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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 18 de abril de 2022

La inflación sigue fuera de control en Cuba

El proceso inflacionario impacta con particular fuerza sobre la mayoría de la población y acrecienta las desigualdades.




La mayoría de la población con salarios y pensiones fijas en pesos no tiene escape ante la realidad de ver cómo cada mes el poder adquisitivo de sus ingresos se deteriora un poco más. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Los datos oficiales actualizados sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) vienen indicando que la inflación en Cuba no se detuvo en 2021, sino que continúa en 2022, aunque perdiendo algo de impulso. Ello confirma que hay otros factores, más allá de la reforma monetaria, que siguen alimentando el proceso inflacionario.

La lenta recuperación del turismo y la economía en general, la permanente escasez de bienes y divisas, el déficit fiscal y su financiamiento mediante emisión monetaria, la tasa de cambio paralela, estarían entre los principales factores a considerar.

La inflación se ha comido el valor real de los ahorros en pesos y ha anulado el incremento nominal de salarios y pensiones que se instrumentó el año pasado. Es otro de los tantos obstáculos que debe enfrentar la naciente micro, pequeña y mediana empresa privada. Asimismo, acrecienta las desigualdades.

“El descontrol de los precios añade incertidumbre y desconfianza sobre el futuro de la economía, fomenta el pesimismo y el descontento social”.

Las familias con acceso a remesas, divisas o con capacidad para invertir en negocios que se benefician del aumento de precios pueden encontrar formas de protegerse de los costos de la inflación, aunque sea parcialmente. Pero la mayoría de la población con salarios y pensiones fijas en pesos no tiene escape ante la realidad de ver cómo cada mes el poder adquisitivo de sus ingresos se deteriora un poco más.

El descontrol de los precios añade incertidumbre y desconfianza sobre el futuro de la economía, fomenta el pesimismo y el descontento social. Las protestas del 11J y la actual ola migratoria no le son ajenos.

Son varios los desafíos y conflictos de objetivos que se le presentan al gobierno cubano. No es tarea fácil manejar la política económica cuando se combinan inflación doméstica e internacional junto con la caída drástica de las exportaciones y el PIB, en una economía que ya agotó sus espacios de política fiscal y tiene un acceso muy limitado al financiamiento internacional.

A ello se suman las reformas incompletas de un modelo económico fracasado, el escalamiento de las sanciones bajo las dos últimas administraciones estadounidenses, y los impactos y ramificaciones de la guerra en Ucrania.

 Los datos oficiales de inflación


El proceso inflacionario se ha comido el valor real de los ahorros en pesos y anuló el incremento nominal de salarios y pensiones instrumentado en 2021.

Los últimos datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONEI) para el IPC de febrero de este año muestran una tasa de inflación interanual de 23%. Es decir, comparado con febrero de 2021, los niveles de precios promedios actuales son un 23% mayores, según los registros oficiales. Esta es una inflación alta pero menor que la acumulada en todo el año 2021 de 77,3%, en medio del llamado ordenamiento monetario y la devaluación de la tasa de cambio oficial y paralela.

Los datos de febrero de 2022 revelan que el incremento de los precios en las categorías de Transporte, Restaurantes y Hoteles, y Alimentos y Bebidas no alcohólicas explicaron la mayor parte de la inflación del mes.

En el informe de la ONEI se explica que, dentro de los alimentos, los productos lácteos experimentaron los mayores aumentos: queso procesado, leche líquida, queso blanco y la leche en polvo. La inflación solo del mes (comparando con enero de este mismo año) fue de 0,9%, mayor que la inflación de 0,15% que para enero había reportado la ONEI.

Desde 2020 los datos oficiales ya mostraban un incremento de la inflación, con una tasa de 18,5%, lo cual marcó un punto de inflexión comparado con la década anterior, en la cual la inflación anual había promediado un 1,3% gracias al control del déficit fiscal y los salarios, y las tasas de cambio fijas para el peso cubano y el peso cubano convertible.

Al mirar la trayectoria mensual del IPC se distingue que en enero de 2021 se produjo el principal salto del IPC oficial de 109.5 a 157.8, es decir, 44% (debido al impacto inicial directo de la reforma monetaria y la devaluación del peso). Luego, la trayectoria del IPC se aplanó hasta septiembre, pero en el último trimestre de 2021 volvió a tomar fuerza. En septiembre el IPC se ubicaba en 174.8 y en diciembre en 194.2.

Es decir, el último trimestre de 2021 le añadió un 11% a la inflación del año. Ello, sumado a los datos de los primeros dos meses de 2022, revela que la dinámica de los precios sigue fuera de control, aún en las estadísticas oficiales del IPC.

Si bien los datos oficiales reconocen un incremento drástico de la inflación, se debe tomar en cuenta que están subestimando en varios puntos su verdadero valor, debido a que el IPC está considerando una estructura de gastos de las familias sumamente desactualizada (de 2010) que no se corresponde con el verdadero peso que tienen los mercados privados e informales en la canasta de consumo de los hogares.

Otros estimados ubican la inflación en alrededor de 500%  lo cual indica que los niveles promedios de precio crecieron alrededor de 6 veces en 2021. Con los datos oficiales no se llega a reconocer ni siquiera que los precios se duplicaron en 2021, lo cual no coincide con la realidad que vienen enfrentando las familias en los mercados de consumo. 

Ausencia de un plan de estabilización macroeconómica


La esperanza del gobierno es que la inflación se ajuste por el lado de la oferta: más producción y más dólares entrando a la economía. Foto: Jorge Luis Baños_IPS      

La inflación representa un nuevo desafío para las autoridades económicas cubanas. Ello implica que el gobierno cubano tendrá que seguir enfocado en darle solución a los problemas estructurales e institucionales del modelo económico, pero también deberá prestarle especial atención a los desequilibrios macroeconómicos que originan la persistencia de la inflación.

Para la agenda del presidente Miguel Díaz-Canel debería ser tan importante continuar con las reformas estructurales pendientes como poner en marcha un plan de estabilización macroeconómica.

