Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 10 de febrero de 2023

Gestión de impactos para el desarrollo

 

Yilian Rodríguez Clavijo1  * 

Norma Rafaela Hernández Rodríguez2 

Graciela Castellanos Pallerols2 

Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado, Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba.

Centro de Estudios de Investigaciones Económicas Aplicadas, Universidad de Oriente. Cuba.

RESUMEN

La ciencia y la innovación desempeñan un notorio papel en el desarrollo de la sociedad cubana. Existen avances, pero también retos que ponen de manifiesto la necesidad de mejorar este proceso. Entre los desafíos destaca la búsqueda de nuevos enfoques de gestión que contribuyan al logro de los impactos esperados. Lo expuesto anteriormente constituye la base esta investigación, cuyo resultado es la propuesta de una herramienta metodológica para fomentar el tránsito a la gestión de impactos como proceso institucional orientado al logro de las transformaciones deseadas. Para obtener los resultados se utilizaron métodos teóricos, como el análisis-síntesis, el hipotético-deductivo y el sistémico-estructural. En el análisis empírico se aplicaron métodos que permitieron recoger e interpretar datos y tener una percepción directa del objeto de investigación. La aplicación de la propuesta en el Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado demostró su validez.

INTRODUCCIÓN

En Cuba, tal y como se manifiesta en los Lineamientos de la Política Económica y Social (Escandell, 2016), urge situar en primer plano el papel de la ciencia y la innovación en todas las instancias, con una visión que asegure lograr a corto y mediano plazo los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social. Para ello es necesario profundizar en los avances y desafíos, así como generar nuevas alternativas que contribuyan a mejorar, en particular, los procesos de gestión de los resultados de proyectos de investigación-desarrollo e innovación (I + D + i) y materializar los impactos esperados.

Se denomina I + D + i, por la estrecha relación entre las actividades científicas e innovativas. En los proyectos de innovación se cierra el ciclo iniciado en los de investigación (básica y aplicada) y los de desarrollo (González, 2015). La ejecución de estos proyectos constituye un proceso clave en las entidades de ciencia del país, ya que, a partir de la aplicación de los resultados obtenidos, se debe contribuir de manera más significativa al desarrollo sostenible de la sociedad. Sin embargo, si bien existen expectativas, también se reconocen cuestionamientos sobre la viabilidad, alcance y tiempo de maduración de las tecnologías, así como de los impactos del proceso en el desarrollo (Daza, de Ita y Castilla, 2019).

Por lo antes expuesto, el objetivo de este trabajo es diseñar un modelo de gestión de impactos de los resultados de proyectos de I + D + i como herramienta metodológica para mejorar la gestión de la I + D + i para el desarrollo. Para lograr el objetivo propuesto, se analizaron fundamentos teóricos relacionados con la gestión de impactos de los resultados de proyectos de I + D + i como una alternativa para el desarrollo, lo que permitió aportar un concepto de este proceso desde el punto de vista institucional. Se presenta el modelo, así como las herramientas metodológicas para su operacionalización. Se concluye con el análisis de los principales resultados de la aplicación de esta propuesta en la entidad objeto de estudio, y se demuestra así su validez teórica y práctica.

DESARROLLO

El desarrollo de una región no solo depende de los factores productivos tradicionales (tierra, capital, trabajo), sino que también, en la actualidad, se incorpora la capacidad de los países para generar y aplicar nuevos conocimientos. De esto se deriva lo descrito como la emergencia de las economías basadas en el conocimiento (Fernández, Vega y Gutiérrez, 2011Lage, 2013). En este sentido, la ciencia y la innovación, a partir de la relación estrecha entre estos procesos analizados como I + D + i, tienen un papel crucial que impactaen la vida cotidiana y en la sociedad en su conjunto (Polino, Fazio y Vaccarezza, 2003Rodríguez, 2015Rodríguez et al. 2018).

En América Latina y el Caribe (ALC) e Iberoamérica, si bien se muestran avances en este sentido, se refieren insuficiencias principalmente asociadas a los procesos internos de gestión de la I + D + i (Albornoz, Barrere y Sokil, 2017; Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT, 2017). Se reconoce el papel de las instituciones universitarias, que ganan protagonismo por el enfoque de gestión más cercano a las demandas de desarrollo. Sin embargo, se plantea que estas se consolidan mayormente como centros de investigaciones básicas y aplicadas y, en menor medida, de desarrollo tecnológico. Esto se debe, entre otros aspectos, a la incipiente vinculación de la investigación universitaria con el contexto socioeconómico (Albornoz et al., 2017).

En Cubase describe la situación del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI), según datos estadísticos de la ONEI (2018), RICYT (2018), estudios realizados por Núñez y Montalvo (2015), y Cabal y Rodríguez (2015). Resalta el limitado impacto de la I + D + i en el desarrollo del país. Esto, sin dudas, muestra un escenario contradictorio que requiere cambios sobre la base del análisis de las principales limitaciones y las potencialidades de este proceso en la Isla.

En un debate crítico sobre los problemas del SNCTI en el contexto cubano, realizado por Núñez y Montalvo (2015), se constatan cuestiones de tipo estructural y otras relacionadas con problemáticas de los recursos financieros. En esencia, se plantea que la política de ciencia e innovación establecida en el país no ha logrado generar interacciones sistémicas entre actores colectivos que faciliten los procesos de I + D + i. Se concuerda con los autores y se considera vigente este planteamiento.

En relación a las universidades como promotoras de desarrollo, Ortiz et al.(2014) destacan la necesidad de lograr una gestión eficiente, eficaz y consecuente con los cambios que genera el entorno, para lo cual se requiere de mejoras en la planificación, organización, implementación y control de sus procesos. Por su parte, Castro, Díaz y Benet (2015) plantean que debe lograrse una mayor percepción pública de los resultados de los centros científicos a partir del análisis de la relación entre la gestión del desarrollo, las entidades de ciencia y los sistemas locales de innovación.

De igual forma, Rodríguez (2015) hace referencia a que la educación superior cubana necesita incrementar los resultados de proyectos y realizar gestiones para elevar su impacto en la economía y la sociedad. Además, plantea como una de las principales problemáticas la identificación, diseño y evaluación de estos impactos. En este sentido, es necesario extender este criterio hasta todo el SNCTI, con énfasis en las entidades de ciencia tecnología e innovación (ECTI), debido a la función de estas instituciones en la sociedad.

La gestión de impactos de los resultados de proyectos de I + D + i. Una alternativa para el desarrollo

Impacto proviene de la voz impactus, del latín tardío, y significa, «impresión o efecto muy intensos dejados en alguien o en algo por cualquier acción o suceso». Este término, asociado a la cuestión ambiental, definido como «conjunto de posibles efectos negativos sobre el medioambiente de una modificación del entorno natural como consecuencia de obras u otras actividades» (Libera Bonilla, 2007).

El concepto de gestión de impactos, desde los aportes de la literatura, aparece asociado fundamentalmente al contexto ambiental. Con la responsabilidad social (RS) aparece la gestión de impactos como eje central de este proceso. La RS es entendida como el compromiso de las organizaciones con los impactos que generan en su entorno interno y externo. También es reconocida como una teoría de gestión que debe asumir la organización en todas sus funciones básicas para maximizar los impactos positivos y minimizar los negativos. En esencia, se plantea que la gestión de impactos es la forma más práctica de hacer referencia a la RS (Vallaeys, 200720142018Vallaeys y Sasia, 2009).

