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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 1 de agosto de 2025

Los cinco post más vistos en el mes de Julio 2025

Por Humberto Herrera Carlés

En el mes de julio 2025 los  cinco post mas vistos
son los siguientes:

1- Cuba: comentando un programa de gobierno sobre distorsiones y reimpulsos.  Por Manuel David Orrio del Rosario

2- Los visitantes internacionales decrecen por quince meses consecutivos. Por Humberto Herrera Carlés

3- La ONEI publica nuevo Informe (mayo) con los Indicadores Seleccionados del sistema empresarial y presupuestado.. Humberto Herrera Carlés

4- Suponiendo sobre la línea de pobreza actualizada de Cuba. Por Manuel David Orrio del Rosario

5- Si el bloqueo también es causa de la corrupción, ¿ qué me perdí o me sucedió igual que Ruperto?. Por Jorge Rodríguez Hernández

Estos fueron los artículos mas vistos por los visitantes del Blog en Julio 2025. Si quieren leerlos otra vez, o por primera vez, pueden dar click en el título del post en cuestión y los lleva al mismo.

Los autores Manuel David  Orrio y Jorge Rodriguez Hernández , hay que felicitarlos adicionalmente, porque en las condiciones de falta de fluído eléctrico y encarecimiento del Internet en Cuba, el esfuerzo es mayor para consultar fuentes , imagenes, etc en la web, y además elaborar el texto.

Agradezco a todos los que han colaborado en este mes  con sus escritos, lo cual valoro mucho.  Al tiempo, que invito a todos los que deseen prublicar un escrito, me pueden escribir a hhcarles@gmail.com

Agradezco a  los que visitan este Blog de TODOS. Continuamos con esta labor altruista.

Gracias totales !!!!!

Cacao: tras la huella de un extravío (III). Comentario HHC

«Lo que hace falta es más cacao, y para eso hay que mejorar y estabilizar el precio y los pagos. No es capricho»

José Luis asegura que Baracoa sin cacao no sería la misma. Foto: José Llamos Camejo

Baracoa, Guantánamo.–Que el azote de varias sequías y de alguno que otro ciclón se cuente entre las causas del deterioro del cultivo del cacao en este municipio es lógico y comprensible.  

Lo cuestionable es que, como sucedió en cosechas recientes, a costa de un nuevo huracán y de otra sequía, algunos productores sobredimensionaran los daños ocasionados a sus plantíos y declararan menos producto del que en realidad habían cosechado.

El ardid del cacao, supuestamente dejado de producir debido al mal tiempo, sirvió para justificar una parte del déficit de ese grano, y le abrió camino a la producción «malograda» que, finalmente, acabó en manos privadas.

Ya no solo se trata de que una materia prima haya echado arrugas en almacenes; la producción cacaotera en Baracoa desciende en picada, de 1 100 toneladas en 2022 a poco más de 700 al año siguiente.

El descenso continuó hasta marcar 380,5 toneladas al cierre de 2024, y según vaticinan productores y especialistas, despedirá el presente almanaque apenas con 150 toneladas.

Es verdad que llovió mucho; que la lluvia fue poca o ninguna, y también que el azote de los ciclones y de un omnipresente bloqueo dificulta el acceso a fertilizantes e insumos.

No obstante, nadie se engañe: esta historia, además del clima y del cerco económico, tiene otros responsables y matices.

LOS CAMINOS DEL DESVÍO

Allá en El Frijol de Sabanilla, Paso de Cuba, cuando Juan Romero Matos recorría áreas cacaoteras, en el camino vio a un productor de cacao, que también es arriero. Agitados iban caballo y hombre aquella mañana, cubierto el lomo del animal por dos sacos llenos de granos secos, y delatada la carga por el olor a cacao.

Juan, quien conduce el Centro de Gestión de Café y Cacao de Paso de Cuba, recuerda que el arriero se puso como nervioso al verlo; «ese cacao quizá lleva otro destino», sospechó el ingeniero.

Conocía al productor-arriero, y a sus oídos habían llegado presuntos desvíos de cacao, un murmullo que recorría ya todo Baracoa. Por eso decidió buscar a la especialista del área donde está enclavada la finca del susodicho, y que se personaran los dos por allá.

Así confirmaron que una parte de su cacao, el labriego-arriero lo comercializó «por la izquierda», y que la cantidad del producto vendida por él a la Empresa Agroforestal y del Coco de Baracoa había sido inferior a lo acordado y planificado.

