miércoles, 2 de septiembre de 2015

No hay alevines en Gramal

 Escrito por Jorge Pérez Cruz / Foto del autor

Como consecuencia de la persistente sequía que padece la nororiental provincia de Las Tunas, la presa Gramal solo retiene el siete por ciento de los 28 millones de metros cúbicos de agua que puede almacenar.

Este embalse, situado en el norteño municipio de Manatí, es la fuente de abasto de la estación de alevinaje homónima, la cual exhibe un desolador paisaje en la totalidad de sus estanques, donde tradicionalmente retozan diferentes especies acuícolas que ahora es imposible cultivar.

"Desde inicios de este año se mantiene en volumen muerto, lo que la sitúa por debajo del nivel óptimo de entrega de agua", lamenta Orelvis Pupo, criador de peces en ese enclave perteneciente a la unidad empresarial de base Pescatun.

Orelvis asegura que tenían animales suficientes para sobrecumplir el plan de producción de claria cebada del año en un 30 por ciento, "el compromiso es de 90 toneladas y ya habíamos enviado a la industria cerca de 26, pero nos vimos obligados a trasladar para Holguín unos 390 mil animales para evitar sus muertes y minimizar las pérdidas económicas".

Tampoco han podido asumir el compromiso de sembrar un millón 500 mil alevines, que se traducirían en cien toneladas de carne apta para el consumo en el actual calendario y en otras 150 para el venidero 2016.

OTRAS SECUELAS

El también criador de peces Ricardo Rivero comenta que por esta situación no pudieron hacer los cuatro ciclos de alevinaje de ciprínidos (tenca, carpa y amura, entre otros), que implicaban el cultivo de dos millones de estos animales, con potencialidades para convertirse en 200 toneladas de carne que no llegaran ni la industria, ni a la mesa de los consumidores.

Y Sonia Ferrales Pupo, auxiliar general y secretaria del núcleo del Partido en el centro, llama la atención sobre el impacto de esta situación en los programas de producción del 2016, cuya sostenibilidad está estrechamente ligada a las siembras y cultivos del actual año.

El biólogo Juan Velázquez Ricardo, jefe de área de operaciones pesqueras de la UEB Pescatun, explica que también se han perdido las reservas que permiten recapturas como garantías de sostenibilidad del proceso industrial y permiten mejorar la calidad de los surtidos.

Estas afectaciones comprometen el futuro, pues la estación suministra alevines a las tres presas de la zona: Gramal, Yariguá y Ciego, que en conjunto representan el 50 por ciento de la producción total de la UEB.

Actualmente 19 trabajadores están interruptos; mientras, 13 asumen el cuidado y los mantenimientos de las instalaciones esperando el agua, que bien pudiera traer la tormenta tropical Érica, cuyo paso por esta región es solo cuestión de tiempo, según pronósticos de meteorológicos.

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