Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 8 de junio de 2024

El interminable «Periodo Especial» cubano

Por Ricardo Torres, Nueva Sociedad

El gobierno cubano impulsa un fuerte ajuste económico, en medio de una crisis que combina inflación y regreso de los cortes de luz. Las reformas impulsadas en los últimos años han sido erráticas y no han logrado superar los bloqueos internos de un modelo crecientemente inviable.



Cuba transita la tercera década del siglo XXI sumida en una profunda crisis económica, desbordada ya hacia lo social y lo político. El «Periodo Especial en Tiempos de Paz», tal como el gobierno denominó la crisis que sucedió a la caída del bloque socialista, se ha hecho interminable para no pocos hogares.

Si nos atenemos a los indicadores tradicionales, el trance actual es más leve que el vivido en la década de 1990. El PIB en 2023 se ubica 9,2% por debajo de los niveles de 2018 (según las cifras oficiales), mientras que el colapso de principios de los 90 provocó un derrumbe de 40% en cuatro años. El problema es que casi todo lo demás está peor.

Para empezar, los puntos de partida de ambas crisis son muy diferentes. En 1990, Cuba venía de una etapa de relativa prosperidad, con servicios sociales robustos y una desigualdad de ingresos pequeña. Pero luego de casi tres décadas de estancamiento económico y creciente diferenciación social, se han resentido los sistemas sanitario y educativo; la famosa «libreta de abastecimiento» entrega poco y cada vez menos, con intermitencias y retrasos; la redistribución de la riqueza se ha debilitado notablemente en medio de necesidades acrecentadas de una parte no despreciable de la población. En síntesis: el «pastel» se ha hecho más pequeño y se reparte de manera menos equitativa.

Un repaso de otros indicadores ilustra la magnitud de las dificultades. El índice de producción industrial (1989=100) solo llegó a 46 en 2022. Para el sector azucarero, otrora locomotora de la economía, esa cifra fue de 7. La zafra más reciente fue aún peor. En varias ramas de bienes de consumo e insumos la contracción es más profunda. Las producciones agropecuarias se han deprimido sustancialmente: comparando 2022 respecto de los niveles de 2018, las «viandas» cayeron 19%, las hortalizas 42%, el arroz 69%, los frijoles 57%, la leche 36%, los huevos 15% y la carne de cerdo 90%. Hay que tener en cuenta, además, que los volúmenes de 2018 ya eran insuficientes, las importaciones han descendido y el descenso productivo se mantuvo en 2023.

Un panorama similar se observa en el sector externo. Tomando los valores de 2013 como referencia, las exportaciones se han reducido a menos de la mitad y las importaciones, 37%. Los volúmenes son inferiores porque los precios han aumentado de manera significativa. Los superávits en cuenta corriente se transformaron en déficits a partir de 2020, y luego de una renegociación exitosa de la deuda externa con un grupo de países del Club de París a fines de 2015, se ha llegado a una situación en la que se han suspendido los pagos a acreedores y proveedores. En el último año se logró renegociar algunos adeudos con Rusia y China, pero la situación financiera externa es de máxima tensión. Por su parte, la inversión extranjera ha quedado muy por debajo de las aspiraciones de las autoridades y las remesas se han resentido (en este aspecto hay cálculos divergentes en distintas fuentes).

Estos choques se han expresado en crecientes desequilibrios macroeconómicos. La inflación se disparó a partir de 2021 y las cifras estimadas a partir de la variación del deflactor del PIB y del consumo de los hogares, así como el comportamiento de los precios en el mercado informal, sugieren que la inflación efectiva es superior a la reportada por fuentes oficiales (77% en 2021, 39% en 2022, 31% en 2023) y llega a cifras de tres dígitos. Un efecto paralelo es la depreciación del peso, cuya cotización en el mercado informal pasó de 40 pesos por dólar en enero de 2021 hasta 340 pesos por dólar a principios de abril de 2024, lo que representa una pérdida de 88% de su valor. Las causas inmediatas se hallan en los abultados déficits fiscales, la caída de ingresos en divisas y la severa contracción de la oferta de bienes y servicios. Las propias autoridades han planificado un déficit público equivalente a casi 20% del PIB para 2024.

Orígenes de la crisis

Los orígenes de esta crisis tienen dos dimensiones. Por una parte, en medio de marchas y contramarchas de variable intensidad y duración, Cuba ha tenido desde 1959 un modelo económico de corte soviético. Sus características fundamentales se mantienen hasta nuestros días: hipertrofia del sector público, empresas estatales ineficientes con escasa o nula competencia, baja productividad e ingresos reales estancados para la mayoría de los trabajadores, asignación burocrática de factores e insumos, igualitarismo y baja competitividad externa. Las causas de esos problemas son conocidas y han sido profusamente descritas en la bibliografía especializada. Más allá de aspiraciones idealistas, es un modelo que no permite el desarrollo de las fuerzas productivas en las condiciones de un país pequeño sin recursos naturales y a 90 millas de un mercado natural al que no tiene acceso: Estados Unidos.

La otra dimensión se vincula con la fórmula que encontraron los líderes cubanos para enfrentar el colapso de la Unión Soviética, que suponía una amenaza existencial. Sin abandonar el estatismo a ultranza, introdujeron cambios incrementales en áreas seleccionadas para detener la caída y retomar un crecimiento que a todas luces ha sido muy moderado e insuficiente. Se evitó el colapso, pero sin progreso. Fue un cambio para que todo siguiera igual. La dirigencia de la isla parece haber arribado a la conclusión de que las alternativas existentes para el desarrollo comportan demasiados riesgos políticos, que en última instancia no está dispuesta a aceptar.

En el camino encontraron la Venezuela de Hugo Chávez y la «marea rosa» en América Latina. La mejora del entorno político de la región fue un factor primordial para conseguir avances en las relaciones con la Unión Europea y el propio Estados Unidos de la era Obama. El denominador común es el principio de buscar, a toda costa, fuera de Cuba la solución para la inviabilidad económica del modelo cubano.

A partir de 2016 se han combinado un conjunto de factores domésticos y externos que han desembocado en una nueva época de penurias. En casa, como era de esperar, las reformas parciales e incoherentes no dieron los resultados esperados. Todavía peor, los sectores más conservadores del gobierno consiguieron levantar el fantasma de las consecuencias imprevisibles derivadas del fortalecimiento de un verdadero sector privado nacional, cuyos intereses, se dice, están irreconciliablemente enfrentados con la ideología oficial y demasiado cercanos a la potencia del Norte.

Casi simultáneamente se empezaron a manifestar los efectos de la crisis económica en Venezuela. El síntoma más visible ha sido la casi total desaparición de programas conjuntos financiados por Caracas y la reducción lenta pero sostenida de los envíos de petróleo, un capítulo particularmente sensible para la economía cubana. Desde máximos equivalentes a poco más de 90.000 barriles diarios de petróleo (bdp) hace una década, los despachos se han reducido a 50.000-55.000 bdp. En 2023, México realizó varios envíos, pero el pésimo estado de las plantas eléctricas y la logística interna agravan los problemas. Durante buena parte de 2024, la mayoría de los cubanos ha enfrentado cortes eléctricos de varias horas diarias.

El arribo de Donald Trump a la Casa Blanca sepultó los beneficios del deshielo a medias con Estados Unidos. El republicano no solo reintrodujo la mayor parte de las sanciones, sino que alcanzó nuevos máximos al activar el Título III de la Ley Helms-Burton, reintroducir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo y o suspender licencias a empresas que operaban el servicio de remesas hacia la isla.

La pandemia de covid-19 fue, en este contexto, la «gota que derrama la copa». Los efectos han sido devastadores para una economía que llegaba muy debilitada y sin reservas para enfrentar un golpe de esa magnitud. El turismo internacional prácticamente desapareció en 2021 y la recuperación posterior ha sido muy lenta, quedando muy retrasada respecto a otros competidores del Caribe. Los visitantes de la comunidad de cubanos residentes en el exterior, particularmente Estados Unidos, eran una fuente apreciada de llegada de remesas y de artículos de todo tipo. Los cubanos también habían aprovechado oportunidades en otros destinos de la región como Panamá, México y Guyana para crear verdaderas redes internacionales de abastecimiento de mercancías. Casi todo eso se esfumó en pocos meses.

Desde entonces, todo ha ido de mal en peor en el ámbito doméstico y externo. El gobierno ha cometido costosísimos errores de política económica, como la denominada «Tarea Ordenamiento», que intentó establecer un nuevo arreglo monetario-cambiario, unificando el peso convertible con el peso cubano, en el peor momento imaginable. El resultado ha sido inflación y una depreciación imparable de la moneda nacional.

