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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 23 de junio de 2025

Inicia Tercer Ejercicio Nacional de prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, las drogas, las ilegalidades y las indisciplinas sociales. Comentario HHC

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, impartió indicaciones en esta edición del Ejercicio, que se extenderá hasta el próximo sábado en toda la nación

Foto: Estudios Revolución

Inició este lunes en Cuba el Tercer Ejercicio Nacional de prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, las drogas, las ilegalidades y las indisciplinas sociales, que se extenderá hasta el próximo sábado 28 de junio y que tiene por objetivo principal incrementar en ese sentido «las acciones de las organizaciones políticas, sociales y de masas, de los órganos del Estado, del Gobierno, del Ministerio del Interior, comunicacionales, y de participación y control popular».

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encabezó la reunión que—desde la sede del Comité Central y a través de videoconferencia con todos los territorios— dio comienzo al Ejercicio, continuidad del realizado en marzo último.

El Jefe de Estado convocó a que este sea superior al anterior, y para ello es importante, apuntó, no caer en la rutina, no subestimar temas y asumir con creatividad y responsabilidad su ejecución.

Díaz-Canel indicó dar seguimiento a todo lo visto en la edición pasada del Ejercicio Nacional; continuar el trabajo que desde el Partido se ha estado haciendo en la comprobación de las relaciones contractuales entre el sector estatal y no estatal; aprovechar las experiencias en la articulación e integración de las fuerzas con que cuenta el país; e incorporar a todas las entidades y estructuras, con especial énfasis en los municipios.

Insistió el Primer Secretario del Comité Central en el trabajo preventivo y en asegurar un verano tranquilo y ordenado.

En la reunión— donde participaron el primer ministro Manuel Marrero Cruz; el secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda; el ministro del Interior, general de Cuerpo de Ejército, Lázaro Álvarez Casas; y el secretario del Consejo de Ministros, general de Brigada, Amado Ricardo Guerra, todos miembros del Buró Político—  se dio a conocer que durante estas jornadas continuarán las labores preventivas y de enfrentamiento a las drogas en los barrios; se harán acciones de control interno, verificaciones, investigaciones fiscales y auditorías por los órganos del Estado y del Gobierno; y se realizarán juicios ejemplarizantes de connotados hechos.

Igualmente, se evaluará el funcionamiento de los sistemas de seguridad y protección de las entidades; se ejecutarán inspecciones y acciones de enfrentamiento ante violaciones de precios, controles al fisco, y seguimiento a los expedientes en tramitación por evasión fiscal.

Además, se estarán comprobando los consumos y pagos de energía en el sector estatal, en las formas de gestión no estatal y en domicilios, así como los sistemas de vigilancia y de protección implementados para las redes eléctricas y en los parques solares fotovoltaicos.

Foto: Estudios Revolución

La agenda de estos días incluye visitas a personas desvinculadas del estudio y del trabajo, y a las que cumplen sanción en libertad; así como la activación de los destacamentos de vigilancia cederista, patrullas campesinas y destacamentos Mirando al Mar encargados de cuidar las costas cubanas, entre otras muchas tareas para enfrentar fenómenos nocivos que inciden en la seguridad y en el orden interior del país.

El Tercer Ejercicio Nacional de prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, las drogas, las ilegalidades y las indisciplinas sociales — como en sus ediciones anteriores—, será dirigido a nivel nacional, provincial y municipal por el Partido, el Gobierno y el Ministerio del Interior. Cada territorio ajustará las acciones a sus características, situación actual de estos fenómenos y lugares de mayor incidencia.

Comentario HHC: Para empezar las sanciones tienen que ser mas severas, en la medida que se incrementen los delitos por tipos.

Hay que accionar e incrementar la educación formal en los nucleos familiares, con campañas a nivel nacional. Hay una falta de educación formal de años, y es en la familia donde se crean los valores fundamentales. Y estas carencias se estan transmitiendo por generaciones de cubanos en algunos casos.

Por otra parte, hay que actuar y resolver problemas elementales de la vida diaria, hay que priorizar dentro de ellos, el problema de alimentación, de  la generación de energia eléctrica y el transporte. Hay que implementar programas para elevar la productividad y la efeciencia en los sectores de la salud y educación en ese orden, para disminuir el presupuesto de las mismos, y ofrecer un servicio de mayor calidad, entre muchas acciones, y para ello cambiar la matriz de inversión en ese sentido.

domingo, 22 de junio de 2025

¿ RENACERÁ LA INDUSTRIA AZUCARERA CUBANA? TENDRA QUE HACERLO PARA QUE CUBA SIGA SIENDO CUBA. Es parte de nuestra nacionalidad.


