"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR
Fidel
martes, 31 de enero de 2017
lunes, 30 de enero de 2017
Avicultura cubana alcanza elevados niveles productivos en 2016
Creado el Lunes, 30 Enero 2017 17:52 | Jeniffer Rodríguez Martinto
La Habana, 30 ene (ACN) La avicultura cubana tuvo una gran recuperación en 2016, al alcanzar los mayores niveles de producción de los últimos 24 años, informó en esta capital Carlos Vladimir Ortiz Mursulí, vicepresidente del Grupo Empresarial Ganadero (GEG).
Ortiz Mursulí afirmó que desde 2012 se incumplían los compromisos en esta área; sin embargo, en el pasado año lograron elevar la eficiencia.
El director general de la División Tecnológica Avícola del GEG, Armando Capó González, precisó que en 2016 obtuvieron dos mil 020 millones 700 mil huevos, 42 millones 300 mil más que en el período precedente.
De las 19 empresas de la División, las más destacadas fueron Ciego de Ávila, Sancti Spíritus, Cienfuegos, Matanzas, Pinar del Río y Las Tunas, mientras que Guantánamo, Santiago de Cuba, Artemisa y Mayabeque incumplieron con el plan, aseguró Capó González.
Se alcanzó un promedio de 236 huevos por ave en el país, lo cual permitió garantizar el suministro para la canasta básica y la venta liberada, expresó.
Entre los factores que permitieron obtener mejores resultados, precisó el directivo, están los aumentos salariales en correspondencia con la producción, y la puesta en práctica de la Operación Victoria, esta última encaminada a mejorar el estado constructivo de las instalaciones y a dignificar a los trabajadores.
Con ello fue posible reparar comedores, sanitarios, ranchones, mataderos y cercas perimetrales, además de recuperar techos de las naves, la iluminación, carros de tiro de pienso y camiones para la transportación de los huevos, ejemplificó.
Este año continuaremos con la segunda etapa de la operación, en aras de seguir mejorando los indicadores de producción y de cumplir con el plan anual de dos mil 066 millones del alimento, anunció Capó González.
Virginia se convierte en decimosexto estado en unirse a “Engage Cuba”
30 enero 2017
Terry McAuliffe, gobernador de Virginia, expresó que se siente honrado de servir como presidente honorario del recién anunciado consejo, un paso importante en los esfuerzos para levantar las restricciones. Foto tomada de politico.com.
Líderes del territorio norteamericano de Virginia lanzaron un consejo estatal bipartidista para promover los vínculos con Cuba e instar al Congreso a levantar el bloqueo que mantiene contra la isla.
La iniciativa, nombrada Consejo Estatal Virginia-Engage Cuba, está encabezada por el gobernador Terry McAuliffe y busca eliminar las restricciones comerciales impuestas contra la nación caribeña para abrir oportunidades bilaterales.
Con el acto de este lunes, Virginia se convierte en el decimosexto estado en unirse a Engage Cuba, una organización con sede en esta capital que se dedica a promover acciones en el legislativo para poner fin al cerco económico, comercial y financiero.
Según expresó McAuliffe, se siente honrado de servir como presidente honorario del recién anunciado consejo, un paso importante en los esfuerzos para levantar las restricciones y promover el comercio mutuamente beneficioso entre la Mancomunidad de Virginia y el país antillano.
Destacó que su estado goza de una relación económica excepcionalmente positiva con Cuba, incluyendo el haber sido el territorio de mayor volumen de exportaciones agrícolas a la isla en 2015.
Sin embargo, nuestros negocios se ven obstaculizados por más de 50 años de políticas fallidas de aislamiento económico y político, apuntó.
A decir del gobernador demócrata, es hora de que el Congreso levante las restricciones financieras, comerciales y de viaje que impiden el normal intercambio de bienes entre ambas naciones, y permita a los negocios forjar nuevas alianzas.
El titular de Engage Cuba, James Williams, aplaudió a McAuliffe y a los senadores Mark Warner y Tim Kaine por su apoyo al mejoramiento de las relaciones con Cuba y al fin del bloqueo, divulgó una nota de la organización.
Para Warner, eliminar el cerco permitiría a Virginia vender al país caribeño desde tecnología de la información hasta equipos pesados, mientras que contribuiría al crecimiento económico de la isla y al incremento de su poder adquisitivo.
En 2002, cuando era gobernador del estado, este político demócrata firmó un acuerdo de exportación agrícola con Cuba por primera vez en 40 años, y una vez en el Congreso, respaldó junto a Keine varias iniciativas de leyes con respecto a la isla.
A su vez, el secretario de Agricultura y Silvicultura de Virginia, Basil I. Gooden, manifestó que la primera de esas industrias se ha beneficiado enormemente de la fuerte relación comercial, pero reconoció que no podrán aprovechar todas las potencialidades mientras se mantengan los límites al intercambio.
Durante la presentación del consejo estatal este lunes estuvo presente una delegación de líderes empresariales cubanos que realiza un recorrido por varias ciudades estadounidenses hasta el 3 de febrero.
(Con información de Prensa Latina)
Empresa Estatal Socialista: de la Resolución 17 a la 6 (Parte I)
Cubadebate inicia una serie de reportajes para indagar en las transformaciones de la empresa estatal socialista cubana y los resultados de la aplicación de la Resolución 6, a partir de los criterios de trabajadores y empresarios, así como de especialistas de los organismos rectores. El primer trabajo es una recopilación de lo publicado por algunos medios de comunicación durante el año 2016 sobre este tema.
De la 17 a la 6
Desde la entrada en vigor de la Resolución 6, hay quienes la ven como el conjuro sobrenatural que engordó sus bolsillos, mientras otros la culpan por haberles hecho la vida más dura. Foto: Vicente Brito/ Escambray.
Desde la entrada en vigor de la Resolución 6, hay quienes la ven como el conjuro sobrenatural que engordó sus bolsillos, mientras otros la culpan por haberles hecho la vida más dura, así publicaba el Periódico 26 de la provincia de las Tunas al evaluar el impacto que ha tenido la nueva normativa para los trabajadores.
