propias de los procesos inversionistas demorados. Cuando una obra se extiende en el tiempo hay que cambiar los conceptos iniciales de para qué era. Sin embargo, lo principal es que hay que terminarla y, en este caso, enfocarse en los bioproductos para el mercado interno que sustituyen importaciones.

“Esa inversión va a costar unos 104 millones de dólares. Entonces, cómo los pagamos. ¿Con el ahorro? ¿Cuál ahorro? Si no tenemos dinero ni para pagar los fertilizantes. Si en el plan de la economía tuviéramos todos los años 100 millones de dólares para comprar plaguicidas, ahora con estas producciones ya no hubiera que gastarlos. Entonces, con ese dinero se pudiera devolver el crédito. Pero si no existe el dinero, cómo se pagará.

“Cerca de Bioplaguicida Habana hay otra inversión que nació junto con ella, la fábrica para la vacuna de la fiebre aviar destinada a las gallinas ponedoras del país. Y se quedó en la cimentación, porque nos demoramos tanto en hacerla, que en el mundo se controló esa enfermedad y no tenía sentido seguir enterrando recursos”, ilustra Núñez Fonseca.

El papel fiscalizador de la subdirección general de Construcciones del Micons se focaliza en el chequeo del cronograma de las obras y que estas avancen. En el caso de Bioplaguicidas Habana, puntualiza de la Calle Sablón: “ha tenido atrasos en todo, y la principal irregularidad está en la organización del sistema constructivo, con problemas de fuerza de trabajo y en los suministros”.

La lista de brigadas de diferentes empresas que han trabajado en esta fábrica de Labiofam es bien larga. Alastor, BioCubaFarma, Unión de Industrias Militares, Contingente Raúl Roa, Micons, Citma, Geisel, Inoxidable Varona, Unión Eléctrica, Ministerio de Transporte, EMI Granma…hasta la cooperativa no agropecuaria Ingeniería Extrema, enumera Joaquín Molina Corcho, jefe del grupo de supervisión de proyectos de la obra.

Donde fuego hubo…


Después de un letargo, el organopónico de Fontanar renace como el ave Fénix con el apoyo de las autoridades locales.

Después de varios años de inusual abandono, el organopónico de Fontanar, en el municipio de Boyeros, por fin comenzó a recuperarse. Antaño, los grandes canteros rebosaban de vegetales y hortalizas que deleitaban la vista y el paladar. Como dice el viejo refrán: donde fuego hubo…

Algunos pocos trabajadores, vecinos de los alrededores, no perdieron la esperanza de devolverle su lozanía al lugar. Y con la llegada de Oliver Antonio Tornes Terry, su nuevo director, vieron los cielos abiertos.

“Se cambió el sistema de trabajo, cada obrero agrícola vinculado al área atiende una treintena de canteros y recibe más de la mitad de los ingresos por las ventas, el resto es para cubrir los gastos en semillas, abonos orgánicos, y demás, que necesita esta UEB, perteneciente a la Empresa Agropecuaria Metropolitana de La Habana”, explica Tornes Terry.

Como parte de las inversiones previstas en el organopónico de Fontanar, se le instaló un nuevo sistema de riego a unas ocho hectáreas entregadas en usufructo. Fueron recuperados los caminos de acceso y a mediados de diciembre último quedaba pendiente la construcción de más de una decena de casas de cultivo rústicas.

Una parte del financiamiento para estas obras la entregó el Gobierno del municipio de Boyeros, con 700 000 pesos, en aras de rescatar allí la producción de alimentos. La otra, de 400 000, fue a través de un crédito solicitado al banco para revitalizar los sistemas de riego.

La UEB cuenta también con 32 fincas de frutales distribuidas en distintas localidades del municipio, y las aspiraciones que tienen Tornes Terry y el resto de los obreros son las de exportar aguacates y mangos. También, a tenor con las nuevas medidas para la comercialización, quieren abrir un punto de venta en Fontanar para acercar los vegetales y hortalizas a la población.

