Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 19 de marzo de 2018

Rosneft suministró 220.000 toneladas de hidrocarburos a Cuba durante 2017

Rosneft suministró 220.000 toneladas de hidrocarburos a Cuba durante 2017

© Sputnik/ Natalia Seliverstova
ECONOMÍA
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MOSCÚ (Sputnik) — La compañía petrolera rusa Rosneft suministró cerca de 220.000 toneladas de petróleo y aceite mineral a la compañía cubana Cubametales durante el año pasado, según trascendió en un comunicado de la empresa rusa.
"En el marco del cumplimiento del acuerdo intergubernamental entre Rusia y la República de Cuba, en 2017 Rosneft suministró alrededor de 220.000 toneladas de petróleo y aceites minerales a la compañía cubana autorizada Cubametales", indica el texto.
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© SPUTNIK/ EVGENY BIYATOV
El contrato entre ambas compañías para el suministro de cerca de 250.000 toneladas de petróleo y combustible diésel fue firmado en marzo de 2017.
En mayo y junio del mismo año fueron suministradas a Cubametales alrededor de 200.000 toneladas de petróleo y en julio y agosto cerca de 17.000 toneladas de aceite mineral.
Rosneft trabaja estrechamente con Cuba en varios ámbitos, al desarrollar proyectos de extracción conjuntos y estudiar las perspectivas de cooperar en la modernización de la infraestructura petrolera en la isla caribeña.
A fines de 2017 trascendió que Rusia había exportado a Cuba hasta el mes de agosto de ese año mercancías por 211,7 millones de dólares, cifra que representó un incremento del 84,4% en relación con el mismo lapso de 2016, cuando las mercaderías enviadas a la isla del Caribe registraron un valor de 114,8 millones de dólares.

Demostrado: la economía irá bien si suben los salarios y mal si siguen bajando


El independiente





Operarios en la fábrica de Citroën en Madrid. EP

El McKinsey Global Institute, considerado el think tank de interés privado más importante del mundo, acaba de publicar un informe sobre lo que denomina el “puzzle de la productividad” que contradice los presupuestos en que se basan las políticas económicas que se vienen aplicando en los últimos años.

La opinión mayoritaria que se suele tomar como fundamento científico de estas políticas es que, para que las economías vayan bien, es decir, para que crezcan y generen ingresos y empleo, es necesario aumentar la productividad y que eso se consigue actuando fundamentalmente sobre el lado de la oferta. En concreto, se defiende que lo que hay que hacer es bajar impuestos; flexibilizar el mercado de trabajo (eliminando convenios, facilitando el despido, reduciendo derechos laborales o limitando el papel de los sindicatos); mejorar la formación de los trabajadores y hacer más competitivas a las empresas en los mercados globales por la vía de reducir los costes salariales.

Sin embargo, el informe del McKinsey Global Institute demuestra que esa no es la vía por la que aumenta la productividad y mejora la economía. Sino que, por el contrario, lo que ocurre cuando se toman esas medidas es que la economía va peor, crece menos y disminuye la productividad.

Los autores del informe han estudiado lo ocurrido en seis países (Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Suecia) y en siete de sus principales sectores económicos en los últimos 30 años, y su conclusión es bastante clara: en lugar de esos factores de oferta, es la demanda de bienes y servicios la que desempeña un papel fundamental como determinante de la productividad.

Los autores del informe han comprobado que el 48 % de las empresas estudiadas aumentan su inversión en función de la situación de su demanda de los bienes y servicios que ofrecen y solo el 38 % en función del menor riesgo. Y, después de analizar con detalle las diferentes vías por las que una demanda insuficiente puede hacer que decline el crecimiento de la productividad y viceversa, aportan una solución bien distinta al puzzle que todos los economistas tratan de resolver desde hace años.

Para que aumente la productividad hay que lograr que se incremente, por un lado, la demanda, para que aumente así la inversión de las empresas, y por otro la digitalización de la actividad productiva. Y para ello, señala el informe, es necesario que aumenten los salarios. Sólo cuando esto sucede es cuando las empresas tienen incentivos para invertir en la innovación tecnológica que incrementa la productividad.

Los datos que presenta el informe son contundentes al respecto: la caída de los salarios que ha debilitado la demanda en los diversos sectores económicos en los últimos decenios (y en particular en los años posteriores a la última gran crisis) es una causa fundamental de que apenas se haya producido crecimiento de la productividad o de que éste haya sido mucho más bajo que en periodos anteriores de salarios más elevados. Y al revés, cuando han aumentado, ha crecido la productividad y la actividad en general.

Las conclusiones de política económica que se derivan de todo esto también son claras. Cuando se cree que lo importante para aumentar la productividad y el crecimiento económico es actuar sobre la oferta, como se ha dicho en los últimos años, no sólo no preocupa sino que se busca la evolución a la baja de los salarios, la política fiscal se utiliza sólo para bajar impuestos y se es indiferente ante la mayor desigualdad. Pero la consecuencia de aplicar estas políticas, como pone de manifiesto el informe del McKinsey Global Institute, ha sido que las economías han ido y van mucho peor, que hayamos entrado en el “estancamiento secular” del que habla Larry Summers.

Por el contrario, si lo que se quiere es que la economía mejore al aumentar la productividad, el informe afirma que lo que hay que hacer es poner el acento principalmente en las dos grandes estrategias mencionadas: subir los salarios reales para que aumente la demanda de bienes y servicios y fomentar la digitalización, recurriendo para ello a los incentivos o estímulos que pueden proporcionar las políticas económicas y la fiscal en particular.

La verdad es que estas conclusiones no son nuevas. Otras investigaciones científicas las habían alcanzado antes para periodos más largos, como he mostrado en mi libro Economía para no dejarse engañar por los economistas, pero es significativo que de nuevo se ponga de manifiesto incluso por un gabinete de estudios con ánimo de lucro y cuyo fin es hacerle ganar dinero a una gran empresa.

En España deberíamos tener particularmente presentes las conclusiones de este estudio porque lo que estamos haciendo es justamente lo contrario de lo que allí se dice que hay que hacer para que la economía vaya bien: el peso de nuestros salarios en el PIB está en el nivel más bajo desde 1989; somos el país de la UE donde más han caído desde 2008 y, junto a Grecia, el único en donde no se han recuperado los de antes de la crisis. Y siendo la quinta economía de la Unión Europea estamos en el puesto número 17 de 28 de su ránking de innovación. Es decir, que estamos acumulando papeletas para que nuestra economía no se recupere satisfactoriamente ni pueda evitar en el futuro nuevos brotes de empobrecimiento, crisis y recesión.

Ahora bien, ni la recuperación de los salarios se puede conseguir por las bravas ni se puede aumentar la digitalización por decreto. Para lograrlo sin males mayores se necesitan grandes pactos nacionales, compromisos generosos y sacrificios colectivos que solo pueden venir de la confianza en instituciones sólidas y capaces de acabar con el fraude y la corrupción, y voluntad política que trascienda el habitual y lamentable cortoplacismo electoralista de nuestros partidos.

Juan Torres López es Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla.

G-20 busca compromiso con "libre comercio" ante preocupación por aranceles de EEUU


Por Leika Kihara y Gernot Heller


Fotografía oficial de la primera reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G-20 en Buenos Aires, mar 19, 2018. REUTERS/Marcos Brindicci

BUENOS AIRES (Reuters) - Líderes de finanzas del mundo buscaban el lunes conseguir un claro apoyo al libre comercio, en medio de preocupaciones de que los aranceles de Estados Unidos al acero y al aluminio, junto a posibles acciones contra China, puedan desatar una guerra comercial que golpee al crecimiento global.

Ministros de finanzas y jefes de los bancos centrales de las 20 economías más importantes del mundo están reunidos en Buenos Aires con una agenda que incluye las perspectivas económicas, los flujos de capital, el uso de criptomonedas y la prevención de la evasión fiscal de empresas internacionales.

Sin embargo, luego de que el 8 de marzo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidiera unilateralmente imponer aranceles del 25 por ciento a sus importaciones de acero y del 10 por ciento a las de aluminio, el comercio se convirtió en el punto central de la reunión.

