Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 18 de octubre de 2017

Fuerzas armadas de "clase mundial" y China en el centro del mundo: 5 claves del discurso de Xi Jinping en la inauguración del congreso del Partido Comunista

Xi Jinping da su discurso inauguralDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionXi Jinping realizó un discurso de casi tres horas y media.
Para Xi Jinping, una "nueva era" ha llegado para China y el mundo.
Así lo manifestó el presidente chino en el discurso de inauguración del congreso del Partido Comunista de ese país este miércoles.
"Esta es una nueva coyuntura histórica en el desarrollo de China", afirmó el mandatario en la primera jornada del decisivo cónclave en el que se vaticina que Xi será ratificado en su cargo hasta 2022.
La cumbre, además, revelará a los nuevos integrantes del Comité Permanente del Politburó del partido (la élite política del país) y discutirá sobre qué dirección tomará la potencia asiática en los próximos años.
Más de 2.000 delegados participan de este trascendental congreso que se realiza cada cinco años y concluirá el martes.
Asistentes al congreso bajo una enorme hoz y martilloDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl congreso del Partido Comunista chino tiene más de 2.000 delegados.
Durante su intervención, Xi Jinping no solo se refirió a la actualidad de su país, también habló sobre la trascendencia económica y política que China busca tener en el mundo y cómo espera consolidar su poderío en las siguientes décadas.
Según diferentes analistas, Xi incluso llegó a lanzar un guiño a Trump en su discurso que duró más de tres horas.
Acá están algunas de las claves de la intervención del mandatario chino.
¿Cómo funciona el congreso del Partido Comunista de China y por qué es importante?
1. Una nueva era
Enumerando los logros recientes de su país, Xi elogió y reivindicó lo que llama "el socialismo con características chinas para una nueva era".
Para el mandatario, el sistema político y económico impulsado desde Pekín propiciaron que el país se convierta en "una gran potencia en el mundo" y con un "papel importante en la historia de humanidad".
Xi hizo énfasis en que el modelo vigente en su país es "floreciente" y que da una "nueva opción" para los países en desarrollo.
Vista panorámica de la sede del congresoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas deliberaciones en el congreso durarán hasta el martes.
Desde que el actual presidente chino llegó al poder, en 2012, China vive un acelerado proceso de modernización y reformas económicas.
Sin embargo, según denuncias de disidentes y defensores de derechos humanos, el país tiene un gobierno más autoritario y controlador, con creciente censura y detenciones de abogados y activistas.
2. Centro del mundo y el guiño a Trump
"Es hora de que tomemos el centro del escenario mundial y hagamos una mayor contribución a la humanidad", manifestó Xi en su discurso.
El mandatario se animó a vaticinar que su país va camino a consolidarse como una "potencia mundial líder" en lo político, económico y militar.
En este último aspecto, Xi indicó que China se apresta a formar unas fuerzas armadas de "clase mundial" que puedan combatir y ganar guerras.
En lo económico señaló que que su país "no cerrará sus puertas al mundo" y prometió reducir las barreras para los inversionistas extranjeros.
Transmisión del discurso de Xi en televisiónDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSe vaticina que Xi jinping será ratificado en el cargo hasta 2022.
En un gesto que es considerado por analistas como un guiño a su homólogo estadounidense, Donald Trump, el líder chino afirmó que "ningún país puede replegarse como si fuera una isla, vivimos en un mundo compartido y enfrentamos un destino compartido".
Las palabras de Xi fueron consideradas una alusión a la retirada de EE.UU. del acuerdo climático de París y su política exterior denominada America First(Estados Unidos primero).
3. Gran país socialista y moderno
El presidente chino reveló un plan de dos etapas para la "modernización socialista" de China hasta mediados de siglo.
Xi afirmó que el objetivo es construir un país "próspero y bello" a través de reformas ambientales y económicas.
Asistentes al congreso con paraguas en la plaza Tianamén.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionXi describió varios planes para mejorar la calidad de vida de los habitantes de su país.
En su discurso, el presidente afirmó que en la primera etapa China emprenderá la modernización socialista entre 2020 y 2035.
Xi manifestó que hasta 2050 China se habrá convertido en un gran país "socialista, moderno, próspero, fuerte, democrático, culturalmente avanzado, armonioso y hermoso".

Análisis

Carrie Gracie, editor de BBC en China
Xi Jinping es un líder mucho más asertivo que sus predecesores. En un largo y confiado discurso, miró hacia atrás en sus primeros cinco años en el cargo, diciendo que el partido había logrado milagros y que la posición internacional de China había crecido.
Pero lo más sorprendente en su intervención fue la confianza ideológica.
Recientemente, los medios del partido hablaron de crisis y caos en las democracias occidentales en comparación con la fuerza y la unidad en China.
Xi Jinping dijo que no copiaría los sistemas políticos extranjeros y que el Partido Comunista debe oponerse a cualquier cosa que socave su liderazgo de China.

