Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 28 de mayo de 2025

Esta es la razón por la que China le está dando una paliza a Estados Unidos

“Nuestra mayor prioridad es mejorar la vida de la gente común”.

Xi Jinping, presidente de China


Por Mike Whitney, The Unz Review

Las encuestas muestran claramente que los estadounidenses prefieren el capitalismo al socialismo . De hecho, ni siquiera se acercan. Una encuesta de Gallup de 2021 reveló que el 60% de los estadounidenses tiene una visión positiva del capitalismo, mientras que solo el 38% opina lo mismo sobre el socialismo. Una encuesta de Rasmussen/Heartland de 2025 reveló una disparidad aún mayor, con un impresionante 71% que afirma preferir la economía de libre mercado al socialismo, lo que obtuvo un escaso 12% de apoyo. La clara implicación de estas encuestas es que los estadounidenses apoyan abrumadoramente el capitalismo por encima de un sistema de gobierno en el que el Estado ejerce un mayor control sobre las industrias clave y la distribución de la riqueza.

Sin embargo, hay razones para creer que estas encuestas no ofrecen una imagen precisa de cómo se siente realmente la gente. Si, por ejemplo, revisamos los resultados de otras encuestas, observamos que las actitudes hacia ambos sistemas son más ambivalentes de lo que podríamos pensar. Lo que los encuestadores estadounidenses han descubierto es que, independientemente del partido en el poder, la gran mayoría de la gente no se siente representada y no cree que se aborden los temas que les preocupan. En 2025, por ejemplo, la mayoría de los estadounidenses cree que el país va por mal camino:

Una encuesta de Reuters/Ipsos (25 de abril de 2025) encontró que menos de uno de cada tres estadounidenses cree que el país va en la dirección correcta, y la mayoría expresa preocupación por la economía, los aranceles y el extremismo político.

El seguimiento diario de Morning Consult (12 de mayo de 2025) informó que el 56% de los adultos estadounidenses dicen que el país está en el camino equivocado...

Una encuesta de Ipsos de diciembre de 2024 mostró que el 69% de los independientes, el 59% de los republicanos y el 78% de los demócratas creían que el país estaba en el camino equivocado. Los resultados fueron tan desalentadores bajo la presidencia de Joe Biden como cabría esperar. Esto sugiere que el sesgo "filosófico" de cada uno (si prefiere el capitalismo al socialismo) importa menos que la percepción de si el gobierno está implementando eficazmente las políticas que sirven a los intereses del pueblo. En lo que respecta al gobierno, la gente tiende a ser más pragmática que ideológica. En resumen, la eficacia triunfa sobre el dogma.

Según este criterio, el gobierno "comunista" de China se encuentra entre los más populares del mundo. Las encuestas de opinión pública muestran constantemente niveles de apoyo extraordinariamente altos al gobierno central. Esto puede sorprender a muchos estadounidenses que creen vivir en "el país más libre del mundo", pero aun así es cierto. El pueblo chino apoya abrumadoramente a su gobierno, no lo considera autoritario y cree que está realizando una excelente labor para aumentar la prosperidad y elevar el nivel de vida.

Estudio del Centro Harvard Ash (2003-2016): Esta encuesta a largo plazo, una de las más completas realizadas por una institución occidental, reveló que, en 2016, el 95,5 % de los encuestados chinos se mostraban «relativamente satisfechos» o «muy satisfechos» con el gobierno central de Pekín. … Entre los factores se encontraban el progreso económico, el sentimiento nacionalista y la cobertura positiva de los medios estatales…

Tendencias generales (2020-2025): Estudios como los de China Data Lab (2023) y China Leadership Monitor (2025) confirman un alto nivel de apoyo al régimen, a menudo superior al 80-90%, basándose en preguntas sobre la confianza en el PCCh, el orgullo por el sistema político y la satisfacción con el desempeño económico. Este apoyo está vinculado al crecimiento económico (por ejemplo, la reducción de la pobreza de 800 millones desde 1978) y la estabilidad.

Las publicaciones en X,… citan encuestas de Harvard y otras encuestas occidentales que afirman que aproximadamente el 90% de los chinos apoyan al PCCh, considerando su sistema democrático y eficaz. Estas coinciden con los hallazgos académicos, pero reflejan narrativas progubernamentales.Estas cifras son literalmente disparatadas. Demuestran que la población china, de forma abrumadora, apoya y confía en su gobierno y cree que está haciendo un excelente trabajo reduciendo la pobreza, elevando el nivel de vida y guiando al país hacia un futuro pacífico y próspero.

Dada la disparidad entre los resultados de las encuestas en Estados Unidos y China, nos preguntamos si la preferencia de los estadounidenses por el capitalismo sobre el socialismo refleja una comprensión clara de cómo funciona realmente cada sistema o si sus opiniones han sido en gran medida moldeadas por la propaganda.

En resumen: A la gente le importa menos la ideología que el empleo, la atención médica, la estabilidad económica, una buena educación y algunas adaptaciones gubernamentales razonables para atender a las personas demasiado mayores, enfermas o con discapacidad mental como para valerse por sí mismas. Quieren un gobierno que cree un entorno donde puedan ganarse la vida dignamente y criar a sus hijos con seguridad. Estas no son demandas extravagantes; aun así, no parecen ser una prioridad para la clase política de Washington.

Hay muchas razones por las que China tiene un mejor desempeño en este aspecto que Estados Unidos (intereses especiales, corrupción, etc.), pero sin duda los incentivos juegan un papel importante. En Estados Unidos, los millonarios pueden convertirse en multimillonarios de la noche a la mañana sin aportar nada valioso a la sociedad. Es solo cuestión de su habilidad para negociar activos en papel en Wall Street. En Estados Unidos, el sistema de mercado está tan degradado que se permite a las empresas recomprar cientos de miles de millones de dólares de sus propias acciones para impulsar su precio al alza, lo que les permite obtener cuantiosas ganancias con el intercambio de papel. Estas operaciones de recompra de acciones son completamente legales, aunque el capital se invierte de una manera que no impulsa la productividad, la I+D, la capacitación de los trabajadores, la innovación ni nada más. Es simplemente una forma de manipular el sistema para enriquecer a los especuladores profesionales. En Estados Unidos, la riqueza se genera mediante la ingeniería financiera, no mediante la productividad, la eficiencia ni la innovación. Como dijimos antes, los incentivos son totalmente erróneos.

Si el sistema occidental realmente destinara capital a inversiones productivas, no cabría esperar que el país con los mercados más grandes y líquidos del mundo también experimentara un aumento de la pobreza, una clase media en declive, un aumento de la indigencia, un nivel de vida en descenso y una de las infraestructuras más deterioradas y obsoletas del mundo desarrollado . Pero en Estados Unidos, el capital no se destina a inversiones productivas, sino que se recicla en un sistema financiero que funciona como un mecanismo de generación de riqueza para multimillonarios voraces que usan su dinero para comprar yates, mansiones de lujo y ostentosas joyas en Tiffany's. Veamos:
Recompras totales de acciones en 2024:

Según S&P Dow Jones Indices, las empresas del S&P 500 gastaron un récord de 942.500 millones de dólares en recompras de acciones en 2024. Esta cifra representa un aumento del 18,5% con respecto a los 795.200 millones de dólares gastados en 2023.

En la última década (de 2015 a 2024), esa suma asciende a 7,33 billones de dólares.¡7,33 billones de dólares!

Peor aún, una parte considerable del dinero (destinado a la recompra de acciones) proviene de fondos de pensiones públicos con una financiación extremadamente insuficiente, de los que dependen los jubilados para su supervivencia. Según Brian Reynolds, estratega jefe de mercado de New Albion Partners, «los fondos de pensiones deben obtener un rendimiento del 7,5%», por lo que están invirtiendo su dinero «en estos fondos de crédito apalancados que imitan la gestión de capital a largo plazo de la década de 1990». Estos fondos, a su vez, «compran enormes cantidades de bonos corporativos de empresas que inyectan efectivo en sus balances… y lo utilizan para impulsar el precio de sus acciones, ya sea mediante recompras o fusiones y adquisiciones… Es simplemente una cadena de ingeniería financiera y probablemente se intensificará en los próximos años». («Cómo una crisis de pensiones públicas está impulsando un auge crediticio épico», Financial Sense)

Aquí hay más:

Recompras de acciones: las empresas del S&P 500 gastaron un récord de 942.500 millones de dólares en recompras en 2024 (aproximadamente 1 billón de dólares en un año).

Dividendos: Los dividendos del S&P 500 alcanzaron los 629.600 millones de dólares en 2024, un 7% más que en 2023.

Retorno total para los accionistas: En conjunto, las recompras y los dividendos totalizaron 1,572 billones de dólares en 2024.Para contextualizar, un estudio realizado entre 2019 y 2022 a 280 grandes corporaciones estadounidenses reportó 4,4 billones de dólares en ganancias, de los cuales 4,4 billones se gastaron en recompras y dividendos, lo que sugiere una tasa de pago cercana al 100 % para algunas empresas... (Piénsenlo un momento: entre 2019 y 2022, cada centavo de las ganancias se desvió al enriquecimiento personal. ¿Cómo se ajusta esto al ideal capitalista de destinar recursos a la actividad productiva? ¿Acaso sorprende que China haya dejado atrás a Estados Unidos?)

