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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 17 de mayo de 2026

Las 2.16 hectáreas que desafían la productividad. Comentario HHC

 A pocas horas de celebrar el Día del Campesino cubano, el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, compartió con productores destacados de La Habana. A los hombres y mujeres que labran la tierra, aun en medio de las limitaciones impuestas por el recrudecido bloqueo y el cerco energético, reconoció por su labor, esfuerzo y constancia

Foto: Estudios Revolución

Martha González y su esposo Héctor Infante demuestran que el tamaño no define la productividad. En su finca D´M@rySeT, sobre un terreno rocoso de apenas 2.16 hectáreas, transformaron la adversidad en «abundancia». En ese entorno, perteneciente a la cooperativa de créditos y servicios Arides Estévez del capitalino municipio de Playa, ellos abrazan principalmente cultivos y hortalizas, aun en condiciones muy difíciles.

Se trata de una finca familiar de tres generaciones donde sus dueños convirtieron un terreno rocoso en área cultivable aplicando medidas de conservación de suelo a partir de la materia orgánica que ellos producen y, además, diseñaron un sistema de terrazas con muros de contención hechos con piedras locales, evitando la erosión y el arrastre de tierra hacia el río.

Como explicó Martha, en estas terrazas «tenemos diez cultivos permanentes y 15 en campaña, ahí mismo producimos nuestras propias semillas, por tanto, nuestras producciones se dan de una manera mucho más favorable, porque las semillas son autóctonas» y su enfoque es «compartir y contribuir al bienestar colectivo».

Precisamente de esta experiencia en tiempos de convertir las excepciones en regla, conoció el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, quien, a pocas horas de celebrar el Día del Campesino cubano, llegó hasta este sitio acompañado por el titular de la Agricultura, Ydael Pérez Brito, y las máximas autoridades políticas y gubernamentales de La Habana.

«Heredé esta finca cuando tenía 46 años, con muchos problemas que los convertí en grandes desafíos. Tuve que estudiar, superarme, luchar, trabajar. En mi finca no se echan productos químicos, todo es biológico. El objetivo principal es producir alimentos sanos para el autoconsumo y la comunidad. Sin acompañamiento es imposible lograr resultados, por suerte yo he tenido mucho apoyo.

«Estoy segura que se puede cultivar cualquier pedacito de tierra y que la única luz que yo encontré y la única solución para hacerlo se llama agroecología, que es una práctica ancestral», dijo con orgullo Martha y habló, también, de cómo han mejorado sus cosechas, las cuales se destinan al consumo social, el autoconsumo familiar y la atención a personas en situación de vulnerabilidad.

Mucho ha alcanzado ya esta familia en su pedacito, pero Martha no se conforma y sueña con desarrollar la acuicultura y el cultivo vertical. «Sueño infinitamente, también, con cultivar fruta bomba y fresas, porque hacemos asociación de cultivos para aprovechar en un mismo espacio varias siembras. Cuando los espacios son pequeños, las transformaciones tienen que ser grandes».

¿La clave para lograr materializar un sueño como este?, preguntamos a esta mujer incansable y sin titubear responde: «Visualizarlo primero, esforzarse después. Tener mucha, mucha voluntad. Si tenemos voluntad, vencemos enfermedades, problemas, situaciones. Hay que trabajar mucho, trabajar sin cansancio, no pensar en que no vamos a tener, sí vamos a tener. Si nos lo proponemos, lograremos nuestros propósitos».

Y a su «esfuerzo y constancia» como vías para seguir creciendo correspondió el Primer Ministro al enviar un mensaje de felicitación a los campesinos en su día. «En esta batalla que estamos librando hoy, en este intento de asfixia de los enemigos de la Revolución, estamos preparándonos para la defensa y prepararse significa producir alimentos. Este es un buen ejemplo, en la propia Habana, en un terreno con complejidades; sin embargo, se pueden hacer muchas cosas».

Foto: Estudios Revolución

Poco después, el Jefe de Gobierno llegó hasta la finca de Yurisán Márquez Téllez, también perteneciente a la CCS Arides Estévez, quien logra mensualmente 1.5 toneladas de carne de cerdo, destinadas al consumo social y la venta a determinados organismos. Según explicó el destacado productor, con dos años y medio de trabajo, cuentan con 361 animales, de ellos cien reproductoras.

«Estamos en la cría intensiva de cerdos, sembramos cultivos como maíz y yuca como alimento animal. Además, hacemos escalonamiento de cultivos y así hemos logrado mantener esta cantidad de animales», detalló Márquez Téllez al Primer Ministro, quien hacia el final del intercambio reiteró que los alimentos más seguros que tendremos son los que seamos capaces de producir y que en tiempos de bloqueo, estos productores son una lección de soberanía alimentaria.

