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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 29 de enero de 2026

El mundo solicita el divorcio económico de Estados Unidos

Qué hacer cuando su socio (comercial) es abusivo

Paul Krugman Nobel Economía
29 de enero de 2026


El lunes, India y la Unión Europea concluyeron las negociaciones de un acuerdo de libre comercio revolucionario . Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea —el poder ejecutivo de la UE—, lo calificó como "la madre de todos los acuerdos". Esta descripción es un tanto exagerada. Sin embargo, el acuerdo es, de hecho, histórico e importante en aspectos que van más allá de lo económico. Pues demuestra que el mundo se distancia cada vez más de un Estados Unidos errático y abusivo. En otras palabras, otros países avanzan, paso a paso, hacia un divorcio económico de Estados Unidos.

A diferencia de Donald Trump, quien considera el comercio internacional un juego de suma cero, los europeos y los indios entienden que un acuerdo de libre comercio entre ellos es muy beneficioso para ambas partes. Son dos economías muy grandes. Aunque a los funcionarios de la administración Trump les gusta burlarse del desempeño económico europeo, la economía de la Unión Europea tiene aproximadamente el mismo tamaño que la nuestra. Y la India, que hace unas décadas tenía una población enorme pero una economía pequeña, ha logrado avances económicos enormes y ahora es un actor importante en el panorama económico mundial.

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Fuente: Banco Mundial

Y ambas economías se complementan. Europa se enfrentará a aranceles mucho más bajos para sus exportaciones a la India de bienes que abarcan desde automóviles hasta aceite de oliva. India obtendrá acceso al mercado europeo para sus exportaciones de productos con uso intensivo de mano de obra.

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Fuente: Bloomberg

Además, este es un acuerdo comercial real, no una vaga expresión de intenciones. Implica reducciones mensurables y exigibles de las tasas arancelarias, la regulación de los servicios y más. Esto contrasta marcadamente con los fantásticos "acuerdos" internacionales que Donald Trump afirma haber negociado. En los acuerdos de Trump, otros países han ofrecido vagas promesas de invertir en Estados Unidos —promesas que pocos observadores esperan que se cumplan— a cambio de la promesa de Trump de no imponer aranceles destructivos. Aranceles, debo decir, que los consumidores, las empresas y los inversores estadounidenses pagarán y a los que se oponen abrumadoramente.

Permítanme un minuto para explicarles los fantásticos acuerdos de Trump. Trump afirma que otros países se han comprometido a invertir 18 billones de dólares en Estados Unidos, afirmación que repitió en el discurso sobre economía que pronunció el miércoles en Iowa. Nadie sabe de dónde sacó esa cifra. Un nuevo informe de economistas del Instituto Peterson de Economía Internacional concluye que las promesas anunciadas suman unos 5,7 billones de dólares, menos de un tercio de la cifra de Trump.

Además, al analizar estas promesas, se percibe un claro tufo a engaño. Aproximadamente dos tercios del total prometido provienen de los estados petroleros del Golfo, países que son constantes facilitadores de Trump. Como señalan los economistas de Peterson, es difícil imaginar cómo estos gobiernos podrán cumplir sus promesas, ya que «los países [del Golfo] no son actualmente inversores importantes en Estados Unidos y no comercian extensamente con él».

Las promesas de los países petroleros no pertenecientes al Golfo son vagas, sin un mecanismo claro para cumplirlas. La promesa de 600 000 millones de dólares de la UE, en particular, es prácticamente pura palabrería. Esto contrasta marcadamente con el acuerdo entre la UE y la India, que es un acuerdo comercial formal y detallado, con todos los detalles.

Pero más allá de las ventajas económicas, el acuerdo entre la UE y la India está ocurriendo algo mucho más importante: supone un paso importante hacia el divorcio económico de Estados Unidos por parte de las principales economías mundiales. Si bien la justificación económica de un acuerdo entre la UE y la India ha sido evidente durante años, cerrarlo requirió superar intereses particulares de ambas partes. Lo que inclinó la balanza, sin duda, fue que ambas partes buscan maneras de alejarse del comercio con Estados Unidos.