Esto explica por qué la inversión empresarial (Capex) se encuentra en mínimos históricos. Se debe a que la mayor parte de las ganancias se está reciclando en recompras, las cuales, a su vez, se utilizan para inflar aún más la burbuja de activos de Wall Street. Es un círculo vicioso, y todo se debe a dinero barato (tipos artificialmente bajos), crédito fácilmente disponible e ingeniería financiera. Las corporaciones ya no buscan maneras de hacer crecer sus negocios, expandir sus operaciones, contratar más empleados, mejorar la productividad o innovar. En cambio, buscan maneras de endeudarse, disparar el precio de sus acciones y salir airosas.

Todo es cuestión de incentivos, y la Reserva Federal ha creado incentivos que alientan el apalancamiento de la deuda, la manipulación de acciones y el fraude, mientras que otros gobiernos incentivan el crecimiento y la productividad. Se supone que el afán de lucro es la energía que impulsa el sistema capitalista y conduce a la innovación, la eficiencia y la productividad. Pero, como pueden ver, la recompra de acciones socava estos resultados al desviar dinero hacia el enriquecimiento personal y los lujos de la élite, lo que plantea la pregunta de si el sistema actual es realmente capitalista.

También debemos señalar que, en 2024, se estima que 235 mil millones de dólares (25% del total de 942 mil millones de dólares) de recompras de acciones del S&P 500 se adquirieron con crédito, lo que apunta a una gigantesca burbuja de activos que causará graves daños a la economía en general cuando los mercados caigan bruscamente.

En contraste con el modelo estadounidense, el gobierno chino prioriza la productividad y el crecimiento sobre la ingeniería financiera, la liquidación de activos o la especulación. Consideran el sistema financiero como un medio para un fin, y ese fin es la creación de una sociedad próspera y armoniosa donde todos los barcos prosperen.

Junto con su política de industrialización de cuatro décadas, que ha transformado a China en la mayor superpotencia manufacturera del mundo, China lanzó en 2013 otro proyecto masivo, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), que constituye el proyecto de infraestructura más grande y ambicioso de la historia por su escala, alcance e impacto global. Entre 2013 y 2024, China ha invertido más de un billón de dólares en proyectos de la BRI, con 121.700 millones de dólares asignados solo en 2024.
La BRI abarca más de 150 países de Asia, África, Europa y Latinoamérica, abarcando entre el 60 % y el 75 % de la población mundial y más del 30 % del PIB mundial. Incluye carreteras, ferrocarriles, puertos, oleoductos e infraestructura digital. Más de 3000 proyectos se han completado o están en marcha, incluyendo el Corredor Económico China-Pakistán (CPEC) de 68 000 millones de dólares, el Ferrocarril de Alta Velocidad Yakarta-Bandung, de 13 600 millones de dólares, y numerosos proyectos ferroviarios y portuarios africanos.Ningún proyecto de infraestructura en la historia se acerca a la inversión de 1 billón de dólares de la BRI ni a su alcance de 150 países. Con frecuencia se la compara con un "Plan Marshall del siglo XXI", pero con un impacto geopolítico más amplio. La BRI no solo conecta localidades remotas con mercados de todo el mundo, sino que también acelera la entrega de productos y mercancías a compradores mayoristas y minoristas. Este proyecto visionario anticipa un mundo con economías más integradas, extendiendo la prosperidad a todo el planeta. El Banco Mundial estima que la iniciativa elevará significativamente el PIB mundial, a la vez que reducirá la pobreza en las zonas afectadas por la mejora de la infraestructura y el aumento del comercio. Ningún otro proyecto iguala su escala ni su visión.

La diferencia entre el modelo de capitalismo hiperfinanciarizado de Estados Unidos y el modelo estatal de China es innegable. Recordemos que la Iniciativa del Cinturón y la Ruta invirtió apenas 121.700 millones de dólares en proyectos en más de 150 países en 2024, mientras que las corporaciones estadounidenses invirtieron casi un billón de dólares en recompras de acciones que no aportaron nada a la productividad general . Incluso con esa ínfima inversión de recursos, se atribuye a China la construcción del proyecto de infraestructura más transformador de la historia.

China no reinvierte todas las ganancias de sus empresas estatales (EPE) en la producción. En sectores como la energía, las telecomunicaciones y la infraestructura, por ejemplo, las ganancias se reinvierten con frecuencia para ampliar la capacidad o desarrollar nuevas tecnologías. Mientras que las empresas hidroeléctricas estatales pueden utilizar las ganancias para financiar proyectos de presas. Sorprendentemente, una parte de las ganancias (de las industrias estatales) se distribuye en forma de dividendos e incluso de recompra de acciones, lo que refleja un enfoque en la rentabilidad para los accionistas en lugar de reinvertir únicamente en la producción. Sin embargo, estas distribuciones son insignificantes en comparación con las de Estados Unidos, que pagan casi el 100 % de las ganancias anuales. En resumen, hay mucho más dinero disponible para apoyar objetivos estatales más amplios, como la infraestructura y los programas de bienestar social.

Y la cantidad de dinero de la que hablamos es simplemente asombrosa. Consideren esto:
Las empresas estatales chinas representan entre el 30 % y el 40 % del PIB del país y controlan aproximadamente el 68 % del capital total de las empresas (lo que demuestra el poder económico sin precedentes del gobierno). En 2021, las empresas estatales centrales reportaron ganancias netas de 283 560 millones de dólares, de los cuales 100 000 millones se destinaron a la Iniciativa del Cinturón y la Ruta.En 2023, las empresas estatales chinas generaron 650.000 millones de dólares en ganancias, la gran mayoría de las cuales se destinaron a producción, innovación, infraestructura crítica para la eficiencia y programas sociales.

¿Es de extrañar que el pueblo chino esté tan “satisfecho” con su gobierno?

No se trata de capitalismo contra comunismo. Se trata de buen gobierno contra mal gobierno. Prácticamente todas las ganancias extraídas de nuestro sistema de "libre mercado" van a parar a los bolsillos de quienes menos necesitan el dinero y no aportan nada valioso al bien común. En cambio, el gobierno chino está invirtiendo casi cada centavo en mejoras que benefician a todos y que han transformado al país en un ejemplo brillante de la modernidad del siglo XXI.

Sorprendentemente, nuestros líderes en Washington aún creen que Estados Unidos puede superar a China si nos lo proponemos y lo convertimos en una prioridad nacional. Pero cualquiera que sepa calcularlo sabe que eso no va a suceder. Se trata simplemente de qué país tiene el mejor modelo de desarrollo, y en ese sentido, China nos supera con creces.

Nota: ¿Oportunidades perdidas? Xi Jinping invitó al exsecretario de Estado John Kerry a unirse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta desde sus inicios, pero la administración Obama rechazó la oferta. Kerry la calificó como "la mayor oportunidad perdida de mi vida"

martes, 27 de mayo de 2025

Comentarios de Humberto Perez al programa Cuadrando la Caja sobre el tema de la centralización y descentralización de la economía cubana.(Trasmitido los días 18, 20 y 21 de mayo del 2025).

21/05/2025

                               
Foto: Zona LIbre de Colon


Segundo y último bloque de comentarios como continuación del primer bloque enviado ayer.

4ta Observación—

Según he entendido todos manifiestan que actualmente hay demasiada centralización en nuestra economía y que es necesario emprender un camino teniendo como brújula la descentralización manteniendo un equilibrio con la centralización que es necesario exista en determinados aspectos y sectores.

Pero también todos expresan que en las condiciones actuales ello debe ser acometido con cautela y gradualidad debido a la escasez de recursos existente.

Derivo que se están refiriendo en primer lugar a la escasez de divisas y en relación con ello les pregunto: ¿Hay escasez aun considerando las reservas que puedan estar en manos de GAESA? ¿Existen esas reservas por algunos mencionadas? ¿Cuál pudiera ser su monto? ¿Sería suficiente para disponer de las reservas que se plantean requeridas para un proceso de descentralización?

¿Sería lógico y adecuado que en una situación tan critica como la que tenemos hoy las divisas del país estuviesen divididas en compartimentos estancos?

¿Existen algunas otras fuentes de divisas que hoy no se están explotando eficientemente? ¿Se explotan con toda la eficiencia posible, en función de los intereses del pueblo, las divisas que se reciben y manejan por el sector privado? ¿En qué medida la centralización hoy existente con las mipymes, los tpcp y las CNA y en general con el comercio privado, mayorista y minorista, no estará haciendo menos eficiente el movimiento de las divisas que se manejan por ese sector privado?

