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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 7 de abril de 2021

Apuntes para un propósito de la agricultura cubana

¿Cómo podría reconfigurarse de forma efectiva el sector agrícola cubano para lograr la tan anhelada (y urgente) soberanía alimentaria?

Por  Omar Everleny, On Cuba
en Cuba



En los últimos tiempos se habla constantemente de la agricultura, y de lo necesario que es lograr crecimientos en la producción del sector agrícola y alcanzar la soberanía alimentaria, del vínculo entre la ciencia y el campo, de cómo urge aumentar las exportaciones de productos de la agricultura, etc. Por tratarse de un problema de seguridad nacional, el debate sobre la escasez de alimentos es tenso y lógico en el actual contexto.

Al mismo tiempo, se analizan los precios de los productos del agro, intentándose que no aumenten excesivamente para que la población no se vea impactada.

Pero, para los que pasan de cierta edad, no es extraño haber escuchado reiteradamente, a lo largo de los años, sobre los diferentes programas alimentarios aprobados, o sobre la necesidad de incrementar los resultados de la agricultura. Sin embargo, no hemos dejado de quejarnos de la baja productividad de la agricultura cubana, a pesar de todos los camiones, tractores, pesticidas, fertilizantes, instrumentos agrícolas, etc., que se han puesto a disposición de este sector.

En los mejores momentos de las relaciones con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), la agricultura probablemente tenía una proporción de medios técnicos por hectárea cultivable, que estaba en los niveles más altos de toda América Latina y, aún así, no se tenían los rendimientos acordes con esa inversión.

En Cuba, la producción y los rendimientos agrícolas continúan sin ser los esperados, y comúnmente son culpados por ello los factores climatológicos —lo mismo la sequía que la abundante lluvia, o los ciclones—, o la falta de combustible, fertilizantes y otros componentes del llamado “paquete tecnológico”.

Por años, uno de los principales rubros de nuestras importaciones han sido los alimentos, reportando gastos anuales de más de 2 mil millones de dólares en estas importaciones.

Es cierto que, por problemas del clima, muchos de los alimentos que se importan no pueden ser producidos en Cuba. ¿Pero todos los alimentos que importamos están en la misma situación? Sólo recordemos que Vietnam, de un país importador de arroz en tiempos de la URSS, pasó en pocos años a convertirse —gracias a las reformas económicas— en uno de los principales exportadores de arroz y de café en el mundo, también incrementó sustancialmente la exportación de productos alimenticios procesados industrialmente y ahora aspira a ser el mayor productor de camarones de forma artificial del mundo.

Una de las primeras leyes de la Revolución cubana fue la de la Reforma Agraria; medida muy popular y recibida con agrado por grandes masas de pequeños agricultores que vivían en situación precaria, los cuales recibieron tierras en propiedad. Además, los campesinos mejoraron su situación por lo que significaron para ellos las escuelas para sus hijos, su propia alfabetización, la erradicación de enfermedades curables, el acercamiento de los servicios médicos, o de la red eléctrica y las carreteras, etc., que son temas innegables.

¿Pero se ha hecho lo suficiente para que la merecida propiedad agrícola desate las fuerzas productivas en el campo? ¿Para que aumente la eficiencia en la producción agrícola, las exportaciones, y se eleve el nivel de vida de los trabajadores del campo?

Hay que recordar también que en la sumatoria de las tierras de los pequeños agricultores no están las mayores extensiones de hectáreas cultivables. En Cuba había grandes latifundios, y desde el principio se vio que estas grandes extensiones de tierra en manos de unos pocos habían creado las condiciones propicias para pasar en el campo a un nuevo modelo de producción socialista, traspasando la propiedad de la tierra de los latifundios nacionalizados a granjas estatales. Era de esperar que una concentración de las mejores tierras agrícolas, con un mejor uso de los medios productivos, trajera beneficios.

Sin embargo, durante el llamado “Período Especial”, Cuba se dio cuenta que las granjas estatales no lograban los rendimientos esperados, y que algunos campesinos las abandonaban para buscar cualquier tipo de empleo en la ciudad. Entonces se crearon las UBPC (Unidades Básicas de Producción Cooperativa), que si bien no traspasaban la propiedad de la tierra del Estado a los miembros de la pseudo-cooperativa, fueron un paso de avance en la administración de los activos transferidos a la unidad básica, el reparto de las utilidades obtenidas, y otros elementos. Pero, está de más decir que tampoco las UBPC dieron los resultados que la población esperaba.

Los motivos pueden ser disímiles. Algunos sugieren que las UBPC nacieron lastradas, con deudas impagables y/o activos inservibles, o que no se les dio libertad de elegir los cultivos a los que dedicarían sus esfuerzos, o que no se descentralizó la gestión de las compras, o que no obtuvieron la libertad de adquisición de productos con las ganancias obtenidas, o que tenían que vender la mayor parte de su producción al Estado a precios bajos. Pero, independientemente de si lo anterior es cierto o no, o del análisis pormenorizado que los especialistas puedan hacer del alcance de tal o más cual medida, el motivo fundamental está resumido en las sabias palabras del escritor ruso León Tolstoi, que decía que lo principal “no es el nitrato, o el oxígeno que se encuentra en la tierra y en el aire, ni el arado especial y el fertilizante, sino que la herramienta fundamental, a través de la cual actúa el nitrato, el oxígeno y el fertilizante, es el trabajador campesino”. Para ampliar sobre este tema, sería prudente leer la amplia obra académica del economista Armando Nova.

Los orígenes del fracaso de la agricultura cubana hay que buscarlos en la realidad de, muchas veces, querer ignorar los intereses económicos del campesinado, de no siempre entender que a los productores privados no es conveniente aplicarles las mismas normativas y restricciones que a las empresas estatales, cayéndose en la evidente contradicción de una producción privada con una distribución centralizada y con precios muy regulados.

Recordemos la legislación o ley contra el “maceta”, o persona de alto nivel de vida, que no solo afectó, correctamente, en su momento al que comercializaba productos robados, sino también a campesinos que acumularon grandes sumas de dinero gracias a la venta de productos agrícolas a precios altos, lo cual pudieron hacer por la escasez de alimentos provocada por la propia ineficiencia de los otros productores.

Aunque esta ley no ha sido derogada, por suerte ya casi nadie la menciona. Pero el campesino que vende bien y es cumplidor sigue preocupándose porque vuelvan a hacer lo mismo con sus ahorros, o sigue sin poder acceder fácilmente a un tractor, una maquinaria, u otro medio productivo, aunque en la realidad se les ha dado la facilidad de hacerlo en Moneda Libremente Convertible (MLC) a través de empresas especializadas de comercio exterior. Queda muy preciso en la Constitución recién aprobada que no se va a permitir la concentración de los ingresos, pero el campesino no conoce qué le considerarán como concentración de riquezas, y las personas que decidirán si aprueban la importación de maquinarias para campesinos pueden tener las mismas dudas y retrasar o denegar las autorizaciones.

