Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 3 de octubre de 2024

Julio Carranza: “El tiempo pasa y las contradicciones en Cuba van acumulándose”

El economista lanza una nueva alerta sobre la urgente necesidad de una reforma integral de la economía cubana.



En un análisis de la situación actual de Cuba, el economista Julio Carranza advierte que la isla enfrenta tres crisis, como mínimo. “Una macroeconómica, una de crecimiento y una del modelo económico”, apuntó.

El doctor en Ciencias Económicas y exconsejero regional de la Unesco explicó, en entrevista con OnCuba, que la nación también enfrenta problemas asociados a la infraestructura, la situación demográfica y la generación eléctrica, entre otros.

Igualmente, consideró que el panorama internacional no es del todo favorable. “No tenemos grandes alianzas internacionales, como en el pasado. Hay muchos países amigos, buenas relaciones con muchos estados, pero alianzas que impliquen, por ejemplo, un tratamiento económico preferencial de manera significativa, más allá de lo importante que ha sido la relación con Venezuela, en este momento no existen”.

Se mantienen además las condiciones que en los últimos 60 años han acompañado la realidad económica de la isla. “Cuba es un país pequeño, de muy limitados recursos naturales, colocado en un área geopolítica muy complicada, cerca de los Estados Unidos, una gran potencia con una política muy hostil”, afirmó.

“Cuando hay una situación tan complicada como la que Cuba tiene, que se debe a factores históricos de naturaleza diversa y se expresa en una crisis económica y social, la manera de superarla estratégicamente es haciendo una transformación fundamental del modelo de funcionamiento de la economía y la sociedad”, reflexionó Carranza.

En su opinión, el horizonte de esa reforma debe ser socialista. Sin embargo, advirtió que es necesario definir qué significa socialismo en las condiciones cubanas. “Los esquemas rígidos del socialismo histórico no son adecuados para darle respuesta a este problema”, aseveró.

El corazón de la reforma

Julio Carranza insiste en que el debate entre los diferentes actores sociales es clave para conseguir transformar la realidad económica.

“La economía es una ciencia social y lo es porque no estudia relaciones entre cosas, sino entre personas. Por eso, esta discusión sobre la economía tiene que ser más abierta, participativa, más entendida por las personas, sobre todo en una época de crisis y de cambios necesarios”, señaló.

El experto considera que la llamada empresa estatal socialista y la producción agropecuaria deben ser “el corazón de la reforma integral”.

“Tenemos un sistema de empresas que, salvo algunas excepciones, es esencialmente ineficiente y ahí está la mayor parte de la economía. Las empresas tienen que ser objeto de una transformación, no para que dejen de ser estatales, sino para que dejen de ser ineficientes. Para eso, tienen que integrarse de una manera más autónoma con el mercado”, dijo.

Afirmó que se necesita generar competitividad y pasar de una planificación burocrática y administrativa de asignación de recursos a una más financiera e indicativa. “Seguir atados a las formas de planificación de los viejos países socialistas de Europa sería una necedad que se puede pagar muy caro”, precisó.


El experto considera que la empresa estatal socialista y la producción agropecuaria deben ser “el corazón de la reforma. Foto: Osvaldo Pupo

En tanto, Carranza explicó su oposición al término con que se conoce a las empresas de propiedad estatal en la isla. “Prefiero llamarlas públicas. En un país como Cuba, cuando se dice que esta es la empresa estatal socialista se quiere decir que las demás son capitalistas, con lo cual se coloca al sector privado en una lógica antisistema que genera prejuicios”, dijo.

“Lo que es socialista o capitalista es el sistema que las integra, la manera en que se regulan los mercados, en que se redistribuye la riqueza social, la forma en que hay participación popular y se mantiene el poder popular a través de las instituciones democráticas”, afirmó.

Por otra parte, el economista, al referirse a la agricultura, comentó que ese sector tiene muchas limitaciones, que se han tratado de solucionar con una lista de medidas. “Pero, lo que se necesita es una transformación del concepto de cómo se producen alimentos en Cuba”, aseveró.

En su opinión, ese cambio incluiría una discusión sobre el papel del sector privado en la agricultura.

“La parte mayoritaria de los alimentos la está produciendo el sector privado; sin embargo, está lleno de limitaciones. Desde las estructuras de Acopio, que por definición no son malas, pero no funcionan bien, hasta el acceso que tienen a condiciones de producción, incluida la tierra”, dijo.

Carranza también criticó el desbalance en las inversiones de Cuba y su impacto en el sector.

“La política inversionista, a todas luces, parece no responder las prioridades fundamentales del país porque hay más de 30 % de concentración de la inversión en el sector inmobiliario-hotelero y menos de 3 % en la agricultura. También es insuficiente en otros sectores fundamentales como la salud, la educación”, comentó.

Esto significa, al decir del economista, que los escasos recursos nacionales se están invirtiendo en el turismo, cuando este sector no está ahora en condiciones de retribuir esa inversión. Mientras, la producción agropecuaria necesita capitales.



Cuba no crece

“Uno de los problemas más críticos en la economía cubana es que ha perdido su capacidad de crecimiento, o sea, su potencial de generar producciones e incrementar la oferta de productos y servicios”, aseguró Carranza.

De hecho, la economía de la isla se contrajo un 1,9 % en 2023. El economista identificó algunas de sus causas. Entre estas, las sanciones del gobierno de Estados Unidos.

“Sin lugar a duda, el bloqueo (embargo) es criminal; sin embargo, modificarlo no está en manos del gobierno cubano. Por tanto, hay que superar este problema a pesar del bloqueo”, dijo.

Otra de las causas es el “golpe” que recibió la industria azucarera, que fue “la columna vertebral de la economía cubana durante siglos”.

“Cuba pasó de producir en el año 1970 más de 8 millones de toneladas de azúcar a menos de la décima parte de esa cifra en la actualidad. La reducción ha sido notable; por tanto, el factor fundamental de articulación de la economía cubana en términos internos y de su conexión con el exterior recibió un golpe muy fuerte sin que tuviera un sustituto”, explicó.

Asimismo, comentó sobre otra de las dificultades que enfrenta la isla para impulsar el crecimiento económico: la deuda externa.

“Cuba tiene una deuda que la obliga constantemente a buscar formas de renegociación y la somete a reclamos internacionales, tanto bilaterales como multilaterales. Esto cierra mucho el acceso al crédito. Hay que buscar formas para poder solucionar el problema. Estoy de acuerdo con algunos economistas que han propuesto pagar una parte con activos nacionales, bajo fórmulas novedosas y de ingeniería financiera”, dijo.

Además de esta realidad, la nación mantiene un problema de larga data: la inconvertibilidad del peso cubano.


La economía cubana no crece, afirma Carranza. Foto: Osvaldo Pupo

“Se esperaba que con el Ordenamiento monetario se establecería una sola moneda y tasa de cambio; sin embargo, hoy tenemos más monedas y más tasas de cambio que nunca”, apuntó Carranza, quien calificó a ese programa iniciado en 2021 como el error más delicado que se ha cometido en los últimos años.

“El Ordenamiento monetario, sin haber creado condiciones previas para que creciera la oferta de productos y servicios, multiplicó abruptamente una parte importante de los costos de las empresas estatales por 24, con lo cual el incremento de precios fue inmediato. Se trató de solucionar esto con el aumento de salarios y jubilaciones, pero, al no existir una respuesta productiva, lo que ocurrió fue un mayor proceso inflacionario, presente hasta hoy”, expuso.