Por mi parte, yo también soy partidario sin dudas de la mayor descentralización posible, e independientemente de las respuestas que reciban mis preguntas sobre las supuestas reservas en divisas de GAESA, voy a concluir este segundo e-mail sobre el programa de Cuadrando la Caja con las siguientes ideas y propuestas:

  • Se hace inaplazable acometer una reforma integral del sistema o modelo económico vigente dando prioridad al sector agropecuario y a todo lo que tenga que ver con la alimentación de la población y con el sistema energético nacional.
  • En estrecha relación con la prioridad antes planteada hacer los máximos esfuerzos en lo relativo al suministro de combustibles para el aseguramiento de la misma.
  • Para ello se hará necesario modificar la estructura del destino de los recursos de inversión disponibles asignando una proporción menor al turismo y una mayor y principal a las prioridades señaladas.
  • una reforma y unificación monetaria y sobre todo cambiaria, importante y decisiva de manera especial en lo relativo a la tasa de cambio.
  • una consecuente reforma de precios mayoristas.
  • una reforma salarial sobre bases conceptuales diferentes a las hoy existentes estableciendo un salario mínimo que cubra las necesidades de los trabajadores y sus familias acorde con el actual costo de la canasta básica y aumentos salariales según escalas y tarifas adecuadas comenzando por los sectores de educación, salud, investigación y otros que motiven los necesarios aumentos de la productividad y frenen la emigración de la fuerza de trabajo calificada desde las entidades estatales hacia otros destinos no deseables o menos convenientes al desarrollo del país.
  • un aumento debidamente estudiado de las pensiones y jubilaciones para que también cubran las necesidades básicas de sus beneficiarios lo que hoy no se alcanza.
  • un mayor destrabe aun a las inversiones extranjeras y entre otras cosas, eliminar las Agencias Empleadoras
  • una reestructuración radical del sistema empresarial público en cuanto a tamaños, territorialidad y facultades de decisión y gestión de las empresas de manera diferente a la estructuración actual basada en la centralización y verticalidad de las decisiones principales y sin que los trabajadores y el mercado desempeñen el papel que deben jugar para lograr la mayor eficiencia.
  • delimitación en las mipymes de los llamados tpcp que incluyen juntos a dueños y empleadores mezclados con los simples empleados y asalariados y con los que desempeñan trabajos individuales solos o con ayuda de los familiares más inmediatos.
  • la autorización al sector privado y cooperativo a realizar importaciones comerciales directas. Autorizarlo a importar incluso equipos como tractores y medios ligeros de transporte, así como otros implementos y herramientas para el desarrollo de sus actividades productivas o de servicios.
  • organización dentro del país de zonas comerciales especiales similares a la conocida Zona de Colon en Panamá (tal vez pudiera ser en Berroa u otro lugar y lugares convenientes), donde suministradores extranjeros alquilando a Cuba terrenos y almacenes traigan sus suministros a consignación o en depósito y puedan venderlos al sector privado de negocios (sin desembolso alguno de capital comercial en divisas por parte de nuestro gobierno, con controles de aduana y cobro de aranceles a la salida de dichas zonas), favoreciendo que los millones de USD que este sector invierte actualmente en sus viajes y compras en países extranjeros los inviertan en Cuba con los correspondientes beneficios económicos para el país y dando respuesta al reclamado comercio mayorista para el sector privado y cooperativo que nuestro Estado no está en condiciones de satisfacer con sus propios recursos.
  • promover y facilitar que el sector privado haga inversiones de capital en función del desarrollo del país como está previsto, a partir de sus ganancias, de las remesas que reciba y de otras fuentes de financiamiento que pueda obtener, de manera individual o también y preferiblemente en asociación con empresas estatales y con el sector cooperativo.
  • Abrir al sector privado, extranjero y nacional, la posibilidad de invertir en diversas actividades productivas y de servicios por sus libres y espontaneas iniciativas y no a partir de una lista predeterminada y cerrada, naturalmente mediante las aprobaciones y controles pertinentes de las autoridades correspondientes.
  • Autorizar a gestionar y realizar exportaciones directamente a las empresas productoras tanto estatales (nacionales, provinciales y municipales) como a las privadas y cooperativas mediante las correspondientes regulaciones y controles.

FRATERNAL Y RESPETUOSAMENTE,

HUMBERTO PEREZ

Centralización vs. Descentralización: Un debate para la economía cubana (Transcripcion)

 Por: Marxlenin Pérez Valdés

En este artículo: Economía
 





Dra. C. Marxlenin Pérez: Hola, ¿qué tal? Qué bueno volverle a saludar Cuadrando la Caja. Una propuesta televisiva para debatir, cuestionar y llegar a consensos desde el socialismo cubano. Soy Marxlenin Pérez y le doy la bienvenida a este cuadre diferente, porque hoy vamos a conversar sobre descentralización o centralización en la economía cubana ¿Cree usted que existe una estricta centralización en nuestro país o que, por el contrario, debemos descentralizar mucho más? Si le cuadra el tema, acompáñenos.

Y para abordar el tema de la centralización o descentralización en Cuba, le doy la bienvenida al estudio al Dr. C. José Luis Rodríguez, investigador, profesor, asesor para temas económicos y quien fuera ministro de Economía y Planificación y Finanzas y Precios. Bienvenido, José Luis.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Muchas gracias.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Con nosotros también el Dr. C. Luis Marcelo, quien es investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas que se le conoce como INIE. Bienvenido.

Dr. C. Luis Marcelo Yera: Muchas gracias.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y Carlos Enrique es Máster en Ciencias y también un componente especial de nuestro panel que, es de familia hoy, en Cuadrando la Caja quien es profesor, investigador del Centro de Estudios de Economía Cubana que pertenece a la Universidad de La Habana. Bienvenido.

M. Sc. Carlos Enrique González García: Gracias.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Con ustedes tres, vamos hoy a abordar el tema que últimamente se ha vuelto polémico, siempre lo ha sido, pero en los últimos tiempos se viene conversando con más énfasis, en si las soluciones al desarrollo de Cuba tienen que ver con una mayor descentralización, de los recursos, de las políticas económicas. Por eso, yo les propongo que empecemos José Luis, haciendo un breve recuento de qué relación hay, qué temas, qué miradas tiene este tema de manera histórica, para poderlo traer ya a nuestro contexto.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Primero agradezco la invitación por estar aquí. Ya he estado reiteradamente, aquí en este espacio y me parece que juega un papel importante, porque abordamos temas que tienen que ver con la economía y particularmente, la economía cubana, que son muy importantes, valga la redundancia en este momento. El debate entre las decisiones de la planificación centralizada o la planificación a nivel de empresa o a nivel de consumidor es un tema ya viejo en los debates sobre el socialismo. Los primeros debates sobre estos temas ocurrieron en los años 20 del siglo pasado en la Unión Soviética, cuando se empezó a discutir, en primer lugar, la existencia o no, de relaciones monetarias- mercantiles en el socialismo. Eso estaba de telón de fondo, en este tema. Y se llegó a una conclusión que la vida probó posteriormente que era errada y era que partía de que las relaciones monetarias – mercantiles existían en el socialismo por las diferentes formas de propiedad y dejaban vacío el hueco, donde no se explicaba cómo esas relaciones tenían una existencia propia en la propiedad estatal, en la propiedad social. Esto permaneció así hasta los años ’60, cuando se explicó, por qué existe el mercado en las condiciones del socialismo y el papel que el mismo tiene en la misma medida en que por el volumen de recursos que se dispone, no es posible manejar, directamente los medios de trabajo, el empleo de esos medios de trabajo, de la fuerza de trabajo también, de manera directa, sino que hay que manejarlos indirectamente. Porque no hay posibilidades de sumar todos los recursos para hacerlo de esa forma, de tal manera que yo diría que hoy las decisiones en las economías socialistas tienen dos niveles: un nivel centralizado de esas decisiones, la planificación centralizada que es la que guía los cambios en ese sentido y la planificación a nivel de empresa, a nivel de consumidor, que trabaja con las posibilidades que tiene en la utilización de esos recursos, pero ya en una dinámica particular, en un entorno particular, que permita una optimización. Una primera cuestión a dilucidar en este sentido es que no se opone planificación centralizada de planificación descentralizada. El problema es que tiene que haber un equilibrio entre las dos y eso es lo que a veces se pierde en la discusión; así sucedió en los países socialistas de Europa del Este donde prácticamente, ya desde los años 30 se acuñó que las relaciones monetarias mercantiles eran pura formalidad, que no tenían un contenido propio en el socialismo y eso, por lo tanto, prácticamente dejó el campo solamente a los balances materiales. Es decir los recursos se asignan materialmente y reflejan un precio para poder sacar las cuentas en la contabilidad, etcétera, pero no había ninguna dinámica asociada a las relaciones monetarias – mercantiles. No obstante, esto llevó a debates desde los años 30 y particularmente, los primeros debates fuertes sobre la factibilidad o no de planificar, se dieron fuera de la Unión Soviética. La escuela austríaca empezó a impugnar la planificación en el socialismo Ludwick Bon Mises, Friedrich Hayek empezaron a cuestionarse la posibilidad de que pudiera contener toda la información necesaria para poder planificar en una economía. Esto fue rebatido por un economista marxista joven en aquel entonces, Óscar Langue (el polaco Óscar Langue) que modelizó lo que después, se llamaría, mecanismos de mercado en el socialismo o socialismo de mercado. El primer modelo de socialismo de mercado lo desarrolla Langue, en 1935, 1938 y este debate continuó a lo largo del tiempo.

