Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 16 de mayo de 2021

Noruega, el gigante verde dormido


LONDRES – La respuesta a la emergencia climática es difícil para todos, pero en particular para los países cuyas economías dependen de la extracción o producción de petróleo. La descarbonización es una oportunidad de iniciar una revolución industrial verde, pero conforme más y más naciones se sumen a este camino hacia la prosperidad futura, los activos, las tecnologías y las capacidades que dependen de los combustibles fósiles irán perdiendo valor, y eso pondrá en riesgo el empleo, las exportaciones y la innovación industrial en las economías dominadas por el petróleo.

Una de estas economías, Noruega (tercer mayor exportador de gas natural del mundo) hoy enfrenta un desafío singular. Su estructura industrial y de inversiones está muy ligada a los sectores y servicios basados en los hidrocarburos (que en 2019 generaron el 36% del total de exportaciones), pero la energía que consume procede casi en su totalidad de fuentes renovables (conversión de la energía hídrica). De modo que tal vez la economía noruega ya esté lista para una transición industrial verde, con la salvedad de que la caída de la demanda global de combustibles fósiles trabará su principal motor de crecimiento.

La dependencia noruega de los hidrocarburos es un síntoma de la «enfermedad holandesa»: el problema que se da cuando un sector dominante prospera en detrimento del resto. La enorme disparidad de la inversión en hidrocarburos respecto de otras industrias atrae al sector de los combustibles fósiles a los profesionales más capacitados. Al mismo tiempo, la extraordinaria rentabilidad del sector gaspetrolero ha generado un crecimiento excesivo de precios y salarios en el resto de la economía, que crea dificultades para otros exportadores.

Por eso Noruega ha sido uno de los países de la OCDE que desde fines de los noventa perdió más cuota de mercado internacional en los sectores exportadores no vinculados con la energía. Durante la última década hubo en Noruega un crecimiento sostenido del déficit comercial no petrolero, y la participación del sector fabril en la economía se redujo a la mitad respecto de los otros países nórdicos.

Para colmo de males, un informe reciente de la Oficina Central de Estadísticas de Noruega prevé que durante la próxima década, la inversión en el sector energético noruego se reducirá. Mientras que la inversión anual promedio en el sector durante la década anterior superó los 170 000 millones de coronas noruegas (unos 20 000 millones de dólares), se calcula que entre 2025 y 2034 esa cifra disminuirá unos 60 000 millones de coronas (incluso sin políticas de restricción a la producción de petróleo).

Es evidente que Noruega necesita una nueva estrategia industrial. En un informe reciente, proponemos un modo de usar los recursos técnicos y financieros del sector petrolero para convertir a Noruega en un «gigante verde». Pero la transición de la extracción de petróleo a una economía más verde no será automática: demanda una acción audaz, pero muy bien calibrada, del sector público. El gobierno no puede microgestionar el proceso, porque asfixiaría la innovación, pero tampoco puede dejarlo enteramente en manos del mercado.

La solución es que los gobiernos muestren el rumbo con inversiones de alto riesgo en las primeras etapas, a las que luego se sumarán los actores privados, con recompensas para aquellos que estén dispuestos a invertir e innovar. En el caso de Noruega, se necesita una estrategia industrial que dirija los considerables recursos financieros del Estado hacia inversiones en la creación de una nueva base industrial centrada en la energía verde.

Noruega cuenta con el mayor fondo de pensiones soberano del mundo, pero todavía no canalizó sus recursos a inversiones en la transición verde, dentro o fuera del país. Por el contrario, el Statens Pensjonsfond Utland (SPU) noruego es uno de los principales financistas de algunos de los proyectos de combustibles fósiles más devastadores que hoy están en fase de planificación o desarrollo. Un informe reciente advierte que apenas doce de esos proyectos consumirán tres cuartas partes de lo que queda del presupuesto de carbono del mundo, lo que hará sumamente difícil limitar el calentamiento global a 1,5 °C.

Según la normativa fiscal noruega actual, el SPU deposita los ingresos derivados del petróleo en un fondo destinado a la inversión en el extranjero. Todos los años Noruega transfiere a la economía nacional, en promedio, un 3% del valor del fondo, un ritmo de retiro sostenible, ya que coincide con la rentabilidad prevista del fondo.

Esta política ha resultado eficaz para limitar la presión inflacionaria derivada de la extracción de petróleo, al tiempo que proveyó una fuente de ingresos adicional al Estado. Pero hoy Noruega necesita un proceso de financiación paciente y duradero que haga posible la diversificación económica. Como la normativa fiscal actual permite mantener grandes inversiones públicas fuera del presupuesto normal del Estado, está agravando la enfermedad holandesa, al perpetuar una dependencia del pasado (o «path dependency») determinada por el petróleo.