4. Mayor felicidad y bienestar
Respecto a la política interna, Xi describió varios planes para mejorar la calidad de vida de los habitantes de su país.
Indicó que uno de los objetivos será reducir la brecha de ingresos y acceso a servicios entre los pobladores de áreas urbanas y rurales.
"Los chinos vamos a disfrutar de mayor felicidad y bienestar", señaló Xi Jinping.
Xi Jinping saluda al congresoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos delegados en el congreso aplaudieron largamente al final del discurso de Xi Jinping.
El mandatario afirmó que la felicidad no puede entenderse sólo como la posesión de bienes materiales y que su gobierno trabajará para mejorar la calidad de vida de las personas en ámbitos como la democracia, el estado de derecho, la justicia, la seguridad y el medio ambiente.
"Debemos considerar como nuestro objetivo a la aspiración de las personas por vivir una vida mejor", afirmó.
Xi hizo énfasis en varias oportunidades que los futuros planes de China harán énfasis en la problemática ambiental y el cambio climático.
5. Corrupción
Entre las próximas medidas a implementarse en China, Xi anunció sus propuestas para aumentar la disciplina en el Partido Comunista.
También destacó las acciones que tomó su gobierno contra la corrupción pública por las que se ha sancionado a más de un millón de funcionarios chinos durante su mandato.
"Estamos decididos a asegurar una victoria arrolladora sobre la mayor amenaza para el partido", dijo Xi en referencia a las irregularidades detectadas entre los militantes de su partido.
Por ello prometió nuevas leyes para combatir ese problema.
Cartel con el rostro de Xi JinpingDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionXi Jinping reiteró durante su primer mandato que no será tolerante a la corrupción y a la indisciplina en el partido.
A pesar de los múltiples casos de corrupción detectados, Xi aseguró que ello no orillará a su país a "copiar" a los sistemas políticos de occidente.
Anteriormente, el mandatario chino llegó a decir que el partido debe penetrar todos los aspectos de la vida de los chinos.
Este miércoles, ante las más de 2.000 personas que durante estos días decidirán el futuro de la superpotencia asiática, Xi Jinping afianzó la fama de hombre fuerte que forjó en sus primeros cinco años al frente de China.

