Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 10 de diciembre de 2016

Países productores de petróleo alcanzan un acuerdo histórico sobre la reducción de la explotación


Publicado: 10 dic 2016 12:39 GMT | Última actualización: 10 dic 2016 18:38 GMT

Los países fuera de la OPEP han acordado reducir la extracción petrolera en 558.000 barriles al día.

Los países miembros de la OPEP y 12 países exportadores de petróleo que no forman parte de la organización, han alcanzado este sábado el acuerdo acerca del volumen de la reducción de la explotación de crudo, durante la reunión celebrada en Viena.

Según el ministro de Energía e Industria de Catar, Mohammed Saleh Abdulla Al Sada, los países fuera de la OPEP han acordado reducir la extracción petrolera en 558.000 barriles al día, a lo que se ha referido como a un "acuerdo histórico". El acuerdo sobre la reducción de la explotación de crudo ha sido el primero de este tipo en 15 años.

Según ha declarado el ministro de Energía de Rusia, Aleksandr Novak, Rusia reducirá la extracción de petróleo en 200.000 barriles diarios para el 31 de marzo de 2017.

México ha señalado su disposición a bajar la extracción en 100.000 barriles diarios, Azerbaiyán en 35.000 barriles y Omán en 40.000 barriles, según la agencia Bloomberg.

Las negociaciones en la capital austriaca se celebran después de que la OPEP y Rusia no consiguiesen alcanzar un acuerdo para reducir la producción el pasado mes de abril en Doha por la negación por parte de Arabia Saudita. Según Novak, el fracaso de Doha causó un grave impacto, pero ha sido tomado en cuenta.

El pasado 30 de noviembre los países de la OPEP alcanzaron el acuerdo de reducir la extracción de petróleo en 1,2 millones de barriles al día, con lo cual la producción diaria será fijada en 32,5 millones de barriles. El acuerdo entrará en vigor el 1 de enero de 2017.

Tiempo de aires asfixiantes

La política medioambiental de Donald Trump es impermeable a la ciencia y la razón


Central térmica a carbón Scherer, en el estado de Georgia, la más contaminante de EE UU. JOHN AMIS AP

Muchas personas votaron a Donald Trump porque se creyeron la promesa de que nos devolvería a lo que imaginan que fueron los buenos tiempos (la época en que Estados Unidos tenía montones de puestos de trabajo tradicionales extrayendo carbón y fabricando productos manufacturados). Van a llevarse un buen chasco: la desaparición de los trabajos manuales tiene que ver sobre todo con el cambio tecnológico, no con la globalización, y por mucho que escriban en Twitter o que reduzcan los impuestos, esos puestos de trabajo no van a volver.

Pero, en otros aspectos, Trump sí que puede devolvernos a la década de 1970. Puede, por ejemplo, devolvernos a la época en que, con demasiada frecuencia, respirar aire no estaba exento de peligro. Y ha empezado con buen pie al escoger a Scott Pruitt, enemigo acérrimo del control de la contaminación, para dirigir el Organismo de Protección del Medio Ambiente. ¡Hacer que Estados Unidos vuelva a ahogarse!

Muchos de los comentarios sobre el nombramiento de Pruitt se han centrado en su rechazo a la ciencia del clima y en la alta probabilidad de que el Gobierno entrante deshaga los importantes avances contra el cambio climático que el presidente Obama empezaba a conseguir. Y, a la larga, esto es lo realmente grave.

Al fin y al cabo, el cambio climático pone en peligro la existencia de un modo en que no lo hace la contaminación, y la llegada del equipo de Trump al poder tal vez signifique que hemos perdido la última oportunidad de llevar a cabo un esfuerzo de cooperación para frenar esa amenaza.

Todos los que han contribuido a este resultado —especialmente, si se me permite decirlo, los periodistas que convirtieron el asunto esencialmente trivial de los correos electrónicos de Hillary Clinton en el tema dominante de la información sobre la campaña— son en parte responsables de lo que podría acabar siendo un acontecimiento que destruya la civilización. No, no es una exageración.

Pero el cambio climático es una amenaza de avance lento y en gran medida invisible, difícil de explicar y demostrar a la ciudadanía (que es una de las razones por las que los negacionistas del cambio climático, espléndidamente financiados, han tenido tanto éxito confundiendo al respecto). Así que vale la pena señalar que la mayoría de las normas medioambientales tienen que ver con amenazas mucho más evidentes, inmediatas y en ocasiones mortíferas. Y es muy probable que gran parte de esa normativa vaya camino del olvido.

Piensen en cómo era Estados Unidos en 1970, el año en que se fundó el Organismo de Protección del Medio Ambiente. Seguía siendo un país industrial, en el que aproximadamente la cuarta parte de los trabajadores se dedicaban a la fabricación, a menudo con sueldos relativamente altos gracias, en parte, a un movimiento sindical todavía fuerte. (Resulta curioso que los trumpistas que prometen restaurar los viejos tiempos nunca mencionen ese detalle).

Sin embargo, también era un país muy contaminado. En las grandes ciudades era bastante frecuente que el aire fuese irrespirable por la niebla tóxica; en la zona de Los Ángeles, eran bastante habituales los avisos de contaminación extrema, a veces acompañados de advertencias sobre que incluso los adultos sanos debían evitar el exterior y moverse lo menos posible.

Ahora está muchísimo mejor (no perfecto, pero mucho mejor). Hoy en día, para experimentar la clase de crisis de contaminación que antes era tan frecuente en Los Ángeles o Houston, hay que ir a sitios como Pekín o Nueva Delhi. Y la mejora de la calidad del aire ha tenido beneficios claros y medibles. Por ejemplo, se está viendo que la función pulmonar de los niños de la zona de Los Ángeles está mejorando considerablemente, un hecho claramente vinculado a una menor contaminación.

La cuestión clave es que la mejora del aire no es algo casual: es consecuencia directa de la normativa (la cual se topó a cada paso con una oposición radical por parte de intereses creados que criticaban las pruebas científicas sobre el daño causado por la contaminación, mientras insistían en que limitar las emisiones destruiría empleo).

Como habrán adivinado, esos intereses creados se equivocaban en todo. Los beneficios para la salud de un aire más limpio son clarísimos. Por otra parte, la experiencia demuestra que el crecimiento económico es perfectamente compatible con la mejora del medio ambiente. De hecho, la reducción de la contaminación reporta grandes beneficios económicos cuando se tienen en cuenta el coste de la atención sanitaria y los efectos de una menor contaminación sobre la productividad.

