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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 7 de julio de 2017

El sector privado cubano: el tamaño sí importa



Foto: Roby Gallego.

7 Julio, 2017 4 comentarios

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La expansión de las micro y pequeñas empresas privadas en Cuba se ha sostenido, a pesar de los pesares. En 2010, año en que el gobierno comenzara a otorgar nuevas licencias para las actividades privadas e introdujera algunas flexibilizaciones en los mercados, el número de negocios creció un 59 por ciento. En 2011 el incremento fue todavía mayor y llegó a 72 por ciento. A partir de 2012 sucede un enfriamiento, al acercarse el sector a los niveles potenciales y ante la falta de otras políticas complementarias.

A pesar de las dificultades que tiene el sector privado cubano para acceder legalmente a los insumos y al capital que necesita, y del marco regulatorio en extremo restringido en el que operan, las micro y pequeñas empresas han seguido generando empleo desde 2012 a un ritmo de 6,4 por ciento cada año, como promedio. El año pasado, aun con la recesión y crisis financiera que se aprecia a nivel macroeconómico, la cantidad de empleos privados aumentó un 7,2 por ciento.

Por el momento, el sector privado cubano se concentra, más que todo, en la microempresa (el número promedio de trabajadores por empresa es alrededor de 4), aunque hay algunos casos de mayor tamaño, pero sin llegar siquiera a constituir una empresa mediana.

El sector privado, junto a las cooperativas, es importante para un grupo creciente de familias como fuente de ingresos alternativa de los deprimidos salarios estatales, provee alrededor de un 30 por ciento del empleo total en la economía, ayuda a la competitividad del sector turístico y es clave en la producción de alimentos. Ha sido, además, la piedra angular en la estrategia oficial que busca reducir el tamaño del estado sin afectar las cifras agregadas de desempleo. Por tanto, su crecimiento sostenido y resiliencia es una muy buena noticia.


Sin embargo, las noticias podrían ser mejores si en algún momento el gobierno cubano cambiara el espacio que concibe para el sector privado en el modelo de crecimiento y desarrollo del país. De hecho, una mirada más exigente a los datos del sector privado conllevaría a concluir que su reciente expansión ha ocurrido en detrimento de la eficiencia económica.

El peso del valor agregado del sector privado y cooperativo nacional (sumando trabajadores por cuenta propia, cooperativas y campesinos) se mueve apenas entre un 6 y 9 por ciento del total del PIB (recordar que emplea el 30 por ciento de la fuerza de trabajo). Cuando se estima la dinámica de la productividad de la economía cubana (Productividad Total de los Factores) se aprecia que aumentó entre 1996 y 2007 a un ritmo promedio anual de 3,5 por ciento, mientras entre 2008 y 2014, coincidiendo con la mayor expansión del sector privado, el aumento de la productividad bajó a 1,1 por ciento.

Detrás de estos números se pudieran identificar dos factores. El primero tiene que ver con el ejemplo del ingeniero o del doctor que nos encontramos manejando un taxi o sirviendo en un paladar, ejemplo multiplicado por decenas de miles de veces, y extrapolado a otras profesiones universitarias y a trabajadores con una experiencia laboral acumulada, a la que renuncian para poder obtener unos ingresos mínimos con los cuales mantener a la familia. No tiene sentido que el país haya invertido miles de millones de dólares en educación por décadas y ahora diseñe una política que solo orienta y limita el sector privado hacia actividades, en general, de muy bajo valor agregado y escasa intensidad tecnológica.


Foto: Roby Gallego.

En el sector privado de pequeña escala de América Latina prima la informalidad, y también genera mucho más empleo que valor agregado. Pero Cuba debería hacer todo lo posible para que así no sea. Existen condiciones sociales y una formación del capital humano que ofrece opciones para ser diferentes.

El segundo factor, y no ajeno al primero, tiene que ver con la máxima política de “evitar la concentración de la riqueza”. Lo cual se aplica al extremo de cobrar una tasa impositiva de 50 por ciento a todo negocio que gane más de 2000 dólares en un año. Bajo cualquier punto de comparación, es una tasa excesivamente alta, que va en contravía de la tendencia internacional de apoyo y fomento de la pequeña y mediana empresas, y más que todo constituye un incentivo a la evasión fiscal y a la informalidad. En este mismo saco podemos echar el tipo impositivo vigente que crece en la medida en que la empresa genera más empleo, y la regulación que limita a solo uno el número de establecimientos permitidos por cada licencia otorgada para operar un negocio.

Cada vez más, las experiencias internacionales muestran que las empresas nuevas, el espíritu emprendedor, y el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, son un vehículo trascendental para la introducción de ideas innovadoras y de alta productividad en las economías. Pero para que el aumento de la productividad se aprecie a gran escala y contribuya el crecimiento del PIB, es indispensable que las empresas innovadoras puedan aumentar su tamaño, de modo que, mediante un proceso competitivo de autoselección, las de mayor productividad absorban los factores de producción (capital y trabajo) empleados previamente en actividades menos productivas.

El marco regulatorio e impositivo, y la retórica política, no deben castigar y desalentar el crecimiento de las empresas privadas que ganen competitividad y espacios de mercado a partir de la innovación. Para que la contribución del sector privado al PIB sea significativa, el gobierno cubano tendría que romper ese umbral que restringe las actividades de bajo valor agregado al sector privado y reservar el resto de la economía solo para las empresas estatales y de capital mixto o 100 por ciento con inversión extranjera. El gobierno tendría que pensarse políticas de desarrollo productivo que integren todas las empresas, independientemente de su forma de propiedad, con el fin de aprovechar la calidad del capital humano disponible.

Junto a un marco regulatorio y tributario adecuado, la política económica debe garantizar el acceso al financiamiento, algo que resulta complicado que llegue solo desde el crédito bancario, dado que en muchos casos se trataría de proyectos nuevos y sin colaterales tangibles. Una opción que se puede explorar para conectar la pequeña y mediana empresa cubana con el financiamiento externo son los fondos de capital de riesgo. Dichos fondos tienden a aceptar las ideas innovadoras como “colateral”, pues exigen como contrapartida una participación futura en las ganancias de las empresas.

Por ejemplo, la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) ha hecho una importante inversión, en los últimos años, en la formación de capacidades en el terreno de la informática, capacidades que hoy no se explotan a su máximo potencial. La organización del sector privado en pequeñas y medianas empresas orientadas a la producción de softwares, la programación y otras actividades afines, de la mano de fondos de capital de riesgo, pudiera ser una opción a valorar. Los trabajadores por cuenta propia, que hoy operan bajo la figura de la licencia del “programador de equipos de cómputo” podría ser el embrión para este despegue.