“Estoy seriamente preocupado de que la base de nuestra prosperidad, el libre comercio, está siendo puesta en riesgo”, dijo el ministro de finanzas de Alemania, Olaf Scholz, al diario Bild.

“El proteccionismo no es la respuesta a las dificultades de nuestro tiempo. La situación es seria”, dijo, y agregó que él aún tendría cuidado en usar el término “guerra” comercial.

Pero el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, puso énfasis en el “libre comercio con términos recíprocos” del Gobierno de Donald Trump.

“La expectativa está en que Estados Unidos subordine completamente sus intereses nacionales para que el sistema de libre comercio funcione, eso no lo podemos aceptar. Entonces fuimos muy claros, creemos en un comercio libre con términos recíprocos que lleven a una relación comercial más balanceada”, dijo a periodistas un funcionario de Estados Unidos.

Otros participantes de la reunión del G-20 en Argentina, que finalizará el martes con una declaración conjunta, compartieron la preocupación de Alemania.

“Hay un sólido entendimiento en la comunidad global de que el libre comercio es importante”, dijo el jefe del banco central de Japón, Haruhiko Kuroda, a periodistas al llegar a la reunión. Su par brasileño, Ilan Goldfajn, también alentó al G-20 a trabajar para mantener abiertos los flujos comerciales globales.

Los aranceles a las importaciones estadounidenses de acero y aluminio han disparado alarmas de que Trump esté cumpliendo con sus amenazas de tomar acciones unilaterales para desmantelar el sistema comercial vigente hace décadas, estructurado alrededor de las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Muchos aliados de Estados Unidos, incluyendo la Unión Europea, solicitaron las mismas excepciones que Trump otorgó a sus vecinos Canadá y México, y algunos ministros del G-20 llevaron ese pedido a Mnuchin.

Luego de reunirse con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, en Washington, el ministro de Economía alemán, Peter Altmaier, dijo que él y Ross acordaron que se intensifiquen las charlas sobre tarifas entre Estados Unidos y la Unión Europea.

AMENAZA DE ARANCELES CONTRA CHINA

Posibles aranceles más amplios contra China y restricciones a las inversiones que Estados Unidos está considerando como parte de una investigación sobre propiedad intelectual han generado temores de una represalia que pueda reducir el comercio global y frenar el crecimiento mundial esperado.

Economistas de Morgan Stanley dijeron en un reporte a sus clientes en la noche del domingo que una aplicación amplia de la “Sección 301” de Estados Unidos, que resultaría en un arancel del 20 por ciento a los bienes manufacturados de China, junto a una respuesta proporcional de China, recortarían el crecimiento de ambos países en 1 punto porcentual en un año.

Un borrador preliminar de la declaración del G-20 visto por Reuters contenía la frase “el comercio y la inversión internacionales son importantes motores de crecimiento”.

El documento también afirma que los ministros de finanzas de los países miembros del G-20 apoyan un acuerdo alcanzado por sus líderes en julio del año pasado en Hamburgo.

Un funcionario del G-20 dijo que las discusiones ahora se centraban en si se mantendrán esos términos sobre el comercio en el comunicado, que debe obtener el respaldo unánime de los miembros, incluido Estados Unidos.

El acuerdo de Hamburgo al cual se refería el borrador de Buenos Aires señalaba: “Tomamos nota de la importancia de que los acuerdos bilaterales, regionales y plurilaterales sean abiertos, transparentes, inclusivos y consistentes con la OMC, y nos comprometemos a trabajar para asegurar que complementen los acuerdos comerciales multilaterales”.

Las decisiones unilaterales de Estados Unidos de imponer aranceles son consideradas contrarias a las medidas negociadas o “multilaterales” que estarían en línea con la OMC.

El borrador de la declaración del G-20 también decía que si bien las perspectivas económicas están mejorando, “una retracción hacia políticas que miran hacia adentro” -sugiriendo prácticas comerciales proteccionistas- constituían un riesgo al crecimiento.


Reporte adicional de Anthony Boadle, David Lawder y Luc Cohen. Editado en español por Maximiliano Rizzi, Nicolás Misculin y Juliana Castilla

Stephen Hawking: agujeros negros y críticas al capitalismo

Rocío Morales profesora de física


Falleció uno de los científicos mas importantes de la historia, Stephen Hawking, a los 76 años. Contra todo pronóstico médico, ya que a los 21 años se le diagnosticó una enfermedad degenerativa llamada Esclerosis Lateral Amitrofica (ELA) y una esperanza de vida de no mas de 2 años, el físico vivió más de 50 años con la enfermedad, sin que la manifestación progresiva y acelerada de aquélla le detuviera en sus investigaciones. Y para que esto fuera real, su equipo de trabajo desarrolló y perfeccionó una silla de ruedas con un sistema de comunicación especializado a través de la lectura de mínimos movimientos musculares (los que le iban quedando), y un sintetizador de voz.

Hawking no sólo era conocido por sus teorías sobre los agujeros negros y el origen del universo, si no también por su visión de la sociedad. Era crítico al capitalismo y lo proyectaba como uno de los principales peligros para la sociedad e incluso la vida en el planeta. En octubre del 2015, Hawking declaraba que "la inequidad económica se dispararía a medida de que los puestos de trabajo se convirtieran en tareas automatizadas, ocupadas por las máquinas, y los ricos, dueños de esas máquinas, se rehusaran a compartir el rápido bienestar que este proceso les generaría". Agregó que "si las máquinas producen todo lo que necesitamos, el resultado dependerá de cómo las cosas son distribuidas. Todos pueden disfrutar de una vida de lujos si lo que producen las máquinas es compartido, o más personas pueden terminar miserablemente pobres si los dueños de las máquinas hacen lobby en contra de la redistribución. Hasta ahora, la tendencia parece inclinarse por la segunda opción, con la tecnología volviéndose cada ves más inequitativa". 

Así mismo, afirmaba que "esencialmente, los dueños de las máquinas se posicionarán como la burguesía de una nueva era, en la cual sus corporaciones no proveerán de puestos de trabajo a las personas".

Este análisis de la realidad motivó a Hawking a impulsar proyectos como Breakthrough Starshot , para investigar el sistema estelar Alfa Centauri, el que pretendía enviar una sonda al sistema estelar y con ello, determinar la posibilidad de vivir en otro planeta. En diciembre del año pasado, en un congreso en Beijing, Stephen Hawking declaró que la humanidad debe hacer planes para dejar el planeta. “De aquí al año 2600, la Tierra se transformará en una gran bola de fuego”, refiriéndose a las grandes crisis que aguardan a nuestro planeta, tanto climáticas cómo energéticas y ecológicas, que afectan en general a la biosfera.

Hawking se declaraba a si mismo como "socialista", y si lo pensamos en definiciones de Engels y Marx, Hawking jugaría un papel más cercano al socialismo utópico, pues plantea la necesidad de cambio de la sociedad pero bajo otros métodos que no consideran la toma del poder por la clase trabajadora, en este caso, la salida sería dejar el planeta. Sin embargo, cientos de años después de las definiciones de Marx y Engels, y en época de un desarrollo tecnológico sin precedentes, dejar el planeta no suena tan descabellado, aun que sigue sin considerar la fuerza de los oprimidos y explotados como motor central de la revolución que cambie la sociedad.

Tras su muerte, Hawking nos deja un legado no sólo en la física en si misma, a través de investigaciones y postulados teóricos que apuntan hacia encontrar una teoría unificada que permitiera a la humanidad entender las Leyes de la Naturaleza en su conjunto, sino también deja al igual que Einstein, una visión de que las ciencias deben estar al servicio del cambio social que en vez de al capital, pues este último sólo nos llevara al colapso como especie, incluso como planeta.


Comentario de HHCLos agujeros negros según el propio Hawking, quizás nunca se lleguen a comprobar su existencia.Eso como muchas otras aportaciones teóricas no demostradas aún , impidió que le otorgaran un Nobel y ya no podrán dárselo.

