Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 5 de diciembre de 2016

REFORMAS ECONÓMICO FINANCIERAS EN CUBA. REINSERCIÓN AL CAPITALISMO EN UNA ETAPA DE CRISIS

RESUMEN

Ante la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), la desaparición del Consejo de Ayuda Mutua Económica (came), y el florecimiento del neoliberalismo en un mundo globalizado y desregulado económica y financieramente, Cuba país dirigido económicamente por el Estado ha realizado una serie de reformas para concertar su tránsito lento y complicado hacia un nuevo paradigma de desarrollo capitalista que le permita sortear sus problemas internos y la crisis mundial. Estas transformaciones han acelerado su ritmo con la llegada al poder de Raúl Castro y el restablecimiento de relaciones político-diplomáticas con los Estados Unidos de América. A fin de demostrar esta situación, presentamos aspectos generales de Cuba, y analizamos los alcances a corto, mediano y largo plazo de las reformas económicas.

INTRODUCCIÓN


A partir de mediados de los años sesenta del sigloxx, los países capitalistas desarrollados empezaron a presentar dificultades económicas, políticas y sociales, cuestionándose así los cimientos sobre los que habían sido construidos el desarrollo y crecimiento de la posguerra, dirigidos por un Estado Interventor o Benefactor, cuyas metas eran alcanzar el empleo total y suavizar los ciclos económicos. Estas condiciones se expresaron económicamente en la reducción de los márgenes de beneficio, particularmente en el sector agrícola, en la sobreacumulación de capital en los Estados Unidos de América (EUA) y Europa, y la creciente competencia de países de reciente industrialización.
Paralelamente, el otro polo del mundo, el bloque de países socialistas (planificación centralizada) encabezados por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), tras logros económicos y científicos importantes, se enfrentaba a un estancamiento económico prolongado ocasionado por la “esclerosis institucional”,1 el creciente desencanto político interno y externo y, en algunos casos como Cuba, por el aislamiento técnico y el embargo económico impuesto por EUA.
Este fue el contexto adecuado para el florecimiento de ataques y teorías anti-intervencionistas del Estado, especialmente desde el enfoque neoliberal (política del laissez-faire) reforzado con las propuestas de Hayek, destacando ambos la eficacia del libre mercado globalizado (excepto el mercado laboral), de la desregulación monetaria y financiera, e imprimiendo restricciones al rol del Estado para convertirlo en un Estado minimalista, con la firme intención de anular los logros conseguidos por la clase trabajadora y movimientos progresistas: 2 defensa de derechos indígenas, feministas, justicia de género, entre otros. Esto es, la capacidad de acción del Estado se ha visto reducida, obligándolo a replantear tanto las políticas públicas como las transformaciones de las instituciones económicas (Aoki Masahiko, 1995: 330; Sachs y Woo, 1994: 275).
Así, la inversión pública en empresas debía abandonarse dada su ineficiencia, la falta de incentivos por obtener ganancias, al no existir competencia; alta corrupción y carencia de disciplina. Por tanto, la privatización de los activos productivos y financieros era impostergable, y el Estado debía dedicarse a mantener el orden público, pero sobre todo a proteger los derechos de propiedad como elementos básicos del mercado (Coase, 1960: 1-4).
La economía cubana relativamente al margen de este proceso globalizador económico neoliberal, a inicios de los años noventa, después de la caída del muro de Berlín, el fin de la Guerra Fría y, especialmente, ante la disolución del Consejo de Ayuda Mutua Económica (came), a través del cual recibía apoyo económico de la URSS, enfrentó la profundización de problemas económicos estructurales que condujeron al gobierno a iniciar cambios en su política económica, mismos que darían lugar a una lenta, deficiente (en términos de los altos costos sociales), y con traspiés políticos, transición económica e institucional (no concretada aún) hacia un nuevo paradigma de desarrollo capitalista.
El objetivo de este trabajo es estudiar los cambios suscitados en la economía cubana en los últimos años tras el ascenso de Raúl Castro al poder central. La hipótesis que se pretende exponer es como al implementarse actualmente las reformas económicas de mercado, Cuba ha tratado de acelerar la marcha hacia su reinserción al mercado global presentándose como una economía que imprime gran relevancia al control de la inflación, la expansión del microcrédito (instrumento para solventar la pobreza), y la recaudación de impuestos por parte del Estado, como estrategia de desarrollo. Así, la economía cubana se coloca como un posible polo de atracción a inversiones extranjeras y que al convertirla en receptora de capitales orientados a la generación de infraestructura portuaria-comercial e industrial, logre elevar el ingreso y nivel de vida de su población.
Para alcanzar el objetivo y la hipótesis formulados, la metodología de análisis empírico-analítico se dirige a interpretar los efectos causados por las reformas estructurales en los principales sectores económicos, y permitir vislumbrar los impactos de mediano y largo plazo. Por esta razón, el trabajo ha sido organizado en seis apartados: aspectos generales, reforma fiscal; reforma monetaria y financiera, inversión extranjera directa, alcances de las reformas económicas y perspectivas a mediano y largo plazo, y conclusiones.

ASPECTOS GENERALES

A pesar de las sanciones económicas (embargo) impuestas por EUA hace 50 años, y de algunas inconformidades de ciudadanos cubanos, el gobierno del entonces presidente Fidel Castro logró a lo largo de cuatro décadas establecer un “pacto social”, una relación estrecha entre el poder estatal y el conjunto de la población, y un consenso alrededor de un proyecto nacional que hasta ahora en el periodo de Raúl Castro, jefe de Estado y de gobierno y presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, se mantiene vigente siendo la base de su poder político y otorgándole legitimidad. Este consenso social ha estado garantizado por el acceso a la educación: capacitación técnica y superior, el derecho universal a la salud, y la búsqueda permanente de una mínima desocupación de la fuerza de trabajo. En el cuadro 1 se observa que si bien la tasa de desocupación ha ido en aumento de 2006 a la fecha, aún es baja, apenas supera el 3% gracias a la expansión del trabajo por cuenta propia que en 2014 (febrero) alcanzó la cifra de 455 577 personas (Suárez, 2014: 1), y se presenta como una opción consolidada.3



Desde 1959 hasta finales de los años ochenta, etapa en que Cuba recibió apoyo del came, la isla pudo desarrollarse con inversión pública, prioritariamente en infraestructura, instalaciones productivas y tecnificación del sector agrícola, conservando la unidad y disciplina social y sus bases culturales, sin romper los vínculos diplomáticos y comerciales con el mundo socialista y con otras economías como: Canadá, España y América Latina. Este esfuerzo no superó la estructura económica primario-exportadora de Cuba, hasta la fecha sus exportaciones provienen de la extracción de níquel, pesca, producción de azúcar, ron y tabaco.
En los años noventa Cuba vivió una crisis que contrajo su Producto Interno Bruto (pib) 32% entre 1989 y 1993, y sus exportaciones 20.8% en 1998, aumentó la tasa de desempleo 7.5% en 1995 (Cepal, 2000: 578) y enfrentó una falta de divisas. Desde entonces, el desabasto de alimentos se ha convertido en una constante, sobre todo a partir de la promulgación de la Ley Torricelli, United States Code (1992), y la Ley Helms-Burton de 1996, y en los primeros años del siglo xxi por la afectación del comercio con terceros países que decidieron no enfrentar las restricciones impuestas en 2004 y 2006 por la administración Bush en EUA (Lamrani, 2011: 4-7). Asimismo, la primera crisis financiera mundial del siglo xxi y las catástrofes naturales de 2008 (huracanes Gustav e Ike), así como la irregular precipitación pluvial en 2010 han tenido un impacto desastroso en Cuba (viviendas dañadas o destruidas, toneladas de alimentos desechados, infraestructura eléctrica desmantelada, reservas de agua potable desperdiciadas y fallidos cultivos agrícolas) que se conjugaron con aumento en los precios de las materias primas para la industria alimentaria, de las cuales el país es dependiente, y la caída en 50% de los precios internacionales del níquel (sus exportaciones y las de azúcar son el motor económico) ocasionando un deterioro en los términos de intercambio y, por consiguiente, un aumento en el déficit público y la balanza de pagos.
Ante tales circunstancias, desde 2008, el Estado cubano por un lado, ha bloqueado las transferencias financieras hacia el exterior para evitar la fuga de capital, ha renegociado su deuda externa, por un total de 13 600 millones de dólares, con algunos países y pretende llegar a acuerdos con el Club de París4 para reducirla aún más, mejorar su reputación en los mercados financieros internacionales, emitir nuevos títulos de deuda y, de esta manera, ampliar su espectro de financiamiento sujeto internacionalmente al crédito concedido por el Banco Internacional de Inversiones.5 Por otro lado, ha acelerado y profundizado una serie de reformas económicas y financieras, iniciadas en los años noventa del siglo xx, a fin de contar con fuentes externas de financiamiento, incluso en unos años podría acceder a créditos proporcionados por los organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional (fmi) y el Banco Mundial (bm), de los cuales aún no es miembro, compromisos que le pueden obligar a restringir su capacidad de acción, modificar radicalmente los derechos de propiedad6(en 2008 el Decreto-Ley 259 entregó tierras ociosas en usufructo privado), transformar la institucionalidad jurídica y económica, y replantear sus políticas públicas por ascenso de la autonomía de la sociedad civil.
Cuba ha venido alimentando el interés de los inversionistas extranjeros, sea en el sector turismo, el sector productivo: agrícola y manufacturero, en el sector energético o minero, y puede llegar a hacerlo en el sector de microfinanzas y microcréditos aplicando políticas de planeación estratégica para adaptar a la población a los parámetros de medición de eficiencia, productividad y competencia mercantil, e impulsando programas de educación financiera que complemente la apertura del sector económico no estatal de pequeña escala.
A diferencia de otros países latinoamericanos (incluido México), Cuba cuenta con una ventaja competitiva muy significativa para los inversionistas extranjeros, una fuerza de trabajo calificada que puede ser impulsada a adaptarse y actualizarse para asimilar el uso de tecnologías. En los Cuadro 2 and Cuadro 3 podemos apreciar una clara tendencia de la población económicamente activa (pea) a elevar su nivel de estudios, cada vez es mayor el porcentaje de personas con educación media superior (estudios de nivel preparatoria) y superior (estudios universitarios). En el periodo 2006-2013 el total de trabajadores con educación primaria pasaron de 478 100 a 264 500, cifras que representaron el 7 y 3.7%, mientras que los trabajadores con estudios secundarios (nivel técnico) pasaron de 1 346 200 a 1 103 100 (19.64 y 15.54%, respectivamente), y los trabajadores con nivel de educación media superior aumentaron de 2 357 300 a 2 653 400, es decir, 34.4 y 37.38%, respectivamente. En tanto los trabajadores con educación superior que eran 665 700 en 2006 se colocaron por encima del millón (1 065 000) en 2013, lo que significa un salto de 9.7 a 15%, es decir, alcanzaron un crecimiento sustancial. Estas evoluciones en los diferentes niveles educativos de la pea de Cuba se pueden apreciar en los Cuadro 2 and Cuadro 3, donde las cifras negativas indican que quienes tenían un grado educativo menor continúan estudiando para obtener uno más alto.


