Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 9 de noviembre de 2018

Conflictos ante el capital

La Feria Internacional de La Habana se confirmó este año como una buena acción de comunicación, marketing y socialización comercial. Foto: Ismael Batista Ramírez
–¿Por qué no crecen más rápido las inversiones extranjeras en Cuba?
La pregunta me la lanzó un director de empresa, en uno de los primeros diálogos que sostuve al entrar la pasada semana a la Feria Internacional de La Habana (Fihav 2018). Solo me sorprendió porque, en buena ley, era él quien debiera ayudarme a descifrar el problema, sobre todo por tratarse de una empresa cubana con experiencia en lides comerciales y finanzas externas.
La interrogante, en sí misma, no es nueva. Flota desde hace unos años en el ambiente nacional. En la prensa, entre los economistas, entre la gente… Y entre empresarios, por supuesto. Gana intensidad a medida que se ha radicalizado la visión y la confianza política hacia la inversión extranjera directa. Después de definirla solo como «complemento» en los Lineamientos adoptados en el 2011, la versión de este documento programático en 2016 la entendió como «una fuente  importante para el desarrollo del país» y «elemento fundamental» para determinados sectores y actividades económicas.
La insatisfacción está presente, incluso, en las reuniones gubernamentales donde el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, chequea sistemáticamente las inversiones extranjeras por sectores. Ha tachado de lento el ritmo de concreción de estos negocios.
Tampoco quiere decir que la firma de nuevos acuerdos de inversión no avance. Desde que entró en vigor en el 2014 la Ley 118, el capital extranjero se ha interesado por la apertura cubana. La Zona Especial de Desarrollo Mariel, inaugurada hace cinco años, acoge ya a 41 compañías de 19 países, con un monto comprometido de 1 663 millones de dólares, según información recién ofrecida en Fihav.
En cambio, el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex) no dio cifras esta vez del total cubano, después de hacerlo fielmente en ediciones anteriores de la Feria. Al cierre del 2017 pasaban de 200 los negocios con compañías extranjeras en suelo cubano, con un salto de 2 300 millones de dólares comprometidos en ese año. Han crecido, aunque lo cierto es que todavía permanecen lejos de los montos programados.
Entonces, ¿qué frena una entrada de capital foráneo más veloz?
El bloqueo económico de Estados Unidos no es la única causa, aunque asoma tercamente en todas las cuentas. Cuba mantiene un riesgo país muy alto, entre otras razones, por las multas multimillonarias con que Washington amenaza a las compañías y bancos que osen negociar o invertir en la Mayor de las Antillas.
Por tales presiones, varias empresas extranjeras han renunciado a negociaciones que habían iniciado con La Habana.

Puertas adentro se amplía la lista de trabas. La insuficiente preparación de los empresarios cubanos enfría su entusiasmo para pensar o explorar relaciones con inversionistas extranjeros. Después de décadas con un sistema de comercio externo centralizado, concentrado en pocas empresas y productos de exportación, el proceso de descentralización necesario para hacer negocios con el exterior encuentra otros obstáculos, que cuando menos demoran el papeleo y los acuerdos.

Los rigores burocráticos, incluidos los de tipo financiero con que conviene andar al hilo, hacen más complejo el proceso. Los ajustes en la legislación introducidos en agosto –un decreto y tres resoluciones que modifican normas complementarias de la Ley 118 de Inversión Extranjera– solo apuntan a agilizar pasos de las negociaciones, pero no creo que resuelvan otras debilidades, como la falta de motivación de empresarios cubanos, que operan en un contexto monetario y cambiario nacional que les reporta beneficios limitados. No dudo, incluso, que les quite las ganas de correr riesgos, ejercicio imprescindible cuando se trata de inversiones.
La Feria Internacional de La Habana se confirmó este año como una buena acción de comunicación, marketing y socialización comercial, útil para tejer soluciones. A unas 2 500 empresas de 65 países y 350 expositores cubanos, más otros productores del patio que asistieron, les sirvió para presentar ofertas o explorar nuevas alternativas de negocios.
Pero la Feria es apenas una oportunidad, un alto muy breve en el camino. La respuesta a la interrogante inicial la buscaría también en otros espacios, como asambleas con dirigentes de empresas. Décadas atrás constituyeron una fórmula para descifrar problemas internos de la economía. ¿No sería un buen recurso para analizar y comprender dónde o cómo se traba ahora la entrada de capital extranjero, a pesar de ser reconocida su importancia para las inversiones y el desarrollo del país?
Los empresarios cubanos representan un gremio profesional de protagonismo clave en la expansión de la inversión foránea y la economía, aunque alguno que otro se muestre desorientado todavía ante conflictos que los más preparados y audaces intentan resolver.

¿Puede renacer la democracia estadounidense?


NUEVA YORK – Estados Unidos siempre se consideró a sí mismo un bastión de la democracia. La promovió en todo el mundo, y luchó por ella (con gran costo) contra el fascismo en Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Ahora esa lucha se trasladó al propio país.

Las credenciales democráticas de Estados Unidos siempre estuvieron ligeramente manchadas. Estados Unidos se fundó como una democracia representativa, pero sólo podía votar una pequeña fracción de sus ciudadanos (en su mayoría, terratenientes varones blancos). Tras la abolición de la esclavitud, los blancos del sur estadounidense estuvieron casi un siglo tratando de evitar el voto de los afroamericanos; por ejemplo, supeditándolo al pago de impuestos de capitación y pruebas de alfabetización, que lo hacían prácticamente imposible para los pobres. Sólo tuvieron garantizado ese derecho casi medio siglo después de la habilitación del voto femenino en 1920.

