Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 25 de diciembre de 2024

Un buen crecimiento requiere asociaciones público-privadas adecuadas


23 de diciembre de 2024 MARIANA MAZZUCATO


Si bien los responsables de las políticas comprenden que el Reino Unido necesita más inversión pública para abordar sus mayores desafíos, la solución que proponen requiere más trabajo. Una estrategia industrial para el siglo XXI debe orientarse en torno a misiones clave, no a sectores específicos.

LONDRES – El gobierno laborista del Reino Unido ha reflexionado seriamente sobre la inversión pública necesaria para que la economía vuelva a encarrilarse tras 14 años de austeridad, descuido de la infraestructura social y fuga de capitales provocada por el Brexit y las condiciones económicas inciertas. Entiende que la situación exige una nueva estrategia para abordar grandes problemas como la pobreza infantil, las desigualdades en materia de salud, una base industrial débil y una infraestructura pública en dificultades.

¿Cómo debería ser esto? El reciente “libro verde” de estrategia industrial del Departamento de Comercio y Negocios del Reino Unido, Invest 2035 , es un comienzo prometedor. Sin embargo, en mi propia respuesta durante el período de consulta pública, subrayé que una estrategia industrial debería estar orientada en torno a “misiones” clave como lograr emisiones netas cero, en lugar de en torno a sectores específicos, como parece estar haciendo el gobierno. Si bien el gobierno se ha fijado cinco “misiones”, parecen más como objetivos con algunos objetivos, en lugar de ser centrales para la forma en que el gobierno y la industria trabajan juntos.

Para que el Partido Laborista cumpla con su agenda, debe lograr unas alianzas público-privadas adecuadas. Históricamente, las colaboraciones público-privadas en el Reino Unido han implicado que el Estado pagara de más y el sector privado no cumpliera con las expectativas. Por ejemplo, tras el referendo del Brexit, el gobierno le dio en secreto a Nissan 61 millones de libras (76 millones de dólares) para fabricar nuevos automóviles en el Reino Unido, pero Nissan abandonó una expansión planificada en su planta de Sunderland y los empleos prometidos nunca se materializaron.

De la misma manera, en el marco de los fallidos esquemas de “iniciativa de financiación privada” de los años 1990, el Estado pagaba sumas infladas a contratistas privados para que operaran servicios públicos como prisiones, escuelas y hospitales antes de devolvérselos al Estado, a menudo en malas condiciones y sin ninguna mejora clara del servicio. Este enfoque se utilizó ampliamente en la construcción de hospitales del Servicio Nacional de Salud, y los primeros 15 contratos generaron 45 millones de libras en honorarios (alrededor del 4% del valor de capital de los acuerdos) para asesores de los sectores público y privado. Un análisis posterior del Tesoro del Reino Unido mostró que los costos generales de las IFP eran el doble de los de los préstamos gubernamentales.

Afortunadamente, muchas asociaciones público-privadas a nivel mundial han producido resultados más positivos. El banco nacional de desarrollo de Alemania, KfW, ofrece préstamos a bajo interés a las empresas que acepten descarbonizarse . De manera similar, el rescate de Air France por la COVID-19 por parte del gobierno francés estuvo condicionado a que la aerolínea redujera las emisiones por pasajero y los vuelos nacionales; en cambio, el Reino Unido rescató a EasyJet sin condiciones.

En Estados Unidos, la Ley CHIPS y de Ciencia exige que las empresas que se benefician de fondos públicos se comprometan a implementar planes de desarrollo climático y de la fuerza laboral, brinden servicios de guardería y paguen un salario digno. También se da preferencia a las empresas que reinvierten las ganancias en lugar de recurrir a recompras de acciones.

El Reino Unido tiene cierta experiencia en la configuración de los mercados en torno a objetivos claros. En el desarrollo de la vacuna de Oxford/AstraZeneca contra la COVID-19, el gobierno utilizó un modelo de reparto de riesgos y recompensas en el que proporcionó el 95% de la financiación a cambio de ciertos compromisos de la empresa. AstraZeneca proporcionaría los primeros 100 millones de dosis al Reino Unido y permitiría al gobierno donar y reasignar las vacunas sobrantes.

De manera similar, la adquisición del proveedor de energía Bulb por parte de Octopus Energy permitió al gobierno del Reino Unido obtener 1.500 millones de libras esterlinas en ganancias, ya que Octopus devolvió el apoyo público que había recibido a través de un acuerdo previo de participación en los beneficios. Este acuerdo protegió los puestos de trabajo y evitó que los consumidores incurrieran en costos adicionales.

Con una estrategia orientada a la misión, el gobierno laborista podría ampliar y sistematizar este tipo de compromiso público-privado. En lugar de ser “sin reservas pro-empresarial”, como afirma en su libro verde, debería garantizar que la inversión pública se dirija a objetivos claros: atraer capital privado, crear nuevos mercados y aumentar la competitividad a largo plazo.

Pensemos en el objetivo de cero emisiones netas del Reino Unido, que no solo tiene que ver con la energía limpia, sino también con la forma en que comemos, nos movemos y construimos. El Estado tiene un papel crucial que desempeñar como pionero, dando forma a los mercados de modo que los incentivos privados estén en consonancia con los objetivos públicos. Sin embargo, a juzgar por este criterio, las medidas recientes del gobierno laborista parecen insuficientes.

Por ejemplo, los acuerdos del primer ministro Keir Starmer con Macquarie (un banco de inversión), Blackstone (gestión de activos) y otros recaudaron más de 60.000 millones de libras sin establecer expectativas claras y orientadas a los resultados ni garantizar que se compartan tanto los riesgos como las recompensas. De la misma manera, el apoyo del gobierno a la captura y almacenamiento de carbono (hasta ahora por un total de 22.000 millones de libras ) permite que los fondos fluyan a los gigantes petroleros actuales sin exigirles responsabilidades en la transición verde.

Estos acuerdos están estructurados para lograr el crecimiento a cualquier precio, cuando lo que el Reino Unido realmente necesita es un crecimiento que sea inclusivo y sostenible. Eso requiere una mejor gobernanza corporativa para evitar situaciones como la de Thames Water (una empresa de servicios de agua y residuos) que quedó con una deuda de más de 2.000 millones de libras después de que Macquarie se convirtiera en un importante accionista en 2006. El Reino Unido necesita empresas que hagan inversiones reales, impulsadas por la innovación y el valor, y no empresas que ganan dinero notoriamente a partir de ingresos fáciles (rentas) a costa del riesgo y la creación de valor realizados por otros. En otras palabras, necesitamos empresas que contribuyan al crecimiento a largo plazo.