Cuba se preocupa por la alimentación del pueblo, estando dispuesta a pagar millones de dólares en la importación de alimentos para su distribución normada y subsidiada a toda la población, sin importar sus niveles de ingreso, si trabajan o no, o sus preferencias políticas, por ejemplo. Esa preocupación está muy bien; pero eso significa que a través de los productos importados, paradójicamente, estamos dispuestos a pagar bien cara la mano de obra agrícola de países capitalistas, mientras tenemos muchas reticencias para pagar similares sumas de dinero, o incluso inferiores, ¡a nuestros propios productores agrícolas!

La agricultura cubana no es capaz de producir lo suficiente ni siquiera de los alimentos que pueden dar las tierras nacionales. Cuba importa más del 75 % del arroz que se consume, equivalente a unos 239 millones de dólares en el 2019. Importa frijoles y otros granos, huevos, carne de aves, por unos 335 millones de USD, de res, porcina, y muchos otros insumos producibles en las tierras cubanas. El 82 % de los productos que reparte el Estado por la “libreta de racionamiento” son importados. ¡Incluso, se ha llegado a importar azúcar, durante muchos años el principal producto de exportación, del cual se llegó a ser el mayor exportador mundial!

La actividad agropecuaria es la única donde predomina la gestión del sector no estatal (cooperativo y privado). De hecho, es la única actividad económica de Cuba donde la gestión del principal medio de producción de la actividad (la tierra) la hace el sector privado y no el estatal; es decir, el sector no estatal tiene cultivado el 66 % de la tierra, 33 % con gestión privada, y 33% cooperativa (UBPC y CPA).

En Cuba, la producción de viandas, hortalizas, arroz, granos y frutas se origina principalmente en el sector privado. Los privados producen el 79 % de las viandas, el 77 % de las hortalizas, el 80 % del arroz, el 86 % del maíz, el 85 % de los frijoles, el 89 % de los frutales. También son responsables del 86 % de la leche que se produce, 95% del tabaco, 60 % del café, 54 % del cacao, 65 % de la miel de abeja y 71 % de la carne porcina. El sector privado posee el 53 % del ganado vacuno existente, el 81 % del ovino, 89 % del caprino y el 80 % de los equinos del país. Produce, además, el 89 % de la carne ovino caprina, y el 60 % de la carne de ave.

Y eso a pesar no sólo de poseer menos porción de la tierra, sino también de las prohibiciones que ha habido, a lo largo de la historia, para vender libremente a precios ventajosos sus productos en un mercado de oferta y demanda; a pesar de que los campesinos han llegado a temer acumular riquezas.

Es increíble que el sector privado conserve el 53 % del ganado vacuno, con todas las prohibiciones que existen asociadas a este ganado. Aunque un campesino sea dueño de una vaca, no solo no puede vender libremente su carne, sino que tampoco la puede sacrificar para comérsela (se habla de la autorización de matar una al año para el auto-consumo). Si declara que le han robado la vaca, al campesino lo pueden multar, ya que se asume que puede haber ocurrido un “auto-robo”. ¿Cómo podemos tener leyes que impulsen a un dueño a auto-robarse?

Son variados los argumentos que existen en este sentido. Uno de ellos apunta que esas medidas fueron tomadas para evitar que cayera la masa ganadera del país, y conservar una cantidad mínima de cabezas de ganado. Pero con el precio que el Estado pagaba por la leche, o por la carne que se entregaba a las empresas estatales, uno se podría preguntar cómo era posible que quedase ganado vacuno en Cuba. En consecuencia, se espera que los nuevos precios de acopio para la leche y la carne estimulen más que en el pasado para la producción de estos importantes rubros de la alimentación.

Muchas veces a los dirigentes de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) se les ha escuchado mencionar que hacen falta más recursos para aumentar la producción, citando la necesidad de tractores, maquinaria agrícola, combustible, sistemas de regadío, fertilizantes, etc. Pero pocas veces se les ha escuchado exigir que a los campesinos se les dé la potestad de decidir a qué mercados y a qué precios vender su producción, de invertir sin mayores trabas en la compra de los equipos agrícolas necesarios para el crecimiento de la producción.

Otra de las demandas a los dirigentes de los campesinos ha tenido que ver con la acumulación de deudas por pagar del sector estatal al privado o cooperativo. Es increíble que el productor no solo haya estado obligado a venderle a la empresa estatal una parte importante de su producción —y al precio bajo fijado por el Estado—, sino que la empresa estatal acumulara deudas por pagar, saldando la deuda cuando podía.

Realmente no es que la empresa estatal estuviese demorando los pagos para hacerle daño al campesino intencionadamente; es que, producto de la ineficiencia de estas empresas estatales, no tenían recursos para pagar al productor de forma efectiva. Si un mecanismo no funciona, el dueño de la mercancía debería tener la potestad de comercializar sus productos por vías alternativas, temas que al parecer están mejorando a favor del campesino.

Otra de las soluciones que se dio para la agricultura cubana fue el reparto de tierras ociosas a los campesinos dispuestos a cultivarlas. Algo más de 2 millones de hectáreas se han entregado, las cuales representan el 31 % de la superficie cultivable del país. En estos momentos el país tiene 404.445 tenientes de tierras por concepto de personas naturales, de ellas son usufructuarias 275.762 personas, y 97.341 propietarias de tierras. Existen también 29.954 que las estadísticas nombran como “campesinos dispersos”, entre otros.

Indiscutiblemente, esto puede ser un paso de avance. Pero hay que desterrar la idea de que simples y aisladas decisiones son las soluciones absolutas para los problemas acumulados por el sector.

No es que se esté en contra de Acopio o institución similar del Estado; se trata de que la misma pueda existir si es beneficiosa para los campesinos y los consumidores, en competencia con otros similares y en igualdad de condiciones.

Se trata de crear, o permitir crear por otros, la infraestructura de transportación y almacenaje que haga falta, para que los productos no se echen a perder esperando que alguien vaya a buscarlos; y aquí también puede decir mucho la iniciativa privada, o la competencia entre el sector privado y el estatal. Se trata de poder adquirir, con los fondos obtenidos, modernos medios de producción o de apoyo a la producción, como tractores, fertilizantes y pesticidas.

Si el precio final hoy resulta elevado para el pueblo por la nueva tasa de cambio a la que tiene que funcionar el país, o bien hay que incentivar mayor competencia entre productores (incluyendo a las granjas estatales), o hay que destinar recursos para la parte del pueblo necesitada de subsidios, o subsidiar la venta de los productos finales a precios menores. O hasta valorar una mayor importación, en el caso de que los productos importados tengan precios mucho más bajos que los nacionales, después de agregarse los aranceles y los márgenes correspondientes. Pero el estímulo a la producción tiene que ser tan importante, o más, que las medidas para bajar los precios de los productos.

Se trata, asimismo, de poder crear pequeñas industrias procesadoras de alimentos por esos propios campesinos, para no tener que transportar a grandes distancias materias primas con bajo nivel de valor agregado, o fácilmente deteriorables. Se trata, incluso, de poder acceder a créditos bancarios, sobre la base del análisis del riesgo, pero ni obligando a los bancos a dar ese crédito cuando la valoración de la operación sea negativa, ni cerrándole al campesino el acceso a la institución bancaria, cuando esta viese la financiación como algo factible.

