Por Manuel David Orrio del Rosario
La Habana, 26/05/16.- Cuba, La
Habana. No sé por cuál razón desperté en este 15 de mayo con la letra a flor de labios de una canción de The Beatles que lleva por título "Un día en la vida", debida al genio
creador de John Lennon y Paul Mc Cartney.
Resuena en mis oídos, tarareo su letra, y una música inolvidable me invade. Pero, ¿qué es un día en la vida de esta Habana, asediada por las medidas coercitivas
unilaterales de Estados Unidos -vulgo bloqueo -, ahora arreciadas por el cerco
energético de Trump a toda Cuba?
Ya
está la capital entre protestas a
cacerolazos, quemas de basura, apagones
de 20 horas, y un asombroso gritar en un barrio habanero de una consigna:
"¡el pueblo , unido, jamás será vencido!"
Así, la ciudad de
La Giraldilla fue sorprendida por la visita del
Director de la CIA, quien se anotó el lauro de reunirse en la embajada de su país con nada menos que el ministro del Interior, General Álvarez Casas, y el nieto predilecto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, cuyo creciente protagonismo en la escena pública nadie se explica, por cuanto no ejerce cargo oficial...que se
sepa. Sin embargo, el hecho es positivo; imagino y confío en que unas cuantas suspicacias
se fueron por la borda.
La otrora ciudad de las columnas,
hoy de los derrumbes y las montañas de basura,
comienza a sufrir lo que desde mucho antes de los inicios de enero padece toda Cuba, en tanto
el misterioso visitante entregó una carta personal de Mr.
President, quien anda de viajes por la China que le quita el sueño. Trump, presionado por una eventual derrota de su partido en las
elecciones de medio término de noviembre, acude a lo que
sea con tal de lograr una victoria, cualquier victoria que no le convierta en
lo que el discurso político de su país llama "pato cojo". No tanto por el término de un mandato sin derecho a reelección, como porque aparece la posibilidad de verse obligado a gobernar en minoría congresual, un escenario casi inaceptable para las veleidades del
presidente. No le importa, por tanto, si chantajea a Cuba, la bombardea, o
llega a un acuerdo con China.
Como bien apunta el analista
mexicano Gerardo Flores Peña, "La
visita de Donald Trump a China ocurre en medio de un reacomodo geopolítico mucho más profundo de lo que la mayoría de los análisis mediáticos occidentales están dispuestos a reconocer. No se
trata solamente de una cumbre diplomática ni de un
intento de 'reducir 'tensiones comerciales'. Lo que está en juego es algo bastante más serio: la
manera en que el fracaso estratégico de Estados Unidos en Medio
Oriente aceleró una crisis más amplia de la hegemonía estadounidense y obligó a sectores fundamentales del capitalismo norteamericano a reconocer,
aunque sea parcialmente y de manera contradictoria, que el centro de gravedad
de la economía mundial ya no puede organizarse
exclusivamente desde Washington".
El castigado planeta, guste o no, se
torna multipolar. Atrás quedó la unipolaridad surgida tras la estrepitosa caída del mal llamado socialismo real - en verdad post stalinismo -, ésa que Winston Churchill profetizó como "sin un poeta que le cante ni una flor sobre su tumba".
¿Qué ocurrirá entre Mr. Trump y el presidente Xi? ¿Acaso un formal reparto geopolítico - lo cual de hecho ya existe, con las pugnas de rigor - y en el que
la tierra de José Martí sería una carta más, probablemente en la "mano" de Estados Unidos, porque el
mapa así lo baraja? ¿China se arriesgará a decir que si Trump agrede a Cuba,
la suerte de Taiwán está echada?
Trump sienta reales...o trata; su estrategia
de seguridad nacional apunta al reverdecer
de la Doctrina Monroe - América para lo
americanos...de Estados Unidos -, en tanto los países de América Latina, con diversos matices, o
se pliegan a su diktak o miran a China como una ¿esperanza?
Cuba, entretanto, más sola que nunca, más allá de tales o cuales solidaridades. Ni siquiera se habla de su preocupante
caída en el lugar mundial del Índice de
Desarrollo Humano, desde un sitio 59 en el 2007, hasta un 97 en el 2023/24 ¿No es evidencia
de que sus males estructurales no son de hoy, ni sólo culpa del inquilino de la Casa Blanca o del tan llevado y traído bloqueo? ¿No tuvo Cuba oportunidades que no
aprovechó, como un apoyo venezolano de miles
de millones de dólares, para no contar de la ayuda soviética, que el gran economista Carmelo Mesa-Lago estimó en unos 65 mil millones de dólares, a los
que llamó subsidios?
