Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 3 de septiembre de 2022

Biden no se atrevió a quitarnos el «pretexto» del bloqueo

 Así lo consideró este sábado el presidente cubano Miguel Díaz-Canel en su perfil en Twitter



El bloqueo a Cuba es rechazado por casi todos los países miembros de la comunidad internacional.

El presidente Miguel Díaz-Canel reafirmó este sábado la voluntad de resistencia de Cuba frente al bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene Estados Unidos contra le isla desde hace más de seis décadas.

Biden no se atrevió a quitarnos el «pretexto» y firmó por la continuidad del #Bloqueo. El crimen ha durado demasiado, pero la #RevoluciónCubana lo sobrevivirá, plasmó mandatario cubano en su perfil en Twitter:

El presidente de estadounidense, Joe Biden, rubricó la víspera la extensión de esta ley que prorroga por un año más el cerco contra Cuba, convirtiéndose así en el duodécimo mandatario de ese país en ratificar el marco que sostiene la política de abuso contra la isla y su pueblo.

Así lo expresó el canciller Bruno Rodríguez en esa red social, donde recordó que tal política es rechazada por casi todos los países miembros de la comunidad internacional.

Un memorando divulgado por la Casa Blanca y destinado a las oficinas del secretario de Estado, Antony Blinken, y a la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, señaló que el dictamen “es de interés nacional” para los EE.UU. y agregó que la prórroga será válida hasta el 14 de septiembre de 2023.

En 1962, John F. Kennedy recurrió a la llamada Ley de comercio con el enemigo, de 1917, para implementar el bloqueo económico contra Cuba, tras varias decisiones ejecutivas que venían aplicándose desde 1959 por su antecesor, Dwight Eisenhower.

Esta norma, que suscita un amplio rechazo de la comunidad internacional, ha sido renovada desde entonces, anualmente, por las sucesivas administraciones estadounidenses.

La legislación autoriza al mandatario a imponer y mantener restricciones económicas a Estados considerados hostiles.

Esta política se recrudeció con más de 240 medidas en el contexto de la pandemia de la covid19, con el propósito de doblegar la resistencia de Cuba.

Por su propio peso. Comentario HHC

Por Delia Reyes García, Bohemia
agosto 29, 2022

Ni el “anhelado” ordenamiento monetario, ni la apertura de las tiendas en moneda libremente convertible (MLC), ni las medidas para estremecer el sistema productivo estatal, o estimular a las bases campesinas; ni la flexibilización del trabajo privado, ni la creación de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), o la luz verde a las cooperativas no agropecuarias (CNA), ni tantas otras, dieron respuesta a la crisis de oferta, y evitar con ello una inflación incontrolable que aniquila los ingresos de la población. Ahora, con la reapertura del naciente mercado cambiario, puede vislumbrarse una luz al final del túnel.

A partir del anuncio de la compra de divisas a las personas naturales (cubanos y visitantes extranjeros), comenzaron a darse los primeros pasos para cerrar la grieta por donde drenaba la “moneda dura” hacia el mercado informal. Pero eso no era suficiente, como resultó en la práctica. Los días posteriores, crecieron los precios de venta del dólar y de otras monedas extranjeras. En el sitio digital de BOHEMIA, subrayamos lo “tambaleante e inconcluso” de ese mercado estatal que solo compraba, y seguía dejando manos libres a los especuladores.

Apenas 20 días después, el titular de Economía y Planificación (MEP), Alejandro Gil Fernández, y la ministra presidente del Banco Central de Cuba (BCC), Marta Sabina Wilson González, anunciaban la venta de divisas a las personas naturales. Con similar prontitud a las normas que regulaban la compra, fueron emitidas las dos resoluciones, 136 y 137, del BCC, publicadas en la Gaceta Oficial de Cuba, Número 49, edición Extraordinaria, de 22 de agosto de 2022.

En el caso de la Resolución 136, amplió las facultades del banco central para autorizar la venta a otras entidades cuando se considerare oportuno, además de las ya aprobadas (sucursales bancarias y Casas de Cambio S.A, Cadeca S.A.), durante la implementación gradual del mercado cambiario.

Por su parte la Resolución 137, fijó que esas entidades venden las monedas extranjeras autorizadas, aplican el nuevo tipo de cambio con relación al peso cubano (1 por 120), y los márgenes que establezca el BCC. Dispuso el inicio de las ventas a partir del 23 de agosto, a realizarse en efectivo (incluido el dólar norteamericano), o para acreditar en cuentas bancarias de las personas naturales en MLC, operada mediante tarjeta magnética, excepto en dólares estadounidense.

¿Por qué la población ya puede vender y comprar dólares norteamericanos en el recién estrenado mercado de divisas, y persiste la prohibición de depositarlos en cuentas bancarias en MLC? ¿Por qué solamente se venderán 100 dólares o su equivalente en otras monedas extranjeras? ¿Acaso esas limitaciones no dejarán las puertas abiertas para que el trasiego continúe en el mercado informal?

Al respecto, el titular de Economía y Planificación, en el espacio televisivo Mesa Redonda explicó las razones de tal prohibición. Primero, estableció una diferenciación: “Un dólar en efectivo que entra en el mercado cambiario puede ser utilizado para venderlo en ese mismo mercado, porque existe una demanda. Hay personas que los necesitan para viajar al extranjero, por diversas razones. La demanda es real.

“Algo totalmente diferente sucede con la divisa puesta en una tarjeta en MLC, con el objetivo de ir a las tiendas a consumir. Esa divisa se usa para reponer el inventario, es decir, reaprovisionar esos establecimientos. Con el dólar no es posible hacerlo. Ratificamos, la responsabilidad única y absoluta es del bloqueo: impide dar un valor de uso real a ese dólar por la vía de la exportación. No podemos comprar en dólares en el mercado internacional y tampoco hacer transferencias en esa moneda”, precisó el ministro.

A consecuencia de ese grillete, el incipiente mercado cambiario en Cuba queda desconectado de las ventas minoristas en MLC. Además, sobre las personas naturales recae el costo del riesgo de las transacciones bancarias en la compra y venta del dólar. En condiciones normales, como sucede en el resto de los países, esos riesgos son asumidos por los bancos. Pero en Cuba es prácticamente imposible debido al ensañamiento de las administraciones norteamericanas.

