Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 21 de julio de 2020

Los economistas tenemos una responsabilidad muy importante

Publicado el 21 julio, 2020 • 11:01 por Ramón Barreras Ferrán, Trabajadores

Rosa Esther Benavides Aparicio ama las flores y también la economía, ciencia a la que ha dedicado toda su vida profesional. Desde el año 2005 es directora de la Sucursal en Cienfuegos de la Consultoría Económica Canec S.A.Rosa Esther Benadides: “Los economistas nos convertimos en una gran familia”. / Foto: Juan Carlos Dorado.

Comenzó su actividad laboral en el Banco Nacional de Cuba (BNC) como analista. Con posterioridad ocupó entre otras responsabilidades, la de jefa económica de la Dirección Regional de Círculos Infantiles y del Departamento de Presupuesto en la Dirección Provincial de Finanzas.

Fue directora provincial de Precios, cargo en el que estuvo por poco tiempo porque fue elegida delegada a la Asamblea Provincial del Poder Popular (Gobierno) y miembro del Comité Ejecutivo por dos mandatos para atender, precisamente, la esfera económica.

Ostenta múltiples condecoraciones y ha recibido numerosos reconocimientos

“Soy fundadora de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (Anec). Participé en el Congreso Constituyente (junio de 1979) y también en el segundo y el tercero, y en el séptimo y el octavo. Desde el 2013 integro el del Comité Nacional de esa asociación”, señaló.

¿Qué recuerdos atesoras de Congreso Constituyente? 

Son muchos. Nunca olvidaré la satisfacción y la alegría que sentí cuando me eligieron delegada.

Después de ese evento sentí que los economistas nos convertíamos en una gran familia, donde todos tenemos el deber de contribuir al desarrollo económico de nuestro país. Siempre ha sido una responsabilidad cumplir deberes con elevada ética profesional, en una organización donde no es obligado estar, pero si la integras, debes cumplir los estatutos y las normas.

La motivación más grande que tuvimos todos y muy especialmente los cienfuegueros fue contar con la presencia de Carlos Rafael Rodríguez, sobresaliente revolucionario, intelectual y economista.

¿Cómo aprecias la evaluación de la economía cubana en los últimos tiempos?

Desde inicios del proceso revolucionario ha tenido la presión, ahora recrudecida, del bloqueo de los Estados Unidos. No obstante, los esfuerzos del gobierno se han caracterizado por un enfoque integral y una adecuada estrategia de desarrollo económico y social, sobre la base de nuestras posibilidades reales.

Lo más importante es que esa estrategia se valore, se comprenda y se accione a todos los niveles. Si cada cubano participa conscientemente, el resultado será cada día superior. En estos momentos la presencia del nuevo coronavirus y la Covid-19 ha limitado el desarrollo, pero eso no significa que no se esté trabajando. Debe aprovechase la experiencia que deja esta situación y perfeccionar las medidas para hacer más eficiente la economía. No obstante, la situación que vive el mundo también nos afecta, porque somos parte de él.

¿Qué constituye la Canec y cuáles son sus funciones?

Es una empresa consultora. Su misión es facilitar el cambio organizacional y mostrar la confiabilidad en los negocios de los clientes, con servicios de consultoría y auditoría desarrollados por profesionales de elevada experiencia y calificación.

Fue fundada en 1992. Hoy forma parte del Grupo Empresarial Caudal.

¿Qué papel le corresponde desempeñar a los economistas en estos momentos y sobre todo en la etapa post pandemia?

Tenemos una responsabilidad muy importante en el desarrollo económico del país, pues somos los encargados de actuar en cada momento frente a lo mal hecho, de garantizar el control y la eficiencia…

Pienso que debe atenderse de mejor manera a los profesionales en las empresas y unidades presupuestadas y en cada uno de los niveles, pues son los que garantizan un eficaz funcionamiento en el sistema de gestión.

¿Cuál es el valor concreto del control económico, contable y financiero?

Desde mi punto de vista existe un solo control, pues no pueden estar separados. Si no existe control económico, tampoco existe el contable y financiero o viceversa y gracias a él pueden evaluarse los resultados en una entidad y la eficacia que pueda tener, pues no resuelve hacer mucha producción si después se desvía para otros fines que no se corresponde con los objetivos. En una unidad presupuestada resulta indebido no dar un buen servicio, hacer pagos inadecuados o desviar los recursos para fines diferentes a los que les corresponden.

El Comandante Ernesto Che Guevara afirmó que la contabilidad tiene que ser adecuada y confiable, porque si no, no es contabilidad.

¿Cómo deben asumir los auditores en las entidades?

Una entidad que se respete debe ver la auditoría como un mecanismo de análisis y evaluación que le garantiza conocer las brechas que puedan existir y que dañan su nivel de gestión y la obtención de resultados superiores.

La auditoría le da confiabilidad, seguridad y le ayuda a resolver los problemas que pueda presentar y le garantiza a los directivos que su equipo transita por un camino correcto.


La economista cienfueguera junto a Gerardo Hernández Nordelo, Héroe de la República de Cuba. / Foto: Cortesía de la entrevistada.

CUBA. VOLVER A SUBIR AL TREN DE LAS REFORMAS

Por Jorge Gómez Barata

La verdadera novedad en Cuba no es la estrategia económica decidida para reanimar la economía cubana, sino la determinación de aplicar lo acordado. Como subrayó el presidente Miguel Díaz-Canel, las medidas y proyecciones anunciadas, aunque adoptadas en los congresos VI y VII del partido efectuados en 2011 y 2017, respectivamente están pendientes de aplicación, probablemente por falta de consenso acerca de cómo y en qué momento hacerlo. Según expresión atribuida a Raúl, ahora se trata de: “Volver a subir al tren para no bajarse más…”

Resulta evidente que se avanza en el cumplimiento del enfoque del general de Ejército Raúl Castro, según el cual el liderazgo de las figuras históricas, es paulatinamente asumido por el protagonismo de las instituciones, para lo cual, él mismo, aunque conserva la mayor autoridad política, da paso al costado y cede espacios que son ocupados por el presidente y su equipo de gobierno.

Se trata de una transición, no de un sistema a otro, aunque si hacía un nuevo estilo de gobernar. La mutación conlleva un discreto corrimiento del centro de gravedad del poder hacía el gobierno. Sin prisas y sin pausas, el proceso conducirá a cambios en la actividad parlamentaria, así como a ajustes sugeridos por el propio Raúl Castro que, como en sus tiempos y los de Fidel, volverán a unificar en la misma persona las máximas jerarquías del partido y el estado.

Aunque, prácticamente ninguno de los 9 puntos enumerados constituye novedad, en su conjunto profundizaran las reformas que permitirán reanimar la maltrecha economía y relanzar el proyecto socialista cubano, afectados por cuatro fenómenos negativos: (1) bloqueo de
Estados Unidos, (2) problemas estructurales y deficiente desempeño económico y social, (3) efectos de la pandemia COVID-19 (4) crisis económica mundial.

Otros elementos importantes en el enfoque del Presidente cubano radican en la idea que acompaña la estrategia, acerca de la imperiosa necesidad de “…Ofrecer mayor bienestar al pueblo…” y en certeza de que: “El peor riesgo estaría en no cambiar, en no transformar y en perder la confianza y el apoyo popular. Lograremos apoyo popular porque vamos a lograr bienestar y mejorías.”

Ese enfoque restablece la idea original de que el proceso revolucionario se relegitima constantemente, no mediante abstracciones, utopías o proyecciones programáticas de distante concreción, sino por su capacidad proveer bienestar y felicidad a sus contemporáneos.

Aunque faltan precisiones, nada garantiza que todos y cada uno de los puntos de la estrategia sean infalibles, no obstante, en algunos casos vale la pena volver a intentarlo. En conjunto de lo que ahora se trata, según frases atribuidas a Máximo Gómez, general en jefe del Ejército Libertador de Cuba, es de “Montar las ideas a caballo”. Allá nos vemos.

Sancionados en Cuba 1 285 coleros desde el incio de la pandemia de COVID-19

Las ilegalidades asociadas a las colas se manifiestan a lo largo de toda la capital, con una marcada presencia en Playa, lugar donde se concentra el mayor número de establecimientos comerciales abiertos. En Tiendas como la del Hotel Tritón, La Copa, 3ra y 70, la TRD situada en calle 3ra y 40, la Tienda Caracol emplazada en Vía Azul Avenida 26 y Avenida Zoológico, en los centros comerciales de 5ta y 112, Minimax de Vía Blanca y TRD Maravilla, la actuación de los “coleros” es más notable. Foto: Cortesia del MININT
Por delitos relacionados con actividad económica ilícita, desobediencia, acaparamiento y propagación de epidemias, en Cuba han sido procesados alrededor de 1 285 coleros desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en marzo de este año.
De acuerdo con un reporte publicado en su sitio web por el Ministerio del Interior, del total de coleros sancionados: 453 recibieron medidas profilácticas, 634 fueron multados y 280 estuvieron acusados por los delitos de Actividad Económica Ilícita, Desobediencia, Acaparamiento y Propagación de Epidemias.
De las 1 367 acciones de enfrentamiento realizadas en la capital contra este tipo de actividad, el 85% se concentró en los municipios Centro Habana, Playa, Plaza, Diez de Octubre, Habana Vieja, Boyeros y San Miguel del Padrón.
El Presidente de la sala de lo penal de Tribunal Supremo Popular, Magistrado Otto. E. Molina Rodríguez, explica que las tipicidades delictivas en las que incurren los denominados “coleros” están previstas en el Código Penal pues estos delitos influyen en el desabastecimiento de los comercios y provocan una alteración en la correcta distribución de los productos lo cual deriva en que no lleguen a las personas todas las mercancías necesarias para satisfacer sus necesidades.
Molina Rodríguez detalla que el artículo 228.1 del Código prevé que quien,  con ánimo de lucro, realice alguna actividad de producción, transformación, venta de mercancía o prestación de un servicio sin la debida licencia, puede ser sancionado desde 3 meses a 1 año de privación de libertad; con multas de 100 a 300 cuotas, o ambas con ambas medidas.
En el caso de que la persona haya adquirido los productos, pero su propósito sea revenderlo, estaría incurriendo en el delito de especulación previsto en el artículo 230 inciso a, del Código Penal.
Con respecto al acaparamiento, según explica el magistrado, este delito cuando se aprueba por el Tribunal no discurre por buscar ánimo de lucro, sino a partir de que la persona intenta acaparar productos para sí, pero en cantidades injustificadas acorde a sus necesidades normales.
Fuente: Ministerio del Interior