Mientras tanto, una y otra vez se ha comprobado que las afirmaciones sobre los grandes costes empresariales de los programas medioambientales son erróneas. Tal vez no resulte sorprendente, dado que los grupos de interés intentan defender su derecho a contaminar. Resulta, sin embargo, que hasta el propio Organismo de Protección del Medio Ambiente ha tenido tendencia a sobrestimar el coste de sus normas.

Así que el deterioro de la protección medioambiental que se avecina será malo en todos los sentidos: malo para la economía, y malo también para la salud. Pero no esperen que los argumentos racionales al respecto persuadan a las personas que pronto dirigirán la Administración. Después de todo, lo que es malo para Estados Unidos puede seguir siendo bueno para los hermanos Koch y otros como ellos. Además, mis contactos siguen diciéndome que defender una medida política basándose en hechos y cifras es arrogante y elitista, toma ya.

La buena noticia, o algo así, es que algunas de las nefastas consecuencias ambientales del trumpismo probablemente salten a la vista —literalmente— muy pronto. Y cuando volvamos a los tiempos del aire contaminado, sabremos exactamente a quién culpar.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2016.
Traducción de News Clips.

Cuba. Lineamientos de la política económica y social, periodo 2016-2021. XI. POLÍTICA PARA LAS CONSTRUCCIONES, VIVIENDAS Y RECURSOS HIDRÁULICOS

XI. POLÍTICA PARA LAS CONSTRUCCIONES, VIVIENDAS Y RECURSOS HIDRÁULICOS 

LINEAMIENTOS CONSTRUCCIONES 

226. Continuar perfeccionando la elaboración del Balance de los Recursos Constructivos del país sobre la base de una mayor coordinación con el proceso de planificación de la economía, la preparación de las organizaciones, la descentralización de facultades y un mayor control, incorporando las nuevas formas no estatales de gestión. 

227. Elevar la eficiencia en las construcciones empleando sistemas de pago por resultados y calidad, más efectivos, aumentando el rendimiento del equipamiento tecnológico y no tecnológico, introduciendo nuevas tecnologías en la construcción y adoptando nuevas formas organizativas, tanto estatales como no estatales. 

228. Incrementar la creación de empresas especializadas de alcance nacional en las funciones de proyectos y construcción para programas priorizados y otros sectores de la economía que lo requieran. 

229. Aplicar la actualización de los precios de las construcciones en correspondencia con la política de los precios aprobada y asegurar su ulterior perfeccionamiento. 

VIVIENDAS 

230. Mantener la atención prioritaria a las acciones constructivas de conservación y rehabilitación de viviendas. Recuperar viviendas que hoy se emplean en funciones administrativas o estatales, así como inmuebles que pueden asumir funciones habitacionales. 

231. Mantener la atención prioritaria al aseguramiento del pro-grama de viviendas a nivel municipal, incrementando la producción local y la comercialización de materiales de la construcción empleando las materias primas y tecnologías disponibles, que permitan incrementar la participación popular, mejorar la calidad y disminuir los costos de los productos. 

232. Se adoptarán las acciones que correspondan para priorizar la construcción, conservación y rehabilitación de viviendas en el campo, teniendo en cuenta la necesidad de mejorar las condiciones de vida, las particularidades que hacen más compleja esta actividad en la zona rural y la política para atender los elevados niveles de envejecimiento de la población, con el objetivo de contribuir al completamiento y estabilidad de la fuerza de trabajo en el sector agroalimentario. 

233. Establecer el Programa Nacional de la Vivienda de forma integral, que abarque las directivas principales de la construcción, las formas de gestión para la producción, incluyendo la no estatal y por esfuerzo propio, la rehabilitación de viviendas y las urbanizaciones, definiendo las prioridades para resolver el déficit habitacional, teniendo en cuenta un mayor aprovechamiento del suelo y el uso de tecnologías más eficientes. 

234. Actualizar, ordenar y agilizar los trámites para la remodelación, rehabilitación, construcción, arrendamiento de viviendas y transferencia de propiedad. 

235. Adecuar la legislación sobre la vivienda al modelo de desarrollo económico y social, asegurando la racionalidad y sustentabilidad de la solución al problema habitacional, manteniendo los principios sociales logrados por la Revolución y diversificando las formas para su acceso y financiamiento. 

RECURSOS HIDRÁULICOS 

236. Consolidar el balance de agua como instrumento de planificación e instrumentar la evaluación de la productividad del agua para medir la eficiencia en el consumo. 

237. Continuará desarrollándose el programa hidráulico con inversiones de largo alcance para enfrentar el impacto del cambio climático y materializar las medidas de adaptación: la reutilización del agua; la captación de la lluvia; la desalinización del agua de mar y la sostenibilidad de todos los servicios asociados, que permita alcanzar y superar los objetivos de desarrollo sostenible. 

238. Se priorizará y ampliará el programa de rehabilitación de acueductos y alcantarillados con la utilización de nuevas tecnologías en correspondencia con las capacidades financieras y constructivas, con el objetivo de garantizar la cantidad y calidad del agua, disminuir las pérdidas, incrementar su reciclaje, reducir el consumo energético y los servicios asociados a los sistemas de aprovechamiento, acueducto y alcantarillado. 

239. Implementar el reordenamiento de los acueductos y alcantarillados, las tarifas del servicio y regular de manera obligatoria la medición del caudal y el cobro a los usuarios, con el objetivo de propiciar el uso racional del agua, reducir el derroche y la disminución gradual del subsidio.

240. Garantizar el acceso sistemático del abasto de agua a la población, de acuerdo con las posibilidades de la economía, con la potabilidad y calidad requeridas a partir de la materialización de inversiones para dar respuesta a las necesidades del consumo de la población. 

241. Perfeccionar la gestión integrada del agua en la cuenca hidrográfica como unidad de gestión territorial, con prioridad en las estrategias preventivas para la reducción de la generación de residuales y emisiones en la fuente de origen, que contribuya a asegurar la cantidad y calidad del agua. 

242. Modernizar la red de monitoreo del ciclo hidrológico y la calidad del agua que contribuya al fortalecimiento del sistema de alerta temprana para la mitigación y enfrenta-miento a los eventos extremos del clima y afectaciones epidemiológicas, implementando un programa multisectorial para la erradicación paulatina de las fuentes contaminantes categorizadas como principales, que afectan las aguas terrestres. 

243. Priorizar programas multisectoriales para garantizar el aprovechamiento del agua con inversiones asociadas a fuentes subutilizadas, la hidrometría, el mejoramiento de los sistemas de riego, la introducción de tecnologías eficientes y la automatización de los sistemas de operación y control, que permita el incremento del área agrícola bajo riego.

