Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 4 de mayo de 2023

Criterios sobre el articulo: " ESTABILIZAR LA MACROECONOMIA. Como lograr llevarla a cabo, afectando mínimamente a la población más vulnerable." (II)

Articulo aqui: https://cubayeconomia.blogspot.com/2023/04/estabilizar-la-macroeconomia-como.html

Prof. Mario Reinoso Pérez 

A continuación expreso mi modesta opinión respecto a algunas de las propuestas del Dr. Benavides:

PROPUESTA No. 1: Lo primero que habría de hacer es "desdolarizar" la economía cubana. Para mí la "dolarización" es un error. Se eliminó la "doble moneda" suprimiendo el CUC y sin embargo hoy en día los cubanos debemos tener una tarjeta magnética con divisas extrajeras (USD, EUR, CAD, etc.) para poder adquirir productos de primera necesidad. Lo que debe establecerse es que todas las personas, tanto nacionales como extranjeras (residentes, visitantes o turistas), que reciban o posean divisas las cambien por CUP de acuerdo a la tasa de cambio oficial que se establezca. De esta manera todos los pagos y transacciones que se ejecuten en el territorio nacional se hagan en CUP (Yo diría sin excepción, aunque quizás podrían exceptuarse las zonas francas). Y por supuesto todas esas divisas (USD; EUR, CAD, etc.) serían "captadas" por el Estado cubano para operar en el mercado internacional o para vendar en las casas de cambio para aquellas personas naturales que la necesiten para viajar al exterior, o jurídicas para adquirir insumos o productos en el mercado internacional du acuerdo a su objeto social.

Por otro lado, para reducir el déficit presupuestario lo primero que debe hacerse es reducir los gastos de un amplio número de actividades improductivas que hoy en día son sostenidas con el presupuesto estatal. La lista de esas actividades improductivas es bastante larga (yo tengo mi propia lista), las cuales van desde organizaciones sociales hasta organismos e instituciones estatales que no aportan bienes ni servicios a la sociedad. Si esos actores redujeran en un 50 % sus recursos humanos, materiales y financieros, o se autofinanciaran sus actividades, ¿cuántos de esos recursos podrían utilizarse en la producción de bienes y servicios, o para determinados subsidios imprescindibles?

Pongo algunos ejemplos:

a)    Caso ministerios (OACEs): Éstos pueden reducirse a la mitad de los que hoy existen y también a la mitad del personal que trabaja en los mismos. ¿Por qué dos ministerios de Educación, y además otro de Cultura, si en países mucho más grandes y complejos que el nuestro tienen un Ministerio de Educación y Cultura? ¿Por qué dos ministerios de industria (Industria e Industria Alimentaria)? ¿Por qué dos ministerios de Comercio (Exterior e Interior) y además uno de Turismo, si en países mucho más grandes y complejos que el nuestro tienen un Ministerio de Comercio y Turismo? ¿Por qué un ministerio de la Agricultura y una OSDE con rango de ministerio como AZCUBA? Hace algunos meses el MINAG informó con mucha autocomplacencia que había reducido su plantilla en 500 directivos y especialistas y que éstos fueron re-ubicados en las Direcciones Municipales de la Agricultura, eso fue sólo un cambio del nivel de jerarquía. Con este último ejemplo llamo la atención de que la reducción no sería sólo en el nivel central, sino también en las provincias y municipios.

b)    Caso CTC y sus sindicatos: En cada municipio y provincia del país existe una dirección de la CTC y sus 16 sindicatos. Sumemos salarios, instalaciones, vehículos, combustibles, etc., y todo a cargo del presupuesto estatal. No se trata de cuestionar el papel de estas organizaciones sino de racionalizar u optimizar recursos, o simplemente que pasen a un régimen de autofinanciamiento.

PROPUESTAS No. 2 y 3: En lo personal considero que los subsidios a las personas vulnerables constituye un “parche” a una injusticia cometida durante el reordenamiento salarial y las pensiones. Ilustro esto con un ejemplo muy sencillo: A muchos jubilados se les “subió” la pensión a 1528 CUP, pero ¿y por qué no se le aplicó la nueva escala salarial correspondiente a la categoría ocupacional en la cual se jubiló y se le aplicó el % de acuerdo a los años trabajados? Si esta justa medida se implementa el número de vulnerables se reduciría significativamente. Claro ello significa más dinero proveniente del Estado, e igual que el subsidio propuesto por el Dr. Benavides.

El Estado debería fomentar el trabajo a tiempo parcial, en toda su magnitud. Cito algunos ejemplos: ¿Por qué contratar a tiempo completo un especialista de la salud (estomatólogo, oftalmólogo, angiólogo, etc.), o un profesor de primaria, secundaria o pre (de inglés, matemática, etc.,) o un profesor universitario, u otros especialistas en un único centro de trabajo (Policlínico, escuela, universidad), entidad laboral que no les garantiza contenido de trabajo para las 190.6 horas laborales al mes? ¿Por qué no incentivar a mayor escala el pluriempleo o la contratación a tiempo parcial? ¿Cuántos maestros, profesores, médicos, u otros especialistas se racionalizarían? ¿O cuántos de ellos se beneficiarían con más salarios cuando sumen los ingresos provenientes de los contratos a tiempo parcial? ¿Cuántas personas podrían emplearse por esta vía y dedicarse también a la atención a sus hijos o familiares, algo que muchos personas (fundamentalmente mujeres) no pueden hacer a plenitud porque tienen que cumplir una jornada laboral de 8 horas aun cuando no tienen contenido de trabajo garantizado? El pluriempleo o la contratación a tiempo parcial es una práctica universal, no hay que descubrir el agua tibia. Tengamos en cuenta cómo se gestiona el personal de higiene (limpieza) en las entidades del resto del mundo: se contratan a tiempo parcial en dos, tres y hasta cuatro entidades laborales.

Con estas medidas se reduciría significativamente el número de personas vulnerables, y los que aun permanezcan en esa condición sí sería justo otorgarles un subsidio tal como propone el Dr. Benavides.

Además, téngase presente que la reforma salarial no debe ser una medida circunstancial, sino que debería ser un proceso continuo, con revisiones anuales, para realizar los ajustes pertinentes de acuerdo a la inflación.