Europa lidera con fuerza la recuperación económica tras la catástrofe del Coronavirus, dejando claramente atrás a Reino Unido y EEUU

 Por DERBLAUEMOND@DerBlaueMond, Blog El Salmon

Las recuperaciones económicas, al igual que las crisis precedentes, son un codiciado objeto de concienzudo estudio por parte de economistas y académicos. Al igual que no hay dos crisis iguales, no hay dos recuperaciones iguales, y además no hay tampoco dos superpotencias con las mismas repercusiones calcadas ni aunque sean de una misma crisis. Las notables diferencias econométricas entre cómo estos eventos afectan a una u otra área económica es un apasionante campo para tratar de arrojar algo más de luz sobre la ciencia económica (con mis debidos respetos a los que no la consideran ciencia).

La crisis del Coronavirus, a pesar de lamentablemente haberse llevado tantas vidas preciadas de nuestro lado, y de estar destruyendo inclementemente tejido productivo y puestos de trabajo, también nos ha traído nuevos escenarios socioeconómicos, los cuales habrá que analizar para al menos tratar de sacar conclusiones que pueden ser muy relevantes, y que pueden ayudar a encajar mejor en un futuro estos golpes secos socioeconómicos. De hecho, hay diferencias importantes entre cómo está teniendo lugar la recuperación económica en un país u otro, y se están marcando significativas distancias entre la recuperación europea frente a la de los países de la órbita anglosajona. Y no, por esta vez la recuperación de la actividad no está siendo más dinámica allí, sino que es Europa la que está liderando esa recuperación.

De los millones de desempleados por la crisis del Coronavirus, a los empleos que se van recuperando con la re-ignición del motor económico

No hace falta que les analicemos de nuevo la catástrofe económica que ha supuesto la pandemia (y lo que nos queda), con decenas de millones de desempleados en apenas unas semanas en cualquiera de las superpotencias que publican cifras macroeconómicas mínimamente fiables. Y esta fiabilidad es un punto siempre realmente relevante en economía, pero lo es especialmente en el escenario del Coronavirus, donde en general la calidad de las cifras ha dejado bastante que desear, empezando por las increíbles cifras iniciáticas chinas de Enero, que trataron de ocultar la realidad de lo que allí se les había desatado, y ante las que ya les advertimos que anticipaban una auténtica pandemia mundial, como de hecho ha acabado por ocurrir.

Sin ir más lejos, tomando de referencia a esa primera potencia económica mundial que (todavía) es EEUU, éste ha sido el país del mundo “econometrizado” donde el desempleo se ha multiplicado más catastróficamente, llegando a cifras absolutamente inconcebibles que incluso han llevado a miles y miles de familias de clase media a tener que recurrir masivamente a comedores de caridad, esperando pacientemente en colas kilométricas de coches sólo para conseguir una mísera ración de subsistencia. Y ante esta evidencia es cuando ha llegado la hora de la verdad, demostrando ciertos los análisis de los que advertíamos que la clase media estadounidense (y la de otros países) llevaba años perdiendo poder adquisitivo y peso socioeconómico (a pesar de la tímida recuperación final que llegó demasiado tarde), y que como consecuencia de ello apenas disponían de recursos y ahorros para pasar el más mínimo bache o imprevisto económico. Otro dato que ya hacía entrever la magnitud de un potencial desastre socioeconómico en los Estados Unidos, y en el que a EEUU se le unía Reino unido, era cómo el pleno empleo en ambos países distaba mucho de ser real, y era un mero producto de unas cifras imprecisas que no estaban adaptadas para medir la nueva realidad económica de los trabajadores de aquellos países. El hecho es que allí el trabajo a tiempo parcial involuntario arroja desde hace años unas cifras apabullantes, pero sus sufridores ya no contaban estrictamente como desempleados, aunque sus ingresos (también parciales) no les llegaban tan apenas para llevar una típica vida con unos mínimos estándares de clase media.

En Europa, aunque el panorama hoy por hoy tampoco es nada halagüeño, e incluso es especialmente sombrío en lo que al futuro político-social se refiere, sin embargo ya les analizamos cómo las redes de contención social y la diferencias del modelo europeo podían hacer que un bache temporal, como el traído por el Coronavirus, pudiese ser absorbido menos dramáticamente que en un país como EEUU, donde despedir a parte de la plantilla es mucho más ágil (aunque sea por motivos coyunturales). Y tampoco canten victoria con esto, puesto que a veces este sistema “a la europea”, en vez de amortiguar, simplemente hace sufrir la crisis con la misma virulencia, pero en diferido. Habrá que ver qué ocurre a la vuelta del verano, cuando los ERTEs temporales se quieran “metamorfizar” en EREs definitivos. Aún tenemos mucho que aprender con todo lo que nos queda por delante en el desarrollo de esta terrible crisis, y con cómo está afectando de forma diferente a los distintos sistemas socioeconómicos capitalistas. Pero los datos son los datos, y más allá de esperanzas y conjeturas a futuro, sea por lo que sea, el hecho es que a día de hoy la Europa continental está liderando claramente la recuperación económica post-Coronavirus, y tanto Estados Unidos como Reino Unido le van claramente a la zaga (y por bastante), a pesar de que el batacazo precedente allí fue especialmente duro. Y sólo eso ya es (muy) digno de un análisis como el de hoy.
A pesar de unos EEUU y un UK con mercados laborales mucho más dinámicos, en esta ocasión ha sido la Vieja Europa la que más vitalidad económica está demostrando (dentro de lo posible).

Pues ahí van esos datos, y es que recientemente Bloomberg publicó las cifras del índice de actividad diaria que está arrojando la actual recuperación económica, sobrevenida tras el levantamiento generalizado del confinamiento en diversos países. Y cuando esas cifras son puestas negro sobre blanco en un revelador gráfico como el del enlace anterior, las diferencias llaman poderosamente la atención de cualquiera. Y es que el tradicional dinamismo en la recuperación económica de los países de la órbita anglosajona ahora brilla por su ausencia, y tanto Estados Unidos, como Reino Unido, y otros países cercanos a esa órbita socioeconómica como Canadá, se sitúan todos (y con diferencia) en los últimos lugares del gráfico comparativo. Japón se sitúa en un plano intermedio. Y finalmente, para (gran) sorpresa de algunos, por el contrario los países de la Europa continental como Francia (prácticamente recupera el 100% de su actividad de Enero), Italia, Alemania y España (por ese mismo orden), lideran claramente la recuperación con mucho más brío que sus compañeros capitalistas anglosajones. Debemos decir también que, entre estos cuatro países europeos, España se sitúa en la posición menos dinámica, pero sacando aún así una ostensible ventaja respecto a los más rezagados.

Y esto último no es en absoluto un respaldo a la gestión económica de la pandemia en nuestro país, que no acaba de ser (ni de lejos) lo que debería, y que puede todavía seguir demostrando (y todavía con mayor dramatismo que hasta ahora) que las cosas se podrían haber hecho mucho mucho mejor. Porque no olvidemos que la vuelta del verano puede ser especialmente dramática en España en concreto, y ante ese panorama llaman la atención las lacerantes diferencias entre cómo por ejemplo Italia y Alemania han optado por apoyar a la economía con rebajas fiscales que suman ya más de 59.000 millones de euros, lo que tiene por objetivo prioritario reanimar la languideciente actividad económica, cuando sin embargo en España se ha optado por todo lo contrario, y ya se han anunciado importantes subidas de impuestos que sólo auguran un mayor deterioro económico con su habitual efecto depresor.

En unos trimestres veremos las diferencias y los diferentes efectos de estas dos recetas económicas europeas diametralmente opuestas, pero mucho me temo que España no podrá sacar mucho pecho por haberse echado “entre pecho y espalda” una significativa escalada de impuestos, que además llega en el peor momento posible para los que van a tener que soportarlos sobre sus hombros. No es nada nuevo, esto ya lo hemos visto en otras crisis de nuestro pasado reciente, con el resultado de que España infra-desempeñó frente a las principales economías europeas, pero parece que en este país no aprendemos del pasado y somos capaces de repetir los mismos errores socioeconómicos una y otra vez, para cuando luego llega el baño de realidad pasar oportunistamente a cargar con las culpas propias a otros que pasaban por allí.