Los europeos tienen múltiples razones para sentirse agraviados con la Administración Trump, desde las falsas afirmaciones de que la UE ha estado aprovechándose de los EE. UU. a través del comercio económico, hasta las tácticas de intimidación por parte de la broligarquía tecnológica, la interferencia en la política interna de los europeos por parte de la derecha fascista europea, hasta las recientes amenazas de apoderarse de Groenlandia.

Sin embargo, India tiene aún más motivos para cambiar de rumbo que los europeos. Trump ha impuesto aranceles elevados a sus exportaciones, con una tasa promedio del 34,5 % , casi tan alta como la tasa promedio para las exportaciones chinas. Es una medida extraña tanto en términos económicos como diplomáticos. Las administraciones estadounidenses anteriores cultivaron deliberadamente una relación con India como contrapeso a China, que es un rival peligroso. Pero eso fue cuando el presidente estadounidense estaba cuerdo.

De hecho, los gobiernos no son los únicos que se están distanciando de Estados Unidos. Las empresas privadas extranjeras también se están distanciando. A continuación, tres titulares recientes:

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Fuente: Bloomberg, Reuters

Al momento de escribir esto, Trump no había reaccionado al acuerdo entre la UE y la India. Quizás nadie en su administración se lo dijo, ya que están en crisis por las consecuencias del asesinato de Pretti. Sin embargo, en algún momento espero que tuitee furiosamente al respecto, como ya hizo con el acuerdo comercial más modesto de Canadá con China . En general, podemos esperar que Trump amenace con imponer aranceles a todos aquellos que intenten alejarse de la dependencia de una nación cuyas políticas están, bueno, impulsadas por tuits furiosos.

Pero una mayor intimidación económica estadounidense no funcionará, porque Trump no tiene las cartas para ello. El acceso al mercado estadounidense simplemente no es tan importante para otros países como él imagina.

Aquí hay una cifra que considero importante: las importaciones de Estados Unidos desde el resto del mundo, medidas como porcentaje del PIB del resto del mundo. Esta medida nos indica qué proporción de la producción de otros países se vende a Estados Unidos. La respuesta, en promedio, es menos del 5%, y mucho menor si se excluyen Canadá y México.

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Fuente: Banco Mundial

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Fuente: Banco Mundial

Y como también muestra el gráfico, al calcular la misma cifra para la Unión Europea, es casi el doble. En resumen, el mundo necesita más acceso a la UE que a EE. UU.

El sistema de comercio mundial tal como lo conocíamos perduró tres generaciones después de la Segunda Guerra Mundial. Era un sistema basado en reglas, en el que todos consideraban a Estados Unidos un socio fiable y digno de confianza. Pero ahora, las relaciones económicas de Estados Unidos con otras naciones se han vuelto abusivas, y el mundo se encamina hacia un divorcio. Y esto empobrecerá considerablemente a los estadounidenses.

CODA MUSICAL

Una nueva ley fomenta la innovación en Cuba, en medio de la ya vieja crisis



Especialistas laboran en la producción del medicamento homeopático Vidatox 30 CH, elaborado con el veneno del Rhopalurus junceus, nombre científico del escorpión azul, producido por la empresa estatal cubana Labiofam, en Cienfuegos, en el sur y centro de Cuba. Una de las prioridades del gobierno es el desarrollo científico y tecnológico. Imagen: Jorge Luis Baños / IPS



LA HABANA – La Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación, aprobada en diciembre, durante la última sesión del unicameral parlamento, plantea interrogantes sobre el futuro del desarrollo científico en Cuba, acorde a las necesidades de financiamiento y en medio de la recrudecida crisis económica que agobia al país.

“La Ley pretende, sobre todo, fomentar la innovación. Hay mucho conocimiento utilizable que no se utiliza. La innovación tiene que ver con el empleo práctico, el uso social del conocimiento”, dijo a IPS Jorge Nuñez, presidente de la Cátedra de Ciencia, Tecnología, Sociedad e Innovación de la Universidad de La Habana.