Los mayores niveles de educación y los cuidados de salud son algunos de los compromisos y necesidades que el Estado socialista cubano ha cumplido a lo largo del tiempo, y lo sigue haciendo a pesar del alto costo que significa contar con una población de adultos mayores de 2 233 465 personas, es decir, el 20% del total de 11 167 325 habitantes. Sin embargo, la reestructuración económica de Cuba ha traído consigo una menor intervención del Estado, sobre todo como promotor del crecimiento limitando su actividad empresarial, y exigiéndole cumplir las necesidades creadas por las nuevas modalidades de propiedad: individual, cooperativa, estatal y extranjeras. Por tanto, las principales reformas económico-financieras al modelo de desarrollo cubano contemplan la apertura comercial y crediticia, reestructuración de las deudas comerciales con otros países, mayor inversión extranjera compensadora de la declinación del sector turístico (de los últimos años) y los desequilibrios de la balanza de pagos, una reforma monetaria y bancaria, y una reforma fiscal que actúen como una nueva locomotora de la economía. Las reformas económico- financieras presentadas en los “Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y de la Revolución” (Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba pcc, 2011: 23-38), consisten en:
1.
Ajuste de gastos del presupuesto en educación, salud, deporte y cultura.
2.
Ajuste del empleo en el sector estatal.
3.
Reorganización del aparato estatal, ministerios y grandes empresas del Estado.
4.
Entrega en usufructo de tierras ociosas.
5.
Separación de las funciones estatales y empresariales.
6.
Incentivos al trabajo por cuenta propia y mayor autonomía empresarial.
7.
Creación de cooperativas no agrícolas.
8.
Autonomía de los gobiernos locales y desarrollos de proyectos propios.
9.
Eliminación de algunas prohibiciones como son la compra-venta de viviendas, automóviles, teléfonos móviles, y otros bienes y servicios.
10.
Reordenamiento del pago de deuda externa.
11.
Creación de Zonas Especiales de Desarrollo.
12.
Actualización de la Política Tributaria.
Como parte de las reformas económico-financieras, la reforma fiscal ocupa un lugar preponderante en cuanto se busca lograr dos objetivos: 1) los propietarios individuales, las cooperativas, y los propietarios extranjeros paguen impuestos, y 2) el Estado tenga los ingresos suficientes para cumplir con sus funciones, y pueda cubrir sus obligaciones financieras.

REFORMA FISCAL


Dotar de más recursos al Estado es la finalidad de haber iniciado una reforma fiscal desde los años noventa del siglo xx. Dicho proceso, con alcances de corto y largo plazo, se ha acentuado en años recientes con la promulgación de la Ley No. 113 del Sistema Tributario publicada en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 53 el 21 de noviembre de 2012, en la que se establecen los tributos, principios, normas y procedimientos generales sobre los cuales se sustenta el Sistema Tributario de la República de Cuba. Esta nueva reglamentación fiscal, por supuesto deroga la Ley No 73 de 1994, el Decreto-Ley 169 de 1997 y otras regulaciones emitidas por el Ministerio de Finanzas y Precios que normaban la actividad tributaria en Cuba.
Ahora, con la nueva Ley del Sistema Tributario los cubanos tienen obligaciones fiscales y deberán pagar un conjunto de 19 impuestos, tres contribuciones y tres tasas. Los “nuevos impuestos a cubrir comprenden los pagos por concepto de ingresos personales”, aplica para cubanos y extranjeros con residencia permanente en el país, por todos los ingresos que generen dentro y fuera de Cuba, al igual se cobrará a cubanos y extranjeros que no tengan residencia permanente en el país, pero generen ingresos en él.
También se ha fijado el pago de impuestos sobre las utilidades, las ventas, un impuesto especial a productos y servicios; sobre la propiedad o posesión de tierras agrícolas; la propiedad de viviendas y solares yermos, por la ociosidad de tierras agrícolas y forestales; sobre el transporte terrestre y aéreo, propiedad o posesión de embarcaciones, sobre transmisión de bienes y herencias, por utilización de fuerza de trabajo, por uso o explotación de playas; por vertimiento aprobado de residuales en cuencas hidrográficas, uso y explotación de bahías; por utilización y explotación de recursos forestales y la fauna silvestre; por el derecho de uso de las aguas terrestres, sobre propaganda comercial, e impuestos aduaneros.
Sin embargo, la Asamblea del Poder Popular contempla que por el momento “las condiciones no están creadas”, y ratifica la no exigencia en el corto plazo del pago de impuestos sobre ingresos personales, sobre salarios, y sobre la propiedad de viviendas. Adicionalmente, se deben cubrir contribuciones a la seguridad social, especial a la seguridad social, y territorial para el desarrollo local.
Esta reforma tributaria significa una completa transformación de la función social del Estado, pone fin al “paternalismo estatal”, y sanciona cualquier agravio sobre la diversidad de ecosistemas, es decir, en este último aspecto hace lo que otros países en desarrollo, o que se han desarrollado en los últimos años como China no han hecho, prevé que los cambios encaminados hacia la apertura comercial, la producción orientada a la exportación, y la entrada de nuevos automotores puede causar en el mediano y largo plazo daños irreversibles al medio ambiente.
La paulatina reinserción de Cuba al capitalismo no sólo exige un giro en la política fiscal, es imprescindible el viraje de las instituciones en general, y en particular se requiere de una serie compleja de reformas monetarias y financieras que impulsen y permitan sentar las bases necesarias para crear un sistema financiero y de pagos acordes a los estándares internacionales. De esta manera, en el mediano plazo, las inversiones extranjeras podrán fluir con cierta celeridad a la isla, ya sea para dirigirse a la apertura de mercados, a la integración de cadenas productivas, a la compra de empresas existentes, a la introducción de nuevas tecnologías, a la producción agrícola, a la subcontratación, o bien dirigirse al ámbito bancario y financiero.

REFORMA MONETARIA Y FINANCIERA

Las reformas monetarias y financieras iniciaron hacia finales de la década de los noventa del siglo xx, es a partir de entonces cuando el sector bancario sufrió modificaciones con el fin de subsanar la falta de financiamiento al sector productivo y generar competencia interbancaria, se estableció un sistema de crédito de dos niveles, y se creó un Banco Central en 1997 (Solorza, 2007: 182-183). Hoy en día, al agilizarse la reinserción de Cuba a la economía global, la modernización de su política monetaria y financiera ha seguido acciones para controlar la inflación y lograr dos objetivos sustanciales: 1) concluir la dualidad monetaria, peso cubano convertible (cuc) y peso cubano (puc), y 2) expandir las microfinanzas y microcréditos.
En torno a la primera tarea, la Resolución 19 de 2014 de la Gaceta Oficial de Cuba del Ministerio de Finanzas y Precios da una serie de indicaciones sobre cómo deberán proceder las entidades estatales cuando la unificación monetaria ocurra. Dicta una norma de contabilidad que establece los elementos para el registro contable del proceso de eliminación del peso convertible en las operaciones financieras entre entidades económicas, así como una metodología para instrumentar la política de precios postcuc. La eliminación de la doble moneda será en el instante en que entre en vigor la tasa unificadora con la que se cotizarán los pesos cubanos, la cual será fijada antes de que uno de ellos desaparezca, tarea que se presume pueda concretarse en el mediano plazo.
Pavel Vidal y Omar Everleny Pérez, economistas cubanos y autoridades en el tema de la reforma monetaria y financiera de su país, afirman que la devaluación (real) de la tasa de cambio oficial del peso cubano es la primera acción que el Banco Central de Cuba (bcc) debe decidir para superar la dualidad monetaria,7 es decir, el bcc debe establecer la tasa unificadora. Sin embargo, con la devaluación de su moneda cambiarán casi todas las proporciones, los precios, y los resultados financieros de las empresas, bancos, otras instituciones y el presupuesto del Estado, por lo cual se presupone que los balances financieros de algunas empresas reportarán deudas en pesos convertibles (cuc) y divisas superiores a sus activos en esas monedas. Estos estudiosos del tema, también indican que un segundo efecto sería un aumento de la tasa de inflación, la cual en los últimos años ha mostrado una tendencia errática, según los datos de la Comisión para América Latina y el Caribe (Cepal) asentados en la gráfica 1, por el incremento en los costos (en pesos convertibles y divisas) expresados en pesos cubanos. Se estima que la propensión de los costos a aumentar sea alta al multiplicarse por una mayor tasa de cambio, y podrían ser transferidos por las empresas a los precios finales de los bienes y servicios que comercializan (Vidal y Pérez, 2013: 13-18).

