Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 27 de febrero de 2017

El asunto de las croquetas




27 Febrero, 2017 


Estaba sentado en el contén de la acera cuando me vio llegar al parque, ya conectado él a la WI-FI, yo en busca de la conexión. Me miró sonriente y no dejó que me sentara, me dijo de inmediato: “Te equivocaste en aquel artículo de la puerta de los P. El asunto no es que los chóferes solo abren una hoja de la puerta delantera para que los pasajeros suban; lo que tenías que haberte preguntado era si esa es la puerta más conveniente para facilitar que los pasajeros suban, si lo que se quiere en realidad es facilitar ese asunto”.

Y siguió: “Si el propósito real fuera facilitar la entrada entonces la puerta de subida debía ser la del medio y así no se producirían los tranques en los pasillos y el chofer no tendría que estar diciendo constantemente ‘¡Arriba, caballero, avanzando hacia atrás!’”.

Su argumento fue demoledor, me di cuenta de que podía haber cometido lo que en estadísticas se llama error tipo dos; esto es, aceptar algo falso. Asumí que el propósito de la “regulación” que establece que la subida en los ómnibus es por la puerta delantera era facilitar el acceso al servicio. Sin embargo, Goyo, que de no ser por él mismo y por la herencia hubiera sido un magnífico artista de la gráfica, con grandes trazos dibujó un “P” en la calle, me hizo el diagrama de flujo de los pasajeros en el interior del ómnibus y yo me quedé sin argumentos.

Entonces me preguntó: “¿Con tantos ingenieros en transporte y otras cosas tú crees que alguien no se ha dado cuenta antes que yo? Aquí faltan otras cosas, pero talento, mi herma, talento todavía se sobra”.

Regular es quizás el mayor de los retos para cualquier gobierno, ya sea local o nacional, de izquierda o de derecha, capitalista o socialista. Hacerlo bien es el más duro de todos los ejercicios, es quizás una de las metas más difíciles de lograr.

Salvo muy raras excepciones, las regulaciones generan ganadores y perdedores. El arte está en que el saldo de la regulación sea positivo. Para lograr que sea ese el resultado hay que validar de manera precisa el propósito de la regulación y su coherencia con el fin deseado. Por eso es importante aclarar un grupo de aspectos. Por ejemplo:

¿Cuál es el propósito real de la regulación, qué se pretende con ella?

¿Es consistente ese propósito con aquellos otros objetivos más estratégicos / decisivos / importantes?

¿Cuándo se debe implementar la regulación?

¿Cómo se debe implementar para que sus efectos dejen un saldo positivo?

¿Hay un mínimo de condiciones para hacerla cumplir?
¿El costo de hacer efectiva esa regulación es mayor que los beneficios que reporta?

¿Cuáles son los impactos colaterales que provoca?

¿Quiénes se benefician? ¿Quiénes se perjudican?

Hay, además, que tener un sistema de información que alimente esa decisión, y permita informar a los regulados y a aquellos otros que, sin ser regulados, son afectados por esa regulación.

También hay que tener un sistema de contrapesos que permita las correcciones adecuadas si estas son necesarias. El mejor de los propósitos a lograr puede malograrse si no existen esos contrapesos que, por omisión, den la capacidad a los regulados de anteponer sus propios argumentos y llegar a consensos que hagan mas eficiente esa regulación.

Aferrarnos a regulaciones extemporáneas parece no ser el mejor de los caminos para solucionar algo. Recuerdo siempre que a inicios de este proceso de transformaciones iniciado en 2007, el Presidente cubano tomó un grupo de decisiones para erradicar algunas de esas regulaciones extemporáneas; como por ejemplo, la prohibición de que los cubanos pudiéramos tener de forma legal una conexión de telefonía celular, o aquella otra que nos convertía en extraños en nuestros propios hoteles (nuestros en el sentido exacto de la palabra, pues son propiedad de todo el pueblo) o la que no nos permitía comprar y vender nuestras propias casas, o la que nos impedía viajar al exterior cuando cada cual lo decidiera si lograba los recursos necesarios.

Esas “regulaciones / prohibiciones” ya eliminadas, mientras existieron generaron formas de comportamiento ciudadano para nada cercanas a nuestras aspiraciones, promovieron cadenas de corrupción, permitieron apropiaciones de rentas que no eran producto del trabajo y facilitaron el enriquecimiento ilícito de muchas personas. Lo peor: generaron en nuestra población una cultura de tolerancia cuyos costos aún estamos pagando.

Nadie en el mundo de hoy, de cualquier filiación ideológica o política, se atreve a negar la necesidad de los sistemas regulatorios, en especial en la economía. Los argumentos de su necesidad se mueven en un intervalo que justifica su existencia debido a la necesidad de corregir las fallas del mercado, hasta aquel otro extremo que los admite como “sustituto” total del mercado. Nosotros también nos hemos debatido dentro de esos extremos y aún lo hacemos.

No hay sistemas regulatorios perfectos, todos son perfectibles. No hay regulaciones eternas, todas terminan siendo sobrepasadas por nuevas realidades y nuevos fenómenos que requieren de nuevas regulaciones, distintas a las anteriores.

Nos pasa eso hoy en Cuba: tenemos una economía y una sociedad mucho más diversas, hay nuevos agentes económicos y actores sociales, han surgido nuevas necesidades y relaciones entre esos agentes y todo ello obliga a nuevas regulaciones; pero, sobre todo, a que esas nuevas regulaciones respondan a estos nuevos tiempos.

El “asunto almendrones” es solo un caso de regulaciones que producen efectos no deseados. Tan o más importante que el primero son otros como el “asunto sustitución de importaciones” o el “asunto promoción de exportaciones”, o el “asunto inversión extranjera” o el “asunto libreta de abastecimiento”, el “precios topados”, “no contratación directa de trabajadores en firmas y compañías extranjeras en Cuba”, etcétera.

Al final son todos temas asociados a sistemas regulatorios que no generan los incentivos adecuados y no producen los efectos esperados, o producen junto a los efectos esperados otros no deseados que provocan un saldo negativo final. Hay muchos más, como es de esperar, pero no es el propósito listarlos todos.

Como casi siempre ocurre, es mucho más fácil hablar sobre las regulaciones que hacerlas e implementarlas. Eso también es cierto.

Un buen amigo especialista en temas de economía institucional me dijo una vez que la peor regulación es casi siempre alguna que ha durado tanto que se ha desvinculado del propio objeto y sujeto de la regulación.

Pero también me afirmó que resulta decisivo entender los límites de la regulación y que esos límites están primero que todo en el sistema legal que protege a los ciudadanos de cada país, incluso de esas mismas regulaciones y de la forma en que en ocasiones se aplican.

