Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 29 de noviembre de 2018

Y contra la concentración de la riqueza también

Por Michel E. Torres Corona


Texto relacionado: Contra la concentración de la propiedad

El siglo XXI solo ha visto una agudización de la concentración de la riqueza en el mundo. El informe Una economía al servicio del 1% de la ONG Oxfam nos señalaba que desde 2010, la riqueza de la mitad más pobre de la población se había reducido en un billón de dólares (una caída del 38%), mientras que la riqueza de las 62 personas más acaudaladas del planeta aumentó en más de 500.000 millones de dólares, hasta alcanzar la cifra de 1,76 billones de dólares.
Poco importaba que la población mundial hubiera crecido en cerca de 400 millones de personas durante el mismo período. Los pobres eran más pobres, los ricos eran más ricos.

Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional, afirmó en ese entonces: “Simplemente no podemos aceptar que la mitad más pobre de la población mundial posea la misma riqueza que un puñado de personas ricas que cabrían sin problemas en un autobús”.

Para 2017, Oxfam dio una valoración mucho más funesta. Solo un año después de publicado el informe al que aludíamos anteriormente, publica Una economía para el 99%, donde se denuncia que tan sólo ocho personas (ocho hombres en realidad) poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, 3.600 millones de personas.

Aunque se limita generalmente a llamar a un mínimo de preocupación por los gobiernos en materia tributaria, Oxfam va más lejos en este informe. Declara que grandes empresas y los más ricos logran eludir y evadir el pago de impuestos, pero que a su vez esta casta plutocrática potencia la devaluación salarial y utiliza su poder para influir en políticas públicas, alimentando así la grave crisis de desigualdad.

A este paso, el mundo vería a su primer “billonario” en tan sólo 25 años. Esta persona necesitaría derrochar un millón de dólares al día durante 2.738 años para gastar toda su fortuna.

El informe se atreve a planteamientos mucho más radicales y demanda incluso un cambio fundamental en el modelo económico de manera que beneficie a todas las personas y no sólo a una élite selecta. Pero claro, no se etiqueta ese cambio: Oxfam y cualquier otra organización sabe que declararle la guerra abierta al capitalismo puede ser peligroso. Y en eso falla. En no ir a la causa original de todos estos problemas y solo tratar de lidiar con las consecuencias.

Incluso para un adalid del liberalismo económico como Adam Smith, teórico brillante al que le debemos la tan llevada y traída argucia tras “la mano invisible del mercado”, la misma noción del gobierno y el Estado estaba asociada a un problema de propiedad y de clases. Claro, Adam Smith no habló de clases ni de ese tipo de antagonismos, pero sí se refirió a ricos y pobres.

En sus Lecciones sobre jurisprudencia, Smith nos dice: “Hasta cuando exista la propiedad no puede existir un gobierno, porque su fin último es proteger la riqueza y defender al rico del pobre”. Incluso con sus limitantes, Smith logró atisbar el peligro de la desigualdad y la concentración de la riqueza (y de la propiedad, valga agregar): “Donde quiera que haya una gran propiedad, hay una gran inequidad. Por cada hombre rico deben existir al menos cinco pobres, y la abundancia de unos pocos supone la indigencia de muchos.”

Economistas capitalistas también coinciden con estos criterios. No es únicamente una preocupación de los “comunistas trasnochados” que aún vagamos por el mundo. Especialistas como Joseph Stiglitz y Thomas Piketty denuncian la desigualdad considerable en materia de educación y la existencia de una fiscalidad cada vez menos progresiva. Muchas veces, sus análisis se circunscriben al fuerte impacto que las políticas públicas tienen en las inequidades sociales, aunque está clara la raigambre económica de estos males.

Nuestro modelo, nuestro sistema y nuestro Estado socialista no pueden estar a espaldas de las problemáticas sociales en materia de desigualdad que la concentración de la riqueza provoca.

Una sociedad que se intenta erigir como alternativa al capitalismo revuelto y brutal debe limitar la concentración de riquezas, porque “(…) en ese proceso de concentración alguien (muchos) pierde y el socialismo debe ser una sociedad sin perdedores y para ello resulta esencial el papel del Estado y sus políticas como redistribuidores de la riqueza creada por todos los actores económicos, incluyendo los de propiedad privada (…)”[1].

Desde la aprobación de los Lineamientos, pasando por la discusión y aprobación de la Conceptualización y las bases del Plan Económica hasta 2030, y desembocando en el actual proceso constituyente, el tema de la concentración de la riqueza y la preservación de la equidad y la justicia social han sido ejes fundamentales de la polémica.

Al respecto, el intelectual Enrique Ubieta nos dice: “Una sociedad no crece en proporción a la cantidad de ricos que posee, sino a la cantidad de riqueza producida por todos (y a su distribución justa, sin paternalismos)”. Y es que la riqueza es resultado del trabajo, y a los trabajadores y a la sociedad en su conjunto debe ir el goce de esa riqueza. Si se produce socialmente, se disfruta socialmente.

No se trata de prohibir a Fulano el pelotero o a Mengano el agricultor que “acumulen” riquezas. Si el dinero que perciben es fruto de su trabajo, y no procede de la explotación de mano de obra ajena, no hay más barrera que el simple tributo. Pero no podemos vindicar ni muchos legalizar el hecho de que una élite disfrute de lujos pagados con el sudor de la masa trabajadora.

Las políticas públicas deben apuntar a frenar la concentración de riqueza, no solo incrementando los impuestos (en escala progresiva) tanto a las grandes fortunas como a las rentas más altas, sino favoreciendo a las empresas que operan en beneficio de sus trabajadores y de la sociedad en su conjunto. El ejemplo de las cooperativas en Cuba, donde sus “dirigentes” no pueden cobrar más de tres veces el salario o utilidades de un socio cualquiera, puede ser una solución válida para otros tipos de propiedades y negocios.