Gráfica 1. 
Inflación (tasas anuales)
Fuente: Comisión para América Latina y el Caribe (Cepal), Cuentas Nacionales, Variaciones del índice de precios al consumidor: diciembre a diciembre.
En este mismo sentido, siguiendo a Vidal y Pérez, observamos que empresas privadas del sector financiero como son los bancos, en particular el Banco Popular de Ahorro (bpa), Banco de Crédito y Comercio (bandec) y el Banco Metropolitano (bm), sostendrían efectos directos en sus hojas de balance al devaluarse el peso porque reciben depósitos y otorgan créditos en puc y en cuc, y por las relaciones financieras sostenidas con las empresas, especialmente no exportadoras, circunstancias que reducirían su capacidad para pagar sus deudas. Por estas razones, Vidal y Pérez aconsejan tomar medidas preventivas que definan acciones amortiguadoras, y aplicar pruebas de resistencia (stress test) para determinar las vulnerabilidades del sistema bancario a la devaluación (2013: 19-20).
Respecto al segundo objetivo de las reformas monetarias y financieras, es necesario advertir que las microfinanzas constituyen un sistema de instituciones no bancarias que comprenden desde prestamistas individuales hasta instituciones formales como pequeños bancos locales, uniones de crédito, cooperativas financieras, bancos públicos y fondos de capitales de empresas sociales dedicadas a la apertura de microcréditos: préstamos pequeños, utilizados por personas pobres en actividades económicas generadoras de ingresos ( Bateman y Chang, 2012: 14), y proporcionar servicios financieros a cuentapropistas,8 microempresas privadas, incrementar las facilidades crediticias a los trabajadores agrícolas privados, creación de cooperativas urbanas, y en general a proporcionar microcréditos a personas en situación de pobreza.
Según Bateman y Chang, en las economías en desarrollo y en transición, las microfinanzas han incrementado su posicionamiento al ser consideradas una de las vías más importantes para reducir la pobreza. No obstante, para estos autores, el modelo de microfinanzas en el corto plazo puede generar algunos resultados positivos para unos cuantos pequeños empresarios pobres, pero en el largo plazo esto es debatible porque su empoderamiento puede obstaculizar tanto el desarrollo económico sustentable del país, como el desarrollo social, y así también la reducción de la pobreza ( Bateman y Chang, 2012: 1). Además, en términos estrictamente económicos las microfinanzas al proponer la creación de microempresas locales que no son capaces de alcanzar la escala mínima de eficiencia para ser competitivas, por ignorar la importancia de las economías de escala, el uso y la generación de tecnología que a largo plazo haga sostenible a la economía doméstica imposibilitan o en el mejor de los casos retrasan la industrialización, profundizan los desequilibrios, y simplemente redistribuyen la pobreza.
En Cuba, difícilmente podrán verse en el corto plazo resultados positivos tras el otorgamiento de microcréditos a cuentapropistas hombres o mujeres, debido a que el nuevo marco regulatorio no permite aún la creación de pequeñas y medianas empresas (PyMES) que sí están señaladas en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y de la Revolución. Aún cuando, la expansión de las microfinanzas y los microcréditos trastoca la “cultura crediticia” de la economía cubana en la que las empresas estatales se encargaron del otorgamiento de créditos durante medio siglo (hasta el 2007 concentraban el 70% del crédito, las cooperativas agropecuarias controlaban el 28.5%, y los campesinos privados sólo recibían el 1.5%), el Estado a través de las transformaciones económico-financieras promueve la creación de microfinancieras y microcréditos 9 prestadoras de servicios y productos financieros a las micro y pequeñas empresas (propietarios y empleados), y autoriza a los bancos estatales otorgar créditos personales para la reparación y construcción de viviendas. A su vez, el Estado deja abierta la expectativa a una futura expansión del crédito para bienes de consumo, compra de viviendas y de autos, mostrando su aceptación a la existencia de relaciones mercantiles entre microempresas privadas, cuentapropistas y hogares con bancos estatales, adelantando una posible absorción de impagos por él mismo, lo cual socializaría las deudas.
Debido a la poca presencia de microfinancieras especializadas en Cuba, el Banco Central (bcc) y tres bancos estatales son los principales encargados de realizar dichas actividades de microfinanzas: Banco Popular de Ahorro (bpa) y Banco Metropolitano (bm) atienden a los clientes de La Habana, mientras que el Banco de Desarrollo (bandes) da servicio a los clientes del resto del país. Por tanto, las instituciones bancarias estatales dan respuesta a los nuevos créditos y servicios financieros de acuerdo a lo establecido en la Gaceta Oficial 40 del año 2011: no hay un límite máximo para los montos de los créditos, garantías superiores al 80% del monto prestado que sea mayor a 5 mil cuc, y tasas de interés, para personas jurídicas y naturales, fijadas sumando un margen aprobado por el bcc entre 0.25 y 2.5% a las tasas de interés vigentes en los depósitos a plazo fijo en pesos cubanos, 4% para el plazo de un año, y 6.5% para depósitos a cinco años. Esto es, las tasas de interés oscilan entre 4.25 y 9.0% como puede apreciarse en los Cuadro 4 and Cuadro 5.
Cuadro 4.
Tasa de interés 2011-2014 Personas jurídicas
Plazo (meses)

MonedaA la vista136122436
CUC1.752.252.252.252.502.753.25
USD1.752.002.102.152.502.753.25
Fuente: Banco Central de Cuba (bcc), Tasas de Interés, http://www.bc.gob.cu/Espanol/tasas_interes.asp
Cuadro 5.
Tasa de interés 2011-2014 Personas naturales
Plazo (meses)

MonedaA la vista361224366072
CUC0.501.502.002.503.004.004.25
USD0.250.500.751.001.251.751.90
CUP0.502.002.504.005.006.006.507.00
Fuente: Banco Central de Cuba (bcc), Tasas de Interés, http://www.bc.gob.cu/Espanol/tasas_interes.asp
De acuerdo al bcc (www.bc.gov.cu, 2011: 1) los márgenes aprobados dependen del propósito del crédito y tienen un rango dentro del cual pueden moverse los bancos de acuerdo con los análisis de riesgo realizados para cada cliente, y son los siguientes:
1.
Capital de trabajo o inversión hasta un año (1% 0.5%)
2.
Capital de trabajo o inversión superiores a un año (1.5% 1%)
3.
Compra de materiales de construcción o pago del servicio de mano de obra (0.2%)
4.
Bienes duraderos y para el consumo (2% 1%)
5.
Recargo por mora no puede exceder (4%)
A lo anterior se agrega que las microfinancieras, para prestar sus servicios, deberán exigir a los solicitantes de crédito la entrega de un proyecto productivo o comercial evaluado, especificando la factibilidad del negocio y las garantías (objeto de embargo ante incumplimientos reiterados del contrato de crédito) que pueden consistir en depósitos bancarios del solicitante o terceros, bienes muebles (prendas), hipotecas de viviendas ubicadas en zonas de descanso o veraneo, terrenos yermos, y otras entre las que no puede estar el inmueble-vivienda permanente del deudor. Desde el 2011 (año de aprobación) las microfinancieras han experimentado en Cuba un proceso de aprendizaje institucional, cambios regulatorios y modernizaciones incrementales del marco legal que consolidan las garantías a futuro del sector. Asimismo, las microfinancieras, desde su creación, han estimulado el crecimiento de los negocios privados, sean individuales o incipientes cadenas privadas de servicios y productos, especialmente en la capital del país. Al mismo tiempo, han elevado el nivel de concentración de este sector, y complejizado los servicios generados por el sector financiero privado ( Triana, 2013: 2).
En Cuba, las microfinancieras cuentan con mercados tradicionales, nuevos mercados, y segmentos de mercados de crédito en expansión. De reciente creación, el mercado inmobiliario reportó en 2012 más de 45 mil casas vendidas, cuyos precios van desde 5 mil hasta medio millón de cuc. La venta de automóviles usados y nuevos, autorizados por la Gaceta Oficial 46 (31 de diciembre de 2011, entró en vigor el 3 de enero de 2014), mantiene una gran dinámica con alta tasa de retorno en el rubro de autos utilizados como “taxis”, no siendo así en el de ventas minoristas de vehículos de uso particular que alcanzan precios inaccesibles debido a los bajos salarios. Además, las regulaciones no permiten a los cubanos importar vehículos, ya que sólo a las personas jurídicas cubanas se les autoriza la importación de vehículos de motor, carrocerías y motores, previa aprobación del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y las representaciones de las misiones diplomáticas, oficinas consulares y organismos internacionales acreditados en la isla que sí están autorizados a importar cualquier tipo de vehículo automotor y autopartes.
Otro sector productivo bastión de la economía cubana y amplio receptor de créditos es el agrícola, el cual, desde antes de la publicación de la Gaceta Oficial 40 (21 de noviembre de 2011) había sido beneficiado con un mayor número de créditos otorgados a productores agrícolas y ganaderos privados a quienes se les habían entregado tierras en usufructo en el 2008. En el sector agrícola, los préstamos se canalizan a la adquisición de capital de trabajo en el periodo de siembra y recolección de cultivos, compra y atención de ganado, y compra de insumos e inversiones en instalaciones. También la decisión gubernamental de crear un sector cooperativo no agrícola contribuirá a hacer más denso el tejido de nuevos negocios, aún cuando en número se encuentra limitado a 220 cooperativas no agrícolas de las que se han formado 126 que se distribuyen de la siguiente manera: 110 mercados agropecuarios, cinco cooperativas de transporte y 11 cooperativas para la construcción y reparación de viviendas (Triana, 2013: 3).
Antes de las reformas financieras el capital de los negocios privados provenía de los ahorros de los emprendedores, de las remesas desde el exterior y de los recursos incorporados por la vía de las finanzas informales: préstamos de familiares y amigos. La apertura del crédito desde los bancos estatales suma nuevos recursos al sector privado al crear canales financieros institucionalizados, y como estas instituciones crediticias están capacitadas para seleccionar los proyectos de mayor rentabilidad y menor riesgo, se espera alcanzar altos niveles de eficiencia en la asignación de los recursos, la cual se pretende mejorar conforme se remonte el atraso en la utilización de tecnología en el sector bancario y financiero, se cree infraestructura de telecomunicaciones, y se amplíe la cultura financiera de la población.
Una vez iniciado el desarrollo de las instituciones financieras (microfinancieras) se han procesado más de 4 mil solicitudes de crédito en el país, la provincia de La Habana ha reportado 1 235 en 2012 y 1 812 en 2013, y se han aprobado 933 y 1 105 microcréditos, en los mismos años, por un valor total superior a 6 millones de cuc, cuyo destino prioritario ha sido el financiamiento para materiales de construcción.
Estas transformaciones financieras combinan nuevos elementos y características influyentes en el aumento de la demanda de los servicios y productos de las microfinanzas, el primero ha sido el microcrédito que ha alcanzado un crecimiento importante y puede consolidarse en el corto plazo dada su participación en la formación de pequeñas y medianas empresas, y en el crecimiento del trabajo por cuenta propia, esto es, las microfinancieras y el microcrédito tendrán mayor participación en la economía cubana en cuanto su propagación logre tener un impacto real en el desempeño micro y macroeconómico.
La reforma fiscal, monetaria-financiera y el nivel educativo de la población, sumados a otros elementos institucionales de carácter económico, político y social de los ámbitos interno e internacional (restablecimiento de relaciones políticas con EUA), conforman un modelo proactivo de desarrollo económico en Cuba, a través del cual se trata de alimentar el crecimiento económico (obviamente con generación de empleos), la estabilidad monetaria y financiera, y la atracción de inversión extranjera.

INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA


La liberalización comercial de Cuba inició en los años ochenta del siglo pasado al aprobar el gobierno el Decreto-Ley 50 en que se permitió la entrada de inversión extranjera directa a fin de elevar las exportaciones y alentar la introducción de tecnología moderna a ramas seleccionadas de la economía nacional. En los años 1995 y 1996 este impulso que había atraído 563 400 millones de cuc a la isla sufrió un retroceso con la promulgación del Decreto-Ley 77 que estableció la admisión selectiva y restrictiva de inversiones extranjeras en sectores económicos como: industria básica (energía, minería y cemento), turismo, construcción, industria ligera y agricultura (Solorza, 2007: 183). En el periodo 1997-2010 la inversión extranjera mostró poco interés por fluir hacia Cuba, en 1998 ascendió a 442 millones de cuc, y en el año 2010 llegó a 448.1 millones de cuc, no consiguiendo compensar el saldo negativo crónico de la cuenta corriente de la balanza de pagos. Actualmente, la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba aprueba una nueva Ley de Inversión Extranjera, Ley No. 118 (abril de 2014) para atraer capitales foráneos y complementar a las más de 300 reformas económico-financieras por parte del Partido Comunista de Cuba (pcc). Así, se trata de cubrir las necesidades que conduzcan a la isla hacia el crecimiento y desarrollo, como lo ha hecho China, sin ceder el control político centralizado para reanimar su economía, ensanchar su mercado interno, impulsar la producción de bienes exportables y actualizar su modelo estatista.
La Asamblea Nacional del Poder Popular en Ley No. 118 de Inversión Extranjera establece un régimen de facilidades, garantías y seguridad jurídica a los inversionistas que propicien la atracción y el aprovechamiento de capital extranjero. Asimismo, señala como destino de la inversión extranjera la diversificación y ampliación de los mercados de exportación, el acceso a tecnologías avanzadas, la sustitución de importaciones, prioritariamente alimentos (está incluida la agricultura y se busca dejar de gastar 2 mil millones de dólares en importación de alimentos), industria azucarera, níquel, infraestructura y construcción, petróleo, turismo, creación de nuevas fuentes de empleo, captación de métodos gerenciales y su vinculación con el desarrollo de encadenamientos productivos y cambio de la matriz energética del país mediante el aprovechamiento de fuentes renovables de energía con la finalidad de preservar los ecosistemas y no dañar el medio ambiente. Esto quiere decir que la inversión extranjera tienen permitido participar en todos los sectores de la economía, excepto en salud, educación e instituciones armadas (Presidencia del Consejo de Estado de la República de Cuba, 2014: 2-3).
De esta manera, Cuba actualiza su política de inversión extranjera estimulándola a partir de autorizar la creación de empresas mixtas (sociedades anónimas de participación nacional y extranjera) y empresas de capital totalmente extranjero (sociedades anónimas de capital extranjero sin la concurrencia de inversionistas nacionales o personas naturales), y fomentar su participación en las Zonas Especiales de Desarrollo Sostenible: zonas de concentración industrial de punta basadas en la innovación tecnológica con vistas a la exportación, y articuladas con la economía interna. Según el vicepresidente del Consejo de Ministros, el país necesita captar capital para desarrollar y dinamizar su economía, sostiene que se requieren entre 2 mil y 2 500 millones de dólares anuales para que el pib crezca entre 5 y 7%¸ por lo cual demanda una tasa de inversión anual de 20%.
La Ley No. 118 de Inversión Extranjera es un instrumento estratégico que ofrece protección y seguridad jurídica, y garantiza que las inversiones no podrán ser expropiadas “salvo por motivos de utilidad pública o interés social previamente declarados por el Consejo de Ministros”, pueden ser vendidas, y “se concede repatriar las ganancias” (Presidencia del Consejo de Estado de la República de Cuba, 2014: 3-7). Esta norma incluye un régimen especial tributario que contempla la “exención de impuestos sobre los ingresos personales y de los impuestos aduaneros por la importación de equipos y maquinaria a los inversionistas extranjeros” socios en empresas mixtas o partes en contratos de asociación económica internacional. También “se les exime del pago de impuestos sobre utilidades por un periodo de ocho años, plazo que el gobierno puede extender”. Adicionalmente y de forma excepcional, se permite a inversionistas extranjeros ser parte de fórmulas de gestión no estatal, concretamente cooperativas¸ aunque el Estado tendrá una función de control para evitar la concentración de la propiedad. Esta nueva Ley que deroga a la Ley No. 77, al Decreto-Ley No. 165 de Las Zonas Francas y Parques Industriales (3 de junio de 1996) y a los acuerdos No. 5279 (18 de octubre de 2004), No. 5290 (11 de noviembre de 2004), y No. 6365 (9 de junio de 2008), “no impide la inversión en el país de emigrados cubanos”, pero en relación a la contratación de trabajadores locales mantiene que se siga realizando a través de una agencia empleadora estatal buscando alcanzar salarios medios superiores a los 20 dólares mensuales (promedio actual).

ALCANCES DE LAS REFORMAS ECONÓMICAS Y PERSPECTIVAS A MEDIANO Y LARGO PLAZO

En términos globales, podemos decir que en el corto plazo las reformas económicas instrumentadas en Cuba no han obtenido impactos de trascendencia positiva. La economía cubana enfrenta una problemática estructural expresada en las bajas tasas de productividad de sus empresas estatales y de crecimiento de su pib, como se muestra en la gráfica 2, debido a un menor dinamismo de los sectores agrícola, industrial y de servicios básicos, entre ellos, la construcción y el transporte.

Gráfica 2. 
Producto Interno Bruto (tasas anuales de variación)
* Comisión para América Latina y el Caribe (Cepal), Dato proyectado.
Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas e Información (onei), Cuentas Nacionales, del Anuario Estadístico 2010 y 2012, Cuba.
Cuba mantiene una elevada expansión y dependencia manifiesta de la generación de servicios profesionales, razón por la cual ha buscado, durante algún tiempo, contrarrestar con la exportación de servicios de salud y medicamentos; el desequilibrio de su balanza de pagos ocasionado por: altos niveles de importación, estancamiento de la producción de níquel, menor entrada de recursos por concepto de turismo (véase cuadro 6), venta de mariscos y cítricos, y deterioro de la producción azucarera (véase cuadro 7).




Las reformas económicas, no han considerado la vulnerabilidad de la isla ante los fenómenos naturales potenciados destructivamente por el cambio climático, por tanto, Cuba se ha visto en la imperiosa necesidad de subsistir a las catástrofes naturales y la crisis global de 2008 recurriendo a la retención de pagos al exterior, lo que ha implicado un incremento de su deuda externa respecto a sus exportaciones, y en un mayor gasto del gobierno reflejado en un aumento del déficit presupuestal como porcentaje del pib, el que si bien no es considerable, como puede apreciarse en la gráfica 3, en el mediano plazo podría continuar en ascenso de no aumentar los ingresos provenientes de una mayor actividad económica interna y exportadora, ampliarse los montos de inversión y financiamiento, e incrementarse la productividad y base tributaria por creación de empresas y empleos (no plantillas infladas y subempleo) con salarios superiores al promedio actual de 20 dólares mensuales, y considerar el complicado panorama demográfico: 20% de la población sobrepasa la edad de 60 años, la tasa de natalidad es baja y la migración anual está por encima de 35 mil personas.

Gráfica 3. 
Déficit presupuestal (Porcentaje del pib)
Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas e Información (onei), Finanzas, del Anuario Estadístico 2010 y 2012, Cuba.
El análisis de los principales indicadores económicos y las condiciones generales prevalecientes en Cuba nos lleva a comprender la estrategia del Estado por “modernizar o actualizar su modelo de crecimiento y desarrollo” enfatizando en la apertura a la inversión extranjera a gran escala. En este contexto se asientan la exploración petrolera en aguas profundas por parte de compañías extranjeras (la venezolana Pdvsa, la rusa Zarubezhneft, la española Repsol-YPF), en la región noreste de la isla, a unos 320 kilómetros en la costa norte desde La Habana hasta Villa Clara, existen sedimentos que presentan características similares a los de las comarcas que forman los grandes yacimientos del sur de EUA, México, Medio Oriente, Venezuela, y en esta misma zona del país se encuentra la construcción de Puerto Mariel que a largo plazo se pretende cuente con capacidad para mover entre 80 mil y un millón de contenedores al año, abarate el transporte marítimo hacia América y Europa, y se cree la Zona Franca Industrial y Comercial Mariel. Este complejo portuario es el más grande proyecto de infraestructura en la historia de Cuba, abre la posibilidad de que el país, dada su situación geográfica (ubicado en la Cuenca del Caribe), se convierta en el largo plazo, en un punto de embarque y reembarque de mercancías dirigidas a otros países. En Puerto Mariel podrán atracar los grandes buques Postpanamax, transportadores de más de 12 mil contenedores que habrán cruzado antes el Canal de Panamá. La inversión para la realización de este proyecto, hasta ahora, ha provenido del gobierno de Brasil, que ha financiado el 75% de las obras (600 millones de dólares), segundo socio comercial de Cuba en América Latina después del gobierno de Venezuela.
Los resultados más sobresalientes a corto plazo de las más de 300 reformas económico-financieras emprendidas en Cuba son la concesión de 2 mil microcréditos entre los años 2012 y 2013, la expansión de las microfinanzas y trabajo por cuenta propia, y los avances de 45 km2 de un total esperado de 400 km2 en la construcción de Puerto Mariel, y de 16 km de una doble línea férrea que corre de La Habana (calle 100 y Boyeros) a Puerto Mariel.
En Cuba, las expectativas de mediano y largo plazo en torno a obtener grandes alcances producto de las reformas económicas (reformas estructurales) son de consideración. Se espera que el gobierno concluya el proceso de unificación monetaria, se logren concordar las propuestas de inversión en diversos sectores por parte de grandes empresas de países de América Latina como Brasil, México, Argentina, Chile y República Dominicana reportadas por la Oficina de la Zona Especial de Desarrollo (zed), sea un hecho la implementación de pequeñas y medianas empresas que utilicen tecnologías de punta con vías a crear cadenas productivas, concluya la construcción de Puerto Mariel y su Zona Franca Industrial y Comercial, y EUA decidan derogar el bloqueo comercial, económico y financiero. De concretarse estos proyectos, las alternativas de empleo aumentarían diametralmente (tan sólo en Puerto Mariel y su Zona Franca se esperan crear alrededor de 30 mil empleos), como también incrementaría el ingreso y mejoraría el nivel de vida de la población cubana.