Continuará

viernes, 9 de diciembre de 2016

Carmelo Mesa-Lago: “Las reformas son extremadamente lentas”

Los cambios en la isla

El economista, nacido en Cuba y exiliado desde 1961 en EE.UU., prevé una caída de la economía de la isla para el próximo año.

Crítico. El economista cubano, exiliado en EE.UU., Carmelo Mesa Lago señala que las reformas de Raúl Castro van en la dirección correcta, pero muy lentamente.


Vivir en Estados Unidos, ser cubano y criticar por igual al embargo estadounidense y a las políticas económicas de La Habana es la mejor manera de quedarse sin amigos. También, una señal de rigor académico. Nacido en 1934 en la capital cubana y exiliado desde 1961 en Estados Unidos, el economista y profesor emérito de la Universidad de Pittsburgh Carmelo Mesa-Lago lleva cincuenta años publicando papers y libros sobre la economía de Cuba y de América Latina sin caer en el maniqueísmo que caracterizó a muchos de sus compatriotas, a los dos lados del Estrecho de la Florida.

Tras la muerte de Fidel Castro el 25 de noviembre, Clarín habló con Mesa-Lago por teléfono sobre los desafíos económicos que enfrenta la isla, en camino de reformas desde que el presidente Raúl Castro las inició en 2007. Las perspectivas para el corto plazo no son buenas. Si en 2015 el PBI cubano crecía al ritmo de 4,4%, según Mesa-Lago para 2016 “las proyecciones son de estancamiento o ligera caída, y una caída mucho mayor el año que viene”.

¿Todo ese retroceso es por la pérdida del apoyo venezolano?

Venezuela es importante pero no el único factor. También está el tema de que Cuba este año tuvo una zafra azucarera menor a la del año pasado, que ya había sido muy baja. En los años ochenta era de 8,5 millones de toneladas de azúcar. Últimamente, apenas 2 millones. Además de eso, los precios del níquel (una de las principales exportaciones de Cuba) están estancados en niveles muy bajos. El otro problema ha sido la reducción del crecimiento en China, un socio importante de Cuba. La crisis económica que vive Cuba hoy no es como la de los años noventa, cuando desapareció la Unión Soviética, pero es la más fuerte desde entonces.

¿Hay algo para el optimismo?

El turismo, en este momento, es lo mejor. El año pasado fueron unos 3,5 millones de turistas y en 2016 es posible que se llegue a los 4 millones, principalmente por las resoluciones ejecutivas de (Barack) Obama en el proceso de normalización que se inició en diciembre de 2014. Hay muchos estadounidenses viajando a Cuba y los precios de los servicios turísticos se han duplicado. Pero el turismo no es suficiente para compensar la caída en otros renglones.

Como demuestra el crecimiento del déficit comercial...

Cuba había logrado mantener una balanza positiva durante años gracias al superávit en servicios. El turismo y la venta de servicios médicos, paramédicos y de otros profesionales como maestros a Venezuela, Brasil y Angola alcanzaba para compensar el déficit en el intercambio de bienes. Pero el año pasado, por primera vez, la balanza comercial fue negativa porque se redujo la exportación de bienes y también la de servicios profesionales. Este año seguramente también será negativa.

¿Cómo financian ese déficit?

Nadie sabe cuáles son las reservas internacionales de Cuba. Nunca se publicó. Tendría que hacerlas públicas si fuera a entrar en el FMI, en el BIDo en el Banco Mundial. Pero no está en ninguno de esos organismos.

¿Hay algún organismo o país que le preste divisas hoy a Cuba?

Cuba ha recibido préstamos y créditos de muchos países a lo largo de la historia. Tenía una deuda de US$ 6.000 millones con el Club de París que dejó de pagar en 1986. También tenía una deuda enorme de más de US$ 25.000 millones con la Unión Soviética, que Rusia heredó. Tenía deuda con España, Alemania, Japón, Francia… Todos han renegociado la deuda con Cuba en los últimos dos años. Lo que hizo el Club de París, por ejemplo, fue eliminar los intereses. Lo mismo Rusia y España. Hasta ahora Cuba ha cumplido con los pagos de esa deuda reestructurada. La gran duda es si van a poder hacerlo el año que viene, por los problemas económicos que mencioné.

¿Están funcionando las reformas?

Las reformas de Raúl son positivas, el problema es que son muy lentas, extremadamente lentas. Ponen muchas trabas y regulaciones. La posición de Raúl es ‘sin prisa pero sin pausa’. Él no quiere apurarse. En eso se diferencia del hermano Fidel, que hacía grandes proyectos sin probar antes si eran factibles. Pero ya estamos en el año 2016, nueve años desde que comenzaron las reformas en 2007, y no ha habido efectos tangibles en la economía, como ha reconocido el propio gobierno de Cuba.

¿Era posible hacerlo más rápidamente o políticamente no se puede?

En Cuba hay distintas posiciones con respecto a las reformas y eso ha sido un obstáculo para avanzar. La gran preocupación es que ocurra lo mismo que en la URSS y en Europa Oriental: que si liberan la economía muy rápido haya un efecto bola de nieve que no se pueda parar.

¿Y las reformas sobre la agricultura?

La mayor reforma que hizo Raúl en la agricultura fue expandir el usufructo. El Estado tenía una enorme cantidad de tierra ociosa. Mantuvo la propiedad pero le dio el uso a los campesinos. El problema es que los contratos son por un período muy corto, diez años, y eso es un desincentivo para la inversión. En China y en Vietnam los contratos son a 50 años o indefinidos. Es una gran diferencia, porque le da confianza al agricultor para invertir. Ese sistema de distribución en China y en Vietman terminó con las hambrunas y ambos países son ahora exportadores de productos agrícolas. De hecho, Vietnam le suministra a Cuba alrededor de 100 mil toneladas de arroz al año que podrían producirse en la isla. En Cuba se ha reconocido oficialmente que el usufructo no ha tenido un impacto positivo en la producción de alimentos y en la reducción de la importación de alimentos. Estamos hablando de un 70% de los productos alimentarios que consume Cuba, que cuestan alrededor de US$ 2.000 millones al año.

¿Por qué no replicaron el modelo chino o vietnamita?

Cuba es una isla y China, un país muy extenso. Cuba está muy cerca de EE.UU., China está muy lejos. Vietnam se parece más, porque es un país más chico. Aunque tiene muchos más habitantes que Cuba, también es de base agricola y también sufrió el embargo de EE.UU. No hay ninguna razón técnica que impida seguir el modelo de Vietnam, con los ajustes necesarios.

¿Cómo se explica la resistencia?

