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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 13 de junio de 2017

Cuba en espera de la legalización de la empresa privada


Por Ivet González
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Confecciones textiles de una pequeña empresa privada, se exhiben en un estand de la feria CubaEmprende, celebrada en La Habana en abril de 2017. El sector privado espera por su legalización en las más de 200 actividades permitidas actualmente. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

Confecciones textiles de una pequeña empresa privada, se exhiben en un estand de la feria CubaEmprende, celebrada en La Habana en abril de 2017. El sector privado espera por su legalización en las más de 200 actividades permitidas actualmente. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

LA HABANA,  (IPS) - Una suave y rara mezcla de aromas emana de la cesta repleta de jabones cuadrados o en forma de rosas que salen de las manos de las ocho mujeres detrás del negocio privado D’Brujas, cuya meta es rescatar la cosmética natural en Cuba. 
Miel, café, coco, cacao, romero, salvia, eucalipto, caléndula y zeolita, un mineral abundante en Cuba, conforman la paleta de ingredientes naturales con que las emprendedoras elaboran 12 tipos de jabones artesanales y una nueva línea de polvos suavizantes y bálsamos para pies y manos, a la venta al por mayor o en su tienda.
Compuesta por una pequeña fábrica y local de venta, esta iniciativa impulsada por dos mujeres es un ejemplo de un problema reconocido hasta por el presidente cubano, Raúl Castro. 
“Macroeconómicamente sería un paso bien importante darle personalidad jurídica a las empresas privadas. Los datos muestran que el sector privado hoy genera mucho más empleo que valor agregado”: Pável Vidal.
Los negocios en manos privadas se multiplicaron desde que en  2010 el gobierno socialista amplió los rubros en que se permite la actividad  por cuenta propia, como se conoce localmente al sector.  Actualmente operan como micro, pequeñas y medianas empresas privadas (pymes) sin bases legales.
En las más de 200 actividades permitidas para el ejercicio privado, el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social registró al cierre de 2016 más de 535.000 trabajadores.
Esa cifra incluye a propietarios y empleados, así como iniciativas bajo el marco regulatorio diseñado para personas naturales con pequeños negocios familiares.
El reconocimiento de esa realidad y el anuncio de la posible aprobación legal de las pymes en Cuba, “en límites bien definidos” y sin permitirse “la concentración de la propiedad” ni de la riqueza, fue señalado por primera vez por Castro durante la inauguración del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, el 16 de abril de 2016.
El parlamento aprobó el primero de este mes de junio tres documentos, que fueron elaborados en ese VII Congreso, con la meta de continuar y clarificar las reformas iniciadas en 2008 por el actual mandatario, quien ha anticipado que dejará el cargo en febrero de 2018.
Se desconocen los textos finales aprobados por los diputados, pero varios cambios  para el sector ya se definieron en los documentos rectores que salieron del Congreso: el plan de desarrollo económico hasta 2030, la actualización del programa de reformas económicas y sociales para 2016-2021, conocido como los “lineamientos”,  y la conceptualización del modelo económico y social.
Cuba en espera de la legalización de la empresa privada
Dos comerciantes por cuenta propia colocan en una mesa productos para la venta en el interior de una vivienda privada, en el centro histórico de Villa de Remedios, en la central provincia de Villa Clara, en Cuba. Este tipo de negocios informales prospera en Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS
Justo ese último documento, sometido a consulta popular junto al plan de desarrollo en 2016 y ahora revisado y aprobado por el parlamento, establece que las personas naturales pueden realizar los emprendimientos familiares actuales y “empresas privadas de mediana, pequeña y micro escalas según el volumen de la actividad y cantidad de trabajadores, reconocidas como personas jurídicas”.
Ante la eventual aprobación de esta figura en este país que descentraliza poco a poco su economía altamente estatalizada, emprendedores y especialistas consultados por IPS reaccionaron con escepticismo y reserva, pero enumeraron las numerosas limitantes provocadas por el actual vacío legal.
“Lo más importante sería tener el reconocimiento como personalidad jurídica y así podríamos hacer lo que hace normalmente una empresa”, dijo a IPS la educadora especial Sandra Aldama, quien fundó en 2013 junto a la abogada Cintia Núñez la línea cosmética libre de conservantes, colorantes, sustancias sintéticas y petroquímicos.
“Nos interesa estar en igualdad de condiciones con otras empresas en el mercado cubano (compuesto además por estatales, cooperativas y con capital extranjero)”, subrayó Aldama. “Hemos intentado acercarnos a empresas que pudieran ser proveedoras sobre todo de materias para empaque, pero no se pueden hacer contratos”, detalló.
“Todas las legislaciones reconocen determinados derechos y obligaciones para las personas jurídicas, y como no la tenemos, carecemos de esos derechos y obligaciones”, puntualizó Núñez, encargada de producción y ventas en D’Brujas, que tiene una oferta de jabones para los florecientes hostales privados enfocados al turismo internacional.
Ambas propietarias señalan como principal limitante en su caso a la imposibilidad de solicitar a las autoridades pertinentes un certificado sanitario y de calidad para sus productos, además de otras más conocidas como acceso a la importación de materias primas, exportación y contratos diversos con el sector estatal.
Una situación similar vive el Grupo Consultor 3C, conformado por siete integrantes que ofrecen al sector privado varios servicios especializados en el área económica, contable y financiera, incluido un nuevo sistema informático llamado Gplus con opciones para gestionar todos los recursos de una pyme.
Cuba en espera de la legalización de la empresa privada
Muestra de los jabones artesanales elaborados por el emprendimiento privado D’Brujas, que han promovido dos mujeres profesionales en Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS
“Podemos registrar Gplus en la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial, pero no certificarlo”, explicó Andrés Garcés, un miembro de 3C. “Las empresas estatales y  cooperativas no pueden usarlo porque necesitan una certificación y perdemos ese gran mercado. Por eso no centramos en los privados, que están creciendo”, amplificó.
Garcés analizó que para la consultoría, cuyos integrantes operan con licencias de trabajo personales, lo más importante “es tener una identidad jurídica como grupo. Eso permitiría la integralidad porque hoy somos entes independientes ante cualquiera y nos resta garantías de seguridad ante los clientes”.
D´Brujas y 3C son emprendimientos gestados en los cursos de CubaEmprende, un proyecto formativo que nació hace cinco años en la sede habanera del católico Centro Cultura Padre Félix Varela, y hoy se extiende a una parroquia en Cienfuegos y otra en Camagüey, a 232 y 534 kilómetros al este de la capital respectivamente.
Hasta febrero, CubaEmprende había asesorado a 141 pequeñas empresas privadas y en sus talleres se graduaron 1.958 personas interesadas en impulsar o mejorar un negocio privado. Además realiza cada año una feria expositiva con emprendimientos exitosos, que demuestra el alto potencial a pesar de los frenos.
Coordinadores de la iniciativa reiteraron que además de la ansiada legalización de las pymes se requieren de más actividades económicas permitidas.
“Es importante tener un mayor marco de actuación y mayores posibilidades de emprender negocios”, señaló Anabel Alpízar, la comunicadora de CubaEmprende. “A veces los emprendedores tienen muy buenas ideas, pero no tienen un marco legal que las sustente ni una vía segura de llevarlas a cabo. Así es muy riesgoso”, apuntó a IPS.
Otros impactos tendría la anunciada medida en la economía cubana, que atraviesa un duro momento de recesión por el recorte del suministro de petróleo de Venezuela, su principal socio comercial y aliado político, que está abatido por una grave crisis interna.
“Macroeconómicamente sería un paso bien importante darle personalidad jurídica a las empresas privadas. Los datos muestran que el sector privado hoy genera mucho más empleo que valor agregado”, valoró a IPS el economista cubano Pável Vidal, que trabaja en la Universidad Javeriana de Cali, en Colombia.
“El sector privado y cooperativo, a pesar de que emplea 30 por ciento de la fuerza de trabajo, solo aporta entre seis y nueve por ciento del producto interno bruto, porque ha quedado reducido a la microempresa y actividades de baja intensidad tecnológica que aportan muy poco al aumento de la productividad”, dijo.
El investigador remarcó que “es un paso clave reconocer la personalidad jurídica de las pymes pero no el único”. A su juicio, “el objetivo último debe ser otorgarles las mismas condiciones para su desenvolvimiento que tienen las empresas estatales. Hay que fomentar la competencia”.
La Oficina Nacional de Estadísticas e Información reportó un descenso sostenido de las empresas estatales. De 2.250 registradas en 2012 apenas quedaban 1.904 al cierre de 2016.
Editado por Estrella Gutiérrez