CONCLUSIONES

En Cuba, el pacto social construido por el gobierno de Fidel Castro, relación estrecha entre gobierno y población, permanece y aún constituye, a pesar de los ajustes presupuestales en los rubros de servicios y creación de empleos, un fuerte compromiso estatal de proporcionar educación, salud y mantener bajos los niveles de desempleo. Sin embargo, esta relación Estado-sociedad otorga certidumbre a la implementación de un conjunto de reformas económicas, jurídicas, monetarias y financieras dirigidas por el Estado desde la década de los años noventa del siglo pasado, cuando la economía cubana empezó a enfrentar la profundización de problemas estructurales, reflejadas en la caída de su pib, que la obligaron a tomar decisiones orientadas a realizar cambios en su política económica. Esta situación ha dado origen a una lenta y compleja transición económica e institucional que posiblemente en el largo plazo cristalice en una reinserción plena al mundo globalizado.
En tanto las presiones económicas externas, recrudecimiento del embargo comercial económico y financiero por parte de EUA, pago de deuda externa, exclusión de apoyos económicos internacionales; obligan a Cuba, economía dedicada históricamente a la explotación, cultivo y exportación de productos primarios y bebidas como: el níquel, producción de azúcar, productos pesqueros, tabaco y ron; a ajustar constantemente sus niveles de crecimiento y de vida de la población dada la exposición continua a un deterioro de los términos de intercambio, el gobierno de Raúl Castro tiende a adoptar lineamientos de política económica y social compatibles con la separación de las funciones estatales y empresariales, la reorganización del Estado, la creación de zonas especiales de desarrollo, las reformas monetarias y financieras, incentivar la inversión extranjera, y particularmente la compra-venta de terrenos y viviendas que implican la existencia de derechos de propiedad privada.
En consecuencia, la reforma fiscal más reciente (2012), incorpora el cobro de impuestos sobre ingresos personales, utilidades, transmisión de bienes, herencias, y a la propiedad privada de terrenos y viviendas, sin embargo, a la inversión extranjera directa la exime del pago de impuestos sobre utilidades, ingresos personales, y le permite repatriar las ganancias. La reforma monetaria y financiera ha sido enfocada a controlar la inflación, terminar con la dualidad monetaria: peso cubano convertible (cuc) y peso cubano (puc), y crear una vasta red de microfinanzas en el país para a través del microcrédito impulsar el trabajo de cuentapropistas y disminuir los altos niveles de pobreza.
Es indispensable que el gobierno cubano compatibilice las políticas económicas de crecimiento y desarrollo interno con las reformas económicas, políticas, fiscales, monetarias y financieras. En conjunto, las transformaciones económicas y sociales deben estar correlacionadas con la absorción y el destino sectorial de las inversiones extranjeras, de manera que éstas sean estables y participativas en los sectores de la producción y colaboren en la generación de cadenas productivas. Asimismo, el gobierno debe controlar la expansión del microcrédito para reducir el riesgo de impagos y el aumento de la pobreza. En general, es necesario evitar las divergencias entre los planes económicos de corto y largo plazo antes de seguir avanzando en el proceso de apertura y reinserción de Cuba a la economía global.

BIBLIOGRAFÍA

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    • Salim Lamrani
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    • Editions Estrella, Paris (2011)
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    • Sachs, Jeffrey and Wing Thye Woo (1994), “Experiences in Transition to a Market Economy”, in Journal of Comparative Economics, Massachusetts, Harvard University, vol. 18, núm. 3, June, pp. 271-275.
    • Solorza, 2007
    • Solorza Luna, Marcia Luz (2007), “La economía cubana en la globalización mundial: ¿transición con rumbo?”, Problemas del Desarrollo, vol. 38, núm. 151, México, unam-iiec, octubre-diciembre, pp. 177-196.
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    • Triana Cordoví, Juan (2013). “Microfinanzas y microcréditos en Cuba”, en Desde la Isla, núm. 18, 23 de julio de 2013 (Consultado el 20 de agosto de 2014), disponible en <www.DESDELAISLA.ORG>.
  1. Further reading

    • Kaufman, 1996
    • Kaufman, Susan (1996), “Ley Helms Burton y el Embargo Estadounidense contra Cuba”, consultado el 15 de junio de 2014, disponible en: <codex.colmex.mx:8991/exlibris/aleph/a18_1/apache_media/NVIURRSN5BIM86C6HF4E2SPKFYYI6S.pdf>.
1
Facultad de Economía de la unam, México
1
El término “esclerosis institucional” se refiere a la rigidez en el desarrollo económico, político y social generada por las instituciones, en este caso públicas, creada para garantizar ventajas políticas y económicas a ciertos grupos.
2
Están relacionados con la lucha por las libertades individuales, son movimientos de actividad colectiva cuyas demandas social-democráticas implican, en muchos casos, cambios radicales.
3
Del total de personas autorizadas a ejercer el trabajo por cuenta propia, el 68% no tenía vínculo laboral anterior, 18% eran además trabajadores asalariados y 14% jubilados.
4
En los últimos tres años Cuba ha estado reestructurando y cumpliendo sus compromisos de deuda con China, Japón, México y Rusia, y ha logrado recortes sustanciales a través de presentar planes de pago que puede cumplir. También está buscando un acuerdo con el Club de París (19 acreedores: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, EUA, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, Rusia, Suecia y Suiza).
5
Este banco fue creado en 1970 por el came, y sus miembros son: Bulgaria, Rumania, Mongolia, Vietnam, República Checa y Rusia.
6
El combate a la propiedad estatal por parte del mainstream se desplegó argumentando que la ausencia de propiedad privada en los países socialistas como Cuba elimina la motivación individual para mantener la eficiencia y mejorar la productividad.
7
Esto es porque ellos parten de observar una sobrevaluación del peso cubano.
8
En Cuba existen 181 actividades económicas privadas autorizadas por el Estado, en ellas participan hombres y mujeres que organizan negocios privados apoyados por sus familias. Ejemplos: carnicerías, zapaterías, venta de artesanías, etcétera. Es importante mencionar que sean negocios establecidos o se realicen en “tianguis”, pagan impuestos, licencias y seguridad social (ahorro para el retiro).
9
Entre los servicios financieros que ofrecen encontramos: microcréditos, micro-ahorros, micro-seguros de vida y salud, transferencias de dinero, recepción de remesas, préstamos grupales y solidarios, exigencia de ahorro (requisito) pre-préstamo, micro-leasing, y modernos sistemas e instrumentos de pago. Los microcréditos son créditos de pequeña cuantía, entre 100 y 1 000 dólares, concedidos principalmente a mujeres micro-emprendedoras.

¿Qué hay detrás de la 'guerra' contra el dinero en efectivo?

Por Marco Antonio Moreno

Mientras muchos expertos han declarado la guerra al dinero en efectivo, alegando que es utilizado por terroristas y criminales para violar la ley, varios estudios han conseguido comprobar que esta hipótesis tiene más de una sombra.

La semana pasada, el exsecretario del Tesoro de EEUU, Lawrence Summers, publicó un artículo en el que aseguraba que Washington tendría que dejar de emitir billetes de 100 dólares, a pesar de que, recientemente, una medida similar con la rupia provocó el caos en la India. Esta propuesta se suma a la opinión del economista también estadounidense Kenneth Rogoff, que en su libro 'The curse of cash' sostiene que los billetes de alto valor nominal como los de 100 dólares y 500 euros se utilizan en el tráfico de drogas, trata de personas, extorsiones y prácticas corruptas. Sin embargo, hay otros estudios que demuestran que esta crítica al dinero en efectivo poco tiene que ver con la realidad.

Estas investigaciones probaron que en los países en los que circulan billetes con un alto nominal se registran menores índices de criminalidad. Por ejemplo Suiza, con su billete de 1.000 francos —equivalente a 1.000 dólares—, cuenta con el índice de crimen organizado más bajo del mundo, según los datos presentados por el informe del Foro Económico Mundial. En este mismo grupo también pueden incluirse países como Singapur, Japón y los Emiratos Árabes Unidos, que disponen de billetes de mucho valor pero que tienen bajos índices de criminalidad. Al mismo tiempo, el crimen organizado, la corrupción y la evasión fiscal florecen en países como Brasil, Nigeria o Sudáfrica, cuyos billetes con un valor más elevado apenas alcanzan los 30 dólares.