Para no vestirse con la piel del cordero…

Por Carlos Luque Zayas Bazán, 

¿Cuánto le debe la dificultad de construir una sociedad socialista, y hasta cualquier política progresista en favor de las grandes mayorías, a la enorme libertad que tiene el poder del Capital para ahogar en sangre y lodo todo intento que se le oponga? 
Si un sabio, real o supuesto, tiene la humilde gentileza de prestar atención a los criterios de un hombre común, quizás también debiera recordar que, como parte de esa virtud, la nobleza obliga.
La condición de hombre de pensamiento que hace gala de sus títulos y saberes  debe prohibirle al sabio un proceder que se sitúa algo más abajo de esa presunción: no responder a algunas de las preguntas implícitas o explícitas del texto que adversa,  no  apoyar  su refutación solamente en aquello que le parezca el lado más débil del concepto o la argumentación que no comparta, y sobre todo no deformar el pensamiento ajeno.
Opino que Pedro Monreal acude a esos tres procederes en la curiosa atención que ha prestado a uno de mis textos, al punto de publicar su réplica en el sitio oficial de CP. Paso, ojalá que brevemente, a explicarme.
El economista Pedro Monreal ha repetido en varias ocasiones que los temas cubanos han de ser analizados  atendiendo sólo al marco interno nacional cubano. He declarado en varias ocasiones que no soy especialista en temas socio-económicos ni políticos.  Pero que dedico  el tiempo de que pueda disponer, a la obra, ideas y propuestas de la gente que considero están en condiciones de ayudarme a entender sobre asuntos cubanos o mundiales de mi interés. Desde esa mi condición, sin embargo, opino que es un error elemental, en cualquier época o país, deslindar o desconectar el análisis de cualquier asunto, pero sobre todo si es económico o político, de sus lazos o influencias externas. Y en el caso de Cuba, muy especialmente, pues si no estoy en un error, debe ser el único país sometido durante tantos años a una sistemática agresión de todo tipo y por la potencia más criminal de la historia. Por lo tanto opino, que sea conscientemente o no,  originado o no en las limitaciones de su propia cosmovisión, esa insistencia en limitar la mirada y análisis a lo “interno” es perjudicial para Cuba, además de anticientífica. Soy franco: tengo para mí que se trata de una estrategia, pero en todo caso, lo sea o no en alguno, no le hace ningún buen servicio a Cuba. Mi texto, así como otros, trata este tema y tiene una saga que necesito comentar.
En un intercambio que el economista cubano tuvo a bien sostener con este comentarista en Cubadebate, le señalé este  reparo, y no recibí respuesta. Como ahora tampoco, pues se trata de uno  de los temas  contenidos en el texto que ahora Monreal pretende refutar. Me resulta extraño que una persona de pensamiento se vea obligada a evadir ese argumento  y, en cambio, acuda a la “humorada” de utilizar mi lupina expresión (el lobo, cuidado, que viene el lobo, parece decir el contendiente), expresión que es notorio se refiere en aquel texto a que no formo parte de ninguna maquinaria consensuada u organizada para ejercer mi criterio bajo presión, como es mi derecho a aclarar ante los supuestamente confundidos, asustados y perseguidos que me tienen, junto a otros compañeros, como tal. En todo caso prefiero no vestirme con la piel del cordero.
En aquel intercambio, que ahora, disculpas mediante, necesito recordar, el economista y catedrático – con quien no puedo ni pretendo competir en conocimientos ni sabidurías, afirmaba, primero recordando a Perogrullo que: “La mayoría de las ideas que se discuten hoy en Cuba se derivan de análisis de la realidad concreta del país.”.  Sería muy arduo localizar un país cuyo debate interno no discuta mayoritariamente ideas que se deriven de la realidad concreta del país.  Pero además del “argumento” anterior, acto seguido apuntaba lo que quizás sea el fundamento “filosófico” de su insistencia en “el enfoque interno”, óptica que por cierto es habitual en los trabajos  de las firmas que colaboran en la órbita académica donde se mueve este autor.  Afirmaba también entonces que “En la mayoría de los casos nada o muy poco tienen que ver con una supuesta “influencia” externa.” En notas anteriores me refería a este concepto como un evento de di-versión.  Con toda franqueza y  respeto personal, refiriéndome sólo a las ideas, resulta a estas alturas inusitadamente ingenuo afirmar, con respecto a cualquier lugar del mundo de hoy mismo, pero sobre todo en Cuba, que no existan las influencias externas en los posicionamientos de temas y posturas con respecto al caso cubano. ¿Es necesario hacer más densas estas notas para probarlo? “El que tenga ojos, que vea”, “el que tenga oídos, que oiga”.
Para mí, lector común, insisto porque no quiero aparentar una sabiduría que no tengo, una cosmovisión ideológica revela sistemáticas correspondencias entre sus componentes sin que eso excluya, por supuesto, probables contradicciones, y pido disculpas por esta otra verdad del célebre Perogrullo. Así sucede con el relativismo ideológico cuando se corresponden con las anteriores ideas,  otro de los reparos que le opuse al catedrático en aquella ocasión, y que, en el caso de un relativismo de esta índole, me sigue pareciendo que se origina cuando se abandona algo que nadie puede negar hoy: la existencia de la lucha de intereses antagónicos, de clases. Lo que no se atreven a negar ni los propios magnates del capitalismo mundial, recordando a Warren Buffett y su célebre y cínico apotegma, que más o menos rezaba: “Por supuesto que hay lucha de clases y los ricos estamos ganando”. Pues bien: para el economista Pedro Monreal, y permítaseme citarlo para total precisión: “La gran mayoría de las posturas críticas que existen en Cuba, incluyendo las que reclaman mayor espacio a la propiedad privada y al mercado, son opiniones tan políticamente legítimas como las que hacen quienes postulan que el Estado debería continuar ocupándose de la gastronomía popular, que la gestión de la agricultura necesita de controles de precios, que el inversionista extranjero necesita ser exonerado de impuestos, o que es inevitable reemplazar trabajadores cubanos por albañiles de la India.”