Salir de la zona de turbulencias

Antes de acometer los cambios integrales en la economía cubana, Carranza señala que se deben solucionar algunos asuntos que definen el éxito del proceso.

“Cuando una economía está bajo desequilibrios macroeconómicos es como cuando un avión está pasando por una zona de turbulencias. Lo primero es salir de ahí para después poder enrumbar bien. Todo el proceso de cambio está condicionado por la restitución de estos equilibrios, que les den a los actores económicos y a los consumidores un espacio de funcionamiento de mayor normalidad, estabilidad y no con las tensiones tan grandes de hoy, que se expresan no solo en dificultades en el sector alimentario, también la salud, los servicios fundamentales, como la electricidad, el agua, la infraestructura, la banca y otros”, explicó.

Una de las expresiones de estos desequilibrios macroeconómicos es la inflación, la cual, advierte el experto, tiene el potencial de generar tensiones sociales.

“La inflación significa un proceso de despojo de los recursos de la gente, sobre todo de los más vulnerables, que en Cuba son hoy la gran mayoría”, apuntó Carranza, quien criticó la medida de topar precios aprobada por el gobierno en julio pasado, pues lo que ocurre en realidad es que productos van a parar al mercado negro.

El economista expresó su preocupación por que no exista un plan público sobre cómo el gobierno prevé restituir el equilibrio macroeconómico.

“Escuché hablar de un plan hasta el año 2030. Estamos en 2024 y seis años es mucho tiempo. Políticamente no aguanta. Tiene que haber soluciones más inmediatas”, indicó.

En ese sentido, para Carranza, el problema económico, social y político más crítico y preocupante que tiene Cuba en la actualidad es que no se pueden cubrir las necesidades más elementales con los salarios y las pensiones. “Es un problema que toca la dignidad humana”, enfatizó.

Ejemplificó que el salario medio ronda los 4 mil pesos cubanos y un cartón de huevos 3 mil. “Es un problema serio”.

“En una sociedad de trabajadores, como la nuestra, lo que más debe valer y ser reconocido es el trabajo de la gente. El salario es la retribución material, el reconocimiento de la condición de trabajador. Cuando el salario no es funcional, lo que te están diciendo es que no sirve tu trabajo, tu condición de trabajador”, afirmó.

Julio Carranza aseguró que se requiere de una “mentalidad nueva, abierta, anti dogmática, sin parálisis paradigmática” para abordar y resolver los problemas económicos de la isla. “El tiempo pasa, las contradicciones se van acumulando y pueden conducir a situaciones sociales y políticas muy complicadas”, aseveró.


Julio Carranza en entrevista con OnCuba. Foto: Osvaldo Pupo

Se ha perdido tiempo

“Si la transformación de la economía hubiera empezado de manera más profunda desde la segunda mitad de la década de 1990, habríamos avanzado mucho”, consideró Carranza.

No fue por falta de propuestas, porque junto a él, otros dos economistas (Luis Gutiérrez y Pedro Monreal), escribieron el libro “Cuba: La reestructuración de la economía: Una propuesta para el debate”, publicado por la Editorial de Ciencias Sociales en 1995 y por otras casas editoriales extranjeras posteriormente.

“Tuvo bastante divulgación, pero no un impacto importante en las políticas que se estaban haciendo en la segunda mitad de los años 90”, lamentó Carranza, quien, junto a sus compañeros, propuso ideas que finalmente el gobierno aprobó casi 30 años después, como la apertura al sector privado.

El texto centra su tesis en lo que significa una reforma integral y los pasos para lograrla, tras la caída del campo socialista y la extinción de los beneficios que sostenían la economía cubana hasta entonces. Cambiar el modelo económico “agotado”.

Igualmente, reflexiona sobre el rol del mercado en una nación socialista.

“Hay una idea fuerza dentro de esa propuesta, que es que el socialismo es también una sociedad mercantil. La diferencia con el capitalismo es que en este todas las relaciones las explica y las domina básicamente el mercado, sobre todo, en su versión neoliberal. Y en el socialismo ese mercado debe tener una regulación económica y debe haber algunas actividades que queden fuera del mercado, porque son esenciales para el ser humano, como la salud, la educación”, comentó el autor.

En respuesta a los juicios que se oponen a la expansión del mercado en Cuba, el economista llamó a entender este sistema como lo que es realmente. “Es una relación social de producción objetiva, que existe más allá de la voluntad de las personas, que tiene que ver con la única forma bajo la cual puede funcionar una economía con escasez de recursos. Y todas las economías tienen”, argumentó.

Por otra parte, insistió en la necesidad de regular el mercado, pero no con medidas “caprichosas, ni administrativas”, sino con “métodos económicos” como “la política fiscal, la política monetaria y cambiaria, la política de inversiones, la política social, la atención a los derechos de los trabajadores”.

Además, precisó que en Cuba el sector privado y cooperativo debe contar con “mercados que funcionen, con infraestructura, créditos, con una banca que funcione, con mercados mayoristas, con la capacidad de poder tomar decisiones y, desde luego, también con controles rigurosos, como una adecuada política fiscal que disminuya la evasión y que los impuestos tengan que ver objetivamente con la actividad de la empresa”.

Carranza insistió que, aunque habría que ajustar algunos elementos, la propuesta conceptual de su libro en co-autoría mantiene vigencia. Incluso, afirmó que existe ahora un escenario mucho más favorable para tener esta discusión, luego de aprobarse la Conceptualización del Modelo Económico y Social y la Constitución en 2016 y 2019, respectivamente.

Sin embargo, aseguró que la isla está muy lejos del potencial de transformación económica que, desde el punto de vista político, permitieron esos documentos.

Interrogado por las causas de esta realidad, Carranza expuso algunas.

“Los primeros factores son ideológicos, de viejas maneras de pensar, que identifican el mercado con capitalismo. Y, por lo tanto, algunos temen que una mayor presencia de este dé lugar a un proceso de retroceso de la Revolución. Segundo, porque, como toda cuestión nueva, genera temores. Siempre es un desafío salir de la zona de confort. Esta economía se ha dirigido de una determinada manera durante varias décadas y hay cierta inercia, una tendencia a mantenerse bajo esa forma administrativa. Y tercero, porque hay intereses creados, muchos de ellos espurios”, reconoció.

A decir del economista, estas resistencias son fuertes. “A veces, la máxima dirección del gobierno dice cosas y después no se hacen”, añadió.

Consideró que, con frecuencia, se mantiene un discurso a la vieja usanza que pide que la economía crezca, pero las políticas que se implementan no corresponden con esa solicitud.

“Por supuesto que contradicciones siempre habrá. Hay que tratarlas y resolverlas políticamente, y con una economía que funcione, con fundamentos económicos. Ese es el gran desafío. Pero el tiempo no es infinito. No se puede vivir eternamente arrastrando los problemas que tenemos, ni las dificultades de la gente hoy en su vida cotidiana”, concluyó.

Cuba actualiza estadísticas de salud correspondientes a 2023

Juventud Técnica·


Foto: Gerardo Mayet/ Periódico Victoria

Por Raul Abreu Martín

La Dirección de Registros Médicos y Estadísticas de Salud del Ministerio de Salud Pública de Cuba publicó la edición número 52 del Anuario Estadístico de Salud, que contiene información actualizada hasta el año 2023. El documento presenta 169 cuadros numerados agrupados en ocho capítulos.

