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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 5 de noviembre de 2020

Claves de la nueva política de comercialización de productos agrícolas y otras novedades del campo (+ Video)

Por: Randy Alonso Falcón, Oscar Figueredo Reinaldo, Yunier Javier Sifonte Díaz, Dinella García Acosta
5 noviembre 2020 

Incrementar las producciones agrícolas es un viejo anhelo para la economía cubana. Tanto la industria como la población reclaman al campo mayores niveles de entrega, a la vez que se necesitan incentivos más atractivos para lograr mejores rendimientos entre los productores. ¿En qué consiste la nueva política para la comercialización de productos agrícolas?, ¿para qué una banca de fomento?

El Vice Primer Ministro y Ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, y el Ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, comparecieron hoy jueves en la Mesa Redonda para informar sobre este importante tema.

Al iniciar su intervención en el programa radio-televisivo, Alejandro Gil Fernández, vice primer ministro y ministro de Economía y Planificación, comentó sobre la estrategia de desarrollo económico y social para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis generada por la COVID-19.

“Es la tarea más importante en la economía en este escenario. Desde mi comparecencia en la Asamblea Nacional hemos aprobado tres políticas, de la cual hablaremos de una en la tarde de hoy ”, dijo.

Según informó, fue aprobada por el Consejo de Ministros la política industrial, la cual abarca sectores como el metalúrgico, la ligera, la química, la electrónica, la siderúrgica y el reciclaje.

“Este último tema es prioritario para el país, pues repercute en el aprovechamiento máximo de los recursos que tiene la nación. El objetivo principal de la política industrial es modernizar esta rama y ponerlas en capacidad de responder a las demandas de nuestro plan de desarrollo económico-social hasta el 2030”.

Más adelante, el titular se refirió a la política de seguros y reaseguros, un asunto en el que el país carece de una cultura referente al tema.

“En la etapa de la pandemia cuando tuvimos hasta 250 mil trabajadores por cuenta propia con sus licencias suspendidas de manera temporal, se podía haber manejado a través del seguro ya que existen pólizas de lucros cesantes.Se pueden cubrir por ejemplo, a un arrendador de vivienda hasta un 60% del ingreso medio, siempre mediante el pago de una prima previa. También existen los seguros financieros, de crédito al igual que el seguro de vida como complemento de la seguridad social”.

Se prevé que esta política se implemente de manera gradual durante los próximos dos años pues existen empresas con experiencia en el territorio nacional.

El ministro de Economía explicó también en la Mesa Redonda que fue aprobada la nueva política para la comercialización de productos agrícolas y se trabaja en su implementación.

“Para la agricultura en sentido general la Estrategia Económico-Social comprende 24 medidas en las cuales se trabaja de manera paralela por la complejidad de todas. Hemos venido avanzando en unas 19”.

Enumeró las disposiciones implementadas que impactan en la producción de alimentos:

  • Flexibilización en la contratación de la fuerza de trabajo por los productores individuales, propietarios de tierra y usufructuarios.
  • Aprobación de incentivos fiscales para estimular la elaboración y comercialización de alimentos.
  • Creación del mercado mayorista en MLC para la venta de insumos y equipamientos a la bases productiva, como una vía para que pueda reinvertir las divisas que obtenga por la exportación o venta a usuarios establecidos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, para re aprovisionarse y ampliar sus capacidades productivas.
  • Transformación del sistema de comercialización de productos agropecuarios.
  • La recuperación de la ganadería bovina.

Gil Fernández aclaró que ninguna de estas medidas tiene un impacto inmediato, y se trabajará de manera mancomunada con la base productiva y el potencial científico para la búsqueda de soluciones a los problemas que enfrentamos.

“Sabemos que tenemos déficit de insumos y de financiamiento para poder adquirir las materias primas. Reconocemos que hay escasez e incremento de precios. Es un escenario complejo y del cual solo se sale trabajando”, aseguró.

Desarrollo de la actividad bancaria de fomento agrícola

El Vice Primer Ministro y Ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, y el Ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, comparecen hoy jueves en la Mesa Redonda para informar sobre la situación actual de la agricultura. Foto: Roberto Garaicoa.

Gil Fernández anunció que antes de que concluya el año se iniciarán nuevos servicios de financiamiento al sector agropecuario, con apoyo del presupuesto del Estado y una visión de fomento de esta actividad.

“Hemos identificado que se requiere una banca especializada en la actividad agropecuaria, la cual está expuesta a otros niveles de riesgos climáticos, y por tanto demanda de políticas flexibles que se ajusten a sus condiciones”.

El titular de Economía advirtió que no se trata de crear un banco nuevo, el cual necesitaría de un tiempo mayor de implementación, sino que se trabajará sobre la red existente del Banco de Crédito y Comercio (Bandec), el que tiene una presencia en todo el país. “Se trata de crear nuevos productos financieros destinados a este sector”.

Otro elemento novedoso es la organización de fondos del Presupuesto del Estado, ya que no siempre existe la posibilidad de otorgar créditos de mediano o largo plazo.

“Vamos a disponer de un nivel de recursos del Presupuesto del Estado para canalizarlo por la vía de los créditos para el sector agropecuario, el cual se maneja a menores tasas de interés o lo que es lo mismo, un crédito blando. Esto le permite al estado invertir a través de esta estructura  y mejores condiciones de esos financiamientos”, señaló.

Se trabaja además para concretar los recursos financieros de apoyo a la agroindustria, incluyendo los provenientes del exterior, lo que permitirá otorgar financiamiento a la base productiva con respaldo en divisas cuando se requiera realizar determinada exportación.

“De esta manera tendremos inversiones centralizadas a nivel de país, los fondos de fomento y esta nueva financiación por la vía bancario ”, subrayó Gil Fernández.

A la par se creará un comité de coordinación agropecuaria, integrado por varios Organismos de la Administración Central del Estado y algunas OSDEs que coordinarán como ultilizar más eficiente esos recursos a partir de las prioridades del país.

“Tenemos la pretensión de iniciar operaciones en el propio año 2020 y ampliarlo en el 2021”

El ministro recalcó que ninguna política es mágica, no obstante, al ser la agricultura un tema prioritario para la nación, las medidas aprobadas deben crear mejores condiciones para incrementar los niveles productivos. “Estamos inconformes con los niveles actuales, reconocemos que hay un déficit de oferta. El éxito de estas medidas no está tanto en el diseño, sino en su correcta implementación  y en la manera que todos trabajemos unidos para lograrlo”, concluyó.

Una política que propicia incentivos para productores y comercializadores

Gustavo Rodríguez Rollero (I), Ministro de la Agricultura, intercambió con directivos y campesinos y los exhortó a continuar esforzándose para lograr los mejores resultados en las producciones agrícolas, durante un recorrido realizado por áreas de la empresa de tabaco Consolación del Sur, en Pinar del Río, Cuba, el 8 de diciembre de 2019. ACN FOTO/Rafael FERNÁNDEZ ROSELL/sdl

El ministro de Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, comenzó su intervención en la Mesa Redonda explicando que la política aprobada es el resultado de varios análisis de un Grupo de Trabajo bajo la dirección del viceprimer ministro, Alejandro Gil Fernández, como parte de la implementación de la estrategia económico-social del país.

El ministro explicó que en la aprobación de la política participaron productores, presidentes de cooperativas agropecuarias, directores de empresas, profesores de la Universidad de La Habana y otros expertos.

Asimismo, esta fue evaluada en dos ocasiones por el presidente, vicepresidente y el primer ministro como parte del análisis de la implementación de la estrategia económico-social del país, y aprobada el pasado 30 de octubre en el Consejo de Ministros.

Rodríguez Rollero advirtió que esta política no resuelve los problemas de incremento de la producción, pero “su aprobación propicia incentivos para los productores y comercializadores en aras de incrementar sus niveles de actividad”.

