Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 8 de octubre de 2026

¿Cómo las nuevas transformaciones económicas pueden reactivar la agricultura cubana? (+Video)

 

Por: Randy Alonso Falcón, Ana Álvarez Guerrero, Frank Martínez Rivero

 


Entrega, de sol a sol. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Las transformaciones económicas y sociales aprobadas en Cuba incorporan un conjunto de medidas dirigidas a favorecer la recuperación de la agricultura, incrementar la producción de alimentos y crear mejores condiciones para quienes trabajan y desarrollan proyectos en el campo.

Durante la emisión de la Mesa Redonda, el ministro de la Agricultura, Ydael Pérez Brito, explicó los principales elementos de este proceso, su traducción en normas jurídicas y los mecanismos concebidos para facilitar el acceso a la tierra, fortalecer las cooperativas, ampliar las posibilidades de comercialización y garantizar insumos y financiamiento.

El ministro señaló que el eje temático relacionado con la recuperación agrícola mantiene vínculos con al menos 162 transformaciones, debido a que la agricultura tiene relaciones prácticamente con todos los procesos económicos que se implementan en el país.

La producción agropecuaria, afirmó, necesita recuperarse y transformarse para incrementar sus resultados. Para ello, ya se cuenta con un conjunto de normas jurídicas que permiten avanzar de las decisiones adoptadas a su implementación concreta.

Explicó que estas normas fueron trabajadas durante varios años y con participación cercana de los productores, buscando información y criterios que permitieran alcanzar mayor claridad y seguridad jurídica.

El proceso integra varios componentes que, según el ministro, deben funcionar de manera articulada: la gestión y el uso de la tierra, los productores y el capital humano, las cooperativas, la comercialización, el mercado de insumos y el financiamiento.

La gestión y el uso de la tierra constituyen uno de los puntos centrales de las transformaciones. Pérez Brito reconoció que una parte importante de este recurso se encuentra actualmente ociosa o deficientemente explotada.

Entre las dificultades que inciden en esta situación mencionó el recrudecimiento del bloqueo, el cerco energético, la migración del campo hacia las ciudades y el envejecimiento de la población rural.

Frente a este escenario, las nuevas normas buscan facilitar la incorporación de más personas naturales y jurídicas a la producción agropecuaria y crear condiciones para que la tierra pueda aprovecharse con mayor eficiencia.

El ministro explicó que el conjunto de medidas está respaldado por 20 normas y un acuerdo: una ley, siete decretos-leyes, siete decretos, cinco resoluciones y un acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros relacionado con la banca de fomento y la banca de desarrollo.

El objetivo es proporcionar seguridad jurídica para la inversión y hacer más atractivo el campo para nuevos productores, incluyendo personas jóvenes y quienes busquen desarrollar allí sus proyectos de vida.

En este sentido, ocupa un lugar fundamental la Ley 185, Ley de Tierras Agropecuarias y Forestales, y su reglamento, el Decreto 175. El ministro explicó que se trata de una norma integral que actualiza y flexibiliza disposiciones anteriores y establece un marco destinado a ofrecer mayor seguridad jurídica a quienes quieran invertir y producir en el campo.

La legislación contempla el otorgamiento gratuito del derecho real de usufructo a personas naturales y jurídicas, ampliando las posibilidades de acceso a la tierra.

¿Quiénes pueden acceder a la tierra?


Uno de los cambios señalados es la ampliación de los actores que pueden solicitar tierras para desarrollar proyectos productivos.

Entre ellos figuran los campesinos y usufructuarios, sus familias vinculadas a la producción agropecuaria, forestal, tabacalera y acuícola; las cooperativas; las empresas estatales; los proyectos de desarrollo local; las pequeñas y medianas empresas estatales, privadas o mixtas; los polos productivos agropecuarios y forestales; las modalidades de inversión extranjera y otras personas naturales o jurídicas relacionadas con la producción de alimentos.

El ministro destacó que también se contemplan posibilidades para el autoconsumo de empresas estatales y para cubanos residentes en el exterior que cumplan las condiciones establecidas.

La ampliación de las áreas no queda limitada a una superficie determinada cuando el proyecto requiera mayor extensión, según explicó, sino que puede crecer en correspondencia con la propuesta productiva.

