Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 17 de marzo de 2018

Fondos chinos benefician sectores clave de la economía cubana

17 marzo, 2018 Agencia Cubana de Noticias 


Antonio Luís Carricarte (C der.), viceministro primero de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), y Chen Xi (C izq.), embajador de la República Popular China en Cuba /Foto Abel Padrón Padilla

Excelentes los nexos entre Cuba y China, visibles en casi todos los sectores económicos de la nación antillana.

Cuba y China rubricaron este viernes en La Habana seis instrumentos jurídicos que oficializan la culminación de proyectos ejecutados con fondos chinos, por un valor de 36 millones de dólares, en sectores como las energías renovables, recursos hidráulicos y la agricultura.

Antonio Carricarte, vicetitular primero de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de la nación caribeña, y Chen Xi, embajador del país asiático en La Habana, firmaron tales documentos que confirman el buen estado de las relaciones económicas bilaterales.

Se trata de seis actas de entrega y recepción de suministros dirigidos a la modernización tecnológica de la Aduana General de la República de Cuba, la producción de paneles solares fotovoltaicos, la reparación y mantenimiento de obras hidráulicas y el programa de recuperación de la ganadería.

La ayuda otorgada por el gobierno chino incluye además suministros de arroz, así como también de equipos y maquinarias para el fortalecimiento y sostenibilidad de los acueductos y el apoyo a las soluciones de saneamiento en el territorio nacional.

Carricarte precisó a la prensa que los referidos proyectos ya ejecutados benefician áreas prioritarias para Cuba, y ejemplificó que en momentos de alza turística resulta vital la modernización tecnológica de la Aduana para aumentar su capacidad de análisis.

El viceministro de Comercio Exterior calificó de excelentes los nexos entre ambos países, visibles en casi todos los sectores económicos de la nación antillana, y adelantó que las partes trabajan en otras iniciativas conjuntas.

Chen Xi coincidió en resaltar el buen estado de las relaciones, y manifestó el convencimiento de que esos vínculos se fortalecerán aún más, con el apoyo de los respectivos dirigentes.

El electorado empieza a espabilar

Trump puede verse tentado a recurrir soluciones extremas para paliar su nula credibilidad


El demócrata Conor Lamb. GENE J. PUSKAR AP


El programa político republicano no tiene misterio. Desde hace al menos 40 años, el objetivo político fundamental del partido ha sido la redistribución hacia arriba de la renta: menos impuestos para los ricos y grandes recortes en los programas que ayudan a los pobres y a las clases medias. Hemos visto funcionar ese programa en la política de todos los presidentes republicanos, desde Reagan hasta Trump, y en todas las propuestas de presupuestos de estrellas del partido como Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes.

Sin embargo, este programa político es sumamente impopular. Solo pequeñas minorías de votantes se muestran partidarias de rebajarles los impuestos a los ricos y a las grandes empresas; y menos aún son los que defienden los recortes en los principales programas sociales. ¿Por qué entonces sigue siendo competitivo políticamente el Partido Republicano? La respuesta es que se ha convertido en un maestro de la táctica del señuelo: pretender que se defiende una cosa y, una vez en el poder, hacer otra completamente distinta.

Pero si las elecciones especiales celebradas en tiempos de Trump sirven de indicativo, los votantes están espabilando. Rick Saccone, el candidato republicano de un distrito electoral de Pensilvania profundamente republicano en el que Trump ganó por casi 20 puntos de ventaja, probó no una, ni dos, sino tres tácticas de señuelo distintas. Y parece que el martes sufrió una derrota por los pelos.

Al principio, los republicanos intentaron vender su candidato hablando de las rebajas fiscales de 2017, que calificaban de bendición para la clase media. Era una estrategia clásica de los tiempos de Bush: las rebajas de impuestos de Trump, al igual que las de Bush, sí ofrecen de hecho un alivio temporal a las familias de clase media, aunque den mucho más a los ricos.

Lo que las convierte en un señuelo es que las rebajas de impuestos, al final, hay que pagarlas; de hecho, algunos como Ryan apenas esperaron a que se secase la tinta de la ley para proclamar que es necesario recortar los programas sociales a fin de reducir el déficit presupuestario que las bajadas de impuestos van a inflar. Y se repartan como se repartan los recortes de gastos necesarios para compensar la pérdida de ingresos, las rebajas fiscales harán que la mayoría de los estadounidenses esté peor (aunque, por supuesto, beneficiarán al 1% más rico).

La cosa es que los votantes parecen haberse dado cuenta. Los grupos republicanos dejaron prácticamente de hacer publicidad de las rebajas tributarias semanas antes de las elecciones, después de llegar aparentemente a la conclusión de que no estaban atrayendo muchos votos. Y los sondeos de la noche de elecciones indican que la sanidad —y, concretamente, la oposición a los intentos republicanos de revocar la Ley de Sanidad Asequible— ha sido la cuestión clave en la votación de Pensilvania.

Si los impuestos no venden, ¿qué tal los aranceles? En 2016, Trump se retrató como un tipo distinto de republicano, un populista económico que defendería al ciudadano común. En la práctica, ha sido completamente ortodoxo excepto en una cuestión, su voluntad de romper con el libre comercio. Y es posible que, en parte, anunciase los aranceles al acero en un esfuerzo por ganarse un distrito de una zona en la que antes predominaba el sector siderúrgico. O a lo mejor intentaba acallar el estruendo de Stormy Daniels. Con Trump, nunca se sabe.

En cualquier caso, no funcionó, quizá porque muchos votantes de Pensilvania comprenden que la siderurgia ya no es lo que era, y que los viejos tiempos no van a volver. Actualmente, en el área metropolitana de Pittsburgh hay casi diez trabajadores de hospital por cada obrero siderúrgico, y seguramente, algunos votantes al menos se habrán dado cuenta de que los esfuerzos republicanos por recortar la sanidad amenazan sus puestos de trabajo así como su seguro de salud.

Por último, los republicanos recurrieron al truco de siempre: tratar de distraer a los votantes de su programa económico apelando a la enemistad racial, cultural y religiosa. Eso es lo que intentó hacer Gillespie en las elecciones a gobernador de Virginia, y en esta última campaña Saccone proclamaba que lo que motiva a los demócratas es “el odio a nuestro país” y el “odio a Dios”. Pero no les ha funcionado ninguna de las dos veces.

¿Por qué no? Tal vez una respuesta sea que, a pesar de los brotes de racismo y antisemitismo durante el mandato de Trump, Estados Unidos en general es ahora un país mucho más tolerante de lo que solía ser. Pero hay también cuestiones específicas de Trump. A los republicanos les resulta difícil presentarse como el partido del patriotismo y al mismo tiempo defender servilmente a un hombre que ocupa el cargo en parte gracias a la intervención rusa, y que parece casi ansioso por demostrar que realmente es una marioneta de Vladimir Putin.

Y a pesar de recibir un apoyo abrumador de los evangélicos blancos —lo que nos dice algo acerca del estado del cristianismo conservador— sin duda Trump es el hombre menos piadoso de todos los que han ocupado la Casa Blanca.

De modo que el vuelco de Pensilvania no ha sido solo un anuncio de los probables avances demócratas. Ha mostrado también la quiebra de todas las estrategias políticas que han utilizado los republicanos para distraer a los votantes de un programa político impopular.

Pero debo admitir que si bien es muy alentador que el electorado estadounidense empiece a espabilar, también me pone nervioso. La historia dice que los republicanos no van a cambiar de rumbo, porque nunca lo hacen. Se limitarán a buscar distracciones mayores.

