25 de enero 2026

"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR


Un hombre vende pasteles frente a un mural del héroe de la Revolución cubana, Ernesto "Che" Guevara, en La Habana el 6 de enero de 2026. (Foto de ADALBERTO ROQUE / AFP vía Getty Images) AFP vía Getty Images—AFP o licenciantes
25/01/2026
El domingo 11 de enero, Donald Trump se despertó pensando en Cuba. Antes de que la mayoría del país hubiera tomado siquiera su café matutino, a las 7:23 a. m. comenzó a tuitear amenazas contra el Gobierno cubano. «NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA, CERO», publicó Trump en su cuenta de Truth Social con su énfasis característico. «Les recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE», continuó. «Gracias por su atención a este asunto».
Empoderado, envalentonado y sintiéndose claramente con derecho a ello tras el descarado éxito de la «Operación Resolución Absoluta» en Caracas, el enfoque de Trump sobre Cuba es completamente predecible. Desde el principio, el cambio de régimen en Venezuela ha parecido ser un trampolín hacia el cambio de régimen en Cuba. No hay duda de que el presidente y su secretario de Estado cubano-estadounidense de línea dura, Marco Rubio, ven a Cuba como el trofeo definitivo de la posguerra fría; el objetivo perfecto para una demostración dramática y simbólica de la nueva «Doctrina Donroe». «El régimen cubano ha sobrevivido a todos los presidentes desde Eisenhower», tuiteó Marc Theissen, aliado conservador de Trump, llamando la atención del presidente. «¿No sería increíble que esa racha terminara con Donald Trump?».
Cuba ha sobrevivido a los últimos 13 presidentes y a todos los actos de agresión que estos han desatado: invasiones paramilitares, intentos de asesinato, un bloqueo económico duradero, entre otras medidas punitivas. Como David contra Goliat, la nación insular se ha enfrentado al coloso del norte durante más de 67 años.«Cuba es una nación libre, independiente y soberana», respondió desafiante el líder del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel, a las amenazas de Trump. «Nadie nos dicta lo que tenemos que hacer».
Pero con el descarado ataque a Venezuela, Estados Unidos está intentando reafirmar su hegemonía imperial en todo el hemisferio, y La Habana está claramente en su punto de mira. En medio de la peor crisis económica que ha vivido Cuba, el régimen es ahora más vulnerable que en cualquier otro momento desde la revolución de 1959. Y, a pesar de su dramática historia de rebeldía y supervivencia, Cuba nunca se ha enfrentado a un presidente estadounidense tan peligroso como Donald Trump. Tampoco, por cierto, el resto del mundo.
Los costes para Cuba
Más que cualquier otra nación, Cuba ha sufrido las mayores pérdidas por el derrocamiento del régimen de Maduro en Caracas por parte de Estados Unidos. El éxito de la Operación Resolución Absoluta le ha costado a La Habana su aliado global más cercano, así como los recursos que fluían de esa larga y estrecha alianza. Sin embargo, lo más conmovedor es que el ataque estadounidense ha costado la vida a 32 miembros del personal de seguridad cubano y ha dejado a decenas de heridos por las bombas y balas estadounidenses.
La mayoría, si no todas, las víctimas cubanas eran agentes de seguridad e inteligencia asignados a la protección del jefe de Estado venezolano; fueron abatidos cuando tropas de élite de la Fuerza Delta se infiltraron en el complejo fortificado donde vivían Maduro y su esposa. Sus muertes marcan la primera vez desde la invasión estadounidense de Granada en 1983 que cubanos han muerto en combate directo con el ejército estadounidense. Cuando sus restos fueron repatriados a su patria, las autoridades cubanas recordaron al mundo que sus compañeros caídos eran «un padre, un hijo, un esposo, un hermano». En una inusual declaración pública, el ministro del Interior cubano, general Lázaro Álvarez Casas, afirmó que Cuba sentía un «profundo orgullo» por el sacrificio de sus soldados en defensa de la soberanía de «una nación hermana».
La pérdida de la soberanía de Venezuela, ahora efectivamente en manos hostiles de Donald Trump —«el presidente interino de Venezuela», como él mismo se ha autoproclamado— ya está repercutiendo en la moribunda economía cubana. Hasta el 3 de enero, Venezuela suministraba a Cuba entre 30 000 y 35 000 barriles diarios de petróleo, lo que supone aproximadamente una cuarta parte de las necesidades energéticas totales de Cuba. Cuba pagaba este petróleo con servicios humanos —guardias de seguridad, brigadas médicas, técnicos— en lugar de con dinero en efectivo, del que carece. De hecho, a pesar de la escasez generalizada de electricidad, Cuba ha revendido habitualmente parte de sus importaciones de petróleo venezolano a China, en un esfuerzo desesperado por obtener capital para importar otros productos básicos, como alimentos y medicinas.
Pero ahora que la administración Trump ha tomado el control de toda la industria petrolera de Venezuela, Cuba ha sufrido la pérdida de su principal suministro de petróleo, aunque fuera mínimo, sin una alternativa clara. Desde el ataque de Estados Unidos, según la agencia de inteligencia marítima Kpler, ningún petrolero ha salido de Venezuela en dirección a Cuba.