Según Nuñez, la ley rompe con el tradicional modelo “ofertista” o modelo lineal de innovación que ha existido en Cuba, uno en el que, por ejemplo, “la universidad oferta resultados y la empresa los incorpora”.

“Se trata más bien de generar interacciones entre ellos”, agregó el también miembro del grupo que redactó la nueva ley.

Para elaborar el texto jurídico, se aprobó un grupo con más de 20 expertos, casi todos doctores en ciencias de las más diversas áreas del conocimiento; se realizó un estudio comparado con países de diversas regiones y discusiones previas a su presentación en la Asamblea Nacional del Poder Popular, el nombre oficial del parlamento.

En el proceso de elaboración y aprobación de la ley se identificaron 20 problemas en el escenario actual cubano. Entre ellos, el escaso financiamiento en divisas, el insuficiente uso de conocimiento científico en la toma de decisiones y el poco desarrollo en las dimensiones sectorial y territorial de los sistemas de ciencia, tecnología e innovación.

El texto final tuvo 25 modificaciones tras un debate con diputados de todo el país, de modo que la nueva ley cuenta con ocho capítulos, y se publicará, posiblemente en febrero, en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, junto a tres normas complementarias, y será entonces cuando se sepa cuando la norma entrará en vigencia.

Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), dijo durante la sesión parlamentaria de diciembre que la norma busca que los resultados de la investigación trasciendan el ámbito académico y se materialicen en la economía.

“Es una ley esencialmente incentiva, abre caminos, quita trabas, es inclusiva”, afirmó.

Para Rolando Pérez, investigador del Centro de Inmunología Molecular y vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba, es una ley que introduce elementos novedosos como la diversificación de fuentes de financiamiento en moneda nacional y en divisas, el crecimiento del aporte del sector empresarial, la contribución de la inversión extranjera y la cooperación internacional.

También suma la creación de fondos para la incubación de empresas, entre otros.

La norma ofrece, en efecto, flexibilidad a los centros de investigación, universidades y otras instituciones para acceder a fondos, préstamos bancarios, inversión extranjera, así a la hora de ofrecer servicios a empresas y hasta poseer cuentas en divisas, un derecho que no era permitido para todos los actores del ecosistema científico-tecnológico cubano.

Desde el triunfo de la revolución en 1959, Cuba ha incentivado el desarrollo científico como una vía indispensable para escapar del subdesarrollo, pero cuando el expresidente Raúl Castro (2006-2018) sucedió a Fidel Castro, los presupuestos asignados a este sector empezaron a disminuir en forma persistente.

Esto repercutió en una desaceleración del desarrollo científico, que se evidenció en indicadores como una menor generación de patentes durante dicha etapa.

Posteriormente, el actual presidente Miguel Díaz-Canel, a través de sus discursos y políticas, volvió a ubicar la ciencia y la tecnología entre las máximas prioridades de su gobierno, pese a la agudización de la crisis económica cubana desde 2020.

Esta nación insular caribeña ha logrado colocarse dentro de las punteras científicas entre los países en desarrollo, con gran notoriedad en el campo farmaceútico, donde ha logrado innovar en equipos y productos médicos, como vacunas propias para la covid-19.


La vacuna Soberana, desarrollada por investigadores del Instituto Carlos J. Finlay, preventiva contra la covid-19. Cuba tiene gran notoriedad en el campo farmaceútico. Imagen: Jorge Luis Baños / IPS

Debate sobre un futuro de ciencias

“Las discusiones previas del anteproyecto de ley con la comunidad científica cubana fueron enriquecedoras. El valor fundamental de estos intercambios fue la construcción de consenso sobre el alcance de la ley, cuya implementación requiere de la participación consciente de todos los componentes del sistema de ciencia, tecnología e innovación”, dijo Pérez en su diálogo con IPS.

Los intercambios también aportaron sobre la necesidad de apoyar las ciencias sociales y el fomento de sistemas de innovación a nivel territorial, agregó el también miembro del grupo de redacción de la ley.

