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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 13 de enero de 2024

Distorsiones estructurales y reforma económica en Cuba. Miradas 2023 (III)

Por Dr RICARDO TORRES PÉREZ

Introduccción

El tipo, la secuencia y el ritmo de las transformaciones en el m
odelo económico cubano han sido temas recurrentes en las discusiones académicas sobre política económica. El proceso de Actualización generó muchas expectativas desde sus comienzos hace ya 15 años.1 Sin embargo, el desempeño económico de Cuba se mantiene muy alejado del necesario para sostener una senda de progreso. Los expertos en la economía cubana ubicaban en 5 % anual la tasa de crecimiento necesaria para entrar en una nueva etapa de desarrollo, mientras que el promedio entre 2009 y 2019 apenas ascendió a 2.1 %, menos de la mitad. Además, se han consolidado tendencias demográficas y sociales que representan restricciones importantes para una agenda futura de transformaciones.

Las economías no crecen de forma simétrica, sino que su estructura se transforma a lo largo del proceso de desarrollo. Es más, ese cambio es parte de la esencia misma del desarrollo económico y social, lo cual abre nuevas oportunidades para aprovechar mejor los recursos con los que cuentan las naciones. Una parte de ellos también se crean durante ese proceso, como la tecnología y el capital humano. Los sistemas económicos difieren en los mecanismos que usan para desplegar ese proceso. Cuba contiene una combinación singular. Sobre una estructura histórica de país periférico y caribeño, se ha superpuesto durante sesenta años el sistema de planificación central. Cada elemento genera sus propias contradicciones y la superposición de ambos ha desembocado en verdaderos cuellos de botella para el desarrollo cubano.

La Conceptualización del modelo cubano aprobada en el 7mo. Congreso del Partido Comunista y modificada en el 8vo. Congreso se presenta como el documento teórico y político central, que describe el contorno general del futuro modelo cubano. El documento establece que el propósito último es la construcción del socialismo en las condiciones de Cuba, lo que lo distancia de la experiencia de Europa del Este y la extinta Unión Soviética y lo acerca a los procesos en China y Vietnam. Para cumplir con este propósito, debe recrear un marco que permita atender las numerosas contradicciones del desarrollo económico cubano. Este capítulo explora la expresión de esas contradicciones en un ámbito específico —las distorsiones estructurales— y analiza en qué medida la Conceptualización provee realmente un marco adecuado para encauzarlas, incluyendo una evaluación del estado de su implementación.

El capítulo se ha dividido en varias secciones. Luego de la introducción se explica de manera breve el concepto de «distorsión» que se emplea en el texto. A continuación, se detalla la metodología empleada y se discuten los principales resultados para Cuba. Se analizan las propuestas de la Conceptualización a la luz de la discusión precedente. Por último, se discuten los principales resultados en el período transcurrido desde la adopción de la Conceptualización.

Distorsiones estructurales en economías de planificación central

Existe una extensa literatura que aborda las características idiosincráticas de la estructura productiva que emergió en los países de planificación central hasta el inicio de las reformas en algunos, y la transición en otros (Popov, 2000). Una parte de estos estudios abordaba las consecuencias de esas peculiaridades para el bienestar y el crecimiento económico de largo plazo. En la década de los noventa ese interés se renovó para explicar la magnitud de la recesión que afectó a todas las economías en transición y su ausencia en China y Vietnam.

¿Qué es una distorsión? En el análisis económico convencional, una distorsión se entiende como un estado en el que la economía no alcanza la eficiencia productiva a nivel agregado, en el sentido de alejarse de la frontera de posibilidades de producción, dados unos niveles de recursos y tecnología específicos. Para los propósitos de este capítulo, aquí se trataría de que la economía alberga una combinación de actividades productivas que no reflejan de manera adecuada las preferencias de consumidores y productores. Estas preferencias tienen un elevado componente inercial, pero reflejarían en mejor medida las restricciones estructurales sobre la producción y el consumo, entre las cuales estarían el estado de la tecnología, la disponibilidad de capital humano, y la escasez relativa de divisas para las importaciones de bienes de capital. Si se tiene en cuenta el escaso desarrollo de los mercados, y el adverso contexto externo, es común asumir que esa estructura de preferencias no conduce necesariamente al desarrollo. Por ello, una corriente de los economistas del desarrollo favorecía el «crecimiento desbalanceado» como necesidad para el despegue. Sin embargo, no ha habido una respuesta concluyente en términos de la magnitud de la alteración necesaria o su persistencia en el tiempo.

En el caso particular de las economías centralmente planificadas, se eliminó por completo la descentralización en la toma de decisiones de los agentes,2 lo cual se tradujo en un papel pasivo del sistema de precios en la conformación de decisiones de consumo e inversión. En este contexto, la evolución de la estructura productiva viene a reflejar las prioridades establecidas por las autoridades centrales, cuya conformación pondera factores extraeconómicos, a veces de una manera arbitraria.3

Un ejemplo de la historia económica reciente de Cuba se puede extraer de la primera estrategia de desarrollo propiamente dicha adoptada por el gobierno cubano luego de 1959.

Entre 1961 y 1963, Cuba llevó adelante una estrategia que combinaba la industrialización con énfasis en la industria pesada y la diversificación de la agricultura (Rodríguez, 1990). Si se consideran las fuentes de ventajas comparativas, incluso la profundidad de los cambios políticos, sociales y en las relaciones internacionales por los que atravesaba la nación en aquellos momentos, es difícil justificar una estrategia de este tipo. La noción histórica que equiparaba la dependencia de la industria azucarera con el retraso económico relativo, junto a la visión aceptada en los países socialistas de entonces sobre el papel de la industria (y la industria pesada) en el desarrollo económico, llevaron a impulsar una transformación estructural para la que la economía no estaba preparada. Fueron las prioridades de los planificadores, con escasa influencia de información descentralizada proporcionada por los agentes económicos, las cuales determinaron los sectores que recibirían los mayores volúmenes de inversiones.

En este marco de análisis, las distorsiones sostenidas en el largo plazo conducen a pérdidas significativas de bienestar, al tomar como referencia una trayectoria al- ternativa donde se combinan alteraciones transitorias —no arbitrarias— con la información que proviene de agentes descentralizados. Es decir, al considerar la dotación de factores productivos, recursos y saberes, los niveles de consumo efectivo de los hogares se ubi- can por debajo de lo que sería deseable, tanto por la canasta de productos que se ven «obligados» a consumir, como por su magnitud relativa. Una idea similar se puede aplicar a las empresas.

Un aspecto controvertido de este enfoque particular sobre las distorsiones radica en la aceptación de una «norma» cuyo origen está en los patrones de las economías de mercado. Esta discusión rebasa el ámbito puramente económico, con ribetes ideológicos muy claros. Sin embargo, vale la pena considerar tres aspectos que soportan la noción de que, si bien no debería existir a priori una preferencia por determinado patrón, de todas formas, resulta útil considerar esta línea de análisis. Incluso antes de 1990, las economías de mercado fueron el modelo económico dominante. Esto importa porque para una economía pequeña y necesariamente abierta, el comercio internacional es un canal central en la formación de los precios internos y todavía más importante para orientar la asignación de recursos e informar las políticas de transformación estructural.

Se entiende que el crecimiento económico depende de la relajación de la restricción externa, 4 y ello depende en gran medida de la expansión de las exportaciones. Por esa razón, no es una buena idea alejarse de la estructura de las preferencias y los mecanismos de asignación de recursos dominantes en esos modelos. De ser así, las empresas se enfrentarían a una situación desventajosa. Por un lado, necesitan competir en los mercados externos, pero en casa enfrentan mecanismos muy diferentes para la toma de decisiones. Si bien hasta 1989 una proporción creciente del comercio cubano se orientó hacia los países socialistas, el intercambio con los países de economía de mercado fue siempre importante, no solo en términos cuantitativos, sino, sobre todo, desde el punto de vista cualitativo.5 El argumento anterior es mucho más relevante desde la década de los noventa. Incluso los países que se declaran socialistas,6 adoptan los estándares típicos del mercado internacional para sus intercambios externos.

Asimismo, se ha documentado que la alteración de la estructura productiva sí tuvo efectos negativos sobre el bienestar y el consumo. Por ejemplo, la mayor ponderación de la industria pesada retrasó el avance de la manufactura ligera productora de bienes de consumo. La preferencia por las grandes inversiones comprimió el consumo de los hogares durante largos períodos de tiempo. Encima de ello, los retornos de esas inversiones fueron muy pobres, tanto en el desarrollo de nuevos rubros de exportación como en el aprovechamiento de la capacidad instalada. Incluso, se crearon cadenas productivas enteras desconectadas de las necesidades y preferencias de los consumidores, incluidos los de los mercados de exportación.

Por último, el mecanismo de precios contiene información aportada por miles —incluso millones— de agentes económicos —empresas, consumidores—, por lo cual no es descabellado considerar que, aunque no está exento de rigideces y desviaciones, es más eficaz para informar las decisiones de producción, consumo, inversión y ahorro de esos mismos actores.