MERCABAL, de soluciones a problemas mayoristas

Martes, 4 de mayo de 2021 3:31 AM

Cristian Rojas Rosales ECONOMÍA 03 Mayo 2021, Invasor


Fotos: Alejandro García

Recorrer la ciudad de Ciego de Ávila de extremo a extremo es, cuando menos, un dolor de cabeza en medio de una pandemia como la actual

¿Se imagina usted, luego de varias horas en una cola, facturar y realizar el pago de equis producto para luego trasladarse de un extremo a otro de la ciudad y recibir esa compra en sus manos? Pareciera un proceso surrealista, pero que no dista de una realidad que aqueja a algunos avileños.

Desde que se inaugurara en diciembre de 2020, la tienda MERCABAL, mercado mayorista de alimentos para trabajadores por cuenta propia (TCP), centró sus operaciones en el local ubicado en la calle Máximo Gómez, sin número, entre Quinta y Julio Antonio Mella, en la ciudad cabecera (frente a la Clínica Veterinaria), y donde ofrecía sus servicios a los municipios de Baraguá, Venezuela y Ciego de Ávila.

Sin embargo, desde febrero pasado las facturas y los pagos deben realizarse en la Unidad Empresarial de Base (UEB) 206 de Mercado Paralelo, perteneciente a la Empresa Mayorista de Productos Alimenticios (EMPA), mientras la recogida de la materia prima se ejecuta en el local antes mencionado, proceso engorroso para las 228 personas que en dichos territorios poseen contratos en las modalidades de cafeterías, restaurantes, panadero-dulcero y bar-recreación.

Con pocos rodeos, Galia Barrera Gallart, directora de la EMPA en Ciego de Ávila, explica que “el cambio de facturación responde a una situación con la conectividad de la tienda, lo que dificulta que ese proceso sea más ágil. Hubo días en que la teníamos abierta hasta las 11:00 de la noche, lo cual no es correcto, primero, por la COVID-19, y segundo, por una cuestión de protección de nuestros almacenes”.

Ante este escenario, se decidió “realizar parte del proceso en la UEB que atiende MERCABAL. Allí se nos facilita porque hay más de una facturadora y eso permite que las personas estén menos tiempo, así como pasar menos trabajo con la conexión al sistema”.

Tengamos en cuenta que la UEB en cuestión está ubicada en la Carretera Central, al otro extremo de la ciudad, en la llamada “salida para La Habana”. Alarmante lejanía en una urbe cuyo transporte está regulado por los embates de la pandemia.

“Vienes temprano, te vas tarde y no hay agua ni baño. Haces la factura y vas al otro extremo de la ciudad a recoger la compra, pero una no tiene siempre en qué moverse”, señala desde la cola Edisnay Martín Rodríguez.

“Aquí no hay un lugar para sentarse, todo el tiempo es prácticamente bajo el sol y ahora viene mayo, que es tiempo de lluvia”, se inquieta Keyler González López, un TCP que posee licencia para administrar su cafetería. “Hoy mismo el señor que prefactura nos comunicó que el sistema está caído; pero eso no es hoy, casi siempre está así. De los 30 días del mes, 25 empieza a funcionar a las 9:00 o 10:00 de la mañana.”

Justo a las 10:00 am este equipo de prensa era atendido por Rodolfo García Reina, director de la UEB 206 de la EMPA, y la conexión informática permanecía con dificultades técnicas.

“Vamos a crear condiciones, pero sabemos la situación que hay con los recursos”, idea que defiende Rodolfo

“Aun así decidimos trasladar la facturación y el pago porque aquí hay más infraestructura, se pueden usar Transfermóvil y el POS. Además, cuando allá se atendía a 10 personas a diario, aquí confluyen hasta 35, y a las 3:00 de la tarde ya no hay nadie”, acota.

Mientras Xiomara Pérez Alonso, otra TCP, espera para realizar su compra, relata que puso una queja en el Portal del Ciudadano, pero la respuesta no le convenció. “Ellos dependen de la empresa en La Habana para vendernos a los cuentapropistas, de la cantidad que se asigne a cada modalidad de gestión no estatal. El mes pasado creo que fue el único en el que empezaron temprano, pero ya este comenzaron el día 15 o 16.”