De acuerdo a Rosmery Pineda, periodista de la revista Juventud Técnica, especializada en temas de este sector, aquel proceso previo de “construcción colectiva” evidenció muchas preocupaciones de la comunidad científica sobre el camino que tomaría la ciencia cubana a partir de la norma que entonces aún estaba sujeta a modificaciones.

Varias polémicas giraron en torno a la poca relevancia que tenían las ciencias sociales en el anteproyecto de ley, o a la preponderancia del sector empresarial –incluso, el privado– por encima de los estatales centros de investigación o universidades, generalmente dependendientes del presupuesto nacional.

“Hay un gran potencial científico que no está en el sector privado y se ha sentido abandonado”, explicó Pineda.

Otros temas recurrentes fueron el derecho de autor, la sostenibilidad de los proyectos, los incentivos salariales, el problema de la migración del potencial científico –tanto hacia otros sectores como hacia el extranjero–, junto con la búsqueda de vías para su retorno, y otros.

“No es una ley para complacer, sino para transformar mejor las cosas y, por supuesto, para lograr todo aquello que aún no se haya implementado por la falta de comprensión, desconocimiento, descuido, burocratismo o por la falta de interrelación entre diferentes sectores y organismos”, dijo el titular del Citma en un debate del proyecto de ley en la Universidad de La Habana, en octubre de 2025.

Sin embargo, uno de los asistentes, el catedrático Yudivián Almeida, vicepresidente del Consejo Científico de la Universidad de La Habana, expresó allí su inconformidad con el documento presentado pues sentía que carecía del “espíritu de fomento” y promoción de una ley y se sostenía sobre enfoques burocráticos.

Asimismo, señaló que la palabra “empresa” aparece demasiado en la norma.

“Yo creo que el uso de palabras significa conceptos, significa intencionalidad, de hecho, creo que la ley debe modificar el modo en que la ciencia se relaciona con las empresas pero no debe ser competencia, sino más bien incentivar esa relación”,dijo.


Estand de la Empresa Nacional de Software Desoft, durante la feria internacional de La Habana, Fihav 2023. La Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación busca fomentar la interacción entre el sector empresarial y el académico. Imagen: Jorge Luis Baños / IPS

Interacción académica-empresarial

“El reto principal para que ocurra una mayor interacción entre el sector académico y el sector empresarial, es la capacidad de crear pequeñas y medianas empresas de base tecnológica con capacidad exportadora”, opinó Pérez.

Cuba es un país con economía mayormente centralizada y sus centros de investigación, universidades y la mayoría de las empresas de tecnología son estatales. Solo cuando en 2021 se permitió, empezaron a crecer empresas privadas de servicios informáticos y desarrollo de software.

La nueva norma, como otras recientes, busca una mayor interacción pública-privada en su sector, así como mayores vías de ingresos y autonomía para los centros científicos y tecnológicos estatales.

Pérez, biólogo de formación, dijo que las empresas tecnológicas cubanas, por la pequeñez de su mercado doméstico, tienen que insertarse en el mercado internacional, mientras contribuyen a la sostenibilidad financiera del crecimiento del sistema de ciencia, tecnología e innovación en Cuba.

Por otra parte, los parques científicos –un ecosistema de innovación para el desarrollo de proyectos y la incubación de nuevas empresas tecnológicas– y otras estructuras dinamizadoras de la innovación, “contribuyen a la alianza academia-empresa y al crecimiento del tejido empresarial de alta tecnología”, agregó.

“Son una forma de que el Estado tiene de fomentar el crecimiento de empresas de su interés”, dijo a IPS, Marcos Milanés, director ejecutivo de Cuban Engineer, pequeña empresa privada de desarrollo de software.

Según Milanés, los parques científicos tienen su atractivo para algunas empresas tecnológicas privadas, pues estas reciben beneficios fiscales al asociarse a estos, además de servicios “accesorios” como contabilidad, marketing, recursos humanos, internet y otros.