Negocios privados en La Habana. Foto: Roby Gallego.

Ante la crisis venezolana y la recesión en que ha caído la economía cubana desde 2016, las autoridades cubanas parecen solo querer apostar a grandes proyectos de inversión extranjera, obviando que estos grandes proyectos no operan en el vacío, sino que, para ser competitivos y viables financiera y operativamente, necesitan de un sector de pequeña y medianas empresas dinámico al que puedan interconectarse.

El próximo gobierno cubano debería dejar de medir su fortaleza en función del número de empresas estatales y de cuánto control monopólico tiene sobre los mercados. Sería más fuerte si se apoyara en una economía vibrante, favorecida con un marco regulatorio que promueva la competencia, el crecimiento empresarial y la innovación, y arroje así mayores ingresos fiscales por la vía de un sistema impositivo verdaderamente progresivo, con los cuales poder sostener el acceso universal a la educación, a la salud pública y a un sistema de asistencia social de calidad.

Ovidio D´Angelo: “Un socialismo nuevo requiere de una cultura participativa, con justicia distributiva y un sentido de la solidaridad y altruismo novedosos”.

Por: Ovidio D'Angelo y Pedro Monreal González. Cuba Posible
¿Considera Ud. que los tres documentos básicos que delinean la estrategia económica oficial (Lineamientos, Conceptualización, y Plan hasta 2030), definen bien la función diferenciada de un “sector público” y de un “sector privado” en Cuba?  
En el importante plano de las definiciones de los documentos rectores mencionados, se requerirían precisiones y, en mi opinión, una visión de alcance mayor.
Con respecto a lo primero, ¿resulta idéntica la referencia al “sector público” y al “sector estatal”? Habría que establecer matices, porque puede parecer lo mismo y no lo es. La referencia más general es al sector estatal como equivalente de lo público, que es un campo, en mi opinión, mucho más abarcador y complejo.
Lo mismo ocurre con el denominado sector privado. Existen confusiones respecto a su significación, dada la noción al uso de “formas de gestión no estatal”, que abarca la propiedad colectiva, privada, arrendada, etc. De igual forma, la denominación genérica de “privado” abarcaría actividades de muy diverso orden: cuentapropistas (personales y familiares), micro-empresas, PYMES, empresas privadas extranjeras, etc.
Por otra parte, con relación a una visión de su “alcance”, no creo que esté elaborada una perspectiva clara ni del sector estatal, ni del privado o colectivo, o del mixto, ya que sus funciones sociales permanecen bastante difusas o inespecíficas en una serie de puntos principales como: la responsabilidad social, la participación de sus miembros en la toma de decisiones o en la distribución de ingresos, etc., así como el carácter de los vínculos de colaboración entre los diversos sectores con vistas a la promoción del desarrollo socioeconómico territorial o de mayor amplitud.
Tomando en cuenta la relevancia que le conceden los especialistas al mercado laboral en materia de inclusión social, ¿cómo debería evaluarse integralmente la expansión de la actividad privada, la cual es frecuentemente asociada con procesos de desigualdad social?
El punto puede ser muy polémico, en dependencia de la posición de que se parta. Desde mi punto de vista, la proyección debería ser hacia una “economía de carácter social”, lo que no excluiría la aportación –expansiva‒ de la actividad cooperativa y privada en sus diferentes formas; sobre todo, bajo la perspectiva de aplicación de los principios que se mencionaron al final de la respuesta a la pregunta anterior.
La actividad privada puede ser un importante aporte a la generación de iniciativas y oportunidades de satisfacción de demandas crecientes, así como de movilización de recursos financieros o de otro tipo –incluido un potencial de inversión desde las familias en el exterior y otras asociaciones‒ y generación de fuentes de ingreso de sectores importantes de la población.
Esto no se ha previsto de esa manera, por lo que permanecen limitaciones extremas que impiden los logros que pudieran obtenerse en sus diversas modalidades.
De la misma manera, se pudiera asumir, en sentido contrario, que la propiedad privada puede generar desigualdad social si se mantiene en los esquemas algo generalizados de obtención de ganancia sin atención al beneficio social (de sus trabajadores y de sectores sociales vulnerables).
Esto se hace más pronunciado, probablemente, si se carece de recursos asociativos para la gestión de los problemas y necesidades de los grupos-clases involucrados, lo que no favorece la formación de consensos apropiados; por ejemplo, se requeriría la organización de sindicatos y asociaciones gremiales de diferente tipo, con carácter de identidad y pro-actividad reconocidas.
Creo que la cuestión se complica en nuestro caso por la ineficiencia, atraso tecnológico y política laboral en cuanto al sector estatal de la economía, que tampoco aplica, en general, los principios mencionados de justicia distributiva, participación en las decisiones, autonomía y responsabilidad social. A tal punto que los trabajadores de este sector resultan –salvo excepciones‒ los de menor ingreso en la actualidad.
En un escenario donde un alto por ciento del empleo y de los ingresos familiares se originaría en el sector privado, ¿qué tipo de nuevas funciones debería asumir el sector público para garantizar la equidad social? 
Es un escenario hipotético, no creo que el único. Quizás se pueda optar por un balance entre sector privado, colectivo, estatal-cogestionario, mixto-cogestionario, etc., en relaciones más complejas que las actuales. Cogestionario aquí significaría, de un lado, participación activa de los miembros de los emprendimientos –independientemente del tipo de propiedad‒ en su gestión y resultados; por otro, un tipo de relacionamiento diverso como empresas mixtas: colectivas-estatales, privadas-colectivas, privadas-estatales, bajo formas de arrendamiento, propiedad compartida, corporaciones o conglomerados de cadenas productivas y de servicios diversos, etc.
Al sector público, en una sociedad de economía “enredada” (entramados complejos de formas económicas) de ese tipo, le correspondería una función jurídica-reguladora y proyectiva, que debería basarse en una amplia democratización de la gestión económica y social, con el menor aparato burocrático posible y con potenciación de las autonomías de los diversos actores sociales, bajo normas consensuadas.
Usualmente se aborda lo político en relación con el sector privado desde la perspectiva del eventual “impacto” de este sobre la vida política. ¿Habría necesidad de considerar algún “impacto” en sentido inverso –de la política hacia la economía‒ para asegurar que el sector privado pudiese cumplir su función en un modelo socialista “actualizado”? 
Seguramente. Una renovación social socialista (quizás un “nuevo socialismo”) requeriría el fomento, en mi opinión, de una cultura participativa social, con justicia distributiva y un sentido de la solidaridad y altruismo novedosos.
Si partimos de los “intereses de clase” que se pueden generar ‒no cabe duda‒, tanto desde el sector privado como desde la burocracia estatal, ello puede tener impactos considerables en la expresión política de esos intereses y generar contradicciones y desigualdades sociales que lleven a lo que sucede en algunos países desarrollados: la concentración de la riqueza en manos de sectores privilegiados y una cada vez mayor capa de población –relativa o absolutamente‒ más empobrecida.
De aquí, la relación con la pregunta anterior, en el sentido de cuál debería ser el papel del Estado y de la ciudadanía organizada como sociedad civil activa para la conformación de una nueva cultura política y económica basada en nociones del compartir y del progreso personal-social como polos no necesariamente contrapuestos.
Una sociedad de desarrollo humano material y espiritual no tiene que ser una sociedad de exclusión, ni de consumismo arbitrario, pero las normas deben ser consensuadas desde la intención humanista-solidaria de una ética emancipatoria de progreso humano. Cómo lograrlo constituye un desafío cosmovisivo y cultural de grandes proporciones. Estamos en el plano de las “utopías posibles”.

