jueves, 15 de septiembre de 2016

Cuba año 2015. CEPAL

CUBA

 1. Rasgos generales de la evolución reciente

El PIB de Cuba creció un 4,3% en 2015 (en comparación con un 1,3% en 2014). Entre los factores que permitieron un crecimiento más dinámico estuvieron: (i) un adelanto en el cuarto trimestre de 2014 de fondos para el financiamiento a las importaciones, cuyo efecto se materializó en mayor producción a inicios de 2015; (ii) un incremento de inversión en 24,9% en 2015, comparado con una caída del 8,9% del año previo; (iii) un mayor volumen de insumos importados, gracias a la menor factura de importaciones por compra de materias primas, resultado de menores precios internacionales, y (iv) la adopción del sistema de pagos por rendimientos en las empresas (para incrementar la productividad del trabajo en el sistema empresarial), lo que permitió mejorar el vínculo entre los productores y sus resultados. Por otra parte, en 2015 la tasa de inflación fue de 2,8% (2,1% en 2014).

En el plano fiscal, el gobierno cerró el 2015 con un déficit de 6,1% del PIB. En este resultado destaca el incremento del gasto en las actividades no presupuestadas1 en 21,7%. Cabe señalar que la política de racionalización del gasto y uso eficiente de los recursos públicos establecida desde 2011, así como el compromiso firme del gobierno cubano por cumplir con el pago programado de sus obligaciones externas, para lo cual prioriza también el superávit en la balanza en cuenta corriente, le ha redituado a Cuba en una mayor ganancia de credibilidad financiera. Esto a su vez ha servido para facilitar la renegociación de su deuda externa, con un impacto positivo de la posición del país con sus acreedores más importantes. Destaca principalmente la renegociación en diciembre de 2015 de su deuda con el Club de París.

En 2016 se proyecta que el crecimiento del PIB sea de alrededor del 1,0%. La baja en la dinámica del crecimiento respecto de 2015 se explica fundamentalmente por tensiones en la disponibilidad de divisas, a lo que contribuyen las previsiones a la baja en los precios de varios de sus productos exportables como el níquel y el azúcar. Otro factor negativo es la reducción en los envíos de combustibles por parte de Venezuela, que ha obligado al gobierno cubano a anunciar medidas de racionamiento energético para el segundo semestre del año, por ejemplo el consumo de electricidad a nivel nacional disminuirá en 6%. En 2016 el gobierno cubano tenía previsto realizar inversiones por un monto de 7.841 millones de pesos (la mayoría con financiamiento externo); sin embargo, habrá ajustes a la baja en este monto, que podría reducirse a 6.510 millones de pesos (una reducción del 17%). En sentido contrario, se espera que los ingresos por turismo y por remesas sigan una tendencia positiva. En el primer trimestre del año el crecimiento trimestral (interanual) de los ingresos turísticos fue del 11,0%.

Para 2016 se estima un déficit fiscal como proporción del PIB de 7,1%, el cual será financiado mediante la emisión de bonos soberanos con una amortización desde uno hasta 20 años y a una tasa de interés promedio del 2,5% anual. Este incremento, respecto del déficit del año previo, refleja los mayores niveles de financiamiento de la actividad empresarial estatal para respaldar la sustitución de importaciones (representa un incremento del 31,4% respecto del año previo), así como el mayor subsidio a la canasta familiar normada (incremento del 5,7%). El gobierno de Cuba ha enfatizado que priorizará el cumplimiento de un balance adecuado en la toma de créditos y su estructura, el pago de las deudas reordenadas, la deuda corriente y el cumplimiento del plan de amortizaciones, por lo que la contratación de créditos externos con sus acreedores se hará según la capacidad de pago. Por otra parte, se espera que el saldo de la balanza en cuenta corriente permanezca superavitario y en un nivel similar, con respecto al PIB, al de 2015.

Cabe señalar que la visita del presidente de los Estados Unidos en marzo de 2016 a Cuba y los anuncios posteriores para levantar algunas restricciones, como el permitir que el país pueda emplear en sus transacciones con el exterior el dólar, no se han materializado todavía. El bloqueo económico, comercial y financiero sigue vigente y continua impidiendo que se efectúen transacciones comerciales y financieras, de acuerdo a las normas y prácticas internacionales.

1 Corresponde a los recursos que el presupuesto asigna para asegurar producciones nacionales, cubrir precios subsidiados a las personas, las derivadas de la dualidad cambiaria y otras aprobadas en la Ley del presupuesto del Estado.

