Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 28 de septiembre de 2025

REPORTE SOBRE ECONOMÍA CUBANA Enero-Junio 2025 3RA EDICIÓN- (III)

I. SECTOR REAL

Otro semestre  sin recuperación de la actividad económica

El crecimiento económico sigue siendo el desafío más complejo para la política económica en el contexto actual. Las condiciones externas adversas y los problemas estructurales no resueltos —tanto del lado de la oferta como de la demanda— limitan seriamente la capacidad de recuperación. En 2024, el PIB se contrajo por segundo año consecutivo, esta vez en un 1,1 %, con lo que se incumplió la meta oficial de 2 % fijada a comienzos de año (Fonseca Sosa y González Díaz, 2025). Los sectores primario y secundario han sido los más afectados, con caídas acumuladas cercanas al 50 % y el 20 %, respectivamente, desde 2019. Entre las causas inmediatas destacan la escasez de materias primas importadas, de combustibles y de energía. Por ejemplo, en 2024 el consumo eléctrico de las industrias manufactureras fue apenas el 48 % del registrado en 2019 (ONEIe, 2025: Tabla 6).

Durante el primer semestre de 2025 no se observan cambios significativos en esta tendencia. Actividades claves para la recuperación —como el turismo, el sistema electroenergético y la producción de alimentos— no muestran señales claras de reactivación. En el caso del turismo, la temporada alta fue aún más débil que la del año anterior, con una caída en la llegada de visitantes internacionales del orden de 29 % (ver análisis del sector turístico en las páginas 27-29). En el ámbito energético, el plan de generación de 18 606 GWh para 2025 (MEP, 2025), un 30 % superior al del año previo, parece difícil de alcanzar ante el aumento sostenido del déficit de generación y los cortes eléctricos (ver análisis del sector energético en esta misma sección del Reporte... en las páginas 23-25). Por su parte, la industria alimentaria atravesó un semestre muy complejo, con incumplimientos de entre 30 % y 50 % en varios rubros fundamentales, en comparación con igual período de 2024 (Vázquez Hernández y Martínez Rivero, 2025a). Para el cierre del año 2025, pronosticamos una contracción del 10 % en la producción física de la industria manufacturera (ver gráfico 1 en la página siguiente).

Las autoridades han fijado como meta de crecimiento para 2025 un modesto 1% (MEP, 2025). Sin embargo, es altamente probable que la economía vuelva a contraerse, por la combinación de tres factores principales: i) un contexto geopolítico internacional adverso (ver análisis en las páginas 10-11); ii) persistentes problemas estructurales e institucionales del lado de la oferta, que constituyen la base de la escasez crónica de materias primas, combustibles y energía, así como de los bajos niveles de productividad total de los factores; y iii) restricciones significativas del lado de la demanda, derivadas de un esquema de estabilización que, en la práctica, termina asfixiando el crecimiento.


Gráfico 1. Producción física manufacturera. Datos reales y modelo de pronóstico. Fuente: elaboración propia a partir de ONEI, 2025i: Tabla 11.1.

Este último se apoya en anclas macroeconómicas que deprimen los componentes clave de la demanda agregada: i) las anclas salariales y de pensiones, que contienen la inflación pero reducen, aún más, el consumo de los hogares; ii) el ancla cambiaria —tipo de cambio fijo—, que mantiene las exportaciones deprimidas, impide el cierre del mercado de divisas y atrasa el tipo de cambio real; y, más recientemente, iii) el ancla fiscal —superávit en el primer semestre de 2025—, que ha contraído el gasto público en un contexto donde fallan los servicios básicos más elementales. Este enfoque de estabilización, aplicado de manera aislada y sin un programa integral que actúe simultáneamente sobre la oferta y la demanda, limita severamente cualquier posibilidad de recuperación y condena a la economía a una trayectoria de estancamiento. No sorprende, por tanto, que la CEPAL (2025) proyecte una nueva contracción del PIB de alrededor del -1,5% para este año.

SECTOR ESTATAL Y NO ESTATAL

Reconfiguración del tejido empresarial: auge parcial de las formas de gestión no estatal y desafíos del sector estatal.

Durante el primer semestre de 2025, la dinámica de las formas de gestión no estatal (FGNE) en Cuba continuó marcada por señales mixtas. Persisten barreras institucionales que afectan el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), pero también se consolida su importancia dentro de la economía, en contraste con el limitado desempeño estatal.

Hasta mayo de 2024 se habían aprobado 11,046 MIPYMES, pero en junio solo 9,075 estaban registradas por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI). Esto indica que 1,971 MIPYMES, aunque aprobadas por el Ministerio de Economía y Planificación (MEP), no habían completado su formalización —trámites ante notaría, Registro Mercantil, banco y ONAT— y aún no estaban obligadas a registrarse. La diferencia su- giere además el cierre de al menos 222 empresas, reflejo de un entorno poco propicio para consolidar este tejido empresarial (Fonseca Sosa y González Díaz, 2025a).

Entre septiembre de 2024 y mayo de 2025, se aprobaron 323 MIPYMES privadas (231 municipales y 92 del MEP (Fonseca Sosa y González Díaz, 2025a) , lo que representa una caída del 47 % respecto a noviembre de 2022. Esta tendencia se vincula con el deterioro económico, la falta de incentivos, la migración de fuerza laboral y las mayores exigencias regulatorias (revisión de objetos sociales, eliminación de exenciones, entre otras).

A esto se suman los efectos de los ejercicios nacionales de prevención y enfrentamiento de delitos, de marzo y junio de 2025, con multas, decomisos y cierres, por delitos como el incumplimiento de depósitos en efectivo, precios abusivos y ausencia de facturas o contratos laborales (TV Camaguey, 2025).

A pesar de estas limitaciones, las FGNE mantienen una presencia creciente. Según la ONEI, en enero-diciembre de 2024, las ventas minoristas no estatales superaron por primera vez a las estatales (3). Las exportaciones ascendieron a 21 millones de dólares (30 % más que el año anterior), su aporte tributario fue del 15 % (4) y solo 36 MIPYMES incumplieron el pago oportuno del impuesto sobre utilidades. Además, las importaciones crecieron 34 % respecto al mismo período del año anterior (ONEI, 2025j).

Destaca también el avance en los encadenamientos productivos con el sector estatal: se han formalizado más de 5 mil, especialmente en la industria alimentaria, donde el 25 % de la producción depende de estos vínculos (Vázquez Hernández y Martínez Rivero, 2025a).

En contraste, la empresa estatal sigue mostrando deterioro. Entre enero y mayo de 2025, su valor agregado bruto fue del 94,8 % respecto al año anterior; las utilidades por peso de ventas netas se ubicaron en 0,16 (una caída del 85,3 %). Solo 29 empresas (1,1 %) obtuvieron utilidades superiores a 500 millones de CUP. Aunque se redujo a 252 el número de empresas con pérdidas, la producción cayó 0,8 %, el empleo promedio bajó 6,3 % y la productividad creció apenas 1,5 % (ONEI, 2025k).

Pese a este panorama, no se han implementado reformas significativas. Aunque se anunciaron propuestas legislativas —creación del Instituto Nacional de Activos, reestructuración de las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE) y cambios en las Juntas Empresariales—, aún no se aprueba una Ley de Empresas que establezca un marco jurídico claro y moderno (Díaz Bailaga, 2025).

El contexto actual plantea un doble reto: consolidar y dinamizar el sector no estatal, superando trabas que frenan su expansión, y reformar decididamente el sector estatal, cuya inercia continúa lastrando la eficiencia productiva. El protagonismo creciente de las FGNE ofrece una oportunidad que debe aprovecharse para fortalecer encadenamientos y avanzar hacia una economía más diversa y resiliente.