Todo lo que estas cifras de evolución en la recuperación podrían estar escondiendo… Enciendan la luz y veámonos todos las caras (y las fórmulas socioeconómicas)

Pues si ya es apasionante tratar de dilucidar en el plano más económico el porqué de las diferencias en el desempeño de la recuperación entre diferentes países, ya es para no dormir la pasión por hacerlo en el plano más sistémico y socioeconómico. Si no fuese por lo dramático de la situación, el experimento de campo debería al menos servirnos para aprender (y mucho) de ese concepto de socioeconomía que re-acuñamos hace ya años aquí, y que es la verdadera base de todo y fragua los cimientos de nuestro progreso más real. Ya les anticipamos hace algunos meses, cuando analizamos la gestión española del Coronavirus, cómo quedaba pandemia para rato, y les dijimos textualmente que aún estaba por ver qué nefastas gestiones podían hacer otros políticos en cualquier momento, sin descartar que se pudieran incluso superar nuestras terribles marcas de entonces, que en aquel momento nos hacían líderes del mundo en desastre socio-sanitario.

Y en el análisis enlazado antes sobre la auténtica debacle del desempleo en EEUU también les dijimos que aquel mercado laboral y en general su economía era mucho más flexibles y dinámicas que las europeas, y que era probable que, igual que en la bajada habían destruido empleo a espuertas y perdido buena parte de su actividad económica, en la subida pudiesen hacer lo propio, al menos a mayor ritmo que Europa. Si bien este escenario todavía no puede ser descartado, puesto que ahora mismo en EEUU se puede decir que la nefasta gestión ha hecho que se pueda considerar que están zambullidos en una segunda ola del Coronavirus que se ha superpuesto sobre la primera (que no ha llegado a remitir), lo cierto es que hay otro escenario que también les hemos puesto de relieve en otras ocasiones, y que podría ser la explicación a los diferentes ritmos que la recuperación económica está tomando a uno y otro lado del Atlántico (y del Canal de la Mancha).

Y es que puede ser que esas diferencias no sólo sean achacables a que Europa haya salido antes de la pandemia (al menos de la primera ola), y que por ello haya un decalaje en los tiempos de la recuperación, porque, tal y como les decía, en una igualdad de condiciones que verdaderamente no acaba de ocurrir, sí que era de esperar que (incluso a estas alturas) la recuperación en EEUU fuese más enérgica. Pero, independientemente de una segunda ola que ha tomado forma tan sólo en los últimos días, realmente por ahora el confinamiento ya se había levantado también en EEUU y UK (de momento), con lo que la comparación con Europa sí que procede. Y además, este hipotético razonamiento de estar en una fase anterior que la europea no vale para el caso del Reino Unido, país en el que los tiempos marcados por las fases de la pandemia están infinitamente más próximos a Europa que a EEUU, por lo que en teoría la recuperación económica de Reino Unido debería ser tan boyante como la europea, y no mostrar las mismas grandes diferencias que separan a EEUU de nosotros. Así, habrá pues que buscar las causas de las diferencias de su floja recuperación en otro sitio, y lo que más llama la atención es que UK y EEUU son países que sí que presentan un gran parecido socioeconómico entre sí, con mercados laborales y economías muy similares en características y en evolución, compartiendo igualmente también en esa arrealidad que citábamos antes de un pleno empleo que no es tal).

Y es que las redes de contención social de los sistemas europeos podrían haber hecho su papel en esta ocasión, y haberse convertido en una opción que esté amortiguando el impacto de un desastre económico tan masivo pero tan definido en un corto plazo de tiempo: esas redes estarían haciendo de bote de salvavidas no sólo para los más afectados, sino también para el conjunto de la economía ayudando a superar un bache temporal. Lo que está claro es que la respuesta al porqué de estas diferencias entre países en la recuperación pasa por la resiliencia de cada sistema socioeconómico y de cada mercado laboral a un gran gran gran cisne negro de características coyunturales como son las del funesto Coronavirus, y que desde estas líneas ya les anticipamos que por ejemplo podría tener unas consecuencias especialmente graves para UK con el Brexit de telón de fondo: a la vista están los tristes resultados de actividad salmón al otro lado del Canal de La Mancha (y al otro lado del Atlántico). Va a resultar que Europa no era tan mal sistema como algunos nos pintaban, en un ponderado medio camino entre el capitalismo más desatado y el centralismo más totalitario e hiper-controlador. El problema siempre ha sido que algunos nos quieren sacar del carril porque la viabilidad del sistema europeo no les viene nada bien ni a los unos ni a los otros: es el sino del centro, que le atacan siempre desde ambos extremos.

Y ya saben, llegados a este punto, de nuevo volvemos a decirles que ahora tampoco se puede descartar que los graves y reincidentes errores del ejecutivo de EEUU en la gestión de la pandemia puedan acabar por hacerles líderes absolutos en el desastre del Coronavirus, un extremo que siempre hemos contemplado como posible para ese caso y para el de cualquier otro país con dirigentes con más visceralidad que altura política. Conociendo además el "nivelazo" que se observa a nivel mundial, y las flagrantes diferencias en la gestión y en la comunicación de la pandemia que separan a algunos países (sin ir más lejos el abismo que separa a Trump de Merkel), del triste podio de los ganadores en fallecidos o desempleados por COVID-19 aquí no hay nada decidido, y no se puede descartar a ningún corredor. Y es que en concreto en EEUU aún está por ver cuándo y cómo saldrán de esta grave crisis sanitaria y socioeconómica, si esta crisis ha acabado por resquebrajar de verdad los cimientos de su sistema socioeconómico, y si son capaces de aprovechar la lamentable coyuntura al menos para llevar a cabo esa refundación del capitalismo que desde aquí tantas veces hemos reclamado como ineludible, y que tienen como asignatura (muy) pendiente, especialmenre en un escenario post-Coronavirus que sólo está expandiendo esas grietas sociales.

Reinventarse o morir, o tal vez simplemente la cosa sea ya tan grave como para que la decisión sea entre morir o morir con gran dolor; en todo caso “that is the question”. Por poner una nota de optimismo de barras y estrellas, al menos hay elecciones dentro de poco en las que los ciudadanos de aquel país tendrán la ocasión de corregir un rumbo que es a todas luces (muy) errado ahora mismo, y de empezar a gestionar mejor la pandemia y su crisis. Pero a buen seguro que alguno fuerza a que esa corrección deba pasar inevitablemente por un cambio de color político, frente a un simple cambio de dirigente del mismo color, porque es lo que tiene la erótica del poder: nadie quiere abandonarlo hasta que no se le cae el castillo de naipes literalmente encima. Y esto no es en absoluto una debilidad, sino que, mal que les peses a los autócratas, precisamente para eso son excepcionales las democracias, donde se caen los líderes pero se renuevan los sistemas. En los países con cultos personalistas no tienen esa fortaleza (ni opción a ella), y así les va: se hunden socioeconómicamente junto con su líder mesiánico. Benditas elecciones, pero de las de sin pucherazo ni resultados más cantados que la “Macarena” de Los del Río: elecciones de las de verdad, limpias, justas, y sin injerencias. ¡Quién nos iba a decir hace tan sólo una década que hoy en día estas tres cosas iban a ser mucho pedir!

Mi abuelo marchó a Cuba

SINE DIE 135                                                     El meu avi, va anar a Cuba,
SD2

Juan M Ferran Oliva JULIO 19 DE 2020
                                                                                                             Foto: Vapor Monserrat 


El cofrade Gómez Barata me maravilla de nuevo con su saber enciclopédico. Hilvanando dos de mis últimos temas en SINE DIE cuenta que Andrés Bru, segundo Marqués de Comillas[1], pagó a León Trotsky[2] su viaje de salida cuando se hallaba en España al pairo y buscando horizontes. Le dio 5.000 pesetas y el pasaje en el vapor Montserrat. Evidentemente le tendió un puente de plata. El revolucionario ruso tenía muchos partidarios en Cataluña donde, a su vez, radicaba el grueso de los negocios del clan López-Bru.

Hago carambola y complemento esta trama  con la gesta del Montserrat, un vapor comprado y rebautizado en 1890 por la Compañía Trasatlántica Española[3]. Originalmente era alemán y se llamaba Denia. Desplazaba unas 2.000 TM[4].

La mayor parte de los vapores activos en 1898 continuaron dando servicio durante las primeras décadas del siglo XX. En ellos llegaron los padres, abuelos y bisabuelos de muchos cubanos actuales. Las navieras hispanas más importantes fueron la Compañía Transatlántica Española y la Línea Pinillos. Andrés Bru era el principal accionista de la primera, a la que  pertenecía el vapor Montserrat utilizado por Trotsky en su viaje a Nueva York en diciembre de 1916.

Anteriormente el barco había sido empleado como correo en la travesía Barcelona – Cuba. Era muy popular por ser portador de la esperada correspondencia en uno y otro sentido. Cuando en 1898 estalló la guerra con Estados Unidos fue armado con dos cañones que sólo dispararon  en maniobras. Transportaba tropas y suministros, y de vuelta soldados  heridos y enfermos.

El 10 de abril de 1898 zarpó de Cádiz con soldados y abastecimientos militares. Llegando a Cuba fue protagonista de una espectacular acción. La escuadra norteamericana que bloqueaba la Isla trato de impedir su  entrada a puerto. La consigna de su capitán, el gallego de apellido francés Manuel  Deschamps, era o encuentro camino o me abro uno[5]. Su barco recorrió la costa occidental cubana, dio la vuelta en el cabo de San Antonio y fondeó en Cienfuegos. Fue una hazaña poco habitual. Otros perecieron en el intento. El vapor Alfonso XII, por ejemplo, también perteneciente a la Transatlántica, fue perseguido hasta ser abatido a cañonazos en la costa de Pinar del Rio[6].