«Los expertos estiman que la demanda actual de petróleo de Cuba es ligeramente superior a los 100 000 barriles diarios», explica Ricardo Torres, uno de los principales economistas cubanos, que ahora vive en el extranjero, en un ensayo titulado «Solo los cubanos pueden construir una nueva Cuba» publicado en la revista Time. «Si entre una cuarta parte y un tercio de esa demanda depende de Venezuela, una interrupción importante podría empujar al país hacia una zona de subsistencia, especialmente porque Cuba no puede reemplazar fácilmente ese volumen mediante compras en efectivo». «La situación es muy peligrosa, para decirlo sin rodeos», dijo Torres en una entrevista con The Nation. «Cuba es vulnerable».
Como tiburones en el agua, la comunidad de exiliados cubanoamericanos de línea dura y sus políticos de Florida huelen la sangre y presionan a la Casa Blanca para que aplique la Doctrina Donroe contra Cuba. «No se equivoquen, después de nuestro trabajo en Venezuela, ¡Cuba es la siguiente!», declaró la semana pasada el representante cubanoamericano Carlos Giménez. «Va a ser el fin del régimen de Díaz-Canel, del régimen de Castro, va a suceder», proclamó el senador de Florida Rick Scott, cercano al secretario Rubio. «Estamos en proceso de que eso suceda ahora».
Marco Rubio, por supuesto, no necesita que lo convenzan; además de aspirar a ser presidente, acabar con la revolución cubana ha sido la principal prioridad de Rubio durante toda su carrera política. Como secretario de Estado y asesor de seguridad nacional del presidente, tiene en sus manos las principales palancas del poder en materia de política exterior, y Trump le hace caso. «Creo que es una oportunidad única en la vida para el secretario Rubio de intentar acabar por fin con el gobierno comunista de Cuba», declaró a The Nation Tim Rieser, que trabajó incansablemente como asesor de política exterior del exsenador Patrick Leahy para normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Matthew Kroenig, exasesor del Senado de Rubio y asesor político cuando se presentó a la presidencia, comparte esa opinión. « Cuba puede ser la siguiente», afirmó en FP Live, el podcast de Foreign Policy. «Creo que hay un interés por llevar el modelo venezolano a La Habana».
El modelo venezolano: imperialismo por control remoto
¿Cómo se aplicaría el «modelo venezolano» a Cuba? Sería difícil (pero ciertamente no imposible) que la Fuerza Delta irrumpiera en La Habana y secuestrara a todo el Politburó del Partido Comunista Cubano. El país tampoco cuenta con vastos recursos naturales, como el petróleo venezolano, que Estados Unidos pueda simplemente apropiarse para tomar el control del futuro económico de Cuba. ¿Y sobre qué base lo harían?
Si Trump ha demostrado algo, es que puede inventar sin pudor justificaciones para sus caprichosos impulsos imperiales. Hace exactamente un año, el primer día de su regreso a la Casa Blanca, Trump designó falsamente a Cuba como «patrocinadora» del terrorismo internacional, sin una pizca de evidencia que respaldara esa afirmación. Incluir a Cuba en la lista oficial del Departamento de Estado de «Estados patrocinadores del terrorismo» —junto con Corea del Norte, Irán y Siria— ha permitido al Gobierno imponer sanciones financieras debilitantes a la isla. Pero también ofrece una justificación de relaciones públicas ya preparada para intensificar las operaciones de cambio de régimen contra el Gobierno cubano liderado por el Partido Comunista.
Además, Estados Unidos tiene una larga historia, anterior a la revolución, de tratar a Cuba como un protectorado en lugar de como un Estado soberano. Tras la guerra de independencia de Cuba a principios del siglo XX, los cubanos se vieron obligados a cambiar una potencia colonial —España— por una potencia neocolonial emergente mucho más cercana. Los marines estadounidenses ocuparon el país y, bajo coacción militar, las autoridades cubanas se vieron obligadas a firmar el tratado de la «Enmienda Platt», que otorgaba a Estados Unidos «el derecho a intervenir para preservar la independencia de Cuba [y] mantener un gobierno adecuado para la protección de la vida, la propiedad y la libertad individual». Durante décadas, el dominio estadounidense de prácticamente todos los aspectos de la sociedad cubana fomentó el resentimiento generalizado y el fervor nacionalista que finalmente harían posible la revolución liderada por Castro.
Hasta ahora, en Caracas, el «modelo venezolano» ha sido una mezcla de acciones militares rápidas, cuarentenas navales y amenazas abiertas y exigencias de capitulación, una forma de intervención a distancia que Trump y Rubio están utilizando para manipular lo que queda del régimen de Maduro y que este cumpla las órdenes de Washington desde lejos. Esta «diplomacia coercitiva» a distancia refleja las dolorosas y costosas lecciones aprendidas de la experiencia estadounidense en Irak: la regla de Pottery Barn de «si lo rompes, lo pagas». Como magnate inmobiliario, Trump quiere ser propietario de inmuebles, o al menos poder ponerles su nombre y fingir que son suyos. Pero como líder del movimiento MAGA «America First» (Estados Unidos primero), no quiere destruirlas y luego pagar un precio elevado en vidas y recursos estadounidenses desperdiciados para reconstruirlas, sobre todo si puede alcanzar sus objetivos con grandilocuencia, bloqueos y algunas bombas selectivas.
