Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 15 de septiembre de 2023

Preguntas sobre la economía cubana

En solo año y medio [las Mipymes] se presentan como las causantes de todos los males: de la inflación, de la no solución de los problemas de la población, etc. Si no se querían Mipymes, no las hubieran aprobado desde la Conceptualización del 2016



Ileana Díaz (i) y Silvia Odriozola (d). Diseño de portada: Daniela Parera

Por Arlette Vasallo García

S obre la actual situación del país, Alma Mater dialogó, en un chat de preguntas y respuestas, con dos destacadas profesionales cubanas, la Dra.C. Silvia Odriozola, decana de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana y la Dra.C. Ileana Díaz Fernández, profesora titular de la propia institución e investigadora del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC). Dale un vistazo.

— ¿Qué significa ser pobre en Cuba?

Silvia: La pobreza es la manifestación del fenómeno resultante de la configuración de las relaciones capitalistas de producción y del proceso de acumulación capitalista, por tanto, no hay forma de resolverlo en ese contexto. Todos los intentos que se puedan hacer en ese mundo son para atenuar, aliviar la pobreza, y, muchas veces, se hace con fines políticos. En el caso de Cuba es un tema muy controvertido. En nuestro país no existe un consenso respecto a un concepto de pobreza. Si bien su forma de manifestación en Cuba puede ser similar a la de otros países, sus causas son diversas. Es ahí donde hay que concentrar las políticas públicas.

Ileana: Existen diversas formas de conceptualizar la pobreza y también de medirla. Una de las formas de medirla tiene que ver con la línea de pobreza que, por lo general, hace referencia a la insuficiencia de ingresos para cubrir las necesidades básicas.

«Otros métodos hacen referencia a las personas con necesidades básicas insatisfechas (NBI). Una caracterización de la pobreza es insuficiencia de ingresos, limitaciones de consumo de alimentos y otros bienes, precariedad de vivienda, servicios técnicos y equipamiento.

«Lo cierto es que la noción de ‘pobreza’ hace referencia a un fenómeno complejo y multidimensional, de necesidades básicas insatisfechas, que puede ser multicausal. En el caso de Cuba se habla de pobreza multidimensional y se analiza por la intensidad de las carencias».

Silvia: Ha habido en los últimos tiempos una proliferación de conceptos multidimensionales de pobreza que superan la visión monetaria y de ingresos. Se creó el índice de pobreza multidimensional que incorpora diez dimensiones que tocan otros aspectos, como salud, educación, acceso a determinados servicios básicos, vivienda, alimentación, la tasa de mortalidad infantil y acceso escolar.

«Cuba hizo en el 2019 la primera medición sobre la base de la encuesta nacional de ocupación del 2017, para saber la cantidad de pobres multidimensionales, cuando coinciden las personas en al menos tres carencias. Puede haber personas que están por debajo del umbral en un aspecto, pero no lo están en otro y por eso, realmente, la cifra que tiene Cuba es baja en relación con otros países, debido a que aquí hay un grupo de indicadores que están socialmente cubiertos, aunque los ingresos impactan en el tipo de relación que se establece con el acceso a ellos».

— ¿El concepto de «vulnerables» sustituye el de pobreza?

Ileana: La situación de vulnerabilidad es aquella que limita o dificulta la capacidad de una persona, hogar-familia, grupo o comunidad, para lidiar, resistir y recuperarse del efecto de una amenaza (natural, económica, social, de salud) y aprovechar las oportunidades disponibles en cada territorio y distintos ámbitos socioeconómicos (empleo o autoempleo, educación, capacitación, salud, créditos y subsidios, servicios, cultura, entre otros) para garantizar su subsistencia, calidad de vida, bienestar o impedir su deterioro. La situación de vulnerabilidad representa un riesgo a caer en la pobreza, por tanto, no sustituye el concepto de pobreza.

Silvia: Pobreza y vulnerabilidad no son exactamente lo mismo, aunque algunas veces pueda usarse como un eufemismo. En Cuba realmente no se ha hablado de pobreza tratando de hacer una distinción de lo que es la pobreza en el resto del mundo. En Cuba se ha utilizado más el tema de la vulnerabilidad. Es más apropiado hablar de personas en situación de vulnerabilidad que de personas vulnerables, pero ciertamente las características de la Cuba de hoy hacen que sea un tema que tenga matices.

El país está trabajando en un índice de vulnerabilidad multidimensional, y se han identificado perfiles de vulnerabilidad como madres con tres o más hijos, madres con hijos en situación de discapacidad, adultos mayores que viven solos, etc. También se identifican perfiles de vulnerabilidad que no necesariamente se caracterizan por sus niveles de ingresos.

— ¿Qué niveles de pobreza existen en Cuba?

Silvia: Sin estadísticas públicas es difícil hablar de estratificación de niveles de pobreza, pero es verdad que hoy tenemos estratos poblacionales que son personas que no están identificadas dentro de esos perfiles de vulnerabilidad y que perciben ingresos insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.

Por ejemplo, los trabajadores del sector público que tienen salarios fijos y diseñados en un contexto de reordenamiento que eran 2.5 o casi 3 veces lo que se estimó como canasta básica, pero que en la situación inflacionaria que tiene el país sabemos que el costo de la canasta básica ha subido, y, por lo tanto, para esas personas que tienen ingresos fijos y carecen de otras alternativas de ingresos, empiezan a sufrir también los impactos de las limitaciones de ingreso para acceder a los servicios básicos.

Ileana: La cantidad de personas pobres multidimensionales (calculados por el índice de pobreza multidimensional) en Cuba era de 50 mil en el 2017. (Informe Nacional Voluntario, 2021).

Igualmente, hay más de 1000 comunidades y alrededor de 20 mil familias en situación de vulnerabilidad (Cubadebate, 2022).

Sin embargo, existen en el país más de 1 millón 800 mil personas jubiladas (16% de la población total) y reciben como promedio alrededor de 2000 CUP, por debajo del salario mínimo y del costo de la canasta básica normada. No se puede afirmar que todos sean pobres, pues pueden recibir otros ingresos o formas de acceso a los bienes, pero una parte de esa masa de personas pudiera encontrarse en situación de pobreza o vulnerabilidad, por incapacidad de sus ingresos para cubrir sus necesidades básicas.


Foto: Jorge Luis Sánchez

— «Canasta básica» fue un término que se mencionó mucho durante el reordenamiento. ¿Qué podemos entender por ello y qué distorsiones ha sufrido su visión?

Ileana: La canasta básica es un concepto que agrupa un conjunto de bienes y servicios básicos para la vida. Es decir, alimentación, agua, electricidad, transporte, etc. Es utilizado, internacionalmente, para calcular los índices de precios y determinar la inflación.

«Sucede que se habla de ‘canasta básica normada’, que no necesariamente coincide con la canasta básica real, ni por las cantidades físicas ni por su precio, sobre todo, en los alimentos y servicios como el transporte. La población necesita comprar alimentos más allá de lo normado, para lograr los requerimientos de calorías, grasas y proteínas».

Silvia: En esa canasta hay una composición heterogénea, no solo de bienes y servicios, sino de las maneras en que las personas acceden a esos bienes y servicios, porque hay una combinación de productos subsidiados por el Estado y cuyos precios en el contexto de inflación no han subido, pero en esa canasta hay una combinación también de bienes y servicios, que son provistos por otros mercados estatales y privados en los que los precios sí han crecido considerablemente.

«Por tanto, ante la ausencia de determinados bienes, las personas han tenido que acudir a los mercados desregulados. Ahí el costo de la vida se eleva, y la capacidad que tienen las personas de enfrentar ese incremento de precios no es la misma.

«Cuando tienes un ingreso medio de 2100 pesos que fue lo que se estableció como salario mínimo o incluso pensiones que están por debajo de ese monto, o un salario estatal — que, según el último dato ofrecido por el ministro de Economía, Alejandro Gil, es como promedio algo más de 4 mil pesos — , esas cifras ante el incremento de los precios de la canasta, son insuficientes.

«Cuando las personas tienen además en sus familias, miembros bajo su responsabilidad que no ingresan, adultos mayores que son pensionados con ingresos bajos, o niños que no reciben ningún ingreso, la posibilidad de satisfacer esos niveles básicos de bienes y servicios es muy baja, lo cual genera muchas tensiones en las familias cubanas.

— Desde la presidencia del General de Ejército Raúl Castro, se habló de la necesidad de subsidiar personas y no productos. ¿Por qué esta idea no se acaba de concretar?

Ileana: En el X período de sesiones de la Asamblea Nacional de la Novena Legislatura, eso también lo afirmó el presidente Díaz-Canel, sin embargo, es una deuda. Sobre las verdaderas razones habría que preguntar a los decisores, no obstante, quizás no se tenga claro cómo accederán y a qué precio el resto de las personas, haya miedo a que sea un error y, además, hace 10 años cuando los Lineamientos planteaban esta línea de deseo, (asociado a la eliminación de la libreta de abastecimiento) la idea no fue muy bien acogida por parte de la población, acostumbrada a tener unos productos que le llegan todos los meses, a precios bajos.

«Tampoco se ha hecho ninguna labor de explicación al respecto, pero después de un Ordenamiento pensado durante casi 10 años y haberse evidenciado errores en su implementación, las personas desconfían, y eso puede ser algo que en estos momentos represente una de las barreras para llevarlo a vías de hecho».