“La 6, como se le nombra en la jerga común, pretendió corregir los errores de la Resolución 17 del propio Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) emitida en el 2014, aunque un principio sigue inalterable: el salario se autofinancia por la entidad y su formación responde al nivel de cumplimiento de indicadores directivos tales como las ventas totales o las utilidades y en particular el llevado y traído valor agregado bruto. Si alguno de estos no alcanza lo programado significa que la unidad productiva o de servicios no tradujo sus gastos en ingresos, o sea, en creación de riquezas. Irremisiblemente habrá que hacer deducciones del fondo de salario y los trabajadores ganarán menos”, señalo el rotativo provincial
Opinión que se comparte también en Santi Spíritu al compararla con la gallina de los huevos de oro.
“Así me pintó más de un funcionario, dos años atrás, la Resolución No. 17/2014 del MTSS acerca de las formas y sistemas de pago, y no me avergüenzo en confesarlo: estuve a punto de comprar el animal cuando me hablaron por primera vez de la norma”, expresó en un comentario para el periódico Escambray el avezado periodista Enrique Ojito.
“No obstante, si alguna resolución ministerial ha estado menos tiempo de cuerpo presente que la 17, por favor, que alguien me lo recuerde. A menos de dos años de aprobada esta, el MTSS dio el visto bueno a la No.6, que se llevó a la tumba las manquedades de la anterior legislación para dicha de trabajadores y directivos del sistema empresarial cubano”.
Al presentarnos el panorama dejado por la 17 en la tierra de los gallos espirituanos, Ojito comentó que a pesar de que al término del 2015 la productividad por el valor agregado bruto planificado aumentó en un 24 por ciento en el sistema empresarial del territorio, y el salario medio mensual ascendió a 760.79 pesos, los números a veces no enseñan toda la bola, y uno corre el riesgo de irse con un lance bajito.
La injusticia irrumpía cuando determinada Unidad Empresarial de Base (UEB) materializaba todos los indicadores habidos y por haber y su colectivo era afectado hasta el límite del salario mínimo del país (225 pesos), con excepción de los trabajadores comprendidos en un sistema de pago a destajo.
“¿La (in)justificación? Si la empresa incumplía, todas las UEB cargaban con la penalización salarial. Según la Central de Trabajadores de Cuba en Sancti Spíritus, por ese trance pasó la UEB Queso Mérida, de Yaguajay, subordinada a la Empresa de Productos Lácteos Río Zaza. Afortunadamente esa filosofía de “todas o ninguna” fue borrada de un plumazo por la Resolución No. 6, donde se consigna que el director de la empresa desagrega los indicadores… Quizás sea más papeleo, pero no pagarán justos por pecadores”, añadió.
¿Cumplir o no cumplir los planes productivos?
¿Cuántas veces necesitarán modificarse realmente las formas de pago en el plan anual de las empresas? Foto: Vicente Brito/ Escambray.
La Revista Bohemia durante el año 2016 también retrató las particularidades de la puesta en marcha de la nueva resolución en distintos territorios del país. En su artículo Salarios: Tras la huella de la 6 menciona que otra dificultad que empaña la efectividad de la normativa es el incumplimiento de los planes por causas ajenas a la entidad; este es el caso de la fábrica de Conservas y Vegetales de Guaso, donde la línea de producción estuvo parada.
Según reseña este reportaje, las 500 toneladas de pulpa para compotas que tenían contratadas con la industria alimentaria de Sancti Spíritus, tardaron meses en venir a buscarlas; no tenían asignación de ácido cítrico para producir mermelada de guayaba o de piña, los suministros llegan con atraso, la cosecha de mango demoró mucho en comenzar y colmó la copa que durante los primeros meses del año les cambiaron los planes varias veces.
“Con esos vaivenes pierde efectividad cualquier forma de pago por rendimiento que se quiera aplicar. No es casual, por tanto, el disgusto de este colectivo guantanamero que ve afectados con tantas dificultades su eficiencia y sus ingresos”, enfatizó el artículo.
También en aprietos, por falta de materia prima, estuvo el Grupo Empresarial de Producciones Varias, Viclar, en la central provincia de Villa Clara. De la que requerían para cumplir el plan en 2015 solo les asignaron el 42 por ciento. “Ahora –en 2016 señala el reportaje– dieron un poquito más, pero es insuficiente. Estamos acostumbrados a trabajar bajo presión”, dice Eddy Sánchez Cañizares, director de Recursos Humanos.
La revista Bohemia concluye sobre este particular que según establece la Resolución 6, las formas de pago que se vayan a aplicar se aprueban anualmente, al elaborar el plan, y excepcionalmente pueden ser modificadas una sola vez en el año, cuando por razones ajenas a la empresa cambien las condiciones que se tuvieron en cuenta para su aprobación.
Sin embargo, ante los problemas descritos, la reducción del consumo de portadores energéticos, y otras dificultades derivadas de las incertidumbres que afronta la economía cubana, ¿cuántas veces necesitarán modificarse realmente las formas de pago en el plan anual de las empresas?
Pagar, pero pagar bien

Trabajadores del puerto laboran en la descargan del arroz. Foto: José Raúl Concepción/ Cubadebate.
Otro de los aspectos más destacados de la nueva resolución es la eliminación de los pagos sin respaldo productivo comentó Paulino Galano Furones, subdirector de Organización y Retribución del trabajo en la Dirección provincial de ese organismo en Guantánamo.
“La resolución 6 fue muy importante. Disminuyó drásticamente el pago sin respaldo productivo, e hizo posible aumentar el salario en ese sector, de 431 pesos a 616. Antes de este abril, aunque con deficiencias, la 17 se implementó en el 100 por ciento de nuestras empresas. Además nos hizo crecer en cultura económica, nos preocupamos por índices e indicadores, hicimos cuentas, atendimos a lo que se movía alrededor, porque impactaba en los salarios…, aunque también provocó una excesiva concentración en los cumplimientos en valores y no en producciones físicas”, explicó a Venceremos.
Sobre este propio tema Radio Santi Spíritus enfatiza que tal como lo establece la Resolución No. 6, la forma de pago por rendimiento tiene los propósitos de incrementar la productividad del trabajo, reducir los gastos y los costos, elevar los niveles de producción o servicios con la calidad requerida, el aprovechamiento de la jornada de trabajo y otros encaminados a aumentar la eficiencia de la empresa, a través de los sistemas de pago a destajo y por resultados.
Una de las modificaciones introducidas por la nueva norma jurídica está relacionada con la cantidad de salario a devengar. La ya derogada Resolución No. 17 exponía que el salario a recibir no tenía límite, siempre que no se deteriorara el gasto de salario por peso de valor agregado bruto planificado para el período.