Como he dicho antes, el crecimiento en sí no es una misión, sino el resultado de la inversión pública y privada, y un buen crecimiento es el resultado de una inversión dirigida . Si la transición climática del Reino Unido va a ser beneficiosa para las personas y el planeta a largo plazo, la interacción del gobierno con el sector privado debe reflejar confianza, no capitulación. Esto puede empezar por implementar herramientas que el gobierno ya tiene. El nuevo Fondo Nacional de Riqueza y Great British Energy (una empresa de energía limpia de propiedad pública que se espera que se lance a principios del año próximo) podrían marcar una enorme diferencia, pero solo si los responsables de las políticas implementan correctamente.

Por ejemplo, el Fondo Nacional de Riqueza debería introducir condiciones para las inversiones públicas; brindar acceso público a la propiedad intelectual y las patentes para la investigación; crear subsidios y otros incentivos para las inversiones alineadas con la misión; y utilizar garantías de préstamos y rescates financieros para impulsar a las empresas hacia la descarbonización, la mejora de las condiciones de trabajo y la reducción de las recompras de acciones. Las compras públicas también son una herramienta poderosa, porque representan un tercio del gasto total del gobierno y pueden dirigir la inversión hacia objetivos estratégicamente importantes.

En definitiva, el gobierno del Reino Unido debe pasar de un enfoque sectorial a uno orientado a las misiones que adopte una forma de asociación público-privada segura y orientada a los resultados, incentivando al sector privado a hacer su parte. El Partido Laborista entiende el problema, pero la solución que propone todavía necesita algo de trabajo.



Mariana Mazzucato, profesora de Economía de la Innovación y el Valor Público en el University College de Londres, es directora fundadora del Instituto de Innovación y Propósito Público del UCL y copresidenta delComisión Global sobre la Economía del Agua y Copresidenta del Grupo de Expertos del Grupo de Trabajo del G20 para una Movilización Global contra el Cambio Climático. Fue Presidenta del Consejo de la Organización Mundial de la Salud sobre la Economía de la Salud para Todos . Es autora de The Value of Everything: Making and Taking in the Global Economy (Penguin Books, 2019), Mission Economy: A Moonshot Guide to Changing Capitalism (Penguin Books, 2022) y, más recientemente, The Big Con: How the Consulting Industry Weakens Our Businesses, Infantilizes Our Governments and Warps Our Economies (Penguin Press, 2023). En septiembre, Penguin publicó una edición del décimo aniversario de su libro The Entrepreneurial State: Debunking Public vs. Private Sector Myths .

Se alista el Héctor Rodríguez para arrancar la zafra azucarera en Villa Clara .


El colectivo del central Héctor Rodríguez, de Sitiecito, en el municipio de Sagua la Grande, trabaja sin descanso durante estos últimos días del 2024 para la puesta en marcha del coloso que impulsará la vendiera zafra azucarera en Villa Clara.


EAA Héctor Rodríguez Foto Oscar

En medio de un extenso proceso de reparación casi capital de su caldera y un mantenimiento general que el ingenio no recibía desde hace más de 20 años, el compromiso de los azucareros villaclareños es dar el pitazo de arrancada antes de que concluya este año, para garantizar su aporte a la cosecha de la dulce gramínea a nivel nacional.

Así lo constató el primer secretario del Partido en tierras villaclareñas, Osnay Miguel Colina, quien en franco intercambio con directivos y trabajadores del central, convocó a mantener, ante todo, el confort para quienes trabajan turnos de más de ocho o diez horas de labor, así como a mejorar el entorno aledaño, que forma parte de la vida de quienes ya consideran al Héctor Rodríguez como su segunda casa.


EAA Héctor Rodríguez Foto Oscar

Múltiples dificultades en cuanto a insumos y piezas de repuesto, sin embargo, lo cierto es que aquí se dan los toques finales a la soldaduras más complejas y se pasa revista a maquinarias y otros equipamientos para, una vez iniciada la molienda, no sufrir ninguna parada por algún fallo técnico.


EAA Héctor Rodríguez Foto Oscar

Colaboración de los periodistas Mary García y Oscar Salabarría de la CMHW

PALABRAS DEL DR HUMBERTO BLANCO ROSALES EN EL ACTO POR EL 35 ANIVERSARIO DEL CEEC


Dra. Isel Pascual, presidenta del Consejo científico de la UH. Dra. Johana Odriozola, viceministra de Economía y Planificación. Invitados y colegas del Centro

Tengo el privilegio de ser el único fundador en activo del Centro. Nunca pude imaginar que 35 años después de ese 29 de mayo de 1989, tendría el honor de decir unas palabras por este motivo. E intentar hacerlo, como me pidiera mi director, desde los sentimientos. Y añado, desde la reflexión y el recuento. Y hacerlo, además, desde este recinto emblemático de la nación, el Aula Magna. En mi caso, después de tanto tiempo, este lugar aún me conmueve por su belleza y simbolismo.

Mis primeras palabras son entonces para La Universidad de la Habana, nuestra casi tricentenaria Alma Mater, a la que orgullosamente pertenecemos como Centro de Estudios y de cuya alma, saber y entrega nos sentimos parte.

Quiero también hoy rendir tributo de recordación a quienes ya partieron físicamente, pero permanecen con nosotros, porque son parte de esa obra colectiva que es el CEEC y que hoy celebramos. Laredo, Santiago, Márquez y Armando también asisten hoy a este acto, como también nos acompañan hoy quienes en diferentes etapas estuvieron y ya no laboran en el Centro, pero están en nuestra historia. Nombrarles me llevaría mucho tiempo y probablemente indeseadas omisiones.

Hoy nos acompañan, además, directores de otras etapas del Centro, encabezados por Mirta Villanueva, su directora fundadora. Aquí me citaré a mí mismo cuando me tocó serlo: sólo quien se sienta en esa silla (la de director) sabe lo que significa dirigir el Centro de Estudios de la Economía Cubana.

Quiero distinguir ahora la impronta de cuatro personas sin las cuales el Centro no sería lo que es hoy:

Uno de nuestros más brillantes economistas, el Dr. Carlos Rafael Rodríguez, que convocara en discurso conmemorativo por un aniversario de los estudios de Economía a incorporar la dimensión de la estructura económico productiva a la docencia y la investigación en las Facultades y centros de Economía.