Para camuflar la verdadera causa de su incumplimiento, el productor esgrimió los daños del ciclón Oscar que, según él, le llevó el producto faltante; mas, por evidencias incontestables, el hombre admitió una treta que entre sus colegas no fue generalidad, pero tampoco infracción cometida por uno o dos, y esto último es lo peor.

En favor de compradores privados que pagan «al tin tin» y a mejores precios, unos cuantos cacaoteros se valieron del amaño para no honrar sus planes de entrega a la Agroforestal y del Coco, empresa que les debía dinero de anteriores cosechas. 

                                                                              ***

«Yo sí  vendí a las mipymes una buena parte de mi cacao en la cosecha pasada, y mi plan con la empresa no lo cumplí». En predios de Saibá, Baracoa, el campesino José Luis Borges Gallego reiteró su verdad, dicha antes «a los compañeros de la Agricultura.

«La verdad salva y no tiene manchas», dice, en tono culto, sincero y sin arrogancia. Rubricó un plan, en virtud del cual debió venderle 60 quintales de cacao a la Agroforestal y del Coco; «y los tuve –recalca–, pero le vendí solo algo más de 40 quintales.

«La empresa paga a 2 000 pesos el quintal de cacao, más del doble de lo que pagaba hace un año», reconoce Borges Gallego, pero «hoy por hoy, como están los precios, eso no me alcanza para cubrir los gastos básicos de la casa, porque la vida está cara». 

OTROS «COLORES» DEL EXTRAVÍO

«¡Oiga! –insiste el productor José Luis–, si mi familia y yo fuéramos a vivir del dinero que nos reporta el cacao vendiéndoselo a la empresa… menos mal que la finca sustenta parte de nuestra dieta».

Hace una pausa, respira profundo, y con el verbo empieza a graficar ventas de cacao «por la izquierda», pagos demorados en el trayecto empresa-banco-cajeros, «una cuestión de ineficiencia y de apuros», dice, e invoca el rigor del día a día en el hogar. 

«Que si la empresa le pasó los vales al Banco, pero hay que esperar a que a este le entre suficiente dinero, que si usted necesita 10 000 pesos y no puede extraer más de 2 000 o 3 000, y encima de eso, unos cuantos establecimientos no aceptan pagos por transferencia... ¡imagínese!».

«Las mipymes están a la viva– continúa el cacaotero–, tienen plata, la traían en la mano y me decían “aquí está, dame una, dos, cuatro tanquetas” (en cada una iban 40 libras de cacao)… y me traían 2 000 pesos por cada una; así se fueron unos cuantos quintales.  

«De veras, no quería hacerlo así, yo soy cumplidor, pero tengo necesidades, hogar y familia, y soy su sostén», remata el hombre, y asegura que el desvío para él ha quedado atrás. «A la empresa le di mi palabra y mi compromiso, y ella hizo lo mismo conmigo.

«Pero fíjese, en esta cosecha yo estoy cumpliendo mi plan y no están haciéndolo igual conmigo; de seis quintales entregados hasta la fecha, solo me han pagado seis libras (108 pesos); entonces, ¿de qué hablamos?».

José Luís asegura que nada de lo dicho significa que él vaya a volver al desvío. «No lo haré, pero la cuestión de los precios y la demora en los pagos es vieja; para bien de todos, es hora de resolverlo».

Tampoco voy a echar a un lado al cacao, dice el campesino, sería como renunciar a mi origen; lo que hace falta es que haya más de ese producto, y para eso hay que mejorar y estabilizar el precio y los pagos. No es capricho. «Si no, ¿cómo yo le pago al que me ayuda en la producción, cómo la sustento, cómo yo vivo?».

                                                                              ***

Al desvío de cacao, la entidad afectada le respondió «con mejor chequeo y más control en la base», asegura Raúl Matos Pérez, director de la Agroforestal y del Coco; «empezamos a hacer análisis. 

«Cada productor que incumplía, llevaba después una visita de nuestra empresa y de la Delegación de la Agricultura», dice Matos Pérez, y es revelador su «después»; confirma que en este asunto la previsión iba con muletas mientras la distorsión galopaba.

Agrega Raúl que, por incumplir sus contratos, fue multado un grupo importante de productores, y que por esa misma razón se les rescindió la tierra a algunos usufructuarios.

El directivo admite que hoy su empresa paga el cacao a precios que no satisfacen a los productores, y que en eso las mipymes le llevan un trecho. Acepta que hubo superficialidad en la realización de unos estimados que, a juicio de Mayelín Frómeta Alayo, intendente de Baracoa, «no se hacen desde oficinas».