El 1% de los adultos posee el 51% de la riqueza del mundo; el 10% el 89%; mientras que el 50% inferior sólo tiene el 1%

El 1% superior de los adultos posee el 51% de la riqueza global, mientras que la mitad inferior de los adultos posee sólo el 1%. De hecho, el 10% superior de los adultos posee el 89% de toda la riqueza del mundo! Esta es la nueva cifra para el 2016 calculada por el informe anual de la riqueza global de Credit Suisse. Cada año, Credit Suisse presenta este informe, escrito por el profesor Tony Shorrocks, James Davies y Rodrigo Lluberas, que solían elaborarlo para la ONU. Suelo referirme a él cada año y por lo general es el una de mis notas más populares.
La última vez que traté de los resultados del informe de Credit Suisse, el 1% tenía el 48% de la riqueza global.  Así que, en el último año y medio, la desigualdad global según el informa ha aumentado aún más. La proporción del 1% y 10% superiores de la riqueza mundial se redujo entre 2000 y 2007: por ejemplo, la proporción del percentil superior se redujo del 50% al 46%. Sin embargo, la tendencia se invirtió después de la crisis financiera y las proporciones de las partes superiores han vuelto a los niveles observados a comienzos del siglo.
Los investigadores de Credit Suisse estiman que estos cambios reflejan principalmente la importancia relativa de los activos financieros de los hogares, que han aumentado en valor desde 2008, haciendo crecer la riqueza de muchos de los países más ricos, y de muchas de las personas más ricas, en todo el mundo. Aunque la proporción de los activos financieros se redujo este año, las partes de los grupos de riqueza superiores continuaron aumentando. En el otro extremo de la pirámide de la riqueza mundial, la mitad inferior de los adultos posee colectivamente menos del 1% de la riqueza total.
La razón principal de esta enorme desigualdad es que hay muchos pobres (en términos de  riqueza) en el mundo. No se necesita mucho para entrar en el top 1% de los poseedores de riqueza. Una vez deducidas las deudas, una persona sólo necesita 3.650 dólares para estar entre la mitad más rica de los ciudadanos del mundo. Sin embargo, se necesitan alrededor de 77.000 dólares para pertenecer al 10% de los dueños de la riqueza mundial y 798.000 dólares para ingresar en el 1% superior. Así que si es dueño de una casa en cualquier ciudad importante en el Norte sin hipoteca, usted es parte del 1% superior. ¿Se siente rico si es así? Lo único que demuestra esto es lo pobre que son la gran mayoría de las personas en el mundo: sin propiedad, sin efectivo y ¡sin acciones y bonos, por supuesto!
La investigación muestra que 3.500 millones de personas - el 73% de todos los adultos en el mundo- poseen bienes e ingresos inferiores a 10.000 dólares en 2016. Otros 900 millones de adultos (19% de la población mundial) están en el abanico de los  10.000 a 100.000 dólares. Los pobres se concentran en la India y África y las naciones más pobres de Asia, con un 73% de ellos en los quintiles inferiores en términos de riqueza. Pero también hay un número significativo de personas que son pobres para los estándares mundiales en América del Norte y Europa, entre ellos un 9% de los norteamericanos, la mayoría con un patrimonio neto negativo, en el quintil inferior mundial y el 34% de los europeos en la mitad inferior mundial. Estas personas no sólo no tienen riquezas, es que están endeudados.
¿Y quienes están cada vez mejor? Bueno, no es indios. La India tiene solo el 3,1% de las personas de “clase media” a nivel mundial (una riqueza de entre 10.000 y 100.000 dólares) y esa proporción prácticamente no ha cambiado. Por el contrario, China cuenta con un enorme 33% de las personas de riqueza media, diez veces la de la India, y esa proporción se ha duplicado desde el año 2000. Lo que esto nos dice es que la expansión económica sin precedentes de China ha sacado a cientos de millones de personas de la pobreza, incluso si la desigualdad de riqueza ha aumentado.
De hecho, el número de millonarios, que se redujo en 2008, mostró una rápida recuperación después de la crisis financiera y ahora es más del doble de su cifra del 2000. En la actualidad hay 32.9 millones de millonarios a nivel mundial, es decir, adultos con más de 1 millón de dólares en propiedades o ahorros después de descontar sus deudas. De hecho, sólo hay 140.000 personas en todo el mundo que tienen más de 50 millones de dólares de riqueza. Y ahora hay más de 2.000 multimillonarios, que son realmente los dueños del mundo.
Suponiendo que no haya cambios en la desigualdad de riqueza mundial, se espera que haya otros 945 multimillonarios más en los próximos cinco años, elevando el número total de multimillonarios a casi 3.000. Más de 300 de los nuevos multimillonarios serán de América del Norte. China, según estos cálculos, sumará más nuevos multimillonarios que toda Europa junta, situando el total de China por encima de 420.
Credit Suisse estima que la riqueza global total es ahora de 334 billones de dólares, o alrededor de cuatro veces el PIB mundial anual. A comienzos de este siglo, hubo al principio un rápido aumento de la riqueza mundial, con un crecimiento más rápido en China, India y otras economías emergentes, lo que representó el 25% del aumento de la riqueza, a pesar de que poseían sólo el 12% de la riqueza mundial en el año 2000. La riqueza mundial se redujo en 2008, pero ha mostrado una lenta tendencia al alza desde entonces, con una tasa significativamente más baja que antes de la crisis financiera. De hecho, la riqueza ha caído en dólares en todas las regiones fuera de América del Norte, Asia-Pacífico y China desde el año 2010. Per cápita por adultos, la riqueza apenas ha crecido y la riqueza media ha caído cada año desde 2010. El adulto promedio es cada vez más pobre.
En los últimos 12 meses, la riqueza mundial ha aumentado un 1,4% y apenas ha podido mantener el ritmo de crecimiento de la población. Como resultado, en el año 2016, la riqueza media por adulto se mantuvo sin cambios por primera vez desde 2008, aproximadamente unos 52.800 dólares. Así que la población mundial en su conjunto no se ha hecho más rica en el último año y medio, pero la desigualdad ha aumentado.
Para más información sobre la desigualdad de riqueza e ingreso y lo que significa, ver mis Ensayos sobre la desigualdad.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2016/11/24/top-1-of-adults-own-51-of-the-worlds-wealth-top-10-own-89-and-bottom-50-own-only-1/
Traducción:
G. Buster

domingo, 4 de diciembre de 2016

Seducidos y traicionados por Donald Trump

Millones de estadounidenses acaban de recibir un puñetazo. Lo que pasa es que aún no lo saben


Donald Trump ganó en el Colegio Electoral (aunque no la votación popular), aupado por el respaldo mayoritario de los blancos de clase trabajadora, que se sienten abandonados por una economía y una sociedad cambiantes. Y están a punto de recibir su recompensa (la misma que, a lo largo de la carrera de Trump, ha recibido todo aquel que ha confiado en sus buenas intenciones). Piensen en la Universidad Trump.

Sí, la clase trabajadora blanca está a punto de ser traicionada.

Los indicios de esa traición venidera quedan patentes en la elección de una serie de figuras proempresas y antitrabajadores para ocupar cargos claves. En concreto, la noticia más importante de la semana —en serio, dejen de centrarse en el Twitter de Trump— ha sido la selección de Tom Price, enemigo acérrimo de la reforma sanitaria (Obamacare) y defensor de la privatización de la sanidad pública, como secretario de Salud y Servicios Humanos. Esta elección probablemente signifique que la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible esté condenada; y los seguidores más entusiastas de Trump se encontrarán entre los más perjudicados por ello.

Lo primero que tienen que entender es que el discurso republicano sobre "revocar y sustituir" siempre ha sido un fraude. El Partido Republicano lleva seis años afirmando que presentará una alternativa a Obamacare de un momento a otro; la razón por la que no lo ha hecho es que no puede.

Obamacare es como es porque no existe otra opción: no se puede cubrir a los estadounidenses que arrastran problemas de salud sin exigir que la gente sana contrate un seguro, y esto no se puede conseguir sin que los seguros sean asequibles.

Cualquier alternativa se parecerá mucho a Obamacare, o bien dejará sin seguro a millones de personas que lo necesitan urgentemente.

La elección de Price hace pensar que, en efecto, el Gobierno de Trump está dispuesto a dejar sin seguro a millones de estadounidenses. Y muchos de ellos serán seguidores de Trump.

Se puede entender el porqué analizando los datos del censo de 2013-2015, que muestran las consecuencias de la plena aplicación del Obamacare. Durante ese periodo, el número de estadounidenses sin seguro se redujo en 13 millones; los blancos sin título universitario, que votaron a Trump en una proporción aproximada de dos frente a uno, representan alrededor de ocho millones de ese total. Así que estamos siendo testigos de cómo más de cinco millones de seguidores de Trump, muchos de los cuales tendrán problemas crónicos de salud y habrán conseguido hace poco un seguro por primera vez, acaban de votar a favor de que su vida sea más desagradable, más cruel y más corta.

¿Por qué lo han hecho? Puede que no se hayan dado cuenta de que su cobertura corría peligro (en el transcurso de la campaña, los medios de comunicación apenas han hablado de política de actuación). O puede que se hayan creído las afirmaciones de Trump sobre que sustituiría el Obamacare por algo estupendo.

En cualquier caso, están a punto de encontrarse con una sorpresa desagradable, que será aún peor cuando los republicanos prosigan con su plan de acabar con el seguro sanitario que conocemos, que parece seguir vigente aunque el presidente electo prometiese que no haría eso.

Y por si se lo están preguntando, no, Trump no puede recuperar los puestos de trabajo del sector manufacturero que se han perdido a lo largo de las últimas décadas. Esos puestos desaparecieron sobre todo a causa del cambio tecnológico, no de las importaciones, y no van a volver.

Nada podrá compensar el daño que sufrirán los trabajadores cuando los republicanos destrocen el colchón de seguridad.

¿Habrá una reacción política en contra, una punzada de arrepentimiento? Tal vez. Sin duda, sería muy aconsejable que los demócratas no pararan de insistir en la traición a la clase trabajadora por parte de Trump. Pero tenemos que pensar en las tácticas que este empleará para ocultar la magnitud de su traición.

Una de las estrategias, que ya hemos visto esta semana con el ostentoso anuncio de un acuerdo para mantener algunos puestos de Carrier en Estados Unidos, consistirá en distraer al país con baratijas relucientes. Bien es cierto que esta táctica solo funcionará si la cobertura mediática es crédula e incapaz de hacer cálculos elementales.

No, Trump no le ha "plantado cara" a Carrier; parece que le ha ofrecido un soborno. Y hablamos de 1.000 puestos de trabajo en una economía enorme: con un acuerdo del tamaño del de Carrier a la semana, Trump necesitaría 30 años para salvar tantos puestos como salvó el presidente Obama con el autorrescate económico; necesitaría un siglo para compensar la pérdida total de empleo en la fabricación solo desde el año 2000.

Pero a juzgar por la cobertura que hasta ahora se le ha dado al acuerdo, parece razonable suponer que los medios de comunicación serán crédulos e incapaces de hacer cálculos elementales.

Y cuando todos empiecen a percatarse de la realidad de que los trabajadores pierden terreno, me temo que los trumpistas harán lo que suelen hacer los gobiernos autoritarios para desviar la atención de los malos resultados: buscar un enemigo.