Se trata de crear de una vez las cooperativas de segundo grado, aprobadas en los “Lineamientos”, que respalden la producción con servicios, o la industrialicen, o sean las exportadoras de los productos de las cooperativas de primer grado. También se trata de lograr el vínculo con la ciencia, que últimamente se resalta mucho. Se trata de muchas cosas; sin limitarse a las aquí descritas.

Es interesante ver que la producción de alimentos es priorizada en los planes del país y hace falta incrementar las exportaciones. Por otra parte, se menciona que la inversión extranjera no es algo complementario, sino una vía necesaria para lograr incrementar las inversiones en el país, aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) y las exportaciones. Sin embargo, ¿cuántas empresas mixtas se han creado en el país en todos estos años en el sector de la agricultura, que puedan ayudar a incrementar los rendimientos agrícolas, la producción y la exportación?

La agricultura cubana demanda modernización, implementos y técnicas agrícolas novedosas, mercados externos, y todo eso es más factible lograrlo, y con mayor rapidez, con ayuda de la inversión externa.

El país necesita también que no solo aumente la producción de los campesinos asociados en Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) y Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS), tenedores de un tercio de la tierra agrícola, sino de las UBPC y las empresas agrícolas estatales, poseedoras de los otros dos tercios.

La batalla por lograr que los precios de los productos de los campesinos privados no sean tan elevados pasa por lograr un incremento de la producción de las UBPC y de las empresas estatales, más que por tratar de controlar a ultranza la actividad de los que poseen solo un tercio de la tierra agrícola.

Un año en “stand by” o los números rojos del sector no estatal dependiente del turismo

 Por: Lissett Izquierdo Ferrer, Cubadebate

 

Mientras el 11 de marzo de 2020 el IPK confirmaba los tres primeros casos de COVID-19 en Cuba, los fogones de la “La nueva era” permanecían encendidos. Un día antes, Reinaldo Vivas Zerquera sabría de los turistas hospedados en un hostal de su ciudad que se llevaron para La Habana con síntomas respiratorios. Casi 24 horas después, cuando el noticiero daba a conocer la nota de prensa del Minsap, él estaba lejos de imaginar el silencio que se adueñaría de Trinidad y de las cocinas de su casona colonial, en calle Simón Bolívar.

Para quien lidera el primer restaurante en abrir sus puertas en Trinidad luego del nuevo impulso al trabajo por cuenta propia en el país, en septiembre de 2010, estos meses de pandemia han sido “los más difíciles y catastróficos”. Porque cuando la isla cerró las fronteras en las semanas siguientes al diagnóstico de aquellos tres casos positivos, también se cerraría la entrada a la mayor parte de los ingresos de una ciudad excesivamente dependiente del turismo.

Entonces no podía ser distinto el desenlace. “La nueva era” llegó a este 2021 a oscuras y en números rojos, una realidad peor, incluso, a cuando Trump cortó en 2019 los viajes en cruceros y desde el Puerto de Casilda dejarían de llegar turistas a este restaurante, preparado para atender simultáneamente a cerca de 200 comensales con ganas de disfrutar el sabor criollo.

Ahora, en espera del regreso de los visitantes internacionales y a que el coronavirus no imponga más tropiezos, Reinaldo cultiva la tierra en la finca de su papá, “no solo para poder vivir”, sino por la libertad que se respira en los campos, en medio de aislamientos y cuarentenas. Otros de los miles de cuentapropistas que hay en Trinidad también han recurrido a esta alternativa. Y no pocos, para subsistir, “tuvieron que vender los medios con que desarrollaban su actividad”, incluso “algunos se han visto obligados a marcharse del municipio en busca de empleo”.

Reinaldo Vivas Zerquera, en 2019, sentado en el patio de La nueva era, un año después el silencio se adueñaría de Trinidad y de las cocinas de su casona colonial. Foto: Cubadebate.

Tampoco han faltado quienes apostaron por reabrir su negocio con una clientela totalmente cubana. Hay hasta hostales reducidos a “servicios gastronómicos en cafeterías”. Pero las escaseces acrecentadas por la pandemia, el bloqueo y las medidas sanitarias hacen que las esperanzas sigan estando en ese escenario pos-COVID-19.

“No tenemos otra opción que esperar”, me escribe Reinaldo por WhatsApp y deja otros textos en los que reflexiona: “Pensábamos que en tiempos de desastres, catástrofes y pandemias podía existir un fondo para ayudar a aquellos cuentapropistas que quedaran sin trabajo; un dinero que se nos entregara como parte de la Seguridad Social que pagamos y que sería en estos momentos de mucha ayuda para cubrir servicios básicos como la comida, la electricidad y medicamentos”.

Entre las medidas aplicadas en Cuba desde el inicio de la COVID-19 estuvo la de autorizar la suspensión temporal de la licencia para ejercer la actividad por cuenta propia. Muchos del sector no estatal se acogieron a esa posibilidad, exonerados de pagar impuestos, excepto la Seguridad Social.

Y si al dueño de “La nueva era” le preguntas por ese futuro en el que la tercera villa cubana ya no sea una “casa inhabitada” y “solitaria”, habla de un empezar “desde cero”. Por lo pronto le preocupa no haber recibido aún “ningún correo o mensaje de las agencias de viaje con las que teníamos contratos, como Cubatur, Cubanacán, Havanatur y Amistur. No nos han comunicado cómo será el nuevo comienzo y el proceso de contratación, ya que se eliminó la doble moneda”.

Las perspectivas siguen siendo inciertas

La Organización Mundial del Turismo (OMT) calificó el 2020 como el peor año de la historia del turismo. En esos 12 meses los destinos de todo el planeta recibieron mil millones de arribos de viajeros menos que en 2019.

En Cuba la contracción de las visitas también fue drástica. De acuerdo con fuentes oficiales, el país recibió 1 085 920 vacacionistas, solo el 25,4% de la cifra registrada el año anterior a la aparición del coronavirus. Aunque, en esos números hay una cuota del comportamiento desfavorable que sufría la industria del ocio nacional debido a las prohibiciones de viajes —que aún siguen vigentes— impuestas por la administración Trump.

Y en estos primeros meses del actual año la incertidumbre sigue rodeando la recuperación de un sector fundamental para la economía cubana y la de no pocas familias. Las pruebas obligatorias, las cuarentenas y, en algunos destinos, el cierre total de las fronteras, han obstaculizado la reanudación de los vuelos internacionales.

Las pruebas obligatorias, las cuarentenas y, en algunos destinos, el cierre total de las fronteras, han obstaculizado la reanudación de los vuelos internacionales. Foto: A21.

La OMT ha esbozado dos escenarios que consideran un posible repunte de los viajes en la segunda mitad de 2021. Sin embargo, en el mejor de los pronósticos se estaría ante una cifra que sería un 67% inferior a la de 2019. En todo caso, este organismo internacional augura que el turismo podría tardar entre dos años y medio y cuatro en volver a los niveles anteriores a la llegada del coronavirus.

