Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 10 de febrero de 2022

A un año del Ordenamiento monetario

Las reformas monetarias no son mágicas y no pueden crear riquezas de la nada. Estimulan o no a crear riquezas.

Por Omar Everleny, OnCuba




Ha transcurrido poco más de un año desde el comienzo de la “Tarea Ordenamiento”. Se pueden sacar algunas conclusiones. Digámoslo claro de entrada: no podía funcionar y no ha funcionado.

No es que tenga unos simples problemitas de diseño. Un hotel puede tener un diseño feo o problemas de acceso a minusválidos, y así y todo funcionar como hotel, con mayor o menor éxito. Y un auto puede tener un diseño que le reste aerodinámica, pero funcionará como tal. Diseñar un carro y que salga una bicicleta no es un problemita de diseño, aunque la bicicleta también sea un medio de transporte.

Así ha pasado con el llamado Ordenamiento Monetario. Los siguientes son sus problemas.

De secuencia o de prioridades

Como mencionaban varios economistas, antes de la unificación cambiaria (me resisto a llamarla unificación monetaria) y la desaparición del CUC, previamente a la realización de reformas en la circulación o en la esfera monetaria había que hacer muchas modificaciones en la esfera productiva para incrementar la producción de bienes y servicios.

Y no se trata de eliminar la propiedad del Estado o la propiedad social sobre los medios de producción. Se trata de que las empresas fueran empresas de verdad, aunque al final la utilidad operara a favor del presupuesto de la nación. Durante años se ha probado infinidad de estructuras para las empresas estatales, sean “empresas consolidadas” o “Unión de empresas” o el “Grupo empresarial” o las OSDE. Se han probado estas estructuras tanto con grandes empresas como con “unidades básicas empresariales” más pequeñas, sin personalidad jurídica. Y también ha habido empresas más pequeñas independientes. Se ha probado a través de la toma de decisiones centralizadas “desde arriba” o más descentralizadas. Se intenta que las OSDE y los ministerios controlen y diseñen procedimientos, pero no dirijan. Por eso, no puede haber quejas por falta de pruebas con diferentes estructuras. Y, sin embargo, el resultado en la producción y los servicios no parece mejorar.




Cola en una panadería. Foto: Otmaro Rodríguez

Pero poco se ha probado con lo fundamental: la independencia real en la toma de decisiones de los administradores empresariales. ¿Qué producir o qué dejar de producir, por irrentable? ¿De quién adquirir las materias primas, a qué precios y cómo pagarlas? ¿A quién venderle o a quién suspenderle las ventas? ¿Qué precios fijar a la producción final? ¿Cómo pagar, y cuánto, a los empleados? ¿Cómo disponer libremente de las divisas obtenidas por exportaciones o por las ventas al mercado interno en divisas? ¿Cómo invertir para modernizar la producción? o ¿quién debe aprobar las inversiones a realizar con las utilidades propias o el fondo de amortización creado por la propia empresa? ¿Qué hacer con la utilidad neta?

Parecen preguntas sencillas. De hecho, sobre las respuestas a muchas de ellas han tratado múltiples cursos, diplomados y maestrías que se han impartido durante muchos años a cuadros empresariales y ministeriales. Para adquirir conocimientos y cultura general esos cursos estaban muy bien, pero para la vida práctica no siempre servían de mucho, justamente por las limitaciones existentes para aplicar los conocimientos adquiridos. Hasta se crearon múltiples puestos de marketing en innumerables centros de trabajo, cuando es conocido que en mercados con escasez todo se vende y se agota con prontitud, aunque la calidad no sea la mejor, sin mucho mercadeo.

Por ejemplo, el Ordenamiento mejora el aspecto del pago a los trabajadores al permitir repartir a favor de ellos una parte de las utilidades obtenidas por las empresas. Pero si existen variadas trabas para obtener utilidades, pues esa parte de las disposiciones puede tener un mayor o menor impacto en la vida real de los empleados.

Se entiende que es muy difícil cambiar toda una forma de dirigir la economía, muy enraizada y con múltiples enlaces con otros mecanismos de funcionamiento de la sociedad. Pero, por eso mismo es que surge, en 1993, la doble circulación monetaria y el doble tipo de cambio: para no complicar las reformas con medidas de mucho mayor alcance y calado, para estimular la captación de ayuda familiar del exterior, disminuyendo lo máximo posible la interferencia de esos fondos en el resto de la economía. Es cierto que faltó ir pasando, poco a poco, de la economía “menos eficiente” a la más eficiente; ir extendiendo, paulatinamente, la economía de la esfera de las divisas hacia el resto del país, hasta que después fuera más fácil convertirlo todo a una sola moneda. También es cierto que la doble circulación monetaria y el doble tipo de cambio en enraizó en el tiempo y cada vez se sentían más sus efectos perniciosos. Ahora se ha quitado una parte de la ecuación, pero si las otras siguen casi intactas, ¿qué podría esperarse?

Momento histórico

Cuando han realizado fuertes devaluaciones de su moneda o reformas monetarias, muchos países han tenido que acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) u otras fuentes para contar con divisas fuertes que les permitieran enfrentar tanto el choque del momento como la alta demanda de divisas del mercado. Cuba no tenía ni tiene acceso a préstamos del FMI, ni de otras fuentes, para enfrentar esta situación. Esto no iba a cambiar aunque el “Ordenamiento” se hiciese antes o después.

Sin embargo, sí se estaba frente a la realidad de la COVID-19 (en Cuba, desde marzo de 2020); de la caída del turismo internacional a nivel mundial (y a Cuba en particular); de las medidas arreciadas del bloqueo de Estados Unidos; de la caída de los ingresos externos por la prestación de servicios médicos y otras colaboraciones, tanto desde países que rompieron los convenios existentes con la Isla, como de otros con buenas relaciones diplomáticas y de amistad. También se estaba ante la realidad del incremento de las deudas impagadas al vencimiento hacia los proveedores externos, muchas con proveedores de mercancías comercializadas en las antiguas tiendas en CUC. Ante estos impagos de Cuba, sumados a los problemas económicos y sanitarios en sus propios países, y al daño del bloqueo estadounidense, los proveedores no podrían incrementar sus ventas al mercado cubano, aumentando el desabastecimiento y haciéndolo ver como un resultado negativo de la “Tarea Ordenamiento”. Todo esto se sabía de antemano.

Es cierto que la unificación monetaria y cambiaria se llevaba prometiendo desde hace años, había sido el mandato de los dos últimos Congresos del Partido Comunista de Cuba (PCC), y que era una promesa del Primer Secretario del Partido, quien dejaría su cargo en manos de las nuevas generaciones. Pero si se llevaba estudiando el tema durante más de diez años y no se acababa de implantar, seguramente era porque se conocían los problemas y debilidades de acometer una reforma de ese calado sin contar con condiciones para ello, no por mal trabajo de la Comisión de Implementación creada para esta y otras tareas. Una vez más, la intencionalidad política tuvo más peso que la realidad económica, pero esa intencionalidad por sí sola no es siempre garantía de éxito.

Además de las circunstancias mencionadas (necesidad de otras reformas previas, crisis internacional sanitaria, económica, del turismo, etc.), antes de enero de 2021 existían otras realidades que por sí solas atentaban contra el éxito del Ordenamiento:
  1. Interrupción de la venta de divisas por parte de CADECA y bancos del sistema o pérdida de la convertibilidad interna del Peso Cubano Convertible. Esta interrupción fue resultado del estado de las divisas en poder del país y de la alta demanda de divisas existente, situaciones que permanecerían después del llamado “Día Cero”.
  2. Surgimiento de establecimientos de tiendas con ventas en MLC y necesidad objetiva de ir incrementando este tipo de ventas. El país sí estaba forzado a continuar y aumentar las ventas en MLC para de forma más ágil captar divisas del exterior y mantener el ciclo de reabastecimiento de productos en tiendas, pero ya esto era un indicio de que realmente no habría una real unificación monetaria.
  3. Pérdida del respaldo en divisas de los otros mecanismos creados para controlar las importaciones y los pagos al exterior.


