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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 31 de enero de 2026

Estrategia faltante o improvisación: cocción y preservación de alimentos en Cuba hoy. Comentario HHC

 Por Luis Gutiérrez Urdaneta

A principios de los 90´s del siglo anterior Cuba enfrentó una profunda crisis debido al “desmerengamiento” del campo socialista europeo. A ese periodo se le llamó “periodo especial”. He realizado innumerables búsquedas en internet sobre las transformaciones de la industria salinera en Cuba en ese lapso. Lamentablemente, no hallé nada y me decidí a contar, sólo de manera anecdótica, desde mi óptica de entonces joven participante, una reforma “desconocida” de la cual se pueden extraer múltiples lecciones hoy.

El contexto

Para emprender trasformaciones fundamentales en la política y economía cubanas existía un contexto específico:

       Había comenzado en la segunda mitad de los 80´s, lidereado por Fidel, el “proceso de rectificación de errores y tendencias negativas”. Aunque las soluciones a algunos de esos fenómenos fueron controversiales, y en varios aspectos la dirección de ese proceso era opuesta a los cambios que necesitaba el modelo existente, el debate social que éste generó, dio lugar, desde la óptica política, a un marco propicio para el diagnóstico y revisión de la situación de la economía y la sociedad en Cuba.

       Desde 1982 había sido nombrado Marcos Portal como Ministro de la Industria Básica. Marcos, que comenzó un proceso profundo de reformas dentro de la rama, especialmente en la dirección de los procesos. Aunque lo que pudiéramos llamar la “Comisión Nacional de Obstáculos” ya existía (no tenía aún el desarrollo que hoy exhibe), su desactivación fue precisamente uno de los propósitos de la “rectificación de errores y tendencias negativas”.

       A fines de los 80´s Fidel ya había avizorado un concepto estratégico que se llamó “periodo especial-opción cero” que suponía un escenario crítico: autodestrucción del campo socialista europeo y cero entradas de combustible en Cuba”.  Estaba implícito en ese concepto el reforzamiento del bloqueo yanqui a Cuba.

      El Partido y las organizaciones de la sociedad civil, liderearon el llamado proceso de rectificación, y el consenso fue logrado mediante discusiones en las bases populares. Existía un inmenso liderazgo político que convertía al pueblo en actor activo y no simple espectador.[i]

Es en ese contexto que se plantea la restructuración de la industria salinera en Cuba.

El inicio del proceso de restructuración

A principios de 1990 fuimos convocados por el Comandante Pedro Miret y Marcos Portal, junto a directivos de organismos de la administración del estado y de la Unión de Empresas de Minería y Sal (UEMS) a una breve reunión el MINBAS. Miret explicó el concepto de opción cero y detalló la importancia estratégica de la sal marina para la zafra, la producción de la industria Cloro Sosa, para la industria conservera y como “refrigerador natural” de las carnes ante interrupciones prolongadas del fluido eléctrico. El viceministro Tony de los Reyes atendería directamente la tarea por el MINBAS. El país se estaba preparando con antelación para un escenario crítico.

Allí mismo se decidió la formación de un grupo temporal en la UEMS, concepto introducido por Marcos, que debía rendir cuenta de sus resultados ante Miret y él mismo, y ante los representantes del Comité Estatal de Finanzas (Millares, viceministro, formaba parte de aquel grupo), del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social (Isabel Asencio, Directora de ese organismo) y de otros organismos centrales. El contenido político formó parte de la estrategia.

La formación del grupo temporal en la UEMS

La idea trasmitida por Marcos Portal fue el comienzo del análisis del proceso productivo y posteriormente la ejecución de las transformaciones laborales y salariales y la calidad de los procesos. Recién se habían aprobado la formación de las llamadas brigadas integrales y el pago por turnos, entre otras medidas de apoyo con mejores remuneraciones a la actividad productiva.

La industria salinera enfrentaba tres problemas fundamentales para acometer la transformación: la falta de piezas de repuesto y gomas para los montacargas, las dificultades en la transportación por carretera que comenzaba a sufrir el país y el éxodo de trabajadores de la actividad salinera hacia la construcción de hoteles[ii].

A los pocos días se formó el grupo temporal en la UEMS. A más de 35 años, recuerdo con mucha estimación a sus integrantes: Morales, ingeniero químico y experto en salinas, Ángel Bueno y Miguel del Valle, ingenieros mecánicos innovadores, Roberto Xenes, la enciclopedia de las salinas, Eddy Estévez, experimentado técnico y anteriormente obrero salinero y los destacados economistas Roberto Gutiérrez y Humberto Herrera. Me tocó liderear el grupo de la Unión, que se fundía a los grupos creados con los mejores directivos y especialistas en cada una de las salinas: Matanzas, Nuevitas, Puerto Padre y Caimanera.

En las visitas a cada una esas salinas se realizaban tormentas de ideas y discusiones técnicas profundas. En esta breve reflexión me concentraré en la salina de Matanzas (Bidocq) pues fue en la cual las transformaciones fueron más profundas y revolucionarias.