2. La política económica

a) La política fiscal

En 2015 los gastos totales aumentaron, en términos nominales, un 10,0%. Se observó un cambio importante en la dinámica del gasto corriente en Cuba, que se expandió un 10,3%, con una tendencia marcada hacia un crecimiento menor del desembolso en actividades presupuestadas (7,2%)2 y un incremento importante en las actividades no presupuestadas (24,7%), lo cual, a su vez, fue resultado del aumento del financiamiento para la producción para la exportación y sustitución de importaciones (22,2%); y del mayor monto designado al subsidio de precios minoristas (32,5%). Por su parte, los ingresos totales netos tuvieron una aumento anual del 4,6%, con una reducción de los ingresos no tributarios (7,0%) debido a la caída en la recaudación de sus rubros principales, en particular los aportes de empresas estatales disminuyeron en 7,6%. Al mismo tiempo, los ingresos tributarios anotaron una expansión del 11,3%, el principal rubro de ingresos, el impuesto a la circulación y sobre ventas, se incrementó en 8,3%.Finalmente, los gastos de capital tuvieron una expansión del 5,6% en 2015.

El anteproyecto de presupuesto del Estado para 2016 estima un déficit fiscal como proporción del PIB de 7,1%, resultado de la magnitud de los recursos destinados a financiar la exportación y sustitución de importaciones, que significa para Cuba ahorro de divisas pero se genera un déficit en operaciones corrientes, como resultado de la dualidad de la tasa de cambio. Las principales producciones financiadas bajo el concepto de sustitución de importaciones y financiamiento a la exportación son la carne de cerdo en pie, arroz, maíz para alimento animal, frijol, el café y el azúcar. En cuanto a precios minoristas subsidiados, se incrementan en 5,7% los fondos para conservar asequibles a la población los productos básicos de consumo; entre los productos de mayor peso que se incluyen en este financiamiento se encuentran cárnicos, leche, azúcar, pan, arroz y huevos, así como los combustibles domésticos.

Para 2016 el documento del anteproyecto estima que los ingresos netos crecerán en 6,5%, en términos nominales, respecto de las cifras de cierre estimadas para 2015. Por su parte, se prevé que los ingresos tributarios aumenten en 11,1%, en tanto que se estima un incremento del 5% en los ingresos no tributarios. Los tributos de las formas de gestión económica no estatales van ganando peso gradualmente en la estructura de ingresos del gobierno, se estima que para este año representen el 8% de los ingresos tributarios. Los gastos totales, por su parte, aumentarían en un 8,6%. Cabe destacar que el gobierno cubano tiene proyectado un incremento importante de los gastos de capital (25,3%) principalmente destinado a infraestructura en la isla.

Como parte del perfeccionamiento de la administración financiera se inició la elaboración en 2016 del estado de ahorro, inversión y financiamiento en el que se pone de manifiesto el requerimiento para 2016 de fondos por un máximo de 8.538 millones de pesos, para cubrir tanto el déficit fiscal como la amortización de deudas comprometidas en el mismo año.

No obstante, es previsible que con la menor expectativa de crecimiento económico para 2016 todas estas cifras fiscales sufran ajustes a la baja, pues el anteproyecto de presupuesto del Estado fue presentado a fines de 2015 y el crecimiento económico de Cuba desde entonces se ha ralentizado.

2 Las actividades presupuestadas son aquellas que desarrollan las unidades e instituciones del Estado socialista cubano, como la salud pública, educación, cultura, deporte y otras. Para ejecutarlas, se reciben los fondos necesarios del presupuesto.

b) La política monetaria

Desde 2009 la política monetaria en Cuba se ha caracterizado por el control de los agregados monetarios. La demanda de transacciones generada por la actividad de las formas de gestión no estatales como el trabajo por cuenta propia y las cooperativas no agropecuarias (CNA), ha influido en la dinámica de la oferta monetaria, pero va en consonancia con la expansión de la actividad económica.

A partir de la aprobación de la nueva política crediticia a fines de 2011, el crédito tanto al sector empresarial como a personas naturales se ha incrementado progresivamente. De esta manera, el dirigido a personas naturales aumentó en 206% en 2015 (partiendo de una base inicial pequeña), respecto del año anterior. El 59% de estos préstamos se destinó a la realización de acciones constructivas en las viviendas; el 34% a agricultores pequeños, y el 6,7% a trabajadores por cuenta propia. Por otra parte, el crédito a personas jurídicas se incrementó en 6,8% y los principales sectores de destino fueron la agricultura, el comercio y la manufactura.

c) La política cambiaria

El tipo de cambio continúa fijo, con una tasa del CUP de 24 por CUC para las operaciones de ventas por la población a bancos y CADECA (casas de cambio). No se han hecho anuncios oficiales que indiquen que la unificación monetaria y cambiaria pueda materializarse en 2016. Las autoridades gubernamentales han anunciado que se avanza en el proceso y que se está en búsqueda de la opción que genere menores efectos nocivos en el poder adquisitivo de la población. De esta manera, en el informe al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) realizado en abril pasado, se ratificó una vez más la decisión de garantizar los depósitos en cuentas bancarias en divisas extranjeras, pesos cubanos convertibles (CUC) y pesos cubanos (CUP), así como el dinero efectivo en poder de la población.

