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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 29 de junio de 2026

Las 176 transformaciones a debate: ¿cambia el modelo cubano? (+Video)

 Por: Oscar Figueredo Reinaldo

 




TRANSCRIPCIÓN DEL PROGRAMA CUADRANDO LA CAJA

EMISIÓN NO.

22 de junio de 2026

“¿Transformaciones económicas y sociales: ¿cambia el modelo cubano?”

 Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Hola, muy buenas noches. Es un placer volverle a saludar Cuadrando la Caja a su espacio para debatir y reflexionar sobre la economía cubana. Durante esta semana se aprobaron algunas de las transformaciones más trascendentes en materia económica y social en nuestro país, pero ¿Qué significa realmente esto que se aprobó? ¿Qué alcance puede tener? ¿Estamos renunciando a la construcción del socialismo? Sobre estos temas estaremos conversando en la noche de hoy. Acompáñanos.

Y para dialogar sobre un tema que está en el comentario del día a día de la población en estos momentos, tengo a tres personas que son casi de la familia del programa. Hoy nos acompaña Ian Pedro Carbonell Karell, director de la Dirección de Políticas Macroeconómicas del Banco Central de Cuba. Muy buenas noches.

Ian Pedro Carbonell Karell: Gracias por la invitación.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: También tengo el placer de que nos acompañe alguien que ha sido también moderador de nuestro programa y, por supuesto, cada vez que lo invitamos asiste a nuestra emisión, quien es Rafael Montejo, director del Centro de Estudios de Técnicas de Dirección de la Universidad de La Habana. Muy buenas noches.

Rafael Montejo Véliz: Gracias por la invitación.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y, bueno, alguien que también es habitual en nuestro espacio, quien es Carlos Miguel Pérez Reyes, diputado también al igual que Jean Pedro y, además, el presidente de la Mipyme Dofleini. Muy buenas noches.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Gracias por la invitación.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Bueno, y ya conociendo nuestros temas les invito a hacer una pausa y enseguida regresamos.

Fragmento del discurso del Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su X Legislatura

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Bueno, antes de comenzar a hablar de estas transformaciones que se han presentado durante esta semana que, como decíamos, han generado muchísimas opiniones dentro de la población, quisiéramos referirnos a algo, a un elemento importante. ¿En qué situación está la economía cubana hoy? ¿Cuál es el contexto en el que se dan estas transformaciones y por qué llegar a ellas entonces?

Ian Pedro Carbonell Karell: Bueno, estamos, y creo que todos lo experimentamos cada día, en un contexto de los más complejos que ha vivido en nuestro país, la economía cubana. Desde el punto de vista de la economía estamos en presencia de un entorno donde hay una caída importante de los ingresos externos en divisas, tanto por la vía de las remesas que pasan por canales oficiales, como por la vía de las exportaciones, como también por la propia inversión extranjera. También hay una limitación muy fuerte al exceso de créditos externos. Todos estos son fuentes de financiamiento en divisas que en tiempos anteriores se contaba con ellas y ahora están bien deterioradas. Sumado a eso, hay una estrategia de máxima presión, de asfixia económica, que lo que busca es cortar todas las vías que pueda tener nuestro país para acceder a los insumos básicos para que la economía pueda funcionar.

Dígase combustible, pero dígase también importaciones de todo tipo, medicamentos, etcétera, que todas ellas al final necesitan de divisas también para poderse adquirir. Y todo eso se conjuga entonces también con desequilibrios internos, emisión monetaria, hay un déficit fiscal bien elevado, incluso donde el presupuesto ha tenido, por esta propia caída de los ingresos externos, ha tenido caída también en los ingresos tributarios y ha tenido que sostener niveles de gasto y por tanto también se avizora para este año mayor tensión sobre el crecimiento del déficit fiscal. Hay una moneda nacional inconvertible, hay diferentes tipos de cambios operando en la economía, un mercado oficial que todavía no logra consolidarse, por tanto estamos en presencia de una situación donde cuando uno une todos los elementos es bien compleja para llevar a cabo. Efectivamente las previsiones del Producto Interno Bruto son bastante negativas, incluidos los recientes pronósticos que hizo CEPAL y efectivamente estamos en presencia de una situación donde, de crisis, donde principalmente y en mi opinión, creo que ya y estas medidas van apuntando a eso, más allá de administrar la crisis, sino transformar la forma en que funciona la economía para poder frenar la crisis y poder recuperarnos y salir de ella.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Montejo, en este propio programa hemos dicho que estamos hablando de un momento en que prácticamente las actividades de la economía del país están paralizadas.

Rafael Montejo Véliz: Prácticamente paralizadas, pero la crisis es multifuncional, no solamente se manifiesta desde el punto de vista económico como algunos de los elementos que apuntaba Ian Pedro, es que se manifiesta también en el ámbito social, se manifiesta en la forma en que trabajamos, que vivimos, en la cotidianidad de la vida y hace que la funcionalidad tanto del sector económico, el sector presupuestado, las empresas, sean privadas, sean estatales, las cooperativas y las personas en su cotidianidad han visto muy alterada también la forma en que se vive y se trabaja, por lo tanto la crisis tiene múltiples manifestaciones de todo tipo, algunas más evidentes, algunas nos llegan muy directamente y otras tienen una expresión ya en números, datos, tendencias que se dan en la economía, pero también en lo social y afectan a la economía, hay un sector que también está afectado, quizás es menos evidente, pero está el tema no solo médico, hospitalario, sino también de la educación también que se ve afectado por múltiples razones, está el tema del transporte, algo tan sensible, el tema del transporte, cómo las personas se trasladan y está el tema de la electricidad que no lo mencionamos, pero que está digamos, es como un tema transversal a toda la economía y está el tema de los combustibles, es decir la energía en general, esos son temas vitales que hacen que tengamos esta situación.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Muchas veces cuando vemos esta situación pensamos que las sanciones del gobierno de Estados Unidos de este bloqueo recrudecido solamente impacta en la parte estatal y hemos visto que también el sector digamos privado, el sector no estatal del país se ha visto afectado por esta situación que tiene el país hoy.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Pero no son solo las variables macroeconómicas y alguna de estas cosas que hemos estado hablando, son también cosas del día a día tanto de los empresarios privados como de su población, las personas que no pueden dormir por la noche porque no tienen electricidad, que no hay abasto de agua o que tienen muy poco y tienen que ir a buscarlo en alguna cisterna porque no tienen la corriente para subirlo a la azotea, estamos hablando también de la basura que si no hay combustible no se puede recoger y como bien decía el profe Montejo nosotros tenemos hoy una situación, una coyuntura muy difícil a nivel social que se refleja en el malestar de nuestra población pero que también es un diseño que nos lo están haciendo, por lo tanto nosotros tenemos que saber que detrás de todo eso hay una gran presión económica para buscar un estallido social.

Desde el punto de vista empresarial nosotros tenemos muchas, como yo decía en el otro programa, tenemos muchas razones por las cuales esto nos afecta muchísimo, una tiene que ver con las navieras que están dejando de brindar servicios a Cuba que por lo tanto ya no hay canales de comunicación con determinados países, con Cuba y el comercio, tenemos problemas también con la electricidad que nos lleva a hacer inversiones que encarecen o pueden encarecer los precios finales a los productores, también el transporte es la logística la que mueve todo eso en el país, la falta de turismo nos genera también en el sector una caída tanto en el sector gastronómico como en el sector de los restaurantes, de los alojamientos y todas esas cosas, en general yo creo que es una crisis que nos afecta a todos por igual, pero en particular a la población que es la que está sufriendo mayor estos problemas.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Entonces ustedes coincidiran conmigo que no había una solución, o sea la opción no era quedarse sin hacer nada, quedarse inmóvil y en este momento entonces llegan este grupo de transformaciones que se presentan primero al Pleno del Partido y después a la Asamblea Nacional del Poder Popular y que algunas personas lo podrían ver o analizarlo con que nos estamos alejando quizás por el alcance de estas medidas de alejarnos de la construcción del paradigma socialista que aspira el país. ¿Ustedes creen que es así, no es así, que lo distingue, que podríamos decirle a esa población que tiene esas inquietudes validas sobre ese tema?

Ian Pedro Carbonell Karell: Yo creo que como bien hemos coincidido en presencia de esta crisis que ya no es el momento de continuar administrando la crisis con los mismos instrumentos que teníamos antes, es decir hay que cambiar los instrumentos con que funciona la economía, al final todos los aspectos que están impactando la vida de nuestra población tienen que ver en el fondo con un tema que va directamente a la producción y a la generación también de divisas y de ingresos externos, porque bueno una isla pequeña de una economía abierta, muchas cosas no las puede producir en el país y necesita de divisas para intercambiar con el resto del mundo los bienes esenciales y para todo eso hace falta poder reactivar el sector productivo y también el sector exportador, es muy importante también esa visión desde el sector externo, pero yo considero que ya hemos llegado a un momento donde el costo de seguir administrando la crisis con los mismos instrumentos con los que contábamos, ya viene siendo inferior al costo de realizar transformaciones profundas en la economía para transformar esos instrumentos que pueden generar esa riqueza y ese valor que necesita la economía para poder sustentar un proceso de construcción socialista.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Montejo, ¿dejamos de ser socialistas por aspirar a la construcción de ese socialismo que es la etapa en que estamos realmente desde el punto de vista marxista, leninista, por hacer este tipo de transformaciones en la economía del país?