Al Dr. Miguel Alejandro Figueras, Premio Nacional de Economía, con una hermosa trayectoria en la dirección de la economía nacional, desde el Ministerio de Industrias con el Che, hasta el Mintur en su creación y despegue. Precursor del desarrollo de esos estudios sobre estructura económica y formador de profesores y estudiantes en esa temática. Integrante de nuestro claustro que nos honra con su presencia.

Al Dr. José Luis García, defensor en momentos difíciles desde su posición en el MES de la existencia de un Centro como el nuestro, ávido lector de nuestros libros de Miradas a la Economía Cubana, quien año por año por año buscaba personalmente sus distintas entregas para divulgarlas en el Consejo de Dirección del MES.

La cuarta persona es parte indisoluble del Centro, del cual fue decidida impulsora, y de todas las áreas de Ciencias Económicas de la Uh. Profesora de varios de quienes estamos acá, nos honró con su presencia en varios Seminarios Científicos del Centro. Nunca nos faltó su consejo y apoyo en diversas y complejas circunstancias de la vida del CEEC. Su indiscutible liderazgo, magisterio, talento y autoridad moral, capacidad de aglutinar colectivos, y sus excepcionales cualidades como ser humano, incluida su valentía a toda prueba, hacen que sea obligada mención y agradecer un día como hoy el haber trabajado y contado con la Dra. Oneida Álvarez Figueroa. Se te extraña y mucho, Oneida. Tratamos de seguir tu ejemplo.

Sirvan también este recuento como un reconocimiento del Centro a nuestra familia de las Ciencias Económicas en la UH, Centros y Facultades, y en la ANEC. El pasado 26 de noviembre celebramos el día de los economistas y contadores cubanos. Ese día, en 1959, Ernesto Che Guevara fue nombrado presidente del BNC. No ha sido fácil el camino transitado en todos estos años por quienes abrazamos esta profesión, en sus diferentes ámbitos de actuación (empresas, instituciones del gobierno, la docencia y la investigación…) habida cuenta de los problemas acumulados en el funcionamiento de la economía, transitar la ruta hacia el desarrollo y el logro de un mayor bienestar de la población.

A estudiar, diagnosticar, explicar, publicar, proponer y formar nuevas generaciones, a eso nos hemos dedicado en el Centro estos 35 años, junto con esa familia. Nosotros, en particular, hemos sido tildados de polémicos, pero …acaso es posible hacer ciencia social en Cuba sin debate y sin polémica?

Algunos de nuestros problemas, se sabe, están asociados a coyunturas y circunstancias externas adversas, incluida la hostilidad incrementada del vecino del norte. Otros (y también se sabe) son propios, de naturaleza estructural, de más difícil erradicación y requieren que sigamos en la pelea.

En este camino los economistas y contadores hemos tenido tropiezos y vivido incomprensiones, descalificaciones, etiquetas de ciencia parcial, e incluso afirmaciones como las que aparecieron recientemente en un medio de prensa nacional donde se desconoce olímpicamente todo el trabajo realizado sobre las empresas estatales cubanas originado desde nuestras universidades y entidades de investigación, en toda Cuba.

Sería imposible relacionar acá todos nuestros aportes, por su cantidad y diversidad: Informes de investigación, asesorías a entidades empresariales, tesis, artículos, ponencias en eventos, presencia en grupos de trabajo sobre temas cruciales de la economía y la sociedad cubanas, con diagnósticos y propuestas.

Sobre tal desatino, de quienes lo escribieron y de quienes lo publicaron, sólo diré, más claramente, que no es precisamente la carencia de estudios sobre la empresa estatal cubana la que condiciona que el actor principal de nuestra economía no obtenga los resultados que de dicho actor se esperan y necesitan. Y eso se extiende a los demás ámbitos de las Ciencias Económicas en que nos desenvolvemos. En el Centro seguiremos haciendo lo que nos corresponde, acorde con nuestra misión, sin flaquear. Es nuestro deber con Cuba y con las generaciones que formamos y que han de sucedernos.

Dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno, y tal vez me he extendido demasiado. Celebremos estos primeros 35 años, sólo los primeros 35, y que vengan muchos más. Después de todo y parafraseando a Elpidio Valdés, hay mucho machete por dar todavía. Muchas gracias.

Mensaje de Navidad 2024, en una época incierta del “mundo mundial”

Por Dr Julio Carranza

Estamos ante la preocupante presencia de un imperialismo al desnudo, sin límites, delirante. Una derecha global extrema a la ofensiva, sin mediaciones. En mi opinión es expresión de la crisis del capitalismo mundial, pero una crisis donde no hay nada en condiciones visibles de sustituirlo, ese es el drama de la época.

La única esperanza, pero aún lejana e incierta, parece ser la emergente consolidación de un mundo multipolar.

Se mueven de las amenazas y el desarrollo y apoyo de guerras, como el horrendo genocidio en Gaza, hasta la depredación medioambiental, con muchas contradicciones internas y como los otros, la otra cara de la misma moneda, “los globalistas”, los neoconservadores, no aportaron nada bueno y desplazaron a mucha gente, sobre todo después de la crisis del 2008, pues viene este con su populismo de opereta, ofreciendo una era de nueva “grandeza” y los desplazados, parte importante del pueblo, muchos trabajadores marginalizados, afectados, sumados a otros herederos del viejo racismo, machismo, de la ridícula idea de la “nación escogida por la providencia”, de la superioridad, etc, lo apoyan, lo votan, ya vimos eso en otro lugar del planeta allá por los años 30 del siglo pasado.

Creo que la crisis interna que puede venir en EEUU podría alcanzar proporciones notables bajo todo lo que viene. La división en el país es más que obvia.

La pérdida de hegemonía económica y tecnológica de EEUU es evidente, es probablemente la única verdad que el Presidente entrante dice. Solo les queda, que no es poco, el gran dispositivo militar mundial y el dominio del dólar, como ya dijo, defenderá eso como un perro, aranceles del 100% a quien ose desplazar al dólar como moneda internacional.

La figura de este Sr. es de un simplismo tremendo, pero le funciona, porque también así de elemental es la base que lo apoya, además de carecer de principios, su manera de sacar ventajas es haciendo “bulling” como el niño rico y “guapo” del aula.