La propiedad estatal de la tierra se mantiene. El ministro precisó que aproximadamente el 80 % de las tierras son propiedad estatal socialista, mientras que las empresas estatales que las administran pueden otorgar derechos de usufructo para que sean explotadas por otros actores.

También las cooperativas pueden entregar tierras sin perder su patrimonio, bajo las condiciones previstas en la legislación.

“La tierra es propiedad de nuestro pueblo. Por tanto tenemos que lograr producir”, puntualizó.

Menos trabas y mayor rapidez en los trámites

Uno de los objetivos señalados es reducir la burocracia asociada a la entrega y puesta en explotación de las tierras.

La normativa establece que puede concederse una administración provisional en menos de diez días, mediante una resolución del director de una empresa, aprobada por su consejo de dirección, o del presidente de una cooperativa, con la aprobación de su asamblea.

Esto permite que el productor pueda comenzar a trabajar mientras continúa la realización de otros trámites relacionados con permisos, certificaciones e inscripción del derecho de usufructo.

El ministro insistió en que el propósito es que los productores no tengan que invertir largos períodos de tiempo en gestiones administrativas antes de comenzar a producir.

Según informó, aunque la norma había sido publicada recientemente, ya se habían recibido solicitudes sobre más de 15 000 hectáreas de tierra, correspondientes a más de 13 mipymes y otros actores.

Además de esperar las solicitudes, el Ministerio busca identificar en los territorios a personas y proyectos con capacidades para producir y acompañarlos en la preparación de sus propuestas.

El acceso a insumos constituye otro de los elementos centrales de la transformación. Se han diseñado incentivos para que diferentes actores económicos puedan comercializar insumos y equipos agropecuarios tanto en divisas como en pesos, incluidos los combustibles.

El propósito es dinamizar la actividad agrícola y facilitar el acceso de los productores a los recursos que necesitan.

El ministro vinculó esta política con la necesidad de incrementar la producción y la eficiencia, pues los precios pueden reducirse en la medida en que aumenten los volúmenes producidos y mejore la eficiencia.

La legislación incorpora también la agricultura por contrato, una modalidad que permite establecer vínculos entre productores que disponen de tierras pero carecen de determinados recursos y otros actores capaces de aportar financiamiento o insumos.

De esta manera, un productor puede asociarse con otro campesino, una persona natural o jurídica privada o un actor de inversión extranjera establecido en el país para poner en producción una finca que enfrenta dificultades.

El mecanismo permite que quien aporta los recursos pueda posteriormente participar como comprador, siempre respetando los destinos prioritarios establecidos en los balances municipales.

En este esquema, el ministro destacó la importancia de que el productor tenga garantizado un retorno que le permita recuperar lo invertido y continuar desarrollando su actividad.

Comercialización en condiciones de mercado

La flexibilización de las relaciones comerciales también abre nuevas posibilidades para las cooperativas, entre ellas la exportación, una opción que anteriormente no tenían en las mismas condiciones.

Al mismo tiempo, se pretende evitar que exista un único comprador para la producción. El ministro señaló que esto puede contribuir a reducir situaciones en las que productores enfrentaban dificultades para cobrar por sus productos.

Las nuevas relaciones comerciales buscan que tanto los actores estatales como los privados puedan recuperar lo invertido y continuar destinando recursos al desarrollo de sus actividades.

El proceso no se concentra únicamente en grandes extensiones o polos productivos. El ministro insistió en la importancia de la pequeña y mediana agricultura, los negocios familiares y la agricultura familiar.

También destacó la necesidad de desarrollar alternativas agroecológicas y técnicas más amigables con el medio ambiente, especialmente ante las restricciones existentes para acceder a determinados insumos.

La producción puede complementarse con actividades como el agroturismo y el ecoturismo, siempre que se mantenga la producción agrícola como actividad principal.

La norma permite además que determinados proyectos puedan ampliar su área cuando sea necesario y contempla posibilidades de desarrollar actividades complementarias vinculadas a la tierra.

En sentido general, el conjunto de medidas pretende crear un marco más flexible y seguro para que nuevos actores se incorporen a la producción y para aprovechar mejor las tierras que permanecen ociosas o deficientemente explotadas.