“Con estas nuevas políticas el país se propone alcanzar la flexibilización de todo el sistema de acopio y comercialización, y eliminar el papel monopólico del sistema Empresarial de Acopio”.

Es una respuesta, aseguró, a las opiniones de los productores y de los ciudadanos en general, sobre las trabas que existen en el proceso de producción, acopio y comercialización.

Para ejemplificar la situación actual el ministro explicó que el país necesita, para garantizar las 30 libras per cápita por habitante mensual, unas 154 000 toneladas de productos agrícolas, ya sean viandas, hortalizas y frutas. Este mes el balance de productos es de 100 000 toneladas, es decir, “aún nos faltan más de 50 000 mil toneladas de productos que no tenemos producidas”.

Añadió que este mes La Habana tiene 15 000 toneladas de las 29 000 que necesita en los agromercados y para el consumo social. “Tenemos que producir más y hacer más ofertas de productos para cubrir la demanda en los distintos tipos de mercados”, señaló.

Para trabajar sobre esta situación el país aprueba, en total, 51 políticas, de ellas 31 son nuevas, seis ya existen y es “necesario exigir su cumplimiento”, y 14 serán modificadas o ampliadas.

Según Rodríguez Rollero los temas más debatidos en las reuniones giraron en torno a la contratación y a los precios. “A veces a muchos compañeros les costaba entender el cambio, lo nuevo y la transformación que esto conlleva”, dijo.

Políticas aprobadas

Sobre la contratación en la producción agropecuaria y forestal, el ministro informó que tendrá como destino todas las formas de comercialización existente y se reconocerán a todos los actores que participan. 

En este sentido, se prevé también responsabilizar a las partes participantes en los contratos con el control de su contratación y cumplimiento.

Además de ofertar nuevos productos, las nuevas disposiciones establecen la creación de un mercado de nuevo tipo, donde “se oferten productos de minindustrias, se empaqueten, no el mercado residual que existe”, precisó el ministro.

Se trata, establece la política, de actualizar las normas de calidad establecidas para la compra de los productos agropecuarios a los productores, de manera que estas se ajusten a las condiciones productivas.

Las nuevas normas también buscarán que las entidades bancarias oferten nuevos productos financieros a los productores, que se adecuen a las características del sector y estimulen las actividades productivas, acopiadoras y comercializadoras, incluyendo la posibilidad de obtener créditos revolventes con bajos intereses.

Asimismo, se busca definir y establecer un sistema de facturación que se adapte a las características del proceso y que constituya la base para el pago de las mercancías.

Al referirse a los temas de carácter impositivo, referidos por el vice primer ministro, Rodríguez Rollero informó que se aplicará, con carácter permanente, un tipo impositivo fijo del 5% sobre la base imponible obtenida, para el pago del impuesto sobre ingresos personales, a los productores agropecuarios.

“Se le aplicará, en el momento que corresponda, la propuesta de descontar de los ingresos obtenidos el 100% de los gastos acreditando el 80%, lo que beneficiará la carga tributaria a aplicar”.

Además, se bonificará con la aplicación del 5% del impuesto sobre la venta en el comercio minorista a las producciones de alimentos generados por minindustrias locales, gestionadas por entidades productoras o comercializadoras.

“Tenemos que ir transformando gradualmente la participación de los productos procesados industrialmente en el mercado. No podemos seguir teniendo un mercado solamente de productos frescos. La minindustria debe jugar un papel importante en el mercado agropecuario”.

La política reconoce además que hay que promover las exportaciones como fuente para la obtención de liquidez para garantizar los insumos y recursos necesarios que permitan incrementar la producción.

“No solo de productos tradicionales -advirtió el ministro-. Hay que diversificarse. Un buen ejemplo es la lima persa y los aguacates de los campesinos que han exportado a través de las empresas estatales en los últimos meses”.

Otra de las nuevas disposiciones, informó, es beneficiar financieramente a los productores primarios con los resultados que se obtienen de encadenarse productivamente con la industria o con cualquier otro mercado. 

Para ello, aclaró, debe ser un requisito indispensable que el incremento en los precios de los productos y los beneficios financieros que se reciban, se utilicen en el desarrollo de nuevas capacidades productivas.

En aras de reconocer a todos los actores, realizarán el beneficio, selección, empaque y procesamiento de los productos: los productores, trabajadores por cuenta propia, familias, cooperativas agropecuarias, entidades especializadas en esta tarea y comercializadores mayoristas, que gestionarán los recursos, insumos, equipamientos y condiciones de almacenamiento con refrigeración necesaria para la actividad.

El país necesita, reconoció Rodríguez Rollero, ampliar la red de minindustrias y microindustrias a partir de las producciones de la industria nacional y los proyectos de colaboración internacional.

Por ello, las familias que participan en el Programa de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar podrán gestionar equipamientos y tecnologías que les permitan incrementar el valor agregado en la oferta de sus productos.

La política también establece la disposición de recapitalizar y construir en cooperativas, Unidades Empresariales de Base (UEB y otras estructuras de las empresas estatales y en los sistemas municipales de las entidades acopiadoras, puntos de compras y naves mayoristas, que garanticen de manera eficiente la actividad acopiadora.

“Se trata de eliminar el intermediario y los mercados de acopio. Hay que garantizar el vínculo entre la comunidad y los productores, y que estos últimos puedan abastecer a la población que vive a su alrededor”.

El ministro se refirió a “uno de los temas más criticados: los impagos a los productores”. En este sentido, la política establece que si un comercializador no tiene capacidad logística o financiera para comprarle a un productor, este último tiene el derecho de ir directamente a vender sus productos a cualquier forma de mercado que existe en el país.

Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Las entidades acopiadoras, precisó, solo podrán realizar compras en función de sus capacidades logísticas y financieras.

Por su parte, serán los gobiernos los encargados, en cada uno de sus niveles, de realizar los balances de productos agrícolas, ya sea a nivel nacional, provincial, o municipal (que incluye todas las localidades). Estos establecerán los estimados y ratificados en la actividad acopiadora de productos, garantizando los envíos en correspondencia con los resultados de los balances.

Las estructuras de gobierno que dirigirán la realización de los balances serán, a nivel nacional, el Ministerio de Economía y Planificación; y el Consejo Provincial y el de Administración Municipal, en los otros dos niveles, respectivamente.

Para garantizar su gestión comercializadora, las entidades acopiadoras contarán con centros o naves de acopio que le garantizarán las entregas al mercado agropecuario estatal, consumo social, industria, turismo, exportaciones, ventas internas, abastecimiento a los comercializadores minoristas, formas de gestión no estatal, trabajadores por cuenta propia vinculados o no al sector agropecuarios y mercados de precios por acuerdo.

Todas las formas de comercialización deberán estar inscritas en el Registro Central Comercial y contar con las licencias sanitarias y veterinarias establecidas.

Rodríguez Rollero señaló que otro de los temas más debatidos fue el de la competitividad. Por ello, todas las formas de comercialización operarán con autonomía, estableciéndose un régimen que permita elevar la eficiencia en la actividad sobre la base de una coexistencia armónica. “Si el único que lo hace soy yo, se crean frenos y no es posible el desarrollo”, dijo.

En el caso de los productos que, por problemas logísticos y/o financieros de las entidades acopiadoras y comercializadoras, no puedan ser comprados en correspondencia con lo establecido en los contratos, el ministro informó que los productores podrán venderlos a cualquier otra forma de comercialización existente en el país.

En este camino, la política establece la implementación de la modalidad de arrendamiento de recursos en todas sus variantes, ya sea, transportes, mercados, almacenes, instrumentos de mediciones, equipos de refrigeración, envases, montacargas, traspaletas, entre otros.