Se dieron situaciones paradójicas, el desarrollo de métodos de optimización del manejo de grandes volúmenes de recursos centralmente, a través de modelo económico matemático. Así, por ejemplo, un economista ruso Leonid Kantarovich, en 1939, descubrió la programación lineal y la empezó a aplicar en la gestión de recursos escasos. Sin embargo, fue totalmente incomprendido en su época, incluso fue separado, en fin, lo mandaron a la Siberia, no vamos a ponerlo bien en detalle y eso hizo que los descubridores de la programación lineal fueran aparentemente los norteamericanos, en 1947, cuando ya este señor lo había descubierto en 1939, con un modelo de gestión de recursos escasos. Fíjate tú, si tuvo valor que, a la altura de 1975, le dieron el Premio Nobel de Economía. Es decir un modelo con fuentes importantes de conocimiento detrás.

Lo mismo pasó con un economista que emigró tempranamente de la Unión Soviética, (el más conocido), Vasili Leóntiev, que creó el modelo de insumo-producto que es un modelo clave para la planificación, sin embargo, tuvo que desarrollarlo fuera de la Unión Soviética, y también en 1973, le dieron un Premio Nobel. Un modelo creado en condiciones de gestión planificada en el socialismo. Estos modelos (para un poco simplificar la historia) no fueron utilizados de manera, digamos racional por la dirección de la Unión Soviética, por la política económica en uso, que se dedicó más a tratar de racionalizar el uso del mercado frente a la planificación, a través de la tesis del socialismo de mercado, etcétera y fueron eliminando la planificación como si eso fuera un obstáculo para el funcionamiento del mercado.

Eso era lo que se buscaba, no hace falta que esto sea esa cosa burocrática, totalmente inamovible. Esto lo que hay es que ir acorralándolo un poco. Así fue, en primer lugar, lo eliminó Yugoslavia con la autogestión, a principio de los años 60. Después en el ’67, Hungría eliminó la planificación, después los polacos y así sucesivamente. Sabemos a qué termina toda esa larga historia, lamentablemente, y es con la aceptación de que los problemas no los puede resolver el socialismo y lo tiene que resolver solamente el mercado. De ahí bueno vinieron la Perestroika y vino todo el desastre de la desaparición del Campo Socialista. Podemos decir que todas estas discusiones se contaminaron por esos elementos, se contaminaron lamentablemente y hoy hay que retomar cuál es el papel que le corresponde a la planificación y cuál es el papel que le corresponde al mercado, sea centralizado o descentralizadamente, en la forma de planificar y después gestionar. Porque planificar es una cosa y después hay que gestionar lo que se planificó, previamente y eso se puede hacer centralizadamente, hay cosas que la lógica indica que son decisiones centralizadas, entraremos en eso, pero una de ellas evidente, es la división entre acumulación y consumo. Eso no se puede hacer a nivel de microempresa, tiene que hacerse centralizadamente, pero hay otro conjunto de decisiones, que se pueden y se deben gestionar descentralizadamente, mediante una serie de mecanismos que permitan no hacer incongruentes las decisiones descentralizadas con las decisiones centralizadas.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahí, precisamente es donde queremos llegar en la medida que vayamos desarrollando el tema. Por eso con esta introducción histórica que perfectamente, es una historia bien conocida y que desde Cuba hemos estado siguiendo, mirando, aunque parezca que a veces no tomamos con suficiente seriedad las enseñanzas de la historia ¿verdad? Entonces, por eso este programa también pretende relacionarse con esa historia y con esas experiencias que tenemos que todos los días atender, para saber como apropiárnoslas desde Cuba. Por eso les propongo entonces, a ustedes traer el tema Cuba ¿cómo se da este tema de la relación entre centralización, planificación en nuestro país? El mito es que tenemos una férrea o estricta centralización en la economía cubana ¿Es así? ¿Estamos en esas condiciones?

M. Sc. Carlos Enrique González García: No cabe duda, el debate entre centralización y descentralización está bastante en boga en estos momentos y normalmente este debate va orientado a descentralizar más, precisamente, esos productos de que en Cuba, aunque los últimos años eso ha ido aminorando un poco, tenemos un nivel de centralización bastante alto. Entonces lo normal es que, digamos lo que lo que se clame o lo que se esté hablando sea precisamente sobre descentralizar. Ahora, es importante resaltar que no estamos hablando de blanco y negro, no estamos hablando de un elemento que sea positivo o negativo, ni la centralización ni la descentralización es buena o mala, exactamente. Se trata de buscar un equilibrio dentro de una economía, sobre todo en las condiciones económicas que esté un país en un momento determinado. Al fin y al cabo, esta discusión centralización, descentralización no se trata más que de un debate entre las capacidades que tienen los diferentes agentes económicos dentro de una economía, para tomar decisiones y quién toma estas decisiones dentro de una economía. Es una discusión interesante e importante; si uno fuera Cuba se podría hablar de esta discusión centralización, descentralización de muchos elementos. Creo que hay cuatro o cinco elementos principales, voy a mencionarlo rápido, después seguro vamos a entrar en muchos de ellos. El primero es el tema de la propiedad. Estoy seguro que luego el profesor Luis Marcelo va a entrar en ese tema, hasta qué punto tenemos más absolutismo en la propiedad social o menos, si está más centralizada la propiedad en la propiedad social o hay más heterogeneidad dentro de la estructura socioeconómica. Está el tema de la planificación, que vamos a hablar de eso. En tema de la planificación tiene dos salidas, está el tema de la planificación mercado, esa relación, pero también está el tema de la planificación con la administración o con la gestión del sector empresarial.

Hay otros elementos también que son importantes. Está el tema, por ejemplo, del monopolio del comercio exterior, hasta qué punto está más centralizado o menos centralizado. Está el tema de las competencias territoriales, hasta qué punto los territorios tienen más capacidad de manejar recursos, de tomar decisiones, que lo que también vamos a hablar de eso en el programa y son algunos de los elementos importantes dentro de nuestra economía que están dentro de la lógica de esta discusión entre si centralizamos más o descentralizamos, es más en la práctica.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Carlos Enrique decía que para él balance está en que hay una alta centralización en Cuba todavía.

M. Sc. Carlos Enrique González García: En principio.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Quiero usar eso como polémica, Luis Marcelo ¿usted está de acuerdo con Carlos Enrique?

Dr. C. Luis Marcelo Yera: Sí, pero hay que tener en cuenta también el momento coyuntural en que estamos. No podemos aspirar en este momento coyuntural a tener toda la descentralización que quisiéramos. Escasos recursos lo imponen; sin embargo, quería expresar que no podemos perder de vista, debemos tener como una especie de brújula de hacia dónde debemos de ir ¿Y qué sucede? Los clásicos del marxismo no pudieron ver, no pudieron participar de los grandes movimientos descentralizadores que se dieron tanto en el estado como en los grupos empresariales en el siglo XX; pero sí dejaron pautas que son todavía temas que debemos discutir, que debemos debatir. Dejaron pautas de cómo utilizar a favor del socialismo, recursos organizativos que había probado el capitalismo que eran efectivo. Uno de estos recursos es la descentralización y recuerdo, que en los años 50 producto del desarrollo de las grandes corporaciones norteamericanas durante la Segunda Guerra Mundial, decantó el mecanismo descentralizador en las mismas, encabezados por la General Electric, y eso ocurría, sin que el socialismo le prestara atención. Fue a mi juicio, un error de fondo porque yo siempre, cada vez que tengo la oportunidad de expresarlo, digo que los mecanismos organizativos no tienen que ver de ninguna manera con cuestiones ideológicas, porque los mecanismos organizativos adoptan la ideología de quien los aplica. No tenemos que temer la utilización de esos mecanismos en el socialismo. Lo que sí, hay que implementarlo cuando las condiciones estén creadas, pero nunca perder de vista que debemos ir hacia allí. Soy un partidario de la descentralización, incluso gradual y que no perdamos eso como una brújula. No es un problema coyuntural, hay que ir hacia ahí

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ya usted sabe que estamos conversando sobre esa relación, que a veces es paradójica, entre centralizar más o descentralizar, como decía Luis Marcelo, en las actuales coyunturas cubanas. Hacemos una pausa y regresamos para entrar más, en materia de este tema.

Pausa

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y estamos hablando usted sabe, sobre centralizar o descentralizar porque hay opiniones encontradas, no tanto en nuestro panel, pero sí sobre todo en nuestro pueblo sobre cuál debe ser el camino desde una política económica que vaya más un lado o hacia el otro. Todavía tenía dándome vuelta la idea que decías en el primer bloque Carlos, tenemos un alto nivel de centralización y eso me gustaría que concretamente a qué nos referimos cuando podemos decir, así que tenemos un alto grado de centralización relacionándolo con lo que se hablaba de la coyuntura en la que estamos.