Pero no tiene por qué ser así. Es posible convertir al SPU en un potente inversor con sentido de misión y presencia dentro y fuera del país. En vez de usar los ingresos derivados del petróleo para recapitalizar el fondo, se los puede dirigir a un nuevo banco público de inversión verde, que actúe en forma coordinada con otros fondos públicos y organismos dedicados a la transición verde.

El sistema nacional noruego de innovación se caracteriza por una importante participación estatal. En particular, el Estado noruego posee el 67% de la empresa insignia de la industria petrolera noruega, Equinor (antes llamada Statoil). Pero las empresas estatales noruegas que en otros tiempos fueron actores fundamentales para crear de la nada el ecosistema industrial petrolero no han tenido el mismo papel en la transición verde. En vez de reinvertir sus ganancias en fuentes de energía renovables, en 2019 Equinor anunció que de aquí a 2022 gastará cinco mil millones de dólares en la recompra de acciones propias.

El shock de la COVID‑19 puso de manifiesto los riesgos que supone una dependencia excesiva de los (volátiles) mercados energéticos. Mientras que la gigante energética danesa Ørsted atravesó la pandemia sin mayores inconvenientes y no detuvo el proceso de transición a las fuentes renovables que inició una década atrás, Equinor tuvo que reducir dividendos y endeudarse para mantener sus compromisos con los accionistas en un contexto de ingresos insuficientes.

Igual que su homóloga danesa, Equinor debe convertirse en una gigante de la energía con sentido de misión. Eso demanda liberar a sus directivos de la presión por la distribución de dividendos, devolviéndole la condición de empresa totalmente estatal centrada en el futuro económico del país.

Traducción: Esteban Flamini



Mariana Mazzucato, Professor in the Economics of Innovation and Public Value at University College London, is Founding Director of the UCL Institute for Innovation and Public Purpose. She is the author of The Value of Everything: Making and Taking in the Global Economy, The Entrepreneurial State: Debunking Public vs. Private Sector Myths, and, most recently, Mission Economy: A Moonshot Guide to Changing Capitalism.


Rainer Kattel is Deputy Director and Professor of Innovation and Public Governance at the UCL Institute for Innovation and Public Purpose.

Cuba por más actividad comercial del sector privado en agricultura

 

Cuba pisa el acelerador de las reformas económicas

La Habana trata de contener la tormenta económica perfecta que amenaza a su economía con una transformación del modelo productivo




Plantación de tabaco en Viñales, al oeste de Cuba.YAMIL LAGE / AFP VIA GETTY IMAGES

Imagine que vive en un país cuyo principal socio comercial lleva cinco años en caída libre. Imagine que la nación más poderosa del mundo, con la que había logrado una tregua tras décadas de tensiones, vuelve a restringir el envío de dinero y turistas. Imagine ahora que una pandemia reduce aún más las remesas y cierra sus fronteras al turismo, dos de las tres principales fuentes de divisas del país. Y, por último, imagine que a diferencia de otros países, el suyo no puede acudir a los mercados financieros para suavizar el golpe.

Lo adivinó: el país es Cuba, el socio con dificultades para mantenerle el suministro de petróleo es Venezuela y el archienemigo, el Gobierno de Estados Unidos, demasiado ocupado con sus problemas como para dedicarle un segundo a los entuertos provocados en La Habana por el anterior ocupante de la Casa Blanca. Con un descenso del PIB en 2020 que el Gobierno cubano estimó en el 11%, con artículos de consumo básico multiplicando su precio hasta por cinco; y con colas de horas para adquirirlos, la isla vive lo más parecido que hay en economía a una tormenta perfecta.

Cuando nadie te da crédito —Cuba incumplió en 2020 el segundo pago de intereses por los 30 millones de euros que debe a los acreedores del Club de París—, una caída en las fuentes de ingresos implica casi automáticamente una caída del consumo. A menos, claro, que dentro del país haya margen para mejoras que aumenten la producción local. De ahí que a todos esos cambios fuera de la isla haya que sumarle el gigantesco “reordenamiento” de la economía que el Gobierno cubano llevaba retrasando desde 2006, cuando Raúl Castro asumió la presidencia.

Retirada paulatina de subsidios a empresas estatales y servicios públicos, fin de la doble moneda, y más espacio para el cuentapropismo, como se llama en la isla a la actividad privada. A muy grandes rasgos, así podrían resumirse los tres pilares con que los mandatarios locales están tratando de levantar, a base de mejoras en la oferta, un rompeolas que enfrente el temporal. Como dice el economista Ricardo Torres, del Centro de Estudios de la Economía Cubana en La Habana, “a diferencia de España, donde el mercado está dominado por el consumidor, en Cuba las empresas saben que todo lo que producen se va a vender”. En mercados oligopólicos y monopólicos las empresas sobreviven aunque se incurra en grandes ineficiencias. Por eso, Torres entiende la necesidad de reformular las empresas estatales para hacerlas verdaderamente autónomas, con menos subvenciones, pero también menos intervención, donde las autoridades no puedan “llevarse el dinero cada vez que lo necesitan para otra cosa”. “Si el Gobierno quisiera actuar en serio tendría que aceptar que va a tener un sector de empresas estatales mucho menor“, dice Torres, y dar paso a las mejoras en eficiencia que puede producir la llegada de competencia privada.