El capitán Deschamps fue objeto de elogios por parte de la prensa. En aquellos días, según Josep Conangla Fontanilles[7], testigo de excepción, fue al teatro Albisu de La Habana  y el público lo ovacionó  de pie al percatarse de su presencia.

El Montserrat volvió a la Península burlando también al bloqueo en su salida. En junio 15 zarpaba otra vez enrumbando hacia Matanzas. Fue descubierto por un crucero norteamericano que empezó a dispararle. Navegó teniendo el enemigo a babor y la costa a estribor. Entró en la bahía sin hacer las señales luminosas habituales para dificultar la puntería enemiga, pero exponiéndose a no ser reconocido por las baterías españolas. Tuvo suerte, ambas fueron ineficaces. A media noche  fondeó intacto.

La trama tiene otro subproducto más reciente. Muchos años más tarde la odisea del Montserrat inspiro la antológica habanera El Meu Avi(Mi Abuelo), compuesta por José Luis Ortega Monasterio en 1968. La licencia imaginativa del autor convirtió la proeza en dramática inmolación y al buque en barco de guerra. Por si fuera poco, le atribuyó una tripulación exclusivamente catalana. Finalmente, en ejercicio de chovinismo local, los hizo hijos de Calella de Palafrugell, villa catalana notoria, entre otras cosas, por sus festivales de habaneras. El compositor no hizo más que ajustarse al carácter ingenuo del género. De catalán, el Montserrat sólo tenía el nombre.

La habanera nació en Cuba y se introdujo en España en la primera mitad del siglo XIX. Así lo sugiere el primer testimonio documental de su existencia datado en 1848  en Madrid.

Los marinos hispanos que llegaban a Cuba solían asimilar  los pegajosos ritmos  criollos. Se aprendían por transmisión oral en ferias, salones, tertulias, teatros y  lugares públicos. A veces regresaban en las voces de los mismos que las habían llevado. Las habaneras, como alegres pasajeras, se enriquecían en este viaje de ida y vuelta. Arraigaron sobre todo en la costa del Levante ibérico y en los puertos del Cantábrico. El género se vistió de largo y se incorporó a zarzuelas y óperas[8]. Muchos compositores líricos lo cultivaron.

Ortega Monasterio dedicó El Meu Avia su abuelo materno que estuvo en Cuba como militar español durante la guerra. Su versión es tan candorosa como trágica. El hecho real que la inspiró tuvo un happy end. El tono aciago  fue un recurso dramático utilizado  para dar fuerza a la composición.

Pero El Meu Avi tiene un estribillo travieso. En tres ocasiones y especialmente en la coda final repite vigorosamente: Visca Catalunya, visca el Català! (!Viva Catalunya, viva el Catalán!) refiriéndose al  supuesto barco así llamado[9].

El público que asistía a conciertos, o los divertidos juerguistas que la coreaban en las tabernas, ponían tal énfasis al entonar esta frase que llegaron a convertir el canto en una catarsis patriótica.

La  canción se popularizó en la época franquista y  permitió a los catalanes exclamar a viva voz esta expresión prohibida a la que dieron una nueva lectura. El meu avi, se convirtió en himno patriótico y aún hoy en día es cantada con la misma  emoción. Esta segunda lectura no fue intencional; surgió de las circunstancias[10].

Todos los grupos catalanes de habaneras la tienen incorporada a su repertorio. Mantiene su imprevisto sabor político. En fin de cuentas, al decir shakesperiano, la vida está hecha con el mismo hilo con que se tejen los sueños.

En el actual Casal Catalán de La Habana – la decana Sociedad de Beneficencia de Naturales de Cataluña-  hay un grupo de habaneras nombrado Veus d’Ultramar (Voces de ultramar) que no deja de interpretar El Meu Avi en todas sus presentaciones. Muchos catalanes que visitan Cuba se emocionan cuando la escuchan tan lejos de la patria e interpretada por estos cubanos que la cantan en un catalán con fuerte acento  tropical.

Fin




[1] Ferran Oliva, Juan M. El Marqués de Comillas. SINE DIE 131. Julio 7 de 2020.
[2] Ferran Oliva, Juan M. El Enigma Del Hombre               que Amaba q Los Perros. SIME DIE 124,  Junio 5 de 2020.
[3] Valga recordar que la Compañía Trasatlántica Española pertenecía al clan del segundo Marqués de Comillas, quien  la heredó  junto con el titulo y el resto de la fortuna, de Antonio López López. Este había casado con la hija de Andrés Bru. Ambos amasaron su fortuna original en Santiago de Cuba. Un nuevo enlace fortaleció al clan. La hija de Antonio López López  casó con el heredero del indiano negrero  Joan Güell i Ferrer  dando inició al clan Güell – López de gran repercusión en la evolución capitalista catalana. Ambos indianos se cruzaron en Cuba muchas veces.
[4] Datos tomados de: Ferran Oliva, Juan M.  El Mar que Separa y Une, obra premiada como mejor investigación en la categoría monografía, del IV Coloquio Historiográfico Español patrocinado por la Federación de Sociedades Españolas de Cuba. Octubre de 2016
[5] La Ilustración Española y Americana. Abril 30 de 1898. .
[6] Conangla Fontanilles, José. Memorias de mi Juventud en Cuba, Ediciones Península Barcelona  Pág. 206..
[7] Conangla i Fontanilles, Josep. Memorias de mi Juventud en Cuba. Obra citada..  Pág. 206
[8] Es famosa la habanera de la ópera Carmen, de Bizet.
[9] La traducción literal de la primea estrofa es la siguiente: Mi abuelo fue a Cuba a bordo de El Catalán, el mejor barco de guerra de la flota de ultramar. El timonel y el patrón, incluso todos los marineros, habían nacido en Calella de Palafrugell. Cuando El Catalán salía a la mar, los chicos de Calella veían ultramar. Manos a la guitarra, solían cantar: Viva Catalunya, Viva El Catalán. Siguen otras dos estrofas terminadas con el mimo estribillo incitante.
[10] Es el criterio de Andreu Navarro en el libro Havaneres, en el cual comparte la autoría, entre otros, con la Dra. María Teresa Linares,

lunes, 20 de julio de 2020

¿Cumple alguna función la CTC?

Por Rogelio Castro Muñiz

En ocasiones uno duda sobre criterios y pensamientos, supone que están fuera de lugar que nos faltan argumentos, pero al final muestran la interpretación de la vida por las experiencias vividas. Hoy al leer el artículo de SINE DIE 134 donde se muestra la visión del Che respecto al papel de los sindicatos o mejor dicho sobre si realmente hacen falta en el socialismo. Reflexiono por la coincidencia que tengo como percepción desde los años 80 y mi convencimiento durante los años transcurridos.

Para qué los sindicatos?

Si el poder y la propiedad de las empresas son del pueblo.

Desde mis tempranos años como trabajador observé como una y otra vez el sindicato es humillado por las administraciones y obligado a respaldarla, pretexto, si estas en contra de la administración, estas en contra del PCC, que es quien en última instancia indico a la administración lo que debe hacer.

El PCC es el mayor y mejor representante de los trabajadores, siendo por derecho propio el poder superior del Estado y El Gobierno, según consta en la Constitución de la República.

Es entonces el sindicato una fuerza interior que puede contradecir lo dictado por esa misma fuerza, no tiene razón ni sentido.

En la práctica que ha pasado, que generalmente el sindicato se pliega a la administración para obligar a obedecer o callar a los trabajadores más inconformes.

Viste de un poder irreal a los trabajadores y los separa de su verdadera función de dueños, quedando como dueños la administración y los organismos superiores a los que responde.

La lista de situaciones, trabas e inconformidades que nos han llevado a una economía devastada es interminable y muchas se hubieran resuelto o nunca hubieran ocurrido si los trabajadores pudieran ejercer el poder real, al ser conocedores conscientes de los errores que se venían cometiendo. Los errores hoy reconocidos y algunos aún por aceptar no pasan de ser una demanda frente a la administración y una crítica a las resoluciones del nivel superior.

Eliminar los sindicatos en las empresas estatales debería estar en las medidas del nuevo modelo económico, profundizando en el pensamiento del Che Guevara y analizando su punto de vista futurista.

El sindicato actual en su esencia como organización profesional está constituido por burócratas que solo repiten lo dictaminado.

Ejemplo, hoy se dice debemos aumentar la productividad. Es correcto lo dice la máxima dirección del país y hasta los pioneros, y ahí va el sindicato repitiendo y convocando al cumplimiento. En vez de exigir las condiciones que necesita el trabajador para que dicho incremento se haga realidad.

Si los trabajadores contarán con una legislación que les permitiera organizar las empresas, nombrar a sus dirigentes administrativos y definir sus salarios, no hay porque invitar a la fantasía de estar en contra de la administración. Si el PCC en la base (núcleo) contará con los mejores representantes del centro en cuestión, se cumplirían las directivas del país sin crear trincheras anárquicas, pues a fin de cuentas que es el PCC, la selección de los mejores trabajadores para representar sus intereses. El propio PCC es quien puede convocar a las asambleas de los trabajadores, para compartir la dirección de las empresas.

Un viejo refrán dice: la mentira puede andar muchos años, que la verdad la alcanza en un día. Hasta hoy el pensamiento del Che Guevara sobre los sindicatos no se conocía, gracias a estas nuevas tecnologías (Redes Sociales) se van dando a conocer aspectos nunca divulgados como debieron ser.