Lo de reapoderarse del Canal de Panamá es de delirio y lo de nombrar a un Embajador en un país con la historia de Dinamarca, diciendo públicamente que su tarea, “que realizará magníficamente”, es apoderarse de parte de ese país es algo, como tanto le gusta decir a él mismo “increíble”!!!!, con ese vocabulario tan escaso de palabras y de cultura como el que suele emplear. Yo creo que eso en vez de darle ventajas en la negociación, llega a tales extremos que le podría traer más problemas que beneficios, no respeta, pero ni en la forma, a sus propios aliados. En política la retórica, no es lo más importante, pero pesa. La respuesta del Presidente de Panamá, un hombre de derecha, ha sido contundente “la soberanía no es negociable”, en los mismos términos han respondido desde Dinamarca y Groenlandia. Nuevos capítulos de este serial vendrán, “no os asombréis de nada”.

Y nosotros?, pues aquí, como si nada estuviera sucediendo, pero sabemos que ahí vendrán los capítulos que nos tocan. La mejor manera de asumirlos es con las transformaciones internas y profundas que el país necesita, los parches y medidas puntuales no alcanzan para sortear estas dificultades y preservar el proyecto nacional: soberanía nacional, justicia social y desarrollo económico y democrático, sin eso no seríamos nada, el tiempo corre y no a nuestro favor. La tarea es tan compleja como urgente.

Abrazo a todos y feliz Navidad, ahí seguimos “con el pesimismo de la mente y el optimismo del corazón”, Gramsci dixit.

24 de Diciembre 2024

lunes, 23 de diciembre de 2024

Las pifias de los profetas

Suelen ser anunciados bajo el eslogan de «especialistas a los que Gobierno no les hace caso». Nos brindan sus rotundas profecías desde medios extranjeros. Sin embargo, raramente estas se cumplen.

Por ejemplo, cuando transcurrido el año de gracia las mipymes empezaron a pagar impuestos, nos anunciaron su quiebra total… pero ahí permanecen. Lo mismo dijeron cuando los aranceles de importación se multiplicaron por cinco: ¡No habrá más pollo ni aceite! Y no fue así.

Hay muchos ejemplos. Cuando se divulgó el proceso de bancarización, decretaron la paralización del comercio en Cuba; pero ello no ocurrió. Cuando se toparon los precios a seis productos de importación y alta demanda, anunciaron la desaparición de estos en el mercado… pero tampoco sucedió.

Es el raro caso de economistas que niegan su condición; pues no hay medida dirigida al control o a ordenar la economía a la que no se opongan. 

Por tanto, era predecible que también la emprendieran con el reciente Decreto 110 de 2024, del Consejo de Ministros, sobre las regulaciones para el control y uso eficiente de los portadores energéticos y las fuentes renovables de energía.

Desde la plataforma x, uno de estos especialistas nos ha dicho: «Periodo especial en tiempos de incompetencia. La noción de que cada “actor” debe generar su propia electricidad a partir de fuentes renovables de energía pone en riesgo la poca “modernidad” que le viene quedando a la economía cubana».

Pretende desinformarnos doblemente. Primero, no todos los actores económicos deben generar hasta el 50 % del consumo del pico diurno; tendrán que hacerlo aquellos que, en los últimos 12 meses del año anterior, consumieron un promedio mensual igual o mayor a los 30 MWh o 50 000 litros de combustible.

Segundo, una rápida búsqueda en Google sugiere que ese «especialista» desconoce el significado de la palabra modernidad.

Según datos registrados por la Unión Española Fotovoltaica, asociación mayoritaria de la energía solar en España –que ya cuenta con más de 815 empresas–, en 2023 se emplazaron 1 706 mw de nueva potencia de energía solar en instalaciones de autoconsumo: ello representa el 30,4 % del total de energía solar instalada en el año, en ese país.

Una investigación realizada por YouGov –firma de investigación de mercados, líder de encuestas en línea en Europa– determinó que dos tercios de las pymes en República Checa, Alemania, Grecia, Italia, Países Bajos y Polonia ya están recurriendo a la energía renovable y a soluciones de eficiencia energética.

La investigación también señala que más de la mitad (52 %) de las pymes encuestadas afirman que la dependencia de los combustibles fósiles de su país está detrás del aumento de los precios de la energía, y ven la solar y la eólica como la mejor forma de superar la crisis energética.

A lo largo y ancho del mundo es común que las empresas inviertan en paneles solares, cuya vida útil es de unos 25 años. Con ello pueden ahorrar entre un 40 % y un 60 % de la factura eléctrica, mientras la inversión se amortiza en menos de siete años.

Semejantes inversiones también contribuyen a disminuir la huella de carbono, cosa que puede dejar beneficios económicos adicionales, en tanto muchos países ofrecen incentivos arancelarios o impositivos a productos amigables con el ambiente.

¿Con qué «vaticinio» se nos aparecerán mañana estos iluminados?. Da igual: siempre aciertan en la equivocación.

Cuadrando la Caja: “Resolución 56, ¿qué va a pasar con el comercio interior en Cuba?” (+ Video)

 Publicado en: Cuadrando la Caja

 


¿En qué consiste la Resolución 56/2024 y cuáles son sus principales objetivos?

¿Qué tipo de irregularidades se estaban cometiendo en el comercio mayorista y minorista entre los actores económicos no estatales?

¿Cuáles son los beneficios de unirse a la empresa estatal para el comercio interior? ¿Qué retos quedan por delante?

En video, el programa:

Algunas ideas esenciales sobre el pensamiento económico del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (I)

 Por: Dr José Luis Rodríguez

 



Una particularidad de los aportes de Fidel Castro al análisis de los problemas económicos y sociales presentes en su quehacer revolucionario consistió en que los mismos no se derivaron de un estudio puramente académico de las complejas realidades de la construcción del socialismo en Cuba y del mundo contemporáneo. Foto: Archivo.

El pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz incursionó en múltiples esferas del saber humano.

La insaciable sed de conocimientos que lo caracterizó durante toda su vida lo llevaron a formarse autodidactamente, en múltiples esferas del saber y a realizar aportes significativos en ciencias como la economía, a la que brindó especial atención, incluso desde antes de 1959.

Una particularidad de los aportes de Fidel Castro al análisis de los problemas económicos y sociales presentes en su quehacer revolucionario consistió en que los mismos no se derivaron de un estudio puramente académico de las complejas realidades de la construcción del socialismo en Cuba y del mundo contemporáneo. Realmente fue la asimilación de conceptos funcionales a la política, derivados de un profundo estudio de la historia y la experiencia práctica de la construcción del proceso revolucionario de nuestro país, lo que le condujo a la formulación de conceptos que constituyen un singular aporte teórico y práctico en el ámbito de la economía. Fue así que su comprensión del vínculo dialéctico entre las decisiones económicas y las políticas, las dejó plasmadas sintéticamente cuando afirmó: “…no hay economía sin política, ni política sin economía.”[1]Para lograr esa visión integradora, Fidel supo combinar una valoración estratégica de todos los problemas económicos que analizaba, unido a la necesaria consideración de los detalles de su implementación con una táctica adecuada, en la cual siempre planteó más de una alternativa en la solución de los problemas.

En el texto que se presenta a continuación, se ha partido de tratar de organizar las ideas económicas de Fidel tomando en cuenta el contexto en que las mismas se expresaron, que casi siempre fueron recogidas en discursos, entrevistas y –en contadas ocasiones- en trabajos especialmente redactados por él, o libros. Estas características llevan a destacar determinados segmentos de intervenciones públicas en la mayoría de los casos como lo más significativo de su pensamiento, aunque –desde luego- esto no representa una selección exhaustiva o definitiva de sus ideas, para lo que será preciso emprender un estudio que demandará un trabajo investigativo de largo aliento.

Los temas económicos en el pensamiento de Fidel Castro

De acuerdo con la forma en que fueron madurando sus ideas y el enfoque prevaleciente en cada momento, tanto en lo referido a la economía cubana, como a la economía internacional, las ideas esenciales de Fidel y los documentos que las contienen pudieran agruparse cronológicamente de la forma siguiente.

1. Periodo anterior a 1959

Ajeno a debates académicos formales, pero poseedor ya entonces de una cultura marxista en ciernes, Fidel Castro plantearía en 1953 en el juicio a que se le sometió por el asalto al cuartel Moncada, un alegato en su autodefensa que sintetiza su pensamiento político y socioeconómico, alegato que se conocería posteriormente como “La Historia me Absolverá”, donde se planteaba: “El problema de la tierra, el problema de la industrialización, el problema de la vivienda, el problema del desempleo, el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo, he ahí concretados los seis puntos a cuya solución se hubieran encaminado resueltamente nuestros esfuerzos, junto con la conquista de las libertades públicas y la democracia política.”[2] Sobre esta formulación se plantearía posteriormente: “En el Programa del Moncada, que con toda claridad expusimos ante el tribunal que nos juzgó, estaba el germen de todo el desarrollo ulterior de la Revolución. Su lectura cuidadosa evidencia que nos apartábamos ya por completo de la concepción capitalista del desarrollo económico y social.”[3]

Desde el punto de vista social y económico estas ideas mostraban ya una visión integradora del desarrollo, con la inclusión de componentes económicos y sociales, lo que puede considerarse un aporte significativo, en momentos en que prevalecía –entre los teóricos de la ciencia económica- una concepción del desarrollo que lo reducía al crecimiento económico solamente.

Con posterioridad su concepción del desarrollo sería precisada frecuentemente en múltiples discursos. De tal modo, en 1981 expresaría “El desarrollo no solo es económico, sino también social. Puede haber un crecimiento económico, deformado o dependiente, que no sirva a este objetivo, ni conduzca a los fines esperados. Una política económica y social acertada debe tener como centro y preocupación al hombre.”[4]

2. Periodo del 1 de enero de 1959 hasta 1963-64

En estos años comenzaría a avizorarse en múltiples discursos la visión sobre los temas económicos en la formulación de un programa de desarrollo para Cuba basado en la industrialización, pero también múltiples ideas sobre los problemas del desarrollo en los países subdesarrollados.

Ya en La Historia me Absolverá Fidel Castro había colocado la industrialización como un tema fundamental. También en el propio año 1959, al asumir el cargo de Primer Ministro, había destacado entre los propósitos del gobierno la inversión de 2 000 millones de pesos para el desarrollo industrial[5] y en su intervención en la Reunión de los 21 celebrada en Buenos Aires en mayo de ese año, se había referido –con una notable profundidad- al debate sobre la industrialización propuesta por la CEPAL, unido a las fuentes de la inversión para desarrollarla y la conveniencia de la integración económica en América Latina.[6]

Una vez cumplido el Programa del Moncada en octubre de 1960 y proclamado el carácter socialista de la Revolución en abril de 1961, se planteó el programa de industrialización acelerada en Cuba como la base del proceso de desarrollo, tesis que se acercaba a la industrialización sustitutiva de importaciones que proclamaba la CEPAL en esos años, así como con la experiencia de la aplicación del modelo industrialista aplicado por los países socialistas europeos. La introducción de estas valoraciones se concretaría en el Plan Cuatrienal de Desarrollo 1962-1965, donde se destacaría el inicio de la planificación como elemento central del incipiente sistema de dirección económico socialista del país, con una percepción clara de la necesidad de que la elaboración de los planes se desarrollara con la participación de los trabajadores.[7] Una práctica presente desde entonces por el Comandante en Jefe fue no implementar ninguna decisión económica importante si no contaba con la comprensión y apoyo de la población.

En este sentido, vale la pena destacar que la concepción del plan suponía ya desde entonces, como política permanente, contemplar también los aspectos sociales junto al desarrollo industrial: “Este plan tiende a la solución de una serie de problemas. Está, por ejemplo, primero que nada, el aumento de los bienes de consumo necesarios para el pueblo. Una de las metas. La creación de todos los empleos posibles, del máximo de empleo posible para el pueblo; los planes de educación, es decir, crear las condiciones que permitan estudiar a toda la población escolar de nuestro país; las construcciones de viviendas necesarias a satisfacer las necesidades de nuestro pueblo; los servicios, por ejemplo, del transporte, que son tan importantes. Y, fundamentalmente, crear las bases de una industria capaz de construir maquinarias y de asegurar el desarrollo de nuestra economía.”[8]

En este punto es necesario apuntar algunas características del pensamiento económico de Fidel ya presentes desde esos años.  Se trata de su visión analítica y su valoración crítica de las experiencias de la construcción socialista en otros países y su enfoque táctico flexible ante los resultados de la experiencia práctica concreta en la aplicación de la estrategia y la política económica previamente acordadas en nuestro país.