Uno de los problemas es que antes hay que pasar por el mal trago de una inflación impulsada por el nuevo precio de los artículos que venden las empresas estatales (obligadas a encarecerlos por la retirada de subsidios); por la subida salarial decretada el 1 de enero; y por las nuevas tarifas de los servicios públicos, donde el apoyo estatal también se redujo.

La otra gran fuente de presión inflacionaria ha sido el fin de un sistema de doble moneda que ha obligado a las empresas estatales a terminar con la ficción de una contabilidad de costes donde un peso cubano convertible (que desapareció el 1 de enero) era equivalente al llamado “peso cubano en moneda nacional” (único que queda en vigor), cuando su valor verdadero era 24 veces superior.

Tras el shock inicial, el mecanismo para evitar espirales inflacionarias como las de Argentina y Venezuela ha sido imponer precios máximos, una herramienta más viable en un país con un control férreo sobre producción y mercados. Y las consecuencias, esperables, han sido una ampliación del mercado negro y del desabastecimiento que recuerda a las peores épocas del período especial en los años noventa, cuando la disolución del bloque soviético sobre el que descansaba la economía caribeña provocó la pérdida de una tercera parte del PIB. En cualquier caso, el Gobierno parece estar eligiendo colas antes que precios absolutamente prohibitivos para gran parte de la población.

Según el economista cubano y profesor emérito de la Universidad de Pittsburgh, Carmelo Mesa Lago, las medidas van en la dirección correcta, pero debían haber llegado antes y no durante “una crisis tan aguda como la actual”. En su opinión, lo que sí habría que hacer cuanto antes es una reforma agrícola “al estilo de la de Vietnam”, dando más libertad a los agricultores para elegir qué plantar y a quién vender la cosecha. Eso les aliviaría del corsé de un sistema de acopio estatal que no está generando los alimentos suficientes y multiplicaría la tan necesaria producción local (entre el 70% y el 80% de los alimentos que se consumen hoy en Cuba son importados), prosigue.

“Yo no estoy tan segura de que centrarse en ser autosuficiente en la producción de alimentos sea un buen objetivo para una economía insular”, dice Emily Morris, especialista en economía latinoamericana del University College London. “Por supuesto que hay que cultivar todo lo que sea posible, pero no hay que olvidar que estamos hablando de una isla tropical donde hay sequías, inundaciones, suelos agotados... Las cosas siempre son un poco más complejas”.

Donde no parece haber diferencias de apreciación es en el peso que los economistas consultados atribuyen al boicot de EE UU contra la economía cubana. Óscar Fernández, profesor de la Universidad de La Habana, dice que tan cierto es “que el bloqueo y la persecución de las transacciones que se hace desde EE UU hace imposible una gestión económica racional”, como que ese bloqueo es lo “que impide que el Gobierno de Cuba cometa sus propios errores sin posibilidad de atribuírselos a otro”.

DIVERSIFICAR LAS FUENTES DE INGRESOS

La pandemia del coronavirus se terminará, volverán los aviones repletos de turistas a aterrizar y, tal vez, Joe Biden dé marcha atrás con las restricciones de Donald Trump. ¿Qué pasará entonces con la economía cubana? Para el economista Óscar Fernández, el derrumbe del turismo en 2020 es una demostración de los riesgos que conlleva apostar a un solo “caballo ganador”. Una vía de desarrollo en la que ya se ha avanzado es la exportación de servicios profesionales, que hoy representa la primera fuente de divisas (por los médicos y profesores cubanos en otros países), y tiene margen de crecimiento en servicios informáticos y farmacéuticos, especialmente tras la publicidad que está recibiendo Cuba por su vacuna para la covid. Otro motivo para el optimismo es el cambio de regulación para las inversiones extranjeras. Según Fernández, antes sólo se buscaba a grandes inversores, pero el mercado cubano es demasiado pequeño para ellos y el estadounidense les está vedado, mientras que “ahora se permite a los gobiernos locales aprobar proyectos de inversión extranjera más pequeños y eso es un cambio conceptual muy importante”.

Ordenamiento, salarios, incentivos… y las expectativas pendientes de los carboneros

Yaidel M. Rodríguez Castro

clasificación del carbón
Proceso de clasificación de carbón

El ordenamiento monetario no trajo para los carboneros de Jobabo, específicamente para los operarios de la planta beneficiadora de carbón vegetal de Flora y Fauna, ese incentivo salarial que se esperaba para el sector empresarial, pues subió el básico, pero el salario nominal prácticamente viene a ser el mismo que percibían antes de diciembre de 2020.

