sábado, 19 de noviembre de 2016

Nueva Villa Turística alegra y genera empleo en la punta oriental de Cuba

Creado el Sábado, 19 Noviembre 2016 13:00 | Por: Yaymara Villaverde Marcé

Maisí, 18 nov (ACN) En Punta de la Hembra, en el extremo más oriental de Cuba duramente abatido por Matthew, el Grupo Hotelero Islazul inauguró hoy nueva instalación turística, al pie del emblemático Faro de Maisí, desde donde se divisan las aguas del Paso de los Vientos y las luces, a 77 kilómetros, de la isla de La Española.

En ese atractivo escenario entre el norte y sur del archipiélago, cercano al estrecho marino que separa a Cuba de La Española, brigadas especializadas del Ministerio de Turismo construyeron en apenas 20 días la villa turística Maisí. La instalación cuenta con bar, cafetería, restaurante, punto de venta, áreas de juego, pista de baile y 10 acogedoras cabañas, edificadas con piezas prefabricadas de policloruro de vinilo, material resistente al salitre y el cual proporciona una temperatura interior menor a la externa, muy alta en esta zona semidesértica. 

Entre los principales atractivos del emplazamiento turístico figura, también, su ubicación, en las inmediaciones de un tramo de costa con exquisitas zonas de baño y para la práctica del buceo, y la peculiar vegetación del área, con significativa presencia de plantas espinosas y suculentas, como las cactáceas. Además, conquistan allí los lugareños sencillos y hospitalarios, muchos de las cuales encontrarán en esta propuesta buena fuente de empleo, uno de los objetivos que tiene la construcción de esa instalación recreativa en uno de los municipios más dañados por la embestida del huracán Matthew. 

Esta oferta del MINTUR se suma a los más de 30 destinos y modalidades ecoturísticas con que cuenta la provincia de Guantánamo, como los safaris a “La Punta”, que permiten al visitante observar una de las terrazas marinas mejores conservadas del país, en La Reserva Ecológica Maisí-Caleta. Pero sin dudas, el mayor encanto de la recién estrenada villa es que rodea al también llamado Faro Concha, que a más de siglo y medio de erigido sigue orientando embarcaciones con su gran ojo iluminado. Esta torre se comenzó a construir en 1857, por Real Cédula emitida el año precedente por la reina Isabel II, a la que el capitán de ingenieros Don Mariano Moreno dio cumplimiento en noviembre de 1862, cuando el reflector de la atalaya comenzó a guiar a la navegación marítima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario