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domingo, 4 de junio de 2017

CONTRIBUCIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJO CALIFICADA AL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN CUBA. PRINCIPALES DETERMINANTES (ICONTRIBUCIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJO CALIFICADA AL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN CUBA. PRINCIPALES DETERMINANTES (FINAL)

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE DOCTOR EN CIENCIAS ECONÓMICAS

Autora: MSc. Yordanka Cribeiro Díaz

Tutor: Dra. Vilma Hidalgo de los Santos

CONCLUSIONES


1.    A  partir  de  la  revisión  crítica  del  concepto  de  capital  humano  en  la  literatura económica, su no aplicabilidad para una economía en construcción del socialismo y el reconocimiento de la importancia de considerar los criterios de eficiencia social y económica, se propone la utilización del término “fuerza de trabajo calificada” para referirse a los conocimientos y habilidades que incrementan la capacidad productiva de la fuerza de trabajo.

2.    A  nivel  internacional existe  un  reconocimiento del  papel  de  la  educación  como condición necesaria para el crecimiento económico, pero los resultados empíricos al respecto no son concluyentes, lo que la mayor parte de la literatura atribuye a problemas  de  medición,  formas  y  técnicas  de  modelación  y  estimación, heterogeneidad en las muestras de países y presencia de observaciones atípicas. Sin embargo,  el  presente  estudio  sostiene  que  en  el  caso  de  Cuba,  las  causas fundamentales de una contribución decreciente al crecimiento se relacionan con elementos de carácter estructural, como la composición, asignación y rendimiento de la fuerza de trabajo calificada; no excluyendo la generalización de este resultado hacia países del Tercer Mundo.

3.    Los  resultados  de  las  diversas  aplicaciones  econométricas,  combinados  con  los ejercicios de contabilidad del crecimiento realizados para la economía cubana, corroboran que la contribución de la fuerza de trabajo calificada al crecimiento ha sido positiva y significativa en todo el período revolucionario. No obstante, hay una tendencia decreciente en los últimos períodos. En todos los casos se identifica al período 1976 1985 como el de mayor contribución, aunque se percibe una pequeña recuperación en los últimos años, fundamentalmente cuando se excluye la agricultura. Estos resultados son robustos a cambios en la medición de variables, inclusión de series  estadísticas  y  cambios  en  la  forma  de  modelación.  A  nivel  sectorial  se demuestra su heterogeneidad, aunque positivas y significativas en casi todas las ramas de actividad económica, las mayores contribuciones se producen en aquellas donde predominan mayores incentivos o niveles de dotación de recursos productivos.

4.    En el análisis de la composición de la fuerza de trabajo calificada, el énfasis no debe ubicarse en una u otra estructura respecto al tipo de calificación, sino en su correspondencia y dinámica bidireccional con la estructura productiva. En las condiciones actuales se percibe una desarticulación entre el entorno productivo, la estructura del empleo y la estructura de graduados, tanto por niveles educativos como por especialidades, expresadas fundamentalmente en: i) el incremento significativo en los niveles de calificación de la fuerza de trabajo en todas las ramas de actividad económica, que contrasta con una débil participación de las ramas de alta y media-alta intensidad tecnológica en la estructura productiva; ii) los períodos de mayor contribución de la fuerza de trabajo al crecimiento coinciden con un balance más adecuado entre técnicos medios y universitarios;  iii) se evidencia el deterioro en la formación de carreras técnicas (tanto a nivel superior como medio) en la estructura de graduados,  cuyo  impacto  en  ganancias  de  productividad  se  reconoce  mayor  vía creación de tecnología y nuevos bienes de capital, organización de la producción y sustitución de importaciones.

5.    Se demuestra la existencia de problemas de asignación de fuerza de trabajo calificada.

En  primer lugar, ello  se  expresa en  el  desarrollo de  un  fenómeno de  migración sectorial interna hacia ramas con menores requerimientos de calificación pero mayores niveles de remuneración u otros incentivos. Adicionalmente, existen problemas de no correspondencia entre la especialidad estudiada y los requerimientos de formación de la ocupación actual, reduciendo la eficacia del gasto en educación. De otro lado, existe una alta proporción de calificados dentro de la población inactiva con capacidad de trabajar  concentrados  en  las  edades  más  productivas.  Finalmente,  se  aprecian asimetrías significativas en materia de localización municipal de la fuerza de trabajo calificada (en cuanto a niveles y especialidades) y se considera elevada la proporción de calificados en la estructura de emigrados (preuniversitarios o universitarios), con un sesgo hacia la emigración de profesionales de ciencias técnicas, que implica importantes costos en materia de formación y de reemplazo, a la vez que agudiza los problemas de composición.