Las democracias limitan, con razón, el dominio de las mayorías, y por eso consagran ciertos derechos básicos que a nadie pueden ser negados. Pero en Estados Unidos esa idea se desvirtuó. Una minoría domina a la mayoría, con poca consideración por sus derechos políticos y económicos. La mayoría de los estadounidenses quiere control de armas, aumento del salario mínimo, acceso garantizado al seguro de salud y mejor regulación de los bancos que produjeron la crisis de 2008; pero todos estos objetivos parecen inalcanzables.

La razón deriva en parte de la Constitución de los Estados Unidos. Dos de los tres presidentes elegidos en este siglo llegaron al cargo pese a haber perdido la votación popular. Si no fuera por el Colegio Electoral (incluido en la Constitución por insistencia de los estados esclavistas, menos poblados), Al Gore hubiera sido presidente en 2000, y Hillary Clinton en 2016.

Pero hay otro elemento que también contribuyó a frustrar la voluntad de la mayoría: el recurso del Partido Republicano a la supresión de votantes, al trazado arbitrario de distritos electorales y a otras formas de manipulación electoral. Este método tal vez sea comprensible: al fin y al cabo, los cambios demográficos han puesto a los republicanos en desventaja electoral. Pronto los estadounidenses blancos de ascendencia europea dejarán de ser mayoría; además, una sociedad patriarcal es incompatible con el mundo y la economía del siglo XXI. Y las áreas urbanas donde vive la mayoría de los estadounidenses, en el norte o en el sur, han aprendido el valor de la diversidad.

Los votantes residentes en estas áreas de crecimiento y dinamismo también han visto el papel que el Estado puede y debe desempeñar para producir prosperidad compartida; han abandonado, a veces casi de un día para el otro, viejas creencias de clase. De modo que en una sociedad democrática, la única forma en que una minoría (trátese de grandes corporaciones en busca de explotar a trabajadores y consumidores, bancos en busca de explotar a los deudores, o los que se quedaron en el pasado y tratan de recrear un mundo que ya no existe) puede retener el dominio económico y político es debilitando a la democracia misma.

Esa estrategia incluye muchas tácticas. Además de propugnar la inmigración selectiva, las autoridades republicanas han buscado modos de impedir el registro de probables votantes demócratas. En muchos de los estados que controlan, los centros de votación les imponen normas de identificación difíciles de cumplir. Y algunos gobiernos municipales directamente los eliminan de los padrones, reducen la cantidad de centros de votación o acortan su horario de funcionamiento.

Son sorprendentes las trabas que pone Estados Unidos al voto, el derecho básico de la ciudadanía. Es una de las pocas democracias que tienen elecciones en día laboral, en vez de un domingo, lo que obviamente dificulta el voto de los trabajadores. Esto contrasta con otras democracias, como Australia, donde el voto es obligatorio, o con algunos estados, como Oregon, que habilitaron la opción de votar por correo.

Además, existe un sistema de encarcelamiento masivo que sigue discriminando a los afroamericanos y que históricamente cumplió una triple función. Además de proveer mano de obra barata y presionar a la baja sobre los salarios (como señala Michael Poyker, de la Universidad de Columbia, alrededor del 5% de la producción industrial estadounidense todavía es obra de reclusos), este sistema se pensó para negar a los condenados por un delito el derecho al voto.

Cuando todo lo demás falla, los republicanos apelan a atarle las manos al gobierno; en parte llenando los tribunales federales de jueces confiables que anulen políticas a las que se oponen los donantes y simpatizantes del Partido Republicano. Los orígenes intelectuales y los mecanismos organizativos del asalto republicano a la democracia son tema de importantes libros recientes, como Democracy in Chains [Democracia en cadenas] de Nancy MacLean, historiadora de la Universidad Duke, y The One Percent Solution [La solución del uno por ciento] de Gordon Lafer, politólogo de la Universidad de Oregon.

Es posible que los ideales estadounidenses de libertad, democracia y justicia para todos nunca hayan sido una realidad plena, pero hoy son blanco de ataque declarado. La democracia se ha convertido en el gobierno de pocos, por pocos y para pocos; y la justicia para todos es para todos los blancos que puedan pagársela.

No es, por supuesto, un problema exclusivamente estadounidense. En todo el mundo han llegado al poder líderes autoritarios con escaso compromiso con la democracia: Recep Tayyip Erdoğan en Turquía, Viktor Orbán en Hungría, Jarosław Kaczyński en Polonia, y ahora Jair Bolsonaro en Brasil. Algunos, mirando al pasado, dicen que esto también pasará. ¿Cuántos dictadores brutales había en los años treinta? ¿Cuántos, como Salazar en Portugal y Franco en España, sobrevivieron hasta mucho después de la Segunda Guerra Mundial? Y ya no queda ninguno.

Pero debería bastar un momento de reflexión para recordar el costo humano de esas dictaduras. Y los estadounidenses deben confrontar el hecho de que su presidente, Donald Trump, ayudó y alentó a la camada actual de déspotas en germen.

Esa es sólo una de las muchas razones por las que este año es importante tener un Congreso de mayoría demócrata que pueda contrarrestar las tendencias autoritarias de Trump, y elegir autoridades municipales y estatales que devuelvan el voto a todos los que tienen derecho a votar. La democracia está bajo ataque, y todos tenemos la obligación de hacer lo que podamos (dondequiera que estemos) para salvarla.