Traigo una anécdota recién vivida: El sábado 25 de febrero de 2017 frente a la tienda la Época fui testigo de una de esas raras situaciones que se han hecho a veces cotidianas. Galiano, 11 de la mañana, invierno típico cubano (30 grados centígrados) un señor de unos 65 años arrastraba, sudoroso, un carrito improvisado (una caja de plástico con cuatro ruedas) dentro de la cual había unos veinte paquetes de croquetas de las que venden en los mercados en pesos cubanos con 10 unidades por paquete. Dos inspectoras lo detuvieron y preguntaron por el origen de las croquetas, a lo cual el respondió que eran compradas en un mercado cercano. Una de las inspectoras le dijo que podía ser multado por ¡acaparamiento!

Me llamó la atención la figura usada para tipificar la supuesta transgresión, en especial porque no he encontrado nunca una norma que defina cuántas croquetas adquiridas por una sola persona la convierte en un “acaparador”.

¿Y si las croquetas son para la fiesta del cumpleaños de su nieta? ¿Y si son para un “motivito temba” con los “antiguos del pre”? ¿Si se las quiere enviar a su numerosa familia de alguna provincia lejana donde las Prodal no llegan?

No se cómo terminó aquel incidente, pero se me quedó en la mente la expresión del hombre de las croquetas, vi el desamparo dibujado en su rostro, ante la necesidad de tener que explicarle a alguien que lo presumía acaparador sin haberlo demostrado, cuál era el destino de sus croquetas.
En parte ese incidente me provocó escribir estas líneas. También me convenció de que una parte importante de la efectividad de las regulaciones –quizás decisiva–está en las personas encargadas de hacerlas cumplir.

Hoy tenemos la ventaja de tener definiciones importantes sobre el futuro del país, que junto a nuestra Constitución deben servir de marco de referencia a cualquier regulación. Teniendo ambos documentos delante, creo que debemos preguntarnos, como al inicio de las transformaciones: ¿Cuán obsoletas han quedado algunas de las regulaciones actuales? ¿Cuáles otras regulaciones necesitamos? ¿Cómo asegurarnos de que su implementación nos produzca un saldo positivo?

Las bolsas 'tiemblan' por el primer discurso de Trump ante el Congreso de EE.UU.

Publicado: 27 feb 2017 14:18 GMT

Este martes será un día clave para los mercados. "Trump es imprevisible. Y con él todo es posible", destaca la periodista Miriam Calavia Rogel.


Yuri GripasReuters

El presidente de EE.UU. Donald Trump ofrecerá este martes su primer discurso ante una sesión conjunta del Congreso de EE.UU. para exponer su programa de Gobierno, momento que los mercados esperan "con el corazón en la mano", escribe la periodista Miriam Calavia Rogel en 'Cinco Días'. Se prevé que Trump dé detalles sobre sus planes de inversión y recorte de impuestos.

La sociedad de valores y bolsa independiente Link Securities sostiene que "la reacción alcista de la renta variable occidental" existente desde las elecciones presidenciales de EE.UU. ha estado apoyada "en las expectativas generadas por la agresiva agenda fiscal" de Trump. Sin embargo, la compañía destaca que sus promesas tienen que "materializarse" para que las recientes alzas de los mercados de valores "puedan justificarse".

"Con Trump todo es posible"

"Trump es, sobre todo, imprevisible. Y con él todo es posible. Así, del grado de decepción de los inversores dependerá el comportamiento de las bolsas a corto plazo", afirma la columnista.

Calavia Rogel indica que varias encuestas de casas de análisis sitúan a principios del 2018 el inicio de la aplicación práctica de las medidas del mandatario estadounidense. "Los expertos consideran que cualquier modificación de la agenda y del calendario impactará directamente en los mercados mundiales, tanto en la renta variable como en las divisas y en la renta fija", explica.

Por su parte, Monex Europe, empresa líder en el cambio de divisas, indica que el discurso puede desatar un movimiento brusco en el dólar. La compañía apunta que aunque la victoria de Trump impulsó al billete verde, la 'Trumpflation trade' (que se puede traducir como la vuelta a la inflación) "ha perdido fuerza en las últimas semanas". Así, lo que diga Trump "podría ser el pivote para un 'rally' desmedido del dólar o una fuerte caída si Trump no desglosa una reforma fiscal substancial".

Joseph E. Stiglitz: Cómo sobrevivir la Época Trump

Joseph E. Stiglitz, recipient of the Nobel Memorial Prize in Economic Sciences in 2001 and the John Bates Clark Medal in 1979, is University Professor at Columbia University, Co-Chair of the High-Level Expert Group on the Measurement of Economic Performance and Social Progress at the OECD, and Chief Economist of the Roosevelt Institute. A former senior vice president and chief economist of the World Bank and chair of the US president’s Council of Economic Advisers under Bill Clinton, in 2000 he founded the Initiative for Policy Dialogue, a think tank on international development based at Columbia University. His most recent book is The Euro: How a Common Currency Threatens the Future of Europe.

NUEVA YORK – En apenas un mes, y a un ritmo vertiginoso, el presidente de EE.UU. Donald Trump ha logrado propagar caos e incertidumbre. No es de extrañar que tanto ciudadanos como líderes empresariales, así como la sociedad civil y el gobierno, realicen esfuerzos por responder apropiada y eficazmente.

Ningún punto de vista sobre el camino a seguir es necesariamente provisional, ya que Trump aún no ha propuesto legislación detallada, y el Congreso y los tribunales no han respondido plenamente a su chorrera de decretos. Sin embargo, el reconocimiento de la incertidumbre no es justificación para la negación.

Por el contrario, ahora está claro que lo que dice Trump y los tuits que escribe deben ser tomados en serio. Tras las elecciones del mes de noviembre, existía una esperanza casi universal sobre que él abandonaría el extremismo que caracterizó a su campaña electoral. Ciertamente, se pensaba, este maestro de la irrealidad iría a adoptar una forma de ser distinta a momento de asumir la maravillosa responsabilidad de lo que a menudo se llama el cargo más poderoso en el mundo.

Algo similar ocurre con cada nuevo presidente de Estados Unidos: independientemente de si votamos a favor del nuevo titular del cargo, proyectamos en él la imagen que nosotros tenemos en mente de lo que queremos que dicha persona sea. Pero, si bien la mayoría de los funcionarios electos aceptan ser todo lo que las personas quieren que sea, Trump no ha dejado entrever ninguna duda sobre que él tiene la intención de hacer lo que él dijo que haría: una prohibición de la inmigración musulmana, un muro en la frontera con México, una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la derogación de las reformas financieras Dodd-Frank del año 2010, y mucho más, incluso Trump hará lo que sus propios partidarios pensaron que no llegaría a hacer.

En algunas oportunidades, he criticado aspectos y políticas específicas del orden económico y de seguridad, mismo que fue creado tras la Segunda Guerra Mundial sobre la base de las Naciones Unidas, la OTAN, la Unión Europea y una red de otras instituciones y relaciones. Sin embargo, existe una enorme diferencia entre los intentos por reformar estas instituciones y sus relaciones para que puedan servir mejor al mundo y una agenda que busca destruirlas de manera categórica.