Pese a avances recientes, América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo


“América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo, a pesar de los importantes avances realizados por los países durante la primera década y media del siglo XXI”, señaló Laís Abramo, Directora de la División de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el noveno capítulo del programa “Horizontes CEPAL”. En esta entrevista, Abramo examinó los principales hallazgos del informe anual Panorama Social de América Latina 2016, presentado por el organismo regional de las Naciones Unidas el pasado 30 de mayo en conferencia de prensa en Santiago de Chile.

La noción de igualdad promovida por la CEPAL se refiere no solo a la igualdad de medios, ingresos o propiedad. También alude a la igualdad en el ejercicio de derechos, a la igualdad en el desarrollo de capacidades y autonomías y a la igualdad de género, étnica, racial y territorial, entre otras. Justamente, “a través del Panorama Social, la CEPAL llama la atención sobre la complejidad y las múltiples dimensiones de la desigualdad social en América Latina y el Caribe, y cómo estas dimensiones se entrecruzan, se potencian y se encadenan a lo largo del ciclo de vida de las personas, creando un desafío enorme para nuestra región”, dice Abramo.

“Si todos los países de la región están comprometidos con el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, es fundamental avanzar no solo en la superación de la pobreza sino también de la extrema concentración de la riqueza”, enfatizó, ya que los datos indican que “la concentración de los activos, es decir, de la propiedad, tanto financiera como no financiera, es mucho más severa y mucho más permanente que la concentración de los ingresos corrientes de las personas”.Además de analizar la evolución reciente de la desigualdad socioeconómica en la región, Abramo aborda en la entrevista la distribución del uso del tiempo entre hombres y mujeres, las brechas presentes en las distintas etapas del ciclo de vida y la situación de las personas afrodescendientes.

En América Latina viven aproximadamente 46 millones de personas de pueblos indígenas y 130 millones de afrodescendientes. Según estas estimaciones, uno de cada cuatro latinoamericanos es indígena o afrodescendiente, aunque su distribución es muy diversa y heterogénea en la región, resalta la Directora de la División de Desarrollo Social de la CEPAL.