Traducción: Esteban Flamini




Hotel de Segundo Frente, mezcla de naturaleza e historia Por: Ismael Francisco


9 noviembre 2018 


Hotel Segundo Frente, Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En el santiaguero grupo montañoso Sierra Cristal, a poco más de dos mes de su apertura, el hotel Segundo Frente goza de gran aceptación entre clientes cubanos y extranjeros.

El nuevo inmueble de la hotelería cubana fue construido en un entorno natural privilegiado. Los trabajadores del hotel coinciden en que los visitantes gustan de la arquitectura del centro —construido de madera en su totalidad— y se interesan por la historia del lugar en el que se encuentra enclavado, cercano al mausoleo Segundo Frente Oriental Frank País.

Cubadebate comparte con ustedes imágenes captadas por el fotorreportero Ismael Francisco en el idílico paraje de la geografía santiaguera.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hotel Segundo Frente, en Santiago de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Los multimillonarios cada vez más ricos. Como nunca en la historia de la humanidad

Rupert5 Neat, Bitacora

Las fortunas de los superricos de hoy han aumentado a un ritmo mucho más alto desde comienzos del siglo XX, cuando familias como los Rothschild, Rockefeller y Vanderbilt controlaban inmensas riquezas. El informe, de UBS y contables de PwC, ha dicho que hay tanto dinero en manos de los ultrarricos que se está creando una nueva oleada de ricos y poderosas familias de varias generaciones.

"Los últimos 30 años han visto mucha más creación de riqueza que la Gilded Age", ha dicho el informe UBS de millonarios de 2018. "Ese periodo crió a generaciones de familias en los Estados Unidos y Europa que influyeron en los negocios, la banca, la política, la filantropía y las artes durante más de 100 años. Con la riqueza preparada para ser transferida por los emprendedores a sus herederos en los próximos años se están creando las familias de varias generaciones del siglo XXI".

Los 2.158 multimillonarios del mundo hicieron crecer su riqueza combinada en 1,4 billones de dólares el último año, más que el PIB de España o Australia, mientras los mercados financieros al alza han ayudado a los ya de por sí muy ricos a conseguir el "mayor crecimiento absoluto de todos los tiempos".

Más de 40 de los 179 nuevos multimillonarios creados el año pasado heredaron su riqueza, y dado el número de multimillonarios por encima de los 70 años, los autores del informe esperan que otros 3,4 billones sean legados durante los siguientes 20 años.

"Ha comenzado una gran transición de riqueza", dice el informe. "Durante los últimos cinco años, la cantidad traspasada por los multimillonarios fallecidos a los beneficiarios ha crecido una media del 17% cada año, alcanzando los 117 mil millones de dólares en 2017. Solo en ese año, 44 herederos recibieron más de mil millones de dólares cada uno"

"El cálculo es simple. Hay 701 multimillonarios por encima de los 70, cuya riqueza será traspasada a sus herederos y a filantropía durante los próximos 20 años, dada la probabilidad estadística de esperanza de vida media". Los 30 septuagenarios o más mayores más ricos tienen un valor neto combinado de más de 1 billón de dólares.

David Rockefeller, el último nieto vivo del fundador de Standard and Oil, John D. Rockefeller (quien se convirtió en el primer multimillonario del mundo en 1916), murió el año pasado a los 101 años con una fortuna de 3,3 mil millones. Una subasta del arte y las antigüedades que coleccionaba su mujer -incluidas piezas de Monet, Matisse y Picasso- recolectó más de 832 millones para organizaciones de caridad que ellos apoyaban.

UBS ha dicho que ya no es válido el proverbio según el cual la primera generación hace la fortuna, la segunda la preserva y la tercera la despilfarra. Algunas familias han conservado enormes fortunas durante cinco o seis generaciones, y algunos de sus herederos incluso han aumentado la fortuna total.

"Trabajamos con nuestros clientes multimillonarios, muchos de la siguiente generación parecen muy motivados, comprometidos con sus carreras elegidas, el negocio familiar o haciendo el bien social".

Un multimillonario dijo a los investigadores: "La nueva generación, nacida en la era de internet, está más dispuesta a correr riesgos. Tienen más información y pueden ser más valientes al probar nuevas ideas y ser emprendedores".

Un heredero multimillonario de 30 años dijo: "Creo que mi generación quiere alcanzar una vida más holística y deshacerse de algunas de las hipocresías de las generaciones previas. Queremos tener una ganancia pero con impacto. Nuestras inversiones deberían reflejar quiénes somos y qué creemos".

Sin embargo, no toda la vasta riqueza poseída por ancianos multimillonarios será transferida a sus hijos, porque muchas de las personas más ricas del mundo se han inscrito en el Giving Pledge[Compromiso de donación] para dar al menos la mitad de su riqueza a la caridad.

Más de 180 personas se han registrado en el proyecto desde que fue lanzado por Bill Gates, de 62 años, la segunda persona más rica del mundo con una fortuna de 95 mil millones, y por Warren Buffet, de 88, el tercero más rico con 84 mil millones de dólares

La persona más rica del mundo, Jeff Bezos, que tiene un fortuna con valor neto estimado de 146 mil millones, más que cualquier otra persona en la historia, no se ha inscrito al compromiso. Creó el mes pasado el Bezos Day One Fund, un plan de 2 mil millones de dólares para ayudar a abordar la carencia de hogar y mejorar la educación de los hijos en familias de bajos ingresos.

La persona más rica en el Reino Unido es Sir Jim Ratcliffe, el fundador y presidente ejecutivo de la compañía petroquímica Ineos y un famoso brexiter, que tiene una fortuna estimada en 21 mil millones de libras. Ratcliffe se está preparando para abandonar Gran Bretaña por el Mónaco libre de impuestos, solo unos meses después de que fuera nombrado caballero por sus servicios a los negocios y la inversión.