Trump ve el mundo en términos de un juego de suma cero. En realidad, la globalización, si es bien administrada, es una fuerza de suma positiva: Estados Unidos gana si sus amigos y aliados – ya sea Australia, la Unión Europea o México – son más fuertes. Pero el enfoque de Trump amenaza con convertir a la globalización en un juego de suma negativa: Estados Unidos, también, perderá.

Ese enfoque quedó claro desde su discurso inaugural, en el cual su repetido conjuro “Primero, Estados Unidos”, con sus connotaciones históricamente fascistas, confirmó el compromiso que Trump tiene con sus estrategias más feas. Las administraciones anteriores siempre han tomado en serio su responsabilidad de promover los intereses de Estados Unidos. Pero, las políticas que perseguían, por lo general, se enmarcaban en términos de una comprensión ilustrada de lo que significa el interés nacional. Los estadounidenses, según ellos, se benefician de una economía mundial más próspera y una red de alianzas entre países comprometidos con la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho.

Si hay una luz de esperanza en el nubarrón Trump, es un nuevo sentido de solidaridad con respecto a los valores fundamentales, tales como la tolerancia y la igualdad, que ahora se sustentan por la toma de conciencia del fanatismo y misoginia – ya sean manifiestos o encubiertos – que encarnan Trump y su equipo. Y, dicha solidaridad se ha tornado mundial, y Trump y sus aliados enfrentan protestas y rechazo a lo largo y ancho del mundo democrático.

En Estados Unidos, La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), que había previsto que Trump rápidamente pisotearía los derechos de las personas individuales, ha demostrado que está tan preparada como siempre para defender los principios constitucionales fundamentales, tales como el debido proceso, la igualdad de protección y la neutralidad oficial con respecto a la religión. Y, durante el mes pasado, los estadounidenses han apoyado a la ACLU con millones de dólares en donaciones.

Del mismo modo, a lo largo y ancho de EE.UU., los empleados y clientes de las empresas han expresado su preocupación respecto al apoyo que algunos directores ejecutivos y miembros de las juntas directivas brindan a Trump. De hecho, como grupo, los líderes e inversionistas corporativos estadounidenses se han convertido en los facilitadores de Trump. En la Reunión Anual del Foro Económico Mundial de este año en Davos, muchos ya empezaron a salivar al sólo pensar en las promesas de recortes de impuestos y desregulación, mientras afanadamente ignoraban el fanatismo de Trump – sin mencionarlo ni siquiera en una sola de las reuniones a las que asistí – así como ignorando también su proteccionismo.

La falta de coraje fue aún más preocupante: estaba claro que muchos de los que estaban preocupados por Trump tenían miedo de elevar sus voces, ya que podría ocurrir que ellos (y el precio de las acciones de sus empresas) se vayan a convertir en el blanco de un tuit. El miedo omnipresente es un sello característico de los regímenes autoritarios, y ahora lo estamos viendo en Estados Unidos por primera vez en mi vida adulta.

Como resultado, la importancia del Estado de derecho, que otrora fue un concepto abstracto para muchos estadounidenses, se ha convertido en algo muy concreto. Bajo el Estado de derecho, si el gobierno quiere evitar que las empresas contraten a terceros y subcontraten internacionalmente, tiene que promulgar leyes y adoptar regulaciones para crear los incentivos adecuados y desalentar el comportamiento que le es indeseable. El gobierno no intimida, ni amenaza a empresas en particular, ni tampoco retrata a los traumatizados refugiados como una amenaza a la seguridad.

Los principales medios de comunicación de Estados Unidos, como The New York Times y The Washington Post, se han negado, hasta ahora, a ver como normal el sacrificio de los valores estadounidenses que lleva a cabo Trump. No es normal que Estados Unidos tenga un presidente que rechace la independencia judicial; no es normal sustituir a los oficiales militares y de inteligencia del más alto rango e importancia, quienes se encuentran en el núcleo de la formulación de políticas de seguridad nacional, con un fanático acérrimo de los medios de comunicación que es de extrema derecha; y, no es normal que Trump en el momento que se encontró frente a la más reciente prueba de misiles balísticos de Corea del Norte, se dedique a promocionar los negocios de su hija.

Sin embargo, cuando nos vemos constantemente bombardeados por acontecimientos y decisiones completamente inaceptables y que se pasan de la raya, es fácil empezar a adormecerse y comenzar a mirar más allá de los grandes abusos ya ocurridos, fijando la mirada en las aún más grandes parodias que vendrán. Uno de los principales desafíos durante esta nueva época será permanecer vigilantes y, siempre y cuando sea necesario, resistir.

Traducción del inglés por Rocío L. Barrientos.

Del agua y otras urgencias en Morón

Aunque los aguaceros del miércoles constituyeron una bendición para los pastos, estos quedaron lejos de infiltrar el suelo para empezar a aliviar los casi agotados acuíferos, responsables del abasto de más del 90 por ciento del agua que se consume en la provincia.

