Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 28 de mayo de 2015

Las nuevas medidas a empresas estatales: retos para el crecimiento

Dra. Ileana Díaz Fernández
Centro de Estudios de la Economía Cubana

Introducción:

La resolución del 6to Congreso del PCC sobre los Lineamientos de la Política Económica y Social, plantea que  la actualización tiene como objetivo “garantizar la continuidad e irreversibilidad del Socialismo, el desarrollo económico del país y la elevación del nivel de vida de la población conjugados con la necesaria formación de valores éticos y políticos de nuestros ciudadanos.” (Granma digital)

Además el Presidente de Cuba se refirió a que se debía construir una sociedad socialista, próspera y sustentable. La prosperidad se ha relacionado con la satisfacción de la población, muy vinculado a la elevación de su nivel de vida y para ello es necesario que sea sustentable, lo cual implica desarrollo, como la vía indispensable para lograr altas cotas de riqueza económica y social  y todo ello  en los marcos de una sociedad socialista, donde exista el predomino de la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción.

El presenta trabajo tiene como propósito analizar las medidas adoptadas para las empresas estatales, valorar su relación con la autonomía de las empresas en función  al crecimiento de la economía.

El trabajo se estructura en 4 grandes aspectos, el primero esboza de forma sintética algunos aspectos conceptuales que sustentan el análisis a realizar sobre las empresas, el segundo apartado realiza un breve recorrido de la empresa estatal hasta los cambios recientes, el tercer epígrafe se enfoca en el análisis de los cambios instrumentados a la empresas estatales y su relación con el crecimiento y la innovación y  el cuarto  son las conclusiones.

Algunos aspectos conceptuales

A los efectos del presente trabajo se parte del criterio que el desarrollo es endógeno, acorde a las condiciones específicas de espacio y tiempo, y debiera ser un proyecto (como estrategia) socialmente compartido. Se considera la necesaria combinación del mercado y el Estado, debe ser coherente y dirigirse a la solución de un sin número de problemas de la economía y la sociedad. (Alonso y Triana, 2013)

El desarrollo conlleva la necesidad de crecer, en la que participan diversos agentes económicos (con diferentes formas de propiedad) y para alcanzarla pareciera necesario el establecimiento de normas y regulaciones claras y transparentes.

El desarrollo y el crecimiento si bien se mide por indicadores macro, tiene en el desempeño empresarial un factor dinámico importante, lo que no se ha tomado suficientemente en cuenta por la inmensa mayoría de los autores y otros solo lo abordan desde posiciones parciales, la visión micro de los neo clásicos, o solo en su aspecto innovador (neo-schumpeterianos) (Guzmán, 2006)

Si bien es aceptado que el crecimiento es endógeno y que el progreso científico y tecnológico es muy importante en el mismo, se hace necesario tener en cuenta lo que plantea Guzmán (2006:365): “no se explicita el papel del empresario en la implementación de las nuevas tecnologías en el mecanismo productivo...Se hace por tanto abstracción de un factor empresarial que puede existir o no, pues no en todas las economías o en todos los países existe una estructura empresarial disponible (ni incluso potencial) con capacidad suficiente para emprender y poner en práctica los procesos productivos que se puedan derivar de los nuevos avances tecnológicos”.

La importancia de tomar en cuenta la empresa es necesario esclarecerla partiendo de entender qué es la empresa, sin pretender una definición, ni tan siquiera una concepción acabada de la misma. Las  tipologías del concepto empresa se mueven entre las de carácter holístico (puros y perfeccionados) y los modelos de organización (monistas y pluralistas), así como el de Tavistock, el de Burns y el Katz-Kahn. (García, 1994)

Tales tipologías pudieran agruparse en tradicionales (holísticas puras y organizativas monistas) y actuales, las primeras se caracterizan por no tomar en cuenta la realidad por considerarla conocida, es muy funcionalista y el trabajador se motiva solo por razones económicas, etc., en tanto las segundas, le otorgan mucha importancia al entorno, a lo social (interno y externo), a la flexibilidad y a los aspectos tecnológicos. Nos identificamos con las tipologías que se asientan en estos últimos enfoques.

No obstante unas u otras tipologías lo cierto es que en todas esta claro que es ahí donde se crea la riqueza de la sociedad, se logra o no el uso racional y eficiente de los recursos puestos a disposición de la producción[1], se deben desarrollar los procesos de innovación, de “destrucción creadora” con empresarios emprendedores y  alcanzar la productividad como base del crecimiento empresarial y de la sociedad.

El crecimiento de las empresas, no necesariamente en tamaño (ni en cantidad de empresas), sino su expansión y diversificación que aporte a la sociedad y que según (García, 1994:56) “depende de los costos de transacción y los costos de organización, los cuales serán consecuencia de la filosofía empresarial que determina los objetivos primarios de la división del trabajo que ha asumido cada empresa”. En sentido general las empresas se coordinan mediante los mercados, pero el mercado es imperfecto y el Estado puede ayudar mediante la planificación y otros mecanismos de mercado a lograr mejores costos de transacción y por tanto propiciar el crecimiento empresarial.

El empresario, líder o directivo, que son tres conceptos diferentes que pudieran recaer o no en una misma persona, es quien toma las decisiones dentro del marco de las políticas macro y meso y busca optimizar los recursos mediante procesos de socialización de la decisiones, de los conocimientos, aplicando formas (por vía innovación, transferencia de tecnología, etc.) que permitan elevar sostenidamente la eficiencia y eficacia de los bienes y servicios producidos.

Para realizar lo anterior deberán utilizar las diversas herramientas del management, deberán dirigir, léase, definir objetivos estratégicos y a corto plazo, motivar y coordinar a los trabajadores, informar y comunicar, controlar y organizar todos los sistemas.

Las empresas pueden ser de diverso tipo, tamaño, forma de propiedad, etc., dependerá de la etapa en la que se encuentre su nivel de desarrollo y crecimiento. Sin embargo, mucho daño ha hecho el concepto de “alcance de las responsabilidades gerenciales” que ha  planteado límites administrativos a la supervisión de personas y según (Drucker,1957 :187):esto a su vez conduce a la deformación de la gerencia: niveles sobre niveles, que impiden la cooperación y la comunicación, sofocan el desarrollo de los gerentes de mañana y corroen el significado de la labor gerencial”

La empresa debe tener la capacidad de definir sus propios objetivos que aporten a las necesidades económico-sociales que exige el país, de organizar todos los sistemas, procesos y actividades que permitan el logro de lo propuesto, margen de maniobra de los ingresos recibidos, así como poseer los líderes capaces de dirigir con las personas a toda la empresa. Excepto en el caso de monopolios es la calidad de la gerencia el factor clave de diferenciación y esto solo se puede medir mediante la productividad. (Drucker, 1957)

La empresa deberá establecer principios claros de gobernanza corporativa[2] o empresarial que haga transparente la gestión (OECD, 2004: 17) “El marco para el gobierno corporativo debe desarrollarse teniendo en cuenta su repercusión sobre los resultados globales de la economía, la integridad del mercado y los incentivos que genera para los agentes del mercado y para el fomento de la transparencia y eficacia en los mercados”. Las bases del mismo están en la relación dialógica con los dueños y los trabajadores.

La gerencia implica la utilización de todas las formas de gestión para alcanzar los objetivos con eficiencia y eficacia. Un aspecto de vital importancia es el papel y lugar de los trabajadores en la organización. Así en (Drucker, 1957:422) expresa “hay que saber liderar los trabajadores. No encasillarlos en puestos rígidos sino potenciar su capacidad productiva y capitalizar sus puntos fuertes e impulsionar el conocimiento”, tal planteamiento es central a los efectos de incentivar la innovación: con trabajadores motivados, con formas socializadas de trabajo y una cultura dirigida hacía el aprendizaje.