Trump ha insinuado en repetidas ocasiones que Cuba se derrumbará por sí sola, sobre todo ahora que Estados Unidos está recortando su principal suministro de petróleo. «Cuba va a caer por su propia voluntad», dijo a los periodistas que le preguntaron si Cuba era la siguiente. «Cuba está lista para caer», ha declarado más de una vez.
Pero incluso el equipo de Trump, partidario del cambio de régimen, parece comprender que el escenario de «Estado fallido» en Cuba y lo que la CIA ha denominado «inestabilidad que amenaza al régimen» constituyen las verdaderas amenazas para la seguridad nacional de Estados Unidos. Durante la anterior crisis económica que sufrió Cuba tras el colapso de la Unión Soviética, la CIA redactó un informe secreto de la Agencia Nacional de Inteligencia (NIE) que fácilmente podría haberse escrito hoy. «El impacto en la población ya ha sido devastador», informaba el NIE en agosto de 1993, citando la escasez de productos básicos y los apagones de electricidad de 10 a 16 horas al día en todo el país. «La escasez de alimentos y los problemas de distribución han provocado malnutrición y enfermedades, y las dificultades para subsistir se intensificarán». La llegada de una «grave inestabilidad en Cuba [tendría] un impacto inmediato en Estados Unidos», concluyó la comunidad de inteligencia, citando una afluencia masiva de migración incontrolada, la agitación de la comunidad de exiliados de Miami y el aumento de las «presiones para una intervención militar estadounidense o internacional», todas ellas posibilidades críticas en la situación actual.
Hay indicios claros de que la administración Trump desea evitar este peor escenario posible. «No nos interesa una Cuba desestabilizada», declaró el secretario Rubio a los ejecutivos petroleros que Trump reunió en la Casa Blanca el 9 de enero. La semana pasada, Rubio autorizó una cantidad simbólica de ayuda humanitaria para la zona oriental de Cuba devastada por el huracán, una medida destinada a ganarse el favor del pueblo cubano. Y el secretario de Energía, Chris Wright, reveló inesperadamente que Estados Unidos no impediría el envío de la mínima cantidad de petróleo que México sigue enviando a Cuba, y declaró a CBS News que la administración Trump no está tratando de provocar el colapso de Cuba bloqueando todos los suministros de petróleo, sino que simplemente busca que Cuba «abandone su sistema comunista».
Lo más importante es que el propio Trump dijo a los periodistas que «estamos hablando con Cuba y muy pronto sabrán [más]». Aunque los dirigentes cubanos han negado que se estén produciendo esas conversaciones, la pregunta sigue siendo: ¿hay algún espacio para el entendimiento entre estos «enemigos íntimos»?
¿Un acuerdo entre Estados Unidos y Cuba?
Desde la revolución de 1959, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba han estado dominadas por infames actos de agresión: la Bahía de Cochinos, la Operación Mangosta, los complots de asesinato de la CIA, el embargo comercial. Pero la historia también está repleta de episodios menos conocidos de diálogo secreto para resolver crisis, abordar intereses mutuos e incluso intentar normalizar las relaciones. Como William LeoGrande y yo escribimos en nuestro libro Back Channel to Cuba: The Hidden History of Negotiations between Washington and Havana (Canal secreto con Cuba: la historia oculta de las negociaciones entre Washington y La Habana), «la historia del diálogo entre Cuba y Estados Unidos desde 1959 demuestra que no solo es posible sustituir la hostilidad estéril por la reconciliación, sino que es preferible para los intereses nacionales e internacionales de ambas naciones». Este hecho es especialmente relevante hoy en día.
En el pasado, las delicadas conversaciones entre Washington y La Habana contaron con el apoyo de interlocutores internacionales. Las exitosas negociaciones entre Obama y Raúl Castro, por ejemplo, contaron con la ayuda de Canadá, México y el Vaticano. En los últimos meses, el Vaticano desempeñó un papel importante en el diálogo en curso entre Trump y Maduro, antes de que el equipo de operaciones especiales Delta Force llevara a cabo su operación de «captura y rescate» en Caracas. Y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, que habla directamente con Trump, ha ofrecido recientemente sus buenos oficios como intermediaria entre La Habana y Washington. Trump ha exigido a Cuba que «llegue a un acuerdo», por lo que, de alguna manera, en algún lugar, está presentando sus condiciones coercitivas para un acuerdo.
Las exigencias imperiales de Trump para ese acuerdo serán onerosas para los dirigentes cubanos: capitulad ante el control de Estados Unidos o bombardearemos vuestra sede, pondremos en cuarentena vuestros puertos, cortaremos todo vuestro petróleo y mataremos de hambre a vuestro pueblo. Pero dado que la democracia no parece ser una prioridad para Trump, y que la administración desea evitar los peligros de una «inestabilidad que amenace al régimen», los líderes cubanos podrían encontrar un margen para la negociación en torno al objetivo central de Washington: eliminar el control del Partido Comunista y del ejército sobre la economía cubana, que no funciona, y levantar las restricciones al desarrollo del sector privado y a la inversión extranjera.