Según Villamizar (2012), la gestión de impactos también es definida en términos de compromiso con la comunidad. Por otra parte, Gaete (2011) opina que la RS tiene una doble orientación relacionada con los valores y principios institucionales y la gestión de impactos generados para satisfacer a los beneficiarios desde la triple perspectiva económica, social y ambiental. Por su parte, Núñez y Pérez (2009) plantean que la definición de RS, sustentada en impactos, facilita su gestión a partir del diseño de indicadores para verificar el cumplimiento de la misión universitaria.

Para una mayor comprensión de la connotación de la gestión de impactos en el proceso de RS, se realizó un análisis de diferentes definiciones. Se corrobora que la RS es entendida en términos de responsabilidad, compromiso, confianza, colaboración y respeto hacia el entorno. Esta fomenta prácticas, valores y principios para minimizar impactos negativos y maximizar los positivos, a partir de las expectativas y la participación de los grupos de interés. Con el fin de lograr estos objetivos, aparece implícita o explícitamente la gestión de impactos como proceso cualitativamente superior y eje central del proceso.

A partir de las definiciones de RS y la connotación del término, se propone como concepto de gestión de impactos al proceso institucional que favorece la integración de los procesos científicos y de innovación con los de participación de los beneficiarios, para contribuir a la satisfacción de demandas de desarrollo, a partir de la planificación, organización, dirección y control de los impactos.

El propósito de esta investigación es lograr un nuevo enfoque metodológico que entienda la institucionalización de la gestión de impactos como una práctica necesaria en las organizaciones de I + D + i. Para ello se analiza la distinción entre resultados e impactos como una de las principales limitaciones del proceso.

Diferenciación entre resultados e impactos

En la literatura pueden encontrarse tanto conceptualizaciones como enfoques relacionados con los términos resultados e impacto. En la Tabla 1 se muestran varias definiciones de estos términos. Con ello se establecen las bases de una definición ajustada a los objetivos de esta investigación. Además, se aprecia el uso indistinto de los términos cambio o efectopara referir las modificaciones o transformaciones producidas con el desarrollo de actividades organizacionales, una intervención, un programa o un proyecto.

Tabla 1 Distinción entre resultados e impactos 


Para Casanova, Saavedra y Fernández (2011) los resultados incluyen los impactos. Si bien este fundamento se basa en la lógica general de la palabra resultado, esta es una de las cuestiones que introduce confusión en términos de planificación, organización y control. En sentido general, no existe un consenso en los aportes conceptuales, lo que en el orden práctico limita el diseño de propuestas y su gestión.

En las condiciones de desarrollo en Cuba, el impacto de la I + D + i es definido como un cambio o conjunto de cambios duraderos en la sociedad, la economía, la ciencia, la tecnología y el medioambiente, que mejoran sus indicadores como resultado de la ejecución de acciones de I + D + i que introducen valor agregado a los bienes, servicios, procesos y tecnologías (Quevedo, Fazio, y Vaccarezza (2002); Saucedo, 2010).

La concepción planteada tiene una orientación al desarrollo y a la constante preocupación por lograr conectividades. Para Quevedo, Fazio, y Vaccarezza (2002), sin resultados no hay impactos, pues no es solo el resultado es, además, su efecto, su repercusión en las personas, la economía y la sociedad. En resumen, existe una estrecha y evidente relación entre los términos resultados e impactos, pero, a su vez, también es necesaria su diferenciación. Para cubrir los objetivos de esta investigación y distinguir las terminologías se asume que:

  • Resultado: es el efecto directo de la I + D + i, que responde a problemas y objetivos previamente determinados, materializado en productos teórico y/o prácticos y validado a través de su impacto.

  • Impacto: es el cambio favorable, relevante y duradero como resultado de acciones de I + D +i, expresado en indicadores objetivos y verificables para constatar la contribución al desarrollo.

Las acciones I + D +i son las que se organizan en los planes de ciencia e innovación de las organizaciones, en los de negocios, inversiones, desarrollos tecnológicos, transferencias de resultados, procesos tecnológicos, comercialización de productos u otras acciones (Quevedo, Fazio, y Vaccarezza 2002).

En Cuba, constituye un desafío determinante lograr no solo los resultados de la I + D + i, sino también sus impactos en el desarrollo. Este hecho requiere la búsqueda e implementación de nuevas formas de gestión que complementen las existentes, sobre la base de un mayor compromiso, participación, coherencia, eficiencia y eficacia de la I + D + i.

Modelo de gestión de impactos de los resultados de proyectos de I + D + i

El modelo propuesto atiende la necesidad de maximizar la contribución de la I + D+ i al desarrollo a partir de programas o carteras de proyectos. En la Figura 1se advierte la concepción de evaluación a la de gestión de impactos para contribuir a este objetivo.


Figura 1 Modelo de gestión de impactos de los resultados de proyectos I + D + i. 

En el diseño de la propuesta se precisaron las entradas, con énfasis en la necesidad de identificar prioridades de impacto, los proyectos de I + D + i con capacidad de respuesta a estas prioridades y las expectativas de los grupos de interés. Para el desarrollo del proceso se consideraron cuatro funciones de la gestión: planificación, organización, dirección y control. En el caso particular de la dirección, se definió como función transversal por su interrelación con las restantes, pues durante todo el proceso se debe dirigir, coordinar esfuerzos y tener en cuenta elementos clave, como la toma de decisiones, la comunicación, la motivación y el liderazgo. Como salidas se obtuvieron mejoras en la gestión de la ciencia y la innovación para el desarrollo.

Las premisas para la implementación del modelo son (1) existencia de una favorable capacidad de gestión de proyectos desde un enfoque socialmente responsable; (2) presencia de una favorable capacidad institucional de diseño de proyectos de I + D + i y (3) posesión de un enfoque en procesos y mejora continua.

Para la evaluación de las dos primeras premisas se definió el procedimiento para la determinar la capacidad de gestión de proyectos desde un enfoque socialmente responsable y el procedimiento para analizar la capacidad institucional de diseño de proyectos de I + D+ i. La tercera premisa se puede corroborar con la implementación del sistema de gestión de la calidad.

La definición de las entradas se realizó teniendo en cuenta:

  1. La identificación de las prioridades de impacto: se analizó la información referida a las principales necesidades de transformación, tales como documentos rectores de la I + D + i del país, el CITMA, el Ministerio de Educación Superior MES, las universidades, las empresas, entre otros.

  2. La selección de los proyectos de I + D + i: se evaluaron proyectos con destinatarios y/u objetivos de impactos diferentes para contribuir a la toma de decisiones sobre cuáles proyectos implementar. Con este fin, debe considerarse la importancia, posibilidad de éxito y capacidad financiera,

  3. La identificación del nivel de expectativas de los grupos de interés: se debe a) listar todos aquellos grupos de interés que esperan lograr cambios con el desarrollo de los proyectos de I + D + i, y b) seleccionar la muestra e identificar el nivel de expectativas. Además, es preciso involucrarlos durante todo el proceso de gestión de impactos como factor determinante para su éxito

Para operacionalizar las tres etapas del proceso se diseñaron las herramientas que se muestran en la Figura 2.