M. Sc. Carlos Enrique González García: Sí. Efectivamente, probablemente uno de los temas donde más se discute con respecto a esto es el tema de la planificación precisamente. A veces se piensa que un proceso de descentralización en Cuba o de disminuir el nivel de centralización que tenemos significa dejar de planificar o que darle más espacio al mercado significa, que no vamos a planificar más y que por tanto vamos a perder el carácter socialista de nuestra economía y en realidad, no se trata de esto. Creo que lo dicho inclusive en otros programas hemos hablado de eso, es el tema de la necesidad de determinado espacio al mercado a unas relaciones monetarias – mercantiles de calidad, que reflejen la realidad económica dentro de una economía. Estamos hablando de los precios, del tipo de cambio y que esa posibilidad de contar con relaciones monetarias-mercantiles de calidad, o sea, que no sean formales, como decía el profesor José Luis hace un rato, pues eso le da fuerza a la planificación, le da espacio y, le da herramientas. Es verdad que en muchas ocasiones conocemos esa planificación que es asignativa, de bienes materiales, de cantidad de combustible o sea en cantidades, pero sería transitar hacia una planificación más basada en mecanismos financieros donde igual asignarías dinero, darías, pero entonces ya estaría más descentralizado el acceso a estos recursos que eso pasa obligatoriamente porque haya precios que reflejen unas condiciones reales dentro de la economía. También en este tema de la planificación otro elemento que está muy relacionado a la misma es la discusión del papel de la propiedad estatal socialista en la economía. Hasta qué punto la planificación tiene que participar en los mecanismos de gestión, en la dirección, en la administración del sector empresarial socialista, es otro tema donde también hay discusión muy interesante porque estamos acostumbrados también a una planificación, a través de los ministerios y demás que intervenga de forma muy directa en esos mecanismos de gestión empresarial. Pero cambiar eso, transformar eso, no significa dejar de planificar. Es centrarnos en los elementos importantes de la planificación y hacer como una barrera. La planificación se encarga de efectivamente, decidir por dónde es el camino, dónde son las grandes inversiones, qué sector hay que desarrollar; mientras que la parte de la gestión empresarial, de manejar la empresa, de decidir cuáles son los salarios, qué cantidad de trabajadores tengo, qué tecnología uso, qué produzco, cómo produzco, qué precio vendo. Eso ya toca dentro del sector empresarial y ahí no tiene que haber una diferencia, entre el sector privado y sector socialista. El sector socialista, la empresa estatal socialista, tiene que tener capacidad para decidir sus elementos y decidir los elementos que tienen que ver con la parte empresarial, dentro de la economía y eso no va en menoscabo de la planificación. Todo lo contrario, le permite la planificación centrarse en los elementos importantes y le da las herramientas adecuadas, las señales adecuadas para que la planificación pueda marcar el camino que queremos, que el camino es lograr un ambiente de crecimiento económico y que permite el desarrollo y el éxito del proceso de construcción socialista que, al fin y al cabo, son lo mismo. A veces estamos acostumbrados a ver desarrollo y construcción socialista como cosas diferentes y es el mismo camino en la práctica.

Dra C. Marxlenin Pérez: Se supone que vayan en paralelo, que van en el mismo sentido.

M. Sc. Carlos Enrique González García: Exactamente.

Dra C. Marxlenin Pérez: José Luis sobre este tema se han mencionado palabras claves. Yo creo que son importantes la propiedad privada, la propiedad estatal, el monopolio del comercio exterior, la planificación. ¿Cómo usted ve el tema de la planificación, la centralización?

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Ahí se mencionaba un elemento que es importante, y que hay que esclarecer, pienso yo. El hecho de que hoy con los recursos escasos que tenemos tengamos que tomar decisiones que no permiten una descentralización, no añade una virtud, sino una necesidad temporal; porque no es lo normal que tú tengas ausencia de recursos para poder trabajar. Por lo tanto, el hecho de que tú tomes decisiones muy centralizadas a partir de la escasez de recursos no es virtuoso, es una necesidad simplemente y eso hay que aceptarlo en un determinado periodo, etcétera, hasta que cambien las condiciones en ese sentido; pero si hay cosas que yo insistía que hay espacio para las dos cosas para planificar centralizadamente y para planificar a nivel empresarial o a nivel ya del consumo de la población. Me parece que hay en este sentido algunos elementos que abundan a favor de la descentralización que es importante, pero para lograr la descentralización, primero tú tienes que tener qué voy a descentralizar, qué recursos vamos a descentralizar. No estoy diciendo que se asignen centralmente en todo caso, sino qué facultades yo le voy a dar por ejemplo a la empresa para que busque los propios recursos con su gestión tome los créditos que sea necesario haga colaboración internacional gestione el Comercio Exterior. Esa facultad que yo le doy es indispensable para que haya manejo descentralizado de los recursos y se planifique en este sentido; pero eso parte de otra premisa importante y es la capacidad de los actores económicos de funcionar en ese espacio descentralizado esto puede ser una de las cosas más complicadas porque hoy la costumbre es que yo trabajo con lo que me dan, lo que me asigna el plan o lo que me asigna la provincia, etcétera, y eso no es así para una gestión descentralizada ha habido experiencias de gestión descentralizada acotadamente qué dado buenos resultados pero sobre la base de cumplir con estas premisas.

Dra C. Marxlenin Pérez: En nuestro país.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: En nuestro país, por ejemplo entre 1996 y 2009 existió una comisión para la atención a las provincias orientales que funcionaba no solamente verificando atender la situación de los distintos territorios, sino que se funcionaba sobre el puesto que se daba para ejecutar por los territorios y eso trajo cosas tremendamente extraordinarias recuerdo que la provincia que mejor gestionó a lo largo de los años esos recursos que se daban centralmente por el presupuesto en este caso fue Guantánamo. La provincia menos dotada pudiéramos decir para trabajar en ese sentido, pero tenía una noción mucho más clara que el resto de las provincias orientales para trabajar más eficientemente los escasos recursos que recibía lógicamente no era la que más recursos recibía, porque hay provincias con más grandes: Holguín y Santiago, por ejemplo se le daban más recursos en función de la población etcétera; pero Guantánamo utilizó muy eficientemente esos recursos. Recuerdo que hicimos un álbum, esto se dirigía por el Ministerio de Economía en aquel entonces y eso dio prueba de una gestión descentralizada acotada centralmente por un volumen de recursos dado por el presupuesto que te mostraba las posibilidades y un elemento muy importante cuando hablo de la institucionalidad necesaria para esto no debemos olvidar de un detalle que no está el detalle es importantísimo que es la participación de la población en la planificación. Hacerlo centralmente es muy complejo porque una discusión entre acumulación y consumo a nivel de población se hace muy difícil de identificar, pero una discusión ya de qué capacidades de inversión yo voy a desarrollar en base a una productividad o en base a una organización del proceso productivo se puede discutir a nivel de empresa y se ha demostrado que es posible hacerlo, pero eso no está institucionalizado adecuadamente todavía porque no tenemos una planificación de abajo a arriba como se llama para después ver con los parámetros de arriba a abajo que la situación nos dicta qué podemos hacer mejor y qué no podemos hacer en este momento. Es decir es una combinación ahí se ve claramente la combinación que hay entre gestión centralizada en la planificación, perdón, planificación centralizada y posibilidades que se abren para la planificación descentralizada con el elemento de democratización en el plan muy importante con la descentralización. En el “Periodo especial” se tomaron decisiones en este sentido también muy significativas, se vio que no podíamos manejar desde el centro los detalles suficientes para que con recursos escasos se pudiera gestionar la exportación e importación de determinados elementos para un conjunto de empresas por lo menos y se descentralizó el Comercio Exterior a nivel empresarial y eso dio buenos resultados, sin duda alguna. Creó capacidades en las empresas, si eso se analiza en los resultados, porque siempre tenemos que fijarnos si algo es bueno o malo vamos a los resultados, primera cosa, se vio a finales de los 90 que había capacidades que habían desarrollado a través de casas financieras especializadas en este caso FINTUR y FINATUR en el turismo cómo había penetrado la producción nacional en los abastecimientos del turismo a partir de gestiones descentralizadas por ejemplo para la industria cervecera, para la producción alimentaria, y llegamos a cubrir un espacio importante 92% de la cerveza que se tomaba en Cuba en el año 2001 fue producción nacional. Hoy eso parece una cosa muy alejada.

Dra C. Marxlenin Pérez: Un sueño

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Pero se logró a partir de la descentralización, a partir de la asesoría recibida del exterior por ejemplo una recapitalización de las 10 plantas de producción de cerveza que había en aquel entonces en Cuba con colaboración de la BAT canadienses en Cuba y todo eso se combinó con una gestión empresarial donde empezaron a surgir iniciativas y procedimientos que permitieron una planificación mucho más flexible y resultados mucho mejores; pero tiene que combinarse todos estos factores, primero tiene que haber un mínimo de recursos bien que lo gestione la empresa tú le das esa facultad o bien que tú se lo asigne si no hay posibilidad de otra cosa, segundo tiene que haber capacidad para gestionar esos recursos. Es decir los actores no pueden ser improvisados en términos de economía y cuando se dice vamos a descentralizar por ejemplo el municipio la gestión hay que ver qué preparación tiene el municipio para enfrentar el universo enorme de problemas que tiene que atender.