En Cuba, si bien las autoridades coinciden en que “las perspectivas siguen siendo inciertas” y que “la recuperación será paulatina”, “se está haciendo lo imposible porque esto suceda en el menor tiempo”, dijo a Cubadebate Michel Bernal, director Comercial del Ministerio de Turismo.

Desde junio la Isla abrió sus fronteras y ha promovido la visita de turistas, pero solo para determinados destinos como los cayos del norte y sur. En estos dos primeros meses del año en curso el país contabiliza unos 35 600 viajeros, lo que representa un decrecimiento del 95,5% comparado con similar período de 2020.

En medio de esta situación, resumió Bernal, “lo más importante es que se mantiene una comunicación estrecha, mediante videoconferencias, con los turoperadores internacionales y una campaña de comunicación para visibilizar las renovaciones del producto turístico cubano, las acciones de capacitación y las medidas que se están implementando para disponer de un turismo más higiénico y seguro”.

***

Desolado, triste, apagado. Nada que ver con la alegría que había en las calles, en los bares, restaurantes, en el ir y venir de las guaguas y taxis. Eso se acabó. Todo cambió de golpe en Viñales. En mensaje de audio, Yelenis Rodríguez Llanio dibuja un valle totalmente desconocido hasta ahora, porque el trasiego de viajeros ha sido tan natural en sus paisajes como los encantos que la naturaleza le dio.

Un ambiente desolador que tocó la puerta de cada negocio privado y de los tres cuartos de renta que administra la mamá de Yelenis. A finales de marzo vieron marcharse a los últimos turistas. “Esta es la etapa más dura que hemos tenido, porque ni siquiera al principio que comenzamos (en 2014) cuando, como todo lo nuevo, no teníamos contactos, ni agencias ni Internet. Sin embargo, no fue tan duro como ahora”.

En ese tercer mes Yelenis dejaría de pagar el impuesto como trabajadora contratada. La ley también exoneró a su mamá, aunque sigue contribuyendo a la Seguridad Social. “Porque ella no se ha dado de baja, estamos en pausa. Cada dos o tres meses tenemos que ir (a las oficinas de Trabajo) a ratificar con un nuevo documento que las habitaciones se mantienen cerradas pero disponibles, es decir, dispuestas a abrir si volvemos a recibir turistas”.

Ya en casa, puertas adentro, la situación se complejiza. “Ha sido muy difícil. Somos cinco, incluidos mis dos hijos, y vivimos con el retiro de mi abuelo. Por ejemplo, mi mamá ahora mismo no tiene opciones de trabajo, como tampoco yo, que soy instructora de arte. Tengo dos solicitudes, una en febrero y otra en junio, y mi plaza no se ha abierto. No hay opción de trabajo, esto es lo que más nos ha golpeado”.

La terraza de casa de Yelenis, en espera de las visitas habituales. Foto: Facebook/Yelenis Rodríguez.

Esta joven de 27 años cuenta que en Viñales la Seguridad Social ha ofrecido ayuda a mujeres con varios hijos, sin dinero. Pero no en su caso, “porque supuestamente con el retiro de mi abuelo (1 575 pesos) alcanzaba para los gastos de la casa, como alimentos y los servicios de agua y electricidad”.

Vecinas y amigas de Yelenis, cuyas economías también han estado dependientes del turismo, tuvieron que cambiar de oficio para ganarse la vida. “Se han puesto a hacer labores de peluquerías, pintar uñas. Yo también lo hago, pero los productos escasean, y dentro de poco lo tendré que dejar”.

Otras experiencias hablan de un retorno al campo. “Por lo general, los que se encargaban de dar paseos a caballos siempre tuvieron tierras donde cultivar. Así le pasa a un amigo, que tiene una vega. Antes no podía dedicarle tiempo y ahora cría cochinos y siembra col, pepino, tomate, y ahí tiene una vía para sobrevivir”.

La dirección de Trabajo en este municipio de Pinar del Río contabilizaba a finales de marzo, según un reporte del periódico Granma, unos 214 trabajadores por cuenta propia reubicados en “estructuras productivas de la agricultura”, pero advertía “que este es un dato parcial, pues la mayoría de los viñaleros posee algún familiar con tierras, y muchos han ido directamente al campo, sin constar en los registros”.

Antes de la llegada del SARS-COV-2, entre casas de renta, cafeterías, restaurantes, servicios de belleza, bares y otros negocios, el sector no estatal agrupaba a más de 4 700 personas en Viñales, donde la oferta privada es mayoritaria, al igual que sucede en Trinidad y Baracoa (Guantánamo).

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. “Con mucho gusto —comenta Yelenis— volveríamos a empezar desde cero. Siempre habría que hacer una inversión para iniciar, porque hace más de un año que las habitaciones están cerradas, no se pintan, todo está un poco maltratado. Pero todo eso se haría si el objetivo es que vuelvan los turistas, porque sería la salvación de todo este pueblo, porque aquí sin turismo no tenemos nada”.

— ¿Cómo imaginas la nueva normalidad?

 “Quizás no trataríamos a los turistas de la misma forma. Siempre se han tratado como familias, más cuando llevan varios días hospedados. Entraban a las cocinas y cogían lo que necesitaban.

“Habrá que tomar medidas que no sé si tendríamos la preparación suficiente, ni la posibilidad de adquirir las cosas. Hay que usar guantes, delantales, muchas cosas desechables que no hay”.

***

Antes de marzo de 2020 y durante dos décadas, Ismael Pérez Pérez tenía un único oficio: contar la historia, la cultura y tradiciones de la zona más antigua de La Habana. Sin ser historiador, enseñaba historia y hablaba sobre el Capitolio, el Museo de la Revolución, la Plaza de la Catedral, la casa Natal de José Martí... Todo eso antes de que el coronavirus detuviera, por primera vez en 20 años, las ruedas de su choche.

Cada dos días, este habanero llega puntual al Hospital Frank País. Foto. Cubadebate.

Ismael es miembro de la cooperativa “El Carruaje”, perteneciente a la Oficina del Historiador de La Habana, y lleva más de 12 meses “interrupto”. “Para mí ha sido el golpe más duro. Hemos estado interruptos más de un año, y son resultados malos para nosotros y para el país, porque desapareció la recaudación que hacíamos diariamente. Ha sido catastrófico”.

Otras veces sus caballos se han tomado un descanso, porque, por ejemplo, afectaciones climatológicas impedían los recorridos. Pero la pausa nunca había sido tan prolongada como la de ahora, como tampoco tiene precedente el golpe en los bolsillos, “ni cuando el desplome por las prohibiciones de los cruceros”.

Durante este tiempo de pandemia “El Carruaje” le ha pagado un estipendio a Ismael, que desde hace un mes trabaja vestido de verde, alejado de las calles de La Habana Vieja. “Muchos cooperativistas han tenido que buscarse otros trabajos para poder subsistir, porque la vida se ha puesto durísima. Las pérdidas para el país debido a la COVID son enormes, estamos prácticamente detenidos en el tiempo”.

