"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR
Fidel
miércoles, 23 de junio de 2021
LOS PARTIDOS. Comentario HHC
Ni los negocios privados escapan de los efectos del bloqueo: ¿A qué pueblo beneficia esta política? (+ Video)
A todos y a todo afecta esta política genocida contra Cuba, incluso a los trabajadores por cuenta propia, sector al que las sucesivas administraciones de Estados Unidos insisten en motivar hacia el crecimiento.
Para analizar y mostrar parte de las afectaciones que el bloqueo de EE.UU. provoca en el pueblo cubano, un desarrollador de software, una arrendadora de vivienda, una profesora del Centro de Superación y Desarrollo de la persona sorda y una académica de la Red de Emprendimiento de la Universidad de La Habana comparecieron este martes en la Mesa Redonda.
Cinco áreas fundamentales que afectan al sector privado
La Dra. C. Seida Barrera Rodríguez, conoce bien los efectos del bloqueo en el sector privado en Cuba. Para la especialista del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos y miembro de la Red de Emprendimiento e Innovación de la Universidad de la Habana, el bloqueo es un elemento dinámico.
“Es lo que hemos vivido bajo el mandato de Donald Trump, periodo en el cual la economía fue golpeada en varias ocasiones y en el que se dictaron prácticamente la misma cantidad de medidas que Obama, pero en la mitad del tiempo y en un sentido totalmente negativo”.
La joven investigadora subrayó que no se puede desconectar el factor de relación que existe entre todos los actores de la economía. “Si una empresa estatal es añadida a la lista negra, automáticamente esa red de clientes que depende de ella se afecta. Es una relación de sinergia, una relación simbiótica”.
Según varios estudios, se han identificado cinco áreas fundamentales que afectan al sector privado. La primera de ella es la de los viajes. “Con el bloqueo no solo disminuyó el número de aeropuertos que afectó a los dos países, sino que se limitaron los destinos, pues en la actualidad solo La Habana es punto de enlace entre ambos países. Todo el entramado de negocios que se desarrolló en torno a estos flujos se vio disminuido, además del malestar de la comunidad cubano-americana y sus familiares al incurrir en más gastos para trasladarse hacia sus provincias”.
Barrera Rodríguez destacó también las afectaciones a la red de servicios como el transporte, la gastronomía o la red de hospedajes sustentada por el sector no estatal.
Otra área dañada por la política unilateral norteamericana es el sector bancario. “Cuando un cuentapropista por el hecho de ser cubano va a una sucursal bancaria en el exterior y desea hacer una operación todo es un problema, desde el propio momento en que desea abrirse la cuenta hasta la hora de concretar esta trasferencia”, comentó.
Así mismo, las remesas han sido una de las grandes víctimas de la política hostil contra Cuba. “No se trata solo del punto de vista monetario, sino que al entrar Fincimex y Ais a la lista negra, única vía junto a la Wester Union para la entrada de divisas se afectaron muchos cuentapropistas. Este dinero muchas veces se empelaba para financiar esos negocios”.
Este elemento también ha privado a los emprendedores de medios de pruebas que necesitan para demostrar la licitud de su negocio.
La investigadora de la Universidad de La Habana sostuvo también que las importaciones y las exportaciones se ven limitadas por el bloqueo, al ponérsele disímiles impedimentos a las entidades encargadas para hacerlo. “Cuando un cuentapropista ve retrasada sus importaciones tiene que suspender su actividad. Igualmente, por el amplio uso del dólar en las transacciones internacionales, cualquier uso de los cubanos en estos asuntos es penado por la OFAC”.
Tampoco escapa el sector privado a la aplicación del Título III de la Helms-Burton, recordó en otro momento de la Mesa Redonda, Seida Barrera Rodríguez.
“La ley no distingue ni va a distinguir el actor económico que maneje los bienes ´bajo demanda´ y, por tanto, una persona natural también puede estar bajo los efectos de este proceso”.
Recordó que unos de los efectos más adversos de la aplicación del título III es el enrarecimiento para inversión extranjera en el país.
En el caso de los proyectos de desarrollo local, los cuales permiten el encadenamiento de los diferentes actores económicos, “solo basta que uno de estas partes, como una empresa estatal sea sancionada, para afectar entonces de manera directa a su contraparte en el sector privado”, señaló.
Al comentar sobre la labor de la Red de Emprendimiento e Innovación de la Universidad de la Habana, dijo que se acompañan a los emprendedores, así como se realizan consultas y debates con ellos.
Habitaciones vacías: ¿Cómo impacta el bloqueo en una cubana del Vedado?
Para esta cubana, el bloqueo son muchos más que siete letras y se traduce en habitaciones vacías, tan solo por el “capricho nocivo” del vecino del norte.
Según explicó en la Mesa Redonda, la principal limitación que tiene ella y sus colegas es el no poder acceder al mercado turístico americano. “Tenemos a nuestros vecinos, un gran exportador de turismo en el mundo, y que además son muy generoso. Sin embargo, no pueden visitar Cuba”.
“Sabemos que muchas personas en Estados Unidos quieren visitar nuestro país. Les interesa nuestra cultura, nuestro patrimonio, pero ellos no pueden viajar libremente a la nación”.
Comentó, además, que en su caso trabaja con Airbnb, y también han sido afectados en las operaciones bancarias. “Esto no permite que el cliente pague y el prestador del servicio lo reciba al momento. Hay dilaciones en los bancos e incluso a veces el dinero se recibe de manera alternativa”.
De igual forma, tampoco puede acceder a otras plataformas de reservación a pesar de ser un negocio privado. “No podemos llegar al mercado internacional porque no tenemos ni Visa ni Master card para abastecer nuestros negocios y reaprovisionarnos”.
También recordó que, al cerrarse los servicios consulares, muchos negocios se vieron impactados en su actividad, los cuales quebraron por falta de clientes. “La limitación de las remesas no solo afectó a las familias, sino que tú no puedes disponer ni de tu propio capital para levantar el emprendimiento porque no hay trasferencias bancarias de ningún tipo”.
Al mismo tiempo, señaló Jolá Álvarez, se confina el acceso al mercado movido por el intercambio cultural o financiero, de pujanza en el área. “Yo compito en desigualdad. Estamos consiente que hay muchas trabas que romper, pero el bloqueo mancilla nuestra Patria”.