En el criterio de diversos autores (como R. Nelson, Dosi, etc.) se asume que la innovación radica en convertir conocimiento en beneficio para el cliente o la sociedad, y que sea aceptado por estos, pero dicho proceso que no es lineal y que implica riesgos, como norma se mueve en dos patrones, vinculados a los planteamientos de Schumpeter son los de acumulación y de destrucción creadora: el primero relacionado con los regímenes rutinizados, en las grandes empresas, con los aparatos de I+D+i  y el segundo vinculado al régimen emprendedor, que como regla, genera nuevos negocios o empresas y cuyos procesos pueden gestarse desde una gran empresa. La utilización de uno u otro régimen depende del tamaño y de la tecnología dominante.

La innovación está estrechamente relacionada con la forma en que se gestiona por parte de los líderes y ello según  (Pérez, 2000:4) plantea:  “cada revolución tecnológica lleva un cambio de sentido común” y ello es muy evidente en lo tecnológico y gerencial.

El sentido común en lo gerencial se relaciona con el cambio de modo de dirigir que es indispensable para lograr niveles sostenidos de crecimiento basados, entre otros aspectos, en la innovación. Ello significa alcanzar una cultura que involucre a los trabajadores en la generación de conocimientos y la toma de decisiones, trabajar por la mejora continua (mediante innovaciones incrementales, entre otras) en función de las necesidades de los clientes y  con  estructuras organizativas flexibles y aplanadas. Todo ello en base a una perspectiva estratégica (de expansión o diversificación)  que tome en cuenta sus competencias esenciales.

Los factores microeconómicos de la innovación por tanto se asientan en la estrategia de la empresa y sus competencias, la estructura capaz de proveer asociatividad en el desempeño y la cultura que debe permear los sistemas y mecanismos de la empresa, creando las condiciones para la necesaria acumulación del conocimiento.


La empresa estatal: su evolución

La empresa cumple un destino  económico, al buscar eficiencia y eficacia en la función de producción, mediante una gestión apropiada a sus características y competencias y todo ello persiguiendo que el trabajo sea cada vez más social con la participación de los trabajadores en las decisiones y sin perder su impronta social, es decir, trabajar para satisfacer, en última instancia, las necesidades sociales.

El recorrido histórico de la empresa estatal desde el triunfo de la revolución pasa inicialmente por las empresas consolidadas, las mismas  agrupaban por características homólogas de producción a todas aquellas entidades que producían lo mismo a nivel nacional, todos sus ingresos pasaban al presupuesto del estado y éste asignaba las cantidades requeridas para que las empresas funcionaran. La eficiencia se medía por los costos y por tanto era muy importante el registro contable de la actividad económica.

Las empresas consolidadas jugaron un papel importante ya que agruparon un conjunto disperso y de muy baja productividad de pequeñas entidades productivas, sin embargo dirigir una empresa con actividad productiva a lo largo de la Isla era bien difícil mucho más en un momento donde  los directivos se elegían más por su lealtad a la Revolución que por sus conocimientos. Además existieron insuficiencias en el sistema presupuestario y la planificación, magistralmente expuestos por el Che en el Seminario de Argel en 1963. Todo lo expuesto no fueron condiciones favorables para el mejor desempeño de las empresas, además de la necesaria atención que exigía los cambios profundos de la revolución en todos los órdenes y las agresiones a que se veía sometida desde fuera y dentro.

Las empresas consolidadas de hecho existieron hasta inicios de los 70’s, sin embargo desde 1965, el sistema de dirección se modifica, eliminándose la contabilidad, toda relación mercantil (excepto el salario y la compra-venta de la población) y por tanto la medición de la eficiencia se realizaba por el cumplimiento del plan de forma material. Esta etapa representó un retraso en el desenvolvimiento económico y la gestión de las empresas, que se manifestó en el deterioro de la economía nacional.

En 1975 con el establecimiento del Sistema de dirección y planificación de la economía, se pasa a una nueva etapa donde las empresas se concebían como una unidad con cohesión técnico-económica interna y objetiva del proceso de producción, unidad territorial que permitiera mayor racionalidad en su planificación, control y administración como un todo orgánico e independencia relativa que las diferenciara de los restantes núcleos de la economía y donde se concretara una determinada autonomía económico-operativa en su gestión (I Congreso PCC, 1976).

El eje de la gestión de las empresas era el plan que se elaboraba a partir de los indicadores directivos. Disponía cuenta bancaría única de ingresos y egresos y podía recibir créditos de corto y largo plazo. Poseía contabilidad propia y balances financieros independientes. Debían ser autofinanciadas y de la ganancia obtenida realizar aportes, formar fondos de la empresa y otra parte quedaba a su disposición.

El proceso de ordenamiento y creación de empresas generó una uniformidad excesiva, que imponía estructuras tipo y  un aparato de dirección con funciones vinculadas al aspecto técnico, productivo y económico, al mismo tiempo que se reproducían los aparatos funcionales de los ministerios, como una forma cómoda de dirigir y obtener información. En general las empresas poseían un tamaño grande como herencia del gigantismo soviético y del verticalismo que condujo la falta de confianza en el cumplimento de los contratos.

El sistema, que nunca funcionó completamente como tal, condujo a una serie de desarticulaciones entre los organismos globales, la  focalización en la cantidad y no en la calidad, la existencia de recursos inmovilizados debido a problemas de planificación y organización de los abastecimientos; la deficiente aplicación del principio de pago por los resultados del trabajo con sistemas de premios y primas; la recopilación exagerada de datos de uso discutible y serias insuficiencias, desde los propios registros primarios, del sistema de contabilidad, así como, la aplicación de precios excesivos que sólo servían para justificar una rentabilidad, pero que no eran expresión de la eficiencia empresarial y el pobre uso de mecanismos económicos de regulación, fueron algunas de las insuficiencias del sistema (Marichal, O.J., 2003).

El año 1986 fue el inicio de la rectificación de errores e intentar mejorar el sistema. En esta etapa surgieron tipos de organizaciones como los contingentes, también se venían desarrollando la experiencia del Polo Científico con la vinculación ciencia-producción-comercialización y en 1989 se establece la primera empresa mixta en el turismo. Sin embargo los noventas representaron una crisis profunda con la caída del campo socialista y por tanto con la pérdida de los principales clientes y suministradores y condujo a lo que según Triana (1997)  fue la estrategia de supervivencia, por tanto poco se hizo en términos de establecer un sistema de dirección empresarial coherente sino definir y aplicar líneas de acción para la salida de la crisis.

Lo anterior conduce a que se estructure un sector llamado emergente cuyo centro era el turismo, además del níquel, tabaco, ron, algunas comercializadoras, etc., y que operaban en divisa, ya fuera como empresa mixta con capital extranjero o como sociedad anónima 100% cubana. Al mismo tiempo no existía una regulación coherente para el otro sector de la economía que operaba en pesos, todo ello en medio de una economía en crisis.

En 1996  se alcanza el primer crecimiento sustantivo de la economía desde que había entrado en crisis y en 1998 se  comienza a introducir el Perfeccionamiento empresarial, que establecía algunas condiciones de partida a las empresas para que pudieran comenzar el proceso.

Las empresas estatales en Cuba han sido regidas por diferentes sistemas de dirección, que no siempre han tenido un enfoque sistémico: al inicio de la revolución coexistieron el sistema presupuestado de financiamiento y el cálculo económico, posteriormente se transitó por el sistema de registro económico, para dar paso en 1975 al sistema de dirección y planificación de la economía (SDPE). En 1986 se lleva a cabo el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas que desarticuló el sistema existente (SDPE), lo que ha provocado desajustes en las relaciones inter empresariales y elevados costos de transacción. Además dichos sistemas, con algunas salvedades, no ha permitido que la empresa cumpla con su razón económico-social,  ni represente el eslabón primario de la economía.

Por otra parte el gigantismo heredado, ha provocado que las empresas sean demasiado grandes y junto al homologismo, las ha hecho especialmente jerárquicas, burocráticas y rígidas, al tiempo que ha obligado a las empresas a operar con estructuras “cuasi” pre establecidas y no adaptables al tipo específico de organización.

Las sucesivas reestructuraciones de los aparatos centrales, han tenido su expresión en las empresas que han padecido de modificaciones y cambios y al mismo tiempo las ramas de la economía se han visto afectada por inestabilidad de la estructura institucional de las organizaciones empresariales. El número de empresas han ido decreciendo, al cierre de abril del 2014 existen 2163[3] de las cuales alrededor de mil se encuentran en perfeccionamiento y las restantes pueden operar solo en peso convertible (cuc) o en peso (cup), etc.