Una queja a la que García Reina ha debido hacerle frente más de una vez, porque los días cuatro de cada mes ellos realizan un balance, lo que quiere decir que antes de esa fecha no se puede hacer ningún tipo de operación.

“Esto funciona por una carta de distribución a nivel nacional con la per cápita que le toca a cada servicio atendido por nosotros. Cuando esa carta llega a la empresa, entonces nos comunican la distribución que nos toca y empezamos las ventas. Por lo tanto, nunca vamos a expender productos antes del día ocho o nueve de cada mes, aproximadamente”, sostiene.

“Yo no puedo decir que dentro de 15 días o un mes vamos a restablecer todo en la tienda habitual, porque eso no depende de mí. Estamos haciendo lo posible para devolver la conectividad allí y que funcione como debe ser. Cuando eso suceda, entonces la facturación y todo regresa a su lugar de origen, porque hasta para nosotros es más factible”, concluye Barrera Gallart.

El desarrollo de mercados mayoristas está contenido en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. La premura y poca organización de los procesos no les favorecen.

Los pueblos del mundo exigen a EE. UU el cese del bloqueo a Cuba. (4ta parte.)


Por: Tony López R

Dando continuidad a la sórdida y desvergonzada historia de la política de Estados Unidos hacia Cuba, desde que se involucró, consciente y con intereses hegemónicos, en la guerra de independencia de Cuba en 1898. Por esa razón abordaré no solo el tema de cómo durante 60 años y a través de quienes, Estados Unidos ejerció el poder en Cuba, también el escenario político militar del Caribe en ese periodo.

No se trataba de una respuesta a España por la explosión del acorazado Maine. No, se trataba de iniciar el ambicioso plan hegemónico del joven imperialismo estadounidense, no solo el de la ocupación de Cuba, los intereses de poder político y económicos, tenían otros objetivos en la zona caribeña, por las riquezas de sus territorios y por sus ubicaciones geográficas.

Con gran oportunismo por la debilidad de la monarquía española, en ese mismo año 1898 y hasta el 1904 Estados Unidos desató una ofensiva política militar en el Caribe para apoderarse de Cuba y Puerto Rico, cercenar parte del territorio de Colombia, con el propósito de abrir el canal interoceánico en el departamento de Panamá y apoderarse del archipiélago filipino y la isla de Guam en Asia.

La separación de Panamá de Colombia fue un hecho ocurrido el 3 de noviembre de 1903 después de la Guerra de los Mil Días, que propició la separación y nacimiento de la República de Panamá. Después de su independencia de España en 1821. El istmo de Panamá pasó a unirse voluntariamente a la Gran Colombia. Aunque en el siglo XIX hubo sectores liberales panameñistas que promovieron si éxito acciones separatistas. Estas ideas solo se materializan por la debilidad en la que queda Colombia luego de la guerra de los Mil días y por los grandes intereses de Estados Unidos de retomar la obra del Canal de Panamá, que estaba en manos de los franceses.

Y así fue, la guerra de los Mil Días protagonizada entre liberales y conservadores, colombianos que se inició el 17 de octubre del 1899 y culminó el 21 de noviembre de 1902, fue un momento clave para que los Estados Unidos en apoyo a los independentistas panameños impone el tratado Hay - Bunau Varilla, firmado el 18 de noviembre de 1903, por John Milton Hay y el francés Philipe Bunau Varilla por Panamá. Este tratado establecía que EE. UU se comprometía a garantizar la separación de Panamá de Colombia y Panamá le cede la zona del Canal a Estados Unidos.

Esa fue la vergonzosa historia de dominación colonial del imperio sobre el Canal de Panamá, hasta que un pundonoroso y patriota general panameño Omar Torrijos se planteó recuperar el Canal para sus pueblos y lo logró. Las arduas negociaciones del General Torrijos con el Gobierno de Carter, llegó al acuerdo de la entrega del Canal y se firmó el Tratado Torrijos-Carter, el 7 de septiembre de 1977, fue así como el Canal de Panamá, volvió a sus verdaderos dueños: el pueblo panameño.