Durante las primeras conversaciones secretas entre Washington y La Habana tras la fallida invasión de Bahía de Cochinos, el Che Guevara le dijo al asesor de la Casa Blanca Richard Goodwin que Cuba «no podía discutir ninguna fórmula que significara renunciar al tipo de sociedad al que se habían dedicado». Pero Cuba estaba dispuesta a discutir prácticamente cualquier otra preocupación de Estados Unidos, incluida la indemnización por las propiedades expropiadas y su política exterior en América Latina.
Y Cuba sigue pareciendo dispuesta a abordar esas preocupaciones, si se puede encontrar una fórmula para las conversaciones diplomáticas en la que Trump no se limite a exigir al Gobierno cubano que «se arrodille» y jure lealtad al rey del continente. «Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política, y eso nunca estará sobre la mesa de negociaciones», dijo Díaz-Canel a miles de cubanos reunidos frente a la embajada estadounidense para protestar por la intervención de Estados Unidos en Venezuela la semana pasada. «Siempre estaremos abiertos al diálogo y a mejorar las relaciones entre nuestros dos países, pero solo en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo». En el mundo megalómano de Donald Trump, los conceptos de igualdad y «respeto mutuo» no existen. Pero el diálogo entre Washington y La Habana sigue siendo posible —y preferible— para promover los mejores intereses de ambos países.
Por Cienfuegos y Villa Clara continuaron este viernes las reuniones extraordinarias de los Consejos Provinciales de Gobierno, las cuales estuvieron presididas por el primer ministro de la República, Manuel Marrero Cruz
Autor: Julio Martínez Molina | internet@granma.cu
Autor: Freddy Pérez Cabrera | internet@granma.cu

Cienfuegos.–La grandeza de este pueblo, demostrada una vez más en estos días de duelo y reafirmación por la caída de nuestros 32 combatientes en Venezuela, fue resaltada por Manuel Marrero Cruz, primer ministro de la República de Cuba, durante el Consejo Provincial de Gobierno con carácter extraordinario efectuado en Cienfuegos.
A enfrentarnos a los problemas y buscarles soluciones, a reinventarnos cada día, atemperándonos a las actuales y complejas circunstancias, convocó el miembro del Buró Político del Partido.
Esto es un llamado al combate, dijo. Nos levantamos cada día a librar un combate y es tiempo ya de hacer análisis diferentes, añadió, al abogar por un pensamiento dinamizador en cada una de las estructuras de la provincia y del país, lideradas por dirigentes activos que tengan el deseo y la capacidad de asumir procesos de transformación.
También insistió en el necesario aumento de la producción y en desterrar las trabas que impiden entregar las tierras, una mejor contratación, un más óptimo acopio, y destensar todas las capacidades productivas.
Ydael Pérez Brito, ministro de la Agricultura, sostuvo que Cienfuegos, una de las tres provincias aportadoras de alimento a la capital del país, posee las condiciones indispensables para un sostenido crecimiento del sector, pues hay inversiones, tradición y mecanismos para cumplir con mayor fuerza dicho encargo social.
Tanto a localizar áreas pertenecientes a AzCuba para nuevas plantaciones, como crecer en las siembras y en el rendimiento, exhortó el titular del ramo, quien advirtió que Cienfuegos tiene la asignatura pendiente del tabaco, algo que debe transformarse, una vez que aquí se puede cosechar una hoja de alta calidad.
De igual manera, abogó porque las 48 máquinas de riego electrificadas de la provincia (instaladas en los polos agrícolas de Horquita y Juraguá) den real capacidad de respuesta a las 1 900 hectáreas para las que están planificadas, lo cual no se cumple cabalmente.
Priorizar la pesca en el mar y aumentar la producción de carbón vegetal (se pretende alcanzar unas 1 000 t este año) con el fin de disminuir los precios actuales, resultaron dos demandas del Primer Ministro, quien, además, urgió a la búsqueda de alternativas a las problemáticas, desde la base y desde el escenario esencial del municipio.
Marrero Cruz también recabó mayor aplicación de la ciencia y la técnica y exhortó a modificar los sistemas de trabajo.
En más de una ocasión, el Jefe de Gobierno ponderó el informe sobre la implementación en la provincia y en los municipios de los acuerdos y decisiones adoptados en el XI Pleno del Comité Central del Partido, el vi Periodo Ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional y en el Consejo de Ministros, presentado por la gobernadora, Yolexis Rodríguez Armada.
A su juicio, se trata de un documento bien alineado al escenario de este momento, el cual incluye entre sus principales acciones la evaluación en los ocho municipios, con todos los actores económicos, de las reservas productivas para incrementar los ingresos; además de asegurar el proceso inversionista del turismo.
En tal sentido, Marrero Cruz destacó la inversión en curso del hotel Jagua, al tiempo que pidió encaminar propuestas de todo género para atraer más al turismo que visita a Cienfuegos.
Como destacó la Gobernadora, Yolexis Rodríguez Armada, en la provincia también tienen como prioridad disminuir las empresas con pérdidas y los financiamientos desde el presupuesto del Estado, crecer en la producción de alimentos, desarrollar las producciones de los centros de elaboración del Comercio y abrir cuatro frentes en la exportación.
Una información halagüeña brindada por la Gobernadora guarda relación con la forma en que se adecuó el sistema de trabajo local para disminuir en un 20 % el número de reuniones, dando preeminencia a la premisa del vínculo constante con el pueblo y la participación popular, algo reconocido por el Primer Ministro.
