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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 14 de abril de 2025

La apuesta de Cuba por la inteligencia artificial para impulsar la economía: ¿Solución real o desafío tecnológico? (+ Video) ( Transcripción)

 


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Imagen ilustrativa. Foto: Royalty-free / Gettyimages.ru

Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 6 de abril de 2025

Dra. C. Marxlenin Pérez: Hola, ¿qué tal? Qué bueno volverle a saludar, Cuadrando la Caja. Una propuesta televisiva para debatir, cuestionar y llegar a consensos desde el socialismo cubano.

Soy Marxlenin Pérez y le doy la bienvenida a este cuadre diferente, muy diferente, porque hoy vamos a conversar sobre inteligencia artificial y economía en Cuba, y por eso le poníamos un título un poco provocativo a nuestro programa: Economía 4.0: ¿artificial o inteligente? Pues, si le cuadra el tema, acompáñenos.

Y para conversar sobre inteligencia artificial y economía en nuestro país, les doy la bienvenida por primera vez en nuestro estudio a tres integrantes que son expertos en este tema. Me refiero a la profesora titular, doctora en Ciencias Suilan Estévez, quien es la jefa del Departamento de Inteligencia Artificial y Sistemas Computacionales de la Universidad de La Habana. Bienvenida.

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Muchas gracias por la invitación.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Con nosotros, además, está el ingeniero y doctor en Ciencias Alain Garófalo, director de productos de la empresa Avangenio. Bienvenido.

Dr. C. Alain A. Garófalo Hernández: Gracias.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y Rubén, que está haciendo su doctorado, es el más joven, pero ya es un experto. Un especialista que lleva años trabajando la inteligencia artificial. Él es el ingeniero Rubén Sánchez, que también integra esta familia de Cuadrando la Caja.

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Un placer.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Pues, a ustedes tres les doy las gracias por aceptar la invitación. Los invito entonces a que veamos este material para cuadrar la caja.

Fragmento del Encuentro de Díaz-Canel con participantes en el Coloquio Patria. 

Dra. C. Marxlenin Pérez: Muy interesante comenzar con este material donde nuestro presidente y primer secretario, Díaz-Canel, está abordando el tema de la inteligencia artificial en el recién concluido Coloquio Patria, porque nos sirve como pie, como introducción, porque está poniendo sobre la mesa ya algunos componentes para el análisis. Aunque en nuestro programa vamos a tratar de que ese análisis tenga un enfoque sobre todo económico.

Profe, para comenzar: ¿qué es la IA?, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de inteligencia artificial?

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Aunque a veces se utiliza mal el término, refiriéndose a modelos específicos, en general la inteligencia artificial es el campo de estudio de la computación donde se resuelven problemas muy complejos que usualmente requieren inteligencia humana. Esto no quiere decir que las computadoras lo resuelvan de forma inteligente; quiere decir que lo hacen de la forma en la que ellas puedan hacerlo, pero que parezca que el problema requiere inteligencia.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Eso, dicho simplemente. Entonces, hay una paradoja en el título de llamarle inteligencia artificial, porque usted nos está diciendo que parece que lo hace inteligente, pero no es que lo hagan de manera inteligente. Claro, porque me imagino que lo inteligente es una cualidad del ser humano, ¿no?, y no de un artefacto. ¿Cómo lo ves, Rubén?

Ing. Rubén Sánchez Rivero: No, a ver, lo que pasa es que primero hay que pensar en qué definimos como inteligencia también. Eso es un problema un poquito más complejo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahí tendríamos una serie de programas para ver qué es inteligencia.

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Filosófico incluso. Es importante también pensar en que la inteligencia artificial tiene un rango muy grande de espacio y de tareas en las que ocupa. Se habla de inteligencia artificial desde los motores basados en reglas, algoritmos que se programan para seguir un camino determinado, pero que se les indica por dónde caminar, ¿no? Hasta pasar por algoritmos que aprenden, como el aprendizaje automático, una rama que se llama aprendizaje automático y, hace ya menos tiempo, una rama que se llama aprendizaje profundo, que son algoritmos que son capaces ya no solo de aprender, sino de aprender patrones por sí solos. No a partir de unos datos determinados y un procesamiento grande, aprender sus propios patrones.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Cuando hablamos de datos, ¿nos estamos refiriendo a información? Información que se le da a esos algoritmos, a esos programas. ¿Son datos? Estoy tratando de conectarlo con esto que está pasando en las redes virtuales, de esa recopilación de datos que se vende luego para usarlo en esto. ¿Esos datos o están hablando de números?

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Los datos normalmente se consideran, o sea, formalmente hablando, información desconectada; son como piezas sueltas. Cuando hablamos de información, ya está más conectada de por sí, e incluso hay un nivel superior, que es cuando tú logras inferir conocimiento y entonces hablas de obtener conocimiento a partir de esos datos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, vamos a ir poco a poco entonces armando este concepto de inteligencia artificial. Alain, a lo mejor tú me puedes ayudar más en el sentido de, para los que no somos expertos en el tema informático, cibernético.

Dr. C. Alain A. Garófalo Hernández: Yo creo que, siguiendo un poco lo que decía Rubén, la definición de inteligencia sería la primera cosa que deberíamos discutir, ¿no? Pero bueno, obviamente no es el objetivo de un programa como este.

Yo, si lo voy a simplificar, diría que hay una cantidad grande de tareas relacionadas con la actividad humana, de carácter económico, en la que hace falta conocimiento. Y la inteligencia artificial, al menos la que está más de moda, la que estamos usando todos ahora desde hace algunos meses, diría yo, sustituye o complementa lo humano en ese tipo de actividad. Y en ese sentido creo que no corremos demasiado riesgos diciendo que es inteligencia, porque hace cosas que se comparan con las cosas que haríamos nosotros, los humanos. Entonces, a mí me parece que estas herramientas que son capaces de complementarnos de esa manera que nos están complementando hoy, son herramientas de inteligencia artificial.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahora esas herramientas tienen tipos. Yo puedo… Suilan, me decías: ¿no se trata de tipos de IA? ¿Hay tipos de IA o cómo sería la pregunta? ¿Dónde se desarrollan estas inteligencias artificiales normalmente en el mundo?

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Es un campo de estudio, por lo tanto, hay varias aristas distintas en este campo de estudio. Cada una de ellas, pues, para muchísimas cosas se utiliza. Hay un campo de estudio que empieza por los problemas, que se llama “búsquedas”, que es encontrar una solución a un problema: existe una solución al problema, que, por ejemplo, se utiliza para jugar al ajedrez, es uno de los más conocidos. Hay otros, por ejemplo, que se utilizan en optimización, cuando yo quiero encontrar la mejor solución a un problema particular.

Muchísimos se utilizan en logística, a la hora de que tú tienes camiones, envíos que hacer, inventarios en almacenes, pues en este caso se utiliza muchísimo estas ramas. Por otro lado, tenemos lo que se le llama conocimiento experto, que muchas veces yo tengo un conocimiento del problema, soy un experto y quiero añadirle ese conocimiento a una máquina a la hora de que me ayude a resolver un problema. Y, por último, tenemos que yo no sé cómo resolver este problema, pero soy muy bueno, por ejemplo… los seres humanos somos muy buenos diciendo si en una foto aparece una persona. Yo no sé cómo yo sé, como persona, que ahí hay una persona o no. Pero lo que sí es verdad: si está de perfil, tiene un solo ojo, entonces no son los ojos, no es la boca, pero sí es verdad que yo le puedo dar muchísimos datos de personas y no personas, y entonces es donde aquí aprenden estos algoritmos y deciden: “bueno, aquí sí, aquí no”, y en hacer muy buenos similares a como somos los seres humanos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahora que habla de fotos, enseguida pienso en algunas aristas de tu trabajo de reconocimiento facial y demás. Eso es una de las aplicaciones que tiene la IA.

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Sí, eso se llama en específico —o en inglés— Computer Vision, pero en español se le llama visión artificial. Es tratar de entender que las computadoras puedan entender las imágenes, puedan, como decía la profe, generar conocimiento a partir de imágenes o videos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Cómo nosotros conectamos esto —que me queda todavía un poco más teórico—? ¿Cómo conectamos esta inteligencia artificial con la cosa económica, con el campo ya de la economía, de la productividad, de la industria? ¿Qué relación tiene la inteligencia artificial y por qué podemos, en un programa como Cuadrando la Caja, abordarla desde nuestra emisión? ¿Cómo conectamos IA con economía?

Dr. C. Alain A. Garófalo Hernández: Yo creo que esa es una pregunta que tiene una respuesta de algunas horas, ¿no? Y, bueno, espero que aquí los otros panelistas…

Dra. C. Marxlenin Pérez: Nos quedan como 30 minutos para abordar la pregunta.

Dr. C. Alain A. Garófalo Hernández: A mí la respuesta más simple, que me parece razonable ahora, es que, como estas herramientas informáticas tienen la capacidad realmente demostrada de mejorar la calidad de lo que nosotros hacemos o de mejorar nuestra productividad, definitivamente esas son dos cosas que nosotros queremos cuando estamos haciendo cualquier actividad. Sobre todo, las actividades de carácter comercial, las actividades por las cuales vamos a tener un intercambio mercantil. Si tienen más calidad, probablemente seamos más competitivos; si hacemos más de esas actividades en menos tiempo, probablemente también seamos más competitivos porque tendremos mejor eficiencia. Entonces, en calidad y en eficiencia es donde yo creo que se conecta muy bien la inteligencia artificial de cualquier tipo, y ahora más recientemente la generativa, que es la que la profe estaba mencionando.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Qué IA generativa es la que está de moda ahora? Es la que se usa normalmente. Estamos viendo cómo en los videos de las redes virtuales están siendo, vamos a decir, que promocionadas de manera gratuita, además. ¿Es esta IA generativa? La que es capaz de que uno le da cierta información —y estoy pensando en ChatGPT, en DeepSeek, que es la inteligencia china que podemos usar libremente desde nuestro país, además que no tenemos bloqueo como con otras que sí están restringidas en Cuba por el bloqueo—. ¿Esa es la generativa? ¿Qué peculiaridad tiene, cuál es?