A Donald Trump no le bastó la retahíla de medidas adoptadas para asfixiar a los cubanos, y antes de abandonar la presidencia, lanzó su último zarpazo. Incluyó a la pequeña isla caribeña dentro de los estados —supuestamente- patrocinadores del terrorismo. En mayo de ese mismo año, el Departamento de Estado, volvió a calificar a Cuba como un país que no cooperaba los suficiente con los esfuerzos antiterroristas de los EU.

Tales desatinos, provocaron una verdadera “cacería de brujas” contra las transacciones financieras de Cuba en el exterior, como expuso BOHEMIA, en un reportaje realizado a raíz de la suspensión temporal de los depósitos de dólares en efectivo, dictado por el BCC.

Bajo esas presiones externas -a las que se suman las añejas deudas contraídas con el Club de París, y más recientes con acreedores e inversionistas foráneos -, y otras internas, derivadas de problemas estructurales que se arrastran por décadas dentro del modelo cubano, la agudización de los desequilibrios macroeconómicos, y una inflación incontrolable, retoña el mercado cambiario en Cuba.

No es casual que las máximas autoridades del MEP y del BCC insistieran en su carácter gradual y progresivo. El objetivo queda claro: tomar el control de la tasa de cambio que se disparó a 1 por 120 en el mercado informal, ante la ausencia de uno estatal; bajar ese canje hasta un punto de equilibrio, eliminar la diversidad monetaria-cambiaria, y alcanzar la imprescindible soberanía financiera.

Con la decisión de vender divisas a la población, es cierto que el mercado cambiario dejó de “cojear”. Pero todavía falta ir más allá para consolidarlo. Ahora solo es permitida la venta por persona de 100 dólares, o su equivalente en otras monedas. También en tiempo prudencial, tendrá que abrirse al tejido empresarial estatal o no, y a otros actores reconocidos. Sería extremadamente riesgoso dejarlo a las calendas griegas.

Como aseguró la ministra presidente del BCC, mientras más divisas se capten, ese mecanismo irá revisándose y extendiendo, “pues este es un mercado que funciona por su propio peso y hay medidas que se deberán ir ajustando, como el tipo de cambio, los márgenes comerciales, el límite (ahora de 100 USD)”.

Expertos del Centro de Estudios de la Economía Cubana estimaban que las remesas provenientes del exterior, principalmente de los Estados Unidos, donde residen la mayor cantidad de emigrantes cubanos, eran una de las fuentes principales de ingresos en divisas al país. Algunos las estimaban en más de 3 mil millones de dólares anuales.

Ante los giros de rosca de la administración Trump en 2019, y luego, casi al voltear el almanaque, el azote de la pandemia, esos ingresos se desmoronaron como castillos de arenas.

En las actuales condiciones, con la nueva tasa de cambio, según reconoció Gil Fernández, “al peso que entra por las remesas le estamos dando más capacidad de compra (1 por 120) que, al peso recibido por el salario en las empresas o unidades presupuestadas (1 por 24)”.

Las distorsiones generadas en la economía al operar con dos tasas de cambio son variopintas. Por eso, al abordar las diferencias entre remesas y salarios hay que ser minucioso. La reapertura del mercado cambiario presupone otra devaluación —“parcial”— del peso cubano. Quien recibe 5 000 dólares de remesa, puede cambiarlo por 120 pesos, en número redondo, recibe 600 000 pesos cubanos. Pero esa es una capacidad de compra inducida por la vía monetaria. No tiene un valor en la producción o los servicios que la respalde.

Es algo muy distinto de lo que debía suceder con el salario, donde el valor del trabajo aportado crea riquezas. Sin embargo, la desconexión entre salarios y precios, con larga data dentro de la economía cubana, ahora se complejizan aún más con el nuevo mercado cambiario.

Quien recibe, por ejemplo, una retribución salarial de 5 000 pesos, a la tasa de cambio de 1 por 120, estaría cobrando el equivalente a 41 dólares. Si esa cifra en divisa la quisiera destinar a comprar en el mercado cambiario, recibiría 4 920 pesos, menos que el salario inicial.

Esas asimetrías entre los precios que fijan las tasas de cambio — sea la de 1 por 120, o 1 por 24-, y los ingresos provenientes del salario son caldo de cultivo para la baja productividad de los trabajadores. Un mal endémico del modelo económico cubano que urge transformar de raíz.

Como aseguró el titular del MEP, “el salario no alcanza, ni por 120, ni por 24. Y nosotros tenemos que trabajar en el incremento de los salarios de los trabajadores, acompañada del incremento de la productividad, de la producción. El gran desafío es darle capacidad de compra al peso cubano proveniente del salario”.

Según la ministra presidente del BCC, las operaciones de venta serán, primeramente, solo en efectivo. Si Cadeca no tiene forma de conectar las operaciones con las cuentas de los clientes, y transferir los montos a sus tarjetas en MLC, ¿por qué fue escogida para comenzar las ventas? ¿Por qué las sucursales bancarias, con condiciones para hacerlo, quedaron “para una segunda etapa”?

Alcanzar la mayor transparencia posible del mercado cambiario debe ser uno de los objetivos del BCC. Cualquier filón abierto puede dar pie a que esa divisa retorne al mercado informal y siga “alimentando” las llamas de la especulación.

Por otra parte, dejar en manos de los directores de las sucursales de Cadeca la organización e información de la cantidad de divisas a ofertar, puede caer en “saco roto”. La experiencia de las ventas de productos de primera necesidad en el mercado minorista a la población, es harto elocuente de cómo los administrativos hacen de “oídos sordos” a las indicaciones dadas por organismos superiores. No hay que ir tan lejos. En cualquier establecimiento, las colas son tumultuarias… Y la información brilla por su ausencia.

Como reconocieron las máximas autoridades del MEP y el BCC, la implementación gradual del mercado cambiario es un paso, una de las tantas medidas -sin dudas trascendente-, para llegar un tipo de cambio único que funcione en toda la economía. No es una lámpara mágica, que con solo frotarla resolverá los problemas. Pero ya ilumina el túnel hacia la soberanía financiera y la convertibilidad de la moneda nacional. Algo que hace rato, se caía por su propio peso.

Comentario HHC: Entre el bloqueo económico- financiero de EEUU al pueblo de Cuba. Incluirnos en la espuria lista de paises patrocinadores del terrorismo, y la preiminencia del aspecto político de nuestro estado sobre los asuntos económicos, no permite avanzar mas rápido.