Y dado que todos los que mostraban un mínimo sentido de la responsabilidad se han ido del Gobierno de Trump, hay que preguntarse qué será lo siguiente. En particular, los regímenes en problemas —como, por ejemplo, la Junta militar argentina en la década de 1980— intentan a menudo atraer a la población con un peligroso aventurerismo en política exterior. ¿Están seguros de que Trump no seguirá esa senda? ¿Realmente seguros?

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2018.
Traducción de News Clips.

Habanos S.A. incorpora otra joya a su vitolario



H. Upmann Sir Winston Gran Reserva Cosecha 2011, es la nueva joya de la amplia carpeta comercial de la compañía Habanos S.A., vitola que estará llegando las próximas semanas a los diferentes mercados de todo el mundo.

La nueva joya de la marca H. Upmann, en la vitola Sir Winston (47 x 178 mm), deviene uno de los puros más especiales de la marca, con una gran aceptación entre los aficionados al Habano en general, destaca una nota de prensa enviada por Daymi Difurniao, especialista en comunicación y marketing de Habanos S.A.

El texto añade que Sir Winston de H. Upmann es todo un ícono dentro del portafolio de la marca, y uno de los Habanos más conocidos y apreciados con la vitola Julieta No 2 por los aficionados de todo el mundo.

Se trata de un formato de larga y placentera fumada, que aúna la fortaleza suave a media de su ligada con el carácter delicado y aromático que le aporta el añejamiento de sus hojas. H. Upmann es una de las marcas más antiguas y prestigiosas de Habanos, y su fundación se remonta al año 1844.

Este lanzamiento inaugura el concepto de Gran Reserva en la marca, tras presentarse en el año 2014, su primera Reserva en la vitola Upmann No 2, entonces con hojas cuidadosamente seleccionadas de la cosecha del año 2010.

Para elaborar esta Gran Reserva se seleccionaron las mejores hojas de tabaco cosechadas en 2011 en Vuelta Abajo, Pinar del Río (con Denominación de Origen Protegida). Las hojas que componen la referida vitola (tripa, capote y capa ) se han sometido a un largo y cuidadoso proceso de añejamiento de cinco años.

Según especialistas, con este proceso de añejamiento adicional el tabaco libera taninos, lo que permite a las hojas de tabaco tener un sabor más redondo, dulce y aromático.

La nueva joya constituye una producción única y exclusiva de 5 000 cajones numerados, con 15 Habanos cada uno, presentados en el exquisito envase que caracteriza a la Gran Reserva, con elegante acabado lacado en negro, y con el hierro de la marca y el sello del concepto impresos en dorado en su cubierta.

Estos Habanos han sido elaborados Totalmente a Mano con tripa larga, con hojas seleccionadas por expertos maestros-ligadores .

Marca: H. Upmann

Vitola de Salida: Sir Winston

Vitola de Galera: Julieta No 2

Medidas: Cepo 47 (18,65 mm) x largo 178 mm

Presentación: Serie Especial (SPB) de 5 000 cajas lacadas de 20 unidades, numeradas individualmente

Premiado stand cubano en Feria de Turismo de Moscú (+Fotos)

Por  Manuel Valdés Paz|Foto: Prensa Latina



La Habana, 16 mar (ACN) El stand cubano fue seleccionado como el mejor de los destinos de playa del Caribe en la Feria Internacional de Turismo de Moscú (MITT-2018), informó hoy la agencia Prensa Latina (PL) desde la capital rusa.

Edilberto Riverón, consejero de turismo de la Embajada de Cuba en Rusia, destacó la importancia de la elección, en medio de la diversificación del producto cubano y de un récord de emisión de vacacionistas rusos a la isla.

Aseguró que el pabellón cubano estuvo entre los de mayor afluencia de agentes de viaje y participantes y en todo momento fue asediado por operadores y especialistas interesados en el destino Cuba.

Según el especialista, la calidad y expectativa despertada por la muestra del turimos cubano fue reconocida con la entrega del premio en el evento moscovita, el más importante de la industria del ocio en Rusia.

Riverón informó en la Feria, a la cual asistieron de mil 972 compañías turísticas de 115 países, que en el 2017 arribaron 105 mil turistas rusos a la mayor de las Antillas, cifra récord para ese mercado en franco proceso de expansión.

Esta cantidad de visitantes de la nación euroasiática representó un crecimiento del 62 por ciento en comparación con el año anterior, tendencia que se mantiene en el actual, pues hasta la primera mitad de marzo aumentó un 25 por ciento.

El consejero de la Embajada cubana en Moscú dijo que la feria fue muy importante también porque permitió dar a conocer a turoperadores del mundo cómo los destinos afectados por el huracán Irma quedaron restaurados e, incluso, mucho mejor.



Inauguran primer mercado mayorista de alimentos en Cuba (+ Fotos)

Por: Modesto Gutierrez Cabo, Susana Antón
Inauguran primer Mercado Mayorista de Alimentos, perteneciente al Grupo de Empresas Mayorista de Alimentos y Otros Bienes de Consumo (OSDE-GA), en Avenida 26 esquina 35, del municipio Plaza de la Revolución, en La Habana. Foto Modesto Gutierrez Cabó/ ACN
Desde este viernes Cuba cuenta con el primer mercado mayorista de alimentos (Mercabal) como parte del proceso de reordenamiento del comercio, y para satisfacer uno de los reclamos más reiterados de quienes ejercen las nuevas formas estatales de gestión en el país.
El centro tendrá como principal cliente a las cooperativas no agropecuarias y, en la medida que las condiciones lo permitan, esta experiencia se extenderá a los trabajadores por cuenta propia de unidades en arrendamiento que se desprenden de la actividad de gastronomía estatal, explicó Mary Blanca Ortega Barredo, ministra del Comercio Interior.
“En el caso de otras provincias, la implementación será de forma paulatina una vez que esta propuesta inicial esté en óptimo funcionamiento y en dependencia de los lugares donde más trabajadores por cuenta propia existan”, acotó.
Entre los productos que comercializa Mercabal están diferentes variedades de frijoles, cigarros, refrescos, cervezas, además de azúcar, sal, confituras, pollo, hamburguesas y salchichas, a los que se les aplica un descuento del 20% del precio de venta minorista, a excepción del pollo, en que es del 30%.
Hasta el momento, la entidad tiene firmado contrato fijo con 35 cooperativas, quienes proponen un plan mensual en correspondencia con los productos que necesitan adquirir. Una vez facturados, se envían en un transporte que asigna Mercabal, y se entregan en un plazo de 72 horas, destacó la administradora del centro, Teresa Rodríguez Reyes.
Con un horario de lunes a viernes, de siete de la mañana a tres de la tarde y los sábados hasta las 10 a.m., el centro, ubicado en Avenida 26 esquina a 35 en el municipio Plaza de la Revolución, cuenta con 10 proveedores directos y se realizan los pedidos y las compras de acuerdo con la necesidad de reabastecimiento del mercado.
Para adquirir los productos en Mercabal, los clientes deben efectuar la contratación con la Empresa Mayorista de Tabacos, Cigarros, Fósforos y Productos Alimenticios para el Consumo Social, sita en Calle Zulueta No. 702 entre Gloria y Misión en La Habana Vieja. Además, deben contar con la ficha de cliente actualizada y poseer tarjeta magnética emitida por el Banco Metropolitano, pues todas las facturaciones se realizan por esa cuenta, expresó Rodríguez Reyes.
El reto, de acuerdo con Carlos Góngora, vicepresidente del Consejo de Administración Provincial, es movilizar la capacidad productiva y comercializadora del territorio en función de Mercabal con el objetivo de satisfacer la demanda de quienes lo utilicen como forma de abastecimiento.
Área de almacenes del primer Mercado Mayorista de Alimentos, perteneciente al Grupo de Empresas Mayorista de Alimentos y Otros Bienes de Consumo (OSDE-GA)
Área de almacenes del primer Mercado Mayorista de Alimentos, perteneciente al Grupo de Empresas Mayorista de Alimentos y Otros Bienes de Consumo (OSDE-GA)
Área de almacenes del primer Mercado Mayorista de Alimentos, perteneciente al Grupo de Empresas Mayorista de Alimentos y Otros Bienes de Consumo (OSDE-GA)
Mary Blanca Ortega (C izq.), titular del Ministerio de Comercio Interior (Mincin), acompañada de Odalys Escandell García (C der.), viceministra primera de dicho Ministerio, corta la cinta que deja inaugurado el primer Mercado Mayorista de Alimentos, perteneciente al Grupo de Empresas Mayorista de Alimentos y Otros Bienes de Consumo (OSDE-GA)
Lista de productos y sus precios en el primer Mercado Mayorista de Alimentos, perteneciente al Grupo de Empresas Mayorista de Alimentos y Otros Bienes de Consumo (OSDE-GA)
(Con información de Granma)