Figura 2 Procedimientos y metodologías para la implementación de las etapas del modelo. 

Para la evaluación de las salidas, se consideraron las mejoras en la gestión de la ciencia e innovación para el desarrollo, sobre la base del cumplimiento de los objetivos de impactos previstos.

La validación teórica del modelo se realizó se propuesta de Berenguer (2018). En el proceso participaron especialistas de la Delegación Territorial del CITMA de Santiago de Cuba y miembros del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA). Se procesaron los datos en el paquete estadístico SPSS 22. La Figura 3 muestra los resultados de las medias por variables. Se concluye que el modelo es válido cualitativamente, con un Alfa de Cronbach igual a 0,832.



Figura 3 Calificación media de los parámetros de validación del modelo. 

Aplicación del modelo en el CNEA

El CNEA es una ECTI con categoría de centro de investigación, adscripta a la Universidad de Oriente (UO), creada en 1992. El carácter multidisciplinario de sus investigaciones distingue el alcance de sus resultados e impactos en diversas ramas socioeconómicas del país, como la industria, la salud, la agricultura y el medioambiente.

El CNEA reconoce la necesidad de maximizar su desempeño para garantizar el autosostenimiento económico y satisfacer las demandas internas y externas de desarrollo. Para ello se aplicó el modelo, y se consideraron las potencialidades de su cartera de proyectos y las necesidades de los grupos de interés. Esta aplicación permitió definir y lograr objetivos de impactos medibles y verificables. Los problemas de desarrollo identificados fueron:

  1. Limitado nivel de introducción de resultados.

  2. Insuficiente nivel de ingresos.

  3. Ineficiencia en sistemas ingenieros (generadores de vapor) en universidades del país.

  4. Efectos negativos por tratamiento con radioterapia en pacientes con cáncer.

  5. Efectos negativos en el medioambiente por emisión de gases a la atmósfera.

En la Tabla 2 se muestran los resultados de la definición y evaluación de los objetivos e indicadores de impacto.

Tabla 2 Objetivos e indicadores de impactos antes y después de aplicación del modelo 


Análisis de los resultados de la relación línea base/metas

Es importante destacar que, con el fin de definir los valores de las metas a partir de la planificación definida en los proyectos, se utilizó el método envolvente de datos (DEA). Este constituye una alternativa que ha permitido definir los valores máximos de producción de los proyectos con objetivos de impacto similares. Se basa en el cálculo de la eficiencia, y se toma como punto de partida la estimación del uso óptimo de los recursos para obtener mayores resultados. Se llegó a las conclusiones siguientes:

  1. Análisis de los resultados de la relación metas/real: es valorada de eficaz, ya que se cumplen o sobrecumplen las metas previstas.

  2. Análisis de los resultados de la relación línea base/real: es valorada de eficaz, ya que se logran los objetivos de impactos.

Es importante destacar el cumplimiento de la estrategia institucional asumida para el logro de los objetivos de impacto con énfasis en la colaboración, ya que el 92,85 % de los proyectos tienen respaldo internacional. Se lograron becas para estancias de investigación y doctorados conjuntos. Se adquirieron recursos materiales y se mejoró la infraestructura en los laboratorios, con impacto directo en la formación de capacidades científicas e innovativas.

De igual forma, el fortalecimiento del vínculo CNEA-empresa y, en sentido general, con otras entidades del territorio para la transferencia de resultados se materializó en el aumento de convenios de colaboración, contratos y la participación en proyectos empresariales. Otro factor determinante fue la concepción del posgrado con la introducción y generalización de resultados del centro en diversas organizaciones del territorio.

Se analizaron, además, otros aspectos que incidían en la gestión de la I + D + i, entre los que se encuentran:

  1. Deficiencias en la definición de resultados e impactos: se trasformó el diseño de los proyectos a partir de una mejor identificación de los resultados e impactos. Se estableció la cartera de resultados definida en las diferentes etapas del ciclo de la I + D + i.

  2. Insuficiencias en la evaluación de los resultados e impactos: se implementaron procedimientos que permitieron mejorar el proceso.

  3. Insuficiencias en el ciclo cerrado de las investigaciones: se logró la organización de la estructura de proyectos para garantizar el ciclo cerrado de la I + D + i.

Por los resultados obtenidos se evalúa como favorable la aplicación del modelo en el CNEA.

CONSIDERACIONES FINALES

La investigación corroboró que la gestión de impactos de los resultados de los proyectos de I + D + i constituye un proceso necesario en la búsqueda de alternativas que mejoren la gestión para el desarrollo. Esto permitió fundamentar la necesidad de un modelo que facilitara el logro de este propósito. La aplicación del modelo de gestión de impactos demostró la conveniencia de su utilización como herramienta metodológica para la gestión de la ciencia y la innovación, así como para el proceso de mejora continua y toma de decisiones en el CNA. Además, se observó la posibilidad de su aplicación en otras organizaciones similares.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Albornoz, M., Barrere, R., y Sokil, J. (eds.). (2017). Las universidades lideran la I + D en América Latina. En El estado de la ciencia. Principales indicadores de ciencia y tecnología iberoamericanos/interamericanos, pp.1-78, RICYT. [ Links ]

Albornoz, M., Estébanez, M. E., y Alfaraz, C. (2005). Alcances y limitaciones de la noción de impacto social de la ciencia y la tecnología. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS), 2 (4), 73-95. [ Links ]

Baruj, G., Britto, F. A., y Pereira, M. (2016). Evaluación de programas públicos: principales metodologías y experiencias de evaluación de programas de apoyo a la ciencia, tecnología e innovación en América Latina. Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación. [ Links ]

Berenguer, M.R. (2018). Modelo de gestión energética en organizaciones para la mejora del desempeño. Aplicación en el Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado. (Tesis doctorado). Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba. [ Links ]

Cabal, C., y Rodríguez, C. (2015). Una visión de la ciencia en Cuba. Pasos y caminos. Revista Anales de la Academia de Ciencias de Cuba, 5 (2), 1-15. [ Links ]

Casanova, J., Saavedra, R. M., y Fernández, N. (2011). La evaluación del impacto de los resultados científicos. Metodologías y niveles de análisis. Humanidades Médicas11 (1), 100-118. [ Links ]

Castro, N. A., Díaz, J., y Benet, M. (2015). La gestión del desarrollo, las entidades de ciencia y los sistemas locales de innovación. MediSur11 (6), 614-627. [ Links ]

Daza, G. S., de Ita, M. E. M., y Castilla, H. D. S. (2019). La ciencia y la tecnología ante la crisis mundial: un debate abierto. Economía y Desarrollo, 3 (2), 55-72. [ Links ]

Escandell, S. V. E. (2016). Lineamientos de la política económica y social del partido y la revolución aprobados en el VI congreso del partido comunista de cuba: una visión desde la economía política. Anuario Facultad De Ciencias Económicas y Empresariales, 3, 51-60. Recuperado el 26 de septiembre de 2018 de Recuperado el 26 de septiembre de 2018 de https://anuarioeco.uo.edu.cu/index.php/aeco/article/view/642 [ Links ]

Fernández, J., Vega, A., y Gutiérrez, A. (2011). Ciencia e Innovación: una relación compleja y evolutiva. ARBORCiencia, Pensamiento y Cultura, 5 (3), 187-752. [ Links ]