La visión crítica de otras experiencias se materializó a inicios de los años 60 en la constatación –presente ya en 1963- de que el país no se encontraba preparado para un proceso de industrialización acelerada, por carecer de la infraestructura y el nivel de calificación de la fuerza de trabajo indispensable para ello. A esto se añadía que, debido a una implementación inadecuada del desarrollo industrial,  unido a la diversificación de la agricultura, asociada al rechazo de la producción azucarera, se produjo una reducción notable de la producción de azúcar,[9] lo que había provocado un desbalance comercial externo de 578 millones de dólares, situación que creaba una tensión muy fuerte en nuestras finanzas internacionales, al reducirse significativamente nuestras exportaciones..

Una rectificación necesaria y creativa no se hizo esperar por parte de Fidel, como práctica cotidiana y autocrítica, al evaluar los resultados de las decisiones económicas adoptadas.  En efecto, fue así que se produjo una reformulación de la estrategia de desarrollo a partir de los recursos que realmente se disponían en esos momentos y las posibilidades que se abrían en el comercio con los países socialistas. La base de esa reformulación se aprecia claramente en el discurso del 10 de agosto de 1963 cuando Fidel señaló: “Hubo un tiempo que no sabíamos bien qué íbamos a hacer con la agricultura, entre otras cosas porque veníamos influidos por una serie de ideas del pasado con el problema de la caña, la falta de mercados para la caña, la supresión de las cuotas azucareras; durante un tiempo nos mantuvieron desorientados, hasta que descubrimos las posibilidades de mercado enorme que había en el campo socialista para nuestros productos.”[10]

Así en el discurso del 2 de enero de 1965 se señalaría: “La agricultura será, pues, la base de nuestro desarrollo económico y la agricultura será la base de nuestro desarrollo industrial.”[11] Más adelante se precisaría: “No se ha desechado la industrialización, sino que se ha puesto el énfasis principal en el desarrollo económico del país, dando a la agricultura el máximo de impulso durante estos años.”[12] Se ganaría así el tiempo indispensable con vistas a preparar las condiciones para una industrialización gradual, mientras que se desarrollaba la base alimentaria nacional para el consumo y la exportación, centrando este último en el crecimiento de la producción azucarera.[13]

Otro elemento que ratifica la visión crítica de Fidel, más allá de la experiencia de otros modelos socialistas lo fue su posición frente al debate promovido por el Che en esos años y la crítica que formularía al modelo del cálculo económico vigente en los países socialistas de entonces.[14]En este sentido vale la pena destacar la conclusión a la que había arribado el Che en 1965 cuando señalaba admonitoriamente “Nuestra tesis es que los cambios producidos a raíz de la Nueva Política Económica (NEP) han calado tan hondo en la vida de la URSS que han marcado con su signo toda esta etapa. Y sus resultados son desalentadores: la superestructura capitalista fue influenciando cada vez en forma más marcada las relaciones de producción y los conflictos provocados por la hibridación que significó la NEP se están resolviendo hoy a favor de la superestructura; se está regresando al capitalismo.”[15]

Al respecto la evidencia histórica nos muestra que -aunque Fidel no participó directamente en los debates-, en aquellos momentos se puso de manifiesto que las ideas del líder de la Revolución coincidían con los conceptos esenciales y las críticas planteadas por el Guerrillero Heroico. Así el 1º de mayo de 1966 subrayaría: “Nosotros vamos desarrollando nuestras ideas. Entendemos que las ideas marxistas-leninistas requieren de un incesante desarrollo; entendemos que un cierto estancamiento se ha producido en ese campo y vemos incluso que a veces se aceptan universalmente, fórmulas que nuestra opinión se pueden apartar de la esencia del marxismo leninismo.”[16]

3. Periodo de 1965 a 1970

A partir de 1965 todo el esfuerzo económico del país se concentraría en la elevación de la producción azucarera hasta llegar a 10 millones de toneladas de azúcar en 1970, volumen cuya venta se aseguraba por las favorables condiciones alcanzadas por los acuerdos alcanzados con la URSS para su adquisición.

Por otro lado, desde los años precedentes, se desarrollaban intensos debates en el contexto de la búsqueda del camino para la construcción del socialismo en el contexto de las reformas económicas de la URSS y los países socialistas europeos, debates en los cuales Cuba mantendría su posición a favor de la lucha revolucionaria en los países subdesarrollados, defendiendo la necesidad de la unidad de todos los movimientos progresistas, más allá de la confrontación propia de la guerra fría de aquellos años. Esto se pondría de manifiesto en el discurso del 13 de marzo de 1965, donde se evidenciaron las consecuencias para la lucha revolucionaria de las divergencias entre el Partido Comunista de China y el Partido Comunista de la Unión Soviética. Al respecto Fidel señalaría “¡En materia de discordia, desgraciadamente ha habido bastante y un buen poco más de lo necesario, y un buen poco más de lo conveniente a los intereses de los pueblos y desgraciadamente, útil a los intereses de los enemigos de los pueblos!” [17]

Con posterioridad estas divergencias se harían más evidentes al examinar las consecuencias de la entrada de las tropas del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia en agosto de 1968.[18]

Todas las ideas reflejadas en la estrategia de desarrollo económico del país se irían conformando ya desde estos años paralelamente con la visión de Fidel acerca del indispensable desarrollo de la ciencia y la técnica, para ser capaces de multiplicar el valor de nuestros productos y servicios, en un país que no poseía cuantiosos recursos naturales.

En efecto, ya el 15 de enero de 1960 el Comandante en Jefe afirmaría, con una visión estratégica de largo alcance, que: “El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento…”[19]

La experiencia de los años 60 llevó también a una importante formulación por parte de Fidel Castro en 1969. En el discurso del 20 de diciembre de ese año, se expuso: “Marx concibió el socialismo como resultado del desarrollo. Hoy para el mundo subdesarrollado el socialismo ya es incluso condición del desarrollo.”[20]

Sin embargo, en la búsqueda de un modelo de desarrollo acorde a nuestras necesidades y tradiciones, durante la segunda mitad de los años 60 se cometieron errores de idealismo, que derivaron en una subestimación de la ciencia económica y que serían analizados críticamente años después en el I Congreso del PCC en 1975.