6.    Se validó la importancia de la complementariedad entre la fuerza de trabajo calificada, la dotación de factores y el entorno tecnológico. La dotación de capital por trabajador y la disponibilidad de insumos (gasto material) explican el crecimiento de la economía y la productividad del trabajo a nivel empresarial, así como sus diferencias sectoriales. No obstante lo anterior, se aprecia un retraso de la infraestructura productiva y tecnológica  a  nivel  global  y  empresarial,  baja  inversión  en  ciencia  y  técnica  y debilidad de los sistemas de innovación; lo cual puede incidir en la contribución insuficiente de la fuerza de trabajo calificada al crecimiento.

7.    El deterioro de la cultura productiva y la baja productividad del trabajo que coexisten en la economía cubana pueden ser asociados, en su mayoría, a las contradicciones del sistema  de  incentivos  en  el  modelo  económico.  Por  el  lado  de  los  ingresos,  se combinan el deterioro del salario real con la pérdida del papel del salario en la estructura de ingresos de las familias y la débil diferenciación salarial. Por el lado de los gastos, se aprecia un retraso en el diseño de los mecanismos de distribución y redistribución expresado en una garantía de niveles de consumo, con independencia de la condición social, laboral, de ingresos y de aporte a la sociedad del individuo. A lo anterior se adiciona la elevada seguridad en el empleo y los salarios y la debilidad de mecanismos concretos y expeditos para la penalización de conductas negativas, tanto individuales como institucionales.

8.    La combinación de las distorsiones en la composición, asignación y rendimiento de la fuerza de trabajo calificada explican su menor aprovechamiento efectivo en términos de crecimiento y sustentabilidad. Como resultado, se han generado importantes costos en materia de eficiencia económica que pueden sintetizarse en pérdidas potenciales de productividad e ineficacia del gasto en educación. Dentro del primer grupo se incluyen las pérdidas que derivan de una fuerza de trabajo calificada costosa, subutilizada y no complementada, los costos adicionales por reemplazo de fuerza de trabajo calificada y las pérdidas en materia de capacidad de innovación asociadas a la inactividad o la migración (sectorial, territorial y externa). Por la parte del gasto en educación, la sobrecalificación    o   no   correspondencia   de   la   formación   adquirida   con   los requerimientos  de  la  actividad  que  se  realiza,  suponen  gastos  innecesarios  en educación terciaria, continua e implican mayores gastos en recalificación laboral, reduciendo la eficacia en la asignación de estos recursos, con un elevado costo de oportunidad.

9.    Si  bien  pueden  existir  fallas  en  las  políticas  que  individualmente inciden  en  la composición, asignación y rendimiento de la fuerza de trabajo calificada, la potencial corrección de sus distorsiones exige el diseño de un sistema articulado de políticas públicas que integre de manera coordinada a las políticas educativa, de ciencia y técnica y productivas, en los marcos de un adecuado sistema de incentivos, avalado por el perfeccionamiento de la política laboral, salarial y social.

RECOMENDACIONES

1. Difundir los resultados obtenidos en esta investigación entre las instituciones relacionadas con las distorsiones identificadas y los responsables de la política económica, social y de ciencia y técnica.

2.  Incorporar otros determinantes de la contribución de la fuerza de trabajo calificada como la calidad en la formación superior y técnica y profesional. Diseñar variables que permitan cuantificarla y valorar su evolución. Lograr una aproximación igualmente a las implicaciones del diseño curricular y de los planes de estudio.

3.  Ampliar la muestra de trabajadores y empresas para una identificación más precisa de la magnitud de la no correspondencia entre el perfil de especialización y la ocupación laboral actual. Generalizar el estudio a otros sectores y provincias del país. Hacer estudios comparados que permitan verificar potenciales pérdidas de productividad entre empresas con diferencias en estos indicadores.

4.  Realizar estudios multidisciplinarios sobre la localización territorial de la fuerza de trabajo calificada. Replicar el análisis presentado en función de la estructura de graduados en cuanto a niveles y especialidades por provincias y municipios, sobre todo en función de la localización de la fuerza de trabajo calificada que pueda derivarse del Censo de Población y Viviendas a realizarse en septiembre de 2012.

5.  Perfeccionar el indicador de relación entre trabajadores directos e indirectos a la producción, para obtener una medida más correcta de esa distorsión para la economía cubana.

6.  Profundizar en las causas que explican las divergencias sectoriales en materia de impacto de las variables de incentivos y dotación en la productividad del trabajo.

7.  Avanzar   en   el   perfeccionamiento   de   los   indicadores   propuestos   para   la cuantificación de los costos de ineficiencia asociados a los problemas de composición, asignación y rendimiento, que puedan facilitar su futura cuantificación.


8.   Promover investigaciones multidisciplinarias sobre estos temas para perfeccionar el diseño de política asociado a la contribución de la fuerza de trabajo calificada al crecimiento.