viernes, 16 de marzo de 2018

Convocan a Feria de Oportunidades 2018 en Holguín

Marzo 16, 2018, Ahora
Por Luly Legrá Pichs


Fotos: Radio AnguloPara “oxigenar” los inventarios de productos ociosos en almacenes del sector empresarial holguinero se convoca a la primera edición de la Feria de Oportunidades y Depuración de Inventarios Ociosos y de Lento Movimiento del año 2018, con el propósito de comercializar los artículos que constituyen un lastre para la economía cubana.

La cita, rectorada por el Consejo de la Administración Provincial (CAP), se desarrollará del 9 al 13 de abril venidero en el Recinto de Exposiciones Expo Holguín.

Todo el empresariado del oriental territorio podrá participar como expositor en área cubierta, explica la Convocatoria oficial. La solicitud podrá realizarse en la oficina comercial de Expo Holguín o en la de la Unidad Empresarial de Base Eventos y Servicios, hasta el 5 de abril próximo.


El montaje de los stands ocurrirá del 7 al 9 del mismo mes, para la inauguración de la XVIII Edición de la Feria el 9 de abril, a las 10 de la mañana.

El Departamento de Comunicación Institucional del Recinto habilitó los siguientes correos electrónicos para facilitar el diálogo con las empresas interesadas: calidad@expoholguin.co.cu, comercial-eventos@expoholguin.co.cu y directorgeneral@expoholguin.co.cu.

El CAP propicia este espacio expo-venta, con una frecuencia de dos a tres veces al año, como una oportunidad más en los esfuerzos por sustituir importaciones en el actual modelo económico cubano y “aliviar” los inventarios del sector empresarial holguinero.


Rusia y China burlan los bonos del Tesoro de EEUU, ¿qué significa?

Moscú y Pekín redujeron en el pasado mes de enero sus tenencias en los valores de Estados Unidos en 5.300 millones y casi 17.000 millones de dólares, respectivamente, según los datos publicados por el Departamento del Tesoro norteamericano.
Rusia redujo sus tenencias en bonos del Tesoro de EEUU hasta 96.900 millones de dólares en enero de 2018, en comparación con diciembre de 2017 cuando estas se cifraban en 102.200 millones de dólares.
En 2017 Rusia fue poseedora de la mayor cantidad de tenencias en el mes de mayo con 108.700 millones de dólares invertidos en bonos del Tesoro.
Al reducir sus inversiones, Rusia bajó del puesto 15 al 16 en el ranking de los mayores tenedores de bonos del Tesoro de Estados Unidos.
China, por su parte, poseía bonos en diciembre pasado por un valor de 1.184.900 millones de dólares, pero redujo esta cifra a 1.168.200 millones de dólares en enero de 2018. A día de hoy, Pekín es el mayor tenedor de bonos del Tesoro de EEUU.
En el ranking de los tenedores de valores de EEUU a China le siguen Japón con 1.065.800 millones de dólares —en el mismo período Tokio aumentó sus tenencias en más de 4.000 millones de dólares, en comparación con 1.061.500 millones de dólares en diciembre— e Irlanda con 327.500 millones de dólares de tenencias.
En enero de 2018 los países extranjeros poseían bonos del Tesoro de Estados Unidos por un valor total de 6.260.400 millones de dólares. En enero de 2017 este índice era de 5.949.200 millones de dólares.
En otras palabras, los países extranjeros aumentaron sus tenencias en aquellos 12 meses en 311.200 millones de dólares.
La respuesta rusa a los cambios agresivos
La reducción de las tenencias rusas de los valores del Tesoro señala que en el futuro no solo Rusia, sino otros países también recortarán sus inversiones en dichos bonos, declaró en un comentario al medio ruso RT el director del Centro para estudios políticos y económicos Vasili Koltashov.
Las alteraciones actuales posiblemente cambien la importancia de otros mercados, según el entrevistado."Sobre todo, esta es la respuesta a los cambios en la política económica de Estados Unidos y su política en general, que se ha hecho más agresiva en relación a los países que antes se consideraban socios de Washington", manifestó el analista.
"Está sucediendo la desintegración del sistema de Consenso de Washington. Entretanto, la importancia de Estados Unidos en el comercio mundial está disminuyendo. En los próximos diez años disminuirá aún más profundamente. Mientras tanto, la importancia de otros mercados como el de Rusia o el de China crecerá", vaticinó el entrevistado.
La venta de bonos del Tesoro permite a Estados Unidos realizar gastos públicos en las condiciones del enorme déficit presupuestario. Al mismo tiempo, estos valores se consideran uno de los más seguros de los que se venden en el mercado financiero mundial si bien al mismo tiempo se cree que no son los más rentables.

jueves, 15 de marzo de 2018

Pablo Iglesias a Correa: "Es escandaloso lo que dicen algunos medios privados en América Latina"

Publicado: 15 mar 2018 16:25 GMT

En esta nueva edición de 'Conversando con Correa', el expresidente de Ecuador dialoga con Pablo Iglesias, líder de la formación política Podemos. En la charla, profundizan en las implicaciones existentes entre los poderes económicos y los medios de comunicación, y exploran alternativas saludables para la democracia.



En una de sus primeras intervenciones durante esta conversación, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, afirma que "cuando la información se mercantiliza y se convierte en un objeto de la propiedad de alguien, se pone en riesgo". "Si un banquero es dueño de una televisión –continúa el político español–, es muy difícil que esa televisión se atreva a hablar afectando a los intereses del banquero".
Rafael Correa señala, en el mismo sentido, lo que en su opinión es "una contradicción de fondo": que la información que es un derecho fundamental e inalienable, "sea suministrada por empresas con ánimo de lucro", ya que considera que en el momento en que el derecho a la información entre en conflicto con el ánimo de lucro, "por definición, va a prevalecer este último".
Pablo Iglesias, secretario general de Podemos.
"Hay amplias capas de la población que se dan cuenta de que la manipulación mediática es la norma y no la excepción".
Pablo Iglesias, secretario general de Podemos.
Con este conflicto como punto de partida, la conversación se interna en el complejo entramado de intereses políticos y económicos que contaminan la objetividad deseable en los diversos medios de comunicación, y ambos contertulios tantean alternativas viables para contribuir a que la verdad prevalezca por encima de los mensajes y enfoques parcializados.