Sobre la población cubana, reporta que la cifra actual es de 10 millones 242 mil 531 habitantes. En comparación con 2022, el número de nacimientos disminuye en 5011, y la tasa de natalidad es de 8,8 nacidos vivos por mil habitantes, cifra menor en un 2,2% respecto al año anterior.

La tasa de fecundidad general* es de 42,5 por cada mil mujeres de 15 a 49 años. El dato específico para cada grupo de edad de la mujer en periodo fértil registra aumento, a excepción de las correspondientes a los grupos de 25 a 29 años y 30 a 34 años. Por su parte la tasa global de fecundidad (hijos por mujer) fue de 1,54 y la tasa bruta de reproducción (hijas por mujer), 0,75.

En 2023, se reportaron 117 mil 746 defunciones, y la tasa de mortalidad general es de 11,5 defunciones por cada mil habitantes. La mayor incidencia (942,3 por cien mil habitantes) corresponde a enfermedades no transmisibles, seguida de las transmisibles y causas de muerte materna, perinatal y nutricional (110,8), y la mortalidad por causas externas (85,9)

Las enfermedades del corazón ocupan el primer lugar en las causas de muerte con una tasa de 313,5 por cien mil habitantes, seguida de por tumores malignos con tasa de 246,0. Ambas corresponden al 48,7 por ciento del total de las defunciones del año. Disminuyen las cifras por lesiones autoinfligidas intencionalmente y hay aumento de la cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado.

La tasa de mortalidad por tipo de cáncer más elevada en ambos sexos corresponde a los tumores malignos de tráquea, bronquios y pulmón, seguida de los del intestino, excepto el recto y la de vías urinarias. En el caso de los hombres la principal causa corresponde a los ubicados en la próstata, mientras el de tráquea afecta más al sexo femenino.

Tomada de: Anuario estadístico

La tasa de mortalidad infantil es de 7,1 defunciones en menores de un año por mil nacidos vivos, inferior a la del año anterior de 7,5. Esa estadística para menores de cinco años es de 8,8 por mil nacidos vivos y el porcentaje de supervivencia a esa edad es de 99,1. La de mortalidad materna del 2023 es de 38,7 defunciones por cien mil nacidos vivos, inferior a los números del 2022 que fue de 40,9.

Tomada de: Anuario estadístico

Tomada de: Anuario estadístico

La cobertura de vacunación en el marco del Programa Nacional superó el 98 por ciento. Se mantienen eliminadas la Poliomielitis, Difteria, Tétanos del recién nacido, Tosferina, Sarampión, Rubeola y Parotiditis.

El país cuenta con 421 mil 120 trabajadores de la salud, de los cuales el 70,3 por ciento son mujeres. La tasa de médicos por diez mil habitantes es de 78,9 y la de estomatólogos es de 14,2. Se dispone de 161 salas de terapia intensiva, 120 áreas intensivas municipales, 149 hospitales, 451 policlínicos, 113 clínicas estomatológicas, 153 hogares maternos, 12 institutos de investigación, 661 bibliotecas médicas, 158 hogares de ancianos, 301 casas de abuelos, 54 servicios de geriatría y 30 centros médicos psicopedagógicos.

Los datos provienen del Subsistema de Información de Estadísticas Complementario de Salud, compuesto por 67 sistemas, 42 reportes de indicadores estadísticos adelantados y 20 registros nacionales fundamentalmente. La información demográfica es suministrada por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información.

*La tasa general de fecundidad (es el número de nacimientos vivos por cada grupo de mil mujeres entre las edades de 15 a 49 durante un año determinado.

miércoles, 2 de octubre de 2024

Un huracán sobre Cuba: la economía en lo que queda de 2024

A solo tres meses de que termine, ya sabemos que en este año tampoco se conseguirá el despegue imprescindible de la economía cubana.




En breve, apenas tres meses, terminará 2024. De comportarse la economía de forma parecida a como se comportó en el primer semestre del año, será muy difícil que la meta de crecimiento anunciada —(2 %) rectificada luego a la baja por la CEPAL (1,3 %)— pueda alcanzarse.

Es bueno subrayar que una tasa de crecimiento promedio para este período (2019-2024) como la que posiblemente tengamos (-2 %) condena a los ciudadanos de Cuba a no ver duplicado su ingreso en los próximos 150 años. Claro está, serán otros esos ciudadanos, nuestros tataranietos probablemente.




Fuente: ONEI y MEP.

En 2023 el comportamiento del PIB en el cuarto trimestre fue de -4,7 % comparado con 2022. Los rubros que conforman el sector productivo —agricultura, pesca, minas y canteras, industria azucarera y manufacturas— todos tuvieron comportamientos negativos comparados con el año anterior. De mantenerse estos indicadores negativos en 2024, el cuarto trimestre del año reforzará la tendencia al decrecimiento de la economía nacional.

El otro componente de la oferta agregada, las importaciones, quedaron a un 58 % del plan y decrecieron en un 22 % respecto a igual período de 2023. De repetir el comportamiento en el segundo semestre, algo previsible dada las nuevas normativas para el sector privado —que ha contribuido significativamente con la oferta de alimentos—, podría esperarse un repunte de la dinámica inflacionaria debido a la reducción de la oferta; en especial de productos alimentarios en el país.

Los datos correspondientes a la inversión en el primer semestre confirman las dificultades para encontrar una senda de crecimiento robusta.



Fuente: ONEI.


La inversión ejecutada en el primer semestre del año sigue concentrándose en el sector inmobiliario y en hoteles y restaurantes, los cuales en conjunto concentran el 38 % de la inversión total.

Un aspecto positivo es la participación del sector manufacturero no azucarero, que alcanzó casi el 20 %.

De igual forma la participación del sector de infraestructura (energía, gas, agua) habla del esfuerzo realizado para reducir las afectaciones en ambos, electricidad y recursos hidráulicos, aun cuando los hechos demuestran que esos volúmenes de inversión resultan insuficientes.

Sin embargo, el sector agropecuario y la pesca, de importancia estratégica para enfrentar el déficit de alimentos, siguen teniendo una baja participación. Asimismo, la participación del sector azucarero en la inversión ejecutada indica que no será posible esperar la recuperación del mismo en el mediano plazo.

Sectores estratégicos para el desarrollo del país —ciencia y tecnología, educación y salud— siguen teniendo escasa participación en la inversión ejecutada, lo que explica, en cierta medida, el deterioro de la calidad de esos servicios en el caso de educación y salud.

La otra lectura importante de la inversión ejecutada está en su distribución por provincias:



Fuente: ONEI.

Como puede apreciarse, La Habana concentra el 60,9 % de toda la inversión; Artemisa, Camagüey y Santiago de Cuba el 18,5 %. Mientras, diez provincias y el municipio especial Isla de la Juventud se comparten el 20,6 % restante.

Ello es especialmente significativo visto desde la perspectiva de la intención de empoderar a los territorios del país como parte de la estrategia de desarrollo. Sin inversión, resulta muy difícil crecer, reducir desigualdades territoriales y mejorar aspectos decisivos para el bienestar de la población de esos territorios, como el empleo y los salarios.
El contexto negativo

El contexto internacional sigue generando una alta incertidumbre. El conflicto ruso-ucraniano no parece tener una solución pacífica expedita. La “guerra total” en Medio Oriente, es cada vez más probable. En América Latina han aparecido grietas entre los gobiernos progresistas, y en Estados Unidos la carrera por la presidencia no parece estar definida y, como en otras ocasiones, no parece que Cuba tenga relevancia para ninguno de los contendientes.