Foto: Otmaro Rodríguez.

En años anteriores se había visto que los empresarios firmaban contratos de importación sin mucho control o por encima de las capacidades de pago del país. También se había detectado que los saldos en CUC de las empresas eran mucho mayores que la capacidad para respaldar con divisas a esos CUC. O que el país no podría pagar todas las compras a realizarse, aun cuando las empresas contaran en sus cuentas con saldos suficientes en CUC (no ya en CUP). Por ello se estableció un control para la firma de contratos internacionales: cada compra llevaba un Número de Autorizo (NA) y ciertas compras imprescindibles tenían autorización automática (Instrucción Permanente o IP). Se suponía que, al disminuirse las importaciones y controlarse las aprobaciones de contratos, habría capacidad para pagar lo aprobado. No obstante, al cabo del tiempo no solo aumentó el saldo de las empresas en CUC sin respaldo en divisas y sin convertibilidad (lo que era de esperar). Tampoco se pudo cumplir con los pagos de todo lo comprado bajo las nuevas formas de control de las importaciones.

Surgieron entonces los controles/certificados de liquidez o CL. Esto viene siendo como una cuenta de orden o cuenta de control para los saldos de CUC (o de CUP en la actualidad) que realmente pudiesen ser canjeados por divisas para cumplir con las obligaciones de las empresas. O sea, equivale a tener un saldo en divisas, pero como el país había derogado la circulación del USD y había cerrado las cuentas en divisas de las empresas, no se quería reconocer una marcha atrás en las medidas anteriores, inventándose un mecanismo complejo que vulgarmente viene a decir: “todas las empresas tienen cuentas en una sola moneda (el CUP), pero no es lo mismo un CUP con respaldo de CL y otro CUP sin ese respaldo”, o “todas las personas son iguales, pero algunas tienen una sangre más azul que otras”, o “los altos tienen más ventajas que los bajitos”.

Pero al cabo del tiempo los CL también perdieron toda su seguridad y convertibilidad inmediatas. Y a las cadenas de tiendas CIMEX/TRD/Caracol/PALCO se le aprobaron, de nuevo, cuentas en divisas para cobrar directamente en estas monedas lo vendido en parte de sus establecimientos con comercialización en divisas, mediante tarjetas bancarias.

Y ahora esos importadores estatales puede que les hayan pagado divisas a los proveedores extranjeros, y que estos encuentren que sus transferencias hacia el exterior no salen. Todos los proveedores mencionan que no entienden las causas que les han explicado en los bancos cubanos de por qué no salen sus transferencias, cuando sencillamente lo más probable es que no haya suficientes divisas, aunque previamente a las compras en tiendas la población haya depositado esas divisas en los bancos.

Esta pequeña historia probablemente demuestre que en la economía del país prevalece la teoría del campeonato de béisbol y su sexto juego de Play-Off, perdiéndose el campeonato 3 a 2, y donde es imprescindible ganar el sexto juego para poder ir al séptimo y último. Se acude a todas las armas disponibles, se echa mano del mejor pitcher, aunque no pueda lanzar en el último juego, etc. ¡Si se pierde el sexto juego, ya no hay nada que hacer!. Probablemente aquí, en Cuba, suceda igual: si hace falta comprar medicinas para combatir la COVID-19 o alimentos necesarios o combustible para evitar los incómodos “apagones”, pues me imagino que la mano no tiemble para acudir “al mejor pitcher del momento”: los USD en el banco, y mañana…mañana ya veremos.

¿Cuántos contratos con CL han sido aprobados y no han podido ser pagados? ¿Cuántos saldos de CL tienen las empresas, para los cuales el país no tiene respaldo líquido en MLC? ¿Cuántos saldos en USD tienen las cadenas de tiendas y las empresas extranjeras, más la población, para los que no hay respaldo ni en monedas líquidas, ni en productos en tiendas?

Esas preguntas no son solo para el momento actual, sino también debieron haberse hecho cuando iba a comenzar el llamado Ordenamiento monetario. Si las respuestas no eran muy satisfactorias, podrían haber indicado que no era el mejor momento para “echar más leña al fuego”.

Se reconoce que es muy difícil cambiar esa mentalidad “beisbolera”, cuando se tienen responsabilidades de mayor envergadura. Puede ser muy complejo cambiar las reglas del juego, por muy aconsejable que sea, y decidir dejar de utilizar esas divisas que pertenecen a los bancos o a las empresas o a las personas, frente a necesidades perentorias. Pero si no se querían correr esos riesgos, había que ser consecuentes y no emprender reformas a medias, cambios que no profundizan en aspectos más esenciales de la economía, donde las modificaciones parciales pudieran traer más problemas que beneficios.

Algunos aspectos intocables de la práctica económica que pueden desvirtuar cualquier reforma monetaria

Ya se han mencionado los cambios que debieron haberse hecho antes de la tarea “Ordenamiento monetario”. Pero, dejándolo así, para decirlo mal y pronto, puede parecer que solo se cometieron errores al poner la carreta delante de los bueyes, y no al revés.

Sin embargo, hay que volver a algunos de esos temas. De lo que se trata es de que muchos no comprenden todavía que las carretas necesariamente tienen que estar haladas por bueyes u otros medios de tracción. Más bien piensan que son carretas que se mueven solas, independientes de las realidades que después contemplan.


Foto: Otmaro Rodríguez.

El “Ordenamiento monetario” siguió tratando algunos conceptos económicos de la misma manera que se han venido concibiendo de forma histórica. Así es muy difícil que la economía vaya a cambiar.

El tema de los precios, que tanto se discuten continuamente, el tema de los salarios, y otros, son aspectos sobre los cuales existen diversos criterios en la sociedad. Por mencionar algunos, que seguimos valorando bajo los mismos criterios desde la existencia de la antigua Unión Soviética.

Lo que más tiempo de atención le ha llevado a las autoridades y a los medios masivos de difusión es el tema precios, las quejas justas de la población en este terreno. En ocasiones pareciera que topar a ultranza los precios es la principal herramienta para decir si la “Tarea Ordenamiento” es exitosa, o no. Nuevamente, en lugar de concentrarnos a debatir lo que se ha legislado para lograr despegar la economía, para incrementar la producción y los servicios, el tema precios per se es el que concentra casi todas las atenciones.

Y no es que no sea un tema importante; es la óptica sobre el tema. El índice de inflación no como forma de medición de los resultados de las reformas, sino visto para controlar los precios, cómo toparlos, para evitar quejas de la población. De ahí los vaivenes característicos cuando se topan los precios e inmediatamente desaparecen los productos; pero después liberalizamos los precios, aparecen los productos, pero los precios están muy elevados para el nivel de los salarios en el país. Y así periódicamente, de un lado a otro…

Al identificar los precios como el aspecto fundamental, volvemos a concentrarnos en la esfera de la distribución, más que en la esfera de la producción, cuando el propio Marx alertaba lo siguiente: “es equivocado, en general, tomar como esencial la llamada distribución y poner en ella el acento principal”. ¿Alguien pudiera mostrarme en qué lugar los clásicos del marxismo-leninismo pudieran haber asegurado que la justicia social (o una mejor productividad del trabajo que desemboque en una mayor satisfacción de las necesidades de la población) se alcanzaría con el control de los precios?