Al final del siglo XIX, en la década del 90 Estado Unidos comenzó a mostrar un fuerte interés en controlar el Golfo de México y el ismo de Panamá, territorio que enlaza a la América del Sur con el Norte, dos territorios eran especialmente preferidos, las islas de Puerto Rico y Cuba. Hacia ambos territorios Washington inició su ofensiva neocolonial.

A mediados 1897 Estados Unidos inició un deliberado conflicto con España, siendo la reina María Cristina de Habsburgo, viuda del rey Alfonso XII, la regente del reino español y presidente del gobierno Práxedes Mateo Sagasta y presidente de Estados Unidos William MacKinley. Intereses económicos y la ubicación estratégica militar de la isla de Puerto Rico, era suficiente para apoderarse de ese hermoso territorio.

Con la información proporcionada por el agente de inteligencia Henry Whitney enviado a dicha isla por el Jefe del Ejército de los Estados Unidos, General Nelson A Miles, el agente consignaba que existía un clima antiespañol, y una coyuntura favorable para la intervención, por el apoyo que recibirían de los sectores autonomistas.

Esa información fue lo suficiente para que el gobierno de Estados Unidos decidiera, con la colaboración de dichos sectores, intervenir militarmente en Puerto Rico. El 12 de abril de 1898 una escuadra de 11 barcos bajo el mando del almirante William Sampson con un fuerte bombardeo en San Juan, la conquista de Puerto Rico, duró tres semanas, luego del desembarco de las tropas gringas por Guánica el 25 de julio de 1898.

Desde entonces y hasta la fecha, la isla hermana de Puerto Rico, está bajo la dictadura colonial del gobierno de los Estados Unidos, ultrajada y discriminada su población, como se apreció cuando el presidente Donald Trump, visitó la isla luego del desastre que provocó el huracán María. Allí el representante del imperio, mostró su insultante desprecio por ese querido pueblo. Trump, lejos de plantear apoyo para solucionar los graves daños, le distribuyó papel sanitario, era la forma de mostrar su ruin, miserable y racista mensaje.

Bellas y sacrificadas páginas de lucha han protagonizado los independentistas puertorriqueños, que encabezará Pedro Albizu Campos y su esposa Laura Meneses, una patriota de origen peruano, cuya vida junto a su esposo lo dedicó a denunciar la brutal política de los gobiernos estadounidenses, en la Isla, como lo hicieron los patriotas Rafael Cancel Miranda, Irving Flores, Andrés Figueroa, Oscar López Rivera que cumplieron años de injusta prisión por el solo hecho de luchar y reclamar la independencia de su país. Mientras que el líder independentista y patriota revolucionario Filiberto Ojeda fue asesinado por miembros del FBI en San Juan.

Con la ocupación militar de Cuba en 1898, la monarquía española entregaba a Estados Unidos la dominación de la Isla, la que se hizo firme, cuando el 10 de diciembre 1898, se firmó el Tratado de Paris y por 20 millones de dólares, además de Cuba, también entregó las islas de Puerto Rico y Guam, y el archipiélago de Filipinas. Quiero subrayar que de esas negociaciones y de la firma de dicho Tratado, fueron excluido los Generales y jefes militares independentistas cubanos, cuando ellos tenían, prácticamente ganada la guerra al ejército español.

El 1 de enero de 1899 asumió como gobernador de la isla de Cuba el general estadounidense John L Broke en representación del departamento de Estado, siendo sustituido en diciembre de ese mismo año, por el tenebroso general Leonardo Wood.

Fue en ese periodo y por las posiciones de prestigiosos generales independentistas, que Estados Unidos realiza una maniobra política para mantener su poder sobre la isla y que no se provocaran conflicto. Apoyados por sectores anexionista de aquella época, se dan a la tarea de entregar el poder a los cubanos, pero con pasos muy bien medidos.