La estrategia articula tierra, cooperativas, mercados, comercialización, insumos y financiamiento, con el objetivo de que las transformaciones económicas y sociales puedan traducirse en resultados concretos en el campo.

El ministro reconoció que el contexto sigue siendo complejo. La agricultura enfrenta dificultades asociadas a la disponibilidad de insumos y combustibles, a la reducción de la fuerza de trabajo y a condiciones climáticas cambiantes. Sin embargo, defendió que el nuevo marco jurídico puede abrir oportunidades para enfrentar esas limitaciones mediante una mayor participación de productores y actores económicos.

La tarea que queda por delante es llevar las normas a la práctica, reducir las trabas y conseguir que las nuevas posibilidades de acceso a la tierra, producción, comercialización y financiamiento se traduzcan en más alimentos para la población y una mayor capacidad productiva en los territorios.

El desafío de la implementación: “Hay que lograr resultados”

En los últimos minutos de la Mesa Redonda, el Ministro de Agricultura, Ydael Pérez Brito, abordó el reto de la implementación de estas transformaciones. “Exacto, grande, usted lo decía, lo importante es lograr ahora el resultado, la implantación. Nosotros tenemos indicadores ya, porque al final, si no logramos crecer la producción de alimentos, si no logramos mejorar los precios, los requisitos de nuestro pueblo, al final no tendremos resultados. Podemos tener mucho esfuerzo para lograr resultados y es clave: se tiene que ver en la mesa, en el plato y en los incrementos del bienestar en el campo, en el crecimiento del campo, en la explotación de la tierra, en el crecimiento de la masa ganadera. Nosotros vamos decreciendo la masa ganadera por año y el nivel importante de vacas de crecimiento”.

“Por eso la clave de estas medidas, como dije al principio, es la integración que tiene, porque es básico, fundamental para nosotros buscar incentivos para incrementar la producción, incrementar la protección de estos animales, el cuidado, porque uno puede criar, pero no producir. Hay que producir, hay que sembrar y hay que buscar eficiencia, porque si no buscamos eficiencia no podemos competir, no podemos mejorar el precio. Hay que lograr también varios destinos de la producción. Hemos logrado en las últimas siembras, en las últimas cosechas de primavera e invierno, más extensión de tierra sembrada, pero con menos rendimiento por la falta de insumos. Además, nunca es suficiente, hay que sembrar más sales, tenemos muchas sales vacías, deficientemente explotadas”, reconoció.

El ministro destacó la importancia de la integración. “Y además es importante, se ha logrado, usted lo decía, presidido por el vicepresidente Tapia, que dirige el eje y demás, con toda la integración. Es importante hablar de la integración.  Nosotros no solos no estamos en este eje. Trabajamos con la INOTU, con GEOCUBA, con el MINTUR, con el Ministerio de Justicia, con el Tribunal Supremo, con la ANAP,  con el MINCIN, con los bancos, con el Ministerio de Economía y Planificación, con el Ministerio de Finanzas, con el MINCIN.  Es clave toda la integración de los organismos porque todos tienen relación con nosotros, relación con las normas, relación con todos los temas y muchos organismos más. Todos tenemos una relación de trabajo y se han creado grupos de trabajo por esta transformación, que tienen esa integralidad”.

“Y así hemos salido a los territorios y hemos dado, yo no diría, son intercambios, porque esto hay que lograr capacitarse, aprendemos todos los días, no nos conocemos esto completamente, son muchas normas, muchas transformaciones. La fiscalía también ha estado con nosotros, todos los organismos, o sea, el Ministerio de Interior, Fuerzas Armadas, una integralidad para buscar realmente una salida a las normas, una implantación lógica de las normas y las trabas. Pero para eso hay que conocer las normas, la tienen que conocer también los que dirigimos, pero también tienen que conocer los productores”.

“Es importante los temas jurídicos, el acercamiento, el acompañamiento de nuestros jurídicos, porque son muchas cosas que hay que implantar, que hay que buscar, que son diferentes. En este tema es muy importante para nosotros la agricultura y son muchos productores: hay más de 400 mil tenientes de personas naturales y jurídicas en la agricultura y tenemos que seguirlo incrementando. Por tanto, ahí, nuestras cooperativas, más de 4 mil cooperativas, entonces hay que preparar y capacitar mucho, pero hay que hacerlo…”, subrayó.