Una aproximación a las distorsiones en Cuba

La metodología utilizada se basa en la propuesta de Popov (2000). La lógica de la propuesta estriba en computar las desviaciones respecto a una muestra seleccionada de economías de mercado, con niveles de PIB per cápita similares, y presentarlas en relación con el tamaño de la economía (ver Anexo 1). Este método ofrece un valor intuitivo al computarlo como proporción del PIB, lo que también facilita la comparabilidad entre países.

Las distorsiones a nivel macroeconómico se integran en tres grupos fundamentales: el exceso de gastos militares; las desproporciones al nivel de los tres grandes sectores (primario, industria, servicios) y las desviaciones en el patrón comercial referidas al tamaño relativo de los sectores transables y el peso del comercio con países socialistas.

El papel de los gastos militares es un asunto controvertido y opaco, por razones obvias. Por sus propias características la disponibilidad de datos fiables en este campo es muy limitada. De todos modos, para los propósitos de estos análisis, lo importante no es el gasto militar en sí mismo, sino el tamaño relativo del sector industrial que se desarrolla a su alrededor. En muchos casos, la identificación es compleja porque hay ramas cuyas producciones tienen usos disímiles. En el caso de Cuba los datos disponibles, comparables con el entorno internacional, informan de un tamaño reducido de este sector.

El segundo grupo tiene que ver con las proporciones de la estructura económica a nivel de los tres grandes sectores. En otras economías, la distorsión principal en este ámbito se ubicaba en un tamaño excesivamente grande de la manufactura en general, y de la industria pesada en particular, al considerar el nivel de ingreso. Las concepciones dominantes sobre el desarrollo desembocaron en equiparar el desarrollo industrial con poderío económico y hacia ahí se dirigieron una gran parte de los recursos de inversión disponibles. Por el contrario, la manufactura ligera, productora de bienes de consumo, marchaba retrasada respecto a la fabricación de maquinarias y metales.

El tercer grupo incluye las distorsiones de tipo comercial. Aquí se identifican tres tipos principales. Ha sido bien documentado que estos modelos generaron economías relativamente cerradas, en un contexto en el que la tendencia global fue hacia el incremento de la importancia relativa del comercio. Una forma de en- tender esta desviación se basa en que en la medida en que el comercio es reducido, disminuyen las posibilidades de aprovechar economías de escala en aquellos sectores donde existen ventajas comparativas naturales, mientras que se asignan recursos hacia actividades ineficientes que terminan afectando el bienestar de los consumidores. En segundo lugar, se constató una tendencia hacia la concentración de los intercambios externos con economías afines. Este efecto fue más visible entre los miembros del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), uno de cuyos objetivos declarados fue la integración comercial y la armonización de la división internacional socialista del trabajo. Esto se facilitó dado que estos flujos fueron establecidos a partir de acuerdos intergubernamentales. Asimismo, en la mayoría de las ocasiones se ofrecían subsidios implícitos. La combinación de ambos aspectos sugiere que muchas de estas actividades no serían viables en condiciones «normales», o por lo menos sus volúmenes de producción serían más modestos, si se toman como referencia las tendencias del mercado internacional. Los subsidios implícitos en el comercio constituyeron una fuente apreciable de financiamiento externo. De manera más reciente, se concretaron esquemas basados en lógicas similares con Venezuela.7

Con independencia de su origen, las distorsiones se refieren al surgimiento o crecimiento desproporcionado de sectores que no podrían justificarse ni por el nivel de PIB per cápita ni por la estructura de la demanda, tanto doméstica como externa. La evolución de la magnitud de las distorsiones y su composición se puede apreciar en la ilustración 1. Las partes correspondientes a la estructura industrial y el sector externo tienen magnitudes similares y ambas han aumentado a partir de 1990. La estructura sectorial determina una parte considerable de las distorsiones en las tres mediciones. La desviación más importante se halla en el tamaño del sector terciario, que alcanza su pico en el año 2000.

Cuba exhibe el sector de servicios más grande de la muestra, por un amplio margen.

La distorsión comercial crece, lo cual es coherente con dos tendencias que se acentuaron a lo largo de las últimas tres décadas. En 2000, el bajo nivel de apertura externa determina la magnitud de la misma. Este efecto se magnificó debido a que este período coincide con el despliegue de la globalización, por lo que la inmensa mayoría de países exhibió un incremento considerable en la participación del comercio exterior en la economía. En contraposición, el comercio cubano se ajustó a las posibilidades reales de inserción inter- nacional y los limitados flujos de financiamiento disponibles. Para 2018 se verifica una mayor importancia de las relaciones comerciales bajo acuerdos especiales, y el nivel de apertura aumentó sobre la base de las exse convierten en fuentes de vulnerabilidad ante cho- ques externos negativos, lo cual genera menor crecimiento económico.




El menor nivel relativo de distorsión en 2018 res pecto a 2000 es coherente con el aumento del intercambio comercial, sobre todo servicios; y una mayor convergencia en la estructura sectorial. Esta resulta en su mayor parte de la expansión del sector terciario en las economías de referencia, a tono con la transformación estructural de largo plazo. En Cuba, el sector de servicios continuó creciendo, pero a tasas menores, si se considera que ya partía de niveles muy altos. Aunque se han incorporado actividades de servicios transables, los servicios no transables —sociales, comunales, gobierno— continúan como predominantes. La proporción correspondiente a servicios empresariales en los países de referencia es como promedio tres veces mayor que su correspondiente valor para Cuba. Esa brecha se observa también en los tres años considerados.

La identificación de estas distorsiones reviste una gran relevancia porque transmite, al menos, dos tipos de mensajes que los responsables de política económica deben tener en cuenta. Por una parte, las distorsiones tienen costos estáticos y dinámicos en el bienestar.8 A corto plazo, se asignan recursos y factores hacia actividades que no tienen correspondencia con el nivel de desarrollo del país ni las tendencias de los mercados internacionales, lo que redunda en baja sostenibilidad. El costo de oportunidad es muy alto para una economía pequeña con restricciones en el acceso a capital. A mediano y largo plazos, estas distorsiones

Por otro lado, el tamaño de las distorsiones, su estructura y contenido puede contribuir a ofrecer pistas sobre el esfuerzo de inversión que tiene que hacer la economía si se decidiera emprender un programa consistente de reformas. Esto deriva de que, ante un cambio radical de los precios relativos, estas distorsiones aflorarían en la forma de empresas y sectores inviables. Es imprescindible tener en cuenta que este efecto será muy grande en Cuba, en tanto pequeña economía abierta,9 en la cual los precios internacionales desempeñarían un papel mucho más importante en la asignación de recursos. Es importante destacar que este análisis no sugiere que existe una «estructura» óptima, pero sí permite identificar patrones que ayudan a ilustrar distorsiones que generan pérdidas de bienestar y retrasos en el desarrollo económico.

¿Qué propone la Conceptualización?

La Conceptualización reconoce diversos problemas estructurales que lastran el crecimiento y desarrollo económicos, entre los que menciona de manera específica a la insuficiente disponibilidad de divisas; el atraso tecnológico; retraso de la base productiva, infraestructura e inversiones y daños medioambientales. Además, se mencionan problemas sociales como la creciente desigualdad, el éxodo interno y externo de trabajadores calificados, la existencia de corrupción, delitos, y otras formas de marginalidad social, y el envejecimiento y estancamiento de la población. También se acepta que la sostenibilidad del modelo cubano depende de manera directa del logro de cuotas superiores de desarrollo y este, a su vez, se vincula de modo estrecho con el crecimiento económico.

Por el tipo de documento que es, y por el lugar debería ocupar en la conformación de una agenda de reformas, la Conceptualización debería contener los mecanismos que harían posible una transformación estructural que genere crecimiento y desarrollo económicos en el contexto cubano. El modelo cubano actual no pondera de manera adecuada el papel de los actores económicos privados, ni al mercado, ni el sistema de precios en la generación de los cambios necesarios en la estructura productiva. El análisis de las distorsiones, de acuerdo con la metodología empleada, ofrece pistas sobre la dirección ulterior de esa transformación, en consonancia con la experiencia internacional, los patrones de desarrollo, y las carencias evidentes del propio modelo.

A continuación, se analizan las propuestas relacio nadas con la transformación de estos mecanismos en la Conceptualización.

El documento expresa que la forma de propiedad fundamental será la socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, en un escenario de coexistencia de múltiples formas, aunque el Estado actúa en representación de la ciudadanía. Se abre la posibilidad de que los medios fundamentales puedan ser compartidos o gestionados por otras formas reconocidas. También se incluye una ampliación del concepto de propiedad mixta, que incluye la posibilidad de que empresas estatales puedan asociarse con personas naturales o jurídicas, tanto nacionales como extranjeras. Asimismo, se establece con claridad la existencia de un espacio y una función social a desempeñar por la propiedad privada.

A tono con los cambios en la estructura de propiedad, se consagra que la intervención del Estado descansará en la combinación de instrumentos directos e indirectos de política económica. Incluso se propone que «El Estado se concentra en las funciones que le son propias, como planificar, regular, conducir y controlar el proceso de desarrollo económico y social» (Partido Comunista de Cuba, 2017) lo cual lo asemeja de modo notable a los estándares asumidos por los Estados modernos. En lugar de fijar precios de manera central se plantea que se establecerán políticas para su determinación, al transferir el establecimiento de estos al sistema empresarial, excepto en ciertos casos de alta sensibilidad social.