“Esto significa que no se puede hablar de igualdad, de superación de la pobreza, de la agenda de derechos, sin considerar de manera muy clara la situación de estas poblaciones”, plantea Abramo. Sin embargo, los datos incluidos en el Panorama Social 2016 revelan que los indígenas y afrodescendientes sufren profundas desigualdades en todas las áreas del desarrollo social en comparación con los no indígenas y no afrodescendientes. El estudio completo, concluye la funcionaria, será un aporte para los trabajos de la segunda Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe, que tendrá lugar a fines de octubre en Montevideo, Uruguay, con la participación de autoridades y representantes de la sociedad civil. El tema principal del encuentro, adelantó, será “el doble desafío de la inclusión social y económica”, con un enfoque importante en el ciclo de vida. 

Los capítulos previos del programa “Horizontes CEPAL” ofrecieron entrevistas exclusivas con la Secretaria Ejecutiva, Alicia Bárcena, y otros directores del organismo regional. Las próximas ediciones seguirán abordando los distintos temas que forman parte del programa de trabajo de la Comisión, especialmente aquellos relacionados con la nueva Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

( Jaque al Neoliberalismo)

Cuba miembro adjunto de la directiva de la OIT

Publicado el 13 Junio, 2017 • 13:44 por Yimel Díaz, Periódico Trabajadores


Pedro Luis Pedroso, embajador y Representante Permanente ante la Naciones Unidas y otros Organismos Internacionales.

Por decimoquinta ocasión Cuba ha sido electa para integrar el Consejo de Administración de la OIT, puesto que ocupará durante el período 2017-2020, según confirmaron a Trabajadores miembros de la delegación de la Mayor de las Antillas ante el organismo multilateral.

“La elección de Cuba para el período 2017-2020 como miembro adjunto del Consejo de Administración de la OIT, con un alto número de votos, reconoce la ejecutoria del país en la Organización”, escribió en su página de Facebook la diplomática cubana Vilma Thomas, quien se encuentra en Ginebra, ciudad donde desde el pasado 6 de junio sesiona la 106 Conferencia de la OIT.

“Es también motivo de orgullo para los que tenemos la responsabilidad de representar a Cuba en la OIT y acicate para los que tendrán que asumir esa responsabilidad en lo adelante”, añadió.

El Consejo de la Administración de la OIT es la instancia ejecutiva del organismo multilateral. Está integrado por 56 personas, 28 de ellas representan a los Gobiernos, e igual cantidad a los empleadores y trabajadores, lo que reproduce la estructura tripartita propia de la OIT.

El Consejo se reúne tres veces al año (marzo, junio y noviembre) y en esas sesiones decide acerca de la política de la OIT, determina el orden del día de la Conferencia Internacional del Trabajo que tiene lugar en junio de cada año, y adopta el Programa y Presupuesto que serán presentados a esa Conferencia.

Esta instancia también tiene la responsabilidad de escoger al director general, cargo que desde el 2012 ocupa el sociólogo y politólogo británico Guy Ryder, quien fue ratificado en noviembre del 2016 para un segundo mandato de cinco años el cual comenzará en octubre del 2017.


Ulises Guilarte, secretario general de la CTC.

El Consejo de la Administración se estructura en Miembros Titulares y Adjuntos, los cuales son electos según calendario previsto en la Conferencia anual. Cuba lo ha integrado en 15 períodos de tres años: 11 como Miembro Adjunto y cuatro como Titular.

El estado caribeño es uno de los fundadores de la OIT. El alto nivel de empleo logrado en las últimas décadas, así como las políticas en beneficio de los trabajadores, la ratificación de convenios internacionales y el cumplimiento con lo estipulado en ellos, ha convertido a Cuba en un actor respetado dentro de la OIT. Prueba de ello es la sistemática inclusión en los órganos de gobierno y control del organismo, donde se reconocen los altos niveles de afiliación sindical, así como la estable y elevada tasa de cobertura de la negociación colectiva.

Cada año la isla participa en la Conferencia Internacional del Trabajo con delegaciones tripartitas y sus representantes aprovechan el espacio para divulgar los logros y retos del país en materia laboral e intercambiar con representantes gubernamentales, sindicales y empresariales de diversas partes del mundo.

En coherencia con ese quehacer, este martes intervinieron ante el plenario el embajador y Representante Permanente ante la Naciones Unidas y otros Organismos Internacionales, Pedro Luis Pedroso, y el Secretario General de la CTC, Ulises Guilarte. Este último, en su discurso, recordó el ideal de un mundo mejor con voz, esperanza y dignidad para los excluidos que defiende Cuba.

La Organización Internacional del Trabajo es un organismo intergubernamental que posee una estructura sui géneris pues su fundación responde a un acuerdo entre Estados, por tanto estos son los únicos miembros, pero en su funcionamiento los representantes de los trabajadores y de los empleadores tienen voz y voto en pie de igualdad con los Gobiernos. Esto la convierte en la única organización con una estructura tripartita en la ONU. Actualmente está integrada por 187 Estados.