En el 2013 se mantenían con pérdidas por 2 años consecutivos 50 empresas, cifra inferior al 2011 pero ni con mucho aceptable. Si se analiza el subsidio por pérdidas, en el 2010 era de 678 millones de pesos y pasó a 1828 millones de pesos en el 2012 (ONE, 2013), lo que representa el 4% del total de gastos corrientes del presupuesto. De no existir esas pérdidas, el déficit presupuestario se reduciría más del doble.

Los cambios para la empresa estatal hasta abril 2014 son los siguientes:
  • Resolución No 134 del Ministerio de Economía y Planificación, autoriza la flexibilización de los objetos sociales, lo que faculta a las empresas en decidir qué actividades secundarias y de apoyo, derivadas de su objeto social están en condiciones de realizar para aprovechar al máximo sus potencialidades.

  • El decreto 323 del Consejo de Ministros y las resoluciones 125 del Ministerio de Economía y Planificación, las  181 y 203 del Ministerio de Finanzas y Precios y la 17 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, proponen un conjunto de cambios, entre los más significativos se encuentran:
  • ·         La reestructuración del aparato estatal, creando las OSDE que agrupan empresas. Al mismo tiempo existen empresas que se convierten en Unidades Empresariales de Base (UEB).
  • ·         El encargo estatal como la producción de bienes y servicios priorizada por el Estado mediante el aseguramiento en el plan
  • ·         Venta de los excedentes del encargo estatal y los inventarios ociosos, a precios formados por la oferta y la demanda
  • ·         Las empresas con utilidades deben pagar el impuesto sobre utilidades y además deducir un monto para incrementar las reservas para pérdidas y contingencias, después de lo cual realizaran el aporte por el rendimiento de la inversión estatal del 50% como mínimo.
  • ·         Las empresas podrán crear y utilizar reservas voluntarias a partir de las utilidades (después de las deducciones antes mencionadas), si están debidamente autorizadas. Los posibles destinos son: amortización de créditos, incremento de capital de trabajo, inversiones aprobadas, investigación y desarrollo, capacitación, financiamiento por pérdidas contables de años anteriores, fondo de compensación, pago por la eficiencia económica a los trabajadores y otras reservas para aportar a las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE)
  • ·         La amortización no se aporta, queda en la empresa
  • ·         Eliminación del límite del 30% del pago por resultados a los trabajadores.

Análisis de los cambios en las empresas estatales

Las medidas implementadas con las empresas estatales, antes mencionados,  aún no han producido cambios en las empresas estatales, pero indican en general  una senda correcta hacía la autonomía empresarial. No obstante es oportuno realizar algunas reflexiones.

El análisis de los cambios que a continuación se presenta, se realizará en función de los factores micro de la innovación, léase: la estructura, la estrategia y la cultura[4]

Nos detendremos en el proceso de reestructuración, que según la autora, es lo menos adecuado de los cambios propiciados, la creación de las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE) y de las Unidades Empresariales de Base (UEB)

En la Gaceta Oficial Extraordinaria No 21 del 28 de Abril del 2014 el Decreto 323 se proponen modificaciones al Decreto 281 sobre “El reglamento para la implantación y consolidación del sistema de dirección y gestión empresarial estatal” en el artículo 57 plantea “La organización superior de dirección  surge por una necesidad de la dirección que se sustenta en: la separación de las funciones estatales de las empresariales, organizar las empresas en correspondencias a intereses estatales, semejanzas tecnológicas y productivas, flexibilizar los procesos de dirección, lograr urgencia en la solución de los problemas y la necesidad del control.

Analicemos paso a paso dicho artículo: primero plantea que “La organización superior de dirección  surge por una necesidad de la dirección que se sustenta en: la separación de las funciones estatales de las empresariales”, pero dicha necesidad no es de la empresa, sino de los Organismos, ellos son los que deben separar las funciones estatales de las productivas, las empresas tienen una función muy clara y precisa producir o brindar bienes y servicios. Por tanto las OSDE se crean para el control de los niveles superiores.

Las estructuras no existen per sé, sino por imperativo de la división social del trabajo, la especialización o como diría (Mintzberg, 2003:387) “…estados sucesivos de configuración y periodos de transformación pueden ordenarse en secuencias regulares…describiendo ciclos vitales de las organizaciones”. Sin embargo lo segundo que plantea el artículo es. “organizar las empresas en correspondencias a intereses estatales, semejanzas tecnológicas y productivas”, como se observa lo esencial son los intereses estatales y esto queda constatado en los ejemplo de OSDE que se han organizado.

Las OSDE, en su mayoría, son una sumatoria de actividades productivas, que no son necesariamente tecnológicamente semejantes. No es lo mismo la producción de confecciones y de perfumes o productos de higiene del hogar. No es igual una siderurgia, que una empresa de producción de electrodomésticos o de mecánica, tampoco es igual el tratamiento de los cultivos varios con lo especializado de las frutas. La dirección de estos negocios disimiles (llamados en la literatura corporaciones de diversificación conglomeral),  producen fuertes costos de coordinación. En los años 60’s las grandes corporaciones con diversificación conglomeral  se reestructuraron y las que existen hoy, se han creado mediante un proceso  paulatino de crecimiento o por exigencias del mercado.

La última parte del artículo 57 que se viene analizando plantea:” flexibilizar los procesos de dirección, lograr urgencia en la solución de los problemas y la necesidad del control”. Las OSDE verticalizan aún más la estructura empresarial agregando un nivel adicional. No siempre se tiene claridad de la importancia de los aspectos estructurales y los problemas que en materia de costos provocan (costos de coordinación, de ajustes organizativo, de los procesos, laborales, etc.), que requieren de tiempo para su solución, si es que la tienen, pues como diría (Drucker1957: 256-257) “una estructura equivocada dañará seriamente a un negocio y puede llegar a destruirlo…”

La OSDE reduce los ya exiguos niveles de autonomía de las empresas, mucha de las cuales pasan a ser Unidades Empresariales de Base (UEB) subordinadas a las empresas y sin personalidad jurídica, por ejemplo antes los centrales azucareros eran empresas hoy son UEB y pertenecen a una empresa provincial, pero el kiosco que vende café de la empresa gastronómica de Boyeros es una UEB, no son comparables tales entidades, entonces ¿por qué tanta uniformidad?, ¿esta fundamentada esa desconcentración?

La reducción de empresas es clara (ver gráfico No 4), así el Grupo Empresarial de la Industria Sidero-Mecánica de 175 empresas en 41 y el de la Industria Ligera de 103 queda en 22. En la Asamblea Nacional de julio 2013 al analizar los experimentos de Mayabeque y Artemisa se señala que de 24 empresas, 22 pasan a ser unidades empresariales de base (UEB) (Cuba Debate 24/10/2013) y (PCC, 2013)

Grafico No 1 Evolución de la cantidad de empresas (por sectores)

Fuente: ONEI (2014)


En resumen:

·         Las OSDE se crean por la separación de las funciones estatales y productivas, con la necesidad de control de los niveles superiores
·         La conformación de las OSDE en su mayoría es sumatoria de empresas decididas de antemano, para nada se toma en cuenta el sector, el grado de desarrollo, ni las características técnico-productivas de las mismas
·         Las OSDE verticalizan aún más a las empresas, le agregan un nivel o le mantienen el mismo y reduce  los niveles de autonomía.

·         Se reduce la cantidad de empresas, convirtiéndose muchas de ellas en Unidades Empresariales de Base (UEB), que no posee personalidad jurídica y su autoridad es en la toma de decisiones operativas.

Nada de ello ayuda al crecimiento ni de la empresa y por tanto de la economía y esto se refuerza con el hecho de que tales estructuras,  verticales y sin tener en cuenta la división del trabajo, rompe con las posibilidades de redes y de flexibilidad muy necesarias a la innovación.