En principio, la letra del documento significa un avance respecto al marco anterior. Tanto la aceptación de otras formas de propiedad no estatal, como el reconocimiento del mercado y la formación descentralizada de precios constituyen las bases para conformar un modelo económico donde el sistema de precios cumpla un papel más activo, y una parte mayoritaria de las decisiones productivas se realicen por parte de agentes económicos descentralizados. Esta sería una condición necesaria para reducir la magnitud de las distorsiones identificadas en epígrafes anteriores. Sin embargo, tres elementos han torpedeado la materialización de esa transformación esencial: las contradicciones existentes en el propio documento, la deficiente y accidentada implementación de los cambios que serían coherentes con el modelo delineado y el retraso de las transformaciones en el sector externo, el cual es esencial para una economía pequeña y abierta como la cubana.

En el ámbito de las contradicciones contenidas en el propio documento, la aceptación del modelo de economía mixta se combinó con una deliberada estratificación de las diferentes formas de propiedad. El resultado es un esquema en el que se ubicaría la propiedad socialista de todo el pueblo (estatal) como la forma principal, seguida por la cooperativa, a la cual se le brindará una atención especial en tanto tipo colectivo de gestión y, por último, la propiedad privada, como una opción subsidiaria de las demás. Sin embargo, el alcance y las funciones previstas para esta última, deja entrever que, en todo caso, la inversión extranjera desempeñará un rol protagónico, mientras que el capital privado nacional enfrentará las mayores limitaciones.

Esta jerarquización es arbitraria en tanto la superioridad de la empresa estatal socialista no ha sido demostrada en el transcurso de seis décadas. En los escasos mercados donde la empresa estatal compite en condiciones similares con el sector privado, la norma es que este último toma ventaja. En algunos como la gastronomía o los servicios al hogar, las empresas estatales, sobreviven debido a decisiones administrativas, con un enorme costo en recursos para la sociedad. En otros segmentos como el alojamiento de pequeña escala, las encuestas revelan que la calidad del servicio al visitante es muy superior en el sector privado.

El papel de las cooperativas ha sido contradictorio. Luego de un comienzo prometedor en 2012, las autoridades abandonaron la aprobación de nuevas solicitudes a finales de 2015. Tampoco implementaron la alternativa de constitución de cooperativas de segundo grado, que estaba incluida desde la primera versión de los Lineamientos (2011). De manera reciente, se retomó la aprobación de solicitudes, pero los números indican que es una opción mucho menos atractiva que las mipymes, a pesar de contar con un tratamiento fiscal más favorable. Otra vez, se ofrecen condiciones «especiales» a formas que no son decisivas para la transformación productiva.

Un caso similar se constata en relación con la inversión extranjera. A pesar de incontables documentos y llamamientos, la modificación del marco de operación de las empresas extranjeras tiene más que ver con la necesidad de captar recursos externos que con la transformación productiva. Por ejemplo, solo en medio de la pandemia de la covid–19 y la crisis económica actual se han relajado las condiciones para la participación de cubanos residentes en el exterior y para la entrada de capital foráneo en el comercio minorista, a pesar de que ambas opciones estaban en el «menú» desde mucho tiempo antes.

La Conceptualización define a la planificación central como la forma de dirección principal, pero no esboza los profundos cambios a los que está abocada la concepción tradicional dominante. También hace referencia al mercado regulado, aunque el mismo es presentado todavía como una alternativa a la planificación centralizada. Por un lado, se establece que el Estado define las áreas donde no se reconocerá al mercado, sin especificar los criterios de selección. Por otro lado, se plantea que en los segmentos donde sí se reconoce, se establecen límites a su actuación. El mercado es una relación social objetiva, que no depende del reconocimiento consciente del Estado. Este enfoque equivale a mantener la práctica de considerar al mercado como un mecanismo de asignación de recursos incompatible con el modelo cubano de planificación central. Esta contradicción se hace evidente cuando se describen las funciones y lími- tes previstos para el sistema de precios. Por una parte, el documento afirma que los precios son fijados, en su mayoría, por los productores y comercializadores. Por otra, advierte que el Estado establece políticas generales de precios, regula y controla los precios establecidos por los agentes económicos, y se reserva el derecho de fijar precios centralmente o límites —topes— a aquellos.

El mercado, como mecanismo de asignación de recursos, presupone dos aspectos fundamentales. Los agentes económicos ejercen sin mayores restricciones sus derechos de propiedad, entre los cuales figura la elección de precios para los productos que venden. El sistema de precios funciona como un emisor de señales, y los actores económicos usan esa información para tomar decisiones sobre contratación, niveles de producción, inversión, consumo, ahorro, y otras.

En el modelo cubano, tampoco se han definido los principios que gobiernan el ejercicio de los derechos de propiedad en las empresas estatales, las cuales, en este mismo documento, se tratan como propiedad de todos los ciudadanos cubanos. Como consecuencia, no hay certeza sobre el alcance del mercado, ni los mecanismos de formación de precios, ni los criterios que pueden usar las autoridades para modificar uno u otro. Esta ambigüedad es caldo de cultivo para la discrecionalidad y causa directa de la implementación errática y contradictoria de las provisiones contenidas en el documento.

La etapa de implementación ha estado plagada de lentitud y y ha carecido de metas claras. La posibilidad legal de constituir empresas privadas y la reanudación de las aprobaciones para cooperativas se aplicó cuatro años después de la adopción de la Conceptualización.10 El proceso ha estado marcado por la discrecionalidad en la constitución de las empresas y los continuos cambios en los requisitos. De manera reciente, se han modificado los requerimientos relacionados con la conformación de los objetos sociales. Además, se han mantenido las restricciones en el acceso al comercio exterior y el relacionamiento con la inversión extranjera.

La ejecución del «Ordenamiento» monetario en enero de 2021, en medio de una profunda crisis de balanza de pagos, contribuyó a debilitar el papel del peso cubano como moneda, al tipo de cambio como precio de referencia y a aumentar la inestabilidad de los precios en sentido general. Todo esto socava el rol del sistema de precios en la asignación de recursos, y se aleja del contenido de la Conceptualización.

En medio de las elevadas tasas de inflación, las autoridades optaron por reforzar el papel del Estado en el control de los precios, y optaron por llevar adelante medidas de corte administrativo para desconocer la actuación del mercado informal, que es consustancial a contextos de este tipo. La inestabilidad macroeconómica es nefasta para la transformación productiva, en tanto las distorsiones en la formación de precios conducen a decisiones erróneas en los actores económicos, y comportamientos rentistas. Asimismo, dos aspectos claves como la reforma integral de la empresa estatal, y la ampliación de la competencia en la mayoría de los mercados han sido relegados en las prioridades de la Actualización. De hecho, entre 2016 y el verano de 2020, poco o casi nada se materializó en términos de implementar elementos claves de la Conceptualización.

En julio de 2020, comienza una etapa en la que se acelera la puesta en práctica de una serie de medidas, que estaban contempladas como parte de la implementación de los acuerdos del 7mo. Congreso, incluyendo la expansión del sector privado y cooperativo, el acceso de estas entidades al comercio exterior —aunque con mediaciones innecesarias—; mientras que el conjunto fundamental estuvo dirigido a aumentar la captación de divisas. Sin dudas, este último era un objetivo importante, en medio de la crisis económica y la pandemia de la covid–19, pero tiene un horizonte temporal necesariamente cortoplacista.

Conceptualización: políticas y resultados


En el epígrafe anterior se sintetizaron las limitaciones de la Conceptualización en relación con los mecanismos que serían vehículo para la transformación productiva y la reducción de la magnitud de las distorsiones identificadas. A continuación, se discuten los cambios principales que han tenido lugar en este ámbito desde la adopción del documento —la versión final— en 2017. Esta trayectoria es resultado, en lo fundamental, de los mismos mecanismos que han funcionado por décadas, de la coyuntura —en especial la crisis económica— y los procedimientos administrativos, los cuales siguen siendo dominantes. En el cierre del epígrafe se apunta como novedad el cambio en el perfil sectorial de la actividad productiva, como consecuencia del avance del sector privado. El Plan 2030 debía constituir el instrumento para materializar el modelo recogido en la Conceptualización. Como parte del eje vinculado con la transformación productiva y la inserción internacional se mencionan de manera explícita cuatro sectores económicos: turismo, construcción, manufactura, y cadenas productivas agroalimentarias. El Plan 2030 identificó un conjunto de «sectores estratégicos» seleccionados de acuerdo a una serie de criterios calificadores de su contribución al desarrollo económico.11 Los sectores considerados en un inicio como estratégicos fueron: construcciones; electroenergético; telecomunicaciones y tecnologías de la información; logística integrada de transporte; almacenamiento, redes e ins- talaciones hidráulicas y sanitarias; turismo internacional; servicios técnicos profesionales, incluyendo los de salud; alimentos; industria farmacéutica, biotecnológica y producciones biomédicas; agroindustria azucarera y sus derivados e industria ligera. En resumen, demasiadas actividades para el tamaño de una economía como la cubana con limitado acceso a capital.