Por
otro lado, las fraternales declaraciones que llegan desde Moscú
o Beijing no se reflejan en las estadísticas
criollas de inversión extranjera o de comercio exterior.
Aquel "oleoducto transoceánico" que fueron
la extinta sin glorias Unión Soviética,
la Venezuela de Chávez o el reo Maduro, no retornarán.
Rusia se empantana en Ucrania y Beijing tiene otras prioridades, muy al interior del país, muy en
avanzar en Desarrollo Humano, aunque ayude a paliar la aguda crisis energética
criolla con la venta o donación de paneles fotovoltaicos,
los cuales debieron adquirirse
e instalarse más de un decenio atrás. Bueno es apuntar: la
estrategia nacional para el desarrollo de las fuentes renovables de energía, aprobada en el 2014, fue olvidada
hasta que "el zapato apretó". No tiene mèrito Trump: sólo aprovechó un terreno abonado.
"Gobernar es prever", dijo
José Martí, y las estadísticas oficiales criollas demuestran
que no se previó.
Sea culpa de quien sea, incluyendo al denostado y sancionado por Estados
Unidos Grupo de Administración Empresarial (GAESA); a los
diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, o al mismísimo "Raulito" - también alias El Cangrejo - cuyo sorpresivo protagonismo en las conversaciones
entre Estados Unidos y Cuba no se ha explicado al sufrido Liborio - es decir,
al pueblo cubano, insisto.
De inicio, es una caída en la ya mermada credibilidad
de la prensa adscrita al Partido Comunista de Cuba y a la Unión de Periodistas de Cuba. Una credibilidad que ya venía de muy caída capa, cuyas causas quizás no quiera el presidente de ese
gremio, Ricardo Ronquillo Bello, que le recuerden con sus propias palabras: "A lo largo de la Revolución mantuvimos un modelo de prensa demasiado verticalizado y de una altísima dependencia institucional. Funcionó en cierto momento, pero hoy no responde a los actuales presupuestos de
la comunicación; por ello, construir un nuevo
modelo de prensa no es una opción sino una necesidad... el modelo de
comunicación debe responder a los mecanismos de
control popular”.
¿Dónde está ese "control popular"?
Fue incapaz de avizorar a tiempo la ya crisis humanitaria que acechaba desde
que se adoptó una pésima política inversionista, que entre otras
priorizó construir hoteles de
"habitaciones vacías" antes que invertir en
agricultura, como si los potenciales turistas no comieran, y los cubanos
residentes tampoco. Fidel Castro afirmó en ¡1959! que "...el programa económico de nuestra Revolución se basa en el desarrollo de la
industria y en la Reforma Agraria, de tal modo que las tierras que no producen,
se pongan a producir” (1). A buen entendedor...
Como de paso, la tan llevada y traída Ley de Comunicación Social y su Reglamento están vigentes, ¿sobre el papel? Nada de lo que se
observa en la prensa cubana muestra que
dichos instrumentos hayan dado solución a las graves carencias de esa prensa, en tanto que debiera ser "perro guardián" de la soberanía popular y de la llamada democracia
socialista, la cual Lenin definió como el
derecho de la mayoría a imponer su voluntad y el derecho
a criticar de la minoría descontenta, como un derecho igual
para todos, no mediado por la llenura del bolsillo ¿Es así, en este "hervorio caribeño de las ninfas de telúricas cinturas"? ¿ No ha llamado la atención que el marxismo se menciona cada vez menos en el
discurso oficial criollo?
Cuba, un día en la vida. Para este momento, en el convulso municipio de Centro
Habana, el paquete de 20 cigarrillos asciende a 500 pesos o más, 6% del último salario medio mensual
reportado, lo cual ocurriría en toda Cuba. Buena pregunta es si
tal extorsión es a causa de la inflación galopante - que impera -, o es debido a la impunidad y descaro de la
especulación y el acaparamiento, los cuales
amargan la vida de los fumadores, ante
los ojos plácidos de las autoridades. Nada
especial: sólo uno de cada cinco cubanos
residentes, según cifras oficiales, es víctima de semejante coacción.
Por favor, no se me tome en cuenta:
es sólo un día en la vida.
Notas:
1.- Discurso en el hotel Statler con
la Asociación Americana de Editores de Periódicos, 17 de abril de 1959.
Imagen de portada: Revista Rolling Stones
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