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Que genera información.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Que genera información de manera fácil para un usuario que no es experto, además.

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Exacto. Puede ser imagen, texto…

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Exacto. No solo estamos usando IA generativa, estamos usando un caso específico de IA generativa. O sea, la inteligencia artificial generativa es mucho más vieja que los modelos grandes de lenguajes, que son los modelos grandes de visión. Y la IA generativa para imágenes es muy anterior a esto. Desde hace mucho tiempo se ha ido trabajando. Por ejemplo, generar —en el caso, por ejemplo, de los rostros— un rostro de frente cuando solo tienes un rostro de lado, es uno de los casos que se usa en videovigilancia y para trabajar y detectar mejores cosas. La inteligencia artificial generativa es aquella que permite generar nueva información.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Como el nombre lo indica, qué bueno que dices lo de viejo o nuevo, porque eso me ayuda a recordar que es precisamente el profesor Luciano, de la Universidad de La Habana, de la Facultad de Matemática y Computación, uno de los referentes que desde hace muchos años —estamos hablando de la década del 60— está hablando de inteligencia artificial en Cuba. Y creo que nos debemos permitir, aunque sea brevemente, referirnos a eso, a cuál ha sido la labor de Cuba en la inteligencia artificial. Porque si bien está de moda ahora, pues en Cuba se ha venido abordando el tema desde hace algunos años ya.

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: En nosotros, como decía, el primer artículo lo escribe el profesor Luciano en la revista Pensamiento Crítico, allá por el 68 o 69, que es un momento bastante inicial, incluido en el mundo de la inteligencia artificial. Siempre tenemos algunos años... En aquel momento no había internet, pero desde ese momento ya se empiezan a hacer trabajos. Y de hecho, hoy en la actualidad, fundamentalmente en la academia, tenemos mucho desarrollo competitivo a nivel internacional, con publicaciones de primer nivel de inteligencia artificial, tanto teórica como aplicada en distintos dominios.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Es decir, que nosotros estamos, a nivel mundial, bien posicionados desde el punto de vista teórico, pero creo que también desde el punto de vista práctico. Y me viro para acá, porque, bueno, Avangenio recientemente lanzó SocIA, que sobre eso quiero que hablemos en el segundo momento del programa. Pero por eso digo, también estamos competitivos desde el punto de vista práctico.

Dr. C. Alain A. Garófalo Hernández: Yo lo diría que nosotros estamos competitivos no porque tengamos tanta experiencia desarrollando aplicaciones de inteligencia artificial, al menos en las empresas, fuera de la academia y los centros de investigaciones, sino porque sí tenemos mucha experiencia haciendo software. Y Cuba tiene muy buena, una formación excelente de ingenieros y especialistas de software desde hace muchos años, y eso nos hace competitivos. Eso, por defecto, nos hace competitivos. Porque la capacidad de asimilar estas tecnologías, desde el punto de vista ingenieril, nosotros la tenemos perfectamente. Entonces, yo creo que, en efecto, sí. No creo que podamos decir que tenemos la misma... podamos compararnos como en el caso de la academia, concretamente en la ciencia vinculada a la inteligencia artificial. En eso sí el liderazgo está demostrado, por la historia y por todas las publicaciones. En este otro aspecto, yo diría que es más reciente y tiene que ver con una capacidad que tenemos de abordar esos temas desde el punto de vista ingenieril y de soluciones prácticas, por toda la otra experiencia que tenemos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro, cuando me hablas de software, es verdad que hace rato que estamos hablando aquí nosotros de software en la UCI, e incluso un poquito hacia más atrás en el tiempo también. Pero, ¿todos los software tienen inteligencia o han tenido antes inteligencia artificial? ¿O es que lo nuevo que tiene este proceso ahora es el tipo de inteligencia artificial generativa que están teniendo? Porque lo que quisiera es marcar un punto, hay un punto de inflexión. Estamos en una cuarta revolución industrial, que tiene que ver con la inteligencia artificial, con la robótica. Que no es lo mismo, me decía Rubén, ¿no? ¿No es lo mismo inteligencia artificial que robótica?

Ing. Rubén Sánchez Rivero: No, la robótica es el campo específico de utilizar la inteligencia artificial en la interacción con la realidad, de manera mecánica. Es la diferencia entre robótica e inteligencia artificial. Sobre lo que preguntabas en específico del tema del software, aquí, no solo en la academia, en las empresas estatales —en varias empresas estatales— ha habido un desarrollo importante en aplicaciones que incluyen inteligencia artificial. Desde hace más de 20 años hay centros de investigación conectados, universidades conectadas con empresas estatales que han resuelto problemas de optimización, o sea, de optimización de rutas, han resuelto problemas de videovigilancia, resuelto problemas de seguridad nacional, varios tipos de problemas que se resuelven con inteligencia artificial. Porque, como decía la profe desde el principio, son problemas complejos, con soluciones que normalmente solo podría hacer un ser humano, y que esto acerca y hace más eficiente la solución del problema.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Será, por ejemplo, que la inteligencia artificial pudiera resolver el problema del transporte en Cuba? ¿O el problema de la industria pesada? Estoy hablando así al azar, preguntas que lanzo, que piensen por dónde van a estar las soluciones con inteligencia artificial en nuestra economía. Y seguimos Cuadrando la Caja.

¿Cuáles son entonces esas salidas hacia lo económico que tiene la IA, la inteligencia artificial? ¿Cómo la podemos usar a nuestro favor para dinamizar nuestra economía, que a fin de cuentas es lo que más necesitamos?

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: A ver, la inteligencia artificial te brinda habilidades que tú no tienes. Por ejemplo, una de las habilidades, yo diría, más llamativas es predecir cosas que no han pasado. Tú tienes los datos del pasado y puedes predecir el futuro. Evidentemente, esto te da una ventaja. Decidir no utilizar inteligencia artificial es casi como ponerte una venda en los ojos, y estás en clara desventaja con el resto del mundo. Además, es una herramienta que, como mencionábamos ahorita, nos permite optimizar, o sea, con menos recursos poder hacer más cosas. Nos permite también aumentar la productividad. Se estima, en América Latina, que entre un 30 y un 40 % de productividad en muchas plazas de trabajo es lo que se logra mejorar incluyendo inteligencia artificial. Eso quiere decir que, incluso con menos cantidad, no solo de personas, sino que puedes dedicar a una persona a las cosas importantes y tienes asistentes. Por ejemplo, en el caso de estos modelos generativos que estábamos discutiendo, que te saben hacer la traducción a todos los idiomas, publicidad, redacción de documentos, transcribir audio... Pero, además, cosas como tener alguien con quien incluso discutir ideas: ¿estas son ideas buenas? ¿Novedosas? ¿No novedosas? Nosotros, en artículos científicos —que es de las cosas más novedosas, que no puede estar repetido en ninguna parte—, en español somos tres veces más rápidos los especialistas y, en inglés, somos diez veces más rápidos. Es una herramienta que prácticamente te permite mejorar en cualquier tarea que lleve este tipo de soporte.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Rubén.

Ing. Rubén Sánchez Rivero: En cierto sentido, también yo creo que democratiza mucho las soluciones y el trabajo. Si, por ejemplo, en el caso de la IA generativa de imágenes —esto es un poco polémico, pero en algún sentido a mí me gusta tratarlo—, si tú no sabes pintar, pero tienes una imaginación increíble, has encontrado a un tipo que, si tú le explicas lo que tú quieres pintar, lo puede pintar por ti, y lo puede pintar de una forma virtuosa, hasta cierto punto. ¿De qué forma has logrado, entonces, democratizar una habilidad que estaba en un espacio reducido de personas?

Dra. C. Marxlenin Pérez: Una élite, digamos.

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Incluso, yo diría más. No solo a la hora de habilidades concretas —que sí, estoy totalmente de acuerdo con él—, pero también, por ejemplo, a la hora de llegar a más personas. Las personas de la tercera edad no pueden pasar un curso de programación de un año. Incluso muchas personas que trabajan en la industria, un curso de un año para aprender a programar, para poderle dar una instrucción a una computadora... Hoy tienes que hablar, escribir un mensaje, grabarte un audio. Eso es algo que saben hacer prácticamente todas las personas. Llegas a más gente.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahora, eso está muy bonito así, pero ¿desde Cuba podemos usar eso con tanta facilidad como Rubén y Suilan nos están diciendo? Grabando un audio, utilizar IA... Decía hace un ratico que tenemos algunas que son accesibles desde nuestro país, pero estoy pensando en que tiene sus ventajas y sus desventajas en materia de soberanía, en materia de autonomía, de independencia. Y entonces eso lo conecto con SocIA, ¿no? Un poco que Alain me relacione SocIA con el tema de la autonomía, de la soberanía para Cuba, de tener nuestra propia herramienta con IA.