Silvia: Creo que existe la voluntad política de dar ese paso, pero pienso que no se ha hecho porque, justamente, tenemos preocupación con el proceso de identificación de quiénes serían esas personas. Tenemos que tener la seguridad de que, efectivamente, estamos subsidiando a las personas que lo necesitan porque pueden pasar dos cosas: o subsidias a quien no lo necesita y ahí hay una pérdida de eficiencia en la utilización de esos recursos, además del grado de injusticia que eso genera, y, al propio tiempo, se pueden quedar fuera personas que lo necesiten. Hay que tener realmente un sistema de identificación muy claro, con capacidad de actualización permanente, para poder apoyar ese tipo de medidas.

«Lo segundo, es que este debe ser un proceso gradual, no debe ser de golpe y el elemento fundamental para dar ese paso es que la situación que nosotros tenemos en el país, tan compleja, pasa por un problema de restricción de oferta. Entonces se dice muy fácil: ‘quita la libreta, con ese dinero que estás gastando en subsidiar productos, subsidias a las personas’, y pones un precio que sea el que no le dé pérdida a las empresas, y parte de ese dinero lo pones también en incrementar la producción.

«Lo único que puede sostener que los precios se mantengan a un nivel que no genere más inflación es que tengas una producción atrás que te esté respaldando. Sin embargo, para lograr esto, es necesario tener garantía de que efectivamente esta inyección de recursos proveniente del ahorro en los subsidios, va a provocar un incremento en la oferta que te permita mantener los precios a niveles adecuados».

— ¿Qué diferencias hay entre la crisis actual y la del Período Especial?

Ileana: La crisis de los años 90 tuvo causas externas e internas, la primera fue la caída del Campo Socialista, principal proveedor, cliente y financista de Cuba. En cuanto a las segunda, es cometer el error de depender de una sola zona y, prácticamente, de un único país. La crisis fue extrema, en alimentación, cortes de electricidad, reducción del transporte, etc., sin embargo, había capacidad de maniobra para salir de ella, como se demostró con las medidas aplicadas. Estaba el liderazgo de Fidel y un pueblo que poseía una conciencia política por todo lo que la Revolución había hecho por ellos.

«Las causas de la crisis actual están en el recrudecimiento del bloqueo, la pandemia de la covid-19, la aplicación de medidas estériles, (propuestas sin considerar los resultados) y el inmovilismo. Cuba hoy posee menos capacidad de maniobra; si se revisan las medidas tomadas en los 90, ya existen muchas: inversión extranjera, TCP, UBPC, desarrollo del turismo y biotecnología, etc. Sin embargo, la inversión extranjera tiene potencialidades no explotadas, que están en la letra de la ley, pero sin aplicación, ya que tiene un enfoque que no se adapta a las exigencias de los inversores extranjeros.

«La planificación administrativa y de asignación de recursos es rígida — a diferencia de los 90 — , hoy volvemos a tener el monopolio al comercio exterior, que se eliminó en el año 1992 constitucionalmente, y en aquel momento se racionalizaron ministerios; ahora promovemos nuevos».

Silvia: Considero que hay cuatro referentes que debemos retomar, uno de ellos es que se les puso fundamento económico a muchas de las decisiones, hubo cosas que hicimos mejor, hubo cosas que no hicimos tan bien. Algunas diferencias quizás para peor pudieran ser que no es lo mismo la capacidad de reserva que teníamos en los 90 que la que tenemos hoy. Veníamos de una economía que, aunque ya venía dando síntomas de desaceleración, tenía un gran capital político, credibilidad, confianza. Hasta las condiciones acumuladas que las personas tenían, hizo más fácil aguantar.

«No es lo mismo afrontar la crisis en una sociedad donde la gente tenía gran parte de sus problemas resueltos que en una situación en la que enfrentamos la agudización de esta crisis actual provocada por la covid-19 y la desaceleración gradual de la economía. Aunque hay algunos indicadores diferentes como que en el Período Especial el PIB cayó en 35 por ciento y ahora cayó solo a 10,9. En aquel momento hubo sectores nuevos como la biotecnología y el turismo que impulsaron un rápido ascenso de la economía.

«Habría que ver, en este contexto, qué capacidad tiene el turismo como mecanismo de recuperación de la economía. En los 90 no había prácticamente desigualdad social, sin embargo, hoy la desigualdad encuentra en la crisis un proceso de profundización que ya venía acentuándose en los últimos años. El entorno internacional no es el mismo, ni la agresividad del bloqueo. El problema hoy es que se está enfrentando una crisis muy aguda, pero en un momento en que no se ha logrado una recuperación de una crisis de años».



Foto: Jorge Luis Sánchez

— ¿Cuáles son las consecuencias para una sociedad en la que los trabajos que más aportan socialmente no tengan retribuciones competitivas?

Ileana: El trabajo deseado no solo tiene que ver con retribuciones competitivas, es ser parte de las decisiones, tener condiciones en ese espacio, ser estimulado a la creatividad y el emprendimiento. Por tanto, cuando el trabajo no sirve como fuente de los anteriores aspectos, se genera desmotivación, movilidad laboral y puede llegarse a la migración y, todo ello, redunda en la productividad y la producción de bienes y servicios de forma negativa, por tanto, en la satisfacción de las necesidades de la población.

Silvia: Nosotros debemos revertir la famosa pirámide que siempre hemos dicho que está invertida. Es muy difícil decir en una sociedad cuál es el trabajo más importante, es muy difícil establecer jerarquizaciones de por dónde empiezas a mejorarle la vida a la gente. Ciertamente, no se le puede resolver los problemas a todo el mundo a la misma vez, por lo que hay que establecer criterios de selectividad.

Sin embargo, hay, al menos, dos sectores que deberían ser priorizados en las actuales condiciones: la salud y la educación. El personal que trabaja en ellos forma parte de los pilares de la Revolución, por lo que hay que tomar medidas que permitan un mejoramiento en sus condiciones de trabajo y de vida. Entendemos que vivimos un contexto de fuertes restricciones financieras, pero hay reservas aún para redirigir recursos hacia estos sectores.

— ¿En las condiciones actuales cuáles son las condiciones que existen para hacer válida esa idea de que ‘nadie quedará desamparado’?

Ileana: En un sentido estricto nadie está desamparado, si se compara a las personas sin techo y pidiendo comida en otros países. Lo cierto es que la crisis genera dificultades para el amparo por falta de recursos, etc., pero también la inmovilidad en la toma de decisiones, la agudiza.

Silvia: El país debe mantener políticas universales, pero hay que irlas acompañando de políticas diferenciadas hacia aquellas personas, familias o comunidades que no tienen la capacidad de aprovechar las oportunidades que aporta el país. Que nuestras políticas vayan gradualmente dejando de ser políticas asistencialistas y pasen a ser políticas de transformación de condiciones para cambiar las causas y no las consecuencias.

«Hay que rescatar el valor del trabajo. Tenemos que lograr que el trabajo constituya la vía fundamental de ingresos de la población para satisfacer sus necesidades. Esto no puede ser una consigna; deben diseñarse políticas públicas coherentes y articuladas que apunten hacia esa dirección».

— ¿Puede coexistir en Cuba un sistema socialista con una economía de mercado?

Ileana: Se tiene a China y Vietnam con partidos comunistas y economías basadas en el mercado. Son las experiencias más cercanas de relacionar socialismo y mercado. No es el caso de Rusia, que no tiene un partido comunista en el poder y su economía es de mercado. La pregunta sería: ¿Tener un partido comunista implica socialismo?, o ¿es posible operar en el mercado y ser socialista?

Silvia: Economía de mercado es un término acuñado para hablar de economías capitalistas, es un eufemismo. El mercado se asocia al capitalismo y se asocia a la entidad privada, pero el mercado como institución es pre-capitalista. Ciertamente, es en el capitalismo donde se hace dominante. Antes del capitalismo existía la producción mercantil, el intercambio y el comercio, pero la forma dominante de crear la riqueza no era mercantil.

La producción mercantil es, esencialmente, una manera de producir, en la que se produce para otro y ese otro lo obtiene mediante un acto de compraventa. El trabajo toma forma mercantil. Eso también existe en el socialismo y en la transición al socialismo. El mercado no es el enemigo, por lo tanto, las leyes económicas que rigen el mercado existen y hay que respetarlas. Es un error identificar al mercado con las formas privadas y decir que Cuba tiene más mercado porque tiene más formas privadas.

Las empresas estatales también tienen transacciones mercantiles entre ellas y tienen que competir. El mercado es una institución de hace siglos que lo que hace es encontrar a productores con consumidores. El socialismo no está divorciado de la producción mercantil y tiene que haber competencia. Mientras más concurrencia haya en un mercado, habrá más oferta y menos capacidad de algunas empresas de convertirse en monopolios y fijar precios. Existen muchos mecanismos e instrumentos económicos para regular los mercados. Estos no pueden intervenirse de manera administrativa.

— ¿Qué capacidad de control usted observa que ejerce el Estado sobre el sector privado? ¿Es esto positivo o negativo que lo haga?

Ileana: En estos momentos no es tanto el control que se ejerce como el que se prevé que se ejerza, debido a toda la campaña orquestada en torno al sector privado, en particular a las Mipymes. En solo año y medio se presentan como las causantes de todos los males: de la inflación, de la no solución de los problemas de la población, etc. Si no se querían Mipymes, no las hubieran aprobado desde la Conceptualización del 2016.

Mientras más se ataque a las Mipymes por los objetos sociales, por los llamados ‘precios abusivos’ (que solo se miran en los privados y no para los estatales en tiendas como las MLC y a las comercializadoras), se siembra desconfianza en las políticas y las decisiones del Gobierno, pues, además, los precios altos son el resultado de que el propio país es incapaz de generar un mercado cambiario para ellos y tienen que acudir al mercado no oficial.

Lo positivo sería que el Gobierno propiciara la complementariedad de la que se habla, que las fomente, que las vincule a los problemas locales y sociales, desarrollando incentivos para ello.