En un contexto global así, tenemos una economía bloqueada por la mayor potencia mundial, con una tasa de crecimiento promedio negativa, altamente endeudada, con un déficit fiscal que rozará el 15 % del PIB, una inflación del 32 % en los primeros seis meses del año; con un sector externo debilitado que exhibe valores negativos en su cuenta corriente… Es muy difícil acceder a créditos internacionales o esperar flujos significativos de inversión extranjera.

La “ayuda” proveniente de algunos países amigos podrá ser un paliativo puntual pero no puede garantizar la sostenibilidad de ningún esfuerzo en pos del desarrollo.

En una situación tal, sería de esperar un programa que combinara la reducción de los desequilibrios, específicamente la reducción de los gastos y de las transferencias al sector empresarial estatal, y el redimensionamiento del aparato estatal, tanto de las entidades no empresariales como de las empresariales.

Cabría considerar además el crecimiento y diversificación del tejido productivo por la vía de una política de fomento productivo, la ampliación de la base fiscal y mayores facilidades a la inversión privada nacional y extranjera.

Pero es cierto que un programa que contenga medidas como las descritas entraña riesgos políticos elevados, por sus posibles costos en el orden social, fuertes cuestionamientos ideológicos y exigiría otros arreglos que permitieran mantener la esencia y el propósito socialistas.

Las estrategias y la realidad


Foto: Kaloian.

Fueron enunciadas en la sesión de la Asamblea Nacional de julio pasado un grupo de ideas, denominadas estrategias, en las cuales se concentraría el esfuerzo principal:

Avanzar en las proyecciones de gobierno con prioridad en el programa de estabilización macroeconómica

Aún está por conocerse públicamente el programa. Hoy es posible comprobar un indiscutible énfasis en actuar más sobre las distorsiones y las ilegalidades, algo necesario, pero con un impacto discutible sobre la aspiración/necesidad de crecimiento del país.

Impulsar la actividad productiva, la producción de alimentos y el aprovechamiento de las capacidades productivas

Los datos hechos públicos en el informe del Ministerio de Economía del desempeño del sector agropecuario durante el primer semestre parecen confirmar que esta idea/estrategia no logrará alcanzarse. De hecho, los déficits acumulados y la débil asignación de inversiones al sector hablan en sentido contrario.

Los centenares de medidas aprobadas para el sector agropecuario hace ya tres años no han conducido a resultados diferentes. Comparados con 2023, el sector primario sólo alcanza el 57 % del 2019, el sector secundario el 79 % y el sector terciario el 95 %.

¿Y cómo impulsar la actividad productiva y la producción de alimentos si las inversiones son dirigidas a otros sectores?

Contener el gasto corriente y posponer inversiones prescindibles

Sin duda esto es imprescindible si se necesita alcanzar equilibrios manejables y sostenibles en el tiempo. Deberá ser un esfuerzo que encuentre palancas compensatorias. Para el presente año, el déficit fiscal ha sido ajustado a la baja y se planea sea un 15 % del PIB; sin embargo, será 16 % mayor que en 2023, mientras el gasto fiscal será un 38 % mayor que el de ese mismo año.

La buena noticia es que se ha logrado incrementar los ingresos fiscales gracias a la elevación de la disciplina financiera; a la vez, el gasto ha sido menor, en lo fundamental por la no ejecución actividades planeadas. Todo ello ha permitido que el déficit se de 32 125 millones de pesos, inferior al planificado en 23 249 millones de pesos.


Mipyme habanera. Foto: Kaloian.

Sostenibilidad del Sistema Electro Energético Nacional y potenciar la participación de las fuentes renovables

Sin energía no hay ni sostenibilidad, ni crecimiento, ni desarrollo. El deterioro de las plantas térmicas y de los que en su momento fueron sistemas de apoyo —generación distribuida— y la falta de combustible, han conducido a déficit de generación que impactan negativamente en la dinámica de la economía.

La modernización de esas fuentes requiere volúmenes de inversión imposibles de lograr en el corto plazo. La alternativa del uso cada vez mayor de las Fuentes Renovables de Energía (FRE) es sin duda lo más razonable, aunque no es una solución de corto plazo.

Si se observa la estructura de la generación por FRE se constatan avances muy lentos en este último propósito que ponen en duda alcanzar la meta de al menos un 24 % en 2030.

El uso de bioeléctricas adosadas a los centrales parece que encuentra un obstáculo importante en la disponibilidad de materia prima dado los bajos niveles de molienda de la zafra, además de aquellos otros asociados a los procesos de facilitación de negocios con inversión extranjera.

Incrementar los ingresos en divisas del país

Existe un problema estructural de larga data nunca resuelto: la dependencia de las exportaciones respecto de las importaciones. Un tejido industrial poco complementario y regulaciones que impiden aprovechar el llamado “potencial exportador” están entre algunas de sus causas.

A ello habría que agregar los recortes en las importaciones, la elevación de los precios de los insumos por la devaluación del peso cubano que encarecen esas importaciones y los obstáculos que el propio bloqueo añade.

Una mayor apertura y libertad de acción del sistema empresarial nacional (estatal, privado, mixto) no debería seguir demorándose si queremos competir en los mercados internacionales con las reglas que esos mercados imponen.

Desestimada la posibilidad de recibir créditos de las organizaciones internacionales por los efectos del bloqueo, menguadas las posibilidades de acceder a líneas de créditos de fuentes no gubernamentales por los impagos a acreedores, solo quedaría facilitar la entrada de mayores flujos de inversión extranjera, flujos que hasta el momento han sido insuficientes.

Conciliación y ajuste del Plan y el Presupuesto del Estado

Lograr el ajuste adecuado del plan y el presupuesto ha sido siempre una aspiración de los esfuerzos de conducción del país. Para una economía con alto nivel de centralización lograr adecuar recursos y plan es imprescindible.

Perfeccionar la atención a personas y sectores vulnerables

Es decisivo lograr avances palpables en este aspecto. A 4 648 pesos cubanos ascendió el salario medio en 2023. Ocho sectores quedaron por debajo de ese promedio, entre ellos, Educación, Salud Pública, Servicios Comunales, Cultura, Agricultura. Si bien es cierto que respecto a 2019, el salario medio en 2023 se incrementó en un 529 %, entre el 2020 y el 2024 la devaluación del CUP alcanzó 1 339 %, convirtiendo en sal y agua aquellos incrementos.

Habría que sumar la reducción significativa de los alimentos entregados por la cartilla de racionamiento y la inflación, que, si bien es menor que en el mismo período del año pasado, sigue siendo muy elevada comparada con el salario medio del país.

Las bajas pensiones constituyen el otro factor que genera grandes desigualdades e influye en el incremento de la pobreza.

Avanzar en el proceso de descentralización de competencias

Esta idea/estrategia al parecer ocupa un lugar decisivo en la implementación del programa de gobierno. Que los municipios tengan las competencias imprescindibles para asumir eficientemente semejante proceso depende de múltiples factores. El primero de ellos es disponer de personas con las competencias debidas, disminuir la emigración hacia otros sectores, algo difícil si atendemos a las diferencias salariales entre el sector público y el empresarial, ya sea estatal o privado.

Otro factor es la insuficiente dotación de recursos/medios para ejercer la actividad y el volumen de necesidades acumuladas en estos últimos cinco años, acrecentadas por los efectos de la pandemia.

Elaborar estrategias de desarrollo que respondan verdaderamente a las necesidades de los municipios y que sean construidas participativamente, la rendición de cuentas sobre la utilización del presupuesto municipal y en especial sobre los por cientos correspondientes al desarrollo local, son asuntos complejos y todos están sometidos a la presión de un contexto para nada propicio.