En 2020, a partir de la existencia de un contexto nuevo, el gobierno aprobó la «Estrategia Económico-Social para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la COVID–19» donde se identificaron 16 áreas claves: producción de alimentos; agroindustria azucarera y sus derivados; turismo; servicios profesionales; salud; industria farmacéutica, biotecnológica y producciones biomédicas; telecomunicaciones; construcciones; energía; logística integrada de transporte, almacenamiento y comercio eficiente; logística integrada de redes e instalaciones hidráulicas y sanitarias; industria manufacturera; comercio interior; comercio exterior y el sistema financiero. En algunos casos, se trata de actividades que ya habían sido identificadas como prioritarias en el Plan 2030. Si se analizan desde el punto de vista de la producción, estas «áreas» comprenden la casi totalidad del Producto Interno Bruto (PIB), excepción hecha de aquellas que no son sectores económicos propiamente dichos. Se repite el patrón de identificar prioridades excesivas, que conducen a que no lo sean en realidad.

Por último, en 2020 se adoptó la Política de desarrollo industrial.12 Sin embargo, este se limita apenas a las seis áreas que pertenecen de manera institucional al Ministerio de Industrias (Mindus). La industria manufacturera está distribuida en seis ministerios (Ministerio de Industrias-Mindus, Industria Alimentaria-Minal, Energía y Minas-Minem, Agricultura-Minag, Construcción-Micons y Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias-Minfar) y dos grupos empresariales, Biocubafarma y Azcuba. Por ello, se puede afirmar que Cuba no dispone de una estrategia para el desarrollo del sector manufacturero en su conjunto, a pesar de que aparece de manera reiterada como una prioridad.

Al menos tres documentos oficiales dejan entrever un amplio abanico de opciones, estos son: la Ley de Inversión Extranjera, el «Portafolio de Oportunidades de Inversión» y el propio Plan 2030. El análisis comparado de todos ellos sugiere que las siguientes actividades deberían constituir el centro de la política de transformación estructural: turismo internacional; infraestructura, incluyendo a la energía; biotecnología; y la manufactura. La estrategia enunciada en 2020 está traspasada por el impacto económico de la pandemia de la covid–19, la necesidad de alcanzar una recuperación económica en el más breve plazo posible y la urgencia de acelerar la implementación de aspectos de la Actualización que habían quedado retrasados desde 2016. En esencia, es posible afirmar que Cuba carece de una estrategia de desarrollo con transformación productiva.

La tabla 1 ofrece un conjunto de datos para evaluar el progreso en las áreas que las autoridades declararon como «prioritarias». De acuerdo con esa información, sintética por razones obvias, se pueden ofrecer las siguientes consideraciones. En la producción agropecuaria se ensayaron diversas políticas, entre ellas la entrega de tierras en usufructo, aumentos de precios por parte de Acopio, entre otras. Sin embargo, los resultados productivos son variables a lo largo del tiempo, con una tendencia en los años finales al decrecimiento (González-Corzo y Mesa-Lago, 2020 y García y Anaya, 2020). Los índices asociados al comercio internacional sugieren que no se alcanza un impacto positivo en la balanza comercial del sector. De hecho, rubros tradicionales como el azúcar y el tabaco registran contracciones apreciables de las ventas externas. La zafra azucarera de 2022 alcanzó una producción (440000 t), la cual ni siquiera es suficiente para satisfacer la demanda interna. Mientras que la producción de tabaco (–28% desde 2017), y su exportación (–18%) muestran un comportamiento similar.

En contraste con anteriores períodos de dificultades económicas, el volumen de las inversiones aumentó con más rapidez que el Producto Interno Bruto durante todo el período considerado, al tiempo que también se modificó la composición de las mismas. De las partidas de interés, lo que más resalta es el ascenso espectacular de los montos destinados a la categoría Hoteles, cuyo total se multiplicó por más de seis veces si se incluyen los números de 2021. En su favor se puede decir que cumple con el requisito de dirigir las inversiones de manera preferente a sectores productivos. Sin embargo, el contexto para el turismo internacional ha variado tanto en la última década que cabe cuestionarse si el aumento en la capacidad de alojamiento se corresponde con las perspectivas del sector, sobre todo al considerar el tipo de hoteles que se erige y los efectos duraderos anticipados de la pandemia de la covid–19.


Los bienes incrementan ligeramente su peso en la inversión total, mientras que la infraestructura se reduce. En esta última, llama la atención la proporción decreciente que se destina a Electricidad, Gas y Agua o sea, el sector energético. Con montos totales reducidos, es necesario destacar algunos proyectos que con seguridad concentraron los mayores volúmenes como la Terminal de Contenedores de la Zona Especial del Mariel y su infraestructura asociada. La página web de ese enclave reconoce que se han invertido un promedio de 300 millones de dólares anuales en esta zona. La propia fuente reconoce que, del total de inversión comprometida, solo se han invertido 1000 millones de dólares, a razón de 130 millones anuales.

O sea, un cálculo conservador indica que se han ejecutado 2.4 dólares por cada dólar efectivamente invertido. Esta es una proporción que con dificultad clasifica como una apuesta ganadora. Además, solo se han generado 15000 nuevos empleos. Si bien no es fácil establecer cifras correctas de referencia, una inversión de más de 66000 dólares por puesto de trabajo se ubica en el umbral superior de la evidencia internacional en este aspecto (Robalino, 2018).

En relación con la industria, aunque se identifica como una prioridad en todos los documentos, su desempeño queda muy por debajo de lo que se podría esperar. La producción industrial cubana nunca recuperó los niveles previos a la crisis de los noventa. Esto es preocupante, aunque no necesariamente inesperado. En buena medida, ello refleja una corrección saludable y necesaria de las distorsiones que exhibía esa estructura industrial hacia fines de los ochenta. Lo que sí resulta lamentable es que aquellos sectores que podrían prosperar no hayan encontrado un en- torno favorable para ello (González, 2021). La política de desarrollo industrial adoptada en 2021 no solo es limitada en el ámbito ramal, sino que parece orientada a «salvar» una parte de la industria que en todo caso tiene muy pocas perspectivas de sobrevivencia en un contexto de reestructuración. En ese sentido, se aleja de lo que el país requiere en esta esfera.

Por último, el desempeño exportador ha ido de mal en peor. Las exportaciones de bienes se han reducido un 65 % en valor y un 40 % en volumen desde 2010. Ello refleja los descensos notables en los sectores azucarero y tabacalero, así como los reajustes en las ventas de crudo y refino, junto a los farmacéuticos tras la crisis económica venezolana. En el caso de las exportaciones de servicios, ha tenido una tenden- cia descendente en sus cuatro componentes princi- pales. El grueso de los servicios médicos depende del mercado venezolano y la crisis en ese país —la cual incluye el descenso notable de su producción petro- lera— ha reducido la demanda y las contrapartidas de este rubro. Asimismo, el turismo ya exhibía problemas claros de competitividad desde antes de la pandemia de la covid–19, la cual acabó por dar el tiro de gracia a este sector (Figueras y Pajón, 2021). Estos problemas se han puesto de manifiesto en la recuperación, que marcha muy por detrás de otros competidores del Caribe, incluso si se descuenta el efecto del mercado norteamericano.

Los ingresos por servicios de telecomunicaciones —en lo esencial las recargas a teléfonos móviles, provenientes del exterior— también muestran una contracción en los últimos dos años, en 2021 este segmento cayó un 80 % y esas dificultades se han mantenido en 2022, de acuerdo con las informaciones de las autoridades cubanas. El nicho de los servicios científico-técnicos genera mucho menos que en el pasado, en gran medida como consecuencia de la alta dependencia del mercado venezolano (Pico, 2019). Entre 2013 y 2021, las exportaciones totales de servicios se redujeron a menos de la mitad: -55 %. El panorama anterior equivale a decir que desde 2009 no ha habido una mejora perceptible en la competitividad externa de la economía. La descripción anterior revela un panorama desfavorable y representa la evolución del sector pro- ductivo estatal, bajo la acción de mecanismos que no han cambiado lo suficiente.

De otro lado, el pequeño sector no estatal muestra un perfil de transformación sectorial diferente, aunque es pronto para evaluar su sostenibilidad a partir del escaso tiempo transcurrido. Algunos de estos patrones son observables desde el surgimiento del cuentapropismo en los años noventa. Tal vez, el perfil industrial del sector privado sirva para calibrar mejor la futura dirección de los cambios sectoriales. La razón es que, incluso si se tiene en cuenta las limitaciones impuestas a este sector, se puede argumentar que las decisiones de producción se toman en un entorno más cercano al mercado utilizando las señales de precios disponibles. Desde la habilitación de espacios limitados para los negocios privados —llamados «cuentapropismo» de 1993 a 2021—, los servicios personales —expendios de alimentos, comercio minorista, transporte— y la manufactura ligera —incluso artesanal— han sido las actividades más buscadas. A medida que el «cuentapropismo» se expandió, también lo hacían los negocios que atendían sus necesidades de crecimiento, como los servicios de mercadeo, imprenta, contabilidad, entre otras. Algunos autores han destacado que el Sistema Bancario Cubano ha jugado un papel marginal en la canalización de recursos hacia el sector privado (Vidal, 2013 y Borrás, 2019). Ello ha estimulado la expansión de los servicios financieros informales y el aumento de la demanda de esquemas financieros no convencionales como las criptomonedas (Pajón, 2022). La necesidad de un sistema financiero más profundo es evidente.