¿La cantidad de cacao desviado?, cientos de toneladas, quizá, admite Raúl, «pero no tenemos la manera de confirmarlo».

Así sucede con la mayoría de los problemas a los que, a tiempo, no se les corta de raíz. Si encuentran tierra fértil crecen, se fortalecen y ramifican, hasta que, aunqPeroue se les contenga, los prejuicios no tienen retroceso.


Últimamente, a los del cacao se les llama granos de oro, por los altos precios. Foto: José Llamos Camejo

Comentario HHC: Detrás de todo esto, no hay nada nuevo, esto puede estar ocurriendo en todo el país, en mayor o menor medida y en otros sectores y producciones.

La solución en Baracoa no es que a cada incumplidor lleve una visita, eso puede ser una medida de " chequeo" para controlar, y “salvar” responsabilidad del directivo o empresa en el mejor de los casos.

Pero la primera función del directivo es crear las condiciones adecuadas para producir, ser ágiles en la toma de decisiones, asumir el error cuando se equivoca y rectificar, adaptarse al entorno y a las condiciones existentes.

Hay que garantizar siempre pagar, y en los casos que proceda, adecuarse a lo que dicta la oferta y la demanda y en tiempo, o en el entorno de esta, y revisar precios cada tres meses, para continuar el proceso productivo. Ser productivo es crear la mayor riqueza posible por unidad de tiempo, al menor costo y la mayor calidad.

Si se exige pagar por medios digitales, igualmente se tienen que crearse todas las condiciones, de lo contrario hay que hacerlo en efectivo, o se interrumpe la cadena M-D-M.

Que se demande efectivo, es porque la oferta de muchas cosas se están dando en efectivo, en el mercado” subterráneo, ilegal o negro”, y evadir de paso impuestos. Lo ideal es que todo sea en pagos digitales, pero si los precios no son los adecuados se trata de no usarse, hay trabas de los bancos para pagos o no se garantizan, no hay la infraestructura tecnológica que se necesita, y si los niveles de aprobación de cualquier impedimento, son a un nivel que no es expedito, entre otros factores, pues hay una tormenta perfecta para el caos y el sálvese quien pueda y la ilegalidad.

Si se sigue profundizando, son los mismos problemas que tenemos a nivel macroeconómico, con la falta de un mercado bancario único para todos los actores de la economía, una bancarización sin tener todas las condiciones creadas en todas partes, una centralización burocrática que no se mueve, ni puede hacerlo, aunque quisiera, al ritmo de los cambios de la vida.

El estado además por no tomar medidas estimula la ilegalidad y la creación de distorsiones, aunque esa no sea la intención. ¿Quién en Cuba va a vender 1 usd a 120 CUP? ¿Quién va a estar estimulado a trabajar para alguien que pague a unos precios que ni cubren el costo y el mercado dice otra cosa , además sin satisfacer un nivel de vida digno, decoroso?.

Debemos preguntarnos si queremos integrarnos al mundo, pero con la economía abierta que tenemos, pues debemos adaptarnos a nuestro entorno. De lo contrario, estamos hablando diferentes "idiomas" económicamente hablando. Lo curioso es que, en la década del 90 (1993 -1997) del siglo pasado, la economía empezó a descentralizarse, a funcionar, y bajo entre otras, el precio del dólar, incrementarse el nivel de vida, y nuestro principal socio era Canadá. Después, existieron dos errores el mantener en el tiempo la dualidad monetaria, y se retomó la centralización una vez que logramos relaciones ventajosas con Venezuela, nos obstante eso no impidió, que por más de 20 años la economía ( PIB) creció, hasta que empezó a desacelerarse ininterrumpidamente. El primer error se quiso solucionar con el Ordenamiento, pero las condiciones no eran las adecuadas ( no se hicieron las reformas para incrementar LA OFERTA ANTES, y la preparación para la misma tampoco, (falto un fondo de reserva para cubrir las desviaciones). Y no hay aun una Ley de Empresas.

Por otra parte, no se entiende, y al parecer no aplican el marxismo, donde el sector de la producción es lo determinante, lo primario, y que la esfera de la circulación es en última instancia su reflejo, aunque incide en la producción. A nosotros la verdad, nos gusta " retozar" con la esfera de la circulación, primero con el Ordenamiento, ahora con la dolarización parcial, y perdón, pero sin crear las condiciones adecuadas en la esfera productiva y definir y hacer lo que se quiere obtener en cada etapa, al final no pasaran de ser “medidas neoliberales” por sus efectos en la población.