Ratcliffe no se ha apuntado al Giving Pledge. Su contribución pública más grande ha sido una donación de 25 millones de libras a la London Business School, la cual rebautizó "Ratcliffe" a su edificio principal diseñado por John Nash.


La mayoría de los multimillonarios del mundo están en Estados Unidos, pero el número de gente ultrarrica está creciendo rápidamente en China, donde dos nuevos multimillonarios son acuñados cada semana. "Hace doce años, el país más poblado del mundo era el hogar de 16 multimillonarios", ha dicho el informe. "Hoy, mientras progresa el 'Siglo Chino', el número es 373, casi un quinto del total global".

Un multimillonario chino dijo a los investigadores: "En ningún otro lugar del mundo puedes encontrar mejores condiciones de crecimiento que en China. El progreso continuado de creación de riqueza está apoyado por las políticas del gobierno que liberan la economía, mientras que la urbanización y un modelo de negocio disruptor ha creado poderosos nuevos emprendedores".

Si logramos involucrar a todos tendremos control interno, Gladys Bejerano

9 Noviembre, 2018 por ACN en Nacionales

Debemos cooperar con la administración detectando los problemas; y este es un momento importante para conocer, profundizar, enseñar y convencer, en función de que todo se haga lo mejor posible, porque el trabajo del auditor no consiste solo en dejar una lista de problemas, refirió la Contralora General de la República de Cuba, en la Empresa Comercializadora y de Servicios de Productos Universales de Sancti Spíritus

Foto: acn.cu

Por TANIA RENDÓN PORTELLES

El día que logremos involucrar a todo el mundo tendremos control interno, afirmó en La Habana, Gladys Bejerano Portela, vicepresidenta del Consejo de Estado y Contralora General de la República, al referirse a la necesidad de formar una cultura de orden y disciplina en cada lugar.

Debemos cooperar con la administración detectando los problemas; y este es un momento importante para conocer, profundizar, enseñar y convencer, en función de que todo se haga lo mejor posible, porque el trabajo del auditor no consiste solo en dejar una lista de problemas, refirió en la Empresa Comercializadora y de Servicios de Productos Universales de Sancti Spíritus.

Como parte de la XIII Comprobación Nacional al Control Interno, Bejerano Portela afirmó que entre las primeras medidas preventivas sobresalen el orden, la disciplina y el trabajo con las personas, pues el control es un trabajo de todos los días, y la guía de autocontrol jamás debe aplicarse solo una vez al año.

En un rico intercambio con los auditores, estudiantes y directivos espirituanos, comentó que el papel del contador debe incluirse en las discusiones, ya que este es un auditor en práctica, una muralla contra el descontrol.

La Contralora General se dirigió, también, hasta la Unidad Empresarial de Base Conservas y Vegetales Sancti Spíritus, donde comentó que una empresa como ésta debe proyectarse para tener un auditor interno, porque es esencial para conocer las debilidades, las tendencias y los riesgos.

Cada día la auditoría debe involucrar a todos, ese intercambio con un sentido de ayuda deja más que un informe, el cual tiene que ser claro y preciso, pero nada supera el diálogo entre las personas, la enseñanza y la orientación, aseveró.

La Vicepresidenta del Consejo de Estado detalló a la ACN que cada vez se incorporan más estudiantes, porque ellos sienten que su participación es provechosa para su formación, pues este ejercicio les ayuda a puntualizar y a enriquecer el conocimiento.

Nosotros no los vemos a ellos como fuerza de trabajo, sino que tomamos este proceso como un deber social en su formación, y para los auditores es un reto, ya que los alumnos introducen una dinámica diferente en el grupo de auditoría, agregó.

Igualmente, señaló que las administraciones se han preparado, porque se les enviaron con antelación los programas, las guías de autocontrol; además de que se ha encontrado, en las provincias visitadas hasta ahora, un ambiente tranquilo.

Los dirigentes administrativos están dispuestos a intercambiar, reiteró, y comprenden que la auditoría es necesaria para detectar los problemas, y que ese trabajo deja mucho más, una relación que promueve la vergüenza y la disciplina.

Jessica Martínez, estudiante de quinto año de la carrera de Contabilidad y Finanzas de la Universidad José Martí Pérez, de la capital provincial, expresó que participar por segunda vez en la Comprobación Nacional representa un momento de aprendizaje, y también de motivación profesional. (ACN).

jueves, 8 de noviembre de 2018

Legislador estadounidense espera más apoyo al comercio agrícola con Cuba en el nuevo Congreso

Por: Sergio Alejandro Gómez
En este artículo: Agricultura, Bloqueo, Bloqueo contra Cuba, Cuba, Economía, Estados Unidos, Relaciones bilaterales, Relaciones Cuba Estados Unidos, Relaciones Diplomáticas
8 noviembre 2018 | + |