Gaete, R. (2011). La responsabilidad social universitaria como desafío para la gestión estratégica de la Educación Superior: el caso de España. Revista de Educación, (355), 109-133. [ Links ]

González, R. (2015). Ciencia, tecnología e innovación. El Acontecer Digital, (3) 1-17. [ Links ]

Lage, A. (ed.). (2013). La economía del conocimiento y el socialismo. Editorial Academia. [ Links ]

Libera Bonilla, B. E. (2007). Impacto, impacto social y evaluación del impacto. ACIMED15 (3) Recuperado el 11 de marzo de 2019 de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1024-94352007000300008&lng=es&tlng=es. [ Links ]

Núñez, J., y Montalvo, L. F. (2015). La política de ciencia, tecnología e innovación en Cuba y el papel de las universidades. Revista Cubana de Educación Superior34 (1), 29-43. [ Links ]

Núñez, J., y Pérez, O. (2009). La construcción de capacidades de investigación e innovación en las universidades: el caso de la Universidad de La Habana. Educación Superior y Sociedad12 (1), 145-174. [ Links ]

Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). (2017). Anuario estadístico de Cuba. Recuperado el 5 de abril de abril de 2019 de Recuperado el 5 de abril de abril de 2019 de http://www.one.cu/aed2017.htm [ Links ]

Ortiz, A., Funzy, J. M., Pérez, M., y Velázquez, R. (2014). Modelo para la gestión integrada de los procesos en universidades. Revista Didáctica y Educación, 5 (3), 87-95. [ Links ]

Polino, C., Fazio, M. E., y Vaccarezza, L. S. (2003). Medir la percepción pública de la ciencia en los países iberoamericanos: aproximación a problemas conceptuales. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología, Sociedad e Innovación, (5), 115-136. [ Links ]

Quevedo, V., Chía, J., Rodríguez, A. (2002). Midiendo el impacto. Ciencia, Innovación y Desarrollo, 7 (1),13-8. [ Links ]

Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT). (2017). El estado de la ciencia. Principales indicadores de ciencia y tecnología iberoamericanos/interamericanos. Recuperado el 25 de febrero de 2019 de Recuperado el 25 de febrero de 2019 de http://www.ricyt.org/files/Estado%20de%20la%20Ciencia%202017/El_Estado_de_la_Ciencia_2017_Completo.pdf [ Links ]

Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT) (2018). Indicadores de ciencia, tecnología e innovación. Recuperado el 25 de febrero de 2019 de: Recuperado el 25 de febrero de 2019 de: http://www.ricyt.org/indicadores [ Links ]

Rodríguez, M., Buthet, C., Scavuzzo, J., y Taborda, A. (2013). Indicadores de resultados e impactos. Metodología de aplicación en proyectos participativos de hábitat popular. Coalición Internacional del Hábitat. [ Links ]

Rodríguez, R. (2015). Impacto de los resultados de proyectos, particularidades desde una visión prospectiva. Revista Universidad y Sociedad,7 (3), 155-159. [ Links ]

Rodríguez, Y., Hernández, N. R., Gómez, L. M., y Fong, H. (2018). Impacto de la ciencia y la innovación en Cuba: avances y desafíos. Revista Santiago, (146), 450-465. [ Links ]

Sánchez, J. M., Gelvez, N. C., y Herrera, J. F. (2015). Principales indicadores en ciencia, tecnología e innovación y su capacidad de medir el impacto de las policías públicas. Revista Gerencia Tecnológica Informática14 (39), 31-49. [ Links ]

Saucedo, M. (2010). Un nuevo enfoque para la gestión de las políticas de innovación en función del desarrollo sostenible. Revista de Administración e Innovación, 7 (3), 79-93. [ Links ]

Vallaeys, F. (2007). Responsabilidad social de las organizaciones. Strategia, (4), 15-17. [ Links ]

Vallaeys, F. (2014). La responsabilidad social universitaria: un nuevo modelo universitario contra la mercantilización. Revista iberoamericana de educación superior, 5 (12), 105-117. [ Links ]

Vallaeys, F. (2018). Las diez falacias de la responsabilidad social universitaria. Revista digital de Investigación en Docencia Universitaria12 (1), 34-58. [ Links ]

Vallaeys, F., y Sasia, P. (2009). Responsabilidad social universitaria. Manual de primeros pasos. McGraw Hill. [ Links ]

Villamizar, L. (2012). Capitalizar marcas socialmente responsables desde una perspectiva latinoamericana. Investigación y Desarrollo20 (1), 94-115. [ Links ]

1Códigos JEL: 032

Recibido: 26 de Septiembre de 2021; : de ; Aprobado: 23 de Enero de 2022

* Autor para la correspondencia: yilian_rc@uo.edu.cu

Los autores declaran que no existen conflictos de intereses.

Yilian Rodríguez Clavijo: se encargó del diseño de la investigación, búsqueda bibliográfica, análisis e interpretación de los resultados y redacción del artículo.

Norma Rafaela Hernández Rodríguez: se ocupó del análisis e interpretación de los resultados y de la redacción del artículo.

Graciela Castellanos Pallerois: se encargó del análisis e interpretación de los resultados y de la revisión del artículo.

jueves, 9 de febrero de 2023

Un buen enero turístico, aunque no el necesario

Quienes se dedican al sector de la hostelería en Cuba, en el sector estatal o el privado, no lo tienen nada fácil en las condiciones actuales en las que escasea hasta el papel tisú.





Un nuevo hotel en La Habana ha abierto sus puertas al público. Días atrás esa noticia competía con otras tres que de alguna manera me llamaron la atención acerca de lo difícil que la tienen quienes hoy se dedican al sector de la hostelería en Cuba, ya sea los que lo hacen desde el sector estatal o desde el sector privado.

La primera destacaba la dificultades que la única fábrica que existe en Cuba de papel tisú —para producir papel sanitario y servilletas— enfrenta hoy para cubrir las demanda tanto del mercado en general como del mercado turístico. Por cierto, se trata de una empresa mixta: Prosa.

La segunda de esas noticias fue la explicación de ETECSA acerca de la mala calidad de la conexión debido a la insuficiencia de la infraestructura y su esperanza de que a partir de la puesta en funcionamiento del cable submarino Arimao la situación mejore sustancialmente.

La tercera noticia se refería a esas aterradoras cifras de incremento de la inflación que publicó Cubadebate sobre la evolución del Índice de Precios al Consumidor, a partir de datos de la ONEI:




Sirva el problema del déficit de papel tisú como botón de muestra. Sin él, es difícil alcanzar el mínimo de confort al que cualquier turista, nacional o extranjero, aspira a disfrutar en cualquier hotel o casa de renta. Es difícil explicarle a un turista que no hay papel sanitario o servilletas.

Es, incluso, más difícil que explicarle que en un país que disfruta del bendito privilegio de estar rodeado de mar por todos lados no haya pescado fresco, algo a lo que ya el cubano se ha acostumbrado. Lo mismo podría decirse de otros productos, en especial los alimentos, frutas y vegetales incluidos, jugos naturales, etcétera.