La sociedad y su tejido económico - social es un organismo vivo e integro, y por tanto las soluciones no pueden ser poniendo parches, son integrales y en secuencia y corrigiendo constantemente lo que no funciona. La ruta es aprovechar los recursos naturales abundantes que si tenemos y no sé por qué no quieren verse y son nuestras ventajas competitivas, y el recurso más valioso, el de la fuerza calificada que se ha creado fruto de la política educacional de la revolución, que hoy se está perdiendo (emigrando), y con ello crear las condiciones de vida digna a todos, sin igualitarismo. Ejemplos a seguir China, Vietnam, y el modelo nórdico, entre otros.

El enemigo nos bloquea cada vez más porque nos ve débil económicamente, y cree que le están dando resultados sus acciones, sino negociara con nosotros, como hizo con China y Vietnam. Y nosotros, tenemos un amplio espacio de maniobra para salir adelante.

Cuba, el bloqueo y la densidad empresarial

 

Por Manuel David Orrio del Rosario

La Habana, 25/08/01.-Por el  aquello de seguir a Aristóteles, hágase abstracción de las  éticamente inaceptables medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos contra Cuba, ese bloqueo que lo mismo reduce al Producto Interno Bruto criollo en 4-5% - o más -, o  que también se presenta de maravillas para que las burocracias "del patio" ejerzan calenturienta creatividad en hallar justificaciones de toda laya para lo injustificable. Hágase abstracción, por el aquello de un meditar culto.

Por un minuto, medítese en el obstáculo que para el crecimiento de la llamada densidad empresarial representan un conjunto de medidas del  gobierno cubano que atentan contra el despliegue de las micro, pequeñas y medianas empresas  estatales y privadas (mipymes), justo en ese contexto de bloqueo. Por ejemplo, los topes de precios, que en más de treinta años de experiencia criolla han demostrado su ineficacia a corto o mediano plazo; por ejemplo, la no exención de impuestos en el primer año de vida de alguna de esas entidades, lo cual es una práctica internacional.

Súmese también la inexplicable ralentización en la aprobación de nuevas mipymes  en lo que va del 2025, tal como señaló en julio 8 a  IPS  el conocido emprendedor Oniel Díaz Castellanos: "El proceso de aprobación de mipymes está prácticamente detenido, porque en los dos o tres primeros años (desde 2021), se aprobaban 100 mipymes semanales, y desde mayo de 2024 hasta hoy, se han aprobado apenas un puñado”.

Igualmente, por doquier aparecen trabas y persecuciones a las que ya operan, unas por razón de violaciones de lo establecido y ¿cuántas no? ¿Cuántas veces pudo aparecer un inspector excedido o quizás hasta corrupto, a la caza de un soborno o, más exactamente, decidido a extorsionar? No son suposiciones vanas. Cuba sabe ...

¿Qué es la densidad empresarial?

 La densidad empresarial es un indicador que mide la concentración de empresas en una región geográfica específica. Se calcula como la relación entre el número total de empresas y la población del territorio, expresada generalmente en empresas por cada 1,000 habitantes. Es decir, muestra cuántas empresas hay por cada mil personas en un área determinada. Una mayor densidad empresarial indica mayor actividad económica y dinamismo en esa región. Asi de simple, más Desarrollo Humano...

La más elemental lógica dice que aumentar esa densidad mediante estimular la creación de un mayor número de empresas estatales, cooperativas o privadas - con las debidas autonomías, que las requieren -, significa incrementar las oportunidades para, en primer lugar, combatir con éxito al bloqueo;  también ese aumento  promueve un desarrollo endógeno que no está resultando tal, sino puro subdesarrollo, quizás por "pensar tanto en Mr. Trump".

Más densidad empresarial es también más oferta y por ende,en los escenarios criollos, un recurso antiinflacionario que invita a no perder de vista que una treintena de huevos está costando alrededor de 2600 pesos, más o menos 44% del salario medio mensual del 2024.

 Mientras tanto, las trabas a las mipymes aparecen por doquier y la tierra de José Martí cae  en en el Índice de Desarrollo Humano de un lugar mundial 85, a un 97 en apenas dos años. Si no es un escándalo, se parece bastante...

No es este periodista el único que se preocupa por la baja densidad empresarial criolla, que con la mencionada ralentización es apostar al subdesarrollo;  al momento presente, aquella es más o menos de 1,82 empresas de todos los tipos por mil habitantes; si no la más, una de las más bajas de América Latina, que oscila entre  10 a 30, según país y de acuerdo con datos del Banco Mundial, excluido Haití.