El arroz es uno de los principales rubros de exportación de Arkansas, el estado de Rick Crawford. Foto: Archivo
El congresista republicano por Arkansas, Rick Crowford, aseguró este jueves en La Habana que espera “aún más apoyo” del nuevo Congreso estadounidense a su proyecto de ley para  levantar las restricciones al comercio agrícola con Cuba.
“Tenemos la intención de introducir nuevamente la legislación”, dijo Crawford durante una conferencia de prensa en el capitalino Hotel Nacional, en referencia a la Ley de Exportaciones Agrícolas a Cuba, que ha presentado en dos ocasiones y que cuenta actualmente con más de 60 copatrocinadores en la Cámara baja.
El congresista, de visita en la isla para asistir a la primera Conferencia de la Coalición Agrícola Cuba-EE.UU., señaló que su proyecto ha ido ganando seguidores en ambos partidos y que también en el Senado ha avanzado una legislación similar.
Lo que busca la ley es permitir el acceso de Cuba a crédito para las compras de alimentos, así como la promoción de los negocios estadounidenses en territorio cubano.
El cambio de liderazgo en la Cámara de Representantes, dijo Crawford, abre nuevas oportunidades al comercio agrícola con Cuba.
Precisó que ha hablado de este tema con el presidente de los Estados Unidos,Donald Trump, a quien calificó como un hombre “orientado al comercio” y “pragmático”,
“El presidente se mostró interesado”, dijo.
Las relaciones con Cuba no son una prioridad de la actual administración, precisó, pero aumentar las ventas de productos agrícolas a Cuba es importante para el sector rural de los Estados Unidos.
“Vamos a seguir enviándole ese mensaje (sobre la necesidad de levantar las barreras actuales) e intercambiar con el presidente siempre que se pueda”, afirmó Crowford.
El legislador señaló que uno de los pasos fundamentales para la normalización de los vínculos en esta área es permitir el acceso a los créditos por parte de Cuba para realizar las compras.

La  Coalición Agrícola EE.UU.-Cuba, que sostiene su primera Conferencia en La Habana tras su fundación en el 2015, es un grupo bipartidista de más de 60 asociaciones, empresas y funcionarios electos de 17 estados norteamericanos que abogan por la normalización de los intercambios con la mayor de las Antillas.

En la inauguración de la Conferencia este jueves, el viceministro de Agricultura cubano, José Miguel Rodríguez de Armas, señaló que “el principal obstáculo para los negocios entre Cuba y Estados Unidos es el bloqueo”.
“La política actual no es favorable y va en contra de los intereses del sector agrícola de los Estados Unidos”, precisó Rodríguez de Armas.

Un mercado a solo 90 millas

En un reciente artículo en el diario digital The Hill, el legislador Crawford, junto a sus colegas Tom Emmer y Roger Marshall, destacaron la importancia del mercado cubano.
Según el texto de los congresistas, Cuba ofrece una importante oportunidad de crecimiento teniendo en cuenta también la cercanía y el envío desde los puertos estadounidenses del Golfo de México y la costa este.
Cuba es uno de los pocos mercados extranjeros donde el potencial para el crecimiento agrícola de Estados Unidos es cuantificable y alcanzable, refirieron.
Las ventas agrícolas de los Estados Unidos están en su peor nivel de los últimos 12 años. Entre los vaivenes del mercado y la guerra comercial de la administración Donald Trump, decenas de miles de pequeñas granjas familiares están siendo afectadas.
La industria respalda unos 17 millones de empleos en todo Estados Unidos y los políticos de Estados agrícolas están interesados en contener una crisis similar a la de la pasada década.
A pesar de todo, en los últimos 15 años Cuba ha invertido más de cinco mil millones de dólares en compras de productos norteamericanos de este rubro, de acuerdo con cifras del Cuba Trade y el Economic Council.
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso y un estudio de Engage Cuba, el levantamiento de las restricciones actuales ahorraría a los contribuyentes norteamericanos 690 millones de dólares en 10 años.
Entre los que se oponen a cualquier mejoría de los vínculos está el senador por la Florida, Marco Rubio, quien aseguró en junio pasado que bloquearía cualquier enmienda o proyecto de ley que favoreciera el comercio agrícola con Cuba.

“He decidido bloquear la adición de cualquier nueva enmienda al proyecto de ley agrícola (Farm Bill) hasta que se acepte la enmienda de (Ted) Cruz para evitar el uso de dinero de los contribuyentes para promociones en Cuba o mi enmienda, que prohíbe se emplee dinero de los contribuyentes en negocios propiedad de los militares cubanos”, escribió Rubio en su cuenta en la red social Twitter.

Durante la Conferencia en La Habana, que se extenderá hasta el próximo 10 de noviembre, los cerca de 30 participantes podrán visitar entidades agrícolas cubanas e intercambiar con los productores. Tendrán también la oportunidad de constatar las potencialidades para la exportación hacia el mercado estadounidense una vez que se levanten las restricciones actuales.

El odio y la guerra en Estados Unidos


Por Alejandro Nadal, La Jornada

Donald Trump y Barack Obama advirtieron en repetidas ocasiones que las elecciones legislativas de este pasado martes en Estados Unidos serían las de mayor consecuencia en la historia de ese país. Tenían razón. Pero cuando se apuntó que los comicios serían una especie de referéndum nunca se dijo que el tema más profundo, el de la guerra y la paz, estaría ausente de esta jornada electoral.

Unos días antes de las votaciones para renovar el Poder Legislativo en Estados Unidos, el economista Paul Krugman señaló que el odio estaría en las boletas electorales. Ganador del Premio Nobel de Economía, Krugman tiene una columna en el New York Times y es una de las voces más influyentes en su país. Sin duda tenía razón, pero paradójicamente le faltó agregar que las guerras de su país no tienen cabida en el debate electoral. Ese hecho revela que en la sociedad estadounidense el patriotismo se ha convertido en una enfermedad que ha infectado a demócratas y republicanos por igual.