Siguiendo su invariable línea ética de reconocer los errores y la política para corregirlos, Fidel señalaría en el Informe Central de ese evento: “Es preciso señalar que el trabajo económico no ocupó el centro de la atención durante los primeros diez años. En este primer período de la Revolución la supervivencia frente a la subversión imperialista, las agresiones militares y el implacable bloqueo económico, ocuparon el esfuerzo principal de la nación.” Y más adelante añadiría: “En la construcción de nuestra economía hemos adolecido indudablemente de errores de idealismo y en ocasiones hemos desconocido la realidad de que existen leyes económicas objetivas a las cuales debemos atenernos.”[21]

Al implementarse un nuevo Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE), aprobado en el I Congreso del PCC, basado en la aplicación de los principios del llamado cálculo económico, Fidel ratificaría importantes conceptos al subrayar: “Ahora bien, ningún sistema en el socialismo puede sustituir la política, la ideología, la conciencia de la gente, porque los factores que determinan la eficiencia en la economía capitalista son otros que no pueden existir de ninguna manera en el socialismo y sigue siendo un factor fundamental y decisivo el aspecto político, el aspecto ideológico y el aspecto moral.”[22]

4. Periodo de 1971 a 1989

La valoración del socialismo como sistema y la necesidad de recursos financieros externos para el desarrollo llevaba a la conclusión de que –en la experiencia de la Revolución cubana- solo con la colaboración del socialismo como sistema sería factible avanzar rápidamente hacia el desarrollo. Así había quedado formulada expresamente esa idea en el discurso del 1º de mayo de 1971, cuando se afirmaba: “…nosotros hemos podido avanzar no solo porque hemos hecho cambios sociales y los hemos sabido defender, sino porque hemos establecido el nuevo orden económico internacional en nuestras relaciones con los países socialistas.”[23]

Más adelante esta tesis se complementaría con una visión más integral acerca del significado del sistema socialista para el desarrollo, cuando el 2 de diciembre de 1976 Fidel planteó: “…debemos decir que la primera y genial concepción del socialismo fue la del socialismo como consecuencia del desarrollo. Mas, cuando una parte del mundo se desarrolló extraordinariamente y otra se quedó increíblemente subdesarrollada, el socialismo como sistema se ha convertido ya, incluso, en una condición del desarrollo.”[24]

En línea con lo anterior, Cuba se incorporaría al Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) en 1972, mientras que también promovía la integración entre nuestro país y América Latina y el Caribe. En el seno de este mecanismo de integración Cuba recibiría un tratamiento preferencial, particularmente centrado en la URSS.

Al respecto Fidel abogaría también por avanzar en la ciencia y la tecnología en los marcos del CAME, pero ante las dificultades para su desarrollo en el terreno de la computación y la biotecnología, tomando en cuenta que ya en 1971 Cuba había sido capaz de producir su propia computadora y que se creó en 1986 el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, de nivel mundial, se buscó su desarrollo fuera del esquema de integración.

Por otro lado, gracias al prestigio alcanzado por la obra revolucionaria y por la capacidad de liderazgo de Cuba, encabezada por Fidel, en 1979 Cuba pasa a presidir en su VI Cumbre, el Movimiento de Países no Alineados (MPNA).

A lo largo de los años 80 se incrementaría por parte de Fidel la elaboración de tesis que en la arena internacional permitieran no solo denunciar los problemas generados por el capitalismo en el mundo subdesarrollado, sino también ofrecer alternativas para enfrentarlos generando un consenso de aceptación en todas partes, incluyendo el engarce del financiamiento para el desarrollo con la paz en el mundo, mediante la reducción del gasto militar y el peligro de la guerra.

Destacan particularmente en este sentido, el discurso pronunciado por Fidel en la ONU al hablar como Presidente del Movimiento de Países No Alineados, cuando lanzó una propuesta audaz para elevar el financiamiento para el desarrollo de los países subdesarrollados al señalar: “Es imprescindible movilizar estos fondos adicionales como aporte del mundo desarrollado y de los países con recursos, al mundo subdesarrollado en los próximos 10 años. Si queremos paz, harán falta estos recursos. Si no hay recursos para el desarrollo no habrá paz. Algunos pensarán que estamos pidiendo mucho; yo pienso que la cifra es todavía modesta. Según datos estadísticos, como expresé en el acto inaugural de la Sexta Cumbre de los Países No Alineados, el mundo invierte cada año en gastos militares más de 300 000 millones de dólares. Con 300 000 millones de dólares se podrían construir en un año 600 000 escuelas con capacidad para 400 millones de niños; ó 60 millones de viviendas confortables con capacidad para 300 millones de personas; ó 30 000 hospitales con 18 millones de camas; ó 20 000 fábricas capaces de generar empleo a más de 20 millones de trabajadores; o habilitar para el regadío 150 millones de hectáreas de tierra, que con un nivel técnico adecuado pueden alimentar a 1 000 millones de personas. Esto despilfarra la humanidad cada año en la esfera militar. Considérese, además, la enorme cantidad de recursos humanos en plena juventud, recursos científicos, técnicos, combustible, materias primas y otros bienes. Este es el precio fabuloso de que no exista un verdadero clima de confianza y de paz en el mundo.”[25]

Este discurso destacaría la continuidad histórica de las posiciones de Fidel sobre los problemas del desarrollo si se compara con sus palabras pronunciadas en ese mismo escenario el 26 de septiembre de 1960, cuando afirmó: “Estamos, en fin, con todas las nobles aspiraciones de todos los pueblos.  Esa es nuestra posición.  Con todo lo justo estamos y estaremos siempre: contra el coloniaje, contra la explotación, contra los monopolios, contra el militarismo, contra la carrera armamentista, contra el juego a la guerra.  Contra eso estaremos siempre.  Esa será nuestra posición.”[26]

En 1983 Fidel prepararía como informe final de su mandato al frente del Movimiento de Países No Alineados lo que devendría en su análisis más sistemático y profundo sobre los problemas del desarrollo económico y social del mundo, publicado como libro bajo el título “La crisis económica y social del mundo” el contenido de este informe conserva una significativa actualidad, en tanto que muchos de los problemas que en él se denuncian permanecen o se han agravado.[27]

Posteriormente Fidel desarrollaría una batalla trascendental a escala mundial cuando en el verano de 1985 propusiera cancelar la impagable deuda externa del Tercer Mundo reduciendo el gasto militar para compensar esta operación, tesis que había anticipado ya en NN.UU. en 1979.