Las nuevas disposiciones buscan además favorecer las ofertas de productos agropecuarios y servicios con mayor valor agregado, que incluyen, entre otros: cambio de imagen, uso de marcas, diferenciación por calidades, productos elaborados y procesados (manual o industrial), servicios de mensajerías u otros que se necesiten, a partir de la implementación de estudios de mercados que muestren las características e intereses de las localidades.

“El mercado agropecuario tiene que cambiar. No podemos seguir con la llamada góndola de acopio”, dijo el ministro.

Por ello, la política aprobó el desarrollo de productos orgánicos, “que en el mundo se pagan hasta un 40% más”, con precios diferenciados para su comercialización nacional e internacional, para lo cual se establecerá el esquema de certificación correspondiente.

Rodríguez Rollero se refirió también a la necesidad de ejecutar un programa de reanimación y modificación infraestructural y tecnológica de los mercados mayoristas y minoristas que permita la transformación gradual a mercados de nuevo tipo.

“Tenemos que recuperar, por ejemplo, el mercado concentrador del Trigal, como se concibió inicialmente”.

Al referirse al tema de los precios, el ministro informó que la decisión fue establecer una serie de productos con precios centralizados y otros por acuerdo entre las partes, que quedarían del modo siguiente: 

  • Precios de acopio centralizados para 18 productos agropecuarios que incluyen: arroz cáscara húmedo, arroz consumo, frijol negro, frijol colorado, leche fresca ganado bovino, ganado bovino, tabaco sol palo principal, tabaco principal, tabaco vega primera, tabaco vega segunda, tabaco virgina, tabaco tapado, café cereza arábigo, café cereza robusta, caña de azúcar, ganado porcino en pie convenio, huevos de gallina, maíz seco en grano. De estos productos tendrán precios minoristas centralizados el arroz consumo, frijol negro y colorado, leche y el huevo de gallina.
  • Precios de acopio y minoristas centralizados para los destinos que se definan en los balances de los gobiernos territoriales, y establecer para el resto de los destinos precios por acuerdo establecidos por las administraciones locales del gobierno, para 12 productos agrícolas que incluyen: Malanga colocasia, Malanga xhantosoma, Plátano vianda, Plátano burro, Plátano fruta, Guayaba, mango, Fruta bomba, Tomate Industria, Papa, Calabaza, Boniato.

El ministro puntualizó que la política faculta a las administraciones locales del gobierno para concordar precios por acuerdo de acopio y minoristas aplicables por territorios a los productos agropecuarios que no tengan precios centralizados.

Se estima para ello publicar semanalmente los precios para los productos agropecuarios, incluyendo aquellos con precios centralizados y los que se comercialicen por acuerdo.

“Tanto a los productos con precios centralizados como a los productos con precios por acuerdo, se les podrá poner regulaciones administrativas para su venta”.

Otra de las novedades es la introducción de diferentes variantes de comercio electrónico, que, en dependencia del producto, puede incluir las ventas online de mercancía con servicios de entregas o cualquier otro tipo de acuerdo con la población.

La comercialización mayorista de productos agropecuarios, por otro lado, será realizada por empresas estatales, cooperativas agropecuarias, propietarios de tierras y usufructuarios, y vendedores mayoristas de productos agropecuarios.

“En todos los casos se realizará la contratación entre el comercializador mayorista, el minorista, y entidades de consumo intermedio u otros comercializadores”.

Los destinos, dijo, serán el turismo, las exportaciones (a excepción del tabaco, café, cacao y la miel de abejas), ventas en fronteras, y la industria nacional transformadora de vegetales, leche, carnes y materias primas para la producción de alimento animal y las minindustria. Estos podrán ser abastecidos por empresas estatales, cooperativas agropecuarias, propietarios de tierras y usufructuarios.

Redes minoristas: Quitar trabas para crecer

El ministro explicó que en la aprobación de la política participaron productores, presidentes de cooperativas agropecuarias, directores de empresas, profesores de la Universidad de La Habana y otros expertos. Foto: Roberto Garaicoa.

El Ministro de la Agricultura también puntualizó algunos asuntos sobre la política aprobada por el sector para la comercialización de productos en redes minoristas en el país. Según dijo, son los gobiernos provinciales y municipales los encargados de formar estas redes en sus territorios, sobre todo por el amplio conocimiento que tienen de los recursos y las formas de consumo.

Asimismo, explicó que se mantiene un tratamiento priorizado a los centros como las escuelas, los hospitales los policlínicos u otros dedicados a brindar asistencia social. Para ellos, no obstante, también se adaptó la política y ahora podrán adquirir productos agropecuarios desde distintos proveedores, no solamente las instituciones de acopio. Esas compras podrán realizarse con el presupuesto aprobado para esa actividad.

“Este cambio permite una mayor flexibilidad a cada institución, sobre todo porque permite comprar insumos a partir de las necesidades particulares de cada lugar”, precisó.

Otro cambio en la política de comercialización está dirigida para aquellos productores cercanos a la industria o a los almacenes mayoristas, pues no será obligatorio que los productos pasen por una entidad acopiadora. En estos casos será fundamental la firma de un contrato entre el productor y el comprador estatal. “La decisión fortalece la relación entre estos actores y garantiza un ahorro de recursos por transportación o almacenamiento”.

Mientras tanto, también es novedosa la posibilidad de que todas las cooperativas, los usufructuarios, propietarios de tierras y las empresas estatales, podrán vender los productos agrícolas y cárnicos, frescos y procesados, en la red de tiendas minoristas. No obstante, estas entregas podrán ocurrir luego de que los productores cumplan con sus entregas pactadas al encargo estatal.

Respecto a los mercados, la política de comercialización los agrupa en tres tipos fundamentales: mercados agropecuarios, puntos de venta y la venta ambulatoria. En este sentido, el Ministro de la Agricultura explicó que la agricultura urbana y familiar podrá comercializar sus producciones a precios por acuerdo excepto los productos con precios centralizados.

Los precios fue otro de los asuntos tratados por Rodríguez Rollero. Sobre esto, comentó que la comercialización minorista de productos agropecuarios se realizará a precios por acuerdos para todos los productos, a excepción de los productos cuyos precios fueron establecidos de manera centralizada.

Asimismo, “se faculta a los gobiernos locales para bonificar o exonerar de la aplicación del impuesto por la comercialización minorista de productos agropecuarios, como mecanismo regulador para la concertación de precios”.

También, “el Estado realizará el papel regulador en el seguimiento y control de la producción, la contratación, el establecimiento de las prioridades en los destinos, los balances de productos, el control de los precios, la comercialización en condiciones excepcionales, en la intencionalidad de la siembra y el uso de la tierra”.

Para garantizar estos temas, la información y la comunicación será otra cuestión esencia. En tal sentido, se pretende diseñar, implementar y controlar el Sistema de Protección al Consumidor, así como un sistema de información diaria tanto de los problemas detectados como de los precios establecidos. Finalmente, el titular de la agricultura en Cuba explicó que será aprobado un Decreto que implementa la política con sus normas complementarias.

Buscar las reservas internas y ponerlas en función de la economía del país

Alejandro Gil valoró esta política como un apoyo para elevar las ofertas y la satisfacción de los clientes. Foto: Roberto Garaicoa.

En su intervención, el Viceprimer Ministro cubano resaltó que ninguna de las medidas tomadas requiere un gasto de divisas del país. “Son cuestiones de carácter organizativo interno que nos demuestra cómo sí existen formas distintas para obtener mejores resultados”, apuntó.

Del mismo modo, apuntó la necesidad de fortalecer la legalidad para implementar esta política de comercialización e incluir en ella a todos los actores de la economía. Para ello, dijo, es fundamental el respeto entre los productores, los consumidores y el apoyo de los gobiernos locales.