Igual ocurre con la conexión a Internet y su calidad. Tener la garantía de acceso a la red con la calidad de sus países de origen parece ser parte de un servicio básico que de no tenerse hace la diferencia para el visitante que arriba a Cuba y que espera un servicio similar al de otros destinos del Caribe e incluso al de algunas zonas bien intrincadas y remotas de la geografía mundial.

Los precios y su sostenido incremento son otro de esos grandes obstáculos para los que han atado su vida al sector turístico. Esa dinámica hace que las fichas de costo de los productos muchas veces rebasen el presupuesto de costo por turista ante lo cual solo queda no ofertar un grupo de productos cuyos precios no hay como acomodarlos en esa ficha.

Si le añadimos a esto la existencia de múltiples tasas de cambio y múltiples monedas (CUP, MLC, CL) entonces estimar costos y utilidades se va convirtiendo en un asunto de la mayor complejidad. Las finanzas del turismo en estas condiciones difícilmente puedan orientar adecuadamente las decisiones en este sector.

Lo que quiero significar una vez más es que de nada vale construir e inaugurar nuevos hoteles como parte de una ¿estrategia? para competir con los otros destinos del Caribe si una parte decisiva de lo que impacta de forma directa en la competitividad de nuestra industria turística queda fuera del alcance de las empresas hoteleras y de las autoridades del sector.

A ello habría que agregar el drenaje sistemático de fuerza de trabajo calificada en todos los puestos de trabajo que un hotel requiere. El sector turístico, como otros sectores del país sufre este flagelo y paga por él en calidad —o falta de calidad— del servicio.

Es cierto que aún tenemos una población con un grado de instrucción elevado, pero ello para nada garantiza lograr atraer a trabajadores con las competencias adecuadas para ser empleados en el sector turístico. La formación lleva tiempo, es una inversión costosa y su recuperación demora.

El sector turístico cubano además ha perdido esa atracción que antes ejercía sobre la fuerza de trabajo, en parte porque otros sectores compiten por ella y pagan mejor; en parte también porque la Tarea Ordenamiento y la inflación resultante han reducido el atractivo salarial que antes existía. El éxodo migratorio hacia el exterior es una herida por la que sangra este sector, tanto como cualquier otro.

El pronóstico de crecimiento de 3 % del PIB para este año 2023 se basa, como un sector clave, en el turismo. Esos 3,5 millones de turistas que se pronostica recibirá Cuba se espera que generen ingresos mayores que los del 2022.

Es cierto que el componente importado de la estructura de costos de los hoteles hará que los ingresos netos puedan incluso ser menores que lo esperado; no obstante, bienvenidos sean los visitantes.

A pesar de los pesares, dentro de los que incluyo regulaciones extemporáneas que deberían eliminarse de inmediato, el turismo va creciendo.

La cuarta noticia relevante de estos días es que en el mes de enero arribaron al país 246 mil visitantes al país. En comparación con los 86 424 de enero del 2021, esto representa un crecimiento de 284,6 %.

Muy bueno sin dudas, aunque si se examina el comportamiento mensual del arribo de turistas en los años en que se alcanzaron cifras de arribos parecidas, entonces cabe la duda. De mantenerse ese ritmo, ¿será posible alcanzar esos 3,5 millones previstos?

Fuente: Anuario Estadístico 2018.

Lo que los datos muestran es que para alcanzar más de 3 millones de turistas en el año, el comportamiento del mes de enero es decisivo y se requiere de arribos por encima de los 300 mil turistas.

La cifra alcanzada pone una señal roja en el sector pues obliga a crecer significativamente en febrero, marzo y abril para compensar lo obtenido en enero. En los años en que se recibieron menos de 300 mil turistas en el primer mes del año, el arribo anual no rebasó los tres millones.

También podría ocurrir que el comportamiento de este año no siga el histórico, pero hasta el momento nada permite fundamentar esa idea.

Una vez más la tarea del turismo es grande, tendrá que luchar contra factores externos contra los cuales poco puede hacer —no sólo el bloqueo—; contra viejas limitaciones de las cuales le ha costado desembarazarse; contra regulaciones internas que limitan sus oportunidades; contra un entorno macroeconómico que no le ayuda, en especial la distorsión monetaria y cambiaria; contra la pérdida de personal competente y las dificultades para reponerlo.

Tendrá que encontrar en esos nuevos actores de la economía a los que todavía miran de soslayo lo que el sistema empresarial estatal no le provee y, sobre todo, tendrá que librar una gran batalla contra sus propios fantasmas.

Es grande la tarea, tan dura como lo fue aquella de los primeros años de su renacimiento allá por los finales de los ochenta del siglo pasado. Solo que hoy los tiempos son muy distintos.

La creciente brecha de productividad de Estados Unidos



MILÁN/GRANVILLE, OHIO – Estados Unidos tiene un problema de productividad, aunque es difícil detectarlo si solo se analizan las industrias que producen bienes y servicios que se comercializan a nivel internacional. Como estos bienes y servicios representan solamente un tercio del PIB y apenas más del 20% del empleo, como es normal en una economía desarrollada, también es importante considerar el sector no-comercializable que incluye a las otras dos terceras partes de la economía.

.


El sector comercializable de la economía incluye a la agricultura, la forestación, la pesca y la industria -la producción de bienes, ya sea como productos finales o intermedios-. En 2021, representaba un tercio del valor agregado comercializable. El sector comercializable también incluye servicios como investigación y desarrollo, consultoría, información y un alto porcentaje de finanzas. En conjunto, los servicios representan alrededor de dos tercios del valor agregado comercializable -un porcentaje que ha aumentado en las últimas dos décadas.

El valor agregado para una empresa o industria se calcula sustrayendo los insumos comprados como energía y productos intermedios -excluyendo mano de obra y capital- de las ventas totales en dólares. Se puede entender como el valor creado por la combinación de mano de obra y capital. Ese valor luego se captura como ingreso para la mano de obra (formando el límite superior de la compensación promedio de empleados en el sector) y retornos para los dueños del capital.

El valor agregado para el empleado, por ende, es una medida de productividad de la mano de obra. Y, en el sector comercializable de Estados Unidos, ha aumentado sostenidamente en las dos últimas décadas tanto en manufactura como en servicios, alcanzando aproximadamente 185.000 dólares (en dólares constantes de 2012) en 2021. En el mismo período, el crecimiento de la productividad en este sector promedió cerca del 3%. Si esto hubiera sido válido para la parte no comercializable de la economía -incluyendo los sectores de alto empleo como los gobiernos, la atención médica, el comercio minorista tradicional, los servicios de alojamiento y alimentación, la educación y la construcción-, nadie tendría que preocuparse por la productividad.

No hay una buena manera de medir la productividad del gobierno, porque los mercados no le ponen precio al valor creado por servicios que normalmente no se venden. Para fines contables, el valor agregado para el gobierno se mide por los costos de la mano de obra y del capital, y la presunción es que los mecanismos democráticos de elección colectiva eliminarán los servicios cuyos costos excedan los beneficios percibidos. Pero ese enfoque no brinda mucha información sobre la productividad: el hecho de que el valor agregado por empleado gubernamental haya crecido muy lentamente -el 0,25%, en promedio, en el lapso de dos décadas- solo significa que, en promedio, los costos de mano de obra y capital crecieron aproximadamente al mismo ritmo que el empleo.