El Estado socialista es el instrumento de poder en manos de la clase trabajadora. No es un árbitro que dulcemente llama a la cooperación; es un arma para expropiar a los expropiadores, borrar inequidades, afianzar objetivamente los ideales de justicia social que han acompañado a toda la historia revolucionaria en Cuba.

Son ilustrativas las palabras del psicólogo Manuel Calviño, cuando expresó: “(…) no habrá justicia social sin soberanía, pero no habrá soberanía sin justicia social. Sin justicia social reaparecerán (reaparecen ya) los anexionistas, reaparecerán los sumisos, conscientes o no, reaparecerán los mercenarios del vivir bien (…)”.

Como dijo Martí, “el arca de nuestra alianza” es la de los trabajadores, y no podemos supeditar nuestro modelo a la noción de la limosna de unos dadivosos millonarios, encumbrados miembros de la emergente y perniciosa burguesía nacional. Esa caridad no es más que propina del remordimiento (como dijera el escrito y humorista conocido como Sofocleto).

Para los que puedan acusarnos de alarmistas, solo les indico la situación actual de El Salvador y Haití. Países pobres, subdesarrollados, y en cambio habitan en ellos un selecto grupo de millonarios que concentran toda la riqueza nacional en sus manos.

No hay mejor conclusión para este artículo que la enunciada por el intelectual Luis Toledo Sande:

“No pensemos que la justicia es fácil de construir. Fácil de construir es la injusticia. Si queríamos millonarios, si queríamos injusticia, no había que hacer ninguna revolución en Cuba. Bastaba dejarla suelta del 58 para acá, y habría seguido el camino del capitalismo. Pero ese es el camino contra el cual nos pusimos, contra el cual se puso la mayoría del pueblo cubano, con Fidel a la cabeza. Si no cuidamos el rumbo escogido, podemos perder lo más grande que ha logrado el pueblo cubano: la Revolución, con su sentido de equidad, con su sentido de honradez, y si la honradez se ha resquebrajado por aquí o por allá, pongámonos todos en función de salvarla. Eso será salvar la Revolución.”


[1] https://lapupilainsomne.wordpress.com/2018/08/02/nueva-constitucion-cubana-por-una-sociedad-sin-perdedores-por-iroel-sanchez/

Contra la concentración de la propiedad


El proyecto de reforma constitucional, de cuyo proceso de consulta popular a concluir este jueves ha suscitado tanto interés por parte de amigos y no tan amigos de Cuba, incluye en su articulado la regulación de los fundamentos económicos del Estado socialista de Derecho. En su artículo 20, señala que regirá nuestro país el sistema de economía basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, precepto que hereda de la Constitución vigente, pero añade después que esa forma de “propiedad principal” será acompañada por otros tipos de propiedad (art. 21).

Mucho se ha hablado sobre los distintos tipos de propiedad e incluso sobre la inclusión de la propiedad privada sobre “determinados medios de producción”, y aunque es evidente que el tema no está agotado no es el objetivo principal de este brevísimo artículo volver a esa polémica, que es sin dudas muy necesaria. El fin fundamental que perseguimos apunta al artículo 22 del proyecto, que en concordancia con lo anteriormente regulado, plantea la obligación estatal de regular que “no exista concentración de la propiedad en personas naturales o jurídicas no estatales, a fin de preservar los límites compatibles con los valores socialistas de equidad y justicia social”.

Pero, ¿qué es la concentración de la propiedad? Si uno hace una búsqueda en Internet, lo primero (y casi que lo único) que “the old reliable” Google nos muestra es algún que otro análisis sobre la concentración de la propiedad rural, es decir, lo que en Cuba se conoció como latifundio: que unas pocas personas ostenten la propiedad sobre tierras agrícolas que trabajan los campesinos.

Este caso es claro y casi que no admite discusión. Aunque ya no se defienda como antes el principio de “la tierra es para el que la trabaja” (en función de la propiedad estatal sobre determinados terrenos que pueden resultar de valor estratégico para la economía nacional y para la seguridad alimentaria del pueblo), está claro que es inadmisible que unos cuantos “terratenientes” vivan holgadamente del sudor del campesino.

Al respecto, el Observatorio de Tierras y Derechos nos informa[1]:

“La concentración de la propiedad rural es uno de los fenómenos que contribuyen al aumento de la desigualdad. (…) Cada día hay más tierra en poder de menos dueños y más desocupados en las ciudades.”

“Este fenómeno es visto a escala mundial y se caracteriza por las grandes adquisiciones de tierras y generar una presión por los recursos naturales por parte de grandes grupos económicos y empresas transnacionales.”

Nuestro proyecto de reforma constitucional se declara al respecto, dictaminando en su artículo 29 un “régimen especial” [2] para la propiedad privada sobre la tierra y regulando incluso un derecho preferente del Estado para su adquisición mediante pago de un justo precio. También se prohíben el arrendamiento, la aparcería, los préstamos hipotecarios y cualquier acto que implique gravamen o cesión a particulares de los derechos emanados de la propiedad privada sobre la tierra.

Lo anterior es una conjunción del tradicional principio revolucionario de “la tierra para el que la trabaja”, la necesidad del Estado de explotar tierras sobre la base de intereses nacionales y la prohibición a viejos negocios turbios como los que abundaban en la República neocolonial. Mucho dueño de tierra cómodamente en su casa de La Habana, mientras otro se desgasta trabajando el terruño ajeno.

Algo que quizás podamos echar en falta es la prohibición expresa de que se enajenen las tierras cubanas en favor de capitales extranjeros. La experiencia histórica de Cuba con entidades transnacionales como la infame United Fruit Company nos debe ilustrar al respecto.

Sin embargo, más allá de la propiedad rural, ¿cómo podemos entender esa concentración de la propiedad? ¿Cómo se concentra la propiedad en otros ámbitos?