“Esa interrelación también es vital en la concertación y formación de precios. Los gobiernos deben prepararse y buscar mecanismo objetivos, más eficientes y utilizar toda su capacidad y facultades. Los precios deben ser justos para el campesino y el cliente, y para ello es clave el papel regulador del Estado”, aseguró.

Finalmente, Alejandro Gil valoró esta política como un apoyo para elevar las ofertas y la satisfacción de los clientes. “Es buscar las reservas internas y ponerlas en función de la economía del país. Ahora todo depende de nuestra capacidad de implementarla”, concluyó.

En video, la Mesa Redonda

¿Caminar sobre cuerda floja?

Con celeridad, en medio del enfrentamiento a la pandemia, avanza la implementación de las medidas para perfeccionar la gestión del sector no estatal. Incentivos financieros buscan estimular las exportaciones de estos actores económicos; mientras, quedan en el candelero la constitución de micro, pequeñas y medianas empresas, la reforma fiscal y el listado de actividades prohibidas. Algunos entrevistados por BOHEMIA manifiestan insatisfacciones con los tributos, las vías de obtener las divisas, los trámites, el mercado mayorista, entre otros asuntos de peso


Foto: YASSET LLERENA ALFONSO

Por DELIA REYES GARCÍA

A pesar de los peñascos en el camino, desde hace años la Cooperativa de Créditos y Servicio (CCS) Antero Regalado, del municipio de Artemisa, fue pionera en subirse al carril de las exportaciones. “En ese tiempo facturamos unas cuantas toneladas de aguacate, pero siempre a través de la Empresa Cítricos Ceiba. No podíamos hacerlo de manera directa con la Sociedad Mercantil Cubana Cítricos Caribe S.A., entidad exportadora; ni obteníamos los mejores beneficios porque el pago era en moneda nacional, a la tasa de cambio de 1 USD por 1 CUP.

“Ahora, con las nuevas medidas para el perfeccionamiento del sector no estatal, la cooperativa puede contratar directamente con esa o cualquier otra entidad autorizada por el Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex) y recibir una buena parte de los ingresos en moneda libremente convertible (MLC) para adquirir los insumos necesarios”, refiere su presidente, Osmany Cordero Alfonso. Con la mira puesta en el exterior, prevén sumar otros cultivos como fruta bomba y mamey.

Para su coterráneo Abelardo Álvarez Silva, también presidente de otra CCS en el municipio de Güira de Melena, “la cooperativa agropecuaria que no piense insertarse en las exportaciones no podrá seguir adelante. ¿De qué otra manera adquirirá MLC para comprar los recursos que necesita como gomas, baterías, e incluso, los fertilizantes y plaguicidas?”, comenta.

Sin desestimar los aportes desde la agricultura, el joven emprendedor Bernardo Romero González considera que, por mucho, “uno de los enfoques estratégicos debe ser el desarrollo del software, es el campo más preparado en Cuba y con mayores potencialidades para exportar. Tenemos miles de desarrolladores talentosos. Desde los privados, cuentapropistas, y otros que actúan libremente, ha existido un incremento de esos servicios profesionales hacia el extranjero, pero de manera informal.


Al país le urge diversificar los rubros exportables para garantizar la entrada de divisas y necesita el concurso de todos los actores económicos. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

“Por eso, para insertarlos ordenadamente en el camino de las exportaciones, y lograr un crecimiento sostenido, se necesita modernizar aún más la infraestructura tecnológica, buscar un mecanismo financiero sólido y tener respaldo legal”, sostiene el ingeniero en Telecomunicaciones y Electrónica.

En las manufacturas, una interesante propuesta es la marca Gabi y Sofi, de la cooperativa no agropecuaria (CNA) Decorarte, de Matanzas, la cual desde 2016 tiene la vista puesta en exportar juguetes didácticos y otros productos para niños.

Después de un intenso bregar rediseñando sus productos de acuerdo con las normativas internacionales, principalmente de la Unión Europea, la Compañía Alemana Profumed le propuso a Decorarte ser la distribuidora exclusiva de Gabi y Sofi en los principales mercados mundiales. En tanto, la Sociedad Mercantil Cubana Copextel S.A. será la que represente a la cooperativa en las negociaciones, explica Ariel Balmaseda, presidente de la CNA.

Pero estos no son los únicos interesados. Según Vivian Herrera Cid, directora general de Comercio Exterior del Mincex, desde que se presentó la nueva estrategia para impulsar la economía, y luego salieron las resoluciones que regulan la exportación e importación de las formas de gestión no estatal, el número de solicitudes ha ido creciendo.

“Pero exportar no es fácil. No basta con que estén creadas las condiciones desde el punto de vista normativo. Hay que tener producciones de calidad competitiva. Necesitamos crear una cultura exportadora para que las formas de gestión no estatal (personas naturales y jurídicas) obtengan producciones que podamos insertar en los mercados internacionales. No tenemos un gran potencial encerrado como en una lámpara de Aladino, que con frotarla salgan 600 personas a exportar, y, qué bueno, el mundo está esperando nuestros productos, Cuba se va a inundar de dólares. No es así. Hasta ahora estos actores económicos solo han exportado limas persas y aguacates. Después será un poquito más de otras cosas”, advierte Alejandro Gil Fernández, viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación (MEP).

Por si las moscas…

Acerca de los incentivos financieros, aprobados en la Resolución 114 del MEP para estimular las exportaciones de estos actores económicos, esclarece el ministro: “no es correcto plantear que las formas de gestión no estatal se quedan con 80 por ciento de los ingresos en MLC y el Gobierno se queda con el otro 20 por ciento, como han dicho algunos malintencionados en las redes sociales. Ellas reciben el total de los ingresos provenientes de las exportaciones, el 80 por ciento en divisas y el resto se acredita en moneda nacional, en este caso, CUC, porque viven en Cuba y no todos los gastos los tienen que hacer en dólares. Para estas formas de gestión 1 CUC es igual a 25 CUP.

“¿Por qué les dejamos dólares? Para que puedan comprar los insumos y reaprovisionarse a través de la empresa de comercio exterior, o acudir a un mercado mayorista en MLC aquí en el país. Desde el 10 de septiembre ya se abrieron tres mercados de ese tipo en La Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba, operados por el Grupo Empresarial de Logística de la Agricultura (Gelma).


Alejandro Gil Fernández, viceprimer ministro y titular del MEP, aboga por promover una cultura exportadora que incentive la competitividad de las distintas formas de gestión. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

“¿Cómo buscan las bases productivas esos dólares para comprar allí? Pues exportando o vendiéndoles a la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM). Se aprobó que cuando las cooperativas vendan al Mariel se queden con 80 por ciento en divisas. La idea es dejar cierta cantidad de dólares circulando para cerrar ciclos productivos. Si les quitas la divisa puede que hagan una primera exportación, pero no la segunda”, razona Gil Fernández.

A propósito de conocer que ya están abiertos los mercados en MLC para los productores campesinos, BOHEMIA contacta vía telefónica con Wilson Ramírez Peña, presidente de Gelma, a fin de conocer algunos detalles y visitar el mercado de La Habana. “No tenemos autorización para dar información a la prensa”, contesta.

En cuanto a las posibilidades de las cooperativas de vender a la ZEDM y obtener así las divisas necesarias, Osmany Cordero Alfonso y Abelardo Álvarez Silva, presidentes de las CCS homónimas Antero Regalado, de Artemisa y Güira de Melena, respectivamente, coinciden en que “no se puede dejar a las cooperativas agropecuarias al libre albedrío para que resuelvan contratar con el Mariel y que vayan para allá en maratones”.