Primero el General Wood dicta en abril de 1900 la Orden Miliar 164 que dispone celebración de elecciones municipales para junio de ese año y luego el 11 de agosto de 1900, sanciona la Orden militar 316 disponiendo la celebración de la convención constituyente. Los debates de esta primera Carta Magna duraron hasta que se aprueba en abril de 1902.

La aprobación a la Constitución estaba condicionada a incluir un apéndice, no un artículo dentro de ella, para evitar debate y confrontación con los cubanos. Ese apéndice, fue propuesto por el senador republicano Orville H Platt, aprobado por el Congreso de los Estados Unidos y en ejercicio desde 1902 hasta 1933. Con la caída de la dictadura de Gerardo Machado en agosto de 1933, se puso fin a la indigna Enmienda Platt, la que establecía, que las relaciones políticas, diplomáticas, económicas y comerciales con otros países, tenían que ser consultadas con Washington y aprobadas por el Presidente de los Estados Unidos.

Aun así, existieron graves problemas. Las tropas estadounidenses, que se autoproclamaron liberadoras de Cuba, desfilaron en varias ciudades —incluyendo La Habana— y apenas se mencionó el esfuerzo de los mambises. Esto trajo desacuerdos, como el del general Calixto García, que hizo una fuerte carta de protesta al general William Shafter.

Era precisamente a esta situación de descontento por parte de los más prestigiosos jefes mambises a los que temían los Estados Unidos y de allí la maniobra de un grupo de senadores conservadores, que encabezab
a el senador Platt como presidente del Comité de Relaciones con Cuba. Platt propulsor del apéndice que debía anexarse a la Carta Magna, argumentaba que los cubanos eran seres inferiores, sobre los que cabía ejercer el derecho de tutela y no introducir un artículo en la Constitución que seguramente no sería aprobado.

Según él senador Platt, frente a conatos e insubordinación de los cubanos, Estados Unidos estaba en el deber de intervenir y tener esa potestad, como lo sucedido en 1906 a pedido del presidente Estrada Palma, quien entregó el poder al general William H Taft secretario de Guerra y este designo al general Charles E Magoon como gobernador, quien ostento este cargo hasta enero de 1909.

El 28 de enero de ese año 1909, tomó posición como presidente el general José Miguel Gómez, luego de ganar las elecciones celebradas en noviembre del año anterior. Gómez recibió un país empobrecido. El gobierno de míster Magoon, se caracterizó por el derroche de los fondos públicos, la corrupción política y administrativa. En 1912 estalló una breve guerra, liderada por el Partido Independiente de Color, cuya militancia de negros y mestizos exigían igualdad, luego de una fuerte represión y masacres, Gómez amenazado con una intervención de Estados Unidos, pudo controlar la situación y en 1913 culminó su mandato y asumió el candidato del Partido Conservador, el General Mario García Menocal, hasta 1921.

Acusado de fraude electoral, Menocal se reeligió en el año 17 lo que provocó el estallido de una corta guerra civil, iniciada por el Partido Liberal, conocida como la “Guerrita de la Chambelona”, argumentando que se había cometido trampa electoral. Estados Unidos amenazó con intervenir, pero una muy brutal represión logró aplastar a los sublevados y se logró tranquilizar la situación. En el año 1921, asumió la presidencia Alfredo Zayas hasta 1925, tras él, asumió la presidencia el General Gerardo Machado, quien se convirtió en un brutal dictador, cuando en 1927 en un acto dictatorial prorrogó los poderes ejecutivos y legislativos, apoyado por Estados Unidos, hasta su derrocamiento el 12 de agosto de 1933.

Con la caída del dictador Gerardo Machado, también entra en crisis la Enmienda Platt, y este indigno apéndice, es eliminado. Impuesta a la fuerza, como apéndice a la Constitución cubana del propio año 1901, sus ocho artículos cercenaban la soberanía al gobierno insular, que nacería el 20 de mayo de 1902, con Tomás Estrada Palma como presidente, conocido anexionista y cómplice de incluir la denominada Enmienda Platt.