ANÁLISIS SECTORIAL

Producción de alimentos: desafío persistente a la seguridad y soberanía alimentaria

Diversos eventos vinculados al sector agroalimentario celebrados en este período destacaron temas clave para el desarrollo del sistema alimentario (Cubadebate, 2025d; Alonso Falcón et al., 2025). Entre ellos, sobresale la urgencia de concretar los programas priorizados en los sistemas alimentarios locales, con énfasis en reducir la dependencia de importaciones, promover el uso de técnicas agroecológicas, impulsar la innovación local, la extensión agraria y la capacitación, así como mejorar las condiciones de vida en las comunidades rurales como parte de las estrategias municipales de desarrollo. Se reiteró la necesidad de orientar esfuerzos hacia la agroecología, así como otorgar prioridad a la contratación y comercialización de las producciones. También se subrayó la importancia de fortalecer la vinculación directa de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños con los productores para identificar sus necesidades, y de establecer un sistema de trabajo integral entre el Ministerio de la Agricultura y otras estructuras estatales y empresariales, que permita perfeccionar el modelo de gestión agropecuario y garantizar mayor atención y control a cooperativas, campesinos y demás formas pro- ductivas.

Entre los propósitos para el año que corre se incluyen el compromiso del sector campesino con la recuperación de la producción (Alonso Falcón et al., 2025); el control más riguroso sobre el uso de la tierra y la masa ganadera; resolver los problemas de impagos a productores y los desafíos en la bancarización (Cubadebate, 2025c y 2025d); así como mejorar la atracción de inversión extranjera y el uso de fondos de cooperación internacional, identificando al mismo tiempo potencialidades exportadoras a nivel local (Alonso Falcón et al., 2025).

Un hecho destacado en el semestre fue el anuncio de la entrega de tierras, por primera vez, a una empresa extranjera: la agroindustrial Los Palacios cedió áreas a una firma vietnamita que aportará especialistas y recursos para la producción de arroz (Héctor y Padrón, 2025). Esta iniciativa se alinea con una de las novedades del anteproyecto de Ley de propiedad, posesión y uso de la tierra, actualmente en debate, que contempla la posibilidad de conceder tierras estatales en usufructo a personas naturales y jurídicas extranjeras residentes en el país, y la autorización de compra-venta de tierras.

Por otro lado, los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas continuaron creciendo (ver gráfico 2), aunque a menor ritmo, y se mantienen como el componente de mayor peso en la inflación en el primer semestre de 2025 (ver en la sección IV el apartado sobre la inflación). Permanece la política de control de precios según lo dispuesto en la Resolución 225/2024 del Ministerio de Finanzas y Precios. En 2025 se incorporan además precios topados para el arroz y el frijol, productos esenciales en la dieta nacional (Cubadebate, 2025c).



Gráfico 2. Índices de precios al consumidor (IPC) y divisiones selecciona- das agosto-2021 a mayo-2025 (base agosto-2021). Fuente: elaboración propia a partir de ONEI (2021-2025).

Durante la sesión de la ANPP del 16/07/2025 (Fariñas Acosta et al., 2025b), se informó que las producciones de arroz, hortalizas, viandas, leche y huevos superaron los niveles del primer semestre de 2024, si bien son insuficientes para cubrir las necesidades de la población. Las producciones de frijol y maíz se encuentran por debajo del año anterior. Entre los principales obstáculos señalados están la escasez de insumos, los elevados costos —particularmente de la fuerza laboral— y los bajos rendimientos. Aunque se avanza en la contratación agrícola, se insiste en su ampliación e integración a los balances municipales de alimentos. Se plantea que la total importación de los productos para la canasta familiar normada resulta económicamente insostenible y existen capacidades internas por aprovechar para suplir ese déficit. Lograrlo dependerá de la gestión de municipios y provincias, en el marco del proceso de descentralización en curso y de la implementación de la Ley de soberanía alimentaria y seguridad alimentaria y nutricional (Ley SSAN). Finalmente, se prevé que el desarrollo de nuevos modelos de negocio, así como el encadenamiento productivo con el turismo, las tiendas en divisas y otros sectores con esquemas de autofinanciamiento, contribuya a reactivar la capacidad productiva del agro.

Sector energético: entre dificultades y penetración de las fuentes renovables

Entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2025, el servicio eléctrico nacional ha continuado mostrando afectaciones diarias, en una tendencia de deterioro respecto al segundo semestre de 2024. En ese período se produjo una desconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), ocurrida entre los días 14 y 15 de marzo, como consecuencia de una avería en la subestación del Diezmero, en La Habana, que provocó una pérdida considerable de generación en la zona occidental del país.

El gráfico 3 ilustra el incremento de la afectación máxima diaria, que pasó de promediar cerca de 1 400 MW en los primeros dos meses del año a más de 1 600 MW en los últimos dos, lo cual representa aproximadamente el 77 % de la capacidad disponible de generación en las centrales termoeléctricas (CTE). En paralelo, las afectaciones por falta de combustible también aumentaron, al pasar de un promedio bimensual de 365 MW a 618 MW, representando cerca de un tercio de la afectación máxima diaria.




Gráfico 3. Demanda máxima diaria (para días seleccionados de cada mes, en MW). Fuente: elaboración propia a partir de Cubadebate, 1 de enero-1 de julio de 2025.

De las 16 unidades en operación en las CTE, en promedio más del 15 % ha estado fuera de servicio por averías, y un 27 % en mantenimiento. Esto ha implicado la pérdida sostenida de alrededor del 43 % de la capacidad de generación total disponible, lo que ha afectado seriamente tanto las actividades productivas como la vida cotidiana de la población.

La demanda máxima de electricidad muestra un crecimiento respecto al primer semestre de 2024 (ver gráfico 4), impulsada por el aumento en la adquisición de electrodomésticos y la insuficiencia en el suministro de gas licuado —fundamentalmente por limitaciones financieras para su importación—, que obliga al uso de electricidad para la cocción de alimentos (Perera Robbio, 2025). Las autoridades del Ministerio de Energía y Minas han reiterado la prioridad que reviste la recuperación del SEN y han identificado como acciones estratégicas: realizar mantenimientos clave —incluido el de la CTE Antonio Guiteras—, recuperar en lo posible la capacidad de generación distribuida y avanzar en la incorporación de fuentes renovables de energía (FRE), especialmente la eólica y la solar fotovoltaica (Cubadebate, 2025b).

En cuanto a esta última, durante el primer semestre sincronizaron con el SEN 22 parques solares de los 55 previstos para el año, con una capacidad proyectada de generación de 1 200 MW. Actualmente, los parques en funcionamiento aportan 481 MW, para una participación de las FRE del 6,4 % en la matriz energética nacional (Fariñas Acosta et al., 2025b; Perera Robbio, 2025; Cubadebate 2025f).


Gráfico 4. Afectación máxima diaria (en MW), 1 de enero al 30 de junio de 2025. Fuente: elaboración propia partir de Cubadebate, 1 de enero -1 de julio de 2025.

Durante la sesión de la ANPP del 17 de julio de 2025, se puso énfasis en incrementar la producción doméstica de crudo, destinada en su mayor parte a la generación eléctrica (Fuentes et al., 2025). El 20 de junio se anunció la extracción del primer millón de tone- ladas de petróleo en 2025 (Cubadebate, 2025k). Este volumen, sin embargo, dista de los niveles históricos: en 2011 Cuba producía tres millones de toneladas, cifra que cayó a 2,4 millones entre 2021 y 2022, reflejo del impacto prolongado de la crisis económica.

En el plano de la exploración, la compañía australiana Melbana Energy —socia bajo un contrato de riesgo— reportó en mayo el hallazgo de un reservorio de crudo menos denso en uno de los pozos perforados en el cinturón norte cubano, cuyas potencialidades aún están en evaluación (Cubadebate, 2025h).

Paralelamente, se ha implementado una nueva forma de comercialización de la gasolina que combina digitalización y segmentación (Cubadebate, 2025h). La introducción de la aplicación móvil Ticket permite organizar las ventas por tipo de usuario (estatal, privado y en USD en servicentros seleccionados) y enfrentar parcialmente la escasez (ver gráfico 5).