Para el resto de la economía no comercializable, sin embargo, sí podemos medir el crecimiento de la productividad y los resultados -basados en datos específicos de la industria de la Oficina de Análisis Económico para el empleo y el valor agregado real (en miles de millones de dólares constantes de 2012)- son muy diferentes del panorama comercializable y distan de ser halagüeños: solo el 0,57% por año en los últimos 20 años. Esto refleja niveles de productividad por debajo del promedio y, en la mayoría de los casos, un crecimiento de la productividad bajo a moderado en los sectores de alto empleo.

Por ejemplo, en 2021, el sector de hotelería emplea a 12 millones de personas, tiene un valor agregado por empleado de 41.355 dólares -menos de un tercio del promedio nacional de 130.000 dólares- y un crecimiento de la productividad del 0,26%. El sector de atención médica y asistencia social emplea a 20 millones de personas, con un valor agregado por empleado de 73.624 dólares y un crecimiento de la productividad del 0,71%. Para la construcción, las cifras son de 7,6 millones, 87.425 dólares y -1,21%, respectivamente.

No siempre hubo una brecha importante entre los sectores comercializables y no comercializables. Por el contrario, como demuestra el gráfico, la productividad de la mano de obra era de alrededor de 100.000 dólares en toda la economía en 1998. Pero, en 2021, después de más de dos décadas de divergencia estable, el valor agregado por empleado en el sector comercializable era casi el doble del nivel en el sector no comercializable.

Por definición, no existe ninguna oferta o demanda externa en los sectores no comercializables y, por ende, ninguna competencia o especialización externa. Por lo tanto, son entidades domésticas, y hasta locales, las que abastecen a estos sectores. En otras palabras, el lado de la oferta y la demanda deben coincidir.

Hoy, sin embargo, muchas partes no comercializables de la economía -incluidas todas las áreas de alto empleo- están experimentando una escasez de mano de obra. Esto, en parte, es porque factores como el estrés, las cuestiones de seguridad, la baja compensación y la falta de flexibilidad alejan a los trabajadores de esos empleos. Pero las brechas de capacidades también influyen. Teniendo en cuenta esto, eliminar las barreras para la adquisición de capacidades e ingresos de mayor nivel es un componente crítico de cualquier agenda de transición estructural.

La demanda de servicios de atención médica, hotelería y construcción no van a caer. Por lo tanto, las restricciones de oferta de mano de obra pueden derivar en salarios más elevados y precios más altos, lo que haría aumentar, en cierto modo, los ingresos y la productividad medida de la mano de obra. Pero debe hacerse más para impulsar el crecimiento de la productividad en los sectores de baja productividad, mitigando así las restricciones de la oferta, que el envejecimiento de la población va a exacerbar.

Las tecnologías digitales han sido un motor importante del crecimiento de la productividad en industrias de rápida expansión. Dados los avances recientes en robótica e inteligencia artificial, hay muchos motivos para creer que esto continuará. Pero el progreso en servicios y manufactura de alta calidad por sí solo no alcanza. Estas tecnologías potentes también deben aplicarse en las partes de la economía de bajo valor agregado, de bajos salarios y de bajo crecimiento de la productividad.

Dadas las restricciones de oferta de mano de obra y los shocks económicos -vinculados, por ejemplo, al cambio climático y a la geopolítica-, el argumento a favor de intervenciones para impulsar la productividad es claro. A menos que los responsables de las políticas utilicen una combinación de inversión e incentivos para revertir las tendencias negativas de la productividad, Estados Unidos logrará un crecimiento, en el mejor de los casos, modesto. Peor aún, el crecimiento que obtenga será sumamente desparejo y hará que muchos no reciban sus beneficios.

MICHAEL SPENCE, a Nobel laureate in economics, is Professor of Economics Emeritus and a former dean of the Graduate School of Business at Stanford University. He is Senior Fellow at the Hoover Institution, Senior Adviser to General Atlantic, and Chairman of the firm’s Global Growth Institute. He serves on the Academic Committee at Luohan Academy, and chairs the Advisory Board of the Asia Global Institute. He was Chairman of the independent Commission on Growth and Development, an international body that from 2006-10 analyzed opportunities for global economic growth, and is the author of The Next Convergence: The Future of Economic Growth in a Multispeed World (Macmillan Publishers, 2012).


BELINDA AZENUI is Assistant Professor of Economics at Denison University.

Priorizar la producción de alimentos y la exportación. Comentario HHC

 El vice primer ministro cubano, Alejandro Gil Fernández, llamó a priorizar dentro de la inversión extranjera, la producción de alimentos, y en las exportaciones, explorar las potencialidades no solo en rubros tradicionales

El pasado año las exportaciones en este sector no se cumplieron. Foto: Nuria Barbosa León

El vice primer ministro cubano y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, exhortó a los principales directivos del Ministerio de la Industria Alimentaria (Minal) a priorizar dentro de la inversión extranjera, la producción de alimentos, y en las exportaciones, explorar las potencialidades no solo en rubros tradicionales, sino en otros que apenas se explotan y pueden aportar significativos dividendos, reporta la Agencia Cubana de Noticias (ACN).

En la continuación de un grupo de encuentros con organismos de la Administración Central del Estado, cuyos ingresos impactan en la economía, el alto funcionario reiteró que el plan para 2023 será bien tenso por las limitaciones derivadas del bloqueo estadounidense, precios elevados, conflictos y catástrofes naturales.

Ante la escasez de las divisas que necesita el país para desarrollarse y pagar sus deudas, en presencia de los ministros Manuel Santiago Sobrino, del Minal; y Rodrigo Malmierca, del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, se pasó revista al comportamiento de esta última actividad, las exportaciones y los negocios surgidos durante las ferias internacionales de La Habana y de Alimentos, efectuadas en 2022.

En la reunión se recordó que el pasado año las exportaciones en este sector no se cumplieron, pues el plan se ejecutó al 92 %, y aunque el escenario continuará siendo complejo, existen siete proyectos con capital foráneo a los que el organismo da la máxima prioridad.

Algunos de ellos ya estarán listos en marzo venidero y otros en el transcurso del año, y se trata de contratos de Asociación Económica Internacional para la prestación de servicios de refrigeración; la producción y comercialización del Pepino de Mar y para el cultivo, procesamiento y comercialización de esponjas marinas, de pescado y de ginebra.

La relación incluye una empresa mixta destinada a la producción y comercialización de productos derivados del cacao y la chocolatería y otra a la de aguas, refrescos, cervezas y maltas en la fábrica Tínima.

Durante el encuentro, varios directivos mencionaron como rubros que podrían potenciarse, dado sus altos dividendos y demanda, el camarón, el café y la angula.

El Vice primer ministro orientó valorar en cada caso todo lo concerniente a las relaciones contractuales con el inversionista extranjero o socio, posibles mercados, si el negocio es competitivo, cómo se amortiza la inversión, qué beneficios aportará al país y procurar siempre que los ingresos en divisas provengan del exterior y no de las ventas en frontera.

Incluso, tras la reciente aprobación de un esquema cerrado de financiamiento en divisas para sectores como el turismo, las telecomunicaciones y la salud, señaló que podría ser de gran utilidad encadenarse con estos.

El seguimiento a acuerdos de las giras internacionales del Presidente de la República y del Primer Ministro, con el objetivo de potenciar las relaciones de cooperación y asesoría con países del Caribe, fue también tema del encuentro, y al respecto se habló del aporte del Grupo Empresarial de la Industria Pesquera con la realización de cursos y el impulso de la acuicultura.