“Los emprendedores del sector privado no queremos que nos regalen un centavo”
Según dijo, aunque desde noviembre de 2020 la Resolución 315 del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera autorizó la exportación de productos a través de empresas especializadas en esa actividad, es un proceso sumamente complejo.
“Mientras nos adentrábamos en ese escenario comprobamos el trabajo que pasa Cuba para insertarse en el mercado. En el caso de los clientes estadounidenses, los más cercanos geográficamente, pero también quienes concentran la mayor cantidad de innovación y las principales empresas del sector de la informática, no hemos podido concretar negocios, aun cuando recibimos decenas de solicitudes”, explicó.
En esos casos los miembros de DOFLEINI Software les han comunicado la imposibilidad de concretar las relaciones. “No tenemos una vía de pago, ni siquiera a través de un tercer país. Las sucursales de los bancos no concretan nuestras transacciones y muchos clientes terminan por decidir no tener relaciones con Cuba. Es más efectivo hacerlo con cualquier otro país que no tiene ni una traba”.
Para el emprendedor, no todo se trata del acceso al mercado para ofertar los productos, sino también en lo relacionado a la compra de tecnología imprescindible para desarrollar nuevas ideas. Asimismo, también cuenta cómo varias de las vías de comunicación más utilizadas en el mundo están inhabilitadas para la Isla. “De un día para otro me cerraron las cuentas y mis clientes no sabían qué sucedía. Eso dañó mi negocio”.
Sobre los cobros por algunos servicios, Carlos Miguel Pérez comentó que igualmente se atrasan por las trabas del bloqueo. Según dijo, a veces deben esperar dos, tres y hasta cuatro meses para recibir el pago por su trabajo que en situaciones normales demorarían pocos días. “No disponer de medios de pago, como las pasarelas digitales, nos aísla del ecosistema tecnológico del mundo”
El ingeniero recordó que desde la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos se esperaba algún tipo de flexibilización racional de las medidas del bloqueo, pero hasta este momento todo sigue igual. “Hay un discurso de que esta política no daña a los cuentapropistas, pero eso no es así”.
“Los emprendedores del sector privado no queremos que nos regalen un centavo. Queremos que nos dejen hacer las cosas en igualdad de condiciones al resto del mundo, porque los problemas de Cuba los resolvemos los cubanos”, concluyó.
Desde el sector privado, lo emprendedores no queremos que nos regalen un centavo. Que nos dejen hacer cosas en igualdad de condiciones, porque los problemas de cuba los resolvemos los cubanos.
Comunidad sorda e hipoacústica: “El bloqueo irrespeta nuestra identidad y nuestros derechos”
Por su parte, la Dra. C. Ana María Mejías Rodríguez, del Centro de Superación y Desarrollo de la Persona Sorda, apoyada por su intérprete de señas, Ania Reigado Jiménez, explicó que para la comunidad sorda e hipoacústica el bloqueo también significa un freno.
Según dijo, Cuba tiene ahora mismo 1138 niños sordos e hipoacústicos, más de 300 de ellos beneficiados con un implante coclear u otras ayudas técnicas. Sin embargo, el acceso a partes y piezas de repuesto para estos equipamientos se torna sumamente complejo, sobre todo por la necesidad de utilizar a proveedores alejados del país.
Asimismo, también explicó que el acceso a equipos tecnológicos necesarios para esta comunidad, como las “niñeras” que utilizan las madres sordas para estar al tanto de sus niños, la telefonía celular para sordos, los relojes o timbres lumínicos altamente demandados igualmente encuentran trabas para llegar a Cuba.
Respecto a los trámites migratorios, Ana María Mejías explicó que la obligación de desplazarse hasta terceros países limita las opciones de las personas sordas. “Tenemos nuestro lenguaje de señas cubanos, y cada vez que vamos a otra nación la comunicación se hace sumamente complicada, porque cada nación tiene su propio lenguaje de señas”.
Si esos trámites se realizaran en el país las personas podrían acceder a un intérprete en un plazo de 72 horas. “Entonces, el bloqueo también irrespeta nuestra identidad, nuestros derechos como parte de la sociedad”.
En video, la Mesa Redonda
SOBRE LAS CRITICAS QUE RECIBIMOS
martes, 22 de junio de 2021
Dossier. La verdad histórica como un dedo en un guante (II)
Estimado Humberto:
Por tu insistencia de hoy, he vuelto a leer los cuatro documentos que nos enviaste el día 12. Te iba a responder dentro de unos días, pero lo haré ahora.
El del Che y el Modelo económico, que escribiste en el 2017, estuve entonces totalmente de acuerdo. Lo volví a leer ahora y estoy totalmente de acuerdo con el artículo y con la interpretación que haces del sentido profundo de lo que el Che defiende. Aprovecho para manifestarte mi coincidencia contigo en cuanto a que la NEP, a partir de todo lo que ha pasado, más que una retirada táctica puede y debe ser considerada una ruta estratégica para la Construcción del Socialismo en determinadas situaciones históricas concretas. Yo al menos no tengo ninguna duda de que en nuestras condiciones concretas es la única posibilidad que tenemos de salvar el Socialismo en los momentos actuales en nuestro país.
Un abrazo,
GRACIAS, BENAVIDES,
POR TU CORREO Y POR LA CORRECCIÓN Y PRECISIÓN HISTÓRICA QUE ME HACES ACERCA DEL
PAPEL DE GARCÍA PELAEZ EN LOS HECHOS A QUE ME REFIERO.
CONSERVABA EN MI MEMORIA EL RECUERDO DE QUE FUE
GARCÍA PELAEZ EL PRIMERO QUE SE ME ACERCO PARA HABLARME DE LA IDEA DE
CONSTITUIR UNA ASOCIACIÓN DE ECONOMISTAS ACOMPAÑADO POR SANTIAGO GARCÍA QUE
TRABAJABA ENTONCES EN EL DEPTO. ECON DEL CC. SI RECUERDO, COMO NO, TODA TU
LABOR EN EL PROCESO DE ORGANIZACIÓN DEL CONGRESO Y EN LA SELECCIÓN DEL
CANDIDATO A SER PRIMER PRESIDENTE DE DICHA ASOCIACIÓN, CASO QUE SE ME CONSULTO
POR TRATARSE DEL COMPAÑERO LAUREANO LEON, ENTONCES VICE PRESIDENTE DEL CEP CUYO
MINISTRO PRESIDENTE ERA SANTIAGO RIERA, ORGANISMO QUE ERA ATENDIDO POR Mí COMO
VICE PESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS.