Combatir las indisciplinas, las ilegalidades y las manifestaciones de corrupción

No es posible —y menos aún deseable— que la dinámica de una economía se sostenga en la existencia de indisciplinas, ilegalidades y corrupción. Habría que llenar muchos folios para tratar estos temas. Aunque se relacionan, cada una de estas lacras tienen sus propias características y su propia historia.

La disciplina es una planta que hace mucho tiempo dejamos de cultivar y cuyos principales cuidadores, la familia y las escuelas, el barrio y los vecinos han visto, impotentes, como crece y se ramifica su contrario, la indisciplina. Son tantas y tan variadas las causas que abonan a esa mala hierba, que “se agolpan unas con otras”. Las cometemos todos y las asumimos como un comportamiento normal. Desde el borracho semidesnudo que bebe delante de los niños en un parque sucio y lleno de basura ante la pasividad de la policía, hasta los que burlan el orden en una cola. La civilidad parece un medicamento en falta perpetua.

Las ilegalidades se han multiplicado, también de todo tipo; entre otras razones, porque tenemos una sobreabundancia de leyes y decretos leyes y porque todavía permanece la cultura de que todo lo que no está explícitamente permitido es ilegal y también porque nuestro conocimiento de nuestras propias leyes y de nuestros derechos constitucionales es escaso.

De la corrupción se podría escribir hasta después del cansancio. Parece existir una correlación alta y estable entre la generación de más sistemas y entidades de “control” y la corrupción. Se ha expandido más rápido que la COVID-19. No es que no existiera antes de las mipymes y de la expansión del sector privado, pero sin duda ha ganado en profundidad y extensión. Al parecer existía y existe un caldo de cultivo que permite una reproducción rápida del virus. Mi profesor y colega Esteban Morales, en su momento, lo alertó y pagó caro haberse anticipado.

No hay duda de que combatir las manifestaciones de indisciplina, las ilegalidades y la corrupción es impostergable, pero lo que resulta decisivo es reducir al mínimo las causas que las generan. Ese es otro debate, que abarca todos los ámbitos de nuestra sociedad y todas sus entidades y organizaciones están esperando.


Foto: Kaloian.

Mipymes: un fenómeno disruptivo para Cuba

Son disruptivas porque es un hecho que “rompen con el orden establecido y la forma tradicional de manejar la economía y las empresas”; porque no están adosadas a ninguna de las ramas del arbolito de Navidad al que están soldadas nuestras empresas; porque cuestionan el método de ordeno y mando.

Porque no tienen que pedir permiso para hacer; porque corren/empujan los límites del diseño institucional constantemente; porque son la constatación de que nuestros empresarios pueden ser creativos y tomar riesgos “si los dejan” y si las reglas del juego se enfocaran más en las oportunidades y el crecimiento antes que en el control excesivo y generalmente ineficaz; porque hablan entre ellas, negocian entre ellas sin que algún ministerio supervise/impida/obstaculice un nuevo negocio; porque han sido capaces de hablar de igual a igual con proveedores nacionales e internacionales y han podido echar a andar empresas nacionales y recuperar productos y marcas que parecían extinguidas.

Quizá por todo ello es que tenemos hoy un nuevo paquete normativo que hasta el momento ha generado más incertidumbre y confusión que claridad y confianza.

Basta fijarse en la cantidad de horas dedicadas en la televisión a aclarar “qué quieren decir las nuevas normas”; en la cantidad de horas dedicadas por funcionarios de las entidades a cargo a explicar lo que aún parece que no está suficientemente claro: a repetir una y otra vez que “no es una guerra contra las mipymes”, aun cuando la percepción de los “mipymeros” sea diferente y en varias reuniones ellos mismos hayan puesto ejemplos suficientes de lo contrario.

Las mipymes son lo más disruptivo que ha ocurrido en Cuba en el último decenio porque impactan también en el ámbito social y político, cuestionan “lo establecido” con hechos probados en la práctica, y demuestran la necesidad de un cambio profundo en nuestro modelo de gestión económica y de enfoque y manejo de nuestros problemas sociales. Cambio esbozado en la primera versión de la Conceptualización, discutido por el pueblo y lamentablemente mutilado y dejado a su suerte.

Habría que preguntarse si ese nuevo paquete normativo:

¿Es coherente con la necesidad de crecimiento?

¿Es consistente con el propósito de reducir la inflación?

¿Contribuye al crecimiento del tejido empresarial?

¿Facilita la creación de “encadenamientos productivos” reales?

¿Colabora con la transformación productiva del país?

¿Ayuda al fomento de las exportaciones?

¿Aporta a la elevación del ingreso real?

¿Propicia la reducción de las desigualdades y la pobreza?

Responder con argumentos cada una de esas preguntas llevaría muchas más cuartillas. Mi mayor satisfacción sería que la realidad de los próximos meses nos dieran suficientes argumentos para responder afirmativamente cada una de ellas.

No hemos tenido que enfrentar ningún huracán este año, al menos hasta ahora; pero todos los días enfrentamos los embates de uno muy potente.


martes, 1 de octubre de 2024

Jeffrey Sachs: “EEUU nunca quiso la paz con Rusia sino la prolongación de la guerra fría”


El diseñador del plan de transición económica tras el colapso de la Unión Soviética cree que el rescate a Rusia en 1991 fue rechazado por los neoconservadores en nombre de la hegemonía estadounidense


Andy Robinson, La Vanguardia

En 1990, a los 34 años de edad, el brillante economista de Harvard, Jeffrey Sachs fue invitado por Grigory Yavlinsky, el asesor económico de Mijaíl Gorbachov, para asesorar la transición de la Unión Soviética hacia una economía de mercado y, asi, abrir una nueva etapa de amistad con Occidente.

Sachs -actualmente catedrático de la prestigiosa Universidad de Columbia en Nueva York- había tenido éxito con el mismo encargo en Polonia en los años anteriores. Tras el golpe contra Gorbachov y el colapso de la Unión Soviética en 1990, Sachs viajó a Moscú en 1991 para ofrecer sus consejos al nuevo gobierno de Boris Yeltsin y su asesor económico Yegor Gaidar. El joven economista de Harvard sería blanco de críticas en algunos sectores por diseñar el plan de terapia de choque al inicio del hundimiento dramático de la economía soviética. Pero, según explica aquí por primera vez en un medio europeo, lo que desató la crisis catastrófica de la economía post soviética fue la negativa de Washington a implementar un plan de rescate recomendado por el equipo de Sachs, que habría supuesto condonar miles de millones de dólares de deuda y implementar un ambicioso plan de apoyo económico de EEUU y el G7 a las reformas de Gorbachov, una suerte de Plan Marshall. Pese a su amistad con Bill Clinton, Boris Yeltsin tampoco logró el apoyo económico que necesitaba.

El resultado fue un cataclismo social en la ex Unión Soviética, el empobrecimiento de la mayoría de la población y el hundimiento de los índices de desarrollo, con una caída de la esperanza de vida media de 65 años en 1989 a 57 años en 1994.

¿Por qué Estados Unidos se negó a proporcionar la ayuda a la ex URSS? 

La respuesta, según explica Sachs en esta entrevista, fue el plan de consolidar la hegemonía estadounidense a escala planetaria después de la caída de la URSS. Cuanto más débil Rusia, mejor para el proyecto neoconservador que emergió con la administración de George H. W. Bush y siguió con Bill Clinton.