Alerta frente a la manipulación mediática

En opinión de Correa, el funcionamiento actual de los medios de comunicación, usualmente vinculados a grupos de poder político o financiero, convierte nuestras sociedades en "democracias mediatizadas" y "nos reemplazan el estado de Derecho por el estado de opinión".
Pablo Iglesias, por su parte, señala que hay "amplias capas de la población que se dan cuenta de que la manipulación se ha convertido en una norma y no una excepción" y de que, en última instancia, casi todos los contenidos "responden a veces de manera muy escandalosa a intereses muy concretos". Esto, en su opinión, ha generado "una sensación de alerta" en la ciudadanía con respecto a la información que reciben, y al mismo tiempo está contribuyendo a consolidar "una cultura en la que la gente exige calidad" en esa misma información.

Realidades concretas

En una fase más avanzada de la charla, ambos participantes se refieren de manera específica a realidades mediáticas en diferentes lugares del mundo, poniendo de manifiesto los problemas en el manejo de la información frente a las injerencias y presiones de los poderes fácticos o políticos.
Pablo Iglesias, secretario general de Podemos.
"Los medios que controla el Partido Popular son una vergüenza desde el principio hasta el fin".
Pablo Iglesias, secretario general de Podemos.
En ese sentido, el líder de Podemos se declaró escandalizado "con lo que dicen algunos medios privados en América Latina" y señaló que, en España, "los medios que controla el Partido Popular son una vergüenza desde el principio hasta el fin".
Por su parte, Correa comentó que cuando llegó al poder en Ecuador la mayor parte de las televisiones que emitían a nivel nacional "eran propiedad de los bancos", y recordó que "los medios de comunicación deben comprometerse solo con la verdad", precisando que "eso no tiene nada que ver con la izquierda o con la derecha".
Durante este encuentro entre Rafael Correa y Pablo Iglesias profundizan también en otras cuestiones de actualidad y de gran interés, que podrán ver en el video del programa que les ofrecemos aquí en su totalidad.

Sobre la corrupción en Cuba. Opiniones y Datos.

Los países menos corruptos del mundo, ( ver al final del post datos de Cuba.)



Segunda Cita.

Silvio dijo...

Como habrán visto estoy bastante calladito últimamente. No es que me de lo mismo y mucho menos que tema a que los impunes vuelvan a azuzar a su jauría contra este blog buscando sangre... Es que de vez en cuando me harto un poco de toda esta basura y me tengo que dar un respiro. Puede que sean los años.... Pero lo que quería decir es ¿cómo calificar a los que hasta ahora no se atrevieron a decir que la corrupción era una expresión contrarrevolucionaria?... Porque es obvio que llevan años siendo cómplices de esa forma de contrarrevolución que nos está minando la moral del país a grandes pasos. Es francamente vergonzoso que algunos que dictan normas sobre como ser revolucionarios necesiten permiso para manifestarse como tales. Suena a la misma farsa y abusos de poder que se ven en otras latitudes y que nos encanta criticar y aparentarnos fuera.

Pero lo más terrible no es eso. Lo peor es no reconocer que todo eso pasa porque muchos aspectos del sistema son obsoletos y no funcionan. Y cuando un sistema no funciona la gente, espontáneamente, inventa el suyo propio para sobrevivir. Y a esa necesidad de supervivencia de los que no tienen nada también le llamamos corrupción. A pesar de que los que prohíben esto o aquello tienen la mayoría de sus problemas materiales resueltos: si no buenos sueldos, al menos transporte garantizado, buenas casas, ayudantes que se ocupan de todo, vacaciones en los mejores lugares, tecnología de punta con Internet en todo el país… etc, etc y etc.. Y mejor me callo.1 de marzo de 2018, 12:43

Del FB de Randy Alonso Falcón:

Me acabo de topar con este artículo de Lázaro Barredo sobre la corrupción, publicado el 6 de agosto de 1989 en Juventud Rebelde. Y dicen por ahí, después de su trabajo en Bohemia que replicamos en Cubadebate, que Lázaro se dio cuenta ahora del tema de la corrupción. Uff.... Por cierto, que también recuerdo una intervención de él en la Asamblea Nacional en el 2005 clamando por atender este serio problema y legislar sobre el mismo. Al César, lo que es del César, con perdón de los ofendidos..




¿Descubre ahora la prensa que la corrupción es contrarrevolución?

Esteban Morales, febrero 28, 2018

¿Qué nos ha descubierto el Compañero Lázaro Barredo, periodista de Granma, en su artículo sobre la corrupción publicado en Bohemia y CubaDebate el 26 de febrero del 2018?

Debió, al menos haberme citado, pues el primero que se atrevió a hacer esa incursión fue el que les habla, Esteban Miguel Morales Domínguez, en su artículo “Corrupción la verdadera contrarrevolución” al que después siguieron otros. Y varios reportes noticiosos de la periodista Patricia Grogg en IPS Internacional.

Solo el primer artículo, provoco que el aun Miembro del Buro Político del PCC, Esteban Lazo Hernández, enviara a mi centro a la Cra. Mirta Rosa Hernández, entonces jefa del Dpto. de Educación del Comité Central del Partido, integrando una Comisión formada por la Instructora de mi núcleo, la Dirección del núcleo, una representación del Municipio y de la Provincia del PCC, a que me quitaran la militancia del Partido.

Se trataba, según me comunicaron, que se me retiraba la militancia, como resultado de que lo que yo había escrito, en ese solo primer artículo, no era compatible con mi condición de militante del partido. A ese artículo le siguieron otros tantos, que están todos en mi blog, en los que denuncio no solo el problema, sino además que el método seguido para combatirlo no era el correcto. Que la corrupción no se resuelve solo con inspecciones. Y le siguieron también otras represalias conmigo, como fueron, retirarme de la Mesa Redonda, del Noticiero de la Mañana, de todo programa de la Televisión, mi cara no se podía ver públicamente en la Televisión nacional. Solo el ICAIC se atrevió a grabarme un Programa “Contracorriente”.

Con posterioridad me tuvieron militando dos años en un núcleo de jubilados. Hasta que la UNEAC me rescato.

Un año después, en junio del 2011, el Cro. Raúl me devolvió la militancia, diciendo en un posterior discurso, que “corrupción era equivalente a contrarrevolución”.

Luego, el Cro. Barredo, debió al menos haberme citado, dándome el crédito de haber sido el primero que trato el asunto públicamente y dándome el crédito de haber dicho las cosas que hace ya más de 8 años exprese en mis múltiples artículos que él dice ahora.

Creo que bastante tarde ha sido orientado al Cro. Barredo a escribir sobre un problema que nos viene golpeando hace bastante rato.


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No hay cambios en la percepción de corrupción en Cuba

Cuba ha obtenido 47 puntos en el Índice de percepción de la Corrupción que publica la Organización para la transparencia Internacional.Su puntuación no ha sufrido ningún cambio respecto a la obtenida en 2016, así pues sus ciudadanos mantienen estable su percepción de la corrupción en Cuba.

A pesar de ello, Cuba empeora su posición respecto al resto de los países hasta el puesto 62 del ranking de percepción de corrupción formado por 180 países.

La evolución de la percepción de la corrupción en los últimos cinco años en Cuba ha empeorado, lo que ha venido acompañado de un descenso de su posición en el ranking internacional de corrupción.

Éste índice clasífica a los países puntuándolos de 0 (percepción de altos niveles de corrupción) a 100 (percepción de muy bajos niveles de corrupción) en función de la percepción de corrupción del sector público que tienen sus habitantes.

En la tabla y el gráfico de la parte inferior mostramos la evolución de la posición de Cuba en el Índice de Percepción de la Corrupción. Puedes ver un listado con la clasificación de todos los países clicando en Índice de Percepción de la Corrupción y ver toda la información económica de Cuba en Economía de Cuba.