Obsérvese que cuando se refiere al Estado acude a una “oportuna”  alusión a los famosos albañiles de la India, pero… evitemos tomarlo a mal, y vayamos a la cuestión de fondo, que creo le apunté en mi pregunta de entonces ante esa afirmación. Antes de recordarla, pensemos en la tensa cuestión que hoy se dirime en Cuba y que tiene un condicionamiento mundial, externo, de ese tipo de externalidad  del que nos quieren sustraer. Aunque sabemos que la propiedad privada -, sobre todo cuando su poder económico sobrepasa un límite crítico determinado en su influencia ideológica y cultural y, por lo tanto, en su peso político en la dinámica de una sociedad, – propicia, engendra y potencia la tendencia capitalista, pese a ello, Cuba se ve obligada a incorporarla no sólo internamente, sino a participar en los mecanismos económicos internacionales férrea e injustamente dominados por el capitalismo mundial, con toda la asimetría de todo tipo que ello significa. Es una tensión que la Asamblea Nacional revela comprender muy bien, como cualquier cubano medianamente informado, cuando refrenda el lineamiento de la política económico – social que se propone regular al máximo posible su crecimiento desordenado, y que por cierto enfrenta también a sus críticos, creo yo que no casualmente posicionados en esa plataforma de la “oposición leal” y el relativismo economicista. Pues bien  esta fue la pregunta que hice ante esa “igual legitimidad” postulada por el economista Pedro Monreal en la cita anterior: “
“¿Debemos asumir la legitimidad política de los intereses de los que detentan el poder económico, y con él el verdadero poder explotador, como de igual valor a la legitimidad política de los que padecen la desigualdad y la explotación? La respuesta a esta pregunta es importante, porque ese es el verdadero parteaguas de las opciones fundamentales, y es donde la respuesta del marxismo sigue siendo válida pero, … para los intereses de unos, y no para los intereses de otros.
“Precisamente tesis como las que sostienen un relativismo político (y hasta ético) con respecto a la pregunta anterior, son las que se quedan en un plano de análisis insuficiente y donde se puede hallar una opción, pues siempre se opta, se elige una posición ante esa cuestión fundamental. Esas tesis vacían el análisis de su contenido de clase, y con ello el terreno está preparado para la imposición del más fuerte, es decir, del poder económico. De hecho, supuesta democracia con poder económico superior de una parte minoritaria, es la verdadera y más franca dictadura, la dictadura fáctica del poder transnacional, que hoy tantas mentes brillantes (independientes y valientes), reconocen, pero que a la vez ha tenido la facultad de hacerse más difícil de visibilizar por las grandes mayorías.”
El intento de respuesta monreliana fue entonces evadir la respuesta con otra pregunta, acudiendo al  expediente clásico de “virar la tortilla”: enfrentando al estado cubano con la clase trabajadora, procedimiento consustancial a una cosmovisión ideológica tan preciada por todos los Buffett de este mundo y que, por cierto, le ayudan a seguir ganando, también en el plano cultural y el imaginario social, su celebrada victoria clasista.
Se podrá seguir reprochando a este punto de vista una oposición hipercrítica y dogmática a las formas de propiedad no estatal, que nuestros amigos y hermanos de ideas saben que no es tal. De lo que se trata es de no seguir maridando (ni apoyando) una postura crítica casi absolutamente  negativa de casi absolutamente cada paso del gobierno y el partido cubanos, por una parte, y por la otra, en conjunción con la promoción a como dé lugar  de la propiedad privada y las soluciones estrechamente económicas del realismo “práctico” de “lo posible”. Pero sobre todo cuando  se hace desde una postura que iguala y sitúa en un mismo plano dos legitimidades antagónicasy, a la vez, a la vez!, habla de los derechos de los obreros y continúa posicionando la narrativa de un estado cubano y una revolución opuestos a los intereses de los trabajadores. Sugiero que intentar respuestas coherentes a este tema es mucho más digno para una superior inteligencia que danzar con lobos, e irse por las tangentes de enfocarse sólo en los “problemas internos”.
La coherencia sistémica de la postura descrita más arriba se corresponde con la peculiar cosmovisión del  pragmatismo economicista, y comienza a tener consecuencias ideológicas y políticas opuestas al pensamiento adverso al capitalismo, cuando, en una especie de “desliz”, incluso de tipo económico, el Sr. Monreal afirma en uno de sus comentarios: “Si el sector estatal cubano, por las razones que sea, no es capaz de crear empleo neto y en su lugar lo está creando el sector “privado”, esa es una razón muy práctica.” El subrayado es mío, y en su momento llamó poderosamente mi atención por esa especie de estupor de la inteligencia que no puede creer que esté leyendo lo que está leyendo. ¿Las razones que sean? ¿Es posible que se afirme eso con tal ligereza? ¿Se pueden desechar con un alegre toque de tecla, las razones que seanque han impedido el crecimiento económico de Cuba y no sólo de Cuba, sino en este ancho mundo de la depredación capitalista?  ¿Es posible, no sólo justificar los problemas económicos del mundo subdesarrollado como insuficiencias de sus modelos económicos, sino simplemente renunciar a explicarlo  tanto desde el punto de vista de la justicia histórica que denuncia la explotación capitalista, como desde las actuales razones externas que frenan la economía cubana, y que el análisis muy bien ponderado excluye al sugerir “enfocar el asunto en el plano nacional”, como aconseja el ilustre economista?  
Por supuesto que se entiende que para concepciones de esta índole, rendida a las “razones prácticas capitalistas”, las razones que sean pasan a un segundo plano, revelando una íntima convicción, quizás involuntariamente, en esa especie de traición que nos hace el pensamiento profundo que guía nuestras convicciones. Carecen de relevancia esas razones  porque hay que partir del estado de cosas actual…, nos dicen, algo parecido a olvidar la historia. Aunque con ello tengamos que hacer tábula rasa con las razones históricas y actuales, las  que sean…