Por otro lado, Marrero Cruz criticó que, en una provincia que en su momento fue de las más sobresalientes de Cuba en el sector de la Vivienda, hoy existen atrasos en un tema tan sensible como la entrega de los contenedores marítimos destinados a hogares (de 175 previstos, solo se han alistado 70).
En uno de los puntos del encuentro, dirigido a examinar los aspectos fundamentales del funcionamiento de los órganos municipales, Yudeimis Barreiros, presidenta de la Asamblea del Poder Popular en Aguada de Pasajeros, expresó que el Consejo de Administración Municipal rinde cuenta al pueblo cada día, porque ese es su sentido, al responder cada jornada, ágilmente, a las dificultades cotidianas que se les presenta a los pobladores.
HACER COSAS DIFERENTES, SIN MIEDO A LOS CAMBIOS
«Estos son tiempos en los que no se puede seguir haciendo más de lo mismo. Son tiempos de combate, en los que hay que hacer cosas diferentes, siguiendo el ejemplo de nuestros líderes históricos, Fidel y Raúl», expresó Marrero Cruz al intervenir en el Consejo de Gobierno Extraordinario que tuvo lugar en Villa Clara.
En la reunión, donde se analizaron los objetivos de trabajo del territorio para la próxima etapa, así como la materialización del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, el dirigente gubernamental hizo hincapié en la importancia de que, con esfuerzos propios y con creatividad, podamos saltar por encima de las dificultades actuales que sufre el país.
Sobre el tema, enfatizó en que si de verdad queremos solucionar los problemas, lo primero que deben hacer los cuadros es transformar las maneras de pensar y dejar atrás los análisis llenos de complacencia, que no nos ayudan a ver las reservas en lo organizativo y en los modos de actuar.
Acerca de este tipo de encuentros, Marrero Cruz señaló que son para cuestionarnos la manera en que se ha estado trabajando y buscar nuevas ideas y proyecciones para resolver los problemas que tanto laceran la vida del pueblo, entre los cuales mencionó los altos precios, el transporte y la vivienda, entre otros.
El Primer Ministro insistió, asimismo, en el papel fundamental del municipio, que debe dejar de ser un eslabón pasivo para convertirse en protagonista de su propio desarrollo, lo cual exige cuadros sagaces, que no tengan miedo al cambio.
Al respecto expresó que «los municipios constituyen el escenario fundamental para enfrentar los principales problemas que aquejan a la población en la actualidad. Es allí donde tienen lugar las principales transformaciones, de ahí la importancia de que puedan aportar, con sus propios esfuerzos, a su desarrollo».
En el análisis, el Primer Ministro puso particular interés en el potencial de este territorio desde el punto de vista científico, industrial y agrícola, todo lo cual está favorecido por el hecho de ser una provincia que tiene superávit en su economía.
A pesar de ese resultado, exhortó a no confiarse y continuar enriqueciendo el plan, en aras de alcanzar resultados superiores en la economía y en todos los aspectos que tienen que ver con el pueblo.
En diálogo con Yosvany Martín Peña, delegado de la Agricultura, Marrero se interesó por la situación de la entrega de tierras y de la ganadería, que decrece e incumple el plan de entrega de leche y de carne a la industria, motivado, entre otras razones, por la desatención, la baja natalidad y el hurto y sacrificio, que aunque ha disminuido, aún es considerable aquí.
En este tema, Ydael Pérez Brito, ministro de la Agricultura, reconoció el trabajo de la provincia, que aunque no satisface la demanda de alimentos que reclama la población, ha mostrado avances en la implementación de un sistema de trabajo diferente, que va a la raíz de los problemas.
De acuerdo con el informe presentado por la Gobernadora de Villa Clara, Milaxys Yanet Sánchez Armas, quien también rindió cuenta de su gestión, entre los propósitos para el presente año está incrementar las exportaciones, continuar avanzando en la producción de alimentos, así como en la disminución de las empresas con pérdidas, que en la provincia fueron 14 el pasado año.
De igual manera, se trabajará con mayor ahínco en el cumplimiento del plan de leche y carne, así como en la disminución de la tasa de mortalidad infantil, que en 2025 fue de 11 por cada mil nacidos vivos, la más alta de los últimos años en este territorio, según la explicación brindada por la Gobernadora.
Al intervenir ante el plenario, Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, reconoció que el sistema de trabajo del Poder Popular debe perfeccionarse y responder a las prioridades establecidas por el Partido y el Gobierno en estos tiempos tan complejos.
Comentario HHC: No existe un número de la Agricultura por ningún lado, y estos son los que miden los resultados, no el esfuerzo, que puede ser loable, pero no resuelve los problemas de alimentación.
La ONEI como en años anteriores, no ha publicado aún el Capitulo del Anuario Estadistico del 2024 correspondiente a la Agricultura. No hay ni tan siquiera estimados publicos, por lo que no se sabe como se puede dirigir así a nivel de país, no obstante espero que tengan algunos.
Para este año solo se van importar 800 millones de usd de alimentos , el año pasado eran 1200 millones de usd ( por cierto el Capitulo de Comercio Exterior en la importación de alimentos, solo hay información hasta el 2023, y tiene un cartelito de Version Preliminar en el portal de la ONEI). Anteriormente se importaban unos 2000 millones de Usd anuales, la disminución lamentablemnte no se debe a que garantizamos la produccón nacional, no, se debe a que no hay divisas, por tanto el deficit de alimentos aumentó.