Uno de los grandes desafíos de la ley es lograr, en medio de las carencias económicas que afronta esta nación insular caribeña, una innovación que no esté sesgada solamente por el filtro de la rentabilidad.

Al respecto, Pérez dijo que los ingresos en divisas por las exportaciones de las empresas tecnológicas son necesarios “para introducir en el mercado nacional los productos y tecnologías innovadoras que satisfagan las necesidades de la población, y tengan el impacto social esperado”.

El artículo 104 de la ley estipula que las innovaciones “incrementales” se financian preferentemente con las utilidades de las empresas, fondos retornables de entidades financieras, préstamos bancarios e inversión extranjera, mientras que las “disruptivas” se apoyan preferentemente con asignaciones del presupuesto del Estado de carácter no retornable y la cooperación internacional.

Otro desafío de esta ley es lograr una interacción orgánica entre los diferentes actores del campo científico y tecnológico.

“Los parques (científicos), fundaciones y otros, son los mecanismos de interfaz que promueven esas interacciones. La palabra ‘interacción’ es la clave”, recalcó Nuñez.

ED: EG

miércoles, 28 de enero de 2026

Empresas Estatales, ¿Tienen que esperar a una Ley para comenzar a cambiar?

Por Joaquin Benavides Rodriguez. *

¿Esperar por qué y por quien? ¿No son empresas? ¿Por qué las Mipymes buscan y encuentran soluciones y las empresas estatales estan como paralizadas, esperando que alguien las autorice a ser empresas? ¿No ha propuesto el Presidente Diaz Canel en algunas provincias que las Mipymes estatales asuman determinadas tareas? ¿Que lo impide? Y si apareciera algun funcionario burocrata que intentara impedir que las pequeñas y medianas empresas estatales se conviertan en Mipymes estatales y actuen como tales, compitiendo en unos casos y colaborando y asociandose en otros con Mipymes privadas,  tratando de impedirles que actuen como veraderas empresas, ¿Por que no reclaman que se apoyan en lo que el Presidente ha orientado en sus visitas por todo el territorio nacional?. 

¿Que impide que cada uno de los hoteles, se convierta en una empresa, firme contratos comerciales con sus cadenas, y ademas gestionen por si mismas clientes turisticos en cualquier pais de nuestro ancho mundo y ademas establezcan acuerdos con agentes privados nacionales y extranjeros en la gestion turistica? ¿Por que no se rompe el monopolio del Ministerio de Turismo sobre las empresas y hoteles en la administracion y gestion del turismo? 

¿Qué impide que las empresas estatales salgan al mercado internacional y adquieran directamente sus insumos, tal como hacen las Mipymes. ¿Qué tienen que hacer para que, como hacen las Mipymes puedan tener proveedores internacionales, como se logro para las empresas estatales durante la década del 90 hasta el 2003? ¿Qué impide que puedan negociar sus exportaciones para obtener creditos para la compra de sus insumos? ¿Qué impide que grandes empresas exportadoras puedan negociar directamente creditos para adquirir sus insumos?. 

¿Qué tendria que hacer la Banca cubana para que las empresas estatales puedan realmente operar en el mercado internacional? ¿ Cómo lograr que puedan utilizar las ventajas que para el Pais significa ser Socio de los BRICS ?. ¿Qué se esta haciendo, salvo propaganda, para que las ventajas que para Cuba bloqueada y amenazada, puede siginicar que sus empresas puedan integrarse al mercado de los BRICS, que no es un mercado estatal sino de empresas?. 

No es solo Leyes sobre empresas lo que se necesita. Es acción para suplir las leyes hasta tanto la Burocracia se decida a presentarla al Parlamento y su Presidencia se decida a llevarla a debate y aprobación. Hace 2 años debio ser aprobada. Y nadie ha rendido cuenta de porqué no ha ocurrido.

No es lícito seguir esperando por leyes que van a demorar y el País no puede esperar, porque esta amenazado. Estamos entrando en un nuevo Periodo Especial y Opcion 0. Hay que actuar.

 28/01/26

 

 *Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.