Casi un año atrás, el destacado cientifico y empresario Agustín Lage Dávila apuntó:  "Es cierto que nuestra densidad total de empresas es baja. Entre empresas estatales, privadas y mixtas (grandes o pequeñas) y cooperativas se contabilizaban (julio 2024) 18 960 entidades. Eso hace una densidad de 1 896 entidades empresariales por millón de habitantes (1,9 x 1000)...lo evidente es que nuestra densidad empresarial está muy por debajo de los referentes mundiales, incluso por debajo de las cifras de América Latina".

Lage también apuntó que "Necesitamos acelerar un despliegue de nuevas MIPYME (todas, puntualiza), pero especialmente aquellas que sean de propiedad estatal, productoras, de tecnología avanzada y con posibilidades de exportación".

 Si bien el científico privilegia a las mipymes con esas características y en particular a las empresas  productoras  desde  la Ciencia - en lo cual ha sido  fundador -, su perspectiva no es cerrada. Es crítico pero no negador de una mipyme importadora privada, por ejemplo, y es buena oportunidad para resaltar que, de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba (ONEI), al cierre de este junio, de las 9 876 mipymes registradas sólo se dedicaban al comercio y la reparación 947 y el resto a diversas producciones y prestación de servicios. De paso, sólo 2, de propiedad  estatal ambas, tienen por objeto a la Ciencia y la Innovación Tecnológica.

Peor aún, de esas 9876 sólo 216 son estatales, lo cual hace recordar esta nota  de la Presidencia del 2023: "El Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, destacó este miércoles el funcionamiento en Cuba de las mipymes estatales, forma de gestión aprobada desde el año 2021 a partir del Decreto 46 “De las micro, pequeñas y medianas empresas”, que en la práctica ha quedado por debajo en número si se les compara con las privadas: hasta el momento en Cuba han sido aprobadas 168 mipymes estatales, en tanto las privadas rondaban, en octubre pasado, las nueve mil".

O sea, que de  octubre del 2023 para acá las mipymes estatales sólo han crecido en 48,  hasta las 216. Por su lado, las privadas  aumentaron de  8066 en el 2023 hasta 9660 en este junio, no obstante los obstáculos para su aprobación y registro. Importa destacar que cualquier disparidad en cifras se debe a que la ONEI sólo reconoce a dichas entidades después de su aprobación pero además inscripción en el Registro Mercantil.

Parece bastante difícil que una empresa o establecimiento estatal de cualquier índole se pueda convertir en mipyme si no cuenta con la autorización de ¿cuáles superiores? Parece bastante difícil que sin una clara voluntad estatal ello suceda...y no está ocurriendo ¿Por qué, si se supone que es política de Estado, tanto para las estatales como para las privadas?

Quizás sea a causa del bloqueo, Mr. Trump, "Marquitos" Rubio y hasta la madre de los tomates.

Imagen de portada: Ministerio de Economía y Planificación de Cuba

 

jueves, 31 de julio de 2025

Cacao: tras la huella de un extravío (i y II)

Parada industrial, una estrategia que en algún punto perdió el rumbo y, con ella, la preciada materia prima del chocolate

La nueva tecnología de la industria sigue muy lejos de saciar su demanda de materia prima. Foto: José Llamos Camejo

Baracoa, Guantánamo.–De una parte hubo lógicas ignoradas y pifias difíciles de entender; y de la otra una voraz prontitud que le hizo burla al descuido, mientras degustaba las «achocolatadas aguas» del titubeo y la ligereza. Es una historia que tiene que ver con el curso extraviado de un cacao en la más oriental de las provincias cubanas.

Renovarse o perecer. Sí o sí. Inaplazable dilema en 2018 para la industria de «la gallina cubana de los huevos de chocolate». Con 55 años de explotación y, por si fuera poco, el remate de un meteoro nombrado Matthew, sus máquinas no resistían otro achaque más. 

O definitivamente dejaba atrás el desfase, o renunciaba a agregarle valor a su producto líder, de cuyo potencial, cuando al fin se aproveche bien, podría salir un «suero monetario» de los que tanta falta les hacen a las sitiadas arcas de Cuba.

Rejuvenecer la chocolatera era inaplazable. Que no sería cuestión de unas pocas semanas –mucho menos en época de asechanzas y rémoras económicas– se sabía, aunque nadie la supuso tan dilatada. 

Y, también es cierto, que cuando la ruta y las etapas de ejecución de la reforma tecnológica parecían despejadas, una pandemia mundial hizo causa común con el cerco económico-financiero estadounidense, detallado y multiplicado.