Sin embargo, la nueva resolución establece para el salario del director de la entidad, un límite de hasta 2,5 veces, en relación con el salario medio de esta en el período de pago, y hasta dos veces para el resto de los cargos en la oficina central de la empresa, cuando se aplica la forma de pago por rendimiento, siempre que la eficiencia y los indicadores directivos y límite lo permitan.
Las estadísticas indican que sin haber decaído la productividad los salarios han subido en un 50 por ciento en las 73 empresas que aplican la Resolución 6 en Las Tunas. De hecho, hasta julio del 2016 el salario medio de los 41 mil 100 trabajadores acogidos al pago por resultados fue un 50 por ciento más alto con respecto al 2014.
Arcelio López Torres, subdirector del Trabajo y Salario en la Dirección Provincial del MTSS, opina que se ha fortalecido la preocupación en las empresas por no hacer pagos sin respaldo productivo. “Se intensificaron los controles debido a que había mucha información que era estadística que no obedecía a un balance financiero correcto. Ahora los directivos tienen que preocuparse porque su personal gane más”, dice.
“A veces los trabajadores no lo entienden y dicen que los de las oficinas siguen ganando más. Se trató de poner la pirámide invertida en su lugar porque la gente no quiere los cargos de dirección, ni siquiera ser reserva de cuadros. Eso era solo responsabilidad, reuniones, desvelos y poca o ninguna expresión en el salario. Entonces es lógico que, a mayor responsabilidad, mayor salario para que la gente se preocupe por superarse”, insiste López Torres.
Este mismo hecho sucede en el centro del país. Escambray comenta en uno de sus trabajos:
El desequilibrio ocupó butaca, en determinado momento, en nóminas, por ejemplo, de la Empresa Provincial de Acopio, del Grupo Empresarial de Comercio y de la Empresa Porcina; en este último caso el personal de dirección llegó a cobrar un salario de 10 mil y hasta de 12 mil pesos, al menos ocho veces superior con respecto al ganado por los trabajadores directos.
La distorsión de este principio tiene como consecuencia afectaciones al salario de quienes están directo a la producción, provocando desbalances en la pirámide económica. En no pocas ocasiones se establecen planes ficticios que no tienen en cuenta las capacidades productivas y son de fáciles sobrecumplir, con lo que se pagan altos salarios pero no se satisfacen con seriedad las demandas de la población y de la economía.
Por otro lado, uno de los aspectos importantes de la nueva legislación -publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria del miércoles 23 de marzo de 2016-, es que el director, de acuerdo con sus posibilidades, puede decidir qué forma de pago adoptar, por rendimiento o tiempo, aunque esta última solo de manera excepcional, explicó al periódico Venceremos, Paulino Galano Furones, subdirector de Organización y Retribución del trabajo en la Dirección provincial de ese organismo en Guantánamo.
Infografía sobre la Resolución 6 en Las Tunas. Autor: István Ojeda Bello/ Periódico 26.
También, los directivos aprobarán los sistemas de pago junto a sus reglamentos, con los elementos enunciados en la Resolución, las fechas de cobro…, y los acuerdos pactados entre las administraciones y los sindicatos. Esto evitará improvisaciones, al precisar cada cálculo, indicador…, y favorecerá el cumplimiento de lo legislado.
De hecho, uno de sus principales aportes es establecer los cuatro indicadores para la formación del salario, y que se fija como límite máximo el gasto de salario por peso de valor agregado bruto (VAB), lo que evita el pago sin respaldo productivo, pues significa que un trabajador nunca cobrará más de lo que produce.
El VAB deberá determinarse -con todo lo que debe dedicarse al salario, a los pagos de impuestos y tributos, otros gastos…- desde la etapa de planificación, lo que facilitará su cumplimiento, y abrirá la posibilidad de un control estatal más eficiente sobre los aportes de este sector al presupuesto.
Las adecuaciones hechas a las disposiciones de esta última propician más tino en la aplicación de las formas y sistemas de pago, no obstante aún hay trecho por recorrer para poder asegurar plena satisfacción con su materialización.
La capacitacion tiene que ser más que una palabra
Acciones de reparación de la Empresa Cupet. Foto: Heriberto González Brito/ Trabajadores.
“Uno de los problemas es que falta información en la base”– considera Yamilé Sierra Hidalgo, miembro del secretariado provincial de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Santiago de Cuba- “hay que explicarla más, casi desmenuzarla para que cada afiliado comprenda cómo se forma y distribuye el salario”.
En la UEB Cereales Frank País García el bolsillo anda contento, estimulado por un salario medio que ronda los mil 300 pesos, además de otras mejoras, en espacial en las condiciones laborales, todo lo cual tributa a un ambiente propicio para asumir el encargo que le corresponde en el suministro de harina y otros productos no solo al territorio santiaguero sino a varias provincias orientales.
La aplicación de la R/6 estuvo antecedida de un intencionado período de capacitación, “casi una alfabetización en la materia”, a decir de Angelina Hernández Pupo, secretaria general del buró sindical.
Aunque la nueva normativa pretendió corregir algunos de los señalamientos más notables de la R-17/MTTS aún son muchas las insatisfacciones en su aplicación. Establecer un método efectivo que garantice la sostenibilidad de la empresa estatal socialista como pilar fundamental de nuestra economía es un tema impostergable para nuestro desarrollo.
Cubadebate continuará en próximos trabajos indagando sobre el tema con opiniones de trabajadores, directivos y especialistas de los organismos rectores.
Descargue en PDF (367 KB): La Resolución No. 6
Del azúcar dependerá el crecimiento económico en Las Tunas
Creado el Lunes, 30 Enero 2017 00:20 | Roger Aguilera |Yaciel Peña
Las Tunas, 29 ene (ACN) La producción azucarera será determinante en el incremento de la economía este año en Las Tunas, provincia que tiene en plan crecer en un 17 por ciento en la producción mercantil, en relación con el año anterior.
Delegados a la Asamblea Provincial del Poder Popular en el territorio, plantearon en la XXI Sesión Ordinaria, efectuada hoy en esta ciudad, que el esfuerzo de los trabajadores del sector tiene que multiplicarse, pues la actual zafra no marcha satisfactoriamente, con excepción del central Majibacoa.