⇒Puede escuchar el reportaje

Tal incongruencia constituye hoy una preocupación latente entre la mayor parte de los 28 operarios de la parte industrial, que ven frustradas sus expectativas, y tampoco, ven una luz parpadeante que les dé una buena tajada en ese jugoso negocio exportable.

Alieski Osorio
Alieski Osorio

Para Alieski Osorio, uno de esos hombres que pasa el día lleno de tizne, el bolsillo no ve un cambio los días de cobro, al contrario, cuando compara lo que percibía antes de diciembre y lo que ha cobrado desde enero hasta la fecha se mira a si mismo con la inferioridad que le relega su labor, siendo tan importante lo que hace para la economía nacional y local.

«Nosotros pensamos otra cosa, pensamos que íbamos a mejorar, y no fue así. Mira, ahora fue tres mil 300, y en el otro mes fueron tres mil 100… nada, nada que ver, el año pasado en noviembre yo cobré cinco mil 100 pesos. Pensé que ahora con el cambio me iba a montar en seis o siete mil pesos» dice cabizbajo.

Y así como Alieski suspira por su salario, lo hacen Alexis, Yudiskel, Ricardo… la mayoría, lo ve como una mala pasada a sus expectativas, especialmente porque los precios en la calle se han triplicado (en comercios y servicios) y su poder adquisitivo lejos de mantenerse, más bien ha decrecido.

«Fíjate si no mejoramos nada, que antes cobraba como mínimo casi dos mil pesos más unos 80 o 90 pesos convertibles (2000 ó dos mil 250 pesos cubanos), cerca de cinco mil pesos en total, ahora quedo en la mitad» explica Ricardo Morales.

Alexis Multon y Ricardo Morales
Alexis Multon y Ricardo Morales

«Cuando uno compara salario viejo y ahora nosotros fuimos perjudicados, y no concebimos que trabajadores de oficina cobran por un básico mucho más alto cuando nosotros somos los que aportamos, los que generamos ese dinero a la empresa» expresa Alexis Multon.

Y en esencia, el problema no está en el básico, sino en el sistema de pago, cuya taza de resultados es demasiado baja, no se ha movido, es la misma del año pasado antes de hacer el ordenamiento monetario sin embargo los ingresos de la empresa por lógica tienen que haber crecido porque al exportar el carbón opera en un entorno de 24 por 1, antes era una subvención que se le daba.

¿Y las utilidades trimestrales?

No se trata solo de el salario mensual, sino de las utilidades que debe repartir la entidad en correspondencia con las ganancias que salen de la venta del carbón, las cuales no tan bajas a pesar de que el cumplimiento de los planes se vio comprometido y quedaron por debajo de un 90 % de lo que se había planificado la Unidad Empresarial de Base Carbonera de Jobabo.

Yudisquel Núñez
Yudisquel Núñez

«No es concebible que hayamos tenido un millón y medio de ganancias y que solo nos hayan repartido para todos los trabajadores unos setenta y pico mil pesos» dice indignado Yudisquel Núñez, operario de la planta beneficiadora.

«Yo fui el que más cobré, porque estaba en todas las partes, y fueron 350 pesos» argumenta. Y sí, es frustrante que un negocio que tiene muy pocas inversiones solo se permita repartir menos de un decimo de las ganancias generales en un trimestre, máxime, cuando se trata de una labor que presenta tanto riesgo para la salud y demanda el triple del esfuerzo de otras alternativas profesionales.

«Tuvimos ganancias en la UEB por encima del millón y medio, pero luego de los cálculos que hicimos de todas las contribuciones y pagos que se realizan al presupuesto del estado, nos daría a repartir 173 mil pesos.» explica con el balance financiero en mano Ricardo Núñez, económico de la carbonera.

⇒ Conozca como se calculan las utilidades a repartir

ricardo nuñez
Ricardo Núñez

«Qué sucede, nosotros quedamos hasta ahí, pero como nosotros no repartimos lo que reparte la empresa, esta puede tener pagos anticipados, gastos a deducir… todo eso hay que quitarlo de esa cifra (los 173 mil pesos), y la empresa si tiene gastos, entonces la empresa no llegaba a dos millones de utilidades, por eso no llegamos a ese número, distribuimos mucho menos, solo poco más de 70 mil pesos.» aclara.

Hoy la repartición de las utilidades es una cuestión que evidencia las desventajas de la UEB Carbonera jobabense frente a un sistema de pago por resultado manejado desde una empresa provincial que acapara parte de esas ganancias para ellos, despojando a la carbonera jobabense de sus ganancias reales. 