Por Joaquín Benavides Rodríguez *

Hablar de la industria azucarera es hablar de la caña de azúcar. Y para que la industria azucarera cubana renazca, tendrá que ser sobre la base de que la caña de azúcar se convierta de nuevo en el cultivo más importante de la agricultura cubana.

Me voy a referir a dos experiencias que con relación a la caña de azúcar que tuve, relacionadas con el compañero Fidel, en dos ocasiones de mi vida como cuadro Revolucionario.

En 1964 yo era miembro del Buró del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURSC) en la provincia de Matanzas. El Primer Secretario era el cro. Raúl García Peláez. Una mañana nos convocan a todos los miembros del Buró Provincial, pues Fidel había anunciado que quería reunirse con todos los miembros del Buró. Cuando llego nos saludó a todos, y se sentó en el centro de la mesa grande en que se reunía el Buró regularmente. De inmediato comenzó a hablar del tema para el cual nos había convocado. Era sobre la caña de azúcar y la política equivocada que venía siguiendo el país con respecto a ese cultivo. Comenzó con explicarnos como Alvaro Reynoso había demostrado que para las condiciones de Cuba la caña de azúcar era el cultivo más productivo económicamente. comenzando a sacar cuentas en un papel para demostrarnos que una hectárea de caña de azúcar producía en términos internacionales más alimentos que los que veníamos sembrando en el país, utilizando algunas de las mejores tierras con regadío. Las comparo una por una cada una de ellas para demostrarnos que en términos de divisas y de calorías una hectárea de caña de azúcar convertida en azúcar y exportada a los precios del mercado internacional permitía sustituir en términos de calorías con creces lo que se obtenía en la misma hectárea sembrando otros alimentos, de los que tradicionalmente se sembraban en el país. Su tesis que demostró con cálculos exhaustivos era que una hectárea de tierra sembrada de caña de azúcar en óptimas condiciones, vendido el azúcar producido en el mercado internacional, era capaz de sustituir con creces adquiriéndolos en ese mercado, los alimentos que podían obtenerse con cualquiera de las otras producciones en las mismas hectáreas de tierra. O sea, que era económicamente más ventajoso, dedicar las mejores tierras con regadío a la producción de caña de alto rendimiento. Producir azúcar para vender en el mercado internacional y con lo obtenido comprar mas alimentos, que los que podrían obtenerse utilizando buenas tierras para producirlos. Solicito opiniones y todos estuvimos de acuerdo.

Después pasó a explicar que venía a exponer el Plan de sembrar en la provincia 500 caballerías de tierra con regadío, unas 6600 hectáreas. como siembras de frío, para tenerlas listas para la zafra siguiente, y que fueran capaces de producir 120 mil arrobas por caballería. El traía el plan y venia a exponerlo para que el Partido lo controlara y exigiera a la agricultura que lo cumpliera. Explico en detalle como había que sembrarla, incluyendo la tecnología a aplicar, y las condiciones agrotécnicas, e incluso de acidez que había que lograr en las tierras que se destinaran a las siembras. No la sembraba el Partido, por la siembra respondía la agricultura, pero teníamos la obligación de controlar como se hacía y se cumplía la tecnología de siembra y de preparación de las tierras. Tenia que estar sembrada en la próxima campaña de frío. El Buró encargo a tres miembros del mismo de esa tarea, y en marzo del siguiente año estaban sembradas las 500 caballerías de caña con regadío. En la primera zafra en que se cortaron, que fue la de1965/66 las 500 caballerías habían rendido mas de 120 mil arrobas por caballería. Esa fue parte de la contribución de la agricultura de Matanzas a la zafra de los 10 millones, en la que esa provincia cumplió su plan y produjo 1 millón de toneladas de azúcar.

Para mi significo una clase magistral de como sembrar caña para obtener altos rendimientos, que no la he olvidado en sus aspectos principales pasados ya 61 años. Aprendí que si la caña se siembra bien y de acuerdo a los requerimientos agrotécnicos que exige el cultivo se pueden obtener altos rendimientos, que en condiciones de riego pueden ser de alrededor de 120 mil arrobas por cada 13,43 hectáreas, en cada uno los primeros 3 a 5 años de zafra posteriores a sembrarla.

Mi segunda experiencia fue en 1980. El 10 de enero de ese año, Fidel realizo una importante reestructuración del Consejo de Ministros. Fui citado a su despacho y ahí me designo como Ministro de Trabajo. Aún recuerdo su recomendación: ¨nunca pierdas el contacto con los trabajadores en la base¨, me dijo. Cuando vayas a proponer algo importante, trata de conocer como piensan los trabajadores previamente. La entrevista fue breve. Me dio la mano y se excusó de que había otros compañeros esperando para darles igualmente posesión de sus nuevas responsabilidades. No recuerdo exactamente la cifra, pero fuimos bastante más de 10 compañeros, entre los que recuerdo a Ricardo Cabrisas, a los que ese día nos daba posesión como ministros del gobierno cubano.