Fue estimulante ver la cantidad de resoluciones que quedaron derogadas sobre precios en las normativas del “Ordenamiento”, pero aun así las nuevas siguieron conteniendo muchas resoluciones sobre precios. Y, sobre todo, esas normativas, con precios aprobados “desde arriba”, rígidos para largos períodos de tiempo, siguen olvidando lo fundamental: que los precios, si se forman libremente en el mercado, son un mecanismo de estimulación de la producción; y si se regulan al margen de la oferta y la demanda, pueden dar una señal para detener o reducir la producción o la oferta de servicios.

El tema de las utilidades es otro que se sigue analizando como antaño, y las resoluciones del “Ordenamiento monetario” están llenas de normas encaminadas a limitarlas. Las utilidades son las fuentes de riquezas no solo para los dueños, sino también para toda la sociedad, por vías de salarios incrementados, impuestos, contribuciones y los dividendos en el caso de empresas de propiedad estatal. Por lo tanto, no es la utilidad la que debemos limitar. Son los ingresos de los trabajadores los que debemos procurar mejorar a partir de esas mismas utilidades.

Primero hay que producir y obtener riquezas para después poder redistribuirlas. Y para lograr incrementos de la producción, hay que estimular la obtención de ganancias por parte de los que invierten y producen. Sean privados o estatales.

Y puestos a fijar los precios de las mercancías, no es de extrañar que el tipo de cambio del CUP contra las monedas extranjeras haya sido fijado como siempre se había hecho en Cuba y en otros países ex socialistas de Europa. A fin de cuentas, el tipo de cambio es el precio relativo de la moneda. El “Ordenamiento” no se alejó de la práctica de establecer precios fijos.

Lo fundamental no era si el tipo de cambio del Día Cero iba a ser 24 o iba a estar por debajo de 24 o por encima. Esa sería solo una fotografía del momento, aunque fuese más o menos borrosa. Lo importante sería ver cómo se seguiría fijando el tipo de cambio del CUP contra otras monedas en el curso del tiempo; ver si era cierto que existiría un régimen cambiario relativamente flexible, como se anunció.


Foto: Otmaro Rodríguez

Es muy difícil cambiar de un régimen cambiario de tipo fijo a otro de tipos de cambio flexibles. Implica variaciones permanentes en muchos aspectos de la vida económica, con influencia constante en precios, salarios, pensiones, etc., y una interrelación estrecha con todas las otras variables de la macroeconomía. Digamos que ese régimen de tipos de cambio flexibles no se adapta a resoluciones con fijaciones estrictas de precios de mercancías. Pero las economías exitosas no funcionan con tipos de cambio fijos para largos períodos de tiempo.

En ningún momento se ha explicado cómo se llevaría a cabo ese régimen cambiario relativamente flexible. ¿O eso se dejó para más adelante? Si es así, ¿es un simple error de diseño?

Sin embargo, ha pasado más de un año y lo que se tiene es un tipo de cambio fijo de 24:1. O sea, lo mismo que antes del “Ordenamiento”, cuando era de 1:1, pero donde solo ha cambiado la proporción. Con la agravante de que el tipo de cambio más cercano a la realidad no lo fija una institución oficial como CADECA sino el mercado extraoficial.

Daños políticos colaterales

Con mayor o menor éxito, desde 1993 la población cubana se había ido adaptando a la existencia de cadenas de tiendas en divisas (primero en USD, después conviviendo los USD y los CUC, y posteriormente solo en CUC) y las había aceptado a pesar de no recibir salarios en esas monedas.

Se había logrado convencer a la población de la necesidad de su existencia, para aumentar la captación de divisas desde el exterior, en bien de los otros planes de la sociedad, y por no mezclar la economía en divisas con la otra economía más inflacionaria en moneda nacional con mejores posibilidades de reabastecimientos en esas tiendas.

Sin embargo, las tiendas de ahora en MLC, que funcionan solo mediante tarjetas, han tenido y siguen teniendo un fuerte y amplio rechazo popular. No hay día que no se escuche o se lea algo contra de estas tiendas. Estaría dispuesto a admitir que estas tiendas no son nada nuevo, que son prácticamente lo mismo, porque las tiendas de antes también vendían en monedas que no eran la de los salarios de la población. Cabe preguntarse entonces por qué el amplio rechazo de ahora a las tiendas en MLC. Aquí van cinco explicaciones posibles:
  • Antes la población podía cambiar en CADECA CUP por USD o CUC, aunque fuese en las pequeñas cantidades que los salarios permitiesen. Ahora si alguien no recibe ingresos en MLC tiene que acudir al mercado extraoficial para adquirir MLC. Con mayores dificultades y con una constante devaluación del tipo de cambio de la moneda nacional.
  • Había estímulos en divisas para una parte de la empleomanía del país.
  • Trabajadores de oficios (albañiles, plomeros, etc.), así como vendedores casuales, fácilmente podían cobrar en CUC (efectivo) por sus servicios y productos. Hoy muchos solo pueden cobrar en efectivo en moneda nacional. Y para muchos resulta más complicado cobrar por transferencias en MLC. Si cobran en efectivo en USD no pueden depositar el salario en los bancos. También es muy difícil cobrar en efectivo en euros.
  • Para adquirir un producto primero hay que ir a los bancos para depositar el efectivo en MLC. También han existido dificultades en las conexiones entre tiendas, FINCIMEX y bancos, para poder pagar con el uso de las tarjetas bancarias.
  • Y, sobre todo, están las largas colas y el desabastecimiento de las tiendas, aun cuando comercialicen los productos en MLC.

  • Cola para comprar aceite. Foto: Otmaro Rodríguez

También se habían filtrado las ideas de que el “Ordenamiento” tenía la intención de que el salario sirviera para satisfacer las necesidades de la población; de que no se podía admitir que el que recibiera ayuda familiar del exterior sin trabajar tuviera ventajas económicas sobre el pueblo trabajador. Ideas muy loables y metas a alcanzar, pero muy difíciles de llevar a la práctica simplemente con una reforma monetaria. Las reformas monetarias no son mágicas y no pueden crear riquezas de la nada. Estimulan o no a crear riquezas. Pero ya mencionábamos que las mayores soluciones están en la esfera productiva. Esas promesas incumplidas dañan el capital político de cualquier gobierno, aun cuando las intenciones hayan sido las mejores.

Pudiera decirse que antes del “Ordenamiento”, la población con su salario tenía menos acceso a productos importados que después del proceso. Al menos, monetariamente, el salario no podía satisfacer una compra amplia de productos. Ahora con un tipo de cambio oficial de 24:1, los salarios alcanzan para adquirir más productos importados, que se comercializan en tiendas en CUP. Sin embargo, esta ventaja monetaria queda casi borrada al instante cuando estas tiendas en CUP no tienen un gran surtido de productos. O cuando hay que hacer colas interminables para acceder a ellas. Paradójicamente, una ventaja monetaria es percibida por muchos como una desventaja actual. No obstante, las cadenas de tiendas deben destinar una elevada cantidad de sus ingresos por las ventas en las tiendas en MLC a surtir sus establecimientos en CUP. Y este esfuerzo queda borrado por otros inconvenientes, además de restar capacidad a las cadenas de tiendas para ampliar las ofertas en los establecimientos en MLC.

El desabastecimiento en las tiendas que comercializan en MLC tiene múltiples explicaciones que van más allá de este artículo. Muchas de sus causas ya se conocían antes del “Ordenamiento” y no era de esperar que desapareciesen después de enero de 2021. Sin embargo, y como daño político colateral, gran parte de la población considera, erróneamente, que el desabastecimiento en tiendas en MLC es solo producto del “Ordenamiento” (aunque no es la causa fundamental, también influye en el desabastecimiento).