¿ Con qué moneda compramos, por ejemplo, el pollo en EEUU?.  Lo más probable es que sea en dólares.  Entonces para empezar, hay un uso del mismo, amén de la demanda de una parte de la población para viajar al exterior. El estado puede estimular o desistimular la adquisición del mismo según su demanda o conveniencia , mediante las tasas de cambio. 

Lo que está incongruente es la permisividad del mercado negro e ilegal de divisas en territorio nacional. Si multamos, por pisar un cesped, cómo no hacerlo, con el trafico de divisas. Si queremos que nuestras medidas económicas avancen mas rápido, hay que librar esa batalla contra los puntos estratégicos y desarticularlos,  en lo fundamental. 

La otra incongruencia es, que tanta crítica al dólar y al gobierno de EEUU, y damos cuatro vueltas, y se termina usando de referente para todo, incluso para determinar el equivalente de nuestros salarios, y además !! les compramos con pago anticipado, al mismo que nos bloquea!!.  

Al parecer , las bóvedas ya no estan llenas de usd por culpa del bloqueo, de lo contrario no se limitara la venta a solo 100 usd por persona.

Pareciera un actuar contradictorio. Hay que ser mas objetivo y congruente. 

“EL DILEMA DE LA LECHE DE VACA”

Por: Lic. Pablo Alberto Hernnadez Dominguez

Por años Especialista en asuntos Agropecuarios- Fundador de la ANEC - Jubilado de la JUCEPLAN

 2 de Septiembre de 2022 12:23

Lo confirmo con veteranos ganaderos: jamás se acopió menos leche en julio que en junio, o en agosto que en julio. Y ocurre en todo el país. En los meses que antes se divulgaba la llamada “zafra de la leche” hoy está haciendo “zafra” el desorden. Ni los 20 pesos por litro que parecía un precio desmedido logran motivar la entrega porque los derivados “a oferta y demanda” proporcionan mayores ganancias. Y si le sumamos los injustificables atrasos en el pago de la leche, al menos se comienza a comprender la deplorable situación actual.

Creo que hay que ponerse rojos de una vez y rectificar lo que deba ser rectificado. Todo comenzó por planes no objetivos que multiplicaron desde un buró el total de las vacas, por 520 o 550 litros, como si de un plumazo el plan fuera a resolver el deterioro de los indicadores de esa rama, los problemas de natalidad, alimentación, baja lactancia, vacas viejas sin reemplazo, con rendimientos de litros por vaca que debieran provocar vergüenza. Después, promesas incumplidas como los dichosos 10 centavos en MLC por litro de sobrecumplimiento, y graves errores en la conciliación que ocasionan disgusto a quien se pasa el día detrás del rebaño.

Se une además el establecimiento de precios diferentes para la leche de la misma vaca si significa sobrecumplimiento, cuando el principal estimulo debe ser la posibilidad de disponer de ella. Pero el queso, el yogurt, la mantequilla y el helado no se están haciendo con la del sobrecumplimiento sino con un significativo por ciento de la que debió ir a los termos.

La leche sigue siendo por otra parte el único renglón que se penaliza al productor cuando no cumple, pero venderla por la izquierda compensa con creces la sanción porque la gente la compra a cualquier precio y sin hacerle pruebas de calidad. En fin, es demasiado, y todo el mundo está obligado a escuchar inclusive lo que no quiere oír.

Tan responsable del problema creado es quien no paga en tiempo la leche al productor como quien la desvía de su destino sagrado en busca de mayores ganancias. Tampoco tienen cabida los chantajes, porque falten insumos.

Gestionar la tierra, principal patrimonio material de la nación entraña un compromiso de aportar sus producciones para quien no la posee. El egoísmo no cabe en el alma campesina, noble y desprendida. O se da prioridad a la entrega de leche fluida, o que cesen los planes y cada cual adquiera en el “mercado” la que necesite.

¡Ese es el dilema!

Nota : enviado Lic. Dionisio Andrés Soto Arado

viernes, 2 de septiembre de 2022

Ricos y pobres. Comentario HHC

 La idea de que el rico es una necesidad para que la economía funcione es uno de los mantras ideológicos más defendidos por el capitalismo

Foto: Ilustrativa

En la encuesta de la Universidad de Michigan sobre tendencias de los consumidores hay un signo preocupante: «El problema es que los americanos ricos no están entusiasmados, y eso puede ser una señal de mayor dolor futuro para los mercados y la economía como un todo». Los ricos no quieren gastar y, como consecuencia, todos sufren.

CNN aclara que el 20 % del segmento con mayores ingresos es responsable de hasta el 40 % de los gastos de consumidor de EE. UU., de acuerdo con los datos del Buró de Estadísticas del Trabajo. Una economía que se basa en el consumo sufre si hay contracción de este.

A CNN le preocupa cómo se reflejará eso en los valores de la bolsa de las principales compañías de venta al consumidor del país: Amazon, Home Depot, entre otras. El gasto per cápita usando tarjetas de créditos ha caído, mala señal para los bancos y las compañías financieras.

CNN no habla, como posible solución al problema, de horizontalizar más el consumo, de manera que este no se concentre en el segmento más rico. Es decir, hacer la sociedad más equitativa. La idea de que el rico es una necesidad para que la economía funcione es uno de los mantras ideológicos más defendidos por el capitalismo: sin el rico habrá mayor pobreza.

La idea no es solo defendida en EE. UU, la exportan constantemente a todos los rincones.

Disfrazada de realidad incuestionable, la ideología de la necesidad económica del rico es solo un mito. Un mito cuidadosamente erigido y cuidado. La tozuda realidad muestra otra cara: el rico se hace rico a costa de la pobreza de los demás, no a favor de ellos.

Para no salirnos de CNN, en 2021 la cadena de noticias reportaba que mientras los millonarios globales incrementaban su fortuna en más de 3,6 billones (millones de millones) de dólares, cien millones de personas fueron empujadas a la extrema pobreza, llevando a ese segmento de la población a 711 millones de personas en el mundo. El impacto ha sido mayor en los países pobres, puesto que, de acuerdo con el Laboratorio Global de Inequidad, los países ricos han logrado programas de asistencia a sus poblaciones para evitar un aumento masivo de la pobreza. La realidad es que el 50 % de la población más pobre del mundo es dueña del 2 % de la riqueza mundial. El segmento medio, que comprende el 40 %, recibe el 22 %. El 10 % más rico se lleva el 76 % de la tajada.