PROPUESTAS No. 4, 5 y 6: Con respecto a las empresas estatales, OSDES y las coloquialmente llamadas MIPYMES (simplemente también son empresas). Mi propuesta sería más radical de lo que propone el Dr. Benavides. Parto del criterio fundamentado de lo que ha pasado en los últimas 60 años, “las empresas estatales, en cualquiera de las variantes organizacionales que se han implementado, han sido y son ineficientes y caldo de cultivo para la corrupción, porque ante todo no hay sentido de pertenencia”. Excepto unas pocas actividades económicas estratégicas para el país, la mayoría debería pasar a formas de gestión privada, con plena autonomía económica y financiera, de manera independiente. Sectores como el transporte público, agricultura, comercio, gastronomía, etc., deberían pasar a ese estatus privado, pero NO de la manera que hoy se está haciendo (para mí es “el mismo perro con diferente collar”). Cito algunos ejemplos: Las empresas agropecuarias deberían desaparecer y esas tierras cultivables deberían gestionarse mediante fincas privadas, a cualquier escala territorial (pequeña, mediana o grande), donde el dueño de la finca tendría personalidad jurídica con autonomía financiera, económica y de gestión, sin subordinación a ninguna entidad, más que a los mecanismos bancario, de marcado y mediante relación contractual con los proveedores y clientes. Otro tanto pasaría con las empresas pecuarias: una vaquería debería convertirse en un negocio privado (una finca como suele llamarse en Cuba, o rancho, tambo, establecimiento ganadero como se llama en otros países). Ni los arrendamientos ni los “colectivos laborales” como hoy le han llamado oficialmente, son la solución.

Algo similar debería ocurrir en los sectores económicos que ya mencioné. Y voy más allá, ¿por qué algunos hospitales no pueden ser administrados o gestionados por instituciones religiosas, fundaciones, etc.? Sabemos que de los hospitales salen hacia el mercado informal medicamentos y otros muchos insumos médicos, y que el trato del personal médico y paramédico, con sus excepciones, no es el más correcto. Eso no pasaría cuando sean administrados por instituciones religiosas, fundaciones, etc.

Estas formas de gestión privadas (o no estatal como suele llamarse) no riñe con nuestro proyecto social, no significa transitar hacia un capitalismo brutal. NO, porque corresponde a nuestro sistema de gobierno socialista preservar nuestras conquistas sociales, estableciendo un marco regulatorio para no permitir la explotación del hombre por el hombre, para luchar con eficacia contra la corrupción, para proteger a los trabajadores, a los consumidores, etc.

Todo cuanto he expresado aquí lo hago a título personal, como ciudadano común. No lo hago en nombre de mi querida universidad.

Les reitero mi respecto y alta consideración.

Saludos

Prof. Mario Reinoso Pérez (B.Sc., Eng., PhD)

ORCID: 0000-0001-5825-6234

Profesor & Investigador Titular

Facultad de Ciencias Agropecuarias

Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas

Telef.: +53 58195487

Por Anónimo I No entiendo por que seguir empecinado en la devaluación como primera solución a los problemas graves de la economía, para quedarnos en la superficie de la política monetaria. La experiencia de otros países como Venezuela y Argentina nos debe servir de algo. Se ha comprobado que la devaluación no es un mecanismo automático para potenciar exportaciones y sustituir importaciones, pusimos la tasa 24 veces en las relaciones empresariales y ya vamos por 120 y la tasa informal no la controlamos. Los propios expertos del Banco Mundial realizaron recomendaciones en el 2014 para Cuba y ya señalaban que la brecha de 1 por 24 era enorme, a lo cual se une los elevados costos en pesos cubanos de la ineficiencia empresarial. Todo ello lleva mas inflación sin fomentar las exportaciones y sustituir importaciones, porque además las inversiones no se han dirigido a transformar y modernizar la estructura productiva del país.

La solución de la dolarización parcial tiene como ventaja que el Estado no podrá emitir libremente la moneda pues se le quita la capacidad de emisión, recuerde que hasta con el CUC violamos las leyes de la circulación monetaria y llenamos el país con CUC sin respaldo en divisa. Recordar que fue la dolarización parcial la que permitió dinamizar la economía en los momentos mas graves del período especial. Ahora bien ya las remesas y los flujos del divisa del sector privado no llega totalmente a los bancos cubanos, estos han perdido credibilidad y ahí los bancos deben promover productos financieros y alianzas con otras instituciones financieras extranjeras.


La ventaja del sector estatal a diferencia del privado es la determinación de sus objetivos acorde a los intereses de la sociedad, ello lo destacaban los propios expertos del Banco Mundial. Debemos priorizar círculos virtuosos de cadena estatal exportadora que con los ingresos en divisa pueda cubrir los costos en divisa para vender en divisa y en pesos cubanos al mercado nacional. Ello permitiría salir al mercado nacional sin tener que canjear moneda nacional devaluada por divisa, ello incidirá en bajar los precios sin afectar a la gestión empresarial y hacerle competencia al sector privado La divisa se recupera con la divisa y los pesos cubanos con pesos cubanos, es cobertura natural.

Quedarían actividades que necesitan divisa y no exportan, por ahora se le daría al sector privado que ya en la realidad lo tiene, pues se financian con remesas y en el cambio informal que por un tiempo debe existir, sin que afecte al sector estatal Proliferan bodegones, panaderías, dulcerías en pesos cubanos que están anclados a la tasa informal en divisa. Contra ello solo podrá una mayor competencia de grandes empresas y que el sector estatal dinamice la producción de alimentos en pesos cubanos a partir del desarrollo de sus exportaciones y las inversiones en agricultura moderan (no fincas primitivas) e industria alimentaria moderna, con gran participación del capital extranjero o nacional.

No se debe exagerar el papel de la libreta de abastecimiento pues apenas existe y lo que se requiere desde hace décadas es depurarla de consumidores que no existen y el alto nivel de corrupción a nivel de todo el MINCIN. En esta etapa de grave crisis debe existir productos de primera necesidad con un nivel de regulación y al alcance de los trabajadores, Pero hace rato se ha instaurado un mercado paralelo controlado con precios en pesos cubanos y significativamente altos con respecto a los salarios.