La apuesta por una remontada en el flujo de visitantes externos no ha dado resultados, mientras que se han destinado grandes volúmenes de recursos a la construcción de hoteles de alto estándar, a todas luces innecesarios para la demanda previsible. La interrupción de las cadenas de suministro ha precarizado aún más el comercio exterior, y esto ha sido exacerbado por la invasión rusa de Ucrania. Téngase en cuenta que Cuba depende críticamente de la compra de alimentos, fertilizantes y combustibles.

Este coctel fatídico tiene graves consecuencias sociales y políticas. El descenso pronunciado de la producción agropecuaria y las importaciones ha puesto a una parte importante de la población en riesgo de no cubrir sus necesidades nutricionales básicas. Recientemente, circuló la noticia de que las autoridades habían pedido ayuda directa al Programa Mundial de Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para garantizar la entrega de leche en polvo a los niños menores de siete años. La escasez de medicamentos alcanza niveles alarmantes, tanto en farmacias como en hospitales. En 1990, cuando se publicó la primera versión del índice de desarrollo humano (IDH), la isla ocupaba el lugar 51 entre 141 países, bordeando el tercio superior de la distribución. En 2021, su posición se deslizó hasta el lugar 83. Ahora solo supera a 57% de los países incluidos en el índice. En ese periodo se perdieron 22 lugares, 10 de ellos desde 2019. En 2009 (antes del comienzo de las reformas impulsadas por Raúl Castro), el gasto social era equivalente a 37% del PIB, mientras que se redujo hasta 27% en 2022.

La «unidad» del pueblo, de la que los dirigentes cubanos se enorgullecían en el pasado, va dando paso al desencanto, la duda y la crítica abierta, tanto en las redes sociales como en las calles. En julio de 2021 se vivieron protestas multitudinarias en varias ciudades de la isla, incluida La Habana; y a mediados de marzo de 2024 se repitieron con menor intensidad en la zona oriental. La incapacidad para llevar a cabo las propias reformas acordadas y el camino particularmente errático de estos años han erosionado la confianza de la población en la capacidad del gobierno para conseguir la recuperación económica. Esa incredulidad hace que las nuevas generaciones identifiquen «socialismo» y «Revolución» con penurias sin fin.

Cuando la «voz» se hace imposible o comporta demasiados riesgos, la «salida» aparece como una solución deseable. Los números son inexactos, pero cálculos conservadores señalan que más de medio millón de cubanos ha abandonado el país desde 2021, en lo que sería la mayor estampida migratoria desde 1959.

Bloqueos internos

Más allá de las onerosas sanciones de Estados Unidos (el bloqueo), es evidente que el modelo actual es incapaz de dar respuesta a las legítimas aspiraciones de progreso del pueblo cubano. Su inviabilidad económica ha sido reconocida abiertamente por aliados habituales de la isla como China o Vietnam. Sin embargo, el guion de las autoridades permanece inalterado. En medio de consignas huecas se introducen ajustes intrascendentes sin mayor impacto. Es preocupante la incapacidad demostrada para elaborar un plan de recuperación atemperado a las condiciones actuales, internas e internacionales.

El devenir de las empresas privadas (pymes), autorizadas en 2021, ofrece un ejemplo revelador. Históricamente, el gobierno se ha movido entre su aceptación a regañadientes y la hostilidad abierta. Ello redunda en restricciones que impiden que estas desarrollen todo su potencial. Pese a todo, el sector no estatal (privado y cooperativo) ya ofrece trabajo a 36% de los ocupados formales. En términos de empleo, la empresa estatal dejó de ser el actor con dominio absoluto en la actividad productiva. Las autoridades cubanas asisten a esta realidad con una mezcla de perplejidad y desorientación. A las pymes se las responsabiliza de casi todos los males (inflación y desigualdad), mientras que se espera que hagan una contribución sustancial a la mejora de la situación.

En diciembre de 2023, el gobierno anunció nuevas iniciativas de política económica destinadas a «corregir distorsiones e impulsar la economía». Las propuestas versaron sobre el papel del sector privado y las pymes, el comercio internacional y las regulaciones arancelarias, la inversión y el mercado de divisas e incluyeron incrementos de precios y reducción de subsidios. En marzo de este año se comenzaron a aplicar los fuertes aumentos de los combustibles y la electricidad (a quienes consumen más allá de cierto umbral), y más recientemente, al tabaco y los cigarros. Estas medidas parecen tener, no obstante, un potencial limitado para contribuir a la recuperación económica. La estrategia fiscal se centra más en la recaudación de ingresos que en contener los gastos, como lo indica la incompleta información presupuestaria presentada. Los incrementos en los precios y la venta de productos en dólares son asociados al objetivo de reducir los subsidios, aumentar los ingresos presupuestarios y controlar el déficit fiscal. Sin embargo, las proyecciones del gobierno indican que el déficit en las cuentas públicas continuará creciendo en 2024.

En este momento, es difícil determinar cuál es la efectividad de estas decisiones. Los incrementos decretados se amplifican hacia otras ramas, ya que la energía es un insumo clave para la producción y distribución. Cualquier intento administrativo de controlar el mercado informal de divisas sin un aumento sostenido en la oferta de divisas está destinado al fracaso. Y nuevas restricciones sobre el sector privado son incompatibles con la urgente necesidad de aumentar la cantidad de dólares. Sin reformas estructurales, cualquier alivio temporal externo solo produce endeudamiento.

El futuro inmediato aparece muy problemático. El escenario más favorable sería una contención de los impactos más severos de la crisis, como la escasez de alimentos y medicinas, o los apagones, que solo podría llegar de la mano de apoyos concesionales de aliados extranjeros. No queda claro qué se entregará a cambio. ¿Puede Cuba desplegar todo su potencial en medio de un conflicto permanente con Estados Unidos? No parece probable. ¿Volverá a ser la geopolítica mundial un factor primordial en la viabilidad de la isla? Ojalá que no. Pero no se debería apostar a una mejora del entorno externo para esquivar las impostergables transformaciones que urgen en el ámbito doméstico. Un nuevo paradigma de desarrollo es imprescindible y el pueblo cubano debe tener agencia para determinar ese rumbo.

viernes, 7 de junio de 2024

Juan Triana: “La inestabilidad en la tasa de cambio detiene los negocios y afecta a todos”

El economista cubano insiste en que las autoridades monetarias entren en la escena para controlar la dinámica especulativa del mercado cambiario en Cuba.





A fines de diciembre de 2023 publicamos una conversación con el economista, profesor y columnista de OnCuba, Juan Triana Cordoví en la que hacía un balance del año a punto de terminar y lanzaba una predicción terminante sobre lo que nos esperaba: “2024 va a ser durísimo“. Y así ha sido.

Durante aquella entrevista, que suma ya cerca de 40 mil vistas, acordamos volver a encontrarnos para conversar por videollamada sobre la actualidad económica cubana.

En estos seis meses hemos tenido apagones, protestas, un pequeño repunte del turismo, más de 11 mil mipymes aprobadas; un ex ministro de Economía “rigurosamente investigado” por “graves errores —que no se han explicado todavía— en el desempeño de su función”, y un nuevo ministro cuyo nombre pocos conocen, por falta de prensa.

Entre todo esto, lo que quizá ha suscitado mayor atención y múltiples debates en las últimas semanas, ha sido el movimiento de la tasa de cambio entre el dólar y el peso cubano, que tras llegar a la cumbre de 400 pesos por dólar se precipitó luego hasta los 280 en pocos días, para nuevamente retomar la escalada, según registra El Toque.

Mientras conversábamos, ayer 6 de junio, el dólar estaba a 320 pesos, según ese registro del mercado informal en tiempo real. Poco más de 24 horas después ya llegaba a los 360. ¿A cuánto estará el domingo próximo? Es de suponer que otra vez rozará las nubes. ¿Hasta dónde podría llegar y por qué es algo que todos nos preguntamos tratando, a veces, de emular a los adivinos?

Ha sido tan controversial el asunto que El Toque hoy mismo publica su decisión de “reforzar controles para calcular la tasa representativa del mercado informal de divisas“.


¿Qué ha pasado? ¿De qué se tratan estos movimientos telúricos de las monedas que ponen a la gente a tratar de explicar las causas, los motivos, los resultados, las consecuencias? ¿Cuál es tu visión del asunto?

Yo comenzaría diciéndote que en estos seis meses también hay mejoras puntuales en el turismo, lo cual es muy bueno. Hay mejoras en algunos temas de exportación; también una perspectiva de mejora del precio del níquel. Pero realmente no hay mejoras en la magnitud que permitiera que la familia cubana pudiera tocar esas mejoras.

Lo que ha pasado con la tasa de cambio obedece a varios factores.