En el más reciente informe sobre operaciones bélicas dado a conocer por la Casa Blanca, se señala que las fuerzas armadas de Estados Unidos están peleando siete guerras. (El informe). Las operaciones van desde Afganistán e Irak, hasta Siria, Yemen, Somalia, Libia y Níger. Esas intervenciones se llevan a cabo bajo la Autorización para el empleo de la fuerza armada, promulgada en 2002, a unos meses de los atentados contra las Torres Gemelas. Según la Casa Blanca, las operaciones se llevan a cabo en contra de Al Qaeda, las fuerzas del Estado islámico (ISIS), Al-Shabaab y, por último, la red de fuerzas fieles al talibán. Las hostilidades ocupan todo el territorio de lo que la administración Obama definió como el arco de inestabilidad.

Al día de hoy, las bajas militares sufridas por las fuerzas estadounidenses en Afganistán (desde que se inició esa guerra en 2001), llegan a 2 mil 415. En Irak las bajas alcanzan 4 mil 497 muertes y más de 32 mil heridos. Los decesos de civiles iraquíes ascienden a 1 millón 455 mil 590. No existe una cifra confiable sobre las muertes de civiles en Afganistán, pero esa guerra es ya la de mayor duración en la historia de Estados Unidos. Y según cualquier indicador que quiera usarse, Washington no está ganando la guerra en Afganistán. Habría que decir que ya nadie sabe bien lo que significaría una victoria en ese conflicto.

Pero cuidado con dirigir algo que se parezca a una crítica a estas operaciones bélicas, porque en Estados Unidos el tema del patriotismo y los jóvenes en uniforme es sacrosanto. El pueblo simplemente ha sido acondicionado para adorar a los héroes que llevan el uniforme. Basta observar el fervor patriotero en cualquier encuentro deportivo para darse cuenta. Hasta la sátira política de Comedy Central y Saturday Night Live, tan aguda como irreverente, se cuida mucho de criticar el despliegue militar del imperio para no despertar la furia del público.

El presupuesto militar en Estados Unidos, aprobado en agosto, es de 717 mil millones de dólares (mmdd). Es el más importante en la historia de ese país y nadie dice nada sobre este tema. Aun recortándolo a la mitad, ese gasto militar sería superior al de Rusia, China, Irán y Corea del Norte juntos. Solamente el incremento de 200 mmdd autorizado por Trump podría garantizar educación pública gratuita a nivel universitario a toda la población escolar de Estados Unidos. Los principales beneficiarios son las grandes compañías, como Raytheon, Boeing, Northrop-Grumman, Lockheed-Martin y General Dynamics. El desvío de recursos hacia la industria militar ha contribuido en el pasado a la pérdida de competitividad de la industria estadunidense, pero a nadie se le ocurre cuestionar la política exterior de Washington basada en la idea de un estado de guerra permanente.

Al electorado estadunidense le preocupa primordialmente el régimen de acceso a la salud, los impuestos y los migrantes. Aquí es donde Trump ha echado leña a la hoguera, infundiendo miedo con el espectro de una caravana de unos 5 mil migrantes centroamericanos que lentamente se abre paso a través del territorio mexicano rumbo a la frontera con Estados Unidos. El delirante Donald no escatima recursos retóricos y habla de hordas y hasta de una invasión que amenazaría la integridad de la frontera sur de su país. Su desplante electorero de enviar entre 5 mil y 15 mil efectivos armados a la frontera sur puede llegar a costar más de un centenar de millones de dólares. Pero la preocupación de los demócratas fue más por el efecto sobre las elecciones que sobre el tema del empleo del ejército, no fuera a ser que el electorado llegara a pensar que están criticando a los chicos y chicas en uniforme que luchan por la patria.

Los dirigentes del Partido Demócrata han criticado a Trump por promover el odio y por sus políticas que provocan mayor división. Pero nadie critica las guerras del imperio. Pueden criticar el odio, pero no la guerra.

El duende monetario

ROGELIO TORRAS Y JUAN M. FERRÁN. El Estado como tal

 
Un fantasma recorre Cuba: el fantasma de la dualidad monetaria. El dinero no es un exiliado capitalista sino una relación social nacida en la lejana comunidad primitiva y promovida por la división social del trabajo. No constituye la felicidad, pero ayuda. [1]
Rinde tres funciones:
  • Medio de intercambio.
  • Unidad de medida de la actividad económica
  • Mecanismo de ahorro.
El mundo monetario cubano se escinde en dos segmentos incomunicados por una muralla jurídica y por tasas de cambio antitéticas. Uno actúa en el sector productivo y el otro en la población. Fue un dúo de peculios de un mismo emisor actuando por separado con propósitos diferentes. Tal mixtura degeneró en la denostada dualidad actual. Los protagonistas son el humilde y caduco cup y el aristocrático CUC. Ambos con cobertura limitada.
Muchas de las propuestas para unificarlos giran alrededor de una cotización mágica de diez, quince o veinte pesos comunes (cup) por cada CUC.   Esta fórmula salvadora se aplicaría simultáneamente a empresas y población. Sería la reedición del milagro de los panes y los peces. Pero en economía no existen prodigios. La equiparación de cotizaciones está llena de asechanzas. Pueden conducir a una cagástrofe, empleando una sarcástica expresión del desaparecido Héctor Zumbado.
La unificación no significa la vuelta al anterior peso. Tampoco a esa divisa de andar por casa llamada CUC. Se aplicará una nueva moneda necesariamente dignificada como convertible. La solvencia es la piedra de toque del intercambio comercial entre países. El peso unificado no será el mismo, aunque se llame igual. Tendrá una equivalencia dada por su poder de convertirse en otros dineros. En caso contrario continuaría actuando como un vulgar token de uso interno. Es una regresión impensable.