Rafael Montejo Véliz: Yo creo que nosotros vamos a seguir construyendo el socialismo, lo único que lo vamos a hacer con otras herramientas y con otros instrumentos, el socialismo ha sido para Cuba una construcción digamos heroica, hemos iniciado muchas digamos formas de conducir la economía, pero siempre bajo una presión extraordinaria y en este caso los cambios que se están proponiendo van a significar también cambios profundos en la forma de conducir la economía y la sociedad, sin duda va a haber un rediseño y una reconfiguración de la manera en que hacemos las cosas, sin duda porque hay cambios en el conjunto de transformaciones, hay cambios que son bastante profundos y radicales con respecto a la manera en que confluyen los distintos actores dentro de la economía, dentro del entramado económico.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y cuando hablamos de socialismo hay una palabra que siempre y que ha defendido la revolución que es el tema de la justicia social, sin embargo en las condiciones en que estamos. ¿Hoy se puede hablar de justicia social, si no hay una riqueza creada por el propio Estado, si no hay una riqueza creada por los actores de la economía que puedan sustentar digamos los programas sociales? Carlos Miguel.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Primero a mí me gustaría retroceder un poquito en la conversación, porque pareciera que estamos justificando que estas medidas las estamos tomando porque hay una crisis importante en el país, y yo voy a hacer eco de las palabras del Primer Secretario del Partido, nosotros teníamos que tomar estas medidas de cualquier manera y ahora lo estamos haciendo de una manera como que ya nos tocaba pero además lo tenemos que hacer en un entorno muy complejo para tomar estas decisiones, pero insisto y lo comparto, no tenemos que justificar que estamos tomando estas decisiones porque hay una gran crisis y no estamos abandonando nuestro proyecto de construcción socialista, nosotros teníamos que tomar estas iniciativas desde hace rato, ya las estamos tomando, ha sido difícil, no se lograban los consensos, es verdad que el contexto nos obligó a hacerlo más acelerado, más acelerado de lo que nos gustaría hacerlo, porque todas estas transformaciones van a ser muy difíciles.

Con relación a tu pregunta, yo creo que no se puede repartir pobreza, lo que tenemos que repartir es riqueza, y obviamente para hacer eso tenemos todos que aportar riqueza a nuestro país, tenemos que dar las herramientas a nuestro pueblo, a nuestros empresarios, a nuestra migración, para que sean capaces de generar la riqueza, que después el Estado que es socialista, no las empresas, nuestro Estado, va a ser capaz de repartirlo de una manera más justa y más equitativa, no igualitaria, equitativa.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Sigue Pedro

Ian Pedro Carbonell Karell: Sí, yo creo que coincidimos, para que exista un modelo social como el nuestro, tienen que haber recursos materiales que lo sustenten, tiene que haber una economía que funcione, y una economía que funcione pasa por una economía donde se produzca, donde se exporte, donde se trabaje, donde se genere valor, riqueza, y eso implica involucrar todas las fuerzas vivas con las que contamos, a toda nuestra población, a todos los cubanos que tenemos en el exterior, a todos los extranjeros que desean invertir en el país, y para ello hay que crear un marco jurídico y un marco de funcionamiento que permita que todas esas actividades se desarrollen de manera fluida, de manera rápida, como demanda la economía. Yo creo que estamos en el momento de transformar todos esos instrumentos para buscar generar esas relaciones de la forma en que deben darse, con la rapidez que deben darse, para poder generar esa riqueza que necesita nuestro modelo económico. Al final, la construcción del socialismo pasa por el desarrollo de las fuerzas productivas. Nosotros necesitamos primero, antes de hacer nada, desarrollar las fuerzas productivas para poder sustentar políticas públicas, políticas sociales que de verdad imparten positivamente a nuestro pueblo.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y aunque ya no tenemos tiempo más en este bloque, realmente muchas de estas cosas que estamos hablando hoy estaban ya recogidas en la Constitución de la República, más del 70% de los elementos que estamos hablando hoy estaban recogidos en el programa de gobierno de desarrollo de nuestro país. O sea, que también hay muchas de estas transformaciones que se están haciendo a nivel de país que ya habían sido discutidas con la población desde los lineamientos y que ahora, bueno, puede ser en algún momento quizás dilatado, pero que realmente está llegando a una concreción real y que como decía Carlos Miguel, no solamente tiene que ver con el contexto de crisis económica, sino que también era por un periodo ya de estudio y de razonamiento que muchas veces también tiene que ver con una concreción real de lo que estamos logrando.

Pero, ¿cuáles son las principales transformaciones que se están haciendo, digamos, a partir de estos documentos aprobados y debatidos en nuestro Pleno del Partido de la Asamblea Nacional? ¿Cómo lograr que esos elementos, digamos, tengan también una raíz más profunda en el sistema empresarial, en el sistema bancario? ¿Cómo lo harán nuestros municipios? De eso estaremos conversando en los próximos minutos acá, en Cuadrando la Caja.

Yo quisiera primero decir a los amigos televidentes que no será el único programa Cuadrando la Caja y también estoy seguro de que habrá muchos otros espacios en el informativo del país en que podamos debatir, analizar, conversar sobre lo que significan realmente estas transformaciones para la nación, pero había que, digamos, comenzar a abrir un poco el diapasón de lo que estamos hablando.

Por eso es que también en el programa de hoy veremos algunos puntos muy señalados de todo lo que se dice, porque es un documento amplio, son más de 170 transformaciones, 23 ejes normativos y que, por supuesto, es un programa que no se puede tocar. Pero cuando hablamos de estas transformaciones, una parte importante van dirigidas, digamos, al sistema empresarial, un elemento ampliamente debatido en Cuadrando la Caja, a los actores de la economía y esa implicación que tienen que tener en el entramado económico del país. ¿Cuáles son, a su juicio, esas transformaciones que tienen las más novedosas para el país, Montejo?

Rafael Montejo Véliz: Bueno, yo creo que en el sector empresarial es uno de los ejes de transformación más importantes. Hay un tema que es un tema, digamos, llevado y traído bastante en el programa en general en el país que tiene que ver con la autonomía empresarial, pero la verdadera autonomía empresarial pasa por muchos factores de que la empresa pueda tomar decisiones claves sobre temas claves que implican a la empresa. Entre ellas puede estar señalado el salario, la posibilidad de importar, exportar, adquirir combustible, manejar su propia estructura, la creación de empresas, la capacidad de asociarse. Es decir, hay una cantidad de elementos que están allí en el proyecto de transformación que pueden y deben ayudar a que la autonomía empresarial cuaje.

Pero también tenemos que decir que hay una manera de hacer, hay una inercia y también va a depender de otros muchos factores, que tiene que ser de la capacidad de los propios empresarios, de la capacidad de transformación que ellos tengan con respecto a sus capacidades y también abandonar hábitos de trabajo en los cuales se está un poco esperando consensos, miradas hacia arriba para poder tomar determinadas decisiones. Y eso no va con la autonomía empresarial, va que usted pueda participar en un mercado financiero, va que usted pueda llegar al segmento 3 y adquirir divisas, venderlas, capitalizar una empresa, que usted pueda utilizar varios de sus activos y los pueda utilizar, vender, recuperar. Entonces hay una serie de decisiones empresariales que hoy a nuestros empresarios les cuesta todavía mucho trabajo asumir y está también una transformación importante que es la conversión paulatina de las empresas en sociedades mercantiles, por lo tanto en sociedades que tienen acciones.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: De ese mismo tema les quería preguntar, ¿Qué significa comprar acciones, o sea tener acciones en una empresa? Porque realmente no es una lógica por la cual estamos acostumbrados a hablar en la empresa estatal socialista.

Rafael Montejo Véliz: Y una de las primeras preguntas para tener acciones es ¿cuál es el avalúo real? Es decir, ¿cuánto vale realmente mi empresa? Entonces necesito también ese dato, cuando tenga el dato de cuánto vale mi empresa, entonces le puedo emitir una cantidad de acciones. Y eso también hace que haya la adquisición de las acciones de otras empresas, por lo tanto ahí hay una posibilidad que está en cierne de tener un mercado de acciones, por lo tanto un intercambio y eso va a generar una dinámica en el mundo financiero, en el mundo bancario también, en las entidades financieras, bancarias y no bancarias, que pone otra dinámica en el mundo empresarial, entre otros muchos factores que están ahí.

Como tú decías, las medidas son profundas, son muchas, estamos solo abordando unos elementos para ejemplificar, pero que sin duda deben conducir a que la empresa estatal socialista tenga otra… Se habla en los documentos que hemos visto y en las expresiones de las intervenciones de los diputados, hemos visto la idea de que todos los actores económicos estén en igualdad de condiciones.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Que ese era un viejo reclamo, porque en la Constitución de la República se decía que todos los actores de la economía tenían que estar en el mismo nivel digamos, sin embargo en la vida económica no era así, ¿no es verdad?

Ian Pedro Carbonell Karell: Sí, definitivamente en la economía cubana tienen particularidades que hacen que las condiciones en las que operan cada uno de los actores de la economía no sean las mismas y por tanto eso marca una diferencia en la actuación de cada uno. Yo creo que estas medidas lo que buscan es progresivamente ir nivelando ese terreno para tratar de que todos los actores operen en las mismas condiciones y más allá que eso, de que los actores puedan desarrollar su actividad económica de manera fluida, puedan tomar decisiones, tengan la autonomía para tomar decisiones. Al final en una actividad económica uno necesita acceder a ciertos insumos, desarrollar una actividad y proceder a comercializar, a vender esa parte de su actividad. Y eso hoy en algunos de esos segmentos es desigual en dependencia del actor que se trate, puede ser un poco más flexible o menos flexible, pero la idea es tratar de homogenizar eso y tratar de buscar la flexibilidad que requiere, la propia fluidez de la actividad económica que requiere. Uno no puede para desarrollar una actividad estar esperando un permiso o va a comprar una divisa y que se demore, etc.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Ahora también vamos a tener que buscar personas que realmente tengan la capacidad de administrar o dirigir empresas en esas condiciones, porque muchas veces un elemento que hemos criticado aquí en el programa y que hemos visto en otros lugares es que estamos esperando a la indicación de arriba y que no vamos a hacer las cosas por nosotros mismos.

Ian Pedro Carbonell Karell: Claro, por eso es que estas medidas también llevan un cambio de mentalidad, porque estás cambiando los instrumentos. Si tú eres un mecánico y estás habituado a utilizar un instrumento para algo y de pronto viene otra persona y te cambia el instrumento, tienes que aprender a utilizar y a vivir con eso y a veces hay muchas personas que les choca, porque ya estan acostumbrados por muchos años y habían dominado o habían tenido una maestría en el instrumento que utilizaba y ahora hay que utilizar otro, hay que cambiar ese chip, como lo llamamos, en nuestras mentes.