Sin embargo, en las últimas incursiones del ministro de Economía, Alejandro Gil, en el mes de febrero no hay señales de que el gobierno tenga definido tal plan de estabilización macroeconómica.

La esperanza del gobierno es que la inflación se ajuste por el lado de la oferta: más producción y más dólares entrando a la economía. Ello claramente es un componente fundamental para controlar la inflación, pero no es el único. Otro elemento fundamental es el elevado déficit fiscal y su monetización con impresión de más pesos desde el Banco Central.

Sin embargo, las declaraciones del ministro Gil no han sido muy contundentes en la necesidad de poner un freno a estos desequilibrios fiscales.

Parece arriesgada la estrategia de esperar que la recuperación de la economía sea suficiente para detener la inflación. Es importante reconocer que la inflación tiene varios culpables y que, por tanto, son varias las medidas que se deben considerar para su control.

Mientras más tiempo esté presente todo este episodio de inestabilidad monetaria más difícil y costosa es la desinflación y mayores daños hará a la economía. 

Medidas supuestamente antinflacionarias

La inflación es otro de los tantos obstáculos que debe enfrentar la naciente micro, pequeña y mediana empresa privada. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

El Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) emitió en el mes de abril de 2021 la Resolución 105, una medida supuestamente antinflacionaria. La resolución 105 trata de cortar el canal de transmisión de la inflación internacional y el encarecimiento de la factura de importaciones hacia los precios minoristas que enfrentan los consumidores.

El MFP definió un precio base (no se explica cómo lo calcularon) para las importaciones de arroz, frijol, trigo, aceite, leche, y pollo, y estableció que el presupuesto del Estado subsidia a las empresas estatales mayoristas si se produce un incremento por encima del 4% del precio base.

Otras decisiones similares se tomaron en 2021 para intentar poner freno a la inflación usando el gasto fiscal. En repetidas ocasiones la ministra de Finanzas, Meisi Bolaños, acudió a la televisión al programa de la Mesa Redonda y prometió más subsidios, recortes de impuestos, reducción de los precios de la energía y más apoyos a familias y sectores económicos.

En principio, puede tener sentido no querer añadirle más gasolina a la inflación, pues es uno de los problemas que más están agobiando a la población. El MFP está intentando proteger el valor que pagarán los consumidores por productos esenciales de la canasta de alimentos. Sin embargo, la política de gasto público hace rato agotó sus posibilidades de influir en la economía sin generar más inflación; justamente lo que quieren evitar.

Los últimos datos de la ONEI exponen que el déficit fiscal fue de 17,7% del PIB en 2020 y es probable que se haya superado el 20% en 2021. Antes de eso, ya se acumulaban cinco años consecutivos con un déficit fiscal que osciló entre el 6% y el 8% del PIB, lo cual sirvió para amortiguar el impacto de la crisis venezolana y del escalamiento de las sanciones estadounidenses bajo la administración de Donald Trump (2017- enero de 2021).

En estas condiciones, cuando el Ministerio de Finanzas promete más subsidios lo que hace es sumarle más puntos a la tasa de inflación. El presupuesto estatal cruzó hace rato el umbral a partir del cual ya no puede aumentar el gasto público en términos reales. Los anuncios de ayudas fiscales e incrementos de subsidios significan un aumento del impuesto inflacionario que están pagando las familias. Si algo logra la resolución 105 es, tal vez, manejar la distribución del costo de la inflación, pero sin evitarla.

Con la resolución 105, y otros subsidios que se han aplicado, el gobierno evita la inflación en los mercados estatales y en productos más sensibles para los grupos vulnerables, pero sigue aumentando el déficit fiscal y la impresión indiscriminada de pesos cubanos, lo cual se termina reflejando en poco tiempo en más inflación en los mercados privados e informales.

También es una decisión con trasfondo de economía política, pues luego el gobierno culpará a los privados y a los especuladores porque suben y manipulan los precios, mientras el Estado mantiene los precios invariables y define subsidios para proteger a la población, sin decir que es el propio Estado el que sigue fomentando los desequilibrios que en última instancia impulsan la inflación. 

El rol de la política cambiaria

Propuestas de que el gobierno venda dólares para detener la depreciación informal de la tasa de cambio no parecen factibles ni efectivas. Foto: Jorge Luis Baños_IPS

En las redes sociales se ha reclamado que el gobierno cubano instrumente acciones para ponerle un freno a la depreciación de la tasa de cambio en el mercado informal, la cual superó la barrera de los 100 pesos cubanos tanto para el euro, el dólar físico y el dólar bancario (MLC). Sin embargo, el ministro Gil descartó que por ahora se esté pensando en alguna acción de este tipo para influir en este mercado.

Ciertamente, las propuestas de que el gobierno venda dólares para detener la depreciación informal de la tasa de cambio no parecen factibles ni efectivas. Primero, el gobierno no tiene esos dólares ni para comprar medicinas y alimentos. Pero si los tuviera, la evidencia internacional ha mostrado lo difícil que les resulta a los bancos centrales ir en contra de una tendencia del mercado cambiario, sobre todo, cuando se trata de evitar la depreciación de la moneda nacional.

Una cosa diferente es la venta de los propios dólares que compran las casas de cambio (Cadeca) y los bancos, una práctica que podría retomarse en cuanto se consolide la recuperación del turismo y las remesas. La compra y venta de divisas en las casas de cambio y en los bancos (sin intervención del banco central, es decir, sin poner dólares de las reservas internacionales) es indispensable para formalizar este mercado y brindarle a los hogares y al sector privado un servicio necesario para su funcionamiento. La formalización del mercado cambiario es una medida crucial para controlar la inflación.