Por Anónimo II: Cuando Benavides hace referencia a Vietnam y su intervención en el mercado cambiarlo, olvida que hubo un proceso de renovación DoiMoi, económica . y politica, que los cuadros históricos pasaron a retiro, hubo serias transformaciones de la agricultura a tal nivel de explotación de las tierras que la sobreexplotación iba contra la sostenibilidad y se impulso la aplicación de la ciencia y la técnica. Ademas el país tuvo el trato de nación mas favorecida en sus relaciones con EU y los vietnamitas del exterior fueron los primeros inversionistas para modernizar la economía, en algunos caso representaban a grandes empresas del exterior .Los más de 2 millones de vietnamitas americanos son parte de los 4,5 millones de ViệtKiều (vietnamitas viajeros), también llamados “de ultramar,” residentes en EEUU, Francia, Australia, Canadá, Taiwán, Cambodia, Japón, y otros quince países. Algunos se habían ido antes de 1975. Otros, especialmente militares y funcionarios de Vietnam del Sur, partieron en 1975, con la caída del régimen de Saigón. Desde 1978, la crisis económica produjo una explosión de balseros, que condujo al Programa de Salida Ordenada, acordado por Vietnam y EEUU, con el auspicio de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Por esta vía, más de 600 mil vietnamitas salieron hacia 40 países, especialmente vecinos, si bien la mayoría (450 mil) se enrumbaban hacia EEUU. La Constitución de 1992, por ejemplo, afirmaba que “el Estado protegerá los intereses legítimos de los vietnamitas residentes en el extranjero…para mantener estrechos vínculos con sus familias y la tierra natal, y contribuir a la construcción nacional.”Los ViệtKiều se han convertido en actores económicos que participan en los negocios y envían remesas. Estas tienen un peso en el crecimiento económico del país. En 2004, cuando se emitieron las leyes de promoción de inversión doméstica y extranjera directa, las remesas alcanzaban 3.200 millones USD.

Se aprecia especialmente el aporte de los jóvenes educados en el exterior. Científicos que trabajan, por ejemplo, en Silicon Valley, son invitados a compartir su conocimiento con los residentes permanentes y sus instituciones, lo mismo que los artistas y cineastas. Esta política forma parte del intercambio científico y cultural, y se integra al esquema de prioridades establecido por el DoiMoi. En general, la política hacia los ViệtKiều que son profesores y científicos les otorga un trato especial, que incluye incentivos para motivarlos a trabajar en Vietnam. Las instituciones vietnamitas estiman que su mentalidad acerca del país cambia a partir de lo que encuentran y ven con sus propios ojos.

Vietnam ha logrado un rápido crecimiento (6,6 % promedio del PIB, desde el inicio de la Renovación) en la producción industrial y agraria, la construcción, las exportaciones y la inversión extranjera, situándose entre las economías de más rápido desarrollo y, a su vez, la más abierta del mundo En el 2018 mantuvo su estabilidad macroeconómica y el PIB creció un 7,08 %, la tasa más alta desde 2011. Las exportaciones superaron los 245 mil 700 millones de dólares y se establecieron más de 131 mil nuevas empresas. La cifra turistas alcanzó la magnitud de 15 millones.

Las empresas privadas nacionales generan el 40 % del PIB y aportan el 30 % de los ingresos presupuestarios. Estas atraen el 85 % del total de fuerza laboral empleada. En este sector, aunque existen grandes corporaciones, tienen una gran representatividad las PYMES por conformar más del 90 % de las empresas que operan en la economía.

Las empresas estatales, generan el 30 % del PIB y el 24 % del total de ingresos al Presupuesto. Se concentran en las actividades relacionadas con los sectores estratégicos, de mayor importancia económica y donde se manifieste prácticamente el concepto de que solo se dedicarán a hacer lo que el privado no puede hacer bien.


Lázaro Valido: El hombre mipyme

 Por Boris Luis Alonso Pérez, Giron — 3 de mayo de 2023 

“Fundar una mipyme con 75 años es reírse de la vida”, así lo reconoce Lázaro Alfonso Valido Fernández, quien con más de siete décadas a sus espaldas asume el reto de construir una empresa de servicios gastronómicos bautizada con su apellido: “Los Validos S. R. L.”.

Apenas se le nota la edad y al sentarse para la entrevista casi se hace visible la energía cinética que desprende. Valido es sin duda una de esas personas que no paran y a las que les cuesta tomarse prestado un segundo para sí mismos. “No soy nadie importante, mijo, lo único que he hecho toda mi vida es laborar y aspiro a morirme haciéndolo. De verdad que no sé qué me puedas sacar de interesante”.

—Cuéntame de dónde eres y cuál fue tu formación, para ir armando el muñeco.

—Lo primero es lo primero, todo lo que soy y seré se lo debo a la Revolución. Nací en Santa Isabel de las Lajas, pero mi padre y mis hermanos consiguieron empleo en el central Baraguá en Colorado, provincia Camagüey, actual Ciego de Ávila. Mi familia llegó ahí, montó una vara en tierra y empezaron a ganarse la vida muy humildemente como macheteros.

“En el capitalismo logré a duras penas terminar el quinto grado, y tuve que empezar a ayudar en la casa. Mi destino era el mismo que el de mis hermanos, ir tirando en lo que apareciera hasta que los brazos me dieran para cortar caña, no había más opciones. Lo normal por aquel entonces era que la pobreza se heredara por generaciones.

“Cuando triunfó la Revolución yo era muy pequeño; pero desde bien temprano noté el cambio. En el pueblo orientaron que todos los niños con edad escolar debían continuar los estudios, y me matriculé directamente en una secundaria rural.

“El recuerdo más importante que tengo de ese tiempo fue cuando Fidel se apareció en mi escuela, así, sin mucha fanfarria, y nos reunieron a todos porque el Comandante quería hablar con nosotros. Ahí mismo, sin darle muchas vueltas, nos dijo que al país le hacía falta que fuéramos a Matanzas a estudiar, y di el paso al frente.

“Entré en el Instituto Tecnológico de la Caña de Azúcar Álvaro Reynoso, en el cual pasé también el servicio militar, y en mi graduación en 1968 volvió a estar Fidel. Era como si hubiese ido a comprobar por sí mismo si aquellos chiquillos camagüeyanos habían cumplido su palabra”.