Recuerden lo que he dicho sobre el Twitter de Trump. Mientras daba un gran paso por el camino que le llevará a dejar sin seguro a millones de personas, Trump empezaba a despotricar sobre retirarles la ciudadanía a quienes queman banderas. No es una coincidencia.

La cuestión es no perder de vista lo importante. Millones de estadounidenses acaban de recibir un puñetazo a traición. Lo que pasa es que aún no lo saben.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2016.
Traducción de News Clips.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Fidel y las transnacionales

Por: Gladys Cecilia Hernández Pedraza
Consciente del papel histórico que las empresas transnacionales han jugado en la concepción y aplicación de las políticas neoliberales a partir de la década de los años setenta, la voz de Fidel se ha elevado para reflejar la esencia de tales manipulaciones y dedicar al estudio de estas expresiones del sistema capitalista importantes análisis, indispensables a la hora de desentrañar las causas que provocan tales fenómenos y discutir sobre las políticas alternativas para impulsar otro mundo posible.
Fidel y las empresas transnacionales en los primeros años de la revolución
En los últimos cien años, en la misma medida que el sistema capitalista ha continuado avanzando y los Estados-nación han venido cediendo parte de su soberanía en cuanto a las decisiones socioeconómicas, las empresas transnacionales han logrado consolidarse y ampliar su control sobre incontables recursos, tanto naturales como humanos. Cuba también experimentó la explotación de las empresas transnacionales radicadas en Cuba. Sobre este proceso Fidel destaca: “Pero el hecho fue que los yankis se apoderaron de nuestra economía. Y si en 1898 poseían inversiones en Cuba por valor de 50 millones, en 1906 unos 160 millones en inversiones, y 1 450 millones de pesos en inversiones en 1927”. (Castro Ruz, Fidel, 1968)
No creo que haya otro país donde se haya producido en forma tan increíblemente rápida semejante penetración económica, que condujo a que los imperialistas se apoderaran de nuestras mejores tierras, de todas nuestras minas, nuestros recursos naturales; que explotaran los servicios públicos, se apoderaran de la mayor parte de la industria azucarera, de las industrias más eficientes, de la industria eléctrica, de los teléfonos, de los ferrocarriles, de los negocios más importantes, y también de los bancos”. (Castro Ruz, Fidel, 1968)
En los primeros años de la Revolución se organizarían nuevas estrategias para favorecer al pueblo que entraban en contradicción directamente con los intereses de tales empresas extranjeras, fundamentalmente norteamericanas. Estas acciones desembocaron en una guerra mediática y otra que implicaba ataques directos a los bienes económicos y sociales del país con las que se pretendía acabar con el gobierno revolucionario. Sobre estos acontecimientos, Fidel declararía: No se puede llamar democracia al gobierno de las oligarquías; democracia es el gobierno del pueblo, como dijo Lincoln, para el pueblo y por el pueblo, y aquí sí hay democracia porque aquí ya las oligarquías no gobiernan, aquí gobierna el pueblo”. (Castro Ruz, Fidel, 1959a)
“Estamos haciendo una revolución profunda. Esta Revolución tiene por objetivo llevar a los sectores más humildes y necesitados del país los beneficios de las medidas revolucionarias, y aun cuando esas medidas perjudiquen algunos intereses nacionales toda la nación marcha detrás de las medidas revolucionarias, y marcha más unida tras las medidas del Gobierno Revolucionario mientras más evidente se hace la actitud de los intereses extranjeros lesionados por nuestra Revolución ; porque, en definitiva, ¿qué problemas tenemos en Cuba y qué problemas tiene nuestra Revolución que no sean problemas con intereses extranjeros? ¿Y qué tienen que ver los intereses extranjeros con nuestra Revolución?” (Castro Ruz, Fidel, 1959b)
En opinión del intelectual Atilio Borón, refiriéndose a la importancia histórica de la Segunda Declaración de la Habana: “Si hoy esta región no es la misma que hace medio siglo atrás; si aquí se ha derrotado al ALCA, si hay gobiernos y pueblos que resisten y luchan contra el imperialismo, si el centro de gravedad de la política latinoamericana se ha corrido hacia la izquierda, todo eso se lo debemos, en una medida mucho mayor de lo que habitualmente se reconoce, a ese grito lanzado por Fidel desde La Habana, plantando una semilla que germinaría en mil flores. Un texto de enorme valor histórico y de también rigurosa actualidad que las nuevas generaciones de luchadores anti-imperialistas y anticapitalistas deben leer, estudiar y, lo más importante, llevarlo a la práctica”. (Borón, A, 2012)
Este documento marca, sin dudas, un legado histórico, reflejo fiel de una etapa, de su coyuntura internacional, y simultáneamente ofrece un escenario sobre los problemas que todavía hoy enfrentan los países subdesarrollados, fundamentalmente la región latinoamericana
“¿De dónde salieron las colosales sumas de recursos que permitieron a un puñado de monopolistas acumular miles de millones de dólares? Sencillamente, de la explotación del trabajo humano. Millones de hombres, obligados a trabajar por un salario de subsistencia, produjeron con su esfuerzo los gigantescos capitales de los monopolios. Los trabajadores acumularon las fortunas de las clases privilegiadas, cada vez más ricas, cada vez más poderosas. A través de las instituciones bancarias llegaron a disponer estas no solo de su propio dinero, sino también del dinero de toda la sociedad. Así se produjo la fusión de los bancos con la gran industria y nació el capital financiero. ¿Qué hacer entonces con los grandes excedentes de capital que en cantidades mayores se iba acumulando? Invadir con ellos el mundo. Siempre en pos de la ganancia, comenzaron a apoderarse de las riquezas naturales de todos los países económicamente débiles y a explotar el trabajo humano de sus pobladores con salarios mucho más míseros que los que se veían obligados a pagar a los obreros de la propia metrópoli. Se inició así el reparto territorial y económico del mundo. (Castro Ruz, Fidel, 1962)
Estos mensajes también despertaron la conciencia de los pueblos latinoamericanos y del Tercer Mundo acerca de la necesidad de iniciar la lucha por la justicia, la dignidad, la democracia; palabras capaces de movilizar a las masas en la búsqueda de la verdadera satisfacción de las necesidades de los pueblos.
Fidel Castro y el tratamiento del tema de las transnacionales en el período de años 70 y 80: El estallido de la crisis de la deuda externa en la región latinoamericana
Fidel Castro retoma el recrudecimiento de la crisis a inicios de los 70 vinculando sus impactos al deterioro de la situación económica, social y ambiental, en los países capitalistas desarrollados.
“A fines de la pasada década, arrastrada por el peso de sus propias contradicciones y, sobre todo, por el apetito insaciable de ganancias de los grandes monopolios, la economía capitalista entró en un período de conmociones y sacudidas de insólita fuerza. Tras diferentes altibajos e infructuosos intentos de los gobiernos burgueses por estabilizar y controlar la situación, desde la primera mitad del año pasado los índices de la economía capitalista señalan un descenso acentuado de la producción, acompañado por el agravamiento de todos los demás factores que componen la crisis. (Castro Ruz, Fidel, 1974)
El análisis realizado por Fidel Castro en el contexto de la crisis petrolera de este período confiere, ya desde esta etapa, un papel preponderante a los manejos de los monopolios en el contexto global, que se acrecentará con los años: “No es de extrañarse, pues, que las siete mayores compañías petroleras declarasen en 1973 beneficios del orden de los 8 000 millones de dólares, un 77% más que el año anterior, y que esperen para el presente año ganancias por 17 500 millones”. (Castro Ruz, Fidel, 1974)
El período comprendido entre los años setenta y principios de los ochenta, resultó particularmente difícil para el Tercer Mundo. Los impactos de la recesión en los EE.UU que comenzó en el período 1969-1971, se extendieron hasta los primeros meses de 1984, sacudiendo a la economía norteamericana y a las demás regiones. El tema de la deuda externa comenzaría a ser abordado por Fidel ya desde esta etapa: “Las deudas de los pueblos de América Latina después de la Alianza para el progreso aumentaron a más de 20 000 millones de dólares. Y como explicó en las Naciones Unidas el compañero Salvador Allende, los monopolios extraen de la América Latina más de 1 000 millones de dólares al año, y en los últimos la años han extraído 10 000 millones más de lo que han invertido en este continente”. (Castro Ruz, Fidel, 1972a)
El Comandante Fidel Castro se referirá también a todos estos elemento que fueron conformando el caldo de cultivo para la crisis de los 70: “El problema más serio que tiene hoy ante sí el Movimiento de los Países No Alineados es la actual crisis económica internacional. Esta crisis se inició con la inflación galopante en el mundo capitalista desarrollado, a la cual se le suma ahora una grave recesión económica. Para los estudiosos de Marx, Engels y Lenin tal hecho no constituye una sorpresa ni un misterio. La crisis económica es consustancial al sistema capitalista, agravada en este caso por la política de guerra fría, la carrera armamentista y la represión del movimiento de liberación nacional que propició el imperialismo norteamericano después de la Segunda Guerra Mundial; por el intercambio desigual y el feroz saqueo a que las sociedades capitalistas desarrolladas sometieron a los recursos naturales de los países subdesarrollados del mundo”. (Castro Ruz, Fidel, 1975)
Ya desde esta etapa comienza Fidel a señalar la conjunción de múltiples factores que establecen elementos clave para la actual crisis sistémica en la que se verá envuelta la humanidad en la décadas de los 2000. Con aguda certeza apuntan sus ideas hacia el papel jugado por los monopolios y el capital transnacional.
En el Informe a la VII Cumbre de los Países No alineados, en 1983 Fidel Castro analizaba la naturaleza compleja de las políticas aplicadas por las transnacionales; “Ante todo es necesario apreciar el impresionante grado de control ejercido por las transnacionales sobre la comercialización de productos básicos. Este hecho fundamental, pese a ser bastante conocido, no siempre es lo bastante destacado. La realidad es que, “de hecho, todo el comercio internacional de los productos primarios exportados por los países en desarrollo sigue estando dominado por las empresas transnacionales”. (Castro Ruz, Fidel, 1983).
Fidel Castro y el tratamiento del tema de las transnacionales en las décadas de los 90 y los 2000.
La década de los 90 será testigo excepcional del avance de las políticas neoliberales, de la profundización de los procesos de financierización económica y de la concentración cada vez más profunda de los capitales en manos de las transnacionales. En las tres últimas décadas del siglo pasado y en los años transcurridos del actual, la expansión a escala global del neoliberalismo ha recreado un entramado político, económico, jurídico y cultural, que ha beneficiado directamente, en primer lugar a las transnacionales.