Sin embargo, la pregunta del millón es si este servicio podrá retomarse con la tasa de cambio fija de 24 pesos por dólar o será necesario proceder con otra devaluación de la tasa de cambio oficial. También deberá valorarse si no sería recomendable que las Cadecas operen con un tipo de cambio que, sin ser flotante (sin variar todos los días) pueda tener actualizaciones periódicas para acercarse y tomar en cuenta los valores del mercado informal, tal y como funcionó la política cambiaria en este mercado desde 1995 hasta el año 2001.

Es decir, hay un precedente que el gobierno pudiera tomar como referente. Otra opción más radical es transitar a un sistema de flotación flexible. Requeriría trabajar en varios aspectos para garantizar su operatoria, opción que por ahora ha descartado el ministro Gil.

Un asunto para considerar por el Banco Central es si se va a volver a organizar un régimen cambiario para las casas de cambio y las operaciones de los bancos con la población diferente que el régimen cambiario para las empresas, o se va a intentar mantener la unificación de la tasa de cambio oficial que se logró con la tarea ordenamiento monetario.

Cualquier decisión que vaya a darle más flexibilidad a la tasa de cambio de las casas de cambio, manteniendo unificada la tasa oficial, implica que las empresas estatales y las empresas mixtas tendrán que acostumbrarse a trabajar con un valor variable para el peso cubano; algo que sería completamente nuevo en el contexto de la economía cubana.

Otra cosa que podría hacer el Banco Central desde la política monetaria estaría asociado al manejo de las tasas de interés. Este es el instrumento monetario más empleado por los bancos centrales en el mundo pero que no ha sido usado por la autoridad monetaria cubana. Mientras se logra una recuperación sustantiva de la actividad económica que garantice una mayor demanda de pesos cubanos por el lado de la economía real, el Banco Central podría incentivar la tenencia y compra de pesos cubanos a partir de un instrumento financiero con tasas de interés atractivas.

Pueden ser los propios depósitos a plazo fijo del sistema bancario o los bonos públicos del Ministerio de Finanzas y Precios, o unos bonos propios del Banco Central. El gobierno hace algunos trimestres habló de venderle bonos a la población, pero es un tema que ha quedado en silencio.

En cualquier caso, es evidente que la reforma monetaria todavía está incompleta. Son varios los asuntos sobre los cuales deben tomarse decisiones para verdaderamente alcanzar un sistema monetario y cambiario unificado y funcional para todos los actores económicos. Y nada de esto es posible mientras la inflación siga fuera de control. (2022)

Ejército ruso destruyó armamento proveniente de EEUU y Europa en ataque con misiles en oeste de Ucrania

  



Equipo militar de EE.UU. Tras arribar a Ucrania en el Aeropuerto Internacional de Borýspil, cerca de Kiev, en enero de 2022. Foto: Getty Images.

Las fuerzas armadas rusas destruyeron este lunes con el uso de misiles un centro logístico cercano a la ciudad de Lvov, en el oeste de Ucrania, donde se encontraban grandes lotes de armamento que había arribado durante la última semana desde Estados Unidos y Europa, informó en Moscú el Ministerio de Defensa.

El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashénkov, dijo que también fue destruido un gran depósito de municiones del ejército ucraniano en la provincia de Kiev.

Según Konashénkov, misiles de alta precisión de las fuerzas aeroespaciales de Rusia destruyeron 16 instalaciones de la infraestructura militar ucraniana durante el último día.

La aviación de las fuerzas aeroespaciales de Rusia atacó 84 objetivos militares, mientras que las tropas de misiles y la artillería rusa hicieron blanco en 331 instalaciones militares.

De acuerdo con el Ministerio de Defensa, desde el inicio de la guerra, tropas rusas han destruido 139 aviones, 483 vehículos aéreos no tripulados, 250 sistemas de misiles antiaéreos, 2 337 tanques y otros vehículos blindados, 254 lanzacohetes múltiples, 1 009 unidades de artillería de campaña y morteros, así como 2 196 unidades de vehículos militares especiales.

Dinámica de las negociaciones de paz deja mucho que desear, sostiene Moscú

El Kremlin informó este lunes que la dinámica de las negociaciones de paz entre las partes rusa y ucraniana para poner fin al conflicto en Ucrania “deja mucho que desear”.

En declaraciones ante la prensa, recogidas por la agencia de noticias rusa Interfax, el portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, ha explicado que la parte ucraniana “no demuestra una constancia especial” en los puntos que acuerdan las partes.

“La posición cambia a menudo y, por supuesto, la dinámica del progreso en el proceso de negociación deja mucho que desear”, dijo Peskov, quien aseguró que continúan los contactos “a nivel de expertos” en el marco del proceso de negociación.

Al mismo tiempo, señaló que la operación militar especial rusa en Ucrania continúa y, según el presidente ruso, Vladimir Putin, “va de acuerdo con el plan”.

Más tarde, el número dos de la delegación rusa en la ONU, Dimitri Polianski, ha reiterado que “no hay perspectiva” de negociación con Ucrania “en las actuales condiciones” y además ha denunciado “flagrantes actos de espionaje” por parte del personal de la misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en la región del Donbás.

(Con información de RT en Español, Europa Press y Página 12)

Ranking – Los líderes en 19 países latinos en rutas a Europa

 

R. R. | Ciudad de México | 18 de abril de 2022


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El ranking de líderes en 19 países latinos en rutas a Europa está encabezado por el Grupo IAG con su aerolínea Iberia, la cual tiene una cuota del 19% pasando del 14% en 2019, al 19% en 2021. Le sigue Air France-KLM que sigue con el 11% del mercado sin incluir destinos franceses ubicados en América. Y en tercer lugar esta Air Europa, con un 9% en 2021, aumentando 2 puntos porcentuales comparado con pre-pandemia.

Iberia tuvo el mayor número en tráfico de pasajeros en 2021 hacia 19 países de Latinoamérica comparado con Air Europa y otras aerolíneas en la mayoría de destinos, donde México es el de mayor flujo de pasajeros, con Iberia con 277.751, Aeroméxico con 236.283, y Air Europa con 42.507.