Pero principalmente la idea es que todas las empresas puedan tomar las decisiones, puedan acceder a los insumos en los mercados, es decir, tratar de que sean los mecanismos del mercado y aquí viendo el mercado como un instrumento de asignación de recursos en la economía, puedan acceder a esos insumos, puedan desarrollar su actividad y que no hagan esas diferencias tan marcadas entre un tipo de actor y otro como tenemos hoy en la economía cubana.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: O sea, aunque algunas impresiones dicen, bueno, quien más terrenos gana es la empresa privada, el sector no estatal, yo creo que también el Estado gana en dinamismo, en alcanzar que esa empresa pueda lograr la autonomía real que muchas veces era reclamada y para poder desarrollar todas las potencialidades que tiene. Y en el caso del sector no estatal, que digamos también es uno de los elementos de mayor mirada a la hora de verlo, Carlos Miguel, ¿qué crees que significan todas estas nuevas transformaciones para este sistema empresarial también?

Carlos Miguel Pérez Reyes: Bueno, hay viejos reclamos del sector no estatal que se ven reflejados en estas transformaciones.

Una de ellas es que puede tener acciones o participaciones sociales en más de una empresa, lo cual es algo muy novedoso. Eso significa, en la práctica, que puedes tener más de una Mipyme o puedes participar incluso con acciones dentro de una empresa estatal. Eso el sector privado lo viene reclamando a partir de que una misma persona pudiera tener intereses en participar en más de un negocio y hoy sólo se permitía uno.

Estamos hablando de crear empresas privadas con más de 100 trabajadores, que es una de las cuestiones que para determinados sectores o para determinados niveles productivos era requerido dentro del sistema empresarial privado y que hoy se está viendo cómo es posible y había inventos, ¿no? “Creo dos MIPYME y con eso logro la cantidad” que ya ahora se está aceptando, incluso se crea una nueva clasificación que es la empresa privada y no micro, pequeña o mediana, sino empresa privada como concepto. También hay un, digamos, un entendimiento distinto de qué es la concentración de propiedad y no es contradictorio con nuestra Constitución. Nuestra Constitución habla de regular la concentración de propiedad, no de negarla.

Yo creo que en estas transformaciones se propone mirar la concentración de propiedad como la lícita concentración de propiedad, si usted lícitamente paga sus impuestos, hace todo lo que tiene que hacer, entonces, bueno, lo vamos a permitir porque yo creo que es una manera también, cuando concentra ese capital, de poderlo invertir y poderlo reinvertir. Había ocasiones donde un cubano tenía determinado nivel de capital y por estos miedos de concentración de capital, o que no pueda abrir más una empresa, o tener una empresa tan grande, sacaba ese dinero de Cuba y hacía eso en otro país. Nosotros no podemos seguirnos permitiendo que nuestro capital y nuestros empresarios tengan que ir a ningún lugar para hacer sus proyectos de empresa, para crecer, como ocurre en muchos lugares del mundo, igual con principios socialistas. Y desde el punto de vista también del sector externo, estamos hablando de permitir la inversión extranjera en el sector privado cubano, que es algo que hasta ahora nosotros no habíamos visto.

Yo creo que esos son elementos bastante sustanciales, con bastante trigo, para tener una transformación importante entre el sector privado. Pero lo que a mí más me interesa, lo que más me llama la atención, es cómo vamos a insertar el sector privado en la producción. No sólo en importar y vender, sino cómo le vamos a permitir trabajar la tierra, cómo vamos a permitirle insertarse en bienes, producción de bienes, materiales en el territorio nacional, con inversión extranjera, con inversión propia.

Y yo creo que eso también es muy importante. Recuérdense que no les dejábamos ni construir un edificio o una casa en un terreno, ni les dejábamos trabajar directamente la agricultura, etc. Esto es un cambio de paradigma.

Eso pudiera ser las bases para crear nuevas industrias en el campo, para inversión en el campo, para aprovechar mejor las tierras ociosas que todavía tenemos en el país. Pero hay muchos más, son ¿cuántas medidas? Casi 200.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Casi 200 medidas, y que realmente una de las cosas que muchas veces más se le criticaba al sector no estatal era que se dedicaba al servicio, a la manufactura, pero realmente no a la producción, digamos, de elementos más sustanciosos. Y que ahora, de hecho, el tema del programa de hoy era inicialmente el tema de los incentivos para la producción. Y yo creo que estas transformaciones han venido como anillo del dedo para poder conversar realmente de todo lo que tiene que ver con estos temas. Y hay otro elemento fundamental cuando se hablan de estas transformaciones en la economía, y es que tiene que ver con la propiedad, que ya lo adelantaba, y también con la gestión, digamos, de esos elementos. ¿Qué cambia entonces con estas nuevas medidas?

Ian Pedro Carbonell Karell: Bueno, ahí hay un elemento que incluso regresando un poco atrás quería comentar, un elemento ahí que es común. Nosotros, parte del deterioro económico que hemos experimentado en los últimos años pasa por un deterioro de nuestras capacidades productivas. Y eso se traduce, como bien se dijo, en tierras que están ociosas, fábricas que no se explotan completamente o no se explotan, disminución del empleo y su calidad.

En fin, hay muchos elementos que traen consigo a ese deterioro las capacidades productivas. Las capacidades productivas se pueden, ya las que están instaladas, que no son inversiones nuevas, se pueden reactivar con liquidez y con inversión. Es decir, para tratar de volverlas a poner a tope o volverlas a poner en su máxima capacidad de poder producir y generar valor.

Eso es uno de los problemas fundamentales de la economía cubana. Entonces, en ese sentido, estas transformaciones lo que buscan es eliminar cualquier traba u obstáculo que limite la canalización de liquidez e inversión a nuestras capacidades productivas que ya están instaladas, que ya están en nuestro país. Y eso responde en parte a eso.

Y ya logrando solo eso, podemos revertir la situación de deterioro y podemos incluso crecer económicamente, sin contar las nuevas inversiones que se puedan generar. Por eso yo creo que es importante que todos los actores, sean cubanos o extranjeros, puedan participar en forma de inversionistas o también con participaciones en la producción y el desarrollo económico cubano.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: No, porque se nos acaba el tiempo en este bloque, porque sabíamos que eran demasiados elementos que hay que abordar.

Pero vamos a seguir en el tercer momento, vamos a escuchar al Gurú de Jatibonico y enseguida regresamos acá al programa.

Gurú de Jatibonico

Se necesitan acciones

urgentes, extraordinaria.

por eso son necesarias

hoy las transformaciones.

Potenciar las inversiones,

las finanzas, producir

y enfrentar el porvenir,

sorteando cualquier escollo,

apostar al desarrollo,

no solo sobrevivir.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Montejo, ¿se te quedaba algo por decir del bloque anterior?

Rafael Montejo Véliz: Sí, por ejemplo, ahí hay un concepto que se manejó muy bien, ellos que estaban en la asamblea lo pueden ratificar, que es el tema de la propiedad y el tema de la gestión.

Lo que decía Ian Pedro es que hay una cantidad de capacidades que aun cuando el propietario pueda seguir siendo el Estado u otra institución, puede ser manejada, puede ser gestionada desde el sector privado, desde una cooperativa, desde otros actores que pueden poner esas capacidades en acción. Y eso es importante porque conceptualmente también estamos avanzando.

El ejemplo que él ponía sobre la tierra es similar, pero en este caso, en el caso de las capacidades industriales. Las capacidades hoteleras, recuerde que hay algunas hoteleras importantes que se están retirando del país, algunas cadenas. ¿Qué puede pasar con muchas instalaciones hoteleras en estas circunstancias que además hay una baja del turismo? Como se ponía aquí el ejemplo.

Puede ser utilizada por otras vías, de otras maneras, por otros actores. Ese es el diapasón que abren estas transformaciones.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Y había una pregunta que se quedaba en capillas al diente y que choca mucho con la actividad que hace Ian Pedro.

¿Podemos pensar en esas transformaciones hoy en Cuba sin, digamos, modernizar el sistema financiero, el sistema bancario, el sistema tributario en el país?

Ian Pedro Carbonell Karell: Bueno, el sistema bancario y financiero es esencial en estas transformaciones. Es decir, es un elemento que es transversal. Cuando hablamos, por ejemplo, de uno de los componentes fundamentales del sistema financiero, que es el sistema de pago.

Sin un sistema de pago funcional, la actividad económica no fluye. Eso viene siendo como el circulante, lo que hace que haya una reproducción de las actividades. Y si eso no ocurre de manera oportuna, segura y fluida, termina limitando y termina afectando la actividad económica.

Un pago que se demora, una operación que no se puede hacer porque no hay acceso a ese dinero, etc. Un pago al exterior. Hay muchos elementos que pueden impactar negativamente en la actividad económica.

Y que esa propia concepción de modernización del sistema financiero dentro de estas transformaciones va a ayudar a soportar, apoyar, acompañar e impulsar estas transformaciones. Y también desde el punto de vista del crédito. El crédito es un gran impulsor de la actividad económica. Es también otra de las funciones básicas del sistema financiero y por la que los bancos también ganan dinero en otras partes del mundo. Una de sus principales fuentes de ingresos. Y bueno, también el sistema tributario es importante.

Porque para lograr enrutar esos incentivos entre si es mejor producir en Cuba o traer el producto terminado al exterior, ahí el sistema tributario es esencial. Los instrumentos fiscales tienen la posibilidad de ser selectivos. Tú puedes decir, yo le bajo el impuesto a este tipo de actividad, a este tipo de insumo, a este tipo de importación que es para la producción le puedo bajar el arancel a bienes de capital, tecnología. Hay muchos elementos, hay un abanico de posibilidades. Son instrumentos muy flexibles que permiten enrutar los incentivos de una manera que uno diga, a mí me conviene mucho más desarrollar una actividad productiva que traer un producto importado de fuera.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Pero que sin duda alguna estamos hablando de que vamos a modernizar el sistema bancario, a modernizar el sistema, digamos, tributario del país. Que era un viejo reclamo también de los diferentes actores de la economía. Incluso se habla del IVA.

¿Qué es lo que más te llamó la atención a ti?

Carlos Miguel Pérez Reyes: A mí me llamó la atención muchísimo que muchas de las transformaciones que se proponen hablan de incluir al sector privado también en el sector financiero o en el sector bancario. Ya sea con las financieras estas que las llamamos fintech o financieras de nuevo tipo o basadas en tecnología. También se habla de que vengan o puedan venir bancos extranjeros.

O se puede hablar de criptoactivos. Se puede hablar también de casas de cambio no estatales. En fin, se abre un abanico donde el sector privado juega un papel importante en lo que mucha gente le denomina hoy el mercado real de divisas.