Por otra parte al hablar de la estrategia ésta cede espacio al plan. Si se analiza el artículo 8 del Decreto 323 sobre las funciones de la OSDE se plantea: “elaborar y actualizar la estrategia integral de la organización superior de dirección, evaluar su cumplimiento periódicamente en el consejo de dirección, tomando las medidas necesarias para rectificar desviaciones, así como orientar y controlar el cumplimiento de este aspecto en las empresas”

Como se observa el diseño de la estrategia en la OSDE esta desvinculado de la empresa, no se toman en cuenta mutuamente, solo a los efectos de control de la organización superior sobre las empresas. Esa desarticulación, que de igual forma queda plasmada en el artículo 8 de las funciones empresariales, es un sin sentido en la concepción estratégica y lo único que muestra es el desconocimiento que sobre estrategia manifiestan dichas funciones y la poca necesidad de pensamiento estratégico para la dirección del ámbito empresarial.

Sin embargo las funciones de la OSDE referidas a la planificación abarcan 6 artículos, en todos los casos relacionándose con la empresa no solo para el control, sino en la elaboración, participación de los trabajadores, etc. Es decir, el plan asume la preponderancia del devenir empresarial, con una mirada de asignación de recursos, productivista y de corto plazo.

El encargo estatal planteado en las nuevas medidas es parte de los cambios de concepción en la planificación empresarial. Esta será la prioridad que el Estado garantizará ¿le dejará margen a la empresa para obtener excedentes y utilidades? El encargo pudiera poner a determinadas empresas en desventaja respecto a otras  tanto por el volumen a vender como por los precios que se les impongan.

También es importante ver si los clientes “amparados” por el encargo estatal, que son predeterminados, actúan como verdaderos clientes en términos de exigencias por la calidad y responsabilidad contractual.

Por otra parte las empresas después de cumplir el encargo pueden vender a terceros, sobre la base de precios definidos por la oferta y demanda, sobre este aspecto relativo a los precios existen al menos dos problemas: si las empresas poseen sistemas de costos confiables para ser eficiente y  las condiciones de monopolio para muchos bienes y servicios.

Los precios que fijen por la oferta y demanda se formaran por el método de correlación según precios similares en el mercado nacional o extranjero, o el método de costo más margen, éste último fijado por el Ministerio de Finanzas y Precios que no debe superar un 8% de utilidades.(Gaceta Oficial No 40, 2013)

Además la contratación de los suministros para producir los excedentes, así como para la venta de ellos, puede ser compleja, al no estar priorizada en el plan, lo que pudiera  ocasionar que se eleven los costos de transacción.

En cuanto a la distribución de las utilidades, es importante destacar que el pago del aporte por el rendimiento de la inversión estatal de un 50% mínimo es menos que lo que anteriormente se aportaba, no obstante lo que no se comprende es ¿por qué tiene que ser el 50%?, ¿por qué de nuevo una cota mínima igual para todos?, ¿por qué siempre habrá que aportar el 50% y no se puede valorar la posibilidad de que se reinvierta una parte?, estos son aspectos que deberían ser debatidos.

El aporte por el rendimiento de la inversión estatal vendría siendo como los dividendos en una empresa privada, es decir, lo que se le paga a los accionistas, en este caso el Estado, por arriesgar su dinero en las  inversiones, entonces ¿por qué decidir a priori la magnitud y frecuencia del mismo?, si por demás las inversiones fundamentales las decide el propio Estado. Los supuestamente representantes de los accionistas, en este caso el Estado, son las Juntas de Gobierno  ¿para qué están si ese tipo de decisión ya viene dada de arriba?
Después de pagado el aporte con las utilidades restantes la empresa debe formar las reservas voluntarias: pago de crédito, I+D, capacitación, pago por la eficiencia económica a los trabajadores, incrementos de capital de trabajo, etc., sin embargo queda por ver qué monto le quedará a las empresas para estas reservas., cuánto realmente podrán destinar a I+D, sobre todo aquellas que más necesitan recapitalizarse, pero que también hoy poseen menores niveles de eficiencia y por tanto de utilidades.

Lo analizado sobre la estrategia y lo relativo al plan (encargo estatal, venta de excedente y distribución de utilidades) no deja mucho margen a la innovación. Si no existe una mirada integradora hacia el futuro entre estrategia y plan, si el plan continúa siendo algo impuesto y el rígido rasero por el cual se mide el desempeño de los directivos, será muy difícil que se desarrollen procesos de innovación de régimen emprendedor (con la necesaria carga de creatividad y riesgo) y complicado los rutinizados (por la falta de visión e igual de creatividad y riesgo), pues tener dispositivos de I+D no significa tener innovación.

El marco que regula a las empresas, las características del plan, etc. son elementos del entorno que influyen de forma decisiva en el actuar de los directivos y en la cultura de la empresa, alejándola de los procesos de acumulación del conocimiento como base para la innovación. La resolución 512/2013 (de la Contraloría General de la República de Cuba) no deja margen a la tolerancia al fracaso que es parte ineludible de todo proceso de generación de conocimiento e innovación.

¿Cómo estas medidas puede ayudar a que la empresa aporte al crecimiento de la economía?

Una valoración sobre el aporte al crecimiento requiere  esperar a la implementación real de las medidas y ver cómo apoyan el desempeño de las organizaciones. En opinión de la autora, las mismas se enfocan a la mejora de la autonomía y ello debe permitir una mejor gestión, sin embargo esa autonomía esta todavía  “cautiva”, por las condiciones que establece el marco regulatorio al imponer, entre otros aspectos, las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial y traspasar empresas como Unidades Empresariales de Base.

No se aprecia en esta reestructuración reducciones de costo, pues la OSDE incrementa los costos de coordinación de las carteras de negocio conglomerales y entre los niveles de mando, lo cual financiarán las empresas; incrementa o mantienen igual los costos de transacción de las empresas y las UEB, muchas de ellas antiguas empresas, deben incrementar sus costos de transacción ya que ahora las autorizaciones y decisiones no se toman a su nivel.

Las empresas, todo parece indicar[5], que tendrán que aplicar  el Sistema de Dirección y Gestión Empresarial (conocido como perfeccionamiento) el cual establece 18 sistemas a implementar, que ni son sistémicos y las obligan a operar de una forma predeterminada[6].
A las medidas planteadas, como parte también del  marco regulatorio, se une todo el proceso de planificación centralizada que es la base de la dirección de la economía por el Estado. La planificación le decide a las empresas, como norma, suministradores, clientes y representa un proceso sistemático de negociación, que reduce su autonomía. Esto no se modifica en lo sustantivo, más allá de lo novedoso del encargo estatal y la reducción de los indicadores directivos.

Si la empresa no posee autonomía no podrá tomar decisiones respecto a cómo expandir o diversificar sus negocios, teniendo en cuenta todas las restricciones materiales y financieras existentes ¿cuál es entonces el papel de la dirección empresarial como factor para lograr que el crecimiento económico que se persigue para el país?, realmente muy pobre.

En realidad no se toma en cuenta a la gestión como un factor que  impregna dinamismo a la economía y mucho menos se considera el papel de los directivos. Se puede afirmar que las facultades que se le otorgan a las empresas y directivos, son del orden ejecutivo, práctico y operativo y sobre todo de control, más que estratégico.

La pobre autonomía y falta de prioridad a la gestión de las empresas conspira, entre otros aspectos, con el desarrollo de innovaciones[7] (como se ha venido explicando) como base del crecimiento pues:

1)    Si bien es positivo que de las utilidades en la formación de reservas voluntarias un destino es I+D, lo cierto es que la cuantía que realmente se pueda utilizar aún queda por ver.
2)    La innovación no es solo un problema de financiamiento, sino de que la empresa se sienta incentivada por el mercado a desarrollarla.
3)    Las OSDEs van en contra de la lógica de redes (de gran importancia para la innovación), por su verticalización
4)    El propio plan con la rigidez con que opera y  las sanciones que se prevén por su incumplimiento, conducen al inmovilismo y a no tomar riesgos.
5)    No existen estrategias empresariales fundamentadas
Para cerrar este análisis parece oportuno presentar el estudio de los Lineamientos y cómo tributan los mismos a la descentralización que se muestra en la Tabla No 1.