Por temor a perder el control económico, que en la producción de alimentos es fundamental. En Cuba funciona el sistema de acopio: el Estado fija una cuota obligatoria de entrega de cosechas, que en algunos casos llega al 70%, y la cooperativa, o el productor agrícola privado, o el usufructuario tiene que entregar eso al Estado, que le paga un precio por debajo del mercado. Eso también es un desincentivo.

¿Lo hacen para controlar los precios?

Es un problema de abastecimiento. El gobierno quiere asegurarse de tener suficiente alimento para distribuir a través del racionamiento, que cada vez es menor. Cuando sacan los productos del racionamiento y los ponen en el libre mercado, el precio se triplica.

¿Sin el acopio los cubanos tendrían dinero para pagar la comida en el mercado?

Teóricamente, sí. Así pasó en China. Al principio los productores agrícolas de China podían decidir qué sembrar, si vendían a la población o al Estado, y fijar el precio. Las únicas excepciones en algunos casos fueron con el arroz, porque es el producto básico de la dieta china. Pero eventualmente ese precio también se liberó. La competencia al fin redujo el precio:teóricamente, con mayor producción, el precio debe bajar.

¿Y el tiempo que pasa antes de que aumente la producción y bajen los precios?

El problema es que si usted va en un proceso lentísimo y burocráticamente muy complejo, en el que da la tierra pero con un contrato de 10 años, en el que se la puede quitar por razones de servicio público o de interés nacional, está obstaculizando ese objetivo de incrementar la produccion y reducir el precio.

¿Cuál es el principal problema económico de Cuba? ¿Cómo se puede solucionar?

El principal problema es un sistema de planificación central que sólo ha cambiado un poquito, por las reformas y por la expansión del sector no estatal, que pasó del 15% de los empleos en 2006 a un 30% hoy. En un momento determinado Cuba detectó que no necesitaba a mas de un millón de trabajadores del sector estatal. La población económicamente activa de Cuba es un poco menos de 5 millones de personas. Llegó a decirse que había que despedir a 1,8 millones, darles una especie de compensación salarial temporal y desarrollar el sector no estatal para que se fueran ahí. El problema es que el sector no estatal no creció lo suficiente.

¿Qué limitó el auge del sector no estatal?

Sólo autorizaron empleos de muy baja cualificación. Entre los 201 trabajos por cuenta propia aprobados por el gobierno figuran el individuo que llena encendedores, el aguador que da agua a los trabajadores en la calle, el que cuida vehículos, el mago, la cartomántica… Los pocos que hay cualificados son tenedores de libros, agentes inmobiliarios o traductores, por ejemplo. Pero en general son trabajos sin calificación, de productividad extremadamente baja.

¿La Cuba del futuro podría vivir de turismo, biotecnología y servicios médicos?

Por supuesto que sí. Ciertos servicios son importantes porque tienen valor agregado, como la biotecnología, que tuvo su esplendor en Cuba en los años 80. Aunque se ha reducido, todavía tienen potencial. Pero Cuba también podría ser un exportador de alimentos porque tiene el clima y la tierra necesaria para hacerlo. No todo tiene que descansar en servicios. Claro que son lo mejor porque tienen transformaciones en las que cada una de las etapas añade valor, pero la agricultura también puede ser una fuente muy importante de riqueza en Cuba.

Southwest inaugurará este lunes vuelos regulares a Cuba

En este artículo: Cuba, Estados Unidos, La Habana, Tampa
9 diciembre 2016 

La aerolínea norteamericana Southwest inaugurará el próximo lunes 12 de diciembre su nueva ruta entre Tampa (costa oeste de Florida) y La Habana, el primer vuelo comercial desde esta ciudad a la capital cubana en más de medio siglo.

Southwest sigue a JetBlue, Silver Airways, Delta y American Airlines en la de vuelos regulares a Cuba como resultado del acuerdo para la normalización de las relaciones bilaterales anunciado en diciembre de 2014.

En total son diez líneas aéreas las autorizadas por el Departamento de Transporte de EE.UU. para efectuar vuelos comerciales a la isla.

La conexión entre el Aeropuerto Internacional de Tampa (TIA) el de La Habana se abrirá el próximo lunes con un vuelo matutino (6.30 hora local) y con el avión lleno. Southwest ofrece a partir de dicho día vuelos diarios a La Habana a partir de 225 dólares por trayecto, en el mes de diciembre.

Los vuelos regulares desde el sur de Florida hacia Cuba se iniciaron el pasado 31 de agosto con un vuelo de la compañía JetBlue, aunque American Airlines ya anunció a primeros de este mes que reducirá a partir de febrero de 2017 su numero de vuelos diarios a Cuba con el fin de “seguir siendo competitivos en el mercado”.

Las relaciones cubano-estadounidenses estaban rotas desde 1961 y se restablecieron formalmente en julio de 2015 con la reapertura de embajadas en Washington y La Habana.

(Con información de EFE)

La criminalidad lastra el crecimiento y la inversión en Latam

Seis países, entre ellos México, Venezuela y Colombia, entre los más violentos


Si por un lado la seguridad jurídica mejora en Latam, dando respaldo y confianza a la llegada de capital exterior, la delincuencia, violencia e inseguridad ciudadana en muchos países del área sigue siendo un grave lastre para el desarrollo económico y permanece como importante traba para algunas decisiones de inversión exterior. Según el último informe de la consultora Verisk Maplecroft, seis países del área tienen los peores índices de criminalidad del mundo.

Sólo el coste eco­nó­mico de la cri­mi­na­lidad vin­cu­lada al nar­co­trá­fico en la zona se eleva a 200.000 mi­llones de dó­lares anua­les.

Aumento de la de­lin­cuen­cia, del crimen or­ga­ni­zado y pan­di­llas ur­ba­nas, de los se­cues­tros, ex­tor­siones y robos y del trá­fico de drogas si­túan a Latam como la re­gión con mayor riesgo de crí­me­nes, según el texto, que ana­liza 198 paí­ses, a los que ubica en cuatro ca­te­go­rías: riesgo ex­tremo, alto riesgo, riesgo medio y bajo riesgo.

Seis países del área en­tran en la ca­te­goría de vio­lencia ex­trema y Guatemala y México ocupan la se­gunda y ter­cera po­si­ción de países más pe­li­gro­sos, por de­trás de Afganistán y por de­lante de Irak y Siria. Honduras apa­rece en sexto lu­gar, Venezuela en sép­timo y El Salvador, en oc­tavo, por de­lante de Somalia, Pakistán y Libia. Colombia es el dé­cimo se­gundo país más pe­li­groso y es seña­lado como sa­lida de rutas del nar­co­trá­fico, si bien el pro­ceso de paz con las FARC ha re­du­cido el nivel de vio­len­cia.