Cuba - Índice de Percepción de la Corrupción
FechaRanking de la CorrupciónÍndice de Corrupción
201762º47
201660º47
201556º47
201463º46
201363º46
201258º48
201161º42
201069º37
200961º44
200865º40
200761º42
200666º35
200559º38
200462º30
200343º46

Cuba - Índice de Percepción de la Corrupción







Cuba020406080
CubaRanking de la CorrupciónÍndice de Corrupción
Cuba6247

Libro "Economía para no dejarse engañar por los Economistas" (VII)


¿Cómo se hacen las grandes previsiones macroeconómicas y por qué suelen ser tan equivocadas?

Una vez que se definen las magnitudes y variables macroeconómicas y sus
interrelaciones hay que cuantificarlas para poder operar con la máxima precisión sobre ellas; y hemos señalado que eso es difícil, porque hay que recurrir a procedimientos estadísticos y econométricos que sólo pueden aproximarse indirectamente, por estimación, a la realidad.
Los problemas, además, se agravan debido a que no basta con registrar lo más rigurosamente posible la realidad actual, sino que es imprescindible hacer predicciones a partir de esas mediciones.
Todos los sujetos económicos necesitan adelantarse al futuro para tomar sus decisiones. Las familias necesitan estimar su posible renta futura, los tipos de interés que habrá dentro de unos años en comparación con los actuales, los precios de los bienes pasado un tiempo, etc. Las empresas deben establecer predicciones sobre sus posibles niveles de ventas, sobre el coste de la financiación o sobre el comportamiento futuro de sus clientes o proveedores, entre otras muchas circunstancias futuras. Y los gobiernos, igualmente,  han  de  tratar  de  predecir  a  qué  coste  podrán  endeudarse  y también la evolución de los grandes indicadores a la hora de elaborar sus presupuestos. Además, por supuesto, los gobiernos deberán conocer con antelación el posible efecto de sus medidas de política económica.
Por todo ello, los economistas también hemos tratado de desarrollar técnicas de predicción para que los sujetos económicos puedan tomar sus decisiones con la mayor dosis posible de certidumbre y seguridad. Algo que, a tenor de la fama que tenemos, no parece que hayamos conseguido con demasiado éxito, pues se dice que los economistas no sabemos predecir ni siquiera el pasado. Y, aunque esto parezca un chiste, lo cierto es que es así: el investigador de la Universidad de Illinois Samuel Williamson ha descubierto que la pregunta sobre cuánto creció el PIB del Reino Unido en 1959 ha tenido ¡18 diferentes respuestas! por parte de diversas oficinas estadísticas y diferentes investigadores.46
Unas veces, los sujetos económicos sabremos con certeza que un determinado fenómeno se producirá en el futuro y querremos saber con qué efecto  concreto  ocurrirá,  y  otras  veces  necesitaremos  conocer  en  qué momento exacto se producirá algo cuyo efecto sabemos con antelación. Y, casi siempre, los economistas y estadísticos podremos usar los datos para elaborar series temporales que reflejen el comportamiento anterior de cualquier tipo de variable, aunque nos será mucho más difícil poder predecir cuáles serán los datos subsiguientes a medida que vaya pasando el tiempo.
Para ello se utilizan modelos y muy diversas técnicas estadísticas. Desde las cualitativas, a base de preguntar a las personas que se consideran más expertas lo que creen que puede ocurrir, hasta las cuantitativas, que tratan de modelizar patrones de conducta permanentes para deducir lo que ocurrirá en el futuro.  Pero  ni  una  ni  otra  son  omnipotentes  a  la  hora  de  explicar  y predecir ni están a salvo de influencias perversas. El azar, la capacidad de los seres humanos para cambiar los hechos en los que participan, la información tan desigual que se puede utilizar en un momento u otro y la gran influencia que ejerce el período sobre el que queramos elaborar una predicción son los principales factores que hacen que los modelos y la estadística fallen. Y también el hecho de que los economistas, como también hemos señalado, naveguemos constantemente a lomos de esa ceguera que a menudo provocan nuestros propios prejuicios e intereses y nuestras preferencias o servidumbres económicas.
Muchos economistas, por ejemplo, vienen denunciando que esto último es lo que explica que sean precisamente los economistas y los grupos de investigación más poderosos y quienes disponen de más medios estadísticos y de todo tipo y, por supuesto, los mejor retribuidos, los que se equivocan más a menudo.
Efectivamente, los economistas y demás funcionarios que trabajan en los gobiernos, en los grandes organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), o para los bancos centrales, como el Banco de España o el Banco Central Europeo, son los que ofrecen prácticamente siempre los cálculos y predicciones más errados sobre la evolución de las magnitudes económicas.
Así lo revela, en el caso de España, un curioso estudio que hace anualmente la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE) denominado Diana ESADE. En él se muestra cuantitativamente cuánto  se  equivocan  las  diferentes  instituciones  públicas  o  privadas  que hacen registros cuantitativos de las grandes magnitudes económicas; y, año tras año, las anteriores que acabamos de citar son las que más se alejan de la realidad.
Así, a la hora de predecir el PIB español de 2015, los que más se equivocaron fueron, por este orden, el Banco de España, The Economist, el FMI y la OCDE. En 2014, el gobierno de España, la OCDE, el Banco de España, el FMI y la Comisión Europea. En 2013, gobierno, Banco de España y Comisión Europea. En 2012, gobierno y Banco de España. En 2011, Consejo Superior de Cámaras de Comercio, OCDE, FMI y gobierno. En 2010, Instituto de Crédito Oficial (ICO), FMI y OCDE. Y en 2009, gobierno, ICO y Banco Santander.
Y no son únicamente los organismos oficiales los que se equivocan tan sospechosamente. Algo parecido ocurre con empresas privadas que desempeñan una función en principio muy importante como garantes de la estabilidad económica, y que, sin embargo, han cometido errores tan clamorosos como letales. Me refiero a las agencias de calificación que deberían haber detectado la difusión de hipotecas basura y que, sin embargo, las dejaron pasar aparentemente sin darse cuenta del enorme riesgo que entrañaban. Una de ellas, Standard & Poor’s, aseguraba que, cuando daba la máxima calificación a unos valores conocidos como obligaciones de deuda garantizadas (CDO), sólo había un 0,12 por ciento de probabilidades (o, lo que es lo mismo, una entre 850) de que dichos valores no se pudieran pagar durante los siguientes cinco años. Sin embargo, según sus propios datos internos, resultó que finalmente fueron insolventes un 28 por ciento de las CDO, es decir, 233 veces más de lo pronosticado.
Que quienes más se equivoquen sean precisamente quienes tienen más medios para poder acertar en sus predicciones precisamente porque son los que deciden es algo muy relevante y preocupante. Fundamentalmente, porque nunca se mide por medir sino con el fin de poder actuar a continuación. Como dicen Stiglitz, Sen y Fitoussi en su informe sobre alternativas al PIB que ya hemos mencionado antes, «lo que se mide tiene una incidencia en lo que se hace». Lo cual lleva necesariamente a pensar que en realidad quienes predicen no actúan como observadores objetivos o neutros de la realidad económica, sino que utilizan la medición y las predicciones económicas que deberían ser instrumentos para elaborar estrategias de acciones sociales específicas como una especie de armas arrojadizas.
Los  fallos  tan  continuados  y  estratégicos  de  los  gobiernos,  de  los grandes organismos internacionales que les dictan las políticas y de los economistas que trabajan para ellos lleva a pensar que sus errores no sólo tienen causas, sino también propósitos. Solo eso puede explicar que, a pesar de que se critican constantemente, se sigan utilizando series de datos que se sabe que están obsoletos o caducos (de ahí que haya, como hemos visto, hasta dieciocho datos distintos sobre la tasa de crecimiento de un mismo año del PIB) o modelos en los que no se incorporan variables que hasta el sentido común más elemental advierte que en la economía actual tienen una gran significación (por ejemplo, los efectos de la desigualdad o el impacto del predominio de las actividades financieras sobre las productivas).
Así lo reconoce el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz cuando señala en su libro sobre la última crisis que los modelos que se siguen utilizando, sobre todo para analizar los mercados financieros, son en realidad justificativos de una situación que se desea defender por encima de todo.47



¿Por qué la inversión es tan importante en nuestras economías y qué se puede hacer para que aumente?