En República Dominicana, Iberia llevó a 250.446 pasajeros; Air Europa a 218.569 y Evelop a 86.333. En Colombia, que completa el podio de países latinos con más pasajeros a Europa, Iberia registró el pasado año 202.049 pasajeros, frente a 141.092 de Avianca y a 127.151 de Air Europa.

Perú fue el cuarto mayor país por volumen de pasajeros a Europa el pasado año, con Iberia llevando a 138.080 pasajeros, Latam a 71.109, y Air Europa a 60.390. En quinto lugar figura Ecuador con Iberia transportando a 175.821 usuarios, Air Europa 68.790, y Plus Ultra a 7.856.

En Brasil, Iberia registró 107.342 pasajeros; Latam, 81.114; y Air Europa, 61.543. En Argentina Iberia transportó en el corredor transatlántico a 126.632 pasajeros frente a los 70.838 de Air Europa y los 50.063 de Aerolíneas Argentinas. En Chile, Iberia tuvo a 112.810, y Latam a 63.267.

En Cuba, Iberia llevó a 57.326 personas el pasado año; Air Europa a 45.908 y Evelop a 35.984. En Costa Rica, Iberia transportó a 116.684, y Evelop a 18.229. En Panamá, Iberia a 93.883, y Air Europa 28.032. En Uruguay, Iberia a 82.039, y Air Europa 36.966. Hacia Bolivia, Iberia no registró pasajeros pero Air Europa tuvo a 56.234, por los 48.665 de Boliviana.

En Paraguay Air Europa tuvo a los 73.215 que viajaron a Europa. En El Salvador, Iberia a 48.345. En Puerto Rico, Iberia a los 40.065 que viajaron a Europa. En Guatemala, Iberia también a los 36.434 que volaron a Europa. En Honduras, Air Europa llevó a los 40.054 que viajaron al Viejo Continente. Y en Venezuela, según Expansión, Plus Ultra llevó a 9.682 personas, frente a las 2.506 de AIr Europa y las 1.670 de Iberia.

Como lo informó REPORTUR.mx, Iberia salvó a su rival Air Europa de una previsible crisis de liquidez, pues IAG acumulará una aportación inminente de 175 millones de euros a la aerolínea de Globalia, que suma alrededor de 700 millones de euros de pérdidas entre 2020 y 2021. (Iberia salva a su rival Air Europa de una crisis de liquidez).

Air Europa había agotado todas las vías para lograr financiación privada, tanto bancaria como de otros posibles inversores a cambio de activos, luego de que el gobierno español la hubiese inyectado más de 600 millones mediante distintas fórmulas, y fuese reacia a incrementar este monto.

 

RANKING DE PASAJEROS ENTRE LATINOAMÉRICA Y EUROPA EN 2021

—México (678.311)

—República Dominicana (593.885)

—Colombia (471.083)

—Perú (281.587)

—Ecuador (252.468)

—Brasil (250.922)

—Argentina (247.577)

—Chile (176.084)

Cuba (160.643)

—Costa Rica (134.925)

—Panamá (121.915)

—Uruguay (119.017)

—Bolivia (104.889)

—Paraguay (73.225)

—El Salvador (48.368)

—Puerto Rico (40.091)

—Honduras (40.054)

—Guatelmala (36.435)

—Venezuela (13.973)

El gas ruso es todavía insustituible por la Unión Europea, según la OPEP+

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▲ La OPEP estima la pérdida potencial de 7 millones de barriles al día de petróleo ruso. En Tokio, la gente camina frente a una pantalla que muestra billetes de rublos.Foto Ap

El secretario general de la OPEP, el nigeriano Mohammad Barkindo (MB) –sumada de la llamada OPEP+, los 13 miembros de la OPEP más otros 10, incluyendo a Rusia y México–, advirtió a la Unión Europea (UE) que una potencial pérdida de los hidrocarburos rusos sería casi imposible sustituir cuando, al contrario, las sanciones podrían gestar una de las peores crisis energéticas de la historia (https://reut.rs/3xC5VCO).

MB considera la pérdida potencial de 7 millones de barriles al día de petróleo ruso y de otras exportaciones líquidas, (por lo que) considerando la perspectiva presente de la demanda, sería casi imposible (sic) sustituir la pérdida en volúmenes de esta magnitud. El alza abrupta de los hidrocarburos, que ha causado estragos en Estados Unidos con una hiperinflación de 8.5 por ciento –que llevaría a Washington a una recesión en el año 2023 (https://fxn.ws/3Ol5Dq6)–, es muy anterior al conflicto de Rusia y Ucrania.

La cataclísmica hiperinflación en Estados Unidos se debe en gran medida al incremento de la gasolina, por lo que Biden –con un rechazo ciudadano de 58 por ciento– fue obligado a liberar un millón de barriles al día de la reserva estratégica de petróleo (https://on.ft.com/3LIR79d), la mayor de su historia, durante los próximos seis meses: un mes antes de las cruciales elecciones intermedias cuando se vaticina un tsunami del Partido Republicano. Más aún, Biden reanudó los arrendamientos para la extracción de hidrocarburos en terrenos federales (https://on.ft.com/3jLI9fA), a fin de intentar contener el alza del oro negro, dejando de lado sus inviables promesas para paliar el cambio climático.

Mas allá del rechazo de la OPEP+ a la solicitud de Estados Unidos para incrementar el bombeo de petróleo, llamó la atención el desaire de los mandatarios de Arabia Saudita (AS) y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), quienes no le contestaron su llamada telefónica a Biden, que buscaba aumentar la producción de hidrocarburos, aún con sus adversarios geopolíticos de Irán y Venezuela.

Tres países de la anglósfera –Estados Unidos/Canadá/Australia– han prohibido la importación de hidrocarburos rusos, mientras la UE sigue siendo muy dependiente (https://bit.ly/3M8ytYx), y cuyo caso significativo lo constituye su máxima geoeconomía: Alemania, que busca alternativas en las petromonarquías del golfo Pérsico (https://bit.ly/3uMYSoY).