Pedro Jiménez, director adjunto de la Empresa Azucarera, reconoció que el objetivo es exigente, pero las posibilidades de que la entidad aporte el 88 por ciento del crecimiento económico que prevé la provincia, es factible de cumplir.
En ese sentido Jiménez argumentó que independientemente que la fabricación de crudo está por debajo del programa, hasta la fecha hay procesadas 46 mil toneladas más que las producidas en igual etapa de la pasada contienda.
El Majibacoa sigue estable y el coloso Antonio Guiteras y el "Amancio Rodríguez" presentan signos de recuperación, significó el directivo, quien añadió, además, que hay suficiente caña para responder a este propósito.
Las Tunas sobrecumplió en un cinco por ciento la producción mercantil en 2016, al totalizar más de mil 400 millones de pesos, pero ese monto pudo incrementarse sustancialmente si las Empresas Azucarera, Agropecuaria Jesús Menéndez, Logística Agropecuaria y Aceros Inoxidables hubieran tenido los resultados previstos.
Lilian González, presidenta del órgano provincial de gobierno, manifestó que el territorio tiene otras potencialidades que no se explotan debidamente para sustituir importaciones e incrementar la oferta de productos a la población.
Llamó a incrementar el ahorro y a un mayor control de combustible, pues es evidente el desvío de este recurso en los distintos sectores.
Cumplir con la economía no sólo es llegar a la meta en la producción mercantil, para ello son imprescindibles las unidades físicas y tener utilidades, subrayó en una intervención Santiago Burey, miembro del Buró Ejecutivo del Partido Comunista de Cuba en Las Tunas.
Los programas de la Salud, el Deporte y el Adulto Mayor, así como también los resultados del III Proceso de Rendición de Cuenta de los delegados a los electores en cada circunscripción, fueron asimismo debatidos en la XXI Sesión Ordinaria del Órgano de Gobierno en Las Tunas.
Alianza cubano-alemana esparce sistemas de riego ecológicos
La parte cubana es la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales, que promueve la agricultura ecológica.
Con la dotación de tecnología, ambas ONGs contribuyen a saldar dos carencias en los campos cubanos: el acceso al riego y sostenibilidad energética.Foto: Tomado de La Demajagua
La Habana, -Los sembradíos de hortalizas del productor Camilo Estevens, en su finca en la periferia capitalina,disponen de un sistema de riego alimentado por energía fotovoltaica, que elevólos rendimientos y el aprovechamiento del escaso recurso del agua.
Como la de Estevens, otras 17 unidades productivas de la capital cubana recibieron esta tecnología gracias a un proyecto que desarrollan la no gubernamental Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (Actaf) yKarEne.V., una organización alemana que promueve el uso de energías renovables en Latinoamérica y el Caribe.
“Ubicamos el regadío sobre el pozo y nos ha permitido cultivar hortalizas en un terreno donde hasta hace poco había frutales envejecidos y poco productivos. Para elevar los rendimientos, intercalamos además los cultivos, por ejemplo, fruta bomba con lechuga ylechuga con cebollino”, dice el agricultor.
De acuerdo con Wilfredo Balido, jefe de riego de la unidad empresarial de base, además de elevar la producción por metro cuadrado, disminuyeron los gastos por electricidad y hay mayor aprovechamiento del agua, algo decisivo en un país azotado por la sequía.
Las ventajas traídas por los dos sistemas instalados en esa unidad productiva, hicieron que directivos y trabajadores solicitaranmás para beneficiar ocho fincas.
Estevens muestra los paneles fotovoltaicos que captan la energía solar para nutrir el regadío. Foto: Archivo IPS-Cuba
En el organopónico de la Unidad Básica de Producción Cooperativa Primero de Julio, la escasez de agua conspira contra la disponibilidad de hortalizas frescas. A fin de año, fue muy notable la falta de lechuga, un plato muy demandado durante el tenue invierno cubano.
Orlando Caballero, presidente de la unidad productiva, explicó que un proyecto gestionado por Actaf propició la renovación de los sistemas de riego deteriorados, así como la experimentacióncon una tecnología por goteo mediante pulsadorespara regar las plantas de acuerdo con sus necesidades hídricas, aplicadaen dos canteros para hortalizas de hojas.
“Es muy eficiente, reduce considerablemente el consumo de agua y representa un avance a la producción”, valora Caballero.
Como la baja disponibilidad de agua es unobstáculo, se proyecta la introducción de un equipamiento para purificar el agua acumulada en un estanque colindante con las áreas de cultivo, lo cual posibilitaría disponer oportunamente del escaso recurso.
El agricultor Pedro Quiñones, al frente de una de las dos fincas, espera con ansias que esa meta se cumpla.
“A finales del año pasado resembramos dos veces los canteros, pero la semilla tiene su ritmo. Primero necesita hincharse y germinar, y sin humedad no puede hacerlo”, explica el productor.
“De haber tenido agua, ese tomate habría rendido más y el pepino no se habría secado, por eso no veo la hora en que traigan el purificador”, sostiene, al tiempo que señala los frutos maltrechos.
En ese empeño, explica Egidio Páez, presidente de la filial habanera de la Actaf, trabajan varias entidades de la agricultura en La Habana, con la asesoría de investigadores.
Además de la introducción de tecnologías que acompañan los programas de desarrollo agrario en Cuba, la ONG prioriza la capacitación a hombres y mujeres vinculados a la producción agrícola y forestal y propicia la aplicación de resultados de investigaciones afines.
Con 27.000 integrantes, la asociación se apresta a celebrasu 30aniversario en febrero próximo y desarrolla una decena de proyectos de colaboración con organizaciones no gubernamentales extranjeras y el Sistema de las Naciones Unidas en Cuba.
De acuerdo con Arilia García, secretaria de colaboración, hoy apoyan el programa de la agricultura urbana, suburbana y familiar; la producción de alimentos; diversificación de los cultivos; mejoramiento de los suelos; reforestación y otros beneficios para las comunidades donde están enclavados.(2017)
sábado, 28 de enero de 2017
Endeudamiento externo cubano: el camino hacia la normalización
Profesora Titular, Centro de Investigaciones de Economía Internacional Universidad de la Habana marlens@rect.uh.cu
Este artículo forma parte del dossier La Letra de Temas: ¿Cómo viene el 2017 para Cuba?