El propio gobernador militar general Leonardo Wood así lo reconocía: “...”Por supuesto, que a Cuba se le ha dejado poca o ninguna independencia con la Enmienda Platt y lo único indicado ahora es buscar la anexión”. Tenía razón este general Wood. La Anexión, ténganlo claro amigo lector, ese es el centro y objetivo de Estados Unidos en relación a Cuba hoy en pleno siglo XXI, objetivo que no podrán lograr jamás.

Traicionada la llamada Revolución del 30, la mafia estadounidense inicia relaciones, con el entonces coronel Fulgencio Batista, a través de Meyer Lansky, quien por órdenes del capo Lucky Luciano, viaja a Cuba en 1933, en el momento y justo cuando se produce la caída del dictador Gerardo Machado y el sargento Fulgencio Batista, con un grupo de sargentos ejecutan el golpe de Estado del 4 de septiembre, al presidente provisional Carlos Manuel de Céspedes.

En sustitución de Céspedes, se conforma un gobierno provisional que conformaban cinco personalidades y por esa razón pasó a llamarse el gobierno de la Pentarquía, presidida por el Dr. Ramón Grau San Martin, e integraban hombres como Antonio Guiteras, un líder de la generación del 30, cuyas posiciones antimperialistas, era inaceptable para Estados Unidos y este gobierno provisional dura 120 días, porque Fulgencio Batista, apoyado por el embajador estadounidense Jefferson Caffery y el coronel Carlos Mendieta, ejecutan un golpe de Estado el 15 de enero de 1934.

Desde el golpe militar de enero del 34, ordenado y dirigido por el embajador Caffery, tenia el objetivo de tejer una política, que sustituyera la eliminada Enmienda Platt y que Washington continuaran manejando las riendas del poder, pero en esta ocasión con un poder oculto, manejado por la mafia norteamericana, para cuya tarea quedó designado el capo mafioso Meyer Lansky. En el próximo articulo y quinta parte, de este serial, daré a conocer, los hilos que siguieron el gobierno de EE. UU, la mafia italo-americana y los gobiernos de Cuba en las décadas del 40 y 50 del pasado siglo XX.



(*) Periodista, politólogo y analista internacional.

La Habana 2 de mayo del 2021. 23:00 hrs.

lunes, 3 de mayo de 2021

Agricultura cubana: transformaciones que apremian

El sector agroalimentario cubano requiere de medidas osadas que reestructuren el funcionamiento de la gestión económico-productiva.

Por  Armando Nova González, OnCuba
mayo 3, 2021
en Cuba, Economía


Foto: Fernando Medina (Archivo)


Resulta sumamente alentador el reconocimiento por parte de las autoridades cubanas de que la producción de alimentos constituye un aspecto sumamente estratégico para la economía, sin embargo, este reconocimiento, a pesar de ser tremendamente necesario, no es suficiente para lograr el éxito.

Para que sea suficiente se requiere la aplicación de nuevas medidas —profundas y osadas— que implican cambios estructurales significativos en el funcionamiento de la gestión económico-productiva del sector agroalimentario (agricultura-industria procesadora-agroindustria cañera). Estas medidas deben implicar la utilización de las potencialidades que existen, hasta ahora no utilizadas.

La incidencia y el recrudecimiento del bloqueo económico en los últimos cinco años dificulta, sin duda alguna, el desempeño adecuado de la economía cubana, pero también lo afecta la dilación en la implementación de nuevas medidas.

En reiteradas ocasiones ha aflorado el monopolio de “Acopio” como problema crítico del sector de la comercialización. Sin duda se requiere ir hacia la diversidad de formas de comercialización; sin embargo, no puede perderse de vista que el problema no radica exclusivamente en este sector sino en la producción y su consecuente relación de continuidad con este (la comercialización) que es su eslabón más inmediato. Entiéndase por comercialización: mercado interno, productos frescos y procesados —industria procesadora—, ya sea mercado minorista, mayorista, exportación e inclusive la inserción en cadenas externas globales de valor.