Las empresas estatales en Cuba podrán distribuir utilidades, después de pagar impuestos, entre sus trabajadores, al cierre de cada trimestre, sin límites en el monto a distribuir y sin que ello esté condicionado al cumplimiento de indicadores…

Marino Murillo Jorge


 «La explicación no nos convence, porque es lo que decimos, cómo si tuvimos tantas utilidades en la UEB, nos va a repartir tan poco dinero» cuestiona uno de los hombres con la cara tiznada y la voz entrecortada por la mascarilla.

Salario, utilidades, plan… ¿y la lógica dónde queda?

Comprender la formula de pago se hace complejo si no se está dentro, porque ello implica un destajo financiero basado en una serie de indicadores de cumplimiento y la complicación de un entorno dependiente de escalones del sistema empresarial, y por qué no, de una buena elaboración del propio sistema de pago adaptado a las condiciones estructurales y socioproductivas que no se parecen mucho a otra entidad.

trabajo en colectivo
El trabajo se realiza en colectivo

Indagando, buscando respuestas, llega la opinión de Migdalia Cruz Sánchez, Especialista en Recursos Humanos de la UEB Carbonera. «Ellos están por un destajo, un destajo colectivo. Si tu no produces no tienes por qué cobrar, y ellos cobran por el beneficio, porque todo tiene planes aquí, ejemplo: la tonelada se paga a 250 pesos, y entonces, no están cumpliendo los planes.» refiere.

«Distribuyo lo que me den a mí en utilidades. Qué pasa, que eso es por coeficientes de distribución, viene la evaluación de desempeño, viene el CPL… cogiendo siempre el salario de los tres meses» explica sobre la repartición de las utilidades.

Si bien es un hecho que los planes de beneficio no se cumplieron, los niveles de empacado un fueron tan bajos, pues entre enero y marzo se superaron las 400 toneladas por mes, por encima del 80 % del plan, cumulándose más de mil 700 toneladas en ese solo trimestre, cifras que generaron utilidades en bruto por más de un millón y medio de pesos.

Teniendo en cuenta la opinión de un economista «No podemos decir que sea una cifra despreciable, sabiendo que las utilidades son ganancias prácticamente limpias, luego de sacar los gastos de lo que se invierte, que incluye salarios, combustibles, impuestos…»

Incumplimientos ¿Por qué?

Los incumplimientos la Unidad Carbonera están dado en su mayoría por falta de insumos y medios, roturas en el equipamiento de clasificación y problemas con el transporte, algo que reconoce el propio director de la fábrica, Edelsi Martínez.

«La planta necesita una reparación capital, todos los días nos pasa algo, se nos dañan los equipos, el montacarga, las motosierras, se desolda la triba, se desoldan las bocas, se quema un motor… es que tiene un nivel de carbonilla alto, hay mucho desgaste, y el plan de mantenimiento que tenemos no resuelve el problema. Eso es lo que más me preocupa» explica.

trabajo manual-carbonila
Trabajo manual. Es prácticamente insoportable mantenerse entre el polvo generado por el carbón.

Esos detalles provocan que el trabajo de clasificación se tenga que hacer manual, y el esfuerzo de los obreros sea mayor, además de que se enlentezca todo el proceso industrial a tal punto que hoy tienen suficiente carbón almacenado como para pasarse uno o dos meses trabajando sin que tengan que ser abastecidos del campo.

Aunque el director no hace referencia a ello, se pudo conocer que la afluencia de contenedores es inestable, dejando acumular mucho carbón listo para exportar, lo que satura a los estibadores, y más ahora que no tienen el montacarga funcionando.

carga manual
Sin el montacargas, todo el trabajo para cargar los contenedores se hace manual y más lento

«Ahora para coger el atraso mandan hasta tres contendores diarios. Ayer fueron tres contenedores, llegué de noche a la casa lleno de tizne. Todo fue al hombro. Te imaginas lo que es cargar 20 toneladas al hombro» expresa preocupado Alieski Osorio.

Los operarios también explicaron que tienen problemas con las maquinas de coser, fundamentales para el sellado de los sacos, y del transporte solo hay que arrimarse al frente de la nave para ver los vehículos de carga esperando por neumáticos.

carbón almacenado en espera de procesar
Al no poder procesar todo el carbón que llega del campo se acumulan toneladas y toneladas, más de 500 a principios de mayo, lo que imposibilita una rotación adecuada de los sacos que deben regresar al campo.

También, en el campo además de las motosierras tienen problemas con las limas, la transportación y los sacos, precisa Migdalia Góngora Verdecia, una de las jefas de brigada.

«Nosotros entendemos todos esos problemas de recursos, que se sabe lo difícil que es para el país adquirirlos. Lo que si entendemos que vamos en retroceso desde que pasamos a ser UEB. Hasta con la atención tenemos problema.» manifiesta uno de los carboneros.

Y es ahí donde falla ese propósito de incentivo laboral y productivo que se pretende impulsar con el ordenamiento monetario, más tratándose de una entidad exportadora, la mayor planta procesadora y empacadora de carbón vegetal de este país.