Introducción
Dentro del conjunto de dificultades que afectan a la economía cubana, se destaca, por su importancia y connotación el problema de la deuda. Las múltiples categorías que se han acuñado desde mediados de los años 80, la estructura y composición de las mismas, la acumulación de atrasos, las particularidades de la renegociación y la ausencia de información estadística actualizada, se presentan como piezas de un rompecabezas que hace muy complejo el análisis de esta problemática.
Por tanto, el presente artículo solo se propone comentar lo que la autora ha dado llamar línea de tiempo del endeudamiento externo cubano con el propósito de facilitar la comprensión del tema y al mismo tiempo identificar lo que se ha logrado en materia de renegociación, lo que aún está pendiente y los retos derivados del proceso de normalización de relaciones con los acreedores y del nuevo escenario de contracción de la economía cubana.
Las premisas de partida son tres. La primera, dejar claro que los conceptos deuda y desarrollo no son por naturaleza incompatibles. La deuda externa se origina de las relaciones financieras que las naciones establecen libremente con los acreedores para “financiar su desarrollo”, ya sea por iniciativa privada o pública. Lo que sucede es que los países subdesarrollados, en su mayoría, pasaron de una deuda pequeña, en el marco de grandes esfuerzos “por desarrollarse”, a una deuda grande e inmanejable sin haber conseguido el ansiado desarrollo.
De modo que el problema no está en endeudarse con el exterior sino en la capacidad para administrar esos niveles de endeudamiento, por lo que velar por la sostenibilidad de la deuda es esencial y para Cuba esto sigue siendo un gran reto.
La segunda premisa, parece muy simple pero debe de ser una constante en las políticas de endeudamiento de cualquier país. Los compromisos adquiridos hay que honrarlos, si no se pagan puntualmente las obligaciones contraídas, la deuda se alimenta así misma por la acumulación de atrasos, se corre el riesgo de incurrir en crisis de pago y se cierran prácticamente todas las fuentes de financiamiento externo. Esto nos lleva nuevamente al tema de la sostenibilidad de la deuda y a la pertinencia de ser muy objetivos en la definición de los factores determinantes en la capacidad de pago del país.
La tercera es mucho más compleja y requiere de un nivel de debate que ciertamente escapa de los propósitos de este artículo pero que resulta esencial. El análisis de la sostenibilidad de la deuda no puede centrarse solamente en un enfoque de capacidad de pago porque deja al país en una situación muy vulnerable. Normalmente, la capacidad de pago se asocia a condiciones de solvencia, que de cumplirse, reflejan que se cuenta con los recursos necesarios para hacer frente a las obligaciones de deuda externa.
Sin embargo, entender la sostenibilidad, como esta capacidad de la economía frente a sus compromisos, puede conducir a homologar términos como solvencia y sostenibilidad, al entender que un país que sea capaz de satisfacer sus obligaciones externas de pago, es decir que sea solvente, tiene una situación de deuda sostenible.
Concebir la sostenibilidad solo como capacidad de pago, es considerar la solvencia como condición suficiente cuando es solo una condición necesaria. La solvencia de hoy no garantiza per se la solvencia de mañana, ser sostenible presupone un análisis de largo plazo, por tanto es preciso distinguir las fuentes que la están garantizando, ya sea estructurales (capacidad de respuesta de una estrategia de desarrollo económico al proceso de endeudamiento, por ejemplo), o coyunturales,[1] ya que cada uno de estos escenarios tendrá consecuencias diferentes al garantizar la capacidad de pago futura (Curbelo,2006).
De modo que lo determinante es que la capacidad de pago surja del proceso de desarrollo económico, pero que esté determinada por el impacto que esos flujos de deuda generen en la economía deudora.
Asumiendo estas premisas de partidas, el artículo se propone en un primer momento, plantear las piezas claves del rompecabezas de la deuda, en un segundo momento se abordará el proceso de reordenamiento de la deuda externa a partir del análisis de las renegociaciones acordadas dentro y fuera del Club de París y, finalmente, se sintetizarán los desafíos que aún prevalecen para normalizar efectivamente las relaciones con los acreedores.
Sobre el rompecabezas de la deuda
Para entender la problemática reciente del endeudamiento externo cubano es preciso considerar las tres categorías deuda que prevalecían hasta que comenzaran a concretarse los procesos de renegociación: la deuda activa, la pasiva y la deuda con los ex países socialistas.
La deuda activa es la deuda corriente, la que no se ha dejado de pagar y que tampoco ha dejado de crecer por la contribución de los nuevos flujos captados. La deuda pasiva corresponde a aquella que entró en default en 1986 y que se renegoció a fines de 2015 y la deuda con el antiguo campo socialista se rumoraba que era significativa pero al desaparecer la moneda en la que fue concertada (rublo transferible) y desintegrarse el principal acreedor, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), cayó en un limbo jurídico que requirió de un litigio entre las partes que duró por más de una década.
Según cifras del Banco Central de Cuba el monto de la deuda cubana a fines de 2013 era de 11 914 millones de dólares; sin embargo, este incluye solo la deuda activa que es para la única categoría que existe información oficial. (ONEI, 2015) El análisis de la composición de la misma permite identificar que:
- La deuda es esencialmente de largo plazo y la buena noticia es que la de corto plazo tiende a disminuir.
- El 61% de la deuda total es con acreedores oficiales, esencialmente bilaterales y con un bajo componente concesional, 17% es con acreedores privados y 22% se refiere a deuda comercial (de proveedores). Esta última muestra una marcada tendencia creciente.
- La estructura de la deuda de mediano y largo plazo ha mostrado un cambio interesante, aumenta significativamente la deuda de proveedores y disminuye la bancaria. Mientras que en 2012, la primera representaba 46% del total de la deuda de mediano y largo plazo en 2013 pasó a representar más de 78%. Esto le da cierto margen de holgura a la economía cubana que hasta el momento dependía mucho de créditos comerciales de muy corto plazo.
- La deuda de corto plazo representa 17% del total, y en 2013 se dio un cambio significativo en su composición. Hasta el momento, si bien como tendencia este tipo de deuda disminuía preocupaba que dentro de esta aumentase exponencialmente la deuda de proveedores. Sin embargo, las últimas cifras reflejan que la misma disminuyó considerablemente, pasando de representar 54% del total de la deuda de corto plazo en 2012, a menos de 22% en 2013. No obstante, la deuda bancaria pasó a representar casi 55% del total de la deuda de corto plazo durante 2013 y, como se sabe, los términos y condiciones de esta categoría de deuda son más onerosos que los de la deuda oficial.