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ANEXOS

Anexo 1.1. Evolución del concepto de capital humano: desde una perspectiva clásica hasta el análisis marxista


William Petty (“Escritos sobre Economía”): En estos escritos, el autor intenta demostrar que la riqueza de una nación depende fundamentalmente del nivel de conocimientos de sus ciudadanos, siendo la riqueza humana más productiva que los recursos naturales o el stock de capital físico.

Richard Cantillón (“Ensayo sobre la naturaleza del comercio”): Estudia las diferencias de remuneración de acuerdo al nivel de calificación. Introduce la noción del costo de oportunidad al considerar que los costos educativos comprenden no solo los gastos directos derivados del proceso, sino además los salarios que el individuo deja de percibir mientras completa su etapa educativa.

Adam Smith (“La riqueza de las naciones”): Considera que la cualificación adquirida por los individuos durante su vida representa un papel fundamental en el proceso de crecimiento y desarrollo de un país. Dichas cualificaciones, se corresponden con un capital fijo incorporado equivalente a los gastos reales de su formación, por lo que dichos individuos deben percibir salarios superiores, para cubrir los costos de su educación y beneficiarse de los rendimientos de su inversión educativa.

John Stuart Mill: Señaló que la calificación de la fuerza de trabajo desempeñaba un papel fundamental en el progreso económico. Al mantener una concepción restringida de riqueza, considera incompatible la atribución del concepto de capital al ser humano.

Alfred Marshall (Principios de Economía): Enumera los beneficios directos e indirectos de la educación como argumentando que estimula la actividad mental, mejora la calidad de vida y facilita la movilidad social. Sin embargo, excluye el concepto de capital humano al considerar la inexistencia de un mercado para este. Esta concepción restringida del concepto de capital, condujo a la desaparición temporal del concepto capital humano.

Shultz (1961): Asumiendo el concepto de Fischer de capital, afirma que los conocimientos y habilidades adquiridas son una forma de capital obtenida como resultado de una inversión en educación. “Propongo tratar la educación como una inversión en el hombre y tratar sus consecuencias como una forma de capital. Como la educación viene a ser parte de la persona que la recibe, me referiré a ella como capital humano.

Becker (1962, 1964): el capital humano es la inversión en dar conocimientos, formación e información a las personas, lo cual les permite tener un mayor rendimiento y productividad en la economía moderna y aprovechar mejor su talento.

OCDE (1996, 1999): por capital humano se entiende el conocimiento que los individuos adquieren durante su vida y que usan para producir bienes, servicios o ideas en actividades realizadas dentro o fuera del mercado. “Es el conocimiento, las habilidades, las competencias y demás atributos de los individuos que son relevantes para las actividades laborales y económicas”.

Sen (1997): distingue el concepto de capital humano” del de “capacidad humana”. El capital humano sólo concibe  las  cualidades  humanas  en  su  relación  con  el  crecimiento  económico.  El  concepto  de “capacidades da énfasis a la “expansión de la libertad humana para vivir el tipo de vida que la gente juzga valedera”. De esta forma, el proceso de desarrollo no puede verse solamente restringido a un incremento del producto, sino como la “expansión de la capacidad humana para llevar una vida más libre y más digna”



Anexo 1.1. Continuación.



Laroche, Merette y Ruggeri (1999), definen el capital humano como la suma de habilidades innatas y del conocimiento y destrezas que los individuos adquieren y desarrollan a lo largo de sus vidas. Para los autores, el capital humano se compone de un componente innato y un componente adquirido mediante transferencias intergeneracionales de conocimientos, experiencia laboral, educación, etc.

Ruggeri y Yu (2000): Argumentan que el capital humano es un concepto dinámico y multifacético, proponen ampliar el concepto de capital humano para abarcar cuatro dimensiones: el potencial,   la adquisición, la disponibilidad y el uso efectivo del capital humano.

Pérez (2000): Señala que el personal ha dejado de considerarse como un costo para verse como capital humano. “Lo que ocurre con este cambio es que el conocimiento incorporado en la persona es reconocido como capital y es remunerado como capital y tratado como capital, de tal forma que a la persona ya no se le emplea para usar su tiempo y para que obedezca, sino que se le emplea para que sea creativa, para que use su capacidad imaginativa y sus conocimientos (…) Lo que se entiende ahora, en las empresas modernas, es que el que posee conocimiento es una especie de sociotécnico del que lo emplea, porque ha incorporado un valioso capital intangible a su ser. Por eso se habla de capital humano”.

Giménez (2003, 2005): Considera que el capital humano puede tener un origen innato o adquirido. El capital humano innato comprende aptitudes de tipo físico e intelectual, que pueden verse modificadas debido a las condiciones de alimentación y salud. El capital humano adquirido se irá instaurando a lo largo de la vida de los sujetos, a través de la educación formal, informal y de la experiencia acumulada.