—Pasaste por diferentes sectores, así que hazme un resumen de tu trayectoria laboral.

—Al graduarme del instituto, a los más cualificados nos pedían que nos quedáramos como profesores para elevar el nivel académico de la institución; como es lógico, nosotros habíamos tenido una mejor formación que nuestros predecesores. Asumí allí hasta que me seleccionaron para pasar un curso de artillería en La Habana.

“Para 1970, con la Zafra de los Diez Millones, Fidel le dio la tarea a Almeida de atender tres centrales en Camagüey. Como Matanzas acumulaba buenos rendimientos en la producción azucarera, producto de esos mismos técnicos que habían estudiado conmigo, nos seleccionaron a dos de mis compañeros y a mí para apoyar en Oriente.

“Por esas casualidades de la vida, entre los centrales a los que había que ir estaba el mismo en el que trabajaron mi padre y mis hermanos, lo que ahora se llamaba Ecuador; y por supuesto pedí ir para allá. Hubo empeño, pero finalmente el plan no se cumplió y regresé a Matanzas.

“Los años siguientes fueron bien difíciles para mí porque estudiaba Ingeniería Agrónoma en La Habana, en el curso por encuentros, mientras me mantenía como profesor en el instituto y cumplía con mis funciones como militar. Pero en 1971 eliminan los institutos militares y en 1978 me desmovilizan, por lo que me quedo solo como profesor.

“Aquí es donde de verdad comienzo a acumular experiencia laboral. Primero me voy para el Ministerio de la Agricultura, como jefe de Proyectos Territoriales; después me convocan para prepararme como artillero antiaéreo para ir a Angola, pero esto finalmente no sucede.

“Luego comienzo como técnico de riego en el Central Juan Ávila de Unión de Reyes, más conocido como el Reloj de Matanzas, por su eficiencia. En 1984 me promueven a jefe de Distrito Cañero, donde hice tres zafras. En 1986 paso a ser subdirector de Aseguramiento del Complejo Agroindustrial de Limonar, y en 1989 asumo la Dirección General”.

—Después de una larga hoja de servicio en el sector estatal, ¿cómo es que te conviertes en trabajador por cuenta propia?

—Cuando comenzó el Período Especial y la situación del país se puso bien mala, el sector agroindustrial quedó prácticamente paralizado, por lo que se tomaron una serie de medidas y acciones con las cuales no estuve de acuerdo y finalmente en 1992 me liberaron del cargo.

“Aun así, todavía me quedarían un par de años más en el sector estatal. Fui jefe del Almacén de Electricidad de Almacenes Universales y luego subdirector de la base entera. En este cargo me pasó algo curioso, porque nos dijeron que teníamos que apoyar en la venta de alimentos y respondí que ese no era mi perfil; lo gracioso es que mira que he vendido comida después de aquellos días.

“Después dirigí la Empresa de Construcción y Montaje Industrial del Minag, fui jefe de la Fábrica de Mosaicos y estuve frente a la dirección de transporte de Pescamat. Luego tuve un tiempo en el que dije que no iba a dirigir más, y me desempeñé como técnico en una brigada de pintores, hasta que me propusieron desempeñarme en gastronomía.

“Mi último período de tiempo trabajando para el Estado los pasé administrando cafeterías; por mis manos pasaron El Biscuit, El Framboyán, la Pizzería el Louvre, que la arreglamos con ayuda de su personal y para abrirla tuve que llevar unos cuantos cubiertos de la casa, y por último El Pichardo, que fue donde me jubilé en 2013.

“Pero como no sé hacer otra cosa que trabajar, también en 2013 abrí mi negocio por cuenta propia (TCP). Monté una pequeña cafetería frente al Banco Popular de Ahorro en Contreras, entre Magdalena y el Callejón de Madan.

“Un revolucionario debe crear, soñar, reinventarse. Me considero joven todavía, porque los viejos son los que se quedan estancados en un solo lugar, y el mayor síntoma de juventud es saber adaptarse sin perder el camino. Si yo pretendiera dirigir como en los 80, todo me saldría mal; así que tengo que empezar de nuevo cada día y aprender, esa es mi fórmula”.

—¿Qué significa para ti crear una mipyme a tu edad?

—Lo de la mipyme ha sido un proceso lindo y complicado a partes iguales. En mayo de 2022 comencé a elaborar almuerzos para uno de los comedores de Etecsa, y en febrero de 2023 abrimos un segundo comedor para la misma compañía, lo cual me obligó a crecer como negocio con todas las disposiciones legales que eso conlleva.

“Ya puedo decir que la empresa ‘Los Validos’ se fundó el 27 del pasado mes de abril y que no es más que el resultado de muchos años de esfuerzo; pero llegado este punto me di cuenta de que todavía puedo hacer más y me propuse cumplir un viejo sueño que tengo. Quiero abrir fondas por toda la ciudad de Matanzas, a precios accesibles para la población.

“Imagínate poder pagar un almuerzo humilde pero decente en diferentes puntos de la ciudad. Es más, quisiera poder abrirlos en los lugares donde más los necesiten las personas, en los barrios vulnerables, cerca de las escuelas, en la universidad; incluso le he echado el ojo a un kiosko que está al lado del Hospital Pediátrico Eliseo Noel Camaño, que pueda ayudar a combatir a los revendedores y especuladores.

“Cada cual hace una mipyme sobre la base de determinados intereses, pero nadie puede olvidar la función social que cumple y el proyecto de país que estamos construyendo. Trabajo para mi familia y para mí, pero también para el pueblo, porque tengo una deuda impagable con el proyecto revolucionario, y para saldarla tengo que aportar todos los días desde lo que sé hacer.

“Está en nuestras manos levantar este país. La población necesita más servicios y productos que puedan pagar, este país precisa más comedores y menos bares de lujo. Por mi parte ya asumí que me moriré trabajando, solo aspiro a no dejar ningún sueño a medias”.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Cuba arribó al millón de visitantes



La Habana, 3 may (Prensa Latina) Cuba arribó hoy al millón de visitantes, informó el ministro de Turismo, Juan Carlos García, en su perfil en la red social Twitter.

mayo 3, 2023
CDT14:34 (GMT) -0400

De acuerdo con el funcionario, la cifra representa un importante paso para la recuperación del sector en la isla.