El mercado, lo privado y la desigualdad: del relato al dato


Por: Pedro Monreal González. | 2017-06-13 Cuba Posible

Foto: EDU BAYER

La idea de que la expansión del mercado y de lo privado es la causa principal de la desigualdad en Cuba parece haberse convertido –a fuerza de repetición- en una noción “popular”. Conviene, sin embargo, verificar si esa idea es precisa.
La ampliación del mercado y de la actividad privada –que genera ingresos para determinados grupos sociales, pero no para otros- suele tener un impacto en la desigualdad. Sin embargo, considerarla como una causa primordial de la distribución desigual del ingreso requiere un análisis concreto, pues también pudieran existir otras causas de la desigualdad; por ejemplo, los salarios estatales y las pensiones que se han quedado “retrasados” en relación con los niveles alcanzados por otros ingresos que han logrado tener un mayor dinamismo, como los salarios de la actividad privada, el ingreso de los trabajadores por cuenta propia y de las cooperativas, las remesas familiares, y otras “entradas” (legales e ilegales).
Existen, al menos, tres factores que aconsejan cautela a la hora de atribuirle al mercado y a lo privado una supuesta centralidad en el surgimiento de un patrón de distribución más desigual del ingreso en Cuba en las últimas tres décadas. En primer lugar, el hecho de que no se dispone de estadísticas oficiales de calidad que permitan explorar con rigor las relaciones de causalidad que pudieran existir entre el mercado, lo privado y la desigualdad.[i] En segundo lugar, el peso relativamente modesto de la actividad privada y del mercado en el funcionamiento de la economía cubana, lo cual relativiza su posible centralidad como causa de procesos económicos y sociales. En tercer lugar, debe tenerse en cuenta que la causalidad esencial entre mercado y propiedad privada, de una parte, y desigualdad, de la otra, no es un axioma económico. Puede ocurrir, pero igualmente pudiera no ocurrir. Depende de contextos específicos y eso es válido para Cuba y para cualquier otro país. Es el tipo de relación de causa-efecto que necesita ser documentada y explicada, caso por caso.
En ausencia de datos suficientes, es difícil hacer un análisis sobre las causas precisas de la mayor desigualdad en el país desde la década de 1990s (en Cuba no se divulgan los indicadores de desigualdad nacional ni los datos detallados de ingresos de diversos grupos sociales).
Quienes sostengan que la expansión del mercado y de la actividad privada, hasta ahora solamente legalizada de manera restringida y bajo formas generalmente rudimentarias, es la causa de la desigualdad en Cuba, deberían tomarse el trabajo de demostrarlo con una explicación causal apoyada en datos estadísticos. Lo anecdótico no es suficiente.
Para poder avanzar en una discusión acerca de la desigualdad es conveniente enfocarse no tanto en lo que hace “iguales” a los ciudadanos cubanos –por ejemplo, educación, salud, y el subsidio a una parte de la canasta básica- sino en aquello que los hace “desiguales”, principalmente la distribución primaria del valor, aquella que se produce en el proceso de producción y que adopta diversas formas de ingresos, especialmente los salarios.

La precaria situación del asalariado estatal: ¿consecuencia del mercado y de lo privado, o del mercado laboral estatal?

Cuba sigue siendo, a pesar de su mayor heterogeneidad económica, un país de asalariados estatales, tanto los que están en activo, como los jubilados. Salarios y jubilaciones son, por tanto, las piezas claves de cualquier análisis sobre procesos de desigualdad en Cuba, y también sobre cualquier estudio de pobreza. Para la mayoría de la población es en los salarios y pensiones donde “se decide el juego” de  la desigualdad de ingresos.
El peso relativo del mercado laboral estatal en el empleo nacional se ha reducido, en comparación con los niveles superiores, al 90 por ciento que llegó a tener antes del “Período Especial”. Desde entonces, se ha registrado una clara tendencia hacia la reducción de su peso relativo –con altas y bajas- que se ha acentuado en el período más reciente, coincidente con la etapa de los “lineamientos”, alcanzando actualmente niveles de aproximadamente el 70 por ciento del empleo total.
Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba. Varias ediciones.
Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba. Varias ediciones.
Sin embargo, a pesar de la reducción experimentada, el peso del mercado laboral estatal ha mantenido su primacía relativa como fuente de empleo. En el siguiente gráfico ello se hace visible en el predominio del color azul, que representa el por ciento del peso relativo del mercado laboral estatal.
Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba. Varias ediciones.
Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba. Varias ediciones.
El punto que debe ser retenido es que el mercado laboral estatal tiene actualmente un peso enorme como fuente de la distribución primaria de los ingresos personales del país, lo cual es importante porque asuntos como la inclusión social, la pobreza y la desigualdad son determinados por el funcionamiento de la distribución primaria.
Existen dos características centrales del mercado laboral estatal cubano. La primera, es su incapacidad actual para crear empleo neto. La segunda, es su incapacidad para pagar salarios adecuados, hasta el punto que desde una perspectiva de Economía Política sería cuestionable considerar que el sector estatal en general paga salarios, pues lo que le llega al trabajador por la vía de la distribución primaria de ingresos es, normalmente, muy inferior al valor del “producto necesario” (usualmente medido mediante el costo de la canasta básica).[ii]
En Cuba no se divulga el indicador oficial del costo de la canasta básica. Adicionalmente, son muy escasos los estimados de ese indicador publicados por académicos. En este texto se ha adoptado el dato calculado por la Dr. Blanca Munster como resultado de un estudio de terreno. Obviamente, no se trata de un estimado nacional, pero es la cifra más rigurosa que he podido localizar.
Fuentes: Cifras de salarios tomadas del Anuario Estadístico de Cuba 2015. Cifras de la canasta básica tomadas del estudio realizado en 2015 por la Dra. Blanca Munster, basado en una muestra de hogares del Consejo Popular Santa Fe, La Habana. Ver “Remesas y pobreza desde la perspectiva de género”. IPS. 30 de diciembre de 2015.
Fuentes: Cifras de salarios tomadas del Anuario Estadístico de Cuba 2015. Cifras de la canasta básica tomadas del estudio realizado en 2015 por la Dra. Blanca Munster, basado en una muestra de hogares del Consejo Popular Santa Fe, La Habana. Ver “Remesas y pobreza desde la perspectiva de género”. IPS. 30 de diciembre de 2015.
El gráfico facilita la visualización –con los datos que ha sido posible recopilar- de algo que es ampliamente conocido: la notable insuficiencia del salario estatal para satisfacer las necesidades de consumo familiar en Cuba. En este caso, se observa que dos salarios medios no serían suficientes ni para asegurar el gasto mensual familiar de alimentación. La brecha entre salario medio y costo de la canasta básica es tan grande, que aun asumiendo la posibilidad de un grueso error de cálculo de esta última cifra, difícilmente se eliminaría la brecha.