Silvia: Una cosa es controlar y otra es regular. La actividad de control debe asociarse a que todos los actores económicos cumplan con lo que está establecido. Cada institución tiene que ser responsable de garantizar que toda la actividad económica que se realice esté de acuerdo a los estándares que están legalmente establecidos: estándares de calidad, legalidad, entre otros. En economía, además de hacer eso, se debe regular, es decir, poner reglas que no necesariamente son normas jurídicas.

No podemos pretender que, por poner una norma jurídica, ya automáticamente el actor económico va a cumplir con eso, porque en economía lo legal no es sinónimo de lo real. No se puede pretender que, con campañas comunicacionales de sensibilización, el actor económico tenga responsabilidad social, alinee sus intereses y, espontáneamente, se logre la necesaria complementariedad. No estoy en contra de que se haga, pero, lo más importante, es emplear los mecanismos económicos para ello.

Los economistas debemos generar un sistema de incentivos e instrumentos para establecer reglas, formales y no formales, para que los actores económicos, privados y estatales, actúen en consecuencia a esas normas. Cuando el Estado regula económicamente, lo que hace es intervenir en el comportamiento de los actores económicos y conducirlos hacia los objetivos que se persiguen. Por ejemplo, aranceles más altos para determinada actividad importadora que se desee desestimular, impuestos más bajos para determinada actividad necesaria; al que se dedica a la producción de alimentos le doy la tierra en usufructo, sin impuestos, por 30 años, etc. Desafortunadamente, no hay política de regulación económica coherente en el país.


Foto: Jorge Luis Sánchez

— ¿Cuál puede ser la mejor solución?

Ileana: Para no tener que volver a depender de otro país, aliviar el hoy, sin comprometer el mañana, es necesario:

-Realizar una transformación estructural de la economía y dentro de ella de las empresas estatales.

-Implementar un programa de estabilización macroeconómica.

-Fomentar los actores no estatales y promover su articulación con los estatales.

-Dejar de producir medidas sin metas y cuya rendición de cuentas no analiza los resultados.

-Dejar de tomar decisiones voluntaristas.

-Dejar a un lado el control vertical, la burocracia, y que se acepten los errores y el inmovilismo.

-Analizar los riesgos y costos de ‘no hacer’ frente al temor a ‘hacer’.

Silvia: Creo que todavía queda gente inteligente y comprometida en Cuba dispuesta a mejorar las condiciones actuales. Esa es una fortaleza. Tenemos buenos referentes en la crisis de los 90 que debemos rescatar. Tenemos una infraestructura deteriorada, pero creada, como la Zona Especial de Desarrollo Mariel, las empresas biotecnológicas, las instalaciones turísticas, que pudieran ser sectores pivotes para aprovechar. Yo creo que ha habido una comprensión cada vez más clara de que el capital privado, tanto nacional como foráneo, tiene que jugar un papel como forma complementaria de financiamiento, porque el país no tiene capacidad de ahorros internos suficientes para emprender los procesos de inversiones.

Me aferro todos los días a la esperanza de que, poco a poco, logramos sensibilizar a los decisores de que es necesario entender la economía. Tenemos un proceso de fragmentación muy grande en los grupos de trabajo, en los análisis de problemas, las medidas que se toman. Se aprecia falta de integralidad y enfoque de totalidad, secuencia, fundamento económico en algunas decisiones. La luz al final del túnel la podremos ver, en la misma medida en que podamos tener más comprensión de los problemas económicos y atenderlos, desde sus causas, y no desde sus formas de manifestación, con los instrumentos que aportan las ciencias económicas.

DATOS RECIENTES APUNTAN A UNA RECUPERACIÓN DE LA INVERSIÓN EN EL SECTOR MUNDIAL DEL TURISMO. Comentario HHC

15 SEP 2023


La inversión en el clúster turístico internacional ha empezado a remontar, dejando atrás los niveles mínimos que alcanzó durante la pandemia, gracias a la pronta recuperación de las llegadas de turistas internacionales, según un informe conjunto de la OMT y fDi Intelligence publicado recientemente.

El informe, basado en los datos de fDi Markets —la base de datos propia de fDi Intelligence sobre proyectos de inversión extranjera directa de nueva planta—, así como en datos internacionales de la OMT, ofrece un panorama general del ciclo de inversión actual en el sector turístico y un desglose de las cifras de inversión por región, segmentos y empresas. Las principales conclusiones son:Tanto el número de proyectos de inversión extranjera directa como las tasas de creación de empleo del clúster del turismo se incrementaron en un 23 %, pasando de las 286 inversiones de 2021 a las 352 registradas en 2022. En 2022, la creación de empleo relacionada con la inversión extranjera directa en turismo también aumentó en un 23 % en el mismo periodo, lo que supone unos 36.400 puestos de trabajo.

En 2022, el principal destino de los proyectos de inversión extranjera directa en turismo fue Europa Occidental, con 143 inversiones previstas por un valor estimado combinado de 2.200 millones de dólares.

La cantidad de proyectos anunciados en la región de Asia y el Pacífico creció ligeramente, un 2,4 %, hasta los 42 proyectos de 2022.

Entre 2018 y 2022, el sector hotelero y turístico representó casi dos tercios de los proyectos del clúster del turismo. Los proyectos de inversión extranjera directa se incrementaron en un 25 % entre 2021 y 2022.

Estas inversiones allanarán el camino para que contemos con profesionales que puedan impulsar el crecimiento y la innovación de forma extraordinaria, adoptando las tecnologías digitales y multiplicando la competitividad y la resiliencia del sector turístico

«Los proyectos de inversión extranjera directa de nueva planta en el sector turístico están dando señales de vida de nuevo tras haberse casi extinguido en los años de la pandemia. Una vez hemos dejado atrás los efectos de la COVID‑19, no hay tiempo que perder para hacer frente al mayor problema de nuestros tiempos: el cambio climático y las exigencias en materia de sostenibilidad que de él se derivan», comenta Jacopo Dettoni, editor de fDi Intelligence.

«Para garantizar el crecimiento y la competitividad del sector es preciso invertir considerablemente en la formación y el perfeccionamiento de las aptitudes profesionales del personal e implantar programas técnicos y de formación profesional. Es la única manera de dotar a los jóvenes —entre los que solo un 50 % ha completado la enseñanza secundaria— de los conocimientos y competencias que necesitan para prosperar en el sector. Estas inversiones allanarán el camino para que contemos con profesionales que puedan impulsar el crecimiento y la innovación de forma extraordinaria, adoptando las tecnologías digitales y multiplicando la competitividad y la resiliencia del sector turístico», afirma Zurab Pololikashvili, Secretario General de la OMT.

«Ahora que el sector da muestras de recuperación y crecimiento, la OMT, más que nunca, debe dar prioridad a la innovación, la formación y la inversión estratégica como los pilares que nos ayudarán a reajustarnos y adaptarnos a estas dinámicas de mercado en permanente evolución. Encabezamos una serie de iniciativas orientadas a dotar a los profesionales del sector de nuevas competencias, mediante programas de perfeccionamiento de las aptitudes y de formación profesional, para crear empleo de calidad y aumentar el salario medio en toda la cadena de valor del turismo», explica Natalia Bayona, Directora Ejecutiva de la OMT.

Las regiones de América del Norte y Asia y el Pacífico contribuyen cada una con tres empresas en el top 10 de la inversión extranjera directa en el turismo entre 2018 y 2022. El resto de las empresas de la lista proceden de Europa, con el grupo español Meliá, los británicos Intercontinental y Selina y el francés Accor entre ellos. HHC: Subrayados y negritas nuestros.

Comentario HHC: Obsérvese que la recuperación de las inversiones se asocia a la recuperación de las llegadas de visitantes internacionales, estamos hablando en relación al 2019. 

Nuestro país hasta en época de pandemia siguió construyendo, reparando hoteles e inmobiliarias, quizás se pensaría que íbamos aprovechar nuestra ventaja competitiva con vacuna contra covid incluida. La realidad es que estamos distantes de los niveles de llegadas del 2019 (que el más alto fue el 2018) con solo el 50.9 % hasta el mes de julio, y con unos por cientos de ocupación que no llegan al 30 % en el primer semestre del 2023, y con 13000 habitaciones fuera de orden, así como de falta de profesionalidad en la prestación de servicios en algunas instalaciones, asociadas a falta de personal (bien capacitados y motivados) y de recursos. 

¿Cuánto se importa en alimentos para el turismo? ¿Cuánto se invierte en divisas en la construcción de hoteles e inmobiliarias? ¿Es rentable operar un hotel con menos del 30 % de ocupación?  ¿Es positivo el flujo de caja del sector de turismo en divisas? 

Aquí además hay un problema de racionalidad económica, ¿provocado por la distorsión de la matriz de inversiones? 

Hay dos sectores que deberían rendir cuenta en la Asamblea Nacional permanentemente: 


1-    El turismo y el responsable de las inmobiliarias, porque es donde se ejecutan casi el 40 % de las inversiones del país, y

2-   El MINREX porque es el que tiene que encontrar la ruta de eliminar el bloqueo genocida de los EEUU, ya que es el factor principal que impide el desarrollo del país. 

Lo otro es no ir a lo esencial, a lo determinante. ¿ Qué pasaría si la mitad de las inversiones del turismo e inmobiliarias se dedicara a la producción de alimentos? ¿ Qué pasaría si no tuviéramos el bloqueo de EEUU?. De las dos, depende de nosotros la primera, la segunda hay que aprender a convivir con eso y salir adelante por nosotros mismos que es otra via para derrotarlo, sin dejar de buscar la ruta ganadora en lo diplomático.

jueves, 14 de septiembre de 2023

Convenian empresa española y cubana exportación de carbón

Written by Onelia Chaveco | Foto: Yohandra Gómez Amaró on 15 Septiembre 2023. Posted in Economía.