A contrapelo del mito ideológico de que, si el rico se hace más rico, los demás se benefician como resultado del efecto de «desborde» económico, y todos contentos, los datos muestran que, entre 1995 y 2021, el 1 % de la población más rica se apoderó del 38 % del incremento en la riqueza global, mientras que al 50 % en la base de la pirámide le tocó aprovecharse del 2 %. Cuando el rico se hace más rico, el pobre se hace más pobre.

En los países subdesarrollados se añade que los ricos no dejan sus fortunas en el país, las sacan a las antiguas metrópolis; luego su riqueza no se reinvierte en la economía nacional, ni siquiera en el consumo nacional. Los ricos subdesarrollados prefieren ir a comprar a Nueva York las últimas modas de Louis Vuitton, que comprarle los tejidos autóctonos a los infelices indígenas de sus países.

Al llegar al poder Mauricio Macri en Argentina, bajo la promesa de sacar al país de sus problemas económicos, una de las primeras medidas fue liberar el mercado de cambio monetario y abrir las restricciones a la salida de dinero del país. Se estima que bajo su gobierno salieron del país 59 000 millones de dólares fugados a bancos extranjeros, fundamentalmente estadounidenses.

La familia Macri fue modesta respecto a esa cifra astronómica, ellos fugaron poco menos de diez millones a sus cuentas en el exterior. Eso sí, en esa cifra no se cuentan aquellas fugas asociadas a empresas en las cuales tenían intereses de propiedad. Repitámoslo, el Presidente y su familia se llevaron diez millones de dólares del país en transferencias directas.

Simultáneamente a las travesuras de los Macri, su gobierno le pidió al FMI un préstamo de más de 57 000 millones de dólares. Entendamos algo, el FMI es un organismo que hace préstamos para que los gobiernos puedan pagar deudas. No es un dinero para invertir en el desarrollo de un país, es un dinero para que se pueda pagar la deuda contraída con la banca internacional. Ahora esa deuda la tienen que pagar todos los argentinos, como un castigo colectivo.

Como resultado de la fiesta de los millones entre el Gobierno y la banca internacional, la pobreza en el país aumentó hasta el 32 %, incorporando 2,6 millones de personas por debajo de la línea de pobreza.

De acuerdo con organismos públicos, incluyendo la ONU, uno de cada tres niños en Argentina disminuyó su consumo diario de alimentos y el 13 % padecía hambre. El 14,2 % de las familias quedó desamparado alimentariamente. La mitad de las familias tuvieron un miembro que perdió el trabajo.

Mientras eso pasaba, el 20 % más rico del país se apoderaba del 50 % de la riqueza de la nación. El 10 % más rico recibe más de 22 veces lo que recibe el 10 % más pobre. Los datos no son de un marxista trasnochado, son del Banco Mundial. Aquí estamos hablando de una de las economías más fuertes de América Latina.

De acuerdo con el Indec, oficina de estadística de Argentina, el 37,3 % de la población vive en la pobreza. Eso incluye la falta de lugar donde vivir, acceso a servicios de Salud, inseguridad alimentaria, etc. Todo eso mientras la economía del país crecía un 10,3 % en 2021.

Alarmado, el analista argentino Ezequiel Adamovsky afirmaba que Argentina es «crecer y trabajar para que solo amplíe su ganancia una clase». Agregaría lo que él no nombra: esa clase es la burguesía.

La idea de democracia en lo económico, la base de cualquier democracia, no está en el vocabulario político del sistema.

Quienes nos acusan en Cuba de tenerle miedo al burgués tienen razón, no queremos nuevos burgueses en Cuba. Nuestra comparación no es la «prosperidad» europea, ni siquiera la asiática. Tampoco nuestra comparación es la argentina, la tercera economía de Latinoamérica. Nuestra comparación está más cerca, en las otras islas del caribe y en Centroamérica.

Dejen de vendernos humo. Aquí tenemos que salir de la crisis económica dentro del socialismo, con todos y por el bien de todos.

Comentario HHC:  Evidentemente somos latinos, pero ya que se habla de otros países y continentes, propongo que además de Centroamérica y otras islas del caribe, nos comparemos, si queremos pensar en grande, con el modelo nórdico. 

Esos países tienen baja desigualdad social, altos ingresos per cápita con alta productividad del trabajo, y altas prestaciones sociales muchas gratuitas y por derecho: educación, salud, cultura, alta pensiones, etc. y son países capitalistas. Así que nuestro socialismo debe ser superior a eso, pero la cota a superar es alta.

La crisis económica, mientras solo culpemos a las variables exógenas (que nos hacen mucho daño) de nuestro modelo, de las dificultades, y no miremos hacia lo interno, dentro del poco espacio que tenemos de maniobra, con el acoso externo de EEUU y sus acólitos, más demoraremos en salir adelante. Deberíamos preguntarnos: 

- ¿Por qué hay baja productividad en la mayoría de los sectores de la economía?

- ¿Por qué el personal indirecto tiene proporciones muy superiores para una economía que debe funcionar eficientemente?

- ¿Por qué hay tantas estructuras controladoras sobre la base, que es donde se produce, y no por ello se han resuelto los problemas productivos?

- ¿Por qué está distorsionada la matriz de inversiones por sectores de la economía?

-  ¿ Por qué  después  de 33 años , no hemos podido alcanzar los niveles de salario real, de manufactura, etc. de 1989?

- ¿ Cómo pudimos lograr que creciera la economía entre 1993 a 1997, y empezar a mejorar las condiciones de vida,  sin campo socialista, sin la URSS, ni Venezuela? etc

Si tomamos un ejemplo, de qué países pueden estar más cerca del Socialismo, pues creo que el modelo nórdico, es un buen referente , aunque estos no se lo propongan y sean un camino más a considerar, en la compleja ruta del desarrollo social. 

 

Empresas cubanas estatales y privadas a expo en Santo Domingo


 



La Habana, 2 sep (ACN) La primera misión comercial cubana integrada por representantes de 25 empresas estatales y del sector no estatal, entre ellas mypimes, partirá este fin de semana hacia República Dominicana, con vistas a participar en la exposición multisectorial HUB Cámara Santo Domingo 2022, prevista del 6 al 8 de septiembre, se conocio hoy en la capital.