Dr. C. Alain A. Garófalo Hernández: Claro. Mira, yo creo que eso se puede dividir en dos partes. Es decir, el hecho de tener herramientas informáticas que utilicen inteligencia artificial para todas las cosas que ya se han estado diciendo, se puede separar, desde mi punto de vista, en dos partes: una que es —le voy a decir— la parte inteligente, el motor inteligente, que podría ser eso que hemos mencionado varias veces ya, que es el gran modelo de lenguaje —en el caso de SocIA estoy hablando ahora—, y otra es todo el andamiaje ingenieril de software que hace falta para que lo que yo quiero hacer como humano se lo pueda decir a ese motor inteligente. Y hay una interacción que normalmente es de varias iteraciones. Porque cuando yo quiero, no solo... cuando quiero una conversación, las iteraciones son más simples, digamos, ¿no? Yo le pregunto una cosa, ella me responde, y es una interacción sencilla —voy a decirlo de esta manera—, pero si lo que quiero que haga es: “Hazme el favor, revisa todos mis correos, mira a ver cuál es más importante y, por favor, haz rápidamente un draft”, es decir, prepárame una copia de una respuesta para ese correo, ya esas interacciones son un poco más complejas y llevan una iteración de ida y vuelta con el motor de búsqueda.

Entonces, la capacidad que tenemos nosotros es indudable de hacer todo el andamiaje ingenieril para resolver ese tipo de tareas complejas, dejando la inteligencia —el motor inteligente— fuera. ¿Y por qué digo dejándolo fuera? Porque la infraestructura para que se puedan ejecutar esos grandes modelos de lenguaje —que mientras más grandes, el modelo más inteligente es, voy haciendo una analogía que la profe después seguro me rectifica—, pero sin ser muy conflictivo, hay una tendencia que mientras más grande es, más capaz de hacer cosas diferentes. Eso lleva una infraestructura de hardware, de dispositivos que nosotros no tenemos. Los centros de datos nuestros en el país tienen potencial, incluso con capacidades disponibles para hacer cosas, pero la mayoría de ellos son centros de datos que son anteriores a la pandemia, son anteriores a 2020. Se han hecho, seguro, inversiones en algunos otros centros de datos posteriores, pero la tecnología en la que se sustentan estas cosas es una tecnología que no tiene comercialmente más de tres, cuatro años. Y si los centros de datos tuyos tienen cinco, entonces ya tú no tienes esas tecnologías como para correr estas soluciones. Pero se puede hacer esa división.

Yo puedo tener los datos, toda la información que es útil para mí, la puedo tener de mi lado y dejar solo del lado externo el motor inteligente. Y tengo que, entonces, encontrarme con proveedores de esos motores inteligentes que sean los mejores en el sentido de la protección de los datos y de otros temas que tienen que ver con la seguridad. Yo creo que eso es posible hacerlo. Entonces, por ese esquema, nosotros podemos quizás atacar una superficie de mejora de los procesos nuestros en cada una de las empresas que es significativa. Porque probablemente más del 80 % —aquí estoy siendo especulativo y es una licencia televisiva el ser especulativo sobre los números—, pero un porciento muy elevado, para no comprometerme con el número, de las cosas que hacemos no tienen grandes requisitos desde el punto de vista de protección de la información que usamos para lograrlas. Hay un porcentaje que sí lo tiene. En ese caso, entonces, no podríamos usar esta solución que divide en dos partes el problema y que deja la parte inteligente del lado de los proveedores extranjeros. Tendríamos que tener infraestructura para hacerlo. Yo creo que, por suerte, podemos hacerlo con infraestructuras relativamente pequeñas, porque no sería, en ese contexto, para darle servicios a toda la sociedad, a todos los cubanos de forma simultánea; sería para resolver problemas muy concretos, de información clasificada, que no queremos que se revele en ninguna parte y que son pocas personas las que necesitan. O sea, esas inversiones las tendremos que hacer, pero, por suerte, podrían ser más pequeñas.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y cuando estamos hablando de pocas personas, ¿te estás refiriendo al sector empresarial?, ¿a qué específicamente?

Dr. C. Alain Abel Garófalo Hernández: Sí, y en el contexto de una empresa, incluso, estoy hablando de no todos los individuos; algunos empleados, algunos trabajadores tendrán que manipular información de ese tipo, algunas veces ni siquiera todo el tiempo. Y en ese contexto estarían accediendo a esa infraestructura, que puede ser más pequeña, simultáneamente.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Así de delicados son los datos que gratuitamente y, muchas veces, irresponsablemente nosotros solemos compartir desde nuestros perfiles de redes virtuales, y esos son datos que se venden todo el tiempo, se están comprando y vendiendo todo el tiempo por esas plataformas digitales, que son los grandes dueños de la información de este tipo en el mundo. ¿Creen ustedes, a partir de lo que decía Alain, que nuestro país —y lo veíamos en el video—, la importancia que tiene hoy montarse en el tren de la inteligencia artificial, un tren que va a pasar, y que va a pasar rápido, y algunos países se van a poder montar en él y otros van a quedar totalmente en el pasado... ¿Creen ustedes que es así?, y que, además, desde nuestro país, con todos nuestros recursos limitados, y que sabemos, con todas las condiciones difíciles económicas que estamos atravesando, ¿debemos invertir en inteligencia artificial?

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Yo creo que tenemos una oportunidad. Hay dos años de cambio que te está pasando, que no solo cambió para Cuba, esto acaba de cambiar para el mundo. La interfaz que había con cómo hablar con una computadora... nadie estaba listo para esto. Eso quiere decir que, además, hay mucha demanda de los especialistas, y hay muy pocos, y son muy caros. Están, prácticamente, las grandes tecnológicas quedándose con todo; las pequeñas empresas no tienen ni siquiera disposición —o sea, disponibilidad— de gente a la que contratar, y esto hace que tengamos una oportunidad, sobre todo si somos capaces de crear en todos nuestros productos el poquito de ella para poder aprovechar el personal calificado, que también tenemos que lograr hacer una gestión de ese talento para poderlo utilizar de la forma correcta. Entonces, tenemos que, a cada producto que hagamos, poner la parte de IA que sea y poder valorizar, ahora mismo, nuestros productos en el mercado internacional y posicionarnos en una competencia donde tenemos que aprovechar —repito— periodos de tiempo muy cortos.

Pero ahora mismo acabamos de levantarle la alfombra a todos; todos estamos en igualdad de condiciones. Se olvida el hecho de si estábamos más atrás, si teníamos más o teníamos menos. Acaban de cambiar las reglas del juego, hay una oportunidad que hay que aprovechar.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Rubén, ¿crees que debamos invertir?

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Sí, por supuesto. Eso es innegable.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, cuando yo hablo de invertir, estoy hablando de nuestros recursos, que son pocos.

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Que son pocos... ponerlos ahí, claro. A ver, ahí yo creo que hay varios problemas, ¿no? A mí me parece muy curioso, a partir de todo esto con las IAs generativas y todo este tema... ¿en dónde queda, por ejemplo, la empresa estatal cubana? No, porque estas interfaces, estos modelos grandes de lenguaje, están desplegados en servidores que normalmente son norteamericanos, que pasan por chinos también, pero bueno, que pasan la mayoría por las reglas del bloqueo, que además pasan la mayoría por las reglas de tener que pagarlos en dólares. O sea, ¿dónde queda la empresa cubana?, que, cuando tiene que —o sea, la empresa estatal— cuando tiene que tratar de insertarse en eso, no para hacer inteligencia artificial, para comprar pollo, pasa trabajo porque no tiene los dólares.

Entonces yo creo que hay que no solo pensar en invertir, sino pensar también en las regulaciones y en la manera en que la empresa estatal cubana pudiese acceder a eso; o sea, no solo para acceder por un intermediario —que es parte de las soluciones que se han encontrado para resolver ese problema—, sino para acceder también directamente hacia eso, no sé si en colaboración con gobiernos aliados que lo puedan hacer de una manera más eficiente, etcétera.

Y yo creo que también es importante que trabajemos en dos sentidos: uno, en la parte ingenieril —o sea, no podemos nunca olvidar la fuerza que tenemos calificada en académicos, en investigación básica, en investigación aplicada, en desarrollo experimental, en innovación y desarrollo—, que tenemos mucha experiencia en eso.

Entonces, si solo nos volvemos locos con el tema de la IA generativa y la IA generativa, y solo empezamos a hacer capas de ingeniería encima de estos modelos sin comprenderlos, sin hacerlo de manera responsable —en el sentido de cuándo utilizar; o sea, no darle con un martillo para sacar un tornillo... el tornillo se saca mejor con un destornillador—, es la idea.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y uno de los problemas —porque hemos hablado de las bondades de la IA—, pero también tiene sus lados oscuros, ¿no?, como todas las cosas en la vida. Y uno de los problemas que pudiera tener es la de dejar disponible a trabajadores. ¿Eso es un prejuicio o es un hecho real? Los dejo para que vayan pensando en esto.

Y como nosotros podíamos haber hecho la décima con IA, pero no vamos a dejar disponible a nuestro Gurú, vamos a ver qué tiene que decirnos desde Jatibonico, para Cuadrando la Caja.

El Gurú de Jatibonico

Es la IA gran herramienta

en bien de la economía:

ayuda en la teoría,

en el balance, en la cuenta.

Suele cantar las cuarenta

a todo aquel que se va

con la de trapo y está

improvisando sapiencia.

Use bien su inteligencia:

no artificios, sino IA.

 

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y el Gurú nos decía: “Use bien su inteligencia”. Alain, ¿cómo usamos bien la inteligencia?