Gráfico 5. Proceso de compra de gasolina en Cuba usando la APK Ticket. Fuente: elaboración con Copilot.

Transporte: entre la contracción y la búsqueda de soluciones

Según datos de la ONEI (ONEI, 2025b), durante el primer trimestre de 2025 se registró una disminución en los servicios de transporte de pasajeros y de carga, en compara- ción con igual período de 2024. En el caso de la transportación de pasajeros, la caída fue del 4 %. Esta tendencia afectó a todos los medios convencionales, con excepción de los ómnibus escolares, y fue muy pronunciada en los ómnibus de uso público, que transportaron 13,7 mil pasajeros menos, para un descenso del 23 %. Como resultado, la participación de los medios convencionales en el total de pasajeros transportados descendió de 55 % a 49 % entre los primeros trimestres de 2024 y 2025, respectivamente. Aunque los medios alternativos aumentaron en 8,5 mil pasajeros, este incremento no logró compensar completamente la caída de los medios convencionales. De este modo, los medios no convencionales pasaron a representar el 51 % del total de pasajeros transportados, frente al 45 % en igual período del año anterior. Este cambio estructural en la matriz de transportación, combinado con la menor disponibilidad de servicios, continúa ejerciendo presión al alza sobre los precios del transporte .

En cuanto al transporte de carga, se produjo una disminución de más de 660 mil toneladas, atribuida principalmente al descenso en el transporte por ferrocarril y por carretera. No obstante, el transporte marítimo registró un crecimiento de 285 mil toneladas, lo que constituye una tendencia positiva, considerando que este medio es reconocido por su eficiencia energética y su menor costo por tonelada transportada.

Frente a este panorama, se ejecutan diversas acciones para recuperar y modernizar el sistema de transporte (Agenda Económica, 2025d; Cubadebate, 2025m, 2025l, 2025j, 2025z). En La Habana se reincorporaron 70 ómnibus públicos, a partir de la adquisición de piezas para su reparación. Se implementa un proyecto con China que combina un donativo de ese país con fondos estatales, destinado a la recuperación de 100 ómnibus, de los cuales 20 deberán entrar en funcionamiento en el último trimestre del año (Cubadebate, 2025a). Se avanza en la generalización de los servicios ruteros con triciclos eléctricos, ya en funcionamiento en La Habana y otras ciudades del país, y se prevé incorporar 150 unidades más en el segundo semestre. Se ejecuta un proyecto de instalación de fuentes renovables de energía con acumulación, para garantizar el respaldo energético de los vehículos eléctricos sin depender del SEN. Se incorporarán 100 nuevos microbuses, que operarán en las provincias de mayor densidad de tráfico urbano. Se continúa desarrollando el servicio de ecomóviles (microbuses eléctricos de carga adaptados para el transporte de hasta 11 pasajeros), con un incremento de 28 a 50 unidades en Sancti Spíritus y su extensión a otras localidades del país. Además, se ha adquirido un volumen adicional de neumáticos, baterías y otros insumos para las empresas provinciales de transporte y otros prestadores del servicio.

En cuanto al transporte ferroviario, se revitalizan los servicios locales en varias pro- vincias del centro y oriente, gracias a la incorporación de nuevos ferrobuses y la recu- peración de coches-motores. También se reactivan los trenes de verano a Expocuba y a las Playas del Este de La Habana, y se trabaja en la rehabilitación del histórico tren de Hershey. En el ámbito marítimo, se incorporó un nuevo catamarán para la ruta Batabanó–Isla de la Juventud. Por vía aérea, se restablecieron vuelos compartidos con aerolíneas extranjeras que conectan La Habana con Holguín, Camagüey, Santiago de Cuba y Nueva Gerona.

El financiamiento en divisas de muchas de estas acciones se respalda con el Fondo para el Desarrollo y Sostenibilidad del Transporte Público (Agenda Económica, 2025d; Cubadebate, 2025j y 2025l), nutrido desde inicios de 2025 con la recaudación proveniente de la comercialización de vehículos de motor, remolques y semirremolques (Agenda Económica, 2025d). Asimismo, desde el 10 de febrero se incrementó la tasa de peaje, con el objetivo de captar recursos para el mantenimiento y modernización de los viales (Cubadebate, 2025i).

Turismo: lejos de la recuperación

La información publicada por la ONEI para el primer trimestre de 2025 confirma una contracción de todos los indicadores del turismo internacional con respecto a igual período de 2024. El número de visitantes descendió un 29,3 %, los ingresos un 21,5 % y la ocupación un 32,6 %, situándose esta última en apenas 24,1 %, frente al 35,5 % registrado en el primer trimestre del año anterior. Ya en el informe de cierre de 2024 se advertía que, si el alza de precios en el sector no se correspondía con una percepción clara de mayor valor por parte del turista, esto podría impactar negativamente en los ingresos futuros. La persistencia de esta disociación puede estar influyendo en la reducción de los arribos, junto con campañas de descrédito internacional sobre el destino Cuba, especialmente en Europa, un mercado clave (Fariñas Acosta et al., 2025b).

Los datos disponibles para los visitantes hasta mayo (ONEI, 2025c; ver gráfico 6) muestran que los arribos fueron inferiores a los de 2024 en todos los meses, y en mayo se aproximaron incluso a los niveles de 2022. Entre enero y mayo de 2025, los visitantes disminuyeron en un 26,6 % respecto al año anterior. Esto representa solo el 40 % de los arribos previos a la pandemia, cuando en ese mismo período entre 2017 y 2019 se registraban entre 2,1 y 2,3 millones de turistas; en 2025, apenas se alcanzaron 862 mil visitantes (ver gráfico 7).



Gráfico 6. Visitantes internacionales por meses, enero-mayo. Fuente: elaboración propia a partir de ONEI, Arribo de viajeros. Visitantes internacionales. Información preliminar (varios años).



Gráfico 7. Visitantes internacionales enero-mayo, 2017-2025. Fuente: elaboración propia a partir de ONEI, Arribo de viajeros. Visitantes internacionales. Información preliminar (varios años).

Los principales emisores siguen siendo, en orden: Canadá, Estados Unidos, Federación Rusa, México, Alemania, Francia, Argentina, España, Italia y la comunidad cubana en el exterior. Estos diez orígenes agrupan el 83,1 % del total de visitantes. Sin embargo, varios de ellos registraron caídas por encima del promedio general: Rusia (con un descenso del 45,4 %), Alemania (33 %), Canadá (28,5 %) y Francia (26,8 %).

En la sesión del 16 de julio de la ANPP se confirmó que en el primer semestre los visitantes internacionales apenas superaron el millón, equivalentes al 71 % de los recibidos en 2024. Los turistas-días y los ingresos alcanzaron el 75 % y el 82 % de los niveles del año anterior, respectivamente. Entre las causas de este desempeño se mencionó la cancelación de operaciones aéreas, las campañas de descrédito internacional contra Cuba y las dificultades con el abastecimiento de insumos, que afectan la calidad y estabilidad de los servicios. A esto se pudiera agregar un déficit considerable de la fuerza de trabajo en el sector y la calidad de esta, unido a la reducción y el deterioro de las actividades extrahoteleras, sobre todo en comparación con mercados que ofrecen los mismos destinos en la región del Caribe. A pesar del contexto desfavorable, algunas instalaciones turísticas obtuvieron reconocimientos internacionales (Agenda Económica, 2025a).

Con vistas al segundo semestre, se han adoptado medidas para facilitar el flujo de visitantes y promover el destino Cuba. Entre ellas destacan la introducción de la visa electrónica, el impulso al turismo ecológico y corporativo, el incremento de vuelos internacionales (incluyendo nuevas rutas con Iberojet, World2Fly, Air Europa y compañías alemanas), la celebración de la Feria Internacional de Turismo (FITCuba) 2025 con China como país invitado, y la participación en la feria Tourism Plus Shanghai 2025 para consolidar vínculos con el mercado asiático (Agenda Económica, 2025b y 2025c; Fonseca y Padrón, 2025a y 2025b; Prensa Latina, 2025).