Hace poco escuchaba decir que estábamos ante la misma disyuntiva que en los años 90 del siglo pasado y que pronto veríamos el restablecimiento de las mismas soluciones de antaño (por ejemplo, estimulación en divisas a los trabajadores, venta en MLC entre empresas estatales, etc.), porque no creía que pudiera funcionar una sola moneda de verdad, sin existir un régimen de cambio flexible y el canje entre monedas; o no creía que se pudiesen eliminar las tiendas en MLC, bajo las condiciones actuales de la economía.

Coincido en parte con este diagnóstico. Pero ojalá las soluciones no sean totalmente las mismas de antaño, que el gobierno encuentre soluciones más certeras, a favor de la eficiencia empresarial y el incremento de la producción y los servicios, donde las soluciones monetarias son solo una parte de las soluciones.

miércoles, 9 de febrero de 2022

Desde Cuba: Hablemos sobre la inflación ( VIDEO)


Por: Angélica Arce Montero, Jorge Suñol Robles, Karina Rodríguez Martínez, Ana Álvarez Guerrero
Publicado en: CubadebateTV
En este artículo: Cuba, dinero, Economía, inflación, Sociedad
9 febrero 2022

El considerable aumento de los precios de productos y servicios tiene a la población llevando a punta de lápiz cada gasto. Sobre este tema, de interés para todos, conversamos hoy en una nueva emisión de Desde Cuba, el noticiero de CubadebateTV.

En video, Hablemos sobre la inflación

https://www.youtube.com/watch?v=KTa7CEZjlh0&t=254s

La cantaleta de la comida, si fuera chachachá

 Por Amanda Tamayo Rodríguez y Melissa Lorenzo Comesaña

 

 09 Febrero 2022

Cuando la oferta es variada se nota en la afluencia de personas. Fotos: Amanda

Para medir el estado de la producción de alimentos y su oferta al pueblo de Morón, no hacen falta barómetros ni microscopios. Ni siquiera sacar muchas cuentas. Basta con salir a caminar, con la bolsita de plástico en el bolso “por si algo aparece”, como hace también usted.

El recorrido le debe ser tan familiar como el bolero o el chachachá. Hay quien lo hace todos los días o en sus descansos laborales, aunque a veces con los precios termine como el dicho, “ni canta ni come frutas”.

Del otro lado del mostrador

Si escogemos el Consejo Popular Este, para ver cómo se distribuyen alimentos fuera de los principales establecimientos de comercio de la ciudad, el mercado agropecuario Número 9, El Anón, es parada obligatoria.

Se trata de uno de los puntos de venta que la Unidad Empresarial de Base de Acopio de Morón arrendó a productores de avanzada. De la Empresa Arnaldo Ramírez , de Primero de Enero, en El Anón se puede encontrar bolsas de frijol negro, calabaza, col natural y encurtida, fruta bomba fresca y troceada. Las ofertas procesadas y en bolsas son del agrado de los clientes, pero “no debería haber tan pocas viandas”, comenta una vecina a punto de salir con su compra de calabaza.

Seguimos caminando y a menos de un kilómetro de allí el panorama cambia. El mercado Número 8, El Mamey, que pertenece al sistema de Acopio directamente, tiene ocho ofertas, y se le está armando cola porque llega una novena: yuca.

De lejos se puede advertir que son en su mayoría ancianos pensionados quienes están en la cola. Una de ellos responde a Invasor que lo bueno es que “las cosas son asequibles, que usted sabe cómo está todo ahora”. Viene a comprar tomates y boniato.

productos mercadoEl pago a través de EnZona es posible en esa unidad

Además, hay calabaza, frijol negro y arroz (los productos más caros de la oferta), bolsitas de bijol, condimento mixto y botellas de mojito. Los condimentos y aliños también se venden mucho, porque “comprar especias es muy caro y esto más o menos sirve para sazonar”, comenta una señora. Mientras, la empleada recomienda a los vecinos: “Estas yuquitas son de las que se ablandan. A 4.20 la libra”.

En la bodega se baila así

De la cola de la yuca, muchos de los ancianos irán a la bodega de la esquina, La Tinaja, para comprar sus dietas de cárnicos, lácteos y otros productos que en la placita no pueden encontrar.

Desde la mesa de la puerta, y con todas las cuentas a punta de lápiz, los espera Leivis Carabeo Vilanova, la administradora. Tiene que hacerlo así porque la experiencia le obliga: el mes pasado tuvo que reportar afectaciones en la entrega de pollo por concepto de dietas. “El problema es que en el cárnico pesan la cantidad de pollo y me la traen, pero eso viene congelado, y el hielo pesa. Cuando llega aquí y se derrite, es menos”.

Ya Invasor se había referido en noviembre a las dificultades en la producción de cárnicos para el consumo social y la venta liberada. Lo poco que se produce es, precisamente, para que llegue a la canasta básica, y consciente de eso es que Leivis ha tramitado su problema hasta con las firmas de los consumidores afectados.

Mientras tanto, en su bodega se sigue despachando el pan, incluso bajo una llovizna que, de vez en cuando, se cuela por el techo de zinc. La calidad no es de las más malas, y eso, aunque ni las vendedoras lo sepan, se debe a la pericia de Duniesky Chaviano, al que 25 años como maestro panadero le han servido ahora para hacer “mil inventos” con la materia prima que llega a la panadería La Especial.

“El peor día siempre es el primero, porque te mandan la harina y tú piensas que es la misma que estabas usando. Ahora tenemos esa que es prieta, que está mala, tenemos núcleo, levadura cubana, grasa y todo eso”, comenta a Invasor Wilfredo Rodríguez Guzmán, administrador de la unidad.

Para 14 bodegas sale el pan que prepara Duniesky. “Si le das el calor que lleva, acabas con la masa. Y es ese pan que tú vez que tiene mal aspecto, mal olor, porque se fermenta demasiado. El gas se come el azúcar. Entonces tengo que ir experimentando. Echarle agua de azúcar, dejarlo menos tiempo. Pero en estos días está saliendo suave”.

El tema se repitió durante la visita del Primer Secretario del Comité Provincial del Partido, Carlos Luis Garrido Pérez a barrios de Morón.

En el mar

industria pesqueraEn estas fechas del año pasado se preparaba masa de croquetas

Ya para las diez de la mañana de un día de recorrido, hemos “echado en la jaba” la fruta bomba troceada de El Anón, la yuca, el tomate y el condimento de El Mamey, y el pan de la bodega. En noviembre dijimos que la proteína animal era escurridiza, y solo falta recorrer las pescaderías para acabar de comprobarlo.

El plato fuerte sigue siendo la pelea más dura, y lo sabe Oscar Buchillón Sánchez, director de la UEB Procesadora Industrial de Morón, de la Empresa Pesquera Industrial de Ciego de Ávila.

Allí 2021 no fue un buen año y lo demuestra una pérdida de tres millones de pesos y un cumplimiento del plan al 55 por cierto.

Mientras la exportación sobrecumplió sus planes, porque el aporte de divisas al país fue motivo suficiente para poner el escaso combustible a disposición de la pesca de camarones, las ventas a la población cerraron a un 77 por ciento del plan.

Enero de 2022 tampoco trajo buenos rendimientos, con 13 toneladas (t) procesadas, de un plan de 42 t. “Ahora para febrero debemos recuperar los atrasos, porque ya se depositó el combustible en los puntos de pesca”.