La inversión es la utilización del ahorro que se haya podido generar en la
economía para crear bienes de capital con los que producir bienes y servicios, y es una variable fundamental porque sin inversión sería imposible que aumentara la dotación de capital, necesaria para satisfacer no sólo nuevas necesidades de bienes y servicios, sino las actuales necesidades cuando se deteriore o destruya el capital existente.
Dicho de otro modo, la inversión es la base de la acumulación de capitales que permite incrementar y mejorar el equipo productivo.
Nada más que por esa razón resulta obvio que se trata de una variable fundamental para que la economía funcione y avance lo necesario a través del tiempo.
Pero, además de por esa razón, la inversión es especialmente relevante para la economía porque cuando se lleva a cabo produce un efecto llamado multiplicador sobre la renta. Eso significa que un aumento de un euro en la inversión termina produciendo, con el paso tiempo, una aumento de la renta total mayor. Y, lógicamente, también al revés, si se reduce la inversión en un euro, la caída final que se producirá en la renta será mayor.
Este efecto se demuestra con gran facilidad con una sencilla operación algebraica, pero aquí lo explicaremos de forma aún más intuitiva.
Cuando una empresa realiza un inversión de una determinada cantidad (por ejemplo, de cien euros) en una economía lo que hace es adquirir una serie de bienes de capital (maquinaria, instalaciones, herramientas, medios de transporte, etc.). Este gasto en inversión se traduce enseguida en retribución para quienes le alquilan o venden esos bienes de capital. Y quienes reciben este ingreso dedicarán una parte al consumo y otra al ahorro. La proporción que destinen al consumo se llama propensión marginal al consumo, de modo que, si una persona recibe un ingreso de cien euros y dedica ochenta euros al consumo, diremos que su propensión marginal al consumo es de 0,8. Y esta cantidad de ochenta euros dedicada al consumo se convertirá a su vez en ingreso de quienes les vendan los bienes o servicios, de los cuales gastarán en consumo el 80 por ciento (es decir, 64 euros). Así se generan nuevos ingresos para otros vendedores que, una vez más, volverán a gastar en consumo una parte (el 80 por ciento, si seguimos suponiendo que todos tienen la misma propensión marginal al consumo). Y así seguirá ocurriendo sucesivamente, de modo que la inversión inicial se va traduciendo en cada etapa de gasto en sucesivas cantidades de renta adicional (100+80+64...).
El efecto multiplicador produce, por tanto, un incremento final de la renta cuya magnitud depende de la propensión marginal al consumo. Si los primeros receptores de la retribución correspondiente a la inversión hubieran ahorrado todo su ingreso, no habría habido efecto multiplicador alguno. Si, por el contrario, se gastase siempre todo en consumo, el efecto sería muy grande.48
Los economistas conocemos este efecto, y los investigadores tratan de calcular cuál es su magnitud concreta en cada caso para poder predecir cuál será el efecto final que tenga una inversión determinada. Pero también lo conoce la gente corriente y los responsables públicos. Podríamos decir que todo el mundo sabe el efecto benefactor, al menos sobre el ingreso, que tiene siempre  una  inversión  que  se  realiza,  por  ejemplo,  en  una  ciudad,  una comarca o un pueblo, y por eso se está tratando siempre de atraerla para disfrutar con ello de más rentas y empleo (aunque es evidente que, si no se cumplen determinados estándares de responsabilidad ambiental, social o económica, muchas inversiones pueden traer a la postre muchos más perjuicios que los beneficios percibidos en un primer momento).
Pero, además de este efecto multiplicador, la inversión produce otro efecto que quizá sea incluso más problemático. Lo veremos con un ejemplo también muy sencillo.
Las empresas realizan la inversión siempre que necesitan más bienes de capital, y eso ocurre cuando las ventas aumentan. Eso tiene un aspecto positivo  y  otro  negativo.  El  positivo  es  que  si  aumentan  las  ventas  se producirá un aumento mayor de la inversión (se dice que «acelerado»). El aspecto negativo es que si permanecen estancadas, y, por supuesto, si bajan, la inversión no se llevará cabo. Y eso quiere decir que, para que aumente la inversión (y, por tanto, para que vaya incrementándose en mayor medida la renta),  no  sólo  es  necesario  que  no  caigan  las  ventas,  sino  que  estén continuamente  aumentando.  Y  hay  que  tener  en  cuenta  que,  si  cae  la inversión en una determinada cantidad, la caída final de la renta será mucho mayor, ya que se encadena un efecto con el otro.
En resumidas cuentas, eso indica que la economía se va a encontrar en inestabilidad permanente. Cualquier incidencia que afecte a las ventas producirá una respuesta acelerada en la inversión que a su vez tendrá un efecto multiplicado en la renta. Y ésta es una de las razones de por qué las economías capitalistas están obligadas a generar un crecimiento continuo, algo  que,  sin  embargo,  choca  con  el  carácter  limitado  de  los  recursos naturales y, en general, con la base material de nuestro planeta.
Garantizar que se produzca un flujo suficiente de inversión en nuestras economías  pero  asegurando  al  mismo  tiempo  el  equilibro  social,  la estabilidad económica y que las economías no entren en una vorágine de despilfarro y vértigo es, en consecuencia, un objetivo que aún no se ha resuelto y que constituye uno de los grandes retos de nuestro tiempo. Pero, como en otros tantos ámbitos, hay un fuerte desacuerdo entre los economistas a la hora de determinar qué se puede hacer para estimular la inversión en las condiciones que se consideren más adecuadas.
En principio, no parecería que se trata de una tarea difícil. Podríamos deducir fácilmente que la decisión a la hora de llevar a cabo una inversión depende del rendimiento que pueda esperarse del negocio al que se aplique.
Este rendimiento, el beneficio de la inversión, depende a su vez de otras variables: el precio del producto que se vende, la productividad de los diferentes factores (trabajo y capital), el salario o los impuestos sobre los beneficios. Y tanto la propia empresa como los gobiernos tienen diferentes vías para procurar que aumente el beneficio mejorando las condiciones en que se desenvuelven cada una de estas últimas. La empresa, por ejemplo, puede tratar de conseguir cada vez más poder de mercado para poder influir sobre el precio, mejorar la tecnología, aplicar métodos de producción que mejoren el rendimiento del capital y su aprovechamiento, tratar de moderar salarios y ahorrar al mismo tiempo en bienes de capital, encontrar nuevos mercados o evadir impuestos. Y para ayudar a que aumente el beneficio y, por  tanto,  la  inversión,  los  gobiernos  pueden  ayudar  a  las  empresas  a encontrar nuevos mercados (por vías más o menos decentes o aceptables por otras que lo son menos), conceder ayudas o deducciones fiscales, subvencionar la innovación, aplicar políticas que mantengan altas tasas de paro para que bajen los salarios, mantener la demanda por medio de políticas de gasto público o reducir los impuestos.
Pero, seguramente, para que aumente la inversión no bastará con que aumente el beneficio, porque, al mismo tiempo, habría que considerar que ese rendimiento interno debería compararse con el que podría obtener con los mismos recursos que se van a invertir en otras alternativas. Si en otro destino se puede obtener una retribución más elevada que el rendimiento que proporciona la inversión cabe pensar que nadie en su sano juicio la llevaría a cabo.
Pero ni siquiera así sería posible determinar con exactitud en qué medida responde la inversión a cambios en el rendimiento esperado o en el tipo de interés. Hay que tener en cuenta que nunca se puede saber con antelación cuánto se ganará en un negocio, de modo que la decisión de invertir se lleva a cabo siempre en función de expectativas, del «olfato» de quien la realiza (Keynes diría que en función de «espíritus animales»), es decir, difíciles de explicar sólo en función de criterios racionales. Muchas veces, aunque las expectativas de beneficio sean buenas, la inversión no se produce, porque quien la tiene que realizar «no lo ve claro». Y al contrario, puede ser que esas expectativas  de  rendimiento  no  sean  gran  cosa,  pero  que  los  inversores intuyan que puede ser una ocasión propicia o que les conviene arriesgarse a pesar de todo.
Todo  lo  anterior  indica  que  la  inversión  es  muy  volátil,  incluso podríamos decir que, a veces, es hasta caprichosa, porque no responde a parámetros objetivos. Quien invierte se juega su propio dinero y, por tanto, toma las decisiones en función de criterios que quizá nadie más que él asume.
Y no terminan ahí los problemas, porque hay más razones que permiten pensar que la obtención de beneficios no necesariamente conlleva nuevas y mayores inversiones.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que no todos los beneficios de las empresas se ahorran y se dedican posteriormente a la inversión. Una gran parte de ellos se distribuye como dividendos a los accionistas. Y, aunque es cierto que estos dividendos pueden ir luego en una parte mayor o menor al ahorro,  de  donde  puede  salir  después  inversión,  lo  cierto  es  que  nada garantiza que así ocurra, y mucho menos en la cantidad que en un momento dado fuera necesaria para mantener el ritmo de crecimiento que requiera la economía.
En  segundo  lugar,  puede  ocurrir  que  el  beneficio  que  se  ahorre  se dedique a inversiones que no lleven consigo incrementos del capital que permitan aumentar la producción de bienes y servicios, sino a la simple especulación financiera e improductiva. Una investigación reciente ha demostrado, por ejemplo, que las empresas estadounidenses cada vez dedican más proporción de sus beneficios a realizar «inversiones» que simplemente consisten en recomprar sus propias acciones (para elevar su valor en bolsa) o en llevar a cabo fusiones y adquisiciones de otras corporaciones que no derivan en un aumento efectivo de la actividad productiva. Concretamente, el estudio demuestra que, durante casi un siglo, entre 1895 y 1990, por cada dólar gastado en inversión en activos fijos por las empresas estadounidenses se  dedicaron  dieciocho  céntimos  de  media  a  fusiones  y  adquisiciones, mientras que desde 1990, cuando los beneficios representaban mayor proporción que nunca sobre el total de la renta, de cada dólar dedicado a inversión en activos fijos se han dedicado 68 céntimos a estas últimas.49