“Si se quiere discutir sobre el tema, discútase, y que cada cual se enfrente, según su conciencia, a las cifras irrebatibles y las realidades palpables que demuestran el desarrollo acelerado de una especulación financiera universal e insostenible, la vulnerabilidad creciente de las economías, la destrucción de la naturaleza, el porvenir incierto y el abismo sin fondo a que nos conducen el neoliberalismo ciego e incontrolable y un globalismo aplastante y brutal, bajo la égida de la potencia más poderosa y egoísta de la historia. No hay que esperar a que las monedas pierdan su valor y las bolsas se desplomen” (Castro Ruz, Fidel, 1997)
Ya en el Informe a la VII Cumbre de los Países No alineados, en 1983 Fidel Castro se refería al evidente poder que, en términos económicos, tienen las corporaciones transnacionales. Un estudio sobre fuentes estadísticas disponibles situaba la “producción transnacional” a finales de los años noventa en torno al 10% del producto mundial (Glyn, Andrew y Sutcliffe, Bob, 1999). Las empresas transnacionales o multinacionales han pasado de ser unas 7.000 en la segunda mitad de los años sesenta a 80.000 en el 2010, y controlaban 810.000 compañías filiales. A pesar de que existen miles de transnacionales en el mercado global, apenas unos cientos de ellas controlan a las demás: 737 multinacionales monopolizan el valor accionarial del 80% de total de las grandes compañías del mundo, y solo 147 controlan el 40% de todas ellas. (Ramiro P. et Al, 2012)
Las enormes ganancias que acumulan las empresas transnacionales tienen su origen en mecanismos de explotación y apropiación de la riqueza económica que constituyen la esencia misma del sistema capitalista. La creciente explotación de los obreros y campesinos y la permanente introducción de políticas que reducen salarios , las presiones sin límites para garantizar el control de las materias primas y recursos naturales, la especulación financiera tanto con el excedente obtenido como con todo aquello que pueda ser comprado y vendido, la mercantilización de cada vez más esferas de las actividades humanas y la absoluta prioridad de la que gozan los mecanismos de reproducción del capital frente a los procesos que permiten el sostenimiento de la vida han servido, efectivamente, para que los principales directivos y accionistas de las grandes corporaciones se conviertan en multimillonarios.
“Le presentan al mundo como algo ideal esos desarrollos a través de las empresas transnacionales y de las medidas que imponen los organismos internacionales de finanzas. Van a acabar de destrozar lo que queda de la naturaleza. La concepción globalista neoliberal y capitalista significa la suspensión de todas las barreras y regulaciones que dificulten la transferencia de grandes masas de capital de un país a otro, de una región a otra, el desarrollo máximo del mercado mundial en manos de las transnacionales y en beneficio de las potencias más ricas y desarrolladas” (Castro Ruz, Fidel, 1997a)
Hoy las compañías multinacionales controlan sectores estratégicos en la economía mundial tales como energético, financiero, telecomunicaciones, servicios de salud básicos, agricultura y alimentación, desarrollo de infraestructuras, agua, recursos de la biodiversidad, medios de comunicación, e industrias bélicas.
La crisis capitalista actual ha fortalecido el accionar económico y la capacidad de influencia política de las grandes transnacionales que simultáneamente realizan negocios en diversos sectores tales como los recursos naturales, los servicios públicos y la especulación inmobiliaria, o se establecen y adueñan de los mercados de futuros de energía y alimentos, las patentes sobre la vida o el acaparamiento de tierras. La actual crisis sistémica   abarca ya no solo el sector económico sino que se extiende al medioambiente, a la cultura, a la sociedad.
En su discurso ante Informe a la VII Cumbre de los Países No alineados, en 1983 Fidel Castro introducía algunos temas que perfectamente constituyen los antecedentes para la refacturación de mercancías, uno de los mecanismos empleados por las empresas transnacionales para sacar provecho de los paraísos fiscales.
“Otro procedimiento consisten en inflar los costos de las mercancías importadas desde sus sucursales, para burlar los controles gubernamentales tendentes a impedir que los márgenes de venta al por menor excedan de cierto porcentaje de los precios de las mercancías importadas o de los costos de producción. También se manipulan los precios de transferencia para retirar las ganancias y los saldos de tesorería de los países de moneda débil y eludir las restricciones en materia de extracción de divisas”. (Castro Ruz, Fidel, 1983)
 En opinión del Informe sobre Integridad Financiera Mundial, la refacturación comercial es la manera más común de cambiar de lugar reservas ilícitamente de países subdesarrollados. Esta organización ha calculado que la refacturación se duplicó en el período entre 2004 y 2012, representando más de 80% de todos los flujos ilícitos, aproximadamente unos 655 mil millones de dólares promedio anual. Asimismo, el volumen global de los flujos financieros ilícitos provenientes de los países subdesarrollados, de los cuales la refacturación constituye mayoría, resultaba superior al valor combinado de la AOD y la inversión directa extranjera (IED) recibida por estos países. (Spanjers Joseph y Frede Foss Håkon, 2015)
 “El resultado de todo esto, es un comercio internacional distorsionado, precios de transferencia que actúan como piezas en el mecanismo de explotación comercial e intercambio desigual, una menor capacidad nacional para dirigir las economías y orientar el desarrollo, una dependencia de nuevo cuño e inalterable sustancia, estadísticas internacionales engañosas que sugieren un curso positivo, allí donde las tendencias reales indican un ahondamiento del subdesarrollo y creciente saqueo”. (Castro Ruz, Fidel, 1983)
También en este período, y como consecuencia de las pérdidas económicas experimentadas por Cuba a raíz de la desaparición del campo socialista, se inició un proceso de transformaciones en el cual se abrió paulatinamente la posibilidad de atracción de inversiones extranjeras al país. Sobre estas tendencias que resultaban controvertidas, el Comandante Fidel Castro comenta y aclara las motivaciones, las causas que predominaron en la adopción de tales políticas así como el enfoque totalmente social que recibiría la redistribución de las ganancias y recursos obtenidos a partir de dichas inversiones.
“Aunque antes del derrumbe del campo socialista habíamos pensado en ciertas formas de inversión extranjera para sociedades mixtas en ciertas ramas donde no había otra solución, estamos bien conscientes de que durante muchos años combatimos la inversión extranjera, estamos bien conscientes de que durante muchos años nos sentíamos orgullosos de que el pueblo fuera dueño de todos sus recursos, de todas sus industrias y de todos los bienes del país; sin embargo, en las condiciones actuales no podíamos prescindir de la inversión extranjera en un grado mayor porque necesitábamos capital, tecnología y mercados. Son los factores determinantes, lo contrario sería la parálisis, el estancamiento durante mucho tiempo. (Castro Ruz, Fidel 1995)
“Cualquier ingreso que obtenga el país por cualquiera de esas vías no es para enriquecer a nadie ni para ir a parar a los bolsillos de nadie, es para el pueblo hasta el último centavo para comprar alimentos, para comprar medicamentos, para comprar combustible para que hubiera luz eléctrica, para comprar materias primas indispensables para la producción, para que el país marche. Y el país, cualesquiera que sean las dificultades, marcha, y marcha ordenadamente; y el pueblo, cualesquiera que sean los sacrificios, comprende que ese era el camino correcto, que ese era el camino revolucionario; y, desde luego, sin el bloqueo, aquí en este país se habrían invertido grandes cantidades”. (Castro Ruz, Fidel 1995)
Conclusiones
El pensamiento de Fidel Castro sobre el accionar de las transnacionales resulta hoy transcendente y oportuno. En la medida que estas empresas asumen nuevas formas de explotación, los impactos que generan abarcan simultáneamente múltiples sectores y provocan enormes violaciones de los derechos humanos.
“El neoliberalismo, la globalización de la economía, la política hegemónica, el egoísmo y el monopolio de todos los recursos son cuestiones incompatibles con cualquier medida de desarrollo social” (Castro Ruz, Fidel, 1996)
Resulta urgente la necesidad de analizar y promover políticas racionales que controlen el accionar de las empresas transnacionales. En todo el planeta se observa el avance de las ETNs sobre los recursos naturales, los bienes comunes a partir de mecanismos que promueven el acaparamiento de los recursos. Tales acciones se realizan con una impunidad flagrante ya que cuentan con el apoyo de las élites ricas en los países donde se establecen.
Las actuales negociaciones internacionales sobre los tratados bilaterales de libre comercio y protección de las inversiones, tales como el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP), el Tratado de Comercio Transpacífico (TTP) y el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA), proponen consolidar y profundizar el poder de las transnacionales.
Nunca como hoy se eleva con tal nitidez el mensaje de Fidel Castro, su denuncia por los abusos cometidos por las empresas transnacionales, así como la necesidad de mantener aquellos procesos de movilización y resistencias que permitan construir alternativas al dominio de las grandes corporaciones
Lejos de debilitarse con la actual crisis económica y financiera, el hecho es que las grandes trasnacionales continúan fortaleciendo su poder e influencia en el mundo gracias a sus renovadas estrategias corporativas y a la constante aplicación de nuevos modelos de negocio constituye un reto para las fuerza progresistas.
La obra Marxista–Leninista está presente en la obra de Fidel concerniente a las transnacionales, su papel determinante en el contexto del sistema capitalista. Los principios teóricos y metodológicos marxistas aparecen en cada uno de los análisis que realiza; ya sea explícitamente por las causas históricas, políticas, económicas, tecnológicas y científicas del surgimiento y desarrollo de las empresas transnacionales, así como de manera implícita, en sus análisis sobre la intervinculación de los problemas globales que amenazan a la civilización.
El pensamiento de la Revolución cubana, de Martí a Fidel, ha revelado como “trincheras de ideas, valen más que trincheras de piedras”. El contenido humanista del pensamiento económico de Fidel, constituye expresión reveladora del ideario martiano, y se presenta a través de sus incontables discursos, entrevistas, libros, declaraciones publicadas a lo largo de más de 5 décadas de lucha revolucionaria por Cuba y por la humanidad. Su ideario constituye fuente inagotable para las nuevas generaciones de cubanos.

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