En FITCuba se presentó una estrategia de recuperación centrada en la actualización del marco normativo para la inversión extranjera, la apertura a nuevos negocios vinculados a inmuebles turísticos, el uso de divisas extranjeras y medios de pago internacionales, la flexibilización de la gestión empresarial, la diversificación del producto turístico, la incorporación de energías limpias, la mejora de los sistemas de incentivos y formación del personal, y la creación de Zonas Económicas Turísticas Especiales con incentivos específicos (Prensa Latina, 2025).

Durante la Comisión conjunta de Atención a los Servicios y Agroalimentaria del Parlamento, se plantearon como principales obstáculos al desarrollo del sector: el bloqueo de Estados Unidos, el desabastecimiento de insumos, los bajos pagos y deudas acumuladas con suministradores nacionales —especialmente del sector agropecuario—. El Primer Ministro refirió que “este ha sido el peor momento desde el derrumbe de las Torres Gemelas en 2001, sin contar el período pandémico” (en Héctor y Padrón, 2025). Además, la inspección parlamentaria a los servicios aeroportuarios reveló deficiencias críticas: problemas en el abastecimiento de agua, higiene deficiente, falta de insumos en instalaciones sanitarias, baja calidad en áreas VIP, y demoras en migración y aduana.

En respuesta, durante la sesión ordinaria de la ANPP de julio de 2025 se anunciaron medidas para revertir esta contracción, incluyendo nuevas operaciones con siete aerolíneas, mejoras en los abastecimientos e infraestructura hotelera, aeroportuaria y vial, y nuevos modelos de negocios en la gestión turística (Fariñas Acosta et al., 2025a).

CONTINUARÁ

sábado, 27 de septiembre de 2025

REPORTE SOBRE ECONOMÍA CUBANA Enero-Junio 2025 3RA EDICIÓN- (II)

II. POLITICA ECONOMICA

TENDENCIAS DE LA POLÍTICA ECONÓMICA

Un semestre difícil

Los resultados de la economía en los primeros seis meses del año 2025 confirman la insuficiencia del actual Programa de Gobierno y de las políticas implementadas para reactivar el aparato productivo nacional. La contención del déficit fiscal y del ritmo de crecimiento de la inflación son resultados positivos, pero no han logrado estimular al sector productivo, en un contexto marcado por severas restricciones materiales, financieras e institucionales, y en un complejo escenario internacional.

El Programa de Gobierno 2025 establece diez objetivos generales. Estos incluyen: avanzar en la implementación del programa de estabilización macroeconómica; incrementar y diversificar los ingresos externos; aumentar la producción nacional con énfasis en los alimentos; avanzar en el redimensionamiento y desarrollo de la empresa estatal socialista y los actores económicos no estatales; perfeccionar la gestión estratégica del desarrollo territorial; mejorar la gestión de gobierno; consolidar las políticas sociales con foco en la protección de sectores vulnerables; prevenir y reducir el delito, la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales; recuperar el Sistema Electroenergético Nacional (SEN); y gestionar ciencia, innovación, comunicación social y transformación digital para el desarrollo y la mejora de la gestión gubernamental (Puig Meneses, 2025).

Estos objetivos se estructuran en 87 metas específicas, más de 240 acciones y alrededor de 230 indicadores, cuya divulgación pública está prevista para septiembre del presente año. La política económica, en consecuencia, continuará enmarcándose en estos lineamientos.

En la última sesión de la ANPP, el pasado mes de julio, se anunciaron medidas que, dependiendo de su aplicación concreta, podrían tener efectos positivos en la reactivación productiva. Entre ellas se encuentran la aprobación selectiva de operaciones de swap y negocios asociados a inmuebles; el impulso a nuevas modalidades de negocios entre empresas estatales y actores no estatales; el ordenamiento de las operaciones de comercio exterior vinculadas a las formas de gestión no estatales. Se planteó también la implementación de un nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de divisas; la transformación del mercado cambiario oficial; y la puesta en funcionamiento completa de los esquemas de financiamiento. Asimismo, se anunció el perfeccionamiento de los mecanismos para el control de precios altos, la aplicación de nuevas medidas para dinamizar la inversión extranjera y la aplicación de un tipo de cambio flotante para las remesas, junto con acciones destinadas a facilitar su incremento.

En esencia, es constatable que la política económica mantiene las mismas tendencias observadas en el año anterior: prioridad al objetivo recaudatorio para reducir el desequilibrio fiscal; uso del control de precios como principal herramienta de contención inflacionaria; medidas débiles de estímulo productivo; presencia de barreras burocráticas que limitan la expansión de las formas no estatales —especialmente las MIPYMES—; postergación de la reforma de la empresa estatal y dilación en la implementación de un mercado cambiario funcional.

Las proyecciones de trabajo para el segundo semestre refuerzan esta evaluación y evidencian la magnitud del esfuerzo necesario, al tiempo que suscitan dudas sobre la viabilidad de su cumplimiento. Está prevista la implementación de un nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de divisas; la transformación del mercado cambiario oficial; y la puesta en funcionamiento completa de los esquemas de financiamiento. También se plantea el perfeccionamiento de los mecanismos para el control de precios altos, la aplicación de nuevas medidas para dinamizar la inversión extranjera y el establecimiento de una tasa de cambio para las remesas, junto con acciones destinadas a facilitar su incremento.

Además, se ha anunciado que se impulsarán políticas para fomentar las exportaciones de servicios informáticos y del sector del conocimiento; se implementará el ordenamiento del comercio electrónico con pagos desde el exterior; y se buscará incrementar la producción de alimentos en función de las capacidades productivas. En esta línea, se desarrollará el proceso de contratación con las formas productivas para 2026, se concluirán los balances municipales de alimentos, se incrementará la siembra de caña y se garantizará la preparación de la próxima zafra, junto con el fortalecimiento de los contratos de producción cooperada.

Finalmente, se prevé la presentación al Consejo de Estado del proyecto para la constitución del Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales y la aplicación de las transformaciones previstas para el perfeccionamiento del sistema empresarial estatal (MINREX, 2025). Lograr la integralidad necesaria seguirá siendo un reto estructural para el Programa de Gobierno, el cual dispone de márgenes de maniobra muy limitados frente a la profundidad y el alcance de los problemas económicos acumulados.


CONTINUARÀ...

viernes, 26 de septiembre de 2025

Mercado en la Agricultura. Propuesta de como organizarlo.

Por Joaquín Benavides Rodríguez* 

Leyendo un reporte del Periódico el Invasor sobre una reunión presidida por el Viceprimer Ministro Tapia Fonseca y el Ministro de la Agricultura, en Ciego de Ávila, sobre como elaborar los Planes en la Agricultura, me decido a sugerirles a ambos compañeros, que no pierdan el tiempo. No es con los viejos métodos de planificación que van a lograr que los agricultores cubanos comiencen a producir alimentos y abastecer los mercados. Ya nadie en el mundo gestiona la agricultura como los mencionados funcionarios pretenden. Y en Cuba, también, esa época paso. 

En la agricultura, al menos, les sugiero, cambiar la planificación burocrática por el Mercado. Y no el Libre Mercado, que introduce el caos y el desorden. Habrá que aprender a poner frente a frente a los productores con los que van a comprar la producción y con el Banco participando como financista. ¿A qué precios? A los que el que compra esté dispuesto a pagar y el banco este en disposición de financiar. Ahí habría Planificación, pero no burocrática, sino Comercial y Financiera. Súmese todo lo que el Comercio está dispuesto a comprar y el Banco a financiar, Y se tendrá el Plan de Producción agrícola, por surtidos de productos de cada lugar. El Banco es el Planificador. Desde abajo. El productor agropecuario, sea estatal, privado o cooperativo, produciría para el mercado y cobraría a la entrega del producto, cuyo monto se depositaria en su cuenta bancaria. El Estado, representado por el municipio, debería ser el organizador de la concurrencia y el banco el financista, que le garantizaría al productor el cobro a la entrega. 

