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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 8 de julio de 2026

Para que en Cuba el gato cace ratones

Por Jorge Gomez Barata




Desde alrededor de 2010, el entonces mandatario cubano Raúl Castro auspició un programa de reformas que avanzaban hacia la liberalización de la economía, introduciendo elementos que apuntaban a la democratización de la sociedad cubana.

De alguna manera aquel proceso, no exclusivamente económico, entroncó con negociaciones que, aprovechando la disposición del presidente Barack Obama, propiciaron la normalización de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y otros avances. De ese modo el devenir de aquella coyuntura se apoyó, tanto en reformas internas como en negociaciones que procuraban resolver el más delicado problema internacional del país.

Esta tal vez sea una analogía con los esfuerzos actuales cuando, las medidas internas, coinciden con esfuerzos diplomáticos poco ortodoxos y hasta ahora infructuosos para avanzar en el diálogo con los Estados Unidos que, aplicando una politica de máxima presión, no parecen interesados en entendimientos con Cuba que, hasta donde se conoce, tampoco adelanta propuestas sustanciales.

Entre otros muchos factores, la combinación de recrudecimiento del bloqueo de los Estados Unidos que alcanza perfiles de genocidio, la obsolescencia del modelo económico cubano heredado de la era soviética y el debilitamiento de las alianzas estatales internacionales, se ha creado una situación insostenible.

En medio de esa profunda crisis económica y social con matices políticos cada vez más intensos, el gobierno cubano ha entronizado un amplísimo programa de medidas encaminadas a propiciar lo que puede ser una profunda reforma económica que, según advierte el presidente Diaz-Canel, tiene el objetivo de avanzar en la construcción del socialismo.

En cualquier caso, alertan algunos observadores se tratará de un socialismo con perfiles diferentes a los del actual modelo. Otros que no voy a etiquetar, llaman a la moderación porque creen que las reformas pueden propiciar la reintroducción de prácticas capitalistas.

El proceso en marcha que parece irreversible, me recuerda una polémica y a la postre paradigmática sentencia de Deng Xiaoping, arquitecto de las reformas económicas que, en unos 40 años transformaron a China de un superpoblado y empobrecido país en una superpotencia y en la segunda economía mundial quien dijo: “Mientras cace ratones, no importa el color del gato”.

De Ese modo acuñó la idea de que: No importan las formas que adopte el socialismo, siempre y cuando conserve las esencias de promover el progreso general con dinamismo y justicia social.

Al respecto, el teólogo brasileño, leal amigo de Cuba Frei Betto ha comentado: “La población cubana vive en situación de guerra…En busca de salidas a la crisis, Cuba aprobó el paquete de reformas económicas más abarcador desde la victoria de la Revolución en 1959…No obstante, al flexibilizar el modelo centralizado, el gobierno de Miguel Díaz Canel ha dado pie a un debate crucial: ¿Estas reformas perfeccionan el proyecto socialista o representan un retroceso?”

Las reformas, comentó, promueven una descentralización radical, fin de los monopolios estatales en el comercio exterior y la producción…entronización del capital privado, conversión de empresas estatales en empresas por acciones, auspicio de la banca privada, estímulo a la inversión extranjera y de la diáspora y legalización de la asociación entre el Estado y el sector privado…

Según Betto la apertura es una herramienta para fortalecer el proyecto socialista y no para abandonarlo. No obstante, subraya: “Para algunos críticos, las medidas representan un alejamiento significativo de los principios socialistas. Ven la privatización de sectores claves, el establecimiento de bancos privados y el desarrollo inmobiliario privado como una introducción de relaciones capitalistas en el corazón del proyecto socialista…"

El éxito o el fracaso de estas medidas en relación con el proyecto socialista dependerá de su implementación y de factores externos, como el fin de la asfixia energética de los Estados Unidos. El gobierno cubano apuesta por que la eficiencia económica generada por la apertura será capaz de financiar y preservar las conquistas sociales de la Revolución. Sin embargo, el peligro de que las fuerzas del mercado desvirtúen el carácter socialista igualitario del Estado es real.

Se trata según esta lógica de dos fuerzas en movimiento. De un lado las que integran la crisis favorecida por el acumulado de pobreza, fracasos y agotamiento de la población privada de todo y acorralada por las medidas extremas aplicadas por Estados Unidos. En la otra vertiente, todavía como hipótesis y propuestas, están las reformas que no tienen el tiempo a su favor.

De la velocidad y la capacidad de presión de estos factores dependerá todo. Quienes defiendan las reformas y luchen por realizarlas estarán del lado correcto de la historia, los otros volverán a equivocarse. Allá nos vemos.

Julio 2026. Publicado por el diario ¡Por esto! Al reproducirlo indicar la fuente

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