Canadá continúa siendo el mercado líder en emisión de viajeros internacionales, detalló García.

El anuncio se produce en el contexto de la edición 41 de la Feria Internacional del Turismo de Cuba, con la presencia de cerca de 573 turoperadores internacionales, más de 51 cadenas hoteleras e igual número de líneas aéreas, lo cual constituye una ventaja para la promoción de los atractivos turísticos del archipiélago y la concertación de negocios.

ro/evm

La financiación del bien común


LONDRES – Se han celebrado hace poco las reuniones anuales de primavera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial; y según los organizadores, salió de ellas un «fuerte mensaje de confianza y voluntad de cooperar». Pero la retórica elevada y las buenas intenciones no bastan para crear una economía realmente inclusiva y sostenible que sea adecuada para el siglo XXI. Para eso, se necesitan profundos cambios estructurales.


Ya hay quienes los están pidiendo. Mia Mottley, primera ministra de Barbados, promueve la creación de un «nuevo consenso» entre los países más ricos y los no tan ricos. Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas António Guterres pidió una «agenda común»: un plan de cooperación intergubernamental mundial para pasar «de las ideas a la acción».

Reformar la cooperación y las finanzas internacionales implica cambios fundamentales al modelo de capitalismo actual. Para poder cumplir la agenda compartida tenemos que complementarla con una nueva economía del bien común.

El sistema monetario internacional surgido después de la Segunda Guerra Mundial fue sin duda una innovación importante. Pero su estructura ya no está a la altura de los tiempos. Los desafíos que enfrentamos hoy (del cambio climático a las crisis sanitarias) son complejos, interrelacionados y globales, y las instituciones financieras deben reflejar esa realidad.

Puesto que el sistema financiero repite la lógica del sistema económico en su totalidad, se necesita un cambio más fundamental: tenemos que ampliar el pensamiento económico en el que se han basado los mandatos institucionales. Para dar forma a los mercados del futuro y maximizar el valor público al hacerlo, tenemos que adoptar una ciencia económica totalmente nueva.

En general, el pensamiento económico actual asigna al Estado y a los actores multilaterales la responsabilidad de eliminar barreras a la actividad económica, reducir riesgos en el comercio internacional y las finanzas y emparejar el campo de juego para las empresas. Es así que gobiernos y organismos de financiación internacionales se limitan a hacer retoques en los bordes del mercado, en vez de lo que realmente se necesita: configurar en forma deliberada el sistema económico y financiero en pos del bien común.

Esto ayuda a explicar por qué el mundo está haciendo tan pocos avances en dirección a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que supuestamente deberían alcanzarse en 2030, y por qué, conforme se demoran las acciones, aumentan los costos de cumplir las metas relacionadas. Como muestra de la incapacidad del sistema actual para dar una respuesta oportuna a las crisis (por no hablar de prevenirlas), el faltante de financiación para los ODS aumentó de 2,5 billones de dólares al año antes de la pandemia de COVID‑19 a entre 3,9 y 7 billones hoy. Compensar a los países las pérdidas y daños que sufren como resultado del cambio climático y otras crisis es esencial, pero para crear las economías sostenibles, inclusivas y resilientes previstas por la agenda de los ODS se necesita un enfoque proactivo.

En tanto, muchas economías en desarrollo están agobiadas por grandes deudas, con el agravante de un sistema comercial y monetario internacional que favorece a los países ricos. Para poder mitigar las crisis, prepararse para ellas y prevenirlas, las economías en desarrollo necesitan financiación paciente y a largo plazo. La pregunta es cómo movilizarla y orientarla.

La respuesta debe reflejar el principio del bien común. Ya es bien sabido que los gobiernos, las instituciones financieras internacionales (IFI) y los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) deben atender al bien público. Por ejemplo, hay amplio consenso respecto de que se necesita gobernanza para gestionar el proceso de digitalización, guiar la transición energética y proteger la salud pública. Pero este consenso sigue atado a una mentalidad reactiva, en la que el Estado sólo interviene para corregir fallas del mercado. En vez de eso, es necesaria una acción deliberada de los actores estatales para formar o ayudar a crear mercados cuyo objetivo principal sea el bien común.

Actuar por adelantado

Un sistema de esa naturaleza demanda: orientación a resultados; colaboración y uso compartido del conocimiento; equidad, accesibilidad y sostenibilidad; transparencia y rendición de cuentas. En cada una de estas áreas, el «cómo» es tan importante como el «qué».

El primer paso hacia la creación de un sistema financiero al servicio del bien común es definir una misión clara. Los diecisiete ODS (con sus 169 metas derivadas) ofrecen un marco ideal. Pero los gobiernos, las IFI y los BMD deben articular sus objetivos y comprometerse a diseñar las herramientas, las instituciones y los instrumentos financieros que se necesitan para alcanzarlos.

Esto demanda una reconsideración fundamental del «contrato social» entre el Estado y el sector privado, de modo tal que los gobiernos (junto con las IFI y los BMD) utilicen innovaciones en el área de los incentivos, las alianzas y las condicionalidades, para alinear la financiación privada con la misión pública. Un ejemplo lo ofrece el banco estatal alemán Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW), que como modo de promover la transición verde, ha otorgado préstamos al sector acerero supeditados a que las empresas reduzcan el uso de recursos y las emisiones de gases de efecto invernadero. Intervenciones como estas no buscan emparejar el campo de juego sino inclinarlo hacia los resultados deseados.

Bien usadas, las misiones pueden trasladar el acento de la financiación de sectores o tipos de empresas particulares a la promoción de objetivos ambiciosos que demandan cooperación entre muchos sectores y tipos de empresas. Se trata de un Estado que en vez de elegir ganadores coordine respuestas intersectoriales con la participación de diversos actores de buena voluntad.

En segundo lugar, la pandemia de COVID‑19 puso de manifiesto de qué manera la respuesta a los desafíos globales demanda cooperación a gran escala en el nivel nacional e internacional. Y sin embargo, los países ricos, ayudados por un sistema de derechos de propiedad intelectual defectuoso, acapararon las primeras dosis de vacunas disponibles; y los intentos posteriores de facilitar una redistribución efectiva fueron muy inadecuados. Este «apartheid vacunatorio» se hubiera podido evitar poniendo como objetivo explícito la accesibilidad y la equidad, y así se hubieran podido salvar más de un millón de vidas.