El grupo fusionado en Matanzas contó con la presencia activa de Julito Trujillo, el buen guajiro director de la empresa y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Luego de intensos debates desde la tormenta de ideas inicial y la selección de los objetivos centrales se plantearon transformaciones revolucionarias, para lo cual el acompañamiento político del Partido y el sindicato fueron indispensables. La atención al hombre, desde la alimentación y los medios de protección hasta la transportación, fue premisa.[iii] Los representantes designados de los organismos de la administración central del estado, por suerte de mente abierta, se convirtieron en aliados indispensables en la lucha contra las trabas.

Me dirigí a la CUJAE y obtuve el concurso de la decana de la Facultad de Ingeniería Industrial, Ana Karell y del profesor Ricardo Montero, que nos asesoraron en la selección de métodos de estiba y en la organización de los procesos productivos[iv]. A partir de esta experiencia, estudiantes de esa Facultad participaron activamente en la racionalización de los procesos productivos en establecimientos de la Empresa Minero-Salinera de Villa Clara. Se logró una integración ciencia-producción al estilo de la reciente batalla contra la COVID en Cuba.

Se buscaba una solución integral. Se tomaron como decisiones centrales la formación de una segunda brigada en los cristalizadores para reducir el tiempo de extracción de la sal (no se perdía tiempo en la reparación y el traslado del equipamiento de un cristalizador a otro que podía tomar hasta quince días), previendo el adelanto a la estación de las lluvias, la sustitución de los montacargas por bandas transportadoras mediante nuevos métodos de estiba, con un aumento del empleo en una zona necesitada del mismo y de un 33% en la capacidad de almacenaje, la formación de un segundo turno en la planta procesadora de sal y la introducción de la transportación por casillas hacia otro punto a 50 km de la salina[v]. La industria mecánica, la Unidad Administrativa Habana del reparto Chivás, respondió puntualmente y se pudo formar la segunda brigada con las bandas transportadoras y las combinadas de sal requeridas. [vi] El programa de transformaciones se enriqueció en la discusión con los trabajadores. La remuneración de los empleados aumentó.

Se lograron resultados encomiables en todas las salinas. La de Matanzas, por ejemplo, duplicó la producción de la sal en meseta[vii] y redujo en casi la mitad, a pesar del aumento del gasto salarial y de la inversión del equipamiento producido en Cuba, el costo unitario de la sal terminada. La sal fue el producto que, ya entrado el periodo especial se mantuvo liberado, sin restricciones para la adquisición por la población durante el periodo especial. Esa fue una de las indicaciones del Comandante Miret: ¡y se cumplió!

Las lecciones aprendidas

Es por ello que, haciendo memoria de aquellos lejanos tiempos, me sorprendo con el enfrentamiento a la crisis energética de hoy: la falta de un discurso político convincente y de una estrategia política y productiva con la participación popular sobre algo tan simple como imprescindible: la preparación y conservación de los alimentos por la población debido a las interrupciones eléctricas y la falta de gas licuado. Un tema del cual casi nada se aborda en los medios o las comunicaciones institucionales.

¿Cómo cocinan las familias? ¿Cómo conservan los alimentos? ¿En algún momento se analizó este asunto con previsión para coordinar las acciones necesarias en un escenario crítico? ¿Se evaluaron escenarios? ¿Debe dejarse que sólo la “mano invisible” continúe “resolviendo” el problema del carbón, la leña y las cocinas rústicas para estos combustibles, si esa fuera la solución más racional, a precios lejos del alcance de la mayoría? ¿O que cada cual resuelva como pueda? El saco de carbón ronda hoy los 2 000 – 2 500 pesos en La Habana. ¿No es este un problema de seguridad nacional?

Y me remito al título de esta reflexión: “Ausencia de estrategia o improvisación”. La activa participación de las bases del Partido y del pueblo, la autocrítica como punto de partida del cambio y la estrategia eran el corazón de aquel “proceso de rectificación de errores y tendencias negativas”: esas fueron las lecciones aprendidas.

Este documento lo he preparado apelando a mi memoria. Ruego disculpen cualquier inexactitud u omisión menor.

Post scriptum

Había concluido estas breves reflexiones y el 30 de enero el gobierno fascista de Trump aprobó más medidas punitivas contra la nación con la imposición de aranceles a aquellos países que envíen petróleo a Cuba. Es muy probable que estemos a las puertas de la opción cero. Si no hay una estrategia al detalle es imprescindible armarla: “plan contra plan”. No hay tiempo para quejas.

Como escribió el Apóstol a Maceo a unos días del descalabro de La Fernandina: “Ni Ud. ni yo perderemos tiempo de hombres en lamentaciones”. La estrategia debe venir acompañada de las necesarias acciones de comunicación y razonamiento político con el pueblo: urge. Hoy más que nunca el tiempo es una variable crítica. Está en juego la sobrevivencia de la nación y la unión alrededor de un plan de todos es hoy imprescindible. 