Cienfuegos, 14 sep (ACN) Una de las primeras concertaciones que estableció hoy la feria Exposur 2023, de Cienfuegos, correspondió a la asociación económica internacional Cubana de Combustible Sólidos, entre la empresa nacional Frutas Selectas y la española Ibecosol, para la exportación de carbón vegetal.

Durante la firma contractual, Yankiel Echevarría, director de la entidad nacional, declaró a la prensa que hay mucha garantía en la exportación del carbón vegetal, porque es uno de los renglones más consolidados, con buen respaldo productivo y de gran calidad.

Agregó que se prevé el manejo ambiental en la obtención de ese surtido, y además el montaje de cuatro plantas para el beneficio del producto en el oriente, el centro y occidente del país, y en la provincia de Camagüey, con gran desarrollo en la actividad.

Echevarría dijo que este tipo de convenio permite el desarrollo de la agricultura cubana, con respaldo de socios internacionales que inyecten insumos a la cadena de valor.

Propicia también incorporar tecnología, medios, equipos, modalidades de estímulo y atención al productor, a sus necesidades más básicas productivas, y a la vez genera un crecimiento en las exportaciones cubanas, aseveró el directivo.

Fernando Gutiérrez Pampón, presidente de Ibecosol, añadió que esta asociación corporativa les compromete a hacer el carbón de una forma más limpia, como lo exige el mercado europeo.

Explicó que Cuba posee una madera excepcional para el carbón, de primera calidad, entre los mejores del mundo.

Empezar con unos 200 contenedores mensuales resulta la aspiración por ahora, y luego seguir los incrementos en esa labor para expandir a otros continentes, resumió el socio extranjero.

En su primera jornada esta feria internacional, con sede en el hotel Pasacaballos, asumió la presentación de productos emblemáticos de Cienfuegos, como la paella elaborada por la Empresa Pesquera de Cienfuegos; la línea de vinos Nory, de una mipyme sureña; y el maridaje de tabaco y ron a cargo de Tecnoazúcar.

La parte teórica de la cita abordó las potencialidades del territorio como destino turístico, la ampliación de las posibilidades del laboratorio de control de Azúcar, y se presentó la plataforma online de Cementos Cienfuegos, entre otras acciones.

Para mañana están previstos temas sobre turismo de salud y bienestar, así como el lanzamiento de productos del Grupo Empresarial cubano Laboratorios Biológicos Farmacéuticos, Labiofam. HHC: negritas nuestras


Comentario HHC: Me imagino que los campos de marubú son extensos, porque montar cuatro plantas para beneficiar la exportación de carbón, y construir seis bioeléctricas para generar energía , suponen de materias primas suficientes. 

Por cierto, lo subrayado en negritas, es del todo punto de vista lo esencial y adecuado.

Recordar, que de los 6.3 millones de dólares que exportaron las mipymes en el primer semestre del 2023, la mayoría corresponden al carbón vegetal.


La vida y legado del Dr. Daniel Stolik Novygrod

Por: Carlos Rodríguez Castellanos

 



Dr. Daniel Stolik Novygrod (28.5.1940-14.9.2023) era hijo de judíos emigrantes polacos que, huyendo del fascismo, se establecieron en Cuba a finales de los años treinta del siglo pasado. En los años cincuenta, siendo estudiante del Instituto de Segunda Enseñanza de la Víbora, se incorporó al MR 26.7 y participó en la lucha contra la tiranía batistiana.

Al triunfo de la Revolución trabajó un tiempo en el MINREX y después se incorporó al primer contingente de estudiantes cubanos que cursó estudios en la URSS. En 1966 se graduó de Física, con diploma de Oro en la Universidad de Amistad con los Pueblos Patricio Lumumba de Moscú. Allí contrajo matrimonio con su compañera de toda la vida, Natasha, con la que después tuvo dos hijos: Suren y Danna.

En 1967 comienza a trabajar en la Escuela de Física de la UH, aún en fase de consolidación. Fue profesor de varias asignaturas, sub director de investigaciones y Director.

Stolik lideró la organización de las investigaciones, el postgrado y la colaboración internacional, junto a Elena Vigil y otros compañeros. Era miembro fundador del PCC. De 1972 a 1975 realizó su doctorado en el Instituto del Acero y las Aleaciones de Moscú, con una tesis sobre Capas Delgadas.

A su regreso fue designado Director de Postgrado del MES, responsabilidad que ocupó por más de 10 años. Desde allí inició la organización de los estudios de postgrado a nivel nacional. Fue el Presidente fundador de la Sociedad Cubana de Física y la dirigió durante unos 10 años. Al concluir su trabajo el MES (fue también representante en México por algunos años) se incorporó de lleno a promover la aplicación en Cuba de la Energía Solar Fotovoltaica, en lo que realizó un trabajo muy relevante, luchando tenazmente contra la ignorancia y la incomprensión.

Los avances y proyecciones actuales de nuestro país y el liderazgo de la UH en este campo deben mucho al trabajo de Stolik, lo cual se reconoce ampliamente.

Su libro Energía Fotovoltaica en Cuba obtuvo varios premios nacionales. Profesor Emérito de la UH, recibió muchos reconocimientos y distinciones. Se destacó también por su afición a la Música. Autor de numerosas composiciones, impartió cursos sobre Física y Música, escribió un libro y fundó la Cátedra que lleva este nombre.

Fue hasta el final de su vida un tenaz luchador y un creador, fundador, promotor siempre de lo nuevo y avanzado. Músico, fisico y revolucionario cabal, excelente persona, de los que hacen falta.



El marxismo es la única tradición intelectual capaz de abarcar de forma integrada la totalidad de lo que es necesario comprender para entender nuestro mundo.

14 septiembre, 2023 by obsadmin 

La Totalidad: décadas de debates y el retorno de la Naturaleza

HELENA SHEEHAN, HISTORIADORA DE LA CIENCIA (UNIVERSIDAD DE DUBLÍN) Monthly Review vol 75, nº 4, sept 2023.

¿Cómo es que los autores marxistas clásicos pudieronabordar un abanico de cuestiones tan sorprendente? En la convocatoria de una reciente conferencia sobre Federico Engels, los organizadores sugirieron posibles temas para explorar el legado de Engels: la clase, el género, la naturaleza, la ciencia, la religión, el colonialismo, capitalismo y socialismo… [1]. Se podría haber añadido muchos más. Lo mismo podría decirse de Karl Marx, V. I. Lenin, Nikolai Bujarin y muchos más autores. ¿Qué les permitió abarcar un abanico de temas tan amplio?

Por supuesto, mucha gente discute de muchas cosas, pero ¿las engloban en una perspectiva coherente? Muy a menudo, no. Hay una diferencia entre pensamiento disperso y pensamiento sistémico, entre eclecticismo y la síntesis, entre el pluralismo y el holismo, entre un batiburrillo de nociones variadas y una visión del mundo coherente y global.

Es el pensamiento sistémico, la síntesis, la totalidad lo quecaracterizó el enfoque de los teóricos mencionados y sigue siendo lo mejor de lo que se ha venido a llamar “el marxismo”.

La totalidad es un proceso continuo, no algo estático o acabado. El verbo totalizar, más que el sustantivo totalidad, capta mejor su carácter abierto, siempre en lucha, en proceso. Es una actividad más que un objeto. Es una orientación hacia el todo, no una concepción finalizada del todo. Es una forma de pensar que se esfuerza siempre por comprender cada fenómeno dentro del todo palpitante y el complejo nexo de sus interacciones.

Existe una larga historia de controversia en torno al concepto de totalidad, tanto dentro del marxismo como en la cultura intelectual más amplia que lo rodea. La versión de esa historia que me propongo esbozar aquí está en desacuerdo con la versión que muchos otros marxistas propondrían.

El énfasis en el concepto de totalidad suele asociarse a esa tradición que tan imprecisamente se designa como “marxismo occidental”. Cuando me dispuse a preparar este artículo, recordé que había reseñado un libro tituladoMarxism and totality (Marxism and totality) cuando salió por primera vez en 1984 [2]. Lo saqué de mi estantería y empecé a hojearlo a través de mis subrayados y notas en los márgenes, muchas de las cuales decían «No». Martin Jay subtituló su libro Las aventuras de un concepto desdeLukács a Habermas.

Para empezar, yo no empezaría con Georg Lukács ni acabaría con Jürgen Habermas (si es que llegara a incluir a Habermas). Jay situó su historia intelectual del concepto de totalidad del marxismo enteramente dentro de la tradición marxista occidental, excluyendo casi todo lo que yo insistiría en incluir e incluyendo mucho de lo que yo excluiría, excepto a modode contraste polémico.

La tradición marxista occidental articuló una filosofía que ponía un fuerte énfasis en la totalidad comenzando en Marx y saltando a Lukács y la Escuela de Frankfurt, rápidamente adoptada por la Nueva Izquierda de los años sesenta y continúa hoy con una versión posmodernizada del marxismo, pasando por alto o excluyendo deliberadamente—incluso distorsionando—a Engels,Lenin y Bujarin, así como toda la filosofía soviética, de Europa del Este y de los partidos comunistas. Toda estalínea de desarrollo del marxismo, que yo considero el marxismo de la corriente dominante, es ignorada o caricaturizada como marxismo diamat o vulgar.

La versión marxista occidental del marxismo era la que predominaba en las universidades cuando yo llegué a la mayoría de edad, pero no en el movimiento en el que yo también militaba, aunque también hizo incursiones en el movimiento. En Gran Bretaña, esto se podía ver en las páginas de New Left Review, y finalmente también en Marxism Today. Inicial y brevemente me incliné por la corriente marxista occidental, pero luego ligué mi suerte con la otra, precisamente porque buscaba la totalidad.