d) Otras políticas

El gobierno de Cuba reconoce la dificultad de dinamizar de manera sostenible el crecimiento económico sin incrementar los niveles de inversión (la inversión bruta interna como proporción del PIB ronda el 13%). Por ello, en 2014 se dio a conocer la nueva Ley de Inversión Extranjera. Al mismo tiempo, para lograr la atracción de capitales extranjeros, el gobierno ha trabajado desde 2010 en un conjunto de acciones enfiladas al saneamiento de las finanzas externas del país, en particular las encaminadas a lograr el reordenamiento de su deuda externa. Derivado de lo anterior, se ha incrementado gradualmente la llegada de inversiones a Cuba. Para el segundo semestre de 2016 se han comprometido e iniciarán 47 proyectos de inversión fuera y dentro de la Zona de Desarrollo Mariel (creada en 2013) con inversiones provenientes de diversos países como China, Canadá, Australia, México, Brasil y Vietnam, así como de varias naciones europeas. Destaca también la inversión de la compañía estadounidense Starwood Hotels en asociación con las compañías cubanas Gaviota y Gran Caribe (la primera de su tipo desde 1959) para la administración y construcción de hoteles en Cuba. Desde el 2014, la isla caribeña dio a conocer una cartera de inversiones con proyectos específicos en distintos sectores de la economía, la cual es actualizada anualmente y en la actualidad cuenta con 326 proyectos (de una cifra inicial de 246 proyectos) para que los inversionistas extranjeros puedan elegir en cuales sectores invertir, aunque las inversiones no están restringidas a esa cartera. En la nueva cartera de inversiones se encuentran por ejemplo tres proyectos más en el sector salud, turismo, transporte (astilleros); construcción y materiales de construcción; industria ligera y sideromecánica, y alimentaria y audiovisual.

A raíz del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre EE.UU. y Cuba en diciembre de 2014, y la visita del presidente Obama a Cuba en marzo de 2016, ha iniciado el levantamiento gradual de algunas restricciones en viajes, telecomunicaciones, servicios financieros, remesas y aviación, entre otras (o se han flexibilizado los requisitos). No obstante, la realidad es que en la práctica varias de las medidas anunciadas aún no han podido implementarse. Un ejemplo de lo anterior es la autorización a Cuba del uso del dólar en sus transacciones internacionales. De esta manera, si bien el gobierno estadounidense anunció que era posible utilizar dólares en las operaciones con el exterior, a través de bancos de terceros países, la realidad es que la nación caribeña no ha podido realizar ninguna operación bancaria con esta moneda, pues los bancos extranjeros continúan temerosos ante la posibilidad de recibir multas multimillonarias por procesar transacciones de Cuba. Tampoco se le permite a los bancos cubanos establecer relaciones de corresponsalía con instituciones financieras de los EE.UU. Las pocas inversiones estadounidenses que se han anunciado han sido autorizadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, luego de una revisión caso por caso. Cabe hacer hincapié en que el turismo de estadounidenses a Cuba continúa prohibido. El gobierno estadounidense ha autorizado a sus ciudadanos viajar a la isla caribeña únicamente bajo doce categorías y a través de licencias generales (cierto es que los requisitos para obtener estas licencias se han venido suavizando), entre las que están las visitas familiares, los negocios oficiales del gobierno de los Estados Unidos, la investigación profesional y reuniones profesionales, y las competencias atléticas y exhibiciones.

3.  La evolución de las principales variables

a)  La evolución del sector externo

El cumplimiento del servicio de la deuda externa y el que Cuba no sea miembro de las instituciones financieras internacionales, han obligado al país a que su balance en cuenta corriente como proporción del PIB se mantenga en los últimos años en superávit (de alrededor del 1,5%). Si bien Cuba presenta un déficit estructural en la balanza comercial de bienes, éste se compensa con creces con el superávit en la balanza comercial de servicios. En 2015, las exportaciones de bienes se redujeron en 24,2% (cifras en millones de pesos) y las importaciones aumentaron en 2,9%. Para el mismo año, las exportaciones de servicios médicos y el turismo continuaron expandiéndose (ambos rubros aportan más de la mitad de los ingresos en divisas del país). En 2015 los ingresos por turismo se incrementaron en 10,7%.