Pero otras grandes eco­no­mías tam­bién se ven muy afec­tadas por la cri­mi­na­li­dad. Argentina, Brasil, Perú y Paraguay son ca­li­fi­cadas como na­ciones de alto riesgo. Es de­cir, Latam tiene 10 países sobre un total de 19 en la lista de na­ciones de riesgo ex­tremo o alto. México y Centroamérica des­tacan por la pre­sencia de bandas de nar­co­tra­fi­cantes epi­centro de la cri­mi­na­lidad y la in­se­gu­ri­dad.

En 2015, Honduras, con un grave pro­blema de pan­di­llas ca­lle­je­ras, tuvo un ín­dice de ho­mi­ci­dios de 60 por 100.000 ha­bi­tan­tes, uno de los más altos del mundo, y en Guatemala hubo 91 ase­si­natos por se­mana.

“La pre­sencia ge­ne­ra­li­zada de tra­fi­cantes ha cau­sado uno de los más altos ni­veles de crí­menes vio­lentos del mundo en México y Centroamérica, dada la exis­tencia de grupos que lu­chan con­trolar rutas de trans­porte de droga. Esos gru­pos, ade­más, están in­vo­lu­crados en se­cues­tros, ex­tor­siones y ro­bos”, señala el in­forme, que alerta de que ello in­cre­menta el gasto de las em­presas en se­gu­ridad y las primas que pagan a las ase­gu­ra­do­ras, y des­taca que “los altos ín­dices de cri­mi­na­lidad obligan a los go­biernos a com­pro­meter cuan­tiosos fondos para el com­bate de la de­lin­cuencia y los resta de in­ver­siones en edu­ca­ción o sa­lud”, además de in­cidir ne­ga­ti­va­mente en la in­ver­sión ex­te­rior.

En México el nú­mero de ho­mi­ci­dios creció a 17 por cada 100.000 ha­bi­tantes en 2015, una pro­por­ción “abrumadora”, según los au­tores del texto, que eva­lúan el coste eco­nó­mico de esa vio­len­cia, que di­fi­culta el normal desa­rrollo de las em­presas y la vida eco­nó­mica, en 133.000 mi­llones de dó­lares al año. Y Venezuela os­tenta uno de los ma­yores ín­dices de ase­si­natos del mundo.

Si bien Brasil ha mos­trado un pro­greso sig­ni­fi­ca­tivo a la hora de re­bajar el crimen en al­gunas de sus grandes ciu­dades en la úl­tima dé­cada, se man­tiene como se­gundo mayor con­su­midor de co­caína en América y como ruta clave del trá­fico para drogas pro­du­cidas en Perú, Bolivia y Paraguay, mien­tras que en Perú, el nuevo Gobierno del pre­si­dente PKK se ha visto for­zado a hacer del com­bate al au­mento de la de­lin­cuencia una de sus ta­reas prio­ri­ta­rias. Sólo Chile, Uruguay y Cuba apa­recen ca­ta­lo­gados dentro de la ca­te­goría de bajo riesgo de vio­lencia y cri­mi­na­li­dad, mien­tras que Bolivia, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Dominicana están entre los países de riesgo me­dio.

La alerta de la con­sul­tora ha sido sólo la úl­tima de una serie de lla­madas de aten­ción sobre el coste so­cial y eco­nó­mico de la vio­lencia que pro­ceden in­cluso de entes como BID, OCDE y BM. La pa­sada pri­ma­vera, el úl­timo Índice de Percepción de Corrupción, ela­bo­rado por Transparencia Internacional, seña­laba que la com­bi­na­ción de altos ni­veles de co­rrup­ción, in­se­gu­ridad y vio­lencia re­pre­senta una gran ame­naza para el cre­ci­miento en Latam y frenan in­ver­sión ex­tran­jera y ne­go­cios de la re­gión.

Corrupción (59%), in­se­gu­ri­dad, crimen y vio­lencia (56%) y edu­ca­ción inade­cuada (37%) son los tres prin­ci­pales las­tres que dañan la com­pe­ti­ti­vidad del área, según ese in­forme. Colombia, donde la in­ver­sión ex­tran­jera cayó un 37% en los pri­meros meses de 2016, se ubica en el puesto 94 y la in­se­gu­ridad ciu­da­dana es es­pe­cial­mente grave en Centroamérica, México y Perú. Según la or­ga­ni­za­ción Seguridad, Justicia y Paz, 41 de las 50 ciu­dades más pe­li­grosas del mundo (excluyendo aque­llas con con­flicto bé­lico) son la­ti­noa­me­ri­ca­nas. Con una tasa de ho­mi­ci­dios de 119,87 por 100.000 ha­bi­tan­tes, Caracas es la urbe más vio­lenta del mundo.

El aporte de la agricultura



MAYABEQUE.— Los actuales niveles de siembra, cosecha y acopio logrados por la agricultura en este territorio permiten perfeccionar el abastecimiento a los mercados y puntos de venta en La Habana, según declaraciones de directivos del sector y la ANAP.
Lo anterior trascendió en un encuentro presidido por Mer­cedes López Acea y Juan Miguel García Díaz, primeros secretarios del Partido en las provincias de La Habana y Mayabeque, respetivamente.
La miembro del Buró Político y vicepresidenta del Consejo de Estado intercambió con presidentes de cooperativas que tienen entre sus misiones abastecer los mercados concentradores y puntos de venta atendidos directamente por estas entidades.
López Acea informó de las medidas orientadas por el país para que los productores dispongan en tiempo del envase necesario y nada de lo cosechado se deteriore en el campo.
En tal sentido García Díaz, integrante del Comité Central del Par­tido, puntualizó en lo importante de velar por la correcta rotación de estos recursos que son decisivos a la hora de acopiar y co­mer­cializar. También insistió en la máxima eficiencia del transporte.
El suministro a la capital está en manos, fundamentalmente, de las empresas de Quivicán, Batabanó, Melena del Sur, Güines y Nueva Paz, así como de más de 30 cooperativas de producción agropecuaria y de créditos y servicios que hoy disponen de mejores recursos para cumplir su tarea.
Héctor Giniebra Junco, director del Grupo Empresarial Agro­pecuario y Forestal (GEAF), informó el compromiso del territorio de plantar en la actual campaña de frío 1 900 hectáreas de papa, para lo que se dispone del paquete tecnológico requerido.
En la siembra del tubérculo intervendrán ocho empresas y un total de 49 formas productivas entre UBPC, CPA, CCS y granjas estatales con experiencia en un cultivo tan exigente.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Extranjeros no residentes podrán cubrir hasta el 15 por ciento del total de trabajadores en la ZED-Mariel

Ministerio de Trabajo y Seguridad Social fija «cuota» de contratación de personal foráneo para concesionarios y usuarios de la Zona Especial de Desarrollo Mariel

René Tamayo 
8 de Diciembre del 2016 14:59:59 CDT

Los concesionarios y usuarios establecidos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) podrán contratar directamente a personas naturales extranjeras no residentes en Cuba hasta un límite que no exceda del quince por ciento del total de sus trabajadores.