Ahora, cada dos días, este habanero llega puntual al Hospital Frank País. Enmascarado y en la zona roja, donde los médicos atienden sobre todo niños enfermos con el coronavirus, limpia el carrito del pantry, revisa cada uno de los utensilios y recipientes, y enfrenta una nueva rutina.

Y aunque debajo del traje verde conserva la añoranza por aquellas “clases de historia” sobre llantas de hierro y adoquines, también ahí se siente útil. “Considero importante prestar nuestra ayuda en un momento como este, porque me siento orgulloso, no solamente de trabajar con el turismo. Donde me necesite la Revolución, ahí estaré”.

EL NACIMIENTO DE UN IMPERIO

 POR:  Julio Sergio Alcorta Fernández

El inicio del Siglo XX significó para los Estados Unidos, una trasmuta ción que fue así concebida por su élite gobernante en el transcurso del siglo anterior.

La guerra hispano-cubana-americana determinó, en buena parte, esta providencial necesidad para convertirse en un IMPERIO, preparando las condiciones para participar con esa fuerza deslumbrante acumulada y de los ADN de sus pomposos y pelucones progenitores.

Entretanto, había que calmar las ansias independentistas de los cubanos, obligándolos a incluir en la Constitución, que la Asamblea Constituyente aprobó, una especie de adefesio denominado la Enmienda Platt que condicionaba la evacuación de las tropas norteamericanas de la Isla.

Se estrenaban los yanquis con su flamante ropaje, en un nuevo siglo. Pudo centrar su expansión imperialista, de inicio, en el hemisferio occidental, donde al amparo de la Doctrina Monroe, ejercía supremacía militar y política, a tal grado que fue desplazando a las potencias europeas de su influencia en América Latina y Canadá

En 1914, se destapó la Primera Guerra Mundial, finalizando en 1918, con un saldo espantoso de 10 millones de muertos, 20 millones de heridos y 8 millones de prisioneros de guerra y desaparecidos.

No fue hasta abril de 1917, a 4 años del comienzo de la guerra, que los Estados Unidos entraron activamente en el conflicto.

Fue una guerra por el reparto del mundo; una guerra de conquista, de bandidaje y de rapiña.

Los Estados Unidos se enriquecieron de tal modo durante esos 4 años y 3 meses que duró la guerra, que desde el punto de vista comercial, fueron estos años más ventajosos que los 125 años anteriores de su historia.

Se quedaron  en los Estados Unidos, los mercados hispano-americanos, la posición de fuerte acreedor frente a Europa y el campo asiático para disputar al Japón su influencia.

Una vez terminada la Primera Guerra Mundial, asombrosamente solo habían transcurrido 20 años (1919 a 1939), para que la humanidad se viera sometida a un nuevo conflicto aún más devastador, la Segunda Guerra Mundial.

La economía europea resultó completamente arrasada, al extremo de que el poder económico mundial se desplazó de Europa a los Estados Unidos.

El capitalismo norteamericano era el único que poseía entonces la capacidad de financiar la reconstrucción europea y  aprovechar semejante oportunidad para penetrar las economías del viejo continente.

Así las cosas, Adolfo Hitler asumió legalmente la presidencia de Alemania.

Los conservadores capitalista británicos, al igual que otros políticos franceses y norteamericanos, no menospreciaron el ascenso del fascismo y el nazismos en Europa, y el militarismo japonés en Asia, sino que lo estimularon, protegieron y en algunos casos lo financiaron.

El dictador alemán y sus ideas fascistas fueron particularmente admirados por los propietarios y accionista de las grandes empresas norteamericanas, que ya en los 20 años habían hecho considerables inversiones en Alemania o se habían asociado con empresas alemanas.

No fue por casualidad que los fabricantes de automóviles y las petroleras norteamericanas participaron del triunfo alemán. Sin los camiones, tanques, aviones y otros equipos suministrado por las subsidiarias alemanas de Ford y General Motors, y sin las grandes cantidades de materias primas estratégicas como el caucho, combustible diesel, aceite lubricante y otros tipos suministrados por TEXACO y STANDARD OIL, VÍA España, las fuerzas alemanas de tierra y aire no hubieran podido tan fácilmente derrotar a sus adversarios en 1939 y 1940.

Por otro lado, el 7 de diciembre de 1941, se produjo “sorpresivamente” el bombardeo de aviones japoneses a la Base Naval de los Estados Unidos en Pearl Harbor.

Para los Estados Unidos, sobre la guerra europea, las cosas estaban yendo muy bien, sin necesidad de intervenir militarmente. Sin embargo, fue el propio Hitler que declaró la guerra a los Estados Unidos, el 11 de diciembre de l945. Entonces los Estados Unidos tomaron parte activa en la guerra de Europa con Gran Britana y la URSS como aliados.

Finalmente los alemanes y los japoneses capitularon en 1945.

Alemania y Japón estaban derrotados y en ruina; Francia y Gran Bretaña virtualmente en banca rota. Los Estados Unidos habían sufrido relativamente poco y tenían a su disposición, no solo un fantástico poderío militar, sino también un tremendo potencial industrial, enormes reservas de dólares y capital en general, incluyendo dos terceras partes de todas las reservas de oro y tres cuartas partes de la inversión total del capital con el mundo.

Los Estados Unidos se habían convertido en la mayor potencia del mundo , la única superpotencia, mientras que el resto del mundo salía de la guerra herido, asustado y casi destruido.

En los Estados Unidos se esperaba que el siglo XX fuese el ”Siglo Americano”, y a muchos les gustaba creer que su nación había sido “bendecida por el destino”; esto es, tenía el mandato de llevar a cabo una misión divina en la Tierra.

Y es así, como en el momento de la derrota de la Alemania Nazi, estalló la llamada “Guerra Fría”, contra un antiguo aliado y nuevo enemigo, la Unión Soviética.

Su objetivo era la eliminación de la URSS y también, la posibilidad de utilizar este “nuevo conflicto”, para mantener después de 1945, el boom económico por medio de los contratos del Pentágono. Solo por eso, la Guerra Fría ya era una guerra buena, tan buena como la Segunda Guerra Mundial, ya que la carrera armamentística era una fuente de beneficios para las empresas estadounidense.

Ahora bien, ¿Cuáles fueron los próximos movimientos y maniobras imperiales al saberse dueños del mundo, hasta finalizar el siglo XX?

Como buenos petulantes e imperiosos que son, sobre todo desde que se auto-conceptuaron como divinos misioneros de la Tierra, lograron participar en cualquier conflicto social y militar que se declarara a nivel internacional y que estimaran podrían limitar su hegemonía y su supremacía.

Colmaron al mundo de BASES MILITARES, expandiendo, sin compasión, a  sus ejércitos transgresores y criminales en cualquier rincón de nuestro planeta.

Promovieron y participaron de lleno en Planes de Operaciones Encubiertas,  asesinatos de figuras relevantes, sobre todo contra el Comandante Fidel Castro Ruz; Golpes de Estado, apoyo a los gobiernos dictatoriales de América del Sur, etc.etc.

Resultaba entonces evidente, en primer lugar, que en este final del siglo XX, y así fue descubriéndose a través de los signos de la ciencia de la semiótica, que, en lo recóndito de la existencia del arrogante IMPERIAL, el sistema por primera vez, estaba dando algunas señales de degradación.