Lo primero que hay que decir es que no ha habido ningún cambio significativo en las causas que han motivado una subida y la inflación galopante y esa volatilidad de la tasa de cambio hacia arriba en estos últimos meses, los factores objetivos que influyen en la tasa de cambio…

Seguimos teniendo un déficit importante y eso genera liquidez, que es una de las causas del incremento de la tasa de cambio, porque incrementa la liquidez sin respaldo material.

No hemos tenido una reacción significativa del sistema productivo cubano. Sobre todo en el sector agropecuario, que yo diría es el que lidera, lamentablemente, el incremento de los precios, hasta en un 60, 60 y tantos por ciento. No hay un incremento sustancial de la oferta y, por lo tanto, si la oferta no crece y la producción no crece, es otra de las causas objetivas que puede generar inflación.

Pues obviamente no se va a reducir la tasa de cambio. Y además de eso, tenemos las expectativas de las personas.

Todo eso hace como un ajiaco, es decir, una mezcla de causas objetivas junto a las expectativas.

Las expectativas de las personas lo que hacen es anticipar la tasa. O sea, si hay una tendencia al alza en la tasa y yo voy a vender o a comprar dólares o a vender o a comprar productos, lo que hago es anticipar la tasa. Es la ley de Ockham al final. O sea, como estoy pensando que la tasa va a subir, la tasa sube. Y como estoy pensando que la tasa va a subir, anticipo la tasa. En vez de poner la tasa de cambio, por ejemplo, que estima El Toque, pongo la tasa de cambio de El Toque más 10 pesos. Y cuando muchas personas hacen eso de manera seguida, pues lógicamente la tasa se desplaza.

O 10 pesos menos.

Sí, puede influir tanto al alza como a la baja. ¿Qué otro factor creo que ha incidido muchísimo ahí? El hecho de que hay un vacío en términos regulatorios. No hay un instrumento de intervención como hubo antes, que fue Cadeca, que podía intervenir en el mercado monetario y podía de alguna manera regular la tasa. El gran éxito de la política monetaria cubana durante muchísimo tiempo fue haber mantenido la estabilidad de la tasa de cambio entre el peso cubano y el dólar y después entre el peso cubano y el CUC.

Eso se logró durante mucho tiempo, casi desde el año 96 hasta el 2019. Hubo estabilidad en la tasa de cambio y eso es muy bueno, y es muy bueno para los negocios.

La inestabilidad de la tasa de cambio, sobre todo una tasa de cambio que es tan volátil al alza, al final lo que produce es que los negocios se detengan.

El otro factor que influyó un poco en la baja de la tasa de cambio, además de la especulación, fue el hecho de que los importadores, en especial los importadores del sector privado, se abstuvieron de importar las mismas cantidades del año pasado. ¿Por qué? Por la incertidumbre.

Si tú importas a una tasa de cambio de 370 pesos por dólar, y cuando tu mercancía llega al puerto un mes después o 20 días después, la tasa de cambio está a 390, ya estás perdiendo 20 pesos cubanos por cada dólar de importación.


Foto: Néster Núñez.

Tú lo mencionabas y he estado viendo cómo la mayoría de los economistas coinciden en que el mercado cambiario está suelto. Pedro Monreal, por ejemplo, acaba de publicar hoy en un tuit la idea de que hay un “abandono de funciones estatales respecto a la política monetaria”. Julio Carranza ha dicho que “el Estado cubano ni controla ni regula el mercado cambiario, sencillamente porque no participa en él”. Es un factor clave en lo que dices sobre negocios que se detienen o se afectan porque subsisten en un mercado cambiario no regular, ilegal.

Yo estoy totalmente de acuerdo con Pedro y con Julio. Estamos de acuerdo en muchísimas cosas, en realidad. Uno de los factores que generan esta volatilidad es exactamente esa abstención de las autoridades monetarias a intervenir en el mercado monetario. Sé que es difícil, porque quizás no tienen el respaldo necesario, pero el vacío de la autoridad monetaria genera espacios para una especulación sin límite.

Mi experiencia de este mes —he estado muy al tanto de esto porque mucha gente me escribe— es esa.

Por ejemplo, ayer varios dueños de mipymes me escribieron diciéndome: “Profe, estoy respondiendo a la gente que me está ofertando dólares a 350. Cuando los llamo me dicen que no tienen”. O sea, ahí lo que hay es un ejercicio de especulación, claro. Muy claro. Y es que la gente está intentando contrarrestar la baja del dólar porque a los especuladores no les conviene, pierden dinero.

El impacto sobre la economía real, sobre la oferta, es negativo. El impacto sobre la economía familiar es negativo.

Se contrae la oferta y las personas pueden consumir menos bienes y servicios que necesitan.

Y va a impactar en el crecimiento de la inflación. En un momento determinado puede que se reduzca muchísimo la oferta. Mi experiencia —vivida una vez en un país del cono sur— es la de llegar a un supermercado y verlo cerrado por falta de precios.

¿Cómo es eso?

La volatilidad de la tasa de cambio era tan alta, tan alta, que agarrabas un refresco en el anaquel y cuando llegabas a la caja ya había cambiado el precio. La respuesta de los comerciantes cuál fue. Paralizarse. “No sigo haciendo negocio porque no sé a qué precio voy a vender”. Lo que en la microeconomía clásica parece que no debe pasar, que es que un producto no tenga precio, pasó. En Cuba está pasando algo parecido.

Ahora que mencionas los precios, la mayoría de la población cubana cuando necesita ponerle un precio a algo, recurre a la tasa de El Toque. Por ejemplo, un albañil te pone unas losas en la pared y le preguntas cuánto va a cobrar. Y él te dice que esperes un momento y busca en su teléfono, y en función del precio del dólar en ese momento, pone precio a su servicio. Es decir, esa operación de poner precios a partir de lo que ve en la tasa El Toque específicamente, es una operación muy cotidiana en Cuba. ¿Qué relación tiene esa dinámica de especulación con el dólar —que, por cierto, es una mercancía en déficit— con el resto de los mercados que coexisten en Cuba, a los efectos de los precios? Mucha gente estuvo esperando una bajada de precios que no llegó.

La bajada de precios en algunos productos sí se efectuó, pero no llegó de manera masiva porque esos productos se compraron a una tasa de 390. Y si tú negocias a 390, te va a ser muy difícil bajar el precio, excepto que aceptes perder.

Ahora, te imaginarás que quien compra un contenedor de aceite y pierda en cada botella de aceite 20 pesos, está perdiendo muchísimo dinero. Ese es un problema, sin lugar a dudas. Por tanto, no todos los precios bajaron; aunque el aceite bajó un poco, los huevos bajaron un poco, algunos precios bajaron en realidad, momentáneamente.

Porque, además, algunas pequeñas y medianas empresas se propusieron realmente, aunque asumieran la pérdida, bajar los precios, lo cual fue muy interesante para mí, porque de alguna manera significó un elemento de responsabilidad social increíble.


Foto: Otmaro Rodríguez.

¿Eso es sostenible en el tiempo? ¿Puede haber una intención de participar en el mercado imponiendo un precio de esa manera, por concertación?

Quizás no muy sostenible, pero sí es posible. Se pueden concertar precios con un grupo de personas que también ponen precios. Se puede hacer perfectamente.

Si se puede hacer para el precio de los huevos o del aceite, también se puede con el precio del dólar.

Bueno, lo que está pasando definitivamente hoy es eso. Yo creo que muchos compradores e importadores que se vieron perjudicados se pusieron de acuerdo para poder tener una tasa de cambio más favorable. De hecho, hubo muchos mensajes de “yo no compro más dólares a precio de El Toque, sino que los voy a comprar a 350”. Se acabó.

Eso pasó mucho al inicio de este movimiento. Obviamente, todo tiene un límite porque realmente no hay cambios en la economía real. Y no hay intervención de ninguna autoridad monetaria. Y este es un mercado monetario muy especial; es una de las cosas que quisiera que la gente se aclarara sobre todo.

No tengo nada en contra de la metodología que está utilizando El Toque para captar información de la tasa de cambio. Pero tengo que decir, definitivamente, que esa información es sobre intenciones de compra. El Toque también lo dice. Y que nunca se sabe si esas intenciones de compra llegan a concretarse o no.

Es un vacío que hay. Y por tanto, la gente se guía por la tasa de cambio de El Toque; porque no hay una tasa de cambio que pueda ser la alternativa en estos momentos. Y eso es un vacío, eso es un abandono de funciones monetarias.

¿Es posible que en el corto o mediano plazo haya una corrección de esta volatilidad de mercado cambiario a la baja, digamos, que se equilibre mejor el peso frente al dólar, sin que haya una participación de las autoridades monetarias en él? ¿Ya sea vendiendo dólares, o permitiendo que haya ofertantes privados en el mercado cambiario de manera legal, pagando impuestos, etc.? ¿Es posible que sin estos elementos pueda corregirse la volatilidad de ese mercado y todo ese efecto especulativo, ese bucle especulativo alcista?