En septiembre de 2021, el gobierno autorizó la constitución de empresas privadas por primera vez desde los años sesenta. Esta nueva cohorte de em presas privadas es también más representativa de la estructura de la demanda y de las oportunidades del mercado porque pueden operar en más industrias que en el pasado. Una encuesta realizada por las autoridades cubanas en junio de 2022 revela que la manufactura ligera (39.5 %), los servicios personales y empresariales (27.2 %) y la construcción (25.2 %) son los sectores dominantes entre las empresas de nueva creación (Ministerio de Economía y Planificación, 2022). La trayectoria anterior es informativa de un crecimiento más orgánico y más conectado con la demanda. Esto revela la dirección potencial del cambio estructural futuro alimentado por otros mecanismos.


También hay retos. Funcionarios del gobierno han informado de que, desde que se concedió el acceso al comercio exterior (aunque con restricciones), los contratos de importación han superado en volumen a los acuerdos de exportación en una proporción de más de 10 a 1 (tabla 2). Queda mucho por hacer para mejorar la competitividad internacional, incluso si se acepta que estos números subestiman las cifras reales.

Reflexiones finales

El análisis anterior indica que el volumen relativo (como porcentaje del PIB) de las distorsiones ha aumentado en las últimas tres décadas. Esto sugiere una baja efectividad en las políticas de cambio estructural y, sobre todo, que los mecanismos habilitantes del mismo como el mercado y el sistema de precios no desempeñan un papel relevante en la asignación de recursos, ni siquiera para los sectores transables. La apuesta por mercados segmentados al interior y el monopolio del comercio exterior no han permitido conseguir mayor eficiencia en la economía, ni siquiera avanzar en una reestructuración gradual de los sectores menos com- petitivos. La Conceptualización no ofrece claridad sobre el papel de estos mecanismos en un nuevo modelo económico, y ello ha lastrado la implementación de las transformaciones en este ámbito.

El análisis de las tendencias recientes muestra dos perfiles distintos en relación con la transmisión productiva. En el sector estatal, bajo los mecanismos tradicionales se tiende a perpetuar la estructura existente. Aunque también aparecen tendencias nuevas asociadas a la nueva realidad institucional, donde se perciben reglas diferenciadas para actores estatales. Por otro lado, el sector privado que opera en mayor medida bajo reglas de mercado y señales de precios, se observa un patrón de crecimiento más orgánico que refleja la estructura de la demanda, casi siempre desatendida por empresas estatales. Ello indica que la transformación exitosa del modelo económico cubano y los cambios en la estructura productiva requeridos dependerán de la adecuada combinación entre mercado adecuadamente regulados y actores económicos con reglas claras de desempeño. Esta combinación ha sido esquiva luego de transcurrida más de una década de «actualización».

Citas

1 Se asume su comienzo en 2008, con la primera etapa de la entrega de parcelas a usufructuarios con el objetivo de in- crementar la producción de alimentos. De manera oficial, la «Actualización» comenzaría en 2011, en el 6to. Congreso del Partido Comunista. Hay que tener en cuenta que otros ejes centrales de ese proceso, como el nuevo enfoque hacia el cuentapropismo, se implementaron en septiembre de 2010, antes del 6to. Congreso.

2 Ello no solo tenía objetivos económicos sino también políticos.

3 El análisis sostenido en este capítulo no tiene como objetivo investigar el origen de estas preferencias, su estructura y su variación en el tiempo. No obstante, esta es una pregunta re- levante para entender el cambio estructural en estas econo- mías. Baste señalar aquí que estas preferencias se conforman de forma diferente a lo que ocurre en modelos de economías de mercado y, sobre todo, que tienen una influencia despro- porcionada en las decisiones de los agentes económicos.

4 Este aspecto fue abordado por este mismo autor en la novena edición de esta serie Miradas a la Economía Cubana, cuando se analizaba el problema del insuficiente crecimiento de las ex- portaciones cubanas.

5 Hace referencia a la necesidad de sostener ese intercambio comercial para comprar productos y maquinarias que no se podían adquirir en el antiguo «campo socialista», debido al re- traso tecnológico.

6 Por su relevancia para Cuba, se refiere principalmente a China y Vietnam.

7 Los datos utilizados provienen de las siguientes fuentes. Para el PIB per cápita se usó la base de datos del Maddison Project Database (2020) dado que es la única fuente que ofrece una serie suficientemente larga de ingreso per cápita a precios constantes para Cuba con un nivel aceptable de comparabilidad internacional. Las cifras sobre proporciones sectoriales y apertura externa provienen de la World Development Indicators database del Banco Mundial. Los datos sobre gastos militares provienen de SIPRI Military Expenditure Database y cifras específicas para Cuba provenientes de Klepak (2005). Para algunos países como Jamaica, los datos sectoriales se obtuvieron en la base de datos de la Cepal. Los datos relativos a la proporción del comercio cubano que se ubica bajo acuerdos especiales se obtuvieron de los anuarios estadísticos publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba.

8 Estáticos se refiere a costos inmediatos, en el tiempo presente, mientras que dinámicos se refiere a efectos a lo largo del tiem- po, con carácter acumulativo.

9 Economía con alto peso relativo del comercio y los flujos fi- nancieros externos. Se consideran «tomadores de precios» en el mercado internacional, habida cuenta de su reducida dimensión.

10 La Conceptualización fue aprobada, en principio, por el 7mo. Congreso del Partido Comunista en abril de 2016, pero su ver- sión definitiva solo estuvo disponible en julio de 2017.

11 Entre ellos: volumen de producción y tradición; carácter transa- ble; incidencia positiva en la balanza de pagos; generación de encadenamientos; fuente de empleos; capacidad para incorpo- rar nuevas tecnologías; incidencia sistémica en el conjunto de la actividad económica sobre todo en el caso de infraestructuras; e impacto ambiental moderado o bajo.

12 La Política de desarrollo industrial se codificó en Consejo de Ministros: «Decreto 59. Sobre el Desarrollo Industrial». Gaceta Oficial de la República de Cuba, año CXIX, n.° 142 ordinaria, 19 de diciembre de 2021, págs. 4289-4295 y Ministerio de Industrias:«Resolución 95. Establece las prioridades de trabajo para el Desarrollo Industrial por tipo de industrias». Gaceta Oficial de la República de Cuba, año CXIX, n.° 142 ordinaria, 19 de diciembre de 2021, págs. 4295-4298.


Anexo 1. Algunos términos y definiciones

Distorsiones en la proporción de los gastos de defensa

Las distorsiones en la proporción de los gastos de defensa equivalen al porcentaje real de los gastos de defensa en el PIB —3,7 % es el promedio mundial de los gastos en defensa en esos dos años; se considera en la literatura de referencia (citada en el artículo) como el gasto «normal»—, al considerar el nivel de referencia en 1989-1990. Para 2000 y 2018, se calculó la media de las economías de mercado incluidas en la muestra para cada año.

Distorsiones en la estructura industrial


Las distorsiones en la estructura industrial se calculan como la suma de las desviaciones de la participación de ca- da uno de los tres sectores —agricultura, industria, servicios— en el PIB con respecto a la media de las economías de mercado con un PIB per cápita similar. Todas las desviaciones se tomaron con signo positivo y se dividieron por dos.

Distorsiones en la apertura comercial

Las distorsiones en la apertura comercial —exportaciones más importaciones como proporción del PIB— se calculan como la media para el grupo de economías de mercado con PIB per cápita comparable, menos la pro- porción correspondiente en Cuba, dividida por dos.

Las distorsiones en el comercio con los países socialistas

Las distorsiones en el comercio con los países socialistas son iguales a la suma de las exportaciones e importaciones de los países socialistas como porcentaje del PIB dividido por dos. Para 2000 y 2018, se consideró que el comercio entre Venezuela y Cuba se ajustaba a las características del comercio con los antiguos países socialistas. Esta última distorsión se incluye en el cómputo de las distorsiones comerciales con una ponderación del 33 %.

Economías de referencia

La metodología original considera las cinco economías de mercado más cercanas, de forma un tanto arbitraria, en términos de PIB per cápita para calcular el nivel de referencia para cada dimensión. Sin embargo, dado que varios países fueron descartados de la selección inicial debido a características indeseables —afectados por guerras, exportadores de petróleo, escasa población, estatus de economía de planificación centralizada—, se decidió ampliar la sección a 10 economías para obtener una mayor robustez en los resultados. Asimismo, se consideró una media de dos años para calcular los resultados de 1990, 2000 y 2018. En cualquier caso, es poco probable que indicadores estructurales como los empleados en esta metodología experimenten variaciones significativas en el corto plazo.