Esto se manifestó también en el incumplimiento de la promesa de no ampliar la OTAN “ni una sola pulgada”, según prometió en una conversación con Gorbachov, James Baker, el secretario de Estado de la administración de George Bush padre. Sachs confirma aquí hasta qué punto los líderes rusos confiaban en ese compromiso estadounidense, sobre todo en relación con Ucrania y Georgia, que consideraban esenciales para la seguridad nacional de Rusia. Pero, desde 1991, doce nuevos países han ingresado en la OTAN. Ya en 1994, la decisión había sido tomada de facilitar el ingreso a Ucrania en la OTAN, dice Sachs. El resultado, treinta años después, es una coyuntura extraordinariamente peligrosa, -advierte- con un elevado riesgo de aniquilación nuclear.

-El reloj del “Doomsday” -del fin del mundo- está más cerca que nunca de la hora cero. Usted lleva mucho tiempo en esto. ¿Cómo se siente?

-En 1991, cuando fui a Moscú, el reloj del Doomsday estaba a 17 minutos de la medianoche. Hoy está a 90 segundos de la medianoche. Lo he mirado a lo largo de estos años. Lo he mirado muy de cerca. Y alucino. Recuerdo con detalle la sensación que tuve cuando estaba sentado en el Kremlin en diciembre de 1991, mirando a la cara a Boris Yeltsin. Y tuve la sensación de que todo iba a salir bien. Porque teníamos las bases para la paz, la cooperación y la normalización de las relaciones entre Rusia y EEUU. El presidente de Rusia me lo acababa de decir directamente. Y lo dijo con argumentos fundados y mucha credibilidad. Pero Estados Unidos no supo aceptar una respuesta afirmativa; querían el dominio total y no la paz. Y eso es donde estamos hoy. Es extraordinariamente peligroso.

-Cuando visitó Rusia y trabajó con Igor Gaidar, ¿Yeltsin confiaba en que no habría expansión de la OTAN?

-No me tocó ocuparme directamente de cuestiones relacionadas con la OTAN. Pero la sensación general en esos momentos en el liderazgo ruso, desde luego, fue que Rusia y Estados Unidos tendrían relaciones fuertes y positivas en todos los ámbitos, y que la OTAN no se expandiría hacia el este. Esto se lo habían prometido tanto los estadounidenses como los alemanes.

-¿Estaba James Baker delineando una estrategia real cuando hizo la famosa declaración a Gorbachov en febrero de 1990 de que la OTAN no se expandiría “ni una pulgada” o fue una estrategia para lograr la retirada de las tropas de la URSS de Alemania Oriental?

-Baker estaba afirmando una política real de EEUU en ese momento. Posteriormente, Estados Unidos incumplió su palabra, y sabía perfectamente que lo estaba haciendo. Hubo un acalorado debate sobre este tema dentro de la Administración Clinton.

-Se suele defender la ampliación de la OTAN como la respuesta de buena fe de EEUU a los deseos de las naciones anteriormente controladas por los soviéticos. ¿Qué piensa usted de eso?

-Es cierto que los países de Europa del Este y de la antigua Unión Soviética querían ingresar en la OTAN. Pero eso no fue una buena opción. Rusia era muy sensible a la expansión, y nunca habría aceptado a Ucrania y Georgia en la OTAN. No es de extrañar. EEUU jamás aceptaría bases militares rusas en el hemisferio occidental. Eso lo ha dejado muy claro a lo largo de 200 años, desde los tiempos de la Doctrina Monroe. EEUU y la Unión Soviética casi entraron en guerra nuclear por este mismo tema en 1962.

-¿La Administración de Bush o de Clinton hizo algo para prevenir el colapso económico en Rusia?

-Ni Bush ni Clinton tomaron medidas activas y adecuadas para apoyar la estabilización económica y financiera de Rusia durante 1992-93, cuando el gobierno de reforma ruso estaba en el poder. Esta fue una oportunidad catastróficamente perdida. No querían la paz sino la prolongación de la guerra fría.

-¿Cree que, en realidad, querían ver el colapso de la economía para debilitar aún más a Rusia y ampliar la hegemonía de EEUU?

-Asi es. Después de 1991, EEUU estaba afirmando su hegemonía global. No quería que Rusia colapsara, pero sí que Rusia fuera subordinada a EEUU.

-EEUU parecía abierto a incorporar a China en la economía global y como base manufacturera para las multinacionales estadounidenses (y comprador de deuda de EEUU). ¿Por qué la política fue diferente con respecto a Rusia?

-En la visión del Estado de seguridad de EEUU, China no parecía representar ninguna amenaza para la hegemonía estadounidense en los años 90 o principios de los 2000. De hecho, el estado de seguridad de EEUU prestó poca atención a China hasta la década de 2010.

-La economista Isabella Weber compara la resistencia de China a la terapia de choque con Rusia. Usted diseñó algo de terapia de choque para Rusia. ¿Fue necesario?

-Diseñé un programa de estabilización financiera para Rusia que EEUU y el FMI rechazaron. Acerté en mi diagnóstico económico, pero a EEUU no le interesaba la estabilización de Rusia, o al menos no una ayuda financiera significativa de EEUU para Rusia. China no necesitaba el mismo tipo de política de estabilización.

-¿Consideró la administración de Clinton que la creación de la oligarquía rusa a través de la privatización fue un problema o parte del plan?

-Yo no formaba parte de la administración de Clinton ni de sus decisiones sobre la privatización en Rusia. Como académico intenté advertir a la Administración Clinton en 1995-96 sobre la corrupción en Rusia con respecto al acuerdo de acciones por préstamos, pero fui rechazado por la administración, que no mostró ningún interés en el asunto. Nunca tuve ninguna responsabilidad de asesoramiento o participación en la privatización rusa, y fui asesor (no remunerado) del gobierno ruso solo desde finales de 1991 hasta finales de 1993, por lo que no estuve involucrado ni presente cuando los oligarcas adquirían su riqueza.

-¿Por qué la ideología neoliberal estilo Davos - “la paz está garantizada entre dos países si ambos tienen un McDonald's” , llegó a escribir Thomas Friedman- no prevaleció?

-Porque EEUU no quiere la paz por sí mismo sino la paz a través de su hegemonía. Son cosas distintas. Creo que el asunto clave aquí no es ni el proyecto neoliberal. Es la hegemonía de Estados Unidos que sustituyó la hegemonía del Reino Unido, o sea que los angloamericanos deben gobernar el mundo y nada más. Siempre es así. La idea no era un nirvana de mercados, con el Foro Económico Mundial al mando del planeta. El objetivo desde el final de la Segunda Guerra Mundial era la hegemonía de EEUU. Y claro, en ese contexto, las compañías multinacionales estadounidenses ganarían mucho dinero y podría haber comercio internacional y todo lo demás. Pero el verdadero objetivo durante todo este período y antes es el poder, así de simple.

-¿Por qué no era compatible Rusia con ese plan?

-En principio, no hubo una incompatibilidad entre EEUU y Rusia. Ese fue mi punto de vista entonces, en 1991, cuando fui a Moscú, y sigue siendo mi punto de vista ahora. Escuché a Gorbachov, escuché a Yeltsin, escuché a todos. No había ninguna incompatibilidad. Había un consenso de que el bolchevismo había sido un paso en falso.

-¿Es decir que la guerra es parte de una estrategia de treinta años para debilitar a Rusia?