POR MI PARTE, CERCANO YA AL FINAL DE MIS
DÍAS, NO QUERÍA QUE ME LLEGARA ESE MINUTO FINAL EN ESPERA DE RECTIFICACIONES
PÓSTUMAS DE UNA LAMENTABLE POLÍTICA QUE SE HA SEGUIDO Y SE SIGUE MUCHAS VECES
DE EXCLUSIONES ANTI HISTÓRICAS, Y NO POR VANIDAD PERSONAL NI
PRINCIPALMENTE POR LA AFECTACIÓN INDIVIDUAL QUE PUEDA EXPERIMENTARSE,, COMO MAL
INTENCIONADAMENTE PUDIERA ESPECULARSE..
LO QUE MOLESTA Y ANTE LO CUAL UNO SE REVELA ES
ANTE LA IGNORANCIA Y OLVIDO INTERESADO Y OPORTUNISTA DE FUNCIONARIOS,
HISTORIADORES, ECONOMISTAS, INVESTIGADORES Y PERIODISTAS QUE NO PONEN POR DELANTE
SU HONESTIDAD Y CIENTIFISMO HISTÓRICO, Y SU APEGO A LA VERDAD DE LO OCURRIDO
SINO SUS INCONDICIONALIDADES Y LA OBEDIENCIA A ORIENTACIONES QUE DEJAN MUCHO
QUE DESEAR Y QUE NO PUEDEN ESTAR DICTADAS POR INTERESES PATRIÓTICOS Y DE
PRINCIPIOS MARTIANOS Y MARXISTAS SINO POR MEDIOCRIDADES Y CONVENIENCIAS
BASTARDAS.
FRATERNALMENTE,
HUMBERTO PÉREZ
Deseo aclarar que mi correo de ayer concentrado en el crucial tema NEP - Che, no significa que no esté de acuerdo con que la historia sea contada tal como sucedió y ofrezca mi humilde apoyo a que ambos sean incorporados, como merecen, a la historia del surgimiento de la ANEC.
De locomotora a vagón
SEGUNDA
SERIE # 35
Junio
22 de 2021
Juan M Ferran
Oliva
Cuando la isla era la azucarera del mundo
podía producir 7 u 8 millones de toneladas. Actualmente –grosso modo- debe
disponer de la cuarta parte de dicha capacidad. Se cuenta con medios y mucha
experiencia, pero no se logran zafras decorosas. Pienso en la posibilidad de producir
2 millones de toneladas, quizás más.
La prensa debería dedicar más a la información
del tema, pero objetiva. Anteriormente había periodistas especializados[2]. No podían
decirlo todo y los costos siempre fueron tabú, Ahora los medios sólo informan
de la visita de altos dirigentes a centrales. Convierten en noticia al quehacer
cotidiano gubernamental. No sé qué consejos pueden ofrecer a los viejos
azucareros.
Tómese a Guatemala de referente. Su extensión y población no difieren mucho de
la de Cuba aunque ambas están separadas por problemas naturales, sociales y
sobre todo políticos. Dicho Estado centroamericano exporta unos 2 millones de
TM de azúcar y alcanza ingresos por más de $900 millones, puede que a precios
preferenciales. La cifra incluye derivados
y etanol. Es el segundo exportador de azúcar en Latinoamérica antecedido
por Brasil. En lo tocante a rendimientos agrícolas ocupa el tercer lugar
mundial con 121 TM/ha. Entre los años 2000 y 2010, Cuba sólo lograba 32.4 TM/ha
y no los ha superado.
Según estimados externos de hace algunos años[3],
los costos del azúcar crudo cubano debían ser algo superiores a 10 centavos por
libra ($224/TM). Se obtuvieron aplicando la falacia contable de igualar el peso
al dólar. A partir de la devaluación en enero de 2021 han de ser inferiores. En
base a tales supuestos, de lograrse 2 millones TM y reservando 500.000 TM para
el consumo interno, se dispondría de 1.5 millones TM exportables. Con precios
hipotéticos de sólo 12 centavos/libra ($270/Tm) en el mercado mundial, rendirían
un flujo superior a los $400 millones en divisas. Es un monto nada
despreciable. Actualmente China es el mayor mercado, no sé a qué precios. Si
éstos no acompañaran téngase en cuenta que el etanol de Brasil era competitivo
con un precio del petróleo superior a $40/barril. Dicho país aplica una técnica
alternativa, según los precios. El break
even point de Estados Unidos era de $80/barril pero su etanol es a base de
maíz, menos eficiente y con costos salariales superiores. También la meladura
puede utilizarse como alimento para el ganado como hacía Luisiana. Los múltiples derivados son otra historia. El
potencial de la biomasa es también un recurso y, por suerte, ya funciona en
Cuba una planta con dicho propósito.
Los referentes expuestos sugieren la necesidad
de hacer estudios conducentes a la toma de medidas. Cambiar lo que haya de ser
cambiado. Hay know how y capacidades industriales y
agrícolas. ¿Cuál es la causa de la ineficiencia? No creo que sean los
experimentados hombres del azúcar.
La industria
azucarera cubana, antes locomotora de la economía, se convirtió en vagón, pero
aún forma parte del tren.
Fin
[1] Según
Azcuba, en noticia de EFE.
[2]
Como José Vázquez, Gerardo Bernardo y Enrique Varela, entre otros.
ocasionalmente yo, que soy mi autor favorito.
[3] S. Haley, US and World Sugar and
HFCS Production Costs. 1994/95 -1998/99.
Sugar and Sweetener Situation &Outlook, set. 2001 ERS/USDA. Citado en Costes de producción del azúcar: Un estudio
marco inicial. Comité de evaluación del mercado. Consumo y estadística.