Más adelante, en aquel intercambio de criterios a que me refiero, el economista Monreal trata de aclarar en qué sentido hizo la referencia a “las razones que sean”…pero en mi opinión fue un esfuerzo baldío. No puedo ceder a la tentación de comentar más aquel intercambio, allí está en Cubadebate para el que se interese por él. Pero en resumen el Sr. Monreal pone buena parte de sus esperanzas y propuestas en la propiedad privada, aunque habla de una regulación estatal que no funciona en ninguna parte (¿en España, o será en Grecia?), y arguye para eso una aritmética “demostrativa” muy curiosa: si el proyecto cubano redujo empleo estatal, y en igual o aproximada proporción aumentó el empleo no estatal, eso demuestra, para el Sr. Monreal!, que el trabajo no estatal crea más empleo que el estatal. Y si el cerco y acoso económicos – y en aquel momento estábamos en la efímera órbita del optimismo obamiano, cuál será ahora su opinión, – nada tienen que ver con las dificultades económicas cubanas impuestas desde el exterior para crear empleo, eso nada le dice el Sr. Monreal, enfocando acuciosamente su microscopio  en el microcosmos de la cuestión nacional. Su corolario es que “la propiedad socialista”, así le llama, es inferior a la propiedad privada capitalista, y consecuentemente cae con ello, (recuerden la sistemática de las cosmovisiones!), la propiedad social, e incluso etcétera, como diría el humorista. La cuidadosa ponderación de la sabiduría y el lenguaje tiene sus límites cuando se trata de Cuba y se esfuman esos delicados matices que se usan en otros temas, cuando se afirma que “La actualización del modelo económico en Cuba es un fracaso”, afirmación del Sr. Monreal. Qué rápido se hacen ciertos conteos de protección, sin pausas pero con bastante prisa…
Por último, me resulta inevitable referirme al hipercriticismo contrario a la línea del Partido que me endilga el Sr. Monreal. De momento pensé, qué bien, así salgo de una buena vez de la lista negra de los asalariados del pensamiento oficial  y otros sacuden por mí  el sambenito de miembro de la maquinaria troglodita…Hasta en un momento de éxtasis me enamoré del retrato…Pero el lente de la instantánea está muy desenfocado. Desenfocado por un procedimiento nada digno de la academia y muy utilizado por cierto periodismo: retitular, o parafrasear a placer las palabras ajenas…Las opiniones del contendiente que se deseen refutar se citan entrecomilladas. Y el Sr. Moreal refrita y adereza mi opinión, y con las artes del libelo, escribe que  este remitente postula que en “la crítica a la que ha llamado la Revolución” no hay lugar para los cuestionamientos que no se hacen “desde la convicción militante”. Supongo que en aras de lograr un texto breve, el autor no cita mis palabras exactas, eso en el mejor de los casos. QUE en el peor, acude a un viejo expediente panfletario, es decir, traducirlas a su manera, en una expresión muy poco empática según la cual yo afirmaría que “no hay lugar para los cuestionamientos”. Debo darle la noticia de que participé en las primeras discusiones de los lineamientos y allí, tanto como otros compañeros, hubo lugar y se manifestaron “cuestionamientos” para usar su expresión, claro que no con el enfoque y los objetivos, y la direccionalidad de ciertas ideas que son frecuentes en su plataforma. 
Si estoy equivocado con la interpretación  de la línea del partido, yo, que no soy militante ni me debo a su disciplina, ni hablo ni puedo hablar en su nombre, sólo tengo  mis propias convicciones, no tengo ninguna razón para ocultarlo, y declaro que mi interpretación es esta, de la que dejo constancia aquí, y aun cuando el partido la desmintiera, la seguiría sosteniendo: “el reconocimiento de la legitimidad política de la diversidad de opiniones expresadas en las discusiones públicas”, (y las entrecomilladas ahora son  las palabras del Sr. Monreal), no es el reconocimiento de la legitimidad política para los que optan por el regreso del capitalismo a Cuba, no es un espacio abierto para el entorpecimiento y desmontaje sutil del socialismo como meta y estrategia del país, no es una aceptación de plataformas políticas que aspiren al pluripartidismo, y ya a formar un partido, no es una ingenua brecha abierta a la “oposición leal”. Por lo demás, deforma ud. Sr. Monreal, mis palabras, si me permite apelarle directamente, pues veo que lee  a la gente común.  Las deforma y presenta a placer de la manipulación, cuando no cita toda la idea, lo cual será eficaz para sus lectores y entusiastas orgánicos: la otredad de la crítica a que me refiero está bien explicitada, y no es la diversidad de pensamiento que se opone a la falsa unanimidad: está dicho que esa otra ribera de la crítica adquiere “su otredad y su carácter cuando desde su génesis decide mantener nexos y aprovechar recursos y apoyos foráneos”, como es la organización que ud. asesora, a la que aconsejó no ha mucho no meterse en la política directa del país, sino conservar la prudencia de continuar como “laboratorio de ideas”, algo mucho más eficaz ciertamente para sus objetivos, porque la “unanimidad” que duele es la de las amplias mayorías de este país, que tienen buen olfato político para detectar lo que aquel aparato del que se auxiliaba Hemingway al escribir. Mi texto se refiere, claramente, a esas dos orillas, por cierto, nada metafóricas, y no a nuestros ciudadanos. Por contrario, la “diversidad” que algunos desean entronizar en Cuba, no sé si ud, pero sí la dirigencia del laboratorio que ud. asesora, que no es lo mismo pero parece igual, es la diversidad que permita “un cambio de modelo de estado”, “una transición”, conceptos que en mi entorno, muestra  para los amantes de las estadísticas,  todos los consultados por mi tienen por una mala palabra y son bien “unánimes” en rechazar. Si ud. citara bien mis palabras sus lectores honestos podrían comprender que las ha manipulado al no incluir que la “crítica” a que se refiere mi texto es a aquella a la que “…le repugna que constitucionalmente Cuba haya refrendado el socialismo, como declarara una de sus figuras dirigentes en una entrevista.” El llamamiento partidista del que me llama contrario hipercrítico, y ud. adepto por lo que parece, creo yo que no es a una diversidad que regale “el derecho y la libertad de ejercer proselitismo público de carácter político a favor del anticomunismo desde una institución legitimada”. Esas son mis palabras, debiera ud. ajustarse a ellas y a todos los matices del “denso” párrafo. Lo otro es proceder de mala fe.
 Espero que no se confundan de lobo, para continuar evitando dar a conocer reflexiones sobre esta pregunta y tantas otras que he formulado,  con la esperanza de que la sabiduría me ilumine. Espero que dé muestras contrarias de esa, algo más complejas de percibir, pero existentes “unanimidades” que percibo entre sus compañeros de ruta cuando evaden temas como este:
“¿Cuánto le debe la dificultad de construir una sociedad socialista, y hasta cualquier política progresista en favor de las grandes mayorías, a la enorme libertad que tiene el poder del Capital para ahogar en sangre y lodo todo intento que se le oponga?”