¿Quién debe ubicar y cuantificar los materiales para las futuras cisternas de los edificios, Vivienda o Acueducto, en tanto los salideros toman sus cauces en el Micro Norte, de Morón?
Lo que es llover, para comenzar a llenar el subsuelo, los especialistas lo están previendo para finalizado el primer semestre, de modo que cómo pasaremos, entonces, estos duros meses, cuando la sequía alcanza casi tres años, depende muchísimo de adecuadas actitudes.
Si bien “llueven” las informaciones y los análisis sobre asunto tan peliagudo, en la pelea por preservar lo poco que va quedando en el manto freático, el municipio de Morón adquiere una responsabilidad máxima al ocupar el espacio hacia donde fluyen las aguas del importante sector Cinco y, además, poseer el sistema de pantanos y lagunas que sirven de protección contra la penetración salina.
Aun así, las autoridades contabilizan como una dificultad mayor la limitada apreciación individual sobre la dimensión real del problema, arraigada por ser este, desde siempre, el municipio de Cuba con más alto consumo per cápita de agua, ascendente a 700 litros diarios por persona.
Apreciamos en las calles que existe la necesidad de explicar, de forma clara y reiterada, el porqué es imprescindible recortar el suministro a la población y, a la vez, mantener la vitalidad del servicio a enclaves priorizados de la economía, como el destino turístico Jardines del Rey, donde se ponen en práctica importantes medidas; algunas más cercanas en el tiempo, como la de correr la fuente de abasto del sector hidrogeológico número Cinco al Seis; o el inicio de la acciones para montar una planta desalinizadora en Cayo Coco.
Si algo no ha logrado el territorio, confirmaba Leodiesky Acuña Álvarez, vicepresidente del Consejo de la Administración Municipal, es concretar la gestión para que la población adquiera las capacidades necesarias para almacenamiento del líquido en los hogares, cuestión sobre la cual ha alertado la Comisión provincial de enfrentamiento a la sequía.
Tampoco ha tomado buen curso la orientación de esta última entidad de ir preparando las condiciones para construir cisternas en aquellos edificios que no las poseen. En el Microdistrito Norte, por ejemplo, son insuficientes las labores de supresión de salideros, mientras la Dirección de la Vivienda alega no disponer de la fuerza especializada para realizar las labores de cuantificación de los recursos requeridos, lo cual considera una tarea de Acueducto.
Son esas, y otras, viejas insuficiencias atenazadas ahora por la interminable sequía y las marcadas limitaciones del bolsillo común, pero que requieren de ir juntando ideas para, al menos, tener a mano los proyectos, en tiempos en los que el país es consciente de la urgencia de preservar el agua y, sobre todo, la calidad de esta. Hoy no funcionan en Morón los sistemas de tratamiento de las aguas residuales, que se bombean fuera de la ciudad, lo cual constituye un peligro para el deprimido manto freático.
Sin duda, la Comisión Municipal de Enfrentamiento a la sequía ha ido adoptando importantes decisiones, como la de programar el abasto en días alternos y la de ir habilitando algún cargadero fuera del sector Cinco; al tanto de que el agua que economicemos ahora devendrá salud para todos.
Van en aumento las fuentes que se achican o quedan secas, y aún restan sin lluvias marzo, abril y mayo; al tiempo que ya hoy, en el área del Centro de Alevinaje, junto a la ciudad de Morón, hay un pozo invadido por la intrusión salina. Alerta y desafío, tanto para el que cierra o no las llaves y, también, para quien ha hecho o no lo que tenía que hacer.
Agua Morón

Peligra el futuro de la alimentación humana

Será difícil acabar con el hambre para 2030 porque está en peligro la capacidad de la humanidad para alimentarse debido a las crecientes presiones sobre los recursos naturales, la mayor desigualdad y las consecuencias del cambio climático, alerta el último informe de la FAO. En los últimos 30 años, se lograron grandes avances significativos en la reducción del hambre, aunque la “expansión de la producción alimentaria y del crecimiento económico vino con un costo muy alto para el ambiente”, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en el documento divulgado este miércoles 22.

“Casi la mitad de los bosques que antaño cubrían el planeta han desaparecido y las aguas subterráneas se agotan con rapidez”, señala el documento “El futuro de la Alimentación y la Agricultura: Tendencias y desafíos”. “Las fuentes de agua subterránea se agotan rápidamente. La biodiversidad se ha visto gravemente erosionada”. Eso hace que “de continuar las tendencias actuales, podrían superarse los límites planetarios”, alerta el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en la introducción al informe.

En 2050, se estima que el planeta tendrá 10.000 millones de habitantes. En un contexto de moderado crecimiento económico, el aumento de población elevará la demanda mundial de productos agrícolas en 50 por ciento respecto de la actual, lo que incrementará la presión sobre los recursos naturales ya muy exigidos.

Asimismo, un mayor número de personas comerán menos cereales y más carne, frutas, verduras y alimentos procesados, como resultado de la actual transición que experimenta la dieta global y que se suma a las presiones ya existentes, generando más deforestación, mayor degradación del suelo y un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

A eso se suman las dificultades derivadas del cambio climático, lo que “afectará cada aspecto de la producción alimentaria”, señala el informe, como una mayor variabilidad en las precipitaciones, mayor frecuencia de sequías e inundaciones.

¿Hambre cero? La cuestión central que plantea la FAO en su informe es si los sistemas alimentarios y agrícolas serán capaces de cubrir de forma sostenible las necesidades futuras de la creciente población mundial.

Según la la agencia, sí podrán hacer frente a esas necesidades crecientes y de forma sostenible, pero para lograrlo y asegurarse de que los beneficios lleguen a toda la humanidad, se necesitarán “grandes transformaciones”.

Pero sin un impulso a las inversiones y un reequipamiento de los sistemas alimentarios, muchas personas todavía seguirán hambrientas en 2030, cuando vence el plazo para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, en especial el de erradicar la inseguridad alimentaria crónica y la malnutrición, alerta el documento.

“Sin un esfuerzo adicional para promover un desarrollo que tenga en cuenta a los más pobres, reduzca las desigualdades y proteja a los más vulnerables, más de 600 millones de personas estarán subalimentadas en 2030”, precisa. “De hecho, los avances actuales no serán suficientes para erradicar el hambre para 2050”, acota.

¿De dónde vendrá nuestra comida?Dada las pocas posibilidades de aumentar las tierras dedicadas a la agricultura y el agua empleada, el aumento de la producción para cubrir la mayor demanda tendrá que lograrse principalmente mejorando la productividad y la eficiencia en el uso de los recursos, recomienda la FAO.

Pero es preocupante la tendencia a la estabilización del crecimiento de la producción de cultivos importantes. Desde la década de los años 90, las cosechas de maíz, arroz y trigo aumentaron en promedio uno por ciento al año, advierte el informe.

Para hacer frente a los desafíos señalados en el documento, entre otros, no es posible seguir haciendo lo mismo como hasta ahora.

“Se necesitarán grandes transformaciones en los sistemas agrícolas, en las economías rurales y en la gestión de los recursos naturales si queremos hacer frente a los múltiples desafíos que tenemos por delante, así como si queremos explotar todo el potencial de la alimentación y la agricultura para garantizar un futuro saludable para todas las personas y todo el planeta”, subraya.

“Los sistemas agrícolas intensivos que utilizan muchos insumos, causantes de la masiva deforestación, de la escasez de agua, del agotamiento del suelo y de las grandes emisiones de gases invernadero, no pueden ofrecer una producción agrícola y alimentaria sostenible”, asegura la FAO.

Más con menos

El mayor desafío es producir más con menos, al tiempo que se protegen y se mejoran las distintas formas de sustento de los pequeños agricultores familiares y se garantiza la alimentación de las personas más vulnerables.

“Para ello se precisa un enfoque de doble vía que combine las inversiones en protección social con inversiones en actividades favorables a los pobres. De esta manera, se abordará la subalimentación al mismo tiempo que se incrementarán las oportunidades para la generación de ingresos de las personas pobres”, recomienda la FAO.

Según esa agencia de la ONU, el mundo debe cambiar a sistemas de alimentación más sostenibles, que logren un uso más eficiente del suelo, del agua y de otros insumos y reduzcan de forma sensible el uso de combustibles fósiles, para reducir drásticamente las emisiones contaminantes, lograr una mayor conservación de la biodiversidad y reducir el volumen de los desperdicios.