International Sugar Organization ISO.
Londres. 2 de abril de 2004. Pág. 1
La contradicción fundamental de la transición socialista: ¿económica o ideológica?
1Ministerio de Educación Superior, La Habana, Cuba.
La difícil situación económica y social precipitada con el derrumbe del mal llamado socialismo real, y agravada por el oportunista recrudecimiento del bloqueo yanqui contra Cuba obligó a la adopción de medidas y acciones económicas que ya, desde décadas anteriores, eran necesarias e inevitables. No fue su conceptualización previa lo que catalizó las decisiones económicas, sino la imperiosa exigencia práctica lo que condicionó cambios del modelo socioeconómico. A partir de ese marco general, en el presente artículo se esbozan críticamente algunos conceptos acerca de las modalidades de propiedad y sus contradicciones en lo económico, lo político y lo ideológico. Asimismo, se caracteriza sintéticamente la evolución de estas relaciones en la Cuba de hoy. La controversia generalizada alrededor de la problemática sobre la concentración de la propiedad y la riqueza devino plataforma para el análisis actual de la contradicción fundamental de la transición socialista.
INTRODUCCIÓN
La actualización e implementación del modelo económico y social cubano ha generado, como nunca antes, un debate masivo en el que cada persona está convencida de poseer la solución a los graves problemas que enfrenta la economía cubana. En ese marco, y por ello, el presente trabajo retoma un conjunto de axiomas que se consideran imprescindibles para evaluar con objetividad esa realidad, a la vez que se proponen nuevas apreciaciones.
Se parte de un esbozo teórico inicial sobre la necesidad productiva, económica y social de diferentes formas de propiedad. Esa heterogeneidad genera contradicciones y diferenciaciones sociales. Por su carácter polémico, se presta especial atención a la propiedad cooperativa y a la propiedad privada, subdividida en trabajo por cuenta propia y pequeña propiedad burguesa, al basarse en la explotación privada de trabajo ajeno sobre bases mercantiles. Al respecto, fue inevitable abordar la regulación de la «concentración de la propiedad y la riqueza», considerándola más una declaración de principios que una posibilidad económica real.
Sobre esta base se fundamentó el carácter ideológico y económico de la contradicción fundamental de la transición socialista. La articulación de las tendencias de corrupción en la propiedad estatal, unidas al fortalecimiento del individualismo pequeñoburgués, constituye la principal amenaza ideológica, política y económica para el desarrollo del proyecto socialista cubano.
1. TRANSICIÓN SOCIALISTA Y RELACIONES DE PROPIEDAD
Al momento del triunfo de las revoluciones socialistas acaecidas hasta hoy -siempre en países de bajo nivel de desarrollo-, las formas fundamentales de propiedad existentes han sido la capitalista, la producción mercantil simple, la propiedad pública, formas cuasi feudales en la agricultura, comunales y la propiedad cooperativa. Es pertinente recordar que esta última no surgió con el socialismo ni es socialista per se es propiedad cooperativa, grupal, de propietarios asociados. No es de la sociedad. Después se tergiversó su naturaleza y se dogmatizó como una forma de propiedad socialista inmadura, cuando es simplemente una forma de propiedad y empresa cooperativa, que en lo social es, como regla tanto en el capitalismo como en el socialismo, superior a la privada. Aunque su interés económico es grupal y no coincide con el social, hay muchos objetivos comunes aun manteniendo modos de actuación diferentes.
Por su parte, la propiedad socialista va surgiendo -no hay otra vía- de la gran propiedad capitalista justamente nacionalizada y se mantiene en paralelo en la transición hacia el socialismo, la mediana y pequeña propiedad burguesa y, por supuesto, la cooperativa que también crece, así como la pequeña producción mercantil. Los rezagos inevitables, evidentes de capitalismo con toda su incidencia burguesa, condujeron a Lenin (1961) -fundador de la economía política de la transición al socialismo-, a señalar que «este período de tránsito no puede dejar de ser un período de lucha entre el capitalismo agonizante y el comunismo naciente; o en otras palabras, entre el capitalismo vencido, pero no aniquilado y el comunismo nacido, pero muy débil aún» (p. 306).
De esta manera, con el triunfo revolucionario se invierte la posición en la irreconciliable lucha entre la clase obrera y la clase capitalista. Ahora, la primera está en poder del Estado, mientras que la burguesía -grande o pequeña- sin importar su peso económico y desde la oposición le disputará el dominio, de manera directa o indirecta, a las nuevas relaciones económicas e ideológicas que se van empoderando poco a poco. Es una lucha en todas las esferas. Lenin, en su clásica interrogante ¿quién vence a quién?, o sea, ¿lo burgués o lo socialista?, sin dudas advierte que lo económico es clave, pero también que la lucha de clases no se limita a ese plano, va mucho más allá como dramáticamente se corroboró en el mal llamado socialismo real, término acuñado en la Unión Soviética para contraponerlo al modelo socialdemócrata que imperaba entonces en varios países europeos, conocido generalmente como «socialismo sueco». No era el «socialismo real» enfrentando al «capitalismo real», sino supuestamente al falso socialismo.
Una vez nacionalizados los grandes capitalistas, la práctica lamentablemente demuestra que eso no significa que se ha «extirpado» lo capitalista, lo burgués, el individualismo como paradigma en una parte sustancial de la población, no importa incluso su filiación política, clasista, tenga o no conciencia de ello. El derrumbe del modelo eurosoviético así lo confirmó.
En el plano esencial (socioeconómico), la propiedad social, la socialista, la forma estatal no puede ser apropiada por ninguna persona -jurídica o no- a título individual. En lo económico tiene que materializarse lo social en cada trabajador cuando realmente sea, se sienta y actúe como dueño de esos medios. O como afirma el economista García (2018): «La propiedad estatal ha sido la forma fundamental de propiedad social, pero esa mediación que es por un lado necesaria, es por otro un factor potencial de distanciamiento entre los trabajadores como dueños asociados del conjunto de medios de producción y esos medios representados por el Estado» (p. 3).