Dra C. Marxlenin Pérez: Sí, sobre eso quiero hacer una pausa José Luis porque quiero preguntarle a Luis Marcelo, el tema de la descentralización y los territorios. Ha habido un interés en los últimos tiempos manifiestos sobre todo y un esfuerzo en ese sentido de una mayor descentralización y darle más protagonismo en las decisiones.

Dr. C. Luis Marcelo Yera: Existe un gran esfuerzo, pero todavía estamos lejos de lograr lo que queremos. Yo estoy observando en los debates que se está llevando a cabo por la Asociación Nacional de Economistas y Contadores los elementos que se plantean en este campo y cómo los municipios nuestros que son los que debieran llevar a cabo ese proceso de descentralización o sea de empoderarse a partir del poder central del país. Tienen muy grandes problemas, primero porque no tenemos la capacitación suficiente para poder asimilar eso. Tenemos problemas con la emigración de la fuerza de trabajo es muy complicado para un municipio cubano enfrentar la situación del país en este momento y aunque hay la voluntad de llevar a cabo ese proceso de descentralización es un desafío tremendo.

Dra C. Marxlenin Pérez: Pero sería un poco contradictorio, Luis, lo que se ha venido diciendo como que sí un esfuerzo para descentralizar, pero si hay problemas de recursos, escasez de recursos ¿cómo darle la tarea al territorio que asuma sus propias decisiones si no hay acceso a los recursos porque son escasos precisamente.

Dr. C. Luis Marcelo Yera: Yo veo eso en realidad como un dilema habrá que ver los casos especiales, los casos específicos como sortear esos obstáculos, pero yo veo un gran problema en este momento si no se resuelve, primero electricidad, sino se resuelve combustible no veo forma de que podamos llevar a cabo el proceso de descentralización territorial al cual aspiramos honestamente lo digo.

Dra C. Marxlenin Pérez: Con esas experiencias positivas que entonces nos mencionaba, José Luis. Vamos a hacer un acto aquí porque tenemos un Gurú desde Jatibonico que tiene algo que decirnos sobre este tema

El Gurú desde Jatibonico

¿Qué centralizar? ¿Qué no?

¿Qué suelto en la economía?

¿Ejercerá autonomía el que nunca decidió?

¿Habrá que empujarlos o

se pasarán de camino?

un dilema que imagino como el que no

pero sí, o un “ to be or not to be”

como cuestión del destino.

Dra C. Marxlenin Pérez: Y como dice el Gurú descentralizar o centralizar una especie de to be or not to be, esa es la cuestión y eso es lo que hemos estado abordando en estos minutos del programa por eso Luis Marcelo usted tiene algo que decirnos en este sentido que redondea un poco la idea de lo que hasta ahora ha venido planteando.

Dr. C. Luis Marcelo Yera: Yo quería tocar un tema que para mí es crucial no se aborda mucho que es el vínculo de la descentralización empresarial con los grupos empresariales, las uniones empresariales, las corporaciones que en su conjunto son llamados en nuestro argot organizaciones superiores de dirección empresarial las famosas OSDE que son tan polémica. Tenemos 89 OSDE en el país, 69 de nivel central que son las más importantes y 20 a nivel provincial incluyendo el municipio especial de la Isla de la Juventud. Pienso que debemos tener claro decía ahorita que esto como sistema tiene que tener claro en su horizonte que debe descentralizarse gradualmente todavía el nivel de centralización es muy alto ¿por qué? Porque no hemos seguido el camino no hay que copiar, pero sí hay que tener en cuenta el camino que siguieron los que ya resolvieron todos los problemas descentralizadores que son las corporaciones internacionales, ya ellos pasaron por esto. Nosotros debemos tener en cuenta esa experiencia no la hemos tenido en cuenta y yo pienso que hay una importante reserva cada vez que puedo lo digo los grupos empresariales cubanos del turismo debieran tener en cuenta lo que hacen las mejores cadenas hoteleras del mundo en este campo. Eso no es un problema ideológico eso es un problema sencillamente organizativo, adopta la ideología de las direcciones correspondientes de la cadena Gran Caribe, Cubanacán, Gaviota, pero tener en cuenta esto porque eso es lo que logra la sinergia competitiva entre la casa matriz y la unidad productiva de base, esa experiencia. Yo pienso que debemos tener muy en cuenta esto en nuestro país y abrirnos a estas posibilidades. Voy a decir una cosa esto no está abundantemente en la literatura no es fácil encontrarse un libro que te diga cómo se descentraliza un grupo, tú puedes hablar, puedes encontrarte un texto sobre como descentralizar una empresa; pero un grupo no es lo mismo.

Dra C. Marxlenin Pérez: Seguro nos vamos a encontrar un libro que diga como descentralizar la economía cubana. Ese es el libro que tenemos que seguir haciendo nosotros, José Luis, sobre este tema sé que tiene muchos elementos que abordar todavía, pero los más importantes que no debemos dejar de mencionar en el camino de centralizar o descentralizar.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Yo insisto en lo que ya dije anteriormente, no es excluyente una cosa y la otra hay planificación a los dos niveles tiene que ser coherente lo que se hace en un nivel con el otro no se puede centrar todo en la gestión centralizada o pretender que se descentralice todas las decisiones porque eso no es así en el mundo no sucede de esa manera. Es un proceso complejo hablaba de la capacitación de las personas que van a ejercer esta gestión descentralizada, esta planificación descentralizada. Además, es importante que tengamos en cuenta que las decisiones vendrán dadas a partir de la acción en un escenario financiero donde los precios juegan un papel fundamental y la planificación de la formación de precios es el tema más complejo de la planificación siempre lo ha sido y lamentablemente no podemos hablar de grandes soluciones positivas en este sentido ni siquiera en aquellos países donde esto se ha desarrollado (los ex socialistas) ni hablar incluso hoy día en el mundo cuando tú ves cuál es la inflación deseada por Estados Unidos, por la Unión Europea, etcétera, y como se accede a ese nivel o no por los distintos países te encuentra una dinámica de precios muy complicada en este sentido porque igual existe una política de precio a nivel de Unión Europea y después cada país la aplica más o menos de acuerdo a sus circunstancias. Aquí tenemos que hacer un empate entre una cosa y la otra eludiendo prácticas que la vida también ha demostrado que son nocivas, por ejemplo los precios topados.

Los precios topados no pueden seguir siendo la forma en la cual usted trate de regular precios que no están bajo control. Tiene que ser a través de mecanismos económicos ¿cómo?, aumentando la productividad para que el precio sea más bajo ese es el camino real, no es el camino de ponerle un tope aunque los costos estén muy por encima de eso porque así no resolvemos el problema. Es decir hay muchas cosas cuando yo digo institucionales se refieren a estas cosas que regulaciones vamos a tener entre las autoridades nacionales y las autoridades locales en la decisión sobre empresas, cooperativas; incluso. Porque no podemos seguir en este proceso con la mezcla de entidades reguladoras que son los ministerios que ejercen en muchos casos gestión concreta entonces es una mezcla de un entorno que no le corresponde, es verdad que ante una situación donde se ve que algo no funciona, la primera acción es intervenir, sí, pero vamos a ver como intervenimos; porque hay formas de intervención y formas de intervención una forma de controlar los precios es aumentar la oferta del producto eso lo hace el mundo entero, subió el precio y tal cosa bueno yo lanzo la reservas para el mercado. Aquí una de las cosas que estaba viendo acá que no tengo tiempo de desarrollar ahora es que para que haya gestión descentralizada tiene que haber reservas, tanto en moneda nacional como en divisa, para poder intervenir en el mercado en un momento determinado y eso forma parte de la coherencia entre lo nacional y lo local en esa decisión todo esto, por lo tanto, muestra un reclamo de institucionalidad, de organización que hoy no lo tenemos, ese es el camino, pero no lo tenemos desarrollado adecuadamente y sobre todo no tenemos tampoco la participación necesaria para que surjan soluciones a partir de los gestores directos que son los trabajadores. Entonces eso son cosas que tenemos que hacer que algunas ya las hicimos y dejaron de aplicarse la descentralización del comercio exterior por ejemplo.

Dra C. Marxlenin Pérez: Precisamente en este contexto, escenario complejo Carlos Enrique, brevemente ¿qué hacer para avanzar en el camino correcto del desarrollo socialista?