Martin Wolf, editor en jefe del rotativo globalista neoliberal Financial Times, a quien se le olvida el Brexit del divorcio con la UE, sugiere medidas drásticas –lo cual suena más a una trampa para hundir a la UE– que formarían parte de la estrategia de guerra de la OTAN frente a Rusia, para abatir las importaciones de gas ruso y así dañar las finanzas de Putin (https://on.ft.com/3OaCqOt). El problema radica en que Alemania e Italia dependen sustancialmente de las importaciones gaseras de Rusia, sin contar las de petróleo y carbón. Alrededor de 70 por ciento de las exportaciones del gas ruso tienen como destino la UE.

Hasta hoy, la UE no hace caso a las jeremiadas gaseras de Martin Wolf, amanuense de la monarquía globalista neoliberal de Gran Bretaña que no oculta su atavismo neocolonial de ejercer la política neoimperial de Gran Bretaña Global (https://bbc.in/3xyiAXh), que refrenda su canciller amazona Liz Truss (https://bit.ly/3JPASpN).

Vale la pena escudriñar el porcentaje de las reservas de los 10 principales países (datos del 2020; https://bit.ly/3jGIfVQ): Rusia, 19.9 por ciento; Irán, 17.1; Qatar, 13.1; Turkmenistán, 7.2; Estados Unidos, 6.7; China, 4.5; Venezuela, 3.3; AS, 3.2; EAU, 3.2, y Nigeria, 2.9 por ciento. Destaca que Rusia ostente las mayores reservas de gas, y que, entre los 10 países con las máximas reservas, siete se han mostrado renuentes a seguir ciegamente los dictados de la anglósfera, con excepción de Qatar y el mismo Estados Unidos.

El colapsólogo ruso Dmitry Orlov sentencia que Europa no tiene alternativa al gas ruso (y que) tampoco podría sobrevivir mucho tiempo sin él (Club Orlov, 25/3/22).

De allí que Rusia se dé el lujo de exigir el pago de su gas en rublos, hoy revaluados.

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Nuevo sistema energético almacena la energía solar hasta 18 años y la libera a demanda

 Ecoinventos.

El nuevo sistema es capaz de almacenar la energía solar hasta dieciocho años, y liberarla cuando y donde se necesita. 

Al conectarlo a un generador termoeléctrico ultrafino, el equipo ha conseguido que el sistema produzca electricidad. Con el tiempo, la investigación podría conducir a una electrónica autocargable que utilice la energía solar almacenada bajo demanda.

Sistemas de Almacenamiento de Energía Solar Molecular (MOST)

La tecnología, denominada Sistemas de Almacenamiento de Energía Solar Molecular (MOST), se basa en una molécula especialmente diseñada de carbono, hidrógeno y nitrógeno.

Cuando entra en contacto con la luz solar, la molécula cambia de forma y se convierte en un isómero rico en energía, es decir, una molécula formada por los mismos átomos pero dispuestos de forma diferente.

El isómero puede entonces almacenarse en forma líquida para su posterior uso cuando se necesite, como por ejemplo, por la noche o en invierno.

El sistema se ha perfeccionado hasta el punto de que ahora es posible almacenar la energía hasta 18 años.

Un catalizador especialmente diseñado libera la energía ahorrada en forma de calor al tiempo que devuelve a la molécula su forma original, por lo que puede reutilizarse en el sistema de calefacción.

Los investigadores suecos enviaron su molécula especialmente diseñada, cargada de energía solar, a sus colegas Tao Li y Zhiyu Hu, de la Universidad Jiao Tong de Shanghai, donde la energía se liberó y se convirtió en electricidad mediante un generador termoeléctrico micrométrico que desarrollaron allí. 

El generador es un chip ultrafino que podría integrarse en aparatos electrónicos como auriculares, relojes inteligentes y teléfonos. Hasta ahora sólo habíamos generado pequeñas cantidades de electricidad, pero los nuevos resultados demuestran que el concepto realmente funciona. Parece muy prometedor.

Zhihang Wang, Universidad Tecnológica de Chalmers.

Como prueba de concepto, el generador puede producir una potencia de hasta 0,1 nW (potencia por unidad de volumen de hasta 1,3 W m-3). Puede que esta cifra sea bastante pequeña, pero los investigadores ven un gran potencial en su sistema de generación de energía térmica molecular para la producción de energía renovable y sin emisiones. El sistema aborda la naturaleza intermitente de la energía solar almacenándola durante meses o años y permitiendo su uso bajo demanda.

Se trata de una forma radicalmente nueva de generar electricidad a partir de la energía solar. Significa que podemos utilizar la energía solar para producir electricidad independientemente del tiempo, la hora del día, la estación o la ubicación geográfica. Se trata de un sistema cerrado que puede funcionar sin provocar emisiones de dióxido de carbono.

Kasper Moth-Poulsen, director de la investigación.

Sin embargo, queda mucho por investigar y desarrollar antes de que podamos cargar nuestros aparatos técnicos o calentar nuestras casas con la energía solar almacenada en el sistema.

Junto con los distintos grupos de investigación incluidos en el proyecto, estamos trabajando ahora para perfeccionar el sistema. Hay que aumentar la cantidad de electricidad o calor que puede extraer. Aunque el sistema energético se base en materiales básicos sencillos, hay que adaptarlo para que su producción sea lo suficientemente rentable y, por tanto, se pueda lanzar más ampliamente.Ya en 2017, investigadores de la Universidad Tecnológica de Chalmers (Suecia) presentaron un interesante sistema energético que permite capturar la energía solar, almacenarla hasta dieciocho años y liberarla cuando y donde se necesite.

CAPITALISMO Y SUBDESARROLLO: EL OBJETIVO ES SUPERAR AMBOS.