Cuba y la Plusvalía. Al Pan Pan y al Vino Vino.

Lic. Ismael Zuaznabar Morales
Guarairarepano1@yahoo.es Caracas Venezuela.
  
Al leer el trabajo denominado “ Capitalismo en el socialismo? ¿Regresa la explotación? De Carlos M. García Valdés, nos surgieron más dudas que claridades en su intención de enfocar un tema no solo teórico sino político y práctico , como es si se produce o no plusvalía en Cuba, dentro de un proceso complejo como es la intención del gobierno cubano de perfeccionar su esquema de organización y gestión de la economía nacional , dentro de las realidades derivadas de la desaparición del ex campo socialista y el aliado básico que fue la ex URSS, en medio de un mundo complejo y dinámico que determino la entrada en la escena económica nacional , con más peso, de la inversión de capital extranjero( directa e indirecta) y el incremento de la acción de productores y prestadores de servicios privados  más allá del tradicional papel desempeñado por los campesinos y cooperativas agropecuarias y de pescadores.

No estamos en tiempos de ceremonias ni de rejuegos semántico y jurídico  como hace el autor y es interesante  ver sus criterios de las abstracciones de Marx,  en sus diferentes etapas expositivas de “ El Capital “, tomos I, II Y III, cuando quiere negar lo que los máximos responsables del país han reconocido o sea la existencia de elementos capitalistas en la economía cubana y esto genera nuevas realidades socialistas aunque la esencia del sistema político no cambie pero si las formas de organizar y dirigir la economía y de ahí, como se producen mercancías , hay un nuevo valor creado , y donde existan estos elementos capitalistas , sobre todo en sectores productivos , (como sucede en las industrias del petróleo, la minería, etc. donde es más fácil ver el comportamiento de esta categoría de la producción) , hay creación de plus valores que se traducen en plusvalía para el capital extranjero, o sea  por su contenido plusvalía , aunque la participación cuantitativa de esta en el producto nacional o PIB sea minoritaria, ejercicio que alguien debería hacer.

Tal realidad no demerita en nada al país , en su ubicación histórica concreta , pues es válida la existencia de formas capitalistas de producción durante el periodo de transición, algo que Cuba no ha superado,(aunque no son pocos los que afirman y piensan lo contrario) , sobre todo porque la base material del socialismo no se ha creado aun ni los niveles de eficiencia y productividad actual así lo permiten afirmar y no se puede olvidad la máxima marxista de que ninguna Formación Económica y Social triunfa sobre otra mientras no supere su productividad del trabajo.

 Nuestro punto de análisis parte entonces  de la afirmación anterior y no del criterio del autor (parece algunos temen mencionar tal frase) de ser un país en transición y no socialista pleno como dice y cito:

“En el socialismo la producción del excedente y del ingreso neto correspondiente, también es un fenómeno social, y lo que predomina no es la plusvalía que es una categoría social, sino el primero que es lo característico del socialismo y expresa, consecuentemente, relaciones socialistas de producción. Los trabajadores contratados por la empresa mixta a través de una empleadora estatal, reciben los mismos beneficios por su plus trabajo, que los demás trabajadores del sector estatal: tienen derecho a la seguridad social, a la reubicación en caso de cualquier conflicto con la entidad, y a todo el sistema de derechos básicos directamente formadores de los derechos humanos de que gozan todos los miembros de la sociedad cubana.” 

Leer solo lo subrayado ya da pie a que se reconoce su existencia y una cosa es esto y otra que sea el motivo o motor esencial y determinante a nivel del sistema y después trata de ampliar sus criterios y creo confunde mas cuando dice y cito y subrayo:

La plusvalía del empresario nacional privado no es una ley económica es simplemente una forma del plus valor que producen sus empleados que a la vez son propietarios asociados de los medios fundamentales de producción y en consecuencia reciben lo que le corresponde de la realización de la propiedad socialista de todo el pueblo.

No son explotados, son doblemente beneficiados: por su trabajo en una entidad privada y por la propiedad estatal socialista y los beneficios de una sociedad que es regida por leyes económicas y jurídicas que nada tienen que ver con las del capitalismo. En consecuencia ni los propietarios son capitalistas, ni lo empleados son explotados. Es una realidad compleja pero hay que analizarla, precisamente desde la complejidad y la dialéctica. 

Precisando veremos que:

1-Una ley económica es una regularidad y en el sector productivo privado cubano ( no importa su dimensión) esta acción descrita se repite y repite y si se repite es ley ,  aunque algo muy diferente es categorizar tal ley  de dominante y otra cosa muy distinta es comparar dicha realidad con la del capitalismo donde es lo  ley económica fundamental , al describir la razón del sistema, pero el hecho de que no sea dominante no indica que no sea una ley/regularidad existente.

2. Es más que claro que la plusvalía es una forma de plus valor capitalista cuando hay compraventa de fuerzas de trabajo que en el proceso productivo genera un  valor mayor que el recibido y esto sucede, aunque limitadamente en Cuba.

3-Y aunque también se podría discutir si hay compraventa o no de fuerza de trabajo en Cuba y  nuestra respuesta es afirmativa y jurídicamente está legislado y por tanto reconocido y esto ocurre tanto en el sector privado como en el mixto y no importa si los trabajadores mixtos tienen las mismas prerrogativas de los demás y reciben( solo teóricamente pues en realidad no es lo mismo) los beneficios dados en general a todos los trabajadores cubanos y además si los privados( campesinos, sector servicios, cooperativas) contratan personal es porque este trabajador no tiene ni la relación indirecta de ser partícipe del proceso de producción como copropietario ( a través del estado) sino porque no tiene más medio de vida y por tanto contrata/vende temporalmente lo único que tiene y su fuerza de trabajo se transforma en mercancía y ocurre el ciclo D-M-D1 y ese plus valor es plusvalía/ganancia.