No obstante, la parada fabril ya era un hecho, pero sin paréntesis productivo en los cacaotales, pues, aunque atropellados igual por el huracán, no dejarían de tributarle materia prima a una industria procesadora en reposo. Eso, igualmente, se conocía.

Lógico fue entonces pensar que a la producción emblema de Baracoa los garantes del cacao le planificarían un destino adaptable a cualquier «marejada». Justamente de ahí vienen las preguntas sobre el asunto.

¿Qué faltó? ¿Previsión, pragmatismo, agilidad ante lo eventual? ¿Se le dio la necesaria preponderancia a la solución del dilema? Porque titubeos y deslices hubo, y dieron lugar a extravíos, ahora en curso de revertirse.

Atraídas por la tentación monetaria proveniente de un actor económico que irrumpió en Cuba hace apenas tres años, cientos de toneladas de cacao han circunvalado órbitas privadas. 

LÓGICAS Y ABSURDOS

Todo empezó a gestarse en 2018, en medio de la aún vigente crisis económica mundial, cuando la actual empresa Derivados del Cacao Baracoa detuvo su maquinaria para dotarse de dos modernas líneas de producción. En lo sucesivo, aparecerían los inconvenientes.

Primero, la pausa impuesta por la covid-19. Después, fabricantes a los que se les compró la tecnología, morosos en el envío de sus técnicos para montar, probar y echar a andar los equipos. Hasta que, a guisa de prueba, la industria por fin arrancó en noviembre de 2022.

Así, una inversión concebida para menos de un año demoró más de un lustro en ejecutarse, y la materia prima sobreacumulada creció, explica Raúl Matos Pérez, director de la Empresa Agroforestal y del Coco, rectora de la producción de cacao en la Primigenia Villa.

Unas 800 toneladas de ese producto, después de ser vendidas a Derivados del Cacao Baracoa, permanecieron en almacenes de nuestra entidad, «sin contar lo guardado en otros municipios y en depósitos de otras provincias de Oriente», aclara Raúl.

Que los cacaotales no dejarían de abultar la acumulación del producto, pese a la parálisis de la industria, se conocía. Que ello planteaba un dilema ante los decisores, también. Vaticinio suficiente para preverle, de cara a cualquier eventualidad, más de una variante al destino de la materia prima en espera.

Exportarla, propuso la entidad que lidera Matos. Pero esa propuesta no fue aceptada, «y se optó por venderla a la industria y preservarla para cuando esta echara a andar».

Tras arrancar Derivados…, a finales de 2022, funcionó con intermitencias hasta el epílogo de 2023.

Que por lógica, al menos en ese también dilatado periodo de reajuste posarrancada, la fábrica solo desplegaría una parte de su potencial, y que, por tanto, la materia prima seguiría sobreacumulada, era de inferirse.

El cacao que procesó el municipio en la mencionada etapa fue mucho menos que el que tenía en reserva de esa materia prima, cuyo valor en el mercado mundial iniciaba un despegue, a la postre vertiginoso, de cerca de 2 000 dólares por tonelada en el propio 2022, hasta más 12 700 dólares por igual cantidad en 2024. 

Preservar el producto para que la industria le agregara valor antes de exportarlo fue, sin duda, una idea bien fundada; de haber cuajado, habría dejado ganancias más lucrativas. Lo conservador fue no optar por otra variante cuando se hizo evidente que el reinicio de la fábrica se prolongaba, y se perdería la oportunidad de exportar.

En las dinámicas del comercio mundial algunos cambios llegan de golpe, agitados por coyunturas. Y, como en la pelota, si el competidor no reajusta el swing, sale mal parado. La reacción retardada, en este caso ante lo eventual, a Baracoa y al país les impidió un sorbo de divisas frescas de algunos millones. La calculadora no miente. 

ATRIBUCIONES NO, ¿Y DEBER TAMPOCO?

Seis micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) sí aprovecharon bien la oportunidad que la coyuntura les dio en la Primera Villa, con la fábrica de chocolate en reposo y la producción cacaotera en marcha y sin destinos suficientes para el producto.

Combinadas esas variables, les propiciaron un «turno al bate» ideal a nuevos actores económicos y a trabajadores por cuenta propia.

A las mipymes que ya tenían una clara estrategia al respecto, les fue admitida una línea de chocolate; «dentro de su objeto social tenían aprobada la comercialización de productos derivados del cacao», confirma Mayelín Frómeta Alayo, intendenta de Baracoa.