- Los indicadores de deuda han venido mejorando pero eso no indica que el endeudamiento acumulado sea sostenible porque los factores que han estado determinando la capacidad de pago de la economía han sido coyunturales. La deuda representa 15,4% del PIB y algo más de 44% de las exportaciones de bienes. Según The Economist Intelligence Unit el servicio de la deuda para 2013 era de 5 383 millones de dólares, de ese monto un total de 3 453 millones se destinaron para pagar intereses. (EIU,2017)
- La alta concentración de la deuda es un foco de tensión. Según fuentes no oficiales solo dos países son responsables de 55% de la deuda con acreedores oficiales de carácter bilateral (Venezuela con 37% y China con 18 %). (Sánchez, 2016)
- La calificación de riesgo de Moody’s se mantiene en la categoría especulativa.[2] En abril de 1999 era Caa1, en noviembre de 2003 pasa a Caa1 estable, en abril de 2014 dicha agencia bajó la calificación a Caa2 estable tras evaluar la vulnerabilidad del país a choques externos y domésticos, en relación a países con calificación similar y, en diciembre de 2015, la sube a “positiva” pero en el mismo rango Caa2, debido a la “disminución” de la dependencia hacia Venezuela y el acercamiento con los Estados Unidos. De cualquier manera, la percepción de Moody´s en relación con la deuda cubana sigue siendo de riesgo sustancial.
En síntesis, los cambios en la composición de la deuda se dieron esencialmente por el lado de la deuda bancaria y de proveedores, la deuda oficial sigue describiendo la misma tendencia tanto en el largo como en el corto plazo y en la práctica lo que se dio fue un reacomodo funcional para Cuba pero no exento de riesgos dado que el peso de la deuda de proveedores se desplaza al mediano y largo plazo pero se concentra la carga de la deuda bancaria en el corto plazo.
De cualquier manera, estas cifras tienen tanto retardo y son tan agregadas que impide realizar un análisis cualitativo que refleje efectivamente la situación reciente en materia de deuda incluso por tipo de acreedor. Muchas sucesos han tenido lugar desde 2013 que de una manera u otra han impactado y seguirán incidiendo en el reordenamiento de la deuda: el establecimiento de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos; el VII Congreso del PCC donde quedó definida la Conceptualización del modelo económico y social cubano y fue presentado el Plan nacional de desarrollo hasta 2030; la derogación de la posición común de la Unión Europea en relación con Cuba; el decrecimiento de la economía cubana en 2016 luego de un crecimiento de 4% en 2015 y; el comienzo de una nueva administración en los Estados Unidos que ha desatado una gran incertidumbre respecto al rumbo del proceso de normalización de relaciones entre ambos países.
La deuda pasiva, por su parte, se estimaba en unos 8 200 millones de dólares a fines de los 2000, de la cual algo más de 60% correspondía al Club de París, el resto constituía adeudos con el Club de Londres, y la contraída con el antiguo Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) era de casi 37 000 millones, de ellos 35 000 millones con Rusia. (Sánchez, 2016) The Economist Intelligence Unit sí refleja la deuda pasiva en sus estadísticas de deuda externa cubana y según sus cálculos, en 2016 esta alcanzaba la cifra de 26 309 millones de dólares.[3] (EIU, 2017)
La deuda con la exigua URSS finalmente se renegoció en febrero de 2013, el acuerdo incluyó la condonación de 90% del monto adeudado y los 3 500 millones restantes serán pagaderos en diez años con la posibilidad de convertir parte de esa deuda en capital productivo, o sea, darle la posibilidad a Rusia de invertir en Cuba. (Rodríguez, 2013)
Sobre la normalización de relaciones con los acreedores
A comienzos de los 2000, se dio un acercamiento al Club de París pero en 2001 se consideró que los términos y condiciones ofrecidas por dicho foro para la renegociación de la deuda cubana eran inaceptables para Cuba. No obstante, se lograron algunos acuerdos bilaterales, fuera del Club de París que le permitieron al país comenzar a reorganizar sus relaciones con los acreedores.
Así, “en mayo de 2000, Cuba firmó un acuerdo bilateral para renegociar el pago de deuda pendiente con Alemania por 115 millones de dólares en deuda de corto, mediano y largo plazo. En ese mismo año se reestructuró la deuda comercial con China, que se estima en alrededor de 6 000 millones de dólares, y se firmó otro acuerdo con Japón en el que se condonaron 130 000 millones de yenes (alrededor de 1 400 millones de dólares) pendientes con los acreedores comerciales japoneses desde la década de los 80 y el resto se acordó su pago en veinte años” (Sánchez, 2014).
Posteriormente se renegoció la deuda con Mongolia, con México,[4] con Rusia y finalmente, en diciembre de 2015, se logra un acuerdo multilateral histórico con el Grupo Ad-Hoc de Países Acreedores de Cuba en el Club de París sobre la deuda que estaba en default desde 1986.
En dicha renegociación se calculó el monto total de deuda pendiente de pago con el Club de París en 11,1 miles de millones de dólares, de ellos se condonaron 8,5 miles de millones, casi 77%. Los términos y condiciones pactados fueron muy favorables para Cuba, se decidió no pagar intereses hasta 2020 y a partir de entonces pagar solo 1,5% de la deuda total aún pendiente. El plazo de amortización será de 18 años y los pagos anuales se incrementaran gradualmente desde 1,6% de los US$2 600 millones adeudados (unos 40 millones) en 2016, hasta 8,9% en 2033. (Club de París, 2015)
Además se convino que los acreedores pueden negociar “swaps” de deuda de forma bilateral por hasta 30% de lo adeudado, o US$20 millones en ayuda al desarrollo, el monto que sea más alto. (Club de París, 2015)
Este fue un acuerdo sin precedentes, totalmente fuera de las reglas del Club de París, se llevó a cabo sin la intervención del FMI como garante y el sitio web del Club de París solo emitió una nota de prensa de una página con los resultados acordados. Sin dudas, el inicio del restablecimiento de relaciones entre los Estados Unidos y Cuba constituyó un factor influyente en este proceso, los acreedores tradicionales, con creciente interés en realizar negocios con la Isla, no podían quedarse rezagados en el nuevo escenario y optaron por ser flexibles con la nación deudora.