Dr. C. Alain Abel Garófalo Hernández: Bueno, yo iba a decir ahorita —pero hicimos el corte— que yo estoy de acuerdo con Rubén en que tenemos que pensar en cómo utilizar correctamente y cómo desarrollarnos con inteligencia humana esta tecnología. Lo que tenemos que hacer es hacerlo rápido. Yo creo que, además, el presidente convocaba eso en el video que pusimos al principio en el programa, y eso significa que vamos a tener que sacrificar algunas cosas en el sentido de las protecciones. Quiero decir, tenemos que arriesgar, porque yo creo que hay una gran cantidad de actividad que nosotros hacemos que podemos hacerla mejor y más rápido con inteligencia artificial. Y en las condiciones concretas que tenemos hoy, de las dinámicas demográficas diferentes —que pueden ser objeto de muchos programas— necesitamos que los recursos humanos que sí tenemos trabajando en las empresas lo puedan hacer mejor y más rápido. Porque donde quizás hacían falta cinco, ahora tenemos tres. Esos dos que nos faltan pueden ser trabajadores digitales, lo voy a llamar yo ahora. No es un término que inventé yo ni mucho menos, pero es un término bonito, y que pueden ayudar a que se pueda hacer la cantidad de trabajo que hace falta hacer.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Pero eso me da un conflicto, que era lo que decía antes de pasar al gurú. ¿Vamos a dejar disponibles a estos trabajadores o los vamos a reubicar, o les vamos a dar otras tareas? Eso es un conflicto ético, desde un punto de vista ético pero también desde el punto de vista económico, sin duda.

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Yo diría que, más que realmente estarle quitando el trabajo a los programadores, la IA está como mucho —que además no creo que sea nuestro caso, donde tenemos más bien menos que más—, nos está quitando el trabajo otra persona preparada con IA. O sea, la IA por sí sola no es capaz de resolver muchos de los problemas que tenemos. Lo que es capaz de hacer es que una persona que antes podía resolver tres problemas en el día, ahora resuelva diez. Y si esa persona puede resolver diez problemas, y si lo que tenemos hoy es que tenemos muchos problemas y no tenemos cómo resolverlos, puede ser una primera solución. De hecho, yo soy de la opinión de que tenemos, repito, la oportunidad de, incluso, como rama económica —porque esto es un campo pequeño y, a pesar de todas las cosas que estamos diciendo, infraestructura de poca inversión—, sobre todo la inversión es en talento humano.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Que en eso estamos invirtiendo.

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Desde hace mucho tiempo. Y tenemos muy buenas carreras y muy buena formación profesional. Entonces podemos aprovechar eso para incluir la inteligencia artificial en los productos. Hace falta que, repito, para salir al mercado internacional lo usemos. ¿Con qué? Con todo producto de software, por ejemplo, que estamos teniendo ahora mismo. Casi seguro es mejorable con inteligencia artificial. La medicina, que es uno de nuestros grandes renglones, es mejorable con inteligencia artificial. La industria farmacéutica también es mejorable con inteligencia artificial. Muchas de estas cosas se hacen en pequeña medida, pero es que se puede hacer muchísima más. Y además, con el cambio de los modelos de lenguaje, se abren las posibilidades al mundo y a cómo puede llegar a mucha gente en muchos lugares diferentes. Esa es una posibilidad que no siempre tenemos, porque ¿cómo un médico atiende en diez países diferentes? ¿Lo tengo que mandar a esos diez países? Incluso por cámara, ¿cuánto tiempo necesita él atender? Con un chatbot de este tipo, podemos estar hablando de que recibes al menos una primera atención médica. Entonces yo creo que, realmente, ahora mismo tenemos muchas opciones. No hay una sola, porque tenemos muchísimo software, como dice Alain, estamos haciendo, llevamos tiempo haciendo.

Entonces ese software es al que tenemos que incluirle, además, el fragmento de inteligencia artificial que necesita. No es que todo se haga con IA, es que: ¿dónde me mejora la inteligencia artificial? Ese pedacito es el que nosotros necesitamos, y ahí sí podemos marcar una diferencia.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Que la IA no es magia, ¿no decíamos ahorita? No es mágica tampoco.

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Claro, no. Y además, o sea, también no solo empezar a hacer más, también hay que empezar a utilizar más de lo que ya tenemos también hecho, que falta mucho por utilizar. O sea, aquí hay muchos algoritmos hechos para la medicina, desde las universidades, desde las empresas. Hay algoritmos hechos, por ejemplo, para la detección de fraude, para la detección de anomalías bancarias, para la detección de temas de contraloría, de impuestos... O sea, tenemos que empezar a utilizar todo eso que, además, ya está hecho. O sea, es hacer mucho más, aprovechar además el boom mediático que hay para que todos se den cuenta de que hay que empezar a utilizarlo. Y usar también lo que ya hemos hecho históricamente, que también tiene resultados favorables. Y como decía la profe, inteligentemente.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y con responsabilidad. Yo quiero insistir un poco también en el tema de la responsabilidad, porque tiene lugares peligrosos el uso de la IA cuando no se sabe usar, cuando no estamos preparados, educados, alfabetizados en cómo usar esa inteligencia artificial. Estoy hablando ya no solo en el sector empresarial, sino también para nuestro pueblo.

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Claro, hay un ejemplo muy claro de eso. Ahora hay muchos modelos que son capaces de replicar una voz. Por ejemplo, estas estafas que normalmente le mandan a la abuelita, y la abuelita da su número de cuenta, su teléfono... Eso ya puede llegar a hacer que te llame tu nieto diciéndote que le des tu número de cuenta. Lo que no significa en lo absoluto que debemos dejar de hacer esos modelos que repliquen la voz, porque sirven para otras cosas. Ni que tengamos que tenerle miedo. O sea, eso en lo absoluto.

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Es una herramienta y es poderosa. Tiene sesgos —que no todos son nuestros—, tiene sesgos políticos, tiene sesgos raciales, tiene sesgos de género. Sí los tiene. Lo que pasa es que cuando la usan especialistas que pueden evaluar en su trabajo si lo está haciendo bien o mal, no tienes ese problema porque tienes un experto humano detrás de lo que está haciendo. Entonces no es que no existan, están ahí. Lo que pasa es que tenemos que utilizarla de la manera correcta. Y yo creo que, un poco, incluso como veíamos en el video de Díaz-Canel, no tenemos la opción de no utilizarla. Es una ventaja, y además una herramienta que, a quien más le sirve —a pesar de que la tienen los países más ricos—, a quien más beneficio le da es a los países más pobres. Porque hacer más con menos, no necesitar personas, o sea, tener sistemas que trabajan 24 horas al día, 7 días a la semana, son para los que tienen poco personal, para los que tienen que hacer más cosas con menos cosas. Esa ventaja, a nosotros, es donde nos puede representar la mayor diferencia. Tenemos que empoderarnos de esta herramienta, porque además esos sesgos, esos problemas, van a seguir ahí hasta que nosotros participemos de cómo hacer esa IA. No se va a parecer a nosotros a menos que estemos mientras se hace. Salirnos del problema y decir que no la vamos a utilizar solo deja en manos de los demás lo que se está haciendo. Y ahí solo vamos a salir perdedores.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y eso lo conecto entonces con lo que tú decías de arriesgar. Hay que arriesgar más, pero arriesgar más significa que nos vamos a equivocar, probablemente.

Dr. C. Alain Abel Garófalo Hernández: Sí. Yo iba a añadir que tenemos que ver esto como una inversión, es decir, hay que dedicarle mucho dinero a esto.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, la profe decía que no era tanto.

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Depende con qué lo compares.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sí, el punto de referencia.

Dr. C. Alain Abel Garófalo Hernández: Claro. Pero de todas maneras sigue siendo... porque no estoy pensando en infraestructura. Yo creo que la profe hizo una acotación específica al tema de la infraestructura, y yo en eso coincido. Nosotros, quizás, a veces pensamos que necesitamos mucha inversión en infraestructura, y en este contexto concreto de empezar a utilizar la IA de forma responsable pero potenciadora de nuestras capacidades, no hace falta quizás tanta infraestructura. Entonces, en ese sentido, la inversión no tiene por qué ser tan grande. Pero la inversión en recursos humanos sí tiene que ser grande, porque si nosotros no hacemos una inversión grande de recursos humanos...

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Qué significa invertir ahora mismo en recursos humanos en inteligencia artificial?

Dr. C. Alain Abel Garófalo Hernández: Significa que la compensación de los trabajadores, de los individuos que van a desarrollar estas herramientas y van a desarrollar este conocimiento, tiene que estar acorde con el mundo. Porque ese es un trabajador que va a estar participando de la economía mundial, de la economía global. Ese es un trabajador que puede hacer eso mismo desde su casa, sentado en su sala, para una gran empresa fuera del país, y esa empresa lo va a compensar diferente a como nosotros tradicionalmente hemos estado compensando a ese tipo de trabajadores. No lo vamos a tener nosotros, lo van a tener esas empresas. Entonces tenemos que pensarlo. Yo creo que es un tema extremadamente complejo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Eso va a haber que ponerlo con inteligencia, a ver cómo lo resolvemos.

Dr. C. Alain Abel Garófalo Hernández: Exactamente. Pero hay que hacer una inversión en eso. Porque muchas de las cosas que yo creo que tenemos hoy como resultados de la academia o de empresas, y que no están aplicadas en muchas medidas, tiene que ver con esa falta de inversión en la última milla, voy a llamarle yo, ¿no? En el último pedacito de llevarlo a explotación, de que haya los recursos humanos que sean capaces de construir ese último pedazo y mantenerlo. Entonces, sí, definitivamente, tenemos que pensar diferente cómo invertimos en inteligencia artificial, que quizás no es cómo invertimos en infraestructura. Es cómo invertimos en capital humano que pueda realmente ponernos en la punta de la ola ahora. Porque si no empezamos ahora... Bueno, yo creo que el presidente lo tiene súper claro, lo dijo ahí en su video. Yo creo que nosotros tenemos que usar la inteligencia artificial de forma intensiva y extensiva. Eso es una especie de lema que, al menos en mi organización, tenemos hace como un año y medio, dos: intensiva y extensiva en todos los roles de la organización. Todos los tipos de trabajo que se hacen en la organización tienen que incorporar inteligencia artificial, porque cuando lo hacen, trabajan más y trabajan mejor. Eso tenemos que hacerlo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Pero todavía no hemos logrado hacer nuestra propia inteligencia artificial, incluso Socia no es inteligencia artificial en sí misma, ¿no? Y está Cuba en estos momentos, en esta etapa en la que ustedes, además Suilan lo enfatizaba, hay que montarse ahora porque ahora hay una oportunidad en la cual podemos participar. ¿Estamos en condiciones de hacer nuestra propia inteligencia artificial o eso sería muy triunfalista de nuestra parte, muy optimista?