Antes le llamábamos con determinados niveles de mercado ilegal, mercado subterráneo, alegal. Entonces yo creo que eso es súper importante. Pero bueno, la pregunta que tú me hacías, eso era para completar

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Sí, exactamente. Y hay un elemento que también yo creo que es fundamental y creo que dedicamos unos minutos aquí en el programa, que es el tema de la protección social.

Carlos Miguel Pérez Reyes: No, habías comentado del IVA.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Sí, también del IVA. O sea, ¿qué significa esto? Porque a veces los cubanos que no estamos acostumbrados a hablar de eso, ¿qué significa?

Carlos Miguel Pérez Reyes: Bueno, ellos son los especialistas en IVA. Yo solo te puedo decir que es impuesto sobre el valor agregado y que lo que más hoy afecta es que tenemos un impuesto sobre la venta y los servicios. En el caso de las ventas mayoristas, cuando yo sé que produzco, yo vendo por ejemplo la harina, tú eres el que hace la masa, aquel es el que hace la pizza, cada uno de ellos le va poniendo el 10%, el 10%, el 10%.

Si nosotros no logramos implementar un impuesto, que ellos lo explicarán ahora seguro mejor que yo, que sea capaz de tener en cuenta solo el valor o la ganancia que tengo yo en esa cadena y no en todo el resto... Tenemos un producto del 30 y 40% por encima del costo inicial o del costo de las materias primas que se utilizan en las dos cadenas de valor en el proceso.

Rafael Montejo Véliz: Pero el IVA, que llevaría solo un programa, el impuesto al valor agregado, significa que en cada segmento de transferencia de valor de un productor a otro, entonces cada uno va pagando su segmento de agregación de valor. Lo que sucede es que se acumula y entonces el impuesto al valor agregado termina pagándolo también al final el consumidor.

Por lo tanto es un impuesto al consumo, en este caso a los consumidores, y eso también genera otra forma de ver el asunto.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Y que repercute en el consumidor, pensando en el cubano... En el último que consuma. Pero que normalmente eso implicaba en los precios de esos productos porque se le iba agregando, como decía Carlos Miguel, un valor a esa venta.

Rafael Montejo Véliz: Y ese valor final lo paga el consumidor.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Exactamente. Y como le decía, hay una cosa que no quiero dejar pasar en el programa, que es el tema social, el tema de cómo proteger a las personas más vulnerables, que yo creo que ha sido también uno de los elementos más comentados en estas horas, y es cómo vamos a lograr que en medio de estas transformaciones esas personas que tienen menos recursos no queden, digamos, desamparadas por el Estado y por la vorágine de las cosas que puedan suceder.

Rafael Montejo Véliz: Nosotros tenemos que decir, en primer lugar, que dentro del conjunto de las medidas hay un grupo de ejes que están apuntando al tema social, es decir, para responder a estas necesidades. Pero sin duda también hay que decir, y se ha dicho, que estas medidas van a provocar también desigualdades. Y esas desigualdades tenemos que atajarlas, tenemos que identificarlas, no se puede hacer un ajuste radical en la forma en que se conduce la economía sin pretender que va a tener determinadas consecuencias sociales, las va a tener y tenemos que preverlas.

Y ese es, digamos, uno de los elementos del socialismo que nosotros tenemos que hacerlo más evidente, para poder resolver desde antes esos problemas, porque esos problemas se van a acumular, de hecho, ya están acumulados, de hecho, ya se están produciendo. Bueno, unas diferenciaciones se pueden aumentar. En primer lugar, porque va a haber personas que van a tener, digamos, van a tener un acceso a dinero, se van a enriquecer de alguna manera y otros obviamente no van a poder participar de la misma manera.

Entonces va a haber esas desigualdades. Y esas desigualdades que pueden ser crecientes hay que buscar la forma de atenuarlas.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Y que tiene una responsabilidad desde el Estado, como se ve en alguno de estos eventos que se presentaron recientemente, pero que también tiene que tener una participación de ese sector privado, que también a través de la responsabilidad social empresarial, que fue una de las cosas que hablamos acá en el programa hace unas semanas, también tiene que ver con eso.

¿Cómo atenuar esas disparidades que podrían nacer a partir de estas transformaciones en la economía?

Carlos Miguel Pérez Reyes: Óscar, mira, nosotros las desigualdades ya las tenemos. Nosotros no tenemos que esperar a aplicar estas medidas para tener desigualdades. Ya están ahí.

Tenemos que buscar una manera, fortaleciendo también nuestras instituciones, para evitar la evasión fiscal, que hoy es un problema muy grave en la sociedad cubana. No estamos adaptados en Cuba a pagar impuestos, pero es precisamente ese impuesto y todas estas transformaciones sin impuesto no van al sector social. Si nosotros no logramos agarrar ese impuesto y ponerlo en función de la protección social, es decir, básicamente estamos haciendo esto para tener los recursos para invertir en eso.

Porque hoy a lo mejor no se generan todo lo que se pudiera generar y el Estado tiene que ser capaz de recaudar por esos impuestos e invertir en ese sector social. Nosotros, mientras eso ocurre, nosotros estamos diciendo que el sector privado, que tiene el deseo, pero no está todavía bien articulado, deberá trabajar con su municipio, en su localidad, para lograr motivar la participación activa en los diferentes lugares donde ellos puedan, el centro de niños sin amparo filial, hogares ancianos, el SAF, sistema de atención a la familia, etc. Yo creo que hoy se está haciendo, pero no se está haciendo organizado, no se está haciendo bien.

Y en estas transformaciones que se están proponiendo, está hablando de que todas las empresas en Cuba, privadas, extranjeras, estatales, van a tener eso dentro de, digamos, el sujeto social. Va a ser parte del sujeto social. Y le van a decir, cuando tú lo inviertas, cuando tú pongas tu dinero aquí, no vas a tener que sacarlo de tus utilidades, lo vas a poder declarar como gasto.

Esa es una transformación importantísima dentro de Cuba, que le va a dar las herramientas al sector empresarial, para transformar de verdad el entorno donde ellos trabajan.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Bueno, como estamos viendo, son muchísimos los elementos que tienen que ver con estas transformaciones en el país. Reitero, este es un primer acercamiento, porque es imposible en un programa, poder abordar todas estas cuestiones, pero hay algo que también me gustaría remarcar, aquí en Cuadrando la caja, y es, digamos, es una varita mágica, es la solución perfecta a todos los problemas que tenemos acumulados en la economía, y cuáles serían, digamos, los límites que tendríamos a la hora de aplicar estas transformaciones.

Le doy un minuto a cada uno, que es lo que más o menos nos queda aquí en el programa. Vamos a comenzar por Ian Pedro.

Ian Pedro Carbonell Karell: Bueno, yo creo que, definitivamente, no es una varita mágica, es una respuesta, o un diagnóstico de una realidad que hay hoy, que no es la realidad que existía hace unos años.

Principalmente, los principales límites, no abandonar la soberanía nacional, es decir, estas transformaciones las estamos haciendo los cubanos, por nosotros mismos, como bien decía Fidel, emanciparnos por nuestro propio esfuerzo. Por otro lado, no abandonar la protección social, pero focalizar la protección social en aquellos que de verdad más la necesitan. Por muchos años nosotros protegimos por igual a todo el mundo, y de esa manera, ante una disminución de esa base material, para hacer eso, terminas, entonces, protegiendo menos a los que más lo necesitan, y eso es algo que también es parte de por qué se han acrecentado hoy las desigualdades.

Y, por supuesto, flexibilizar todo lo que hace falta desde el punto de vista para que la actividad económica se desarrolle y para que se pueda generar riqueza en nuestro país, por nosotros y por todos aquellos que quieran invertir aquí.

Rafael Montejo Véliz:  No hay varitas mágicas en economía. Sin duda, va a llevar un esfuerzo tremendo, sobre todo de implementación, el riesgo fundamental que corremos es sobre todo la implementación y los límites.

Tú preguntabas por los límites. Bueno, los límites los vamos a hacer nosotros mismos y nuestra capacidad de llevar a cabo estas transformaciones en profundidad, estas y otras que puedan surgir, y también tener la capacidad de rectificar a tiempo cuando haya necesidad de rectificar, que en eso también a veces fallamos.

Carlos Miguel Pérez Reyes: Yo he estado tratando de simular con qué velocidad vamos a implementar todo esto, y no va a ser sencillo, ni va a ser en dos días. Hay que aprobar más de 5.000 actores económicos. Eso nada más, conociéndolo, es un reto.

Pero hay que transformar 81 normas de rango superior, transformar miles de incisos, de acápites, de diferentes tipos de resoluciones y normas. Esto lleva un trabajo profundo, legal, normativo, jurídico, institucional, en medio de una gran presión norteamericana a la economía cubana. Sin duda, no va a ser fácil, no es una varita mágica, pero yo creo que lo más importante aquí es la unidad de todo el pueblo.

Si nosotros no nos unimos todos y todos formamos parte de esto, no vamos a salir adelante. Y yo estoy seguro que Cuba va a salir adelante.

Lic. Oscar Figueredo Reinaldo:  Bueno, agradecer a los invitados en la noche de hoy por acompañarnos casi de manera urgente para compartir, para dialogar sobre estas transformaciones en la economía cubana.

Por supuesto, agradecerle a usted también por acompañarnos como cada domingo a través de nuestros espacios. Felicitar a los padres que también hoy están celebrando su día. Y como siempre decimos, acompáñenos siempre para hacer un cuadre diferente.

 Transcripción: Lianet Caridad Preval Avilés, Ana Elena Hidalgo Reyes / IDEAS Multimedios

En video, el programa

domingo, 28 de junio de 2026

Reforma de la economía. Hay que defenderla de la Burocracia y de los neoestalinistas, que ya empiezan a sacar las uñas pintadas de ideología falsa.

 Por Joaquin Benavides Rodríguez *

Me leí dos veces las 178 Trasformaciones Económicas y Sociales agrupadas en los 23 ejes temáticos. Algún lector pudiera decir que, en algunos aspectos, la redacción está muy detallosa, pero si es para que todos lo entendamos bien y no para que algún burócrata limite su significado, se justifica el detalle.

 Puedo afirmar sin que me quede nada por dentro, que lo que expresa este documento es lo que requiere la economía cubana en este momento histórico. Introducción del Mercado regulado por una planificación no burocrática, que todos los actores de la economía operen en condiciones de igualdad y que no quede un solo cubano o cubana desamparado. El Modelo Socialista cubano no puede dejar a nadie desamparado sujeto a las reglas del mercado. El Socialismo sin Mercado fracasa, y sin Solidaridad deja de ser Socialismo.