Un rompecabezas parcialmente armado, aunque le falten piezas, dice más que una “conversación” sobre el rompecabezas.

En términos de un análisis sobre la desigualdad, lo relevante es poder disponer de datos que reflejen la distribución de ingresos por grupos poblacionales, pero esos datos –normalmente captados mediante las encuestas de hogares y sintetizados en índices de desigualdad como el de Gini o el de Palma- no se divulgan en el país. Sin embargo, existen alternativas para poder ilustrar, con otros datos, el cuadro de la distribución desigual de ingresos entre diversos grupos sociales.
El siguiente gráfico expresa un ensayo de representación de la distribución de ingresos en Cuba. Dada la naturaleza incompleta de los datos que ha sido posible recolectar, no se trata de una base estadística que permita hacer un análisis riguroso de causalidades entre el mercado, lo privado y la desigualdad,  pero posibilita una visualización que –por imperfecta que pudiera ser- es superior a una conversación abstracta sobre el tema o, en el mejor de los casos, anecdótica, como la que lamentablemente predomina hoy en los debates sobre “la actualización”. El propósito del gráfico es ilustrar una situación. No tiene otras pretensiones.
Grupo 1: Beneficiarios de la seguridad social
Grupo 2: Pensionados
Grupo 3: Trabajadores estatales de menos ingresos (salario mensual inferior a 500 pesos)
Grupo 4: Administración pública, defensa y seguridad social
Grupo 5: Educación
Grupo 6: Salud
Grupo 7: Ciencia e innovación
Grupo 8: Trabajadores estatales de ingresos medios (entre 500 y 2,500 pesos mensuales)
Grupo 9: Trabajadores estatales de altos ingresos (más de 2,500 pesos mensuales)
Grupo 10: TCP de altos ingresos
Se ha representado, con columnas, el número de “recipientes” de ingresos, agrupados en diversas categorías, y se ha identificado con una línea negra el nivel de ingreso promedio para cada una de esas categorías, pero no expresado en cifras absolutas sino como un múltiplo del salario medio estatal del país (687 pesos en 2015).[iii] Cuando se preparó este texto, ese era el último año para el que existía información desagregada del salario medio por tipo de actividad económica y provincias.
Para todas las categorías de “recipientes” se muestra una cifra única promedio de ingresos por categoría (en forma de múltiplo del salario medio), excepto para la categoría de “trabajadores estatales de ingresos intermedios” (Grupo 8), para la que no fue posible encontrar un dato promedio único sino en forma de “horquilla” (ingresos entre 500 y 2,500 pesos, o sea entre 0,73 y 3,63 veces el salario medio estatal).[iv]
No han sido representados algunos grupos que deberían haber sido incluidos, pero de los cuales no se encontró información precisa sobre ingresos, en particular los siguientes: a) asalariados de las entidades con licencias para el trabajo por cuenta propia (TCP); b) trabajadores no asalariados del sector TCP de ingresos medios y bajos, d) cooperativistas, y d) asalariados de la actividad agropecuaria privada, e) campesinos-propietarios privados, y f) empleados y directivos cubanos que trabajan en entidades extranjeras. Tampoco se ha tomado en consideración un tipo de ingreso –las remesas- que pudieran funcionar de manera “transversal”, como ingresos adicionales en cada categoría de “recipientes”.[v]
Conviene insistir en que esta visualización no refleja la distribución de ingresos al interior de cada categoría, sino entre los promedios de las distintas categorías.
El gráfico ilustra el estado calamitoso del funcionamiento del mercado laboral estatal (incluyendo sus trabajadores activos y sus jubilados). Haciendo una cuenta rápida, existen en estos momentos aproximadamente más de 3 millones cien mil “recipientes” de ingresos mensuales que pertenecen a “categorías” con niveles de ingresos medios que son inferiores al salario promedio mensual estatal.
En ese grupo están: los jubilados (1, 675, 225), los trabajadores de empresas estatales con salarios menores a 500 pesos (416,000), los trabajadores de la administración pública y la defensa (356,600), y los trabajadores de la educación (543,800).[vi]
Se han se sumado los “recipientes” de la seguridad social (175,000), que no reciben ingresos del mercado laboral sino del presupuesto, pero que son importantes tenerlos en cuenta porque en la estadística oficial representan el grupo con menores ingresos del país.[vii] El ingreso promedio de esas cinco categorías, representadas por columnas en color rojo, es inferior al salario medio estatal en Cuba, que ya de por sí es muy bajo.
Por otra parte, el mercado laboral estatal es capaz de proporcionar niveles salariales promedios que son superiores al salario medio en el caso de dos “categorías” grandes (salud y trabajadores empresariales con ingresos intermedios) y en el caso de dos “categorías” pequeñas (ciencia e innovación y trabajadores empresariales con ingresos altos).[viii] Esas cuatro categorías abarcan un número de “recipientes” (1, 519, 400) que es considerablemente más pequeño que los que están representados en el lado “complicado” del gráfico (representados por las columnas rojas).
El mercado laboral privado (en este caso el TCP) genera los mayores niveles de ingresos absolutos del país, con una media de 3,956 pesos mensuales para los 178,492 “contribuyentes” de altos ingresos del sector TCP, aproximadamente la tercera parte de los que operan en ese sector.[ix] Ese nivel promedio de ingresos representa 5,76 veces el salario estatal promedio. Obviamente, ese promedio incluye los casos que tienen ingresos que pudieran ser muchas veces superiores al salario medio estatal.
Una posible interpretación del gráfico es que mientras que lo privado ha sido relativamente mediocre en cuanto a favorecer desigualdades notables de ingresos (el diferencial entre el promedio de la “categoría” TCP más rica y el salario medio estatal no llega a ser 6 veces superior), el mercado laboral estatal ha sido marcadamente ineficaz en generar el nivel de salarios que debería contribuir a reducir el diferencial entre estos y el nivel promedio de ingresos de los “contribuyentes” más ricos del TCP.
Por ejemplo, si se asumiera que el salario promedio estatal se correspondiese con el costo de la canasta básica familiar (2,000 pesos aproximadamente), entonces el ingreso promedio de la “categoría” más rica del TCP se reduciría desde el actual múltiplo de 5,76 a 1,98. Aun considerando que el promedio de ingresos del segmento rico de TCP pudiese incrementarse en un monto extra, el resultado final sería un diferencial más “plano”, el cual sería compatible con una distribución de ingresos menos desigual que la actual. Es solamente una hipótesis, pero no hay razones para considerar que no fuese viable.
Dos comentarios finales y varias propuestas.
Comentarios:
  • En Cuba, la desigualdad no se origina tanto en un nivel de ingresos promedio exageradamente elevado en la actividad privada, sino en un nivel de salario medio estatal que es irracionalmente bajo. Aun con datos insuficientes, la evidencia parece indicar que el “golpe” a un patrón equitativo de distribución de ingresos proviene más del mercado laboral estatal que del funcionamiento del mercado y de lo privado.
  • La posibilidad de resolver el tipo de desigualdad reflejado en el último gráfico mediante la redistribución de ingresos –por la vía de impuestos y gastos del presupuesto- es muy limitada y la razón es evidente: se trata de una desigualdad originada en la distribución primaria de ingresos. Cualquier intento de corrección de la desigualdad debería comenzar por la modificación de las condiciones actuales de esa distribución primaria de ingresos, en los procesos de producción. Una política social equitativa en Cuba debe basarse en una política económica que permita instaurar un mercado laboral que genere una buena distribución primaria de ingresos.
Propuesta:
  • Reducción del peso relativo del mercado estatal, hasta alcanzar un nivel del 50 por ciento del empleo nacional en 2021 (reducciones ulteriores pudieran ser necesarias, en dependencia de un análisis concreto de los resultados obtenidos).
  • Expansión significativa de las micro, pequeñas y medianas empresas privadas en Cuba (MPYMES), de manera que el sector no estatal en su conjunto (incluyendo las cooperativas) pudiera dar empleo al 50 por ciento de la fuerza laboral del país hacia el año 2021.
  • Reducir sustancialmente el subsidio presupuestario a las empresas, llevándolo a un nivel de cero en 2021.
  • Elevación progresiva del salario medio estatal hasta un nivel de 2,800 pesos mensuales en 2021 y las pensiones medias hasta un nivel de 1,000 pesos, también en 2021.
  • La desigualdad en la distribución de ingresos no debería ser gestionada fundamentalmente por la vía redistributiva mediante mecanismos de impuestos y de gastos compensatorios para “ayudar” a ciertos grupos desfavorecidos (mecanismos que obviamente también se utilizarían), sino fundamentalmente mediante una mejoría en la distribución primaria de los ingresos de los trabajadores (salarios) y de un incremento del nivel de las pensiones.
  • El objetivo debería ser tener menos trabajadores estatales, pero mucho mejor pagados, y más trabajadores en el sector privado (que en general ya paga mejores salarios que el sector estatal), con una legislación laboral que asegure “trabajo decente” para todos los trabajadores del país.