Yo creo que no, y la vida lo ha demostrado. La regulación desde la autoridad monetaria es fundamental para mantener la estabilidad del mercado monetario. En cualquier lugar, en cualquier país del mundo, eso es fundamental. Que se haga de una manera o de otra es discutible.

Yo he propuesto como una solución la formalización de los operadores informales que compran y venden dólares, porque a mi juicio en este mercado de hoy, en que la autoridad monetaria no puede intervenir de una manera poderosa, porque no tiene quizás los recursos suficientes. Formalizar a un grupo de operadores informales podría ser sobre todo algo positivo, en el sentido de que sí sabríamos cuáles son las operaciones reales concretas de venta y compra de dólares. Sabríamos cuál es la oferta, cuál es la demanda, cuál es el volumen que se transa todos los días. Y, sobre esa base, tendríamos una tasa de cambio mucho más objetiva de la que tenemos, que es puramente especulativa.


Foto: Néster Núñez.

Todo el mundo está a la expectativa. Alguien hoy me decía: “Espera el domingo, que el domingo ya está en 400 otra vez”. Porque ahora está subiendo de 20 en 20, de 25 en 25, en una escalada extraordinaria. ¿Hasta dónde llegará? ¿Quién sabe?

Lo que puedo decir en estos momentos, después de revisar muchos chats y de que me hayan mandado muchos mensajes los dueños de las mipymes que tienen que comprar dólares e importar, es que hay una avalancha de ofertas de compra de dólares a 320 y a 350, y a 310 y a 315 y a 360, pero es una avalancha. Y las redes aguantan todo. O sea, de la misma manera tú puedes crear un bot para emitir 50 avisos de compra al precio que quieras, perfectamente, y vas a ir moviendo el cálculo de la tasa.

En definitiva, lo que hace la tasa de El Toque es usar la mediana. La mediana es el valor central de una serie de datos organizados de menor a mayor. Y por tanto, en la medida en que hay más anuncios de compra a precios altos, esa serie se mueve. Incluso quitando los valores extremos, se va a seguir moviendo hacia arriba.

Lo que está pasando hoy, a mi juicio, es eso. Como son intenciones de compra, no es compra real y no sabemos cuál es la compra real, pues, lógicamente, esa es la tasa que sale. Para compras anunciadas, no realizadas.

¿Hasta dónde vale o no? Pues yo no sé. Lógicamente, a los especuladores les conviene mucho que la gente lo use así. Porque los que se benefician hoy son los especuladores. Los que se perjudican son los que intentan hacer comercio en Cuba, los que intentan importar, los que intentan mejorar la oferta; y las familias cubanas, que van a tener que pagar el precio que la especulación genera.

Lo que este período demostró es que ese movimiento monetario es puramente especulativo y no tiene detrás un respaldo real de transacciones en dólares y pesos cubanos. Lo otro que está demostrando es que realmente hay un vacío muy grande, un abandono de funciones de la autoridad central monetaria cubana. Es algo que no debería pasar, porque estamos dejando a la familia cubana en manos de los especuladores. Estamos dejando el comercio cubano en manos de los especuladores.

Me hago una idea más clara cuando dices que no se trata solamente de cuidar el bolsillo del pensionista o de la persona que recibe un salario sumamente devaluado frente a unos precios sumamente inflados. Con la tasa especulativa del mercado cambiario se afectan las nuevas empresas privadas, que ofrecen servicios y productos en el mercado cubano, con ofertas que a veces solo ellos garantizan; y se afecta también la empresa estatal socialista, elevada a categoría de tótem.

Todos los sectores de la economía se afectan con esa tasa especulativa al alza. Todos, absolutamente. Se afecta hasta la inversión extranjera.

¿Por qué?

Bueno, ¿a qué precio un inversionista va a estimar las utilidades de su inversión a dos años vista con una tasa de inflación con esa variabilidad? Volátil completamente. Tú la vas a tener que calcular en los estudios de factibilidad a la tasa oficial de cambio. Pongamos que 120. Pero en la vida real, al trabajador que vas a emplear, la tasa de unos 120 no le sirve. Y entonces, ¿a qué tasa? ¿Cómo la calculo?

No estoy hablando del corto plazo, estoy hablando hasta del mediano plazo. La inflación hace sal y agua las utilidades, el interés que el banco paga por las cuentas y el salario de la familia.

Y la productividad del trabajo.

Obviamente. Y lo otro que produce esa tasa es que la gente se va a refugiar en el dólar como reserva de valor. Y se diluye la idea planteada de ir reduciendo los espacios del dólar. La política no es consistente, porque si tú abandonas las funciones monetarias y ante una moneda nacional que se evalúa de forma sistemática y sobre todo por especulación, definitivamente la gente se refugia en el dólar y el dólar va ganando espacio.


Foto: Néster Núñez.

Entiendo que es imperativo que el Estado cubano tome cartas en el asunto. Que defina su participación en ese mercado cambiario de una manera o de otra. Regulando, controlando, siendo ellos mismos actores de ese mercado cambiario como en su momento lo fue a través de Cadeca, o dejando que otros actores participen. Es decir, no se sale de esta situación crítica, de este año “durísimo” que pronosticaste en la entrevista anterior, si no se empieza a levantar un poco de presión alejándonos de esa marea especulativa relacionada con el dólar.

Es así, pero además la historia lo demostró. A inicios de los años 90 también hubo un crack del dólar en Cuba. Cuando salió Cadeca como institución que podía intervenir en el mercado monetario, la tasa de cambio se estabilizó. Incluso cuando los atentados a las Torres Gemelas, me contaban (yo no estaba en Cuba en ese momento) que inmediatamente los cambistas ilegales empezaron a subir la tasa y a ofrecer a 40 y 45 pesos por dólar. Estuvieron dos días, pero Cadeca aguantó y los cambistas tuvieron que bajar la tasa. Porque para el pueblo cubano la referencia era la tasa de Cadeca.

¿Si a finales de año esto no cambia estaríamos hablando de una irresponsabilidad superior de las autoridades monetarias cubanas y, en general, de las autoridades cubanas, en no intervenir en esta dinámica?

Yo creo que hay que corregir el abandono de las funciones de corrección del mercado monetario que tiene la autoridad monetaria. No queda de otra. Y hay opciones para hacerlo. Hay un abanico.

Este no es un mercado monetario muy difícil. Diría que entre el 70 y el 80 % de las operaciones monetarias de cambio en Cuba se realizan en el mercado de La Habana. Yo recuerdo que en las informaciones de Western Union (de los años 2000) decían que el 25 % de la remesa se quedaba en La Habana y el resto se repartía entre el resto de las provincias de Cuba y los municipios; ninguna provincia tenía una participación mayor del 7 %. Fíjate qué sencillo.

Hoy, si tú miras lo que hacen algunas de las plataformas que venden productos, ellos te podrán decir que entre el 75 y el 80 % del volumen de ventas en Cuba, de lo que ellos hacen, está en La Habana. O sea, hay una concentración importante. Ese es un dato que puede usarse para intervenir y estabilizar el mercado monetario.

Porque, repito, esta desestabilización, esta carrera desenfrenada, al alza, por efectos de la especulación y por la intervención de especuladores en el mercado monetario cubano, perjudica a todo el mundo y perjudica lógicamente la credibilidad —la que nos queda— de la economía nacional.

Cuando dices que afecta a todo el mundo no solo te refieres al Gobierno, a su red de empresas e instituciones, sino también a quienes adversan al Gobierno. Es decir, a quienes proponen una agenda económica completamente distinta, digamos, por ejemplo, liberal, hacia un ordenamiento capitalista que trascienda el orden socialista.

La inflación perjudica a todo el mundo. Perjudica la economía de un país.

Perjudica a los cubanos que viven fuera de Cuba, que remesan por vía de productos o por vía de dinero a su familia.

También.

Porque cuando antes mandaban un dólar, ese dólar tenía una capacidad de compra mayor que la que tiene hoy. Ahora tienen que duplicar o triplicar sus remesas para encarar las necesidades que están tratando de solucionar en Cuba.

Exacto.


Foto: Néster Núñez.

O esto se ve como un tema general de todo el mundo y trascendemos las teorías conspirativas de los bandos o, sencillamente, por lo que estoy entendiendo a través de tus palabras, seguirá siendo un gran trastorno difícilmente soluble, con mayor incidencia para los que más están sufriendo en Cuba, los que tienen menos capacidad adquisitiva.

A mí no me gusta decir esa frase, porque es una frase muy típica de la corriente más clásica, más ortodoxa del monetarismo; pero hay una frase que es importante: “El dinero importa”, dicen los monetaristas. Y el dinero importa e importa más. Porque el precio del dinero transversaliza toda la economía y afecta a todo el mundo en una economía. Lógicamente, afecta más a los más pobres.