Si la prioridad en estos casos son las dietas médicas y el consumo social de los sectores de Educación y Salud, también las casillas de venta de la empresa en Ciego de Ávila y Morón deben “aliviar” la demanda, principalmente con productos conformados, entre los que Oscar menciona croquetas, masa de croqueta, albóndigas, picadillo condimentado y una línea de embutidos.

El “despunte” de la producción este año le urge a la UEB como entidad, también en el interés de sus trabajadores. Sin producción, y con el método de pago a destajo, los ingresos de ellos y sus familias se vieron afectados durante gran parte del 2021.

A la par, una inversión de cuatro millones de pesos se ejecuta al interior de la industria. Consiste en la instalación de una cámara de congelación, y permitirá que el proceso productivo no tenga retrocesos ni contaminación.

Cómo camina la gente

Volvemos a casa sin pescado, pero con preguntas y algunas certezas. ¿No era para que estuvieran mejor surtidas las placitas arrendadas a productores de avanzada? ¿Es que al quitarle cargas a Acopio van a salir ganando unos mercados (y sus consumidores) sobre otros? Sin los conformados de pescado, y con los derivados del cerdo por el cielo, ¿queda otra cosa que el pollo (de la canasta básica y las ventas por circunscripciones) para las familias con ingresos promedio?

Son preguntas que también usted debe hacerse cuando regresa a casa, porque el trinomio COVID-19+Crisis+Ordenamiento Monetario motiva muchas que van desde el rendimiento agrícola hasta la formación de precios. Aun así vale reiterarlas, aunque se vuelvan cantinela, como un chachachá de los cincuenta.

Si usted tuviera 3 minutos a solas con el Presidente y el Primer Ministro, ¿qué les recomendaría priorizar? (3ra. parte)

Con esta publicación termina La Letra de Temas 2022. Periodistas como José Alejandro Rodríguez, Abdiel Bermúdez y Armando Franco, historiadores como Fabio Fernández, investigadores como Gilberto Valdés y Carlos Alzugaray, responden aquí a la última pregunta realizada por el equipo editorial de la revista.

3. Si usted tuviera 3 minutos a solas con el Presidente y el Primer Ministro, ¿qué les recomendaría priorizar?


Fabio Fernández. Profesor de Historia, UH

Le insistiría al presidente en la necesidad de asumirnos como una sociedad en crisis, marcada por el despliegue de fuertes contradicciones que llevan más de treinta años incubándose. Subrayaría la presencia en la Isla de nuevos sujetos políticos, esencialmente las nuevas generaciones, cuyas aspiraciones crecientes no encuentran vías de cristalización en la Cuba de hoy; la vitalidad de reconocer las fracturas del consenso político estructurado por años en torno al proyecto socialista y cómo de ello se desprende el reto de hacer política de forma distinta.

Le aconsejaría no perder un segundo en la aplicación de las reformas definidas en los últimos tres congresos del PCC y esbozadas en la Constitución; cultivar el ejercicio de la autocrítica y huir del discurso triunfalista.

Asimismo, valdría recalcarle la obligación de refundar nuestra manera de asumir la comunicación política, lo perentorio de romper con viejos esquemas.

También sostendría frente a él la importancia de potenciar la participación ciudadana y asumir con valentía la existencia del disenso, desde el ámbito de las estructuras del Poder Popular hasta la vida interna de las organizaciones políticas, estudiantiles, sectoriales y de masas.

Toca recomendarle que prosiga con el proceso de intercambio con actores diversos de la sociedad civil, que se mantenga y amplíe el trabajo en las comunidades desfavorecidas. 

Además, le llamaría la atención respecto a que la Cuba mejor por la que apostamos requiere codificar en leyes los derechos y garantías refrendados y ampliados por la nueva Constitución.  A su vez, lo exhortaría a no desmayar en el empeño de conectar ciencia y política y en la apuesta por la asunción del universo de la informatización y las nuevas tecnologías como elemento consustancial para el progreso del país.

Por último, le remarcaría la obligación de pensar en la gente de a pie, esa para la cual ha de trabajar todo liderazgo que busque, día a día, ser legítimo ante los ojos de su pueblo.


Carlos Alzugaray. Politólogo

  • Manejar la economía de una manera similar a como se hizo con la pandemia. Crear un Grupo Temporal de Trabajo e incorporar al mismo a los mejores economistas del país.
  • Ejercer y exigir total transparencia en el manejo de los temas económicos.
  • Ser constantes autocríticos y transparentes sobre lo mal hecho.
  • Sustituir a los funcionarios del gobierno que no estén en disposición de cambiar conceptos y estructuras.
  • Evitar dar la impresión que el bloqueo es un valladar infranqueable. Enfatizar que puede y debe ser superado y que no es un obstáculo para el desarrollo.
  • Enfatizar la autonomía de los cuadros, en la teoría y en la práctica.
  • Urge enfatizar la autonomía intelectual y cultural y la promoción de una esfera pública en la que se pueda materializar la diversidad de nuestra sociedad. Ambas pueden ser fortalezas y no debilidades para nuestro modelo sociopolítico.
  • Tomar una actitud más proactiva en la superación de los daños del bloqueo. Prohibir que los cuadros comiencen un análisis crítico del trabajo en sus esferas con quejas sobre cómo las afecta. Ese punto debe estar al final de sus presentaciones críticas, y añadir qué medidas se han tomado para superar las afectaciones en el área de la cual son responsables.
  • Insuflar a todo el aparato administrativo y empresarial estatal con la idea de la autonomía con efectividad, de las formas estatales de gestión económica.
  • Transparentar todo lo realizado en materia de medidas represivas por los acontecimientos del 11 de julio.
  • Someter el Decreto Ley 349 a revisión y reforma, en consulta con intelectuales, escritores y artistas. 
  • Iniciar un proceso de reforma política que abarcaría los siguientes aspectos: al igual que se hace con los diputados, elecciones directas a los cargos de presidente, vicepresidente, gobernadores e intendentes; nominación mínima, por las asambleas municipales, de al menos dos candidatos por cada cargo electivo.
  • Crear un sistema de medios públicos de comunicación que sea autónomo del gobierno, que abarque un periódico, un canal de televisión y una red social, regido por una junta de expertos elegidos por la Asamblea Nacional.
  • Hacer las modificaciones necesarias a la ley que permitan la creación de medios independientes de comunicación, por la vía de cooperativas de periodistas.

Lázaro Mora. Vicepresidente, Sociedad Económica de Amigos del País

  • La selección y preparación de los cuadros encargados de implementar las nuevas políticas. Es necesario que las entiendan y las hagan suyas, pero hay que prepararlos; de lo contrario, habrá un fracaso descomunal y no habrá una segunda oportunidad. Eso quiere decir que el que no lo entienda o actúe consecuentemente con ello, tendrá que ser sustituido, sin contemplaciones, pero no desecharlos, pues pueden ser útiles en otras responsabilidades.
  • Avanzar en todo aquello que implique un incremento de la producción y de las exportaciones de nuestro país. Eso será estratégico para nuestro desarrollo.
  • Cultiven las relaciones con las organizaciones de la sociedad civil de Cuba, desechen los prejuicios derivados de las políticas de la era de la URSS y del socialismo real.
  • Las organizaciones de la sociedad civil en Cuba son patrióticas, defienden la independencia y soberanía. Ha sido un error no enfrentar este tema en el que la Revolución tiene todas las de ganar. Si estamos seguros de que contamos con el apoyo mayoritario del pueblo, ¿cuál es el temor?
  • José Martí concibió una República con todos y para todos, en la cual cubano fuera más que blanco, más que negro, donde todos tuvieran las mismas posibilidades y derechos, una Cuba independiente, para impedir que los Estados Unidos, que codiciaban la dominación de nuestro territorio, cayeran con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América. La muerte de Martí, Maceo y otros combatientes independentistas antimperialistas, la intervención y ocupación norteamericana, la disolución del Partido Revolucionario creado por Martí, y del Ejército Libertador, crearon las condiciones no solo para la imposición de la Enmienda Platt, sino para que el control de la economía pasara a manos norteamericanas en contubernio con los criollos que se habían opuesto a la independencia de Cuba y la abolición de la esclavitud, representados por autonomistas y empresarios en el gabinete de Tomás Estrada Palma. Esas fueron las bases de la República neocolonial tutelada por los Estados Unidos, existente hasta 1958. Hay que rescatar al Martí antimperialista, no permitir que lo citen fuera del contexto histórico.