Para se necesita una mayor inversión en los sistemas agrícolas y agroalimentarios, así como más fondos para la investigación y el desarrollo, recomienda el informe, así se podrá promover la innovación, impulsar la producción sostenible y encontrar mejores formas de hacer frente a los problemas de escasez de agua y de cambio climático, precisa.

Además de impulsar la producción y la resiliencia, es también fundamental crear cadenas para el suministro de alimentos que mejoren la relación entre productores y mercados en las ciudades de los países de bajos y medianos ingresos, además de medidas para mejorar el acceso de los consumidores a alimentos seguros y nutritivos y a un precio accesible, como políticas de precios y programas de protección social, añade el informe.

El director adjunto de la FAO para economía y desarrollo social, Kostas Stamoulis, subrayó que el mayor desafío para la agricultura y la alimentación en el futuro será el recalentamiento planetario. “Requiere cambios en las prácticas agrícolas y en el desarrollo de una agricultura que se adapte mejor al cambio climático”, subrayó.

Stamoulis, y los otros dos autores del informe, Rob Vos, director de la División de Desarrollo de Economía Agrícola, y Lorenzo Bellu, jefe del equipo de Estudios de Perspectiva Mundial, organizaron el martes 21 una conferencia de prensa para profundizar sobre los asuntos más importante de este nuevo informe de la FAO.
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Fuente: IPS

Alianzas necesarias para fortalecer desarrollo económico y social cubano


En Cuba persisten estereotipos que limitan la promoción de alianzas y asociatividades entre actores económicos y sociales.

ECONOMÍA Redacción IPS Cuba 27 Febrero, 2017


En los principales documentos programáticos para impulsar el desarrollo nacional apenas se tiene en cuenta las alianzas multiactorales.

La Habana, 27 feb.- La intersectorialidad y el liderazgo de los actores sociales en la gestión y transformación de las comunidades son potencialidades que siguen sin aprovecharse para impulsar el desarrollo económico-social del país, sostienen cientistas sociales y activistas.

Una consecuencia de estas alianzas multiactorales sería el gradual incremento del aprovechamiento de las potencialidades mutuas de cada sector económico y otros actores implicados en el mejoramiento de la economía nacional.

Así opina el investigador Ovidio D’Angelo, quien llama la atención sobre la ausencia de tan importantes aspectos de articulación y asociatividad en los “Lineamientos de Actualización del Modelo Económico-Social” y en la llamada “Conceptualización del Modelo Económico Cubano”.

Ambos documentos, discutidos en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (abril de 2016), constituyen la plataforma programática de la organización política dirigente para encauzar el desarrollo nacional bajo un régimen socialista hacia 2030.

Estimular iniciativas productivas para el desarrollo a nivel local y de toda la sociedad puede producir, en esas nuevas condiciones, saltos cualitativos importantes.

Apunta D’Angelo que ello “generaría un sentido de compromiso, pertenencia y satisfacción mucho mayores que en las actuales condiciones de divergencias entre capital-trabajo (en las nacientes medianas y pequeñas empresas privadas y cooperativas y empresas mixtas o de capital extranjero); entre Estado-trabajo (en las actuales empresas estatales), así como en la actual cuasi-exclusión de la ciudadanía de los procesos productivos y de gobierno fundamentales”.

Sin embargo, para que ello ocurra, deben desmontarse “los estereotipos sociales que limitan la promoción de alianzas y asociatividades entre actores (económicos y sociales) de diferente naturaleza y frenan la interconexión de los procesos asociados al desarrollo humano, en nuestro contexto histórico y social”.

Por ello, conceptos como Economía Social Solidaria y Responsabilidad Social deberán formar parte consustancial de los proyectos de desarrollo, con el fin de tener en cuenta el aporte de los diversos sectores económicos al desarrollo de las comunidades, agrega el experto.

Como experiencia ilustrativa destaca las acciones del Proyecto Arte-Corte, iniciativa no estatal que desde 1999 impulsa en el Centro Histórico de la capital cubana el emprendedor Gilberto Valladares, conocido como Papito, el peluquero.

Apoyado por el Plan Maestro de la Oficina del Historiador de la Ciudad y el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, dicho proyecto reúne a barberos, peluqueros, artistas, historiadores y la ciudadanía que, con esfuerzo propio y ayuda de algunas entidades, impulsan actividades económicas, sociales y culturales de beneficio comunitario y dignificación de las personas.

Las características del liderazgo comunitario contribuyeron, de manera decisiva, al éxito del proyecto. La labor de sensibilización realizada por éste (Papito), fue materializándose en la atracción de nuevos cuentapropistas de la zona, así como de empresas estatales y otros diversos actores sociales, antes desvinculados del desarrollo comunitario, resalta D’Angelo.

A juicio del propio Valladares, el modelo de trabajo de Arte Corte se inspira en la Economía Social Solidaria, mediante la cual “todos podemos aportar algo a la sociedad, dinero, conocimiento, fuerza de trabajo o tiempo”.

Esto contribuye con beneficios sociales, culturales, medioambientales y económicos. Lo más importante es que todo tribute hacia la propia comunidad, hacia los cuentapropistas solidarios y hacia la Oficina del Historiador, refirió en diálogo con la redacción de IPS Cuba.

Papito tiene como filosofía que “muchos poquitos hacen mucho, si cada cual impulsa esa idea desde cualquier perspectiva” y sostiene que la alianza de la comunidad con artistas, emprendedores, la universidad, el delegado y los vecinos pueden ser una fuerza transformadora de los barrios y la economía de un país.

Creo que está en llegar a que el sector estatal y el sector por cuenta propia ayuden a construir la sociedad. Eso se logra haciendo alianzas como lo hacemos nosotros, remarcó.

Pero, más allá de las experiencias de estas alianzas intersectoriales públicas-no estatales, el papel aún poco articulador adjudicado actualmente desde la concepción y normas jurídicas al sector de emprendimientos privados y cooperativos, sin un contenido social solidario expreso, limita su campo de generación de iniciativas y autonomía para su aportación a la economía y la sociedad, advierte D’Angelo. (2017)

sábado, 25 de febrero de 2017

Muerte y bajadas de impuestos




El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump EFE

En todo el país los republicanos se han topado con multitudes que exigen saber cómo se protegerá a los 20 millones de estadounidenses que consiguieron un seguro médico gracias a la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible, y que lo perderán si se revoca esta ley. Y, tras todos esos vituperios contra los males de Obamacare, resulta que no tienen nada.

En cambio, hablan de libertad, lo que, en los tiempos que corren, es el verdadero refugio de los canallas.

De hecho, muchos republicanos destacados ni siquiera han llegado al punto de intentar responder a las críticas; se limitan a lloriquear sobre lo malos que son sus votantes y a hablar de teorías conspiratorias. Vamos, unos tiquismiquis a los que les encanta criticar pero no soportan que los critiquen.