martes, 17 de octubre de 2017

Parlamentario sueco elogia en libros sostenibilidad ecológica de Cuba

Publicado en octubre 17, 2017 


Los países ricos pueden aprovechar las experiencias de Cuba en materia de sostenibilidad ecológica, aseguró este lunes el parlamentario sueco Jan Stromdahl al presentar dos libros de su autoría en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

“En 2006 el Fondo Mundial para la Naturaleza publicó algunas estadísticas que mostraban a Cuba como el único país sostenible en el mundo, noticia que pasó desapercibida en los países ricos”, afirmó Stromdahl durante la presentación de Transición de Cuba hacia la Sostenibilidad Ecológica y Diario de la vuelta a Cuba en catamarán.

Activista de la solidaridad con la isla del Caribe en Suecia, el escritor explicó que desde que conoció aquella información sigue las estadísticas anuales sobre la mayor de las Antillas en cuanto a índice de desarrollo humano, sobre todo en cuestiones de Salud, Educación, Economía, y cuidado de la naturaleza.

Al respecto insistió en que los indicadores de Cuba en todos estos campos son avanzados, incluso si se comparan con países industrializados.

Según Stromdahl, sus estudios de los sistemas cubanos de agricultura, energía, transporte, agua, vivienda, agricultura urbana y otros índices, valoran altamente las medidas de la Isla para lograr un empleo de la energía renovable con resultados bien posicionados entre los mejores a escala internacional.

En relación con la obra Diario de la vuelta a Cuba, escrito entre diciembre de 2016 y abril de 2017 a partir de un bojeo por toda la isla en un catamarán, comentó que le permitió realizar un estudio que se tradujo en la bitácora expuesta en el texto.

Reiteró el autor que ambos volúmenes tienen la intención, sobre todo, de que los lectores de países ricos puedan tomar experiencias de Cuba en estas disciplinas.

En representación del Icap, Gladys Ayllón, directora de Europa, valoró la actualidad y pertinencia de ambos libros con temas trascendentes como el cuidado medioambiental y el desarrollo de la agricultura en Cuba.

Igualmente, agradeció el apoyo solidario “que el amigo sueco ha brindado a Cuba durante años”.

La disolución de la Unión Soviética y del campo socialista en la década de 1990 provocó que la isla perdiera bruscamente el 85 por ciento de su mercado exterior, lo cual unido al incremento de las sanciones económicas, comerciales y financieras a las que Estados Unidos denomina “embargo” y Cuba “bloqueo” provocaron una crisis económica coyuntural sin precedentes desde 1959.