4-hay contratación directa de fuerza de trabajo en el sector privado cubano y se han introducido una serie de reformas  y nuevas  disposiciones que tienen como objetivo fundamental estimular la con­tratación de trabajadores relacionados directamente a labores agropecuarias de una for­ma ágil, ordenada y legal", dijo la prensa estatal cubana y ello amplio la existente en otros sectores de la economía, como el de los restaurantes y otras actividades donde los dueños de pequeños negocios contraten a su personal de forma directa.¿ hay aquí o no compraventa/contratación de fuerza de trabajo.
5-La contratación indirecta aparece en el  Reglamento sobre el régimen laboral del personal contratado para prestar servicios en las entidades extranjeras y otras normas referidas al contrato de suministro de fuerza de trabajo a estas publicado en la Gaceta Oficial No. 40 Ordinaria del 29 de septiembre y la normativa del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) que atañe a sociedades mercantiles, representaciones, sucursales e instituciones extranjeras establecidas en Cuba, en cualquiera de sus formas jurídicas; aunque no es de aplicación al «régimen laboral correspondiente a las modalidades de la inversión extranjera establecidas en la Ley No. 118, Ley de la Inversión Extranjera, de 29 de marzo de 2014».. No cambia la esencia aunque si la forma de esta compra venta de fuerza de trabajo.
Según el primer resuelvo de la resolución del MTSS —la No. 20/2015— el «Reglamento establece el régimen laboral del personal contratado para prestar servicios en las entidades extranjeras y las regulaciones que rigen las relaciones entre estas últimas y la entidad empleadora».

El artículo tres indica que los «ciudadanos cubanos y los extranjeros o personas sin ciudadanía residentes permanentes solo pueden prestar servicios en las entidades extranjeras si han establecido previamente su relación de trabajo con la entidad empleadora cubana correspondiente».

A fines de la legislación, las entidades empleadoras nominalizadas para prestar este servicio de suministro de fuerza de trabajo son la Agencia de Contratación a Representaciones Comerciales (Acorec S.A.), y Almacenes Universales S.A. (AUSA).

Queda por ver en otro momento como clasificar el pago o participación de las inversiones extranjeras en aquellas actividades no productivas que según Marx no son generadoras de por sí de plusvalía como sucede en el sector comercio mayorista y minorista o en el turismo siempre y cuando no haya transformación de valores y cómo interpretar el pago de las inversiones indirectas de capital obtenidos por el país bajo la forma de créditos.

Por últimos señalamos que si las máximas autoridades nacionales reconocen la presencia de elementos capitalistas (como cita el autor)  porque querer distorsionar su realidad ya que si  los hay sus leyes y categorías también están presentes, aunque no sean dominantes y ese es otro tema,  y por tanto se produce la transformación del excedente en plusvalía quizás no por su origen pero si por su forma y eso es lo más destacado.


Entonces cual es el temor a reconocer la presencia de sus motivos de acción, aunque estos no sean dominantes y poco ayudamos con ponerle nombres eufemísticos creando un fetichismo de una realidad palpable y necesaria y que con  cambiarles el nombre poco avanzamos (como llamar cuentapropistas a los productores privados medios o pequeños) y es mejor tratar todo con el refrán preferido de mi padre al pan pan y al vino vino.

'Con los días contados': Directivo del Bank of America vaticina el fin de la era del dólar


El economista en jefe de Bank of America Merrill Lynch en Rusia cree que tarde o temprano la hegemonía del dólar será historia.


Imagen ilustrativa
Nguyen Huy Kham / Reuters

Es cuestión de tiempo para que el dólar sea "derrocado" de su posición hegemónica en la economía mundial, opina el economista en jefe de la filial rusa de Bank of America Merrill Lynch, Vladímir Osakovsky.

"Si se mira históricamente, la moneda global que tuvimos en el pasado fue la libra esterlina. Fue desbancada. Lo mismo, seguramente, sucederá algún día con el dólar", señaló el experto para Lenta.ru.

"¿Será esto un desastre? No se sabe con certeza", puntualizó. "Pero es seguro que sucederá", enfatizó.Osakovsky detalló que este escenario puede darse cuando la participación de EE.UU. en la economía mundial decaiga "de forma natural". 

El economista hace hincapié en que la deuda estadounidense sigue siendo "muy grande" en términos absolutos (16-18 billones de dólares), aunque este indicador es incluso mayor en el caso de otros países, "por ejemplo en Japón, donde en términos relativos es dos veces mayor que la de EE.UU.".

Este 4 de julio, China y Rusia firmaron un acuerdo para crear un fondo de cooperación mutua por 68.000 millones de yuanes (10.000 millones de dólares) con el propósito de promover inversiones directas en sus respectivas monedas.

Asimismo, Turquía propuso a finales del año pasado a China, Rusia e Irán pasar a efectuar sus pagos recíprocos en sus propias divisas nacionales.

Comienza el movimiento turístico del verano

Por Minerva Hernández Basso, Opciones

Comenzó el verano turístico en toda Cuba y se observa mayor ajetreo en las calles y más movimiento interno de viajeros por distintos sitios del país en busca del disfrute de las vacaciones, especialmente en familia, como es tradicional durante la temporada estival.

Aunque se sabe del incremento de la llegada de visitantes internacionales este año, más del 20 % en el primer semestre, el cual podrá continuar su ascenso según los vaticinios; el mayor protagonismo de esta etapa corresponde al mercado interno, al cual le han dedicado numerosas ofertas especiales las cadenas hoteleras nacionales y foráneas y las agencias de viajes.

Ahora empiezan a repletarse las playas, los centros recreativos, los campismos y diversos parajes que brindan a los cubanos posibilidades de esparcimiento. Algo halagüeño este año ha sido la divulgación más reiterada y la participación conjunta de varios organismos y entidades para garantizar las variadas ofertas de corte turístico, cultural y también gastronómicas con precios asequibles. 

Muy significativa fue la convocatoria del Ministerio de Turismo dirigida al gran público para la celebración de la Feria de Verano, que en la capital tuvo lugar en el bulevar del hotel Comodoro, cuyos resultados fueron positivos según confirman varios reportes de la prensa nacional. Se destacan en las ofertas las estancias en hoteles mediante programas con descuentos y otras ventajas, así como pasadías y excursiones diversas.