El ejemplo más claro (y también un ejemplo clásico) es el de los monopolios. Para la escuela tradicional del capitalismo liberal, uno de los valores fundamentales es la libre competencia entre agentes económicos. El siglo XIX y los albores del siglo XX vieron como esa “mano invisible del mercado” que desarrollara teóricamente Adam Smith era manipulada por los “hilos invisibles” de empresarios “muy exitosos” que comenzaban a concentrar bajo su poder económico distintas empresas que antes le hacían competencia; se extinguía la posibilidad de la cacareada competencia porque en el mercado solo competía una sola entidad.

Por supuesto, los economistas se manifestaron en contra. Independientemente del signo político e ideológico, es irracional apoyar la noción del monopolio. Una empresa que concentra toda la oferta no obedece necesariamente a la demanda, sino que la modifica y trastoca a su antojo. Frustra la iniciativa económica privada (piedra angular del liberalismo), ya sea mediante políticas de “precios predatorios” o por la compra de negocios incipientes (a veces, compra forzosa y con violencia mediante).

Es por ello que, incluso en las naciones decanas del imperialismo global, están vigente leyes antimonopolios, que buscan “preservar” la competencia como mecanismo idóneo (a su juicio) para el desarrollo económico.

Para la élite mundial, los monopolios son un óbice para el pleno desarrollo de un sistema que coadyuva a su status especial. Pero para Cuba y el socialismo que nos proponemos construir, las implicaciones de la concentración de propiedad no solo pasan por el tamiz de los monopolios. Para el capitalismo puede ser muy provechosa la competencia, aunque solo salgan ganando unos pocos.

Para más señas, antes de 1959, 550 personas se podían considerar los dueños de la isla[3]. Entre ellos había 102 extranjeros: el mayor era un venezolano, Julio Lobo Olavarría, dueño de 16 centrales azucareros, una corredora de azúcar, 22 almacenes de azúcar, una agencia de radiocomunicaciones, un banco, una naviera, una aerolínea, una aseguradora y una petrolera.

El caso de Fulgencio Batista Zaldívar también sobresale: poseía 9 centrales azucareros, un banco, tres aerolíneas, una papelera, una empresa contratista, una empresa transportista por carretera, una productora de gas, dos moteles, varias emisoras de radio, una televisora, periódicos, revistas, una fábrica de materiales de construcción, una naviera, un centro turístico, varios inmuebles urbanos y rurales, varias colonias y varias firmas norteamericanas, pues en el entramado de pertenencias utilizaba el nombre de amigos, familiares, socios y de testaferros; y muchas de sus posesiones no aparecían inscritas con su nombre.

Muchos de los que hoy defienden la concentración de la propiedad en Cuba alegan que de lo contrario, se obliga a los “emprendedores” a la ilegalidad. Que si no se le permite a una persona (por poner un ejemplo) tener quince barberías, se las agenciará para que familiares y amigos concurran como “cabezas visibles”, y presten sus nombres para validar el negocio.

¿Es que acaso podemos justificar lo mal hecho con la incapacidad de velar por lo justo? ¿Es que tenemos que resignarnos a que un puñado de “mentes brillantes” para los negocios concentren en sus manos la propiedad y la riqueza? ¿Podríamos decir que “modernizamos” el socialismo cuando únicamente lo vaciamos de contenido, dejando un título bonito para otro modelo más de capitalismo?

Es un asunto de justicia social, claro. Pero también tenemos que entender que, como decía nuestro amigo Carlos Marx, “la política es expresión concentrada de la economía”. Y si permitimos que la base económica dependa de la voluntad de una élite, tarde o temprano entregaremos las llaves de la soberanía.

No pensemos como una minoría. Actuemos y propugnemos un sistema que valide nuestros verdaderos intereses, los intereses de la mayoría. En palabras simples: aboguemos por los barberos y no por el dueño de las quince barberías.



[1] Estadísticas y otros datos están disponibles en el sitio web de la organización

[2] Evidencia de ello es el decreto-ley 300, que impone un límite de 67 hectáreas a la propiedad rural. De aprobarse el proyecto constitucional, otras leyes complementarias serán necesarias para desarrollar y atemperar el ordenamiento jurídico a la realidad socioeconómica del país.

[3] Véase al respecto el libro Los propietarios de Cuba, Guillermo Jiménez Soler

Mercado de Cuatro Caminos vestirá nuevas galas para los 500 de La Habana (+ Fotos)

Por: Oscar Figueredo Reinaldo
Maqueta: Plano Fachada Mercado de Cuatro Caminos.
Asentado entre las márgenes de populosas calles habaneras, justo donde confluyen las barriadas de Centro Habana, Cerro y Habana Vieja, un espacio recobra su vitalidad para la dicha de los capitalinos. A casi un siglo de su fundación, el Mercado Único de La Habana —popularmente conocido como Cuatro Caminos— promete acoger nuevamente los pregones y olores del centenario lugar, en sus mejores tiempos una de las plazas comerciales más famosas de la urbe.
Bautizada en 1920 como Mercado General de Abastos y Consumo, según describe el periodista Ciro Bianchi, la edificación tuvo un costo de 1 175 000 pesos. La obra fue una concesión del Ayuntamiento de La Habana a favor de Alfredo Hornedo y Suárez, quien gracias a esa licencia lo operó durante 30 años. “Lo de Único se debía a que dicha autorización prohibía la apertura de un establecimiento similar en un radio de dos kilómetros y medio y de casillas de expendio —puestos de viandas y frutas— en 700 metros a la redonda”, comenta Ciro.
Relatos de la época, como las crónicas del novelista cubano Alejo Carpentier en “La Habana vista por un turista cubano”, refieren que los mercados de abasto habaneros eran lugares llenos de “color y vida”.
Al describir al Mercado Único y observar un establecimiento donde se hacinan las aves en jaulas que llegan desde el piso hasta el techo, Carpentier escribe que están como “los habitantes de un rascacielos neoyorquino”.
Esa noción también la reafirma Biachi Ross en sus crónicas dominicales cuando detalla: “No había en Cuatro Caminos espacios subutilizados. Un humilde metro cuadrado podía producir al que lo operaba ganancias de consideración, por no hablar de las grandes tarimas para el expendio al por mayor. Era como una colmena. La mercancía entraba tarde en la tarde o ya de noche. Se distribuía por las casillas y se vendía de madrugada. Por la mañana, a las nueve, apenas quedaban productos en oferta y si quedaban se vendían a precios bajos a los carretilleros. Resultaba preferible salir de ellos de cualquier manera que guardarlos en las cámaras de frío del mercado. Sobre las 11 de la mañana cesaba todo tipo de negociación. Era la hora de la limpieza”.