Por desgracia, parece que el mundo está alejándose de la cooperación. Las tensiones entre Estados Unidos y China aumentan el riesgo de fragmentación financiera, y la divergencia de estrategias de inversión entre los BMD regionales no colabora. Pero los BMD (que en conjunto poseen 509 000 millones de dólares en activos y préstamos) deben tener un papel central en la promoción de políticas orientadas a misiones, porque por lo general ofrecen a los países en desarrollo financiación en condiciones favorables. Según el plan de estímulo para los ODS de la ONU, los BMD podrían aumentar en 487 000 millones de dólares sus préstamos (y casi 1,9 billones si los gobiernos aportaran más capital). Para que esos préstamos estén al servicio del bien común, hay que incorporar la búsqueda de los objetivos compartidos a los mandatos de los BMD.

En un nivel más general, un enfoque orientado al bien común demanda un marco integral para la colaboración, la coordinación y el uso compartido de conocimiento en el nivel global. Hay que definir con claridad qué se entiende por inteligencia colectiva, y hay que reformar aquellas estructuras que impiden su formación (por ejemplo, los regímenes de propiedad intelectual). Del mismo modo, para poder invertir en la respuesta a los desafíos compartidos, los países necesitan un sistema financiero mundial más equitativo. En concreto, necesitan capacidad administrativa suficiente para absorber la financiación internacional, diseñar contratos con las empresas que maximicen el valor público y asegurar que el dinero se gaste en modos que favorezcan el bien común (la externalización de capacidades a intermediarios no es una solución).

En tercer lugar, para que contratos e instrumentos financieros tengan la equidad, la accesibilidad y la sostenibilidad como elementos centrales, es crucial el uso de condicionalidades. La vacuna contra la COVID‑19 de Oxford y AstraZeneca fue relativamente barata y fácil de transportar y distribuir en todo el mundo porque estuvo sujeta a la condición de que se la pudiera almacenar en un refrigerador normal. En cambio, la primera vacuna autorizada de Pfizer‑BioNTech demandaba costosos medios de almacenamiento y transporte ultrarrefrigerados.

Estos ejemplos demuestran por qué la condicionalidad debe ser un componente básico de iniciativas como el Fondo de Intermediarios Financieros del Banco Mundial, que moviliza recursos públicos y privados para fortalecer las capacidades de prevención, preparación y respuesta frente a pandemias en los niveles nacional, regional y mundial. Para que el FIF haga realidad su potencial, tiene que comprometerse a incorporar en sus contratos condiciones referidas al «bien común» (por ejemplo, normas de propiedad intelectual y fijación de precios), con el objetivo de garantizar gobernanza inclusiva y acceso universal.

Por último, un enfoque basado en el bien común y orientado a objetivos es imposible sin un sistema financiero equitativo, creíble y sujeto a rendición de cuentas. El sistema actual está diseñado en forma reactiva, de modo que promueve el cortoplacismo y perpetúa la desigualdad entre el norte y el sur global. Para cambiarlo será necesario en primer lugar reformar la gobernanza del FMI y del Banco Mundial, de modo que las economías en desarrollo tengan más voz en sus decisiones.

Además, fortalecer mecanismos de rendición de cuentas y transparencia puede ayudar a prevenir la malversación de fondos, la evasión fiscal y el fraude. En esto el FIF puede ayudar mediante la incorporación de condiciones de transparencia en todos sus acuerdos con BMD que impliquen inversión en proyectos del sector privado.

El nuevo informe del secretario general de la ONU publicado esta semana señala que «el principio que define la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es una promesa compartida por todos los países de trabajar juntos en pos de los derechos y el bienestar de todas las personas en un planeta próspero y saludable. Pero a mitad de camino en dirección a 2030, esa promesa está en peligro». Para cumplirla se necesita un sistema financiero internacional adecuado, algo que sólo será posible si reemplazamos el paradigma según el cual el Estado debe limitarse a corregir fallas en los mercados con otro centrado en el bien común y basado en la idea del Estado como formador de mercados.

Mariana Mazzucato, Professor in the Economics of Innovation and Public Value at University College London, is Founding Director of the UCL Institute for Innovation and Public Purpose, Chair of the World Health Organization’s Council on the Economics of Health For All, and a co-chair of the Global Commission on the Economics of Water. She is the author of The Value of Everything: Making and Taking in the Global Economy (Penguin Books, 2019), The Entrepreneurial State: Debunking Public vs. Private Sector Myths (Penguin Books, 2018), Mission Economy: A Moonshot Guide to Changing Capitalism (Penguin Books, 2022), and, most recently, The Big Con: How the Consulting Industry Weakens our Businesses, Infantilizes our Governments and Warps our Economies (Penguin Press, 2023)

Los alimentos y las prioridades

Lograr mayor producción y oferta de alimentos parece ser una condición necesaria para avanzar en la estabilización macroeconómica en Cuba.




En marzo la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 46,42. Es probable que la “sensación térmica” sobre este indicador para las y los cubanos pueda ser incluso más extrema.

En ese mismo mes, la variación interanual del índice de precios correspondientes a los productos alimenticios alcanzó 75,07, la más alta de todas las divisiones de productos y servicios establecida por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información.

Si se atiende al comportamiento del índice en las otras divisiones resulta evidente que los precios de los alimentos han sido decisivos en la variación del IPC general.

Lograr mayor producción y oferta de alimentos parece ser una condición necesaria para avanzar en la estabilización macroeconómica. Aun cuando casi resulta una verdad de Perogrullo, pareciera que vale la pena repetirlo una y otra vez.


El avance del programa de estabilización macroeconómica, garantía teórica de la reducción y control de la inflación, sólo tendrá éxito si se abordan sus diferentes causas, en las que muchos economistas cubanos coinciden: shock de oferta, shock de demanda, sobredimensionamiento del aparato burocrático del Estado, manejo fiscal y otros varios identificados y explicados en múltiples ocasiones.