De modo que el representante Jason Chaffetz ha insistido en que las protestas generalizadas solo son “un intento pagado de acosar e intimidar”; Sean Spicer, secretario de prensa de la Casa Blanca, tacha todas las manifestaciones contra Trump de “movimiento falsamente popular y muy bien pagado”. Y el tuitero en jefe ha declarado con enfado que las protestas “están planeadas por activistas liberales” (porque ¿qué podría ser peor que la acción política de gente políticamente activa?).

Muchos republicanos ni si quiera responden a las críticas; se limitan a lloriquear por lo malos que son sus votantes

Pero quizás el espectáculo más triste lo esté dando Paul Ryan, presidente de la Cámara, a quien los medios de comunicación llevan años presentando como un conservador serio y sincero, alguien con reflexiones profundas sobre cómo reformar el colchón de seguridad estadounidense. Esa reputación nunca ha estado justificada; aun así, incluso a los que hace mucho nos dimos cuenta de que era un embaucador nos ha sorprendido su absoluta incapacidad para estar a la altura.

Tras años de preparación, Ryan por fin reveló lo que se suponía era el esquema general de un plan de asistencia sanitaria. Se trataba, en esencia, de un chiste malo: desgravaciones fiscales fijas, sin relación con los ingresos, que pueden aplicarse a la contratación del seguro médico.

Obviamente, estas desgravaciones serían insuficientes para las familias de ingresos bajos e incluso medios que consiguieron cobertura sanitaria gracias al Obamacare, por lo que el número de personas sin seguro se dispararía. Por otra parte, a los ricos les llovería un buen dinerito del cielo. Es curioso que eso pase con cada una de las propuestas de Ryan.

Eso fue la semana pasada. Esta semana, quizás siendo consciente del mal recibimiento de su plan, ha empezado a tuitear sobre la libertad, que él define como “la capacidad para comprar lo que uno quiera, en función de lo que necesite”. ¡La soberanía de los consumidores o la muerte! Y el Obamacare, ha declarado, es malo porque priva a los estadounidenses de esa libertad, al hacer cosas como establecer criterios mínimos para las pólizas de seguro.

Dudo mucho que esto vaya a cuajar, ahora que los estadounidenses de a pie empiezan a darse cuenta de lo devastadora que sería la pérdida de cobertura sanitaria. Pero, para que conste, permítanme recordar a todo el mundo algo que llevamos años diciendo: cualquier plan que permita a todos acceder a una asistencia básica tiene que conllevar cierta restricción de la capacidad de elección.

Supongamos que quieren conseguir que las personas ya enfermas accedan a un seguro médico. No se pueden limitar a prohibir que las aseguradoras discriminen en función de los antecedentes médicos; si lo hacen, la gente no se inscribiría hasta que cayera enferma. De modo que la contratación del seguro tiene que ser obligatoria; y hay que dar subvenciones a las familias de ingresos más bajos, para que puedan pagar las pólizas. La consecuencia final de este razonamiento es... Obamacare.

Y una cosa más: las pólizas de seguro tienen que ajustarse a unos criterios mínimos. De lo contrario, la gente sana adquirirá pólizas baratas con una cobertura escasísima y muchos gastos desgravables, que viene a ser lo mismo que no contratar ningún seguro.

De modo que sí, el Obamacare restringe un poco la capacidad de elección; pero no porque los entrometidos burócratas quieran arruinarles la vida, sino porque se necesitan algunas restricciones como parte del paquete que, en muchos sentidos, hace libres a los estadounidenses.

Porque la reforma sanitaria ha sido una experiencia tremendamente liberadora para millones de personas. Significa que los trabajadores no tienen que temer que dejar de trabajar para una gran empresa vaya a traducirse en la pérdida de su seguro médico, y que los emprendedores no tienen que tener miedo a trabajar por cuenta propia. Significa que esos 20 millones de personas que han obtenido cobertura no tienen que tener miedo a la ruina económica si enferman (o a una muerte evitable si no pueden permitirse el tratamiento). No hay motivos reales para cuestionar que Obamacare salva decenas de miles de vidas cada año.

Entonces, ¿por qué los republicanos lo odian tanto? No es porque tengan ideas mejores; como hemos visto estas últimas semanas, llegan con las manos vacías a la parte de la “sustitución” de su eslogan “revocación y sustitución”. No es, lamento decirlo, porque sientan un respeto profundo por el derecho de los estadounidenses a elegir la póliza de seguro que quieran.

No, fundamentalmente, odian el Obamacare por dos razones: demuestra que el Gobierno puede mejorar la vida de la gente y, en gran parte, se paga con los impuestos de los ricos. Su objetivo primordial es suprimir esos impuestos. Y si para conseguir esas rebajas de impuestos, un buen número de personas tiene que morir, recuerden: ¡libertad!

PAUL KRUGMAN ES PREMIO NOBEL DE ECONOMIA © THE NEW YORK TIMES COMPANY, 2017. TRADUCCION DE NEWS CLIP

La industria cubana tiene que hacerse respetar

El Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez recorrió importantes centros económicos de Villa Clara



En la planta Cloro Sosa, Ramiro Valdés pudo constatar la buena marcha de la inversión, en Santa Clara Foto:Freddy Pérez Cabrera

SANTA CLARA.—Uno de los retos de la industria cubana en la actualidad es hacerse respetar a partir de la calidad de sus producciones y la manera en que enfrente la sustitución de importaciones de artículos que hoy el país adquiere en el exterior, expresó el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, durante un recorrido por importantes industrias villaclareñas.

Al intercambiar con Salvador Pardo Cruz, ministro de Industrias, y directivos de la Empresa Mecánica Ángel Villareal Bravo, entre otros funcionarios, el también miembro del Buró Político dijo que para poder competir en el mercado y reducir los precios de venta, se impone una mayor integración entre las diferentes entidades del ramo, además de estudiar a fondo la demanda de la población y sus requerimientos.

Respecto a las bicicletas eléctricas y mecánicas ensambladas en la entidad, Valdés Menéndez, quien también estuvo acompañado durante el recorrido por las máximas autoridades del Partido y el Gobierno en Villa Clara, Julio Lima Corzo y Alberto Lopez Díaz, respectivamente, precisó que existe un grupo de componentes que pudieran crearse en el país, con lo cual se ahorrarían recursos a la economía nacional.


La nueva bicicleta eléctrica producida por la Empresa Ángel Virrareal, fue mostrada al vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Foto: Ramón Barreras Valdés

Elier Pérez Pérez, director adjunto de la referida fábrica, explicó a los visitantes el inicio del ensamblaje de una moderna bicicleta eléctrica de similares características que las importadas en la actualidad por muchas personas naturales, la que posee un motor trifásico de 1 000 Watt de potencia, además de otras prestaciones, de las cuales se producirán este año unas ocho mil, destacando que una parte de ellas ya se vende en las tiendas recaudadoras de divisas a un precio de 1 261 CUC.