Preservar lo que se tiene y proyectarlo hacia el futuro

Se trabaja intensamente en cada nivel para entregar la obra. Foto: Oscar Figueredo/ Cubadebate.
La edificación de indudables valores arquitectónicos e históricos, se rescata respetando en buena medida las características originales, fundamentalmente de las fachadas, en una combinación de modernidad y tradición en función de los nuevos tiempos.
Al decir del Arquitecto Yosbel Hernández Peñate, Proyectista General de la obra, “siempre trabajamos bajo la premisa de rescatar las edificaciones viejas a tono con las nuevas funciones que van a tener en la actualidad. La convivencia entre lo histórico y lo actual es posible y muestra de ellos va a ser este mercado”.
Desde la década de los noventa del siglo pasado la gran instalación había perdido sus mejores bríos. Por el deteriorado estado constructivo, solo se utilizaba una pequeña porción para la venta de productos agropecuarios. El segundo nivel, que antaño ofrecía servicios gastronómicos, estaba cerrado.
Sin embargo desde hace unos años el ruido de los equipos de la construcción rompieron el silencio y otro panorama se vislumbra en el lugar. Una valla se extiende a lo largo del perímetro; grandes andamios entretejen sus espacios interiores y grandes mallas cubren sus paredes.
Como advierte el Proyectista General de “Cuatro Caminos” durante un recorrido por la primera planta, el proyecto de restauración y remodelación respetará a los valores de la edificación y en consonancia se eliminaron todas las transformaciones indebidas que existían en el inmueble. “Se retiraron las escaleras que se colocaron de manera indebida y se rescató la carpintería”, puntualiza el joven arquitecto.
También explica a Cubadebate que para la elección de la paleta de colores se tuvo en cuenta la estratificación histórica del inmueble. “Todos los elementos decorativos fueron debidamente restaurados y para la libre y expedita circulación de peatones se preservarán los portales públicos existentes por la Calzada de Monte y la Calle Cristina”.
En este mismo sentido, Emilio Morales Rúa, especialista principal del equipo de inversiones de CIMEX -entidad que asume el costo de la recuperación del emblemático edificio y su posterior manejo-,  agregó que se trabaja en la rehabilitación de los cuatro accesos originales así como sus escaleras. “Se ubicarán elevadores de pasajeros y de carga para mejorar la circulación vertical de mercancías y peatones y el  patio  central  se ha  rehabilitado  y  mejorado  para  la  descarga  de  mercancías  con andenes techados de apoyo directamente a los almacenes”.
El antes y el después.
Los trabajos iniciados a finales del año 2013 bajo la dirección del Grupo de Inversiones Cimex han atravesado por diferentes fases. A decir de los especialistas, su ritmo lo marcó el alto grado de deterioro de la instalación.“En 2014 se hizo un proceso de estudio con la Empresa Nacional de Investigaciones Aplicadas (ENIA) del Ministerio de la Construcción. Entre 2015 y 2016 se ejecutó las primeras intervenciones para eliminar las violaciones arquitectónicas”
“A mediados del año 2016 se inicia la etapa de restauración para intervenir en la estructura como vigas y entre pisos, fachada y sustitución de la cubierta con el respaldo de dos cooperativas no agropecuarias y la empresa del ministerio de cultura ATRIO”, comentó.
Actualmente la obra civil se encuentra al 42 % de ejecución. “ Se entregará en julio de 2019 para poder hacer la puesta en marcha de todos los sistemas y que en noviembre se inaugure por los 500 años de la capital”, acotó Morales Rúa.