Xonia Beltrán, delegada de Turismo en la capital, habló sobre la comercialización de productos especialmente concebidos para la población por parte de las cadenas hoteleras y las agencias de viajes Cubatur, Havanatur, Viajes Cubanacán, Gaviota, Ecotur y Cubamar.

Destacó las excursiones a las Playas del Este y la novedad de alojamiento en instalaciones de los cayos para lo cual se garantiza la transportación aérea. 

Se ha hablado de la preferencia de los vacacionistas por el balneario de Varadero, los cayos al norte de las provincias de Villa Clara y Ciego de Ávila y también de otros parajes como Viñales, Las Terrazas y Soroa, donde se puede disfrutar de estancia por un día.

Pasarla bien

En las invitaciones especiales del verano 2017 se estimula a pasarla bien, lo cual se puede apreciar en las diversas ferias de oportunidades. La organizada por la cadena española Meliá fue más abarcadora y eligió presentar sus ofertas a partir de la premisa de Vive el amor a lo cubano con las ofertas de Meliá Cuba.

En su promoción sugiere que “el romance te acompañe este verano en nuestros hoteles y resorts Todo Incluido”. También subraya que las ofertas resultarían ideales para las parejas en las más bellas playas de la Isla; espacios de Solo Adultos, cenas románticas y espectaculares escenarios naturales. Para las reservaciones, sugiere acercarse a las agencias Viajes Cubanacán, Cubatur. Havanatur, Gaviota Tours y San Cristóbal.

Las propuestas de la cadena Iberostar Hotels & Resorts incluyen hoteles situados en privilegiadas líneas de playa, con servicios Todo Incluido durante 24 horas, así como variada gastronomía en restaurantes bufé y de especialidades con comida nacional e internacional, además de atractivos programas de animación diurna y nocturna.

La convocatoria a las numerosas ferias de oportunidades dedicadas a fechas señalas y al verano subraya los precios preferenciales y otras ventajas y valores añadidos en instalaciones ubicadas en los cayos a orillas de las playas, donde esta empresa española gestiona 12 hoteles en La Habana, Varadero, cayos Santa María, Coco, Guillermo, Largo del Sur y en la ciudad de Trinidad.

Con motivo de su segundo aniversario la empresa Cubamar, comercializadora de Campismo Popular, celebró una presentación en la casa matriz en la capital y otras similares en todas las provincias del país en las cuales mostró ofertas especiales con precios exclusivos, en medio de actividades culturales y para niños.

Havanatur ha trabajado de conjunto con las cadenas hoteleras con el propósito de complacer a los clientes, sobre todo con los programas de los cayos Santa María, Coco y Guillermo, que han sido los de mayor comercialización durante la campaña de verano, mediante la cual la agencia ha tratado de acercar a los clientes a estas nuevas posibilidades para disfrutar de buenas vacaciones.

En tanto, Cubatur reconoce el aumento de la participación del mercado interno en sus propuestas, sobre todo las dedicadas a las familias, interesadas en novedosos programas con excursiones en especial a Viñales y estancias en los hoteles de las diferentes cadenas, principalmente en Varadero y los cayos Santa María, Coco y Largo del sur.

En la provincia de Camagüey la cadena hotelera Cubanacán presentó ofertas en la feria comercial con precios diferenciados que dio promoción a las opciones del polo turístico de la playa de Santa Lucía, donde esa compañía gestiona cuatro hoteles.

De la provincia de Holguín trascendió cómo los organismos especializados perfilan las ofertas para garantizar, por ejemplo, excursiones por un día al Salto de Agua el Guayabo, en las estribaciones de la Sierra de Nipe, cerca de Mayarí, donde se pueden observar especies endémicas y disfrutar de baños en una piscina natural muy atractiva.

También se anunciaron visitas a la Finca de Alcalá un poblado rural a unos kilómetros de la capital holguinera, donde los visitantes hacen paseos a caballo, senderismo y otras distracciones vinculadas con la naturaleza.

El sector del turismo en Santiago de Cuba anunció, igualmente, programas en entornos de naturaleza y para el disfrute en las playas, en los campismo y los llamados pasadías, entre otras propuestas culturales y gastronómicas. Según se ha informado, el Campismo Popular se encuentra entre las propuestas más demandadas por los nacionales.

Se destacan las excursiones que permiten la observación de la flora y la fauna, identificar la naturaleza viva de la Sierra Maestra. La Marina Marlin facilitará la práctica de deportes extremos, alquiler de bicicletas acuáticas y pasadías en Cayo Damas; además, propone cursos de iniciación de buceo y para el uso de la tabla el surfing.

jueves, 6 de julio de 2017

Los “carretilleros” de viandas en La Habana no son cosa del presente


Los vendedores de viandas no son cosas de las calles de La Habana del día de hoy, en tiempos tan lejanos como la colonia o la República se hacía indispensable para el ama de casa tener todo tipo de viandas, como boniatos, calabazas o papas al alcance de la mano sin tener que moverse a los mercados. Esos famosos carretilleros no se limitaban a vender viandas, sino que agregaban frutas, aguacates y otros vegetales a su mercancía. Si la casera se lo pedía, el viandero también la surtiría con pescado fresco o de pollo que llevaba en su carretilla junto a las viandas. Abundaban, como hoy, en todos los barrios de La Habana y desde bien temprano en la mañana asomaban por las esquinas pregonando sus productos.


Carretillero en la zona del Prado habanero a comienzos del siglo XX.



Sus géneros los adquirían en el Mercado Único, hoy conocido como Cuatro Caminos, para luego llevarlos a los barrios de la ciudad. En algunos casos el viandero era propietario de las carretillas que le servían como medio de transporte. En la mayoría de los casos las alquilaban en puestos que existían en el área que comprendía el Mercado Único y sus calles aledañas, por un precio que no excedía los 30 centavos al día. Estos vianderos siempre llevaban su balanza y un gran cuchillo envainado a un lado de la cintura, al que acostumbraban a llamar: el hierro.Estos vendedores se desplazaban a los lugares más céntricos o turísticos para promover sus mercancías.

En los días festivos y cuando la carretilla era propiedad del viandero, estos la engalanaban con adornos alegóricos a las fiestas. Un tipo de carretilla distinta era la que utilizaba un popular chino conocido como Capitán y que trabajaba en la zona del Vedado. La suya era grande con paredes o “costillas”, como algunos las llamaban, con tapas de madera que cerraba con gruesos candados cuando terminaba su faena. Siempre obtenía sus productos de pequeños horticultores que sembraban en las zonas urbanas y de esta manera podía bajar más sus precios.