Dentro de los 120 días posteriores a mi nombramiento, presente al Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros la propuesta de llevar a cabo una Reforma General de Salarios. Fue aprobada. Unas semanas después, me viene a ver el compañero Antonio Esquivel, quien colaboraba con el Comandante en Jefe en esa época en la Oficina de Coordinación y Apoyo. Me comunica que el Comandante quería que le presentara propuestas de como estimular salarialmente las actividades de la industria azucarera incluyendo la zafra. La zafra de 1979 no había sido buena y la que iba transcurriendo y casi finalizando de 1980 estaba dando señales muy preocupantes. De inmediato llame al compañero Martell Rosas, Secretario General del Sindicato azucarero y le informe el mensaje que me había enviado Fidel. Se entusiasmo mucho y me propuso que ambos fuéramos juntos a visitar y entrevistarnos con trabajadores y dirigentes, de empresas industriales y también de brigadas de obreros y dirigentes de la agricultura cañera que trabajaban en el cultivo de la caña, pero que también lo hacían en las actividades de la zafra azucarera, tanto en la agricultura como en la industria y en las actividades de transporte y aseguramiento en la zafra, y que cambiaban de trabajo en los meses de no zafra en que había que preparar la siguiente.

En cuanto comenzamos a entrevistarnos con los obreros y los dirigentes industriales y de la agricultura cañera, con mucha experiencia de zafras, y en el cultivo agrícola de la caña de azúcar, se nos hizo evidente que, en la agricultura, en general, el trabajo más duro y exigente, era el que se hacía en la siembra, cultivo y sobre todo en la cosecha, de la caña. Cualquier obrero agrícola prefería trabajar en cualquier otro cultivo, que en la caña. Las tarifas salariales no diferenciaban suficientemente los trabajos que se realizaban en un cultivo permanente y de importancia económica como la caña de azúcar con las de otros cultivos menos exigentes en sus características agrotécnicas para los rendimientos económicos futuros.

Los centrales azucareros, tenían una plantilla mínima, fija, para obreros que trabajaban todo el año, y una la plantilla de zafra, que la completaban para comenzar la zafra. Había obreros, que se movían de una provincia para otra, para presentarse a trabajar al comenzar la zafra, y que cuando terminaba regresaban a su lugar de origen, a buscar trabajo, que no siempre conseguían, hasta la próxima zafra. Habían pasado 20 años de la nacionalización de los centrales azucareros y el sistema y condiciones laborales de trabajo para los obreros de la industria continuaba siendo el mismo que el existente antes de 1959.

Las propuestas que presentamos al Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, conciliadas totalmente con el Sindicato azucarero y el Ministerio del azúcar, proponían y fueron aprobadas, básicamente lo siguiente:

Tarifas incrementadas para todas las labores en la agricultura cañera, desde la preparación de la tierra, la siembra, el cultivo, el corte de la caña y. su transportación, mediante un coeficiente que las incrementaba por sobre las de las demás labores de la agricultura. Trabajar en la agricultura cañera garantizaba a los obreros agrícolas salarios superiores a los de cualquier otro cultivo.

En la industria, se establecieron plantillas para todo el año. El trabajador azucarero, por primera vez tendría trabajo todo el año en su central. Habían pasado 20 años de la nacionalización por la Revolución de los centrales azucareros y la economía del país permitió que se pudiera hacer en ese momento. Se incrementaron las tarifas para hacerlas congruentes con el resto de la industria y se incrementaron además, con un coeficiente del 30% por sobre las tarifas del resto de la industria del país. Se incluyo en ellas al transporte y al ferrocarril azucarero. El Comité ejecutivo y especialmente el compañero Fidel insistió siempre que tenían que ser solo para la industria azucarera y el transporte vinculado a la zafra, y en las pocas ocasiones que algún sector reclamo igual tratamiento salarial, el siempre defendió que a la industria azucarera, por sus características e importancia para la economía del país, había que darle un tratamiento diferenciado.

La zafra de 1981 fue exitosa. Fue la primera de una serie de zafras exitosas durante ese quinquenio, y durante casi 10 años. Siempre he estado convencido que no fueron solo las medidas salariales las que hicieron posible el repunte de la industria azucarera y la agricultura cañera. Coincidieron con los cambios en el Sistema de Dirección de la economía, que fueron los que realmente permitieron los cambios en el sistema salarial, no solo de la zafra azucarera. Se fueron aplicando en el mismo momento en que se venia llevando a cabo la Reforma General de Salarios. Después de los difíciles años del decenio de los 70, la economía del país comenzaba a reorganizarse y avanzar.