Solo comento, para ponerle rostro como planteo el Presidente en el último pleno del PCC, nuestro Prrimer Ministro esta en ese cargo desde el 21 de diciembre del 2019, es decir 6 años y un mes , por lo que los logros y la falta de estos, son de su responsabilidad.
El Ministro de la Agricultura lleva en el cargo desde el 13 de abril del 2021, es decir el próximo abril lleva 5 años en el mismo. Ya no habla de las 63 medidas, ni las mas de 500 acciones, y estamos rompiendo " record" de niveles bajos en producciones de alimentos. Lo que he subrayado en negritas en el articulo, es el ejemplo del cantinfleo, se cree que es lo politicamente correcto, pero eso no da resultados por si mismo, y que la agricultura sea de los sectores que no llegan ni al 2 % de las inversiones en los ultimos 5 años, es su responsabilidad, no haberlo exigido en el Consejo de Ministros, todavía hay que oirle decir que se está priorizando el ganado vacuno, que es "hierba y agua", y no hay ni carne de cerdo ni de res. Además la Agricultura es el que tiene mayor número de trabajadores entre todos los sectores del país. Este es el sector que deberia ser la " locomotora" de nuestro país, junto a la producción de azúcar y derivados, con el desarrollo agroindustrial, y autoabastecernos de alimentos y además exportar.

El hecho que verdaderamente importa es que se espera que China reemplace a Estados Unidos como principal mercado de consumo del mundo.
Pepe Escobar, analista geopolítico
El viejo mundo está muriendo y el nuevo mundo lucha por nacer: ahora es la época de los monstruos.
Antonio Gramsci
Davos 2026 fue un caleidoscopio demencial. La única forma posible de hundirse en el fango era ponerse los auriculares y recurrir a la Banda de Gitanos , rompiendo barreras sónicas y ahogando una serie de eventos francamente aterradores, incluyendo una conexión Palantir-BlackRock, el encuentro entre las grandes tecnológicas y las grandes financieras ; el «Plan Maestro» para Gaza; y el profundo desconcierto en la diatriba de neo-Calígula, aquí en la versión de 3 minutos .
Luego estaba lo que los medios dominantes del Occidente fragmentado erigieron como un discurso visionario: la mini-obra magna del Primer Ministro canadiense Mark Carney , completa con una –qué otra cosa– cita de Tucídides (“Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”) para ilustrar la “ruptura” del “orden internacional basado en reglas”, que ya era un zombi que no caminaba desde hacía al menos un año.
¿Y cómo no reírse de la idea, tan rica, de una carta de 400 millonarios y multimillonarios «patriotas» dirigida a los jefes de estado en Davos, reclamando más «justicia social»? En otras palabras: están aterrorizados —en modo Paraíso de la Paranoia— por la «ruptura», en realidad, el colapso avanzado del ethos neoliberal que los enriqueció inicialmente.
El discurso de Carney fue una estrategia astuta y acaparadora de titulares para, según su tesis, enterrar el «orden internacional basado en normas», el eufemismo de moda desde el final de la Segunda Guerra Mundial, para designar la dominación total de la oligarquía financiera angloamericana. Carney ahora solo reconoce una mera «ruptura», supuestamente sellada por las «potencias intermedias», principalmente Canadá y algunos europeos (sin el Sur Global).
Y ahí está la clave: el supuesto antídoto contra la «ruptura» no tiene absolutamente nada que ver con la soberanía. En realidad, es una estrategia de cobertura controlada, una especie de multipolaridad artificial gestionada —nada que ver con el impulso de los BRICS— basada en una mezcolanza difusa de «realismo basado en valores», «formación de coaliciones» y «geometría variable», destinada a mantener vigente la misma vieja estafa monetarista.
Bienvenidos a El Gatopardo de Lampedusa , remezclado: “Todo debe cambiar para que todo siga igual”.
Y todo eso viniendo de un liberal de manual, exgobernador del Banco de Inglaterra. Estos tigres nunca cambian de postura. Las verdaderas palancas del poder —ejercidas por la City de Londres y Wall Street— son totalmente inmunes al antídoto de la «ruptura».
La asociación estratégica multidimensional entre Rusia y China, en constante evolución, ya invalida el sofisticado fraude de Carney, que engañó a mucha gente informada. Al igual que los BRICS, a medida que avanzan en el largo y sinuoso camino hacia una verdadera multinodalidad .
Lo que nos lleva al verdadero mensaje generado por el lugar de reunión limitado y característico de Carney:
Canadá y las “potencias medias” europeas se encuentran hoy no en la mesa, sino en el menú, mientras que neo-Calígula, el gobernante del mundo, puede hacerles lo que la OTAN ha estado haciendo de facto con el Sur Global durante los últimos 30 años.
“Todo debe cambiar para que todo siga igual”
Muchos de los que ahora consagran a Carney como el Nuevo Mesías –y un gran defensor del derecho internacional– ignoraron o encubrieron totalmente el genocidio sionista de Gaza; demonizaron a Rusia hasta el fin del mundo y siguen instigando una guerra eterna; y ahora ruegan de rodillas que el neo-Calígula entable un “diálogo” para resolver su autoproclamada apropiación de tierras de Groenlandia.