Algunos “carretilleros” lograban reunir un poco de dinero y montar puestos fijos que le evitaran tener que estar caminando.

Algunos de estos vendedores lograban establecer modestos puestos fijos, otros terminaban el comercio por su avanzada edad y este tipo de labores les obligaba a caminar mucho. Como detalle curioso cabe destacar la cantidad de nombres y frases filosóficas que llevaban pintadas en sus maderas. Entre los nombres más interesantes algunos recuerdan El Tigre de Atares, La Niña de Mis Ojos o El Aura Tiñosa. Y de las frases para que contarles, iban desde la clásica “Si fio pierdo lo mío” hasta “Las cuentas claras conservan la amistad” o la jocosa “Lo más grande que tengo en el mundo es mi madre… y ni a esa le doy sin pagar”.

( Tomado de TodoCuba)

¿Capitalismo en el socialismo? ¿Regresa la explotación?


Por: Carlos M. García Valdés.

Restaurante privado La California

La motivación de una Tesis. 

En la Defensa de una tesis de diplomado, en la que participé como invitado, un cursista trató el tema del sector privado en su territorio y entre las principales ideas definía a un segmento de este sector como capitalista y consideraba la existencia de una burguesía. En el calor del debate el autor hizo precisiones, relativizó conceptos “picantes” y el Tribunal cumplió sus funciones facilitadoras, instructivas y educativas. Al final, por supuesto, “dictó sentencia”.

El resultado del ejercicio: evaluación de excelente, aplausos, abrazos y la motivación expedita a pronunciarnos de manera sumaria sobre este asunto, que más allá de la actividad docente provoca inquietudes, criterios, discrepancias académicas y populares.

Las reformas de los 90 y la eclosión de elementos capitalistas.Después de las nacionalizaciones de los sesenta incluyendo la acometida de 1968 (Ofensiva revolucionaria) contra la pequeña producción mercantil urbana que limitó la propiedad privada y su mercado a los pequeños agricultores, se dejó de hablar de capitalismo como realidad socio económica en Cuba.

No se hablaba de plusvalía, por lo menos en los textos y clases de economía política del socialismo y se enfatizaba en que se había eliminado la explotación del hombre por el hombre y eso era un proceso irreversible. Así lo explicitaban los documentos rectores del Partido (Plataforma Programática, Programa del PCC y otros) y la Constitución de la República aprobada en 1976. En su artículo 14 declara que “En la República de Cuba rige el sistema socialista de economía basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios de producción y en la supresión de la explotación del hombre por el hombre” (1) Esta última sentencia se repite de forma exacta en el artículo 14 de la Constitución enmendada en 1992 aunque en este se precisa el alcance de esa forma de propiedad. (2)

Pero ya en esta versión de la Carta Magna de la República se admite que en casos excepcionales se puede trasmitir total o parcialmente algunos bienes de propiedad estatal socialista si se destinan a los fines del desarrollo del país. También en el artículo 23 se declara que el Estado reconoce la propiedad de las empresas mixtas, sociedades y asociaciones económicas creadas con apego a la ley. (3)

Ya en esa fecha se había iniciado una dinámica de inversión extranjera en particular en el turismo y posteriormente en la extracción del níquel, en astilleros, exploración del petróleo, telefonía y otras actividades. La ley 77 de 1995 de inversión extranjera respalda e impulsa esta trayectoria.
Paralelamente se impulsa el trabajo por cuenta propia, el usufructo de tierras y los mercados de oferta y demanda. Por primera vez después de 1968 el país retomaba una dinámica de desarrollo de la pequeña propiedad privada urbana y rural y de la propiedad capitalista a nivel de inversión extranjera aunque sus horizontes eran muy limitados.

El 6 de agosto de 1995 el Comandante en Jefe Fidel Castro declaró en un discurso: “Hemos dicho que estamos introduciendo elementos de capitalismo en nuestro sistema, en nuestra economía, eso es real; hemos hablado, incluso, de consecuencias que observamos del empleo de esos mecanismos. Sí, lo estamos haciendo. (…) ¿Quién tiene el poder? Esa es la clave,… ” (4)

En el V Pleno del CC del PCC de marzo de 1996, en el Informe leído por su segundo secretario en aquella fecha, Raúl Castro, se afirma: “Tenemos y tendremos socialismo: Pero el único socialismo ahora posible requiere asimilar de forma creciente factores tan difíciles de conducir como las relaciones monetario-mercantiles e incluso determinados elementos capitalistas”.

Ante la nueva realidad reconocida por la máxima dirección del país algunos economistas políticos sacaban sus conclusiones. Una de ellas era asociar la plusvalía obtenida por la parte capitalista de las empresas mixtas a la explotación de los trabajadores cubanos que la producían. Pero no todos razonábamos así.

La plusvalía no es la ley que preside la construcción del socialismo.En un texto dedicado totalmente a la experiencia cubana en cuanto a la propiedad social, publicado en 2005, cavilamos lo siguiente:

“La cuestión de la plusvalía es un tema de discusión. De forma individual, es decir a nivel de cada empresa mixta, hay una parte del excedente que no se convierte en propiedad social, y esta ganancia del capitalista es una suerte de plusvalía producida en un país de economía socialista.

"Así las cosas dejaríamos el análisis a nivel del primer tomo de El Capital. Pero es en este tomo donde Marx, por una cuestión de método y de didáctica, hace el mayor número de abstracciones. En los otros tomos, y en especial el tercero, la ganancia o forma externa de la plusvalía no es el resultado de un proceso individual de producción de plusvalía, sino de un proceso social en el que participa toda la clase capitalista, y este es el elemento metodológico al que debemos aferrarnos.

“En el socialismo la producción del excedente y del ingreso neto correspondiente, también es un fenómeno social, y lo que predomina no es la plusvalía que es una categoría social, sino el primero que es lo característico del socialismo y expresa, consecuentemente, relaciones socialistas de producción. Los trabajadores contratados por la empresa mixta a través de una empleadora estatal, reciben los mismos beneficios por su plus trabajo, que los demás trabajadores del sector estatal: tienen derecho a la seguridad social, a la reubicación en caso de cualquier conflicto con la entidad, y a todo el sistema de derechos básicos directamente formadores de los derechos humanos de que gozan todos los miembros de la sociedad cubana.” 