Su tesis de Doctorado colapso la web cuando fue publicada. https://www.repository.cam.ac.uk/handle/1810/251038
Me imagino que un genio con todo el tiempo para pensar, vivía en mundo paralelo y virtual, incluso mas allá de la Tierra.
Curiosamente murió el mismo día, un 14 de Marzo, en que nació Einstein y Marx,, los tres vinculados también por un Socialismo a sus modos y creencias.
SH: " Ideológicamente, soy socialista,"

Muelen en Villa Clara nueve centrales azucareros

Creado el Lunes, 19 Marzo 2018 18:05 | Marta Hernández | ACN FOTO/Modesto GUTIÉRREZ CABO



Santa Clara, 19 mar (ACN) Con la incorporación a la presente zafra del central Perucho Figueredo, del municipio de Encrucijada, se completa la nómina de fábricas prevista para la contienda 2017-2018, en Villa Clara.

Esta industria se integra a la cosecha con un mes de atraso por dificultades en las reparaciones, además de inconvenientes relacionados con las lluvias de inicio de año.

Andrés Durán Fundora, director de la empresa AZCUBA, en el territorio, dijo a la prensa que esta zafra está marcada por los daños ocasionados por el ciclón Irma, sobre todo en las siete fábricas ubicadas al norte de la provincia.

La agroindustria reportó atrasos en el mantenimiento y reconstrucción de los ingenios, además de una considerable reducción en los rendimientos cañeros por los estragos del evento meteorológico, añadió.

En esta cosecha laboran varias máquinas CASE de factura brasileña, las KTP fabricadas en Cuba y camiones chinos de alto porte marca SINOTRUK junto a los tradicionales ZIL-130, los que tienen a su cargo tributar el total de la materia prima en cada jornada, añadió.

El resto de los centrales, Panchito Gómez Toro, Quintín Banderas, Héctor Rodríguez, Carlos Baliño, Ifraín Alfonso, José María Pérez y Heriberto Duquesne, mantienen la fabricación de crudo, añadió.

Datos obtenidos en el Sindicato Provincial del gremio refieren que están creadas diversas acciones emulativas para incentivar la disciplina, organización y productividad en los diferentes colectivos, con el objetivo de solventar el déficit de materia prima y las dificultades de la industria con mayor eficiencia y productividad.

Esta estrategia incluye chequeos diarios y semanales para elegir los mejores grupos y trabajadores individuales , quienes son reconocidos en sus puestos de labor con estímulos morales y materiales.

NO ES OCIOSO HABLAR DE CONTINUIDAD. PERO LO PRIORITARIO AHORA ES HABLAR DE CAMBIOS

Por ESTEBAN MORALES

Venimos observando un conjunto de discursos que se concentran demasiado en la continuidad de la revolución. Por supuesto, que hablar de la revolución como un proceso de continuidad es relativamente fácil. Por eso, en discursos grandes y pequeños así principalmente se les enfoca.

Porque es cierto, que “contra viento y marea” la revolución cubana ha sobrevivido, e incluso garantizado su continuidad.

Pero también esa continuidad está enfrentando una nueva época de peligros. Por razones que tienen que ver con la propia necesidad de tener que garantizar esa continuidad ganada. Pues nos encontramos dentro de una nueva encrucijada, caracterizada por los momentos siguientes:

-Estamos abocados a un cambio del liderazgo político histórico de la revolución. Que ya no puede esperar más.

-En medio del proceso de aplicación de un nuevo modelo económico. Que garantice la sostenibilidad y el desarrollo.

-Con un conjunto de problemas económicos y políticos por solucionar: relacionados con el proceso de las inversiones, los cambios monetarios y las tasas, el trabajo por cuenta propia, la agricultura, los precios, el mercado al por mayor, la fuerza de trabajo calificada y su utilización en el trabajo por cuenta propia, la empresa estatal, etc.

-Todo en medio de un nuevo periodo de enfrentamiento con la política de Estados Unidos.

Dentro del tales procesos se han cometido errores, que deberán ser rectificados. Dar pasos que aún no se han dado. Pasos que al darlos se han gestionada mal. Situaciones que apenas han sido enfrentadas, como los cambios constitucionales, la legislación económica, el papel del monopolio del comercio exterior, etc. Entrando todos en el legado dejado por Fidel de “cambiar todo lo que deba ser cambiado”.

Pero, en demasiados discursos, que enfocan o tratan de enfocar el momento actual que vive la revolución cubana, se soslaya no pocas veces el reto principal: los cambios a realizar.

Particularmente en nuestra economía, aun no damos la nota. Pues no crecemos sistemáticamente, ni aun garantizamos el desarrollo. Pues nuestro Principal encargado del asunto, se nos presenta con enfoques que hablan más de continuidad que de cambios; e incluso, hasta de marchas y contramarchas. O movimientos que han resultado ser demasiado lentos.

Aún estamos tratando de hallar el lugar que va a tener la propiedad privada dentro del proceso de construcción socialista, más enfocado este hacia la “aplicación del nuevo modelo económico”, que como un proceso de transición socialista como tal. Error, que brota de no ver el momento actual como el de una integral transición hacia el socialismo; por lo que emergen contradicciones que no se tratan como ya la teoría de la transición al socialismo las enfoco hace muchos años.

Querer entonces enfocar el momento actual como un simple momento de aplicación de un nuevo modelo económico y no ver ello como el periodo de un proceso integral de tránsito hacia la sociedad socialista, nos saca del verdadero marco teórico conceptual del momento que estamos viviendo y nos hace dar marchas y contramarchas, temerosas e incoherente. Tal y como hemos hecho con el trabajo por cuenta propia, las cooperativas, los procesos inversionistas, la política agrícola, la contratación de la fuerza de trabajo, el acopio, la contratación de la fuerza de trabajo y la independencia de la empresa estatal, entre otros; cuyo trasfondo conceptual es que concretamente no sabemos aún, cuál será el papel de la propiedad privada dentro de tal proceso.

Por eso hablamos de un trabajo por cuenta propia que se estará obligado a ejercer con una sola licencia; que no se puede acumular capital y riqueza; que hacemos reducciones puramente administrativas de las categorías del cuentapropismo; que hay que desaparecer a los carretilleros; y que los profesionales no pueden ejercer el trabajo por cuenta propia, a pesar de que se nos van del país los mejores y en cantidades demasiado altas.

Por lo que, si ese es el marco económico-conceptual del discurso del cambio, será el oportunismo político el que lo defienda. Trayendo como consecuencia de que no habrá ningún dirigente político que se atreva a defender otra cosa que modifique ese discurso.

Temprano en la mañana del día 8 de febrero del año en curso, Marcela Heredia de TELESUR, le preguntaba a Suzely Morfa, primera secretaria de la UJC Nacional, sobre algunos aspectos importantes de la realidad cubana, el proceso electoral, etc. Y la joven dirigente no menciono la palabra cambio ni en una sola ocasión. Solo hablo de continuidad. Siendo asombroso observar como decenas de dirigentes, fundamentalmente jóvenes, hablan de continuidad y las palabras de Fidel en su concepto de revolución,” Cambiar todo lo que deba ser cambiado”, brilla por su ausencia en los discursos. Incluso dirigentes de alto nivel del gobierno y del partido, hablan mucho de continuidad y casi nunca mencionan la necesidad de los cambios.

Pero el asunto es aún más grave, porque no se trata simplemente de que sean nuestros dirigentes económicos los que enfoquen el asunto de esa manera; sino que en el Documento de la Conceptualización, el fenómeno está planteado en términos de evitar la acumulación de riqueza y de capital. Esta así, conceptualmente planteado por un documento rector del partido y del estado. ¿Por lo que cuantos nos vamos atrever a decir que esa conceptualización hay que cambiarla?

¿Cuántos nos vamos a atrever a decir, que sin acumular riqueza y capital no pueden existir crecimiento económico y desarrollo? Que el problema no está en acumular riqueza y capital, sino en lograr distribuir sus resultados en beneficio de toda la sociedad. Única forma de superar el sentido bipolar del desarrollo del capitalismo.

Pero hasta ahora, dentro de esa conceptualización, creo que mal interpretada, está la mentalidad de nuestros dirigentes económicos, que se lo trasmiten al resto de la dirección del país.