Ese precio del dinero, esa especulación descontrolada, impacta en la situación de pobreza de la familia cubana. Y los ejemplos son sencillos. En Cuba hay más de 600 mil jubilados que reciben 1500 pesos de su jubilación. Cuando el cartón de huevos se pone a 3000 pesos, tienen que comprar medio cartón de huevos.

Necesita dos pensiones para comprar un cartón de huevos.

Si no, con la pensión le da exclusivamente para 15 huevos. ¿Hoy se come la clara y mañana la yema? Esta situación perjudica mucho a las familias más pobres. Y eso es una responsabilidad que hay que cubrir. De alguna manera, nuestras políticas tienen que evitar eso.

Imaginemos que se cambia el subsidio. De subsidio generalizado a alimentos a subsidio a las personas. Vamos a multiplicar por tres esa pensión, de 1500 a 4500. Si el huevo está a 3000 pesos, van a comprar un cartón de huevo y medio cartón de huevos.

Pero si la tasa de cambio sube y se pone a 400, ya el huevo no se va a vender a 3000… lógicamente esa pensión se vuelve a hacer sal y agua. El problema está en que esas personas lo que compran fundamentalmente son los productos que les satisfacen sus necesidades vitales. Ahí no hay lujos, ninguno, absolutamente.

De hecho, son personas que prácticamente no tienen dinero ni para comprarse un par de zapatos nuevos. O sea, es solo comer para sobrevivir.

Esa elevación de la tasa a quien más perjudica es a los pobres en Cuba. Por eso hay que combatir la especulación. Hay que combatirla, lo vuelvo a decir, retomando las funciones que la autoridad monetaria cubana tiene que ejercer sobre el mercado monetario. No queda de otra. Yo lo subrayo: perjudica a todo el mundo. Absolutamente a todo el mundo. Y tiene perjuicios a mediano plazo, porque muchos negocios se detienen. Y se detienen exactamente por la incertidumbre que genera esa tasa, creciendo sin control ninguno y sabiendo que es una tasa puramente especulativa, que realmente detrás de esa tasa que se está tomando no hay operaciones de compra y venta reales como para respaldarla.


Foto: Néster Núñez.

El lema de estos meses ha sido “corregir distorsiones y reimpulsar la economía”. No es posible corregir ninguna de las distorsiones si no se empieza por aquí.

Es una de las distorsiones más importantes, pero yo no quisiera catalogarlas todas ahora aquí, poner un listado de esta es la primera, la segunda, la tercera, porque hay muchas distorsiones. De hecho, habría que revisar el concepto de distorsión. El economista Ricardo Torres publicó un artículo de lo más interesante en Nueva Sociedad explicando eso. Una de las más importantes es esta, la tasa de cambio. Afecta los costos de todas las empresas.

También de la sacrosanta empresa estatal, que es sacrosanta porque sobre su espada está el grueso de la economía nacional…

El 80 % del Producto Interno Bruto, el 92 % de las ventas, más de 1 400 000 empleados y montones de familias dependiendo de la empresa estatal… Subrayo que la empresa estatal hay que rescatarla.

La empresa estatal también está afectada por la devaluación del peso porque en la empresa estatal trabajan cubanos que reciben un salario y tienen que ir a un mercado, a un bodegón —qué bueno que existen los bodegones; ojalá existieran 20 mil bodegones más en Cuba— y comprar a esos precios influidos por la tasa de cambio.

Están influidos también por los altos costos, por impuestos altos, por un 10 % de impuestos sobre las ventas totales. Estos impuestos han permitido una recuperación de los ingresos del presupuesto, pero están costando en esta otra parte de la ecuación.

Ese cubano tiene que ir ahí cuando recibe el salario de la empresa estatal. Y el salario promedio en Cuba hoy tampoco es elevado.

El incentivo mayor que tiene un obrero es que por su trabajo reciba un salario y que ese salario le alcance al menos para cubrir sus necesidades vitales mínimas y las de su familia. Si no le alcanza, hay un desincentivo enorme.

Claro, y empiezan las ganas de emigrar del sector laboral, empiezan las ganas de emigrar del país, la desesperanza, el agotamiento, las rupturas familiares… Empieza todo eso que nos está pasando.

O, sencillamente, empiezan las ganas de no trabajar, de rendir menos. Y por lo tanto la empresa se vuelve más improductiva. Si queremos que la empresa estatal pueda cumplir el rol que debe cumplir en este país, hay que resolver las distorsiones porque también afectan la empresa estatal.


Foto: Néster Núñez.

En todo este tiempo en que hemos estado viendo cómo la relación dólar-peso cambiaba, primero a la baja, ahora subiendo, tengo la impresión de que hay mucha gente que compró la idea de que hay una especie de conspiración “mipymera” de un lado, o conspiración del Gobierno del otro o conspiración de quienes hacen las tasas, etc. Según el gusto de cada cual. Pero que, en todos los casos, el análisis parte de una visión de la economía partida en pedazos, como si una cosa no tuviera rebote en la otra, como si las dinámicas no estuvieran integradas. La inacción de las autoridades participa en ese bucle especulativo. El dejar hacer, esta suerte de laissez faire, a lo Adam Smith… ese dejar hacer, se vuelve nocivo para todos. Estamos a 6 de junio. ¿Las posibilidades de que este año se pueda levantar un poquito, además del asunto de la tasa cambiaria, que ya vemos que tiene mucha importancia, ¿de qué dependería?

Lo que quedan son seis meses y es un tiempo corto. Yo creo que Cuba tiene tres ámbitos de acciones muy grandes y muy complejos en los que hay que actuar a la vez.

El primero es decidir el camino de la reforma, que es un proceso ya largo, de más de 30 años. ¿Cuál es el camino de la reforma? Y esa decisión no pasa por disponer de dinero, sino por consensos políticos, definitivamente.

¿Consensos políticos?

Políticos, exactamente. La economía es lo más político del mundo. Quien te diga lo contrario, te está mintiendo.

La reforma pasa por consensos políticos. Tuvimos documentos que guiaron la reforma hasta el año 2017. Pero de 2018 para acá la economía cambió. Cambió Cuba y el mundo. Y esos documentos, a mi juicio, se han quedado relativamente detrás de la realidad. Tenemos que lograr consensos políticos acerca de la dirección de la reforma, su amplitud, su profundidad; de la participación de los diferentes actores y del pueblo de Cuba en la reforma; del papel del sector privado y cooperativo y del rol de la empresa estatal en todo esto. Con la necesaria transformación real de la empresa estatal, que es un asunto pendiente desde hace 40 años.

En 1984, en el Congreso de Economistas, se hizo un diagnóstico de la empresa estatal que hoy, 40 años después, es perfectamente válido. Ese documento, todavía escrito en una hoja amarilla de papel gaceta, existe. Ese documento, en el Congreso anterior de los economistas, lo llevamos, lo leímos. Y el diagnóstico era prácticamente el mismo…

Hay que terminar de dejar que la empresa estatal sea lo que tiene que ser: una empresa. Y quitarnos los miedos que genera que la empresa sea realmente autónoma. Habría que hacer dos libros acerca de cómo se ha interpretado en Cuba el concepto de autonomía. Y hay que decidir cuáles son las empresas que tienen que ser manejadas por el Estado.

Llevamos tres años intentando aprobar una ley de empresas que seguimos posponiendo. Ese es un grave problema. La reforma pasa por ahí.

Una de las evidencias de que falta ese consenso político es precisamente una ley de empresas que sigue empantanada.

No hay una definición sobre el actor más importante de la economía cubana. Entonces imagínate tú.

El otro gran ámbito es el programa de estabilización macroeconómica.

Que seguimos sin saber de qué se trata…

Exactamente. Ese programa hay que compartirlo, hay que darle aire a ese programa, hay que discutirlo, hay que ponerle metas, hay que ponerle fechas a ese programa.

Y el tercer ámbito es el de la transformación productiva. Porque todo esto es insostenible si no logramos una transformación productiva profunda, clara, acorde a estos tiempos de la economía nacional. Y esos tres ámbitos están muy relacionados.

Para algunos hace falta dinero, para otros no hace falta dinero. Y, lógicamente, para que la economía se recupere, sus actores tienen que tener confianza. Y esa confianza hoy está muy mermada, muy golpeada. Tanto de los actores nacionales como de los internacionales.

Para tener confianza hace falta terminar de ponernos de acuerdo con nosotros mismos y encontrar fórmulas viables de pagar la deuda, de cumplir los compromisos que no hemos cumplido. Y eso es posible —se ha escrito mucho sobre eso.

Para generar confianza hace falta facilitar los negocios con inversión extranjera, no sólo de las empresas estatales, sino de las empresas privadas y cooperativas. Y ese es un reglamento que hace dos años y medio, tres años, han dado una vuelta por ahí y no se ha concretado tampoco.