En aquellos momentos no estaba en desarrollo la propiedad privada nacional y no podíamos extender estas conclusiones a este sector, pero ahora en las nuevas circunstancias defendemos este mismo enfoque porque el punto de partida teórico metodológico no se modifica. Todo lo que planteamos de la empresa mixta y en particular de la parte extranjera se lo podemos aplicar a los empresarios privados nacionales reconocidos en la Conceptualización del Modelo.

Ni capitalismo ni explotación ni burguesía pero…Conozco, al menos, que un colega considera la existencia de capitalismo a escala de la pequeña y mediana empresa privada nacional y esa opinión gana adeptos porque en realidad es muy atractiva la suposición. Como deduje hace unos 15 años a partir de “El Capital”, la plusvalía y su forma metamorfoseada (vaya palabrita) la ganancia en todas sus modalidades no son un proceso empresarial sino un fenómeno social. La plusvalía (y la ganancia) es la ley que mueve al capitalismo desde la época de Marx hasta la de Trump, ese terrorista presidencial instalado en la cima del poder en virtud de la democracia estadounidense donde la voluntad del pueblo expresada en el voto popular no vale nada.

La plusvalía del empresario nacional privado no es una ley económica es simplemente una forma del plus valor que producen sus empleados que a la vez son propietarios asociados de los medios fundamentales de producción y en consecuencia reciben lo que le corresponde de la realización de la propiedad socialista de todo el pueblo.

No son explotados, son doblemente beneficiados: por su trabajo en una entidad privada y por la propiedad estatal socialista y los beneficios de una sociedad que es regida por leyes económicas y jurídicas que nada tienen que ver con las del capitalismo. En consecuencia ni los propietarios son capitalistas, ni lo empleados son explotados. Es una realidad compleja pero hay que analizarla, precisamente desde la complejidad y la dialéctica. 

Puede haber gente rica pero no tienen que ser precisamente por ello capitalistas, o burgueses, porque el capitalismo es un sistema socio económico y la burguesía es una clase social orgánica, poseedora de la inmensa mayoría de los medios fundamentales de producción y explotadora de toda una clase o varias, con una participación ampliamente mayoritaria en el Ingreso Nacional y en las estructuras del poder, amparada por instituciones diversas, entre ellas los medios de desinformación masiva , órganos represivos, y otras. Es importante repasar la definición leninista de clases sociales Mil, cien mil o medio millón de ricos no constituyen una clase social de este rango. El ingreso y el nivel de vida hasta, la opulencia incluso, no son suficientes para estructurar una clase social. Aunque parezca un contrasentido podemos tener burgueses sin burguesía.

No quiero decir con esto que no haya formas encubiertas de explotación asociada a la propiedad privada, entre estas sobre intensidad de trabajo en las entidades particulares, violación de contratos o no contratos, discriminación racial y otras aberraciones. Tampoco es despreciable el poder corruptor de los que amasan fortunas y el surgimiento de modos de vida y comportamientos sociales que en absoluto tienen que ver con los principios y valores del socialismo. Abordar esto con una mediana profundidad nos llevaría mucho tiempo y espacio. 

Un tema como este reclama eso y mucho más, pero estos ejercicios de inteligencia y prudencia que son los post no deben ser, como regla, fragosos. Pero de seguro volveremos sobre esta problemática teórica y práctica. 

Notas:

(1) Constitución de la República de Cuba. Editora Política, La Habana 1976.
(2) Constitución de la República de Cuba. Editora Política, La Habana 1992.
(3) Ibídem.
(4) Fidel Castro “Discurso pronunciado el 15 de enero de 1960” en http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1960/esp/f150160e.html
(5) Raúl Castro, Informe del Buró Político al V Pleno del CC, marzo 1996.
(6) Carlos M. García. Propiedad social, la experiencia cubana, Editora Política, La Habana 2005, p 1907-198

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¿“El Capital” sólo para los días de fiesta?

Por Rolando Astarita

En el Programa de Transición Trotsky dijo que la socialdemocracia sólo hablaba del socialismo en los días de fiesta. Aunque seguramente se refería al ala derecha de la Segunda Internacional -¿alguien puede decir que Rosa Luxemburgo, Lenin o Liebknecht hablaban de socialismo solo los días de fiesta?-, la frase hoy se aplica a partidos políticos que se llaman a sí mismos socialistas, pero solo hablan de las cuestiones fundamentales del socialismo en los Primero de mayo.

Pues bien, a la vista de las reacciones que ha provocado mi último post –“La lucha por las ocho horas de trabajo y la tradición socialista”, aquí- debería agregar que también existen los defensores de “El Capital para los días de fiesta”. En otros términos, el texto de Marx sería apropiado para los aniversarios (como fue por estos días la conmemoración de los 150 años de su primera edición), pero no para la lucha política e ideológica cotidiana.

Para ver por qué, recordemos lo que dije en ese post. Afirmé que el socialismo, orientado por Marx o Engels, consideraba que la lucha por la reducción de la jornada de trabajo era una importante consigna reformista, destinada a mejorar las condiciones de la clase obrera en su lucha por el socialismo. Aclaré que, sin embargo, no la consideraban una panacea, a diferencia de lo que hacían los reformistas. Dije también que Marx o Engels jamás sugirieron que reduciendo la jornada de trabajo pudiera acabarse la desocupación. Y expliqué que el desempleo se recrea en el capitalismo por dos vías principales, la introducción de la máquina, y las crisis periódicas.

Estas ideas están en la obra de Marx, pero han provocado rechazo entre personas que se dicen partidarias de las ideas de Marx. Aunque no dicen que las mismas estén equivocadas. ¿Por qué rechazan la nota entonces? Pues porque no quieren reconocer públicamente que en tanto haya capitalismo no hay forma de acabar con la desocupación. Y no quieren reconocerlo porque si lo hicieran, entrarían en contradicción lógica con la propaganda electoral “vende humo” en la que están embarcados. En definitiva, para esta gente El Capital sería un texto para honrar en los días de fiesta; o para quedar muy bien en alguna mesa de debate en la Facultad de Ciencias Sociales. Pero no sería apto para la clase obrera. O en todo caso, su difusión entre las masas sería perjudicial para su “elevada táctica política”. Algo así como “las tesis de El Capitaldeprimen nuestras posibilidades de conseguir votos”.