Luis Gutiérrez Urdaneta                                                                                     30/1/2026



[i] Para ejemplificar mejor la situación, el poder de convocatoria del Partido era enorme. Los CDR eran una organización activa y con amplia participación popular, las donaciones de sangre eran parte de la cultura social y no una mercancía, se adiestraron yuntas de bueyes con tiempo suficiente para garantizar la zafra, se montó una fábrica de hilos de sutura quirúrgicos de henequén como respuesta a la escasez de insumos médicos, se previeron los “camellos” para el transporte urbano, las “limusinas” como taxis y la venta de bicicletas para la transportación de los trabajadores de manera masiva. Todo ello dentro de una estrategia integral clara y con el imprescindible intercambio político desde la más alta dirección del Partido y del gobierno.

[ii] Esto era muy acusado en las salinas Bidocq de Matanzas y El Real de Nuevitas, por la cercanía a los futuros polos turísticos.

[iii] Recuerdo que hasta nos entrevistamos con el pescador de la salina, para precisar la necesidad del aumento de la pesca para la alimentación de más trabajadores. El pargo era la especialidad del comedor de la salina y el cocinero era un maestro de la buena cocina.

[iv] Se revisaron 18 métodos de estiba para seleccionar el más aconsejable.

[v] Ello atenuaba de manera significativa la paralización de la planta por el almacén lleno.

[vi] Esto puede parecer una broma, pero fue real. Para poder realizar el embarque por casillas de ferrocarril, se crearon las condiciones en la propia casa de una señora que estaba dispuesta a cocinarle a 8 estibadores, con la entrega de los alimentos sin cocción por normas de consumo para un periodo. Eso era en aquellos tiempos un anatema. Cuando se fue a “radicar” la plaza en la Dirección Municipal de Trabajo, el funcionario encargado se negaba porque como la compañera a contratar era ama de casa, de acuerdo a las “normativas”, la persona que cocinaba no podía realizar la limpieza. O sea, había que buscarle una empleada que limpiara la casa y fregara. Recuerdo que le pregunté al funcionario, que si él era el que cocinaba o el que limpiaba su casa. No obstante, el colega se mantuvo en “sus trece”. Luego de muchas reuniones y pérdida de tiempo se pudo desmontar la traba.

[vii] Es la sal que, luego de extraída de los cristalizadores, se almacena en una meseta a la intemperie. Ese inventario es esencial para la producción industrial en años climáticos adversos.

Comentario HHC:  La Sal en tiempos de crisis es esencial, sobre todo para la conservación de alimentos, etc. por ello comparto la preocupación de Luis Gutierrez ante la aparente falta de estrategia existente para enfrentar una condición extrema en estos momentos.  Ya que se trata, de garantizar la comida de la población.

Como se menciona en el texto, participé intermitentemente en ese proyecto, bajo el liderazgo de Luis. Me acuerdo que otro problema a resolver era al desarrollar la producción de  Sal en Matanzas, y estar relativamente cerca de la capital, se ahorraría los costosos viajes de trasladar la Sal de Guantanamo a la Habana, y me acuerdo que calculamos cuanto se ahorraría en combustible en diez años, y era el equivalente a viajar a la Luna  si hubiera , hipoteticamente, una carretera.

La preocupación, la nostalgia y la situación del país y los desafios que enfrenta, me motivo a buscar información por ambas salinas, y encontré un revelador artículo en el periódico Giron del 21 de marzo del 2025 titulado "La salina matancera y su lucha por la supervivencia"



La  Salinera de Guatánamo, la mas grande del  pais, encontré que hace diez meses el Presidente Diaz Canel visitó la Salina, y habían inventarios de miles de toneladas que no se podían trasladar por falta de combustible, y en las provincias occidentales se carecía o faltaba el producto.



Antes, en febrero de 2024, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, informó que había almacenadas 9 000 toneladas de sal, cuya distribución a los consumidores se dificultaba por falta de transporte.

En abril de 2024, según reportó el Periódico 26 de Las Tunas, la situación era similar en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Salinera de Puerto Padre. 

Paradojicamnte de acuerdo con el Observatorio Económico Mundial, en 2023, Cuba importó sal por valor de 769 000 USD, siendo España (529 000 USD), República Dominicana (118 000 USD), Estados Unidos (36 300 USD), Países Bajos (28 700 USD) y Alemania (13 600 USD) los principales proveedores.

Reitero la Sal en "opción cero", y en condiciones normales, es un producto estratégico, y hoy en día con la arremetida de los EEUU, aún mas, de ahí la alerta de Luis Gutierrez.

1 comentario:

  1. Vaya, como mencioné en mi comentario anterior queda ratificado que el liderazgo no se hereda. Ahora mismo lo que estoy viendo en el noticiero de hoy a las 8 pm es un reportaje sobre la defensa armada como si lo demás estuviese resuelto. Craso error, allá vamos. Ciertamente que el desgaste de la sociedad después de tantos años debe influir en los enfoques de soluciones; por la misma razón los métodos deben variar, pero no se justifica obviar el estado actual pensando que el escenario es el mismo. Mucho menos apartarse de la población que en nada se asemeja a la del pasado. Llamo la atención que en otros momentos no se acudió a soluciones macroeconómicas donde cuentan los números, no las personas.

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