La tradición marxista occidental trazó una línea de separación tajante entre Marx y Engels, presentando a Marx como un pensador profundo, complejo, crítico y humanista y a Engels como un burdo, reduccionista y positivista de segunda fila.

A veces, se ensalzaba a un Marx antropocéntrico en contraste con un Engels cientificista, del que se burlaban. Se afirmaba que Engels se había alejado de Marx al pasar de un método crítico de análisis social a una Weltanschaaung, un sistema filosófico global que abarcaba tanto la naturaleza como la sociedad y se basaba en gran medida en las ciencias naturales.

En mi libro Marxism and the Philosophy of Science (El marxismo y la filosofía de la ciencia), revisé la extensa literatura que examina la relación entre Marx y Engels y, en particular, las obras que alegan que Engels llevó a Marx en una dirección que caracterizaron como traición, parodia, decepción y engaño. No encontré ninguna base textual o contextual para estas afirmaciones y presenté unasólida argumentación a favor de una armonía básica entre Marx y Engels en cuestiones filosóficas, así como una defensa de la posición de Engels sobre la filosofía y la ciencia. [3]

Por supuesto, había diferencias notables en sus antecedentes, estilos de vida, estilos literarios y énfasis temáticos, pero se veían a sí mismos compartiendo una posición básica y comprometidos en un proyecto común, que Marx llamó «nuestro trabajo».

Terrell Carver se ha convertido en un prominente y prolífico exponente de la posición que alega la falta de armonía entre Marx y Engels. [4] Él y yo fuimos los dos oradores principales en la reciente conferencia sobre Engels (Engels en Eastbourne, junio de 2023), abordando a Engels desde perspectivas muy diferentes, aunque élrelajó su posición en esta ocasión y yo defendí de lleno la mía.

No voy a entrar aquí en todos los vericuetos del asunto, porque hay textos recientes que ponen al día este largo debate [5]. Creo que por fin se ha invertido la tendencia y que últimamente se aprecian más lascontribuciones positivas de Engels, especialmente en cuestiones relacionadas con la filosofía, la naturaleza y las ciencias naturales. Creo que la conferencia Engels en Eastbourne fue una de las muchas manifestaciones de ello.

Al mismo tiempo, siempre hay nuevas afirmaciones de la disparidad entre Marx y Engels, la última de las cuales es contraponer un Marx ecológico e incluso decrecentista a un Engels productivista y progresista. [6] En el número de junio de 2023 de Monthly Review, John Bellamy Foster presentó argumentos contra la afirmación de Kohei Saito de que Engels suprimió deliberadamente las reflexiones de Marx sobre la ruptura metabólica y sus implicaciones ecológicas en favor de su propio enfoque de la naturaleza y la ciencia natural. Foster sostiene que no hubo tal supresión y que las posiciones de Marx y Engels sobre la naturaleza, la ciencia natural y la ecología soncomplementarias y no contradictorias. [7] Estoy de acuerdo.

Lamento que Saito, cuya importante labor a la hora de defender la relevancia del marxismo para la ecología, llegando incluso a escribir un libro superventas en Japón sobre El capital en el antropoceno, haya vuelto a plantear este debate ya casi descartado sobre la relación Marx-Engels y la armonía (o falta de ella) en sus puntos de vista sobre la ciencia y la naturaleza.

Sin embargo, Saito no niega el compromiso de Marx con la ciencia natural y su adhesión a una filosofía de la naturaleza. Al contrario, subraya la profunda implicación de Marx en este ámbito y su creciente toma de conciencia de hasta qué punto la destrucción ecológica es inherente al modo de producción capitalista. Saito se sitúa dentro de la tradición que afirma que el marxismo es una filosofía de la naturaleza, así como de la sociedad.

Básicamente, creo que los marxistas deben avanzar en el tratamiento de las crisis de nuestro tiempo pensando de una manera que sea empírica, dinámica e integradora, sin quedar demasiado atrapados en la exégesis textual (aunque a veces es necesaria). No tenemos por qué justificar cada matiz de nuestro análisis de los problemas del siglo XXI en las obras de los pensadores del siglo XIX, por mucho que les debamos. Marx y Engels vivieron en una época en la que el capitalismo industrial estaba en auge y aportaba muchas cosas progresistas, aunque lo hiciera a un terrible coste de injusticia social ydegradación medioambiental.

Sí, es posible ver en su obra las bases del ecosocialismo. Incluso si algunos pasajes tiran en la dirección del comunismo del decrecimiento, todavía tenemos que pensar en un camino a seguir en términos de las fuerzas en movimiento en nuestro propio tiempo. Existe un complejo debate, en el que los marxistas están desempeñando un papel destacado, sobre la necesidad de volver a priorizar la producción en unmanera radical y sostenible. [8]

Tal como yo lo veo, tanto Marx como Engels pusieron gran énfasis en la importancia de las ciencias naturales e insistieron en la unidad de método, rechazando firmemente un método para la ciencia y otro para la vida. Ambos rechazaron el dualismo naturaleza/historia y vieron la naturaleza como un todo en el que la humanidad y su historia son dimensiones dinámicas. Insistiendo en la unidad orgánica de la humanidad y la naturaleza, y haciéndolo como si previera la desastrosa ruptura metabólica que se está produciendo en la crisis planetaria de nuestro tiempo, Engels advirtió:

“ Sin embargo, no nos halaguemos demasiado por nuestras victorias humanas sobre la naturaleza: …Así, a cada paso se nos recuerda que no dominamos la naturaleza como un conquistador sobre un pueblo extranjero, como algo que está fuera de la naturaleza, sino que nosotros, con carne, sangre y cerebro, pertenecemos a la naturaleza y existimos en medio de ella, y que todo nuestro dominio de ella consiste en que tenemos la ventaja sobre todas las demás criaturas de poder aprender sus leyes y aplicarlas correctamente [9].

A quienes trazaban una línea divisoria entre la conciencia y la naturaleza, respondía que los productos del cerebro humano eran también, en última instancia, productos de la naturaleza. Propuso «una visión global de las interconexiones en la naturaleza mediante los hechosestablecidos por la propia ciencia natural empírica… con el fin de llegar a un sistema de la naturaleza a la altura de nuestro tiempo». [10]

Sí, Engels extendió un método crítico de análisis social a un sistema filosófico global que abarcaba tanto la naturaleza como la sociedad. No creía que bastara con esbozar la economía política del capitalismo, plantear una visión de un orden social alternativo y construir unmovimiento para promover esa crítica y esa alternativa. Creía que estos esfuerzos debían basarse en una visión global del mundo que abarcara todo lo que existe, desde los átomos hasta las estrellas.

Estoy argumentando que no sólo Marx estuvo de acuerdo con esto, sino que también lo estuvo toda una línea de desarrollo ininterrumpido dentro de la tradición marxista. Argumento, además, que esto representa lo mejor de esta tradición, porque es el enfoque más coherente y completopara conceptualizar el mundo. Es el único camino hacia una totalidad fundamentada. La oposición a ella está plagada de miopía, contradicción y parcialidad. No hay totalidad sin materia, sin naturaleza, sin ciencia.

La tradición derivada de Engels, de la que orgullosamente formo parte, es un materialismo procesual, interaccionista e integrador. Es una filosofía que afirma que nada puede entenderse excepto en términos de su patrón dinámico de interconexiones con todo lo demás. Se opone a losmodelos de pensamiento estáticos, atomistas y flotantes. Es una filosofía que da pleno alcance a la conciencia y a la voluntad, pero con plena conciencia de su inextricable materialidad.

A lo largo de toda la historia del pensamiento siempre ha habido quienes optaban por una forma de pensar desconectada y pluralista frente a quienes aspiraban a ver el todo en la medida de lo posible. Dentro de la izquierda, siempre ha habido quienes han defendido una o varias cuestiones, pero que no sentían la necesidad del tejido conectivo intelectual de una visión integrada del mundo.

Me resulta difícil de entender, porque, incluso de niña, yo buscaba comprender el todo y, a medida que me desarrollaba, me encontraba perpleja ante quienes optaban por ir dando tumbos de una cosa a otra sin tratar de ver lo que yo llamaba «la visión de conjunto». Lo que me ha parecido aún más sorprendente ha sido encontrar esto incluso dentro del marxismo.

Esta tendencia estuvo presente desde el principio, primero en oposición directa a Marx y Engels entre sus contemporáneos. Luego, durante la II Internacional, algunos de cuyos intelectuales volvieron al Methodenstreit neokantiano, trazando una línea tajante entre la historia y la naturaleza y entre las humanidades y las ciencias naturales—básicamente, un fundamento para la naturaleza y otro para la vida. Frente a ellos, otros, como Lenin y Georgi Plejánov, defendían una filosofía integral «fundida en una sola pieza de acero» [11].

En la Unión Soviética de los años veinte, hubo un animado debate de las diferencias de énfasis dentro del marxismo acerca de las raíces de éste en la historia de la filosofía, en particular la tradición hegeliana, frente a su basamento en las ciencias naturales. Aun así, incluso los más inclinados a una versión más hegeliana del marxismo defendieron a Engels y la dialéctica de la naturaleza frente a los críticos [12].

En la Comintern, más amplia, fue de otro modo. Gran parte del debate convergió en torno a la publicación de Historia y conciencia de clase de Lukács en 1923 [13]. Este año se cumplen cien años, y hay varios actos conmemorativos y números especiales dedicados a ella.

En el congreso de Materialismo Histórico celebrado en Atenas en abril de 2023 hubo toda una corriente dedicada a ella titulada «Las mil y una noches de la totalidad: un maratón de historia y conciencia de clase«, aunque la mayoría de las ponencias se centraron en aspectos particulares del pensamiento de Lukács, y no en el debate sobre la totalidad.