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Volvemos al término de inteligencia artificial. Hay cosas propias de inteligencia artificial muy buenas. Nosotros tenemos en la universidad una plataforma Open Source de Auto Machine Learning que la presentamos en el mismo evento donde Amazon presentó la de ellos, similar a la nuestra, con prestaciones totalmente comparables. De hecho, resolvemos tipos de problemas que ellos no resuelven; ellos resuelven algunos más rápido que nosotros. O sea, sí tenemos competitividad en las cosas que creamos. No tenemos modelos de lenguaje —que es a lo que le estamos mal llamando IA— propios, entrenados con los datos de nosotros, porque no tenemos infraestructura para entrenarlos, pero eso no quiere decir que incluso no puedas tomar algunos que hay y hacerlos tuyos, y enseñarle tu conocimiento, y pedirle que respondan como responderíamos aquí nosotros, y darle nuestro sabor, dar nuestras respuestas, buscar nuestras respuestas.

Dr. C. Alain Abel Garófalo Hernández: Sin esa otra parte que está diciendo Suilan, que es una cosa que no hemos hecho —que es el punto— que es entrenar el lenguaje...

Dra. C. Marxlenin Pérez: En un minuto, la última idea más importante que te quede por decir.

Ing. Rubén Sánchez Rivero: Yo creo que nosotros tenemos experiencia, o sea, en conectar la academia y la ciencia con las aplicaciones. BioCubaFarma es un ejemplo de eso. Y la producción de conocimiento con la industria. Yo creo que en el momento en el que empecemos a hacer eso eficientemente con inteligencia artificial, podemos, o sea, podemos hacer mucho más de lo que estamos haciendo ahora. Esas plataformas que dice la profe, las otras que tenemos, empecemos a conectar eso con las cosas que hacen la generiles para, por encima de estos modelos grandes de lenguaje, empezar a encontrar nuevos flujos de trabajo. En ese momento resolveremos el problema de realmente integrarlo dentro de la economía y de hacer que funcione la economía.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y me voy a aprovechar que nada más daba el cero, pero más brevemente todavía: ¿qué hace falta para empezar a hacer eso? ¿Qué hace falta para empezar?

Dra. C. Suilan Estévez Velarde: Yo creo que nos falta colaboración, nos falta legislación, hacen falta políticas de datos. Necesitamos que se den los datos para poder hacer las cosas, y necesitamos empezar a sacar producto. No hay para mañana, tenemos que empezar a cambiar hoy, y podemos hacerlo.

Dr. C. Alain Abel Garófalo Hernández: Y usar los que tenemos, porque tenemos productos ya. Podemos usar los que tenemos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Nuestro punto de partida es lo que ya hicimos, y a partir de ahí agregar esto que ustedes nos han hecho. Bueno, ahora sí me aproveché porque ya me habían dado el cero, pero era importante cerrar, dar este cierre y redondear la idea. Yo les doy las gracias nuevamente por haber participado, por habernos dejado acceder a ese mundo que se dice inteligente y se dice artificial, y nosotros entonces poderlos atraer y poderlo traer a nuestra cubanidad. Recuerde que no basta con describir, comentar, interpretar, sino que juntos debemos participar para transformar nuestra realidad, que ahora le vamos a poner inteligencia artificial también, pero lo vamos a hacer unidos. Recuerde que esto es Cuadrando la Caja. Nos vemos pronto.

Transcripción: Lianet Caridad Preval Avilés, Ana Elena Hidalgo Reyes / IDEAS Multimedios

En video, el programa

domingo, 13 de abril de 2025

Avanza recuperación de ómnibus públicos en la capital

 Por: Eduardo Rodríguez Dávila.Ministro de Transporte

 


Foto: Naturaleza Secreta.

Un grupo de 63 ómnibus dedicados a la transportación pública de pasajeros en La Habana recobran su vitalidad a partir de la adquisición de gomas y baterías a través del Fondo para el Desarrollo del Transporte Público.

A partir de enero de este año este fondo recibe aportaciones en divisas, generadas por los impuestos por la comercialización de vehículos, fruto de la actualización de la política sobre este tema.

Foto: Naturaleza Secreta.

Se han adquirido y destinado a la Empresa Provincial de Transporte de La Habana 501 neumáticos y 148 baterías. Los ómnibus que han recibido estos recursos estaban paralizados, con lo cual son vehículos que se incorporan a la transportación de pasajeros; de los cuales 9 ómnibus son de la terminal de Guanabo, 1 de la de Alamar, 13 de Bahía, 6 de Guanabacoa, 3 de San Agustín, 4 de Playa, 1 de La Lisa, 1 de Santa Amalia, 11 de Santiago de las Vegas, 6 de Cotorro, 4 de Alberro y 4 de Palatino.

Foto: Naturaleza Secreta.

En la terminal Diezmero se entregaron 8 baterías para 4 ómnibus.
Con el alistamiento de estos vehículos se da un paso de avance en la recuperación gradual de la flota de ómnibus de la capital, y aunque la cifra de guaguas funcionado cada día es muy variable y alguna de las que se alistan ahora, puede dejar de funcionar por otras causas, ellas contribuirán a transportar a una mayor cantidad de personas cada día.

En próximas publicaciones abordaremos las proyecciones del uso del financiamiento disponible por parte del Fondo de Desarrollo del Transporte Público, de modo que podamos recuperar vehículos que están paralizados en todo el país e incorporarlos a la transportación pública de pasajeros.

(Tomado del FB de Eduardo Rodríguez Dávila)

Lavrov anuncia el golpe definitivo al SWIFT

Abril 13, 2025



El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que incluso los países que no integran el BRICS, igualmente tendrán acceso a plataformas de pago alternativas desarrolladas dentro del grupo. En este sentido, destacó el sistema de transmisión del Banco Central de Rusia, que no depende del SWIFT.

Las condiciones están dadas

Lavrov se refirió a la posibilidad cierta de hacer los pagos de las transacciones comerciales entre los países para evitar el sistema SWIFT, que tiene base en Bélgica, pero que está controlado por EEUU. Lo manifestó en una rueda de prensa posterior a una reunión del Consejo de Ministros de Exteriores de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).

“Además de las monedas nacionales, existe la oportunidad de crear plataformas de pago independientes de la influencia externa. Una de las opciones es el sistema de transmisión de mensajes financieros del Banco Central de Rusia; es conveniente, ya que no depende de ningún SWIFT“, afirmó Lavrov.

El jefe de la diplomacia rusa anunció que se están considerando otras iniciativas, en particular, en el marco del BRICS, donde Brasil propuso la creación de plataformas de pago alternativas. Al respecto, avisó que “este trabajo está actualmente en marcha”.

“Esto va a desarrollar una arquitectura financiera al margen del dólar como moneda de cambio. Esto también es una de las consecuencias de las políticas erráticas de incrementar aranceles por parte de EEUU que ha amenazado a un total de 185 países, que evidentemente estos países buscarán alternativas que les diferencien y que les permitan no depender del dólar como moneda de cambio”, explica el analista internacional Eduardo Luque.

Según el experto, esta situación “ahonda todavía más la crisis que ha provocado el propio presidente Trump”. “Con la apertura de esta línea se permite que otros países no BRICS puedan también comerciar con países BRICS al margen del sistema dólar”, concluye Luque.

El Maipo/Sputnik

La crisis de Trump

 

Por Michael Roberts 

09/04/2025

Hoy, el presidente de EEUU Donald Trump ha impuesto nuevas tarifas a las importaciones a su país, calificadas de tarifas recíprocas.  Además de los aranceles anunciados el miércoles pasado (Día de la Liberación), Trump ha incluido un impuesto adicional sobre las importaciones chinas en represalia por la decisión de China de imponer un arancel del 34 % sobre las importaciones estadounidenses, que a su vez fue una represalia contra el aumento del 34 % de Trump en las importaciones chinas propuesta la semana pasada. Así que las importaciones estadounidenses procedentes de China ahora tienen una tasa arancelaria del 104 %, una duplicación. Y mientras escribo, China ha anunciado un aumento adicional del 50% en las importaciones estadounidenses, elevando los aranceles chinos sobre las exportaciones estadounidenses al 84% en esta guerra de represalias recíprocas.

¿A dónde va todo esto? Bueno, significa una caída en la producción en los Estados Unidos y en la mayoría de las principales economías; y significa un resurgimiento de la inflación, particularmente en los Estados Unidos. Esto es una locura, ¿no? Como escribí el pasado febrero, cuando todo esto comenzó, hay un método en esta locura. Trump y sus acólitos están convencidos de que Estados Unidos ha sido estafados de su poder económico y estatus hegemónico en el mundo por otras economías importantes que roban su base manufacturera y luego imponen todo tipo de obstáculos en la capacidad de las empresas estadounidenses (particularmente las empresas manufactureras estadounidenses) para dominar los mercados. Para Trump, esto se expresa en el déficit general en el comercio de bienes que Estados Unidos tiene con el resto del mundo.