Al arribar el nuevo Siglo XXI, en ese mismo año 2000, aparece como presidente elegido de los Estados Unidos, George W. Bush (hijo), por medio de un escandaloso fraude en que finalmente tuvo que intervenir el Tribunal Supremo, para posteriormente ser reelegido en el 2004.

Este personaje, según José Saramago, gran escritor portugués y Premio Nobel de Literatura en 1998, lo catalogó como: “de inteligencia mediocre, ignorancia abismal, expresión verbal confusa y permanentemente atraído por la irresistible tentación al disparate”.

Fueron 8 años en que la humanidad se vio amenazada por la llamada Doctrina Bush, con la aprobación de la Estrategia de Seguridad Nacional, de guerras ilimitadas y unilaterales, criminales  e ilegales, y de ofensiva preventiva, que alcanzaba al mundo entero, y que fue exactamente el objetivo de una POLÍTICA IMPERIAL DE CONQUISTA GLOBAL.

En las elecciones presidenciales del año 20008, sorpresivamente se eligió presidente del Imperio estadounidense, por el Partido Demócrata, el afro-norteamericano Barack Hussein Obama.

Resultó el primer ciudadano negro que asciende a la primera magistratura del poderoso IMPERIO.

Barack Obama fungió como senador federal por el Estado de Illinois, dando un salto extraordinario, no usual, a presidente de la nación.

En el discurso de toma de posesión, el 20 de enero de 2009, Obama expresó: “Estos son los indicadores de una crisis (…) menos tangible pero no menos profunda es la pérdida de confianza en nuestro país –un tema persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y de que la próxima generación debe reducir sus expectativas”.

El pensamiento estratégico de Obama se basa en el entendimiento y la eficacia para poner en práctica los elementos fundamentales de los términos: “SOFT POWER” (Poder Suave), y SMART POWER (Poder Inteligente), del experto Joseph S. Nye, fórmulas que buscan maximizar la eficiencia del sistema al menor costo posible, o lo que es lo mismo SU FUTURO IMPERIAL.

Por otro lado, en el tema militar, fue sorpresiva la decisión de Obama de confirmar  como Secretario de Defensa, a Robert Gates, que lo fue también en los 8 años de la presidencia de George W. Bush, por lo que parece que Obama no previó modificar notablemente la política de defensa de ese IMPERIO.

Esto se confirma aún más, al observar que su equipo militar fue hereditario, casi en su totalidad también del que estuvo sirviendo a Bush.

El mandatario fue consecuente con la guerra en Afganistán, al expresar que “le gustaría ver más recursos, incluyendo más tropas”.

Fue significativa su autorización al Pentágono de establecer 12 Bases Militares en América Latina: 7 en Colombia, 4 en Panamá y una en Costa Rica, recibiendo la IV Flota facilidades portuarias en Perú.

Y para colmo, aprobó una lista de 14 países patrocinadores del terrorismo, incluyendo la pequeña y heroica Isla de Cuba, en el Caribe.

En realidad, solo hubo una cosa, la de un Obama muy comprometido, consecuente y sin tapujos, demostrando con sus nombramientos y hechos, la cara de la necesidad de continuar fortaleciendo el IMPERIO  devenido del Siglo XX.

La próxima y última reseña que marcó pautas en lo que ya se atisbaba podía sobrevenir como consecuencia de los achaques del SISTEMA IMPERIAL, advertido en múltiples ocasiones por frecuentes señales y signos de la ciencia semiótica, lo fue el inconcebible y estrambótico triunfo de un multi-millonario, Donald Trump, primeramente en las Primarias de su Partido Republicano, donde fue tildado por sus mismos militantes como: energúmeno, fanático, racista, misógino, vulgar, grosero y bravucón; y posteriormente en las elecciones presidenciales de noviembre 2016, contra Hillary Clinton, aspirante por el Partido Demócrata, aunque esta última obtuvo 3 millones más de votos populares que Donald Trump.

Fueron 4 años vociferando, amenazando, mintiendo a amigos y los que él consideraba sus enemigos.

Llegó un momento en que se percibía mundialmente que había un juicio y conocimiento de que no se entendía lo que estaba ocurriendo en esa nación tan poderosa.

No pasaba un día, una semana, ni un mes en que se amenazaba, sin compasión, a muchos de adentro y de afuera, con imponerles SANCIONES, comenzando una extraña y chocante manía del mandatario de dispararle una SANCIÓN  a cualquiera que tuviera el atrevimiento de no “pensar” como él.

Fue empecinado con un pequeño y heroico país, a 90 millas de sus costas. Le daba fiebre cuando oía hablar de él, cuando leía algo sobre él; se convirtió en un psicópata tratando de liquidar a como sea, a su gobierno y a su invencible, soberano e independiente pueblo.

En un mundo globalizado y complicado, su “América First” resultaba extemporáneo, simplista, originado por alguien desequilibrado, y como es lógico, los demás tenían que preocuparse porque venía de un presidente del IMPERIO más poderoso del mundo.

Al final, al ser derrotado en las elecciones presidenciales del 2020, por el candidato del Partido Demócrata, provocó innumerables protestas alegando fraude, que al no ser reconocidas, llegó hasta promover algo parecido a un Golpe de Estado, excitando a sus hordas fascistas a que invadieran el Capitolio Nacional, y así lo ejecutaron criminalmente.

Por ese motivo, la Cámara de Representantes aprobó un “impeachment” en dos ocasiones que al llegar al Senado, de mayoría republicana, no fue aprobado.

Y es así que el malhechor se encuentra ahora disfrutando de las delicias de su mansión en un lugar paradisiaco de Miami Beach, y desde ahí continua amenazando que seguirá luchando para presentarse en las elecciones presidenciales del 2024.

LAS GUERRAS AHORA NO SERÁN TAN BUENAS NI TAN BENEFICIOSAS PARA LAS ELITES GOBERNANTES, COMO EN EL SIGLO XX, SINO QUE SERAN HOLOCAUSTICAS.

La Habana, 5 de abril de 2021. “Año 63 de la Revolución”

JSAF

 

Continuar impulsando el desarrollo


El sector del turismo en Cuba tiene el desafío de mantenerse entre los más dinámicos de la economía cubana y uno de los que aporta los mayores ingresos. Campismo Popular arriba a su aniversario 40. Pasos para la recuperación gradual del ramo en los nuevos contextos

Ni las adversidades de 2020 a causa de la pandemia del nuevo coronavirus que trajo para el turismo el decrecimiento radical del número de visitantes y la paralización de la mayoría de las actividades de la industria del ocio, lograrán frenar el empuje de este ramo como uno de los principales de la economía cubana.

Así lo afirmaba recientemente el primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, al analizar las proyecciones del turismo en la nación y sus desafíos durante el año en curso. Según lo reseña la web Presidencia Cuba, el sector tiene el desafío de continuar generando los ingresos para contribuir al desarrollo.