Hoy día, como veremos con más detalle después, la actividad financiera y especulativa es mucho más rentable que la productiva, y eso hace que el ahorro —no sólo el empresarial, sino también el de los hogares— se vea atraído cada vez en mayor medida hacia ese tipo de «inversiones» que no son las que aumentan la capacidad productiva real y mejoran la satisfacción de nuestras necesidades.
En tercer lugar, puede ocurrir —y de hecho ocurre— que el ahorro, si no en su totalidad en una buena parte, se destine a un tipo de inversión que sólo mejore el rendimiento del capital existente, pero que no aumente su dotación ni, en especial, el empleo necesario. En estos casos, su incremento tiene un efecto muy limitado sobre el ingreso, lo mismo que puede ocurrir si el empleo subsiguiente al incremento de la inversión es de baja calidad.
Y, para terminar, hay que mencionar una paradoja sobre la relación que se da entre beneficios e inversión. Como pusieron de relieve economistas tan dispares como David Ricardo, Karl Marx, Knut Wicksell o John M. Keynes, si consideramos la inversión como la adición de nuevos bienes de capital al capital ya existente que se va haciendo a lo largo del tiempo, resulta que lo que se destina a invertir se detrae del consumo, es decir, de las ventas que son la base de los beneficios. Por tanto, resulta que un aumento continuado de la dotación de capital (de maquinaria, instalaciones, etc.) lleva consigo una pérdida de beneficios futuros, que deprimirá la inversión, si es que aceptamos que ésta depende de los beneficios.
Expresada de otra manera, esta paradoja significa que las economías capitalistas que necesitan un incremento constante de la inversión tienden a sufrir constantemente situaciones de sobrecapacidad, es decir, de exceso de dotación de capitales respecto a las ventas que pueden realizarse, como consecuencia de que se hayan detraído recursos del consumo para realizar la inversión. Esta paradoja da pie a otra que expresó hace años William Fellner y que desgraciadamente no es tenida en cuenta hoy día ni por la mayoría de los grandes dirigentes empresariales ni por los responsables de aplicar las políticas económicas: «Una distribución equitativa del ingreso puede ser propicia para los intereses empresariales».50 Es así, porque de esa manera se puede asegurar que habrá suficiente consumo y así se garantizarán las ventas de las empresas. Esta idea es bastante realista, pero actualmente está olvidada o incluso rechazada, lo cual no sólo perjudica a los perceptores de rentas salariales, sino también a las empresas que viven de lo que se consume con los salarios. Sólo beneficia a las empresas muy grandes o a las que tienen clientes cautivos gracias a su gran poder de mercado (las eléctricas, de comunicaciones, de bienes muy necesarios, etc.).
En definitiva, resulta que una variable tan importante para la vida económica como la inversión está casi completamente fuera de control, o, al menos, fuera de un control más o menos asegurado. Como hemos señalado, los gobiernos pueden adoptar medidas para tratar de impulsarla, pero nunca tendrán garantizado que puedan conseguirlo. Muchas veces, para lograrlo quizá adopten medidas que tienen efectos contraproducentes desde otros puntos de vista. Eso es lo que ha pasado en España cuando los gobiernos de turno han cedido a la presión de grandes constructores o de los bancos asegurando una demanda de inversión con gastos en grandes infraestructuras que no tienen justificación económica ni social. O  reduciendo  estándares básicos de derechos sociales, fiscales y medioambientales para dar facilidades a los grandes inversores, o permitiendo que se produzca una gran concentración de capital y pérdida de competencia.
Con independencia de las controversias teóricas sobre la naturaleza y los determinantes de la inversión, los economistas tratan de hacer un seguimiento constante de lo que pasa con ella en las economías de todo el mundo, porque lo que es indudable, como hemos señalado, es que resulta esencial para que las economías funciones adecuadamente.
Las investigaciones que se vienen realizando más recientemente constatan algunos rasgos esenciales de la función de inversión en las economías contemporáneas. Por ejemplo, se pone de relieve que es cada vez más importante aumentar la inversión que mejora la formación y la educación y la capacidad de las empresas para innovar utilizando nuevas tecnologías y mejorando los procedimientos productivos, y no sólo porque así es como se pueden conseguir mejores niveles de productividad, sino porque resulta inevitable dado que el vértigo de la innovación hace que los capitales se deprecien más rápidamente que nunca.
Sin embargo, en estos últimos años, la necesidad de potenciar la inversión y de procurar que se oriente hacia donde es más necesaria para logar mayor progreso y una mejor satisfacción de las necesidades sociales está  chocando  con  algunos  problemas  fundamentales  que  muchos economistas comienzan a poner de relieve con gran preocupación.
Por un lado, es sabido que hoy día los flujos de ahorro son internacionales. Ya es muy difícil que la inversión que necesitan las economías  nacionales  se  pueda  financiar  exclusivamente  por  el  ahorro interno, entre otras cosas porque dada esa internacionalización suele ocurrir también que el ahorro nacional financie inversiones en el exterior. Eso facilita el acceso a fuentes más abundantes de recursos para la inversión nacional, pero también tiene el inconveniente de que el ahorro foráneo suele estar controlado por grandes fondos que no tienen la mayoría de las veces ningún tipo de vínculo con la economía en la que invierten y son, por tanto, ajenos a las consecuencias que se puedan derivar de sus decisiones. Esto  es  algo importante, ya que, al mismo tiempo, esos fondos están precisamente constituidos para obtener el mayor volumen posible de beneficio con independencia de cuál sea el tipo de operación que se lo proporciona.
Por otra parte, el predominio de la economía financiera ha modificado la lógica que guía las decisiones de inversión haciendo que los grandes fondos rehúyan la actividad productiva, que suele tener horizontes de rentabilidad a más largo plazo, para operar preferentemente a corto plazo en las actividades puramente especulativas. Y este cambio de lógica ha afectado también a las entidades financieras y al uso que hacen del ahorro que se deposita en ellas. Tradicionalmente, la banca había sido la que financiaba los grandes avances industriales  y  las  innovaciones  más  importantes  y  costosas;  pensaba  y operaba a largo plazo para ayudar a que creciera el capital productivo. Actualmente, en cambio, los bancos se han convertido ellos mismos en inversores, pero en la misma línea que los grandes fondos especulativos que controlan el ahorro mundial: operando a corto plazo y tratando de asegurar el beneficio mayor y más rápido posible. Como ha escrito el economista Jeffrey Sachs, «los grandes banqueros del pasado, como J. P. Morgan, construyeron industrias como las de los ferrocarriles y del acero. Los administradores de fondos actuales, por el contrario, suelen asemejarse a apostadores o incluso a defraudadores como Charles [Carlo] Ponzi».51
Entre otras consecuencias, este predominio de la especulación y de los movimientos de capital a muy corto plazo y, por tanto, muy volátiles, que no permiten financiar proyectos de futuro, da lugar a otra gran paradoja de nuestro tiempo: hay ahorro y fondos de sobra para poder financiar proyectos en la economía mundial, pero no se dedican a financiar inversión que genere empleo y satisfacción social.
En particular, uno de los grandes problemas que afectan a la inversión en la economía mundial actual es que se sabe con certeza que la más necesaria, la que puede proporcionar más avances e incrementos de la productividad (en infraestructuras novedosas y sostenibles, en defensa del medio ambiente, en nuevas tecnologías, en educación, en salud o las que impulsan la necesaria investigación básica) necesitan un aportación muy importante de capital público, algo, sin embargo, que resulta hoy día muy difícil de lograr por el predominio de ideas que atacan lo público y la intervención del Estado, aunque sea en estas tareas que tan positivamente revierten en los intereses privados.
Otros estudios realizados por organismos bastante conservadores, como la OCDE, muestran que la inversión se resiente por el incremento de la desigualdad que se viene produciendo en los últimos tres o cuatro decenios en prácticamente todo el mundo. En un informe reciente, la OCDE señalaba que, para poder conseguir que la inversión se convierta en una fuente de crecimiento sostenible, se necesita «prestar atención a los trabajadores con bajos salarios, así como enfrentar las consecuencias de una creciente desigualdad en la educación, un factor fundamental que socava el crecimiento a más largo plazo».52
El predominio de las políticas inspiradas por los prejuicios ideológicos liberales y los problemas que acabamos de mencionar es lo que ha hecho que la inversión se haya reducido notablemente en los últimos años. Un estudio muy reciente realizado por el Banco de Canadá sobre la situación de la economía mundial muestra que, entre los años 2010 y 2014, ha tenido un crecimiento medio anual del 2,2 por ciento, frente al 3,5 por ciento que tuvo en el decenio anterior a la crisis.53  Y otra investigación realizada por el Banco de Francia sobre veintidós países avanzados abundó en los temas que acabamos de señalar sobre las causas que determinan la marcha de la inversión. Para sus autores, lo más importante para explicar la caída de la inversión (en contra de lo que suele mantener el Fondo Monetario Internacional, que se limita a decir que baja la inversión porque baja la producción) es el pesimismo sobre la evolución de la demanda (que explica el 80 por ciento de la debilidad de la inversión) y la incertidumbre (el 17 por ciento), mientras que otras circunstancias como los costes de los factores tienen muy poca influencia. Y de ello deducen que «las políticas económicas destinadas a impulsar la demanda esperada representan la herramienta más eficaz que puede ser utilizada para estimular la inversión».54
En definitiva, es cierto que manejar las variables de las que depende la inversión es siempre difícil y que hacer que aumente de forma sostenible y creadora  de  empleo  es  algo  muy  complicado.  Pero  lo  cierto  es  que  el predominio  de los  prejuicios  liberales  que  terminan  debilitando  el impulso público a la inversión  privada lo complica todo mucho más.