No se puede sostener un programa de estabilización que no logre controlar la inflación, que no promueva el incremento de la oferta, que no permita recuperar capacidades productivas ociosas, que no logre mayor eficacia en las inversiones y mejore la eficiencia de su ejecución, que no promueva, facilite e incentive un tejido económico cada vez más complementario con el consiguiente mejoramiento de la eficiencia sistémica y que logre flujos de inversión extranjera que compensen la restricción financiera externa que ha padecido el país por décadas.

El shock de oferta opera como una lanzadera que multiplica la espiral inflacionaria y hace crecer la incertidumbre. Pero si atendemos a la estructura del gasto de la familia cubana entonces, habría que enfocarse en esa parte de la oferta que está constituida por los alimentos.

Por eso uno de los vectores de esa dirección principal es la producción de alimentos. Es algo que todos los cubanos constatamos, incluso aquellos que, por diversas razones, padecen menos ese flagelo que es la escasez perpetua y las colas, todos los días y todos los minutos.

Quizás bastaría con eso, pero también existe una abundancia de datos que nos permiten corroborarlo y, sobre todo, entender esa rara experiencia de constatar año tras año la perpetuidad de lo provisional.

Es cierto que la oferta de alimentos en Cuba nunca ha satisfecho la demanda efectiva aun cuando haya permitido cubrir por varios años las exigencias nutricionales que los organismos internacionales indican.


La producción de alimentos es la parte más sensible de la oferta. Ha tenido una tendencia a la disminución sostenida desde hace varios años.

En las producciones agropecuarias lo planificado para el 2023, aun cuando supera a lo estimado para 2022, dista significativamente de lo alcanzado en 2019, prácticamente en todos los rubros decisivos:


Al menos una parte del comportamiento de los precios de esos productos se explica por ese negativo sostenido de la producción nacional.

Mientras la producción industrial de alimentos combina los déficits de la producción agropecuaria nacional y las limitaciones de la importación.


Ello ilustra el shock de oferta pero sobre todo habla de los déficits físicos acumulados y de la magnitud del esfuerzo que se debe hacer en términos de inversión e insumos para romper la tendencia a la disminución sistemática de las producción industrial de alimentos. No es corregir el comportamiento de un año.

Priorizar la oferta de alimentos debe pasar por la producción agropecuaria. Y para ello se necesita entre otros aspectos:Garantizar niveles de inversión adecuados en tecnologías que permitan incrementar los rendimientos y suplir el déficit de fuerza de trabajo. La inversión en el sector agropecuario solo alcanzó el 2,78% de la inversión total realizada entre el 2017 y el 2021.

Destinar recursos a elevar la producción/importación de insumos imprescindibles (fertilizantes, herbicidas, pesticidas) por ejemplo de 315 mil toneladas de fertilizantes planificadas en el 2022 solo se entregaron 30 200 toneladas.

Facilitar el acceso del sector campesino a esos recursos (créditos, anticipos, pagos sin demoras).

Acelerar la entrega de tierras ociosas a usufructuarios, Mpymes y cooperativas. Al cierre del 2022 permanecían ociosas 217 477 hectáreas y la demora en la tramitación de expedientes es parte del problema.

Hacer cumplir lo dispuesto en la legislación respecto a mantener tierras sin cultivar.

Hacer más flexibles y ágiles los procesos de negociación con inversión extranjera.

Sería muy útil revisar esas 63 medidas y sus más de 500 acciones aprobadas hace ya más de un año y concentrarlas en unas pocas que acerquen al sector de forma más rápida a la dirección estratégica definida por la dirección del país.

Ocurre que producir agroalimentos requiere, además, tiempo. No se recupera en meses un sector tan dañado.

La otra alternativa para incrementar la oferta de alimentos es la importación. El comportamiento de las importaciones de estos productos ha sido el siguiente:


Las cifras del 2022 aun no son públicas. Para el año 2023 se han destinado 1 648 millones de dólares para importar alimentos que respaldan lo que llamamos “canasta básica”. Esto es, alrededor del 80 % de lo destinado en el 2021, con precios más altos que reducen la capacidad de compra en, al menos, 227 millones de dólares.

Aunar esfuerzos resulta imprescindible. Todo lo que se haga en su favor, incluso lo más modesto, cuenta. Y en ese esfuerzo aprovechar mejor las potencialidades del sector no estatal parece más que necesario, estratégico.

Ir de la consigna a los resultados porque el tiempo sigue siendo el recurso más escaso y el estómago el más sensible de todos los órganos del cuerpo humano. Y porque lo provisional —las colas— no sean perpetuas.

Cuba y Rusia analizan perspectivas de desarrollo, inversiones y proyectos de cooperación



POR: 
2 MAYO 2023
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El viceprimer ministro cubano, Ricardo Cabrisas, recibió este martes al asesor de Economía de la Presidencia rusa, Maxim Oreshkin. Foto: ACN

El viceprimer ministro cubano, Ricardo Cabrisas, recibió este martes al asesor de Economía de la Presidencia rusa, Maxim Oreshkin, con quien conversó acerca de futuros proyectos de cooperación entre ambos países.

'Rusia constituye para Cuba el segundo socio comercial a nivel regional y el quinto a nivel global, con una tendencia creciente del intercambio comercial desde 2017, solo interrumpido durante el periodo de mayor impacto de la pandemia (del covid-19), pero con un predominio de las importaciones', expresó el también titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera​​​

Cabrisas apuntó que Rusia y Cuba pueden fungir como puerta de entrada a los mercados de las regiones euroasiática y latinoamericana y caribeña, respectivamente.

Señaló que las exportaciones de los bienes que se produzcan o se ensamblen en Cuba, en negocios con capital ruso, podrán aprovechar los beneficios arancelarios resultantes de la participación de la isla en mecanismos de integración regional y la suscripción de acuerdos de alcance parcial y complementación económica los países de la región.

También llamó a analizar la creación de un servicio marítimo regular Rusia-América Latina y Rusia-Caribe, teniendo en cuenta que la isla dispone de una infraestructura marítimo-portuaria, aérea y vial que pudiera permitir la conectividad de los objetos socio-económicos tanto al interior como al exterior del país.