Muchos reconocemos que el socialismo en ninguna parte del mundo se ha concretado y el principal obstáculo es incumplir con el ejercicio del poder real de la clase obrera.

Hoy en Cuba entregaremos y permitiremos la propiedad privada sobre los medios de producción no fundamentales (aún no hemos listado cuáles son los fundamentales) y para que conste estoy de acuerdo, pero qué se está dejando hacer, tener poder real de decisiones sobre todos los aspectos en el funcionamiento de esas nuevas empresas privadas, incluyendo el salario. Permitiendo justamente todo lo que se le prohíbe a las empresas estatales, por el simple hecho de incumplir con el principio madre, reconocer la propiedad de los trabajadores y el poder sobre esta.

Reconocer los méritos de nuestros altos dirigentes no basta para impulsar la economía. Las trasformaciones no hay que hacerlas porque se diga, hay que hacerlas creando condiciones para que el trabajador actúe y sienta que el resultado de su trabajo lo puede ver en su casa, en su familia y en la sociedad.

Quitemos del camino todo lo que sobra y dilata los procesos. Un nuevo lineamiento, bien puede ser: Transformar las organizaciones políticas y eliminar las innecesarias.

Análisis sobre la estrategia económico-social aprobada por el Gobierno cubano (II)

El éxito de un programa de este tipo depende de la implementación efectiva de las decisiones. En eso se ha fallado antes. Las autoridades deben estar atentas a diversos grupos que pueden torpedear las transformaciones necesarias. El tiempo es el mejor juez, pero ya se ha despertado grandes expectativas.




Este 16 de julio, el Consejo de Ministros aprobó una estrategia económica con el fin de contrarrestar los efectos de la crisis económica que atraviesa Cuba, agudizada a consecuencia de la pandemia por el nuevo coronavirus, e impulsar la economía: “Estrategia económico-social para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la COVID-19”.

Según anunció en el programa Mesa Redonda el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, esta estrategia “se encamina a eliminar las trabas que accionan en la economía, pero manteniendo y defendiendo el concepto de planificación”.

Para la economista cubana Tamarys Lien Bahamonde, se pueden identificar nueve aspectos fundamentales en la estrategia planteada para enfrentar la crisis:
  1. Planificación centralizada;
  2. Sustitución de importaciones;
  3. Regulación de los mecanismos de mercado. (Para los no economistas, la planificación se orienta normalmente a corregir las distorsiones del mercado);
  4. Complementariedad de múltiples actores económicos: «cuentapropistas», cooperativas y sector estatal;
  5. Dinamizar la demanda interna;
  6. Autonomía del sector empresarial estatal;
  7. Implementar aspectos clave del redimensionamiento del sector no estatal. (Todavía no queda claro cuáles exactamente, aunque entre los cambios aparecen ideas como las posibilidades de exportar e importar);
  8. Competitividad (se incentiva a través de ahorro, eficiencia, y motivación para el trabajo) y
  9. Política ambiental activa.

Ha sido una demanda de economistas, diversos actores de la economía y en general de la sociedad cubana, la implementación de medidas contenidas en los “Lineamientos de la política económica y social”, aprobadas después de un amplio debate popular, en abril del 2011, en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. A casi 10 años de aquella decisión, el Consejo de Ministros ha aprobado volver al camino de algunas de ellas.

Publicamos la segunda parte de respuestas que ofrecieron a preguntas de OnCuba reconocidos economistas a propósito de la recién aprobada estrategia.


¿Cuál es su opinión en relación con la nueva estrategia económica planteada por el Gobierno cubano?

David J. Pajón Espina: Las circunstancias de la COVID-19 han acelerado y aumentado la envergadura de la crisis en Cuba configurada por la posposición de las reformas a lo interno y por un incremento de acciones de la actual administración norteamericana orientadas a restringir fundamentalmente el acceso a divisas y combustibles, y ello ha propiciado finalmente la adopción de las reformas anunciadas. De manera general —sin entrar en detalles de sincronía, coherencia, ausencias e incertidumbres en torno a la implementación—, parecen encaminadas en dirección correcta. Aunque algunas medidas son forzadas por el contexto objetivo actual, la necesidad de buena parte de ellas precede por mucho a la pandemia y responde a propuestas desde la academia, el deseo popular y en determinado momento a un impulso proveniente del propio gobierno. La estrategia sugiere determinada transformación de varios componentes sustantivos del modelo económico cubano (propiedad/gestión, incentivos asociados a la apropiación, diseño de políticas), y una intención de solución a problemas estructurales tales como el deficiente desempeño del sector agropecuario, y las distorsiones del esquema monetario/cambiario vigente.

Pavel Vidal: Muy positivo que la crisis haya servido para retomar las transformaciones estructurales (cooperativas, autonomía empresarial, comercialización en el sector agrícola y pequeñas y medianas empresas (PYMES)) y saber que la política económica no se va a concentrar únicamente en los temas de corto plazo asociados a las urgencias financieras. Importante que las reformas ganen impulso antes de las elecciones en EEUU. Si gana Biden, le será más fácil promover un reacercamiento con la Isla y un levantamiento del embargo con una Cuba que se reforma. El país gana credibilidad en las renegociaciones con el Club de París, otros acreedores e inversionistas. 

Ricardo Torres: Es bueno recordar que el grueso de lo que está anunciado se puede dividir en dos partes. Por un lado, se trata de implementar aquello que ya había sido aprobado en el VII Congreso del Partido, y que había quedado relegado. Es una lástima que solo una crisis de estas proporciones haya terminado por convencer a más de uno. Por otro, hay varias medidas que se derivan de la actual coyuntura económica, que ha sido agravada por la pandemia de la COVID-19, pero que no comenzó con esta. Aquí se juntan factores como la crisis económica venezolana, las sanciones de Estados Unidos, y las insuficiencias propias de nuestro modelo y la “actualización”.

Es muy pronto para hacer un análisis profundo. Solo se han esbozado áreas de transformación, salvo las decisiones relacionadas con el uso del dólar estadounidense. El éxito de un programa de este tipo depende de la implementación efectiva de las decisiones. En eso se ha fallado antes. Las autoridades deben estar atentas a diversos grupos que de una u otra manera pueden torpedear las transformaciones necesarias. El tiempo es el mejor juez, pero ya se ha despertado grandes expectativas. 

Oscar Fernández Estrada: El conjunto de medidas anunciadas intenta barrer de una vez con los obstáculos que anónimas voluntades le habían cimentado a la reforma económica, iniciada por Raúl Castro en 2010 y ratificada luego en sendos Congresos del PCC ampliamente participativos. El presidente y su equipo de gobierno han retomado la Actualización y han dejado claro cuál es el diseño de país que van a defender: el que se corresponde con el documento de Conceptualización del Modelo Económico y Social y con la Constitución de la República. Aunque aún es prematuro, creo notar que entre los economistas cubanos que interactuamos en el espacio público una gran mayoría ha recibido con beneplácito estos anuncios en su conjunto, si bien subyace cierto escepticismo sobre los alcances.

Anamary Maqueira Linares: La estrategia económica a implementar por el gobierno cubano forma parte de la reforma iniciada en 2010 en los marcos del proceso de actualización, que está enraizada en los 90, y detenida a partir de inconsistencias en la implementación, contradicciones internas e ideológicas, y revisiones del conjunto inicial de políticas económicas y sociales concebidas en los lineamientos y aprobadas por el VI Congreso del Partido y que tuvo su punto de retroceso luego de la visita de Obama a Cuba en 2016. Digo todo esto para señalar que las políticas que componen la estrategia han estado ahí en espera por un largo tiempo y que desafortunadamente llegan en el peor momento posible, donde las consecuencias de la crisis económica desatada por la COVID-19 requiere de resultados rápidos, lo cual puede tener efectos negativos en la implementación y articulación de las políticas. Dicho esto, creo que la estrategia apunta a la dirección correcta, aunque es insuficiente, pues carece del principio explícito de la equidad, aunque no desconsidera del todo las desigualdades preexistentes. Creo que su éxito dependerá de la coherencia que se logre en la implementación.

A su juicio, ¿cuáles son las medidas que mayor repercusión tendrán en la economía cubana? ¿Por qué?

David J. Pajón Espina: En primer lugar, la mera indicación de cambio y el reencuentro de las propuestas de política con los compromisos más audaces de la reforma refrendada en previos documentos programáticos y consultas populares. Aquí va una señal para el pueblo en general y las formas no estatales en particular, también a inversores extranjeros, socios comerciales, acreedores, entre otros actores de interés.

En términos específicos: el efecto combinado de las medidas anunciadas para ampliar el espectro de actividades del sector no estatal y potenciar su gestión. El sector no estatal logró expandirse notablemente desde 2010 en un contexto de notables restricciones a partir de motores internos y alianzas externas basadas en la confianza entre las partes, cabe esperar una respuesta similar ahora con la disponibilidad de otros resortes de apoyo y flexibilidad regulatoria, propiciando un aporte cuantitativa y cualitativamente superior al crecimiento y desarrollo.

La autonomía de las empresas del sector estatal constituye otra área de importancia trascendental, habrá que esperar para apreciar el verdadero alcance de dicha autonomía, la reacción de las administraciones adaptadas a prácticas verticalistas anquilosadas, y si habrá reales modificaciones a los incentivos de la alta gerencia y los trabajadores que propicien el aprovechamiento de la autonomía en términos de oportunidades empresariales y dinámicas de productividad.