Otra novedad de esa industria es el inicio de la fabricación de sillas sanitarias, artículos muy demandados por el Ministerio de Salud Pública para centros asistenciales y enfermos encamados, de las cuales se fabricaron cerca de 1 500 a fines del pasado año, cifra que debe incrementarse de manera considerable en el 2017, aseguró David Rodríguez, jefe de planta de venta de la Ángel Virrareal.

Con anterioridad, el vicepresidente cubano también visitó las áreas donde se lleva a cabo la reconversión tecnológica de la planta Cloro Sosa, en Sagua la Grande, en la que pudo constatar la buena marcha del proceso constructivo, con lo cual se sustituirá la actual tecnología de fabricación, basada en el empleo del mercurio metálico, por otra mucho más eficiente, apoyada en un proceso electrolítico a través de membranas de intercambio iónico, según la explicación brindada por el arquitecto Yeiner Martín, contratista principal de la obra.

Comercio interior: un análisis desde adentro

Como en catalejo inverso, para discernir desde las propias bases del ministerio cómo marcha la implementación de los lineamientos aprobados en el 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba y qué dificultades, a la luz de hoy, siguen sin poder superarse, se realizó este viernes el balance de gestión del Comercio Interior, correspondiente al 2016


Como en catalejo inverso, para discernir desde las propias bases del ministerio cómo marcha la implementación de los lineamientos aprobados en el 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba y qué dificultades, a la luz de hoy, siguen sin poder superarse, se realizó este viernes el balance de gestión del Comercio Interior (Mincin), correspondiente al 2016.

En relación con el reordenamiento del comercio mayorista —uno de los temas medulares del encuentro— la viceministra del ramo, Miriam Pérez González, destacó que durante el año anterior se aprobaron vías para el perfeccionamiento y organización de los abastecimientos, así como la vinculación de las entidades productoras con las cooperativas no agropecuarias (CNA) y trabajadores por cuenta propia (TCP).

En tal sentido, refirió, el total de ventas a las CNA fue superior a los 10 millones en CUC y más de ocho millones en CUP. En tanto, las insatisfacciones se relacionan con el incumplimiento en las importaciones planificadas, la permanencia en el mercado de los suministros demandados, además de las limitaciones que tienen los TCP para acceder a este mercado, pues solo los que están en sistema de arrendamiento tienen facilidades de contrato con las comercializadoras. 

«Aun cuando persisten deficiencias como la tendencia al incremento de los precios, que no siempre se corresponden con la calidad del producto; el dilatado proceso para la aprobación de los expedientes; y la no reanimación esperada en algunas unidades incorporadas a este sistema de gestión, se evidencia un nivel superior en la oferta y la calidad de las prestaciones».

En tal sentido, Mary Blanca Ortega, ministra del Mincin, expresó que el acompañamiento de las empresas del comercio resulta determinante: «forma parte también de sus responsabilidades supervisar y ayudar a los establecimientos —que pasan a gestionarse como no estatal— en todo el proceso de contratación, relación con los proveedores y solicitud de créditos bancarios».

En cuanto a las dificultades que presenta la red minorista, la canasta familiar normada mostró ciertos incumplimientos al entregarse algunos productos y dietas especiales fuera del ciclo de distribución. Los más afectados, en este sentido, fueron los combustibles domésticos keroseno y alcohol, con mayor incidencia en las provincias de Granma. Guantánamo, Pinar del Río y Matanzas.

Asimismo, las ventas del calzado profiláctico no fueron las esperadas por problemas de calidad y de producción. Y para acotar estas insuficiencias, el Centro de Investigación y Desarrollo del Comercio Interior realizará en el presente año un estudio de curvatura de tallas, diseño estético y color del calzado.

DE LA COMERCIALIZACIÓN AGROPECUARIA, INVENTARIOS Y CONTROL

Acerca de la comercialización de productos agrícolas en La Habana, Artemisa y Mayabeque, la viceministra Miriam Pérez González precisó que con el objetivo de incrementar los mercados con gestión estatal y establecer precios minoristas máximos, se crearon en la capital tres mercados de nuevo tipo y con variadas ofertas: Plaza Cerro, Plaza de Marianao y Plaza La Palma, en Arroyo Naranjo.

No obstante, se «mantienen como insatisfacciones principales la inestabilidad en los abastecimientos, la calidad de los productos y la no certificación de los equipos de medición».

Por otra parte, la también vicetitular Nancy Valdés puntualizó que los ciclos de aprovisionamiento, la determinación de la demanda, el aseguramiento de la logística, así como el desconocimiento de los trabajadores de los decretos y leyes que respaldan el movimiento de productos ociosos son dificultades reales que hoy afectan el rendimiento de las empresas del comercio.

«Un exceso de inventarios significa un exceso de cuentas por cobrar, y por consiguiente, deudas vencidas que acumula el país».

Como parte de las acciones de control interno, auditoría e inspección estatal que se realizaron, fueron detectados 41 hechos de corrupción administrativa y 95 delictivos. Estos ocasionaron daños económicos por encima de 10 millones de pesos, y el 70 % de los daños provienen de la Empresa Mayorista de Productos Alimenticios de La Habana, y las Universales de la capital y de Santiago de Cuba, respectivamente.

Participaron además en el balance Jorge Cuevas Ramos, miembro del secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Pedro Victor Simón, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Comercio, la Gastronomía y los Servicios; Frank Álvarez Somoza, funcionario de la secretaría del Consejo de Ministros; y Odalys Escandell viceministra primera del Mincin.

viernes, 24 de febrero de 2017

Los estudios del FMI sobre la desigualdad: Punto de encuentro entre la investigación y la realidad

Publicado en February 24, 2017


(Versión en English)

En los últimos 30 años, la desigualdad del ingreso ha aumentado en la mayoría de las economías avanzadas y en muchas economías en desarrollo. ¿Por qué? Gran parte de las investigaciones sobre desigualdad se han centrado en los avances tecnológicos y la liberalización del comercio como principales causas del fenómeno. Es cierto que la tecnología y el comercio marcan tendencias que son difíciles de contener, pero los estudios del FMI han demostrado que el diseño de las políticas públicas reviste importancia y puede ayudar a limitar los aumentos de la desigualdad.

Otra conclusión importante de las investigaciones del FMI: el aumento de la desigualdad plantea riesgos para el crecimiento económico duradero. Con esto, la tarea de abordar la desigualdad queda claramente encuadrada dentro del mandato de la institución de ayudar a los países a mejorar su desempeño económico. Por lo tanto, el FMI ahora está aprovechando las investigaciones sobre desigualdad que ha realizado durante años para ofrecer soluciones a los países miembros, sobre todo en cuanto a estrategias para lograr equidad en el cobro impuestos y el gasto.