El concepto de capital humano en los autores cubanos

Castro (2002, 2005): Considera al capital humano como la inteligencia cultivada. “Un país poseedor de una cultura general integral, que comprende no sólo los conocimientos profesionales, sino los conocimientos relacionados con las ciencias, las letras y las humanidades”. “capital humano implica no sólo conocimientos, sino también -- y muy esencialmente -- conciencia, ética, solidaridad, sentimientos verdaderamente humanos, espíritu de sacrificio, heroísmo, y la capacidad de hacer mucho con muy poco”

Valdés Vivó (2004): Identifica al capital humano con los valores más genuinos del proceso revolucionario cubano. “El hombre nuevo (…) concebido, no como individualidad, sino como fuerza social”.

Cabrera (2006): Se entiende al capital humano como “el caudal de conocimientos, destrezas, habilidades y experiencias adquiridas y desarrolladas por la población a través de toda su vida y la utilización de estos en el aporte al trabajo y a la actividad económica y social del país.”

Chacón (2006): Concepto “resultado del contexto de construcción de la Revolución Socialista cubana, donde el ser humano es el protagonista principal, es lo más importante, las personas valen por lo que son, descodificación de las relaciones humanas, realización de los valores y cualidades, realización plena de la esencia humana, su dignidad en la dignificación con su trabajo honrado y honesto, en la lucha patriótica, antiimperialista e internacionalista como niveles superiores de expresión.”

Travieso  (2007):  Considera  que  el  nombre  de  una  categoría  no  es  lo  más  importante,  sino  a  qué pensamiento o ideología responde. Por ello, redefine el concepto incorporando la importancia de los valores, quedando como el “conjunto de conocimientos, experiencias, habilidades, sentimientos, actitudes, motivaciones, valores y capacidad para hacer, portados por los trabajadores para crear más riquezas con eficiencia. Es, además, conciencia, ética, solidaridad, espíritu de sacrificio y heroísmo.

Fuente: Elaboración propia a partir de Odriozola (2007) y otros autores.




Cita sobre el socialismo burgués en El Manifiesto Comunista:

" Los socialistas burgueses quieren las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los daños que de ella resultan fatalmente. Quieren la sociedad actual; pero con eliminación de los elementos que la revolucionan y la disuelven. Quieren la burguesía sin el proletariado. La burguesía, como es natural se representa el mundo en que ella domina como el mejor mundo de los mundos posibles. El socialismo burgués elabora más o menos sistemáticamente esta representación consoladora. Cuando requiere al proletariado para realizar sus sistemas y hacer su entrada en la Nueva Jerusalén, no hace otra cosa, en el fondo, que inducirle a continuar en la sociedad actual, pero despojándose de la concepción rencorosa que se ha formado de ella. Otra forma de socialismo, menos sistemática, pero más práctica, intenta apartar a los obreros de todo movimiento revolucionario, demostrándoles que no es tal o cual cambio político el que podrá beneficiarlos, sino solamente una transformación de las relaciones de la vida material y de las condiciones económicas. Nótese que por transformación de las relaciones de la vida material este socialismo no entiende en modo alguno la abolición de las relaciones de producción burguesa, sino únicamente reformas administrativas realizadas sobre la base misma de la producción burguesa, que por tanto no afecten a las relaciones entre el capital y el asalariado, y que no harán, cuando más, sino disminuir los gastos y simplificar el trabajo administrativo del gobierno burgués.
(…)…el socialismo burgués se resume por completo en esta afirmación: los burgueses son burgueses en interés de la clase obrera ".
El Manifiesto Comunista, capítulo 3, apartado dedicado al “socialismo burgués o conservador”.

El mundo económico contradice a Trump y pasa a la acción contra el cambio climático

DERBLAUEMOND, El Blog del Salmón.

Seguro que hace ya tiempo que leen ustedes sobre la relación de amor-odio (sin la parte del amor) que mantiene el presidente Trump con las iniciativas y las teorías sobre el cambio climático. Probablemente habrán ya visto ustedes en todas las portadas de los medios commodity y las cabeceras de los Telediarios que, ahora, Trump ya ha optado por que Estados Unidos abandone aquel tratado de París que se proponía luchar contra el calentamiento global, y que tanto tiempo y esfuerzo costó rubricar. Pueden leer todos los detalles en esta noticia de esta semana del Chicago Tribune.

Pero lo que es improbable que le hayan contado a usted es sobre cómo el mundo empresarial estadounidense ha dicho basta ya a esta deriva anti-climática del presidente Trump, y, ante el convencimiento de que nos encaminamos hacia una catástrofe planetaria, incluso aunque la solución juegue contra sus intereses empresariales más cortoplacistas, son muchas las grandes empresas que se han agrupado para ponerse en marcha en su (nunca mejor dicho) particular lucha, no ya contra el cambio climático, llamémoslo por su nombre según vienen corroborando los datos objetivos año tras año: contra la catástrofe climática. Lo analizamos hoy para ustedes. Bienvenidos una vez más a éste nuestro (y su) medio económico no-commodity (espero que favorito).