Tengo ahora 89 años, pero me recuerdo perfectamente como entre 1959 y 1962, en esa época era dirigente político y director de la emisora Radio 26 en Matanzas, el Banco Nacional de Cuba, que era el Banco Central de entonces, llevo a cabo una importante inversión en instalaciones bancarias en todas las zonas agrícolas del País. Coincidía con la Reforma agraria y el comienzo del programa de creación de cooperativas agropecuarias. También recuerdo como el Banco comenzó un proceso urgente de contratación de ingenieros y técnicos en agronomía. El Banco financiaba con créditos, la producción agrícola. Con el tiempo esa concepción fue sustituida por ACOPIO, que con financiamiento del Presupuesto asumió la función burocrática de imponerle los precios a los productores. Como el Presupuesto financia también el Consumo social gratuito, incluido la salud y la educación, su interés no ha sido nunca estimular la producción agrícola, sino que los precios de compra de productos de amplio consumo se ajusten a los intereses del Presupuesto. Y los intereses del Presupuesto del Estado no siempre coinciden con los del mercado. No debería ser así, pero ocurre porque las autoridades presupuestarias tienden a pensar más en recaudar y restringir el gasto y menos en producir, aunque esas producciones sustituyan importaciones. 

Para introducir el mercado en la agricultura socialista, en nuestras condiciones, con una burocracia tan ineficiente y con tendencia a la corrupción, debe ser el Banco, en mi opinión, quien financie la producción agropecuaria a través del crédito. Y el crédito bancario aplicado a la producción agropecuaria, en cada municipio, debe procurar y lograr, que como tendencia, se incremente la producción, la productividad agrícola y disminuyan los costos, y por supuesto los precios de la población tiendan a disminuir en el mediano plazo. 

En cada municipio con producción agropecuaria debería crearse una empresa comercial, no monopólica, cuyo objeto social le permita comprarle a los productores agropecuarios, sean estatales, privados o cooperativos, para a su vez, venderles productos beneficiados y al por mayor, a las empresas comerciales mayoristas, y también a las empresas industriales de la industria alimentaria. El Gobierno municipal coordinaría con el Banco Central para que una unidad bancaria especializada en crédito agrícola participe en el proceso de concurrencia, con créditos a los productores agropecuarios y con financiamientos a las empresas comerciales mayoristas y a las empresas industriales de la industria alimentaria. 

Como la empresa comercial municipal seria no monopólica, el sector privado (Mipymes con licencia comercial) podrían participar en la concurrencia, pero sin posibilidades de beneficiarse del crédito del banco estatal. Tendrían que gestionar financiamientos de la banca no estatal.

Las empresas comerciales municipales y la unidad bancaria municipal de crédito agrícola, serian la fuente informativa para el Órgano de Planificación del territorio, que se encargaría, a su vez, de suministrar la información que corresponda a todos los Organismos del Gobierno Central. El Órgano de Estadística del Municipio sería el encargado de recibir la información de las Mipymes con licencia comercial para suministrarla al Órgano Municipal de Planificación y al Organismo de Estadística Central. 

Habría que cuidar que no se utilicen las tierras destinadas a la siembra y cultivo de la caña de azúcar y que se dediquen para viandas y hortalizas. La caña de azúcar es la materia prima del azúcar, una de nuestras principales exportaciones. Tenemos mucha tierra para producir alimentos sin necesidad de afectar las de la caña de azúcar. 

La introducción del Mercado en el proceso de producción y comercialización en la agricultura, debe conducir en el corto plazo, a un incremento de los precios de los alimentos. En el mediano plazo, seis meses a 1 año, deben estabilizarse. Pero habría que garantizar que desde la primera etapa la población menos favorecida, que pudiera ascender entre 2 a 3 millones de personas, no carezcan del dinero suficiente para adquirir los alimentos que produzca la agricultura cubana. Seria el momento de apostar a fondo a la eliminación paulatina del subsidio a las importaciones alimenticias, por el subsidio a las personas físicas vulnerables económicamente, mientras se dedican los recursos suficientes a financiar la producción nacional de alimentos por todas las vías posibles. No significaría no importar alimentos, pero cuidando que sus precios no compitan ventajosamente con la producción nacional. Sería necesario proteger fuertemente la producción nacional de alimentos, incluyendo la leche y la carne, que deberían beneficiarse con buenos precios de compra en los mercados municipales a los productores agropecuarios. 

La Tasa de cambio oficial que se establezca, como parte de esta política de introducción del mercado en la agricultura, debe favorecer las exportaciones agropecuarias y de la industria azucarera y a las producciones de la agricultura y la industria alimentaria cubana que sustituyan importaciones. Debe facilitar también la recuperación de las inversiones en hoteles para el turismo y el incremento de su rentabilidad. Bastaría que los hoteles y el MINTUR calcularan el precio en moneda nacional CUP de  las habitaciones de cada hotel para que los trabajadores cubanos, incluyendo los agropecuarios y campesinos pudieran pasar sus vacaciones en cualquiera de los hoteles destinados al Turismo. Tendría un efecto económico importante, no solo para el turismo, también para la recuperación de la inversión realizada en esa rama. 

La introducción del Mercado en la Agricultura cubana, tendría que ir acompañada, inexcusablemente, con una Reforma Salarial en la economía y los servicios que hagan posible que los trabajadores estatales de la salud y la educación perciban salarios de acuerdo a su alta responsabilidad social. Asimismo, para los obreros de las ramas decisivas para la economía nacional. En general los salarios de los trabajadores de las empresas propiedad del Estado deberían estar relacionados con la importancia de las producciones para la exportación, principalmente a los países BRICS y el mercado nacional que produzca para el Turismo y sustituya importaciones. 

El esquema que propongo para introducir el mercado en la agricultura cubana va a incorporar en poco tiempo, una importante liquidez en manos de los productores agropecuarios, estatales, privados y cooperativos. Como el esquema concibe que para entonces el banco haya establecido una tasa de cambio oficial, se debe evitar que surja y se desarrolle la tendencia a importar maquinaria, equipos y productos que se puedan producir en el País por la industria, por instalaciones existentes o por inversiones que puedan realizar y ejecutar a mediano plazo. La propuesta supone que la introducción del mercado en la agricultura cree las condiciones para que la industria nacional se convierta en el proveedor de maquinaria e insumos de la agricultura de calidad, en moneda nacional y a precios competitivos. Ello le permitiría además a la industria, establecer alianzas con productores de maquinarias e insumos agrícolas de los Países BRICS para producirlos en Cuba para su introducción en la agricultura cubana y eventualmente exportarlos hacia el área. Este esquema debe facilitar asimismo que la industria alimentaria estatal y también la privada, procesen y desarrollen producciones a partir de la agricultura que puedan llegar a convertirse en fondos exportables. 

El esquema que contiene la propuesta, permitiría mayor desarrollo. Prefiero, no obstante, dejarla en este punto. Están expuestos los elementos principales, que en mi opinión, debe contener, con sentido práctico, la introducción del mercado en la economía cubana, principal solución que tendría, a mediano plazo, la alimentación de la mayoría de la población, y que significaría, sin duda, el despegue de la economía cubana. 

Invito al debate público de esta propuesta.

 

Septiembre 26/2025

*Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.