La transformación productiva pasa por eso. Pasa por tener una política industrial. Y cuando hablo de política industrial, hablo no solo de la industria, sino también de la agricultura cubana.


Foto: Kaloian.

Cuando hablas de transformación productiva entiendo que tiene que ver con el cambio de la matriz energética. Se promete un cambio de matriz hacia las fuentes renovables, hace décadas. Y esto es algo que va pasito a pasito, lentamente, con mucha calma.

El tiempo es la variable más importante del ser humano, de la sociedad y de los políticos. Lo más político. La variable más política de todas es el tiempo.

Sí, hace falta cambiar la matriz. Lamentablemente, en la transformación que se pensaba de la industria azucarera cubana —y es lo único que voy a decir de esto— estaba concertado construir 12 bioeléctricas que hoy serían un regalo para Cuba y para la población de Cuba. Se ha construido una sola, lamentablemente. Desde 2004 hasta hoy, una sola.

Esto no es para regodearnos en lo mal que estamos. Lo que yo quiero decir es que son cuestiones que se habían planteado y que hay que tratar de recuperar. Sin energía no hay desarrollo.

Tú puedes tener una densidad energética cada vez menor porque incrementes la eficiencia de las tecnologías que usas o porque transformes productivamente el país y trabajes más hacia algunos servicios que son menos consumidores. Pero, sin energía no hay desarrollo. El desarrollo implica el incremento absoluto del consumo de energía, aunque el buen desarrollo requiere de la disminución relativa de ese consumo por unidad de producto bruto incrementado.

No tengo una bola de cristal para decirte qué va a pasar en seis meses. Creo que hay que cambiar de forma drástica alguna de las tendencias que se están expresando hoy. Uno de esos cambios vendría exactamente por hacer algún tipo de intervención en el mercado monetario cubano, que hoy, a mi juicio, es lo que más afecta a toda la población cubana y toda la economía cubana.

Sigo creyendo en que el cubano tiene una capacidad enorme, no solo de sobrevivir, sino de reinventarse todos los días. Todos los días lo compruebo. Y hay que apoyarse en esa capacidad enorme del cubano. Hay que darle confianza al cubano, dejarlo hacer. Y para eso hace falta, lógicamente, normas.

Nuestro país ha cambiado; su estructura, su economía, su gente, el entorno. Tenemos que preguntarnos cuáles son las reglas de juego que nos hacen falta para que esta economía avance, para que el país crezca, para que el beneficio del crecimiento llegue a todos, aunque no llegue por igual, fíjate, pero que llegue a todos.

Recuerdo aquella frase de Raúl Castro hace ya mucho tiempo cuando dijo “seremos más desiguales pero más justos”. La justicia pasa por que a todo el mundo le llegue y por que esas reglas de juego impidan que la desigualdad crezca tanto que se convierta en pobreza y que la pobreza se convierta en miseria. De eso se trata.

Bueno, ahí mismo me voy a plantar para hacer una brevísima reflexión y nos despedimos. Lo digo no tanto como periodista, sino más como ciudadana, pensando en el miedo al riesgo que conlleva el cambio —todo cambio genera riesgos, algunos se pueden prever y otros no son previsibles. Pero ese miedo al cambio no puede ser mayor que el miedo a la pobreza, la soledad, la tristeza, el desamparo, la desesperanza de gente que son nuestros compatriotas. Cubanos que, dentro de la isla y también fuera, sufrimos la situación económica actual. Por lo tanto el imperativo mayor tiene que ser conseguir la mayor cobertura, el mayor amparo posible para los cubanos de hoy. No puede ser que se extienda ad infinitum una situación que precariza la vida cotidiana de la gente, que disminuye su capacidad de ser feliz, de tener esperanza, de poder echar para adelante un proyecto de vida individual, familiar, social. Hay decisiones muy difíciles que afrontar, pero la peor de todas es la inmovilidad.

Así es.

Volveremos a hablar dentro de seis meses.

China es el país que más gasta en turismo internacional



Botes aguardan en el río Sena para pasear turistas por la capital de Francia, país que recibió a 100 millones de visitantes el año pasado. De su lado, China es la nación que más dinero llevó al mundo mediante la actividad turística, casi 200 000 millones de dólares en 2023. Imagen: Alcaldía de París


MADRID – MADRID – China volvió a ser el país cuyos ciudadanos gastaron más dinero haciendo turismo por el mundo, 196 500 millones de dólares, al consolidarse en 2023 la recuperación de Asia y el Pacífico tras la pandemia covid-19, según datos de la organización de turismo de las Naciones Unidas, ONU Turismo.

Esa posición cimera la tuvo en 2022 Estados Unidos, ahora segundo en gastos de sus turistas, 150 000 millones de dólares, seguido de Alemania (112 000 millones), Reino Unido (110 000 millones) y Francia, con 49 000 millones de dólares.

Por otra parte, Francia descolló como el país con más llegadas de turistas internacionales, 100 millones el año pasado, seguida de España (85 millones), Estados Unidos (66 millones), Italia (57 millones) y Turquía, con 55 millones de visitantes del extranjero.

México, en sexto lugar, con 42 millones de visitas, es el único país latinoamericano entre los 10 primeros.

Las llegadas de turistas internacionales alcanzaron 89 % de los niveles de 2019 y en el primer trimestre de 2024, llegaron hasta 97 % de esos niveles, por lo que ONU Turismo prevé una recuperación total este año, con un crecimiento de las llegadas de dos por ciento sobre los niveles previos a la pandemia.

En cuanto al dinero que dejaron los turistas extranjeros, Estados Unidos fue el país que más se benefició, con 176  000  millones de dólares, seguido de España (92 000 millones), Reino Unido (74 000 millones), Francia (69 000 millones) e Italia, con 56 000 millones de dólares.

Los ingresos totales de exportación del turismo internacional, incluido el transporte de pasajeros, alcanzaron a 1,7 billones (millones de millones) de dólares en 2023, alrededor del 96 % de los niveles prepandémicos.

El producto interno bruto directo del turismo se recuperó en 2023, alcanzando una cifra estimada de 3,3 billones de dólares, tres por ciento del PIB mundial.

Oriente Medio presenció el mayor crecimiento relativo, con llegadas internacionales 36 % superiores a las de los niveles anteriores a la pandemia en el primer trimestre de 2024, y cuatro por ciento más que en el primer trimestre de 2023.

Ese crecimiento tiene lugar tras un rendimiento extraordinario en 2023, cuando el Oriente Medio llegó a ser la primera región del mundo en recuperar las cifras anteriores a la pandemia, con un incremento de 22 %.

Europa, la mayor región de destinos del mundo, superó los niveles anteriores a la pandemia en un trimestre por primera vez, uno por ciento más este año.

África recibió cinco por ciento más de llegadas en el primer trimestre de 2024 que en el primero de 2019, y 13 % más que en el primer trimestre de 2023.

El hemisferio americano recuperó prácticamente las cifras anteriores a la pandemia en el primer trimestre de 2024: las llegadas llegaron a 99 % de los niveles de 2019.

Por subregiones, África del Norte tuvo el rendimiento más importante en el primer trimestre de 2024, con 23 % más de llegadas internacionales que antes de la pandemia, seguida de América Central (+15 %), el Caribe y Europa Occidental, ambas con siete por ciento de incremento.

Europa mediterránea meridional superó en uno por ciento los niveles anteriores a la pandemia, mientras que América del Sur los igualó.

En ese primer trimestre del año resaltaron los incrementos en su acogida de turistas Qatar (177 % más que en el primer trimestre de 2019), Albania (121 %), Arabia Saudita (98 %), El Salvador (90 %), Tanzania (53 %), Curazao (45 %), Serbia (43 %), Islas Turcas y Caicos (42 %) y Guatemala, con 41 % más.

Zurab Pololikashvili, secretario general de ONU Turismo, dijo al divulgar las cifras que “la recuperación del sector es una noticia muy satisfactoria para nuestras economías y los medios de vida de millones de personas”.

“Aun así, nos recuerda también la necesidad de garantizar unas políticas en materia de turismo y una gestión de los destinos adecuadas, con objeto de promover la sostenibilidad y la inclusión, abordando al mismo tiempo las externalidades y repercusiones del sector en los recursos y las comunidades”, agregó.

Su organización prevé que los turistas seguirán buscando la relación calidad precio y viajando a lugares más cercanos en respuesta a los elevados precios y los desafíos económicos generales, y que las temperaturas extremas y otros acontecimientos climáticos pueden repercutir en la elección de los destinos de muchos viajeros.

La incertidumbre derivada de las guerras en Ucrania y en la Franja de Gaza, y otras tensiones geopolíticas crecientes son también importantes riesgos a la baja para el turismo internacional, junto con las perturbaciones económicas que dan lugar a altos costos de transporte y alojamiento, concluye la organización.