Todo ello influye negativamente en el salario de los trabajadores, y de alguna manera, comprometen la credibilidad de las medidas, que, a raíz del ordenamiento monetario, benefician al sector empresarial, principalmente a las entidades exportadoras e incentivar a sus trabajadores a ser más eficientes.

sábado, 15 de mayo de 2021

Hoteles de Meliá en Cuba, ganadores del premio Travellers’ Choice 2021 (+video)

 Varios hoteles de la cadena Meliá en Cuba, fueron ganadores del prestigioso premio Travellers’ Choice 2021, otorgado por el portal de viajes TripAdvisor. Estos premios, reconocen a las empresas que obtienen constantemente excelentes opiniones de viajeros. Para calificar, un hotel debe mantener una puntuación general de TripAdvisor de al menos cuatro sobre cinco burbujas, haber recibido un número mínimo de opiniones en el período de 12 meses en el que se analizaron los datos y estar incluido en el portal por al menos 1 año.

https://www.youtube.com/watch?v=qZcU69dgYEk&t=1s


Fuente: Cubavision Internacional


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Comentario HHC: Playas mas populares del mundo. Cuba lugar 2 y 12.



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Cayo Santa María, Villa Clara Province

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Varadero, Cuba

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Biden, inflación y coches de segunda mano

El repunte de los precios se debe en buena medida a que los ciudadanos vuelven a viajar y compran vehículos usados

PAUL KRUGMAN
14 MAY 2021 - 20:55 CDT


Atasco en una autopista en Los Ángeles, California.MARIO TAMA / GETTY IMAGES

¿Debería el presidente Biden dar carpetazo a su programa porque los estadounidenses se están apresurando a comprar coches de segunda mano? Vale, estoy siendo un poco sarcástico, pero solo un poco. Eso es más o menos lo que dicen los economistas que intentan sacar grandes conclusiones del informe sobre la inflación publicado el miércoles por la Oficina de Estadística Laboral.

Es cierto que, si bien la mayoría se esperaba una subida de los precios al consumo, el actual repunte está siendo mayor de lo previsto. La tasa de inflación interanual ha superado el 4%, por encima del anterior pico, en 2011. No es absurdo preguntarse si una inflación inesperadamente elevada significa que la economía tiene menos margen para avanzar de lo que el Gobierno de Biden y la Reserva Federal habían supuesto; podría ser cierto, y en tal caso, tal vez los planes de gasto de Biden resulten excesivos y la Reserva Federal tenga que plantearse pronto una subida de los tipos de interés.

Pero ni los detalles del informe ni la historia reciente respaldan esas preocupaciones; por el contrario, indican que los políticos deberían mantener la calma. Esto no parece en absoluto una reproducción de la estanflación vivida en la década de 1970; da la impresión de ser una incidencia pasajera, que refleja turbulencias transitorias mientras la economía se esfuerza por recobrarse de las perturbaciones de la pandemia. Y la historia nos dice que es muy mala idea que a los políticos les entre el pánico ante estos repuntes. Para entender por qué, recordemos lo ocurrido en 2011, la última vez que observamos este tipo de desvío inflacionario. Entre finales de 2010 y comienzos de 2011 se produjo una fuerte subida de los precios al consumo, impulsada por el aumento de los precios del petróleo y de otras materias primas, en un momento en el que el mundo se estaba recuperando de la crisis financiera de 2008. La inflación de los precios al consumo alcanzó el 3,8%, un poquito por debajo de este último índice.

Y los halcones de la inflación se pusieron como locos. El representante Paul Ryan (¿se acuerdan de él?) frio a preguntas a Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, acerca de sus políticas monetarias expansivas, con la cantinela de que “lo más dañino que un país puede hacerles a sus ciudadanos es devaluar la moneda”. Sin embargo, Bernanke no se dejó intimidar. La Reserva Federal se centró en la inflación “básica”, una medida que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, y que (correctamente) considera que da una idea más precisa de la inflación subyacente que la inflación general. Y la cabeza fría de la Reserva Federal se vio justificada: la inflación bajó enseguida y el dólar no se devaluó.

Los políticos de otras partes no fueron tan racionales. Al igual que Estados Unidos, la zona euro experimentó un pico en el índice de precios al consumo, pero no en la inflación básica. Sin embargo, al Banco Central Europeo le entró el pánico. Subió los tipos de interés a pesar de un desempleo muy elevado, y al hacerlo empeoró la fuerte crisis de endeudamiento del continente.