Del fin del modelo (casi) exclusivamente petrolífero al cambio climático


No vamos a abordar hoy aquí con ustedes un estudio académico sobre las evidencias objetivas del cambio climático. No es el objeto del análisis de hoy, no acaba de encajar en la temática salmón que tanto les gusta a ustedes (y a nosotros), y además pueden encontrar ustedes numerosos y rigurosos estudios al respecto (incluso de renombrados académicos) que pueblan Internet. En lo que se refiere a otros enfoques acerca de este tema, simplemente me limitaré a enlazarles el análisis sobre el petróleo que les escribimos hace unos meses con el título "¿Hemos tocado techo histórico en la demanda de petróleo?".

Aquí hoy partiremos de la premisa de la evidencia de la catástrofe climática, así que los lectores que, con todos mis respetos, aún crean que se trata de una falacia, antes de seguir leyendo, quedan advertidos de la base sobre la que se sustenta el análisis de hoy.


He de reconocerles que la noticia de esta semana de Trump que ha venido a confirmar los peores augurios (peores para todos a largo plazo), si bien no me ha sorprendido lo más mínimo, sí que me ha producido cierta sensación de vértigo contenido al asomarnos a un precipicio que tiene un claro punto de no retorno (y es de esperar que no lo hayamos rebasado ya). Y entonces, cuando ya todo en la tierra de Las Rocosas a favor del cambio climático parecía más que perdido, cuando parecía que sólo nos aguardaba una fiesta de emisiones incontroladas de CO2, un halo de renovado optimismo se ha abierto al leer esta noticia a contracorriente del Harvard Business Review.

Una amplia representación de los CEOs de las empresas más poderosas de Estados Unidos se ha declarado abiertamente a favor de la lucha contra el cambio climático, se ha agrupado para emprender su particular gesta en pos del planeta, y muy reseñablemente lo han hecho llevando públicamente la contraria a ese (su) presidente Trump, que legisla en su mercado natural y más estratégico. Digno de admiración al menos ante la valentía y la determinación que han demostrado tener.

Los rebeldes con causa

El punto de paso a la acción ha sido que 30 CEOs de las principales empresas del país han reservado un espacio publicitario, a página completa, en el Wall Street Journal. De él se han servido para dirigirle una carta conjunta al presidente Trump. 30 CEOs pueden no parecerles demasiados, pero espero que, tras ponerles en contexto, el asunto les parezca tan destacable como se lo ha parecido a un servidor al decidir escribirles estas líneas.

Como pueden leer en el artículo anterior, los 30 CEOs pertenecen a las siguientes compañías: 3M Company, Allianz SE, Bank of America Corp., BROAD Group, Campbell Soup Company, Cargill Inc., Citigroup Inc., The Coca-Cola Company, Corning Incorporated, Cummins Inc., Dana Incorporated, The Dow Chemical Company, E.I. DuPont de Nemours & Company, General Electric, The Goldman Sachs Group, Inc., Harris Corporation, Johnson & Johnson, JP Morgan Chase, Kering, Morgan Stanley, Newell Brands Inc., Pacific Gas and Electric Company, Procter & Gamble Company, Royal DSM, Salesforce, Solvay, Tesla Inc., Unilever, Virgin Group, The Walt Disney Company.

Disculpen que haya reproducido la lista completa, a pesar de que seguramente sólo les interesarán las más conocidas, pero no he querido restar ni un ápice de protagonismo tampoco a esas menores y también valientes empresas que literalmente se están jugando mucho por el compromiso con el bien común.

Como bien apunta el redactor Andrew Winston, si repasan la lista, resulta un listado más que significativo. No es un listado de oportunistas ni de empresas con mercado de consumo que tratan de ganar imagen de marca con una maniobra sensacionalista que les de publicidad gratis, y les haga además ganar puntos entre unos consumidores sensibilizados con el tema.


El listado también incluye empresas con una "huella de carbono" muy relevante, que se ven fuertemente impactadas por el compromiso de su reducción. También hay gigantes químicos, conglomerados industriales, grandes bancos... Aparte de esta lista, incluso también son públicas y notorias las declaraciones a favor del tratado de París por parte del CEO del gigante petrolero Exxon, que ya me dirán ustedes si le perjudica a su negocio principal el apoyar una iniciativa que a buen seguro tendrá como uno de sus efectos el descenso del consumo del oro negro.

Cerrando ya con el tema del listado, simplemente remarcar que esta iniciativa se cerró rápidamente: el CEO de Dow consiguió entre sus círculos más próximos que otros CEOs se adheriesen al movimiento en un plazo de tan sólo dos días, y al parecer hubo muchos otros CEOs que se enteraron demasiado tarde y que habrían suscrito gustosos el manifiesto de sus compañeros. Y muchos otros mostraron su apoyo a los más valientes, pero no se atrevieron a llevar públicamente la contraria al mismísimo presidente del país.