En la experiencia socialista los intentos de reducir la heterogeneidad de formas de propiedad y convertir abruptamente todo en socialista, a contrapelo del grado de socialización real, han fracasado siempre con consecuencias nefastas en lo económico y lo social. La colectivización forzosa en la agricultura soviética en los años veinte y treinta, y la construcción paralela del socialismo y el comunismo en China son ejemplos de esos intentos de violentar los procesos con métodos extraeconómicos.
Por su parte, lo estatal-socialista germina donde existe una fusión de los procesos económicos a lo interno de la fábrica, expresado en la socialización objetiva de la producción que consiste en la interdependencia tecnológica, productiva y económica entre cada taller, departamentos en la empresa y entre estas últimas; exactamente lo contrario de una integración burocrática, administrativa. Ese encadenamiento productivo -como expresión de la imprescindible necesidad de «soldar» la interdependencia económica entre los diferentes eslabones de la cadena productiva- debe ser definitorio para alcanzar la superioridad sobre el capitalismo.
2. LA HETEROGENEIDAD SOCIOECONÓMICA HOY EN CUBA
En Cuba no se ha eliminado la deformación económica estructural del capitalismo dependiente, por lo que las decisiones económicas tomadas en los últimos tiempos de mayor apertura a otras formas de propiedad han sido necesarias e ineludibles económicamente. El relativamente bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas se corresponde con esas relaciones de producción. De acuerdo con ello, la clasificación de las diferentes formas de propiedad y gestión en la economía cubana son:
Estatal socialista (también denominada propiedad socialista de todo el pueblo).
Cooperativa (conceptualizada en ocasiones de manera ambigua, como una forma socialista y como colectiva).
Mixta (asociación de una empresa capitalista extranjera con una empresa estatal).
Privada.
De organizaciones políticas, de masas, sociales y otras formas organizativas.
Sobre las denominaciones de la propiedad socialista la polémica es enorme. Solo recordar que la definición de «propiedad de todo el pueblo» fue oficializada en la Constitución soviética de 1977 como derivación de la proclamada conversión del Estado de la dictadura del proletariado en Estado de todo el pueblo, al haber arribado -supuestamente- al socialismo desarrollado o maduro. El término más aceptado es propiedad estatal socialista como forma de la propiedad social para el sistema empresarial, propiedad de la clase obrera, representada por el Estado. Si es gubernamental o estatal es una controversia que sobrepasa este artículo. Con respecto al sector presupuestado, otros diferencian el término propiedad pública con el apellido socialista, para distinguirla de la existente en los países capitalistas sobre hospitales, escuelas y otras. Para esa propiedad pública parece válido el término «de todo el pueblo», no así para la empresa estatal socialista en la que solo laboran sus copropietarios.
La clave no es epistemológica. Se quiere que la propiedad estatal sea rectora de las demás por su eficiencia y gestión no solo por su magnitud, tal y como lo fue haciendo la capitalista en su desplazamiento de la propiedad feudal y de otras formas arcaicas. Sin embargo, no ha cuajado aún el sustituto socialista a la llamada «iniciativa privada» capitalista como motor de desarrollo. Tener conciencia de ello es el primer paso para encontrarlo. La superioridad socialista existe en la posibilidad real de utilizar, integralmente y con eficiencia, todos los resortes económicos e ideológicos a favor de la producción, lo cual es imposible en el capitalismo por el dominio de la propiedad privada. Aún no se explota esa principal fortaleza. En un estudio sobre el derrumbe del modelo eurosoviético se afirma que «hoy se ve con más claridad que es infundado el axioma de la potenciación mecánica de las fuerzas productivas a partir del trueque de las relaciones de producción. Las nuevas relaciones presentan, junto con su superioridad, contradicciones y limitaciones, precisamente en aquellos aspectos que constituyen sus pilares básicos, acrecentándose, además, el papel del factor subjetivo» (García, 1997, p. 16).
La nueva Constitución de la República de Cuba (Asamblea Nacional del Poder Popular, 2019) legalizó las formas actuales de propiedad. Sin embargo, sobre la propiedad privada hay una subdivisión real no reconocida, conformada por los trabajadores por cuenta propia que no contratan trabajo ajeno (propiedad privada individual) y los que explotan fuerza de trabajo asalariada, constituidos, entre otros, por campesinos medios, miembros o no de las cooperativas de créditos y servicios; comerciantes-intermediarios; arrendatarios de viviendas; propietarios de restaurantes, de mueblerías; talleres productores de calzados, de servicios de diversa índole; arrendadores de autos de alquiler, etc. Son relaciones burguesas tardías y controladas, las cuales resurgen después de 45 años concentradas -en lo económico- solo en el sector campesino y los transportistas.
Por su magnitud productiva parece imposible que desplacen a la propiedad estatal socialista. Pero ahí no radica su principal peligrosidad. En esta categoría hay desde ricos que ya pasan sus vacaciones en el exterior hasta aquellos que superviven, pero todos teniendo como objetivo definitorio la obtención de más ganancia, percibida por algunos colegas como una «plusvalía social» dado el destino final de una parte de ese plusvalor. Es cierto que se transfigura, no aparece de manera cruda como en el llamado capitalismo salvaje, pero también se «fetichiza» en el capitalismo. No olvidar que toda la crítica burguesa a Marx, desde su época hasta hoy, se ha concentrado en negar la cientificidad de su teoría de la plusvalía y con ella invalidar la necesidad objetiva del socialismo.
Con respecto al peso económico de las formas de propiedad, se puede tener una aproximación indirecta a partir de los datos referidos al número de ocupados. Al cierre de 2019 se estimaron 4 515 200 ocupados en la economía, de los cuales 3 079 500 pertenecen al sector estatal y 1 435 700 al sector no estatal. En el 2018 los desocupados que solicitaron empleo fueron 76 400. Aquellos que no solicitaron, y no estudiaban ni trabajaban, fueron unos 500 000. Existían a su vez 47 000 trabajadores interruptos atendidos por las empresas correspondientes (González, 2019; Gil, 2020).