Luego entonces, ¿Qué dirigentes vamos a heredar, en términos de las necesidades de cambios? En términos de mentalidades enfocadas al cambio. Sabiendo, además, que aún existe tanta gente opuestas a los cambios.

De no superar la situación antes descrita, que no es simplemente conceptual, sino además práctica, no haremos los cambios a los que Fidel nos ha conminado, por lo que nuestra sociedad quedara estancada, en medio de una transición que no podremos superar para llegar al socialismo.


Por eso, el único modo de evaluar el cambio generacional del liderazgo político, será necesariamente observar y exigir continuamente, en qué medida, la nueva dirección, sustituta de la Dirección Histórica de la revolución, será capaz de emprender y desplegar los cambios que garanticen la continuidad de la revolución en las nuevas condiciones históricas que ahora se nos presentan.


La Habana, 6 de marzo del 2018

Ministro de agricultura inaugura FIAGROP 2018




Foto: Yuslaime Puig

En el recinto ferial de Rancho Boyeros, La Habana, quedó inaugurada hoy la XXI Feria Internacional Agroindustrial y Alimentaria FIAGROP que, al decir del Ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, es superior a ediciones anteriores por su organización y participación de expositores.

El ministro afirmó que el evento se desarrolla en medio de las complejidades de la Economía Cubana, afectada por el recrudecimiento del bloqueo y las graves secuelas de fenómenos climáticos.

Rodríguez resaltó que esa Feria será espacio para promover la cartera de oportunidades de inversión extranjera en el sector, elevar la cultura ganadera y agroalimentaria e impulsar el rodeo como deporte de los ganaderos.

El dirigente expresó que la cita servirá de contexto para la realización de 61 conferencias clínicas, impartidas por prestigiosos especialistas nacionales y extranjeros.

Un espacio de intercambio

En la inauguración de la Feria Internacional Agroindustrial y Alimentaria, presidida por el Héroe de la República de Cuba Gerardo Hernández, el Ministro de la Agricultura Gustavo Rodríguez informó que en el evento participan todas las provincias del país y 21 firmas expositoras extranjeras.

Rodríguez afirmó que el evento tiene entre sus propósitos realizar intercambios científicos y económicos, en temas como el desarrollo de tecnología, maquinarias e insumos para la industria agroalimentaria.

El Ministro expresó que el objetivo fundacional de la feria es promover la cultura agropecuaria y hoy se consolida como espacio donde cohabitan presente y futuro, desarrollo y sostenibilidad.

Rodríguez refirió que la Feria constituye un sitio también para la realización de actividades culturales, exposición de ejemplares de ganado mayor y menor y el campeonato de rodeo.

domingo, 18 de marzo de 2018

Logran superior campaña de tomate en Isla de la Juventud (+Fotos)

Por Ana Esther Zulueta

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Nueva Gerona, 17 mar (ACN) La empresa agroindustrial de Isla de la Juventud logra una campaña de tomate superior en calidad y cantidad a partir de variedades con altos rendimientos y la eficiencia que aporta la moderna línea aséptica.

Hasta la fecha se han molido tres mil 010 toneladas (t) del vegetal, cifra récord para este municipio especial, que hace cuatro años sobrecumple de forma consecutiva sus compromisos en el acopio y molienda de ese vegetal, comentó Jesús Soroa, director de la Unidad Económica de Base Industria.

Precisó el directivo que los altos rendimientos que se logran en el campo con variedades como Amalia y Colorado, las mejores adaptadas a los suelos del municipio especial, favorecen la exitosa campaña de este cultivo oriundo de América, cuyo plan para el 2018 era de dos mil 100 t.

Creo que podemos llegar a tres mil 500 t, todavía queda tomate en el campo, apuntó Soroa Martínez, al tiempo que destacó a la Cooperativa de Crédito y Servicios Julio Antonio Mella por ser la de mayores aportes a la industria, base productiva en la que sobresale el campesino Miguel García, refirió.

Apuntó que la línea aséptica de procesamiento industrial, con un costo de 1,4 millones de pesos, aporta eficiencia al proceso: en una hora muele cinco t, volumen que antes se lograba en 10 horas, y minimiza el tiempo de concentración en grados brix, medida del contenido de sólidos solubles totales en los surtidos de tomate.

Entre los requisitos para la actual etapa figura la exigencia de calidad en la materia prima, por eso demandamos a la empresa de semilla la adquisición de variedades que aporten más cantidad de sólidos, para poder cumplir con los parámetros de calidad que demanda el mercado.

Desde el pasado año aportamos parte de nuestras producciones a La Estancia -sociedad mercantil ciento por ciento cubana con la misión de elaborar alimentos y bebidas envasados en formato de larga duración- con destino a las tiendas recaudadoras de divisas, precisó el directivo. 








“Cuba y su economía: El 2017 recién concluido y un 2018 que apenas comienza” (III y IV)


IV

Durante el primer semestre del 2017 se logró crecer 1,1%, según la información presentada por el ministro de Economía y Planificación en la Asamblea Nacional de julio del pasado año.[1]

Tomando en cuenta que es en el primer semestre donde se concentran los elementos que en buena medida deciden la evolución del año, se pudo apreciar entonces las dificultades que se enfrentaban para alcanzar un crecimiento del PIB del 2%, ya que se daba a conocer también que los ingresos externos se habían incumplido en 417 millones de dólares y que se estimaba para el año una reducción de las importaciones en cifras superiores a los 1 500 millones debido a “…las dificultades en la utilización de los créditos; limitación en la asignación de liquidez; deudas por cartas de crédito vencidas y no pagadas, así como deficiencias en el proceso de contratación.”[2]

Vale la pena destacar que en estas afectaciones financieras continuaron incidiendo los impagos de la deuda de corto plazo –fundamentalmente cartas de crédito vencidas y no pagadas-, ya que si bien se informó que se habían efectuado pagos de adeudos por 2 306 millones de dólares, los mismos no cubrieron todas las necesidades, ya que solo se alcanzó a asegurar “…el reordenamiento de deudas de los años anteriores, los créditos gubernamentales, suministradores de alimentos, aseo, envases, la zafra azucarera y los que garantizan nuevos embarques de mercancías…”[3]

Sobre estos temas es necesario tener presente que los créditos corrientes –mayormente a pagar en un año- y que son los que aseguran el abastecimiento de alimentos y combustibles importados, así como materias primas de todo tipo, no es posible renegociarlos y posponer su liquidación como ocurre con los adeudos pactados bilateralmente cuando se trata de créditos a mediano y largo plazo.

A lo anterior se une el impago a un grupo de accionistas extranjeros y proveedores en las empresas mixtas. Sobre esto se ofreció información que ilustra la importancia de atender con urgencia estos asuntos particularmente en el caso de la industria alimentaria, donde se identificó un impago de 543 millones de dólares, de los cuales se llegó a un reordenamiento de 440 millones, paso indispensable para poder iniciar la reactivación de este importante sector.

Desde luego, que no es posible pagar sin dinero, pero para eso la experiencia indica que el país debe marchar a una integración al sistema financiero internacional que permita contar con bancos que contribuyan con la captación de recursos financieros para apoyar la economía y su desarrollo.

En tal sentido, se dio un paso de importancia con el ingreso de Cuba al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) en agosto del pasado año, banca multilateral que tiene entre sus funciones la sostenibilidad de los recursos de sus miembros.

Otro banco como la Corporación Andina de Fomento-Banco de Desarrollo para América Latina (CAF), firmo un acuerdo de cooperación con Cuba en septiembre del 2016 que puede llevar en un futuro a ingresar a esta institución financiera que cuenta con recursos también para impulsar la captación de financiamiento para el desarrollo del país.

Al evaluar los resultados preliminares de la economía durante el 2017 cabe apuntar –en primer lugar- que en días recientes se dio a conocer por la ONEI el capítulo de Cuentas Nacionales del Anuario Estadístico del 2016, en el que aparece que en ese año la economía no decreció un -0,9% como se informó preliminarmente, sino que se obtuvo un modesto incremento de 0,5% en el PIB.