Tabla No 1[8]

Descentralización empresarial estatal prevista en los Lineamientos del VI Congreso del PCC
No
Función/Lineamientos
Grado de Autonomía
C
D
C/D
1
Producción/13


X
2
Compra insumos/9, 10 y 16


X
3
Ventas/ 10 y 13


X
4
Precios/ 68


X
5
Inversiones/ 16, 19 y 121


X
6
Remuneración/ 16 y 20


X
7
Estructura y plantilla/23


X
8
Elección del director/-



9
Utilidades/19


X
Nota: C: centralizado D: descentralizado y C/D Compartido
Fuente: Marcelo, L (2011): Separación de funciones estatales y empresariales: problema estratégico principal de la economía cubana. Cuba: Investigación económica. No 1 y 2 Enero-Diciembre. INIE

Como se puede observar, a criterio del autor, en ningún caso el aporte es hacía la descentralización, sino a una descentralización compartida, lo cual puede ser mejor que lo actual, pero no debería ser a lo que se aspire. Es importante puntualizar que el estudio es sobre los Lineamientos, es decir, sobre el documento guía de las acciones o medidas que se establecen, si tales lineamientos no se enfocan con el alcance y profundidad necesaria hacia la autonomía empresarial, quizás no se pueda esperar un cambio significativo.

Conclusiones:
  1. ·         La empresa estatal cubana se caracteriza por haber sido dirigida por diversos sistemas de dirección desde 1959, como norma poco sistémicos y desde la desaparición del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, las regulaciones que las rigen son fragmentadas, salvo las 1000 que funcionan bajo el perfeccionamiento empresarial
  2. ·         El encargo estatal puede conducir a diferencias entre las empresas, aunque la venta de excedente puede ser un incentivo a la medición de costos y búsquedas de eficiencia
  3. ·         Los costos de transacción parecieran que no se reducirán, tanto por las negociaciones de contratación de los excedentes, así como aquellas a efectuarse con las OSDE para la aprobación de plan, las formas de pago, etc.
  4. ·         Las reestructuración que se efectúa tiene un gran componente de control, verticaliza aún más las estructuras empresariales, en su mayoría es una suma de empresas diversas que incrementa los costos de coordinación, que deberán financiar las empresas.
  5. ·         Las empresas se reducen por las reestructuraciones del aparato del Estado, pero también porque se convierten en UEB, donde pierden personalidad jurídica y capacidad de decisión.
  6. ·         Las medidas adoptadas, solo de una forma muy tímida, intentan darle margan de decisión a los directivos, pero siendo el plan tan rígido, teniendo tantas negociaciones a realizar, en realidad la autonomía se encuentra aún cautiva.
  7. ·         Los directivos con sus pobres posibilidades de decisión no cuentan con las condiciones necesarias para asumir riesgos y enfrentar procesos de innovación.
  8. ·         A la empresa aún el marco regulatorio, incluidas las nuevas medidas, siguen sin darle el papel clave en el desarrollo de las fuerzas productivas, que apoye los procesos de crecimiento de la economía.



Bibliografía:
·         Alonso, J.A: y J. Triana Nuevas bases para el crecimiento. En ¿Quo Vadis, Cuba? La incierta senda de las reformas. Editorial Catarata. Madrid 2013
·         Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros (2007). “Decreto 281“Reglamento para la implantación y consolidación del Sistema de Dirección y Gestión Empresarial Estatal”. En: Gaceta de Cuba. Versión digital.
·         Díaz, I (2012): Las productividad en la empresa estatal cubana. p 193-221. En Economía Cubana, ensayo para una reestructuración necesaria. IDICT. La Habana.
·         Díaz, I y D. Echevarría (2009): Análisis del sistema de dirección y gestión de la empresarial en Cuba: Notas para un debate. Seminario CEEC
·         Drucker, P. (1957): La Gerencia de Empresa. Editorial Suramericana S.A. Buenos Aires. Capítulo 16 pag 256-257
·         Gaceta Oficial de la República de Cuba Extraordinaria No 40. Resoluciones 641 y 471. 2013
·         ___________________________ No 14. Resolución # 134 del 2013, del Ministro de Economía y Planificación,
·         Gaceta Oficial de la República. Número extraordinario 21. 28 Abril 2014. Resolución 203/2014
·         -------------------------------------. Decreto 323/2014
·         -------------------------------------Resolución 181/2014
·         -------------------------------------Resolución 17/2014
·         Guzmán, J. (2006): El rol del enterprenurship en el crecimiento económico. Estudios de Economía Aplicada. Vol. 24-2. P 361-387 (JEL: M13)
·         Marcelo, L (2011): Separación de funciones estatales y empresariales: problema estratégico principal de la economía cubana. Cuba: Investigación económica. No 1 y 2 Enero-Diciembre. INIE
·         Mitzberg H., B Ahlstrand y J.Lampel (2003): Safari a la Estrategia. Un visita guiada por la jungla del management estratégico. Editorial Granica, p 387
·         OCDE (2004): Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE. www.oecd.org/daf/ca/corporategovernanceprinciples/37191543.pdf
·         ONE (2010):Anuario estadístico de Cuba 2009
·         ONEI (2013): Anuario estadístico de Cuba 2012. Capítulo Finanzas y de Organizaciones
·         ONE (2014): Organización institucional.
·         PCC (2013): Intervención de Leonardo Andollo Asamblea Nacional del Poder Popular Octubre-Noviembre. Material de estudio, Editora Política. P 13
·         Pérez, C. (2000): Cambio de paradigma y rol de la tecnología en el desarrollo. Charla en el Foro de apertura del ciclo “La ciencia y la tecnología en la construcción del futuro del país” organizado por el MCT, Caracas, Junio. www.carlotaperez.org/downloads/pubs/CP-Foro-MCT.pdf.
·         Pérez, C: Bases para la actualización de la metodología para la elaboración del plan en condiciones de unificación monetaria. Diplomado de Administración Pública. VII Edición. Tesina Noviembre 2013

Resolución # 134 del 2013, del Ministro de Economía y Planificación, publicada este lunes en la Gaceta Oficial Extraordinaria # 14.




[1] Aquí se habla de los recursos usados por las empresas, no por otras instituciones  como la administración pública.
[2] Se entiende por Gobernanza corporativa “se refiere a los estándares de comportamiento que conducen a la eficiencia, el crecimiento y al tratamiento dado a los accionistas y otras partes interesadas (como trabajadores), teniendo como base los principios definidos por ética aplicada a la gestión de negocios.” (Andrade,y Rossetti, 2006: 137-140). La gobernanza está relacionado con la concepción de firma de “derechos de propiedad”, que analiza los temas de relaciones “principal-agencia”
[3] Esta cifra incluye las Uniones, grupos empresariales, empresas de organismos de políticos y de masa,  los bancos y las sociedades mercantiles 100% cubanas
[4] No se toma en cuenta las competencias por no poseer información para ello.
[5] Es lo que parece ya que el Decreto-Ley 320 y el Decreto 323 (aparecidos en la Gaceta extraordinaria No 21 de abril 2014) realizan modificaciones a los Decreto-Ley 252 y Decreto 281 (respectivamente) sobre el Sistema de Dirección y Gestión Empresarial
[6] Para un análisis más detallado ver (Díaz y Echevarría, 2009)
[7] Para un análisis más detallado ver (Díaz, 2013)
[8] El autor en su presentación realiza una comparación con China que a los efectos de este trabajo se elimina
Por RUTH SIMON 


Laura Gomez lanzó Atipica, una firma de software que ayuda a las empresas a reclutar trabajadores más diversos. Jason Henry for The Wall Street Journal

Inmigrantes e hispanos en Estados Unidos están contribuyendo a un aumento en la creación de empresas, según una medición de la actividad de startups en 2014 que fue divulgada el jueves.

Los inmigrantes emprendedores crearon 28,5% de las nuevas empresas en 2014, frente a 25,9% el año previo y apenas 13,3% en 1996, de acuerdo con un índice anual de startups de la Fundación Ewing Marion Kauffman, una organización sin fines de lucro de Kansas City, Missouri.