En ocasiones se han registrado anormalidades en determinados espacios, donde se han aplicado otras formas de acopio y distribución, no acompañadas de un análisis profundo de las causas. Esto ha servido de pretexto para retornar a la centralización de la actividad y el hacer renacer, cual ave fénix, el monopolio de Acopio.

Encadenamiento productivo

La cadena agroproductiva-comercializadora constituye un sistema complicado dentro de las complejidades de la economía cubana, y requiere, por tanto, ser tratado bajo las condiciones sistémicas en que tiene lugar; donde prime la diversidad de formas y el surgimiento de nuevas modalidades de comercialización como las cooperativas de 2do. grado, entre otras, evitando formas monopólicas.

El modelo de desarrollo económico-social cubano se ha caracterizado por la centralización en la gestión económico-productiva, en particular en la actividad agropecuaria, no obstante las alertas efectuadas y fundamentadas, a través de trabajos e investigaciones, por estudiosos y especialistas del tema agropecuario. A pesar de que durante años esas advertencias no encontraron eco alguno, los tiempos comienzan a cambiar y surgen oídos receptivos.

El proceso de transformaciones inicia en el territorio y reclama la participación de diversas variables, desde la producción (punto de partida determinante a lo largo del ciclo) y su interacción con el consumo, estimados de producción, cosecha, envase, transportación, almacenaje y conservación (frigorífico), mercado mayorista, industria de beneficio, y procesadora; hasta la distribución minorista (en productos frescos y beneficiados). En toda esa cadena, el productor se destaca como el elemento más importante y presente a lo largo del proceso.

Además, la cadena agroproductiva-comercializadora suele trascender los marcos del propio territorio donde se origina la producción, es decir, tiene un efecto de derrame, o multiplicador, hacia otros territorios y sectores económico-sociales.

El modelo de gestión cubano urge de profundos cambios

La economía cubana transita hoy por una compleja situación, la cual desde hace varias décadas ha estado caracterizada y limitada por la oferta, en particular en la producción de alimentos, con elevada dependencia de las importaciones de estos insumos, no obstante la existencia de amplias potencialidades productivas no utilizadas.

En este escenario, hace falta, lo antes posible, un cambio del modelo de gestión económica centralizado vigente en el sector agropecuario cubano, el cual requiere ser sustituido por un modelo de gestión económico-productivo totalmente nuevo, que propicie la separación entre la gestión estatal y la empresarial. Un nuevo modelo que conduzca a la solución de los problemas fundamentales que gravitan sobre el buen desempeño de la producción nacional agropecuaria, donde el productor decida qué debe producir, cómo combinar los factores productivos, a quién vender lo producido, cómo conformar precio, que pueda acudir a un mercado de insumos y medios de producción para comprar los recursos y servicios necesarios en el momento oportuno y lograr el cierre exitoso del ciclo productivo, teniendo también presente los requerimientos sociales.

Al nuevo modelo le corresponde promover en la base la cooperación entre las diferentes formas productivas, y el desarrollo de las relaciones horizontales.

Por otro lado, las relaciones contractuales vigentes entre productores y el sector estatal centralizado no suelen ser las más efectivas y reclaman un detenido análisis, ya que el encargo estatal registra niveles demasiado elevados, dejando muy poco margen —a veces ninguno— de decisión a los productores con relación al destino de su producción. De este modo, se originan elevadas pérdidas en las cosechas1 y cadenas de impagos, desestimulando al productor y agravando la economía nacional.

Recientemente ha sido anunciada por la dirección del país la aceptación e instrumentación de una serie de medidas, encaminadas a la descentralización en la comercialización, sobre la base de la diversidad de vías y formas en dicha actividad, evitando las monopólicas. También se han tomado decisiones que favorecen al productor, donde se determina que una proporción de la producción obtenida sea destinada a la venta directa, tal es el caso de la carne bovina, la leche y sus derivados, a partir del cumplimiento de los indicadores del crecimiento de la masa ganadera y del encargo estatal. A la vez, la reducción de los precios de las tarifas eléctricas, del agua e insumos, forman parte de las medidas recién implementadas y encaminadas a favorecer a los productores agropecuarios para estimular el crecimiento en la producción de alimentos.