Comprender la desigualdad

Un buen ejemplo es Bolivia, país que a comienzos del siglo tenía uno de los niveles más altos de desigualdad del ingreso en América Latina. Cuando los precios de las materias primas se dispararon en los primeros años de este siglo, Bolivia registró una marcada disminución de la desigualdad que situó al país en el medio del escalafón regional. Con el afán de preservar los avances, el gobierno se propuso entender las causas de esa disminución y formular políticas que atajaran el repunte de la desigualdad a raíz del reciente descenso de los precios de las materias primas.

Así, la desigualdad se convirtió en un aspecto destacado en las consultas anuales del FMI con el gobierno en 2015 y 2016, que se basaron en un estudio detallado con datos de ingreso de hogares bolivianos. Este análisis en profundidad demostró que la desigualdad había disminuido porque la riqueza derivada de las exportaciones de materias primas había sido compartida con el resto de la economía a través de una mayor inversión pública, transferencias sociales y un aumento del salario mínimo. Otro estudio demostró lo vital que puede ser ampliar el acceso a los servicios financieros para reducir la desigualdad.

El FMI elaboró un modelo de la economía boliviana para simular la probable evolución de la desigualdad y para probar las políticas que podrían ayudar a preservar los avances logrados. Lo que se observó fue que los mecanismos de política más eficaces serían mantener la inversión en infraestructura y hacerla más eficiente, y focalizar mejor las transferencias de efectivo.

Etiopía ofrece otro ejemplo de las recomendaciones prácticas del FMI. En ese país, el FMI analizó la evolución de la desigualdad y midió los efectos distributivos de las políticas para reforzar el crecimiento. Lo que se recomendó fue adoptar umbrales más progresivos para el impuesto sobre la renta, promover los instrumentos financieros para los ahorristas en zonas rurales y reformar los subsidios indirectos para atender a los hogares de bajo ingreso.

Causas: Déficits presupuestarios, mercados laborales


A la hora de estudiar las causas de la desigualdad, los economistas del FMI se han concentrado en tres ámbitos de las políticas: reducción de los déficits presupuestarios mediante aumentos de los impuestos o recortes del gasto, liberalización de los mercados laborales y eliminación de las barreras a la circulación transfronteriza del capital. Estas políticas pueden ser beneficiosas, pero a veces también pueden tener el efecto secundario de aumentar la desigualdad.

Estas conclusiones fueron corroboradas por estudios de países específicos, basados en una amplia muestra.

Las investigaciones sobre Honduras, Guatemala, la República del Congo y Uganda confirmaron que las políticas fiscales repercuten con fuerza en la desigualdad.

Además, demostraron que la magnitud de las repercusiones depende de los métodos empleados para recaudar impuestos y gastar el ingreso. Los efectos en la desigualdad son mayores cuando se recurre menos a los impuestos directos sobre la renta y más a los impuestos indirectos; por otro lado, el gasto en infraestructura reduce la desigualdad.

Estudios de casos de Etiopía y Myanmar confirman que las reformas del sector financiero pueden agravar la desigualdad si persisten las limitaciones de acceso a los servicios financieros y si la movilidad laboral está restringida.

Consecuencias: Desigualdad y crecimiento

Muchos gobiernos ahora reconocen la importancia de abordar el problema de la desigualdad, lo cual hace pensar que se han percatado de que no hacerlo tendría secuelas socioeconómicas adversas. Sus inquietudes han encontrado asidero en que, según las investigaciones del FMI, la desigualdad hace menos duradero el crecimiento económico.

Esta conclusión ha concitado abundante atención porque demuestra el costo económico directo derivado de un alto grado de desigualdad, además de los costos señalados por otros investigadores (ajenos al FMI), como la captura del proceso político por parte de las élites y la menor cohesión social. Esta conclusión significa además que la desigualdad cae dentro del ámbito de la labor encomendada al FMI: fomentar un crecimiento sostenido, uno de los objetivos del asesoramiento del FMI, exige prestar cierta atención a la desigualdad.
¿Por qué una mayor desigualdad termina siendo perjudicial para el crecimiento duradero? En las economías en desarrollo, la desigualdad elevada a veces ha desencadenado crisis sociales o políticas, que a la larga pueden descarrilar el crecimiento.

En el caso de las economías avanzadas, las investigaciones demuestran que una mayor desigualdad del ingreso puede inducir a los hogares de ingreso bajo y mediano a endeudarse excesivamente, lo cual a la larga puede desencadenar una crisis; esta secuencia de eventos se observó en los períodos previos a la Gran Depresión y la Gran Recesión. El examen más reciente del FMI sobre la economía de Estados Unidos muestra que la polarización del ingreso desde 2000 “ha tenido un impacto negativo en la economía que ha frenado el principal motor de crecimiento de Estados Unidos: el consumo”.

Curas para la desigualdad excesiva

Los estudios de las causas y las consecuencias de la desigualdad excesiva lógicamente abrieron el debate sobre los posibles remedios. Por ejemplo, si las políticas fiscales contribuyen a la desigualdad, las recomendaciones del FMI sobre el diseño de esas políticas deben tener en cuenta tal hecho, dado que las consecuencias distributivas pueden ser inherentemente importantes para algunos gobiernos y, además, pueden reducir la durabilidad del crecimiento.


El diseño de la política fiscal es crítico tanto para la distribución como para la “pre-distribución”; es decir, la tarea de mejorar la igualdad de oportunidades para evitar de entrada que surja la desigualdad. Una de las políticas en cuestión es la de gasto público en salud y educación, que puede crear oportunidades más equitativas para los integrantes de hogares de bajo ingreso.

En cambio, la redistribución se refiere a medidas tomadas a posteriori, para que el ingreso disponible —o neto— sea más igualitario que el ingreso de mercado. Esto se logra mediante la tributación progresiva, transferencias de efectivo a familias de bajo ingreso y otras prestaciones de bienestar. Una importante conclusión de las investigaciones, con implicaciones para el diseño de muchas políticas, es que la redistribución, salvo que sea extrema, no incide negativamente en el crecimiento.

Conclusión

En resumen, las investigaciones del FMI han aportado mucho al estudio de la desigualdad.
En lo que respecta a las causas, la conclusión de que las políticas económicas son determinantes importantes de la desigualdad implica que los gobiernos pueden tomar medidas para reducir la desigualdad si la consideran excesiva.
En cuanto a las consecuencias, se ha demostrado que la desigualdad tiene un costo económico directo en términos de la menor durabilidad del crecimiento, con lo cual la desigualdad queda encuadrada dentro del mandato básico de la institución.
En lo que atañe a las curas, el diseño de las políticas debe tener en cuenta los resultados en materia de distribución. Esto es algo que está cada vez más presente en el asesoramiento que el FMI brinda a los países miembros.

Véase también una reciente declaración del FMI sobre cómo la institución hace operativas sus recomendaciones relativas a la desigualdad.