En conferencia de prensa en la sede de la Cámara de Comercio de Cuba (CCC), Rubén Ramos Arrieta, su vicepresidente, señaló que ello es fruto de las transformaciones que tienen lugar en la economía cubana en la que los nuevos actores también pueden hacer comercio exterior, fomentar exportaciones y el encadenamiento productivo.

Precisó que en la quinta edición de HUB Cámara Santo Domingo, como se conoce ésta, una de las mayores ferias del Caribe, la Isla antillana estará representada en sectores como la agricultura, la alimentación, servicios médicos, turismo, las comunicaciones y medio ambiente.

También la CCC firmará dos acuerdos de colaboración e intercambios, uno con la Cámara de Comercio de Santo Domingo y otro (de renovación de uno anterior) con igual institución a nivel de país, además de estar presente en otras actividades durante los cuatro días de duración de la exposición con sede en el hotel El Embajador, y bajo el lema de El futuro es digital.

De acuerdo con los organizadores, ese evento anual es el espacio idóneo para que las empresas puedan exhibir sus productos y servicios, expandir sus líneas de negocios, conocer nuevas tendencias y productos que se lanzan al mercado, ampliar conocimientos a través de conferencias sobre temas de interés general y participar en rondas de negocios con compradores locales e internacionales.

Según Manuel Luna, presidente de la Cámara de Santo Domingo, en la feria los pequeños, medianos y grandes empresarios tendrán la facilidad de conectar sus negocios con el mundo y disponer de las herramientas para posicionar sus bienes y servicios en el creciente mercado global.

Desde el año 2015 República Dominicana organiza este evento, en el cual los sectores representados son tecnología, construcción, energía, industria y agricultura, y que ahora en la edición de 2022 recibirá a empresarios de Cuba, Puerto Rico, Barbados, Trinidad y Tobago, Costa Rica, Panamá, España, Paraguay y de Los Emiratos Árabes Unidos.

El vicepresidente de la institución cubana destacó que la mayor de las Antillas tiene firmados unos 230 acuerdos internacionales, fundamentalmente con Cámaras de Comercio de otras naciones

El capitalismo creó la catástrofe climática, el socialismo puede evitar el desastre

2 septiembre, 2022 by obsadmin 

El capitalismo no puede resolver la crisis climática, ya que el capitalismo es la causa principal de la crisis… las mayores multinacionales del mundo son responsables del 71% de los gases de efecto invernadero.

VIJAY PRASHAD, HISTORIADOR Y PERIODISTA INDIO

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

En noviembre de 2022, la mayoría de los Estados miembros de las Naciones Unidas se reunirán en la ciudad turística egipcia de Sharm El Sheikh para celebrar la Conferencia anual de la ONU sobre el Cambio Climático. Se trata de la 27ª conferencia de las partes para evaluar la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, comúnmente conocida como COP 27.

El tratado internacional sobre el medio ambiente se estableció en Río de Janeiro en 1992, con la primera conferencia celebrada en Berlín en 1995; los acuerdos se ampliaron en el Protocolo de Kioto de 2005 y se complementaron con el Acuerdo de París de 2015. No hace falta decir más sobre la catástrofe climática, que amenaza con la extinción masiva de especies. El abandono de los combustibles basados en el carbono se ha visto frenado por tres impedimentos principales:

1.Las fuerzas de derecha que niegan la existencia del cambio climático.

2.Los sectores de la industria energética que están interesados en la continuidad de los combustibles basados en el carbono.

3.La negativa de los países occidentales a admitir que siguen siendo los principales responsables del problema y a comprometerse a pagar su deuda climática financiando la transición energética de los países en desarrollo cuya riqueza siguen extrayendo.

En los debates públicos sobre la catástrofe climática, apenas se hace referencia a la Cumbre de la Tierra de Río de 1992 y al tratado que señalaba: “la naturaleza mundial del cambio climático requiere la cooperación más amplia posible de todos los países y su participación en una respuesta internacional efectiva y apropiada, de conformidad con sus responsabilidades comunes pero diferenciadas, sus capacidades respectivas y sus condiciones sociales y económicas”.

La frase «responsabilidades comunes pero diferenciadas» es un reconocimiento del hecho de que, aunque el problema del cambio climático es común a todos los países y ninguno es inmune a su impacto nocivo, la responsabilidad de los países no es idéntica. Algunos países —que se han beneficiado del colonialismo y del combustible de carbono durante siglos— tienen una mayor responsabilidad en la transición hacia un sistema energético descarbonizado.

Las investigaciones en esta materia son claras: los países occidentales se han beneficiado desmesuradamente tanto del colonialismo como del combustible de carbono para alcanzar su nivel de desarrollo. Los datos del Proyecto Global del Carbono, que dirigía el ya desaparecido Centro de Análisis de la Información sobre el Dióxido de Carbono del Departamento de Energía de Estados Unidos, muestran que este país ha sido, por lejos, el mayor productor de dióxido de carbono desde 1750.

Por sí solo, Estados Unidos ha emitido más CO2 que toda la Unión Europea, el doble que China y ocho veces más que India. Los principales emisores de carbono fueron todas las potencias coloniales (Estados Unidos, Europa, Canadá y Australia) que, a pesar de contar con aproximadamente una décima parte de la población mundial, han representado en conjunto más de la mitad de las emisiones mundiales acumuladas. Desde el siglo XVIII, estos países no solo han dispensado la mayor parte del carbono en la atmósfera, sino que siguen superando su cuota de presupuesto mundial de carbono.

El capitalismo alimentado por el carbono, enriquecido por las riquezas robadas por el colonialismo, ha permitido a los países de Europa y América del Norte aumentar el bienestar de sus poblaciones y alcanzar un nivel de desarrollo relativamente avanzado.

La extrema desigualdad entre el nivel de vida de la persona media en Europa (748 millones de personas) y en India (1.400 millones de personas) es siete veces mayor que hace un siglo. Aunque la dependencia del carbono, sobre todo del carbón, por parte de China, India y otros países en desarrollo ha aumentado a un nivel elevado, sus emisiones per cápita siguen siendo muy inferiores a las de Estados Unidos, cuyas emisiones per cápita son casi el doble que las de China y ocho veces más que las de India.