 Ya está pintada la paloma. Ahora habrá que hacer que coma y que comience a volar.

 Con todo respeto para la dirección del Partido, la tarea más inmediata le corresponde. Evaluación a fondo de los cuadros de dirección del Primer Nivel del Gobierno que tendrán la responsabilidad de organizar y secuenciar los pasos para que comience a la mayor brevedad. Debe incluir la figura del Primer Ministro. Es la figura estatal en quien recaerá la responsabilidad de introducir ordenadamente y aplicar la Reforma con sus 178 Transformaciones económicas y sociales. No me corresponde evaluar sus posibilidades para conducir un cambio tan trascendente. Le corresponde al Partido y tengo confianza en que lo sabrá hacer con inteligencia y justicia. También se debería evaluar las condiciones de todo tipo, de los que se propongan a la Asamblea Nacional para ocupar las nuevas responsabilidades al frente de los Organismos Centrales del Estado. Adquirirá, en mi opinión, la máxima importancia, evaluar a cada uno de los que deban ser propuestos para presidir los Gobiernos municipales en las nuevas condiciones. Cada uno de ellos será un elemento imprescindible para que la Reforma triunfe. Estarán sometidos a la vigilancia critica de la población. Y no solo en los aspectos técnico/económicos de la Reforma. Si la basura continúa acumulándose en las calles, y nadie la recoge aunque sea con carretillas o con carretones con mulos, la población llegara a la conclusión correcta, de que la Reforma no está funcionando bien. Y la actuación sobre el funcionario inepto, que no sea capaz de comprender las opiniones negativas de la población debería ser indicativo de que la Reforma ha significado un cambio.

 Sera muy importante que la población perciba enseguida que este no es un Plan de medidas más, como las decenas que se han aprobado en estos últimos años y que no han pasado de su explicación por los ministros correspondientes en la Mesa Redonda, presididas por Randy Alonso, sin que nunca haya convocado a los mismos ministros para que explicaran porque sus planes de medidas no funcionaron. Ahora no podría ocurrir igual. El Presidente ha asegurado, y yo creo en su palabra, de que va a haber control y exigencia de responsabilidades. Debería todo comenzar ya. No esperar que la Burocracia indique que ya se puede y que mientras tanto los inspectores en todo el País sigan poniendo multas, extorsionando y ¨cobrando el barato¨.

Para los jóvenes de hoy, y también para los no tan jóvenes, pero que nacieron después del Triunfo de la Revolución, cuando ya se había realizado la Reforma Agraria y se habían realizado las grandes nacionalizaciones, la Reforma Económica y la introducción del Mercado regulado por la Planificación, podrá significar, con toda seguridad, la Revolución de la cual podrán sentirse orgullosos en el futuro y contarles a sus hijos, como cambio al País, lo hizo invulnerable económicamente, y creo las condiciones para un verdadero Socialismo, con innovación, sin explotación del hombre por el hombre, pero también sin pobreza ni necesidades insuperables para el Desarrollo. Podrán construir un Verdadero Socialismo, utilizando las posibilidades que brinda el mercado, que también puede ser socialista.

28/06/26

 *Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.

Mírese a tiempo la mayor tormenta que se avecina y asegúrese el rumbo.

Por  Dr Julio Carranza

En la actual reforma económica, que, aunque tardía y aún difusa, es sin dudas necesaria, como lo hemos argumentado por años, hay una cantidad importante de riesgos y amenazas diversas que deberían ser analizadas y enfrentadas inmediatamente, sin ambigüedades ni explicaciones superfluas, de lo contrario se podría acelerar el rumbo del país a un destino no deseado y probablemente terrible. Estamos frente a una tormenta enorme y muy peligrosa.
No pretendo ahora ir al detalle de todos esos riesgos y amenazas, eso lo haremos en otro próximo texto en preparación, pero si pretendo referir aquí de manera más general pero clara y rápida este recio desafío. Por supuesto, vale aclararlo, que estoy lejos de hablar como quien se cree posee toda la verdad, muy lejos de eso, solo pretendo, como siempre, aportar desde la honestidad y el estudio.
En primer lugar, es importante tener en cuenta que la actual situación en Cuba tiene de un lado urgencias impostergables que deben enfrentarse con un plan de emergencia preciso, claramente identificable y discutido activamente con la población, con los dirigentes en las calles, pase lo que pase.
Las condiciones actuales de vida están al límite y eso se debe asumir con claridad y valentía política, ya sabemos que la pretensión de la agresión externa es esa precisamente y en cierta medida lo van logrando, no se puede ser ciego ante esa realidad, agotar a una población fatigada que se mueve entre agresiones externas y errores e insuficiencias internas de todo tipo que se han dejado correr por mucho tiempo.
Esto condiciona hasta la manera de pensar de mucha gente que no encuentra respuesta a sus principales angustias, no basta explicar aún con claridad sus causas, sino encontrar soluciones efectivas y creíbles, contra el viento y la marea, no hay otras opciones. Acaso no estamos viendo cómo avanza la ultra derecha en muchos casos fascista en todas partes, desde EEUU y América Latina hasta en muchos países de Europa, la gente votando a favor de sus victimarios, literalmente, por la influencia y la intervención imperial sí, pero también por los tremendos errores de la izquierda, entre ellos la corrupción, en Cuba podría no ser diferente, ante ese peligro estamos, hasta corrientes anexionistas se han revivido, la miseria suele ser muy mala consejera cuando un pueblo reclama su bienestar. Allá lo saben bien, aquí deberíamos saberlo también.
Apagones extensos, de muchas horas, que, además de hacer insoportable el verano y no dejar dormir como se debe, impiden conservar los pocos alimentos que se consiguen, relacionado con lo anterior, los serios problemas en la distribución de agua, con sus inevitables impactos en la higiene doméstica y personal, una creciente acumulación de desechos sólidos, extrema en Ciudad de La Habana y aguas albañales que, además de afectar seriamente las condiciones del entorno, son una amenaza latente para el estallido de epidemias y otras enfermedades, la falta de medicamentos esenciales y servicios hospitalarios, la desaparición de la vialidad pública, los ingresos que no alcanzan, los bancos que no funcionan, la indisciplina social y la aparición cada vez más preocupante de manifestaciones delictivas, algunas de ellas violentas, el cierre o afectación de actividades educacionales, la economía estancada y otras. El empobrecimiento de una parte amplia de la población, mucha de ella en la tercera edad y en un contexto de incremento de la desigualdades, ese tipo de evidencia se puede apreciar con sólo caminar la ciudad a cualquier hora del día.
Esta situación exige un tratamiento específico, concreto, urgente y efectivo, para ello hacen falta, entre otros factores, recursos externos, de ahí que el problema de la deuda externa también debe asumirse como una prioridad en ese plan, para destrabar en alguna medida el flujo de créditos e inversiones desde donde se pueda, pagar con activos es la alternativa más factible y se debe mover rápido con los cuidados del caso, obviamente.
Estás de arribas son las prioridades, las urgencias indispensables, que requieren lucidez, conducción política certera e inmediata, más aún en un contexto de mayores desigualdades sociales que van haciendo su labor de zapa. Además de que no faltan los que han renunciado a toda alternativa de soberanía y manipulan a la opinión pública para conducirla a lo que han considerado ellos la salida más conveniente, esto es una política dócil y de fractura frente a las presiones actuales de EEUU.
Es preciso entender que el ciudadano común no está en las grandes parábolas o en la comprensión total de las causas profundas y ocultas de la situación que los afecta, además de estar bajo el impacto de todo lo que circula en las redes, el ciudadano común está en la demanda concreta de ver una solución a sus problemas y es muy lógico que así sea, de manera coloquial alguien dijo “amor con hambre no dura” y así es, hay que comprenderlo como una realidad. Un pueblo hambreado y fatigado podría ser conducido a cualquier parte por los oportunistas que suelen aparecer en encrucijadas como esta, así están jugando desde allá y hay los que le hacen el juego desde acá. No hay que perder de vista que la correlación de fuerzas los favorece y que el país no tiene las alianzas internacionales suficientes a las cuales apelar, se está solo frente a un destino incierto.
Ahora bien, además de esas urgencias, está la necesidad de transformar de manera profunda e integral un sistema económico que hace años está obsoleto, no funciona. Esa es otra dimensión del problema que, aunque claramente conectada con la anterior, precisa un abordaje diferenciado en diseño y tiempo. Confundir los dos planos sería un error de consecuencias muy negativas, en las 176 medidas propuestas esas distinciones y secuencias no quedan claras.
La posibilidad de volver a cometer un error de secuencia o de identificación difusa de prioridades está a la vista y podría ser definitivo. De otra parte está la diversidad de actores, por un lado los que ya mencioné arriba, que con un discurso a veces aparentemente coherente y fundamentado y otras veces burdo y agresivo, alimentan en la práctica, quiéranlo o no, las pretensiones de dominación sobre este país y por otro lado otros, muchos dentro del país, que pretenden sacar ventaja de la actual reforma y enriquecer de manera espuria a personas o grupos como ya vimos sucedió en Europa del Este. No se trata de tener prejuicios con el sector privado y cooperativo, actores imprescindibles de la economía junto al sector público, se trata de definir reglas claras, estables, con todas las garantías legales necesarias aseguradas y construir mercados transparentes y regulados que impidan los privilegios y las influencias perversas. Acumulación e inversiones en base a la eficiencia y la competitividad sí, justicia social y trabajadores empoderados para defender sus legítimos derechos también. Es necesario reconstruir credibilidad en todos los sectores sociales, muy afectada en los últimos años.
Hay que crecer, sin dudas, y crear todas las condiciones para ello, sin dogmas ni parálisis, con certezas y garantías, pero a la vez que se crece se reparte, no con igualitarismo, obviamente, pero si con justicia social. No se puede confundir la economía con la repostería, donde para comerse el pastel primero hay que hacerlo, en economía se puede crecer y repartir a la vez. Pero de que hay que crecer hay que crecer y de que habrá desigualdades, las habrá, pero que no nazcan del privilegio sino del mérito, el trabajo y la capacidad de cada cual, lo que no debe faltar es la justicia social y las oportunidades para todos, además de la asistencia específica al que justificadamente la necesite, ese no es un concepto abstracto, es muy concreto.
De ese tamaño es el desafío y no basta el anuncio de una más que necesaria reforma económica para solucionarlo a tiempo, es preciso ir más allá. Tomemos todos conciencia de esto y pongamos a toda Cuba primero.
28 de junio 2026

sábado, 27 de junio de 2026

Presidente Díaz-Canel clausura el XXII Congreso de la CTC: Unidad obrera y transformaciones económico-sociales para salvar la Revolución

 En este artículo: Cambios Económicos, Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Congreso, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente

 




Miguel Díaz Canel, Presidente de la República de Cuba, durante su intervención en el 22 Congreso de la CTC. Foto: Abel Padrón Padilla.