Esta nueva información requerirá también un nuevo análisis de lo ocurrido en el 2016 para identificar qué factores modificaron la cifra de crecimiento alcanzada, pero por el momento, se eleva el crecimiento medio anual 2016-2017 a 1,1%.

Para examinar los resultados económicos fundamentales del 2016 –ya revisados-, del 2017 y las perspectivas del 2018, se cuenta con la siguiente tabla.

Evolución de la economía cubana 2016-2018:



Las cifras de crecimiento del 2017, que ya fueron informadas, cubrieron solamente el 26% del PIB, por lo que cabe suponer un desempeño satisfactorio de los servicios sociales básicos que apoyaron el crecimiento global de 1,6% en el PIB. Adicionalmente apuntaron en sentido positivo el crecimiento logrado en el primer semestre del año (1,1%), las labores de reconstrucción a partir de los negativos efectos del huracán Irma así como el crecimiento alcanzado por el turismo de 4,4% en términos de valor agregado. Finalmente para el 2017 se previó la elevación de los gastos presupuestarios en un 26% para sustituir importaciones y promover exportaciones –por un monto total de 14 287 millones de pesos- así como un aumento de un 49% de los gastos en inversiones, decisiones que deben haber tributado al incremento de la demanda interna y también al crecimiento del PIB sobre esa base.
Sin dudas, el turismo continuó siendo el sector de mayor expansión en el 2017, aunque elevar la eficiencia de su crecimiento sigue siendo un asunto pendiente, ya que si bien los visitantes aumentaron un 16,5%, los ingresos lo hicieron un 10,5%, lo que refleja una disminución del ingreso por turista, que bajó de 760 dólares en el 2016 a 722 en el 2017, a lo que habría que sumar un nivel de ocupación lineal de las habitaciones en los hoteles que se alcanzó un 60,7% en el 2016, última cifra disponible.[4] En este sentido resalta la necesidad de inversiones extra hoteleras, tales como parques de diversiones, cabarets, etc. que permitan incrementar los ingresos a partir de un mayor gasto de los turistas fuera del “todo incluido” y que no resulten excesivamente costosas.
Por otra parte, se mantuvieron deprimidos los niveles de actividad en la industria manufacturera, que se estima que creció solo 0,2%. Particularmente la producción azucarera quedó por debajo del plan de producción de 2 millones 100 mil TM de azúcar crudo, lográndose solo 1 millón 800 mil debido a afectaciones climáticas, aunque la cifra reflejó un crecimiento del 12,5% en relación con el 2016.
Entre los factores negativos para el desempeño económico del 2017 deben anotarse los devastadores efectos del huracán Irma, que cobró la vida de 10 personas y causó daños valorados en 13 000 millones 185 mil pesos, con afectaciones en 179 534 viviendas y cuantiosas pérdidas en el sector agropecuario, todo lo cual afectará el 2018 y años posteriores. Por otro lado, se redujeron un 13% las entregas de petróleo venezolano durante el primer semestre, las cuales fueron compensadas parcialmente con nuevos embarques pactados con Rusia. También la producción nacional de petróleo y gas continuó descendiendo hasta 3 millones 500 mil TM, un 5,1% menos que el período precedente, debido al agotamiento de los pozos.
Las negativas tendencias de otros aspectos de la economía internacional no desaparecieron en el 2017. De tal modo se estima[5] que el valor de las exportaciones solo creció un 8,6%, mientras que el monto de las importaciones alcanzó 10 952 millones de dólares, para un incremento del 6,5%, por lo que el saldo negativo del comercio de bienes llegó a 8 200 millones de dólares, aumentando un 5,9%. De otra parte, el saldo del comercio de servicios se estima en 9 628 millones de dólares, cifra un 2,3% inferior al 2016, donde cabe suponer una reducción de ingresos en la exportación de servicios de fuerza de trabajo calificada, que los ingresos del turismo no alcanzaron a compensar. En resumen, la balanza comercial total –según estos estimados- debió llegar a 1 428 millones, aunque –tal y como se reflejó en una tabla anterior- otros estimados calculan ese saldo en 776 millones.
Adicionalmente hay que anotar que los precios de los productos de exportación se elevaron un 26,1% en el caso del níquel, pero los ingresos totales se vieron afectados por la caída en la producción debido a roturas y mantenimiento en las plantas. Así de un pronóstico de productivo de 54 500 TM, estimados internacionales ubican esa cifra en solo 44 800 TM.
El azúcar crudo por su parte cerró el año a un promedio de 13.60 centavos de USD la libra, inferior en un 13% a la campaña anterior, aun cuando –como se señaló- la producción aumentó ligeramente en relación al 2016.
Del lado de las importaciones, la falta de liquidez ya reportada en el informe de Cabrisas a la ANPP de julio del 2017 causó serias afectaciones prácticamente en todos los sectores de la economía, a lo que se une el incremento de los precios en la mayor parte de los alimentos importados -cuya factura se estima cerró en 1 672 millones de USD- y en el precio promedio del petróleo WTI, que subió un 16,7% hasta 50.56 USD por barril en el año.
Otros indicadores financieros externos muestran que continuó el pago puntual de la deuda oficial renegociada, erogándose 2 306 millones de dólares durante el primer semestre por este concepto, cifra que debe haber sido superior para el total del 2017.
Por su parte la inversión extranjera directa mostró una mejoría este año, ya que al cerrarse el 2016 se anunció que se había llegado a compromisos de inversión por 1 300 millones de dólares desde que fue aprobada la nueva Ley de la Inversión Extranjera en el 2014, en tanto que al cierre del 2017 se informó que “…en lo que va de año se han aprobado negocios con inversión extranjera por un monto total de capital comprometido superior a los 2 mil millones de dólares.”[6]
En el conjunto de las inversiones aprobadas destaca la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), que acumula 1 100 millones de dólares en 31 negocios con capital de 14 países.
En el 2016-2017 los 209 acuerdos de IED en funcionamiento, se generaron ventas por 4 000 millones de dólares, de ellos 1 800 millones en exportaciones, cifras que –no obstante- resultaron inferiores a lo alcanzado en el año precedente debido a las dificultades financieras que debió enfrentar el país.
Finalmente, se dio a conocer una nueva Cartera de Oportunidades de Inversión con 456 proyectos que representan  un potencial de 10 700 millones de dólares de inversión.
En relación al Presupuesto Estatal del 2017, se anunció preliminarmente que el déficit fiscal fue de 10,9%, cifra algo inferior a lo previsto, el cual se financió mediante la suscripción de bonos de deuda pública emitidos por el Ministerio de Finanzas y Precios para obtener la liquidez necesaria del Banco Central de Cuba.
También se conoció que el salario medio se estima llegó a 747 pesos, para un incremento del 0,9%, en tanto que la productividad se calcula aumentó un 2,6%. En ambos casos se ejecutaron cifras inferiores a lo planificado.
En lo relativo a los aspectos sociales y a la aplicación de la política económica prevista, el 2017 también fue un año complejo. (Continuará)
Fuentes:
* Ricardo Cabrisas “Tras tenso 2016 Cuba aspira a crecer un dos por ciento en 2017” Cubadebate, diciembre 27 de 2016 en www.cubadebate.cu

**Estimados del autor basado en Ricardo Cabrisas “Economía cubana crece en primer semestre de 2017, alrededor del 1,1%” Cubadebate, julio 14 del 2017 en www.cubadebate.cu y Economist Intelligence Unit “Country Report Cuba” February 11, 2018.

***Ricardo Cabrisas “Con el esfuerzo de todos somos capaces de asegurar los principales objetivos estratégicos y de desarrollo del país” Granma, diciembre 22 del 2017 y estimados del Economist Intelligence Unit, “Country Report Cuba” February 11, 2018.

Al examinar los resultados macroeconómicos del 2017 con los datos preliminarmente disponibles, se aprecia la positiva influencia de la agricultura, las construcciones, el sector de transporte y comunicaciones -que también crece un 3%- y el turismo –en el que se incrementa un 16,5% en el número de visitantes y un 10,5% los ingresos brutos. Igualmente se destaca el incremento de las inversiones en un 35,6%, aunque solo representan el 9,2% del PIB.

Resulta necesario ahora, detallar otras proporciones económicas y el desempeño de los distintos sectores durante el pasado año. 