Investigadores financiados por Kauffman hallaron que los inmigrantes fundaron compañías o pasaron a trabajar de forma independiente a casi el doble de la tasa de los estadounidenses nativos, al crear un promedio de 520 empresas al mes por cada 100.000 personas el año pasado. Los inmigrantes constituyeron 12,9% de la población estadounidense en 2012, según los datos más recientes que están disponibles, comparado con 9,3% en 1996, de acuerdo con la Oficina del Censo de EE.UU.

La participación de los propietarios hispanos de nuevas empresas también subió, a 22,1% en 2014, frente a 20,4% en 2013 y sólo 10% en 1996, afirma Kauffman. Los hispanos representaron 17,1% de la población estadounidense en 2013, según las cifras del censo más reciente, comparado con 10,6% en 1996.

El incremento en el número de startups podría ser un reflejo de las mayores oportunidades que tienen los emprendedores hispanos así como de las posibles dificultades que tienen para encontrar un empleo asalariado debido a las barreras lingüísticas y otros obstáculos, dice Alberto Dávila, presidente del departamento de economía y finanzas de la Universidad de Texas-Pan American en Edinburg, Texas.

Añade que los emprendedores que son inmigrantes latinos a menudo abren pequeños comercios al contrario de las empresas de rápido crecimiento que generan una parte desproporcionada del crecimiento del empleo en EE.UU. “Si analiza los números, es el empleo independiente de mexicanos lo que está impulsando este crecimiento” en la creación de empresas de hispanos, señala citando el censo y la Oficina de Estadísticas Laborales.

La cantidad de inmigrantes altamente calificados que son dueños de empresas ha aumentado en los últimos años conforme más extranjeros con títulos avanzados han optado por fundar sus propias firmas, acota Magnus Lofstrom, académico de investigación sénior del Instituto de Política Pública de California, una entidad de San Francisco sin afiliación política, quien también analizó los datos del censo.

No obstante, recalca, muchos inmigrantes que trabajan de forma independiente tienen una educación secundaria, o más baja, y sus empresas tal vez tengan menos probabilidades de generar ingresos altos.

En 31 de las 50 mayores áreas metropolitanas, los inmigrantes representaron todo el crecimiento neto en comercios como restaurantes, tiendas minoristas, servicios de lavandería y salones de belleza entre 2010 y 2013, según el Instituto de Política Fiscal, el cual no tiene afiliación política, y Americas Society/Council of the Americas, que publicaron este año análisis separados de los datos de la Oficina del Censo. Debido a que provienen de diferentes extracciones sociales, algunos inmigrantes podrían ser capaces de identificar vacíos en el mercado para productos y servicios que podrían beneficiar a sus comunidades locales, afirma David Kallick, académico del instituto.

Por ejemplo, Laura Gómez, de 35 años, lanzó el año pasado Atipica Inc., una startup de software con cuatro empleados que ayuda a empresas a empresas a buscar y contratar fuerzas laborales más diversas. “Hace dos años, no habría empezado una compañía”, cuenta Gómez, quien nació en México. Hoy, en cambio, es más fácil conseguir clientes, dice, en parte porque “la gente está hablando mucho más sobre la necesidad de diversidad de las empresas” no sólo en el sector tecnológico sino también en otras industrias.

Más de 93% de los inmigrantes hispanos que trabajan por cuenta propia tenían menos de 10 empleados, comparado con 88,9% que los caucásicos no hispanos que trabajan de forma autónoma, según un análisis separado de la Encuesta de Población Actual de 2014 de Marie Mora, economista de la Universidad de Texas-Pan American.

Adriana Pérez de Norwalk, Connecticut, llegó a EE.UU. de Colombia en 1985. Estaba trabajando para una empresa global de marketing cuando fue despedida en 2014. La mujer de 51 años empezó una compañía de marketing para trabajar con propietarios de comercios hispanos y ayudar a dueños de empresas estadounidenses a conectarse con el mercado hispano. Su joven firma no tiene empleados, sino que usa contratistas independientes.

Comparadas con el resto, las empresas de hispanos son propensas a ser de propiedad familiar y tienen menos probabilidades de conseguir financiación externa, según Remy Arteaga, cuya organización sin fines de lucro Iniciativa de Emprendimiento Latino está compilando una base de datos de firmas de hispanos en EE.UU. en colaboración con la Universidad de Stanford.

Muchos emprendedores latinos tienen dificultades para expandir rápidamente sus empresas, dice Arteaga. Añade que cerca de 25% de las firmas de hispanos generan la mayor parte de sus ventas de clientes no latinos, una cifra que es similar en empresas jóvenes y viejas.

En total, los emprendedores en EE.UU. crearon un promedio de 534.000 empresas al mes en 2014, lo que constituye el primer aumento significativo desde 2009, según Kauffman. Asimismo, más personas dejaron sus empleos en 2014 y aprovecharon la oportunidad para crear una empresa o trabajar de forma autónoma, indicó.

La competitividad de los países para 2015, según IMD

Onésimo Alvarez-Moro
@onesimohere


El centro de competitividad mundial de la escuela de negocios suiza, International Institute for Management Development (IMD), nos trae su último Estudio sobre la competitividad de los países para 2015.

Su análisis sigue 329 criterios algunos descritos en mi anterior artículo. Las estadísticas internacionales toman dos tercios del peso del rating y las encuestas con miles de ejecutivosinternacionales, un tercio del peso del rating.

Chile es el primer país latinoamericano, en el puesto 35, aunque con una reducción de cuatro puestos, del puesto número 31, el año anterior.

Buenas noticias, España ha subido dos puestas en la lista, del puesto 39 al puesto 37. Las malas noticias es que todavía está en el puesto 37.

Con tanta necesidad de competitividad, todavía vemos a España en un puesto tan miserable, puesto que demuestra claramente la menor inversión, el menor crecimiento y la menor creación de empleo comparado con cómo sería si tuviera una economía con condiciones que le llevara más alto en este tipo de listas.

Por si hay confusión entre algunos, el problema de la competitividad no proviene de la presencia de España en el Euro y del hecho de que España no puede devaluar su moneda para, así, poder vender sus productos más baratos al mundo. Lo que necesita España son medidas en el lado de la oferta para hacer la economía más eficiente.

También impactan estos puestos en los inversores internacionales. Por qué invertir en un país que está en el puesto 37 en competitividad si quieres tener acceso al mercado europeo. Mejor invertir en Luxemburgo o Alemania, incluso con sus costes más altos, pero con más competitividad y productividad.

Que nuestros líderes que quieren ayudar miren los criterios utilizados en este tipo de Estudio y que mejoren la economía en estos criterios, la economía se mejoraría y los ciudadanos también.