La lección de 2011 es doble. En primer lugar, no debemos reaccionar con excesivo nerviosismo ante las fluctuaciones a corto plazo de la inflación. En segundo lugar, cuando se produce una fuerte subida de precios, fijémonos en los detalles: ¿parece un aumento de la inflación subyacente, o parece un desvío provocado por factores temporales? Lo cual nos lleva a la subida de precios del mes pasado. ¿Parece algo por lo que preocuparse? No, la verdad es que no. Es cierto que, si esta vez nos centramos en la definición habitual de inflación básica y excluimos los alimentos y la energía, la historia no cambia mucho. A lo largo de los últimos 12 meses, la inflación básica fue del 3%, no muy inferior a la inflación total; y solo en abril, la inflación básica estuvo ligeramente por encima de la inflación general.

Pero algunos economistas llevamos un tiempo sosteniendo que los cambios de los precios en el transcurso de los próximos meses probablemente se verán inflados por factores temporales que las mediciones convencionales de la inflación básica no tienen en cuenta. Hace un mes, advertí de que “íbamos a tener una recuperación extraña”, con “una serie inusual de cuellos de botella” que provocarán “muchos repuntes pasajeros de otros precios aparte de los alimentos y la energía”.

Y claro, los precios de abril se vieron impulsados en gran medida por factores peculiares relacionados obviamente con la reactivación de la economía. Cuando la gente habla de la inflación subyacente, raramente tiene en mente el precio de los coches de segunda mano; y sin embargo, el 10% de incremento mensual en el precio de los coches usados —en parte porque los ciudadanos están listos para volver a viajar, y en parte porque una escasez de chips informáticos está afectando a la producción de coches nuevos— explica un tercio de la inflación de abril. También se produjo una subida del 7,6% en el precio del “alojamiento fuera del hogar”, porque se vuelve a viajar.

Y están también los “efectos de base”: hace un año, muchos precios bajaron porque buena parte del país se encontraba confinada, de modo que la simple vuelta a la normalidad tenía que parecer un aumento temporal de la inflación. Los cálculos de la Casa Blanca que corrigen estos efectos muestran una inflación considerablemente más contenida. Estos argumentos a favor de descontar las cifras de inflación a corto plazo no son excusas a posteriori. Escribí sobre los cuellos de botella y los desvíos temporales hace un mes; y aproximadamente por la misma época, los economistas de la Casa Blanca advirtieron de que se producirían efectos de base equívocos. Lo que estamos viendo es lo que preveíamos ver, solo que en una medida un poco mayor.

Esto no significa que todo el programa económico de Biden salga bien. Puede que, efectivamente, acabe resultando excesivamente ambicioso. Pero las cifras más recientes, tanto en lo referente a la inflación como al empleo, no nos dicen nada de si eso es o no verdad.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times, 2021. Traducción de News Clips.

Información sobre el Blog Cuba y la Economía


Por Humberto Herrera Carlés

Desde el día de ayer este Blog ha estado sometido a ataques por reportes que se estaba violando las "reglas de la comunidad" , y Google en primera instancia a causa de esos "reportes" me borraron varios artículos publicados en el día de ayer. Y estuve sin poder postear ninguna entrada por mas de cuatro horas.

He estado reclamando a Google , y me restablecieron parcialmente algunos artículos, pero "mutilados" por lo que decidí borrarlos permanentemente. Y otros los he vuelto a postear.

No sé quién o quienes están detrás de estos reportes desde la oscuridad, pero la cobardía sale a relucir. 

Pero les tengo una mala noticia,  ya hice una salva de todo el Blog , y compré un dominio, para sí continúan emigraré a ese sitio y no podrán reportar a Google. Lo que es seguro es que no me van a impedir seguir publicando lo que entienda.

Saludos a los enemigos.

Comentarios sobre los informes de inversión y de turismo publicados por la ONEI el 14 de mayo de 2021

 Por Pedro Monreal

14 de mayo de 2021

El extraño perfil de la inversión cubana en la crisis del año 2020.

La Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) ha publicado hoy el informe sobre inversión en 2020. En medio de la crisis, el sector de servicios empresariales y actividad inmobiliaria sigue su avance y ahora “devora” 45,6% de la inversión total. ¡Un récord!

En los “servicios empresariales, actividad inmobiliaria y de alquiler”, que incluye la inversión turística, se invirtió 3,5 veces más que en la industria, 7,5 veces más que en la agricultura y la ganadería, y 72 veces más que en ciencia e innovación tecnológica.


La inversión en “servicios empresariales, actividad inmobiliaria…” fue superior al % que tuvo en los años “dorados” del turismo en 2017 y 2018. Paradójicamente, coincide con una declinante ocupación hotelera.


Las tasas de ocupación reflejadas en el gráfico se refieren a los hoteles y moteles de todas las entidades dedicadas a la actividad turística (tabla 15.14 del Anuario Estadístico). La tasa comparable de 2020 no se conoce, pero la tasa de las entidades del MINTUR fue de 14,7% en 2020.