La instrumentación de este Acuerdo Multilateral suscrito supuso la firma de convenios específicos con cada uno de los catorce países miembros del Grupo Ad-Hoc de Países Acreedores de Cuba[5] para poder hacer efectiva la regularización completa de la deuda de mediano y largo plazo de carácter bilateral. Este proceso está en curso y ya son trece los países que han regularizado los pagos con Cuba.
Sobre los desafíos pendientes
La renegociación de la deuda cubana era imprescindible para normalizar las relaciones con los acreedores y acceder a dinero fresco pero el desafío ahora es cumplir en tiempo con los nuevos y los viejos compromisos para no quedar atrapados en escenarios que puedan conllevar a la moratoria de parte de la deuda.
No todas las variables de la ecuación del endeudamiento externo cubano se han logrado despejar. En realidad se trata de un sistema de ecuaciones complejo cuya solución va mucho más allá de consideraciones políticas y de las buenas intenciones para honrar los compromisos.
Los principales retos a encarar, por tanto, están relacionados con:
- La obligatoriedad de pagar anualmente, durante el mes de octubre, 40 millones de dólares como resultado de los acuerdos derivados de la renegociación con el Club de París. Téngase en cuenta que este pago se incrementará gradualmente a lo largo del período de amortización, en la medida que se vaya reduciendo el monto adeudado.
- Los costos adicionales del riesgo de incumplimiento de los acuerdos concertados con el Club de París. Es cierto que hasta 2020 no se pagarán intereses pero si el país suspende temporalmente el pago anual pactado por concepto de amortización será gravado con un interés de 9% hasta el pago final, además de los intereses por la demora de esa porción en atrasos.
- La renegociación de aquella parte de la deuda pasiva correspondiente al Club de Londres. Según informaciones no oficiales, un grupo de acreedores comerciales de Cuba formaron en abril de 2015 un comité liderado por Stancroft Trust para comenzar a negociar una reestructuración de la deuda. Se dice que entre los mayores tenedores de deuda del Club de Londres cubano, tres instituciones concentran 50% de la deuda comercial. (Strohecker, 2015)
- La necesidad de seguir cumpliendo puntualmente con el servicio de la deuda activa y la ya renegociada. Murillo afirmó en la legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular de diciembre de 2015 que para lograr 6 500 millones de crédito para el financiamiento de la economía en 2016, “tenemos que pagar los más de 5 000 millones de deuda’’ (exactamente 5 299 millones).[6] (Murillo, 2015)
- La composición misma de la deuda activa donde adquiere cada vez más importancia la deuda de proveedores que es la que nos permite cubrir las importaciones.
- La disminución de las reservas internacionales en términos reales por la apreciación del dólar estadounidense y por la necesidad de enfrentar los significativos desastres ocurridos tras el paso del huracán Matthew.
- El decrecimiento de la economía cubana y el exceso de optimismo respecto al 2% de crecimiento para 2017, en un contexto donde sigue predominando una alta incertidumbre respecto al crecimiento económico mundial y el desempeño de los principales socios comerciales de Cuba. Téngase en cuenta que la renegociación de la deuda se llevó a cabo considerando unas perspectivas de crecimiento que no pudieron alcanzarse.
- La necesidad de seguir canalizando recursos externos por la vía del crédito en un escenario en que la inversión extranjera no acaba de constituirse en una fuente esencial de financiación al desarrollo.
- El riesgo de que la percepción de Moody´s sobre el desempeño de mediano plazo de Cuba presione a la baja en su calificación crediticia.
En síntesis, Cuba avanza hacia la normalización de las relaciones con los acreedores, se percibe un esfuerzo importante por parte del gobierno en honrar los nuevos y viejos compromisos, pero 2017, sin dudas, planteará la necesidad de realizar importantes ajustes en materia de reordenamiento de la deuda. El pésimo desempeño macroeconómico, justo el primer año después del acuerdo histórico con el Club de París, no es una buena noticia para los acreedores. Tampoco lo son las rigidices que aún permanecen en la economía cubana para canalizar los flujos de inversión extranjera directa por los cuales se han apostado para lograr oxigenar la economía.
El desafío de la deuda sigue pendiente.
Bibliografía
- Club de París Agreement 2015″. Club de París
- Curbelo, Liudmila. Tesis de Maestría: “La sostenibilidad de la deuda externa: del enfoque de capacidad de pago al basado en el desarrollo”. 2006.
- Anuario Estadístico de Cuba, 2015. La Habana, ONEI
- Rodríguez, José Luis. “Las relaciones económicas entre Cuba y Rusia en una nueva etapa”. Cubadebate, 1 de octubre de 2014.
- Sánchez Gutiérrez, Marlén. “La renegociación de la deuda cubana en el Club de París: algunas lecturas”. Conferencia Instituto Internacional de Periodismo José Martí, 2016.
- Sánchez Egozcue, Jorge Mario. “Reestructuración incipiente del comercio exterior cubano” en Colectivo de Autores, Economía cubana: transformaciones y desafíos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014.
- Strohecker, Karin. “Acreedores comerciales de Cuba crean comité para iniciar negociaciones sobre deuda” Reuters, 8 de abril de 2015.
- “Ministro de Economía y Planificación de Cuba presentó en Asamblea Nacional resultados 2015 y propuesta Plan 2016”. Cubadebate
- The Economist Intelligence Unit. Country Report Cuba, 5 de enero de 2017.
- Ratings Definitions. www.moody´s.com
Notas
[1] Alivio coyuntural de la deuda, incremento del nivel de ingreso de la economía como resultado de cambios externos coyunturales o fuertes ajustes en la economía donde se prioriza el servicio de la deuda. Como se aprecia, en todos los casos el pago de los compromisos externos estará comprometido; en los dos primeros porque depende de factores externos y coyunturales, en el último, porque los costos de pagar la deuda externa son significativos para el desarrollo económico.
[2] Esta calificación va desde Aaa hasta C y comprende 21 grados. Se divide en dos categorías, de inversión y especulativa. La Caa (Caa1, Caa2, Caa3) se refiere a títulos de baja solvencia, el riesgo de crédito es muy alto y se asigna a títulos de baja calidad. Presentan riesgo de impago de capital intereses o haber incumplido ya dichos pagos. En el caso de Caa1 el riesgo es sustancial y la clasificación de Caa2 es altamente especulativa. Ca se refiere a los títulos altamente especulativos que, generalmente incumplen sus obligaciones de depósito y C, es la calificación más baja, refleja que existen pocas posibilidades de recuperación.