Ellos abogan por organizar ese proceso y que sean los productores élites, de mayores rendimientos, los primeros en realizar las contrataciones con la ZEDM e ir incorporando luego al resto de los campesinos de la provincia de Artemisa, pues todos necesitan de esas divisas no solo para exportar sino para asegurar las producciones con destino al mercado interno.

Cordero Alfonso subraya que “ni la cooperativa ni yo como productor individual hemos podido insertarnos en el Mariel porque todavía estamos en el lío de abrir las cuentas en MLC”. Mientras tanto, Álvarez Silva recuerda que “nunca antes nos habían autorizado a abrir una cuenta bancaria en pesos convertibles (CUC). A las CNA sí se lo permitieron. Sin embargo, las agropecuarias, a pesar de tener 60 años de fundadas, no podían abrirla y dependíamos de que la empresa nos hiciera el favor de comprarnos los recursos para producir”.

¡Igualdad de condiciones!

Beyond Roots es un proyecto comunitario con impacto en los afrodescendientes cubanos y de otros lugares de América Latina, e incluso de los Estados Unidos, considera su promotora, la joven Adriana Heredia Sánchez. Para ilustrarlo, comenta con orgullo que ya tienen un grupo en Facebook con casi 9 500 seguidores y en el canal de Telegram cuentan con unos 1 200 suscriptores.


“Si no se hace una reforma tributaria, por supuesto que los emprendedores estamos en franca desventaja para exportar e importar”, estima Adriana Heredia Sánchez. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

“Soy trabajadora por cuenta propia (TCP) desde 2016 y, como parte del proyecto, logré abrir una tienda para la venta de artículos religiosos en septiembre del pasado año, después de muchísimos sacrificios, en el corazón de La Habana Vieja. Aquí somos 16 emprendedores, artesanos, modistas, diseñadores, colaborando todos y generando conciencia, porque Beyond Roots no promueve moda, sino identidad”.

Ella confiesa que ha seguido al detalle las medidas anunciadas para perfeccionar el quehacer de los TCP. “Estamos entusiastas y propositivos con la nueva estrategia porque queremos sentirnos parte del proceso de cambio. Pero deben escuchar nuestras opiniones. Ante las posibilidades que se abren ahora de exportar e importar nos preocupa cómo lograr capacidad productiva y ser competitivos de cara a la exportación y al mercado interno”.

Otra trabajadora por cuenta propia, que prefiere el anonimato, comenta: “Pienso que las medidas, en general, son positivas para el desarrollo del emprendimiento en Cuba. Sin duda se vislumbran aperturas a los mecanismos que todo negocio necesita para avanzar. Pero, aunque entiendo los motivos económicos, son mecanismos pensados en una moneda que no es la nuestra.

“Dependemos de un socio o de un inversionista con MLC para poder acceder a dichos mecanismos, de modo que estas facilidades no están al alcance de muchos emprendedores. Para exportar necesitamos antes importar equipos y materias primas, y para eso necesitamos MLC, pero ¿cómo los obtenemos sin exportar? Es como una serpiente que se muerde la cola”.

A las formas de gestión no estatal les aqueja otro mal de fondo. “Los emprendedores no estamos en igualdad de condiciones, operamos en tremenda incertidumbre, en franca desventaja para poder importar y exportar con respecto a otros entes económicos que tienen personalidad jurídica reconocida, como las cooperativas y la empresa estatal. Por eso, seguimos esperando que acaben de salir las normativas sobre las micro, pequeñas y medianas empresas, y se haga la reforma tributaria tan necesaria en la actualidad”, reflexiona Adriana Heredia.

A su juicio, reconoce la también licenciada en Economía, “una de las principales trabas que tenemos es la política fiscal porque no es objetiva. No está para nada alineada con el nivel de precios que existe en la economía real.

“Nosotros ante la ley somos personas naturales, como lo es cualquier otro trabajador del sector estatal. No obstante, nos exigen pagar muchísimo más impuestos sobre ingresos personales que los que paga un trabajador estatal. Tengo dos licencias, una como organizadora de eventos, para toda la actividad que genera Beyond Roots, y otra como artesana. Pero al hacer la declaración jurada no permiten descontar la totalidad de los gastos en que incurro, solamente tengo autorizado el 40 por ciento.

Igual de contrariado anda Mario Martín Fernández Puentes, quien desde el 2013 inició un negocio familiar para producir embutidos y ahumados de cerdo, en una minindustria que levantó contigua a su vivienda, en el reparto Versalles, municipio de La Lisa. La licencia de TCP que le entregaron entonces fue de cafetería, hasta que a finales del año pasado se la cambiaron por la de productor elaborador de alimentos.

Bernardo Romero González opina que la inserción de nuestros programadores no sería mirando a los grandes “monstruos” como Microsoft, Google… sino a las pequeñas y medianas empresa de afuera. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

Sin embargo, se le mantuvo el mismo gravamen impositivo, es decir, “solo nos permiten deducir el 60 por ciento de los gastos a la hora de realizar la declaración jurada. Y no debiera ser así. Porque el productor no ofrece un servicio, como el que trabaja en una cafetería o un restaurante. Al mantener solo ese gasto deducible, el precio de venta afecta a la población. Tampoco nos reconocen la contabilidad ni autorizan a descontar el total de los gastos, como lo pueden hacer las CNA que sí tienen personalidad jurídica”.

Desde que salieron publicadas en la Gaceta Oficial No. 59 las resoluciones que abren el camino hacia las exportaciones e importaciones de las formas de gestión no estatal, el ingeniero Bernardo Romero González no perdió tiempo. Fue al Banco Metropolitano a abrir la cuenta en MLC, después contactó con las empresas de informática aprobadas por el Mincex; tuvo encuentros con varias de estas, porque su gran sueño es crear en Ingenius (negocio privado) una fábrica de software. Pero lo mantiene en vilo el tema tributario.

Controversia

Para Vladimir Regueiro Ale, viceministro primero del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), “con los impuestos siempre hay una controversia, es como Adolfo Alfonso y Justo Vega: por un lado, el fisco; y por el otro, el contribuyente. Al último siempre le va a parecer mucho y al primero, poco”. En el caso de los tributos que se establecen a las formas de gestión no estatal, precisa, todos tienen como destino los presupuestos municipales.


Vladimir Regueiro Ale, viceministro primero de Finanzas y Precios, reconoce la necesidad de modificaciones tributarias como parte de la implementación de la estrategia económico-social. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

Sobre los por cientos deducibles como gastos a las distintas actividades del trabajo por cuenta propia, asegura: “es un tema que sigue en evaluación y continuamos revisando. Depende de un mejor ordenamiento de todas esas operaciones, de la trazabilidad de las transacciones entre los TCP y las entidades, y que se indicó realizarlas mediante cuentas bancarias.

“En el país no existe la práctica del uso de los comprobantes, por eso los TCP no siempre logran justificar la adquisición de insumos cuando se hacen los registros contables primarios y elementales. Entonces, avanzar a una posición de mayor correspondencia con los gastos reales en que incurren estas formas siempre estará condicionado a que puedan justificarlos. Pero es un punto al que no hemos renunciado. Porque mientras logremos acercarnos más a una valoración objetiva de los gastos que ha tenido en cada negocio, en cada actividad, nos permitirá medir mejor el ingreso”.

Miguel Ángel Morales Menéndez, dueño del restaurante La Moneda Cubana, ubicado en la Plaza de la Catedral, apunta un elemento a tener en cuenta: “el mayor interesado en exigir la factura es quien compra y cuando la presenta como documento probatorio ante la autoridad fiscal está obligando al que le vende a declarar sus ingresos”.

Ante los TCP que ya han importado, el viceministro primero esclarece, “tienen que ajustarse a lo establecido”, aunque tengan cómo justificar los gastos y estos sobrepasen los por cientos deducibles a su actividad. “En la medida en que esos negocios puedan transitar, transformarse, reconstituirse, reorientarse hacia las nuevas formas de gestión que queden definidas con el marco normativo que se adopte como parte de la nueva estrategia, tendrán el tratamiento fiscal correspondiente.