Las economías de referencia, seleccionadas de acuerdo con su PIB per cápita son: República Democrática del Congo, República Dominicana, Egipto, Guatemala, Jamaica, Marruecos, Paraguay, Perú, Tailandia, Túnez (1990); Bolivia, República del Congo, Marruecos, Honduras, Kirguistán, Mongolia, Filipinas, Moldavia, Uz- bekistán, Yemén (2000); Bosnia y Herzegovina, Bolivia, Guatemala, El Salvador, Marruecos, Guatemala, Filipinas, Jamaica, Moldavia y Ucrania (2018).

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Proyecto de Negocio con Inversión Extranjera. Carne de Pollo (+pdf). MINAG. Comentario HHC

Por: Grupo Empresarial de Alimentos y Aves (GEALAV)

La parte cubana pondrá a disposición del negocio 5 granjas, donde se garantizará el suministro de agua y la fuerza de trabajo para desarrollar la producción.

La parte extranjera financiará con equipos y tecnología de ambiente controlado, la reparación de las granjas avícolas, planta de incubación y matadero con el equipamiento asociado, así como el suministro del alimento balanceado (o las materias primas para fabricación del mismo) y pollitos de un día de edad.


El MINAG ha publicado un proyecto de Negocio de Inversión extranjera con el obejtivo de " desarrollar la producción de 2600 toneladas de carne de pollo, a partir de la introducción de tecnologías para el mejoramiento de la infraestructura productiva vinculada a la producción de carne de pollo y procesados a través de los encadenamientos productivos con instalaciones avícolas existentes.

· Reactivar la producción nacional de carne de pollo en el país para la sustitución paulatina de sus importaciones.

· Garantizar el suministro estable para la alimentación animal.

Proyecto ubicado en instalaciones avícolas en las provincias Pinar del Río (municipios Consolación el Sur y Candelaria) y Artemisa (municipios Güira de Melena y Artemisa). El proyecto de carne de pollo se puede ubicar en otras provincias ajustando los modelos de negocios al alcance productivo deseado por el inversionista extranjero y según las condiciones de infraestructura avícola existente del territorio.

Modelo de negocio

Suscribir un Contrato de Asociación Económica Internacional entre una entidad extranjera y una sociedad mercantil perteneciente al Grupo Empresarial de Alimentos y Aves por una vigencia de 10 años prorrogables para desarrollar la producción de carne de pollo.

La parte cubana pondrá a disposición del negocio 5 granjas, donde se garantizará el suministro de agua y la fuerza de trabajo para desarrollar la producción.

La parte extranjera financiará con equipos y tecnología de ambiente controlado, la reparación de las granjas avícolas, planta de incubación y matadero con el equipamiento asociado, así como el suministro del alimento balanceado (o las materias primas para fabricación del mismo) y pollitos de un día de edad.

Los resultados productivos que se obtengan se distribuirán en correspondencia con la proporción de aportaciones y gastos en que incurra cada parte del contrato.

Cuba tiene una demanda que supera las 300 mil toneladas anuales de pollo, a partir de las cifras de importación.

Entidades cubanas involucradas

Relación de entidades cubanas que se vincularán directamente al proyecto.

· Sociedad Mercantil AVIALAS SA

· Empresa Avícola Pinar del Río con 3 granjas

· Empresa Avícola Artemisa con 2

Inversiones

Las necesidades de inversión están asociadas fundamentalmente al mejoramiento con equipos y tecnología para la reparación de las granjas avícolas, la planta de incubación y el matadero, con el equipamiento asociado, para una producción de 2 mil 600 toneladas.



Se estima un costo de inversión de 2 millones 278 mil dólares estadounidenses."

Comentario HHC: Es adecuado que se busque la manera de producir carne de pollo en nuestro país, para no depender de las importaciones, sobre todo de nuestro " verdugo" , los EEUU. Solo quiero poner las cifras en contexto:

1-  Las 2 600 TON de producción de carnes de pollo solo representan el 0.87 % de lo que importamos actualmente en este rubro. Lo que logicamente necesitamos unas 115 inversiones como esta, para suprimir las importaciones actuales. 

2- La inversión de 2 millones 278 mil usd, es el equivalente a solo  11 habitaciones de un hotel 5 estrellas de los que construimos actualmente.

3- La inversión de 2 millones 278 mil usd, representan el 0.14 % de lo que importamos anualmente en alimentos, 1 600  millones de usd. Y para las 115 inversiones similares , serían necesarios 261 millones 993 mil usd, es decir el 16.4 % de lo que importamos en alimentos.  

4- En el 2022 Cuba importó de EEUU 295 millones de usd de carne de pollo, algo mas que los 261 millones de usd necesarios para producirlos en Cuba.  

Por supuesto, hay otros parámetros a tener en cuenta, como el costo de operación, créditos, etc. Solo apunto que siempre se ha sabido que podemos autoabastecernos de los alimentos que tenemos condiciones para producirlos en Cuba, con el mismo dinero que invertimos en importarlos. 

viernes, 12 de enero de 2024

Sigue en lista de espera zafra en Ciego de Ávila. Comentario HHC

Por Filiberto Pérez Carvajal ECONOMÍA 12 Enero 2024



La zafra avileña debe comenzar por el central-refinería Ecuador, de Baraguá. Foto: Eric Yanes

Pese al esfuerzo de los colectivos obreros, el inicio de la contienda cañero-azucarera en Ciego de Ávila prolonga su apertura. Peligra el cumplimiento de los indicadores económico-productivos del territorio

Postergada una y otra vez por diferentes inconvenientes, la arrancada de la zafra en la provincia avileña pende de la solución de las dificultades en las casas de calderas de los tachos en el central refinería Ecuador, que impiden disponer del vacío necesario para la producción de azúcar.

Así lo precisó a Invasor Eduardo Larrosa Vázquez, director de coordinación y supervisión del Grupo Nacional AZCUBA para la atención a Ciego de Ávila, quien dijo que brigadas procedentes de diferentes puntos del país laboran en la mencionada industria, llamada a iniciar la contienda este fin de semana o a inicios de la siguiente.

El pasado 23 de diciembre, la Empresa Agroindustrial Ecuador concluyó el ejercicio de zafra que revelaba que el 93 por ciento del equipamiento se encontraba listo, pero la certificación que autorice el pitazo inicial depende del éxito de la cuarta prueba general que allí acontece.

Entretanto, el central Ciro Redondo permanece a la espera de la solución de las vibraciones en el rotor del generador en la central bioeléctrica aledaña, aunque especialistas chinos trabajan intensamente y en días venideros deben dar respuesta de la fecha de entrega.

Agregó Larrosa Vázquez que este fin de semana se prevé el ejercicio de zafra en Primero de Enero, primera etapa de la puesta en marcha de la agroindustria, en condiciones de asumir la producción de meladura o el dulce grano, si fuera necesario, y que se mantiene en pie el propósito de que la Empresa Agroindustrial Enrique Varona efectúe su primera prueba general en el segundo mes del año, con vistas a la entrega de meladura.

El 28 de noviembre de 2023 Invasor había reportado que, tras reajustes en los cronogramas respectivos, el punto de partida de la contienda se adelantaba en predios baragüenses para el 16 de diciembre y que se postergaba para el 15 de enero el comienzo en el Coloso del centro, pero los hechos demuestran que en el Ecuador, de momento, se imponen los obstáculos, y que en su homólogo pinense el panorama tampoco es favorable.

Comentario HHC: Pues el Presidente ( así se nombra) de AZCUBA, en la Mesa Redonda informó que todo estaba listo, y la Bioeléctrica igual. En ese entonces comenté que la Bioeléctrica según el periódico de la provincia, no tenía aún una solución, y como se ve , se ratifica.  Lo curioso, es que este tema de la Bioeléctrica fue la causa principal del incumplimiento del plan de azúcar de la provincia el año pasado.   ¿ El Presidente de AZCUBA no está enterado de lo que ocurre?.

Sería interesante que lo volvieran  a invitar  a la MESA Redonda, y todo lo que afirmó, se lo pasaran otra vez en video, para ver que dice de todo esto, y cuáles son las perspectivas.

Díaz-Canel: En Cuba hay suficiente dignidad, talento y voluntad

 Por: Alina Perera Robbio

 

Había hombres y mujeres de todas las edades que en la tarde de este jueves recibieron al presidente Díaz-Canel. Foto: Estudios Revolución.

BAHÍA HONDA, Artemisa.-Frente al Instituto Preuniversitario Mártires de Guajaibón esperaba el pueblo; muchos, subidos en un portal elevado sobre la calle. Había hombres y mujeres de todas las edades que en la tarde de este jueves recibieron al presidente Díaz-Canel.

En un momento del encuentro los cubanos congregados escucharon decir al Jefe de Estado que la dirección del país ha comenzado este 2024 con un recorrido por toda la Isla, para analizar las prioridades actuales en lo político, lo económico y lo social, así como el modo de asegurarlas, lo cual incluye, dijo, “las medidas económicas que se han anunciado”.

Sobre estas últimas -que en estas horas son tema de alta sensibilidad en el ánimo popular- el dignatario expresó: “Hay mucha bola con las medidas económicas, y yo sé que eso va creando mucha incertidumbre; y sobre todo la contrarrevolución está demeritando mucho las medidas”.