[1] Ver “Comportamiento de la economía 2017. Primer semestre” periódico Granma, 15 de julio del 2017, pp. 7 a 9. Los datos para el análisis se tomaron de este informe.

[2] Ibid. p. 7.

[3] Idem.

[4 El índice de ocupación hotelera en el 2016 de dos competidores importantes fue de 80,4% en Cancún y del 78,1% (entre enero y noviembre de 2016) en República Dominicana.

[5] Las cifras estimadas del 2017 provienen del Economist Intelligence Unit “Cuba Country Report” February 11, 2018 en www.eiu.com

[6] Ver “Discurso del ministro del MINCEX en la inauguración de la 35ª Feria Internacional de La Habana” Octubre 30 del 2017 en www.camaracuba.cu

2017: Cuba, eterna carrera de obstáculos

Resumen anual económico.



El récord de turistas extranjeros en Cuba creció en casi medio millón de visitantes, hasta 4,7 millones en 2017. Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

Un crecimiento del PIB cubano de 1,6 por ciento en 2017 mantiene a la economía alejada del nivel exigido por el desarrollo, mientras persisten trabas para acceder a divisas y desde EE.UU. la política de bloqueo envía signos de agravamiento.

Entre los sectores de exportación, el turismo casi constituye un oasis, cuando tienden a disminuir los ingresos por servicios médicos a otros países y los de exportaciones tradicionales. Las inversiones estatales y extranjeras pueden acelerarse con la renegociación de la deuda externa. La actualización del modelo económico y social también introdujo novedades el año pasado en empresas estatales y de los negocios privados, pero después de siete años comienza a percibirse un sentimiento de insatisfacción de la población y de las autoridades por la velocidad de los cambios.

A las insatisfacciones con origen en el sector externo de la economía cubana, comunes desde hace años, se sumaron en 2017 señales más intensas de otros bombillos rojos y, en contraste, la reiteración de planes a los que no faltan dosis de osadía. El programa de transformaciones del modelo económico se debate entre adelantos, promesas, decepciones y francas demoras, a pocos meses de un pronosticado cambio de generaciones en la conducción política del Estado cubano.

Los pasos de avance de la economía, calificados de “discretos” por el ministro de Economía, Ricardo Cabrisas, no traen aún los beneficios esperados de la actualización del modelo económico y social. Pero logran mantener la confianza en una reforma que recibió luz verde formalmente en 2011.

El crecimiento de 1,6 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2017 fue valorado de positivo por algunos economistas cubanos. “Es sin dudas sorprendente y supera con ventaja el crecimiento del 1,1 por ciento del primer semestre de este mismo año”, opinó Juan Triana Cordoví. Al considerar las difíciles condiciones que enfrentó el país el año pasado, este experto valoró que “alcanzar un desempeño positivo es una muy buena noticia”.

Limitaciones financieras, presiones por la deuda, contrariedades con precios en los mercados externos, una aguda sequía, el desastre Irma y el no menos desastroso Trump se colocaron en la carrera de obstáculos que Cuba afrontó en 2017. A juzgar por las previsiones de 2018, las vallas continúan en la pista de carreras.

La “buena noticia” del incremento del PIB en 2017 llegó como oportuno alivio para la conciencia cubana, roída durante más de un año por el informe de que ese indicador había caído 0,9 por ciento en 2016 –este dato, ofrecido por el Ministerio de Economía en diciembre de 2016, lo rectificó el Anuario Estadístico de Cuba tardíamente, un año y un mes después, al publicar que el PIB creció 0,5 por ciento en 2016.

De cualquier manera, el consenso compartido por el gobierno y los economistas es que los actuales ritmos de crecimiento de la economía permanecen distantes del cinco o seis por ciento estimado como necesidad del desarrollo. El PIB alcanzó un crecimiento promedio de 2,3 por ciento de 2011 a 2017, por debajo del 4,4 por ciento que se habían propuesto las autoridades, al aprobar a inicios de ese período los Lineamientos de la nueva política económica. Para el presente año, el plan es crecer dos por ciento.


Con los mayores destrozos económicos por un huracán en varias décadas, el Irma recorrió importantes enclaves del turismo, la industria y la agricultura, y destruyó decenas de miles de viviendas. Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

Récord de Irma

Uno de los traumas de mayor impacto en 2017 sobrevino en septiembre, por el huracán Irma. Considerado uno de los más destructores en la historia meteorológica del Caribe, provocó en Cuba la muerte de 10 personas y las mayores pérdidas económicas achacadas a un ciclón en varias décadas: 13.185 millones de pesos, informó el gobierno (un peso igual al dólar, según la tasa de cambio oficial).

Irma, que castigó a 11 de las 15 provincias del país, se ensañó sobre todo con cinco: Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus, Villa Clara y Matanzas. Recorrió un largo tramo de la costa norte, donde se encuentran los principales destinos cubanos del turismo, importantes zonas industriales y producciones agropecuarias. Dañó cerca de 160.000 viviendas, más de 30.000 con derrumbes totales o parciales, y paralizó todo el sistema eléctrico nacional.

Este desastre, que al menos puso fin a una costosa sequía de varios años, superó los daños del peor momento meteorológico anterior en varias décadas, la suma de los huracanes Gustav, Ike y Paloma, en septiembre de 2008, que causaron pérdidas entre los tres de unos 10.000 millones de pesos.

Menos de dos meses después de Irma, los polos turísticos de la cayería norte cubana reabrieron sus instalaciones, gracias a una operación nacional de reconstrucción y restauración de hoteles, carreteras, puentes y otros accesos y servicios, a tiempo para el inicio de la temporada alta. Pero los costos y consecuencias del huracán en otras áreas de la economía, como la agroindustria azucarera y la agricultura, se sentirán bien entrado el presente año.

Trump contra normalización

Tan permanentes como los huracanes en el Caribe, parecen para Cuba las tormentas políticas y económicas con origen en Estados Unidos. Con una retórica agresiva, el presidente Donald Trump frenó e hizo retroceder en 2017 el proceso de pacificación y normalización de relaciones de EE.UU. con su vecino insular del Caribe, que Barack Obama (2009-2017) había iniciado.


La Administración de Donald Trump ha dado pasos concretos para enfriar o hacer retroceder los pasos iniciados por Barack Obama para normalizar las relaciones con Cuba.Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

Los departamentos de Estado, Comercio y Tesoro del gobierno estadounidense pusieron en vigor, en noviembre, un paquete de medidas para restringir los negocios con un grupo de 180 empresas cubanas y los viajes de estadounidenses a Cuba, que habían experimentado una franca escalada para beneficio de la industria turística de ambos países.

Como consecuencia, se ha vuelto a alejar la hora final del bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU. a Cuba, con más de medio siglo de existencia. Las nuevas medidas las anunció la Casa Blanca pocos días después de informar La Habana que este bloqueo le costó al país 4.305 millones de dólares en el último año –de abril de 2016 a junio de 2O17-, por el encarecimiento de importaciones, el fracaso de inversiones extranjeras y otros enredos comerciales.

Pero, después de Washington comunicar las nuevas restricciones, solo pequeñas aerolíneas de ese país, como Spirit y Alaska Airlines, suspendieron vuelos a Cuba. Las principales, American Airlines, Delta y Jetblue entre otras, anunciaron, por el contrario, planes de ampliar los vuelos comerciales que habían reiniciado en 2016, al amparo del acercamiento favorecido por Obama.


Los cruceros estadounidenses anunciaron que planifican un incremento de viajes a puertos cubanos, a pesar de las presiones del Gobierno de EE.UU. contra los negocios con este país del Caribe.

Tampoco se ha congelado el entusiasmo de las líneas de cruceros de bandera estadounidense. Las compañías Carnival Cruise, Royal Caribbean y Norwegian Cruise reiteraron a fin de año, en La Habana, sus planes de ampliar a 286 los viajes a puertos cubanos hasta 2019, con 455.000 pasajeros, lo que apunta a convertir este país en uno de los principales destinos del crucerismo en el Caribe, como observa el analista José Luis Perelló. Este desarrollo daría una contribución importante al alza que experimenta el turismo en la mayor de las Antillas.