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, pronunció, este sábado, el discurso de clausura del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

El evento, enmarcado en el “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”, se desarrolló en un contexto nacional de extrema complejidad, marcado por una crisis energética y financiera sin precedentes, agravada por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense y la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

A continuación, el texto íntegro de sus palabras:

Trabajadoras y trabajadores cubanos;
Compañeras y compañeros delegados a este Congreso:

Mis primeras palabras expresan una felicitación al pueblo y a los trabajadores de la provincia de Pinar del Río como sede del Acto Nacional por el 26 de Julio; a Villa Clara y Matanzas por ser provincias destacadas, y a Guantánamo y Sancti Spíritus por el merecido reconocimiento a su labor.

El espíritu presente en este Congreso nos multiplica la energía revolucionaria.

No podía ser más oportuno para el país este XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, completamente atípico en cuanto a cantidad de delegados y tiempo de duración, dadas las complejas condiciones económicas y energéticas que atraviesa la patria y que nos exigen la máxima racionalidad en el uso de los recursos; pero tenía que realizarse.

Cuba vive uno de los momentos más graves y desafiantes de su historia, al que estamos respondiendo desde el Partido y el Gobierno con transformaciones económicas y sociales impostergables.

La CTC, cuyos principales representantes tienen voz y voto en esas decisiones, porque esta es una sociedad socialista donde mandan los trabajadores, ha participado del proceso de análisis y aprobaciones, pero era imprescindible debatirlas en este Congreso que, bajo el lema “Por Cuba juntos creamos”, se planteó, justamente, abordar los enormes desafíos de la nación en este momento.

Las ricas discusiones de estos dos días lo han confirmado y este es, yo diría, el primer apoyo contundente de nuestros trabajadores a esas transformaciones.

Sin la movilización consciente de los trabajadores nada será posible, ni el gran salto productivo que demanda la economía nacional ni la calidad de todos los procesos de control y fiscalización que deben acompañarlo.

Sigue vigente, y yo diría que se afianza más que nunca ahora, una afirmación de Lázaro Peña, gran Capitán de la clase obrera cubana, cuando dijo que nuestra fuerza radica en esa unidad consciente que no ignora las dificultades, sino que se basa en ellas para vencerlas en la acción cotidiana.

El acto de genocidio que constituye la política de máxima asfixia del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba golpea el día a día de nuestros trabajadores, tanto en su puesto laboral, productivo, como social y familiar.

El cerco financiero y energético sin precedentes al que se somete a la patria ha llevado al sistema electroenergético a una aguda crisis que no solo genera los insoportables apagones en el ámbito familiar, sino que paraliza nuestras industrias y obliga a miles de trabajadores a laborar en condiciones extremas; mientras que otros han debido quedar forzosamente interruptos o reorientarse laboralmente. Ante ese escenario, como planteó la dirección de este Congreso, la respuesta no puede ser la inercia, sino la búsqueda constante de alternativas.

Como tantas veces a lo largo de seis décadas de bloqueo alcemos la bandera de la innovación, una manera más que probada de resistir creativamente.

Sobran los ejemplos de colectivos laborales, como expresaron algunos aquí, de significativas industrias, que han demostrado cómo se enfrenta la falta crónica de piezas, repuestos e insumos. En todas las áreas productivas los obreros han sido capaces de reinventarse y modificar tecnologías para seguir produciendo y seguir alumbrándonos, aunque sea mínimamente, con recursos propios del país.

Hoy, cuando el escenario laboral cubano se ve tan duramente afectado por una crisis multidimensional severa, a causa de factores fundamentalmente externos, esas respuestas creativas son una expresión concreta de la unidad consciente que no ignora las dificultades, sino que se basa en ellas para vencerlas, a la que se refería Lázaro Peña en la frase citada.

La complejidad se conoce y se padece, pero solo se puede vencer si se enfrenta con inteligencia, con responsabilidad, con coraje y audacia.

En lo que toca a las generaciones actuales, en quienes recae la responsabilidad histórica de salvar y continuar la Revolución, estamos ante un desafío inédito:

¿Cómo dar continuidad a la construcción del socialismo en una pequeña nación del Caribe que emergió a la Revolución tras cuatro siglos de colonialismo y 60 años de neocolonialismo y que emprendió una obra de justicia social sin precedentes en la región, bajo la presión sostenida de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero, el más prolongado en la historia de la humanidad, acentuado por más de 240 medidas, la inclusión en una lista infame como supuesto patrocinador del terrorismo y seis meses bajo un cerco petrolero total?



Las transformaciones económicas y sociales que hemos aprobado van orientadas a dar respuesta a esa pregunta, a salvar la Revolución y sus conquistas sociales, es decir, la orientación socialista de la economía, independientemente de lo que diga la propaganda contrarrevolucionaria.

Desde su aprobación en el Pleno del Comité Central y la Asamblea Nacional hemos estado muy atentos a decenas de miles de estados de opinión recogidos en el seno del pueblo y en las redes digitales, a la opinión de expertos e incluso a la propaganda siempre tendenciosa y malintencionada de los medios financiados por Estados Unidos que cubren su agenda respecto a Cuba.

Es claramente visible la articulación de los enemigos de la Revolución para atacar este proceso, intentando promover propuestas de orientación neoliberal y exigiendo cambios en el modelo político cubano, que jamás tendrán cabida en el plan de transformaciones económicas y sociales que hemos emprendido.

Quiero hablar sobre todo a los compatriotas que expresan dudas, preocupaciones y expectativas genuinas sobre este trascendental proceso para la patria, y ningún lugar mejor que esta nutrida representación de la clase obrera, pilar y garantía fundamental de la Revolución.

Comienzo insistiendo en algo: se trata de transformaciones económico-sociales. No permitamos nunca que por la necesidad de abreviar palabras se prescinda del término “social”, porque no solo se trata de transformar la economía con respeto al medio ambiente, sino hacerlo en función del desarrollo social y con justicia social, que es la esencia misma de la Revolución.

Nadie hasta hoy explicó, mucho menos probó en la práctica, cómo se construye el socialismo en una nación bajo las condiciones de asedio que soporta Cuba por parte de la mayor potencia del mundo desde los inicios mismos del triunfo de la Revolución, el Primero de Enero de 1959, hasta los días inciertos de estos años en que las relaciones políticas y económicas internacionales han dejado de guiarse por reglas mínimas y el multilateralismo se ha convertido en una aspiración de muchos que unos pocos frustran constantemente.

En ese contexto, minado de amenazas y políticas de fuerza contra cualquier proceso soberano y emancipador como la Revolución Cubana, resulta vital revisitar el pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y particularmente sus ideas sobre la construcción del socialismo en las difíciles circunstancias de Cuba durante los duros años noventa del Periodo Especial, cuando se emprendieron importantes transformaciones en la economía.

Recordemos su histórico discurso el 17 de noviembre de 2005, y cito: “Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo. Parecía ciencia sabida [...] Pero somos idiotas si creemos, por ejemplo, que la economía –y que me perdonen las decenas de miles de economistas que hay en el país– es una ciencia exacta y eterna [...] Se pierde todo el sentido dialéctico cuando alguien cree que esa misma economía de hoy es igual a la de hace 50 años, o hace 100 años, o hace 150 años, o es igual a la época de Lenin, o a la época de Carlos Marx”.

Quiero ratificar algo, para que quede bien claro a nuestros compatriotas, a los amigos y hasta a los enemigos: ¡No nos proponemos ni jamás estará en nuestros propósitos la restauración del capitalismo en Cuba!

Se trata, y nadie lo dude, de salvar la Revolución y sus innegables conquistas sociales, porque no renunciaremos nunca a la aspiración mayoritaria de construcción socialista.
Pero para tener justicia social, para mantener y ampliar las conquistas de la Revolución en la salud, la educación, el deporte, la ciencia, la cultura y en otros tantos campos del desarrollo humano, hay que generar y disponer de recursos materiales y financieros, de los cuales se priva cada vez más al Estado cubano, para garantizar una justa redistribución.

El proyecto de transformaciones económicas y sociales en marcha se propone, en esencia, desatar las fuerzas productivas de la nación para generar riqueza y distribuirla con la mayor justicia social que se pueda lograr.

Es complejo y urgente este proceso que iniciamos, pero tenemos que hacerlo bien, con agilidad y mucho sentido de responsabilidad, para garantizar la efectividad deseada, defendiendo siempre, por encima de todo, que se mantenga la máxima protección social en lo que vayamos a aplicar.

Las transformaciones económicas y sociales que estamos proyectando no son nuevas ni salieron de la nada, ni son una proyección improvisada de último minuto ni mucho menos fruto de concesiones ante las amenazas de los Estados Unidos. No responden, reitero, a una exigencia del reciente proceso de conversaciones bilaterales.

No nos importa lo que el Gobierno estadunidense crea de esas medidas. No se concibieron para complacerlos. Se trata de una decisión soberana de Cuba, de los cubanos y las cubanas.

Si se revisa bien podrá verse su correspondencia con los Lineamientos de la Política Económica y Social de la Revolución aprobados en el Sexto Congreso del Partido, en el año 2011, y que fueron actualizados sucesivamente en el Séptimo y Octavo congresos.

Desde finales del año 2025, cuando discutimos la actualización del Plan de Gobierno, enfatizamos en acciones que hoy parecen sorprender a algunos, aunque estaban planteadas desde entonces, como la autonomía de la empresa estatal y de los municipios; las relaciones entre el Plan de la Economía y el mercado; las transformaciones a la inversión extranjera directa o la apertura de las posibilidades de inversión a los emigrados, entre muchas otras que hemos debatido en estos días.