La clave está en los territorios

Tenemos ahora toda esta diversidad de actores que forman nuestro sistema alimentario local, explicó el ministro.

“Hay que seguir, nosotros tenemos que seguir ayudando a ese municipio, ahí en el territorio. Nosotros tenemos que lograr llegar y estar más tiempo en los territorios, haciendo con los territorios, porque son cosas que cambian mucho.

Los municipios tienen una autonomía ahora, pero cómo la tienen que hacer. Hay que apoyar mucho a esos municipios, a esos intendentes nuestros, a esos consejos de manutención municipal, a esas empresas, porque una empresa no entregaba tierra, lo entregaba una comisión agraria municipal y provincial… Y ahora sí lo puede hacer. Ahora sí lo puede hacer, y esa comisión agraria quedaría para el control, para la fiscalización, para otros temas de conflicto y demás. Pero ahora el director tiene que lograr con su consejo de dirección dar ese servicio, dar esa transparencia, esa rapidez… Hacerlo rápido. Hacerlo rápido, lograr acompañar, hacer los pedidos, no lograr trabar eso. O sea, que reubicar algunas áreas, se hace falta reubicarlas”, agregó.

AZCUBA y la caña

El ministro se refirió también a la situación de AZCUBA. “Tiene también muchas áreas vacías, por la situación que tiene también. También da la posibilidad de entregarle muchas tierras ociosas, da la posibilidad también de entregarlas, porque tenemos que sembrar caña. También hace falta entregar tierras en usufructo y en sus áreas para producción, para sembrar caña, que eso es clave para nosotros. Además todos los exportables, el tema de los alcoholes, pero también alimento animal, que es básico. Y la caña es esencial para nosotros, es un cultivo que, como nuestro comandante jefe, es un cultivo que más convierte la energía solar en alimento, y que más organiza nuestro clima, que a veces viene junto el agua y después la sequía, la caña lo hace. Tenemos que recuperar la caña, es básico para nosotros, es un cultivo también agrícola, y da posibilidades para los productores también.

Sin duda es un reto extraordinario el que tiene por delante el país: hacer agricultura en las peores condiciones. Tabaco haciendo cosas también importantes en el país, mostrando caminos que se pueden seguir. Mostrando que podemos salir. El tabaco es uno de los programas que dobla el camino y ayuda a financiar también temas estratégicos de la agricultura. Esa es parte de a lo que vienen estas transformaciones: abrir caminos, derribar obstáculos, flexibilizar formas, incrementar más actores de la economía, tanto individuales como empresas y entidades, e incluso actores extranjeros, que puedan participar de la producción agrícola del país. Todo un desafío: hacer esto bien, implantarlo bien, desarrollarlo bien. Y ese es el camino que ahora se comienza a transitar, y que debe rendir frutos”, concluyó el Ministro de Agricultura.

En video, Mesa Redonda sobre las transformaciones en la Agricultura:

Cuba enfrenta un problema bajo sus cultivos: más del 75% de sus tierras tiene limitaciones

La isla actualizó las reglas sobre suelos y fertilizantes dentro de una reforma agrícola más amplia, mientras la degradación condiciona la capacidad de producir alimentos.

Por Valeria Cortés Alvarado. Periodista con visión global, especializada en tendencias y comercio internacional, y en su impacto sobre las cadenas agroalimentarias de América Latina.


Fuente: AgroLatam.com
Autor: AgroLatam.com

Cuba avanza en la aplicación de un nuevo esquema regulatorio para el manejo de sus tierras agrícolas en medio de un problema que condiciona directamente su producción de alimentos: más del 75% de la superficie agraria del país está afectada por factores que limitan su productividad. La actualización del Decreto-Ley 50 sobre conservación y manejo sostenible de los suelos y utilización de fertilizantes fue publicada el 24 de septiembre y forma parte de un paquete de cambios legales implementados durante 2026 para intentar impulsar la recuperación del sector agropecuario.