El mandatario recordó que las medidas están anunciadas y no hay ninguna aplicada, “por lo tanto no ha cambiado nada. Lo otro es que cada medida se va a aplicar en el momento en que estén creadas las condiciones” para que esas medidas tengan garantía en su implementación y en lo que se busca con ellas, que es ir ordenando la economía.

En un momento del encuentro los cubanos congregados escucharon decir al Jefe de Estado que la dirección del país ha comenzado este 2024 con un recorrido por toda la Isla. Foto: Estudios Revolución.

“Cada medida, incluso las que tengan que ver con subidas de tarifas o precios, van a tener un tratamiento para las personas que podrían ser más afectadas”, explicó el presidente cubano al pueblo de Bahía Honda, a quienes pidió “tener en cuenta todo eso y tener en cuenta la confianza en la manera en que el Gobierno va a llevar las medidas, porque hay mucha contrarrevolución montada y tergiversando el contenido” de las mismas en las redes: “Y son medidas duras, enfatizó, pero que tenemos que aplicarlas porque, si no, no ordenamos la economía”.

El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista reflexionó que ordenando la economía se irá logrando un beneficio para todos, “pero siempre se va a tener en cuenta a los vulnerables, y hay medidas que afectan a pocas personas”.

Sobre lo anterior, Díaz-Canel Bermúdez trajo a colación el ejemplo de la medida concerniente a la tarifa de electricidad, “la cual afecta solo a un seis por ciento de la población que es la que más consume”. E insistió en que todas las medidas “van a tener un tratamiento diferenciado para los vulnerables. Y lo que les pedimos es que ustedes estén muy atentos a lo que se explica”.

“Nosotros, subrayó, estamos siguiendo todas las dudas que hay, todo lo que la población va opinando, para seguir explicando y explicando. Y nada ha cambiado porque todavía ninguna (medida) se ha aplicado; hasta que no estén todas las condiciones no se irán aplicando”.

El mandatario hizo hincapié: “Este año lo tenemos que hacer mejor. Pero lo tenemos que hacer mejor trabajando nosotros duro. Hay que trabajar. Hay que trabajar y hay que producir, y hay que crear riqueza y repartirla lo más equitativamente posible”. Sobre tal objetivo, afirmó que “eso es justicia social y ese es el socialismo”.

el Jefe de Estado dialogó con un grupo de alumnos, a quienes preguntó sobre sus horarios, si practican deportes u otras actividades. Foto: Estudios Revolución.

Las ideas expresadas por Díaz-Canel fueron la antesala de su visita al Instituto Preuniversitario Mártires de Guajaibón, cuya matrícula es de 345 estudiantes, y donde laboran 57 profesores. Allí el Jefe de Estado dialogó con un grupo de alumnos, a quienes preguntó sobre sus horarios, si practican deportes u otras actividades. En la escuela había emociones, y en la calle seguía esperando el pueblo, de donde salían expresiones de apoyo y firmeza.

Otros lugares y encuentros en la agenda

Visita que hizo el presidente Díaz-Canel a la Empresa filial agroazucarera “Harlem”, donde la cercana chimenea del central con igual nombre, decía a todos que se está moliendo. Foto: Estudios Revolución.

Si no hay caña no habrá azúcar ni derivados que tienen gran valor para la economía nacional. La palabra de orden es sembrar, para que las zafras puedan acrecentarse en sus planes y tener éxito. Tal concepto, con envergadura de verdad conocida, emergió en la tarde de este jueves durante la visita que hizo el presidente Díaz-Canel a la Empresa filial agroazucarera “Harlem”, donde la cercana chimenea del central con igual nombre, decía a todos que se está moliendo.

Acompañado del miembro del Buró Político y Secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista, Roberto Morales Ojeda, así como de las autoridades locales, el presidente Díaz-Canel comenzó su visita al municipio de Bahía Honda por el poblado donde está enclavado el central. Allí -en uno de los tres municipios montañosos de la provincia de Artemisa, y donde hay más de 40 000 habitantes-, el dignatario recorrió una Casita Infantil en construcción, que en una primera etapa acogerá a 26 hijos de mujeres que pertenecen a la Empresa filial agroazucarera “Harlem”.    

Al salir del entorno del central el mandatario recorrió un largo tramo para llegar hasta la finca de Domingo González, donde el escarpado escenario está colmado de siembras: de allí nacerán quintales de mango, de guayaba, de piña, de frutabomba…; y aunque “no son tiempos de pedir”, como dijo el sabio anfitrión, al talentoso agricultor le desvela el legítimo sueño de tener energía e insumos para acrecentar sus producciones.

Una certeza comunicó el campesino a los visitantes, entre tantas otras: “la tecnología y el esfuerzo tienen que ir paralelos”. Por eso el presidente cubano habló a Domingo sobre la importancia de estar unidos con quienes puedan dar luces, apoyo e información a los productores. Las fuerzas en pos de producir -como se reflexionó en la cima de un hermoso monte rodeado de palmas- deben estar todas conectadas.

En otro momento de la tarde un centro de elaboración de alimentos recibió a los visitantes. Foto: Estudios Revolución.

En otro momento de la tarde un centro de elaboración de alimentos recibió a los visitantes. Allí tuvo lugar un intercambio entre el mandatario y jóvenes trabajadores que respondían preguntas en medio de la faena. Y con todas las visitas como prólogo, se realizó al final de la jornada, en la sede del Comité Municipal del Partido, una amplia reflexión con dirigentes del territorio.

La reunión fue para analizar prioridades de trabajo en los órdenes político, económico y social. La zafra volvió a ser tema de análisis, y se reflexionó sobre el gran desafío que entraña la producción de alimentos para un territorio donde hay grandes potencialidades y a donde siguen llegando muchas producciones que llegan desde otros lugares de la Isla.

Roberto Morales hizo referencia, entre otras ideas, a las potencialidades que todavía existen en medio de las limitaciones. Hizo referencia a las reservas con las cuales pueden darse respuestas eficientes a las prioridades del Partido, que son las mismas del pueblo. No pasó por alto la necesidad de revertir las insatisfacciones del pueblo -esas que tienen que ver con los precios, o con la disponibilidad de los alimentos, o con el transporte, entre otras-.

Hay que rectificar un grupo de desviaciones relacionadas con indisciplinas y fenómenos que no tienen nada que ver con lo que se quiere para una mejor sociedad, reflexionó Ojeda, y recalcó el valor de explicar bien cada decisión que se toma.

De unidad habló hacia el final del encuentro al Presidente Díaz-Canel, de tener “la convicción de que podemos salir de esto con nuestro propio talento”. Y volvió sobre una filosofía cardinal: hay que trabajar, hay que producir. Reconoció que hay miles de dificultades y de carencias, pero que también hay muchas cosas buenas que merecen ser generalizadas. “¿Por qué unos producen y otros no?”, no es primera vez que el mandatario plantea la interrogante.

Que haya una respuesta productiva; que haya una respuesta de eficiencia; que no nos limitemos a resistir sino que también seamos capaces de combatir, como ha dicho recientemente el compañero Raúl Castro. De eso habló además el Jefe de Estado, quien compartió su convicción de que “en este país hay suficiente dignidad, talento y voluntad” para que los cubanos puedan salir de la actual situación. Pero esa verdad, como él también dijo, hay que promoverla, defenderla, y demostrarla.

El Jefe de Estado, quien compartió su convicción de que “en este país hay suficiente dignidad, talento y voluntad” para que los cubanos puedan salir de la actual situación. Foto: Estudios Revolución.

Cuba y su crisis económica (3): pensar en la inmortalidad del cangrejo o divagar sobre el racionamiento.

 


Fuente: Internet

Por Manuel David Orrio del Rosario

La Habana, 24/01/12.- Día para este escribidor de paciencias y estupores, porque  ciertos vaivenes de la  "mecánica nacional"  le obligaron a aguardar varias jornadas para el cobro ya retrasado de sus haberes de jubilado, a causa de las vicisitudes de la llamada bancarización .

 La bancarización es un proceso que busca reducir el efectivo en circulación; a primera vista racional,   pero tan mal organizado que por el momento logró justo lo contrario: más billetes en las calles  y lógica desconfianza hacia la banca por el vendaval de incomodidades que ha provocado.

Dinero en mano, no duró mucho la euforia porque  el primer desembolso casi provocó un desplume: atacó la inflación galopante  que campea por sus respetos en Cuba y adiós a la cuarta parte en la compra de una treintena de huevos.

 Alto precio, la adicción a las tortillas: hasta conduce a pensar en la inmortalidad del cangrejo, signada por el devaneo a propósito de  la vernácula inflación, por cuanto el pronóstico  para este año del Dragón  estima que se reducirá respecto al finiquito 2023, aunque rebasará al promedio mundial previsto en una "bicoca": más de  10% que  el estimado de Bloomberg para el orbe, y a amarrar los  cinturones.


Fuente: autor. Costo de la factura: Al cambio son 6 mlc x 248=2132,80 pesos, que representan 50,55% del salario medio (4219).