Turismo contra viento y marea

La industria turística cerró 2017 con otro salto, pese a la desaceleración en septiembre y octubre por el impacto de Irma y, en menor medida, por las tormentas políticas de sello estadounidense, que llegaron a niveles grotescos con la historia de supuestos ataques sónicos a diplomáticos de EE.UU. en La Habana.

A Cuba arribaron casi 4,7 millones de visitantes extranjeros, un crecimiento de 16,2 por ciento sobre el año previo, muy superior a los planes de recibir 4,2 millones. El alza, que da continuidad al avance anual de dos dígitos iniciado en 2015 –después del anuncio simultáneo de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, el 17 de diciembre de 2014-, tuvo lugar a pesar de la contracción en 2017 del principal mercado emisor de Cuba, Canadá.

Aunque continúan en el primer lugar con más de un millón de visitantes, las llegadas de canadienses disminuyeron 5,9 por ciento en 2017, caída compensada por el fuerte ascenso de los mercados europeos, entre otros.

La mayor alza se la anotaron los estadounidenses, cuyas visitas se duplicaron hasta cerca de 620.000, para ubicarse en el segundo lugar de las visitas a Cuba. El grueso viajó a este país a bordo de cruceros con base en la Florida y con recorridos por el Caribe, que incluyen los puertos de La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba. De esta manera, evaden la prohibición establecida por Washington de viajar a la nación caribeña en calidad de turistas.

Desagregado el cálculo del PIB por actividades, el turismo encabezó la dinámica de crecimiento en 2017, con un alza de 4,4 por ciento, de acuerdo con el informe anual del ministro de Economía. Le siguen el sector de las comunicaciones y el transporte (3 %), la agricultura (3 %) y la construcción (2,8 %).

José Luis Rodríguez, uno de los economistas que con más rigor examina la evolución de la economía cubana, observa que “los sectores reseñados oficialmente como los de mejor desempeño, representan solo 26 por ciento del PIB”. Tras criticar la insuficiencia de información oficial, Rodríguez calcula que otras actividades, como el comercio y servicios sociales básicos, deben haber influido también positivamente para lograr el 1,6 por ciento de crecimiento de la economía.


En 2017 se mantuvo la baja de exportaciones tradicionales de Cuba, por problemas de producción en casos como el níquel y de precios externos para el azúcar.

Tensiones de las finanzas

Con un fuerte y sostenido flujo de visitantes, el turismo casi es un oasis entre los sectores que aportan moneda dura a la economía cubana. A diferencia de los ingresos de la industria del ocio, que en 2017 treparon 8,1 por ciento hasta 3.318 millones de dólares, a otros rubros principales de exportación les ha ido mal, incluida la exportación de servicios profesionales.

Cabrisas reconoció en diciembre, ante el Parlamento, un incumplimiento en los ingresos por ventas de bienes y servicios al exterior, aunque no dio cifras. Economist Intelligence Unit estima una baja de 8,5 por ciento en el saldo general por exportación de servicios –servicios profesionales más turismo- en 2017 y de 28,6 por ciento de 2014 a 2017.

Es lógico deducir que si los ingresos del turismo han crecido, la reducción general por exportación de servicios obedece a una contracción en las entradas de la fuerza de trabajo calificada. En particular, se encuentran bajo presión los servicios médicos que Cuba brinda a Venezuela por la situación política y económica en ese país. También enfrentan una posible reducción los contratos intergubernamentales de asistencia médica de Cuba a Brasil.

El golpe es sensible, por constituir los servicios profesionales el sostén principal de la balanza comercial cubana, con aportes que llegaron en 2015 a más de 8.000 millones de dólares.


Las producciones de la industria farmacéutica y biotecnológica han introducido un nuevo sello exportador en Cuba. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La exportación de bienes, los tradicionales en primer lugar, encontraron una situación para maldecir: la producción de azúcar aumentó alrededor de 20 por ciento en la zafra pasada, pero los precios bajaron en el mercado mundial. La cotización internacional del níquel, por el contrario, subió moderadamente, pero lo desaprovechó una producción cubana que ha retrocedido en los últimos años. Otro tanto ocurrió con las exportaciones cubanas de derivados del petróleo, afectadas al contraerse en 2017, por segundo año consecutivo, la importación de crudo de Venezuela, debido a la crisis política y las tensiones económicas internas en ese país.

Entretanto, las producciones de la industria farmacéutica y biotecnológica se han mantenido entre las de mayores ingresos en el abanico de exportaciones, con cientos de millones de dólares cada año, y el registro en otros países de medicamentos cubanos de avanzada tecnología y algunos exclusivos.

Deuda renegociada: beneficios y presiones

Las restricciones en la disponibilidad de divisas acusadas por el gobierno cubano se han complicado en lo inmediato por una estrategia del Estado para recuperar credibilidad financiera internacional y reducir esas presiones en el mediano plazo: el reordenamiento de la deuda externa.

Después de la exitosa renegociación de deudas con otros países, Cuba ha tenido que enfrentar obligaciones financieras que incrementan las presiones sobre la caja del Estado. En julio de 2017, Cabrisas informó que el país había desembolsado, en medio año, 2.306 millones de dólares por estos acuerdos de pagos.

Analistas como José Luis Rodríguez estiman montos mucho mayores, derivados del ordenamiento exitoso de deudas vencidas desde hacía años. Valora, por tanto, de “colosal” el esfuerzo que ha implicado para Cuba realizar estas operaciones sin el apoyo del FMI, el Banco Mundial u otros organismos financieros internacionales, y con el agravante de miles de millones de dólares perdidos por el bloqueo económico de EE.UU.

Aun cuando se cumplen los compromisos de pagos renegociados, el gobierno cubano ha reconocido la persistencia de demoras en el cumplimiento de obligaciones en deudas de corto plazo con proveedores. “El incumplimiento de los pagos de cartas de créditos vencidas ha determinado afectaciones a las importaciones, así como dificultades en la utilización de los créditos”, dijo Cabrisas ante los diputados en diciembre. Por esa razón, el país dejó de importar unos 1.500 millones de dólares en el primer semestre, informó en julio el ministro.

Las fallas en el flujo de importaciones han afectado el suministro a producciones industriales y la agricultura,además de visibilizarse en la irregular oferta del comercio minorista. La desaparición, por momentos, de algunos productos se tornó un fenómeno más común de lo habitual en las tiendas en divisas durante 2017.

Pese a tales dolores de cabeza, comienza a atisbarse una reacción que bien puede interpretarse como beneficio incipiente del reordenamiento de relaciones con los acreedores externos: la reanimación de inversiones extranjeras en Cuba.

Inversiones extranjeras: ¿avance o lentitud?

Las inversiones extranjeras directas (IED) en Cuba ganaron alguna velocidad en 2017, a juzgar por las cifras oficiales y pese a continuar distante todavía de las necesidades de la economía.

En la pasada Feria Internacional de La Habana, en noviembre, el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, anunció que durante el año transcurrido desde la anterior edición de esa cita comercial, Cuba había firmado inversiones extranjeras con “un capital comprometido superior a los 2.000 millones de dólares”.


Con 33 negocios firmados con compañías foráneas al comenzar 2018, la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) funciona como punta de lanza en la actual política de inversiones extranjeras. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La diligencia parece aumentar. A 1.346 millones ascendía el capital pactado durante casi tres años previos, desde la aprobación a inicios de 2014 de la Ley 118 de Inversión Extranjera, hasta el cierre de 2016.

Los nuevos proyectos fueron acordados –para su ejecución en varios años- en los sectores de energía renovable, prospección petrolera, construcción, turismo, minería, bancario y en las industrias ligeras, alimentaria y azucarera.

De acuerdo con informes de prensa, existían 209 negocios de inversión extranjera en noviembre. La mitad, 104, son contratos de administración con cadenas hoteleras internacionales; 97, empresas mixtas y solo ocho, proyectos de inversión de capital ciento por ciento extranjero. Estos últimos radican en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), que con 33 proyectos actúa como punta de lanza en la política cubana de desarrollo con capital externo.