La falta de reconocimiento del imperialismo climático hace que no se dote debidamente de recursos al Fondo Verde para el Clima, creado en 2010 en la COP 16 con el objetivo de ayudar a los países en desarrollo a “superar” el desarrollo social basado en el carbono.

 A nivel mundial, los debates sobre cómo abordar la crisis climática suelen girar en torno a diversas formas de un Green New Deal (GND) o Nuevo Acuerdo Verde, como el Acuerdo Verde Europeo, el GND Norteamericano y el GND Global, promovidos por los Estados nacionales, las organizaciones internacionales y distintos sectores de los movimientos ecologistas.

Con el fin de comprender mejor y fortalecer este debate, la oficina de Buenos Aires del Instituto Tricontinental de Investigación Social reunió a destacados académicos ecosocialistas para reflexionar sobre los diferentes GND y las posibilidades de realizar una verdadera transformación para evitar la catástrofe climática. Ese debate —con José Seoane (Argentina), Thea Riofrancos (Estados Unidos) y Sabrina Fernandes (Brasil)— ya está disponible en el cuaderno 3 (agosto de 2022), La crisis socioambiental en tiempos de pandemia: discutiendo un Green New Deal.

Estos tres académicos sostienen que el capitalismo no puede resolver la crisis climática, ya que el capitalismo es la causa principal de la crisis. Cien de las mayores multinacionales del mundo son responsables del 71% de los gases de efecto invernadero de la industria mundial (principalmente dióxido de carbono y metano). Estas empresas, lideradas por la industria de la energía del carbono, no están preparadas para acelerar la transición energética, a pesar de su capacidad tecnológica para generar dieciocho veces la demanda mundial de electricidad solo con energía eólica.

La sostenibilidad, una palabra que se ha vaciado de contenido en gran parte del discurso público, no es rentable para estas empresas. Un proyecto social de energía renovable, por ejemplo, no produciría grandes ganancias para las empresas de combustibles fósiles.

El interés de ciertas empresas capitalistas en el Green New Deal (GND) está sustancialmente motivado por su deseo de conseguir fondos públicos para diseñar nuevos monopolios privados para la misma clase capitalista que es dueña de esas grandes corporaciones que contaminan el mundo. Sin embargo, como explica Riofrancos en el cuaderno, “El ‘capitalismo verde’ pretende mitigar los síntomas del capitalismo —el calentamiento global, la extinción masiva de especies, la destrucción de ecosistemas— sin transformar el modelo de acumulación y consumo que ha causado la crisis climática en primer lugar. Es una ‘tecno-solución’, la fantasía de cambiar todo sin cambiar nada”.

El debate principal sobre el GND surge, como señala Seoane, de iniciativas como el Informe Pearce de 1989, Blueprint for a Green Economy [Plan para una economía verde], elaborado para el gobierno del Reino Unido y que proponía el uso de fondos públicos para producir nuevas tecnologías para las empresas privadas como solución a la seguidilla de crisis de las economías occidentales. El concepto de «economía verde» no consistía en ecologizar la economía, sino en utilizar la idea del ecologismo para revitalizar el capitalismo.

En 2009, durante la crisis financiera mundial, Edward Barbier, coautor del Informe Pearce, redactó un nuevo informe para el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, titulado Global Green New Deal, en el que volvía a presentar las ideas de la «economía verde» como «Green New Deal». Este nuevo informe abogaba una vez más por los fondos públicos para estabilizar las turbulencias del sistema capitalista.

Nuestro cuaderno surge de una genealogía diferente, que hunde sus raíces en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (2010) y en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y la Defensa de la Vida (2015), ambas celebradas en Tiquipaya (Bolivia) y luego desarrolladas en encuentros como el Foro Alternativo Mundial del Agua (2018), la Cumbre de los Pueblos (2017) y el Foro de los Pueblos por la Naturaleza (2020).

El corazón de este enfoque, que surgió de las luchas populares en América Latina, son los conceptos buen vivir y teko porã. En lugar de limitarse a salvar el capitalismo, que es la preocupación del argumento de Green New Deal (GND), el objetivo de nuestro cuaderno es pensar en cambiar la forma de organizar la sociedad, es decir, avanzar en la reflexión sobre la construcción de un nuevo sistema.

La construcción de estas ideas, dice Fernandes, debe implicar a los sindicatos (muchos de los cuales están preocupados por la pérdida de puestos de trabajo en la transición de las energías de carbono a las renovables) y a los sindicatos campesinos (muchos de los cuales están atenazados por el hecho de que la concentración de la tierra destruye la naturaleza y crea desigualdades sociales).

Debemos cambiar el sistema, como sostiene Fernandes, “pero las condiciones políticas de nuestros días no son las mejores. La derecha está fuerte en muchos países y la negación de la ciencia climática sigue firme”. Por eso, rápidamente, los movimientos populares deben poner sobre la mesa una agenda de descarbonización. Tenemos por delante cuatro objetivos:

a) El decrecimiento de los países occidentales. Con menos del 5% de la población mundial, Estados Unidos consume un tercio del papel del mundo, una cuarta parte del petróleo, casi una cuarta parte del carbón y una cuarta parte del aluminio. El Sierra Club afirma que el consumo per cápita de EE. UU. “de energía, metales, minerales, productos forestales, pescado, cereales, carne e incluso agua dulce empequeñece el de los habitantes del mundo en desarrollo”.

b) Los países occidentales tienen que recortar su consumo global, reduciendo, como señala Jason Hickel, los “innecesarios y destructivos” (como las industrias de los combustibles fósiles y las armas, la producción de mansiones y jets privados, la forma de producción industrial de carne de vacuno y toda la filosofía empresarial de obsolescencia planificada).

c) Socializar el sector clave de la generación de energía. Acabar con los subsidios a la industria de los combustibles fósiles y construir un sector energético público que esté basado en un sistema energético descarbonizado.

d) Financiar la Agenda de Acción Climática Global. Garantizar que los países occidentales cumplan con sus responsabilidades históricas en el apoyo al Fondo Verde para el Clima, que se utilizará para financiar la transición justa en el Sur Global en particular.

e) Potenciar el sector público. Construir más infraestructuras para el consumo social y no para el privado, como más trenes de alta velocidad y autobuses eléctricos, para disminuir el uso de automóviles privados. Los países del Sur Global tendrán que construir sus propias economías, incluso explotando sus recursos. La cuestión no es del todo si se explotan estos recursos, sino si se pueden extraer para el desarrollo social y nacional y no para la mera acumulación de capital. Buen vivir significa superar el hambre y la pobreza, el analfabetismo y la insalubridad, objetivos que serán desarrollados por el sector público.