Si se suman todos los que, por una razón u otra están «fuera» del sector estatal, da una cifra que tiende a los 2 000 000 de personas, de los cuales no trabajan en ningún sector cerca de 500 000, la mayoría jóvenes, los cuales, con seguridad, muchos viven de las remesas externas y de otras fuentes esporádicas. Todos son «no estatales» con las implicaciones económicas e ideológicas que ello significa. La solución -se proclama a viva voz- radica en potenciar las nuevas inversiones extranjeras; a media voz se reconocen las nacionales, incluidas las que pueden generar las propias empresas socialistas, las cooperativas y las privadas, para crear alrededor de un millón de nuevos empleos productivos y atrayentes en todas las formas de propiedad. No hay otra salida. La inversión fundamental es la externa, pero no es la única. Hay que eliminar trabas y prejuicios para movilizar todos los recursos posibles. La reproducción económica no puede ser de cada forma de propiedad, tiene que primar el encadenamiento productivo. Las demás acciones en la esfera de la circulación, por supuesto, válidas, mitigan, pero no curan. Se requiere de esas inversiones y libertad de interrelación económica entre todas las formas de propiedad planificadas, pero con más peso al mercado, para aumentar la producción, los ingresos y ampliar el mercado interno, sin lo cual no habrá desarrollo posible.
3. CONTRADICCIONES ECONÓMICAS E IDEOLÓGICAS
Existen profundas contradicciones objetivas y subjetivas en la transición socialista. Las más notorias son las existentes entre las siempre latentes relaciones pequeñoburguesas (ideológicas y económicas) -que nunca desaparecieron- y las socialistas; las presentes en lo interno del sector estatal; entre el interés individual, el colectivo y el social; entre planificación y mercado; entre acumulación y consumo; y entre todos los grupos sociales dada la heterogeneidad de formas de propiedad, todas acentuadas por el vengativo bloqueo yanqui.
Entre las presentes en el mayoritario sector estatal socialista tienen mayor peso la subutilización de sus potencialidades, la mala gestión a partir de políticas económicas erróneas, enajenación del trabajador, baja productividad, insuficientes salarios, desestimulación al trabajo, burocratismo, limitaciones en la democracia económica y, lo más peligroso, manifestaciones de corrupción. Por supuesto, la solución no está en eliminar su carácter estatal, nacional y convertirla en propiedad de grupo como ya se hizo en otras experiencias. Hacerlo sería renunciar al proyecto emancipador. Hay que continuar erradicando las causas que provocan esas contradicciones, esos problemas, fortaleciendo lo verdaderamente socialista y eliminando lo burocrático, tal y como se está haciendo en la actualidad.
En otro grupo se encuentran las contradicciones derivadas de la ampliación de la propiedad privada en todas sus variantes, incluida sobre todo la pequeñoburguesa, aunque así no aparezca oficialmente. Para algunos, a diferencia del primer grupo, la solución radica en limitar, coartar, impedir o frenar su ampliación y desarrollo. Pero ese no puede ser el camino, pues ya fue recorrido y conduce al fracaso. Esto genera polarizadas posiciones y trabas reales frente a algunas inevitables decisiones ante la amenaza del fortalecimiento de tendencias burguesas. Por supuesto, desde el poder socialista sería un suicidio fomentar lo burgués a una escala desmesurada.
Al tercer grupo de contradicciones pertenecen las existentes entre lo socialista y lo privado. El primero representa el futuro, pero amenazado por la ineficiencia, el burocratismo y la corrupción; mientras que el otro es temporalmente más eficiente a nivel micro, marcado por la desigualdad y la injusticia y va incubando capitalismo, por lo que se intenta limitar su radio de acción a través del rechazo a la denominada concentración de la propiedad y la riqueza.
3.1. ¿Es posible evitar la concentración de la propiedad y la riqueza?
Las respuestas son diversas. La necesidad objetiva de mayor ampliación de las relaciones de propiedad privada en Cuba, incluida la pequeñoburguesa -con todas las consecuencias que ello implica-, ha marcado las decisiones y los ritmos de introducción de las medidas económicas relacionadas con las formas de propiedad «no estatales». La evidente lentitud de su ampliación se percibe como una especie de mecanismo de «autodefensa» -en parte justificado- debido al lógico rechazo ideológico y económico ante el fortalecimiento de la propiedad burguesa vernácula.
Una de las causas generales de algunos prejuicios que conducen a posiciones fundamentalistas radica en la extemporánea y ya errónea representación social del ideal socialista en el período de transición al socialismo. Tal vez por falta de divulgación de suficientes argumentos científicos, continúa sin interiorizarse que la equidad en la distribución es un imposible económico. No hay equidad en la distribución con arreglo al trabajo, ni en los fondos sociales de consumo. Lo objetivo -siempre lo fue- es defender a toda costa las vías económicas y sociales para mantener la mayor justicia social posible en lo económico, reconociendo, como marxistas y leninistas, las formas de propiedad válidas para cada etapa, con las diferencias en la distribución que ello conlleva, aunque incomoden. Cualquier otro reclamo es un contrasentido, económico, social y político.
En el Artículo 30 de la recién aprobada Constitución de la República de Cuba (Asamblea Nacional del Poder Popular, 2019) se estipula que «la concentración de la propiedad en personas naturales o jurídicas no estatales es regulada por el Estado, el que garantiza, además, una cada vez más justa redistribución de la riqueza, con el fin de preservar los límites compatibles con los valores socialistas de equidad y justicia social» (pp. 27-28). Si se hace abstracción del término equidad, no hay dudas que Cuba es ejemplo en cuanto a la redistribución lo más justa posible del presupuesto de la nación. Lo primero es el asunto de marras. Se confunden aspiraciones plausibles con posibilidades reales. ¿Es posible cumplir por vías económicas con lo primero, sin coartar lo segundo? ¿Solo en las no estatales se violan los valores socialistas?
¿Es posible entonces evitar la concentración de la propiedad y la riqueza dada la existencia objetiva de la ley del valor y en menor grado de la ley de la plusvalía, aunque se manifieste de otra manera? Marx (2017) demostró que si se explota trabajo asalariado de forma privada es inevitable la concentración de la propiedad y la riqueza, aunque sea en baja escala. A su vez, en el plano jurídico se da la posibilidad de enmascarar la magnitud real de la concentración de la riqueza. En ese mismo plano, la concentración de la propiedad, como posesión de determinados medios, aunque es más factible de controlar también es difícil de impedir, ya que es propensa a que se metamorfosee en falsos propietarios nominales, «hombres de paja» que aparecen como propietarios legales, por lo que impedir totalmente esa vía de concentración de la riqueza parece una misión casi imposible.