Foto: Estudios Revolución

Comentario HHC: La vida tiene a veces correspondencias, lo mismo que dice el Presidente Diaz Canel de las experiencias en algunos lugares exitosas, y en otros no, pasa ahora con el Primer Ministro.

Para coincidencias de nombres , tenemos la experiencia de la FINCA Martha, que tiene igual o mas exito, y desde hace mas de una decenas de años. Reitero fue a lo que Fidel le dedicó tiempo en los ultimos meses de su vida. De esta experiencia hay hasta un libro  que el link lo he publicado al menos dos veces en este sitio, que me recuerde.

Parece que hay que ir mas allá, conocer cómo o lograr la motivación  masivamente, hay ejemplos aislados que sirven de referencia, pero no resuelven los problemas del país. 

Lo común es diseñar sistemas  de estimulos para que se alcancen los mayores ingresos en dinero, y eso da resultados, pero no en todas partes y no en todos los seres humanos. Esto lo he podido constatar en Cuba y en México con los sistemas de estimulos salariales que se diseñan para obtener mejores resultados para la entidad y el trabajador. Hay mucho mas, y me temo que la mayor reserva tiene que ver incluso con la psicología,  que es la ciencia que estudia el comportamiento humano y los procesos mentales.

¿ Cómo obtener, masificar, resultados individuales que parecen excepcionales, incluso en condiciones dificiles? , es la respuesta que hay que buscar siempre, para que sea cotidiana.  

Copio un ejemplo que lei, que no es la solución,  es una manera, un método, no el único claro está.

Decálogo Agrícola: Replicando el Éxito en Terreno Difícil

1. Extrae el principio agronómico, no la receta exacta
Ejemplo: Si un productor triplicó su maíz usando "cosecha de agua de lluvia en surcos", el principio es maximizar la captación de agua in situ. En otro lugar, eso puede lograrse con hoyos, barreras vivas o terrazas, no copiando los mismos surcos.

2. Traduce el éxito al lenguaje del nuevo suelo y clima
No digas "vamos a hacer lo del señor Juan". Di: "En tierra similar a la tuya, se logró doblar la producción usando abono verde. ¿Qué materia orgánica tienes disponible aquí? ¿Gallinaza? ¿Restos de cosecha? Empecemos con eso."

3. El objetivo motivador debe ser tangible, cercano y urgente
No un "aumentar rendimiento". Sino: "Que tus hijos no pasen hambre en los próximos tres meses" o "Tener suficiente maíz para vender y pagar lo que necesitas sin endeudarte". Ese objetivo se escribe y se pone visible (en una bolsa, una tabla, la pared del galpón).

4. Autonomía adaptativa: el agricultor decide el "cómo" local
El técnico dice el qué (ej: reducir erosión). El agricultor elige el cómo según sus herramientas: ¿barreras de piedra? ¿franjas de pasto? ¿curvas a nivel? La motivación crece cuando él es dueño del método.

5. Crea "parcelas espejo" en lugar de exigir cambio total
No pedir que replique todo su lote. Que destine solo un surco o una cama pequeña para probar la práctica adaptada. El objetivo ahí es: "Que esa parcela piloto le gane a tu método tradicional por al menos 20%". El éxito pequeño motiva más que la teoría grande.

6. Retroalimentación semanal con dos preguntas clave
Cada 7 días frente al cultivo:

  • "¿Qué hicimos esta semana que nos acercó al objetivo de cosecha?"

  • "¿Qué condición diferente de este lugar (plaga, piedra, falta de riego) nos pide ajustar el método original?"
    No hay fracaso, solo aprendizajes para reajustar.

7. Convierte las limitaciones en reglas de decisión positivas
En lugar de "no tenemos fertilizante", la regla es: "Antes de comprar insumo externo, usamos al menos dos recursos locales (estiércol, ceniza, compost, mulch, biofertilizante casero)". Eso mantiene el objetivo (nutrir el suelo) y la motivación (creatividad autosuficiente).

8. Celebra el "progreso en condiciones duras", no solo el rendimiento final
Si hubo sequía pero el cultivo aguantó 10 días más que el vecino, eso se celebra. El objetivo no es solo cosechar, sino construir resiliencia. Un calendario visual con logros semanales (primer aporque, primer riego con agua recuperada, etc.) alimenta la motivación.

9. Rota el rol de "líder de la réplica" entre productores
Cada ciclo, un agricultor diferente es quien enseña a los demás su adaptación local del método original. Eso genera orgullo, compromiso y valida que cualquiera puede ser fuente de éxito. El objetivo pasa a ser colectivo: "que todo el grupo supere las próximas heladas".

10. Cierra con una pregunta que proyecta el propósito
Después de cada cosecha o ciclo de réplica, reunión de 15 minutos:
"Si logramos esto con tan pocos recursos, ¿qué otro objetivo importante para nuestra comunidad podríamos atacar con la misma actitud?"


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