Según Cabrisas, otros renglones que pueden tomarse en cuenta en una futura inversión rusa en la isla serían la energía, minería, agroindustria, finanzas y turismo, y también en áreas de la metalurgia, ciencia, construcción, entre otros.

También adelantó que en la próxima sesión de la Comisión Intergubernamental Cuba-Rusia se pretende firmar la Agenda Económica Bilateral a corto, mediano y largo plazo, con un nuevo enfoque que permita potenciar la participación efectiva de las empresas rusas en el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de Cuba 2022-2030.

Dicho plan incluye la participación del capital ruso en proyectos de interés mutuo.

Por su parte, Oreshkin aseguró que Rusia estudiará un nuevo formato de relaciones que permitan interactuar y aprovechar las potencialidades existentes en la economía cubana, a partir de nuevas iniciativas en el terreno de las inversiones en áreas potenciales

Visitar Cuba es ayudar al pueblo cubano


https://www.cubainformacion.tv/especiales/20230503/103055/103055-visitar-cuba-es-ayudar-al-pueblo-cubano



José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.- La desaparición de ingresos por turismo en dos años de pandemia y las 200 sanciones previas impuestas por el Gobierno de EEUU son la causa directa de la durísima situación económica que vive, hoy, el pueblo cubano (1).

 

No es necesario comulgar políticamente con el Gobierno de La Habana para entender que la recuperación del turismo ayudará a sostener de nuevo los ahora deprimidos –por falta de recursos- programas públicos de salud o vivienda. Y, de manera mucho más directa, a devolver a 73.000 familias, las de quienes trabajan en hoteles y restaurantes, privados y públicos, el nivel de ingresos y la calidad de vida que perdieron al llegar la Covid-19 (2).

 

Por eso quienes, desde el exterior, intentan boicotear el turismo a Cuba para –supuestamente- dañar al Gobierno cubano, en realidad contra quien atentan es contra el pueblo cubano.

Hace unos días, cinco personas protestaban en Madrid, ante la sede del diario español “El País”, por un reportaje que animaba a visitar Cuba (3) y en el que se afirmaban cosas tan obvias y de sentido común como que, “si no llegan turistas, la población lo pasará aún peor” (4).

Y es que ese es, precisamente, el objetivo de los boicoteadores: que Cuba no recupere sus ingresos turísticos y, de esa manera, sigan faltando medicamentos, sutura y jeringuillas en los hospitales; se mantengan los apagones eléctricos y las colas en las gasolineras; y los salarios sigan sin alcanzar la escalada de precios por la escasez de alimentos. Que el pueblo llegue a la desesperación y, de ahí, a la insurrección.

Para eso diseñó el senador por la Florida Marco Rubio cada una de las 243 medidas añadidas al bloqueo, aprobadas por Donald Trump y que, en su mayoría, siguen en vigor. Sanciones que atacaron las remesas, los viajes y cruceros desde EEUU, los convenios médicos y las inversiones, y que pulverizaron cientos de millones de dólares para la economía cubana.

Pero llamar al boicot del turismo a Cuba, como apoyar abiertamente estas sanciones, es cruel e indefendible. Por eso deben inventar mensajes que edulcoren el crimen. Así, nos aseguran que los ingresos del turismo van a parar a GAESA, “una empresa militar –leemos- que controla el 70 por ciento de la economía” y “financia las operaciones de la Seguridad del Estado para reprimir las protestas pacíficas en Cuba” (5). Este “ente siniestro” tendría como aliados en el exterior –nos aseguran- a “las empresas españolas Meliá e Iberoestar”, contra quienes va dirigida también esta campaña de boicot.


Pero ¿qué es GAESA? Un holding de empresas del Estado cubano cuyos beneficios, como en toda economía de planificación socialista, no llegan a una élite de accionistas, sino al presupuesto público, el que sostiene la educación o la compra de alimentos para la canasta básica subvencionada. Ese es quid de la cuestión: que no llegue un dólar a ese presupuesto público.


Pero lo que llama la atención es que, desde esta facción fanatizada del “anticastrismo”, se ataque ahora al diario “El País”, por tener una “política editorial” amable hacia La Habana. ¿Amable? “El País” es el mayor espacio mediático de propaganda diaria contra la Revolución cubana en territorio español (6), y donde se aplica una censura férrea a toda voz que exprese simpatía hacia ella (7). El pasado marzo, entre tantos otros artículos venenosos, publicaba uno titulado “Cuba no es un parque de atracciones”, con el mismo mensaje de los boicoteadores de Madrid: “Cuando los turistas se alojan en hoteles en Cuba”, decía, “deberían saber que todos sus gastos van a las arcas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias” (8). Inventos como este cuentan con un espacio de total impunidad, sin derecho a respuesta, en medios como “El País”.

 

En todo caso, hay algo que se llama sentido común. Y cualquier persona que no tenga el corazón comido por el odio sabe que, hoy, visitar Cuba significa ayudar a su economía y, por tanto, a que mejore sus condiciones de vida este pueblo injustamente castigado.

 

(1)  https://www.cubainformacion.tv/periodico/49-unblock-cuba-un-grito-recorre-europa-primavera-2023

(2)  https://www.presidencia.gob.cu/es/noticias/el-turismo-cubano-continuara-siendo-la-locomotora-de-la-economia/

(3)  https://elpais.com/elviajero/viajes-paco-nadal/2023-04-21/con-la-inflacion-disparada-y-tras-la-pandemia-es-buen-momento-para-viajar-a-cuba.html

(4)  https://www.cibercuba.com/noticias/2023-04-27-u1-e208227-s27061-activistas-entregan-carta-protesta-al-periodico-pais-articulo

(5)  https://www.diariolasamericas.com/america-latina/cubanos-protestan-contra-el-diario-el-pais-promover-turismo-cuba-n5334746

(6)  https://elpais.com/babelia/2023-04-22/los-intrusos-el-tedio-de-las-rebeliones-en-bucle-de-cuba.html

(7)  https://elpais.com/internacional/2023-04-20/el-parlamento-cubano-reelige-a-diaz-canel-como-presidente-quien-apuesta-por-mas-continuidad-dentro-de-la-continuidad.html

(8)  https://agendapublica.elpais.com/noticia/18408/cuba-no-es-parque-atracciones