¿Hasta dónde puede regular el Estado? Se declara la voluntad de intentar regular, es decir, limitar su campo de acción, poner cotas al enriquecimiento congénito a la propiedad privada. Aquí no se trata directamente de corrupción, sino de establecer un tope para cada caso, un horizonte que no se debe propasar, el cual es imposible precisar exactamente en lo económico. De situarse un máximo de ingresos a obtener, frenaría el desarrollo, amén de que se violaría constantemente.
Sin embargo, sí puede interpretarse y aceptarse como una estratégica declaración de principios porque, de alguna manera, marca una posición diferenciadora de la consigna que se enarboló en China por Deng Xiaoping, cuando se proclamó y promovió que «enriquecerse es honorable». Eso lo cambió todo. Por supuesto, nadie se enriquece por la vía socialista de la distribución con arreglo al trabajo. En Cuba hoy, mientras no se robe, es legal incrementar la riqueza, pero no debe ser paradigma. Nos interesa el color del gato y no solo que cace ratones. No deben convertirse en modelo a seguir, aunque para algunos, lamentablemente, «esos hombres de éxito» ya lo son, por encima incluso de los que se enarbolan como banderas. Se tolera el éxito económico privado, no se condena, pero no se glorifica ni se estimula. Ahí radica la diferencia. Una acumulación privada excesiva es estratégicamente peligrosa, por lo que intentar controlarla es vital. Lo que parece imposible es impedir económicamente que se dé en determinado grado. Como proclama ideológica, económica y política, es válida la alarma sobre la concentración de la propiedad y la riqueza, sabiendo que sería funesto utilizar para su regulación los fallidos y siempre tentadores métodos extraeconómicos.
3.2. ¿Qué hacer?
La conocida interrogante retomada creativamente por Lenin se vuelve imperativa, ya que no hay modelo universal, ni camino trillado a seguir, ni paradigma a imitar. Se conoce el ideal socialista general pero la ruta es ignota. Ante el dilema de la independencia de su país, el Mahatma Gandhi legó una valiosa verdad comprobada en su épica contienda emancipadora: no hay camino para la paz, la paz es el camino. Siguiendo su enseñanza se pudiera parafrasear y afirmar que no hay camino para el socialismo, el socialismo es el camino. Solo más socialismo es la solución, conscientes de que, si la brújula deja de marcar hacia el pueblo, entonces se pierde lo socialista y urge reencontrarlo, tal y como hemos hecho en Cuba guiados directamente por Fidel y sus ideas.
Hay que captar al pequeño propietario, acercarlo al socialismo, incluido el pequeñoburgués. Esto fue objeto de especial atención para Lenin. No podía ser de otra manera en un país con predominio de millones de pequeños y medios propietarios, cuya «salida» socialista solamente podía ser la cooperativización voluntaria. Pero mientras tanto, ¿cómo tratar a esos propietarios? Pueden inclinarse hacia lo burgués individualista o hacia el socialismo. Se hace estratégico prestarle especial atención al tratamiento de esa dualidad contradictoria de la pequeña producción mercantil, del pequeñoburgués, teniendo como centro al campesino, aunque es válido para cualquier sector. Como propietario inmerso en el mercado trata de vender al precio más alto posible; incluso, muchos especulan con los precios, aunque eso afecte a la clase obrera. Esa arista egoísta lo acerca al egoísmo burgués.
Por otra parte, ese propietario es un trabajador cuyas jornadas laborales y condiciones de trabajo no se diferencian totalmente de las del obrero. Esa arista lo acerca al socialismo. Esa dualidad contradictoria se da entre los pequeños propietarios, donde unos siempre se comportan como especuladores y se convierten en potenciales enemigos, mientras otros son más solidarios, pero esto se produce, sobre todo, en lo interno de cada productor. Por eso, la batalla es rescatar y potenciar la arista que los acerca al socialismo.
Esta dualidad contradictoria intrínseca del pequeño productor y también de la cooperativa como forma de propiedad colectiva tiene que ser reconocida y tratada como tal, para evitar que se inclinen hacia posiciones ideológicas y políticas diferentes a los intereses socialistas. Es una lucha de clases política y económica para atraerlos hacia el socialismo.
La propiedad socialista debe formar un valladar económico e ideológico con la cooperativa ante la ampliación de las relaciones pequeñoburguesas. A su vez, las cooperativas transmiten hacía la empresa estatal su probado sentido de pertenencia y de realización de la propiedad, principales debilidades de la propiedad estatal. Por otra parte, ofrecen una alternativa no capitalista a la propiedad privada individual. La cooperativa no agropecuaria debe ser el camino lógico para la evolución y desarrollo económico del llamado trabajo por cuenta propia y, de esa manera, evitar que se conviertan en pequeña burguesía.
Las cooperativas deben ser motor impulsor para el establecimiento y fortalecimiento de vínculos económicos horizontales entre las diferentes formas de propiedad, una de las principales lagunas de la reproducción social en Cuba. Por tanto, frenar la ampliación de cualquier tipo de cooperativa es un desacierto económico, político e ideológico. Las tendencias negativas, posiciones corruptas e ilegales detectadas en algunas cooperativas no pueden empañar sus atributos y potencialidades generales. El cooperativismo, como afirmó Lenin, nos acerca al socialismo, por lo cual fortalecerlo es coadyuvar a salvaguardar el proyecto socialista.
3.3. ¿Cuál es entonces la contradicción fundamental?
Las contradicciones y tendencias apuntadas son todas importantes, pero hay una sustancial. El Che Guevara bien temprano alertó sobre algunas diferencias en los niveles de vida que no brotaban de las capacidades y aportes laborales. Con claridad y crudeza sentenció que la diferenciación y corrupción derivada del uso inmoral de las supuestas prerrogativas de un cargo es lo que mayor rechazo provoca en el pueblo, al corromper todo a su alrededor y con ello hacer peligrar el futuro socialista (Guevara, 1977). En esa misma línea, Fidel Castro fue tajante; ante la creciente tendencia a la corrupción y enriquecimiento ilícito, sentenció: «este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos, nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra» (Castro, 2005).