-En realidad, data de antes, de 1945, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Desde los años cuarenta hasta 1989, el malo de la película era el comunismo. No era Rusia en sí, sino la revolución bolchevique y el comunismo. Y eso terminó en 1991, y le puedo decir que terminó sin ninguna duda porque yo estaba sentado con Boris Yeltsin y me explicaba que quería que Rusia fuera una economía normal, y que el comunismo ya era el pasado. Pero, desde la perspectiva de Estados Unidos, no cambió absolutamente nada. Eso es muy interesante... el comunismo parece ser que fue una excusa. En el sentido de que había una gran potencia que era un rival y teníamos que derrotarlo. Por eso creo que la Guerra Fría se mantuvo después de 1991. La respuesta era: “Da lo mismo, comunistas o no comunistas; sigue siendo Rusia y tenemos que asegurarnos de que se incorporen al orden estadounidense.” Eso fue la mentalidad estadounidense.

-¿Los neoconservadores, más que derrotar el comunismo querian que EEUU elevara el alcance de su poder, cierto?

-Sí. Hay que recordar que eso era muy explícito en la mente de gente (neoconservadora) en Washington, como, Robert Kagan. Era el proyecto para el Nuevo siglo americano de Zbigniew Kazimierz Brzezinski. Y los historiadores más lucidos ahora me explican que ya se había decidido más o menos en 1994 que la OTAN se ampliaría para incorporar a Ucrania. Es muy interesante leer el artículo de Brzezinski sobre estrategia en Eurasia, publicado en Foreign Affairs en 1997. No está hablando de sus ideas, sino de lo que ya ha sido decidido en Washington. O sea, ya a mediados de los años noventa es la doctrina americana. Y esto encaja; es la continuación de la estrategia que se puso en marcha a mediados de 1945 según la cual Rusia ya era el nuevo enemigo.

-¿Por qué cree que estalló la guerra actual entre Rusia y Ucrania a principios de 2022?<br />

-Estalló por varias razones interrelacionadas, incluida la expansión de la OTAN, especialmente el deseo de EEUU de incorporar a Ucrania y Georgia; el abandono del Tratado de Misiles Antibalísticos por parte de EEUU en 2002; las operaciones de cambio de régimen de EEUU en Serbia en 1999, Ucrania en 2014 cuando EEUU apoyó un golpe contra el presidente Viktor Yanukovich,; sin olvidar las guerras de EEUU contra Irak en 2003, Siria en 2011 y Libia en 2011. Todos esos países eran aliados de Rusia. Luego estuvo el fracaso de Ucrania en implementar el acuerdo de Minsk y el fracaso de EEUU en presionar a Ucrania para hacer cumplir Minsk II. Y, por supuesto, el envío de armas a Ucrania por parte de EEUU después de 2014 y la colocación de misiles Aegis de EEUU en Polonia y Rumania. Luego estuvo la negativa de EEUU a descartar el emplazamiento de sistemas de misiles de EEUU en Ucrania y los ataques ucranianos en el Donbás después de 2014, usando armas y financiación de EEUU. Y, finalmente, el fracaso de EEUU de negociar con Rusia sobre estos temas a finales de 2021, cuando Putin propuso un borrador de acuerdo de seguridad entre Rusia y EEUU. Todo tiene un hilo conductor: la arrogancia estadounidense que da por hecho que EEUU está al mando y Rusia no cuenta para nada.

-Lo más extraño visto todo desde aquí en Europa es que Europa últimamente se ha alineado sin apenas debate con esa estrategia. Hace diez años, en 1994, tal vez Washington había decidido ampliar la OTAN hasta incluir a Ucrania, pero Europa no. ¿Por qué?

-Eso es lo que me resulta verdaderamente chocante. ¡Cuántos líderes europeos en 2008, por ejemplo, tenían muy claro que la ampliación de la OTAN era peligrosa, provocadora, y que debería ser evitada! Me refiero a Merkel, Sarkozy... No tenían la más mínima duda. Resistían ante las presiones de George W. Bush en Bucarest. Yo tuve una larga conversación con un líder europeo que en estos momentos es primer ministro, en 2008 o 2009, y me preguntó: “¿Qué está haciendo tu presidente? Es una locura.” Ahora, la misma persona dice lo contrario, al menos en público. De modo que lo he visto con mis propios ojos. Y es bastante difícil de entender. Macron me dijo en privado exactamente lo opuesto a lo que dice públicamente. Me dijo que consideraba que la OTAN era la causa de la guerra, pero luego en su discurso público dice exactamente lo contrario. Eso ocurre con otros líderes con los que he hablado. Orbán es el único que acierta. Y como consecuencia se le castiga. ¿Por qué? No sé si es la política del estado profundo, que Washington tiene a Europa en desventaja. No lo sé. Porque los cancilleres alemanes del pasado jamás se comportaban como Scholz: Willy Brandt, Helmut Kohl, Gerhard Schröder. Todos tenían su propia personalidad. Todos en algún momento estaban dispuestos a plantar cara a EEUU... ya no.

-Orban y Trump parecen ser mucho más pragmáticos, realistas en lo que se refiere a Rusia.

-Por supuesto. He hablado con muchos líderes europeos en los últimos años, y el que es de lejos el mejor informado, el más racional y que tiene las ideas más claras es Viktor Orban. Él entiende esta crisis a la perfección. Entiende las motivaciones de los diferentes países. Entiende los orígenes y la historia de la crisis. Y está siendo marginado precisamente porque dice la verdad en esta cuestión.

-Dices en tu articulo en Racket News que el plan que ustedes propusieron en 1990 para Gorbachov fue rechazado por los “guerreros de la Guerra Fría” en la administración de George Bush padre. Uno de ellos era Dick Cheney. Y Cheney acaba de anunciar su apoyo a Kamala Harris... ¿Eso qué nos dice?

-Nos dice que existe un Estado profundo en Estados Unidos que trasciende los partidos políticos. Y si quiere hacer un seguimiento de esto, pues solo tiene que ver la trayectoria de mi nueva compañera en la Universidad de Columbia, Victoria Nuland que, por cierto es la mujer de Robert Kagan. Es fascinante. Ella era la número dos de Strobe Talbott en el departamento de Estado de Clinton. Ya era una figura clave en política respecto a Rusia en 1993-2000. Luego fue nombrada vice asesora de seguridad nacional por Cheney en la administración de George Bush hijo. Después ocupó el cargo de embajadora ante la OTAN de Bush. Luego, saltó de la administración Bush a ser la portavoz de Hillary Clinton. Luego fue número dos del departamento de estado en la administración Obama, que diseñó el golpe contra Yanukovich, y finalmente se hizo vice secretaria de estado en la administración Biden. ¿Qué es esto? ¿Es una parodia? No, es una gran estrategia consolidada por los Estados Unidos implementada por ambos partidos. Y el respaldo de Cheney a Kamala Harris es exactamente lo que se podía esperar.

-En el debate presidencial en televisión la semana pasada, Kamala Harris habló sobre la amenaza de Putin a Polonia y Donald Trump habló sobre el peligro de la Tercera Guerra Mundial si no se negocia el fin de la guerra. ¿Quién cree que tiene razón?

-Trump tiene razón. Harris está hablando del guión del estado profundo de EEUU. Trump no está vinculado al estado profundo de la misma manera. Sin embargo, está equivocado en muchas otras cosas. No voy a votar por ninguno de los dos. Pero parece que Trump y Vance entienden que la expansión de la OTAN es la causa raiz de la guerra en Ucrania.

-¿Cree que la escalada de tensión seguirá después de las elecciones?