Con una crisis de alimentación y con hoteles medio vacíos no encuentro racional que el sector de "servicios empresariales y actividad inmobiliaria y de alquiler" ocupe el 45,6% de la inversión total del país, con un monto que es 7,5 veces mayor que la inversión agropecuaria.

El informe puede ser consultado en este link:

http://www.onei.gob.cu/sites/default/files/publicaciones_invesiones_enero-diciembre_2020.pdf

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Publicados los primeros datos oficiales sobre el turismo en Cuba en 2020.

El segundo informe publicado hoy 14 de mayo por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) es “Turismo Nacional e Internacional. Indicadores seleccionados. Enero-Diciembre 2020”. Le había antecedido el informe sobre la inversión en 2020.

Es interesante utilizar parte de los datos reportados para visualizar la dinámica comparada del turismo internacional y nacional en 2019 y 2020. No hubo diferencia notable en las caídas en el número de turistas internacionales y nacionales (-74,6% internacionales vs. -67,4% nacionales).


En el caso de las pernoctaciones se produjo una diferencia notable entre la contracción de 66,8% en el turismo internacional, frente a una reducción considerablemente menor en las pernoctaciones del turismo nacional (-36,9%).


La reducción de ingresos de las entidades turísticas también fue mayor (52,8%) en el turismo internacional, en comparación con una reducción grande, pero menos aguda, de 40,6% en el ingreso que captaron de los turistas nacionales.


Una de las informaciones más interesantes es el perfil muy distinto del gasto del turista internacional y del nacional. El % es parecido en gastronomía, pero los visitantes internacionales gastan relativamente menos en alojamiento y transporte y mucho más en comercio.





El informe puede ser consultado en este link:

http://www.onei.gob.cu/sites/default/files/turismo_nac_e_int_indicadores_seleccionados_enero-diciembre_2020.pdf

 

UN LARGO APAGÓN INFORMATIVO

Por Jorge Gómez Barata

Cuba ha podido resistir el bloqueo de los Estados Unidos, pero no anular sus efectos. El más vasto y prolongado entramado de sanciones económicas financieras y comerciales, impacta sobre todos los sectores y sobre toda la población cubana, condicionado incluso el proceso revolucionario en su conjunto. El bloqueo no solo ha dificultado el desarrollo, sino que en algunos casos provocó retrocesos.

En un breve período, Cuba, que en los años sesenta era un país de desarrollo medio en los estándares de la región y dependía de Estados Unidos, se vio obligada sustituir su equipamiento industrial, las plantas eléctricas y las refinerías, el transporte de carga y pasajeros, la flota aérea, la maquinaria agrícola, el material ferroviario, los equipos de telecomunicaciones, los instrumentos de pesas y medidas, incluso las herramientas de mano.

En términos cualitativos, la reconversión no favoreció el desarrollo porque el cambio no se realizó hacía una tecnología más avanzada sino para una más atrasada y menos eficiente. El proceso afectó también a los ámbitos culturales. Los filmes y la literatura soviética, los textos, los espectáculos artísticos, las exposiciones y las revistas, llegados de la Unión Soviética, no se sumaron a los existentes para enriquecer los entornos culturales locales, sino que llenaron vacíos creados por el bloqueo.

Durante los primeros treinta años, (1960-1990) la colaboración soviética fue un paliativo al bloqueo y un factor que favoreció el crecimiento económico, la aplicación de políticas sociales y el progreso cultural. En el segundo tramo de otros 30 años (1990- 2021),la Isla ha transitado en solitario, cargando lastre y, a veces, aportando más de lo que se recibe.

Entre los elementos menos estudiados del bloqueo norteamericano y figuran las consecuencias no económicas.

En Cuba desde hace 60 años no circula ninguna publicación occidental y desde hace 40 ninguna extranjera, las últimas fueron las soviéticas Sputnik y Novedades de Moscú. A ello se han sumado las limitaciones para la importación o impresión de libros, especialmente novedades literarias y científico técnicas, además de la ausencia de los escenarios cubanos de figuras internacionales del espectáculo, así
como la exclusión de los representantes y bienes de la Isla en el mercado internacional del arte y la literatura.

Las consecuencias culturales, incluida la cultura política, de tan prolongado aislamiento son difíciles de calcular.

En la presente coyuntura, el presidente Diaz-Canel cuya preocupación por incorporar a los procesos nacionales, la mayor cantidad posible de ciencia e información de calidad, y que se esfuerza por encontrar nuevas formas de luchar contra el bloqueo estadounidense, lo cual incluye insertar al país en los ambientes globales, para lo cual se precisa reformas estructurales a escala del sistema, incluyendo aperturas y políticas informativas que avancen en la modernización y la remoción de los arcaicos conceptos con que se gestiona y realiza la prensa cubana, procurando integrar a los medios y a los profesionales cubanos en los ambientes internacionales.

Abrir las murallas no es necesariamente una claudicación sino una victoria. Allá nos vemos.

15/05/ 2021