Ya había terminado la zafra de ese año 1981 y un día, en una actividad que se estaba celebrando en el Palacio de Convenciones, en un pasillo del Palacio, me llama Fidel, me dirijo hacia el, y cuando me acerco me da un abrazo, y me dice, casi al oído: ¨Felicidades, has salvado la zafra y también al país¨ Solo atiné a decirle gracias. Me dio una palmada en el hombro y nos separamos. Fue su evaluación de los cambios en la organización laboral y salarial en la actividad azucarera y la zafra.

Acaba de concluir la zafra del 2025. Si no la mas baja, es una de las peores en cuanto a producción, en la larga historia de la industria azucarera cubana. Yo acabo de cumplir 89 años de edad, y 68 de haberme incorporado como combatiente clandestino en el Movimiento 26 de Julio en la ciudad de Matanzas.

Me atrevo a afirmar y a defender la opinión de que es imprescindible, para salvar la Industria azucarera cubana, reconstruirla sobre otras bases. A las bases de como reconstruirla le dedicare otro artículo. Pero tendrá que ser inexcusablemente sobre las bases de que produzcan para el mercado.

Mercado orientado a la exportación, regulado por el Estado Socialista, con el espíritu de Jesús Menéndez, de defensa de los interesas de los trabajadores y que a su vez mantengan un interés material, a través de su salario en el rendimiento azucarero de las cañas que procesa el central. Es una cultura en la eficiencia azucarera, que, al perder contacto con el mercado externo, en la práctica ha desaparecido como indicador de eficiencia de la industria.

Reconstruir esa cultura de más de un siglo de experiencia de producción, demorará años y esfuerzos con los dirigentes y técnicos de la producción, pero habrá que lograrlo.

Finalmente, unos números y cálculos:

En el día de hoy el precio de la tonelada de azúcar crudo en el mercado de Nueva York está a 426,59 USD la tonelada. Significa que si la industria azucarera hubiese producido 1 millón de toneladas de azúcar para la exportación, significarían ingresos por 426,6 millones de dólares. Suponiendo que el Banco Central estableciera una tasa de cambio de 370 pesos por dólar, aproximadamente la que se cotiza hoy en el mercado informal; por la venta a las exportación de ese millón de toneladas de azúcar crudo, las empresas que la produjeron recibirán del banco 157 838 millones de pesos. El Banco Central ingresaría a sus arcas 426,7 millones de dólares, las empresas que produjeron el azúcar y lo exportaron ingresarían 157 838 millones de pesos.

De ahí el fisco cobraría sus impuestos. y el resto iría a las cuentas en pesos de las empresas productoras. Como cada una de esas empresas tiene depositado su dinero en un banco, si este conoce de verdad el negocio bancario, le financiaría los gastos para la preparación de la próxima zafra, a un bajo interés, incluyendo los gastos externos, y dentro de ellos la importación del petróleo para la próxima zafra.

Profundizaré sobre este tema en un próximo artículo. Ahora solo he pretendido explicar brevemente la importancia estratégica para la economía cubana, de organizar sobre las bases del mercado a cada uno de los centrales azucareros, que operando como empresas, se organicen para producir para la exportación y que a partir de la existencia de una tasa de cambio oficial, puedan operar con financiamiento bancario tanto para sus gastos en pesos como en divisas que le permitan crecer hasta el límite de sus capacidades agrícolas e industriales.

Hasta aquí este artículo, Prometo dos más.

22/06/25

*Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.

Trump se juega su presidencia y arriesga una tercera guerra mundial

Por Alfredo Jalife-Rahme

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▲ En rechazo a los ataques de Israel contra Gaza e Irán, decenas marcharon sobre Reforma para exigir también que México rompa relaciones con el gobierno de Netanyahu.Foto Cuartoscuro

¿La debacle del Domo de Hierro de Israel y el éxito del misil hipersónico Fatah-1 de Irán están orillando a que Trump salga al rescate del omnipotente complejo militar industrial de Estados Unidos para utilizar su panoplia poderosa de B-2 cargados de bombas nucleares y/o de las terribles triple b: bunker buster bombs (los B-2 con que Trump Piensa Destruir la Inexpugnable Planta Nuclear Iraní de Fordo; https://bit.ly/44gEYn2)?