M. Sc. Carlos Enrique González García: Muy rápido, creemos que un mayor nivel de descentralización va a permitir un mejor equilibrio entre lo que está centralizado y descentralizado en Cuba siempre el objetivo es ese. Tener un mejor equilibrio y que avanzar en esos elementos que se han explicado de que las empresas puedan decidir que hacer en su ámbito que los territorios tengan capacidad de decisión tengan exceso a recursos Y todos estos elementos que hemos visto si permitirían o traerían una serie de ventajas prácticas para nuestra economía para mencionar cuatro o cinco elementos: lo primero es una mayor eficiencia de la propiedad estatal socialista y la posibilidad de que esta compita en mejores condiciones a lo interno de la economía tanto con ella misma entre las diferentes empresas estatales socialistas como con el sector privado que existe en nuestra economía, un segundo elemento una segunda ventaja sería una planificación menos abarcadora o sea que la planificación se centre en lo que le toca y la empresa a su vez se centra en lo que le toca que es producir y producir lo mejor posible en las condiciones que tenemos en nuestra economía. También se lograría una mayor eficiencia en la toma de decisiones a nivel territorial y saber dónde usar los recursos que eso es muy difícil saberlo desde un centro los territorios conocen en sus circunstancias y donde hay que poner los recursos para que sean aprovechados de mejor manera, otro elemento importante que no hemos hablado, pero que es fundamental es la creación de incentivos o la alineación de incentivos en los diferentes agentes económicos dentro de nuestra economía ya sea actores productivos privados, estatales, el gobierno, los consumidores y demás y quizás para terminar también poder tener un sistema de precio mucho más coherente, que esté mucho más relacionado con la realidad económica y lo que normalmente decimos cuando decimos la frase de tener relaciones monetarias – mercantil de calidad o sea que expresen la realidad de nuestra economía y que puedan ser entonces una herramienta para que la planificación pueda planificar ese desarrollo que necesitamos dentro de nuestro país.

Dra C. Marxlenin Pérez: Descentralizar y centralizar como nos han dicho nuestros invitados hoy. Entonces yo me quedo con que se trata de un equilibrio que debe hacerse de manera orgánica y coherente con los principios de la Revolución, con lo que nos hemos propuesto a favor del pueblo, de la democracia, de la participación colectiva y por eso me gusta entonces el tema. Porque tiene que ver también con esa descentralización que se pone en función del pueblo, de los colectivos laborales y que en ese sentido entonces tendría que ver también con un funcionamiento empresarial más dinámico, más orgánico, más coherente. Yo sé que el tema da para mucho más, no tenemos desafortunadamente el tiempo suficiente, pero creo que se han aportado elementos sólidos para poder poner en perspectiva y en debate esta temática. Le doy las gracias a ustedes tres por haber participado una vez más escuadrando la caja y sobre este tema ¿qué piensa usted recuerde que no basta, con describir, interpretar sino que juntos y esto es clave en cualquier proceso que hagamos tenemos que participar y yo cuento con usted para hacerlo desde el socialismo cubano. Nos vemos pronto.

domingo, 25 de mayo de 2025

Estado cubano: los tropiezos del regulador

En estos años aciagos aprendimos que en el complejo reajuste que vive nuestro Estado socialista a veces este hasta puede perder, desde distintas perspectivas, y que al hacerlo esa estructura esencial para la libertad y la justicia en Cuba perdemos los que lo hemos elegido para representar nuestros sagrados intereses y los de la nación

Publicado: Sábado 24 mayo 2025 | 08:04:05 pm.

ronquillo@juventudrebelde.cu

Cuando en un análisis público en el año 2017, todavía en fase de despegue el sector privado en el país, un funcionario apostillaba, como quien eleva a los elementos una plegaria divina: «El único que no puede perder es el Estado», algunos en el auditorio ponían caras de «poema». Si el único que no puede perder es el Estado, ¿a quién le corresponde hacerlo entonces, a nosotros?, parecían preguntarse…

Unos ocho años después aprendimos que en el complejo reajuste que vive nuestro Estado socialista a veces este hasta puede perder, desde distintas perspectivas, y que al hacerlo esa estructura esencial para la libertad y la justicia en Cuba perdemos quienes lo hemos elegido para representar nuestros sagrados intereses y los de la nación.

Ahora mismo, en medio de las duras disyuntivas de asfixia despiadada y reconfiguración socialista profunda, podemos apreciar, sin mayores profundizaciones académicas o de otra naturaleza, solo con el ojo del periodista atento a los dilemas nacionales y de la cotidianidad, algunas circunstancias en que nuestro Estado sufre pérdidas:

—Cuando toma decisiones sin suficiente consenso que no dan en la diana de la solución de los problemas.

—Cuando establece disposiciones, sin medir todos los alcances y circunstancias, y que luego deben ser revertidas.

—Cuando se adoptan normas que luego son violadas sin que se ejerza suficiente control.

—Cuando en un escenario donde se favorece y requiere de la convivencia y articulación de diversos actores económicos se pierde la capacidad de concertación.

—Cuando se evade el fisco, importante mecanismo de redistribución de la riqueza.

—Cuando se falla en la atención diferenciada a los más impactados por la crisis.

—Cuando se difumina su capacidad reguladora…

—Cuando adopta medidas para proteger la capacidad adquisitiva de las familias de menos ingresos que terminan por perjudicarlas.

—Cuando anuncia medidas circunstanciales que se extienden en el tiempo y permanecen sin explicación alguna…

Solo nombro algunas de las que son más evidentes y de las que más preocupación pública suscitan por el momento, sobre todo entre esa mayoría de cubanos con plena conciencia de la responsabilidad esencial de nuestro Estado en la preservación de la independencia nacional y la justicia social como principios irrenunciables.

No faltan quienes, para intentar defender las rectificaciones y transformaciones actuales, o con su guerra sucia comunicacional, pretenden levantar un extraño muro entre los intereses de los trabajadores y de los ciudadanos con los del Estado que estos eligieron para representar la soberanía de sus intereses y los de su país.


Las visitas de Díaz-Canel a los municipios y su diálogo directo con el pueblo, evidencian la prioridad que el Gobierno le confiere al contacto con las masas y los actores estatales y empresariales para conocer las mejores experiencias y también los principales problemas, en ese irrevocable camino de la construcción del socialismo. Foto: Estudios Revolución

Lo anterior, como afirmé en otro momento, resulta una seña difusa e inquietante en tiempos en que reconfiguramos los alcances y papeles del Estado. Nuestro debate nacional incluye, entre otros dilemas, cuál debería ser el cuerpo exacto y la función de esa institución, cuyo origen y atribuciones fueron analizados por numerosos estudiosos del socialismo, desde Carlos Marx y Federico Engels, autor este último de un texto emblemático como El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, hasta nuestros días.

Lo cierto es que la teoría y la práctica socialistas han tenido en esa interrogante una prueba de generaciones. Lo acabamos de comprobar durante el 6to. Seminario Teórico entre el Partido Comunista de Cuba y su homólogo vietnamita que tuvo lugar hace unos días en La Habana, en la que el tema de la propiedad y el papel del Estado en las desafiantes condiciones del siglo XXI suscitaron las mayores inquietudes y los debates.

El fundador del primer Estado de obreros y campesinos y autor de un texto trascendental como El Estado y la revolución, dedicó energías intelectuales sustanciales a este asunto que consideró decisorio. Durante una conferencia pronunciada en la Universidad Sverdlov, el 11 de julio de 1919, Vladimir I. Lenin reconoció que el tema del Estado es uno de los más complicados y difíciles, y tal vez aquel en el que más confusión han sembrado los eruditos, escritores y filósofos burgueses.

«Porque es un problema tan fundamental, tan básico en toda política y porque, no solo en tiempos tan turbulentos y revolucionarios como los que vivimos, sino incluso en los más pacíficos, se encontrarán con él todos los días… a propósito de cualquier asunto económico o político… Todos los días, por uno u otro motivo, volverán ustedes a la pregunta: ¿qué es el Estado, cuál es su naturaleza, cuál es su significación?».

Semejantes cuestionamientos saltaron del invierno ruso a la calidez caribeña, a bordo de la tropicalizada Revolución Cubana, primer intento de levantar una experiencia socialista en el hemisferio occidental. Como señalé en otros momentos, también desde los primeros días este proceso fue perseguido por el «fantasma» del tipo de Estado sobre el cual se estructuraría, y la forma en que se relacionaría con el resto de las instituciones y los ciudadanos.

Si nos atenemos a los manuales, los revolucionarios lo usaríamos en la fase de transición hacia el comunismo —donde desaparecería—. En nuestro caso, como instrumento de las mayorías trabajadoras frente a la subversión burguesa. Lenin delineó su teoría de la dictadura del proletariado; mientras Antonio Gramsci concibió la compleja concepción de la hegemonía, ofreciéndole al Estado proletario connotaciones educativas e ideológicas superestructurales.

Ernesto Guevara, cuyas inquietudes filosóficas marxistas y predisposición para una práctica socialista disruptiva y provocadora son bien reconocidas, debió responder desde el temprano 1965 a la provocación, en un documento que nos queda entre las más lúcidas de sus meditaciones. En carta a Carlos Quijano, editor del semanario uruguayo Marcha, el Che admitió que es común escuchar de boca de los voceros capitalistas, como un argumento en la lucha ideológica contra el socialismo, la afirmación de que este sistema social o el período de construcción del socialismo al que estamos nosotros abocados, se caracteriza por la abolición del individuo en aras del Estado.