La cifra permite dimensionar por qué la regulación va mucho más allá de una cuestión ambiental. Investigaciones del Instituto de Suelos del Ministerio de la Agricultura, difundidas por la FAO, identifican entre las principales limitantes erosión, compactación, baja materia orgánica, salinidad, escasa retención de humedad, pedregosidad y problemas de drenaje. Son condiciones que afectan el potencial productivo de las tierras y obligan a relacionar cualquier estrategia de recuperación agrícola con el estado del suelo.

La publicación de septiembre no creó desde cero el Decreto-Ley 50, vigente originalmente desde 2021. Lo que hizo fue reunir en una versión actualizada y concordada los cambios introducidos por el Decreto-Ley 126, aprobado el 22 de julio y publicado el 9 de septiembre de 2026. El propio texto oficial señala que la actualización responde a las transformaciones económicas y sociales orientadas a incentivar la recuperación agrícola.

Qué cambia para productores, suelos y fertilizantes

Uno de los puntos centrales es que los productores deben vincular la planificación agrícola con la capacidad real de sus tierras. La normativa establece que quienes utilicen suelos para producciones agropecuarias, cañeras, forestales y frutícolas tienen la obligación de elaborar sus planes de siembra de acuerdo con la agroproductividad de los suelos, considerando además el balance de nutrientes, su disponibilidad y las necesidades de cada cultivo.

El esquema alcanza a personas naturales y jurídicas que sean propietarias, usufructuarias o poseedoras de tierras y establece principios de sostenibilidad, prevención y responsabilidad. Esto último implica que quien genere efectos degradantes debe asumir las medidas preventivas y correctivas correspondientes. El objetivo oficial es preservar la fertilidad y utilizar de manera integrada los fertilizantes sin comprometer la capacidad futura de producir alimentos.

También cambia el control de los insumos. La Dirección de Suelos y Fertilizantes del Ministerio de la Agricultura queda encargada del balance nacional de fertilizantes minerales, orgánicos, órgano-minerales y biológicos, además de correctores, estimulantes y enmiendas. Ese balance contempla la demanda vinculada con importaciones estatales, las donaciones recibidas por el Estado y la información sobre importaciones realizadas por otras personas naturales y jurídicas, junto con la producción nacional.

Para la actividad cañera aparece otra particularidad. La normativa permite excepcionalmente al Grupo Empresarial Azucarero ejecutar el servicio pedológico y agroquímico sobre los suelos destinados a caña. Esas dependencias deberán informar anualmente las áreas analizadas, la ubicación de los muestreos, los resultados obtenidos, el balance de nutrientes y las dosis recomendadas de fertilizantes y otros productos destinados al mejoramiento del suelo.

Un millón de hectáreas afectadas por salinidad

La dimensión del deterioro explica el énfasis regulatorio. Además de las distintas limitaciones que afectan a más de tres cuartas partes de la superficie agraria, alrededor de un millón de hectáreas están afectadas por salinidad o sodicidad. La FAO ha advertido que este fenómeno impacta producciones como frutas, hortalizas, papa, raíces tropicales, maíz y arroz.

El país ya viene implementando proyectos para recuperar capacidad productiva. En agosto de 2026, la FAO informó que el proyecto Resiliencia Climática en los Ecosistemas Agrícolas de Cuba (IRES) avanzaba sobre tierras afectadas por degradación, sequía y proliferación de marabú en siete municipios, con el objetivo de reincorporarlas a la producción y fortalecer la seguridad alimentaria.

La actualización sobre suelos tampoco aparece aislada dentro del ordenamiento agrícola cubano. La Ley 185 de Tierra Agropecuaria y Forestal, publicada en septiembre, obliga a los productores a utilizar la tierra en armonía con el ambiente, aplicar fertilización integrada, promover la rehabilitación de los suelos y emplear tecnologías que mitiguen los efectos del cambio climático. También incorpora el aprovechamiento de residuos agropecuarios y forestales para mejorar las tierras.