En el sector productivo

La convencional equiparación del peso con el dólar en el área empresarial intentó protegerlo. Resultó una equivalencia artificiosa que impide medir resultados. La forzada paridad es un serio inconveniente que deberesolverse de inmediato. En la esfera productiva tendrá varias consecuencias.
En mercancías o servicios para la exportación redundará en una rebaja del costo y mejorará su competitividad[2]. Ello es válido para los paquetes turísticos. Esta sería la buena noticia.
En lo tocante a la inversión extranjera el socio foráneo incrementará su participación y derecho a utilidades debido a que por cada unidad de divisa que aporte obtendrá más pesos. Será una motivación, pero se afectará negativamente la distribución de ganancias para el país. La noticia es regular.
En producciones para el consumo interno provocará un aumento en los costos que degenerará en inflación. Se sumará a la galopante en pleno desarrollo y afectará a todos los bolsillos domésticos. Es la mala noticia. Más bien pésima.
El efecto será también virulento para la contabilidad nacional. El PIB se elevará con la nueva moneda, pero expresado en divisas extranjeras encogerá notablemente. En el año 2014 Cuba ocupaba el lugar 37 entre 51 países de América Latina y el Caribe en lo que respecta al PIB per cápita[3]. Con una tasa de 5 pesos por $1, el per cápita de $7274 en dicho año y considerando el componente importado, se reduciría a $5.920. Es un problema de lesa imagen.
Cualquier tasa que se adopte, por baja que sea, servirá para lograr análisis objetivos. En consecuencia, lo más recomendable parece ser adoptar la de 5 pesos nuevos por U$1. Sería la mínima.

En la población

El escenario de la población es otro. En este caso se persiguió la captación de las divisas que comenzaron a entrar alegremente en el país.
Las personas naturales cambian 1 CUC por 25 pesos. Antes fue más. La tasa real es gelatinosa. En distintos momentos se movió entre 20 y 30. Entre 1995 e inicios de 2002 funcionó un régimen de flotación, pero en esta última fecha se adoptó la tasa fija que aún perdura.
Sin azúcar no hay país fue una consigna ya caduca. La actual pudiera ser sin divisas no hay país. Su disponibilidad depende de la balanza de pagos que alrededor del 70% obedece a las exportaciones invisibles. El turismo y las remesas tienen mucho que ver en tal cambio que constituyó una tabla de salvación en el naufragio. Ambos rubros iniciaron su ascenso al eclosionar la crisis de 1990.
Los invisibles constituyen la gallina de los huevos de oro de la actual economía cubana. Es necesario protegerlos y prever las afectaciones que la eliminación de la dualidad monetaria pudiera infligirles.
A inicios del milenio 2/3 de los hogares cubanos obtenían divisas por alguna vía[4]. Desde entonces se ha disparado el número de autónomos y otras formas de ingreso de CUC, entre ellas las vinculadas al creciente turismo. Las remesas han progresado. También lo ha hecho  el soborno como gasto obligado para acelerar o lograr trámites[5]. No es aventurado estimar que actualmente la mayor parte de los habitantes percibe esta moneda en mayor o menor cuantía. Por consiguiente, una reducción de la tasa a menos de 25 afectaría a casi todos. Para los que menos reciben seria particularmente traumática.
Las remesas conforman gran parte de los ingresos en divisas de la población cubana. La cantidad puntual no se conoce pues no todos siguen la via bancaria. Estimados confiables los sitúan en alrededor de $3.000 millones en el año 2017[6]. Estas remisiones monetarias no tienen costo y junto con las propinas, regalos y similares son los campeones en la admisión neta de divisas. ¿Se verían afectadas por una tasa de cambio menor?  No sería extraña una contracción.
La información sobre la exportación de servicios es escasa. Los llamados internacionalistas gastan en el lugar de estancia, pero también reservan ahorros para emplear en Cuba; son un equivalente de las remesas.
La industria del ocio es otra fuente importante. Los visitantes utilizan paquetes turísticos, vienen por cuenta propia o llegan en cruceros. Los primeros tienen cubierto el viaje, el hotel y la manutención normal. Quienes vienen directamente desembolsan mucho más. Los excursionistas pernoctan a bordo y disponen de menos tiempo de estancia. Pero todos incurren en gastos de bolsillo no contabilizados oficialmente y asimilados por distintas fuentes: toman taxis, gastan en gastronomía, dan propinas, pagan servicios personales y realizan compras de ron, tabaco y suvenires. Algunos de estos gastos constituyen entradas netas de divisas; es el caso de los servicios personales y las propinas que no tienen costos externos. Otros pueden considerarse como exportaciones, pero a precios minoristas (ron, tabaco, suvenires) [7].
Un estimado conservador[8]  permite asumir en US$ 280 lo empleado por cada turista durante su permanencia en cualquiera de las modalidades. Con casi 5 millones de visitantes anuales ello significa bastante más de US$ 1.000 millones de ingreso. Valga subrayar que este capítulo no queda registrado en ningún ítem particular. Hay que cuidarlo. Una tasa de cambio desfavorable pudiera actuar como revulsivo y afectar la demanda.