En este contexto, las autoridades estimularon la aplicación de métodos sugeridos desde el siglo XIX por pensadores sociales, agrícolas y naturalistas cubanos, quienes sentaron las bases de tradiciones con vigencia actual, y así resurgió con rapidez un movimiento de agricultura orgánica.

La dimensión ecológica del sector agrícola cobró fuerza con la creación y expansión de los centros de reproducción de entomófagos y entomopatógenos (CREE) como base para el control biológico de plagas a través de técnicas como el uso de feromonas sexuales, el control natural y el empleo de plantas repelentes, entre otras.

Adicionalmente, las autoridades impulsaron el desarrollo de la agricultura urbana con métodos ecológicos para disminuir los costos y el acceso de las familias a los alimentos.

En algunas áreas rurales, en tanto, fueron recuperadas formas tradicionales de laboreo como un mayor empleo de la tracción animal para eliminar costos de producción por el uso de combustibles y ayudar a la conservación de los suelos, además de propiciar una nutrición orgánica.

Según los especialistas, así creció este modelo de agricultura ecológica con un diseño integral que incorpora la diversificación de cultivos, el manejo integrado de plagas, la nutrición orgánica de los suelos, técnicas silvopastoriles, la rotación de cultivos, más la educación y capacitación de los trabajadores, entre otros elementos.

Por otra parte, desde el punto de vista energético, se inició una transición hacia las fuentes renovables (FRE), y en la actualidad según el portal de la Sociedad cubana de la promoción de este tipo de portadores y el respeto ambiental (Cubasolar) más de 40.000 instalaciones del país emplean FRE en calentadores solares, paneles, molinos de viento, plantas de biogás, hornos de producción de ladrillos con biomasa forestal, hidroeléctricas, turbo generadores, calderas y máquinas de parques eólicos.

Con el objetivo de ampliar este tipo de generación, el grupo corporativo azucarero cubano (AzCuba) desarrolla un programa de instalación de bioeléctricas en sus ingenios, de las cuales la primera está prevista en un área próxima al central Ciro Redondo, en la central provincia de Ciego de Ávila, reportó el Noticiero Nacional de Televisión (NTV).

Además, añadió que fuentes de energía hidráulica, eólica, solar, fotovoltaica y solar serán conectadas al Sistema Electroenergético Nacional en proyectos que prevén la recuperación de la inversión en periodos relativamente breves.

Cubasolar considera que por su posición geográfica y sus condiciones climáticas, la isla presenta las condiciones necesarias para incrementar la explotación de las radiaciones procedentes del Sol, que como promedio al año rebasan los 1 800 Kw/hora por metro cuadrado.

Richard Feinberg y Harold Trinkunas: “La hostilidad hacia Cuba perjudica a los intereses de Estados Unidos”



Brindamos la visión de los reconocidos especialistas y miembros de Brookings Institution Richard Feinberg y Harold Trinkunas. Para estos investigadores, la política exterior de la actual Administración norteamericana ha tomado como excusa los ataques sufridos por el personal diplomático norteamericano para paralizar la agenda de acercamiento y diálogo alcanzada durante la Administración Obama. Además, para ellos estas “malas acciones de la Administración Trump hacia Cuba forman parte de un patrón más amplio de falta de respeto de esta Casa Blanca a la diplomacia estadounidense”. Richard Feinberg sirvió como Asistente Especial del presidente Clinton en Asuntos de Seguridad Nacional y fue Director Senior de la Oficina de Asuntos Interamericanos del Consejo de Seguridad Nacional. Harold Trinkunas, por su parte, sirvió como Profesor Asociado y jefe del Departamento de Asuntos de Seguridad Nacional en la Escuela Naval de Posgrados en Monterey, California.

¿Cuál es su análisis sobre las condiciones en las que el gobierno de Estados Unidos ha tomado estas medidas? ¿Está Ud. de acuerdo con ellas?

En una escalada de hostilidades hacia Cuba que está desmantelando rápidamente la distensión de la era de Obama, el gobierno de Trump el martes 2 de octubre ha expulsado 15 diplomáticos cubanos. La Administración también ha retirado bruscamente al personal de la Embajada de Estados Unidos en La Habana. La Administración argumenta que el gobierno cubano no ha brindado seguridad a los diplomáticos estadounidenses, 22 de los cuales fueron víctimas de una misteriosa erupción de enfermedades, aun cuando las causas precisas y los perpetradores aún no se han identificado. El gobierno de Estados Unidos no acusa al gobierno cubano de las enfermedades inexplicadas.

Una advertencia de viajes del Departamento de Estado precedió a las expulsiones diplomáticas, advirtiendo a los estadounidenses de no ir a Cuba, aunque ningún visitante ha sido afectado por estas enfermedades. Esta medida extraordinaria socavará la fuente de ganancias en divisas más rápida de la Isla. Muchos de nuestros diplomáticos profesionales, tanto los estacionados en La Habana como en el Departamento de Estado, se oponen a la dramática reducción de las misiones de Estados Unidos y Cuba. Si bien todos están preocupados por la seguridad del personal estadounidense, los incidentes de salud parecen estar en fuerte declive. Los diplomáticos estadounidenses en La Habana están orgullosos de los avances de los intereses estadounidenses en Cuba y desean seguir protegiéndolos y promoviéndolos.