A-E/HM

Fondo Ruso de Inversión y BioCubaFarma desarrollarán medicamentos contra enfermedades geriátricas y oncológicas

En el contexto de la edición XXVII del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el director general del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmítriev, reconoció que «la empresa BioCubaFarma se ha convertido en el primer socio de RDIF en la República de Cuba»


6 de junio de 2024 13:06:43


Foto: Archivo Granma

Más de 11,2 millones de dólares invertirá el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, por su sigla en inglés) para desarrollar –de conjunto con BioCubaFarma– medicamentos innovadores contra enfermedades geriátricas y oncológicas.

Según comunicó el director general del Fondo, Kiril Dmítriev –citado por Sputnik y replicado en la cuenta en X de BioCubaFarma–, la inversión inicial podría decuplicarse en el futuro, en correspondencia con la prioridad otorgada por esa institución al sector de la Salud.

El anuncio, realizado en el contexto de la edición XXVII del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, en el que participa el vice primer ministro cubano Ricardo Cabrisas Ruiz, posicionó a la entidad biofarmacéutica caribeña como «el primer socio del RDIF en la República de Cuba», reconoció Dmítriev.

El directivo aseguró también que «la creación de fármacos contra enfermedades geriátricas y oncológicas facilitará, a la larga, la ayuda a un mayor número de pacientes, y ampliará significativamente las capacidades de la medicina rusa.

«Nos esforzamos por atraer a los mejores productores mundiales de fármacos hacia el mercado ruso, para localizar la investigación y la producción, reemplazar las importaciones y crear una base industrial propia», agregó Dmítriev.

jueves, 6 de junio de 2024

La innovación y sus posibilidades reales sobre la economía de Cuba, el todo y las partes

Por Dr. Julio Carranza

Está fuera de discusión que la investigación y la innovación son factores esenciales en el proceso de desarrollo económico de cualquier país, es importante que los gobiernos la promuevan, la financien y la conviertan en parte de la estrategia nacional, sin embargo, esto no puede ocurrir sobre un vacío o simplemente como estructuras nacionales de carácter general guiadas por comisiones de gobierno, etc, debe ser parte de un proceso integrado al fortalecimiento del tejido empresarial, como parte de lo que la empresa necesita para avanzar en un “medio ambiente” de competencia, colaboración e incentivos, así como con las condiciones y los servicios generales necesarios para la inversión.

Sin la reforma del sistema empresarial, como parte de las transformación integral de la economía, fundamentalmente de la empresa estatal (no para que deje de ser pública, sino para que deje de ser ineficiente), el papel de la innovación en los procesos productivos reales será siempre muy limitado, las evidencias de este hecho abundan.

Diversos economistas cubanos hemos insistido sistemáticamente en la necesidad de una reforma integral de la economía como condición sine qua non para que todos los demás factores que empujan la economía al desarrollo puedan operar efectivamente, este es también el caso de la innovación de base científica.

Cuba ha demostrado su capacidad de avance y aporte científicos en importantes ramas como la biotecnología, el software, etc, también lo podría ser en el infinito campo que abre hoy la inteligencia artificial, sin embargo los límites para que esto se convierta en parte de la dinámica generalizada de las empresas en toda la economía en general hacen que esa aspiración esté aún muy lejos de la realidad. Es el caso de un potencial desaprovechado, la pregunta que debe hacerse es ¿ por qué?, la respuesta, en mi modesta opinión, es, como expresé antes, que el recipiente en el cual esto debe operar, o sea, la economía nacional y su sistema empresarial no son los que corresponden con esta aspiración. La organización y estructura del modelo económico no es neutral respecto a las posibilidades del uso e impacto de la innovación y las nuevas tecnologías, es además de esencial imprescindible.

Casos como el de China, Corea del Sur, Taiwán y otros, a pesar de las diferencias entre ellos, demuestran el enorme impacto de la innovación cuando esta corresponde a un sistema empresarial con la descentralización y los incentivos para aplicarla de manera intensiva. La súper centralización, las estructuras supra empresariales muchas veces innecesarias como muchas OSDEs (no todas), la planificación burocrática, la imperfección y a veces inexistencias de los mercados, etc, son limitaciones que no permiten que la generalización de la innovación como factor de desarrollo pase de ser una excepción en algunos segmentos institucionales, muy importantes por cierto, pero sin calado en la dinámica económica nacional.

El caso específico de la agricultura y la pecuaria son emblemáticos en este sentido, hemos expresado que conjuntamente con la reforma empresarial, la reestructuración de este subsistema debe ser una de las prioridades de la reforma integral de la economía, es en ese contexto que la innovación y las tecnologías podrán tener un fuerte impacto en la producción de alimentos, que es una prioridad esencial en estos momentos como han reconocido altos dirigentes del gobierno, sin esa condición el resultado esperado no podría suceder y la innovación, aun cuando el país tenga alto potencial para ella, no podrá tener el resultado al que se aspira.

Según un análisis de las últimas encuestas realizadas en Cuba sobre innovación se refiere que: “El análisis comparativo que se ofrece seguidamente sobre los resultados obtenidos en las tres Encuestas Nacionales de Innovación por secciones temáticas seleccionadas muestra que las variaciones de una encuesta a otra, aunque existen no son significativas, lo que evidencia que para un periodo de 20 años (1997-2017) la conducta innovadora de las empresas cubanas mantuvo un comportamiento casi lineal, sin el desarrollo necesario para contribuir de una manera lo suficientemente efectiva a la solución de los problemas económicos y sociales del país” (ver Rodríguez Batista, Armando; Chía Garzón, Jesús; Arias Martín, Héctor; Zamora Rodríguez, María Luisa, Cuba y las Encuestas Nacionales de Innovación: La Conducta Innovadora de las Empresas Cubanas, CITMA 2022.).

Quiere todo esto decir que, la ciencia y la innovación también deberían aplicarse a los sistemas de organización de la economía y del sistema empresarial, a fin de cuentas la economía (así como otras ciencias sociales) también es una ciencia y de una importancia capital, más aún en una nación que aspira a un desarrollo socialista.

Valdría discutir, por ejemplo, qué reflexión científica hay en la base de lo que debería ser una política efectiva y acelerada de estabilización macroeconómica, condición indispensable para el avance de todo lo demás y para el control de la inflación con toda la importancia social y política que esto tiene.

Lo que expreso no deja de tener en cuenta las limitaciones e impactos que provoca el bloqueo criminal y la política de agresiones a la que está sistemáticamente sometida la nación, pero es mucho lo que se puede hacer a pesar de ese problema mayor.

El modelo económico es esencial para cualquier alternativa no solo de desarrollo, también para recuperar el crecimiento estable de la economía, sin ese factor estaríamos, como en una ocasión expresó Bolívar “arando en el mar”.

6 de Junio 2024

Establecen conexión aérea directa entre Lisboa y Jardines del Rey

Por Alden Hernández Díaz (ACN)

ECONOMÍA

05 Junio 2024

Economía Tuit Latir avileño

Foto: Aeropuerto Internacional Jardines del Rey/X

El primer vuelo de la aerolínea Worl2Fly al Aeropuerto Internacional Jardines del Rey, en Ciego de Ávila, procedente de Lisboa, Portugal, arribó este martes con 372 pasajeros a bordo de un Airbus A330-300.

Aylin Rodríguez Gutiérrez, supervisora de vuelo del grupo World2Meet, división de viajes del grupo Iberostar, informó que esta operación aérea desde la capital lusa tendrá frecuencia semanal todos los martes, hasta el 24 de septiembre próximo.

Hasta la fecha están vendidos la mayoría de los asientos de estos viajes, que forman parte de la temporada de verano, por lo que tienen amplia aceptación, agregó.

En la presente ocasión, los turistas portugueses se hospedarán en instalaciones hoteleras de los cuatro cayos que componen el destino turístico Jardines del Rey: Coco, Guillermo, Paredón Grande y Cruz.

Rodríguez Gutiérrez comentó que la contratación de este vuelo por el turoperador New Blue “es una gran oportunidad para el destino Cuba y la compañía, llevamos esperándolo un buen tiempo, porque tenemos operaciones similares en otras regiones, pero no habíamos comenzado aún por el centro del país”.

Previo al arribo de los visitantes portugueses, estuvieron durante el presente año tres grupos de familiarización de agentes de viajes (fam trips) del país europeo para conocer y promover las bondades del producto turístico de Jardines del Rey.

Luis Nunes, turista portugués por segunda ocasión de visita en Cuba, dijo que eligió la Mayor de las Antillas “por la calidad de sus playas, las personas son muy educadas y siempre atentas para ayudar.