“Economía Cubana: problemas actuales y alternativas de política” (VIDEO)


REPORTE SOBRE ECONOMÍA CUBANA Enero-Junio 2025 3RA EDICIÓN- (I)

 RESUMEN EJECUTIVO

La economía cubana durante el primer semestre de 2025 continúa mostrando un desempeño frágil. El contexto general se caracteriza por una recesión persistente y la ausencia de señales claras de recuperación. La postergación de reformas estructurales claves —como la transformación del mercado cambiario, la aprobación de una Ley de Empresas y la reestructuración de la empresa estatal— agrava los desequilibrios. A ello se suma un entorno internacional adverso, condicionado por sanciones de Estados Unidos, tensiones comerciales y conflictos bélicos. Aunque se han abierto espacios de cooperación con los BRICS, la Unión Económica Euroasiática y la Unión Europea, estas oportunidades aún no se traducen en beneficios tangibles para la economía nacional.

En materia de política económica, el Programa de Gobierno 2025 definió diez objetivos, 87 metas y más de 240 acciones, pero la implementación ha sido lenta y fragmentada. La reducción del déficit fiscal y la moderación de la inflación representan logros parciales, aunque sin efectos visibles en la reactivación productiva. Se anunciaron medidas como la transformación del mercado cambiario, la creación de un nuevo mecanismo de gestión de divisas y el fomento de la inversión extranjera, además del perfeccionamiento del sistema empresarial estatal y los encadenamientos con actores no estatales. Sin embargo, la política mantiene un sesgo hacia el control de precios y la recaudación fiscal, con escasos incentivos productivos y barreras que frenan a las MIPYMES.

El crecimiento económico sigue siendo el mayor desafío: el PIB se contrajo un -1,1 % en 2024 y la CEPAL proyecta para 2025 una nueva caída del -1,5 %. Sectores clave como el turismo, la energía y la producción de alimentos se mantienen deprimidos. El turismo registró una contracción del 29 % en visitantes y del 21,5 % en ingresos en el primer semestre, mientras la industria alimentaria incumplió entre 30 % y 50 % de sus metas y el sistema eléctrico opera con apagones frecuentes y pérdida de capacidad de generación. El esquema de estabilización aplicado —centrado en el anclaje salarial, cambiario y fiscal— contribuye a reducir desequilibrios, pero también limita la demanda interna y prolonga el estancamiento.

La situación del sector empresarial muestra una clara dualidad. Las formas de gestión no estatal han ganado protagonismo: en 2024 sus ventas minoristas superaron a las estatales, las exportaciones de MIPYMES crecieron 30 % y las importaciones 34 %. Sin embargo, la aprobación de nuevas empresas cayó 47 % frente a 2022 y persisten trabas regulatorias que dificultan su consolidación. En contraste, la empresa estatal socialista continúa en deterioro, con caídas en producción, empleo y utilidades, y solo un 1,1 % de sus entidades alcanzan ganancias significativas. Aun con propuestas legislativas en debate, la falta de una Ley de Empresas limita el impulso de un marco moderno que di- namice este tejido productivo.

A nivel sectorial se consolida el estado crítico que atraviesan las principales ramas de actividad. En la agricultura se lograron incrementos en el arroz, la leche y las hortalizas, pero caídas en el frijol y el maíz mantienen la dependencia de importaciones y presio- nan la inflación alimentaria. El sector energético enfrenta una pérdida del 43 % de la capacidad de generación disponible y apagones frecuentes, pese al avance parcial en fuentes renovables, que solo aportan un 6,4 % a la matriz energética. En transporte se registró una caída del 4 % en pasajeros y de 660 mil toneladas en carga, aunque con algunos avances en la recuperación de ómnibus y trenes. El turismo, lejos de recuperarse, muestra cifras alarmantes: apenas un millón de visitantes en el semestre, lo que representa un 29 % menos que en 2024 y apenas el 40 % de los niveles prepandemia.

En el sector externo, las exportaciones se redujeron un 7 % respecto a 2024: el tabaco mostró un mejor desempeño, pero el níquel y el azúcar sufrieron caídas asociadas a problemas productivos y a la baja de precios internacionales. Aunque la relación de intercambio mejoró levemente gracias a la reducción de los precios de importación, el país enfrenta una deuda externa elevada, estimada en 29,8 mil millones USD en 2024. Las renegociaciones con el Club de París, Rusia y España han permitido reordenamientos, pero sin disminuir el monto total, lo que restringe la liquidez y la capacidad de atraer financiamiento e inversión extranjera.

El balance fiscal, monetario y cambiario refleja tensiones mixtas. En 2024 el déficit fiscal cerró en 6,5 % del PIB, primera reducción en cinco años, y en la primera mitad de 2025 apenas alcanzó el 21 % del plan anual. La inflación se moderó hasta un 14,7 % interanual en junio, frente al 30,8 % del año anterior, gracias a la disciplina fiscal, los controles de precios y una menor depreciación del tipo de cambio informal. Sin embargo, los precios siguen siendo elevados y la creciente dolarización resta efectividad al peso cubano. El tipo de cambio informal pasó de 320 CUP/USD en diciembre de 2024 a 380 en junio de 2025 (20 % de depreciación), lo que confirma la necesidad de una reforma cambiaria integral aún pendiente.

Finalmente, la dinámica social refleja profundas distorsiones laborales y salariales. La tasa de participación económica fue de apenas 49,9 %, muy por debajo del promedio regional, con una brecha de género notable: 61,8 % en hombres frente a 36,8 % en mujeres. La informalidad alcanza al 20 % de los ocupados, mientras el salario estatal prome- dio (7 264 CUP) contrasta con los ingresos de las MIPYMES (cerca de 35 000 CUP). A pesar de que el 71 % del presupuesto se destina a educación, salud y asistencia social, los servicios continúan deteriorándose, y el poder adquisitivo de salarios y pensiones permanece rezagado frente a la inflación acumulada. Estas tensiones refuerzan desigualdades, alimentan el descontento social y sostienen la presión migratoria, aunque esta última se ha desacelerado en los meses recientes.

INTRODUCCION

El comportamiento de la economía cubana durante el primer semestre de 2025 refuerza la tendencia negativa de los últimos años, tanto en los principales indicadores económicos como en las necesarias señales de cambio. La procrastinación de las reformas en su correcta medida y secuencia constituye un factor acentuador de los magros resultados económicos.

Los complejos procesos políticos que vive la región a partir de dinámicas internas propias, si bien han permitido mantener un flujo de intercambio básico y garantizar niveles de abastecimiento esenciales, no arrojan aún los resultados esperados. Los avances con el grupo de los BRICS, el Consejo Económico Euroasiático y la Unión Europea se constituyen en fortalezas políticas, pero aún no se traducen en beneficios económicos. Lo anterior va acompañado de enormes barreras al comercio y el desempeño de la economía, provocadas por el conjunto de sanciones más efectivo y variado del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, que de forma colateral —mediante su arremetida arancelaria y su política externa— afecta a los principales socios comerciales del país y, por consiguiente, a la economía nacional.

El manejo de la política económica continuó un comportamiento improvisado y desligado de un curso coherente y explícito que responda a las más urgentes necesidades de cambio. La atención a las ilegalidades, el control, la recaudación y la inmóvil liberación de las fuerzas productivas se mantienen como derroteros para una supuesta recuperación, que demanda de una visión más proactiva y socioeconómicamente racional que reaccionaria. Elementos claves como la transformación del mercado cambiario, la Ley de Empresas y la tan postergada restructuración de la empresa estatal no estuvieron presentes en los primeros seis meses del año.

La interpretación de resultados muy discretos y técnicamente discutidos sobre el desempeño del presupuesto del Estado, muestra una visión no tan cercana a las recomendaciones de política para alcanzar los niveles de crecimiento necesarios. En el informe sobre el estado de la economía de mitad de año no se conoce la tendencia del PIB, mientras que las señales emitidas por los principales sectores no son las más halagüeñas. Una zafra azucarera muy por debajo del promedio histórico y lejana de lo planificado, un sector del turismo que lejos de recuperarse muestra una franca caída, y la muy compleja situación electroenergética del país, unidos al estado de los portadores energéticos, no contribuyen al mejoramiento.