“Hoy muchos de estos negocios se nos parecen más a una empresa, por el nivel de contratación, por los volúmenes de ventas, por la capacidad que puedan desarrollar hacia la exportación. Y esto lleva otro tratamiento, incluso contable. Las normas definidas para el TCP son sencillas, no reconocen determinadas categorías, por ejemplo los gastos de inversión, porque el TCP se diseñó para actividades muy pequeñas”.


A las CNA se les permite deducir el ciento por ciento de los gastos, siempre que tengan cómo justificarlos. Lo cual debería ser parejo para el resto de las formas de gestión no estatal. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

Las modificaciones tributarias que deben acompañar la implementación de las medidas para el perfeccionamiento de las formas de gestión no estatal no se dejarán a las calendas griegas, subraya el viceministro primero del MFP. “No puedo precisar una fecha exacta, pero se trabaja intensamente”.

BAJO PRESIÓN

Mecanismos de control que solapan la corrupción, burocracia en los trámites, mercado mayorista en ciernes, ameritan otras faenas



Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

De que el sector no estatal de la economía es importante para el país, no le caben dudas al doctor en Ciencias Económicas, Juan Triana Cordoví. “Hoy está empleando casi tantos trabajadores como el sector empresarial estatal. Genera ingresos a una cantidad enorme de familias en Cuba. Y todo eso sin costos directos para el Estado”, valora el también profesor Titular del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC).

Sin embargo, “su expansión ha sido con tremendas restricciones, en contra de todo. Porque el modo de manejar las regulaciones para el sector no estatal son muy complicadas. Decenas de personas para controlarlos, con procesos no transparentes”.


Dentro de los problemas identificados por la UH están los tributarios, regulatorios, legales y en los trámites, subraya Iliana Díaz Fernández, doctora en Ciencias Económicas. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

Similar criterio comparte la doctora en Ciencias Económicas, Ileana Díaz Fernández, igual del CEEC, “Desde que se flexibilizó el trabajo por cuenta propia (TCP) en 2010 ya ha pasado una década. En este lapso, lo que habíamos hecho era ponerlo en peores condiciones. Las normativas que salieron en 2018 arreciaron las contravenciones, se designaron más de una veintena de organismos rectores. Fue una barbaridad. Ahora, finalmente con la nueva estrategia, parece que las aguas cogerán su nivel”, estima la también coordinadora de la Red de Emprendimiento e Innovación de la Universidad de La Habana (UH), compuesta de abogados, economistas, sicólogos, especialistas de la información, contadores.

Yanny Yemen Olivares, titular de una licencia de cafetería, asegura tener “los papeles en orden, guardo todas las facturas de las compras que hago, por si vienen los inspectores, porque algunos llegan para acabar con uno”.

El también licenciado en Cultura Física y Deporte recuerda que una vez fueron a visitarlo cuatro personas y le pidieron su carnet de cuentapropista. Con el suyo en la mano, recogió además los de los trabajadores que tenía contratados entonces. Pero antes de entregar los documentos pidió la identificación y la orden de inspección.

“Cuando mostraron la orden, nada tenía que ver con la actividad de cafetería. Se las rechacé. Y sacaron otra igual a la primera. Les dije que la próxima vez que vinieran sin una orden adecuada iba a llamar a la Policía y acusarlos, porque conozco las leyes. Nunca más regresaron. Pero tristemente, en otros casos no sucede igual, y el cuentapropista termina sobornándoles. El que así actúa es porque tiene cosas ilegales. Y algunos inspectores se aprovechan. Es un círculo vicioso”, expone Yemen Olivares

Burocracia a la orden

Otro asunto que disgusta a los emprendedores es el exceso de burocracia en los trámites. Desde el 27 de marzo, Adriana Heredia Sánchez entregó su carnet de cuentapropista para que le dieran de alta en la Seguridad Social (SS) en la oficina municipal de Trabajo de La Habana Vieja.

Con anterioridad la joven pagaba ese tributo por la Universidad de La Habana, donde estaba a tiempo completo en la docencia. Pero como pidió la liberación para terminar la maestría, pasó a ser trabajadora contratada. Por eso solicitó comenzar a pagar la SS como TCP.


Las medidas anunciadas para perfeccionar el quehacer de los TCP son necesarias para avanzar. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

“Llevo meses visitando la oficina de Trabajo porque me tienen que poner una cruz en el carnet y para eso me lo retiraron, lo cual es innecesario completamente. ¿Por qué paralizan técnicamente mi actividad cuando vine a darme de alta en la SS? Entonces la respuesta ha sido que mi carnet no aparece, no saben dónde está. Se perdió… así sin más”, dice contrariada.

Otros entrevistados cuentan historias similares de peloteo, falta de profesionalidad y desconocimiento de las normativas por parte de las autoridades competentes.

Sobre el tema de los controles responde Idalmis Álvarez Mendive, directora de Atención y Control al Trabajo por Cuenta Propia del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). “Lo que está aprobado es que la inspección se planifica a nivel de territorio y se va en composición de grupo. No es de manera aislada.

“Por ejemplo, si es un restaurante, el organismo rector es el Ministerio de Comercio Interior (Mincin), entonces participan inspectores de la dirección de Comercio, de Trabajo y de Salud. No es hoy una entidad y mañana otra, cayéndole arriba al cuentapropista. El tema de la inspección se está revisando integralmente. Y nosotros vamos a adecuar eso en función de cómo quede la inspección de los órganos locales del Poder Popular”.

Acerca de los trámites, Álvarez Mendive esclarece que reducirlos forma parte del actual perfeccionamiento y la estrategia del MTSS plantea la creación de una ventanilla única.

¿Mercado mayorista?



En el perfeccionamiento de las distintas formas de gestión sigue pendiente la ilusión del mercado mayorista. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO)

Una de las solicitudes más reiteradas por parte del sector no estatal ha sido la apertura del mercado mayorista para poder disponer de una fuente segura de suministros y justificar ante el fisco la totalidad de sus gastos. En La Habana, el 16 de marzo de 2018 comenzó la apertura de Mercabal de forma experimental, primero con las 79 cooperativas no agropecuarias de la provincia.

A finales de 2019 este mercado extendió sus servicios a trabajadores por cuenta propia del municipio de Plaza de la Revolución y del Barrio Chino. Luego se volvió a ampliar a partir del 23 de julio del presente año con la contratación de cuatro actividades del TCP: servicio gastronómico en cafetería, servicio gastronómico en restaurante, panadería-dulcería, y bares de recreación.

“En la actualidad tenemos 1 041 contratos en la capital. Pero eso se detuvo por la pandemia. Posteriormente debemos llegar hasta unos 4 800 TCP”, explica Luis Hernández Bruzón, administrador de Mercabal. La cartera de productos del mercado es bastante amplia, considera, incluye más de 50 productos, con algunas intermitencias en la harina, un producto altamente demandado. Asegura que el per cápita de los clientes lo fija el Mincin y no es rígido. En el contrato se esclarece que las ofertas están en correspondencia con la disponibilidad de productos.

Aunque Mercabal pertenece a la Empresa Mayorista de Cigarros, Tabaco, Fósforos y Consumo Social de La Habana, sus precios distan de ser mayoristas. “Tenemos establecido por resolución del Ministerio de Finanzas y Precios vender a precios minoristas, con un descuento del 20 por ciento a favor del cliente. Por ejemplo, un kilogramo de harina se factura en 12 pesos y una caja de cerveza nacional en 192 pesos”, corrobora.