Son horas dramáticas cuando el ideólogo de Trump 1.0, Steve Bannon, dio a entender que el presidente de Estados Unidos –según sus fuentes privilegiadas– había tomado la decisión de iniciar el bombardeo de Irán a las 16 horas (tiempo del este de Estados Unidos; https://bit.ly/4ljkd0R), que puede desembocar en una tercera guerra mundial nuclear, por lo que se había alistado a tener un programa especial (https://bit.ly/4ne6SZg).

The Jerusalem Post –que resultó más bélico que The Times of Israel, ambos muy cercanos a Netanyahu– no oculta su rabia, después de una llamada del premier israelí con el vicepresidente estadunidense JD Vance: “Israel busca una acción expedita y no puede esperar (sic) a Trump para bombardear la planta nuclear de Fordo en Irán (https://bit.ly/4420agc)”.

Resultó un soberano engaño, otro más, el tramposo plazo de dos semanas de Trump para negociar con Irán.

Según el rotativo pugnaz The Jerusalem Post, durante la tensa charla de Netanyahu y JD Vance, quien rechazó las fuertes presiones, brotaron las divisiones en la coalición de partidarios que llevaron a Trump al poder, con algunos prominentes miembros de su base, quienes le urgieron no llevar a Estados Unidos a una nueva guerra en Medio Oriente.

¡Otro engaño!: JD Vance afirmó que Israel busca empinar a Estados Unidos a un conflicto mayor (https://bit.ly/45vvPJz).

Al día siguiente del “descontón (https://bit.ly/4eeofoL)” de Israel, que en forma pérfida asestó un primer golpe de decapitación a la cúpula militar y científica de Irán –mientras negociaba con Estados Unidos y que, milagrosamente, ocho horas después se recuperó para pasar al contraataque misilístico–, Karin Kneissl, ex canciller lúcida y sagaz de Austria, aseveró a Russia Today que el premier Netanyahu había lanzado su demoledor ataque, con el fin de salvarse de ir a la cárcel debido a sus graves problemas domésticos: contra la fiscalía israelí y el servicio de espionaje doméstico Shin Bet, en medio de la fragilidad de su escatológica coalición talmúdica.

Al octavo día de la guerra que inició Israel contra Irán, el ex presidente Clinton aseveró que “Netanyahu ha querido, durante mucho tiempo, luchar contra Irán porque de esa manera puede permanecer en el cargo indefinidamente (sic), él ha estado ahí la mayor parte de los últimos 20 años (https://bit.ly/45BfPpu)”.

Por segunda vez en el lapso de una semana, Trump afirmó que Israel va ganando la guerra, en contraste con la opinión de su ex consejero en el Pentágono, coronel retirado Douglas MacGregor, quien advirtió a la opinión pública de no ser engañada, ya que la situación de Israel es peor de lo que se piensa cuando la tercera parte de Tel Aviv ha sido dañada o destruida, mientras varios aviones de Israel han volado a Chipre para evitar su destrucción: Israel “no estaba preparada a la respuesta de Irán (https://bit.ly/4ljl6GJ)”.

En medio de la primera guerra global de desinformación, repleta de engaños y mendacidades, perturbó la ominosa declaración del kahanista (https://bit.ly/45uo8mR) y talmúdico escatológico Itamar Ben Gvit, ministro de Seguridad (sic) Nacional (https://bit.ly/3I9fSig), quien advirtió a sus zelotes (https://bit.ly/3HTc0lK): habrán días más difíciles, pero siempre recuerden Hiroshima y Nagasaki, en alusión a la famosa Opción Sansón (https://bit.ly/4l9YfNO), cuando Netanyahu podría lanzar su dotación clandestina de armas nucleares desde su planta de Dimona –que se calcula entre 90 y 500 (sic)–.

In extremis, Trump sucumbió a las presiones del Deep State encabezado por el senador Lindsay Graham: gran aliado de Netanyahu (https://bit.ly/3ZGuJHd).

Habrá que evaluar ahora los alcances y efectividad de los bombardeos.


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sábado, 21 de junio de 2025

Retrato de familia: notas sobre política y cambios

 La subida abrupta de las tarifas de internet ha sido un evento puntual cuyo efecto más significativo no ha sido económico, ni ideológico, sino sociopolítico.

Las percepciones compartidas entre medios de casi todos los colores acerca de la sociedad cubana es que esta se divide en dos polos. De un lado, los que ejercen el poder a algún nivel y los “oficialistas” que los apoyan (con tendencia decreciente); y el de los que se les oponen (en medida creciente), desde posiciones beligerantes o “independientes”. En el medio aparece una masa inocua, amorfa, extenuada, desangrada, etc., incapaz de reaccionar, salvo en explosiones de desesperación, y que, mientras tanto, sufre con resignación; o sea, callada o buscando cómo irse para alguna parte.