A pesar de un gasto significativo en la esfera social por parte del Estado, no se observan cambios positivos en los niveles de deterioro de la calidad de los servicios de salud y educación. La profundización de la brecha social se hace más evidente y empuja con fuerza al descontento y la emigración que, aunque se desacelera, sigue siendo relevan- te. El acceso a los alimentos básicos —los niveles productivos de estos— sigue siendo un reto diario para la familia cubana, al tiempo que los niveles de inflación —aunque desacelerados— continúan afectando la composición de la cesta de consumo.

Contradictoriamente a la participación en el comercio minorista, donde el sector no estatal por primera vez asume el liderazgo, el ritmo de aprobación de empresas privadas nacionales ha disminuido considerablemente, así como se ha burocratizado y complejizado el mecanismo para tal proceso. Los incentivos y políticas enfocadas en las principales necesidades productivas aún no aparecen en el panorama a corto plazo.

Las perspectivas para el próximo semestre dependerán mucho de lo anunciado en el último período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), donde 240 acciones de política económica están proyectadas —pero no claramente identificadas—, entre ellas, la muy esperada transformación del mercado cambiario y los esquemas de asignación de divisas. Poco a poco van avanzando estrategias positivas como la aprobación del swap de deuda y su utilización con socios fundamentales, como fue alcanzado con la Unión Europea. No obstante, un enfoque más agresivo, diversificado y moderno, sobre todo acelerador de cambios profundos, será imprescindible para revertir en los siguientes seis meses la dinámica de recesión que ha estado presente.

I. EL ESCENARIO INTERNACIONAL

Un escenario complejo y una fuerte política de hostilidad

El contexto internacional en el primer semestre de 2025 continúa siendo, en términos generales, desfavorable. Esta situación obedece principalmente a las crecientes tensiones comerciales que se derivadan de las amenazas, decisiones e incertidumbres generadas por la actual administración estadounidense en materia arancelaria, así como a los efectos prolongados de los conflictos bélicos en Ucrania y Medio Oriente.

Aunque Cuba mantiene un nivel muy limitado de comercio con los Estados Unidos debido al bloqueo económico, comercial y financiero, los efectos indirectos de este escenario internacional inciden en la economía nacional. Estos se manifiestan en el comportamiento adverso de los precios en los mercados internacionales y en la tendencia hacia un dólar estadounidense más débil.

A los impactos indirectos se suman los efectos directos de la política estadounidense hacia Cuba, que continúa ejerciendo una fuerte presión sobre el país. Tras la breve etapa de distensión impulsada por la administración de Barack Obama, la primera presidencia de Donald Trump introdujo un reforzamiento considerable del bloqueo mediante la aplicación de 243 nuevas sanciones, las cuales fueron mantenidas por la administración de Joe Biden. Entre las medidas adicionales implementadas por esta última destaca la exigencia de visado para ciudadanos europeos que hayan visitado Cuba, lo cual ha afectado significativamente a un segmento clave del turismo internacional hacia la isla, ya deteriorado desde el impacto inicial de la pandemia de COVID-19.

Durante los primeros meses de la nueva administración de Donald Trump, se intensificaron aún más las restricciones. Una de las primeras acciones fue reincorporar a Cuba a la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo —una decisión revertida brevemente por Biden—. Asimismo, se aprobó un nuevo memorándum presidencial sobre la política hacia Cuba que contempla: (1) nuevas restricciones y sanciones contra empresas del Grupo GAESA, vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias; (2) penalizaciones a empresas extranjeras que realicen operaciones comerciales o de inversión en la isla; (3) mayores limitaciones al envío de remesas —un flujo monetario esencial para la economía cubana, que ya en 2024 se había reducido en más de un 40 %; (4) controles más estrictos a ciudadanos estadounidenses que deseen viajar a Cuba, con la prohibición absoluta de viajes con fines turísticos y un riguroso escrutinio por parte de las autoridades; (5) reactivación del Título III de la Ley Helms-Burton, suspendido por administraciones anteriores, que permite la interposición de demandas en tribunales estadounidenses por reclamaciones sobre propiedades nacionalizadas tras el triunfo revolucionario, lo que representa un serio obstáculo adicional para la atracción de inversión extranjera.

A ello se suma una activa campaña diplomática y política, impulsada directamente por el actual Secretario de Estado, para obstaculizar la exportación de servicios médicos cubanos. Este sector constituye desde hace décadas una fuente fundamental de ingresos en divisas para el país. Si bien hasta la fecha el impacto de dicha campaña ha sido limitado, representa una amenaza latente para este importante rubro de exportación.

La inclusión de Cuba en la lista de países que apoyan el terrorismo no solo constituye una agresión simbólica a la dignidad del Estado cubano, sino que tiene consecuencias operativas concretas. Este señalamiento activa protocolos que imponen restricciones adicionales a las operaciones económicas, particularmente financieras, en los mercados internacionales. Entre otras implicaciones, impide el acceso al sistema SWIFT, lo cual dificulta severamente las transacciones bancarias internacionales, afectando tanto a empresas como a ciudadanos cubanos.

En contraste con este panorama adverso, se destacan algunos elementos positivos para Cuba durante el período analizado. En particular, la incorporación del país como socio de los BRICS, la renegociación de deuda con acreedores europeos y la firma de acuerdos sectoriales con países aliados como Rusia y China. A ello se suma una relación favorable con México, especialmente en el ámbito energético. Asimismo, Cuba cumple su quinto año como miembro observador de la Unión Económica Euroasiática, con la cual ha sostenido un intercambio económico relativamente más dinámico.

No obstante, las restricciones estructurales de la economía nacional —incluida la presión por el servicio de la deuda externa y el escaso avance de la reforma económica— limitan la capacidad del país para capitalizar plenamente su inserción en los BRICS y en la nueva arquitectura económica, comercial y financiera que ese bloque emergente promueve.

CONTINUARÁ

jueves, 25 de septiembre de 2025

Sociedad e ideales. Divagaciones después de un concierto.


En vez de imaginarnos como los nuevos judíos errantes, el pueblo de la maldita circunstancia del agua por todas partes, el elegido para pruebas supremas, podríamos empezar por ubicarnos en ese mundo del que somos parte, no excepción.






Hace unos días, sentado en la escalinata de la Universidad de La Habana, en espera del concierto de Silvio, me vino a la mente lo mucho que ha llovido desde que supe de él por primera vez.

Una amiga que enseñaba en el viejo Departamento de Filosofía de la UH, y colaboraba con la televisión, me había recomendado un programa que ponían los domingos por las tardes titulado “Mientras tanto”, y que conducía un joven trovador muy original y ajeno a los cantautores de moda.

Aunque me pareció entonces que carecía de lo que llaman “una buena voz”, sus letras tenían un raro élan poético; y decían cosas, más allá de penas y alegría. En un modo distinto al que se asociaba (y se asocia todavía) con “el gusto de los jóvenes”.

Versos como “hay un grupo que dice que lo haga reír/dicen que mi canción no es así, juvenil/que yo no me debiera poner a cantar/porque siempre estoy triste, muy triste”. O como “El insecto agonizaba/yo empezaba a canturrear/la canción más solitaria/que haya escrito sin llorar.” O con una actitud resuelta: “pero mientras tanto, yo tengo que hablar, tengo que vivir, tengo que decir lo que he de pensar…yo tengo que hablar, cantar y gritar/la vida, el amor, la guerra, el dolor”.

Además de estas letras a contracorriente, las melodías tenían una cierta magia, igual que su manera de entonarlas.

Un día, por allá por 1973 o 1974, siendo profesor de Literatura y jefe de Relaciones Internacionales en la Escuela de Lenguas Extranjeras, me tocó organizar una “actividad cultural” para conmemorar un aniversario de la Revolución de Octubre, o algo parecido. Recuerdo que estaban todos los profesores soviéticos, a quienes la directora quería agasajar especialmente. Lo que se me ocurrió fue invitar a Silvio, que ya era muy conocido, a cantar para nosotros.