Un sueño que se hace realidad

Entre las zonas comerciales ubicadas hacia la calle Cristina se localizará una Cafetería, hacia esta calle quedara ubicada también la administración del edificio.
Para los que por años vieron deteriorarse uno de los sitios más emblemáticos de La Habana, imaginar un mercado moderno en ese lugar es más que un sueño. Que esta sea una plaza comercial única de su tipo, no solo por el confort, sino por las prestaciones y el servicio que ofrecerá en el futuro es el empeño de Dolores Díaz Álvarez, inversionista principal de la obra.
Holguinera de pura cepa, recuerda a su paso por la capital la sensación de tristeza que le provocaba el inmueble. Sin embargo, hoy entre planos y modelaciones del gran mercado, la sonrisa se le dibuja en el rostro.
“Será un regalo para los habaneros, y por qué no para todos los cubanos en este nuevo aniversario de la ciudad. Cuatro Caminos tendrá en su segunda planta una moderna tienda de artículos para el hogar, una cafetería y algunas oficinas; entre tanto el primer nivel acogerá un mercado perteneciente a la cadena Cimex, una licorería, una confitería, los almacenes del edificio y espacios para el servicio de los trabajadores por cuenta propia”, señaló.
Por su parte, Yosbel Hernández Peñate, Proyectista General detalla que manteniendo la tradición comercial de la calle Monte se ubicarán hacia el portal de esta vía servicios comerciales y gastronómicos.
Maqueta: Centro Comercial Cuatro Caminos.
“En  la  esquina  de  Monte  y  Arroyo  se  ubicará  un  Mercado  de  alimentos  de características  similares  a  los  existentes  en  la  Corporación  CIMEX. En la fachada de la calle Matadero y parte de la fachada por la calle Cristina quedará ubicado el Mercado Agropecuario, en el cual se venderán viandas, frutas, vegetales, granos, hortalizas entre otros. En estas áreas se empleará un tipo de mobiliario contemporáneo considerando su funcionalidad y uso específico, capaz de realzar la imagen, la limpieza y la frescura de los productos ofertados. El mismo será arrendado a la empresa provincial de Mercado de La Habana”, dijo.
En respuesta a uno de los reclamos más reiterados de la población, cercano a las escaleras de acceso en la planta alta se ubicarán servicios sanitarios para clientes y empleados, con taquillas para estos últimos.
Como elemento identitario y de gran arraigo cultural se ubicará también un espacio con acceso desde el portal para fines religiosos. “En este espacio se realizarán importantes actividades y ceremonias religiosas de trascendencia nacional, salvaguardando así nuestro patrimonio cultural intangible. Acá estará ubicado el Elegguá con sus requerimientos necesarios acordados con los representantes de la religión afrocubana”, agregó Hernández Peñate mientras recorría la primera planta.
Como elemento identitario y de gran arraigo cultural se ubicará también un espacio con acceso desde el portal para fines religiosos.
Hacia el portal de la calle Cristina quedará ubicada también la venta de flores y a su lado se ubicarán Talleres para el arreglo de equipos electrodomésticos. El segundo nivel del edifico dispondrá de grandes zonas comerciales, en cada una de ellas se agruparán familias de productos. En varios puntos de la planta  se  ubicarán guardabolsos, buroes de información, servicios sanitarios para clientes, áreas de interacción social, de descanso, así como carros gastronómicos con ofertas de alimentos ligeros.
Se prevé que la tienda contará igualmente con alrededor de 45 cajas registradoras para asumir el fuerte flujo comercial y el mercado agropecuario con las tan necesarias pesas de comprobación.

Toques de modernidad

El establecimiento responderá a los más modernos estilos de diseño, en cuanto a ordenamiento de los espacios, el mobiliario, la iluminación, y los colores a emplear en cada uno, así señalan varios de los especialistas consultados por Cubadebate.
En este sentido, el proyectista general puntualizó que la edificación se manejará a través de una plataforma inteligente que controlará la electricidad, el clima e incorpora el uso de paneles fotovoltaicos. “Según previsiones entre el 50 y 60 % de la energía del centro comercial serán suministrados por esta fuente. Igualmente toda la iluminación del merado será led, y la climatización será con tecnología invertir. Además se colocarán calentadores solares y rejillas hidrosanitarias más eficientes”, anunció.
“El edifico respira mucho de la arquitectura industrial de la época en que fue fundado, por eso se reforzará el uso de elementos como el vidrio y metal. Se sustituyó la cubierta de asbesto cemento por una de sistema IKO de varias capas que permita aislar de las temperaturas exteriores”.
Reinterpretar la carpintería de la época fue otro de los desafíos. Es por ello que se restituyen los grandes ventanales tipo louver que distinguieron siempre al Mercado.
También se rescatarán los relojes del lugar, con la particularidad que en esta nueva propuesta las esferas serán dobles para que puedan ser visualizados desde el interior.
El nuevo aniversario de La Habana verá coronado sus festejos con la apertura de un mercado de nuevo tipo para la capital, que debe trascender en el tiempo no solo por la cuantía de sus inversiones sino por mantener la calidad de sus servicios.

En fotos, el presente y el futuro del mercado de Cuatro Caminos

miércoles, 28 de noviembre de 2018

El hombre más rico de China es miembro del Partido Comunista. Comentario HHC




© AP Photo / Jorge Silva



19:10 28.11.2018(actualizada a las 19:14 28.11.2018)URL corto


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Jack Ma, el hombre más rico de China y responsable del gigante del comercio electrónico Alibaba, es miembro del Partido Comunista, según ha revelado el periódico oficial de la formación política china, El Diario del Pueblo. El rotativo menciona a Ma en una lista de las 100 personas que más han ayudado a impulsar las reformas y la apertura del país.
El empresario, cuya fortuna se estima que alcanza los 35.800 millones de dólares, aparece junto al presidente del motor de búsqueda chino Baidu —el equivalente a Google— y al máximo directivo de Tencent, la multinacional china de servicios y de publicidad en internet. La publicación de la lista coincide con el 40 aniversario del pistoletazo de salida de la etapa aperturista y reformista del país.

Que el periódico del único partido de China haya decidido confirmar públicamente que Ma es miembro comunista llega en un momento en el que Pekín desea asegurarse de que todas las empresas privadas del país contribuyen a alcanzar los objetivos políticos del Gobierno de Xi Jinping.

A los miembros del Partido Comunista chino se les solicita que antepongan los intereses del partido a los suyos. Aquellos con ingresos mensuales superiores a los 1.400 dólares donan el 2%. Una portavoz de Alibaba ha asegurado a la prensa, a raíz de la afiliación política de Ma, que esta no influye en los negocios ni en las decisiones de la compañía.
El multimillonario, de 54 años, había anunciado que dejaría de estar al frente de la compañía en 2019 y que en su decisión no había habido ningún tipo de presión por parte del Gobierno chino.
Comentario HHC: ¿ Existirá alguna contradicción entre ambas condiciones?. En el plano personal tengo un conflicto de formación personal , y lo veo contradictorio , más no lo rechazo de plano que otra  persona lo acepte como válido.  
 En realidad China tiene hoy en día menos desigualdad  que hace unos años,  y ha sacado de la pobreza a millones de personas, al tiempo que ha privatizado su economia en un por ciento importante pero ha preservado la propiedad estatal en rubros determinantes , y es el pais que más ha crecido su PIB per cápita en los últimos 25 años en el mundo, elevando con ello el nivel de vida de su población,  y de paso,  se convirtió en la segunda  potencia mundial económica con miras en pocos años de ser la primera. A pesar de que continúa en el periodo de tránsito hacia el socialismo y tiene algunos problemas sociales.
En Cuba con impedir la concentración de la riqueza al menos esto tiene dos problemas: uno frena la productividad del trabajo y cubrir las necesidades en general , y si además  las empresas estatales no crean suficiente riqueza y no satisfacen la demanda plenamente, es doble el efecto; y dos por impedirla no somos más productivos ni creamos más riquezas y somos cada vez mas desiguales, empezando porque las remesas de dinero desde el exterior  tienen un valor equivalente a la mitad de lo que paga el estado cubano  en salario en el país, un por ciento relevante que genera más desigualdad que el trabajo privado. 