Referencias

[i] Pedro Monreal. “Desigualdad en Cuba: ¿combatiendo la riqueza o la pobreza?”. Blog El Estado como tal. 25 de abril de 2017. https://elestadocomotal.com/2017/04/25/desigualdad-en-cuba-combatiendo-la-riqueza-o-la-pobreza/
[ii] El salario no es un simple “término” económico. Es un concepto preciso de la Economía Política que se  corresponde con el valor del producto necesario y que asegura el acceso a los medios de vida del trabajador y su familia.
[iii] ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2015.
[iv] Datos atribuidos a Guillermo Sarmiento, director de Organización del Trabajo y los Salarios, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Ver Susana Gómes Bugallo, “Quienes cobren más, pagarán más”. Juventud Rebelde, 1 de septiembre de 2016. http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2016-09-01/quienes-cobren-mas-pagaran-mas/
[v] No existen datos confiables sobre remesas en Cuba.
[vi] ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2015.
[vii] ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2015.
[viii] ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2015.
[ix] En 2016 presentaron de forma voluntaria su declaración jurada de ingresos personales dentro del plazo establecido un total de 178 mil 492 contribuyentes, por un monto de 8 mil 474 millones de pesos en ingresos brutos reportados al fisco. Es decir, un ingreso promedio de 3956 pesos al mes para esa categoría de contribuyentes del sector TCP. Estos representan aproximadamente la tercera parte de los trabajadores por cuenta propia registrados actualmente. Realizan actividades económicas más complejas y con mayores ingresos y tienen que liquidar ese tributo al fisco mediante declaración jurad. Los otros dos tercios del total de trabajadores TCP pagan sus impuestos de forma consolidada mediante un régimen simplificado a lo largo de todo el año, pero no se pudo recopilar un dato preciso sobre el promedio de ingresos de ese grupo. Ver Francisco Rodríguez, “Unas 200 mil personas declararán este año sus ingresos personales en Cuba”. Periódico Trabajadores, 6 de enero de 2017. http://www.trabajadores.cu/20170106/unas-200-mil-personas-declararan-este-ano-sus-ingresos-personales-en-cuba/