Cuba, el turismo internacional y sus potencialidades

Por Jose Luis Rodriguez
24/03/2014

Una de las decisiones fundamentales para enfrentar la crisis que se dibujaba ya en el horizonte a finales de los años 80´, fue el desarrollo del turismo internacional en Cuba.
El giro que comenzaron a tomar las relaciones económicas con la Unión Soviética a partir de 1986 -cuando se rebajó el precio del azúcar que la Isla vendía a ese país y se limitaron las entregas de combustible desde esa nación-, y la imposibilidad de cubrir el servicio de la deuda con Occidente a partir de las posiciones injerencistas del Club de París, situaron a los ingresos provenientes del turismo como una prioridad de primer orden para la economía cubana.
Hasta esos momentos el proyecto socialista cubano no había desarrollado ese ámbito como un sector prioritario, pues se consideraban los costos sociales que podrían derivarse del mismo, entre ellos fenómenos como la prostitución y el tráfico de drogas. 
Habiendo dispuesto hasta esos años de ventajosas relaciones económicas con la Unión Soviética y el resto de los países socialistas, el balance de costos y beneficios para desarrollar la industria del ocio había llevado al país caribeño a un nivel de visitantes que solo alcanzaba 194.500 turistas en 1986, cifra inferior a los 272.300 que llegaron en 1957.
La coyuntura afrontada ya desde finales de los 80´ hizo que se reconsiderara este sector y se incrementaran las capacidades hoteleras con esfuerzo propio, a lo que se añadió en 1987 el impulso a la inversión extranjera, lo que permitiría contar con 275 mil turistas en 1989.
Con la crisis en los 90’, el turismo comenzó a desempeñar un papel crucial en la economía cubana y devino la principal fuente de recursos financieros, tomando en cuenta su velocidad en el retorno de la inversión. Así se inició una tendencia sostenida al incremento de la exportación de servicios. Resultaba imprescindible, en primer término, incrementar las habitaciones para el turismo internacional en los destinos, que solo llegaban a 20.810 en 1990.
En medio de la tensa situación de aquellos momentos, puede estimarse que el país invirtió en la categoría de hoteles y restaurantes -fundamentalmente orientados al turismo- unos 2.200 millones de dólares entre 1990 y 2000
De tal modo, el número de habitaciones en los polos turísticos casi se duplicó en ese período, en tanto los arribos de visitantes aumentaban a un ritmo anual de 19%, pasando de 327 mil en 1990 a 1.741.000 diez años después, un resultado muy significativo si se tiene en cuenta que coincidió con una etapa de recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos.
Como resultado de esa dinámica en arribos turísticos, los ingresos brutos del sector crecieron a un impresionante ritmo del 23% cada año, elevándose de 243 millones en 1990 a 1.948 millones en 2000. En términos de ingresos por turista, la cifra pasó de 715 dólares a 1.098.
El sector se convirtió en el elemento de arrastre fundamental de la recuperación económica del país, al incrementar su peso en las exportaciones totales desde 4,1% en 1990 a 45,1% diez años más tarde, con un aporte de divisas a la balanza de pagos de 27,6% en 1993, que creció a 33,2% al finalizar el siglo XX.
En esos resultados fue decisiva la forma en que se vinculó el desarrollo de este sector con el resto de la economía nacional.
Uno de los factores de mayor importancia en ese sentido fue la operación de una casa financiera del turismo -creada en 1992 con el nombre de FINATUR-, que posibilitó movilizar lo indispensable para reactivar las producciones nacionales que debían apoyar logísticamente al sector, y logró que las mismas pasaran del 12% de los abastecimientos al 70% en 2003.
Un efecto colateral nada despreciable de esta dinámica fue que se establecieron estándares de calidad para esas producciones que impulsaron la competitividad de la industria nacional, la cual -unida en muchos casos en asociaciones con capital extranjero- logró niveles de penetración notables en el mercado interno de divisas que se desarrolló en paralelo con la actividad turística.
En este caso se destacaron la producción cervecera nacional y la industria de jabonería y perfumería, con niveles de penetración superiores al 90% del mercado interno, en abierta competencia con entidades y marcas extranjeras.
En otra dimensión, el desarrollo turístico creó directa e indirectamente unos 335 mil empleos, cubriendo el 7% del total de ocupados en el país. Otro cálculo indica que la renta turística benefició al 11% de la población cubana.
Sin embargo, durante el pasado decenio comenzaron a manifestarse síntomas de desaceleración en la dinámica precedente.
Diversos análisis realizados en esos años proyectaron tendencias de crecimiento para el año 2010 que no han llegado a cumplirse, por lo que resulta conveniente profundizar en el cambio de la dinámica del sector para examinar su situación actual.
Luego de un primer decenio de notable crecimiento en el turismo, varios factores externos e internos comenzaron a incidir en los ritmos de crecimiento alcanzados hasta ese momento. Es preciso tomarlos en cuenta y, para este análisis, considerar las opiniones de especialistas como Miguel Figueras, Rogelio Quintana, Ramón Martín y Julián Rodríguez. En este último caso, vale apuntar que sus comentarios a la primera parte de este trabajo resultaron de mucho interés.
Según los datos de la ONEI, luego de una rápida expansión inicial -el número de turistas que arribaban a Cuba había crecido siete veces entre 1990 y el 2005-, entre este último año y el 2013 el incremento se redujo al 23%. 
Por otro lado, las inversiones en hoteles y restaurantes promediaron 350,6 millones de pesos anuales de 1994 a 2005, y aumentaron a una media de 471,5 millones entre en 2006 y 2012, pero los niveles de ocupación descendieron de 62,9% en 1995 a un estimado de 52,6% en 2013. 
Finalmente, los ingresos brutos por turista bajaron de 1.098 pesos en 2000 a 837,3 pesos en 2013.
Para explicar estas tendencias, un primer elemento lo aportaron los atentados del 11 de septiembre de 2001, coyuntura que afectó durante varios años a la industria del ocio en todo el mundo, y que llevó a que el turismo internacional en Cuba no creciera ese año y decreciera -por primera vez- 5% en 2002. No obstante, todavía entre 2000 y 2005 el número de turistas aumentó 33%.
Un segundo elemento que no se puede desconocer es que la crisis económica más impactante desde los años 30 del pasado siglo golpeó -y aún continúa golpeando- los ingresos de la mayor parte de la población en los países emisores de turismo hacia Cuba en el último lustro. 
Esto ha sido particularmente relevante para el segmento mayoritario de turistas que se ubican en la franja de ingresos medios y bajos, lo cual se ha reflejado en la ralentización del crecimiento en el número de visitantes ya apuntado, y también en el descenso de alrededor de 9% del ingreso por turista-día en once años.
Un tercer grupo de elementos que estuvieron presentes en las primeras casi dos décadas de desarrollo turístico iría posteriormente reduciendo su impacto inicial. 
En este caso pueden incluirse la propia irrupción de Cuba en el mercado, con una notable calidad en el entorno geográfico natural prácticamente virgen en muchos casos, instalaciones hoteleras recién construidas, y atractivos históricos y culturales novedosos para la mayoría de los visitantes que llegaban por primera vez.
Dentro de este conjunto de elementos puede decirse que el factor novedad, que impactó en buena parte de los 37 millones de turistas que visitaron la Isla por primera ocasión entre 1990 y 2012, debió ser sustituido por otros elementos que lograran una mayor repetición de los viajeros a mediano y largo plazo.
Por último, puede añadirse que la concentración entre 71 y 78% del turismo en el destino de sol y playa durante los últimos años, con la modalidad de todo incluido, ha limitado el incremento del gasto por turista-día, por lo que se demanda la diversificación de la oferta para incrementar la satisfacción del visitante en instalaciones extra hoteleras.
Precisamente, es en este último aspecto en el que pueden apreciarse las mayores potencialidades para crecer en el turismo internacional.
Dentro de los nuevos productos posibles se encuentran el turismo de salud, de ciudad, de naturaleza, de eventos y el cultural, entre los más significativos. 
No obstante, la disponibilidad actual de las instalaciones para su desarrollo es limitada, considerando la existencia de sólo dos parques temáticos, dos campos de golf (sólo uno de 18 hoyos) y una red muy reducida de teatros, cines, cabarets y parques de diversiones, con un notable nivel de deterioro en muchas de estas construcciones.
Algunos procesos inversionistas en ciernes apuntan a modificar esta situación. En este sentido, se reportó que -en los marcos de un proyecto que abarca la construcción de 16 instalaciones- el pasado año se firmó el contrato para la construcción de un nuevo campo de golf en Varadero por valor de 350 millones de dólares entre el británico Esencia Group y el Grupo Palmares del MINTUR. 
Esta inversión incluye la construcción de 650 apartamentos asociados al campo de golf, lo que supone una solución puntual al tema inmobiliario.
Igualmente, las inversiones en diversos puertos del país deben propiciar un mayor desarrollo del turismo de cruceros, aunque en este último presiona negativamente el bloqueo de Estados Unidos, sobre todo en el entorno caribeño.
En el ámbito de las mayores inversiones continuará teniendo un importante papel la participación de capital extranjero, especialmente en lo referido a contratos de administración, aunque otras alternativas deberán abrirse con la nueva Ley de Inversión Extranjera.
No obstante, afrontar otros aspectos que hoy constituyen quejas de los turistas demanda otro tipo de soluciones no tan costosas. Ese es el caso de la relación calidad-precio en los servicios, en la que incide fuertemente la calificación y profesionalidad de la fuerza de trabajo.
También es importante desarrollar un programa de recapitalización de instalaciones culturales, así como la ampliación de capacidades para el turismo de salud.
En todo caso, resulta evidente que el turismo internacional continuará proporcionando una importante fuente de ingresos al país. 
En este año se espera un crecimiento de 10,4% en el número de visitantes, lo que supone llegar a 3.150.000 turistas, cifra que supondrá un esfuerzo comercializador extraordinario, tomando en cuenta que en 2013 el sector solo creció 0,5%, y que un incremento interanual como el que se propone resultaría extraordinario en un período en que la economía crecerá sólo 2,2%.