Para 2023 el plan de exportaciones del sector está valorado en 232 787 600 dólares, en el que sobresalen las ventas de rones y productos pesqueros, y particularmente en los ingresos se planifica un crecimiento superior a los 11 357 000 dólares.

Comentario HHC: Necesitamos inversiones externas, Y SOBRE TODO  internas en la agropecuaria. Importamos 2 000 millones de usd anuales en alimentos. ¿ Si parte de ese dinero, se invirtiera en cooperativas y /o empresas en la rama agropecuaria ?¿ No obtendríamos producciones nacionales que puedan sustituir parte de las importaciones?

La pregunta esencial, es  ¿ qué hay que hacer para autobastecernos de  alimentos como país en lo fundamental ? ¿ Las inversiones sobrepasarian los 2000 millones anuales?. 

miércoles, 8 de febrero de 2023

Global Crossing Airlines operará más de 100 vuelos de carga por año a Cuba

MIAMI, 8 de febrero de 2023 (GLOBE NEWSWIRE) -- Global Crossing Airlines Group, Inc. ( JET: NEO; JET.B: NEO; JETMF: OTCQB ) (la " Compañía " o " GlobalX ") se complace en anunciarlo operará todos los vuelos de carga con su carguero A321 a La Habana, Cuba, en nombre del operador aprobado por la OFAC CubaMax.

“Estamos encantados de trabajar con CubaMax para ofrecer dos vuelos de carga semanales desde Miami a La Habana, a partir del 21 de febrero”, dijo Ed Wegel, presidente y director ejecutivo. “Somos la primera aerolínea en las Américas en operar el A321F y creemos que este avión está bien preparado para brindar este servicio vital tan necesario para La Habana”, continuó. 

Actualmente, GlobalX tiene un avión A321F y espera que el segundo A321F llegue a mediados de marzo, y el tercer A321F se entregará en mayo. Actualmente, GlobalX está programado para recibir tres (3) aviones A321F adicionales en 2023 para un total de seis (6) y dos (2) en 2024. Además, GlobalX está trabajando para finalizar los arrendamientos de los compromisos del arrendador por otros cinco (5) 

 El avión A321F se entregará en el período 2024-2025 y está trabajando en LOI para dos (2) aviones A321F adicionales. Acerca del A321 P2F El A321 P2F cuenta con una capacidad de catorce (14) contenedores en el piso superior y diez (10) en el piso inferior, lo que representa un cincuenta y cinco por ciento (55 %) más de volumen en contenedores que el carguero Boeing 737-800 y un catorce por ciento (14 %) más volumen en contenedores que el carguero Boeing 757-200. Además, cuenta con un consumo de combustible estimado en un diecinueve por ciento (19%) inferior al del carguero Boeing 757-200. La capacidad y la economía de combustible de la aeronave están preparadas para posicionar al carguero A321 como el jugador dominante en el mercado de carga de fuselaje estrecho. 

Acerca de CubaMax 

CubaMax es una empresa reconocida con catorce (14) oficinas que prestan servicios en el estado de Florida y líder en la industria de carga y viajes entre EE. UU. y Cuba desde su fundación en 2001. Acerca de las aerolíneas de Global Crossing GlobalX es una aerolínea de bandera nacional de EE. UU. 121 y una aerolínea complementaria que vuela el avión de la familia Airbus A320. GlobalX vuela como una aerolínea de pasajeros ACMI y chárter que atiende a los mercados de EE. UU., el Caribe, Europa y América Latina. En 2023, GlobalX ingresará al servicio de carga ACMI volando el carguero A321. 

Para obtener más información, visite www.globalxair.com . Global Crossing Airlines recibe la aprobación de la FAA para comenzar operaciones de carga --será el primer operador de A321 Carguero en las Américas --recibirá seis A321 Cargueros este año y hasta nueve en 2024/2025

Póngase en contacto:

Glen Gates, VP-A321F Programas
Correo electrónico: glen.gates @globalxair.com
Tel: 916-844-9040

Ryan Goepel, director financiero
Correo electrónico: ryan.goepel@globalxair.com
Teléfono: 786.751.8503



Con la Colaboracion del Dr. Jose Luis Perello

Cuadrando la caja | La inserción internacional de la economía cubana


Presentan proyectos de inversión extranjera en la agricultura

Los proyectos que conforman la Cartera de Oportunidades para la Inversión Extranjera en el sector agropecuario en 2023 se dieron a conocer a la prensa nacional y extranjera en una conferencia realizada este martes.

La Habana, 7 feb (ACN) Los proyectos que conforman la Cartera de Oportunidades para la Inversión Extranjera en el sector agropecuario en 2023 se dieron a conocer a la prensa nacional y extranjera en una conferencia realizada este martes.

Se trata de 59 oportunidades para la inversión, dos más que los existentes, son replicables en múltiples localidades.

Orlando Díaz Rodríguez, director de Relaciones Internacionales del Ministerio de la Agricultura, afirmó que constituyen una prolongación de la cartera que presentó el país durante la Feria Internacional de La Habana, en noviembre último, con los cuales pretenden atraer y flexibilizar los negocios con la inversión extranjera, dados los múltiples beneficios que dejan para la economía nacional.

Puntualizó que la oferta incluye tres propuestas en que las cooperativas agropecuarias fungen como socios en negocios de producción y comercialización de carne de cerdo, pollo, leche y otras encaminadas al desarrollo local.

Las propuestas más abundantes provienen de los grupos Ganadero, Agroforestal y Agrícola,y abarcan una amplia gama de sus producciones habituales.

Entre las oportunidades se incluyen los renglones tradicionales de exportación del sector agropecuario y forestal como el carbón vegetal, miel de abejas, el cacao y el café, mientras el Grupo Empresarial Flora y Fauna promueve el turismo de naturaleza, una opción de excelencia al incluir los parques naturales, hongos comestibles y harina de yuca.

Orlando Díaz hizo una panorámica del desarrollo de las inversiones en la agricultura cubana, entre lo que destaca contar con fuerza de trabajo con experiencia, calificada y centros de investigación que dan respuesta científica a los problemas más apremiantes de la producción.

La fuerza laboral en el sector la integran más de 830 mil trabajadores, de ellos 519 mil se ubican en el sector cooperativo; promedian 47 años de edad y está conformada por trabajadores de experiencia en distintos modelos de agricultura y respaldado por la investigación científica en diversidad de aristas.

El 16 % de la tierra cultivable en Cuba permanece ociosa, lo cual pudiera constituir un atractivo para los inversores extranjeros que buscan fundar alianzas partiendo de cero.

Enfrenta el sector agrícola los grandes desafíos del abastecimiento a una población de más de 11 millones de habitantes, donde el 80 % vive en las ciudades, para lo cual es inminente aumentar las producciones, reducir las importaciones y crear más fondos exportables.

Es ineludible además, reducir la brecha que existe entre el campo y la ciudad, para lo cual se necesita crear mejores condiciones de vida, no solo en viviendas e infraestructuras, sino también en la posibilidad del uso de la tecnología, comercialización y acceso al mercado de alimentos y bienes de consumo.