«Seis mipymes que tenían contrato con la Empresa Agroforestal y del Coco habían comprado cacao también en Santiago de Cuba y en Granma», abunda Frómeta Alayo.

Los registros de venta lo dicen todo. Una sola de esas mipymes, localizada en Paso de Cuba, compró a la Agroforestal y del Coco 45 toneladas de cacao, «en tres partidas –detalla uno de los dos socios del mencionado ente; «20 toneladas primero, 20 después, y finalmente cinco», remata.

Al sexteto de mipymes les fueron vendidas en total 101 toneladas de Cacao; lo dice Ogli Pérez, director económico de la Forestal y del Coco, la cual vendió la materia prima. Mayelín Frómeta, por su parte, deplora «que un producto principal, destinado a la industria del municipio, haya ido a parar a otra parte».

Aprobar las mipymes y las actividades que estas asumirían como objeto social, en el momento de la historia que nos ocupa, era facultad del Ministerio de Economía y Planificación, al amparo del Decreto-Ley 46 de 2021, del Consejo de Estado de la República.

Granma, no obstante, se pregunta si en este caso no era deber de las autoridades locales alertar a los decisores acerca del inconveniente que suponía, para la estrategia de desarrollo cacaotero de Baracoa, aprobar mipymes con el cacao como línea de producción.

Entre otras razones, por la inseguridad de una tecnología rústica no apta para impregnarle mínimos estándares de inocuidad a sus producciones.  Y porque la materia prima para esos actores va contra la que necesita una industria moderna como lo es hoy la chocolatera de La Primada.

La capacidad de procesamiento anual de esa fábrica (7 000 toneladas) supera con amplitud las cerca de 2 200 de cacao entregadas por el municipio desde 2022 hasta 2024, las 150 que pretende aportar en el año actual, y las 4 000 que, estiman, logrará producir en 2030.

Entonces, ¿aprobar que 120 trabajadores por cuenta propia, sin contar los más de 400 que de manera informal –se comenta– también procesaban y comercializaban cacao, tampoco era facultad de las autoridades del municipio?

Ciertamente, este es un asunto que va más allá de competencias. Se trata de alerta y previsión, y ambas fallaron. ¿Qué pasó después? Esa es una interrogante a cuya respuesta nos acercaremos en un segundo trabajo.

Baracoa, Guantánamo.–Al dios Crono no le importó que al cacao lo apoden «el alimento para los dioses». Ni corto ni perezoso degradó la calidad de un producto almacenado por demasiado tiempo, lamentablemente.

Aun así, la Empresa Agroforestal y del Coco, a cargo del cultivo en Baracoa, encontró un modo de extraerle casi el doble de ganancia a 101 toneladas de la materia prima.

Néiser Machado Matos, administrador de una de esas pequeñas empresas (¿ex?) cacaoteras surgidas aquí, localizada en Paso de Cuba, dice que a ellos les vendieron cacao porque a la entidad estatal «se le echaba a perder en los almacenes, y no tenía quién se lo comprara». 

Sobre lo que se dice al respecto, hay algo confuso. De un lado: «pagué a precio doble el producto», se duele el comprador; pero algo en la afirmación hace dudar sobre si todo fue realmente  desventajoso en ese negocio.

Igual, la otra parte se contradice al alegar, primero, que por decisión «de arriba» y en favor de la fábrica no exportó la materia prima. Después, que –en contra de la misma industria, y en interés de quién– optó por la venta a compradores privados locales.

Ogli Pérez Pérez, director económico de la Agroforestal y del Coco, confirmó que, pese a haber perdido el cacao ciertos atributos en su prolongada espera, las mipymes lo adquirieron a 100 000 pesos la tonelada; casi el doble de los 55 000 pesos que, aparte de un componente en MLC, pagaba la estatal Derivados del Cacao por cada tonelada de materia prima del producto de calidad que le suministraba la empresa agrícola.

En resumen: importantes volúmenes de cacao comprado, procesado y comercializado por mipymes de Baracoa en los dos últimos años, pasaron antes por depósitos de la empresa estatal rectora de ese cultivo en La Primada de Cuba.      

Todo en regla, claro. El cliente, actor económico nuevo y debidamente instituido, tenía contrato con el suministrador, condición que le abrió paso a la compraventa legal.

Gracias a ella, parte de la retenida materia prima traspasó una puerta no principal. A costo elevado –que nos hace suponer alguna «generosidad» calculada–, acabó en manos hábiles que, tras procesarla, la pusieron en rutas de intermediarios.