Abdiel Bermúdez. Periodista

Cuando las necesidades son tantas, decidir lo prioritario es complicado. Me arriesgo: hoy no pocas decisiones (y bandazos) en Cuba parecen moverse al compás de las redes sociales, que no son la realidad misma y se “movilizan” a partir de algoritmos, bots y bajas pasiones. Pretender que la vida transcurre en la red, y ser actores de una puesta en escena virtual, aderezada con atisbos de realidades, flaco favor le hace a las estrategias diseñadas diacrónicamente, y a las problemáticas más urgentes que enfrenta un pueblo deseoso de encontrar su proyecto de vida en su país, sin que aspirar a más se traduzca en irse de una vez…

Esto no significa obviar los discursos on line que, a fin de cuentas, son seguidos por una generación digital (más de 6 millones de cubanos navegan hoy en redes sociales) e imponen matrices de opinión hipercríticas respecto a la gestión del gobierno. En este sentido, recomendaría a los principales dirigentes del país transparentar la comunicación, con una visión que permita el entendimiento cabal de las políticas que se adoptan como resultado de un abordaje crítico de la realidad. No hay nada que, bien explicado, no pueda ser comprendido; y, en última instancia, siempre se agradece la explicación, que es asimismo una tarea del gobierno. Cuando ha sucedido, ha valido la pena.

Si bien es cierto que nuestros recursos naturales son escasos y no es fácil dirigir un país con las manos atadas (las sanciones a cuantos negocian con Cuba son más amenazantes que la espada de Damocles), también es posible que se cometan errores, o que las decisiones no sean las más certeras en un contexto determinado. Ha sucedido. Pero la autocrítica no es dañina si contribuye a visualizar soluciones. Y hay que desterrar palabras como censura, tabú, polémica, crítica…

Urge compartir una visión plural de la sociedad cubana. No es admisible conectar con los problemas de Cuba tomando como punto de partida lo publicado en medios independientes y extranjeros, porque la prensa oficial hace silencio. Democratizar la información implica apelar a políticas informativas ajenas a una centralización que ya no es posible, y que pone al sistema de medios públicos cubanos y al propio gobierno ante el desafío de la credibilidad. La Revolución solo se sostiene en esa credibilidad. Y tiene las herramientas. Solo necesita aprender a usarlas, y asumir las consecuencias.


Raudilio Martín. Jurista

El propio Presidente, en sus últimos mensajes, ratificó la idea que el bloqueo persistirá, y no se equivoca; es Ley del Congreso de los Estados Unidos y política imperial. En tal sentido, le recomendaría que prohíba a ministros, directores de empresas y funcionarios justificar con el bloqueo sus ineficiencias y faltas de gestión. Para denunciarlo están los políticos y las instituciones especializadas, en boca de los administrativos causa rechazo en la población, que lo ve como justificación y teque.

La lucha contra la burocracia no es del todo efectiva, llevamos años con exhortaciones; hay que pasar a suprimir estructuras y efectuar cambios de verdad en el estilo. La discusión, en la última Asamblea Nacional del Poder Popular, con respecto a la inversión extranjera, fue una demostración del inmovilismo burocrático, ¿hasta cuándo el ministro va a repetir sus explicaciones? Todo tiene límite. También se da mucho burocratismo en las estructuras del Poder Popular, el trabajo directo en las comunidades por parte de la alta dirección del país ha demostrado cuán alejados de la base y del pueblo están muchos de los dirigentes cubanos.

Devolver la vitalidad a la agroindustria azucarera llevará tiempo, esfuerzo y recursos, pero debe ser una prioridad. La nación lo necesita por su historia, sus potencialidades económicas y simbolismo. Es honor nacional, hay que llevar a ese sector cuadros capaces de cualquier sacrificio. El liderazgo actual debe marcar el inicio de la reversión.

Por último, profundizar con urgencia las medidas transformadoras en la agricultura, priorizar el apoyo a los productores y eliminar estructuras intermediarias. Sería muy bien recibida una audiencia con todos los que tienen propuestas y ofrecen soluciones, aunque discrepen desde adentro.


Armando Franco. Periodista

  • Divulgación de un informe sobre los sucesos del 11 de julio, con información sobre los detenidos y sus respectivos procesos judiciales.
  • Política de transparencia.
  • Fortalecimiento del Sistema de Medios de Prensa Públicos e implementación de la Política de Comunicación.
  • Proceso crítico de evaluación del funcionamiento de las organizaciones políticas y de masas: CDR, FMC, CTC y UJC.
  • Revisión de los resultados de la política de cuadros durante la última década.
  • Sustitución de cuadros políticos incompetentes e impopulares que vician el diálogo entre las estructuras de gobierno y la ciudadanía.

Gilberto Valdés. Investigador. Instituto de Filosofía

Que priorizara el monitoreo del programa de soberanía alimentaria y de educación nutricional, sobre todo de base agroecológica, velando por los obstáculos que frenan las medidas adoptadas para estimular la producción y comercialización de productos del agro. El pueblo necesita percibir los resultados de ese esfuerzo. Se trata de un imperativo político para afianzar el consenso popular en torno a la alternativa histórica de la Revolución, en medio de la disputa hegemónica frente al imperialismo y su estrategia híbrida para la restauración del orden capitalista dependiente en Cuba.

Le diría que, conocida y divulgada la estrategia imperialista del llamado golpe suave, lo más significativo ahora es profundizar en los desafíos que plantea al pensamiento y a la práctica política revolucionaria cubana actual.

Llamaría la atención sobre la necesidad de que el trabajo político e ideológico se atempere a la nueva sensibilidad simbólico-comunicativa y cultural, incluyendo la llamada estetización de la política; más que rechazarla, se trata de oponer un sentido democrático liberador al uso enajenante que hace la dominación capitalista de estos fenómenos globalizados.


Iramis Rosique. Consejo editorial, La Tizza

Las cuestiones relativas a la vida material, en tanto urgencias, deben priorizarse, con las medidas necesarias, aunque sean provisionales. Pero, al mismo tiempo, creo que hay que orientar grandes esfuerzos a la comprensión del momento que vivimos. Cuando escucho el modo en que se lleva el debate oficial sobre la mayoría de los asuntos, me da la impresión de que el primer obstáculo es no saber de qué va el problema. Hace falta un lugar, más allá de la urgencia, para pensar la gran política, qué somos y qué queremos ser como sociedad, qué es o será nuestro socialismo, qué estamos construyendo para las futuras generaciones. Hay que tomarse un tiempo para pensar con profundidad sobre todas las esferas de la sociedad cubana, si queremos salvar el socialismo, porque la ausencia de esa reflexión solo está trayendo que, en el lugar donde antes estuvieron las piezas y partes del viejo socialismo eurosoviético, estas sean sustituidas por “modernas” y “eficientes” piezas del capitalismo. Volverse sobre esto es urgente también, antes de que sea demasiado tarde.