[3] No queda claro si esta cifra ya está ajustada a partir de las renegociaciones que han tenido lugar dentro y fuera del Club de París.
[4] Se renegoció una deuda pendiente de 500 mil millones, el acuerdo incluyó la condonación de 70% y el resto pagadero en diez años con la posibilidad también de convertir parte de esa deuda pendiente en inversiones extranjeras directas en el país.
[5] El 45% de la deuda renegociada estaba concertada con Francia.
[6] www.cubadebate.cu. Ministro de Economía y Planificación de Cuba presentó en Asamblea Nacional resultados 2015 y propuesta Plan 2016.
Acelerando la herrumbre de EE UU
Trump promete a sus votantes una reindustrialización, pero sus políticas fomentan todo lo contrario
Donald Trump romperá la mayoría de sus promesas electorales. ¿Cuáles cumplirá?
La respuesta, sospecho, guarda más relación con la psicología que con la estrategia. Trump se muestra mucho más vehemente a la hora de castigar a la gente que a la de ayudarla. Puede que haya prometido no recortar la Seguridad Social ni la asistencia sanitaria gratuita a los más mayores, ni dejar sin seguro médico a las decenas de millones de personas que lo han obtenido gracias al Obamacare, pero en la práctica parece absolutamente dispuesto a satisfacer a su partido destruyendo el colchón de seguridad.
Por otro lado, su afán por trastocar los 80 años de compromiso de EE UU con el crecimiento del comercio mundial parece ir en serio. El jueves, la Casa Blanca declaraba que se estaba planteando imponer un arancel del 20% a todas las importaciones procedentes de México, lo cual no solo sacaría a Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés), sino que también violaría todos sus acuerdos comerciales.
¿Por qué quiere hacerlo? Porque ve el comercio internacional del mismo modo que todo lo demás: como una lucha por el dominio, en la que uno solo gana a costa de otro.
Su discurso de investidura lo dejó completamente claro: “Durante muchas décadas, hemos enriquecido a la industria extranjera a costa de la estadounidense”. Y considera que los aranceles punitivos son un modo de evitar que los extranjeros nos vendan sus productos, y por tanto, de revivir las “oxidadas fábricas esparcidas por el paisaje como lápidas”.
Por desgracia, como casi cualquier economista podría explicarle —aunque probablemente no en los tres minutos en que el presidente es capaz de mantener la atención—, las cosas no funcionan así. Aunque los aranceles sirviesen para contrarrestar un poco el largo declive del empleo en el sector manufacturero, no crearían puestos netos, sino que tan solo los redistribuirían. Y puede que ni siquiera sirvan para eso: en conjunto, las políticas del nuevo régimen probablemente acelerarán, en vez de ralentizar, el declive de la industria estadounidense.
¿Cómo lo sabemos? Podemos analizar la lógica económica subyacente y también podemos fijarnos en los que pasó durante el mandato de Ronald Reagan, que en ciertos aspectos representa un ensayo general de lo que se avecina.
Ahora bien, me refiero a la realidad de Reagan, no a la leyenda de los republicanos, que culpa enteramente a Jimmy Carter de la recesión de principios de la década de 1980 y atribuye a San Ronald todo el mérito de la recuperación posterior. De hecho, todo ese ciclo no tiene casi nada que ver con las políticas de Reagan.
Lo que sí hizo Reagan, en cambio, fue hinchar el déficit presupuestario a base de gastos militares y reducciones tributarias. Esto empujó al alza los tipos de interés, lo cual atrajo capital extranjero. La entrada de capital, a su vez, fortaleció el dólar, lo que restó competitividad al sector manufacturero estadounidense. El déficit comercial se disparó, y el prolongado declive del peso relativo de la industria en el empleo total se aceleró bruscamente.
Cabe destacar que con Reagan empezó a hablarse de forma generalizada de "desindustrialización” y se acuñó la expresión Rust Belt, el "Cinturón del Óxido"
También vale la pena señalar que el declive de la fabricación durante la era de Reagan se produjo a pesar del considerable grado de proteccionismo, en especial la cuota impuesta a las exportaciones de coches japoneses a Estados Unidos, que acabó costando a los consumidores más de 30.000 millones de dólares al cambio actual.
¿Repetiremos la misma historia? Está claro que el régimen de Trump inflará el déficit, principalmente mediante rebajas fiscales a los ricos. (¿No resulta curioso lo calladitos que están todos los cascarrabias del déficit?) Es cierto que, a lo mejor, no se impulsará demasiado el gasto, puesto que los ricos ahorrarán muchas de sus ganancias inesperadas mientras que los pobres y la clase media se enfrentarán a un recorte drástico de las ayudas. Aun así, los tipos de interés ya han subido, anticipándose al repunte de los préstamos, y el dólar también. Así que parece que estamos siguiendo el manual de Reagan para reducir la producción industrial.
Es verdad que Trump parece dispuesto a practicar una clase de proteccionismo mucho más radical que la de Reagan; este último no llegó a violar flagrantemente acuerdos comerciales ya firmados. Esto podría ayudar a algunas industrias, pero también hará que el dólar suba más, lo que perjudicará a otras.
Y he aquí otro factor a tener en cuenta: la economía mundial se ha vuelto mucho más compleja a lo largo de las tres últimas décadas. Hoy en día, casi nada está “fabricado en Estados Unidos”, o ya puestos, “fabricado en China”: el sector manufacturero es un negocio mundial en el que los coches, los aviones y demás se ensamblan a partir de piezas fabricadas en distintos países.
¿Qué le pasará a ese negocio si Estados Unidos les pega un hachazo a los acuerdos que rigen el comercio internacional? Será inevitable que se produzcan grandes perturbaciones: algunas fábricas y localidades estadounidenses se beneficiarán, pero otras se verán perjudicadas, y mucho, por la pérdida de mercados, componentes cruciales o ambas cosas.
Los economistas hablan del “impacto de China”, los trastornos sufridos por algunas comunidades a causa del auge de las exportaciones chinas durante la década de 2000. Pues bien, el impacto de Trump que se avecina será, como mínimo, igual de dañino.
Y los más perjudicados, tal como sucede con la sanidad, serán los votantes blancos de clase trabajadora que fueron lo bastante estúpidos como para creer que Donald Trump estaba de su parte.
Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2017.
Traducción de News Clips.
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