De igual forma, el incremento de los precios mayoristas de las producciones representa una vía de estímulo para los productores. Todo esto está encaminado al aumento de la oferta a la población de carne bovina, leche y sus derivados, con la posibilidad de venta directa por parte de los productores en el mercado libre.

Se considera que el reto está en lograr el punto de equilibrio entre el encargo estatal y el excedente del que el productor pueda disponer por producto, a partir del cumplimiento de los indicadores y con vista a lograr el estímulo necesario esperado por este.

Otro elemento importante a considerar por parte del nuevo modelo de gestión es que, sin dejar de tener presente la protección social, debe contemplar el reconocimiento de la existencia real y objetiva del mercado en complementariedad con la planificación.

La aplicación del nuevo modelo de gestión implica considerar la orientación de las inversiones nacionales y foráneas, e insumos, hacia las formas productivas más eficientes y con mayor participación2 en la producción nacional de alimentos. Sobre este aspecto no se debe actuar de forma absoluta, sino bajo evaluación técnica, económica y social, para determinar la conveniencia o necesidad de orientar algunas inversiones e insumos hacia otras formas productivas menos eficientes, ante el interés nacional de mantener e incrementar determinadas producciones, y acudir al subsidio si resultara necesario.

Dentro de otras consideraciones y sugerencias económicas que le correspondería atender al nuevo modelo se encuentran propiciar y sugerir sistemas impositivos y crediticios atractivos. Lograr un seguro agrícola favorable para los productores, así como formas y mecanismos que estimulen a los inversionistas (nacionales y foráneos), propiciaría el incremento sostenido de la producción nacional de alimentos, así como la sustitución de importaciones y el aumento de las exportaciones.

El sistema agroalimentario cubano se ha caracterizado por elevados consumos de agroquímicos: fertilizantes, pesticidas, herbicidas y otros insumos propios de la “Revolución Verde” o la llamada agricultura industrial. Esto ha dado lugar a afectaciones a los suelos, la biodiversidad, el medio ambiente, ecosistemas y a la salud de las personas. Finalmente ha dejado establecida una cultura dependiente de las importaciones.

Resultaría apropiado, bajo la concepción del nuevo modelo de gestión, contribuir a implementar la política agroecológica, recientemente aprobada, propiciando el desarrollo de una agricultura de este tipo, en busca de lograr una mayor soberanía alimentaria. Es necesario promover el otorgamiento de estímulos fiscales diferenciados a actividades y formas organizativas de producción innovadoras, que incentiven un manejo sostenible de la biodiversidad (bancos de conservación in situ de semillas y manejo de variedades, procesamiento y comercialización, sistemas de certificación local, artesanías, etc.) y la generación de oportunidades, medios y mejora de las condiciones de vida para la población rural, en particular mujeres y jóvenes.

A la vez, resulta esencial apoyar formas de propiedad familiar en la agricultura que contribuyan a detener el actual éxodo del campesinado hacia las ciudades, así como consolidar la permanencia y el crecimiento de la población rural y el desarrollo de una agricultura sustentable.


Notas:

1 Informes de la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO) y literatura consultada atribuyen que bajo esta forma centralizada y monopólica de la actividad de acopio estatal, las pérdidas promedio ascienden al 30 % y en determinadas producciones, suelen ser superiores, entre 25-50 %. (Puentes J., 2014 “La comercialización de productos agropecuarios”, MINAG).

2 CCS y Privado producen el 78,7% de la producción nacional de origen vegetal + CPA 3,3 % = 82 %

CCS y Privado producen 34,5 % de los cárnicos + CPA 1.1 % = 35,6 %, peso en pie

CCS y Privado producen 65,2 % de la leche + CPA 4,7 % = 69.9 %, peso en pie

CCS y privado producen 6.8 % de los huevos + CPA 2,6 % = 9.4 %, peso en pie