Ninguna política climática puede ser universal. Quienes devoran los recursos del mundo deben reducir su consumo. Dos mil millones de personas no tienen acceso al agua potable, mientras que la mitad de la población mundial no tiene acceso a una atención de salud adecuada. Hay que garantizar su desarrollo social, pero este desarrollo debe construirse sobre una base sostenible y socialista.

jueves, 1 de septiembre de 2022

Cuba se alista para una zafra pequeña, pero más eficiente

Por: Leticia Martínez




A mediados de noviembre deberá comenzar en Cuba la zafra azucarera en 23 centrales, cifra inferior que en la anterior contienda, trascendió en el encuentro. Foto: Estudio Revolución.

A mediados de noviembre deberá comenzar en Cuba la zafra azucarera en 23 centrales, cifra inferior que en la anterior contienda, los que “debemos lograr que sean eficientes, que cuenten con un nivel de recursos que garanticen una producción estable”, indicó el primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, durante un encuentro que evaluó los preparativos para la zafra azucarera 2022-2023.

En el intercambio, enlazado por videoconferencia desde el Palacio de la Revolución con los 13 territorios implicados en la zafra y donde participaron el primer ministro Manuel Marrero Cruz y el vicepresidente Salvador Valdés Mesa, se pasó revista a la implementación del nuevo concepto para planificar la zafra.

Según apuntó Julio Andrés García Pérez, Presidente de AZCUBA, se trata de planificar la zafra para que esta sea objetiva, flexible y, aunque pequeña, con buenas prácticas, concentrando los recursos en menos centrales para lograr mayor eficiencia.

Julio Andrés García Pérez, Presidente de AZCUBA, explicó que se trata de planificar la zafra para que esta sea objetiva, flexible y, aunque pequeña, con buenas prácticas, concentrando los recursos en menos centrales para lograr mayor eficiencia. Foto: Estudio Revolución.

Sustentar la zafra, dijo, en el financiamiento real del que se pueda disponer y bajo el principio de garantizar el consumo interno y obtener derivados de esa producción, como alimento animal, alcoholes y mieles que permitan un plan de exportaciones en dependencia de los precios en el mercado.

Se enfocará el plan en un nuevo modelo de negocios, donde la planificación sea financiera y no solamente medir producción de azúcar, considerando de manera priorizada la economía circular, así como el modelo de ciencia e innovación, señaló García Pérez.

Según informó, deberán molerse 6 574 000 toneladas de caña y producir 455 198 toneladas de azúcar, con destino a la Canasta Familiar y otros consumos de la economía como el turismo, medicamentos, producciones industriales y para la exportación.

El viceprimer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca precisó que resulta imprescindible rescatar la disciplina en todo lo que hacemos. Marchan bien los trabajos, hay buena respuesta de los azucareros, pero la certificación de calidad de las reparaciones por parte de los equipos técnicos de AZCUBA es imprescindible.

Tapia Fonseca consideró esencial que los trabajadores dominen cuánto van a ganar cada día, cada semana, a partir de las tareas principales, y que sientan que si el central no muele sus resultados económicos no van a ser buenos, porque ya se aclaró que este año no habrá más subsidios por pérdidas en el sector.

Los indicadores de eficiencia son el arma principal de esta zafra que será “el inicio de la recuperación cañera en el país”, auguró el vice primer ministro quien llamó la atención además sobre el seguimiento constante que deberán dar los directivos de AZCUBA y las principales autoridades de los territorios a las labores de reparación y mantenimiento para garantizar la contienda azucarera siguiente en los centrales que no muelen en esta. HHC: Los subrayados nuestros, negritas original.

Este año no habrá más subsidios por pérdidas en el sector. Foto: Estudio Revolución.



“Carne D´Tres”, el primer negocio privado cubano en recibir inversión extranjera directa

septiembre 1, 2022


Fotos: RRSS


“Carne de Tres” será el primer negocio privado en recibir inversión extranjera directa en Cuba y pertenece a una MiPymes de Ciego de Ávila.

Este emprendimiento se enfoca en la producción y comercialización de carne de cerdo y sus derivados, y sus ventas se realizan a través de plataformas online.

“Somos el primer proyecto piloto en Cuba que va a recibir inversión extranjera directa, una forma de gestión no estatal en la agricultura y específicamente en los cerdos”, informó a la televisión estatal cubana su director general, Leonel Duarte Pla.

Duarte agregó que en un primer momento el proyecto de desarrollo local fue aprobado por el gobierno de Ciego de Ávila para la cría, ceba, y reproducción de animales de una genética media.

“Luego, a partir de la posibilidad de convertirnos en la MiPymes `Carne de Tres´ empezamos a pensar más en grande”, afirmó el directivo.


El proyecto según Duarte, está enfocado en la mejora de las naves de cría, el desarrollo de animales que ahora rechaza la empresa porcina, y las alianzas con esa entidad gubernamental.

El pasado año “Carne de Tres” vendió 97 toneladas y para este 2022 prevé superar esa cifra y alcanzar las 130 toneladas.

Según amplió el directivo, van a producir sus propios animales, “a sacrificarlos, a comercializarlos, teniendo en cuenta una producción limpia con el uso del biogás y la planta de pienso líquido que nos va a permitir, con alimentos mezclados o piensos importados, obtener un sistema de producción eficiente y colaborar con la producción de carne en el país”.

El pasado 15 de agosto, el gobierno cubano anunció la apertura del comercio mayorista y minorista a inversores extranjeros.

Según la viceministra primera del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Ana Teresita González Fraga, “se acordó promover que estos negocios de inversión extranjera se destinen, fundamentalmente, a la venta de materias primas, insumos, equipamientos y otros bienes que puedan contribuir a impulsar el desarrollo de la producción nacional”.

¿Por qué no podemos todos ser ricos?

31 de agosto de 2022 



A pesar de un progreso económico extraordinario y sin precedentes durante los últimos 150 años, no hemos podido utilizar nuestra destreza tecnológica para construir un mundo equitativo y feliz. Si bien hemos ampliado el pastel económico, todavía no hemos descubierto cómo rebanarlo y saborearlo.