En su libro de 1923 Lukács afirmaba que el método dialéctico sólo se aplicaba a la historia y a la sociedad y no podía extenderse a la naturaleza, exonerando de ello a Marx y acusando de ello a Engels. Aunque Lukács se había hecho comunista, seguía preso tanto del neohegelianismo como del neokantianismo, de tal modo que tomaba la totalidad de G. W. F. Hegel pero eldualismo de Immanuel Kant, quedando así atrapado en una contradicción central.

Para Lukács, la totalidad era una cuestión de conciencia, de intuición fenomenológica, y un todo previo del que podían deducirse los particulares, no algo que comenzara con los particulares y avanzara, tanto inductiva como deductivamente, hacia generalizaciones totalizadoras, como lo fue para Marx,Engels y gran parte de la tradición posterior. La obra de Lukács en esta época estaba impregnada de un desdén por las ciencias naturales y todo el ámbito de la investigación empírica, como era típico del medio intelectual del queprocedía.

Lukács reflexionó más tarde que era una época en la que las transformaciones histórico-mundiales luchaban por encontrar expresión teórica y se encontró encarnando tendencias intelectuales contradictorias en el proceso de su propia transformación política e intelectual.[14].

La tormenta de controversia de los años veinte se desató en las revistas teóricas, pero también en el V Congreso Mundial de la Internacional Comunista, cuando Grigori Zinóviev arremetió contra algunos intelectuales, entre ellos Lukács, por revisionismo teórico. En una historia complicada, Lukács se retractó y permaneció dentro del movimiento comunista, mientras que la tradición marxista occidental asumió la posición que Lukács había abandonado. Lo hizo distanciándose no sólo del movimiento comunista sino también del activismo de izquierdas, en diferentes grados y con diferentes pensadores. [15]

Tendían a demorar en abstracciones teóricas, en un mundo de ideas sobre ideas y textos sobre textos, no suficientemente impregnados por el anclaje epistemológico del activismo real o la investigación empírica. Aunque para Lukács el proletariado de esta época era el portador de la conciencia revolucionaria, se parecía más al Weltgeist hegeliano que a la clase obrera viva, que respira, de la experiencia histórica.

La tradición marxista occidental estaba atrapada en las antinomias neokantianas, especialmente en el abismo entre ciencias naturales y humanidades, entre naturaleza e historia, entre materia y conciencia. Su totalidad era esencialmente un concepto antiempírico. Daban mucha importancia a la crítica del positivismo, que era necesaria, pero tendían a confundir positivismo y ciencia y, por tanto, a dejar todo el ámbito de las ciencias naturales en manos del positivismo, ignorando la existencia de una visión antipositivista de la ciencia desarrollada en el seno del marxismo.

Hicieron mucho hincapié en la conciencia y la cultura, a menudo con análisis ricos y perspicaces, pero dichos análisis siempre fueron deficientes debido a su desconexión con la naturaleza y la ciencia natural. A su totalidad le faltaba siempre una dimensión crucial. [16]

El marxismo occidental era una posición mantenida en gran medida por intelectuales universitarios, que se consideraban más sofisticados que los que adoptaban lo que llamaban marxismo vulgar, con Engels presentado como el primer marxista vulgar y la Unión Soviética y los partidos comunistas retratados como los instrumentos de institucionalización de esta vulgaridad. Ernst Bloch acogió con satisfacción el libro de Lukács, pero predijo que otros no lo harían, señalando a los rusos como ignorantes de la tradición filosófica alemana y de pensar «como perros incultos » [17].

La tradición marxista dominante—la que procede de Engels y se fundamenta en la ciencia—era también la posición de algunos intelectuales universitarios, muchos de los cuales eran científicos. Era, además, la posición de muchos activistas de la clase obrera, algunos trabajando en la construcción todo el día y asistiendo a conferencias sobre materialismo dialéctico por la noche.

A veces, eran relativamente poco sofisticados, pero no siempre. A veces recitaban leyes de la dialéctica como los niños recitan oraciones y poemas, pero los había que reflexionabanseriamente e incluso daban buenas conferencias y escribían buenos libros. Esta versión del marxismo era también la ortodoxia decretada por el Estado y una posición adoptada de forma oportunista allí donde los partidos comunistas estaban en el poder. De hecho, a veces el trabajo de escritores, filósofos y científicos serios era vigilado por apparatchiks, algunos de los cuales eran matones.

Estos pensadores no sólo fueron criticados, sino purgados e incluso fusilados. Las sociedades socialistas se tomaban la filosofía muy en serio, pero cuando la batalla de las ideas se entrelazaba con las luchas por el poder, y esto podía tener consecuencias imprevistas e inclusodesastrosas. Así que, sí, esta corriente del marxismo podía ser vulgar, incluso mortal, pero no puede reducirse a estas manifestaciones.

Lukács forjó un camino a través de estos tiempos difíciles en los que las polémicas se entrelazaban con las purgas. Para él, el concepto de totalidad era la esencia del marxismo. El problema era qué tipo de totalidad.

Hubo y hay muchas totalidades desde Parménides hasta Hegel, incluidas las religiones monoteístas mundiales. La esencia del marxismo en la línea principal de desarrollo es, en efecto, la totalidad, pero es un tipo específico de totalidad, enraizada en la materia y en la investigaciónempírica de la materia, un materialismo dinámico e integrador.

Lukács, en su filosofía temprana, volvía a un idealismo alejado de la materia y de la investigación empírica. Era una totalidad falsa, porque excluía la naturaleza y distorsionaba la historia al no conceptualizarla en su conexión dinámica con la naturaleza. Lukács admitió más tarde que la tendencia a considerar el marxismo exclusivamente como una teoría de la sociedad y repudiarlo en cuanto que teoría de la naturaleza golpeaba las raíces de la ontología marxista.

Lukács estaba comprometido con la totalidad y con trascender la red de contradicciones en el corazón del pensamiento burgués. Arrojó mucha luz sobre las antinomias de la conciencia burguesa. En su teoría de la novela, sostenía que la novela busca la totalidad, pero no la consigue, debido a la fragmentación y disonancia características de la época y al carácter contradictorio de la existencia burguesa. Sin una visión del mundo, afirmaba, es imposible narrar adecuadamente. [18] Era cierto entonces, y sigue siéndolo ahora.

Lo que prevaleció en la Unión Soviética y en la Comintern fue un enfoque sintético, que encontró quizás su mejor expresión en las ponencias presentadas por la delegación soviética al Congreso Internacional de Historia de la Cienciacelebrado en Londres en 1931. Bujarin, Boris Hessen, Nikolai Vavilov, Boris Zavadovsky y otros expusieron enérgicamente una visión audaz de la unidad de la ciencia y su lugar dentro de una filosofía integral que abarcaba todo lo necesario para comprender los trascendentales acontecimientos de la época. También criticaron duramente todas las demás posiciones filosóficas en liza, así como la suposición de que la ciencia podía funcionar bien sin filosofía [19].

Algunos de los participantes británicos sintieron que estos documentos cristalizaban todo lo que se había estado agitando en ellos y luchando por una expresión teórica. Impulsaron esta visión en sus trabajos posteriores y crearon un movimiento en torno a ella. Varios de ellos eran ya científicos de renombre mundial que consideraban que la tradición derivada de Engels, Lenin y Bujarin dabasentido a la ciencia de una forma que nada más lo tenía.

En la mente altamente integrada de J. D. Bernal, la ciencia, la filosofía y la política estaban unidas de tal manera que cada una sólo podía entenderse como parte de una totalidad interconectada. Lo importante de la filosofía de la ciencia de Engels, según Bernal, era que veía la naturaleza como un todo y como un proceso.

Bernal veía en el materialismo dialéctico la base no sólo de un movimiento revolucionario, sino una fuerza para el perfeccionamiento de la ciencia. Aportó orden y perspectiva a la ciencia e iluminó su camino hacia adelante.

El materialismo dialéctico no se impuso a la ciencia experimental desde fuera de ella, sino que fue un método para coordinar los resultados de los experimentos y señalar el camino hacia otros nuevos, un método desarrollado en y a través de la ciencia. Era una ciencia de las ciencias, que superaba la especialización y construía una imagen global del conocimiento existente. No puede haber coherencia en la ciencia sin una visión del mundo, y no puede haber credibilidad en una visión del mundo que no esté basada en la ciencia. El bernalismo fue atacado desde muchos frentes, y él se enzarzó en una fuerte polémica contra las críticas tanto positivistas como idealistas de esta posición filosófica [20].

Hubo otros, como J. B. S. Haldane, otro científico de fama mundial. Su impulso sintetizador—que se extendía más allá de la ciencia, llegando a una teoría de todo, desde la caída de una piedra hasta las imaginaciones de un poeta—encontró un hogar en el marxismo.

Un crítico de su libro The Marxist Philosophy and the Sciences (La filosofía marxista y las ciencias) señaló que Haldane, al convertirse en marxista, se sumergió a través de toda la gama del conocimiento humano, como si dijera «Ábrete sésamo», viéndolo todo bajo una luz nueva y más clara. Haldane veía el marxismo como el método científico aplicado a la sociedad, que expresaba la unidad de todo el conocimiento y analizaba los mismos procesos fundamentales entrelazados entre sí en cada corte transversal de la naturaleza y la sociedad. [21] Lo mismo le ocurría a Joseph Needham, que desarrolló su teoría de los niveles integrativos bajo la influencia del marxismo [22].