Lo que un movimiento así verdaderamente significa

Trump ha ignorado este claro mensaje de la élite empresarial, tras optar por retirar a Estados Unidos de los tratados de París, incluyendo al país en el selecto club de los miembros de las Naciones Unidas que no han suscrito los acuerdos y que ésta formado por Nicaragua, Siria, y ahora USA. Sin duda ha situado de un plumazo a la potencia norteamericana en la vanguardia del progreso socioeconómico mundial.

Pero esto resulta un análisis bastante (y mayormente) obvio. Lo que no resulta tan obvio pueden ser unas conclusiones de segunda ronda, y que un servidor va a compartir ahora aquí con ustedes. Y, como siempre, esperando su constructivo feedback, especialmente en lo subjetivo: cualquier opinión subjetiva tiene la misma validez que la mía y que la de cualquier otra persona.

Con la relevante noticia que abre este análisis, lo que un servidor interpreta es que las propias empresas estadounidenses demuestran más sentido de la responsabilidad bioclimática que su propio presidente. De hecho, son capaces de organizarse para llevar a cabo lo que la administración Trump deja de lado. Esto demuestra que también puede haber ocasiones en que esas empresas, que algunos sectores califican de malvadas per sé, con ambiciones meramente capitalistas, y que sólo se preocupan por intereses particulares, pueden saber ver también el bien común y defenderlo, y hasta el punto de sentirse en la responsabilidad de manifestarse abierta y públicamente (además de actuar) al margen de su todopoderoso presidente.

Puede haber un tema implícito de competitividad, puesto que combatir el cambio climático es más caro que no hacerlo y seguir tirando de un petróleo que resulta competitivo y barato, especialmente tras la irrupción del fracking. Ello no hace sino enfatizar el mérito de estas empresas díscolas y su manifiesto de rebeldía, entre las cuales hay conglomerados industriales o industrias químicas a las cuales el tratado de Paris contra el cambio climático impacta sustancialmente, lo cual es doblemente meritorio. Y en especial en el caso de Exxon, un gigante petróleo que ya no es que tenga que pagar un mayor coste por combatir el cambio climático, sino que es que combatirlo ataca directamente a su principal producto.

Lo pongan como lo pongan, aunque algunos puedan ver oscuros intereses paralelos, a pesar de que siempre podemos hacer lecturas conspiranoicas de todo, la verdad es que en el fondo estas empresas están tirando piedras contra su propio tejado en aras del bien común. Es la demostración de que en la gestión privada también puede haber ética, y que el problema de ciertos gestores no es nuestro sistema socioeconómico, sino su naturaleza personal. Un gestor anti-ético, de esos que siempre criticamos desde estas líneas, hará honor a su calificativo sea bien desde un organismo público o desde una empresa privada.

El debate público-privado me parece estéril; el debate en realidad trata de la naturaleza de las personas a las que damos cargos de responsabilidad. Por todo ello, aquí y ahora y por este movimiento climático en concreto: chapó por esas empresas y sus directivos. Necesitamos más acciones que demuestren que la búsqueda del bien común no sólo es cosa de otras décadas. Desde estas líneas, un servidor trata de poner su minúsculo granito de arena, al que espero ustedes añadan el suyo. De estas cosas depende el futuro de la socioeconomía del futuro que queremos construir entre todos, y que algún día entregaremos a nuestros hijos. Ése y no otro será el momento de rendir cuentas, y echar la vista atrás para comparar si es mejor que el mundo que nosotros a su vez recibimos de nuestros padres.

sábado, 3 de junio de 2017

Conductora Cuenca Sur alcanza parámetros óptimos (+Fotos)

Por Jeniffer Rodríguez Martinto Fotos: Abel Padrón



La Habana,  (ACN) Las pruebas realizadas a los dos nuevos conductos de Cuenca Sur fueron satisfactorias y se alcanzaron los índices de trabajo óptimos, aseguró hoy a la prensa Javier Toledo Tápanes, delegado de Recursos Hidráulicos en La Habana.

Como se había previsto, ayer pusimos en marcha el sistema y está en funcionamiento sin ningún problema, aportando a la ciudad mil 500 litros de agua por segundo, explicó.

La segunda etapa se desarrolló paralelamente con la primera, y ahora trabajamos en la excavación y en la soldadura de las tuberías de 900 milímetros para crear el tercer conducto, el cual tendrá también una extensión de un kilómetro, afirmó Toledo Tápanes.

Señaló que esta fase, en un 40 por ciento ya de ejecución, incluye la colocación de otros dos tramos y esperan poder conectar uno de ellos el lunes y el último a finales de la semana próxima.

Se mantiene la misma organización de trabajo, con 24 horas de labores ininterrumpidas, y para ello contamos con todos los recursos necesarios, dijo.