En el encuentro referido al tema de la deuda de América Latina y el Caribe el Comandante en Jefe demostraría con datos irrefutables sus conclusiones: “Nosotros decimos: es impagable. Pero impagable por razones matemáticas, económicas, no implica un juicio moral del problema, o legal, o político del problema. Pero nosotros decimos también: es un imposible político. Los gobiernos no están en condiciones, en ningún país de América Latina, de aplicar esas medidas del Fondo Monetario, en ninguno; ni a sangre y fuego pueden hacerlo.”[28]

En el ámbito de la economía nacional y pese a las advertencias realizadas por el Comandante en Jefe en relación al sistema de dirección de la economía se cometieron serios errores que se examinarían críticamente en el III Congreso del PCC en diciembre de 1986.[29] Posteriormente se expresaría “Los sistemas de dirección y planificación de la economía pueden ser mejores o peores, pueden ser más eficientes o menos eficientes, pero en nuestro país, lo grave fue que al lado de un sistema de dirección y planificación con sus virtudes y sus defectos –y les confieso que los defectos son bastantes, que también están de rectificarse-, lo malo, lo grave fue la creencia de que los mecanismos resolvían automáticamente los problemas; la creencia, la creencia estúpida, de que los mecanismos iban a hacer el trabajo del partido, que los mecanismos iban a construir el socialismo, que los mecanismos iban a promover el desarrollo.”[30]

Todo este proceso llevaría al desarrollo del Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas, que se aplicaría entre 1986 y 1990.

Igualmente, en medio de las tensiones de la economía de los años 80 se aprobaron decisiones que permitieron renegociar la deuda externa en moneda libremente convertible entre 1982 y 1986, así como iniciar el desarrollo del turismo internacional, ante las dificultades que se comienzan a confrontar en las relaciones económicas internacionales debido a la modificación de un grupo de aspectos de la política económica externa que se emprende en la URSS, bajo el gobierno de Mijail Gorbachov.

Referencias

[1] Ver Fidel Castro “Discurso del 14 de febrero del 2003”httpwww.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/140203e.html

[2] Ver Fidel Castro “La Historia me absolverá” Ediciones Políticas, La Habana, 1973, p. 43
[3]Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 26 de julio de 1973” http//www.cuba.cu/gobierno/discursos.
[4] Ver Fidel Castro: “Desarrollo, subdesarrollo y Tercer Mundo” Editora Política, La Habana 1991, p. 78. Discurso en la inauguración del II Congreso de la Asociación de los Economistas del Tercer Mundo, Ciudad de La Habana, 26 de abril de 1981.
[5] “…porque estamos pensando que se invierta, por lo menos, 2 000 millones de pesos en industrias. Debemos declarar que esta época, la época revolucionaria, marca una era buena para las inversiones industriales…” Ver Fidel Castro “Discurso en el acto de toma de posesión como Primer Ministro el 16 de febrero de 1959” enhttp://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/c160259e.html
[6] Ver Fidel Castro “Discurso ante el Consejo Económico de los 21, Buenos Aires, 2 de mayo de 1959” enhttp://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f020559e.html
[7] La prioridad otorgada a los primeros esfuerzos por lograr esos objetivos llevaron a designar a 1962 como “Año de la Planificación”.
[8] Ver Fidel Castro “Informe en la Reunión sobre los Planes para el Desarrollo Económico de la Nación para 1962 el 20 de octubre de 1961” enhttp://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f201061e.html
[9] La producción de azúcar cayó de 6.8 a 3.9 millones de toneladas entre 1961 y 1963.
[10] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 10 de agosto de 1963”http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1963/esp/f100863e.html
[11] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 2 de enero de 1965” http//www.cuba.cu/gobierno/discursos.
[12] Ver Fidel Castro entrevista concedida a la revista Sucesos de México, 10 de septiembre de 1966.
[13] Paralelamente se logró acordar con la URSS un programa que permitiría incrementar gradualmente las exportaciones en 400 millones de dólares anuales mediante la producción de 10 millones de toneladas de azúcar en 1970.
[14] Ver Ernesto Guevara “El Gran Debate sobre la economía en Cuba 1963-1964” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 2004. Una valoración de las ideas del Che puede verse en el discurso de Fidel Castro “Discurso por el XX aniversario de la caída en combate de Ernesto Che Guevara. Octubre 8 de 1987”http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1987/esp/f081087e.html
[15] Ver Ernesto Che Guevara “Apuntes críticos a la Economía Política” Centro de Estudios Che Guevara, Ocean Press, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2006, p.27.
[16] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 1º de mayo de 1966” http://www.cuba.cu/gobierno/discursos.  Durante los años 60 en varios discursos del Comandante en Jefe se manifestaron diferencias de principio con los países socialistas de entonces, pero siempre planteadas con la mayor firmeza, espíritu unitario y respeto posible
[17] Ver Fidel Castro “Discurso del 13 de marzo de 1965”http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1965/esp/f130365e.html
[18] Ver Fidel Castro “Discurso para analizar los acontecimientos de Checoslovaquia. La Habana 23 de agosto de 1968” Ediciones COR #16, La Habana, 1968.
[19] Ver Fidel Castro “El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia” periódico Granma, 11 de marzo de 2014  www.granma.cu
[20] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 20 de diciembre de 1969” http://www.cuba.cu/gobierno/discursos
[21] Ver “Informe presentado al I Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana 17 de diciembre de 1975” Ediciones OR (Octubre-Diciembre). La Habana, 1975.
[22]  Ver Fidel Castro “Informe del Comité Central del PCC al Primer Congreso” Editora Política, La Habana 1978, p.156.
[23] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 1º de mayo de 1971” enhttp://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1971/esp/f010571e.html
[24] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado el 2 de diciembre de 1976”http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1976/esp/f021276e.html
[25] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado en la Asamblea General de la ONU el 12 de octubre de 1979”http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1979/esp/f121079e.html
[26] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado en la Asamblea General de la ONU el 26 de septiembre de 1960”http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1960/esp/f260960e.html
[27] Ver Fidel Castro “La crisis económica y social del mundo” Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 1983.
[28] Ver Fidel Castro “Discurso pronunciado en el Encuentro de América Latina y el Caribe sobre la deuda externa.” La Habana, 3 de agosto de 1985.http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1985/esp/f030885e.html
[29] Ver Fidel Castro “Informe Central. Tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.
[30] Ver Fidel Castro “Una lección de esperanzas. V Congreso de la UJC” Editora Política, La Habana, 1987.