Por Agustín Lage Dávila

El artículo de la semana pasada, “Los Objetivos y los Procedimientos” atrajo muchos comentarios, que no es físicamente posible sintetizar ni polemizar en un par de páginas. La mayoría de los comentarios fueron muy buenos, y con ideas interesantes; pero también hubo algunos preocupantes, especialmente los que se acercan a un cuestionamiento, no de los procedimientos concretos (que siempre pueden contener errores), sino de los objetivos de soberanía, justicia social y prosperidad. Hubo hasta quien casi gritó: “privatizarlo todo”.

Esos hay que responderlos y la respuesta está en que los objetivos están vinculados entre sí y vinculados a su vez a la aspiración de Socialismo. No se alcanzarán unos sin los otros. Queremos superar el subdesarrollo, pero para ello hay que dejar atrás el capitalismo.

Hay hechos históricos del ayer que es imprescindible comprender para tomar posiciones lúcidas y firmes en las polémicas de hoy. La lógica de la acumulación capitalista es un formidable dispositivo de creación de desigualdades. La propiedad privada sobre los medios de producción le da al propietario del capital ventajas para la generación de ganancias, las cuales se emplean en adquirir nuevos bienes de capital, que a su vez amplifican las ventajas iniciales. Surge así un lazo de retroalimentación positiva que construye bifurcaciones, que separan a los que tienen y a los que no tienen, las cuales en algún momento se hacen irreversibles. Marx lo estudió al interior de los países industrializados y lo describió como la ley de la concentración del capital. Fidel y Che Guevara lo estudiaron en las relaciones entre países desarrollados y subdesarrollados.

Las guerras coloniales llevaron el proceso de ampliación de desigualdades a escala internacional. Las economías de los países colonizados fueron puestas en función de la acumulación capitalista en las metrópolis. Los países colonizados fueron víctimas del proceso internacional de concentración del capital, y convertidos en suministradores de materia prima para la industria europea, materia prima obtenida con mano de obra esclava primero y con obreros mal pagados después.

El más formidable motor de acumulación de capital en Europa fue la esclavitud americana, impuesta y mantenida a partir de la dominación militar.

El rentismo privado exportador de los países periféricos pobres fue una condición necesaria para la dinámica de acumulación en los países centrales ricos.

Un pasaje emblemático de la imposición del libre comercio a favor de los intereses de los países capitalistas desarrollados fue la Guerra del Opio en 1839, en la que Gran Bretaña, por la fuerza de las armas, impuso a China el libre comercio y la apertura de sus puertos, como reacción al intento del gobierno chino de prohibir el comercio del opio, que introducía la compañía británica de Indias Orientales. Unos años después entraron en el conflicto Francia, Estados Unidos y Rusia, forzando a China a tratados, conocidos por la Historia como los “Tratados Desiguales” que abrieron 11 puertos al exterior, y crearon para China enormes desequilibrios comerciales.

India y China aportaban todavía en 1800 el 53% de la producción manufacturera global, pero ya en 1900 habían descendido al 5%.

La gran bifurcación del mundo entre países ricos y países pobres se inició con la primera revolución industrial en el siglo XVIII y se reforzó con las guerras de conquista coloniales. Las políticas proteccionistas primero y la imposición del libre comercio una vez adquiridas las ventajas industriales (nunca antes), la hicieron irreversible.

Una vez que se monta el esquema de mono-producto a exportar (oro, plata, azúcar, caucho, café, algodón, etc) ya no se logra salir de esta “jaula del subdesarrollo”. Europa y Norteamérica, que inicialmente desarrollaron sus industrias nacionales con fuertes políticas proteccionistas, impusieron después el libre comercio a los países del sur cuyas manufacturas no podían competir con las industrias maduras del norte.

Eduardo Galeano comienza su libro imprescindible “Las venas abiertas de América Latina” con esta afirmación: “La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder”.

La economía colonial se estructuró en función de las necesidades del mercado europeo y la población indígena sometida se convirtió en un inmenso proletariado externo para la economía de las metrópolis. La función de beneficiario principal del sistema fue asumida paulatinamente por los Estados Unidos. En 1916, cuando Lenin escribió su libro sobre el Imperialismo, el capital norteamericano abarcaba menos del 20% de las inversiones extranjeras privadas directas en América Latina y el Caribe. En 1970 ese porcentaje era ya el 75%. Y no es esta una historia limitada a los siglos precedentes: Todavía hoy los políticos de Estados Unidos invocan la Doctrina Monroe (“América para los americanos”) como el fundamento de su política exterior.

Las instituciones del capitalismo dependiente estuvieron orientadas a la extracción de valor, no a creación de valor económico. Las clases dominantes de la sociedad colonial latinoamericana y luego de las economías capitalistas subdesarrolladas, no se orientaron jamás al desarrollo económico interno, sino al lujo, el despilfarro y la dependencia.

Veamos como ejemplo de esa incapacidad de las clases dominantes del capitalismo dependiente, el caso de Cuba en 1920, cuando los precios del azúcar colocaron al país en un alto nivel de exportaciones, superior en ese momento al de Inglaterra, pero esos ingresos no se utilizaron en función del desarrollo industrial del país, sino que escaparon al extranjero y/o financiaron el consumo suntuario de las élites.

El mercado interno, limitado por la pobreza de las mayorías, no funcionó como atractor de desarrollo industrial, y eso no fue producto de ninguna ley de la economía, sino de una opción política.

La desnacionalización de las economías latinoamericanas se reforzó en la segunda mitad del siglo XX con las doctrinas económicas neoliberales impuestas por las dictaduras militares. El primer “experimento” lo hicieron los asesores económicos norteamericanos en Chile, bajo la dictadura de Pinochet. Luego siguieron otros. La misma y escasa ayuda oficial al desarrollo que reciben los países de América Latina se utiliza mayoritariamente para financiar compras en los Estados Unidos, convirtiéndose así en un subsidio a los exportadores norteamericanos. La dependencia se reforzó con la desnacionalización del sistema bancario.