Abrid paso al saber en los dineros:  según  el Dr. en Ciencias Económicas Juan Carlos Albizu- Campos, "los  ingresos necesarios per cápita para tener una vida digna...son treinta y seis mil pesos cubanos, y si se toma la línea de pobreza que está usando Naciones Unidas en el Inforne de Desarrollo Humano, que es de 3,1 dólares diarios, eso significaría 95 dólares mensuales mínimo. Si lo multiplicamos por 250 pesos - ya en 270 - , que es lo que vale el dólar en Cuba,  tendríamos un salario mínimo de 23 750 pesos".

Visto desde otro ángulo, el economista  Dr. Omar Everleny Pérez Villanueva apuntó que "Si tomamos 1989 como año base, el salario real de los cubanos en 2022 fue sólo de 185 pesos".

Según cifras oficiales, en el 2022 el sueldo medio nominal ascendió a 4219 pesos; o sea, que el real sería 4,38% del nominal, de seguir a Pérez- Villanueva.

 Esta caída del  salario real es de largo plazo: abarca el llamado Periodo Especial (1991 -95, mínimo), en que el Producto Interno Bruto cayó 35%, más  la recuperación económica posterior a 1995, y lo que duró - Cuba ahora en recesión más inflación galopante -, y  no logró alcanzar  en el 2006   más que un 24 % del salario medio real de 1989, según la agencia InterPress Service (IPS) (1).

A tenor de las cifras, sí habría un descenso de largo plazo en ese indicador,  y un toque de alarma ante la pobreza que destacados economistas cubanos ya mencionan sin pelos en la lengua;  más cuando el problema se agravó al filo del 2021-23, según datos y percepción popular.

 Si en el 2006 el salario real fue el 24% del nominal de 1989, mucho menos lo fue en el 2022 respecto a ese año base.

Así, al ajustar la equivalencia del dólar  al peso, al 11 de enero de este año y de acuerdo con Albizu -Campos, el salario mínimo requerido sería de 25650;   el último sueldo medio reportado (2022) fue de 4219 y    la pensión media  de un jubilado   alrededor de la mitad, con muchos entre 1000-2000, por lo que la calidad de vida fue cuesta abajo , en lo principal en el derecho a la alimentación;  su diz que paliativo fue la distribución a precios subsidiados de los víveres que integran  la llamada canasta básica,  más que deficitaria.

Grosso modo, esa "cesta" per cápita contiene,  para un mes:  arroz 3,5 kilos ; 2 de azúcar ;  0,28 de granos ( por regla general chícharos);  un jabón de baño; catorce paquetes de cigarrillos - los no fumadores los venden a entre 80-100  pesos cada uno para compensar sus  ingresos, o son objeto de trueques y también solidaridades ;  dos magros paquetes de picadillo; uno de 10 salchichas pequeñas ("perritos"); 1 litro de aceite vegetal;  1 kilo de detergente; 7 huevos y algo más dígase con mucho optimismo. Lo demás ha de adquirirse en los mercados de oferta y demanda, sea en las llamadas tiendas MLC, sea en las en pesos cubanos,   donde una treintena de huevos no baja de 1800  pero puede costar 2500 o más, según el barrio(2).

De suyo se desprende que el eufemístico abastecimiento ni para una semana alcanza: ya no es pensar en la inmortalidad del cangrejo, sino en divagar sobre el racionamiento, lo cual invita a más de uno a lanzar una sarcástica interrogante: ¿para qué, la "libreta"?

Fuente: Internet

 Tal se apoda a  la  cartilla de racionamiento por la cual se distribuyen los magros víveres, al machacón reiterar de que su entrega es a  precios subsidiados, cual si fuera beneficencia lo que es un  derecho humano: alimentarse con decoro.

Subsidios a personas necesitadas, no a productos o servicios - como es ahora -, más no eliminación de la "libreta": se  está repitiendo hasta el cansancio desde ya se sabe cuál altura y ¡cuánto se publica!, aunque destaca un grave retraso: durante  un decenio no se prestó atención al llamado popular en  favor del cambio cuando sí fue oportuno - había sobradas condiciones -, y ahora se pretende finiquitar a "productos y servicios" en un  escenario en que casi toda la población califica como necesitada, y ¿requiere de subsidios?

Tarde y mal: hasta parece una adicción;  otros tantos han ocurrido u ocurren con la unificación monetaria y cambiaria; la autorización de las micro, pequeñas y medianas empresas; la extensión de las cooperativas; la descentralización de las decisiones en materia económica y en fin, el mar...

Idéntico a como se dice respecto a la política de Estados Unidos contra Cuba - vulgo bloqueo y cuyo inmenso y cierto daño es proverbial -, varias generaciones nacieron y crecieron bajo el imperio de una "libreta" que sí alimentó y tuvo justiciera razón de ser en los igualitarios y  "felices 60" del siglo pasado y bastante más acá; por entonces,  en olvidado libro, se consignó que la CIA renunció a hacer propaganda sobre el número de calorías y proteínas asignadas al común: eran, por mucho, poderoso argumento para que la mitad del llamado Tercer Mundo se sublevara en pro de semejante derecho a la alimentación.

 


Parolee: bajo palabra. Marta A. González López. Ediciones Venceremos. La Habana, 1965.

Si hubiera existido Internet, un ¡abajo el imperialismo! habría "tomado el cielo por asalto".

Aunque sí parece, no es momento para divagar sobre la inmortalidad del cangrejo - digo, la "libreta" -, porque  aunque parezca kafkiano, hay una cuota de razón en el sarcasmo que formula una pregunta: ¿para qué la "libreta", si "lo que da" ni para una semana alcanza ? Tomar nota: da, no  compra  ¿Toda una precisión sociológica?

 Sin embargo, por los también "felices 80"  la eliminación de la  legendaria cartilla estuvo sobre el tapete:  fue una ilusión de abundancia que la firme oposición pública frustró, para suerte nacional porque lo  primero que acechó y después asaltó fue el  crack de la Unión Soviética, más Cuba a la cuarta pregunta, más el llamado Período Especial, más un consumo de calorías y proteínas per cápita por debajo del mínimo que la Ciencia prescribe y en fin,  el copón bendito.

Para asombro de los historiadores del próximo siglo, la "libreta" será recordada como casi una salvadora de la nación, al menos al garantizar la distribución de los víveres en forma igualitaria pero a la vez no del todo justa, ni suficiente.

Guste a quien guste, pese a quien pese, junto al sarcasmo que cuestiona la existencia de la cartilla, existe la suspicacia: la paulatina pero constante reducción de los abastos normados inclina a pensar a un número  de ciudadanos que está en marcha una conspiración para dictar el   úcase eliminatorio de la "libreta" y, por ende, de las garantías que la acompañan, por magras que sean.

No es simpático apuntarlo, pero el hecho es terco, aunque desde aquí y acullá se insista en lo sacro del racionamiento.

Sarcasmos y suspicacias aparte, la normación del yantar  ha creado desde siempre desajustes entre oferta y demanda, inflación reprimida, mercadeo en contrabando, bienes para quienes no los necesitan y la obligación estatal de sostener una inmensa estructura que parece comercial pero en verdad es burocrática, muy burocrática, signada por un ministerio  extendido hasta los barrios,  no menos de 12 mil establecimientos minoristas que son más papeleo que servicio al pueblo, más informalidades o  corrupciones oscilantes entre millones o "centavos", según sea el chance.

 También es un gasto público que incrementa  el déficit fiscal, previsto para el 2024 hasta 18% del Producto Interno Bruto, cuando lo recomendable es no superar el 3-5%

 Consecuencias harto conocidas: la cartilla es objeto desde anatemas hasta sonadas burlas al estilo del  cubanísimo choteo que, desde la "noche de los tiempos", es sinónimo de una desacralización de la autoridad y de sus emblemas, además de una expresión de soterrada rebeldía; tanto, que el pitorreo dio lugar a un clásico de la ensayística cubana, el cual diseccionó de modo magistral esa arista diríase genética del nacido en Cuba: Indagación del choteo, de Jorge Mañach.


Fuente: Internet

Gusta decir un destacado académico que la mayor amenaza a la gobernanza criolla es la trompetilla, y en este apunte va "una tonelada de diplomacia". Éso es el choteo, que en este caso se  burla de  la solemne defensa de aquellos argumentos a favor de una justicia social que requieren urgente revisión,  habida cuenta de carencias y desatinos,  mientras prominentes abdómenes son indicios de un doble rasero sobre austeridades y cortesanos  genuflexan, en ejercicio de una adulación que en castellano se llama guataquería.

Viejo recurso es hacer humo aquí para ocultar el incendio allá. Ojo y no sea la apología de la "libreta" un recurso para desviar la atención de las causas de la inflación galopante y el déficit fiscal, por citar dos ejemplos, en los que los llamados "errores y distorsiones", al decir gubernamental, tienen nombres y apellidos.

Ojo, una vez más, porque puede ser que en vez de un castigado y sufrido Liborio  se presente un mambí, cuyo nombre es Elpidio Valdés y lidere lo que el poeta y revolucionario Rubén Martínez Villena  demandó: una carga para matar bribones.

Notas y enlaces

1.- La inflación y el salario real: 1989-2006.

https://www.ipscuba.net/ipscuba-net/hemeroteca/ck1-economia-y-desarrollo/la-inflacion-y-el-salario-real-1989-2006/

2.- Manuel David Orrio del Rosario, sobre la base de su cartilla de racionamiento.