Al parecer, no le preocupa el comercio de servicios, en el que Estados Unidos tiene un excedente. Es la manufactura y el comercio de productos básicos lo que le preocupa. El objetivo es cerrar este déficit imponiendo aranceles a las importaciones estadounidenses de bienes. Usando una fórmula cruda para cada país (el tamaño del déficit comercial de bienes de EEUU con cada país dividido por el tamaño de las importaciones estadounidenses de ese país, luego dividido por dos), el equipo de Trump determinó las subidas arancelarias para cada país. Esta fórmula no tiene sentido por varias razones: en primer lugar, excluye el comercio de servicios, en el que los EEUU tienen excedentes con muchos países; en segundo lugar, se ha impuesto un arancel del 10 % incluso para los países con los que Estados Unidos tiene un superávit de bienes; en tercer lugar, no tiene relación con ninguna barrera arancelaria real o no arancelaria que un país imponga a las exportaciones estadounidenses; y en cuarto lugar, ignora las barreras arancelarias y no arancelarias (de las muchas que hay) que los propios Estados Unidos imponen a las exportaciones de otros países.

El objetivo de Trump es claro. Durante los últimos 40 años de "globalización", las empresas multinacionales de los Estados Unidos, Europa y Japón trasladaron sus operaciones manufactureras al sur global para aprovechar la mano de obra barata, sin sindicatos ni regulaciones y haciendo uso de la última tecnología. Pero lo que ha sucedido es que los países de Asia han industrializado drásticamente sus economías como resultado y, por lo tanto, han ganado cuota de mercado en fabricación y exportaciones, dejando a los Estados Unidos con el marketing, las finanzas y los servicios.

¿Eso importa? Trump y su equipo piensan que sí. Su objetivo estratégico final es debilitar, estrangular y obtener un "cambio de régimen" en China y tomar el control hegemónico total sobre América Latina y el Pacífico. Pero para conseguirlo, debe disponer de una gran y aplastante fuerza militar. Trump ha anunciado un presupuesto militar sin precedentes de 1 billón de dólares anual. Pero los fabricantes de armas estadounidenses no pueden satisfacer ese presupuesto. Por lo tanto, la capacidad manufacturera estadounidense debe reconstruirse en casa. Biden estaba interesado en hacerlo a través de una "política industrial" que subvencionaba a las empresas tecnológicas y la infraestructura industrial. Trump considera que imponer aranceles para obligar a las empresas manufactureras estadounidenses a regresar a su país y a las empresas extranjeras a invertir en lugar de exportar a Estados Unidos es una mejor manera de lograrlo. Cree que puede aumentar la industria, gastar más en armas, recortar impuestos a las corporaciones y al mismo tiempo recortar el gasto civil público y mantener la estabilidad del dólar: todo gracias al aumento de los aranceles.

¿Va a funcionar? Parece que algunos analistas, incluso de izquierda, piensan que podría. Es cierto que muchos estados semivasallos del imperialismo estadounidense probablemente intentarán ceder a las condiciones de Trump: Corea del Sur y Japón ya están intentando hacerlo, y el Reino Unido también. Pero eso no será suficiente para cambiar las cosas. Aquellos que piensan que Trump puede tener éxito argumentan que, en el pasado, cuando Estados Unidos optó por cambiar el equilibrio de fuerzas económicas globales a su favor, funcionó.

Nixon sacó a los Estados Unidos del patrón oro en 1971 y estableció el dólar como la moneda hegemónica con el privilegio "exorbitante" de ser el único emisor de esta moneda, para pagar sus importaciones y sus inversiones de capital en el extranjero.

Y luego, en 1979, el entonces gobernador de la Reserva Federal, Paul Volcker, elevó las tasas de interés al 19 % para controlar la inflación, lo que llevó a una profunda crisis tanto en los Estados Unidos como a nivel mundial. El dólar subió tanto que la industria manufacturera estadounidense comenzó a deslocalizar al extranjero, fue el comienzo del período neoliberal. En 1985, Estados Unidos consiguió que otras naciones comerciales acordaran fortalecer sus monedas contra el dólar a través del llamado acuerdo de Plaza. Esto finalmente destruyó el liderazgo industrial de Japón construido en las décadas de 1960 y 1970, pero no consiguió reconstruir la industria manufacturera en los EEUU.

Tampoco va a funcionar esta vez, especialmente a través de los aumentos arancelarios. La industria manufacturera estadounidense solo puede competir en los mercados mundiales porque tiene una tecnología superior y, por lo tanto, puede reducir drásticamente los costes de mano de obra en la producción. Aunque Estados Unidos todavía tiene el segundo sector manufacturero más grande del mundo con el 13% de la producción mundial (después de China con un 35%), el empleo manufacturero estadounidense ha caído drásticamente desde el final de la edad de oro en la década de 1960, principalmente porque la rentabilidad manufacturera estadounidense disminuyó y la tecnología reemplazó a la mano de obra, no por la liberalización del comercio. De hecho, el equipo de Trump está hablando de aumentar la capacidad de fabricación industrial en casa a través de robots e inteligencia artificial y, por lo tanto, ofrecer pocos trabajos adicionales en el sector. Eso es lo que vale la afirmación de Trump de que estaba "orgulloso de ser el presidente de los trabajadores, no de los subcontratistas; el presidente que defiende a Main Street, no a Wall Street".

La realidad es que Trump no puede dar vuelta atrás al reloj para hacer de Estados Unidos la economía manufacturera líder del mundo. Ese barco ha pasado. Como señaló el Wall Street Journal: "Incluso si las exportaciones manufactureras estadounidense aumentaran lo suficiente como para cerrar el déficit comercial, un evento extremadamente improbable, y si el empleo creciera proporcionalmente, nuestra participación en la fuerza laboral manufacturera solo aumentaría del 8% al 9%.

Si Trump quiere restaurar la industria manufacturera estadounidense, el sector necesita una inversión masiva en casa y es poco probable que las empresas estadounidenses, que ya están experimentando una rentabilidad relativamente baja fuera de los Siete Magníficos, cumplan, excepto para el hardware militar pagado con contratos gubernamentales. La reacción del antiguo asesor de Trump, Elon Musk, a los aumentos de tarifas es sintomática de la reacción de las grandes empresas estadounidenses: Musk atacó a Navarro, llamándolo "idiota"más tonto que un saco de ladrillos" después de que Navarro sugiriera que la oposición del jefe de Tesla a los aranceles era egoísta (que de hecho lo es).

A pesar del inevitable fracaso de los aranceles como solución para la reindustrialización de Estados Unidos, Trump parece empeñado en mantener su estrategia proteccionista. Esto solo puede ser un detonante para una nueva crisis tanto en los Estados Unidos como en las principales economías.

El índice de actividad manufacturera (PMI) ha estado en un umbral de contracción durante más de dos años, mientras que los ingresos ajustados a la inflación de los estadounidenses no han variado sustancialmente después de la pandemia (solo un 1% más en los últimos cinco años, medido por las ganancias semanales promedio reales). Los muy populares índices del modelo Atlanta Fed GDP Now predicen un crecimiento económico de EEUU que en el primer trimestre que finalizó en marzo se contrajo un 1,4%, con ventas internas que se ralentizaron a solo un 0,4 % sobre una base anualizada. JPMorgan ha reducido su pronóstico del PIB para 2025 de +1,3% a -0,3%, y se prevé que el desempleo aumente al 5,3%.

La Reserva Federal de los Estados Unidos también está perdiendo la "guerra contra la inflación". El objetivo de la Reserva Federal es del 2 % anual para la inflación de los precios del gasto de consumo personal (PCP) de EEUU. En febrero, el PCP se mantuvo en el 2,5% y el PCP principal (excluyendo los precios de los alimentos y la energía) aumentó al 2,8 % anual. Como señalé en febrero pasado, en las principales economías, hay un creciente olor a estanflación, es decir, un crecimiento bajo o nulo junto con el aumento de la inflación de precios. Y el impacto de los aumentos arancelarios a la importación de Trump aún no se siente.

De hecho, la Reserva Federal de los Estados Unidos se encuentra ahora ante un grave dilema. ¿Debería mantener las tasas de interés estables para tratar de controlar la inflación; o reducirlas para tratar de evitar una crisis? Los precios de los bienes de consumo importados de Asia en las tiendas estadounidenses pronto aumentarán drásticamente, incluidos el cuero y la ropa. Es probable que los teléfonos inteligentes, las computadoras portátiles y las consolas de videojuegos se vuelvan más caros para los consumidores estadounidenses, sobre todo porque muchos de los aranceles más altos de Trump se centran en países como Vietnam y Taiwan. Los precios del arroz aumentarán un 10,3 por ciento en los próximos meses, según el Yale Budget Lab. El grupo de expertos también prevé un aumento del 4 por ciento en el precio de las verduras, frutas y frutos secos, muchos de los cuales se importan de México y Canadá. En general, el Yale Budget Lab estima que los hogares estadounidenses gastarán un promedio de 3.800 dólares más cada año a partir de 2026 como resultado de la inflación inducida por los aranceles.

Y de vuelta en "Main Street", como lo llama Trump, las empresas estadounidenses están incumpliendo los préstamos basura al ritmo más rápido en cuatro años, mientras luchan por refinanciar una ola de préstamos baratos que siguieron a la pandemia de Covid. Debido a que los préstamos apalancados (préstamos bancarios de alto rendimiento que se han vendido a otros inversores) tienen tasas de interés flotantes, muchas de esas empresas se endeudaron cuando las tasas eran ultra bajas durante la pandemia y desde entonces han luchado para hacer frente a los altos costes de los préstamos en los últimos años. Ahora sus ganancias serán recortadas aún más por los aranceles mientras las tasas de interés se mantengan altas.