“Nos sentimos bien, como en casa; seguros, que es lo más importante cuando salimos de nuestro hogar y país de vacaciones”.

Este sábado primero de junio, la aerolínea Worl2Fly realizó su primer vuelo en la actual temporada de verano por el Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez, conocido como de Varadero, con origen también desde Lisboa, con 430 pasajeros; lo que demuestra, junto al desarrollado por tierras avileñas, su apuesta por Cuba.

miércoles, 5 de junio de 2024

¿Qué pasa con la producción minera y salinera en Cuba? (+ Video)

 Por: Randy Alonso Falcón, Oscar Figueredo Reinaldo, Yunier Javier Sifonte Díaz

 


Al iniciar su intervención en la Mesa Redonda, el Ing. Fabio José Raimundo Paz, director General del Grupo Empresarial Geominero Salinero (Geominsal), comentó que, aunque la mayoría de la población identifica la actividad minera con la explotación niquelífera por su importancia económica, “en Cuba hay otras materias primas minerales muy importantes para la economía de la nación”.

Dijo además que, aunque estos recursos naturales se han explotado a lo largo de la historia de Cuba, no fue hasta el triunfo de la Revolución que lograron su desarrollo. “Antes del 59, la explotación minera solo se realizaba por algunas empresas transnacionales, estadounidenses o españolas; y la mayoría de los recursos financieros se escapaban del país”.

En sus palabras, recordó que una de las primeras acciones de la Revolución fue la nacionalización de los recursos mineros en 1960. “Fidel estuvo en las Minas de Matahambres previo a su viaje a Chile para conocer las condiciones de ese yacimiento. Otro papel fundamental lo jugó el comandante Ernesto 'Che' Guevara, que fundó varios centros”.

“El Comandante en Jefe fue diputado por el Consejo Popular de El Cobre y estuvo allá en muchísimas ocasiones, compartiendo con los compañeros de la mina y la población”.

En otro momento de la Mesa, el directivo explicó que el Grupo Empresarial Geominero Salinero (Geominsal) agrupa a 11 empresas estatales, una empresa filial y un Centro Nacional de Capacitación.

“A la vez, atendemos una sociedad comercial 100% cubana que fomenta la inversión extranjera”.

Comentó que la OSDE tiene como misión explotar de manera eficiente, racional y ambientalmente segura, y bajo altos estándares de seguridad y salud laboral, la mayoría de los yacimientos minerales sólidos, con excepción del níquel. “La mayoría de nuestros yacimientos son terrestres, excepto el agua de mar para la producción de sal”.

Agregó que la distribución de las empresas está en correspondencia con la ubicación de los recursos minerales del país. “Como establece nuestra Constitución, todos los recursos en el país son de propiedad del pueblo; no hay recursos minerales privados. Solo se hacen concesiones en dependencia de las capacidades de quienes las soliciten, la mayoría son para empresas estatales, algunas para mixtas y otras para nuevos actores de la economía, para la explotación de materiales de construcción”, explicó.

Cuba cuenta con 23 plantas de procesamiento que explotan estos recursos minerales en todas las provincias, excepto Artemisa. “Contamos con cuatro plantas que generan carbonato de calcio a partir de piedra caliza. Es una materia prima que se usa para la producción de cal, pienso, pintura, jabones, detergentes, entre otros productos. Prácticamente, no se importa este producto”.

“También tenemos arena sílice de muy buena calidad y bajo contenido de hierro. Tenemos tres emplazamientos: Guane, Isla de la Juventud y Trinidad. En el caso del yacimiento de Guane, está en proceso de inversión para ampliar capacidades, en vista de las obras de la nueva planta de vidrio de la Zona Especial de Desarrollo Mariel”.

En el caso del cromo, se explota el yacimiento de cromo de Camagüey, aunque se pretende ampliar el uso de canteras en Holguín y otras provincias.

“Tenemos bentonita, material usado para hacer moldes para la fundición, así como lodos de perforación. Es una arcilla escasa con propiedades de plasticidad muy especial. En el caso de la zeolita, se emplea en la industria química, los fertilizantes, la filtración de agua, etc”.


El país tiene tres yacimientos de oro en doré, por lo que este es un producto intermedio, que no es puro. “Se procesa en el exterior para poder refinarlo. También influye el bloqueo, pues no podemos certificar nuestro oro. Cuba también produce concentrado de plomo, zinc y sal, con una empresa en el país. La demanda es de más de 10.000 toneladas al año”.

Investigación y ciencia para crecer

En el desarrollo de la minería cubana juega un rol esencial la Empresa Centro de Investigaciones y Proyectos para la Industria Minero-Metalúrgica, una entidad creada en 1967 a partir de criterios emitidos años antes por el Che para garantizar la formación de ingenieros y técnicos de este sector.

Al decir de la su directora general, la Ms. C. Marcela Figueredo Frías, este centro de investigación dirige hoy sus esfuerzos al desarrollo de tecnologías para el aprovechamiento de los recursos minerales metálicos y no metálicos, con excepción del níquel.

“La institución cuenta con certificaciones de alto nivel para el manejo de recursos, mientras poseemos un laboratorio con tecnología avanzada y podemos caracterizar materiales como una de nuestras líneas de trabajo”, apuntó.

Entre los principales resultados de esta entidad, convertida en Empresa Estatal Socialista desde 2016, aparecen los de ser pioneros en la transferencia tecnológica en la minería, así como el desarrollo de tecnología para más de 16 plantas de procesamiento de minerales como el oro, la plata, el cobre o la sal.

Sin embargo, Figueredo Frías reconoce como uno de los resultados más relevantes el desarrollo de agromenas, un grupo de materiales ecofertilizantes a partir de la mezcla de minerales y fertilizantes químicos en una cantidad inferior al diez por ciento.

“Actualmente contamos con cuatro tipos de agromenas, capaces de liberar de forma controlada micronutientes al terreno y contribuir a nuestra soberanía alimentaria. Así, por ejemplo, este producto se ha usado ya en cultivos como la remolacha, la fruta bomba, la cebolla, y en campos de golf y estadios de béisbol. Estamos listos para su escalado industrial”, explicó.

Asimismo, el centro de investigación ha desarrollado en los últimos 30 años más de 16 productos usando como base la zeolita, un mineral con alto valor agregado y que puede emplearse tanto para la agricultura como para el tratamiento de aguas.

“Muchos de nuestros productos tienen presencia ya en el comercio electrónico, otra de nuestras estrategias para crecer”, apuntó.

Respecto al intercambio con otras entidades similares, la directiva recordó la convocatoria a un evento científico internacional organizado por la empresa y pactado para iniciar el próximo 17 de septiembre.

“Se trata de un Congreso Internacional de Minería y Metalurgia que desarrollamos desde 1990 como un escenario para intercambiar con la comunidad científica, fortalecer las relaciones en el sector y elevar el papel de la minería y la metalurgia en la sustitución de importaciones, así como en el logro de un eficiente encadenamiento productivo”, concluyó.

Minería ilegal y producción de sal: Dos retos del presente

En otro momento de la Mesa Redonda, el Ing. Fabio José Raimundo Paz, director general del Grupo Empresarial Geominero Salinero (Geominsal), se refirió al reto de combatir la minería ilegal del oro, un fenómeno catalogado como “lesivo para el país y que contribuye al empobrecimiento de las comunidades donde tiene lugar, sobre todo por los fenómenos que ocurren a su alrededor”.

“La minería ilegal del oro es altamente contaminante para el medio ambiente, pues emplea mercurio. En Cuba las tierras tienen un objetivo y todo aquel que aspire a explotar sus recursos minerales tienen que demostrar una capacidad de procesamiento de manera sostenible, amigable con el entorno y con seguridad y salud del trabajo”, dijo.

En tal sentido, el funcionario explicó cómo a partir de este enfrentamiento fue posible recuperar un yacimiento en el municipio de Guáimaro e iniciar allí un proceso inversionista.

Por su parte, Raimundo Paz aseguró que el caso de la sal pasa muchas veces por las dificultades para hacer llegar el producto hasta el pueblo. “Hemos tenido decenas de miles de toneladas sin entregar por complejidades logísticas y la limitación de recursos”.

A su vez, comentó que la producción de sal demanda una alta cantidad de energía, algo que en Cuba se soluciona a partir del empleo de la radiación solar. Eso explica por qué las salineras del país se encuentran fundamentalmente en el Oriente del país, para aprovechar las condiciones de poca lluvia y de una temperatura lo más estable posible durante el año, algo que contribuye a acelerar la evaporación del agua.

“En Matanzas tenemos uno de estos centros productores, pero en los últimos 30 años los ciclones lo han destruido en cinco ocasiones. Esto es un ejemplo que explica por qué debemos tener estos lugares en sitios más seguros y eficientes desde el punto de vista climático”, finalizó.

En video, la Mesa Redonda