Esa representación convertida en mainstream también afirma que los jóvenes son apolíticos. Que prefieren irse del país a luchar por lo que creen justo. Que responden con los reflejos propios de su generación, absortos en las redes y sumidos en la enajenación del mundo hipermedial, en la evasión y la banalidad; que ignoran o desprecian la utilidad de la tecnología para el aprendizaje, la ciencia, el desarrollo, etc. Que no se atreven a usar el espacio de sus organizaciones e instituciones para reivindicar lo que creen justo y necesario para ellos y para la sociedad. Que cuando no comparten los modos cristalizados y ceremoniales de la comunicación social y del discurso es porque son “apáticos”. Que viven en un país anacrónico, y en una cultura desfasada, fuera del mundo contemporáneo.

En medio del páramo así descrito, donde todo viene a ser ideología, las únicas luces de esperanza emanan de una cierta “sociedad civil”, donde residen las voces del cambio. Es decir, un sector privado, aunque vivo, en cuarto menguante; unas iglesias evangélicas, protestantes y católica, que aportan lucidez, sentido democrático y orientación progresista al pueblo que las sigue; una oposición residente dentro y fuera, cuyos órganos de difusión son fuentes de información veraz y balanceada, y cuyos intelectuales son dueños de las visiones más confiables para explicar lo que está pasando.    

La subida abrupta y en medida desproporcionada (según expectativas acerca de un servicio público) de las tarifas de internet ha sido un evento puntual cuyo efecto más significativo no ha sido económico, ni ideológico, sino sociopolítico: poner de relieve, en alta definición y contraste, una franja de la esfera pública casi siempre ignorada y olvidada. Me refiero a la “familia socialista” en toda su real pluralidad.

Sobre una parte de esa “familia”, su diversidad, vibración, medios de expresión institucional o no, puntos de convergencia y divergencia, intento armar estas notas. 

Ustedes son muy jóvenes

Esta reacción abarca voces orgánicas a grupos sociales diversos que se ven afectados por la medida; no solo estudiantes, sino adultos mayores, artistas, académicos, etc. Los medios que canalizan estas reacciones son también variados, incluidos órganos e instituciones establecidas.

La AHS, organización de escritores y artistas jóvenes, fue de las primeras en responder a la subida de las tarifas de internet. Sus argumentos iban en defensa de quienes “dependen cada vez más de plataformas digitales”, “en especial los que radican fuera de capitales provinciales”, cuyo acceso se va a hacer “insostenible para muchos creadores”; así como el de “transmisiones en vivo de sus eventos” imprescindibles “para llegar a diversos públicos” dentro y fuera de Cuba. Se hará más difícil “la descarga de libros, audiolibros y videolibros” en medio de una “escasez de papel para imprimir obras literarias”.

Ese argumento concluye con una reflexión política y cultural de mayor alcance: el alza de las tarifas “frenaría el potencial de una generación de artistas que ha encontrado en Internet una herramienta de empoderamiento y resistencia a la oleada colonizadora internacional”; así como impediría “visibilizar la cultura de nuestro país en un contexto como el actual”.

El periódico oficial de Matanzas, Girón, publicó instantáneamente un editorial inusitado en contra del alza de las tarifas:

¿Era necesario un salto tan abismal? ¿No existe un punto medio entre la asfixia financiera de ETECSA y la asfixia económica de los usuarios? Los usuarios en redes se preguntan: ¿Se exploraron todas las vías para incentivar las recargas en divisas sin castigar el consumo interno esencial? ¿Paquetes diferenciados por perfiles de uso? ¿Subsidios temporales focalizados? ¿Alianzas con otros sectores productivos?… La conectividad no es un lujo; es una herramienta de trabajo, estudio, comunicación y desarrollo. Gestionarla con justicia, visión y diálogo no es solo responsabilidad de ETECSA… se precisan explicaciones detalladas y públicas del plan de inversión y mejora, e informaciones sobre si se va a producir una exploración de alternativas que alivien el impacto en los sectores productivos y de menores ingresos1.  

Los profesores del Departamento de Sociología de la Universidad de La Habana calificaron las medidas como “contrarias a los principios de nuestro Estado, al derecho fundamental de acceso a la comunicación” y sobre todo atentatorias contra “la calidad de vida ya deteriorada de la población cubana”. Así como carentes de “la consulta ciudadana”, ignorante de “las precarias condiciones económicas en que vive el pueblo” y con un efecto mayor “en la desigualdad estructurales” y en “limitar el desarrollo científico académico y social de la nación”. Además de agravar “la situación de crisis” para “amplios sectores de la población” y soslayar “el principio de equidad y el carácter social de un servicio público esencial en Cuba”.