Por lo general, cuando se avecina una recesión, los precios de los bonos del gobierno suben a medida que los inversores buscan un "refugio seguro" de una crisis del mercado de valores. Pero esta vez, los precios de los bonos y la tasa de cambio del dólar también están hundiendose, a medida que los temores al aumento de la inflación y las preocupaciones sobre la seguridad de mantener activos en dólares se afianzan. La caída de los mercados de acciones y bonos está presagiando la gran caída de la producción y el empleo en los Estados Unidos y en otros lugares (se estima que la tasa actual de crecimiento del PIB real de China del 5 % anual podría reducirse en un 2 % de puntos, pero será aún peor para otros). Y una crisis en la "economía real" conducirá a una nueva crisis de los activos financieros.

Trump y su equipo MAGA creen que todas estas conmociones son un precio que vale la pena pagar para restaurar la hegemonía manufacturera estadounidense. Argumental que una vez que se calme la situación, Estados Unidos volverá a ser grande. La destrucción del comercio mundial tendrá un resultado "creativo" (al menos para Estados Unidos). Pero esto es una ilusión. La hegemonía del imperialismo estadounidense se ha ido debilitando desde la época de Nixon en 1971 o Volcker en 1985. La caída de Trump solo confirmará esa tendencia.

 
habitual colaborador de Sin Permiso, es un economista marxista británico, que ha trabajado 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2025/04/09/trumps-slump/

sábado, 12 de abril de 2025

Carnes D´Tres, una fórmula de éxito. Comentario HHC


Primero se da "un paseo" al semental delante de las reproductoras. Fotos: Michel Guerra

La mediana empresa privada amplía sus horizontes. Además de la producción y comercialización de carne de cerdo, está lista para prestar el servicio de inseminación artificial; un aporte al mejoramiento genético de la masa porcina avileña.

En medio de sabanas castigadas por la prolongada sequía, llama la atención el despegue de un emprendimiento dirigido a la producción y comercialización de alimentos, en momentos en que la deprimida producción nacional deja espacios vacíos en la demanda de la población.

La Sociedad Mercantil Carnes D´Tres S.R.L., con el cerdo como producto estrella, apuesta desde su nombre por uno de los productos más deficitarios actualmente en el mercado y, a su vez, de los más valorados en la mesa del cubano.

Creada con escritura notarial número 863, el 15 de diciembre de 2021, a tenor del Decreto Ley 46 “Sobre las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas”, del 6 de agosto de ese año, cuenta con domicilio legal en la Carretera Santo Tomás-Aeropuerto, Km 7,5, Poblado de Ceballos, municipio Ciego de Ávila.

Hoy la mediana empresa dispone de un capital humano de un centenar de trabajadores, liderados por tres cuadros de dirección: Leonel Duarte Pla, en función de director general por designación de la Junta General de Socios, y Lexander Duarte Pla y Daniel González Fraser, ambos directores adjuntos.

De los orígenes

Explica Lexander Duarte Pla que, el surgimiento estuvo ligado a un proyecto familiar, siendo contratistas de la Empresa Porcina del territorio, en una etapa en que esa entidad establecía convenios con porcicultores privados y ofrecía facilidades para la adquisición de los cerdos.

Comenzaron, recuerda, con una nave de ceba y poco a poco fueron creciendo hasta llegar a cuatro naves, pero los momentos de mayor auge coincidieron con el declive de los resultados económicos del Porcino, por lo que tuvieron que buscar otras vías para seguir adelante. La decisión fue encaminar el trabajo con las reproductoras que poseían y algunas de calidad que recibieron de la empresa estatal para, a partir de ahí, obtener pie de crías.

El próximo paso, subraya, fue convertirse en Proyecto de Desarrollo Local y unirse a Daniel González Fraser, un porcinicultor aledaño, cuya finca estaba a la distancia requerida (un kilómetro) para crear allí una planta tecnológica para el procesamiento de la carne de cerdo.

Aprovechando la apertura a la creación de nuevos actores económicos, solicitaron al Ministerio de Economía y Planificación la aprobación de una mediana empresa. Nació así la Sociedad Mercantil Carnes D´Tres S.R.L., con apenas cuatro naves de ceba y una pequeña nave de maternidad con 6 cerdas.

Durante los últimos tres años el crecimiento ha sido gradual, pero sostenido, hasta llegar a las 282 reproductoras, con posibilidades de completar entre las 500 y 600 durante el 2025. Ahora, con cerca del 70 por ciento de la inversión ya ejecutada, están en condiciones de trabajar con un alto nivel científico y profesional, para brindar productos de calidad al mercado.

Carnes D´Tres produce actualmente excelente carne de cerdo, acorde a las razas con las que trabaja, que vende de forma mayorista a entidades en todo el país y, de manera minorista, en ferias y a organismos. Desde finales de 2024 incursiona en el comercio electrónico minorista, en moneda nacional, con la apertura de una tienda virtual en la plataforma Enzona, a través de la cual comercializa una veintena de cortes en formatos de 1, 2 y 5 kilogramos.

Nuestro objetivo principal a corto plazo, destaca el director general Leonel Duarte Pla, es establecernos en el mercado nacional como uno de los principales proveedores de productos cárnicos y sus derivados, de genética animal para los cuidadores que así lo deseen, y de alimentación balanceada adecuada para los productores; además, ofrecer el servicio de asesoramiento para la mejora de la masa, en el que se incluye la inseminación artificial y el tratamiento médico.

De interés para criadores

El manejo reproductivo mediante técnicas como la inseminación artificial, es un pilar para mejorar los índices de producción, al disminuir sus costos y aumentar su eficacia.

cerdo 1Una extracción garantiza alrededor de 10 inseminaciones

Un equipo con responsabilidad y compromiso, integrado los técnicos en reproducción Alainne Canales Lazo y Kevin Yordan Colón, y el laboratorista José Antonio López Wong, asume el proceso, de incidencia directa en el mejoramiento de la masa.

Explican que trabajan con 282 reproductoras y siete sementales, entre los que destacan tres CC-21, una raza cubana híbrida de otras cuatro razas, y un Duroc, de piel roja, que todavía no está listo, pero lo estará. En cerdas tienen Landrace, Yorkshire y F-1 (la combinación de ambas), lo que da como resultado una raza con buena producción de leche y habilidades maternas.

En el mismo centro realizan la selección de los mejores ejemplares de cada camada, que tengan la línea de raza y sean prolíferas, con el objetivo de garantizar los pies genéticos, ya que no existen posibilidades de adquirir animales en el exterior o en otros lugares de la Isla.

inter cerdo 2En el laboratorio se evalúa la calidad del semen y se preparan las dosis de inseminación

La experiencia y dedicación de este equipo, permite asumir una nueva estrategia de negocio, para aprovechar al máximo el conocimiento y explotar las potencialidades que poseen, a la par que representa nuevas oportunidades para productores privados, criadores de traspatios y todas las personas naturales interesadas en el servicio, en tanto constituye, también, un factor positivo en el proceso por lograr la soberanía alimentaria.

Desde este mes de marzo Carnes D´Tres brinda el servicio de inseminación por un costo de 5000.00 pesos, el cual incluye dos inseminaciones y el seguimiento hasta confirmar la gestación mediante ultrasonido, a las cuatro semanas. El equipo de veterinarios determinará previamente, de conjunto con los clientes, si las cerdas están en óptimas condiciones para recibir el semen (peso, talla, celo, hábitat y alimentación, entre otros factores).

Los interesados podrán contactar con la entidad a través de cualquier vía (redes sociales, telefónica o ir directamente a la entidad) para firmar un contrato en el que se establecerán los derechos y deberes de cada parte.

Canales y Kevin conocen al dedillo el proceso, que constituye la rutina de cada día: Por la mañana se pasea el celador (verraco seleccionado para estimular a las cerdas) por el pasillo de la nave y detectar las que están en celo y marcarlas con una señal amarilla. A la espera de recibir el semen del verraco seleccionado están las puercas repetidoras —vienen de un proceso de inseminación anterior y, por disímiles causas, no quedaron preñadas—, las provenientes del destete y las cochinatas, que son las que se iniciarán en la reproducción.

Explican que el éxito de la operación depende de varios factores y, sitúa entre los más importantes, el estado físico de las reproductoras: que presenten buena masa corporal, pues un animal desnutrido tiene pocas posibilidades para lograr los embriones; asimismo, un exceso de grasa puede complicar la hora del parto y hasta ocasionar un infarto.

cerdo 3La inseminación artificial contribuye a la alta natalidad y la salud de las crías

Otro aspecto determinante es la obtención y conservación del semen. Aquí, detalla José Antonio López Wong, especialista del Laboratorio Seminal, que, una vez realizada la extracción, el contenido se lleva al laboratorio, donde se mide de forma macroscópica el volumen, PH, temperatura, color, olor y densidad.

Posteriormente, se calcula la fórmula y la concentración de espermatozoides requerida para alcanzar mayor efectividad y se le agregan extensores, previamente preparados, que proporcionan nutrientes y antibióticos para prevenir la aparición de gérmenes.

De una sola extracción pueden obtenerse 10 dosis, que alcanzan para cubrir entre ocho y nueve cerdas, pues cada una recibe dos servicios como promedio para quedar gestantes.

Hoy logran entre un 65 y 70 por ciento de efectividad del proceso, que está acorde con los parámetros predominantes internacionalmente, en tanto los resultados se aprecian en la calidad y en el peso de las crías, poca presencia de diarreas al nacer y mayor número de ejemplares en la camada. La mortalidad está en nueve por ciento en los nacimientos en general y en lo que va de año, es de 1,9, equivalente, a solo dos muertes.