La medida está contenida en la resolución No. 21/2016 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), publicada este 8 de diciembre en la Gaceta Oficial No. 40 Extraordinaria (versión digital: www.gacetaoficial.cu).

A solicitud de la Oficina de la ZEDM, el MTSS podrá excepcionalmente aprobar porcentajes superiores al 15 por ciento para casos puntuales y justificados, resuelve la normativa.

La disposición —se explica en el texto legal— fue adoptada ante la necesidad de establecer el límite de personas naturales extranjeras no residentes en Cuba que pueden contratarse directamente por los concesionarios y usuarios para laborar en los negocios en la ZEDM.

También responde a lo establecido por el Decreto Ley No. 313 de 19 de septiembre de 2013, De la Zona Especial de Desarrollo Mariel, que faculta a jefes de órganos, organismos de la Administración Central del Estado y entidades que correspondan, para dictar —en el marco de su competencia— las disposiciones legales necesarias para la aplicación de la norma.

Según el Decreto Ley No. 313 (DL-313), «los concesionarios y usuarios pueden contratar directamente a personas naturales extranjeras no residentes en Cuba para desempeñar cargos de dirección o determinados puestos de trabajo de carácter técnico, previa aprobación de la autoridad competente».

También establece que estas «personas pueden permanecer y trabajar en el país, cumpliendo las disposiciones migratorias, fiscales y laborales vigentes».

El Régimen especial laboral que se otorga a la ZEDM a través del DL-313 fija que los «trabajadores que laboren en la Zona deben ser, como regla general, residentes permanentes en Cuba, ya sean cubanos o extranjeros».

Se ordena, además, que la «contratación de los trabajadores cubanos o extranjeros, residentes permanentes en Cuba, que presten sus servicios a los concesionarios y usuarios de la Zona, se efectúa por la entidad cubana designada a estos efectos, en virtud del contrato que para ello se suscriba».

Los mejores países para trabajar: ¿Hacia dónde migra el talento latinoamericano?



Científica en un laboratorio de la ciudad de Guatemala.

Banco Mundial

Profesionales con más de 10 años de estudio eligen Estados Unidos y Europa pero también los países de la misma región para avanzar en sus carreras.

Durante las primeras décadas del siglo XX, América Latina recibió grandes cantidades de trabajadores que escapaban de una Europa en guerra en busca de un futuro mejor.

Obreros, panaderos, músicos, maestras de escuela y hasta choferes de tren se refugiaron en la región y, mezclados con la población criolla e indígena, forjaron las generaciones futuras. Ellos son en la actualidad los bisabuelos y abuelos de los muchos profesionales de los que hoy Latinoamérica se enorgullece.

Pero al igual que sus antepasados, mucho de ese talento actual en nuestra región también se ha visto obligado o tentado a migrar. Las razones son diversas. Desde mayores incentivos salariales y profesionales en el exterior hasta circunstancias personales, los latinoamericanos prefieren como destino los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Una reciente investigación del Banco Mundial reveló que unos 28 millones de inmigrantes altamente calificados provenientes de todo el mundo vivían en los países de la OCDE en 2010, un aumento de alrededor del 130% desde 1990. Y solo cuatro países de la OCDE (Estados Unidos, Australia, Canadá y el Reino Unido) son el principal destino del 70% de los emigrantes.

El caso de México es una muestra de esto. Los trabajadores altamente calificados que emigraron a Estados Unidos crecieron un 86% entre 2000 y 2010. Sin embargo, el talento en América Latina no siempre se dirige al país del norte.

Mudarse al país vecino

Cerca de 28,5 millones de latinoamericanos y caribeños residen en países distintos del de su nacimiento, un 70% de ellos en Estados Unidos, mientras que la población inmigrante en la región asciende a 7,6 millones de personas, de los que la mayoría procede de otras partes de la propia región, según un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

En la época del auge económico en la década pasada se observó una disminución de la emigración a destinos de fuera de la región y una intensificación de los flujos de migración intrarregionales.

El estudio destaca que los flujos migratorios intrarregionales aumentaron a un ritmo anual de cerca del 3,5% entre 2000 y 2010, lo que muestra una tendencia a la aceleración respecto a los veinte años anteriores, cuando creció a tasas en torno al 1%. Y migrar a un país dentro de la misma región también parece atractivo para los profesionales.

La CEPAL analizó estas corrientes migratorias en siete países con conclusiones sorprendentes: en 2010, los migrantes regionales con 10 años de estudio o más, sumaban casi 800.000, lo que corresponde a un 40% del total, en donde las mujeres tuvieron una participación levemente mayor que la de los hombres en los niveles más altos de educación.

En Brasil, la proporción de inmigrantes regionales con 10 años de estudio o más bordea el 90%, siendo una gran cantidad de ellos nacidos en Paraguay. En Costa Rica, en cambio, la cantidad de inmigrantes regionales que poseen 10 años de estudio o más no sobrepasa el 30%. En Ecuador, los inmigrantes con 10 años de estudio o más conforman la mayoría, y representan el 60% de los inmigrantes regionales, muchos de ellos provenientes de Colombia.

Por otro lado, y contrario a lo que se supone, España y otros países europeos no han recibido tantos inmigrantes profesionales en los últimos años.

De acuerdo con una publicación de la Organización Internacional de Migraciones, en lo que se refiere a la emigración de trabajadores altamente calificados provenientes de la región de América Latina y El Caribe hacia Europa, ésta disminuyó paulatinamente entre 2008 y 2013, con la excepción del último año. España, con 35%, figura como el principal país emisor de permisos para realizar actividades de alta calificación para los ciudadanos de países latinoamericanos, seguido por Holanda (14%), Reino Unido (11%), Portugal y Francia (con 8% cada uno).

Brookings Institution mira con lupa el turismo en Cuba




Foto: Ismario Rodríguez
8 diciembre, 


Por: Alicia Cid, ONCuba

“Cuba tendrá que invertir aproximadamente 33 mil millones de dólares en 15 años, hasta 2030, para alcanzar la cota de 10 millones de turistas”, estimó recientemente el Instituto Brookings, tanque pensante estadounidense, en un informe que mira con lupa la actividad turística en la Isla.