Estas medidas punitivas son mucho más que proteger a los ciudadanos estadounidenses. Por el contrario, esta Casa Blanca y sus aliados pro-embargo en el Congreso han aprovechado oportunistamente estas misteriosas enfermedades que afectan a los diplomáticos estadounidenses para revocar las políticas pro-normalización de una Administración anterior, usando obstrucción burocrática y lenguaje imprudente cuando no pueden defender el cambio de política sólo por el mérito.

¿Cuáles podrían ser las consecuencias de estos hechos para el estado actual de las relaciones entre los distintos actores no estatales de ambos países?

Estas medidas dañan a los cubanoamericanos y a sus familias al impedir los viajes y el flujo de fondos asociados a sus visitas, así como a los de otros visitantes estadounidenses, que han permitido que el sector privado cubano se fortalezca. También daña las relaciones de Estados Unidos con nuestros socios de la región, quienes han criticado durante mucho tiempo lo que consideran una hostilidad sin sentido entre Estados Unidos y Cuba. Y finalmente, el enfoque de la Administración Trump sirve para ampliar la puerta a los adversarios geopolíticos estadounidenses, como Rusia y Venezuela, para promover sus intereses en Cuba y en la región.

Al tomar estas precipitadas acciones, esta Casa Blanca está haciendo exactamente lo que nuestros adversarios en la región tratan de provocar. La franca hostilidad de Estados Unidos fortalece a los radicales anti-americanos en el régimen cubano, opuestos a las relaciones bilaterales más fuertes entre los dos países. Además, los viajes estadounidenses a Cuba benefician a los sectores privados del sector turístico cubano y fortalecen a la clase media cubana emergente. La reducción de los viajes perjudicará a estos segmentos progresistas de la sociedad cubana.

¿Cree usted que existe la voluntad política de ambos gobiernos para superar este obstáculo, o es el comienzo del deterioro (de nuevo) de la relación bilateral?

Podría haber habido una oportunidad para la diplomacia creativa en esta última crisis. El gobierno cubano ha colaborado excepcionalmente con Estados Unidos en la investigación de estos incidentes con diplomáticos estadounidenses. Cuba ha permitido al FBI operar de manera independiente en Cuba por primera vez en más de 50 años, una señal de la importancia que el presidente Raúl Castro asigna a mejorar las relaciones con Estados Unidos. Pero esta Casa Blanca parece obligada y decidida a continuar por el camino de obstrucción, a pesar de los costos. La hostilidad estadounidense corre el riesgo de dañar la próxima transición hacia un nuevo gobierno cubano después de que el presidente Raúl Castro dejase el poder a principios de 2018, al fortalecer la mano de los radicales anti-americanos que se oponen a la apertura económica en la Isla.

¿Cómo influiría este conflicto en el nuevo gobierno cubano que asumirá en 2018?

Además, una ruptura de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba permite a Rusia, China, Irán y Venezuela profundizar su influencia en Cuba y en la Cuenca del Caribe. Distanciando a Cuba, Estados Unidos está empujando hacia otros actores cuyos intereses no están alineados con los nuestros. Las malas acciones de la Administración Trump hacia Cuba forman parte de un patrón más amplio de falta de respeto de esta Casa Blanca a la diplomacia estadounidense, aparentemente sin una cuidadosa consideración de las consecuencias geopolíticas. Desde atacar el acuerdo para restringir las ambiciones nucleares de Irán, pasando por provocar una Corea del Norte nuclear, hasta atacar el acuerdo comercial del TLCAN con los dos mayores socios comerciales de Estados Unidos: México y Canadá. La Casa Blanca de Trump ha disminuido la influencia estadounidense y la credibilidad en el exterior.

Nuestros socios latinoamericanos dieron la bienvenida al cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba en 2014, como una señal de que la Guerra Fría había terminado finalmente en el Hemisferio Occidental. El retiro de la Administración de su apoyo a la normalización con Cuba alarma a nuestros amigos en las Américas y cuestiona el valor perdurable de los compromisos de Estados Unidos; así como las declaraciones beligerantes contra Irán y Corea del Norte perjudican nuestra credibilidad con nuestros aliados en Europa y Asia. Este patrón de animosidad imprudente hacia la diplomacia tiene un costo para la reputación internacional de Estados Unidos sin ningún beneficio aparente para nuestros intereses en el extranjero.

Nota: Entrevista realizada con permiso de Richard Feinberg a partir de un artículo original publicado en The Hill.