Elevar la eficiencia económica del sistema empresarial estatal es lo determinante, no limitar el sistema no estatal, y una relación entre ambos sectores en la diferentes ramas de la economia tiene sentido en el sistema socialista.
Una política rigurosa de impuestos progresivos y auditar el origen de la riqueza pudiera paliar  y regular los efectos de no impedir la concentración de la riqueza que tenga influencia política; misma que se ha identificado con propiedades, y parece ilógico a primera vista que si nacionalizamos las propiedades al triunfo de la revolución, ahora se tenga que permitir que se vuelva  a tener de manera concentrada. Sin embargo, el proceso de nacionalización o estatización  Engels lo describió muy bien y lo relacionó como una necesidad objetiva  de la economía, ya que el desarrollo de las fuerzas productivas se veían maniatadas y se necesitaban socializarse para seguir desarrollándose. ¿ Nosotros estábamos en ese momento en 1959 o nos adelantamos por las  condiciones políticas y situación externa adversa que nos impusieron ?.¿ Se dieron cuenta los chinos de esta realidad ? ¿ Aplicaron el precepto leninista que la meta de la construcción del socialismo “no puede alcanzarse de golpe; ello exige un período de transición bastante largo del capitalismo al socialismo…porque se necesita tiempo para introducir los cambios radicales en todos los dominios de la vida y porque la inmensa fuerza de la costumbre de dirigir de modo pequeñoburgués la economía sólo puede superarse en una lucha larga y tenaz.” ?

En nuestro país, recuerdo lo dicho en el debate de la AN del anteproyecto de Constitución La diputada Vilma Patricia Alvarado Godoy aseguró: “No se está en desacuerdo con la riqueza sino de dónde proviene esta. Es necesario regular la riqueza que proviene de vías no compatibles con nuestros principios de equidad y de justicia social. Lo que acumula un deportista o un artista no entra en contradicción con lo que queremos aprobar en la nueva constitución con respecto a la acumulación de la riqueza”.  

Aquí el tema es que todos los cubanos no tenemos las posibilidades ( vender el talento  ampliamente al mercado nacional e internacional ) que  tienen los deportistas o artistas de  acumular riqueza,  y no es que se le quite esa posibilidad, sino que se la den a TODOS.

En este sentido, la Dra. Johana Odriozola Guitart expresó que “no estamos renunciando en el texto constitucional a la no concentración de la riqueza, sino que si ese principio tiene una normativa que pueda incorporarse a la ley. En los análisis que hacíamos coincidimos en que la propiedad debe ser regulada, por lo que a través de este mecanismo se normaliza la riqueza material”.

Creo que aquí existe un contrasentido, es decir ¿la riqueza de recursos monetarios obtenidos con origen lícito no se pueden capitalizar en propiedades ?¿ en dónde entonces?

Este puede ser el gran debate en el tipo de socialismo que queremos tener, y tiene múltiples aristas, esperemos que lo se apruebe finalmente en la nueva Constitución sea compatible y viable .