Las opiniones recogidas por esta publicación sobre Mercabal son peliagudas. Odalis Aballí Ramírez, dueña de la cafetería El Portal de Saldo, en el Cerro, afirma: “recibimos los productos cada dos meses, pero no alcanzan. Algunos de estos, como frijoles y café, solo se los venden a las cooperativas no agropecuarias. En el caso de la cerveza hay que entregar dos vacíos por cada caja llena. Y eso es un problema”.

Yanny Yemen Olivares advierte: “en Mercabal están exigiendo una caja vacía de cerveza aunque la que se vaya a comprar sea de lata. Ahora mismo un vacío de cerveza en la calle cuesta cinco CUC y no aparece. La gente anda loca buscándolos”.

Sin la harina poco o nada puede hacer este joven en su pizzería. “Nos venden un saco cada dos meses y no alcanza. Ahora mismo estoy comprándola en MLC porque en las tiendas en CUC ya no la están vendiendo”.

Además de estos inconvenientes el cuentapropista se queja del papeleo inicial para hacer la contratación y de las colas que se forman allí. “Para hacer la factura hay que marcar desde las cinco de la mañana. No entiendo por qué no se organiza mejor la venta. Creo que Mercabal abrió para los TCP sin tener respaldo de los suministros necesarios para satisfacer la demanda. Lo que por supuesto es más notorio ahora con la escasez”.

Para esclarecer estos asuntos, BOHEMIA insiste con los encargados de la comunicación en el Mincin. Pero recibe la callada como respuesta.

Aires renovadores


Actualmente se trabaja en ampliar el alcance de las actividades que ejercen los cuentapropistas, sostienen Jesús Otamendiz Campos e Idalmis Álvarez Mendive, directivos del MTSS. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

Para adecuarse a la estrategia económica y social impulsada por el Gobierno, y teniendo como telón de fondo los criterios de quienes ejercen el empleo no estatal, el país emprendió el perfeccionamiento del TCP. Para ello, comenzó un proceso gradual de desarrollo de las cooperativas no agropecuarias; y de micro, pequeñas y medianas empresas que podrán ser privadas, estatales o mixtas, las cuales podrán acceder a distintas fuentes de financiamiento como créditos bancarios, fondos propios o del presupuesto del Estado en los casos de interés.

Asimismo, quedará eliminado el listado de actividades con alcances preestablecidos y detallados, y será el proyecto de trabajo que presente el interesado el que valide su ejercicio, sostiene Jesús Otamendiz Campos, director de Empleo del MTSS. Pero la elección no quedará al libre arbitrio, por eso se trabaja en una lista de actividades prohibidas a ejercer por los TCP.

Otra novedad está asociada al seguro para proteger a estos trabajadores y a sus activos, pero siempre partiendo de que los recursos tengan una procedencia lícita, amplía Álvarez Mendive.



En defensa de una innovación crítica

Alguien debería asumir un papel incómodo que nos pregunte por el rumbo de esta gran transformación



Investigaciones en un laboratorio de la provincia de Buenos Aires.JUAN MABROMATA / AFP

Hay palabras que operan como verdaderos fetiches sociales. Son conceptos que gozan de un extraordinario prestigio a pesar de que nadie pueda perfilar de un modo claro y preciso cuál es su significado. A veces son ideas a cuya promoción se destinan generosísimos fondos y su mera invocación parece nutrir de una solemne autoridad a quien las pronuncia. Innovación, probablemente, sea una de ellas. Pocas veces se ha conseguido apuntalar una convicción mesiánica tan potente y fascinada en torno a una única palabra. No importa hacia donde miren, siempre habrá algún gurú advirtiendo delante de una pantalla gigante una urgente necesidad por adelantarnos al mundo que viene. Sospechen de ellos: mueven las manos igual que los magos.

Los desarrollos tecnocientíficos y el efecto multiplicador que ha tenido el conocimiento sobre nuestra capacidad de acción nos han convertido en animales cada vez más capaces a la hora de satisfacer nuestras necesidades y apetitos. Pero no debemos olvidar que en no pocas ocasiones nuestros deseos se han caracterizado por ser desmesurados y terribles. El animal carencial que retratara Platón en su Protágoras se ha convertido en un animal cada vez más hábil, lo que no ha dejado de generar consecuencias aterradoras. Auschwitz o la gran mancha de basura del Pacífico son también, no lo olvidemos nunca, consecuencias de la innovación.

Esta innovación, a pesar de lo que muchos creen, no tiene una valencia moral específica. Ya en el contexto clásico encontramos numerosos precedentes que nos advierten de lo que en términos técnicos se denomina la falacia ad novitatem. La confianza en que una idea sea necesariamente mejor por el mero hecho de ser más reciente es sencillamente absurda. El afán de novedades no sólo atraviesa nuestras costumbres, sino también, y esto es lo peligroso, nuestras políticas, optimizando sin descanso distintos medios para fines inexistentes. Si la ciencia y la tecnología nos hacen cada vez más capaces en términos materiales, parece imprescindible que las disciplinas humanísticas nos ayuden a responder por qué y para qué queremos multiplicar nuestra capacidad de influencia.

Uno de los ámbitos donde la ambición acrítica por la innovación y el desarrollo han demostrado su condición más amenazante y lesiva para nuestra democracia la constatamos en la articulación de los nuevos espacios de deliberación pública. La promesa transversal y democratizadora de las redes sociales ha terminado en convertirse, como ya certifican los expertos, en un nuevo Leviatán. No son sólo las fake news el problema, sino que es incluso la ingente sobreexposición a los datos veraces y siempre nuevos lo que aturde nuestra conciencia. La voracidad informativa por el futuro inmanente nos hace adictos, nos dispersa y nos exalta, anulando el uso del tiempo reflexivo y sobrecargando de reacciones emotivas un debate cada vez menos racional.

Sectores próximos a la gestión de la información, la investigación y el dato son quizá los escenarios más tentadores para disponer nuestra ilimitada pulsión innovadora. En términos literales la noticia es siempre deudora de su condición novedosa y toda ciencia aspira a decirse siempre nueva. Si, como pomposamente se advierte a veces, la investigación aspira a ampliar las fronteras del conocimiento, son pocas las ocasiones en las que nos interrogamos por la forma o la silueta con el que queremos roturar el nuevo perímetro de nuestros saberes. Un conocimiento puramente innovativo resulta tan ingenuo como temerario. Tal vez por este motivo los grandes nombres de nuestra ciencia, desde Bernardo de Chartres hasta Isaac Newton, apostaron por conocer más allá, pero subidos siembre a hombros de gigantes.

Es obvio que nuestro reflejo consumista se ha dirigido también al ámbito de la ciencia y el conocimiento. La obsolescencia programada no afecta sólo a los electrodomésticos sino, también, y esto es lo terrible, a nuestras ideas. Más allá del frenesí acelerado y de la adoración tecnofílica, se impone como solución urgente introducir algunos matices en nuestra apuesta por la innovación. La ciencia y el conocimiento cada vez se antojan más urgidos, más acelerados, más productivos, pero no existe una sola región de lo humano donde la crítica, la sospecha y una dosis de quietud no se demuestren efectivas. La innovación no es una excepción y sin una crítica emancipatoria, humanista e ilustrada con la que orientar los fines de nuestra capacidad transformadora estaremos, a cada paso, más cerca de ser devorados por nuestra criatura.

La rentabilidad industrial, ideológica e incluso espiritual de la innovación exigen reconstruir un contrapeso prudencial que permita detener el vigor electrizante de esta falsa promesa encarnada en un ídolo de coltán. Allí donde demasiadas voces nos instan a adelantarnos al futuro alguien debería asumir un papel incómodo para preguntarnos acerca del rumbo de esta gran transformación. Ya lo certificó T. S. Eliot: hemos perdido el conocimiento entre tanta información pero, sobre todo, hemos perdido la capacidad para distinguir el conocimiento de la verdadera sabiduría.