Elon Musk, por cierto, también se presentó en Davos con poca antelación. Es un gran defensor de la apropiación de tierras de Groenlandia. Musk y otras figuras tecnofeudalistas no pueden evitar sentirse seducidos por el proyecto de convertir ese «pedazo de hielo» (terminología neocaligulaiana) en el centro principal de los estados digitales, los sucesores de los estados-nación, supuestamente gobernados por tecnodirectores ejecutivos que se hacen pasar por reyes filósofos.
Combine esto con la conexión entre las grandes tecnológicas y las grandes financieras (en la mesa Palantir-BlackRock) y tendremos a los reyes de la IA liderando el camino, seguidos por los financieros.
El «trozo de hielo», por supuesto, se derretía sin parar en todo el espectro de Davos. Cuando Neo-Calígula anunció que no le haría a Groenlandia lo que le hizo a Venezuela, el alivio colectivo europeo hizo estallar el champán-ómetro.
Le tocó al caniche certificado de la OTAN Tutti Frutti al Rutti, con esa sonrisa perpetua de tulipán holandés marchito, convencer a “Papá” para que fuera indulgente, demostrando una vez más que la UE es una República Bananera, en realidad una Unión, sin plátanos.
Neo-Calígula y el tulipán marchito improvisaron un «marco» para que Estados Unidos obtuviera terrenos en Groenlandia para bases militares y un desarrollo ilimitado de la minería de tierras raras, además de la prohibición obligatoria de proyectos rusos y chinos. Dinamarca y Groenlandia ni siquiera estaban presentes cuando se alcanzó este «acuerdo».
Aun así, todo eso podría cambiar en un instante o en una publicación en redes sociales. Porque eso no es lo que quiere el neocalígula. Quiere ver Groenlandia salpicada de rojo, blanco y azul en un mapa de Estados Unidos.
Aun así, el plan de apropiación de tierras más aterrador que se destacó en Davos fue Gaza. Aquí viene ese insufrible imbécil sionista —el cerebro de la familia pertenece en realidad a su esposa Ivanka—, quien presentó el plan maestro para la «nueva Gaza» .
O cómo comercializar el terror…el terror (mis excusas a Joseph Conrad).
Aquí tenemos una campaña de masacre/exterminio masivo acompañada de la toma de lo que ha sido reducido a escombros, lo que conduce a una zona de contención de alta seguridad para palestinos simbólicos, “aprobados”, y propiedades inmobiliarias privilegiadas frente al mar para estafadores inmobiliarios y colonos israelíes.
Todo esto gestionado por una empresa privada, presidida por un neo-Calígula vitalicio, ahora encargado de la anexión, ocupación y explotación de Gaza: una monstruosa apropiación de tierras que entierra de una sola vez un genocidio y lo que queda del derecho internacional; todo ello plenamente aprobado por la UE y un puñado de “líderes” políticos, algunos demasiado aterrorizados, otros básicamente tratando de eludir la ira del neo-Calígula.
La “ruptura” china
Un payaso llamado Nadio Calvino, presidente del Banco Europeo de Inversiones, llegó a afirmar en Davos que la UE “es una superpotencia”.
Bueno, la Historia se resiste a registrar como superpotencia a un sistema que depende totalmente de los EE. UU. y la OTAN para su defensa, que no exhibe ninguna proyección de poder, que no alberga grandes empresas tecnológicas (las que aún existen están colapsando), que depende en un 90 % de suministros extranjeros de energía y que se está ahogando en deudas (17 billones de dólares en total, equivalentes a más del 80 % del PIB de la UE).
Así que, al final, en medio de tanto ruido y furia absurdos, ¿cuál fue el verdadero punto de inflexión en Davos? No fue la «ruptura» ni siquiera los planes para la apropiación de tierras. Fue el discurso del viceprimer ministro chino, He Lifeng .
Por cierto, el discurso de “ruptura” de Carney estuvo fuertemente influenciado por su reciente viaje a China, donde se reunió con He Lifeng, un serio candidato para suceder a Xi Jinping en el futuro.
En Davos, He Lifeng dejó muy claro que China está decidida a convertirse en “el mercado mundial” y que impulsar la demanda interna está ahora “en lo más alto de la agenda económica [de China]”, como se refleja en el 15º plan quinquenal que se aprobará el próximo marzo en Beijing.
De modo que, sean lo que sean lo que traman los bárbaros, el hecho que importa es que China ya está en plena fase siguiente, en la que se espera que reemplace a Estados Unidos como principal mercado de consumo del mundo.
Esto es lo que se llama una ruptura.
La prioridad que ha dado el Minal al encadenamiento con todos los actores económicos del país se refleja en la existencia de más de 4 000 contratos concertados entre establecimientos estatales y no estatales
Autor: Freddy Pérez Cabrera | internet@granma.cu

Hasta hace poco tiempo, resultaba muy difícil para la familia Cueto Rodríguez, adquirir la mayonesa que tanto gusta a sus dos niños, con la cual garantizaban parte de la merienda que deben llevar los pequeños a la escuela.
Imagínese, un pomo pequeño nos llegó a costar hasta mil pesos si la comprábamos en las mipyme, algo insostenible para nosotros, nos dice Wilfredo, el padre, quien reconoce haber sentido un gran alivio de unos meses acá, gracias al incremento de las producciones cooperadas entre la Empresa de Conservas de Villa Clara y actores no estatales.