Cuba cuenta además con un Programa Nacional de Mejoramiento y Conservación de Suelos y ha recibido cooperación internacional para fortalecer laboratorios y servicios de análisis agroquímico, herramientas que permiten determinar nutrientes, salinidad, acidez y otras variables antes de definir fertilización y manejo. En un territorio donde más del 75% de la superficie agraria enfrenta algún factor que limita su productividad, recuperar suelo fértil se convirtió también en una cuestión de producción y disponibilidad de alimentos.

miércoles, 7 de octubre de 2026

EU incauta 90 cargamentos de combustible hacia Cuba por valor de 3 mdd. Comentario HHC



El agente especial del Departamento de Seguridad Nacional en Miami, José Figueroa, habla sobre la incautación de 90 cargamentos de combustible hacia Cuba, el 7 de octubre de 2026. Foto Ap

07 de octubre de 2026 13:48

La Habana. Estados Unidos anunció este miércoles que había incautado 90 envíos distintos de biodiésel con destino a Cuba por un valor de casi 3 millones de dólares, la segunda vez en una semana que Washington anuncia la incautación de combustible "ilegal" que se dirigía a la isla.

Estas medidas se producen mientras Washington sigue asfixiando el sector energético cubano, permitiendo que solo lleguen al sector privado de la isla envíos relativamente pequeños de combustible, en el marco de un programa destinado a debilitar al gobierno cubano.

El agente especial al mando del Departamento de Seguridad Nacional en Miami, José Figueroa, declaró a la prensa que los envíos incautados tenían como destino Enetec, una empresa estatal de combustible con sede en La Habana sancionada por Estados Unidos a principios de este año.

Las autoridades afirmaron que habían interceptado los envíos de combustible en Houston y en Port Everglades, en el sur de Florida. Se incautaron más de 600 mil galones de combustible, informó el Departamento de Seguridad Nacional.

"Una operación de esta magnitud para eludir las sanciones de Estados Unidos no se produce por casualidad", afirmó Figueroa. "Estas acciones se refieren a envíos sospechosos de beneficiar al régimen cubano a través de una entidad controlada por el Estado".

El gobierno de Cuba no se pronunció de inmediato sobre la incautación de combustible.

El bloqueo de combustible impuesto por Washington a Cuba ha sido calificado de "ilegal" por las Naciones Unidas y de "guerra económica" por el gobierno de Cuba. Ha agravado enormemente los cortes de electricidad, la escasez de agua y la inflación en la isla.

Comentario HHC: Lo increíble es como EE.UU se aboga el derecho de  llamar " ilegal" a un acto de compra - venta de un país soberano como Cuba, y lo peor es que Cuba ya no acostumbra a realizar la " Declaración del MINREX".

La incautación de envíos de biodiésel con destino a Cuba por parte de Estados Unidos, en el contexto del embargo energético, constituye una violación del derecho internacional por varias razones fundamentales. Estas acciones no son incidentes aislados, sino parte de un bloqueo económico, comercial y financiero más amplio que ha sido condenado de manera abrumadora y reiterada por la comunidad internacional.

🚫 Violación del Principio de No Intervención

El derecho internacional consagra el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados. Al impedir deliberadamente el suministro de combustible, Estados Unidos busca asfixiar el sector energético cubano y, según se ha señalado, "debilitar al gobierno cubano" mediante la creación de una crisis humanitaria. Esta es una injerencia directa en la soberanía de Cuba, ya que intenta forzar un cambio en su gobierno o en sus políticas mediante la coerción económica .

🚫 Violación de las Resoluciones de la Asamblea General de la ONU

La comunidad internacional ha expresado su rechazo a estas medidas de manera contundente. Desde 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha aprobado 32 resoluciones consecutivas exigiendo el fin del embargo contra Cuba . En la votación más reciente (2024), la resolución fue aprobada con 187 votos a favor, con solo Estados Unidos e Israel en contra . Estas resoluciones instan a todos los Estados a abstenerse de promulgar y aplicar leyes y medidas que afecten la soberanía de otros Estados y la libertad de comercio y navegación, como lo hace el embargo estadounidense .

🚫 Violación de los Derechos Humanos y el Derecho Humanitario

Expertos de la ONU han calificado el bloqueo energético como una medida que crea una "hambruna energética" y que es incompatible con las normas internacionales de derechos humanos . La falta de combustible no solo afecta la economía, sino que tiene consecuencias directas sobre la población civil:

Salud: Se ha reportado que la escasez de combustible impide que los pacientes lleguen a los hospitales, y el sistema de salud acumula más de 96,000 cirugías pendientes, incluyendo 11,000 de niños .