Turismo en Cuba. Montar la ola hacia la prosperidad sostenible, de los autores Richard E. Feinberg y Richard S. Newfarmer, califica como masiva esa cifra, comparada con el tamaño total de la economía cubana (unos 87 mil millones de dólares). “Parece poco probable que, dado el bajo ahorro interno y las políticas actuales, el país pueda alcanzar estos ambiciosos objetivos”.

Feinberg, investigador de la Latin American Initiative, del centro de estudios Brookings Institution, y Newfarmer, profesor de la London School of Economic, describen el escenario cubano actual, en el que el turismo “está en auge y a punto de explotar”.

Según los expertos, ningún sector de la economía cubana parece más listo para “desbloquear la expansión económica y generar la divisa necesaria que libere a Cuba del torniquete monetario que ha estrangulado su crecimiento. Eventualmente, la agricultura y la industria podrían despegar, pero no antes de que las políticas económicas gubernamentales se revisen a fondo, y eso llevará tiempo. Otros sectores prometedores, como la biotecnología y las industrias creativas, se están lanzando desde bases mucho más pequeñas. Solo el turismo tiene una base sólida, desde la cual expandirse, y goza de condiciones de mercado favorables”.

Siempre hay un antes y un después

El informe propone una revisión de las políticas del gobierno cubano hacia el turismo, desde el triunfo de la Revolución, el 1ro de enero de 1959, hasta la actualidad. “Encontramos que el liderazgo cubano ha tenido un enfoque históricamente ambivalente hacia la industria, recurriendo a ella sólo con reticencia en tiempos de crisis. En consecuencia, el turismo cubano ha perdido su cuota de mercado y beneficios de divisas potencialmente valiosas. Hoy, el gobierno está tratando de corregir esas políticas y tiene planes ambiciosos para expandir dramáticamente la capacidad turística”.

Los autores describen una Cuba en la que el turismo siempre estuvo ligado a Estados Unidos. En 1930 la Isla recibió 80 mil turistas, de ellos el 85 por ciento estadounidenses. Para 1957 se contabilizaron 272 mil de ese país, que venían buscando fundamentalmente los casinos, luego de que una ley en Estados Unidos pretendió terminar con los juegos de azar.

“En la costa de Cuba, los grandes casinos y clubes nocturnos hoteleros eran propiedad u operados por conocidos criminales, entre ellos Lucky Luciano, Santo Trafficante y Myer Lansky, en algunos casos necesariamente en asociación con el hombre fuerte y presidente cubano, Fulgencio Batista. Para muchos cubanos excluidos, y para una revolución con profundas raíces tanto en la moral jesuita como en la austeridad comunista, estos hoteles y casinos de lujo simbolizaban todo lo que era decadente y malo bajo el sangriento gobierno de Batista.”

Tal construcción en el imaginario de la Cuba revolucionaria explicaría por qué este sector apenas creció en varias décadas. Sin embargo, el colapso de la Unión Soviética y la contracción del PIB cubano en un 30 por ciento, obligaron a la Isla a mirar hacia el turismo y luego a las remesas. “Durante la década de 1990, el gobierno cubano invirtió un estimado de 3.5 mil millones de dólares en el desarrollo del sector turístico. Para proporcionar el capital de inversión necesario y asegurar un flujo constante de turistas, Cuba dio la bienvenida a las cadenas hoteleras europeas como socios de grupos estatales de nueva creación”.

Así entraron en el incipiente mercado cubano firmas extranjeras como Meliá e Iberostar, con énfasis en el turismo de sol y playa, e instalaciones ubicadas en zonas alejadas de los centros urbanos. “Las llegadas de los turistas subieron de niveles muy bajos en la posrevolución a 740.000 en 1995 -triplicando el flujo que había caracterizado la década de 1950-. Para el año 2000, la cifra de nuevos visitantes había alcanzado los 1,7 millones y los ingresos por turismo los 2 000 millones de dólares. (GRAFICO 1)

Exponen Feinberg y Newfarmer que el crecimiento se ralentizó a mediados de los 2000, motivado por varios factores, a saber: el impacto de fenómenos meteorológicos (huracanes), recesión mundial (2008-2009) y restricciones a la inversión extranjera; que explican que después del récord en 2005 de 2600 millones de dólares ingresados por el turismo, Cuba tardó 10 años en llegar a 2800 millones, en 2015.


La estructura y el futuro

La investigación del centenario Instituto Brookings, con sede en Washington D.C., se adentra en analizar la actual estructura del sector turístico en Cuba, caracterizado por el predominio de estado “como propietario de los principales servicios, regulador de los flujos de recursos y receptor de fondos de inversión e ingresos generales. Sin embargo, en los últimos años, el sector no estatal ha crecido a través de la proliferación de restaurantes (paladares), el alquiler de habitaciones privadas (casas particulares) y el autoempleo (trabajadores cuentapropistas) al servicio de la industria, tales como empresas privadas de construcción y taxistas.


Además de los aportes en materia de sistematización y análisis de datos dispersos en torno a un sector regenteado por varios ministerios en la Isla y una participación creciente de la iniciativa privada, el estudio de Feinberg y Newfarmer se detiene en determinar cuánto aporta el turismo al PIB nacional (2,5 por ciento) y compararlo con el de países cercanos. En este sentido, Costa Rica (4,8 por ciento) y República Dominicana (5 por ciento), por ejemplo, duplican este aporte. Tal estado de cosas tiene que ver con el tipo de administración de las instalaciones hoteleras, en primer lugar, pero también con las importaciones, la reinversión, la política monetaria y cambiaria, y los sistemas de contratación.

“Para cumplir con los objetivos declarados de triplicar los ingresos del turismo para 2030, el gobierno se ha planteado la meta de añadir unas 108 mil habitaciones a la reserva hotelera existente de 50 mil de tres estrellas de calidad o mejor (utilizando los estándares cubanos). Esto podría acomodar a tantos como 10 millones de visitantes (sin incluir los turistas de cruceros). Para lograr esta ambiciosa meta, calculamos que Cuba requerirá aproximadamente un total de 33 mil millones de dólares en nuevas inversiones”.

La estrategia de expansión del sector turístico en Cuba descansa en las capacidades de las empresas estatales que construirán cerca del 70 por ciento de las habitaciones proyectadas sin participación del capital extranjero, y tendrán propiedad mayoritaria en alrededor del 30 por ciento de las empresas mixtas.