Un contemporáneo suyo que no se movía en círculos académicos—que, de hecho, abandonó la escuela a una edad temprana y más tarde se afilió al Partido Comunista de Gran Bretaña (CPGB)—promovió esta visión de la totalidad con la ciencia como dimensión esencial. Christopher Caudwell leyó mucho, buscando constantemente la síntesis.

En el marxismo encontró y promovió la visión integrada del mundo que había estado buscando. Escribió brillantes textos teóricos, publicadospóstumamente tras su muerte en la Guerra Civil española.Tanto si escribía sobre poesía como sobre física o filosofía, penetraba hasta lo más profundo, iluminando de un modo nuevo toda la vasta red de interconexiones [23].

Al igual que Lukács y la corriente marxista occidental, Caudwell puso un énfasis considerable en el análisis de la conciencia burguesa, pero lo hizo de una forma más fundamentada e integrada. Mostró cuánto más poderoso era un análisis de la conciencia y la cultura cuando se perseguía con una orientación verdaderamente totalizadora, que comprendiera dónde encajaban lanaturaleza y la ciencia en el panorama.

Argumentó que la burguesía había llevado a un nuevo nivel el dualismo inherente a la sociedad de clases debido a su separación ilusoria de la conciencia individual de las matrices natural y social de su existencia, generando así en la filosofía una separación cada vez más aguda del individuo y la sociedad, de la historia y la naturaleza, de la mente y la materia, y de la libertad y la necesidad, haciendo indisoluble la relación fundamental sujeto-objeto.

Para Caudwell, esta contradicción tiene su origen en la división social del trabajo. Debido a que la clase pensante se había alejado cada vez más de la clase trabajadora, se produjo una creciente fragmentación intelectual y desorientación cultural. La teoría y la práctica estaban separadas en la conciencia porque estaban separadas en la realidad social, provocando la distorsión de ambas.

Exploró el modo en que esto ocurría, no sólo en la política, la economía y la literatura, sino también en la biología y la física. Vio que cada disciplina se desgarraba en contradicciones que no podían resolverse dentro de ninguna disciplina, sino sólo dentro de una síntesis más amplia. Para él, la crisis de la física era un problema de la metafísica de la física. La ciencia experimental estaba generando un creciente cuerpo de conocimientos que no podía encajar en los marcos teóricos existentes.

La ciencia, de hecho toda la cultura burguesa, era incapaz de asimilar los descubrimientos que realizaba y de controlar las fuerzas que desencadenaba, debido a la falta de una cosmovisión integrada. Esta cosmovisión sólo podía fundarse en una nueva matriz social, generada por los elementos más ilustrados de la clase pensante cuando hacían causa común con la clase obrera, fusionando sus conocimientos con los basados en la experiencia vital delproletariado. La conciencia del todo no se revelaba en la contemplación, sino que se forjaba en el trabajo social. Por eso Caudwell participó activamente en las luchas del East End de Londres y en el campo de batalla del Jarama en España.

También es la razón, diría yo, por la que el activismo político es epistemológicamente importante y por la que siempre hay algo que falta en aquellos que se definen como marxistas pero que nunca lo llevan fuera de las universidades, las revistas y las conferencias. Una mayor proporción de los intelectuales de la tradición que estoy describiendo eran más activos políticamente que los de la otra tradición.

Mi propia generación, en general, se benefició de una marea ascendente, y muchos de nosotros fuimos la primera generación de nuestras familias en ir a la universidad. Sin embargo, esto también significó para muchos perder el contacto con el mundo del trabajo, especialmente el trabajo manual. La Nueva Izquierda teorizaba a menudo de una forma alejada del trabajo, de la economía y de la ciencia. También despreciaba los logros de las generaciones anteriores y se mostraba hostil a los partidos comunistas y a los países socialistas [24].

En Gran Bretaña, incluso los que se hicieron marxistas (incluso los que se unieron al CPGB) tendieron a descartar a esta generación anterior de marxistas británicos y a favorecer a la Escuela de Frankfurt. Luego se subieron a la ola del posmodernismo, atacando cada vez más latotalidad, el economicismo, el cientificismo, el determinismo, el análisis de clase y los países socialistas, mientras celebraban el pluralismo, el individualismo y el consumismo, desmembrando el conjunto que hizo del marxismo lo que era.

Una vez estuve hablando en un acto del CPGB en una polémica contra estas tendencias y defendiendo el marxismo como una visión totalizadora del mundo en la que la ciencia, la economía y el análisis de clase eran fundamentales. La presidenta comentó queestaba asombrada por mi combativa confianza, y varios oradores de la sala me denunciaron por totalitarismo.Convirtieron Marxism Today en una revista que difícilmente podía considerarse marxista, por amplia que fuera la definición. Luego liquidaron el partido [25].

Gran parte de esta tradición se desarrolló en Gran Bretaña. Marx, Engels, Bernal, Haldane, Caudwell y otros vivieron y escribieron en Gran Bretaña. Bujarin, Zavadovsky y otros hicieron presentaciones memorables de su visión allí. El libro de Jay desestimaba de pasada lo que él llamaba «marxismo inglés», decretándolo insular y positivista con una fuerte aversión a generalizar conceptos. Creo haber demostrado lo inexacto que era ese juicio [26].

Mientras tanto, había una línea ininterrumpida que impulsaba la visión totalizadora a partir de los principios fundacionales esbozados por Marx y Engels, que asimilaba los nuevos desarrollos de la ciencia, la economía, la filosofía, la política y la cultura, y entraba en polémica contra las tendencias destotalizadoras que crecían con más fuerza cada década.

Durante mi vida, un tercio del mundo estaba en manos de Estados que profesaban su adhesión al marxismo. No creo que ser la ideología oficial de un Estado de partido único haya sido siempre saludable para el desarrollo creativo de esta tradición. Definitivamente, no es el camino del futuro.Sin embargo, no debemos olvidar que, durante gran parte de la historia del mundo, quienes gobernaron lo hicieron no sólo mediante la fuerza militar, sino incrustando sus visiones del mundo a través de estructuras rituales, educativas y de gobierno.

En aquellos países que seautodenominaban socialistas e institucionalizaban el marxismo, algunos creían activamente en el marxismo, otros lo aceptaban pasivamente, otros fingían oportunistamente aceptarlo y algunos disentían de él. Cuando estos regímenes cayeron, algunos renunciaron al marxismo, mientras que otros se adhirieron a él en circunstancias difíciles, ya que sus instituciones fueron depuradas y clausuradas y pasaron de ocupar posiciones influyentes a llevar una vida marginal.

No obstante, en todo momento hubo filósofos, científicos, escritores e incluso apparatchiks serios que avanzaron en esta exploración de las implicaciones filosóficas de las ciencias naturales, algunos específicamente en el área de la ecología [27].

Los nombres de V. I. Vernadsky,Alexander Oparin, Vladimir Sukachev, Ivan Schmalhausen, Y. M. Uranovsky, Mikhail Budyko, I. P.Gerasimov, Evgeny Federov, A. D. Ursul, T. I. Oizerman, Herbert Hörz y Radovan Richta, entre otros, puede que no fueran muy conocidos por la izquierda occidental, lo que no impidió ésta desechara preventivamente el trabajo de estos científicos como vulgar diamat. Incluso ahora, muchos izquierdistas occidentales muestran poco interés por cualquier filósofo de Oriente, excepto Evald Ilyenkov, Karel Kosik o Bloch, aquellos que consideran que tienenmás en común con la tradición marxista occidental.

Los occidentales que tomamos en serio a los pensadores orientales y nos relacionamos con ellos a menudo nos enfrentamos a la hostilidad, la indiferencia o la incomprensión del medio en el que vivimos y luchamos por ganarnos la vida. El posmodernismo barrió la escena y despreció nuestras totalidades, desdeñando nuestras grandes narrativas.

En una conferencia académica en la década de 1990, Terry Eagleton comentó que, como marxista masculino de mediana edad, a veces se sentía como una criatura en un zoológico donde había un cartel que advertía «Cuidado: totaliza y reduce». Sin embargo, encontramos lugares donde nuestras voces podían ser escuchadas y nuestros puntos expuestos, ocasionalmente incluso en las alturas icónicas de las instituciones dominantes. Eagleton era profesor en Oxford y Richard Lewontin, Richard Levins yStephen Jay Gould eran profesores en Harvard. Levins reiteraba constantemente que «la verdad es el todo» y lo exploraba en nuevos ámbitos, como la teoría de la complejidad [28].

Por cierto, no considero que el althusserianismo forme parte de esta corriente que enfatiza el papel de la ciencia dentro del marxismo. Aunque afirma una especie de totalidad y cientificidad, es más una cuestión de proclamación que de práctica. Su noción de ciencia es abstracta y esclerótica y no está comprometida de forma significativa con la ciencia real. Además, una totalidad sin historicidad es otra falsa totalidad.

En cuanto a Engels y toda la corriente que desarrollaba el marxismo como filosofía de la naturaleza y de la ciencia en continuidad con una filosofía de la historia, veo que en los últimos tiempos se está produciendo un resurgimiento de esto. Kaan Kangal considera que el debate sobre Engels ha amainado debido a la desaparición de la UniónSoviética y el fin de la antigua Guerra Fría. Otros autores a lo largo de los años también lo han relacionado con el anticomunismo. Creo que éste es un factor. Sin embargo, hay otras razones.

Principalmente, creo, es debido a la crisis ecológica de nuestros tiempos que hay una mayor atención a la naturaleza, a la interacción humana con la naturaleza y a la necesidad de una filosofía integrada subyacente. Actualmente hay muchos marxistas en este campo, que citan la relevancia de los análisis de Marx, Engels y los marxistas posteriores en el pasado sobre la interfaz humano-natural, al tiempo que esbozan los contornos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la erosión costera y los muchos síntomas de un desastre ecológico inminente.