Juan Guillermo Rendón Valdivia, soldador de termofusión de Recursos Hidráulicos, es uno de los trabajadores que desde el primer día se encuentra a pie de obra para restablecer el servicio a los municipios del centro de la capital.
En diálogo con ACN, resaltó el alto compromiso que tanto él como los miembros de su brigada tienen con el país, y ratificó la disposición de continuar las intensas jornadas hasta que sea necesario.

Edelsis Ramos Guilarte, directora de producción de la empresa de Mantenimiento y Rehabilitación de Obras Hidráulicas de Occidente, comentó que están en la zona de la afectación desde el amanecer del pasado sábado, con dos brigadas en la mañana y dos en la noche.

Normalmente un equipo termina un kilómetro en dos meses, y con cuatro hemos hecho lo mismo en seis días, y eso ha sido posible porque nuestros trabajadores son muy comprometidos, saben que en esta profesión no existen horarios y que lo primero es cumplir con el deber, precisó.

La puesta en marcha de los primeros dos tramos de la conductora Cuenca Sur representa una mejora para la población de 10 de Octubre, Cerro, La Habana Vieja, Centro Habana, Plaza de la Revolución y parte de Boyeros, así como para el resto de los territorios, pues ya no será necesario trasvasar tanta agua desde sus fuentes de abasto. 




Resentimiento puro y duro

El objetivo de Trump y los republicanos al abandonar el acuerdo de París no es otro que acabar con el legado de Obama


El presidente de EE UU, Donald Trump, escucha al director de la Agencia de Protección Ambiental Scott Pruitt tras anunciar la salida de EE UU de los acuerdos de París. KEVIN LAMARQUE REUTERS


Ahora que Donald Trump está haciendo todo lo que está en sus manos para destruir las esperanzas mundiales de controlar el cambio climático, dejemos clara una cosa: esto no tiene nada que ver con el interés nacional de Estados Unidos. A la economía estadounidense, en particular, le iría bien con el Acuerdo de París. No se trata de nacionalismo; es, principalmente, puro resentimiento.

En cuanto a la economía: a estas alturas, pienso, tenemos una idea bastante de buena de cómo sería una economía de bajas emisiones. Estoy seguro de que los expertos en energía disentirán en los detalles, pero las líneas generales no son difíciles de describir. Sin duda, sería una economía que utilizaría la electricidad: coches eléctricos, calefacción eléctrica, y algún que otro motor de combustión interna. El grueso de esa electricidad procedería, a su vez, de fuentes no contaminantes: eólica, solar y, sí, probablemente nuclear.

Por supuesto, no siempre sopla el viento o brilla el sol cuando las personas necesitamos energía. Pero hay múltiples formas de solventar ese problema: una red potente, capaz de trasladar electricidad a donde haga falta; almacenamiento de diversas formas (baterías, pero también centrales hidroeléctricas de bombeo); precios dinámicos que animen a los clientes a utilizar menos energía cuando escasea y más cuando abunda; y alguna capacidad de respuesta —probablemente derivada de generadores de gas natural, que provocan unas emisiones relativamente bajas— para hacer frente a los posibles desequilibrios restantes.

¿Cómo sería la vida en una economía que hubiese hecho esa transición energética? Casi indistinguible de la vida en la que tenemos ahora. La gente seguiría conduciendo coches, viviría en casas con calefacción en invierno y aire acondicionado en verano, y vería videos sobre superhéroes y gatitos graciosos. Habría muchas turbinas eólicas y paneles solares, pero la mayoría haríamos caso omiso de ellos, igual que hacemos en la actualidad con las chimeneas de las centrales eléctricas convencionales.

¿Y no sería más cara la energía en esta economía alternativa? Seguramente, pero la diferencia no sería muy grande: los avances tecnológicos han reducido drásticamente el coste de los sistemas solares y eólicos, y parece que lo mismo está empezando a suceder con el almacenamiento de energía.

Por otro lado, habría ventajas compensatorias. Principalmente, se reducirían en gran medida los efectos perjudiciales de la contaminación atmosférica para la salud, y es muy posible que la disminución de los gastos sanitarios compensase por sí sola los costes de la transición energética, incluso sin tener en cuenta toda esa mandanga del salvar a la civilización del catastrófico cambio climático.

La cuestión es que, si bien abordar el cambio climático de la forma prevista por el Acuerdo de París parecía un difícil problema económico y técnico, hoy en día parece bastante fácil. Ya tenemos casi toda la tecnología necesaria, y podemos estar casi seguros de que la restante se desarrollará. Evidentemente, la transición a una economía de bajas emisiones, la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, llevaría tiempo, pero eso no sería un problema siempre que la senda estuviese clara.