Esas consideraciones complementan la temprana alerta de Lenin sobre el carácter reversible del tránsito. En la Unión Soviética, intentando ahuyentar al capitalismo con más propiedad estatal «socialista», se desdibujó lo más importante que era y es: el hombre, el sujeto constructor del socialismo. Desde entonces, el peligro mayor se había desplazado al propio sector socialista, al fomentarse e incubarse el individualismo, el egoísmo, la «metalización de las conciencias»; así sucedió allá y resurge aquí hoy. La corrupción dentro de lo socialista, como un «caballo de Troya» ideológico del capitalismo, puede erosionar las bases del sistema.
Para reducir esa tendencia, la propiedad socialista no debe concentrarse únicamente en su dimensión económica, sino también, valorarse como fuente de valores diferentes a los que generan otras formas de propiedad. En la fábrica no solo se produce, también se transforma al sujeto sobre bases ideológicas y axiológicas nuevas.
En la Unión Soviética no quedaba legalmente un átomo de propiedad económica capitalista. No había oficialmente un pequeñoburgués, sin embargo, en la conciencia y el actuar se había incubado y multiplicado el individualismo pequeñoburgués. ¿Cuál es entonces la contradicción fundamental de la transición socialista? El dilema está, no solo en el enfrentamiento de dos modos de producción, sino de dos estilos diferentes de vida, dos paradigmas, dos ideologías. Por una parte, el individualismo económico, el egoísmo que el capitalismo potenció como motor de su desarrollo y, por otra, el incipiente socialismo solidario y humanista.
Las imperfecciones humanas, en particular la supuesta esencia individualista y egoísta del hombre, no son razón suficiente para negar la posibilidad del socialismo. Para demostrarlo es necesario enfrentar, por una parte, la tendencia a la corrupción autodestructiva encubierta dentro del propio sector socialista y, por otra, el individualismo congénito a las formas de propiedad no socialistas, pues esta unión -en un determinado grado- puede ser letal para el proyecto socialista.
Elevar el nivel de vida, el bienestar de todos, es decisivo, pero no basta. La contrapartida esencial es transformar, cultivar lo mejor del hombre, como enseñara Martí, crear día a día el hombre nuevo propugnado por el Che Guevara y Fidel Castro, para que lo colectivo, lo social, lo solidario y la ética humanista y socialista primen sobre el empecinado egoísmo e individualismo presente, sin excepción, en todas las formas de propiedad. Es decir, que se tenga, ante todo, «visión de país» por encima de cualquier otro interés, como de manera aleccionadora convoca permanentemente el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Es el único camino objetivo para vencer la contradicción entre esos intereses contrapuestos.
CONSIDERACIONES FINALES
Fue imprescindible e inobjetable el resurgimiento y la ampliación de diversas formas de propiedad privada, tanto la individual como la pequeñoburguesa -aunque así no se le denomine-, la cooperativa en el sector no agropecuario, aún con más deberes que haberes, y el crecimiento de la propiedad mixta. Las causas son objetivas. El aún insuficiente nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, el bajo grado de socialización de la producción, las enormes diferencias entre las ramas de la economía y las graves deformaciones estructurales pendientes impiden que la forma estatal de la propiedad social impere en todas las ramas económicas.
Esa heterogeneidad genera contradicciones económicas, sociales, políticas e ideológicas, tanto en lo interno de cada forma de propiedad como entre ellas. Al respecto, tratar de atajar el despliegue de las relaciones pequeñoburguesas, intentando coartar la «concentración de la propiedad y la riqueza», es válido como principio diferenciador, pero no es el único peligro, ya que este radica, sobre todo, en las tendencias individualistas que erosionan y corrompen también la propiedad estatal y, con ello, el futuro del país. La solución a esa amenaza es ideológica, política y económica. Solo una mujer y un hombre diferentes, nuevos podrán salvar al socialismo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Asamblea Nacional del Poder Popular (2019): Constitución de la República de Cuba, Editora Política, La Habana. [ Links ]
Castro, F. (2005): «Discurso efectuado en el Aula Magna de la Universidad de la Habana el 17 de noviembre», ˂ (2005): «Discurso efectuado en el Aula Magna de la Universidad de la Habana el 17 de noviembre», ˂https://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2005/esp/f171105 ˃ [15/01/2020]. [ Links ]
García, R. (1997): «Causas esenciales y coyunturales del derrumbe del llamado socialismo real», Debates Americanos, n. o 3, enero-julio, Universidad de la Habana, pp.16-38. [ Links ]
García, C. M. (2018): «La propiedad en la economía y en su modelo de funcionamiento. (Repasando la historia, la teoría y provocando el debate). La propiedad social: de la utopía marxista a la realidad», Cuba Socialista, Dossiers, 15 mayo, ˂ La propiedad social: de la utopía marxista a la realidad», Cuba Socialista, Dossiers, 15 mayo, ˂https://www.cubasocialista.cu/category/dossiers ˃ [11/12/2019]. [ Links ]
Gil, A. (2020): «Intervención en el Balance Anual 2019 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social», ˂ (2020): «Intervención en el Balance Anual 2019 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social», ˂http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/01/18/asiste-presidente-cubano-al -balance-del-ministerio-de-trabajo-y-seguridad-social/ ˃ [12/01/2020]. [ Links ]
, ˂ (2019): «Comentarios de los periodistas Oscar Figueredo Reinaldo, Thalía Fuentes Puebla e Irene Pérez», ˂https://cubayeconomia.blogspot.com ˃ [11/12/2019]. [ Links ]
Guevara, E. (1977): «Discurso a los miembros de la Seguridad del Estado del 18 de mayo de 1962», en E. Guevara (2017), Escritos y discursos, t. 9, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, pp. 220-221. [ Links ]
Lenin, V. I. (1961): «La economía y la política en la época de la dictadura del proletariado», en V. I. Lenin (1961), Obras escogidas en tres tomos, t. 3, Editorial Progreso, Moscú, pp. 306-313. [ Links ]
Marx, K. (2017) [1867]: El Capital, Siglo XXI Editores, Madrid. [ Links ]