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Por Jaime Nieto @jaimenie

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Aunque el Banco Central Europeo tiene como principales objetivos garantizar el crecimiento económico y la estabilidad de precios, suele anteponer la segunda a la primera. En este contexto, parece más justificada que nunca la defensa de las políticas de crecimiento de inspiración keynesiana por parte de la izquierda. Estas políticas, responsables de la “Edad de oro” del capitalismo (1945-1973) construyeron los cimientos del Estado del Bienestar que comenzaron a erosionarse tras la oleada neoliberal de los años 80. En la actualidad, los continuadores de este nefasto legado arrecian en la demolición del Estado del Bienestar  argumentando que no es sostenible. Sin embargo, si no queremos perder esta batalla, debemos empezar a reconocer que son el propio capitalismo y la sociedad industrial las que no son sostenibles. El conocimiento acumulado durante el último medio siglo, en especial tras la publicación de Los límites del crecimiento (1972) revela que el crecimiento no era más que un atajo. Hoy sabemos que este atajo no solo no es posible, sino que ni siquiera es necesario para lograr una economía justa. Por ello, en este artículo propongo 5 razones por las que los agentes políticos progresistas deberían renunciar al crecimiento y abrazar otros planteamientos para armar la alternativa ante el ocaso de la revolución neoliberal.
  1. Más crecimiento no supone mayor bienestar.

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En efecto, a partir de cierto umbral que suele situarse en torno a los 10.000-15.000$ per cápita, el crecimiento económico no es capaz de elevar el nivel de bienestar. El gráfico superior relaciona PIB per cápita (eje horizontal) y bienestar subjetivo (eje vertical), lo que podría tacharse de una evidencia “no objetiva”. Sin embargo, existen gráficos similares para el Índice de Desarrollo Humano (IDH) u otros índices “objetivos” como el Índice de Progreso Social. En definitiva, parece absurdo que los países ricos sigan empeñados en aumentar su PIB si ya cruzaron el umbral a partir del que ya no es capaz de repercutir en el bienestar social.
  1. ¡Es mejor redistribuir!

Precisamente lo que nos indica el punto anterior es que hay ingentes cantidades de PIB sobrante en los países ricos que sí podrían ayudar a mejorar el bienestar en los países pobres. Es más, hay ingentes cantidades de PIB sobrante en los percentiles más ricos de la población que sí podrían ayudar a mejorar el bienestar de la mayoría social. No solo eso, sino que como se puede ver en el gráfico inferior, no existe correlación (ni positiva ni negativa) entre la desigualdad (medida a través del índice de Gini) y el PIB per cápita. Por lo tanto, el crecimiento por sí solo no representa una mejora para la mayoría social. Por último, el PIB no es más que la suma de las rentas del trabajo y las rentas del capital*, por lo que es vital conocer cómo se distribuye el crecimiento. Por ejemplo, el artificial crecimiento de España en los últimos años ha ido a parar mayoritariamente a las rentas del capital en detrimento de los salarios. No perdamos de vista las prioridades.
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  1. El crecimiento económico contra el cambio climático.

Existe abundante evidencia de que el crecimiento económico está positivamente correlacionado con el incremento de la contaminación atmosférica. No obstante, suele decirse que el crecimiento genera, a la larga, inversiones sostenibles que hacen disminuir las emisiones a partir de cierto nivel de PIB. Lo que se observa más bien, en una analogía ecológica de la teoría del intercambio desigual, es un traslado de la producción sucia a los países pobres para su consumo, libre ya de polvo y paja, en los países ricos. Por lo tanto, no es que se emita menos a partir de cierto nivel de PIB (o que se haga con menor intensidad), sino que estas emisiones se desplazan de lugar, aumentando en el cómputo global. La lucha contra el cambio climático requiere replantearnos este modelo de economía.
  1. ¡El empleo no es rehén del crecimiento!

A estas alturas más de uno/a se estará preguntando: pero, ¡¿qué pasa con el empleo?! En los primeros compases de la crisis, solía escucharse que el empleo se recuperaría a partir de que el país creciera por encima del 2%. Si bien es cierto que el crecimiento ha estado tradicionalmente ligado al incremento del empleo, esto no implica de ninguna manera que esta sea la única forma de tener empleo.
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Jackson y Victor (2011) muestran en el gráfico superior, que la ausencia de crecimiento no solo no implica pérdida de desempleo, sino que puede contribuir a reducir las emisiones. Los escenarios asumen una misma tasa de empleo, pero en los escenarios 2 y 3 la jornada laboral se ha reducido sustancialmente y se ha operado un cambio de modelo productivo hacia servicios ecológicamente sostenibles. Mientras el PIB (izquierda) permanece igual (incluso decrece), la tasa de empleo se mantiene y las emisiones (derecha) en Reino Unido caen intensamente. El trabajo y la lucha contra el cambio climático no son incompatibles: el crecimiento económico, sí.
  1. Se trata de cambiar de objetivos.