Mi postura es la opuesta. Sostengo que El Capital es un texto para la lucha obrera y que Marx lo escribió para que lo leyeran los trabajadores. Como explicaba en carta a Becker (17 de abril de 1867), estaba convencido de que era “el más temible misil que jamás se haya lanzado contra las cabezas de la burguesía”. Y pensaba también -véase la Crítica al programa de Gotha- que la actividad socialista debería poseer ese sólido cimiento. Como ejemplo de este criterio, recordemos a Engels, en carta a Meyer del 18 de octubre de 1867, cuando decía: “Espero que usted pueda llamar la atención de la prensa americana y alemana y de los trabajadores al libro de Marx. Con la agitación por las ocho horas ahora en progreso, este libro con su capítulo sobre la jornada de trabajo viene justo en el momento correcto y también es apto para traer alguna claridad en muchos aspectos. Usted hará un gran servicio al futuro del partido en América con cada paso que tome para lograr esto”.

A ver si nos entendemos: según Engels, El Capital era importante para la lucha por las ocho horas (una lucha reformista). Es que proporcionaba una fundamentación teórica del significado de ese combate, y de sus límites. No era un texto sólo para recitar y quedar bien ante un grupo de entendidos, sino arma de combate.

Pues bien, siguiendo esa tradición, considero que la propagación de las ideas fundamentales de El Capital es una tarea imprescindible para los socialistas. De hecho, Marx pensaba que una vez que se establecieran los principios científicos, sería relativamente sencilla su popularización. Escribía: “… los ensayos científicos que revolucionan una ciencia nunca pueden ser verdaderamente populares. Pero una vez que se ha establecido la base científica, la popularización es fácil” (carta a Kugelmann, 28 de diciembre de 1862). Es el punto de partida de la agitación socialista. Tengamos presente que la agitación, como decía Lenin, consiste en explicar a las masas, de manera sencilla, una o dos ideas fundamentales (o sea, es algo más que andar con un megáfono gritando una consigna; o mostrar una cara linda para que la voten).

En definitiva, lo que hice en la entrada anterior fue popularizar algunas ideas de Marx y Engels sobre la jornada de trabajo y la desocupación. Aunque se ponga nervios mucha gente, sostengo que El Capital no sirve sólo para los días de fiesta. Y que el mejor homenaje que podemos hacerle, a 150 años de su primera edición, es acercar, de la manera más clara y popular posible, sus ideas críticas y subversivas a los más amplios círculos.

https://docs.google.com/document/d/1_Ggb9on2xEyop6RLK_VykIKfZH7WEYpECgGwe22ANto/edit


Investigan impacto ambiental de la industria minera

Creado el Jueves, 06 Julio 2017 13:00 | Claudia Patricia Domínguez del Río
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Holguìn, 6 jul (ACN) El impacto ambiental de la industria minero-metalúrgica constituye hoy la premisa que ocupa a los profesionales del Centro de Estudios del Medio Ambiente del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Antonio Núñez Jiménez.

Yanet Borges, investigadora de la entidad,señaló a la ACN que entre las acciones del colectivo destaca la capacitación, tanto en el pregrado como en el postgrado, con el objetivo de lograr una mayor concientización de las personas en la búsqueda  de un desarrollo local y ambiental sostenible.

  Explicó que estas materias se incluyen dentro de los programas académicos de los estudiantes, atendiendo a las particularidades de cada una de las especialidades, de modo que al salir de las aulas apliquen en la práctica las herramientas y habilidades adquiridas  teóricamente.

   La creación de proyectos científicos vinculados directamente a las comunidades constituye uno de los principales resultados de la aplicación de estas investigaciones a partir de la interacción con los pobladores de la zona, subrayó Borges.

  Desde el año 2013 esta instalación desarrollado numerosos proyectos investigativos entre los que sobresalen el manejo integrado de zonas costeras y la creación de un herbario digital representativo del distrito florístico moense.

El Instituto Minero Metalúrgico “Antonio Nùñez Jiménez” de Moa, fundado en el año 1976 cuenta hoy con tres centros de estudios, siete programas de maestrías, cuatro doctorados y 22 carreras para una matrícula superior a los mil 500 alumnos y unos 280 docentes.

Inversión de grandes quilates en termoeléctrica de Cienfuegos


Creado el Jueves, 06 Julio 2017 13:03 | Onelia Chaveco
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Cienfuegos, 6 jul (ACN) A unos 100 millones de pesos ascenderá la modernización capital de la unidad tres en la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes en  Cienfuegos, a fin de recuperar indicadores de eficiencia de cuando fue inaugurada en 1978 por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

   José Osvaldo González Rodríguez, director general de la generadora cienfueguera, declaró en exclusiva a la ACN que  los mayores volúmenes de la rehabilitación  estarán concentrados en las áreas de generador, caldera,  turbina y equipos auxiliares.

 Abundó  que  los trabajos incluyen la sustitución de equipos obsoletos por  nuevos, así como la reparación de otros, proceso previsto para unos 340 días de labores.

 La unidad número tres  no recibía un mantenimiento capital desde hace 21 años, por lo cual la reparación está concebida en la totalidad del equipamiento, indicó el directivo.

 Para enfrentar  los trabajos de renovación en la planta termoenergética, cuentan con  una fuerza laboral de mil hombres, además del aporte de los más de 320  integrantes de la Asociación de Innovadores y Racionalizadores  de la entidad.

  González Rodríguez valoró como de muy superior la envergadura de la inversión en el bloque tres, en comparación con la realizada a la unidad número cuatro en el año 2009, cuando esa generadora quedó lista, incluso para funcionar con petróleo cubano mejorado.

  En esta inversión, que comenzará en breve, montarán una pila de hidrógeno, a fin de proporcionar ese gas con destino al enfriamiento de los generadores, agregó el experto.  

 A tono con el Lineamiento 89 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, la reparación de esta unidad es una inversión orientada a la esfera productiva, así como a la infraestructura necesaria para el desarrollo sostenible, para generar beneficios a corto plazo.                                             

 El cinco de diciembre de 1978, en acto nacional por el Día del constructor, el líder histórico de la Revolución Cubana apertura el bloque tres, con palabras elogiosas al esfuerzo de los hombres y mujeres de los "cascos blancos" del territorio cienfueguero.

  Entonces calificó a la unidad  de muy moderna y económica, con aportes por encima de  160 megawatt, cifra  equivalente a la mitad de la generación existente en Cuba antes de 1959.

Y auguró que cuando completaran el arranque de la unidad cuatro,  entonces en fase constructiva,  la termoeléctrica de Cienfuegos tendría más capacidad que toda la instalada en Cuba antes del triunfo de la Revolución.

A 39 años de su inauguración, la generación de energía eléctrica en estas plantas de factura japonesa busca un nuevo salto en calidad productiva y tecnológica.

De su eficacia y calidad hablan  los 37 años como vanguardia nacional que atesora en la trayectoria de su colectivo.