Se conoció que durante los meses de descomercialización de las instalaciones hoteleras debido a reducción de los viajes por el impacto mundial de la Covid-19 se realizaron labores de mejoramiento de las infraestructuras y acciones de mantenimiento en 42 000 habitaciones.

Concluir la aplicación de las 38 medidas que para el turismo comprende la Estrategia Económica y Social, la Tarea Ordenamiento y el perfeccionamiento de la empresa estatal socialista sobresalen entre las prioridades del Ministerio del Turismo (Mintur) para el actual calendario, expuso su titular, Juan Carlos García Granda.

A esos elementos sumó brindar mayor atención a los mercados más importantes, elevar los ingresos en divisas, continuar recuperando habitaciones fuera de orden (en 2020 se rescataron más de 7 000), así como seguir avanzando en la transformación digital del sector hasta lograr extender el empleo de Internet en la totalidad de las áreas hoteleras y extrahoteleras.

Subrayó el Ministro que la calidad máxima y la cultura del detalle son premisas para el desempeño del turismo en 2021, año durante el cual se debe ir concretando la recuperación gradual del ramo. En tal sentido reconoció fortalezas de la Mayor de las Antillas como la certificación con la condición de Turismo más higiénico y seguro, además de los progresos en materia de inmunización ante el Sars-CoV-2 gracias a los cinco candidatos vacunales de los que dispone Cuba.

Marrero Cruz aludió a las potencialidades que tiene la Isla para convertirse en algo más que un destino de sol y playa, en ese sentido comentó sobre la riqueza cultural, las tradiciones, la diversidad de flora y fauna, así como la idiosincrasia del pueblo cubano.

“Es un momento -instó- de rediseñar todos los productos turísticos, perfeccionar los sistemas de calidad y en ese sentido garantizar los más altos estándares tanto para el mercado interno como para el internacional”.

Retomar la ruta de la recuperación

Diversas agencias de viajes, turoperadores y líneas aéreas apuestan durante estos días por reanudar sus operaciones en los diferentes destinos turísticos cubanos.

Es el caso, por ejemplo, del turoperador portugués Sonhando que anunció hace pocos días que para este verano retomará los vuelos chárter a Cayo Coco. Trascendió en varios medios de prensa que su director general, José Manuel Antunes, dijo que ya se comercializan los programas para todos los viajeros interesados.

Precisó que los vuelos saldrán cada lunes desde Lisboa a partir del 19 de julio y hasta el 13 de septiembre con una capacidad de 16 asientos ejecutivos y 246 económicos en cada viaje. Los visitantes dispondrán de cinco alternativas para alojarse en Cayo Coco y de otras dos en Cayo Guillermo.

“Cuba está muy bien preparada a nivel de salud. Confiamos en que durante los meses que faltan para el inicio de nuestros chárters existan mejorías en la situación sanitaria de ambos países gracias al avance de las vacunaciones”, acotó Antunes.

Igualmente, Solférias, otro turoperador portugués, ya inició la venta de paquetes vacacionales a los Jardines del Rey. Las primeras salidas están programadas para julio venidero y los viajes se realizarán en vuelos chárters de la aerolínea EuroAtlantic.

También en Bulgaria, desde la sede de la embajada cubana en esa nación europea, se resaltaron las bondades de esta Isla para los visitantes mediante el seminario online Cuba, un destino turístico seguro en el que participaron representantes de agencias de viajes y turoperadores del país sede y otros de Albania y Macedonia del Norte, reseñó el sitio Cubaminrex.

Naturalmente juntos

Cuando el próximo 16 de mayo el Campismo Popular celebre su aniversario 40 quizá lo haga de un modo muy distinto al que suelen suceder estos festejos. La compleja situación epidemiológica por la que transita el país así lo impone; sin embargo, la fecha no pasará desapercibida.

Una campaña de comunicación, que se desarrolla sobre todo en las plataformas de redes sociales, guiada por el eslogan Naturalmente juntos inspira los agasajos a la modalidad turística más demandada por el segmento del mercado interno, la cual recibe cada año a casi un millón de vacacionistas.

Tras un calendario que ha modificado los modos de vida de toda la sociedad resulta oportuno destacar que 62 000 unidades de Campismo Popular se pusieron en función del enfrentamiento a la Covid-19.

Déborah Henríquez Lorenzo, presidenta de ese grupo empresarial, refirió entre los resultados del calendario precedente los procesos inversionistas concretados, así como los trabajos de mantenimiento y mejoras realizadas en las instalaciones. Sobresale -detalló- la puesta en orden de 570 habitaciones y cabañas, más de la mitad en Mayabeque.

“La calidad de nuestras ofertas se rige también por la condición de Turismo más higiénico y seguro, 90 de las instalaciones de campismo ya tienen otorgada esa certificación”, enfatizó.

Camagüey: turismo como fuente de empleos

Cayo Cruz, en la oriental provincia de Camagüey, es uno de los enclaves cubanos con reservas por aprovechar en función del desarrollo turístico. En ese territorio, según indican reportes de la prensa nacional, se materializan proyectos de capacidades habitacionales que tributarán a la llamada industria del ocio.

En función de contribuir al empeño de edificar 25 000 habitaciones están abiertas las captaciones para profesionales de la ingeniería civil e industrial, eléctricos y arquitectos, dijo a la agencia Prensa Latina la subdirectora de Empleo en Camagüey, Jeanette Casanovas.

Incrementan medidas para control de la COVID-19 en todo el territorio nacional (+Video)

 La dirección del país anunció un reforzamiento de las medidas dirigidas al control de la actual situación epidemiológica, que incluye acciones de promoción y educación para la salud y decisiones concretas a adoptar por los organismos y por el sistema nacional de salud

La dirección del país anunció un reforzamiento de las medidas dirigidas al control de la actual situación epidemiológica. Foto: Estudios Revolución

Incrementar la percepción de riesgo y las conductas de autorresponsabilidad, y propiciar mayor toma de conciencia sobre la severidad del cuadro clínico y las secuelas que deja en los convalecientes la COVID-19, es una urgencia ante el aumento de la transmisión del virus SARS COV-2 en las últimas semanas.

La dirección del país anunció un reforzamiento de las medidas dirigidas al control de la actual situación epidemiológica, que incluye acciones de promoción y educación para la salud y decisiones concretas a adoptar por los organismos y por el sistema nacional de salud.

Las medidas fueron analizadas en el encuentro de este martes del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, con los científicos y expertos que trabajan en las actividades de ciencia e innovación tecnológica en el enfrentamiento al nuevo coronavirus.

En la reunión, que fue moderada por el vice primer ministro Roberto Morales Ojeda y en la que participó la vice primera ministra Inés María Chapman Waugh, el titular de Salud Pública, José Angel Portal Miranda, presentó un análisis sobre la actual situación de la pandemia en lo que va de 2021.

Informó que «a partir de la última semana del mes de enero el brote epidémico ha mantenido un patrón diferente, caracterizado por el diagnóstico de más de 5 000 casos confirmados por semana, aumentando la transmisión en territorios en los que se mostraba control de la enfermedad».