En 2016 se espera que se mantenga el superávit de la balanza en cuenta corriente, resultado en parte del superávit en la balanza comercial de servicios y por los mayores ingresos esperados por el turismo internacional (aunque con un incremento moderado resultado de la devaluación del euro en relación al dólar, pues una gran parte de los turistas que llegan a Cuba son de origen europeo). Se proyecta que a la isla caribeña arribarán cerca de 3 millones 800 mil turistas en 2016.


b) El crecimiento económico

En 2015 una buena parte de los sectores productivos de la economía cubana crecieron, si bien algunos de ellos con rezagos respecto de las metas programadas. Entre los sectores de mayor crecimiento están la industria azucarera con un 16,9% (aunque con su participación en el PIB es del 0,5%); la construcción con 11,9 (5,9% del PIB); la industria manufacturera del 9,9% (13,2% de PIB); y el sector de comercio y reparación de efectos personales del 8,6% (20,3% del PIB). En contraste, sectores como la administración pública, defensa y seguridad social; educación; salud pública y asistencia social; y cultura y deporte, los cuales conjuntamente representan el 30% del PIB, registraron disminuciones del 3,6%, 0,4%, 1,1% y 0,4%, respectivamente.

En 2016, los sectores con mayores crecimientos positivos y dinámicos serán la construcción (13,4%); hoteles y restaurantes (11,2%), y agricultura, ganadería y silvicultura (5,9%). En sentido contrario, decrecerá la producción del sector de explotación de minas y canteras y de la industria manufacturera.

En 2016 se espera se materialicen inversiones por un monto de 6.510 millones de pesos, un 17% por debajo de la cifra estimada a comienzos de año, la mayoría con financiamiento externo). Casi el 60% de estas inversiones estarán asociadas a turismo, petróleo, infraestructura para enfrentar sequías y saneamiento; a la infraestructura de la Zona de Desarrollo Especial Mariel; la producción de azúcar y sus derivados; las telecomunicaciones; incremento de las capacidades constructivas del país; producción de materiales de construcción, fuentes renovables de energía., Además , 600 millones irán al sector agropecuario para apuntalar la producción de alimentos que permita sustituir importaciones (actualmente Cuba importa alrededor de 2.000 millones de dólares en alimentos).

c) La inflación, las remuneraciones y el empleo

En el incremento de la inflación3 observada en 2015 influyeron sobre todo aumentos en los precios de productos agrícolas y, en menor medida, la expansión salarial en los sectores salud y deportes.

Para este año se espera que la inflación se mantenga en niveles similares a los del año anterior (2,8%). Cabe mencionar que desde 2015 ha habido una preocupación por el incremento de precios de varios productos agrícolas en los distintos segmentos de mercado, pero sobre todo en los no estatales, lo cual ha sido resultado en parte de intermediarios que comercializan este tipo de productos aunque también han existido problemas de escasez de oferta de algunos productos agrícolas, en lo que ha influido la sequía que afecta a este país en los dos últimos años. En particular, se han registrado mayores precios de varios productos agrícolas durante 2016. Lo anterior, llevó al gobierno cubano a adoptar a principios de mayo un conjunto de acciones para incrementar el acopio de productos agropecuarios de alta demanda y su comercialización a la población a precios máximos establecidos.

El número de ocupados totales se ha mantenido en niveles similares en los últimos años, con tendencia a la reducción de empleo en el sector estatal y el consecuente incremento en el sector no estatal de la economía. Al cierre de 2015, la ocupación total fue de 4.860.500 trabajadores, de los cuales el 71% se encuentra en el sector estatal de la economía (en 2010 el empleo en este sector representaba el 81,2%). Por otra parte, la tasa de desocupación en 2015 fue de 2,4% (contra el 2,7% en 2014). Es importante destacar que los sectores que generan la mayor cantidad de empleo son la agricultura y la construcción (18,0% y 6,0% del total, respectivamente). En 2015 el salario mínimo quedó establecido en 225 pesos cubanos (el mismo con respecto a 2014) y el salario medio se incrementó en términos nominales en 17,6% respecto del año previo y llegó a 687 pesos.

En cuanto al empleo en las formas de gestión no estatales, como el trabajo por cuenta propia, se observa un crecimiento. Así, al cierre de marzo de 2016 ejercieron esta actividad 507.342 personas (contra 499.452 trabajadores en abril de 2015), de los cuales 155.574 son jóvenes y 158.308 son mujeres (31% del total). Entre las actividades más importantes se encuentran: la elaboración y venta de alimentos (11%); transporte de carga y pasajeros (10%); arrendamientos de viviendas, habitaciones y espacios (6%); agentes de telecomunicaciones (5%), y la categoría de trabajadores contratados (23%), asociados principalmente a las primeras dos actividades.

3 Los bienes y servicios considerados para conformar el índice de precios al consumidor, del cual se calcula la inflación oficial se corresponden con los más representativos en el consumo de la población, incluye un grupo de productos y servicios básicos con precios controlados de acceso universal y el resto de la canasta está compuesta por bienes y servicios variables y/o sin regulaciones (se excluye de este indicador el conjunto de precios en CUC.


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