El delito no puede andar sobre rieles

El robo de combustible de las locomotoras ocasiona cuantiosas pérdidas a la economía del país. Foto: Miguel Febles Hernández
El extraordinario esfuerzo que realiza la dirección del país para modernizar el ferrocarril cubano, programa desarrollado en medio de las complejas y difíciles circunstancias en las que se desenvuelve nuestra economía, no tendrá los efectos previstos si no se detiene la mano transgresora de algunos elementos inescrupulosos que en los últimos años se han dedicado a destruir silos, tolvas y remolques.
Cuando uno conoce que solo entre el pasado año y lo que va del 2018, en el territorio que atiende la Empresa de Ferrocarriles Centro, radicada en Villa Clara, han sido dañados 403 silos de los usados para la transportación de cemento hacia la región oriental del país, entonces razona que en ese caso han fallado los mecanismos de control, vigilancia y protección de una actividad que resulta vital para la economía nacional.
Cómo entender que en el 2017 cada uno de esos silos resultara dañado 2,67 veces, y que en lo que va del actual año, ese promedio se mantenga; fenómeno capaz de provocar, además de su paralización para ser reparado, el hecho de dejar de transportar miles de toneladas de mercancías y productos como el cemento, de lo cual dependen cientos de obras vitales para el desarrollo de la nación.
Solo la desidia, la falta de sistematicidad en el trabajo y de coordinación entre los organismos encargados de velar por el cumplimiento del Decreto–Ley 348 de los Ferrocarriles, que regula todo lo referente al transporte ferroviario, su infraestructura y la forma de organización de los operadores ferroviarios, la actuación ante afectaciones a la seguridad ferroviaria y la disciplina de sus trabajadores, pueden explicar esto que sucede.
Para Lázaro Moreno Ymeno, director de Material Rodante y Talleres de la referida empresa, este no es un fenómeno nuevo, al contrario, tiene muchos años y en la medida en que ha transcurrido el tiempo se incrementa, y recuerda un hecho ocurrido en Cruces, perteneciente a la provincia de Cienfuegos, donde hace unos años se produjo el robo de una tolva completa de azúcar.
«Ahora los llamados “ninjas” por la manera en que actúan, asaltan los silos de cemento que regresan vacíos de la región centro-oriental, a los cuales siempre les queda un remanente del producto que en algunos casos puede llegar a varias toneladas, para cuyo propósito utilizan picos, mandarrias y hasta equipos de oxicorte, causando un gran daño a esos medios de transportación, lo que nos obliga a paralizarlos para su reparación en los talleres», refiere el directivo.
Se trata de personas que actúan al amparo de la noche o en pleno día, señala Lázaro; para su accionar unas veces realizan sus fechorías con el tren en movimiento o  luego de detener su recorrido mediante la desconexión del sistema de aire, que paraliza su marcha, momento aprovechado para descargar lo sustraído en determinadas zonas previamente acordadas con otros forajidos.
Son personas de baja catadura moral, que han llegado a agredir a varias tripulaciones que se les han enfrentado, señala el directivo, quien explica cómo una de las últimas modalidades ha sido la sustracción de las tapas de registro de las tolvas, además del robo de las escaleras, las barras de retranca y hasta las tuberías de aire, entre otros elementos.
Iván Rodríguez Águila, jefe del Departamento de Prevención y Protección de la Empresa de Ferrocarriles Centro, explica que los tramos más peligrosos y donde se reportan el mayor número de hechos delictivos, son los comprendidos entre la zona de Majagua en Ciego de Ávila, Jatibonico en Sancti Spíritus, y Placetas, perteneciente a Villa Clara.
«En esos lugares hemos tenido que realizar operativos conjuntos con las autoridades del Ministerio del Interior y organizar acompañamientos de las tripulaciones, así se ha logrado atenuar en determinados momentos la actividad delictiva, aunque lo cierto es que no se ha sido sistemático en esos trabajos, lo que ha posibilitado la proliferación de tales hechos», asegura.
Respecto a esos eventos, Orestes Duarte Moreno, jefe del Departamento de Seguridad Ferroviaria de la mencionada entidad, reconoce que en el actuar de la empresa y las autoridades competentes para poner coto al accionar de los llamados «ninjas», ha faltado coordinación, lo cual ha propiciado, además de los daños a los equipos, pérdidas económicas.
Para demostrarlo ejemplifica con algunos datos, como es el hecho de que por las roturas provocadas en los silos se han dejado de transportar más de 15 000 toneladas de cemento, teniendo en cuenta que cada uno de ellos logra mover unas 60 toneladas del referido producto.
Menciona, asimismo, otros hechos ocurridos contra tolvas y depósitos que transportan harina de la terminal marítima de Cienfuegos, a los cuales les rompen los sellos para sustraer esa materia prima utilizada para elaborar el pan y los dulces que consume la población; además del combustible, que también ha sido objeto de sustracción.


Las tolvas de cemento han sido blanco predilecto de los malhechores. Foto: Empresa de Ferrocarriles Centro
COMBUSTIBLE QUE SE ESFUMA
La Empresa Centro-Este de los Ferrocarriles de Cuba es un gigantesco conglomerado de vías férreas, trenes, estaciones, talleres y otras dependencias diseminadas por las provincias de Ciego de Ávila, Camagüey y Las Tunas, que no ha estado exenta de los fenómenos ocurridos en su homóloga de la zona central que atiende a los territorios de Villa Clara, Cienfuegos y Sancti Spíritus.
Tamaña infraestructura, agrupada en 12 unidades empresariales de base (UEB), demanda de la aplicación de sistemas de dirección que privilegien el estricto control y seguimiento de cada uno de los procesos que a diario tienen lugar, como aval de seguridad en las operaciones y uso racional de los recursos.
Gilberto Baró Gálvez, su director general, informa que bajo jurisdicción de la entidad se localizan 130 locomotoras, en su mayoría chinas y rusas, con un elevado consumo de combustible diésel en el trasiego de mercancías de todo tipo y en la circulación de los trenes locales y nacionales de pasajeros.
Reconoce el directivo que todas las medidas de control que se adoptan siempre tienen que parecer pocas, pues al menor descuido o fisura en la vigilancia, vuelven a «dispararse» los hechos de sustracción de ese estratégico portador energético, lo cual ocasiona cuantiosas pérdidas a la empresa y a la economía del país.
«La labor fundamental, explica, está dirigida a los hombres, a persuadirlos, alertarlos, a fortalecer el compromiso y el sentido de pertenencia con su organización y sumarlos a esta batalla contra el robo de combustible y a favor de la honradez y la decencia. De lo que se trata es de salvar antes de llegar a una situación extrema».
Sin embargo, Baró Gálvez admite que el nivel de compromiso no es el mismo en todos los trabajadores, algunos de los cuales persisten en cometer esas prácticas inmorales, un peligro que está latente y solo puede vencerse con valentía y acciones de control sistemáticas, no con campañas de ocasión.
En lo que va de año se han operado por parte de la Policía Nacional Revolucionaria cinco casos de tripulaciones de la empresa que prestan servicios en trenes nacionales de carga, involucradas en el robo y la venta ilícita de combustible en diferentes puntos del país en combinación con ciudadanos ajenos al sector.
«A cada uno de los hechos detectados, tanto por agentes externos como por los sistemas de control de la entidad, aclara el directivo, se les levanta un expediente, se realiza la denuncia, las personas implicadas se ponen en manos de la justicia y en su mayoría han terminado con sanciones privativas de libertad».
Roberto Escalona Durán, director de Fiscalización de la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía (Onure) en Camagüey, refiere que al sector ferroviario se le han realizado este año 20 acciones de control y no siempre se ha podido justificar el consumo de combustible según los niveles de actividad ejecutados.