“Esta estrategia de depender de los resultados acumulados puede tener sentido desde la perspectiva de los sectores conglomerados, pero (…) parece improbable que el financiamiento y el ahorro disponibles alcancen para lograr las ambiciosas metas de Cuba”.

“En lugar de buscar financiar casi todas las inversiones planificadas en hoteles por el flujo de caja interno, el país podría movilizar más ahorros externos dando la bienvenida a una mayor inversión extranjera. Para el sector hotelero y la industria en general (como el golf y otras actividades de ocio), esto requiere establecer reglas más claras para atraer la inversión extranjera y racionalizar los procesos de aprobación excesivamente discrecionales que han retrasado muchos proyectos de larga gestación”.

Conclusiones para las dos orillas

En opinión de los expertos, Cuba ha sentado las bases para el crecimiento potencialmente rápido del sector turístico. El país tiene abundantes atracciones turísticas, recursos naturales no desarrollados y una cultura de bienvenida que lo hacen una joya en las Antillas Mayores caribeñas.

No obstante, la Isla deberá ajustar su esquema de financiación y en consecuencia revisar algunos de los procedimientos burocráticos para aprobar proyectos de inversión extranjera, si quiere experimentar un despegue en su industria sin humo.

En este sentido, Feinberg y Newfarmer recomiendan fomentar la inversión privada en servicios B&B (hostelería cama-desayuno, por sus siglas en inglés). “La simplificación de la estructura impositiva que enfrentan las empresas privadas y los propietarios crearía incentivos para ahorrar e invertir. La modificación del sistema de impuestos sobre la nómina y las regulaciones fomentaría nuevos empleos, no los desanimaría como lo hacen ahora”.

Otras claves para el éxito, según los analistas, apuntan a la resolución de la dualidad monetaria y cambiaria, las políticas fiscales, los impuestos, el aumento de la productividad y a un cambio de estrategia hacia el aumento de la calidad y el aumento del valor agregado interno. “Cuba aspira a concentrarse en mercados más exclusivos, lo que supone invertir en servicios e instalaciones de mejor calidad y en más capacitación del personal. En lugar de concentrarse tan fuertemente en grandes complejos turísticos, podría ser mejor salpicar la isla con instalaciones más pequeñas y personalizadas, ofreciendo una experiencia ecológica y auténtica”.

Por último, conceden una alta prioridad al aumento de la conectividad. “Cuba ya ha abierto nuevos enlaces aéreos. No menos importante es mejorar su conectividad a Internet, tanto como parte de los esfuerzos para proporcionar una experiencia de calidad para los visitantes y para fomentar la gestión y las transacciones financieras integrales a la industria de primera clase”.

No obstante, el aporte del informe va más allá de escrutar el escenario cubano actual y dejar recomendaciones para los posibles interlocutores criollos. También ofrece una ruta crítica para el gobierno estadounidense, con la eliminación del bloqueo/embargo como uno de los ejes fundamentales de sus políticas hacia la Isla, además de la inversión del capital norteamericano y facilitar las alianzas entre ONGs ambientales y contrapartes cubanas.

“Desde las elecciones de noviembre en Estados Unidos, algunos han argumentado que la apertura a Cuba debería ser revertida. En el sector del turismo, esto sería contraproducente para los intereses de los Estados Unidos por tres razones:

– los cubanoamericanos y otros ciudadanos estadounidenses que cumplen con ciertos criterios cuidadosamente delineados para visitar Cuba están acelerando el desarrollo de empresas individuales y familiares;

– algunos han argumentado que todos los gastos de los visitantes benefician principalmente a los militares cubanos, pero en realidad la mayoría de las habitaciones no son administradas por el MINFAR;

– la imposición de restricciones a los visitantes estadounidenses o al comercio privado puede reducir los ingresos turísticos –a costa de lastimar a los cubanos–, pero tendrá un impacto limitado en el curso de la expansión de la industria porque los europeos, los latinoamericanos y otros seguirán profundizando su compromiso con la economía cubana.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Más centrales incorporados la zafra 2016-17 en Cuba

Creado el Miércoles, 07 Diciembre 2016 17:55 | Lino Luben Pérez| Foto: Miguel Rubiera Justiz/ACN

La Habana, 7 dic (ACN) Un grupo de 27 centrales azucareros arrancó sus máquinas en la actual zafra 2016-17 en Cuba, que cuenta con mayor disponibilidad de caña, informó hoy en esta capital el Grupo Azucarero AZCUBA

El hecho de que se hayan incorporado más industrias tempranamente a la contienda, en noviembre pasado, no ocurría desde finales de los 90, debido a la insuficiente materia primara para sus molidas, explicó a la ACN Liobel Pérez Hernández, comunicador institucional de esa entidad.

Añadió que otras 18 fábricas harán lo mismo antes de que termine el año, cuando habrá 45 en acción en 13 de las 15 provincias, salvo en Pinar del Río, La Habana y la Isla de la Juventud por carecer de instalaciones. 

Las últimas nueve, para completar las 54 previstas, deben hacerlo a principios de año, incluidas Panamá (Camagüey) y Colombia (Las Tunas), paralizadas desde hace años y totalmente remozadas para su entrada en la campaña, que debe durar más de 150 días.

Pérez Hernández precisó que hay caña para alcanzar un crecimiento del 12 por ciento de la producción azucarera en comparación con el plan anterior.

En ello influirá, igualmente, cuatro centrales más en funcionamiento, un mejor aprovechamiento de las capacidades instaladas y nuevos equipos de cosecha y tiro, algunos de ellos incluso que pueden prestar servicio cuando haya humedad en los campos.

Anunció que el 96 por ciento de las áreas será cortado por combinadas y de ellas el 65 por ciento de la tarea diaria con modernos equipos, mientras la cantidad de macheteros será la menor desde el proceso de reestructuración de la agroindustria y estará limitada a terrenos en las cuales las máquinas no pueden acceder.

Una de las novedades tecnológicas de este año es la instalación en la flota de vehículos del Sistema de Posicionamiento Global, (GPS por sus siglas en inglés), que permite un mayor control del uso de combustibles y lubricantes, según la misma fuente.

La severidad de la sequía en Cuba y las lluvias a destiempo impactaron en forma negativa en los resultados de la última zafra, razón por la cual los azucareros solo alcanzaron el 80 por ciento de su plan.

Entonces, los 50 centrales que abrieron sus capacidades molieron el 95 por ciento de la caña prevista, muy por debajo en comparación con la anterior, aunque se mantuvo el crecimiento en el quinquenio a un ritmo anual del cinco por ciento.