La creación de circuitos dolarizados y la eliminación del gravamen generará un mayor acceso a la divisa por parte de empresas estatales y el gobierno. Ello debe permitir mantener una oferta en el sector dolarizado, y obtener márgenes (no declarados) para abastecer otros mercados y potenciar la industria nacional. La sostenibilidad del esquema dependerá de priorizar el cumplimiento del compromiso con los proveedores del circuito dolarizado, al cual quedan encadenados los otros objetivos mencionados.

Pavel Vidal: Existe un dilema, en el corto plazo probablemente la dolarización es la medida de mayor impacto positivo pero profundiza el esquema monetario dual que es el principal impedimento que tiene la economía para su competitividad y productividad a largo plazo. Los espacios que se prometen a las formas no estatales, al mercado y a la autonomía empresarial podrían dinamizar el potencial de crecimiento a largo plazo. 

Ricardo Torres: La respuesta a esta pregunta depende de lo que se considere más importante. Si el acento está en reducir las presiones en balanza de pagos a través de la captación de divisas, entonces todo lo relacionado con las ventas e importaciones de artículos en dólares es lo más importante. Ese es un tema de corto plazo.

Pero si lo decisivo es la transformación de la estructura productiva, incrementando la productividad y mejorando la competitividad externa; entonces lo principal es el despliegue de todas las formas de propiedad, su combinación y la restructuración de la empresa estatal. En esta lógica, la captura de monedas convertibles es un medio para capear el temporal, y facilitar aquel otro proceso, que es a más largo plazo.

Recuérdese que la dolarización parcial ya se intentó en los noventa, y dado que primó el enfoque de captura de rentas, limitando los cambios en otras áreas, los resultados no fueron muy buenos. Eso lo estamos comprobando hoy. Quizá algo novedoso que tiene la propuesta actual a diferencia de aquella (pendiente de detalles de implementación), es que la dolarización permite la adquisición de bienes de capital a todas las formas de propiedad (tal cual se planteó). Potencialmente esta es una buena idea que requiere implementación ágil y efectiva.

Oscar Fernández Estrada: Las repercusiones principales a nivel político —por la incertidumbre que introduce entre los sectores de menores ingresos— han sido acaparadas por la apertura de canales comerciales mayoristas y minoristas en moneda libremente convertible, lo que en la práctica supone el avance de un tipo parcial de dolarización. Sin embargo, al evaluar integralmente todos los aspectos hasta ahora revelados de la llamada estrategia, aparecen elementos clave que, de implementarse sin intermitencias ni retrocesos, permitirían crear una dinámica económica muy beneficiosa y unas mejores condiciones para asumir el enorme reto de corregir la distorsión monetaria con costos sociales mínimos.

Por otra parte, también acumula titulares la promesa de flexibilización, simplificación y expansión del trabajo privado, así como la tan esperada formalización de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas.

Sin embargo, el elemento crucial para un verdadero relanzamiento de la economía en su conjunto radica en la transformación del paradigma de “planificación centralizada” esbozado brevemente por el ministro de Economía, y que guarda estrecha correspondencia con lo que enseñamos desde la disciplina de Planificación en las carreras de Economía en nuestro país. “Planificación centralizada no significa asignación centralizada de recursos”, afirmó Alejandro Gil. Y tiene razón. Esta errónea equivalencia ha constituido una formidable deformación para la economía de tránsito socialista, reforzada desde una interpretación —como mínimo— estática y miope de la economía política. En lugar de pretender una noción de “planificación” aspirante a extinguir los espacios de intercambio mercantil, de lo que se trata es de avanzar en la construcción del más amplio set de instrumentos que permita la conducción consciente de estos mercados por el agregado social. Pero, además de la voluntad del liderazgo oficial, para desenterrar las raíces de esta distorsión se necesita de un despliegue del tipo evangélico o prácticamente de una campaña de alfabetización.

A esta reparación conceptual se adhiere de manera armónica el objetivo declarado de integrar horizontalmente —a través de relaciones mercantiles observadas— una economía que hasta hoy ha padecido compartimentaciones espurias, plagada de estancos que derivan de los verticales modos con los que se ha pretendido —o podido— administrar la vida. La intención ahora de rellenar los enormes vacíos en el tejido productivo potenciando el desarrollo y la integración entre todas las formas posibles de propiedad, gestión y organización, constituye la segunda pieza del corazón de esta reforma.

Anamary Maqueira Linares: Los efectos de las medidas en la vida de la gente no se pueden medir por los impactos aislados de las mismas, sino por la forma en que se logren implementar y complementar. Hay un objetivo obvio de captación de divisas ante la desaparición o reducción drástica de las fuentes principales como el turismo y la venta de servicios profesionales en el exterior, una clara apuesta a la emigración y sus vínculos y a un sector de la población con acceso a MLC más amplio. Si el ciclo previsto con relación a esta medida se logra cerrar, es decir, si las divisas captadas por las ventas en las tiendas en MLC se destinan a mantener una oferta ‘decente’ en las tiendas en moneda nacional, ya se lograría parte del objetivo redistributivo. Al ser de las medidas cuyo efecto es más inmediato, y que afectan de manera más directa la redistribución, creo que, junto a la eliminación del gravamen, y la transformación del sector agropecuario constituyen las políticas de mayor repercusión en el corto plazo.

Sin embargo, las medidas relacionadas con los cambios estructurales son las que mayor impacto tendrán a la larga, y las que constituyen las bases del modelo económico cubano a futuro, más allá de la hojarasca que representan las políticas relacionadas con las tiendas en divisas de implementación más inmediata. Esas medidas son la diversificación del tejido empresarial —dígase el establecimiento de las PYMES, la diversificación de formas no estatales en general, y la transformación de la empresa estatal—; la reforma del sistema de planificación centralizada y el establecimiento de un régimen monetario y cambiario único para todo el sistema económico. 

¿Cuáles son los principales obstáculos?

David J Pajón: La excesiva gradualidad en la implementación de las medidas anunciadas.
Falta de incentivos por parte de la burocracia a cargo de la implementación, de directivos y trabajadores de las empresas estatales, del empresariado estatal designado para lidiar con la demanda procedente de las formas productivas no estatales y las personas naturales.
Rigideces ideológicas o atrincheramiento de instituciones y estructuras en “zonas de confort” que impidan un despliegue ágil de las medidas anunciadas, su evolución y profundización.
Propensión histórica al manejo discrecional de fondos destinados a honrar compromisos con acreedores. De reproducirse en el nuevo circuito dolarizado, llevaría al colapso del esquema propuesto.

Pavel Vidal: Los principales obstáculos serán institucionales y vendrán desde las fuerzas de resistencia a los cambios en el sector burocrático y en la propia Asamblea Nacional. Por eso es importante que esta vez la reforma no sea fragmentada y lenta, que logre ofrecer resultados pronto y a una amplia base.

Ricardo Torres: Los obstáculos los veo en dos ámbitos concretos. Por una parte, una crisis económica de estas proporciones es un entorno muy retador para restructurar empresas y crear otras nuevas. No abunda el financiamiento, por lo tanto, la inversión será modesta; lo que siempre dificulta crear empleo y mejorar ingresos. Y la incertidumbre complica sobremanera la toma de decisiones. 

Pero el mayor obstáculo es interno. Tiene que ver con la oposición de diversos actores, unos más solapadamente, otros de manera más directa. Las autoridades que dirigen el proceso deben estar atentos a los intentos de hacer colapsar esta transformación. Una buena parte de esa oposición está en el propio sector público. 

Oscar Fernández Estrada: Si el presidente —como esperamos— logra superar las enormes trabas burocráticas que ya habían sido señaladas reiteradamente por Raúl Castro, el principal reto estará en la refundación de las instituciones. El nuevo modelo económico que se esboza supone un sistema de reglas totalmente diferente, con nuevos modos de conducirse los actores. Para conseguir los mismos objetivos los organismos públicos tendrían que transformar sus procederes y encontrar nuevos “cómo”, nuevos instrumentos para diseñar, implementar y evaluar sus políticas. Pero es mucho lo que hay que desaprender. No lo van a hacer las instituciones por sí mismas. El gobierno central debe identificar esto entre sus prioridades más importantes. No se puede implementar un cambio que no cuente con instituciones listas para conducirlo.

Por ejemplo, sectores emblemáticos como la Agricultura han demostrado su incapacidad para producir soluciones nuevas y creativas en un contexto en extremo crítico, probablemente debido a distorsiones en su diseño o a paralelismos en su subordinación. Ya deberíamos haber aprendido que incrementar la cantidad de dirigentes que visitan el campo no incrementa la producción de alimentos. En cambio, implementar adecuados incentivos que posibiliten cerrar los ciclos productivos con beneficios racionales para los actores, permitiría reducir el despliegue que diariamente nos informa de aquellas formas verbales superiores que “llaman”, “instan”, “convocan” y “exhortan”, sin que los exhortados reaccionen como se necesita. No es preciso aportar evidencias. La economía hay que conducirla —la socialista también— principalmente con mecanismos económicos.

Anamary Maqueira Linares: Asumiendo como dato el contexto adverso en el que se lleva a cabo, los principales obstáculos de la estrategia están en su implementación (como en momentos anteriores se ha demostrado). Es decir, la hoja de ruta de los procesos que implican la puesta en marcha de dicha estrategia es vital ante los riesgos de falta de coherencia y complementariedad debido a la urgencia de obtener resultados expeditos. Esto se traduce, entre otros elementos, en riesgos de incremento de desigualdad social si los ciclos redistributivos no se cierran, por ejemplo.