Afirmaron que las medidas contradicen políticas establecidas, como “la digitalización, la bancarización, el teletrabajo, la migración de servicios a plataformas digitales”, la existencia de “una mayor educación en materia digital”, de “familias transnacionales que se sostienen a través de la tecnología”. Y denuncian su efecto generador de “malestar y preocupación en la población”.

Calificaron como “muy grave” el “impacto específico sobre la comunidad académica y sobre la sociedad en general”; con una afectación sobre “el sistema de educación superior ya debilitado” y “un mayor aislamiento intelectual y rezago tecnológico”.

Juzgaron las medidas no solo como impopulares, sino además reflejo de “una lógica economicista ajena a la realidad social” y “contradictoria con la política de informatización de la sociedad”, y manifestaron preocupación acerca del tratamiento político ofrecido a la inconformidad de la población en general y en particular de los estudiantes.

Sus demandas se resumen en “más diálogo, participación, consenso y coherencia”. Pidieron que se suspendieran las medidas y se estableciera un proceso de consulta transparente con la ciudadanía, mediante “la activación de mecanismos institucionales de participación”, para que “los acuerdos reflejen el consenso de la mayoría”. Demandaron “un pronunciamiento público de la alta dirección del país, atendiendo a la complejidad política de la situación creada”. Y finalizaron subrayando que no permitirán que se use su declaración “para intereses ajenos a nuestro posicionamiento revolucionario”.

Esta cierra con una definición de su rol como profesores y sociólogos que bien podría responder a la pregunta de cuál es el papel de un intelectual socialista en la Cuba actual: “criticar nuestra realidad y apostar por políticas sociales que contribuyan a la equidad social del país”.

Esta reacción, finalmente, no abarca solo una franja del espectro intelectual e ideológico de “esa familia socialista”.

Transeúntes por una calle de La Habana.

En un texto que critica la política aplicada (Cubainformación – Artículo: Los contextos de ETECSA o cómo no podrán convertir a la FEU en el sindicato Solidaridad), su autor reconoce que “se cometieron errores en la aplicación de las medidas adoptadas” y que “el diálogo público debió haber precedido a su implementación”. Observa que esta “produce un impacto sicológico enorme, porque durante la pandemia y en los apagones, nos refugiamos en la conexión, y a través de ella conversamos con nuestros familiares en el exterior o con los amigos en el país, recopilamos información para el trabajo o el estudio, etc”.

Hablando del Partido, y de “muchos de sus abnegados dirigentes y funcionarios a todos los niveles”, apunta que “ha perdido con los años el dinamismo inicial, y a veces no sabe lidiar con la espontaneidad de una juventud que desea protagonizar su propia guerra”. Y añade una caracterización sobre esa juventud: “la instantánea movilización de los jóvenes universitarios ante una medida que consideraron injusta es un soplo de aire fresco, una demostración de vida, un aviso de que la Revolución no ha muerto. No tendrán razón por ser jóvenes; la razón no es un condicionamiento etario. Pueden o no tener razón, es lo que hay que discutir. Pero sí el derecho a ser escuchados, a participar de las decisiones que los involucran”.

Quiero terminar estas notas con algunas ideas extraídas de mi conversación ayer con dos presidentas de la FEU de las facultades de Filosofia e Historia, y de Biología y Bioquímica, respectivamente, Amalia Díaz Pérez y Daniela Alberto Álvarez. Aunque tengo la intención de publicarlas íntegras en Catalejo de Temas dentro de unos días, las comparto aquí de manera telegráfica, a modo de reflexión en vivo sobre un proceso en pleno desarrollo. A continuación, algunas respuestas de ambas a mis preguntas.

¿Por qué esta reacción tan aguda al alza de las tarifas de internet, en medio de una creciente de precios de productos básicos? ¿Por qué los estudiantes en primera fila?

DA: Es la gota que colmó el vaso.

AD: Por la acumulación del descontento. Pero también porque internet se ha usado como un canalizador para distraerse de problemas cotidianos como la falta de electricidad, agua, combustible para cocinar.  

DA: La comunicación [por internet] es una forma que tiene el cubano hoy día de vincularse, de sentirse escuchado, de tener un espacio de participación, de crear lazos y mantenerlos.

AD: La afectación es mayor entre los estudiantes, porque son la vanguardia en esa tecnologización de la sociedad. Y por sus potencialidades gracias a una organización que tiene más facilidades, o sea, la FEU, en la cual tienen un tiempo corto y con un carácter renovador. Los estudiantes son los que históricamente tienen menos que perder y, por tanto, son los más revolucionarios.