El PIB, como indicador, es un auténtico desastre. Algunos estudios apuntan, por ejemplo, que el PIB español podría estar valorado un 20% por encima de la realidad. Por su parte, la economía feminista nos enseña que deja fuera los trabajos domésticos y la esfera reproductiva y de cuidados. Y existen serias dudas de que incluirlo fuera a mejorar el bienestar de la ciudadanía, no digamos ya el de las mujeres. Mientras, la economía ecológica señala que la reparación de desastres naturales  (como un vertido de petróleo a un acuífero) o gastos meramente defensivos como el presupuesto militar, suman al PIB cuando en realidad no tienen nada que ver con una mejora de las condiciones de vida. El objetivo nunca debería ser incrementar un indicador que arroja muchas dudas sobre su veracidad, su capacidad para mejorar el bienestar y que genera impactos medioambientales muy serios.
Más bien, se debería poner el foco en la redistribución del ingreso y del empleo con la vista puesta en la conciliación. Del mismo modo, distribuir los trabajos reproductivos que actualmente recaen sobre las mujeres, ampliando el peso de aquellos referidos a los cuidados. También avanzar hacia la democracia económica (que las libertades democráticas no terminen en las puertas de los centros de trabajo) y en la transición energética hacia un modelo sostenible, compatible con la vida y bienestar de las personas. Si de la persecución de estos objetivos se deriva un descenso en el PIB será tan solo eso, una consecuencia. Ni el crecimiento ni tampoco el decrecimiento deberían ser objetivos en sí mismos y, de ser así, se estaría cayendo en el mismo error. Es hora de tomar las riendas de la economía.
*Más impuestos menos subvenciones sobre producción e importaciones.

Instalan turbinas movidas por energía fotovoltaica

Creado el Martes, 13 Junio 2017 08:29 | Marta Hernández | Foto Internet

La instalación de 84 bombas con paneles fotovoltáicos en empresas agropecuarias de la provincia de Villa Clara  representa  un fuerte atenuante a la sequía que azota al territorio.
Santa CLara, 13 jun (ACN) La instalación de 84 bombas con paneles fotovoltáicos en empresas agropecuarias de la provincia de Villa Clara  representa  un fuerte atenuante a la sequía que azota al territorio.

   Fausto Vega, funcionario del Ministerio de la Agricultura (MINAG), explicó a la ACN que estas turbinas se ubican en sitios donde no llega la energía eléctrica y existen reservas subterráneas del líquido.

   Reconoció que son muy efectivas por la capacidad que tienen en acumular en los paneles, aún en días nublados, la energía del sol, que luego se convierte eléctrica para accionar los dispositivos de extracción.

   Entre sus beneficios figura la potencia de extracción  que posibilita acumular líquido en breve tiempo.

   Vega comentó que previamente se caracterizaron los sitios para su ubicación porque necesitan pozos con buen caudal de agua para que funcionen a plena capacidad.

    En estos últimos días Villa Clara continúa afectada por la sequía no obstante los breves chubascos reportados por lo que esos equipos mantienen su efectividad.

   La carencia del líquido provocó que hasta la fecha más de mil 200 reses se trasladaran hacia sitios con mayor disponibilidad de agua y comida, para evitar que murieran de hambre o sed.

    A pesar de estas y otras acciones asumidas para disminuir los daños de la falta de lluvias, los pastos y los rebaños muestran las afectaciones provocadas por la sequía agrícola que persiste en la provincia.

    El directivo agregó que en Villa Clara  existen 866 molinos al viento en las tareas ganaderas, equipos que coadyuvan a la extracción de las aguas subterráneas sin necesidad de energía convencional.

    Yunior Regalado, delegado del Ministerio de la Agricultura en Manicaragua, refirió que solamente en la Empresa Pecuaria La Vitrina, hay más de 304 embalses totalmente secos, entre ellos 39  pozos,  166 tranques, micropresas y lagunas.

   Esa entidad es la de mayor cantidad de ganado vacuno de la provincia  y para contrarrestrar los efectos de la carencia de lluvias,  se instalaron 20 bombas con paneles solares,  además reconstruyeron 11 pipas  con turbinas para extraer el agua de los acuatorios que aún están en uso, y luego las llevan hasta los potreros.     

   Entre las fuentes energéticas alternativas figuran 64 molinos al viento en diferentes  áreas de la empresa, donde no existe  el servicio eléctrico.

   Ernesto Medina, presidente de la Asociación Cubana de Producción Animal, en Villa Clara, explicó a la ACN que orientan a los ganaderos para que asuman las tareas correctas y protejan los rebaños.

    A tales fines se editó un  manual para orientar a los criadores sobre las medidas a adoptar según las realidades de sus fincas, dijo el funcionario.

    Comentó Medina que en los campos se recomienda cercar los embalses secos para que el ganado no se atasque en los fangales y dirigirlos a otros cuartones donde todavía queden reservas de agua.

     Se debe realizar con precisión el diagnóstico de cada área para trasladar los rebaños hacia otros sitios antes de que muestren síntomas de deshidratación, y de esa manera acercarlos al alimento y al agua sin que pierdan sus cualidades, puntualizó.