¿Por qué entonces hay tanta gente de derechas decidida a bloquear las medidas climáticas e incluso intenta sabotear los avances conseguidos en materia de nuevas fuentes de energía? Que no me digan que les preocupa de verdad la inherente incertidumbre de los pronósticos climáticos. Toda decisión política a largo plazo debe tomarse teniendo en cuenta un futuro incierto (obvio); hay el mismo consenso científico en cuanto a este tema que el que se pueda ver respecto a cualquier otro. Y en este caso, podemos decir que la incertidumbre refuerza el argumento a favor de tomar medidas, porque los costes si nos equivocamos son asimétricos: si hacemos demasiado, habremos derrochado algo de dinero; si hacemos demasiado poco, condenaremos a la civilización.

Y que no me digan que lo que les importa son los mineros del carbón. Cualquiera que se preocupase de verdad por esos mineros haría campaña a favor de proteger sus prestaciones de salud y sus pensiones por incapacidad y por jubilación, e intentaría proporcionar oportunidades de empleo alternativas, en lugar de fingir que la irresponsabilidad medioambiental les devolverá de algún modo los puestos de trabajo perdidos a causa de la minería a cielo abierto.

Aunque no tenga nada que ver con los puestos de trabajo en el carbón, el antiecologismo de la derecha sí está relacionado en parte con proteger los beneficios de este sector, que en 2016 dio un 97% de sus aportaciones políticas a los republicanos.

Sin embargo, como he dicho, hoy en día la lucha contra la acción climática se guía principalmente por el puro resentimiento. Si se fijan en la actual retórica derechista (incluidas las tribunas de opinión escritas por funcionarios de alto rango de Trump), encontrarán una profunda hostilidad hacia cualquier noción de que determinados problemas requieren una acción colectiva distinta de matar gente y hacer saltar cosas por los aires.

Aparte de esto, buena parte de la derecha actual parece guiarse sobre todo por el rencor hacia los progresistas, más que por cuestiones concretas. Si los progresistas están a favor de algo, ellos se declaran en contra. Si los progresistas lo odian, es bueno. Y a esto hay que añadirle el antintelectualismo de las bases republicanas, para quienes el consenso científico es un inconveniente, no una ventaja, y puntos extras si además socava cualquier cosa relacionada con el presidente Barack Obama.

Y si todo esto parece demasiado mezquino y vengativo como para constituir la base de decisiones políticas trascendentales, piensen en la personalidad del hombre que ocupa la Casa Blanca. ¿Hace falta que diga algo más?

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2017.
Traducción de News Clips.

Analizan oportunidades de negocios en energía renovable en Cuba

En este artículo: Caribe, Cuba, Economía, Energías Renovables
 


Gráfica: tomada de Universia Knowledge@Wharton.

Participantes en un foro internacional que sesiona aquí analizaron las oportunidades de negocios en Cuba en las energías alternativas para producir electricidad, entre ellas de la biomasa de la caña de azúcar y el marabú.

El presidente de la empresa Biopower SA, Andrew Macdonald, dictó una conferencia magistral sobre la bioeléctrica que construyen cerca del central azucarero Ciro Redondo, en la central provincia de Ciego de Ávila, la cual constituye en estos momentos la mayor inversión extranjera que se realiza en el campo de las energías renovables en la isla.

Esta representa un monto de 186 millones de dólares, según precisó Macdonald en la sesión Haciendo Negocios en Cuba y oportunidades de las Energías Renovables, de la IX Conferencia Internacional de Energía Renovable, Ahorro de Energía y Educación Energética, con la participación de 200 expertos y empresarios de unos 20 países.

El ejecutivo adelantó que prevén completar cinco proyectos similares de bioeléctricas, de los cuales dos tienen ya identificados los centrales donde serán instalados, el Mario Muñoz, en la provincia de Matanzas y Ecuador (Ciego de Ávila).

Agregó que existe suficiente materia prima -bagazo de caña y marabú forestal- para el funcionamiento de esas plantas, que representarán un importante aporte de energía eléctrica de forma compatible con el medio ambiente.

También la Empresa de Seguros Internacionales de Cuba expuso una amplia información sobre el accionar de esa entidad, que ofrece cobertura en ese tipo de actividad a diversos proyectos que se ejecutan en el país.

Relacionado con las oportunidades de negocios intervinieron además el director de Energía Renovable de la Unión Eléctrica de Cuba, Obel Concepción Días, al impartir una conferencia magistral sobre el futuro de esas fuentes en el país.

La directora de la Empresa Cubana INEL, Delice Moreno, y representantes del Instituto Costarricense de Electricidad, disertaron sobre el potencial inversionista en el campo de las renovables.

En este segundo día de trabajo del foro sesionaron además dos talleres internacionales en el contexto de la Conferencia, uno vinculado a los residuos y la biomasa, y el otro acerca de la sociedad, la energía y la educación energética.

En ambos encuentros fueron presentados unas 70 ponencias vinculadas al aprovechamoento o de los residuos sólidos para generar energía, la biomasa y el biogás, el impacto de las fuentes renovables en el cambio temático, y otros temas.