Elena Herrero-Beaumont es profesora de Ética Corporativa en IE University y fundadora y directora de Ethosfera. Diego S. Garrocho Salcedo es vicedecano de Investigación de la Facultad de Filosofía y Letras y profesor de Ética y Filosofía Política en la Universidad Autónoma de Madrid.

Administración de Trump detuvo a más de 500.000 niños inmigrantes en tres años


Los datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, siglas en inglés) de EE. UU. obtenidos recientemente por el Marshall Project muestran que la Administración de Trump ha detenido a más de medio millón de niños inmigrantes desde 2017, alcanzando un máximo de 300,000 niños detenidos solo durante 2019.

Las cifras muestran que en al menos el 40 por ciento de todos los casos, el Gobierno de EE. UU. violó el límite de 72 horas en el que los niños pueden estar bajo la custodia de la CBP. Un caso legal de 1997, conocido como Flores, estableció límites de 3 días. Sin embargo, estos han sido eludidos durante mucho tiempo en la medida en que el límite puede extenderse con una afluencia de menores, definida como más de 130 detenidos.

Desde que Trump asumió el cargo, los tiempos de detención se han prolongado significativamente conforme se ha disparado el número de niños detenidos en la frontera. El profesor de derecho y abogado de inmigración de la Universidad de San Francisco, el Dr. Bill O. Hing, después de visitar los centros de detención en 2019, informó haber presenciado a menores detenidos durante períodos cada vez más prolongados en instalaciones inseguras que no estaban diseñadas para albergar a niños y bebés.


La Oficina de Control de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. procesa a niños tras cruzar la frontera de México con EE.UU.

Nuevas revelaciones también muestran que, en los últimos ocho meses, al menos 200 niños de Guatemala, Honduras y El Salvador han sido deportados a México, donde no tienen familiares ni conexiones.

La reportera del New York Times, Caitlin Dickerson, obtuvo acceso a un correo electrónico interno escrito por un subjefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. En el correo electrónico filtrado, el funcionario señaló que hubo varios casos sospechosos de deportación de niños centroamericanos a México, y señaló que es un problema grave que debe terminar porque pone en peligro el acuerdo de Washington con el Gobierno mexicano durante la pandemia.

Dickerson señaló que la Patrulla Fronteriza “todavía no nos ha dado una explicación de si estas expulsiones a México fueron un accidente, si se están haciendo sistemáticamente desde un puerto de entrada y no desde otros”. Las acciones descuidadas o potencialmente intencionadas han puesto a estos niños en grave peligro de ser atacados por pandillas y cárteles en México, y dejan a sus familias y parientes en los EE. UU. y en América Central preocupados por el paradero de sus niños desaparecidos.

Con el inicio de la pandemia de COVID-19, miles de niños han sido deportados rápidamente a sus países de origen después de cruzar la frontera de Estados Unidos. La pandemia ha creado la justificación legal para la invocación de Trump desde marzo de la Ley del Servicio de Salud Pública de 1944, que autoriza al presidente emplear amplios poderes para bloquear la entrada de extranjeros al país con el fin de prevenir la “grave amenaza” del ingreso de una enfermedad peligrosa y rechazar a los solicitantes de asilo. y niños por motivos de salud pública.

La invocación de la ley de 1944 había estado a la espera de los arquitectos fascistizantes de la política de inmigración de Trump, y principalmente de Stephen Miller.

Según los funcionarios de la Casa Blanca, Miller y su equipo han considerado durante mucho tiempo las protecciones especiales ofrecidas a los menores como un obstáculo importante para llevar a cabo prohibiciones de inmigración completas y un bloqueo a las deportaciones masivas. Miller intentó invocar la ley en 2019, durante un brote de paperas, y lo volvió a intentar ese mismo año cuando una temporada de gripe agresiva afectó a las estaciones de la Patrulla Fronteriza. Como resultado, la pandemia ha presentado una oportunidad para Trump y sus asesores fascistizantes, permitiéndoles deportar a miles de niños y familias desde marzo y negando su derecho al asilo.

Si bien Washington ha estado a la vanguardia de la brutalidad contra los inmigrantes, incluidas las revelaciones de torturas en los centros de detención de inmigrantes de Estados Unidos de solicitantes de asilo africanos de Camerún, obligados a firmar sus propios acuerdos de deportación, y las esterilizaciones forzadas y bárbaras de mujeres inmigrantes, una depresión económica global y La amenaza del COVID-19 ha empeorado las condiciones de los migrantes y refugiados en todo el mundo, aumentando en su desesperación por buscar asilo.

Solo en la última semana se han producido múltiples ahogamientos trágicos que han cobrado aproximadamente 150 vidas. Al menos 140 se ahogaron cuando un barco que transportaba a unos 200 refugiados se hundió frente a la costa de Senegal mientras se dirigía hacia Europa. Un portavoz de la organización benéfica Save the Children dijo: “El Canal de la Mancha no debe convertirse en un cementerio para niños”, en respuesta al ahogamiento de siete solicitantes de asilo la semana pasada, incluida una familia completa: madre, padre y sus tres hijos, incluido un bebé, cuando su bote se hundió cuando intentaron cruzar el Canal de la Mancha.

Desde que estalló la pandemia, más de 7,029 detenidos dieron positivo al COVID-19 mientras estaban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y hay ocho muertes confirmadas, con al menos 24 centros de detención que informaron más de 100 casos con brotes importantes en muchas áreas, incluidos 448 casos en Phoenix. en el Centro Correccional de La Palma en Arizona, 373 casos en el Centro de Detención Stewart de Atlanta y 339 casos en los Centros de Inmigración de América de Virginia-Farmville.

Los ataques a niños inmigrantes son solo los últimos abusos contra esta población vulnerable, que van de la mano con los esfuerzos de la Administración de Trump para avivar la xenofobia de derecha y los llamamientos fascistizantes mientras el presidente promete que permanecerá en el cargo independientemente de la votación del martes. Las políticas antiinmigrantes de la Administración de Trump son parte de su adopción abierta del autoritarismo y el fascismo.

El Partido Demócrata ha sido cómplice del asalto a los inmigrantes. Ambos partidos apoyan fundamental y activamente las inhumanas políticas migratorias de Estados Unidos y son directamente responsables de la crisis actual.

En el segundo debate presidencial del 22 de octubre entre Trump y Biden, cuando este último había intentado atribuir a Trump la culpa total del ataque a los inmigrantes, Trump le devolvió la pregunta de “¿Quién construyó las jaulas?” y se refirió a una foto de 2014 de niños separados durmiendo en jaulas estrechas, la cual había sido distribuida por los demócratas en 2018 como prueba de la crueldad de la política de separación de niños de Trump. Biden desvió la pregunta y prometió, menos de dos semanas antes de las elecciones, que su Administración trazaría un camino hacia la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes indocumentados en este país.

Esta es una movida podrida y completamente cínica de Biden y los demócratas, quienes bajo Obama construyeron las jaulas utilizadas por Trump, deportaron a más de 3 millones de inmigrantes, separaron a los niños de sus familias y cuidadores, e implementaron la cuota de camas de detención, una cuota ordenada por el Congreso que requería a ICE mantener 34,000 camas de detención en un momento dado, un obvio regalo a las corporaciones carcelarias con fines de lucro. Así como Obama introdujo la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) dos meses después de las elecciones de 2012 como un llamamiento directo a los votantes latinos, Biden ha hecho lo mismo, convirtiendo la difícil situación de las masas desesperadas de inmigrantes y sus familias en un naipe que sacará cuando vea necesario para obtener votos.

(Publicado originalmente en inglés el 3 de noviembre de 2020)