La Ley 118 de la Inversión Extranjera garantiza las posibilidades en diferentes modalidades de negocios por la conservación de los beneficios concedidos, la libre transferencia de los dividendos al exterior, mesurados sobre beneficios o utilidades, y la experiencia de una década del funcionamiento de la Zona Especial de Desarrollo Mariel y ocho en el resto del país, afirmó Díaz Hernández. HHC: negritas nuestras

¿Si el perro del "comunismo" cubano no muerde, por qué le pones 243 boza...

martes, 7 de febrero de 2023

República Dominicana cerró enero con cifra récord de turistas, el mejor de la historia. Comentario HHC



República Dominicana cerró enero con cifra récord de turistas.La industria arrancó con buenos números el 2023 y proyecciones se mantienen positivas.(Pixabay)

06 de febrero, 2023 | 02:53 PM

Santo Domingo — El arranque del 2023 se posicionó como el mejor enero de la historia en el turismo para República Dominicana, que en ese periodo recibió cerca de un millón de visitantes, según los datos compartidos este 6 de febrero por el Ministerio de Turismo.

La llegada de turistas por vía aérea alcanzó un total de 674.737, lo que supone un crecimiento de 27% respecto a 2022, mientras que por vía marítima lo hicieron 273.845 cruceristas, un 191% más en relación con 2022.

Lo anterior, representó un total de 948.582 visitantes, lo que se traduce en un crecimiento del 52% en llegadas por aeropuertos y puertos del país, informó en rueda de prensa el ministro de Turismo, David Collado, quien ofreció las cifras actualizadas del sector.

En el caso de los cruceros, enero de 2023 fue el mes de mayor llegada de pasajeros de la historia de República Dominicana, superando en casi un 50% el récord anterior de enero de 2017, cuando arribaron 186.000 visitantes, explicó la viceministra de Turismo Jaqueline Mora.

También fue el mes de mayor cantidad de operaciones de cruceros con un total de 112, entre las que Mora destacó la llegada del crucero más grande del mundo, el “Wonder of the Seas”, con capacidad para casi 7.000 personas, que atracó en el puerto de Taino Bay de Puerto Plata.


Crucero Wonder of the Seas llega a República Dominicana.La nave cuenta con ocho vecindarios que son el eje de las atracciones, servicios y comodidades a las que pueden acceder los pasajeros.(Cortesía)

En cuanto a las visitas aéreas, enero de 2023 tuvo un incremento de un 23% respecto el mismo mes del año anterior y de un 13% en relación a enero de 2019, y fue el aeropuerto de Punta Cana el que recibió mayor número de turistas, 406.000 en total.

Le siguen el Aeropuerto Internacional de Las Américas, en Santo Domingo, por el que llegaron al país 141.000 visitantes, así como Santiago y Puerto Plata, ambos en el norte, con 62.000 y 45.000 viajeros, respectivamente.

La ocupación hotelera promedio se situó en el 78% en enero pasado, superando la ocupación media de 2022, que fue del 71%, con La Romana/Bayahibe (este) como el polo turístico que mejores cifras obtuvo con un 84% de ocupación, seguido de Punta Cana/Bávaro (este) con un 83%.


Proyecto turístico de Pedernales.La Dirección General de Alianzas Público Privadas (DGAPP) está a cargo de la coordinación y atracción de inversión.(Cortesía)

Por país emisor

El principal país emisor sigue siendo Estados Unidos, de donde procede el 36.79 % de los visitantes llegados en enero al país, seguido de Canadá, con un 24.75 % de los turistas.

Colombia, Argentina y Francia aportaron el 4.73 %, el 3.99 % y el 3.73 % de los viajeros, respectivamente.

En cuanto a las estimaciones para 2023, el Ministerio de Turismo espera alcanzar la cifra de 7,6 millones de visitantes por vía aérea a lo largo del año, tras haber registrado la llegada de 7,1 millones de turistas a través de los aeropuertos dominicanos en 2022. HHC: negritas nuestras

Comentario HHC:  Aquí tenemos, un país con menos habitantes que nosotros, y con un número parecido de habitaciones hoteleras, pero sin el bloqueo de EEUU, los niveles de turismo que alcanzan.

Lo relevante son los porcientos de ocupación hotelera del 78 %, veremos nosotros de qué estamos hablando cuando se informe por la ONEI, pero la última información del 3er trimestre del 2022 fue de 14.1 %. 

Cuando planteo que deberíamos aspirar a tener del 65-70 % de ocupación hotelera anualmente, lo digo porque es lo racionalmente económico, nada imposible como se observa, y no estoy hablando de Francia que sobrepasa el 80 % al año, todos los años.

Lo que si es un despropósito económico y por tanto financiero, es que construyamos hoteles para no ocuparlos eficientemente. Todavía algunos dicen que con un 30 %  el hotel es eficiente, y puede ser verdad, lo único es que hay un 70 % de las habitaciones " que duermen" vacías y costaron ciento de miles de usd. Es como construir una industria para aprovecharla solo al 30 % de su capacidad potencial. Dominicana, además , empieza a construir nuevos hoteles cuando la tendencia lo exige. 

Y por último, que el 24.75 % sean de canadienses , sin considerar los cruceristas, estamos hablando de 166 997 turistas de ese país en enero 2023. y nosotros en diciembre del 2022 alcanzamos 104 341.

 En meses anteriores, comentamos que nosotros no teníamos el mercado estadunidense, por el bloqueo , pero recibíamos más canadienses, pero que Dominicana se estaba preparando para " arrebatarnos" parte del mismo, esperemos los resultados de enero de la ONEI, pero estoy casi seguro que están muy cerca de nosotros o nos sobrepasaron.  Es para que tomemos medidas para ser más ágiles, proactivos, eficientes e indaguemos  que más podemos ofrecerles a nuestro principal mercado emisor.

La pelota y lo que no es la pelota (una opinión)

Por Dr. Julio Carranza

Con toda franqueza es increíble lo que está pasando.Tuve la oportunidad de estar en la inauguración de la serie del Caribe la semana pasada en el nuevo stadium de Caracas y había muchas expectativas con Cuba, qué pena lo que ha pasado, tantas derrotas al hilo, con la historia que respalda al baseball cubano.

Ni azúcar, ni pelota, la mortalidad infantil impactada con los lamentables acontecimientos recientes, etc, o sea factores esenciales de los logros históricos. A eso súmale lo de la inflación, la baja productividad, las corruptelas (como la que condujo al juicio en Londres y otras), el aumento de la violencia, la falta de medicamentos, el problema de los alimentos, etc, etc, es obvio, creo, que necesitamos una discusión integral, profunda, revolucionaria, franca y sin dogmas para hacer y rápido las transformaciones necesarias, esto no son cosas aisladas, todo está conectado.

Por supuesto que el bloqueo genocida pesa, pero el problema no se reduce de ninguna manera a eso!, en todo caso cuál es la respuesta estratégica?, en fin!, es mucho lo que está en juego y no de pelota!

7 de Febrero 2023

Cuba y las dificultades de la ciencia

 

Ilustración: Pedro L. Rodríguez

Problema uno: La obsolescencia de la infraestructura de universidades y centros de investigación

Problema dos: La retención del personal calificado.

Problema tres: El nivel de nuestra educación media y media superior ha decaído mucho en los últimos 20 años.