Armando Fernández. Historiador ambiental

SOLO FORMULARIA UNA PREGUNTA QUE DEBERIA RESPONDERSE A TODA LA POBLACION:

¿POR QUE TARDARON 10 AÑOS EN APLICAR LOS ACUERDOS DE TRANSFORMACION QUE SE CONSENSUARON CON LA SOCIEDAD?


José Alejandro Rodríguez. Periodista

En tres minutos, les reconocería el papel que están jugando, en abrir entendederas, dejar atrás muchos atavismos que han demostrado ser inoperantes y mover el pensamiento innovador en todos los órdenes de la vida. Que no extravíen esa acometida saneadora.

Les sugeriría que se creara un observatorio crítico y analítico permanente del propio proceso de transformaciones, para detectar a tiempo las desviaciones en la aplicación de las medidas que se aprueben, o la inviabilidad de las mismas. Un instrumento corrector sistemático.

Les propondría un espacio habitual en la TV, radio y demás medios de comunicación (podría ser mensual), en el cual respondieran preguntas e inquietudes de la población, de cualquier tipo. Someterse al arbitrio y los sentires públicos podría ser una demostración de fortaleza y no de debilidad de nuestro socialismo. Un ascenso en conquistar toda la democracia posible para nuestro socialismo.

Moler más caña y hacerlo bien. Comentario HHC

YAIMA PUIG MENESES|FOTO: ESTUDIOS REVOLUCIÓN 08 FEBRERO 2022


La Habana, 8 feb(ACN) La zafra azucarera en Cuba no empezó bien. Por ende, su evolución en los días que han transcurrido de molienda tampoco ha tenido un comportamiento favorable en el territorio nacional de manera general.

Múltiples son las causas que han conducido a esa realidad, en la cual existe una mezcla de problemas objetivos y subjetivos, donde estos últimos están marcando la diferencia en los resultados.

Así, con objetividad y sin «paños tibios», fue evaluado el comportamiento de la molienda en el país este martes, en una reunión encabezada por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, que incluyó además un riguroso análisis sobre las causas que han llevado a la actual situación y cuáles son las perspectivas y estrategias de cada una de las provincias para superar este momento.

«Necesitamos una respuesta de la zafra», enfatizó el Jefe de Estado que, sin dejar de reconocer las problemáticas de recursos existentes, insistió en que ha hecho un tiempo magnífico para la zafra y no logramos las cosas que están planificadas.

El encuentro, que se realizó a través de videoconferencia con las máximas autoridades políticas y gubernamentales de las provincias donde se hace zafra en Cuba, contó con la participación además de los miembros del Buró Político Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República; Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro; y Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central del Partido. Chequeos similares se desarrollarán cada semana con los diferentes territorios del país.

Tras concluir recientemente un recorrido por centrales de diferentes provincias —con el propósito de examinar la compleja situación por la que atraviesa la actual contienda— Julio Andrés García Pérez, presidente del Grupo Azucarero Azcuba, aseguró en el intercambio con la máxima dirección del país que «el primer problema que tenemos es un aspecto subjetivo, de disciplina, que se refleja en los números: con lo que tenemos hoy podemos estar entregando un 8 ó un 9 porciento más de tarea, lo que equivaldría a poner 80 mil toneladas de caña por día y no lo logramos».

En estos momentos, dijo, existen 12 ingenios con riesgo de no poder cortar en abril toda la caña prevista, y en muchos casos la causa está asociada a la disciplina en la cosecha. De igual manera enfatizó que, a pesar del mismo déficit de recursos, en algunas empresas se ha logrado recuperar la compleja situación que tiene la arrancada y en otras ha sido imposible.

La situación que tiene el país —llamó a la reflexión el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista— no es para que estemos admitiendo problemas de disciplina: al contrario, tenemos que elevar el espíritu de trabajo para salir adelante y aportar más. «Que cada uno se ubique en cuáles son esos problemas de disciplina y los discutan y los combaten desde las estructuras del Partido», indicó.

Cómo aprovechamos mejor los recursos, cómo nos planificamos en el menor tiempo posible recuperar los atrasos y, sobre todo, cómo dedicamos tiempo a sembrar bastante caña para que la próxima zafra empiece también a cambiar la situación con relación a los niveles de producción de azúcar y el deterioro que tenemos en las plantaciones cañeras.

Fueron esas cuestiones esenciales acerca de las cuales, insistió Díaz-Canel, también es legítimo analizar desde el Partido, por ser temas ampliamente discutidos en el más reciente Pleno del Comité Central, en el cual se aprobaron 93 medidas para salvar la zafra azucarera.

De acuerdo con las valoraciones realizadas por el Presidente del Grupo Azucarero Azcuba, aun cuando no en todos los lugares se logra un aprovechamiento de esas medidas, de manera general están teniendo un impacto positivo, sobre todo en el corte manual y la eficiencia energética.

De los disímiles problemas que se identifican actualmente en la zafra, el Presidente de la República enfatizó de manera especial en la molida y el tiro de caña a los centrales. Es necesario —consideró—, aprovechar bien el tiro que tenemos, que esté cortada la caña que ese tiro puede poner en el central, para que entonces se muela al mayor porciento posible, de acuerdo con el potencial real de tiro.

Si bien esta industria, reconoció el Primer Ministro, tampoco ha escapado a los efectos provocados en el país por las complejidades de los últimos años, no podemos permitir que los problemas subjetivos marquen la diferencia en los resultados que se obtengan.

Tenemos que estremecernos bien —valoró— y ver cómo logramos recuperar los atrasos desde las posibilidades reales de cada territorio. Si en el campo no está el reflejo de esa exigencia, es muy difícil que logremos materializar los resultados que necesitamos.

Comentario HHC: Pareciera que somos aprendices en el tema de la producción de azúcar. Como si los incentivos materiales y espirituales no jugaran el papel adecuado, y la organización del proceso productivo para obtener resultados, fuera nuevo en este país

En dias pasados Granma publicó un artículo, donde se detalla, lo que esta en juego, y comparto a continuación. Con ambos escritos podemos calcular hacia dónde vamos. En realidad se vive un momento algo dramático, pero esperemos que se pueda recuperar parte de los atrasos.

No pude evitar recordar con cierta nostalgia y algo de tristeza, cuando era niño y mi padre regresaba de la zafra de 1970, y yo, con la barba que traía, no lo reconocí hasta que me habló. Habían pasado seis meses desde que se fué a Camagüey de voluntario. 

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El aprovechamiento de la caña durante el corte es esencial y para ello deben existir control y exigencia de la unidad productiva durante el proceso. Foto: Gladys Leidys Ramos

Las 93 medidas aprobadas para salvar la agroindustria azucarera incluyen la producción de caña, la zafra, los derivados, la generación de electricidad, pero también cuestiones bancarias, de financiamiento y logística, así como de gestión empresarial y potencial humano, ciencia, tecnología e innovación.

No obstante, la prioridad del momento tiene que ser la presente zafra, porque de ella dependerá el resto del sector, por no decir, su futuro. Con eso en mente, y en el calor de la implementación de estas acciones, funcionarios del Gobierno, directivos del grupo empresarial Azcuba, además del Sindicato Nacional de Trabajadores Azucareros y de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, encabezados por el vice primer ministro Jorge Luis Tapia, realizaron un recorrido por varias empresas agroindustriales del Occidente del país.

El propósito es analizar la compleja situación por la que atraviesa la contienda actual y, de conjunto, buscar alternativas para atenuar el déficit de los recursos materiales, alimentando principios como la cohesión, la unidad y la aplicación de la inteligencia colectiva.