DA: Es una medida que extiende la brecha entre los que van a poder tener acceso y los que no, encima de todas las dificultades y desigualdades ya existentes.

Algunos dicen que los estudiantes están defendiendo sus intereses como sector.

DA: Sí estamos defendiendo los intereses de los estudiantes, porque a los estudiantes les interesa lo que está pasando en Cuba, les interesa lo que le está pasando al pueblo de Cuba. Y por eso fuimos los primeros que alzamos la voz, para que se nos escuchara, pero para que también escucharan al resto del pueblo. Pero no queremos un segundo paquete para los estudiantes. Sino para el pueblo de Cuba, del que somos parte.

AD: La causa de nuestra reacción es que los estudiantes pueden ser una de las capas más afectadas, y la capacidad que ha tenido la organización de la FEU para tramitar y organizar ese descontento.

Aquí hay un problema mayor, que es de la participación política. Porque tenemos organizaciones que, a pesar de que tienen una legislación y una estructura hechas para eso, no logran canalizar el descontento, y se ven viciadas por una falta de representatividad que no permite que a la hora de la toma de decisiones esto sea funcional.

¿En qué medida puede hablarse de una posición común de los estudiantes? ¿Existe una reacción homogénea?

AD: La visión entre los estudiantes no ha sido homogénea, aunque hay un consenso general en cuanto al rechazo a las medidas. Hay quienes reclaman desde cómo los afecta individualmente, y hay quienes han entendido que el carácter de la organización y de la Universidad es ser parte del pueblo, y hay que pensar en la sociedad de manera general.

DA: Es muy difícil que la reacción sea homogénea. Puede que existan corrientes distintas, algunos que están esperando a ver qué pasa, algunos que no quieren esperar, algunos que dentro de la espera se han sentado a pensar qué estamos haciendo, qué podemos hacer.

A nivel de universidad, es homogéneo el criterio de que nadie está de acuerdo con la medida, ni conforme con esta ni con la comunicación que ha tenido.

Hay facultades que han decidido tener otra forma de actuar, lo que es totalmente legítimo. Creo sobre todo que nos hemos respetado mucho en cuanto a tener autonomía como organización, de querer hacer y de hacer. Ha sido homogéneo el respeto a las diferentes formas en las que las facultades han reaccionado. Para legitimar que las facultades hayan actuado de forma diferenciada. Lo han hecho porque lo han sentido, no porque nadie les haya pagado ni influenciado del exterior. 

Es muy importante dejarnos a los estudiantes construir nuestra lucha, porque no nos hace falta que ningún medio oficial o no oficial construya o deconstruya lo que estamos queriendo, por lo que estamos queriendo pelear. 

¿Hay un dialogo en curso? ¿Avanza? ¿De qué depende? ¿Cuáles son sus implicaciones para el futuro?

AD: En cuanto a medidas extras para los estudiantes, después de que se mencionaron todas estas alternativas, muchos estudiantes siguieron inconformes, hasta que se conformó el Grupo multidisciplinario, con la participación de la FEU y de Etecsa, y otras organizaciones, para ver cómo se podía encontrar una alternativa para toda la población.

DA: Sí existió un diálogo, si se nos escuchó. Eso es importante recalcarlo. Incluso, automáticamente hubo una respuesta, que fue que vinieran a la universidad los dirigentes de Etecsa. Las autoridades de la universidad, la rectora, los vicerrectores, los decanos, sí se han sentado con nosotros a dialogar, nos han escuchado.

AD: Ha habido resultados y avances; al mismo tiempo ha habido problemas que han limitado la fructificación del diálogo. La línea entre que ese proceso de diálogo dé resultados o no puede ser decisiva; así como las implicaciones que puede tener para el país; y sobre todo para la participación política que a partir de ahora tengan los estudiantes.

Puede empezar un proceso de motivación de los estudiantes a la hora de escoger los representantes y de involucrarse en la toma de decisiones constante y, por tanto, de la participación en los problemas sociales de manera general.

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Aunque se trata de un proceso en curso, y las reflexiones sobre su dinámica y matices darían para mucho más, cierro este texto ya demasiado largo, con aquella cita de Galileo que nos sabemos todos de memoria, en el italiano original, y que viene al caso para combatir la incredulidad y sus dogmas. ¿Se acuerdan cómo dice?

 

 


  1. Revisar los 62 comentarios acumulados sobre este editorial en las siguientes 48 horas daría pie a una reflexión concreta sobre la índole y el contenido de la esfera pública, el rol de la prensa oficial y su grado de legitimidad (Nota Editorial del Periódico Girón – Periódico Girón).