La experiencia histórica indica con claridad que la inserción en la economía global no siempre es fuente de desarrollo, sino que puede ser el camino de la profundización del subdesarrollo, especialmente si la inserción no conlleva capacidades de creación de conocimiento. Ello depende del tipo de inserción en la economía mundial que se construya. Y los rasgos que definen el tipo de inserción en la economía mundial se dibujan día a día, incluyendo el día de hoy mismo, en cada decisión de inversión, en cada contrato comercial, en cada préstamo, en cada asociación económica internacional.

En la economía global del siglo XXI, las ventajas naturales (minerales, tierra, posición geográfica, atractivos turísticos, etc) existen y hay que usarlas, pero pierden progresivamente importancia ante las “ventajas construidas” (cohesión social, estabilidad política, seguridad ciudadana, educación, salud, capacidades científicas, cultura). La construcción de esas ventajas, es una función insustituible del Estado Socialista.

Razonemos entonces con profundidad sobre las raíces de nuestras dificultades actuales, y con mucha lucidez sobre lo que hay que hacer ahora; pero al mismo tiempo, defendamos con firmeza lo que tenemos y principalmente la opción soberana de superar al mismo tiempo el capitalismo y el subdesarrollo.

Así lo sentenció José Martí en 1890: “La Razón, si quiere guiar, tiene que entrar en la caballería”.

Centro de Inmunología

Efectos económicos de la nueva ola migratoria cubana, algunos apuntes

La situación demográfica actual agrava los efectos que sobre la economía tiene el éxodo de fuerza laboral activa.




Desde hace varios días, se escribe con gran intensidad en diversos medios, acerca de la salida de cubanos hacia otros países, el énfasis fundamental de estos trabajos ha sido la prioridad de los cubanos en llegar a la frontera sur de Estados Unidos, para acogerse a la legislación que los favorece.

Esa tendencia de los cubanos a emigrar no es nada nuevo, antes y sobre todo después del triunfo de la Revolución se ha producido la emigración desde la Isla hacia otros destinos, especialmente Estados Unidos, reportando un saldo migratorio1 negativo en todos los años, con la excepción de 1959, año en el que entraron más personas de las que salieron, con un saldo migratorio positivo de más de 12 000 personas.

No es el objetivo de este trabajo analizar por qué se van los cubanos, y qué ha causado las olas migratorias en diferentes períodos, sino abordar los efectos de esta nueva crisis, centrándonos en la economía, en lo que tiene un elevado impacto teniendo en cuenta la composición de los que emigran y los efectos a mediano y largo plazo.

Cuba es hoy muy diferente desde el punto de vista de sus indicadores demográficos a años anteriores, en el pasado emigraban muchas personas con experiencia laboral, pero los mismos se sustituían por otras, dadas las elevadas tasas de nacimiento, había reemplazo laboral asegurado.

Hoy la realidad es otra, la población decrece en su totalidad, con tasas de crecimiento anual negativas desde el 2017. Con una estructura de edades que se va envejeciendo lo cual significa que cada día hay más jubilados, pero a la vez es difícil reponer esa fuerza laboral, porque la población de 0 a 14 disminuye cada año.Fuente: ONEI, Anuario Estadístico de Cuba, 2020. Capitulo Población.


La realidad es que son los más jóvenes quienes más emigran, a cualquier destino, muchos de ellos con educación media superior y superior, pues este nivel les puede permitir ajustarse a los perfiles de programas de inmigración de fuerza laboral calificada. Entre sus aspiraciones está revalidar el título que obtuvieron en Cuba, en un estudio realizado hace algunos años, se planteaba que alrededor del 86 % de los emigrados procedentes del sistema de instituciones de educación superior, lo hacía antes de los 40 años.

Pero el gran flujo se incrementa con una emigración irregular, que ingresa a territorio estadounidense bajo el amparo de una política inmigratoria preferencial, que desafía los debates sobre la Reforma Migratoria actual y de la aprobación de leyes antiinmigrante en diferentes Estados. El marco legal inmigratorio que la implementa incluye normativas que garantizan la admisión y la obtención de la residencia legal permanente, independientemente de la vía de ingreso y el país de procedencia del cubano que está arribando después de un año y un día en ese territorio. Entre ellas, se encuentran la “Ley para Ajustar el Status de los Refugiados Cubanos al de Residentes Permanentes Legales en los Estados Unidos, y para otros fines”, Ley Pública 89-732 de 1966, conocida como Ley de Ajuste Cubano, y otro conjunto de regulaciones jurídicas y administrativas.


En el anterior gráfico se muestra el saldo migratorio cubano desde 1959 a la fecha. La ligera recuperación que se muestra en los años 2013 y 2014, no es muy real, ya que fue cuando entró en vigor la Reforma Migratoria del 2013, en el Decreto Ley sobre el cual se ampara se considera “que un ciudadano cubano ha emigrado, cuando viaja el exterior por asuntos particulares y permanece de forma ininterrumpida por un término superior a los 24 meses sin la autorización correspondiente”. Por lo tanto, muchos emigrados, que han entrado a Cuba antes de los dos años, pero que poseen residencia permanente en otros países, no son considerados como tal. Otros dos factores han incidido en estas estadísticas: de marzo a diciembre del 2020 y entre enero y octubre del 2021 las fronteras cubanas estuvieron prácticamente cerradas debido a la COVID-19, y la Embajada de EEUU en La Habana detuvo el Programa de Reunificación Familiar desde el 2017, y ha estado prácticamente cerrada sin otorgar visas desde 2020.

Lo interesante es que esta nueva ola, que surge después de la conclusión del documento ejecutivo conocido como pies secos-pies mojados, con la retórica antinmigrante de la pasada administración de Trump, se puede convertir en la salida más grande que se ha producido desde Cuba en los últimos 62 años, donde incluso puede superar al éxodo del Mariel. Esa tendencia se demuestra en que solo entre enero y marzo del 2022 habían entrado por la frontera sur de Estados Unidos 58 489 cubanos y numerosas estimaciones plantean que se puede sobrepasar en el año 2022 los 155 000 emigrantes.