Desde el diseño mismo de las políticas, un obstáculo importante está relacionado con el mecanismo de acceso a los ingresos en divisas de aquellas entidades no estatales que logren exportar. El mecanismo explicado es complejo y el hecho de que el exportador no pueda acceder libremente a la divisa obtenida por ese medio se erige como desincentivo al productor. Si bien no sería necesario que el productor tenga sus dólares debajo del colchón en su casa, sí debería poder contar con algún mecanismo (cuentas de ahorro en divisas, por ejemplo) para tener acceso a sus dólares si quiere viajar al extranjero o utilizarlos de otra manera fuera de la economía nacional. Ese mecanismo no ha sido descrito aun, y debería ser estudiado. Un tercer obstáculo será la respuesta del gobierno estadounidense ante la nueva estrategia. Como se ha denunciado desde diferentes instancias, dentro y fuera de Cuba, el bloqueo económico a la Isla constituye la limitante externa más importante para el desarrollo de la economía cubana, y sus efectos son reales, más allá de cualquier híper-ponderación discursiva. Especialmente la persecución económica y financiera de la administración Trump no ha tenido precedentes, y es de esperar que así siga y que reaccione ante esta nueva estrategia cubana.

¿Qué medidas urgentes faltarían, a su juicio, además de las tomadas ahora?

David J. Pajón: Ante una revisión profunda de las deficiencias en torno a la captación de inversión extranjera directa (IED), repensar el rol de las agencias empleadoras y sus márgenes leoninos, eliminar la asignación forzada del rol supeditado de trabajador para los cubanos en las diferentes formas de inversión del capital extranjero, propiciar la regulación asociación y establecimiento de derechos de propiedad para flujos de capital foráneo interesados en pactar con el sector privado doméstico.
  • Desarrollo de una política crediticia de amplio espectro.
  • Actualización de las exigencias fiscales y las escalas progresivas aplicadas a los actuales TCP.
  • Transformación de los mecanismos vigentes de asignación igualitaria mediante racionamiento. Definitivamente, la realidad y las nuevas medidas incrementan la desigualdad en la sociedad cubana, por lo que la variante de asignación universal antaño válida debe dar paso a la entrega de un mayor volumen de recursos a quienes más lo necesitan a partir de limitar el acceso de quienes no lo requieren.
  • Necesitan explicitarse nuevos mecanismos para facilitar el acceso a los nuevos circuitos a los sectores más vulnerables de la sociedad, y un plan a futuro que propicie su movilidad hacia mayores estándares de bienestar. Por lo pronto, parece asumirse que las medidas propuestas y su potencial de generar recursos y vitalidad a la economía en su conjunto, elevarán el bienestar de la sociedad mediante automatismos poco claros.

Pavel Vidal: No se ha mencionado aún el sistema de contratación de la fuerza laboral para los inversionistas extranjeros. Las agencias empleadoras deben reformularse para no ser más una entidad para recaudo fiscales.

Si bien ya no es posible pensar en una unificación de las monedas, pues vamos a convivir con el dólar estadounidense por un buen tiempo, al menos se debería intentar una corrección y unificación de las tasas de cambio.

Ricardo Torres: Creo que hay que acabar de definir qué se entiende por “medios fundamentales de producción” y tomar decisiones en correspondencia. Esto tiene que ver con la restructuración de la empresa estatal y las diferencias entre propiedad y gestión. Entiendo que no todo se puede abordar al mismo tiempo, pero sería aconsejable empezar a plantearse la conveniencia de eliminar las diferencias de tratamiento a las empresas estatales. Lo que se ha hecho en estas décadas es crear marcos de operación paralelos, que unos los justifican a partir de que el marco más general es desfavorable. Si es así, lo que se debe modificar es el marco general. La dolarización parcial contribuye a segmentar la economía. Y la segmentación no es una buena idea a largo plazo. La modificación del entorno monetario y cambiario tiene que acelerarse para acotar este problema. 

Por cierto, escuché con perplejidad la creación de MPYMES (micro pequeñas y medianas empresas) estatales. No sé cuál es la lógica de ese planteamiento, pero a primera vista parece un error innecesario que puede generar mucho desgaste. El Estado admitió que no podía y no quería gestionar actividades de pequeña escala, en la mayoría de las ocasiones, de escasa importancia sistémica. De ese razonamiento surgieron muchas cooperativas y trabajadores por cuenta propia. Parece como una concesión a los sectores más conservadores. A pequeña escala, no hay separación efectiva entre propiedad y gestión, por lo que la propiedad privada es la opción que mejor puede funcionar. También se podrían considerar las cooperativas, o la propiedad comunal (que nunca ha sido reconocida en nuestro ordenamiento). 

Un problema a mediano plazo es qué ocurrirá cuando algunas de esas empresas ya no sean tan pequeñas, y no cumplan el requisito de MPYMES. ¿Las dejarán crecer o continuar operando? ¿Las obligarán a constituirse en sociedad por acciones y vender una parte? ¿A quién, al Estado? ¿Se creará un mercado de capitales? Parece futurista, pero es bueno pensar en estas cuestiones, porque crecer es lo que harán muchas de ellas, si se implementa todo lo anunciado con una efectividad razonable.

El otro asunto que no fue mencionado es el código impositivo. El actual está obsoleto, ya que impone una cuota máxima del 50% del ingreso neto adicional, cuando este sobrepasa los 50 000 CUP anuales, o sea, 4 168 CUP mensuales. A muchos les parece muy alto, pero eso es 162 CUC por mes. Para el titular de un negocio en expansión es muy poco. Eso tiene que ver con la idea poco práctica de darle tratamiento de ingreso personal a un negocio; y por otro, la falsa noción de desigualdad. Es imprescindible corregir esto. 

Veamos las graves distorsiones y los perversos incentivos que genera nuestro modelo. Con la reciente decisión de adecuar el tratamiento tributario a los marinos (no tengo nada en contra), tenemos un esquema que trata mucho más favorablemente los ingresos que se generan mayormente fuera del país (marinos, artistas, deportistas) que los que se producen como resultado de la actividad productiva doméstica. Y luego a muchas personas les extraña la “mentalidad importadora” y la escasa producción nacional. Bueno, en parte, ese es el resultado de esas tremendas distorsiones. 

Asimismo, no escuché nada sobre la política social. Es urgente que se reconozca que Cuba es una sociedad mucho más desigual que lo que estamos dispuestos a admitir. Y ello tiene consecuencias para el diseño de la política social. No se puede seguir tratando a todos como iguales, cuando no tienen condiciones económicas similares. 

Oscar Fernández Estrada: Es muy difícil evaluar el alcance cuando solo se tienen los primeros enunciados. En general parece un curso de acción racional, abarcador, integral, que apunta a eliminar gran parte de los absurdos que llevan demasiado tiempo lastrando nuestra economía y desanimando los esfuerzos individuales y colectivos de muchas personas. No obstante, considero importante señalar un elemento ausente. Aunque la práctica comparada ha demostrado la genuina e histórica preocupación del gobierno por los impactos sociales de cada una de sus políticas económicas, el enfoque de la política social no puede ser subsidiario de esta, ni puede reducirse a las imprescindibles pero insuficientes coberturas universales. Embebidas en las económicas hay que potenciar el despliegue de políticas sociales focalizadas que aprovechen este relanzamiento de la reforma para producir avances en el empoderamiento de grupos sociales menos favorecidos.

Anamary Maqueira Linares: La estrategia es el reinicio de una reforma integral pendiente ya aprobada, que repito, busca obtención de resultados urgentes que ayuden a afrontar la difícil situación de crisis actual, pero faltan muchas medidas para pensar y actuar en consonancia con el hecho de que pese a que la situación actual fue agravada por la crisis del COVID-19, sus causas subyacen en la deformación estructural histórica de la economía cubana.

Lo urgente es hacer lo previsto, y hacerlo bien. No obstante, yo añadiría a lo urgente una política dirigida a los cuidados, con apoyos fiscales concretos a las y los cuidadores. Para ello es necesario crear una comisión o grupo que estudie cuales serían las posibles acciones que en el corto plazo se pueden aplicar en este sentido. Añadiría además una medida de flexibilización en la política aduanera, que ante la reapertura de fronteras permita importar libre de costo cierta cantidad de alimentos y artículos de primera necesidad, algo que también se implementó hace unos años. Otras cuestiones que añadiría, que están quizás de soslayo en la estrategia anunciada hasta el momento, pero que necesitan ser explícitamente incluidas o explicadas son: 1) la posibilidad que los saldos en MLC sean transferidos a cuentas de ahorro en dólares; 2) el incremento de la tasas de interés de las cuentas en dólares; 3) el establecimiento de centros de promoción de exportaciones que proactivamente busquen producciones exportables en el sector no estatal y enlacen a esos productores informándolos sobre sus posibilidades reales de inserción de sus productos en el exterior; 4) el establecimiento de un mercado mayorista de insumos y bienes de capital para los agricultores privados en moneda nacional.

Mucho queda por hacer además en todo aquello que quede afuera de lo considerado urgente.

En cuanto al sector privado, ¿cuáles son las medidas de mayor impacto y cuáles serían los próximos pasos necesarios?