«Ahora, un frasco de mayonesa me cuesta 150 pesos, un precio mucho más razonable», cuenta Wilfredo, quien se siente favorecido por esa alternativa que le ha facilitado la vida en momentos tan complejos como los que vivimos.
A TIEMPOS COMPLEJOS, SOLUCIONES ATREVIDAS
Uno de los sectores que más se ha visto afectado por la situación económica del país en los últimos años, es el de la industria alimentaria, la cual ha carecido del financiamiento y las materias primas fundamentales para poder despegar en un grupo de producciones vitales para la población.
Envases, aceites, harina, leche y otros productos han faltado de manera recurrente en las distintas entidades del sector. Ante esa realidad, el Ministerio de la Industria Alimentaria (Minal) ha buscado diversas opciones, entre las cuales destaca el encadenamiento productivo con las formas de gestión no estatal.
Gustavo Benítez Fumero, director de la Empresa de Conservas Los Atrevidos, de Villa Clara, ha sido uno de los abanderados de esa tarea, consciente de que, sin ello, sería imposible avanzar en la producción de alimentos.
«Nos vimos carentes de las materias primas más importantes como azúcar, huevo, aceite y envases, entre otras, para poder producir» refiere el directivo, quien debió encontrar la manera de sobrevivir a tantas limitaciones, en el vínculo con cinco formas de producción no estatales, que le aportaron los insumos necesarios para elaborar mayonesa, aderezo, tomate frito, dulces y salsas, entre otros renglones.
En 2025 la empresa villaclareña logró producir por esa vía 115 toneladas de alimentos, y a un bajo costo, buena parte de ellos en envases de pequeño formato, lo que permitió también vender a la población a precios que oscilaron entre los 50 y 150 pesos, mucho más asequibles a sus bolsillos, reconoció Benítez Fumero.
«Nosotros tenemos la tecnología, la fuerza de trabajo calificada y la experiencia, entre otras bondades que no poseen las formas de gestión no estatal, que ven en esta unión una fortaleza y una posibilidad de crecer. Por eso la meta para este año es llegar a los 15 encadenamientos, lo cual se revertirá en mejores indicadores económicos para la empresa y en mayor cantidad de productos para el pueblo», asegura el director de Los Atrevidos.
Otra experiencia positiva, que demuestra que este es el camino para avanzar en el rescate de la industria alimentaria en el país, es la que tiene lugar en la Empresa de Conservas de Ciego de Ávila, donde, a partir de la alianza con 26 bases campesinas del territorio, se garantizó la producción de puré de tomate para varias provincias del país.
Noemy Iglesias Falcón, la directora de la entidad avileña, explica que ante la depresión productiva, decidieron financiar un paquete tecnológico a varios campesinos, que a su vez se vieron comprometidos a entregar sus cosechas a la industria.
Para tener una idea de la efectividad de la alianza, si en 2024 solo habían podido elaborar poco más de 1 000 toneladas de puré, el pasado año, gracias al encadenamiento con la agricultura, produjeron 7 000, con lo cual estuvieron en condiciones de suministrarle a las provincias de Ciego de Ávila, Guantánamo, Santiago de Cuba, Camagüey y Granma, asegura la directora.
En esa cooperación, la empresa avileña debió establecer nexos con otras cinco mipyme, las que le garantizaron el envase, el aceite y otros recursos necesarios para poder producir diferentes salsas a partir de la pasta de tomate.
CIFRAS QUE MUESTRAN EL CAMINO
La prioridad que ha dado el Minal al encadenamiento con todos los actores económicos del país se refleja, según el director general de Política Industrial de ese organismo, José Carlos Cordovéz Urquiza, en la existencia en el país de más de 4 000 contratos concertados entre establecimientos estatales y actores económicos no estatales.
En tal sentido destaca a las empresas Alimentaria de Holguín, Lácteos y Conservas de Pinar del Río y el Cárnico de Sancti Spíritus, entidades que se encuentran en la avanzada en la materialización de esta política, expone el directivo.
Gracias a esa relación, en 2025 se pudo producir más de 68 000 toneladas de alimentos, una cifra muy superior a la de años anteriores, y que comprendió, entre otros renglones, 2,5 millones de galones de helado, casi 14 000 toneladas de productos cárnicos, 5 461 de pan y más de 1,4 millones de hectolitros de refrescos, cervezas y otras bebidas.
De igual manera, destaca cómo las industrias procesadoras de conservas, pudieron contar con 6,26 millones de envases para poder laborar, atendiendo a las relaciones establecidas con entidades agropecuarias y mipyme no estatales.
En el futuro, en la mira del Minal, y en sus directivos también, está fortalecer los incipientes vínculos que se han establecido con algunos pescadores privados, lo que pudiera ser una fuente para crecer en la producción de proteínas.
A pesar de esos resultados, el sector llegará a este 25 de enero, fecha en que se celebra el Día del Trabajador de la Industria Alimentaria, con el reto de continuar creciendo en el número de entidades estatales que aprovechan esa oportunidad, que hoy constituye una de las vías fundamentales para poder explotar las capacidades instaladas, y crear los alimentos que tanto necesita la población.