Niall Ferguson culpa a Keynes

Simon Wren-Lewis, Mainly Macro

Una cuantas personas me han pedido que responda al artículo de Niall Ferguson en el Financial Times ["El Partido Laborista debería culpar a Keynes de su derrota electoral", del 10 de mayo]. Yo me he mostrado remiso, pues no es más que una pizca de tonterías conservadoras. Que cosas así lleguen a publicarse en el Financial Times es una desgracia, pero me temo que en este caso no resultan sorprendentes. Sin embargo, quiero escribir luego acerca de otra cosa que hacía referencia a ello, así que podría resultar de utilidad decir aquí unas cuantas cosas primero.

La cuestión más importante se refiere al estilo. No es el tipo de cosa que desearía escribir un especialista académico. No hace ningún intento por ser veraz respecto a las evidencias, y escoge simplemente de modo selectivo cifras que apoyen su argumentación. Conozco a un pequeño número de especialistas académicos que creen que pueden rebajar sus baremos cuando se trata de escribir propaganda política, pero creo que se equivocan. Veamos este párrafo, destinado a mostrar qué tan bueno ha sido el rendimiento macro del Reino Unido comparado con las terribles advertencias de los keynesianos:
"El Reino Unido tuvo el mejor rendimiento de las economías del G7 el año pasado, con un crecimiento real del producto interior bruto del 2,6 %. En 2009, el último año completo de gobierno laborista, la cifra fue del menos 4,3 %. Además, lejos de encontrarse en una depresión, la economía del Reino Unido ha generado más de 1.9 millones de empleos desde mayo de 2010. El desempleo del Reino Unido es hoy de un 5,6 %, aproximadamente la mitad de la tasa de Italia y Francia. Los salarios semanales han subido más del 8%; en el sector privado, la cifra está por encima del 10%. La inflación está por debajo del 2 % y sigue cayendo".La primera frase es correcta. Pero ¿por qué comparar eso con 2009, que, aparte de ser el "último año completo de gobierno laborista", también resulta que fue el año de la recesión que siguió a la crisis financiera global? Tal como antes he mencionado, el crecimiento del PIB per cápita tuvo con el laborismo una media del 1,5%, aun cuando incluyera esta recesión, pero el crecimiento medio de 2010 a 2014 fue sólo del 1% cuando deberíamos haber asistido a una rápida recuperación. Se mencionan cifras de empleo, pero el horrible rendimiento de productividad que entraña, no. Se menciona el crecimiento de las ganancias de todo el periodo (aunque sin decir que se trata de crecimiento nominal), pero ¡únicamente la inflación del año pasado! Esto se hace supuestamente para dar la impresión de un crecimiento de los salarios reales, cuando en realidad en este periodo hemos asistido a una caída sin precedentes de los salarios reales.

Un párrafo así podría conseguirle a Ferguson un puesto de redactor de discursos con algún político conservador, pero si un estudiante universitario de primer año lo escribiera como parte de un trabajo, se lo llenaría de garabatos en tinta roja lo mismo un economista que un historiador. Por lo que respecta a la idea de que los resultados electorales representaron un desastre para el modelo keynesiano, me pregunto si Ferguson se da cuenta de que todos o la mayoría de los bancos centrales basan la política monetaria en la economía keynesiana? Si la idea es que adoptar una línea contraria a la austeridad hace perder votos, ¿por qué no hacer notar que el Partido Nacionalista Escocés adoptó una retórica claramente contraria a la austeridad? (La carta de Sam Wills en respuesta al artículo de Ferguson tiene mucho más sentido).

Alguien podría intentar apuntalar una tesis académica seria en defensa del historial macroecnonómico del gobierno de coalición, pero este no es el caso. Este género de polémica sin sentido no es por supuesto exclusivo de la derecha antikeynesiana. Pero lo que ilustra esta clase de cosa es lo problemático que resulta el debate público sobre política macroeconómica. Resulta difícil pensar en muchos otros asuntos académicos en los que gente que parece tener poca idea de lo que está hablando pueda escribir sandeces tan evidentes en un periódico de prestigio.
_______
Nota: las políticas keynesiansas terminaron en el Reino Unido en 1976 cuando el Primer Ministro James Callaghan firmó un acuerdo con el FMI por un préstamo por 7.900 millones de dólares, el más grande que se le concedía a un país miembro. Este préstamo fue a cambio de recortar el gasto público, adoptar políticas antiinflacionarias e iniciar las privatizaciones. Con Margareth Thatcher, desde 1979, se aceleró el proceso de privatizaciones y se abandonaron las políticas pro-empleo del keynesianismo. Ver este post

- See more at: http://mamvas.blogspot.mx/2015/05/niall-ferguson-culpa-keynes.html#sthash.i5a4Wakt.dpuf

Alerta la Cepal contra la inversión extranjera por la salida de renta


La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, en imagen de archivoFoto Cristina Rodríguez
Susana González G.

Periódico La Jornada
Jueves 28 de mayo de 2015, p. 26

La inversión extranjera directa a la larga es una forma de endeudamiento que en el futuro vamos a tener que pagar, alertó Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Al informar que la inversión extranjera directa (IED) cayó 49 por ciento en México y 16 por ciento en América Latina durante 2014, cuando en el mundo retrocedió sólo 7 por ciento, advirtió que es preocupante y hay que poner el ojo en la balanza de la cuenta corriente, porque hay una brecha muy alta entre la salida de rentas que registra la región y su balanza de bienes.

En otras palabras, las utilidades que genera la IED representan un flujo negativo que repercute en el déficit de la cuenta corriente latinoamericana, según informó.

La rentabilidad media de la IED fue de prácticamente 103 mil millones de dólares el año pasado en América Latina y el acervo o stock acumulado de capitales en la región rozó los 2 billones de dólares. Ambos, stock y renta, son muy altos, alertó Bárcena en una videoconferencia transmitida desde Chile a la sede de la Cepal en México sobre el informe anual de inversión extranjera.

Vemos con preocupación la balanza de cuenta corriente... Las rentas más importantes son las que salen de América Latina justamente por la IED y nos preocupa que nuestra balanza de bienes ya no tiene capacidad para compensar la salida en la balanza de renta. Aquí es donde tenemos que poner el ojo porque la región está en un punto de inflexión. Sí, es cierto que están disminuyendo los flujos de inversión extranjera, pero lo que nos debe preocupar no sólo es atraer inversión sino que sea de calidad y se asocie con empresas latinoamericanas para que generen renta al interior de nuestros países, indicó.

La balanza de bienes, dijo, prácticamente desapareció el año pasado cuando en 2006 representaba 3 por ciento del producto interno bruto de la región.

Cuando se le preguntó cuántos empleos genera la IED o cuántos se perdieron con esas caídas de inversión, la funcionaria respondió: No tenemos los datos de empleo, esa es la verdad, pero recordó que un reporte anterior de la Cepal reveló que por cada millón de dólares de inversión las empresas mineras sin valor agregado generaban sólo un empleo, las mineras con un poco de valor agregado entre 3 y 4, en tanto que la manufactureras de media tecnología entre 6 y 7 puestos de trabajo nada má y las de servicios generan más empleos, “pero son las de menor productividad porque son los call center, etcétera”.

La secretaria de la Cepal precisó que en México tres cuartas partes de la IED en 2014 correspondió a cuentas entre compañías y que el país mantiene los mismos promedios a nivel regional, sólo 35 por ciento, de esos capitales foráneos como nuevas inversiones.