Foster ha desempeñado un papel destacado en este sentido, combinando un importante trabajo de historia intelectual que traza la genealogía del ecosocialismo, al tiempo que revive la teoría de Marx de la ruptura metabólica y la aplica al franqueo de los límites planetarios en la época del Antropoceno [29].

Dado que las fuerzas de la naturaleza nos presionan de forma tan palpable y que la materia sigue estando ahí de forma tanto brutal como deliciosa—por muy alejados que los intelectuales crean estar de ella—, se ha producido una especie de retroceso de las teorías que no consiguen llegar a comunicar con la naturaleza y con la materialidad. Gran parte de ellas se tambalean, inventando neologismos, recirculando viejas ideas como si fueran recién descubiertas, o proponiendo abstracciones débiles y flácidas donde se necesitan conceptos explicativos más fuertes y profundos.

Todavía recelosos de la causalidad material y del determinismo científico, estos intelectuales proponen nociones nebulosas de rizomas, embrollos, haces, ensamblajes, potencialidades, redes, hiperobjetos, cuasiobjetos, lo que sea. Yo pregunto: ¿Alguna de estastendencias—la ontología orientada al objeto, la teoría del actor-red, el posthumanismo o el ‘nuevo materialismo’—explica algo que el marxismo no pueda explicar mejor? El ‘nuevo materialismo’, por ejemplo, es algo pálido y macilento comparado con la rica y robusta versión marxista.

El marxismo posmodernista puede parecer más sofisticado y contemporáneo si mira a Bruno Latour y pasa por alto a Engels, pero ¿cuál de ellos nos ayuda realmente a navegar por el terreno de nuestro tiempo y cuál nos arrastra a «una orgía en el fango»? Esta vívida imagen procede de la crítica de Andreas Malm a Latour [30].

Hay muchos debates tanto entre marxistas y no marxistascomo entre marxistas. Así debe ser. Hay muchos asuntos monumentales en juego y rápidas revelaciones de los detalles y la escala del inminente desastre medioambiental, así como de futuras pandemias. El papel de la naturaleza yla ciencia natural nunca ha sido tan abrumadoramente evidente.

Sin embargo, los hechos y las previsiones sobre las emisiones de carbono y la degradación del clima, así como sobre la replicación de los virus y el desarrollo de las vacunas, no pueden entenderse correctamente sin una filosofía integradora de la naturaleza y la ciencia y unaeconomía política del capitalismo.

Sólo el marxismo proporciona esto. Dentro de esto, hay divergencias sobre las estrategias para la izquierda, con algunos pasando del concepto de ecosocialismo al de comunismo del decrecimiento. Hay muchos desarrollos contemporáneos que abordar y enfoques alternativos que sopesar.

Mi argumento es el siguiente: el marxismo es la única tradición intelectual en la escena capaz de abarcar de forma integrada y fundamentada la totalidad de lo que es necesario comprender para entender y hacer frente a nuestro mundo. El marxismo ha desarrollado esto en una línea ininterrumpida desde la época de Marx y Engels hasta ahora, aunque la corriente dentro de esta tradición que lo ha hecho de forma más creíble y completa ha sido marginada tanto por la cultura occidental dominante como por otras corrientes dentro del marxismo [31].

En el centro de esta tradición marxista dominante estaba y está la totalidad real. No hay totalidad sin naturaleza, sin ciencia. No hay totalidad sin historia, política, economía y cultura. Tal vez nunca haya sido tan difícil perseguir esa totalidad porque las presiones desotalizadoras de la época son muy fuertes.

Los modos de pensamiento dominantes en nuestro tiempo, las diversas formas de positivismo y posmodernismo—actualmente presentes sobre todo en formas degeneradas—son tanto renuncias a la totalidad como juegos a la pluralidad, discontinuidad, aleatoriedad y fragmentación y, en última instancia, falta de sentido e impotencia.

Los esfuerzos por superar esto desembocan más a menudo en el eclecticismo que en la síntesis. Sin sentar las bases de una visión integrada del mundo, que sea a la vez materialista y holística, patinan por lasuperficie de los fenómenos y nunca llegan a los patrones centrales de interconexión o a la forma del todo.

Esto tiene sus raíces en la naturaleza del capitalismo tardío: el sistema que enmascara la naturaleza de sí mismo como sistema; el sistema que bloquea sistemáticamente el pensamiento sistémico; el sistema que impulsa la desintegración que engendra la decadencia.

Vivimos en una época de profunda decadencia, evidente en todas partes, desde la parálisis ante la crisis ecológica hasta la capitulación de gobiernos, universidades y medios de comunicación dominantes ante el poder, pasando por muchas manifestaciones de enfermedades mentalesmasivas y el ruido vacío de los juegos de ordenador, la telerrealidad y el concurso de la canción de Eurovisión. Los síntomas mórbidos y los monstruos se multiplican. El capitalismo es decadente y, sin embargo, sigue siendo dominante.

¿Qué hacer al respecto? La primera prioridad es ver claramente la forma del conjunto. Lo siguiente es hablar y escribir sobre ello con claridad. Lo siguiente es organizarse en torno a ello.

Los marxistas, desde el principio, han estado haciendo esto, y ahora hay más necesidad que nunca de hacerlo. Puede que seamos marginales en relación con las abrumadoras fuerzas de confusión y destrucción que se alzan contra nosotros, pero los márgenes también están en alguna parte. Tenemos que habitarlos y salir de ellos. Delo contrario, la confusión y la destrucción quedan sin respuesta.

Debió de haber momentos en el que Marx y Engels se sintieron marginados de su época y de todo lo que ocurría fuera de su control. No tenían ni idea de qué perdurable tradición intelectual y qué poderoso movimiento surgirían de sus esfuerzos. Tenemos que mantener esto en marcha, sea cual sea el futuro que pueda surgir de él.

NOTAS

1. Este artículo es una versión revisada de un discurso pronunciado en la conferencia Engels in Eastbourne el 2 de junio de 2023

2. Martin Jay, Marxism and Totality (Cambridge: Polity Press, 1984).

3. Helena Sheehan, Marxism and the Philosophy of Science (Atlantic Highlands: Humanities Press, 1985), chapter 1.

4. Terrell Carver, Marx and Engels: The Intellectual Relationship (Bloomington: Indiana University Press, 1983).

5. Kaan Kangal, Friedrich Engels and the Dialectics of Nature (London: Palgrave, 2020); Paul Blackledge, “Engels vs. Marx?: Two Hundred Years of Frederick Engels,” Monthly Review 71, no. 1 (May 2020): 21–39; John Bellamy Foster, “Engels and the Second Foundation of Marxism,” Monthly Review 75, no. 2 (June 2023): 1–18.

6. Kohei Saito, Marx in the Anthropocene (Cambridge: Cambridge University Press, 2023).

7. Foster, “Engels and the Second Foundation of Marxism.”

8. Véase el número de Julio–Agosto de 2023 de Monthly Review sobre “Decrecimiento planificado”

9. Frederick Engels, Dialectics of Nature (Moscow: Progress Publishers, 1934), 180.

10. Frederick Engels, Ludwig Feuerbach and the End of Classical German Philosophy (Moscow: Progress Publishers, 1946), 46–47.

11. Sheehan, Marxism and the Philosophy of Science, chapters 2 and 3.

12. Sheehan, Marxism and the Philosophy of Science, chapter 4.

13. Georg Lukács, History and Class Consciousness (London: Merlin Press, 1967).

14. Lukács, “Preface to the New Edition” in Lukács, History and Class Consciousness.

15. Sheehan, Marxism and the Philosophy of Science, chapter 5.

16. Sheehan, Marxism and the Philosophy of Science, chapter 5.

17. Ernst Bloch, “Akualitat und Utopie zu Lukács,” Der Neue Merker (October 1923).

18. Georg Lukács, Marxism and Human Liberation (New York: Dell Publishing, 1973).

19. I. Bukharin, ed., Science at the Crossroads (London: Frank Cass Publishers, 1971).

20. D. Bernal, “Engels and Science,” Labour Monthly 17, no. 6 (1935): 506–13 and J. D. Bernal, “Dialectical Materialism and Modern Science,” Science & Society 2, no. 1 (1937): 58–66.

21. B. S. Haldane, The Marxist Philosophy and the Sciences (Birmingham: University of Birmingham, 1938); Andrew Rothstein, “Vindicating Marxism,” Modern Quarterly, no. 3 (1939).

22. Joseph Needham, “Integrative Levels,” Modern Quarterly, no. 1 (1938).

23. Christopher Caudwell, Studies and Further Studies in a Dying Culture (New York: Monthly Review Press, 1971) y Christopher Caudwell, The Crisis in Physics (London: Verso Books, (2018)

24. Helena Sheehan, Navigating the Zeitgeist (New York: Monthly Review Press, 2019).

25. Helena Sheehan, Until We Fall (New York: Monthly Review Press, 2023).

26. Jay, Marxism and Totality, 4.

27. John Bellamy Foster, Capitalism in the Anthropocene (New York: Monthly Review Press, 2022), 316–37.

28. Tamara Awerbuch, Maynard S. Clark, y Peter J. Taylor, The Truth Is the Whole: Essays in Honor of Richard Levins (Cambridge, Massachusetts: The Pumping Station, 2018).

29. John Bellamy Foster, The Return of Nature (New York: Monthly Review Press, 2020).

30. Andreas Malm, The Progress of This Storm (New York: Verso, 2018), 187; Helena Sheehan, “Between Nature and Society,” Monthly Review 69, no. 10 (March 2018): 59–61.

31. Helena Sheehan, “Marxism, Science, and Science Studies,” Monthly Review 74, no. 1 (May 2022): 35–48.