“Aquí las causas de un fallecimiento se analizan hasta la saciedad”, advierten los técnicos, a sabiendas de que el esmerado manejo de los animales, desde la higienización en el momento de la inseminación, prevención de infecciones a la hora del parto y empleo de material totalmente aséptico, son garantías de una natalidad exitosa.

La formación de animales reproductores requiere de unos 6 y medio meses, en el caso de la hembra, para llevarla hasta los 120 kg, que es el peso idóneo, mientras los machos necesitan alrededor de 8 meses para comenzar su explotación, que se extenderá hasta los 36 meses.

Por eso, la inseminación artificial, puede aportar variados beneficios, no solamente para el proyecto de crecimiento de Carnes D´Tres, sino también para los criadores que contraten este servicio, entre ellos, el ahorro significativo de verracos, con la consiguiente disminución de los costos de producción.

Además, se logra una mejor explotación del potencial genético existente y la posibilidad de producir descendencias con mejores indicadores de eficiencia, se mantiene el control de la calidad del semen, evita el estrés de los animales y se minimiza el riesgo de transmisión de enfermedades infecto-contagiosas, entre otras ventajas.

Pensar en grande

Las naves de maternidad son un regalo visual para los visitantes y un orgullo del equipo médico veterinario, que en poco tiempo ha logrado cambiar, para bien, los resultados: el peso de las crías varió de 1,3 kilogramos a más de 1,5 al momento del nacimiento, es más rápido el aumento de peso hasta el destete y creció a 10 el promedio de cerditos por parto.

Pudiera decirse que este es sólo el punto de partida de un despegue empresarial que, no cesa en la aspiración de sanear la masa y elevar constantemente los parámetros obtenidos, hasta llegar a 680 reproductoras, para aportar al programa nacional de alimentos cerca de 140 toneladas mensualmente.

Desde el punto de vista comercial, explica el director general de Carnes D´Tres, Leonel Duarte Pla, el propósito es aumentar la presencia en el Oriente y Occidente del país, y posicionarse en el mercado en USD en fronteras y, fuera de Cuba, para cerrar ciclos de producción y acceder a materias primas necesarias.

A largo plazo, subraya, la idea es contar con una empresa fuerte, robusta desde el punto de vista económico, con un enfoque político-social acorde a las directrices trazadas por el Estado y contribuir al desarrollo de la localidad, específicamente el municipio de Ciego de Ávila.

Más que soñar, Leonel confía en el equipo que lidera, integrado por un personal capaz, con absoluta entrega al trabajo y buen uso de la ciencia y la técnica, por eso, se permite hacer pronósticos y visualizar la Empresa, al paso de una década, con cerca de 1000 reproductoras porcinas y una crianza avícola y vacuna fuertes, para desarrollar los tres elementos cárnicos que respondan al nombre del proyecto.

Para entonces, prevé contar con sucursales en todas las provincias para comercializar los productos y, hacer mayores aportes al desarrollo de la sociedad en general. No obstante, mientras se acomoda al cambiante escenario económico nacional y termina de crear la infraestructura, Carnes D´Tres amplía la cartera de negocios para compartir asesoramiento y adelantos científicos con criadores privados que lo deseen.

El éxito que los precede y la aceptación de los productos puestos hasta el momento en el mercado constituyen su mejor aval para los nuevos empeños. HHC: negritas nuestras.

Comentario HHC: No es la primera vez que se lee de esta empresa privada, incluso críticas. Pero es un ejemplo de éxito, aunque no se habla de todo,  por ejemplo cómo se obtiene y garantiza la alimentación adecuada, esa que faltó a las reproductoras del estado, y se prefirió sacrificarlas por falta de alimento, consecuencia en gran parte del déficit de carne de cerdo actual. Aunque se hace referencia al mercado en frontera en Usd y fuera de Cuba. 

¿ Y el Bloqueo de EEUU donde quedó? ¿ El estado no puede reproducir estas experiencias?

La revancha de La Cuba (II y final)

 Las producciones aumentan... pero los precios también


La Cuba tiene amplias potencialidades en materia de riego. Foto: Ortelio González Martínez

Ciego de ávila.–Santiago Alarcón, Tin o «el ingeniero del plátano», como solían llamarlo por sus amplios conocimientos en ese fruto, perteneciente a la familia de las musáceas, hoy andaría con gusto por los sembradíos de banano que comienzan a (re)florecer.

 Él, un visionario en organizar la finca, siempre apostó por los colectivos laborales y porque La Cuba mantuviera la estructura de empresa estatal socialista: una «fortaleza para nosotros, los obreros», solía decir.

Hoy existen nuevas alianzas, nuevos sistemas económicos productivos que han demostrado ser eficientes. Contrario a lo que algunos piensan, La Cuba no se ha desmembrado en pedazos, entre usufructuarios, cooperativas de producción agropecuaria y de créditos y servicios. «Hoy el sector cooperativo y campesino aporta el 42 % de la producción, y la estatal el resto, 58 %». Todavía prevalece lo que Tin y otros muchos defendieron.

La empresa estatal dispone, bajo su jurisdicción, de la ccs Máximo Gómez y de las cooperativas de producción agropecuaria Paquito González y Revolución de Octubre. La primera es un tren productivo; la segunda, se encarrila hacia mayores volúmenes en las cosechas, distantes aún de los tiempos de Elías González, su presidente-fundador, y el hombre que a mediados de la década de los años 80 le pidió a Fidel que desapareciera el Mercado Libre Campesino, debido a un proceso de recentralización económica y a las críticas de la población por los altos precios que imponían los productores privados y los intermediarios.

Hoy La Cuba, ante los grandes volúmenes de producciones que se avecinan, requiere de un secadero para el caso de los granos, pues se ven obligados a hacerlo en los viales y hasta en la pista de aviación, actividad obligada a cambiar de lugar, ante el regreso de los vuelos, que en los últimos diez meses aparecieron en 12 ocasiones para la fumigación y otras actividades culturales a las plantaciones.

Sin embargo, tras las toneladas de alimentos que comienzan a salir de ese polo productivo, el cuestionamiento más recurrente se refiere a los altos precios, tanto en los Mercados Agropecuarios Estatales como en los vendedores por cuenta propia, los carretilleros, bicicleteros, puntos de ventas y cuanta figura aparece.

El bolsillo naufraga: 25 pesos un plátano, 250 la libra de tomate, 270 la de arroz, 250 la de frijoles, 270 la de cebolla…

Uno de esos científicos de campo, con el título ganado a base de mucho trabajo y ninguna universidad, exponía sus razones, enfáticas y coincidentes: «Puede aumentar la producción a niveles insospechados; pueden llover récords productivos, que ni las empresas estatales agrícolas ni los productores privados ni el país están preparados para que bajen los precios.

«Los precios no bajan porque el que produce no es el que vende. El que vende es un intermediario, alguien sin recato, que en el negocio quiere ganar más dinero que el productor, y quiere obtener un margen de ganancia muy amplio: el doble, el triple y hasta el 100 % de la inversión. Es imposible que los precios bajen.

«Del otro lado, el costo de producción se ha encarecido. Antes le pagabas 150 pesos a un obrero, y ahora tienes que pagarle 1 200 o 1 500 por un día de trabajo; una semilla de plátano costaba un peso y ahora una vitroplanta cuesta 28,78 pesos –comprada al Estado–; antes cualquiera te roturaba una hectárea de tierra por 10 o 15 pesos, y ahora si no le das 500, o más, no lo hace; 20 litros del herbicida Finalé cuesta 120 000 pesos.

«Un campesino, amigo, fue a buscar 25 000 semillas de plátano a La Habana. Las pagó a 15 pesos y transportarlas le costó 250 000 pesos; un litro de Bio Forte, para fortalecer y revitalizar la planta, cuesta 22 000 pesos. Y eso es por arribita. ¡Saque cuenta!

Los altos precios de los productos agropecuarios en Cuba también penden de otros factores: problemas estructurales en la producción nacional, baja productividad, la escasez de insumos (fertilizantes, maquinaria, combustible), falta de inversión tecnológica, dificultades en la distribución...

También encarece el proceso del campo a la mesa la dependencia de las importaciones, en tanto Cuba importa alrededor del 70 % de los alimentos que consume, la depreciación del peso cubano (cup) frente al dólar y las divisas, junto con la inflación global.

El sistema de doble moneda y distorsiones cambiarias: si bien la Tarea Ordenamiento eliminó oficialmente la dualidad monetaria, persisten distorsiones en el tipo de cambio, lo que afecta los costos de producción y comercialización.

Los impagos y la poca flexibilidad del sistema de acopio estatal es otro problema, en tanto la compra estatal a precios bajos no incentiva a los productores, quienes prefieren vender en mercados informales a precios más altos.

A ello se agregan las sanciones económicas y el bloqueo, con las restricciones financieras y comerciales de ee. uu., que dificultan el acceso a créditos, insumos y mercados internacionales, incrementando los costos.

El mercado informal y la especulación se imponen, con precios que se disparan, especialmente en productos de alta demanda como la carne, los huevos y los vegetales.

Una solución sostenible requeriría mayor autonomía productiva, incentivos reales al sector privado y cooperativo, acceso a tecnologías y mercados, y políticas macroeconómicas que estabilicen la oferta y la demanda.

Sin cambios profundos, sin que se cumplan las legislaciones actuales, si no mejora el proceso de contratación, y, sobre todo, si no se abarrotan los mercados, los precios especulativos y abusivos continuarán como una epidemia, y la seguridad alimentaria en Cuba seguirá bajo presión.