Estamos actuando de manera coherente sobre la base de acciones para las cuales debíamos estar ya preparados, en condiciones de implementarlas, por las tantas veces que han sido mencionadas y analizadas.

Vale en este punto la autocrítica que debemos hacernos todos, comenzando por los máximos dirigentes del país y de sus organizaciones e instituciones, por la dilación en el tiempo en espera de una mayor conciencia colectiva con respecto a la necesidad de los cambios y de un contexto más favorable.

Ese error no nos está permitido repetirlo en esta circunstancia, por ello la exigencia que hemos impuesto de que cada medida tenga responsables y plazos, y que se rinda cuentas periódicamente sobre su progreso.

En función de ese objetivo se precisa acompañar el proceso con un serio diseño comunicacional, que incluya información sistemática sobre su progreso o dificultades, tomando en consideración todo lo que se debe modificar o eliminar. La misión fundamental de quienes responden por esta tarea será mantener al pueblo al día de cómo y en qué tiempo se cumple lo acordado.

Todas aquellas medidas o decisiones que tributen a desatar de inmediato las fuerzas productivas hay que aplicarlas sin demora. Para ello todos los actores económicos deben trabajar con una dinámica diferente a la actual, y lo que contribuya en esa dirección hay que priorizarlo, manteniendo la protección social.

Empresas estatales y actores económicos no estatales deben recibir el mismo tratamiento en función de sus aportes a la economía y a la sociedad. Es preciso articular armónicamente a todos en aras del desarrollo de la nación, del aporte al país, de la generación de riquezas imprescindibles para una justa redistribución.

Como ya expresé, hay una condición clara: tenemos la responsabilidad de cuidar todos los pasos que demos, de manera que no se incrementen las desigualdades, y en los casos en que se prevea que puede suceder debe acompañarse de planes para la atención a las familias, comunidades o segmentos de mayor vulnerabilidad.

Al propio tiempo, en la medida en que avancemos en su implementación, hay que prepararse para explicar cuál es el origen de las transformaciones, qué defienden, por qué hay que aplicarlas y cuáles son sus potenciales impactos.

No lograremos implementar bien estas transformaciones si, como pueblo, no nos involucramos todos y participamos de manera consciente y entusiasta; tampoco si no lo hacen, como parte indisoluble de este pueblo, ustedes, líderes de nuestra clase obrera. Para lograr eso hay que desplegar un eficiente plan político y comunicacional que movilice, explique e informe.

No se trata de repetir mecánicamente cada medida de transformación, sino de argumentar acción por acción. Explicar cómo cada una de ellas defiende la construcción socialista, cómo le va a aportar al crecimiento económico del país, cómo en la medida en que seamos capaces de generar más riquezas vamos a distribuirlas mejor con justicia social, cómo llegará el alivio a los hogares cubanos, a los de todos.

La discusión sobre las medidas no está agotada. Si alguien propone algo mejor de lo que hemos previsto será recibido, analizado e incorporado en la medida en que tribute al sentido político, económico y social de las transformaciones.

Al país le hace falta debate, pero para que resulte provechoso y efectivo hace falta escuchar a todos y construir consensos, porque vamos hacia un proceso que es muy complejo y que responde igualmente a una situación muy compleja.

Hay que trabajar con criterios de expertos, buscar el conocimiento dondequiera que esté y que ayude a implementar y conducir este empeño. Debemos aprovechar la sapiencia de todos aquellos que estén dispuestos a trabajar en sus objetivos, con la única condición de que respeten las posiciones de principios.

El uso de la inteligencia artificial constituye una herramienta imprescindible. Reconociendo sus sesgos no puede ser utilizada acríticamente, pero no podemos renunciar a ella porque el volumen de acciones a emprender, su control e implementación gradual y su optimización conllevan variables y matrices que solo son posible agilizar con los algoritmos que nos proveen estas nuevas tecnologías; hacer en días lo que por las vías convencionales nos tomaría años.

Nunca la Cuba revolucionaria ha estado de espaldas a los adelantos de la ciencia. Es menester informar que ya estamos trabajando con modelos cubanos de inteligencia artificial diseñados por nuestros capaces profesionales de la informática y las comunicaciones.

Pongo solo un ejemplo: el cotejo de las 176 medidas con el ordenamiento jurídico cubano, realizado con empleo de un modelo de IA cubano, abrevió considerablemente este proceso. Con métodos tradicionales no habríamos podido discutirlas, aprobarlas y estar pensando hoy ya en su implementación.

Insisto una vez más: hay que emplearla con sentido crítico, con criterios de expertos y sobre todo trabajar y sumar a todos aquellos compañeros que ya están preparados en el uso de estas herramientas, e ir también preparándonos todos para conocer su uso y poder emplearlas en nuestros procesos.

Un elemento fundamental, en el cual ya se trabaja aceleradamente, es el de la seguridad jurídica de las transformaciones económicas y sociales, con las reglas claras de todo lo que se puede hacer.

Es preciso, al mismo tiempo, crear mecanismos efectivos que tributen a la transparencia, que faciliten el control popular, obrero e institucional, particularmente de todo aquello que demande procesos de licitaciones de bienes inmuebles o activos. Se requieren plataformas públicas que digan lo que está disponible, quiénes optan, a quién se otorga y por qué.

En materia de ruta crítica, en lo táctico, urge implementar de inmediato todo lo que ya tenemos identificado que se puede hacer sin dilación, como son las facultades a municipios y empresa estatal, el rediseño de las OSDE para desatar fuerzas productivas y otras medidas.

En lo estratégico, es decisivo avanzar con paso firme en la cimentación jurídica. Sin respaldo del componente jurídico están condenados al fracaso el aseguramiento político comunicacional, el redimensionamiento del Estado, la protección social y dos temas que van a incidir directamente en la igualdad de los actores económicos: el mercado cambiario y el sistema tributario. De hecho, aquí estoy mencionando cuáles son las prioridades estratégicas para implementar estas medidas.

Compañeras y compañeros:

No podemos pasar por alto el proceso democrático que ha significado la consulta masiva del Anteproyecto de Ley del Código de Trabajo.

En un ejercicio que honra la tradición de participación de nuestra clase obrera, más de dos millones de trabajadores, entre septiembre y noviembre de 2025, tuvieron la posibilidad de moldear la ley.

Este Congreso ha recogido el sentir de la base, donde los debates no fueron meros formalismos, sino un termómetro de las preocupaciones actuales. Los trabajadores han sido enfáticos en que el nuevo Código debe ser un escudo real ante las nuevas dinámicas que enfrenta el país.

Merecen reconocimiento las exigencias de que la nueva norma garantice la protección ante el cese del vínculo laboral por razones ajenas a los trabajadores, tanto en el sector estatal como en el no estatal; o la manera en que se atiende a los interruptos para que mediante la creación de brigadas comunitarias se pongan al servicio de los barrios y de los territorios mientras dura la interrupción. Esa es una forma digna de aportar y no quedar desprotegidos.
Son también estimulantes, sobre todo en el escenario por venir de transformaciones económicas y sociales, los reclamos de que el Código no solo regule deberes, sino que formalice la participación real y propositiva de los trabajadores.

Los trabajadores exigen tener voz y voto en la formación de salarios, la distribución de utilidades y la transparencia de la gestión económica de sus empresas.

Tampoco puedo dejar de reconocer los planteamientos que apuntan a la flexibilidad y modernidad del trabajo, por el respaldo que ha recibido la incorporación del teletrabajo, incluso desde el exterior, y la eliminación de trabas para el pluriempleo de profesionales.

Estas menciones, en un universo mayor de bondades que trae el Código, nos muestran que se trata de una norma ajustada a su tiempo, a las condiciones actuales de desarrollo y, sobre todo, al modelo de sociedad justa al que no renunciamos y que nos proponemos seguir construyendo.

El socialismo es la obra de los trabajadores. Por ello, nuestros líderes sindicales deben dejar de ser unos meros transmisores de indicaciones para convertirse en voces importantes en el espacio de participación real en la toma de decisiones administrativas.

No renunciamos a la idea de que el Plan de la Economía se construya desde la base, desde las empresas, desde los actores económicos, con la voz y el voto de los trabajadores y que los trabajadores sean los más celosos guardianes de su ejecución.

Desde la visión del movimiento obrero cubano el papel de los trabajadores en la defensa de la Revolución es histórico, multifacético y esencial para la supervivencia del proyecto de construcción socialista.

Los ejes fundamentales de este papel del movimiento obrero en defensa de la Revolución podemos resumirlos en cinco pilares fundamentales: la defensa de la soberanía nacional y del socialismo; la producción y la innovación creciente y constante; la participación y el control, con el ojo muy atento a vicios y prácticas que abran espacio a la corrupción; la contribución comunitaria al barrio, a la localidad, y la continuidad histórica.

En estos cinco pilares se resume la esencia que ha guiado este Congreso.

Felicitamos la elección de este nuevo Consejo Nacional y su Secretario General. Confiamos en su compromiso con la Revolución, de trabajar sin descanso para que el Sindicato tenga la credibilidad y la representación real que nuestros trabajadores merecen.

Lograr todo lo que nos hemos propuesto con este Congreso y con las transformaciones económicas y sociales en curso demanda voluntad y convicción profunda de que sí podemos. Es estar a la altura del momento histórico que nos ha tocado vivir.
Ir a Fidel una y mil veces, sobre todo a esa obra tan breve como invaluable que es su concepto de Revolución. Todas las categorías del concepto están, de una u otra forma, mostrándonos el camino para enfrentar los colosales desafíos que tenemos por delante.

En el año del Centenario del Comandante en Jefe no dejaremos que nuestra generación, sobre la que hoy recae la responsabilidad histórica de salvar la Revolución, defraude la historia o mancille la memoria de nuestros héroes y mártires.

¡Por ellos, por Cuba, por el futuro del socialismo, seguiremos resistiendo, trabajando, creando y venciendo!

¡Vivan los aguerridos trabajadores, protagonistas de la resistencia victoriosa! (Exclamaciones de: “¡Vivan!”)

¡La Patria se defiende!

¡Por Cuba juntos creamos!

¡Socialismo o Muerte!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

Humberto Pérez, adiós a un hermano.