David J. Pajón: Destaca el reconocimiento de micro, pequeñas, medianas empresas con capacidad de asociación de la propiedad privada y estatal.
  • Relanzamiento de la creación de cooperativas (que ya contaban con las ventajas potenciales de la personalidad jurídica, cierta capacidad teórica de asociación con el capital extranjero, acceso a facilidades crediticias), aparentemente en su variante “espontánea”.
  • La expansión de actividades y la flexibilización de su contenido. Está por ver como se implementa, pero debería transitarse con el tiempo a la creación de una lista relativamente reducida de actividades prohibidas, y a dar la bienvenida a nuevas actividades nacidas de la innovación en el sector no estatal, pensando en su tratamiento fiscal y regulación indirecta en lugar de la propensión a prohibir.
  • La posibilidad de acceder a mercados mayoristas y a determinados canales de comercio exterior. A futuro, debe considerarse la posibilidad de acceso directo de las formas no estatales, manteniendo como una opción y no una exigencia la utilización de las empresas estatales de comercio exterior.

Pavel Vidal: Lo que se ha planteado como política para este sector está bien para empezar. Falta ver cómo se instrumenta.

Ricardo Torres: En el papel, se hicieron varias propuestas muy interesantes con relación al sector privado. Ojalá que como resultado de esto se destierre el término “no estatal”, me parece que abusamos de las definiciones negativas. Lo que está en juego es si el sector privado y cooperativo seguirán siendo percibidos como “males necesarios” o se integrarán de pleno derecho al panorama productivo nacional. Queda mucho por explicar en términos de los detalles. Se dijo muy poco respecto a la agricultura, la constitución de las MPYMES, o las importaciones de los TCP y cooperativas a través de empresas estatales.

Respecto a esto último, que es potencialmente muy importante para garantizar el acceso a medios de producción, tengo serias dudas sobre la capacidad de las empresas de comercio exterior para cumplir con ese encargo. Hoy tienen grandes dificultades para atender a un número reducido de grandes empresas del Estado. Y volvió a asomar la mano peluda del rentismo. Un porcentaje por la gestión, y otro para cubrir los gastos de esas empresas. Todo eso lo que hace es alimentar la ineficiencia de las empresas estatales. Los pagos deben ser sobre la base de precios competitivos por servicios que se presten bajo ciertos estándares. La recaudación fundamental debe ser a través del sistema impositivo.

Si se ata el sector privado y cooperativo a la ineficiencia de la empresa estatal, no vamos a llegar muy lejos. Tampoco se dijo nada sobre estimular la competencia, y nivelar gradualmente las reglas de juego. 

Oscar Fernández Estrada: Cuando se habla del sector privado en Cuba algunos piensan solo en los dueños de restaurantes y bares. Pero es inconmensurable el potencial de manufactura que se puede desplegar, o de producciones del conocimiento, o de servicios profesionales. La ampliación de la gama de actividades que se puedan emprender de forma autónoma tendrá sin dudas un considerable impacto, no solamente en términos de empleos, sino de incremento de oferta de bienes y servicios finales, así como de soluciones de consumo intermedio imprescindibles para la vitalidad de la gran empresa estatal. El reconocimiento formal a los que decidan constituirse en empresas les otorgará seguridad jurídica y estimulará proyectos de largo plazo, generalmente menos rentistas y más productivos. Por lo demás, construir un ecosistema de competencia y cooperación donde cada actor pueda desplegar la iniciativa en el cumplimiento de su rol constituye una necesidad inaplazable.

Anamary Maqueira Linares: Las medidas de mayor impacto en el sector no estatal están asociadas a las largamente discutidas y demandadas por diversos sectores sociales: la expansión del trabajo por cuenta propia, que espero se traduzca finalmente en la eliminación de la lista actual y el establecimiento de las actividades que NO se podrán ejercer; el establecimiento de las PYMES con su respectivo marco legal y jurídico; el relanzamiento de las cooperativas no agropecuarias y el establecimiento de un mercado mayorista en MLC para el sector no estatal. Los próximos pasos deben encaminarse a pulir los mecanismos de sintonía fina del diseño de la implementación de estas políticas y a incluir políticas dirigidas a priorizar, mediante incentivos (fiscales, crediticios, de formación), la participación en este sector de grupos específicos que de antemano se sabe están subrepresentados, por ejemplo, mujeres, grupos con orientación e identidad sexuales diversas, y grupos racializados, por solo mencionar algunos. 

¿Qué se puede esperar a corto y mediano plazo?

David J. Pajón: Este ha sido el primer anuncio de las autoridades, hay que dar tiempo a los procesos de implementación para intentar evaluar mejor sus efectos reales. Por lo pronto, en términos de expectativas, puede resultar atractivo para un área notable de la sociedad, si se considera que más del 30% de los trabajadores activos se desempeñan en el sector no estatal. Si bien la demanda interna puede resultar insuficiente, y existen reservas mermadas para el reinicio de las actividades o nuevas inversiones, el sector no estatal comenzará a reaccionar y a proponer ideas novedosas en cuanto el marco regulatorio vigente lo permita, lo cual cobrará aceleración en momentos de reapertura de fronteras y arribo de flujos de turistas y la diáspora.

Por otra parte, de manejarse correctamente los circuitos de ventas en divisas, estos pueden mantener un cierto nivel de oferta en las tiendas, garantizar el consumo final y de insumos, y garantizar una fuente de divisas de cierta estabilidad a las autoridades.

Esta ha sido una primera aproximación. Las autoridades tienen aún mucho que explicar sobre su plan, y sobre pendientes en términos de política social orientada a sectores vulnerables. Por otra parte, más allá de su implementación, el éxito estará en mantener una reforma aperturista y en evolución, con la mira puesta en la producción, el crecimiento, el desarrollo y la creciente inclusión social.

Pavel Vidal: Dependerá del grado de integralidad y de la velocidad de los cambios. Se debe clarificar el objetivo final de todos estos cambios, el modelo al que se aspira, definir un cronograma y convencer de que no hay marcha atrás. 

Ricardo Torres: Si se implementa todo lo que se anunció, el resto del año va a ser muy movido. Remontar esta crisis requerirá de estos y otros pasos coherentes. Se dijo que pronto se anunciará el Plan de Desarrollo hasta 2030, al que le quedan apenas 10 años. A partir de este, se podrá contar con otros elementos de análisis. No se debe divorciar la superación de la crisis de la transformación del modelo.

Los próximos meses serán duros. La economía mundial está en graves problemas, vamos hacia la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. Y nuestra economía es muy vulnerable. Hay que esperar por la evolución del turismo, pero los pronósticos no son buenos. Quizá conviene repensar la propia estrategia de desarrollo. No obstante, una mejor estructura de incentivos hacia la producción en todos los actores debe rendir frutos. 

Oscar Fernández Estrada: Al innegable entusiasmo popular que acompañó los debates del VI Congreso del PCC y los inicios de la Actualización en 2011, le siguió un desconcierto mortal con la pausa y desmontaje de la mayoría de los avances de ese proceso, cuyo punto político culminante estuvo en las contradictorias restricciones impuestas al ejercicio del trabajo por cuenta propia a menos de un año de haberse aprobado la Conceptualización. Ya ese costo es económica y socialmente irrecuperable. Que un episodio de esa naturaleza pueda repetirse no es imposible. Aunque todo indica que las circunstancias han inclinado nuevamente la balanza hacia la defensa de la reforma.

El ministro Gil se refirió a esto cuando afirmó: “Creo que hemos madurado un grupo de conceptos también, que es posible implementarlos ahora con más celeridad (…) todo lo que estamos haciendo para afrontar este escenario es lo que decimos que llegó para quedarse. Esto no es ahora y vamos para atrás después, sino que vamos siempre en el sentido de marchar hacia adelante.”

Esperemos que aquellas voluntades anónimas que desde cierto poder se han opuesto a la voluntad soberana, ahora refrendada en Constitución, e incluso a la voluntad de la fuerza dirigente superior explícita en sus documentos rectores, se sumen entonces a la inmensa tarea de reconstruir esta testaruda economía socialista que sobrevive a pesar de todos los bloqueos.

Anamary Maqueira Linares: Los efectos esperados dependerán de la implementación de la estrategia. Entre esos efectos puedo mencionar una mayor visibilización de la segmentación de la demanda que ya existe en el país en el corto plazo, y por tanto de las desigualdades. A mediano plazo se espera que la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria se lleve a cabo, así como controles sobre el proceso inflacionario que ya experimenta la parte de la economía que no funciona con precios planificados, de modo que se frene la espiral inflacionaria. Es decir, se esperaría que las medidas pongan un techo a la inflación e impidan dicha espiral. Esperaría también un tejido empresarial diversificado, heterogéneo, más imbricado, con relaciones productivas más expeditas, complementarias y dinámicas.

David J. Pajón Espina: Economista cubano, emprendedor y profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana. Es Licenciado en Economía Global y Máster en Economía.

Pavel Vidal: Doctor en Economía y profesor de Economía en la Pontificia Universidad Javeriana en Cali, Colombia. Ha sido analista en la División de Política Monetaria del Banco Central de Cuba.

Ricardo Torres: Doctor en Ciencias Económicas, profesor auxiliar e investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana 

Oscar Fernández Estrada: Doctor en Ciencias Económicas y director del Departamento Docente de Planificación de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana. Es coautor de varios libros sobre economía cubana.

Anamary Maqueira Linares: Candidata a Doctora en Economía por la Universidad de Massachusetts, Amherst. Es Máster en Economía del Desarrollo por FLACSO Ecuador y Licenciada en Economía por la Universidad de la Habana.