«Los directivos y especialistas, señala, deben hacer un mejor empleo de la información que ofrecen el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) y las tarjetas magnéticas prepagadas, herramientas que bien analizadas permiten evaluar tendencias y determinar violaciones en el empleo del diésel».
En ello coincide Raimundo Montero Atis, director de la UEB Ferrocarriles Camagüey, pues, si bien en la oficina despachadora hay un equipo de trabajo que se encarga de la visualización, monitoreo y revisión del recorrido de las locomotoras, la valoración de sus resultados puede ser mucho más rigurosa.
«Todos los días, precisa, las tripulaciones de trenes participan en una junta instructiva, en la que se aborda, como elemento esencial, el tema del combustible, lo que se puede y no se puede hacer, es decir, cada trabajador sabe bien a qué se expone de ser detectado en un acto de robo».
Además de corregir el tiro en la calidad de la planificación, las normativas de los trenes y el control de las tarjetas magnéticas y las hojas de ruta, se ejecutan otras medidas de carácter práctico, como las inspecciones sorpresivas y el sellado de los tanques y demás conductos por donde se le puede sustraer el diésel a la locomotora.
«Lo importante, subraya Montero Atis, es aplicar con rigor las acciones de control, determinar las causas y condiciones que favorecen la ocurrencia de manifestaciones negativas y mantener el enfrentamiento constante, lo que significa no cansarnos y no bajar la guardia ni un minuto hasta llevar a cero el robo de combustible».
El problema exige, como se acostumbra a decir en el mundo del baloncesto, un «gardeo a presión» por parte de los directivos, especialistas y trabajadores honestos, que cierre toda brecha al actuar delictivo, elimine la impunidad y eleve la severidad de las medidas a aplicar a los responsables e implicados.


Cada maquinista debe velar por el adecuado empleo de los recursos asignados para la correcta operación de la locomotora. Foto: Miguel Febles Hernández
DE LO QUE PUEDE HACERSE
El sistema de ferrocarril en Cienfuegos posee una elevada actividad en la transportación de carga, con movimientos priorizados de productos como el cemento, el combustible y la harina de trigo, además de trasegar azúcar durante la zafra.
José Ramón Bernal, director provincial y representante del sector de la Empresa –con sede en Villa Clara, como se dijo anteriormente–, no niega la responsabilidad que le compete en la transportación de esos «productos estrella», de suma atracción para los «ninjas», por su alta demanda en el mercado informal y su rápida venta.
Reconoce el directivo que durante bastante tiempo la mercancía proveniente de enclaves industriales de Cienfuegos con destino a distintos objetivos del país ha sido vulnerada y saqueada por elementos inescrupulosos, quienes se han cebado tanto en la falta de control como en la ausencia de métodos científicos de atención al fenómeno.
Si bien en la actualidad no sería objetivo afirmar que el asunto se convirtió en una panacea, la situación difiere en algo de la verificada hace tres o cuatro años atrás, refiere Bernal.
Tal opinión la comparte Florencio Piobet Moreira, vicepresidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular que atiende la esfera de Transporte, y Bárbara Isolina Alver Hernández, al frente del puesto de dirección de la Operación Puerto-Transporte-Economía Interna en el Gobierno provincial.
Los hechos extraordinarios suscitados hasta noviembre del 2018 así lo confirman, entre los cuales menciona la usurpación de 22 sacos de harina de una casilla, en el tramo de Candelaria, acción frustrada por la policía.
Otro hecho se relaciona con una acción de hurto y venta, por parte de obreros del propio sistema de ferro-
carriles de Cienfuegos en la provincia de Sancti Spíritus, en el tren que transporta los combustibles desde la Perla del Sur hasta Ciego de Ávila, quienes fueron sorprendidos luego de extraer 400 litros de petróleo a una locomotora y vendérselos a unos particulares, por lo cual fueron enjuiciados y cumplen prisión, indica el Director Provincial.

Y el último tuvo que ver con la extracción de 22 sacos de cemento de una casilla, también en Candelaria. «Fue ocupada parte del producto, transcurren las investigaciones y los autores se encuentran pendientes a juicio», precisa.
Nótese el daño provocado a esta tolva y el arreglo de que fue objeto. Foto: Miguel Febles Hernández
Las autoridades cienfuegueras adoptaron medidas que han logrado disminuir en alguna medida los hechos delictivos contra el ferrocarril, según cuenta el Vicepresidente del Gobierno. Menciona el implante de las Guías de Posición Satelital (GPS) en cada una de las locomotoras, para la observancia de sus recorridos en tiempo real, lo cual conllevó a la drástica eliminación de paradas innecesarias y de «problemas» registrados en esos equipos, en la práctica inexistentes.
A lo antes explicado, Bernal agrega el acompañamiento al tren por parte de Cupet desde su origen hasta el destino. «En cuanto al control interno del combustible, hacemos un análisis diario de la trayectoria de los trenes, con el consumo de combustible que da realmente el GPS. De acuerdo con el tráfico de carga que estamos generando, los consumos de combustible son mucho menores», suscribe Bernal.
Otra alternativa ha sido el acompañamiento a los trenes cargados de harina por parte de los compañeros de la Agencia de Seguridad y Protección del Ministerio de Transporte, desde el origen hasta el destino.
Asimismo, se procedió al cercado de la terminal marítima de Cienfuegos, que era un lugar muy proclive para la acción de los «ninjas», en tanto allí llegan todas las casillas repletas de productos para el centro de carga y descarga, explica el Vicepresidente del Gobierno en Cienfuegos.

Además, se acomete una inversión en Candelaria –nudo ferroviario entre Palmira y Cienfuegos y sitio estratégico de convergencia de todas las líneas que entran al territorio, a la Fábrica de Cemento Carlos Marx y a la Refinería Camilo Cienfuegos–, donde será construida una estación de control; ya se hizo el vial de acceso, y también dispondrá de su cercado perimetral, refiere Piobet Moreira.