Por Dr Julio Carranza

Acabo de recibir la muy triste noticia del fallecimiento de Humberto Pérez, gran economista, una personalidad muy influyente, gran revolucionario y para mí un hermano a quien agradezco mucho. Interminables fueron los diálogos que compartimos, los trabajos sobre la economía del país que revisamos juntos, los consejos y la información que recibí de él. Hace muy poco tuve que hacer una intervención sobre el 50 aniversario de la constitución del 76 y el me ayudó mucho, aún cuando ya estaba bastante delicado de salud.

Cuándo escribimos el libro del 95, se leyó todo con muchísimo rigor y nos hizo sugerencias muy valiosas.

Hace apenas unos cinco años escribimos juntos (5 economistas), una renovada propuesta de reforma económica y se la hicimos llegar al gobierno, nunca recibimos respuesta, ni oportunidad de discutirla.

Bajo Humberto estuvo la dirección de la economía de Cuba durante más de una década (75 al 86), fue el periodo de mayor orden, estabilidad y crecimiento, más allá de algunos errores que se puedan señalar y que el mismo analizó muchas veces en su justa medida.

A Humberto se le debe en gran parte la reorganización que se realizó en el país en los años posteriores a la zafra de los Diez Millones, contribuyó notablemente al texto del Informe al Primer Congreso del Partido en 1975 y a la constitución de 1976, a la nueva división político administrativa, al diseño y construcción de los órganos del poder popular y por supuesto al nuevo sistema de dirección y planificación de la economía que condujo desde su posición de Ministro Presidente de la Junta Central de Planificación, JUCEPLAN.

La lucha revolucionaria de Humberto comenzó desde su tierra natal, Cabaiguan, allí se incorporó al movimiento 26 de julio y después del triunfo de la revolución tuvo un papel importante en el nuevo gobierno revolucionario establecido en la provincia de Las Villas.

Se formó como economista y llegó a ser de los más importantes del país, con contribuciones enormes, escribió un libro de texto que seguramente todo estudiante de economía recuerda.

Estuvo involucrados en diferentes polémicas desde finales de los 60s hasta el final de su vida, siempre las condujo con grandeza, lucidez y honestidad, aún en la época en que era miembro del Buró Político.

Tuve la oportunidad de propiciar varios encuentros muy fecundos y llenos de enseñanzas entre el y los que en otra época lejana ya polemizaron con el, unos sabios también, hermanos mayores míos y que creo en aquella época llevaban gran parte de la razón, juntos revisamos aquellos tiempos, Humberto lo hizo con una modestia y una sabiduría enorme, además con afecto de compañeros y amigos, también con simpatía, aportó sus puntos de vista de antes y de ahora y mucha información útil no pública, fueron horas de un diálogo extraordinario del cual yo, más joven, aprendí muchísimo, cosas que no están en los libros, pero sí en la historia. Algún día escribiré más sobre eso.

Creo que no se le ha dado aún el reconocimiento que merece, cosa de la cual era consciente pero aceptaba con sabiduría y grandeza. Hace poco una periodista le negó una entrevista porque decía no tener tiempo ni saber bien quién era el!, sorprendente, porque el que no sepa quién era Humberto Pérez no puede saber mucho de lo que ha sido la historia de la revolución cubana durante estos 67 años. El solo quería dejar su testimonio porque sabía que era importante y sabía que el tiempo se le acababa.

El Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana, donde laboro actualmente, le hizo el último homenaje más que merecido, esto fue en diciembre de 2025, debajo una foto de cuando se lo entregamos en su casa porque su salud ya no le permitía llegar a la ceremonia, lo recibió con mucho orgullo y agradecimiento, lo colgó sobre su cama, la misma donde hoy falleció.

Además, Humberto fue un excelente padre, eso me consta porque lo vi muchas veces con Humbertico, con Gladita y con su hijo menor Camilito. Gladita lo cuido hasta el último aliento. También fue un amigo fiel y solidario. Nunca traicionó sus ideas ni su historia, eso hoy vale mucho!

Todos sus amigos estamos hoy bajo el tremendo impacto de esta noticia, Cuba pierde a uno de sus hijos más prominente.

Deja una amplia obra escrita y un ejemplo de vida que habrá de apreciarse más con el tiempo.

Gloria y memoria para Humberto Pérez González!
27 de junio 2026

Breve análisis del papel de Estados Unidos en el Comercio Exterior de Cuba

Por Humberto Herrera Carlés 


El papel de Estados Unidos en el comercio exterior de Cuba es profundamente contradictorio y asimétrico. Por un lado, se presenta como un proveedor relevante de ciertos bienes, principalmente alimentos. Por otro, es el principal obstáculo para el desarrollo comercial y financiero de la isla debido al Bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene desde 1962.

Podemos desglosar este papel en tres dimensiones clave:

1. Estados Unidos como Proveedor de Mercancías

A pesar de las tensiones políticas, los datos muestran que EE.UU. es un proveedor importante para Cuba, especialmente en el sector agroalimentario.

Posición como proveedor: En 2022 (último año con datos completos disponibles en el anuario)*, EE.UU. representó alrededor del 4,6 % de las importaciones totales de Cuba, lo que lo convierte en uno de sus principales abastecedores.

Composición de las exportaciones estadounidenses a Cuba (2024):

Productos agrícolas y alimentos: 433,8 millones de USD. Estas exportaciones se realizan al amparo de la Ley de Reforma y Promoción de Exportaciones Agrícolas (conocida como Ley de la Compra en Efectivo), que permite la venta de alimentos y medicinas, pero exige pago al contado y prohíbe el financiamiento. Vehículos usados: 64,7 millones de USD. Este rubro ha crecido notablemente y Cuba se ha convertido en un mercado relevante para este tipo de exportaciones. Donaciones humanitarias: 67,2 millones de USD, casi el doble que en 2023. Exportaciones de Cuba a EE.UU.: Son prácticamente inexistentes. En 2024, en la mayoría de los meses no superaron los 10 000 USD.
2. El Bloqueo como freno Estructural al Comercio

El verdadero peso de EE.UU. no está en sus exportaciones, sino en el impacto del Bloqueo, que distorsiona y encarece todo el comercio exterior cubano.

Reorientación forzada del comercio: El Bloqueo impide que Cuba comercie normalmente con su vecino más cercano. Esto obliga a la isla a buscar proveedores en mercados más lejanos (Asia, Europa), lo que incrementa significativamente los costos de flete, seguros e intermediación.

Costos directos reportados por Cuba: Según el gobierno cubano, solo en 2024, el costo adicional por esta "reorientación geográfica forzada" del comercio ascendió a 1213 millones de USD, de los cuales unos 1127 millones corresponden a mayores gastos en transporte, seguros y comisiones.

Efecto disuasorio en el sistema financiero: El Bloqueo tiene un alcance extraterritorial que intimida a la banca internacional. Entre marzo de 2024 y febrero de 2025, aproximadamente 40 bancos extranjeros (27 de ellos europeos) se negaron a realizar transacciones con entidades cubanas por temor a sanciones secundarias de EE.UU., lo que complica gravemente los pagos y cobros internacionales de Cuba.
3. Comparación con Otros Socios Comerciales Clave
Para dimensionar el papel de EE.UU., es útil compararlo con los principales socios de Cuba:
País / Región Rol en el comercio cubano Datos relevantes (2024)*

Estados Unidos Proveedor importante, pero con restricciones severas. Obstáculo financiero global.

Exportaciones a Cuba: 586,5 millones USD (alimentos, vehículos, donaciones).

China Principal socio comercial. Primer proveedor de importaciones. Importaciones desde China: 1279 millones USD.

España Principal socio en la UE. Segundo proveedor de importaciones. Importaciones desde España: 1068 millones USD.

México Socio regional relevante, con vínculos estables. Exportaciones a Cuba (solo algunos productos): 387 millones USD.

Conclusión

El papel de Estados Unidos en el comercio exterior de Cuba es dual y contradictorio:

Como proveedor: es un actor relevante en nichos específicos (alimentos y vehículos usados), con un flujo comercial que, aunque limitado por las condiciones de pago, beneficia a ciertos sectores de la economía cubana y estadounidense.

Como factor sistémico: el Bloqueo es el principal lastre para el desarrollo del comercio exterior cubano. Encarece las importaciones, dificulta el acceso al crédito y al sistema financiero global, y obliga a Cuba a operar en condiciones de desventaja estructural frente a otros países de la región.

En resumen, EE.UU. es a la vez un proveedor importante y el principal obstáculo regulatorio y financiero que enfrenta el sector externo de la economía cubana.

* La ONEI este año publicó el capitulo del Sector Externo de 2024, y puso entre parentisis ( Version Preliminar), estamos a punto de culminar el I semestre del 2026 y no se ha publicado un solo Capitulo del Anuario del 2025.

Fallece el destacado economista y revolucionario cubano Humberto Perez Gonzalez

- Queridos amigos, una muy triste noticia, acaba de fallecer Humberto Pérez, un gran amigo, para mí un hermano y una gran personalidad, se habrá de escribir mucho sobre el.

Abrazo a todos

Julio Carranza

- Muy triste. Lamentable e irreparable pérdida. Vayan mis condolencias a familiares, amigos y colegas.

Carlos Alzugaray

- Queridos compañeros y amigos:

Muy triste noticia. Se nos va un extraordinario compañero y amigo, inteligente y revolucionario economista marxista y leninista.
Las futuras generaciones de economistas podrán juzgar con objetividad su invaluable contribución en la década de los años 70 a la muy peligrosa crisis institucional y política que el País tuvo que enfrentar y el, fue el arquitecto de las soluciones. Aunque solo sea por eso, la Revolucion cubana tendrá que recordarlo, por su enorme contribución a la institucionalizion del País, que incluye la del Partido. La historia sabrá juzgar sus innegables aportes.
Mis condolencias a sus hijos y nieto.

Joaquin Benavides


-ME SUMO A LAS CONDOLENCIAS POR LA MUERTE DE HUMBERTO, UN COMPAÑERO QUE DEJ SU HUELLA EN EL ESTUDIO DE LA ECONOMÍA POLÍTICA EN CUBA Y EN EL ANALISIS DE LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO HASTA SUS ULTIMOS DIAS.
NUESTRO PESAME A FAMILIARES Y AMIGOS.

Jose Luis Rodriguez

- Una inconmensurable pérdida para nuestro país y el sector económico.  Mis condolencias a sus hijos y familia.

Humberto Herrera Carles