Alimentación y servicios básicos: La paralización de servicios básicos como el transporte y la distribución de alimentos y agua afecta directamente los derechos a la vida y la salud de los cubanos .

El bloqueo es considerado un acto de "guerra no tradicional" que constituye una "pena colectiva" contra todo un pueblo, lo cual es una violación flagrante del derecho internacional humanitario .

🚫 Ejercicio Ilegal de Jurisdicción Extraterritorial

La incautación de envíos de biodiésel, al igual que las amenazas de sancionar a terceros países que comercien con Cuba, es una aplicación de "jurisdicción extraterritorial" o "long-arm jurisdiction". Esto significa que Estados Unidos intenta aplicar su ley nacional (el embargo) a empresas y transacciones que ocurren fuera de su territorio, lo cual es una violación de la soberanía de otros Estados y de las normas del comercio internacional . El Relator Especial de la ONU sobre el derecho al desarrollo ha señalado que estas medidas son "ilegales" y violan los principios de la Carta de las Naciones Unidas .

En resumen, las incautaciones de combustible no son más que una manifestación de un embargo que viola el principio de no intervención, ignora las resoluciones de la ONU, atenta contra los derechos humanos más básicos del pueblo cubano y ejerce una jurisdicción extraterritorial ilegal.

martes, 6 de octubre de 2026

Cuba y el doble desafío de resistir el bloqueo y transformar su economía

 

Para comprender la actual crisis económica de Cuba, debemos observar dos realidades simultáneamente.

cuba economia alimentos foto efe

Cuando faltan el combustible y la energía, la crisis es multidimensional. Se afectan el transporte público, la agricultura, la industria, la generación eléctrica, la distribución de alimentos y el funcionamiento de servicios esenciales. Foto: EFE


6 de octubre de 2026 Hora: 20:56

PDF



Para hablar de la actual crisis económica cubana hay que mirar dos realidades al mismo tiempo. Por un lado, Cuba enfrenta más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, una política que se ha endurecido en los últimos meses y que, según las autoridades cubanas, busca presionar al país hasta provocar un cambio de políticas, económicas y sociales.

Por otro, una economía en crisis, provocada por las políticas de asfixia impuestas por las sucesivas administraciones de la Casa Blanca desde hace más de seis décadas y agravadas en 2026, tras un año de mandato de Donald Trump. Una economía que ha sido arrastrada a bajos niveles de producción, inflación, déficit fiscal, falta de divisas, dificultades energéticas y una estructura que necesita cambios para responder con mayor rapidez a las necesidades de la población. Ambas realidades terminan encontrándose en un mismo lugar; en la vida cotidiana de los cubanos.

El bloqueo estadounidense contra Cuba está vigente desde 1962. Según cifras presentadas en septiembre por el Ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez, sus daños económicos acumulados superan los 178.700 millones de dólares a precios corrientes. Solo entre marzo de 2025 y febrero de 2026, La Habana calcula pérdidas superiores a los 8.000 millones de dólares, la cifra anual más alta registrada por Cuba. Pero detrás de esas cifras hay consecuencias.

Uno de los ejemplos más graves es el combustible. Las nuevas medidas estadounidenses han incrementado la presión sobre los proveedores tradicionales de Cuba y sobre las compañías navieras dispuestas a transportar combustible hacia la isla. Incluso cuando existe un proveedor dispuesto a vender, conseguir un barco que acepte llegar a territorio cubano se ha convertido en un obstáculo adicional.

El resultado es una cadena de mayores costos, dificultades logísticas y menor disponibilidad de energía. Y cuando faltan el combustible y la energía, la crisis es multidimensional. Se afectan el transporte público, la agricultura, la industria, la generación eléctrica, la distribución de alimentos y el funcionamiento de servicios esenciales.

La economía se vuelve más difícil de gestionar. Las restricciones estadounidenses no solo afectan las operaciones comerciales de la Isla, sino que generan un efecto de temor sobre empresas de terceros países. Según el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, algunas compañías extranjeras han reducido o abandonado negocios en la isla ante el riesgo de sanciones estadounidenses.