BERKELEY – El 6 de septiembre, Basic Books publicará Slouching Towards Utopia , mi historia económica del “largo siglo XX” desde 1870 hasta 2010. Argumento que ya es hora de que cambiemos nuestra comprensión de dónde está la bisagra de la historia económica mundial.mentiras.

Algunos podrían ponerlo en 1076, cuando la Controversia de la Investidura Europea consolidó la idea de que la ley debería limitar incluso a los más poderosos, en lugar de ser simplemente una herramienta a su disposición. Otro gran año es 1450, cuando la llegada de la imprenta de tipos móviles de Gutenberg y el Renacimiento sentaron las bases para la Ilustración. Y luego, por supuesto, está 1770, cuando la Revolución Industrial realmente se puso en marcha.

No se puede discutir la importancia de lo que representan estas fechas. Pero elegí 1870 porque importa aún más. Es cuando el laboratorio de investigación industrial, la corporación moderna y la globalización total cayeron en su lugar. Estas fueron las instituciones que impulsarían el progreso tecnológico hasta el punto de duplicar el tamaño de la economía global en cada generación, que es lo que generalmente sucedió entre 1870 y 2010.

Ese ritmo sin precedentes de avance tecnológico le dio a la humanidad el poder de desterrar finalmente al diablo de Malthus. El crecimiento de la población ya no anularía las ganancias de productividad para mantener al mundo pobre. Las innovaciones en tecnología, método y organización hicieron posible expandir el pastel económico para que todos pudieran tener suficiente. Esto significaba que la gobernabilidad ya no funcionaría principalmente como una máquina de extracción de recursos mediante la cual la élite podría tomar "suficiente" parte del pastel para sí misma. En cambio, el gobierno y la política finalmente podrían dirigirse hacia la creación de un mundo verdaderamente humano.

La trayectoria tecnológica posterior a 1870 superó rápidamente todo lo que la humanidad había imaginado previamente que sería necesario para alcanzar la utopía. Una vez resuelto el problema de hacer un pastel económico suficientemente grande, parecía que la parte difícil había terminado. Todo lo que la humanidad tenía que hacer a continuación era descubrir cómo rebanar y luego probar el pastel, es decir, cómo convertir nuestra destreza tecnológica en vidas felices, saludables, seguras y protegidas para todos. Estos problemas se resolverían aún más rápido, ¿verdad?

De hecho, los problemas de rebanar y probar el pastel económico en rápido crecimiento nos han desconcertado constantemente. Para entender por qué colectivamente no hemos podido hacerlo bien, señalaría a cuatro pensadores.

El primero es el economista nacido en Austria Joseph Schumpeter, quien explicó cómo la tecnología moderna genera una inmensa riqueza a través de un proceso de “ destrucción creativa ”. El progreso tecnológico y económico requiere que las viejas industrias, ocupaciones y patrones sociales se destruyan regularmente para dar paso a nuevas creaciones. Este proceso, sin duda, puede ser doloroso. Pero también es por eso que ha habido más cambios tecnológicos desde 1870 que entre 6000 a. C. y 1869.

El segundo pensador es Friedrich Engels, quien elaboró ​​el modelo marxista de base-superestructura de la economía política (este es, por supuesto, el marco de Marx, pero creo que se debe más a su colaborador).

“Superestructura” describe a toda la sociedad, con sus redes personales, patrones sociológicos e instituciones políticas, culturales y, lo que es más importante, económicas. Tan importantes como son estas cosas, todas descansan y deben ajustarse a la "base" tecnológica subyacente de producción. En todo momento desde 1870, cualquier software sociológico que estuviera ejecutando una sociedad inevitablemente se volvería obsoleto y colapsaría en el espacio de 50 años, debido a cambios en el hardware subyacente, que a su vez fueron impulsados ​​por la destrucción creativa de Schumpeter.

El tercer pensador es otro economista nacido en Austria, Friedrich von Hayek. Su magnífica percepción fue que la economía de mercado es un mecanismo inigualable para la innovación de crowdsourcing y la movilización de la capacidad intelectual humana para enriquecer el mundo (siempre que se respeten los derechos de propiedad).

Pero Hayek advirtió que estos beneficios tienen un precio terrible: no se puede esperar que el mercado proporcione ninguna forma de justicia social. Él creía en sus huesos que cualquier intento de administrar o modificar el mercado con tales objetivos en mente no solo fracasaría, sino que también socavaría la capacidad del mercado para hacer lo que mejor sabe hacer. Así, su doctrina equivalía a: “El mercado da, el mercado quita: bendito sea el nombre del mercado”. Cualquier otra cosa nos pondría en “ el camino de la servidumbre ”.

Finalmente, el antropólogo económico húngaro Karl Polanyi vio que la visión de Hayek de una utopía otorgada por el mercado era insostenible a fuerza de ser inhumana. La gente quiere opinar sobre cómo se utilizan los recursos de su sociedad. Exigirán que sus ingresos, y los de los demás, alcancen un nivel mínimo digno, y esperarán cierto grado de estabilidad. La gente tiende a resistirse a la idea de que su patrón de vida puede ser destruido por sí solo por algún cosmopolita desarraigado y maximizador de beneficios a medio mundo de distancia. Para bien o para mal, así es la gente. Si los derechos de propiedad son realmente los únicos derechos que importan, la política y la sociedad eventualmente se desmoronarán.

Los cuatro pensadores nos permiten comprender por qué no hemos podido utilizar nuestra destreza tecnológica para construir un mundo equitativo y feliz. Pero, por supuesto, el diagnóstico es solo la mitad de la batalla (y probablemente menos). La tarea de las generaciones futuras es descubrir cómo llegar a ser tan buenos rebanando y probando el pastel económico como lo fueron las generaciones anteriores para hacerlo más grande.


J. BRADFORD DELONG es profesor de economía en la Universidad de California, Berkeley e investigador asociado en la Oficina Nacional de Investigación Económica. Fue Subsecretario Adjunto del Tesoro de EE. UU. durante la Administración Clinton, donde estuvo muy involucrado en las negociaciones presupuestarias y comerciales. Su papel en el diseño del rescate de México durante la crisis del peso de 1994 lo colocó al frente de la transformación de América Latina en una región de economías abiertas y consolidó su estatura como una voz líder en los debates de política económica.