A los jóvenes profesores nos encantaron sus interpretaciones esa noche. No estoy muy seguro de que lo fueran para todos los extranjeros, por la complejidad de sus letras y estilo peculiar, incluido lo que hoy llamaríamos su look.

Para nadie es un secreto que, en las universidades cubanas de la época, las melenas y las barbas no eran políticamente correctas, y más bien se asociaban con los hippies. Y aunque Silvio no tenía una cabellera o unas patillas frondosas, sus jeans desgastados y sus sandalias sin medias no les gustaron a la directora ni probablemente a los profes soviéticos.

Tampoco ese estilo suyo, y algunos de sus gustos musicales, se avenían con la imagen que por entonces promovían los medios. Su programa en la TV se había cancelado por desavenencias como esas. De ahí que hubiera decidido alejarse un tiempo, como tripulante del buque pesquero Playa Girón, a un largo viaje trasatlántico, donde siguió escribiendo y cantando para la marinería. Después de cuatro meses, regresó con un montón de canciones, entre las que quedaron “Ojalá”, “Resumen de noticias”, “Cuando digo futuro” y “Playa Girón”, dedicada a aquellos marinos del buque.

Un dirigente amigo mío dice que eso de “caer en desgracia” no se aplica aquí en Cuba. Y que los llamados “tronados” en realidad son sancionados o demovidos, término de la jerga política nuestra que ya reconoce como cubanismo la Real Academia.

A mí apenas me han “trasladado a otras funciones”, pero sí tengo una noción de lo que significa “caer en desgracia”, así que me vinieron a la mente, sentado en la escalinata de la UH la otra noche, aquellos años de ostracismo mediático que Silvio vivió, cuando solo Haydée Santamaría y Alfredo Guevara le ofrecieron amparo.

Luego de que Silvio leyera el fragmento de Martí donde dice que para ser libre hay que ser no solo culto, sino próspero; y sobre todo luego de haber declarado de entrada que había retornado a la Universidad de La Habana (tengo entendido que después de 20 años de ausencia) como un gesto hacia los estudiantes de la FEU, quienes hace poco protestaron contra el alza de las tarifas de Etecsa para datos móviles, compartiendo con la multitud literalmente apretujada en la escalinata coreando su nombre, ante un público que incluía a la plana mayor del gobierno, se me ocurrió que para Silvio haber “caído en desgracia” había contribuido a su integridad política y artística.

Y que en lugar de destilarla en resentimiento o ruptura, había acendrado en él sus convicciones personales, transformadas en canciones que han podido compartir las más diversas generaciones, clases sociales, culturas, gustos, posturas políticas, dentro y fuera de esta isla, como quienes las coreaban aquella noche.

Regresando a mi casa junto con mi hija, venía pensando en el significado de aquel encuentro entre un creador que se ha mantenido fiel a su estilo artístico renovador y a su identidad política, en medio de una sociedad cubana en crisis no solo económica, sino ideológica. Una sociedad que suele pintarse en una especie de derrumbe a cámara lenta, despedazada por polaridades y desgarramientos irremediables, carente de ideales y sumida en una especie de apagón espiritual.

Lo que vivimos esa noche no borró esa crisis y esas tensiones, naturalmente. Pero sí reveló que un estímulo genuino podía sacar a flote lo que tanta gente diferente, dentro y fuera de aquella compacta escalinata, comparte hoy como legado del cual enorgullecerse, valores que defender e ideales que reivindicar.

Separar lo estético en esas canciones y su contenido, como si en ellas se pudiera sentir solo la emoción de la melodía y no lo que dicen, es tan forzado como separar al artista de sus ideas y su ejemplo como cubano. Sería ignorar que parte de la admiración que aún despierta aquí y ahora tiene que ver con su ejemplo cívico, su coraje y, para decirlo con una frase muy controvertida, su continuidad renovada.

Por contraste, también este encuentro representaba un paréntesis de lucidez colectiva en torno a lo que nos une, en medio de una situación caracterizada por la confusión ideológica y el descreimiento. Un momento de claridad en medio de esa neblina, cuya desorientación tiene consecuencias más profundas que la crisis económica y los malestares cotidianos, porque no nos deja vernos.

En efecto, ahora que la cubanía se confunde con cubanidad, la identidad con la adhesión a ciertos hábitos de vida y consumo, el rostro de la nación se minimaliza en los amigos de la escuela y los seguidores de las redes, el futuro con un grupo demográfico indiferenciado llamado “los jóvenes”, las utopías individuales se aprecian por encima de las colectivas, la reflexión sobre la circunstancia desciende a telenovela, memes o realismo sucio, y la sociedad cubana se expande como una infusión de miseria y de silencio… En esta circunstancia, la recuperación del sentido de lo real y la vuelta a los ideales cobran un sentido particular.

Claro que siempre ha habido una brecha entre el concepto de república con todos y para el bien de todos y su ejercicio político y social en cada lugar y momento, entre el orden institucional de un Estado de derecho y el impulso vivo de una democracia radical, entre el estandarte de la igualdad y el acceso palpable al bienestar y la prosperidad de todos, entre el sentido de la patria y el arraigo adonde uno vive. Y a veces esa brecha rebasa la de la fosa de Bartlet. Aquí en esta ínsula y más para allá.

De esas brechas hablaba el Martí maduro, poniéndonos delante de un espejo, cuando en “Nuestra América” empezó precisamente por criticar al “aldeano vanidoso”, ese que “cree que su aldea es el mundo”. Da lo mismo si es el Vedado o Hialeah, Mantilla o Coral Gables.

Si uno mira al mundo circundante, tan globalizado como se dice, donde la patria se tiene por una idea anacrónica o evanescente, según algunos profetas, una especie de licuado transnacional, la nación a la que se pertenece sigue siendo un vínculo de fondo, que rebasa las fronteras, y resurge donde quiera.

En vez de imaginarnos como los nuevos judíos errantes, el pueblo de la maldita circunstancia del agua por todas partes, el elegido para pruebas supremas, podríamos empezar por ubicarnos en ese mundo del que somos parte, no excepción.

Si lo intentáramos, sería más probable que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos aprendieran que vivir en ese mundo no equivale a dejar atrás quiénes somos, donde quiera que “fijemos residencia”, porque esa patria sigue siendo una palpitación que nos vincula.

Por experiencia propia y por la de otros, he aprendido que no hay educación política y cívica como la de viajar. Entrar en contacto con otras culturas, no tan afines a la nuestra, o en absoluto afines. Lo saben quienes han ejercido como diplomáticos, marineros, corresponsales o cronistas de viajes, cooperantes civiles o militares, o han ido a estudiar y sobre todo a trabajar en alguna parte.

Lo que definitivamente transforma esa visión, lo que la dota de un ancla, es compartir la cotidianidad de quienes residen en otra parte, trabajar, entrando en relación con “los nativos”, y con los otros que llegan como nosotros, mirándose en esa multitud diversa y diferenciada donde uno intenta arraigarse, y donde la patria de origen, la que cada cual lleva (o no lleva) adentro, sigue siendo la única raíz y el tronco común, no importa dónde se esté.

Quiero terminar estas divagaciones suscitadas por Silvio, recordando que la patria de sus canciones no se reduce a un acta donde consta el amor que nos une, ni a una utopía colectiva que se intenta revivir, o a una sesión de sueños rotos que se reparan. Es también, y sobre todo, un espejo de nosotros mismos.

Una de las canciones que cantó en la escalinata dice precisamente que todos los nacidos en Cuba pueden llamarse cubanos, “aunque les guste la uva/más que el plátano manzano”. Aunque entre ellos haya que diferenciar al “cubano falsificado/y el cubano original/ el cubano insubordinado/y el cubano editorial”. Así como al “cubano de las sardinas” y el “cubano tiburón”.

La cubanía no consiste nada más en haber nacido aquí; ni compartir ideales requiere tampoco idealizarnos, parece decirnos Silvio.

No estaría mal recordarlo cada vez que tarareemos esos versos.