Este año, Sherritt, la empresa canadiense responsable de una de las mayores inversiones extranjeras en el sector minero cubano, suspendió su participación en la extracción de níquel y cobalto. A esto se sumó la decisión de Visa y Mastercard de suspender sus operaciones de pago en la isla, mientras que las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd cancelaron sus operaciones de carga marítima. En el sector turístico, las cadenas hoteleras españolas Meliá Hotels International e Iberostar dejaron de operar un total de 27 hoteles.

“Ese efecto extraterritorial es particularmente significativo para una economía pequeña y dependiente del comercio exterior”, ha señalado el viceprimer ministro. A su juicio, esa política de asfixia económica se ha hecho especialmente evidente en 2026.

Sin embargo, reconocer el impacto del bloqueo no significa que haya que esperar de brazos cruzados a que la crisis económica y los problemas internos se resuelvan por sí mismos, ni que haya que esperar a un cambio de política desde la Casa Blanca. La propia dirigencia cubana reconoce que existen distorsiones y limitaciones que deben ser corregidas con urgencia, en un contexto interno marcado por bajo crecimiento, inflación elevada, déficit fiscal, caída de la producción y dificultades para generar divisas.

Por eso, en junio de 2026, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó 176 transformaciones económicas y sociales, hecho presentado como uno de los procesos de cambio económico más profundos de las últimas décadas.

Reforma económica impostergable

Las medidas abarcan sectores como agricultura, industria, servicios, comercio, turismo, inversión extranjera, cooperativas y trabajo por cuenta propia.

También incluyen cambios en la gestión de las empresas estatales, nuevas posibilidades para actores privados y cooperativos, modificaciones en el régimen de tierras, apertura a determinadas formas de banca privada y mecanismos destinados a facilitar la inversión y el comercio.

La dirección del proceso es clara: producir más, descentralizar, aprovechar mejor los recursos disponibles y crear condiciones para que la economía genere más bienes, servicios, ingresos y empleos.

La cuestión central no es solamente cuánto cambia una ley o cuántas normas se aprueban. La verdadera medida de esta reforma económica está mucho más cerca de la vida cotidiana: si hay más alimentos, si bajan los precios, si el transporte responde a la demanda, si aumenta la producción nacional, si una pequeña empresa puede acceder a financiamiento, o si un agricultor puede producir y vender con menos obstáculos. Ese es precisamente el desafío que enfrenta Cuba: encontrar soluciones propias a una crisis multidimensional que le ha sido impuesta al país desde Washington.

Referentes chino y vietnamita en la búsqueda de un camino propio


Entre las referencias utilizadas para pensar estas transformaciones aparece China y el proceso iniciado en 1978. El paralelismo planteado por investigadores cubanos no significa copiar el modelo chino. Se trata, más bien, de estudiar cómo un Estado socialista puede introducir mecanismos económicos diferentes para estimular la producción sin abandonar la dirección estatal del proceso.

El investigador Eduardo Regalado Florido ha señalado que China constituye un referente para las transformaciones cubanas precisamente por su experiencia de combinar reformas económicas con la continuidad del proyecto socialista.

Igualmente, “el país ha estudiado mucho la propia experiencia de Vietnam”, reconoció el primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz. Aunque ambas naciones están geográficamente distantes, tienen objetivos parecidos: permitir la competencia, la propiedad privada y la formación de precios mediante el mercado, pero en un escenario en que el Estado mantiene un papel importante en sectores estratégicos y en la planificación del desarrollo.

Tres meses después de la aprobación del paquete, el Gobierno cubano informó que 158 de las 176 transformaciones (el 89 %) ya se encuentran en implementación, respaldadas por 197 normas jurídicas. Marrero Cruz, describió la fase de aplicación como «la etapa más importante y tal vez la más difícil».

En Cuba, la reforma económica se discute en cifras, medidas y estrategias. Pero también tiene un rostro cotidiano. Es el de una madre que, en medio de un apagón, enciende un fuego de leña para preparar la comida de sus hijos. Mientras el país busca transformar su gestión económica y encontrar nuevas vías para producir, crecer y garantizar bienes esenciales, la resiliencia de las familias continúa cocinándose en la intimidad de cada casa.

Autor: teleSUR - al - JDO
Fuente: Alejandra García