Santiago Pérez Castellano, funcionario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, llamó la atención sobre varios aspectos esenciales. Lo primero, para reanimar el sector azucarero hay que salvar la zafra.

«Si no lo logramos ahora, cómo tendremos dinero para la próxima, cómo garantizamos las 500 000 toneladas de azúcar de la canasta básica del año; o la atención a los retoños, si el esfuerzo de hoy para controlar la hierba en las plantaciones ya es enorme, el bejuco y el pasto afectan las áreas porque el país hace dos años que no cuenta con herbicida ni fertilizante para aplicarles», reflexionó.

Recomendó, además, moler la caña de cada provincia en el propio lugar, para que el beneficio se quede en los pobladores vinculados y sus familiares, que reanime al territorio. «Hay que poner a trabajar a los centrales al máximo de su capacidad».

Recordó que, por ejemplo, la garantía del combustible, si bien ha atravesado por cierto estrés, no ha sido un problema comparado con la campaña anterior.

De igual manera, alertó que no existen más recursos que con los que se cuenta hoy, a excepción de la llegada de insumos relativamente sencillos como cierto nivel de neumáticos o las baterías de la industria nacional, por lo que la principal fortaleza o reserva estará en la voluntad de quienes conducen y realizan la zafra.

Lograr que los jefes o alguien de la junta directiva de las unidades productoras estén presentes en el frente de corte y que las decisiones no se tarden dos o tres horas, beneficia al central porque eso se traduce en aprovechamiento de la cosecha al máximo, por un lado, y en tiempo de molida que no se debe perder, por el otro.

Santiago Pérez Castellano coincidió con el presidente de Azcuba, Julio García Pérez, quien agregó que toda la caña es cortable y molible, esa es una regla común para todos, que debe cumplirse.

DENTRO DEL INGENIO Y CON LA MIRADA EN LA CAÑA

De manera general se pudo constatar, durante las visitas a los centrales y a la tierra, que en esta temporada los ingenios sufren la obsolescencia tecnológica de siempre, pero carecen de organización para trabajar y sobra la tibieza, mientras que en el campo algún que otro jefe de pelotón no exige un mejor corte, porque de todas formas «la caña no es suya».

Así sucedió en Villa Clara, cuyo compromiso este año es de 120 000 toneladas de azúcar y, de forma general, tenía más de un mes de atraso en la zafra, por lo que de las 37 471 toneladas del producto que debían entregar hasta la fecha, solo han logrado poco más de 12 000.

Específicamente, durante la visita a la empresa Carlos Baliño –único central en el país que además de la zafra convencional, realiza una orgánica– fue notable que, aunque estuvo bien planificado el inicio de la contienda, el atraso en los resultados es innegable.

Las razones giran en torno a la falta de caña, pero en el campo es visible el desaprovechamiento de las capacidades de corte, mientras que en el tiro se están promediando dos viajes al día debido a la insuficiencia de remolques; al tiempo que seis frentes de corte para la empresa Washington, cuya caña se vincula al Baliño, tampoco es suficiente.

En esta provincia, también las dificultades con el ferrocarril han afectado todo el proceso, y por ello el Presidente de Azcuba alertó que su refuerzo es inmediato e imprescindible, pues que se pare o no la zafra en la región depende, en gran medida, de la resolución de los problemas en este aspecto.

En ese sentido, se abundó sobre las roturas de las locomotoras, en la falta de carros jaula, y en la afectación que todo ello significa para que el tren con la carga salga a su hora y el central pueda lograr una arrancada temprana.

Siendo justos, también está presente el esfuerzo de sol a sol de muchos obreros y varias unidades, no solo en Villa Clara, aunque una ktp demore en arrancar hasta el anochecer, o no cuenten con la cantidad y calidad de camiones, tractores o remolques activos que necesitan.

Mas, los problemas se suman para restarle eficiencia a la zafra. En el central Mario Muñoz, de Matanzas, hay muchos derrames, salideros, y hasta sobreconsumo de agua por tonelada de caña, pero el principal freno está en el tiempo perdido por rotura industrial.

La búsqueda de la solución para la segunda centrífuga de este central, que solo llegó con las indicaciones de ponerle urgencia al asunto, demuestra que a las direcciones de los ingenios –y esto es un asunto común en todos los territorios recorridos– les falta la visión emprendedora, propia de una gestión empresarial con una autonomía otorgada hace poco tiempo, pero que es definitiva y real.

LA DESORGANIZACIÓN Y EL DESESTÍMULO CONLLEVAN Al FRACASO

La incapacidad de resolver los problemas desde la propia instancia se repite en Mayabeque, y del central Boris Luis, en específico, brotaron unos cuantos temas medulares.

Por ejemplo, la sala de control del ingenio no funciona, por lo que la molida se hace a ciegas, por decirlo en buen cubano. ¿De qué manera entonces controlan los parámetros? Pues no hay cómo, la posible solución propuesta es el tradicional boletín que, mediante mensajeros internos, puede hacer llegar la información a todas las áreas del ingenio, pero… ¿por qué no se había implementado antes?

Es que a esta situación, para nada subestimable, se le añaden problemas con el capital humano, que van desde ausencias –unas debidas a la covid y otras no– hasta llegadas tardes o carencia de personal, como mecánicos y electricistas, e incluso, en la propia dirección.

Algunas soluciones deben encaminarse, y con inmediatez: buscar apoyo de otras empresas, realizar una operación de rescate del personal, incluyendo a los trabajadores de experiencia ya retirados o a quienes por otras causas ya no están en el central, así como la capacitación y especialización de quienes laboran en el ingenio, son algunas de las alternativas pensadas de conjunto.

Por otro lado, en Artemisa, región que debe cerca de 10 000 toneladas de azúcar, otras cuestiones salieron a la luz. La atención consciente a la fuerza de trabajo no es notable, y detrás se esconden las carencias económicas que todos conocemos y que no se resuelven solo con el empeño, pero también habita una gestión empresarial insuficiente.

Arodys Caballero Núñez, funcionario de la oficina del Vicepresidente de la República, recalcó que, precisamente, un elemento esencial es considerar al central como una empresa, y entender las capacidades de su gestión. En la misión de cada ingenio está la búsqueda de variantes para hacer una mejor zafra, organizar las inversiones a largo plazo y acompañarlas de un profundo análisis.

La recomendación la hizo específicamente a la empresa Agroindustrial Harlem, donde el atraso de unos 24 días en la arrancada estuvo relacionado con la reparación de una caldera, pero en el intercambio a camisa quitada se concluyó que hay dificultades con la atención a los trabajadores en términos de alimentación, y existe insatisfacción con las ropas y los zapatos para los obreros.

Estos aspectos, aconsejó Caballero Núñez, deben solucionarse con acompañamiento, pero necesita de la labor diaria de la dirección de la empresa, de agotar todas las posibilidades para encontrar respuestas.

La atención al hombre, acotó, es esencial, porque conlleva al estímulo que se traduce en producción, sobre todo, en los meses de zafra, e igualmente debe ser un sistema sostenible, y solo lo será cuando la base sea capaz de resolverlo con su propia fuerza.

Tenemos que volver a la época donde a la gente no había que decirle lo que tenía que hacer, porque eso se ha perdido, pero la manera de lograrlo es con el trabajo directo en la base productiva y en entender que cortar caña y producir azúcar es una oportunidad de ganancias para todos.

Es solo parte del Occidente y muchas debilidades afloraron durante el recorrido. No obstante, sirve de incentivo el intercambio para comprender que los problemas de esta contienda necesitan prontas soluciones, la agroindustria azucarera toda depende de ello. ( negritas y subrayados son nuestras)