-La cuestión es si existe suficiente pragmatismo en la CIA o en la agencia de seguridad nacional o en el Pentágono para prevenir una escalada hacia una guerra nuclear. O sea, para conseguir una respuesta a tu pregunta habría que hablar con Bill Burns, el director de la CIA. Porque él tiene más poder que el presidente. Esta es la cuestión existencial... El fin de semana pasado la administración dijo que no iba a permitir golpes profundos dentro de Rusia. ¿Esto durará? No lo sé. Nadie está informando a la ciudadanía y a la opinión pública. No hay debate, no hay discusión. Lo único que hay es el comentario de Burns de la CIA de que no deberíamos estar intimidados. Lo cual es trágico y absurdo porque el mismo Burns redactó un informe en 2008 en el cual advirtió que la incorporación de Ucrania a la OTAN provocaría una reacción neurálgica no solo en Putin sino en toda la clase política rusa. Es una campaña de desinformación. Lo que tenemos es una escalada constante que es extraordinariamente peligrosa. Y no sabemos a dónde llegará.

En nueva campaña tabacalera, Cuba busca dejar atrás mala racha

En la temporada anterior, el déficit de casas de cura hizo que se dejaran de plantar más de 2 000 hectáreas y unas 1 000 por otras causas.




De las cerca de 10 000 casas de tabaco dañadas por el huracán Ian faltan cerca de 3 000.

Cuba aspira a sembrar en la campaña tabacalera que comienza en octubre 20 000 hectáreas de la solanácea y lograr unas 25 500 toneladas de tabaco, a fin de dar respuesta a las demandas de la industria y la comercialización, que le reporta cada año millonarios ingresos.

En ese camino, las provincias productoras alistaron con tiempo sus semilleros para disponer de las posturas y hasta ahora no existen informaciones sobre daños en el tabaco por el paso cerca del occidente de Cuba del huracán Helene, con excepción de unas 25 hectáreas de semilleros dañadas en la Isla de la Juventud.

Las dos últimas campañas fueron pequeñas, debido al paso del huracán Ian, en septiembre de 2022, que se ensañó con el territorio más occidental de Cuba, donde se cultiva entre el 60 % y el 70 % del tabaco cubano y sus mejores hojas. Ian destruyó la mayor parte de la infraestructura de Vueltabajo para el secado.

De acuerdo con datos oficiales, los vientos de Ian, con categoría tres en la escala Saffir-Simpson, de cinco, devastaron unas 10 000 de las alrededor de 12 500 casas de cura natural de ese territorio. Hasta la fecha faltan por ser recuperaradas unas 3 000 de esas estructuras.

En la temporada 2023-2024 se plantaron 14 300 hectáreas y según Marino Murillo, presidente del grupo Tabacuba, “aunque se cumplió lo previsto, los rendimientos quedaron por debajo de los estimados”.

En Pinar del Río se encuentran las vegas que producen las mejores hojas.

Apuesta por el tabaco

En declaraciones recientes ante la televisión estatal, Murillo señaló que se requiere incrementar la producción de manera que se pueda disponer de la materia prima que se necesita para el torcido de exportación.

En su opinión, los principales desafíos del sector están en lograr una mayor eficiencia y elevar los rendimientos agrícolas, distantes hasta ahora de las 1,4 toneladas por hectárea a las que aspira el grupo empresarial, constitutido en julio de 2 000 como la organización económica única del país que dirige la actividad tabacalera en todas las fases de su cadena productiva, desde la agricultura hasta la comercialización.

De acuerdo con el directivo, el esquema en divisas aprobado por el gobierno central a Tabacuba ha permitido contar con los insumos necesarios para la campaña, cuya siembra debe comenzar el 10 de octubre.

“Tenemos el combustible hasta el mes de marzo, e inventarios para aplicar todas las formulaciones de fertilizante. Las contrataciones y los arribos se están comportando como lo previmos. En términos de recursos, estamos en condiciones excepcionales”, señaló.

Por otra parte, se prevé que en la campaña 2024-2025 los productores de tabaco de sol en palo, (método de cultivo a cielo abierto para el tabaco destinado a tripa y capote) y vegas de segunda categoría  recibirán una parte de la remuneración en divisas, un reclamo de hace varios años, adelantó el presidente del grupo Tabacuba.

A inicio de septiembre, Murillo señaló que Tabacuba tiene el compromiso de aportar a la liquidez central del país con las exportaciones de tabaco, lo que demandaría  más eficiencia que se traduce en mejores rendimientos agrícolas, la organización y disciplina en el uso correcto de la divisa desponible para materializar las importaciones.

El tabaco, uno de los principales renglones exportables de Cuba, es el cuarto mayor por ingresos de Cuba y ocupa a unos 200 000 trabajadores.

Entre las proyecciones, destacó el uso de las fuentes renovables de energía tanto en el campo, para el riego, como en las fábricas, escogidas y despalillos, a fin de ganar en autonomía y reducir la dependencia de los combustibles fósiles y del Sistema Eléctrico Nacional.

Según enfatizó, una de las prioridades del desarrollo en Tabacuba es la trasformación del consumo de energía a fuentes renovables; en particular, la fotovoltaica.

Este sector da empleo a alrededor de 200 000 personas, cifra que se incrementa en temporada de cosecha.

El por qué de las cosas

La Corporación Habanos S.A., una empresa mixta líder mundial en la venta de tabaco premium, celebró  en septiembre su aniversario 30 con un récord de ingresos de 721 millones de dólares en 2024.

Fundada el 14 de septiembre de 1994, forma parte del grupo Tabacuba y en tres décadas la empresa se ha establecido como un referente global en la promoción y venta de los famosos Habanos, considerados por muchos como los mejores puros del mundo.

Con presencia en más de 130 países en los cinco continentes, Habanos S.A. ofrece un amplio portafolio de 27 marcas premium, incluyendo las icónicas Cohíba, Montecristo, Partagás, Romeo y Julieta, Hoyo de Monterrey y H. Upmann.

La compañía ha triplicado su cifra de negocio consolidada, demostrando su éxito continuo y fuerte posicionamiento en el mercado global, según destacaron sus copresidentes, Maritza Carrillo González y Luis Sánchez-Harguindey, por Cuba y España, respectivamente.

Desde su fundación, Habanos S.A. ha sobresalido por unificar sus marcas bajo una sola estructura comercial, estableciendo altos estándares de excelencia y exclusividad, según su Dirección de Comunicación.

Camino al Festival del Habano de 2025

La empresa Habanos S.A. celebró en septiembre último su primer Habanos World Challenge Cuba, donde quedó seleccionada la pareja que que representará a Cuba en el Festival del Habano en 2025.

De acuerdo con Yuniel Machado, director de ventas para el mercado cubano de la empresa Habanos S.A., esta  fue primera edición en Cuba de un Habanos World Challenge, la competencia internacional de los aficionados a los tabacos, participaron tres parejas, en representación de dos empresas estatales y un emprendimiento privado, el Abel Cigar Lounge, un bar de habanos que resultó ganador.

Este tipo de encuentro se desarrolla en cada uno de los países donde están presente los habanos y era un reclamo de los jurados del concurso internacional que se realiza como parte del Festival del Habano, que compitan los aficionados de Cuba, donde se cultiva el mejor tabaco del mundo, explicó Machado.

El concurso abarca cuatro pruebas: un examen teórico de 35 preguntas a responder en media hora, una cata a ciegas, corte y encendido y un Habanos Moment, una prueba donde los competidores crean un momento especial de acercamiento a la comercialización de los puros Cubanos. (2024)