Epilogo y propuesta

La población padece la asimetría de un mercado en el que la oferta va siempre a la zaga de la demanda. Esta situación dura más de medio siglo. Además de erosionar la motivación del dinero, es fuente de corrupción e ineficiencia. Surgen a su sombra la inflación, la reventa, el mercado negro, el cohecho y el favoritismo. Es un estímulo para estas calamidades. También provoca el almacenaje preventivo de productos que no llegan a consumirse. La represión no es remedio; al igual que el perfume barato carece de fijador y su efecto desaparece rápidamente. Los males deben cortarse de raíz. El buen trato al público no se estabiliza con leyes, cursillos y buenos deseos sino con la competencia.
La presión de la demanda es alarmante. Según estimados, existen entre 100 y 150 millones en divisas de todo tipo en manos de la población. Más bien inerte en sus bolsillos. Es un caudal potencial que no circula debido a la escualidez de la oferta. Es dinero durmiente económicamente estéril.
Muchos establecimientos que operaban solamente en CUC han abierto posibilidades al peso corriente. Simplemente multiplican por 25 el precio en divisas. De hecho, la unificación ha sido realizada, sólo que continúa empleando dos monedas en lugar de una.
En el comercio minorista se produce la confluencia entre la esfera empresarial y la personal.  Se enfrentan precios de país opulento con ingresos de pueblo paupérrimo. Las dos tasas de cambio antitéticas se contraponen de manera casi insultante. Es un mal inevitable que obedece a la falta de productividad nacionalNo se resuelve con tasas de cambio milagrosas. El acercamiento no depende de decisiones burocráticas sino de la marcha de la economía[9].
En las empresas es otra la situación. Las divisas son un factor limitado y su control es insoslayable. Abrir a los productores la posibilidad de comprar con los nuevos pesos cubanos convertibles crearía un trauma imposible de asimilar. Durante algún tiempo habrá que mantener la segmentación en un área de personas jurídicas y otra de personas naturales. En la primera deberá fijarse –a dedo– una tasa mínima. Detectará la ineficiencia empresarial y beneficiará la economía externa y las inversiones. Como efecto negativo infiltrará inflación hacia el mercado de la población.  En lo tocante a esta última el problema de la dualidad no es monetario sino de mercado.  Debe darse a los recursos dedicados a la oferta la importancia que merecen.
Los combustibles son imprescindibles. Asimismo, resulta vital honrar la deuda externa, Luego de garantizar ambos destinos, ha de priorizarse el volumen dedicado a la oferta. Bastarían unos US$ 1.000 millones anuales para reabastecerla, tomando en cuenta que los precios al público duplican, o más, el costo de adquisición. La cifra alcanzaría para ofertar productos por más de 2.000 millones de CUC equivalentes. Es importante que la asignación sea periódica para facilitar la reposición. Serían unos US$ 83 millones cada mes. Se trata de restablecer de inmediato el costo de las mercancías vendidas y reponerlas físicamente. La apertura o normalización del mercado motivaría el aumento de la productividad. Garantizar la oferta del mercado minorista tendría, en muchos casos, un efecto superior al brindado por las inversiones.
Los elementos expuestos evidencian un problema dual: monetario para las empresas y de mercado para la población donde el estímulo no es el dinero, sino lo que pueda hacerse con él. Son problemas desiguales que exigen soluciones diferentes.
En consecuencia, los pasos a seguir deben ser los siguientes:
  1. Definir la moneda única y otorgarle convertibilidad.
  2. Mantener la segmentación entre empresas y población.
  3. Establecer una tasa fija para las empresas. Idealmente 5 pesos por US$ 1. Controlar su asignación.
  4. Establecer una tasa fluctuante fijada por el mercado para el cambio de divisas por pesos nuevos. Sólo para la población y los turistas.
  5. Asegurar una asignación de divisas para sustituir las ventas realizadas en las cadenas de tiendas. Aplicarla mensualmente.
Valga repetir tercamente que el incentivo no es el dinero sino lo que pueda hacerse con él. En el mercado se realiza en su función de intercambio. Ese es el eslabón débil en la actual cadena de los mecanismos estimulantes. Cuba es una excepción mundial en lo que respecta al desequilibrio entre la oferta minorista y la demanda. La situación ya dura medio siglo. Cabe preguntarse si tanto tiempo no resulta excesivo.
Noviembre de 2018
NOTAS
[1] El presente trabajo sintetiza aspectos de un ensayo  de los mismos autores, titulado Engañoso Caballero es Don Dinero. (Nota de los autores: Busca editor). Ver un artículo anterior sobre el tema en este mismo blog https://elestadocomotal.com/2018/02/14/rogelio-torras-rodriguez-y-juan-m-ferran-oliva-no-es-oro-todo-lo-que-brilla/
[2] Supóngase un producto cuyo costo contable actual es 100 pesos de los que 30 son en divisas y 70 en pesos actuales. Asumiendo una tasa de 5 pesos por US$ 1, el costo se convertiría en 220 pesos de los nuevos. Al cotizarlos en dólares para ser exportados serian USS 44
[3] Datos de ONU
[4] Encuesta ONE
[5] Son formas de la corrupción de bajo nivel, pero constituyen gastos  La práctica es común y llega hasta iconos como la salud. El personal del ramo admite  la dádiva aceleradora de sus servicios. Son realidades que afronta la economía de la población.
[6]   Population. American Community Survey. 2006. Remittances Surveys of Senders and Recipients, 2005 Y 2009.
[7] Una botella de ron por la que paguen US$ 10, por ejemplo, pudiera exportarse al por mayor en bastatne menos. Lo mismo ocurre con el tabaco y los suvenires.
[8] Se trata de estadísticas de  Cruise Lines International Association (CLIA) citadas por José Luis Perello. A su vez citado por Rafael Betancourt en  La Importancia del turismo en la Balanza de Pagos de Cuba. Cubadebate. Noviembre 24 de 2016. Internet. Se toman tambien cálculos de estudios de factibilidad de CIMEX en áreas turísticas.
[9] El último informe de CEPAL estima en 2018 un crecimiento de poco más de un 1%. Es decir: estancamiento.