Es lógico preocuparse, ¿Cuáles serán los costos para Cuba de este éxodo de fuerza de trabajo? ¿Quién estará en los campos de caña al pedido del gobierno de salvar la industria azucarera? No estamos en los años 70 y 80, cuando la movilización y la exhortación a la población permitía ir a esos campos, la Cuba de hoy es otra, aunque se insista en los medios cubanos con la palabra continuidad. Para un trabajador hoy los incentivos materiales son más importantes que los morales, los estímulos deben ser financieros, pero cuidado, el déficit del presupuesto se hace cada vez mayor, es decir, si se introducen más pagos salariales, la inflación viene acompañada.

Esta nueva ola migratoria está captando buena parte de las divisas que circulan en el país, que no pueden ser absorbidas por las instituciones cubanas, al no tener mecanismos para ello. En concreto nos referimos al dólar estadounidense dado que es una moneda que no se puede utilizar en la red de tiendas nacionales, pero es la que se está utilizando para pagar el alto costo de la travesía hacia la frontera Sur de Estados Unidos, que como promedio sobrepasa los 10 000 dólares por viajante. Un cálculo muy simple, solo estimando que lleguen a los Estados Unidos unas 100 000 personas a lo largo del 2022 a un gasto de entre 8 000 o 10 000 por persona, estamos hablando de un valor de entre 800 o 1 000 millones de dólares que salen del país o no llegan al país. Tener presente que solo los boletos para viajar al único destino que no exige visa a los cubanos —que es Nicaragua—, tiene un costo actual de 4 500 dólares.

En conclusión, hay afectaciones importantes en la fuerza laboral del país, no solo ahora, sino a mediano y largo plazo. Una gran parte de quienes emigran son mujeres en edad fértil, por lo tanto, su salida contribuye a mantener la tendencia de la baja natalidad del país, aunque hay otros factores, este es digno de tenerse en cuenta.

El país se está descapitalizando de una masa de profesionales de todas las ciencias, en su edad de generación de conocimientos, o sea, están ávidos de proponer ideas o nuevas percepciones sobre la realidad nacional, pero el modelo no los reconoce como debería.

Por lo tanto, además de reconocer el problema sería útil saber qué se plantea hacer el estado cubano para revertir la tendencia de que las personas tengan como una de sus primeras opciones partir a otra sociedad. No creo que con slogans y diplomas se logre ese propósito, se necesitan medidas contundentes y sólidas, que no son las 163 medidas para potenciar la agricultura, ni las 15 para la industria. Debe haber otras salidas a la triste realidad de la economía cubana.

El bloqueo, que es una constante en esta ecuación, afecta a toda la sociedad cubana, pero creo que hay que mirar para adentro y ver qué más puede hacer el gobierno cubano para paliar la profunda crisis económica existente.

***

Nota:

1 Saldo migratorio: Es la diferencia entre las entradas por migración y las salidas por el mismo motivo; en consecuencia, el signo positivo o negativo del mismo indica que las entradas superan las salidas o viceversa.


Recibió el doctorado de Economía de la Universidad de La Habana y la maestría en Economía y Política Internacional en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), México DF. Sus publicaciones recientes, incluyen, entre otras The Cuban Economy in a New Era: An Agenda for Change toward Durable Development, con Jorge I. Domínguez y Lorena Barberia, Harvard University Press, 2017; “La economía cubana: evolución y perspectivas ”, Estudios Cubanos, no. 44, University of Pittsburgh Press, 2016; “Foreign Direct Investment in Cuba: A Necessity and a Challenge”, A New Chapter in US-Cuba Relations, editado por Eric Hershberg y William M. Leogrande, Palgrave Macmillan, 2016; Miradas a la economía cubana: un análisis desde el sector no estatal, Editorial Caminos, La Habana, 2015.

España: La paradoja de la inflación: para que no se convierta en una espiral los trabajadores tenemos que perder poder adquisitivo

Por ALEJANDRO NIETO GONZÁLEZ@vacasueca

El principal problema de la inflación es la pérdida de poder adquisitivo a la que se ve sometida la sociedad, los trabajadores. Y por tanto, ante una situación como en la que nos encontramos, con tasas de inflación cercanas al 10%, la demanda de los trabajadores es que haya subidas de sueldo para compensar esta pérdida de poder adquisitivo.

Sin embargo, una subida generalizada de los sueldos debido a la alta inflación podría llevarnos a una espiral inflacionaria sin fin: suben los precios, luego suben los salarios y debido a estas subidas, vuelven a subir los precios. ¿Cuál es la salida? Asumir que hay que perder, al menos de forma temporal, poder adquisitivo.

De momento las rentas no están subiendo

Lo cierto es que de momento no estamos viviendo esta espiral inflacionaria. Los sueldos no está aumentando, a pesar de los elevados niveles de inflación. A pesar de las demandas, parece haber un consenso en que las fuentes inflacionarias son exógenas, es decir, vienen motivadas principalmente por los elevados precios de las energías y por la escasez de ciertos materiales derivados por una mayor demanda, no por mayores salarios.

Esto no es así en todos los sectores, es cierto, pero por lo menos se puede decir que no hay una subida generalizada de los salarios que nos arroje en una espiral inflacionaria. Cosa que es buena, pero por otro lado son los trabajadores quienes estamos sufriendo los efectos de la inflación con una pérdida de poder adquisitivo.

La productividad tiene que aumentar


Para que los salarios puedan aumentar, por tanto, no podemos fijarnos únicamente en la inflación. Lo que tiene que pasar es que la productividad aumente, y así puedan subir los salarios sin que los precios suban. Y sí, la productividad puede subir, de hecho lo hace de forma constante en la economía mundial. Aunque normalmente en España cae en épocas como la actual, cuando hay una expansión del empleo.

La única forma de que los trabajadores recuperemos el terreno perdido en esta época inflacionaria es que seamos más productivos. De lo contrario acabaremos cayendo en una espiral inflacionaria que, en último término, también acabaremos pagando los trabajadores.