Citas


46. The Economist, «Rewriting history: the nation's  income  is a constantly moving target», 30 de abril 2016.

47. J. Stiglitz, Caída libre: el libre mercado y el hundimiento de la economÍa mundial, Taurus, Madrid, 2010, p. 131.

48. La explicación aritmética de ese incremento final en la renta producido por el incremento inicial en la inversión tiene que ver con el concepto de progresión geométrica, que es una sucesión de números en la que cada uno es igual al anterior multiplicado siempre por el mismo número que se llama razón. En el caso del ejemplo, la razón era 0,8, y la progresión geométrica ha sido: 100; 100 × 0,8; (100 × 0,8) × 0,8; (100 × 0,8 × 0,8) × 0,8; y así sucesivamente. La suma de una progresión geométrica es el número inicial (en este caso 100) multiplicado por 1 / (1 – razón), y por eso podríamos saber que, con los datos del ejemplo, la renta final sería 500 euros [100 × 1 / (1
0,8)] .

49. J. Brennan, «Rising corporate concentration, declining trade union power, and the growing income gap», Levy Economics Institute, marzo de 2016, p.
9. Disponible en: <http://bit.ly/29AkYEw>. [Consulta: 15/09/2016]

50.  W.  Fellner,  Monetary   policies   and    full  employment,  University     of
California Press, Berkeley, 1946, p. 44. (Reimp.: Garland Pub., Nueva York,
1983.)

51. J. D. Sachs, «La prueba de la golosina para la economía mundial», El País, 15 de febrero de 2016. Carlo Ponzi fue un emigrante italiano que puso en marcha en Estados Unidos, a lo largo de los años veinte del siglo XX, una monumental estafa piramidal que luego sería copiada en multitud de lugares. Fundamentalmente se basaba en recoger depósitos a los que remuneraba con intereses altísimos que no procedían de inversión alguna, sino del dinero de los nuevos depositantes.

52.  OCDE,    «Fortalecer    la    inversión    es    fundamental   para   meJorar  la calificación E-menos de la economía mundial», nota de prensa, OCDE, París,
2015.

53.  M.  Leboeuf   y  B.    Fay,   «What  is  behind   the  weakness   in   global investment?», documento de debate del personal, Banco de Canadá, n.0   2016-
5, febrero de 2016.

54. M. Bussiere,  L. Ferrara  y J. Milovic,  «Explaining the  recent  slump in investment: the role of expected demand and uncertainty», documento de trabajo, Banco de Francia, n.0  571, 2015, p. 38.

Continuará