Así la «bola» de la inflación, mientras rodaba, crecía, dejándoles ganancias multiplicadas a sus gestores, a la par de que –«magia» de los precios– descargaba sobre los consumidores el golpe final y más fuerte.

Bien aprovechada por seis recién nacidas mipymes, la operación le dejó más de 10 000 000 de pesos de ganancia a la Agroforestal y del Coco, vendedora estatal del producto. ¡Vaya «generosidad» de esos precios que encubren déficits productivos y comercialización a destiempo!

AL FIN… DESPUÉS DEL LETARGO

«A raíz de inconformidades planteadas por la industria de Derivados del Cacao –explica Mayelín Frómeta Alayo, intendente de Baracoa–, después de un análisis, a la Agroforestal y del Coco se le dejó claro que no debía continuar vendiéndoles cacao a las mipymes. Paramos ese proceso; sabíamos lo que representaba.

«También a la dirección de Trabajo en el municipio –añade Frómeta Alayo– le dijimos que no era factible que los trabajadores por cuenta propia elaboraran derivados del cacao, y que debíamos evitar el comercio ilegal».

¿Acaso será esta una manera tardía de intentar romper una cadena de consecuencias que parten de razones injustificables y económicamente reprochables: una inversión demorada y una gran cantidad de materia prima paralizada y en depreciación?

¿Son las mipymes las responsables primarias del problema actual, más cuando fueron legalmente concebidas y su objeto debidamente  aprobado?

Lo inexplicable e irracional empieza desde mucho antes, con la inercia empresarial de permitir que el cacao se deteriorara, que envejeciera y se hipotecara, que perdiera propiedades para ser exportado a tiempo cuando su valor escalaba en el mercado internacional... Todo eso pudo haberse evitado y no se hizo, ¿por qué?

«La voluntad de encontrarle solución a un problema, sin pensar lo que más adelante podía pasar», admite el ingeniero Raúl Matos Pérez, director de la empresa responsable de la producción del cacao baracoense.

Dice que los trabajos para la actualización tecnológica de la fábrica, previstos para ejecutar en seis meses, «se extendieron demasiado tiempo (por esa razón) hubo materia prima que estuvo casi ocho años en almacenes». Inconcebible e imperdonable.

Por solo hablar de una salida posible a esa situación, a los precios mundiales del producto en 2023, las mismas 101 toneladas de cacao vendidas a las mipymes, de haber sido exportadas, habrían tributado al país algo más de un millón de dólares. Sin embargo, ¿es acaso un desatino vender a actores locales que procesen allí mismo y reproduzcan, en valores agregados, la materia prima que se cosecha en el propio territorio? Claro que no.

No obstante, caben otras preguntas: ¿realmente esta «movida» local aportó beneficios económicos a Baracoa; se captó allí ese supuesto valor agregado que se creó allí; generó impacto real ese aparente ciclo completo de producción?

Si no fuera así, entonces no habría sido, tampoco, una buena salida la venta mayorista de todo el cacao; como no va siendo bueno, igualmente, el fenómeno que se está gestando en los propios cacaotales.

«EFECTO DOMINÓ»

En medio de la larga espera del cacao cosechado, fue cuando irrumpieron en el país las mipymes, como nuevos actores económicos.

En opinión de Raúl Matos, con la referida aprobación, en Baracoa se «desató un efecto dominó entre un grupo de cacaoteros a los cuales aún no se les había pagado todo lo que debía pagársele por sus producciones», incluso una parte en MLC, de cosechas anteriores.

Entonces, argumenta, un segmento privado que se dedica a procesar cacao en cantidades pequeñas, comenzó a proponer pagos tentadores por la materia prima, y a competir, peligrosamente, con lo que paga la empresa. Por supuesto, las entregas al Estado empezaron a mermar. 

Unos cuantos labriegos, al margen de sus compromisos de suministrarle cacao a la Agroforestal y del Coco, solapadamente empezaron a poner una parte de su cacao en manos privadas.

A esas alturas ya no se trataba solo de la materia prima con años de espera; a los privados que elaboran productos derivados comenzó a entrarles un cacao acabadito de cosechar, pero salido de las plantaciones por una puerta trasera.

Con la reacción en cadena, el extravío se ha trasladado al cacaotal, para iniciar una travesía clandestina y dañina para la economía local.

Sobre estas deformaciones Granma volverá.

No solo el cacao almacenado fue comercializado a productores privados, también parte del cacao fresco ha ido tomando ese rumbo desde el propio campo. Foto: José Llamos Camejo