A juzgar por informes sobre el Plan de la Economía Nacional en 2017, la entrada de capital extranjero permanece distante todavía de una meta que Cuba ubica entre 2.000 y 2.500 millones de dólares de ejecución por año. El programa de inversiones del país preveía 6,5 por ciento de participación foránea ese año, lo que representa poco más de 500 millones de dólares, según comentarios de la prensa cubana.

Sorprendentemente, a pesar de las limitaciones de capital fresco, Cuba insiste en propósitos de inversiones cada vez más ambiciosos.

Ambiciones inversionistas del Estado

Las inversiones ejecutadas por el Estado cubano crecieron un 34 por ciento en 2017 con objetivos como las fuentes renovables de energía.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El ministro de Economía presentó en diciembre un programa de inversiones del Estado ascendente a 10.800 millones de pesos (o dólares, según la tasa de cambio oficial) en 2017, destinados en primer lugar a los sectores turístico y energético. También a infraestructura hidráulica (trasvases y presas) y capacidades de almacenamiento e industrias disímiles, con avances desde hace unos años.

Ese plan implica un salto de 23 por ciento o de unos 2.000 millones de pesos sobre las inversiones ejecutadas en 2017. ¿Podrá Cuba cumplirlo?

La tendencia reciente le otorga un aval. Aunque en 2017 el país ejecutó solo 90,8 por ciento del Plan Nacional de Inversiones, ya implicó un crecimiento de unos 2.200 millones de pesos (34 %) sobre la ejecución del año anterior (6.500 millones de pesos).

El desafío es tirante, entre otras razones porque todavía la participación extranjera es baja: apenas 5,6 por ciento del valor total de las inversiones que planifica el país en 2018, después de un 2017 en proporción también reducida.

Al parecer, los esfuerzos gubernamentales para acelerar el programa inversionista, en primera instancia con recursos estatales, responden a preocupaciones insistentes de economistas del patio acerca de la baja tasa de inversiones del país. Ese indicador, ligeramente superior al 10 por ciento del PIB todavía en 2017, permanece distante de convenciones del desarrollo que exigen más de 20 por ciento.

Las claves para dinamizar la actividad de inversiones y de la economía en general,dependen en buena medida de un proceso de Actualización del modelo económico, que avanza con más lentitud de la prevista –vox populicompartida por las máximas autoridades.


La solución de la dualidad monetaria y cambiaria está tomando más tiempo del que se propusieron en sus inicios las autoridades.Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Insatisfacciones con la velocidad

“Todos los problemas que hemos enfrentado en la actualización del Modelo son más complejos y más profundos que lo que habíamos pensado inicialmente”, declaró al Parlamento, en diciembre, el Jefe de la Comisión Permanente de Desarrollo e Implementación, Marino Murillo, y admitió que al inicio “pensamos que esto lo podíamos resolver en un periodo de tiempo más corto”.

Como ejemplo, expuso la demora de la dualidad monetaria y cambiaria, una de las trabas más hirientes que afronta la economía cubana, en primer lugar, las empresas estatales.

“Nadie puede calcular, ni el más sabio de los sabios que tengamos nosotros –abundó luego el Presidente Raúl Castro-, el elevado costo que ha significado para el sector estatal la persistencia de la dualidad monetaria y cambiaria”. Reconoció que este mal “favorece la injusta pirámide invertida, donde a mayor responsabilidad se recibe una menor retribución y no todos los ciudadanos aptos se sienten motivados a trabajar legalmente”.

Los aplausos de los diputados tras declarar el mandatario que “este asunto nos ha tomado demasiado tiempo y no puede dilatarse más su solución”, expresan el agotamiento generalizado de la sociedad ante este problema.

En esa sesión parlamentaria, Murillo se comprometió a presentar, a más tardar en este marzo, un informe sobre la marcha de la actualización, así como una proyección estratégica de cómo enfrentar la implementación de los Lineamientos hasta 2021.

Sobre cuatro prioridades mencionadas por Murillo, se esperan definiciones importantes: la dualidad monetaria y cambiaria –dijo que más de 200 personas trabajan en la solución de este problema, con consulta a expertos extranjeros-, el sistema de empresas estatales, el Plan de Desarrollo de Largo Plazo y la inversión extranjera.


El plazo de entrega de tierras en usufructo a productores privados se extendió de 10 a 20 años. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La interrogante pendiente de respuesta es si el país logrará acelerar un proceso de transformaciones que vio pasar el año 2017 con nuevas medidas en áreas sensibles de la economía, pero aún sin los grandes avances o resultados que espera la sociedad.

Novedades de la reforma

Entre las novedades más importantes de 2017, se encuentra la aprobación final y publicación de los documentos programáticos del proceso de cambios, pendientes desde que en abril de 2016 se celebró el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba: los Lineamientos de la Política Económica y Social 2016-2021, la Conceptualización del Modelo Económico y Social y las Bases del Plan Nacional de Desarrollo de Largo Plazo (hasta el 2030).

A fin de año salió a la luz otro paquete de un decreto-ley y tres decretos con intención de ampliar la autonomía de las empresas estatales, un ámbito con transformaciones graduales previas en materia de salarios y otras áreas. Publicadas en diciembre, las nuevas normas legales buscan perfeccionar las corporaciones denominadas organizaciones superiores de dirección empresarial (OSDE) y ampliar la separación de funciones estatales y empresariales, que centralizaban los ministerios en el modelo económico anterior.


El gobierno frenó el otorgamiento de licencias a un grupo de actividades por cuenta propia vinculadas a los mercados agropecuarios, ante las quejas populares por sus altos precios y otras fallas. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

A lo largo del año, las autoridades también adoptaron medidas para ordenar mejor la naciente actividad no estatal, en un esfuerzo más bien baldío por poner techo al alza desmedida de precios de negocios específicos, como los taxis privados, que La Habana identifica como almendrones o boteros.

Atento a la evolución del trabajo por cuenta propia, el gobierno detuvo la aprobación de nuevas licencias para 27 actividades reconocidas por la ley (181 es el total), aunque temporalmente. Y canceló definitivamente el otorgamiento en cinco actividades, tres de ellas vinculadas con el mercado agropecuario, un área de quejas insistentes de los consumidores y la prensa, por la persistencia de altos precios.

A pesar del ajuste, las personas incorporadas al trabajo por cuenta propia aumentaron en 2017 hasta casi 580.000, de acuerdo con reportes divulgados en octubre.

También recibió freno en 2017 la aprobación de nuevas cooperativas no agropecuarias. El gobierno anunció su intención de reordenar esa actividad para eliminar distorsiones de los conceptos originales de este experimento, indisciplinas y hasta problemas de corrupción en algunas de ellas. A la par, estableció límites provinciales para las operaciones de esta forma empresarial no estatal. Al comenzar el nuevo año, deben mantenerse 429 cooperativas, tras la incorporación de cinco vinculadas con la actividad pesquera.


Cuatro prioridades definió Marino Murillo para el proceso de actualización del modelo económico: dualidad monetaria, empresas estatales, inversiones extranjeras y Plan Económico de largo plazo. Foto: Tomada de Cubadebate

Otras medidas ampliaron el máximo de tierra que se puede entregar en usufructo a cooperativas y otros productores agropecuarios y buscan un empleo más eficiente de esos suelos.

Ante la proximidad del informe prometido para el primer trimestre del presente año, han aumentado las tensiones de la población por insatisfacciones con los resultados del proceso de transformaciones. Por su impacto para todo el funcionamiento de la economía –comercio externo e interno; industrias, producciones agropecuarias, turismo, energía, banca y otros servicios; empresas y unidades presupuestadas, sector mayorista y minorista, etc.-, el sueño de la unificación monetaria y cambiaria sintetiza quizás, como pocas otras, la mayor deuda del proceso.

Cuba concluyó 2017, por tanto, sumida entre interrogantes, planes y expectativas más que en el cálculo de ganancias, después de siete años de iniciada oficialmente esta Actualización del modelo económico. Nuevos actores, rasgos y reglas han entrado en escena, sin cambios visibles aún en las capacidades de la economía, en una carrera de obstáculos que amenaza con ser eterna.(2018).