Entre las causas que han generado la actual situación epidemiológica, el doctor Portal Miranda denunció deficiencias en el cumplimiento de los protocolos, demoras en el ingreso inmediato de los casos confirmados y sospechosos, y no ingreso del 100 % de los contactos en centros de aislamiento», aunque en La Habana, «a partir de las elevadas tasas de incidencia, no se han logrado las capacidades necesarias para el aislamiento de los contactos y no siempre se garantiza el efectivo aislamiento comunitario».

En el actual comportamiento epidemiológico también ha incidido la «disminución de la percepción de riesgo de la población a partir del tiempo de evolución de la pandemia y el inicio de los estudios de intervención con los candidatos vacunales; el incremento paulatino de los eventos de transmisión local; y el no cumplimiento de las medidas de restricción en cuanto a la movilidad de la población entre provincias y en los propios territorios».

El Ministro del Minsap explicó la identificación en Cuba «de cinco variantes y seis patrones mutacionales de la variante 614 (cepa identificada desde el inicio de la pandemia en el país), con cuatro nuevas cepas circulantes (inicialmente detectadas en Sudáfrica, California –EE. UU.–, Reino Unido y Wuhan –China–), internacionalmente reconocidas como cepas altamente contagiosas y elevada asociación a incremento de la mortalidad».

TODOS PODEMOS APORTAR

Las medidas para robustecer el enfrentamiento a la actual situación epidemiológica en todo el territorio nacional incluyen, en el comercio interior, reforzar en las cadenas de tiendas las medidas organizativas dirigidas a evitar aglomeraciones de personas para adquirir los productos.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social continuará, por su parte, estimulando el teletrabajo y el trabajo a distancia, siempre que sea factible. También tomará acciones para que se aplique una reorganización de los puestos de labor, en aras de disminuir el número de trabajadores por local.

MEDIDAS A REFORZAR POR EL MINISTERIO DEL INTERIOR:

  • Garantizar el cumplimiento del cierre de fronteras entre territorios en los que se haya establecido medida de cuarentena por la situación epidemiológica.
  • Mantener el patrullaje en avenidas principales e intensificarlo hacia el interior de los barrios para garantizar el orden interior y el cumplimiento de las medidas de aislamiento.
  • Aplicar con rigor las sanciones y multas a los padres y/o tutores que permitan la presencia de niños en las calles, no uso del nasobuco e incumplimiento de las medidas de distanciamiento social.

MEDIDAS A REFORZAR POR EL MINISTERIO DE TRANSPORTE:

  • De conjunto con el Ministerio del Interior, garantizar el cumplimiento del cierre de fronteras entre territorios en los que se haya establecido medida de cuarentena por la situación epidemiológica.
  • Adecuar el transporte estatal solo a la actividad económica y social priorizada.
  • Incrementar el control del transporte interno a circular, permitiendo el movimiento mínimo indispensable (solo personal autorizado).

MEDIDAS A REFORMAR POR CONSEJOS DE DEFENSA Y ORGANIZACIONES DE MASAS:

  • Establecer la medida de cuarentena y cuarentena modificada en las instituciones y territorios con la situación epidemiológica de mayor complejidad (eventos), garantizando la restricción de movimiento como medida fundamental.
  • Establecer la señalización de las viviendas e instituciones en los que se encuentren personas aisladas.
  • Lograr las capacidades de aislamiento necesarias en cada territorio para los contactos de casos confirmados.
  • Reforzar la atención diferenciada a núcleos familiares más vulnerables, en particular a las personas con discapacidad y adultos mayores que viven solos, para evitar la violación de las medidas de aislamiento, en aras de satisfacer necesidades de primer orden.
  • Incrementar el actuar de los activistas de la comunidad (CDR y FMC) para mantener la vigilancia en el combate a las indisciplinas que se generan en las cuadras y los barrios.

En las medidas para el control de la actual situación epidemiológica también tiene un papel protagónico la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), que exigirá, de conjunto con las administraciones, el cumplimiento de la prohibición de entrada de trabajadores con síntomas respiratorios a los centros laborales, garantizando su remisión a los centros de salud con inmediatez.

El sistema nacional de Salud también aplicará un amplio grupo de medidas, entre ellas mantener tres equipos del Minsap para la supervisión y control del cumplimiento de las acciones en el 100 % de las provincias y el monitoreo diario de los indicadores del proceso y resultado con todas las provincias mediante videoconferencia.

En el caso particular de La Habana, que presenta la situación epidemiológica más complicada del país, y tal como había anunciado en su cuenta en Twitter el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se estudia un plan de medidas más rigurosas que contribuirá a contener la propagación de la COVID-19.

Según precisó el primer ministro Manuel Marrero Cruz, este conjunto de decisiones, ya propuesto por el gobierno de La Habana, se conciliará con varios organismos para su implementación y se dará a conocer a la población en las próximas horas.

VARIANTES DE SARS COV-2 CIRCULANTES EN CUBA

En el encuentro de esta semana del Presidente de la República con los científicos y expertos que trabajan en el enfrentamiento a la COVID-19, la Dra.C. María Guadalupe Guzmán, directora de Investigación, Diagnóstico y Referencia del IPK, presentó los resultados del estudio de variantes de SARS COV-2 circulantes en Cuba.

La evaluación, en la que participó más de una docena de instituciones, detalla que entre marzo y septiembre de 2020 predominó el Clado G (D614G, el que sustituyó a la cepa original Wuhan en el mundo); no obstante, entre el 28 de diciembre de 2020 al 28 de marzo de 2021, en el país se han detectado cinco variantes genéticas y seis patrones mutacionales.

Según la frecuencia de patrones mutacionales por semana en viajeros, se detectaron cuatro variantes y cinco patrones mutacionales; mientras que para los casos autóctonos se comprobó una disminución en el tiempo de la variante D614G y un incremento paulatino de las variantes notificadas en Sudáfrica y en California. Las provincias de La Habana, Mayabeque y Pinar del Río muestran el mayor número de patrones-variantes.

La experta explicó que el incremento en las variantes fue inicialmente a expensas de viajeros, pero poco a poco se ha introducido en casos autóctonos.

«Estos resultados indican que, aunque en Cuba la variante que aún predomina es el grupo o Clado G, otras variantes de SARS COV-2, particularmente la reportada inicialmente en Sudáfrica, muestran una ventaja desde el punto de vista evolutivo, pudiendo potencialmente llegar a sustituir al Clado G».

La Dra. Guzmán agregó que «algunas de estas variantes se han diseminado más fácil y rápido que las otras, lo que puede justificar la ocurrencia de más casos de SARS COV-2. Este podría ser un factor que justifique el incremento en el número de casos en el país en el último mes», enfatizó.

Señaló, por último, que «las medidas de aislamiento y las otras ya conocidas son las únicas que siguen siendo efectivas, y las mismas deben potenciarse y sostenerse en el tiempo».

En la jornada sesionó, además, el Grupo temporal para la prevención y control de la COVID-19, a la que asistieron el Segundo Secretario del Partido, José Ramón Machado Ventura, y el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa.

También participaron los vice primeros ministros, Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, Roberto Morales Ojeda, Inés María Chapman Waugh y Alejandro Gil Fernández, además de varias ministras y ministros.