En la misiva apunta, entre otras consideraciones, la siguiente: «Esta institucionalidad de la Revolución todavía no se ha logrado. Buscamos algo nuevo que permita la perfecta identificación entre el Gobierno y la comunidad en su conjunto, ajustada a las condiciones peculiares de la construcción del socialismo y huyendo al máximo de los lugares comunes de la democracia burguesa, trasplantados a la sociedad en formación… Se han hecho algunas experiencias dedicadas a crear paulatinamente la institucionalización de la Revolución, pero sin demasiada prisa. El freno mayor que hemos tenido ha sido el miedo a que cualquier aspecto formal nos separe de las masas y del individuo, nos haga perder de vista la última y más importante ambición revolucionaria que es ver al hombre liberado de su enajenación».

Por ello, tras las graves escaramuzas sufridas por el socialismo, algunas de las cuales pudo avizorar el propio Che, no será sencillo el salto de un Estado expansivo, con su herencia de paternalismo, como el que intentamos superar en Cuba, a uno mucho más pequeño en estructura, aunque más grande por su modernidad, eficacia y sensibilidad social.


Consolidar las políticas sociales universales, entre las que cobra especial relevancia la educación, es una aspiración del Estado cubano en su propósito, no solo de actualizarse y perfeccionarse en su actuación, sino de concentrarse en las funciones que le son inherentes. Foto: Abel Rojas Barallobre

La disyuntiva no se decide solo en el avance, o las retrancas, de las políticas públicas que determinan la suerte de la profunda transformación estructural del país, una de las más notables del mundo actual, aunque no falten los interesados en pasarlo por alto. También se da en la subjetividad individual y en la social, razón por la cual se manipula para la combustión política, precisamente para demeritar, hasta caotizar y desarmar ese Estado.

Con tantos años de preminencia estatal en casi todos los ámbitos, acostumbrados a esperar que parte importante de las soluciones a nuestros dilemas surgieran de esa estructura, no tenemos siempre la predisposición «genética» para asimilar el cambio hacia un Estado cuyo peso y valor no dependerá tanto de su intervención directa en nuestra existencia como de su capacidad para erigirse en un potente y eficaz regulador de toda la sociedad.

Es lógico que ello ocurra, porque, pese a sus deformaciones, ese Estado ha sido esencial para promover la justicia, la dignidad personal y nacional, la equidad, la libertad, la solidaridad social e internacional y derechos fundamentales, entre otros atributos dignos de reconocerse y sin los cuales, sin duda, hubiera colapsado entre tantas tempestades propias e impuestas.

Pero si para ese cambio no están suficientemente preparados segmentos significativos de la ciudadanía, tampoco los responsables de hacer avanzar el Estado hacia dicho puerto, es previsible que las actuales confusiones entre Partido y Estado, entre funciones estatales y empresariales y otras interferencias, que enrarecen los límites y los terrenos de competencia de cada actor en el nuevo diseño institucional de la República se repetirán por un tiempo todavía imprevisible.

No por casualidad esta se recoge entre las principales transformaciones que fundamentan la actualización del modelo, incluidas dentro de la llamada Conceptualización de este. En el documento se establece que aspiramos a perfeccionar el Estado, sus sistemas, órganos y métodos de dirección, como rector del desarrollo económico y social, coordinador y regulador de todos los actores. Ello implica, se acentúa, que el Estado se concentre en las funciones que le son inherentes.

Entre las que la Conceptualización le atribuye se encuentran consolidar las políticas sociales universales y focalizadas con sostenibilidad, relevantes en la salud, la educación, la seguridad y asistencia sociales, la cultura, el fomento de la actividad física y deportiva, la formación en valores y la calidad de los servicios públicos; modernizar la administración pública; descentralizar facultades a los niveles territoriales y locales con énfasis en el municipio; aplicar de manera más efectiva la política de cuadros del Estado y del Gobierno y sus reservas, y perfeccionar el sistema de normas jurídicas sustentado en la Constitución de la República, asegurando los derechos de los ciudadanos.

En la proyección del modelo se adiciona que las funciones estatales en el ámbito económico y social —incluyendo las gubernamentales—, se derivan del carácter socialista del Estado cubano, rector de todos los actores económicos y sociales. Incluyen la elaboración, aplicación y perfeccionamiento de las políticas del Estado y el Gobierno, realizar su función de fisco, dictar regulaciones oficiales, así como dirigir su implementación y controlar su cumplimiento.

Ni los más connotados oponentes de nuestro Estado podrían negarle que parte importante del esfuerzo transformador de los últimos años en Cuba —pandemia coronavírica y obsesión enfermiza y oportunista anticubana de por medio—, se dirigió precisamente a este propósito, gracias a lo cual tenemos, además de una nueva estructura de este, enriquecida, equilibrada y compensada con el surgimiento del Gobierno, así como una amplia gama de políticas que promueven una singular metamorfosis de toda la sociedad.

Bastaría mirar el giro de 180 grados que ocurre en el ámbito de la propiedad, a partir de definiciones como la de que una cosa es el Estado como propietario, en representación del dueño colectivo, que es el pueblo, y otra los diferentes modelos en que esta puede gestionarse.

La ampliación acelerada del sector privado nacional, asociada al fomento de las pequeñas y medianas empresas y el trabajo por cuenta propia, el estímulo a otras formas económicas asociativas, la liberación de ataduras a las empresas estatales para favorecer su despegue autónomo, aún sin cuajar favorablemente, y la ya para nada «invisible» mano del mercado, por momentos exageradamente visible, decidiendo en la economía, acento de la ciencia y la innovación en la gestión y en el contacto sistemático con las bases, testimonian sobre un Estado que cambia dramáticamente sus roles en las nuevas reglas del juego legales e institucionales que se derivan de la nueva Constitución.

Es una prueba de confianza en el Estado revolucionario que una mayoría de ciudadanos miremos sus reacciones, y hasta las exijamos, frente a nuestros dramas cotidianos: inflación e inflazón galopantes azuzadas no pocas veces por los actores públicos y privados, desde lo básico en los mercados de alimentos hasta otros productos, servicios que se resienten, insolidaridad y desorden social, creciente migración, y otros demonios menos objetivos, aunque mediados por estos, como la pérdida de perspectiva o de fe en algunos segmentos.

Como subrayamos en otros momentos, lo único que no podríamos permitirnos es que en la readecuación y acomodo de sus funciones y responsabilidades se transforme de omnipresente a ausente, que la ciudadanía, sobre todos los segmentos más humildes y golpeados por la situación actual, perciban sicológica y sociológicamente que se les está dejando a su suerte. Sería ir contra la naturaleza misma de nuestro Estado.

Es bueno recalcar que ello no depende únicamente de las reacciones del Estado y del Gobierno centralmente —también esencial—, en la misma medida en que muchas atribuciones y decisiones se trasladan a otros escalones y se comparten competencias con otras instancias, para acabar con los verticalismos excesivos.

Un problema ya a la vista, que se deriva de lo anterior, es la falta de congruencia que está suscitándose entre las políticas, programas y planteos que se hacen desde las instancias de dirección principales del país y la recepción y concreción de estas en la vida práctica hacia las bases.

También es evidente que muchos años de decidir desde arriba atrofiaron la capacidad de maniobra política de nuestras instituciones y sus dirigentes, desentrenados para una sociedad mucho más diversa y plural, donde los intereses ya no son tan lineales u homogéneos. Ello reclama dominar los terrenos de la concertación, una palabra casi olvidada cuando se discute sobre las nuevas formas de participación en nuestro socialismo.

La intelectual Graziella Pogolotti aconsejaría aprender a tener «dos orejas y una boca», como en la moraleja de cierta fábula, escuchar dos veces y hablar una única vez. Que las decisiones sean tales, como decía un grande de nuestra historia, que se puedan hacer cumplir, para que no vuelvan a reproducirse las diferencias que se nos dieron entre lo legal y lo legítimo. Y una vez que las decisiones se concertaron justa y democráticamente, exigir por su cumplimiento y su control.

No hay nada mansamente paternal en todo lo anterior, como tampoco lo será alcanzar el Estado deseado. Como bien vaticinó el Gran Vladimir la pregunta aún nos persigue…Y nos perseguirá…

Por trece meses consecutivos descienden los Visitantes Internacionales . Abril 2025

Por Humberto Herrera Carlés

Es lamentable lo que sigue ocurriendo con el Turismo, después de tantas inversiones ejecutadas. Y como estan realizadas, el reto es recuperalas en el mas breve plazo posible.

                                                          Tabla ONEI.

Sin embargo, la temporada alta y semi-alta, del turismo, terminó  con un descenso  de - 27.6 %    , este comportamiento nos indican dos cosas, que los 2.6 millones de Visitantes Internacionales proclamados por el ministro de turismo para el año 2025, parece mas una declaración "politicamente correcta en una coyuntura" y en el momento que se dijo, pero la realidad, ha sido muy diferente , y además previsible por los números y tendencias, que se vienen mostrando, desde hace mas de un año como se muestra el gráfico 1.

Al cierre del mes de abril, Canadá (-30.3 %) y Rusia (-47.7 %), sobre todo este último, han tenido un descenso importante, en relación a igual período del 2024. 

Entre los principales emisores, tres paises, y solo un mes, han crecido en el número de V.I 2025 vs 2024: Alemania en enero + 3.0 %, Argentina en marzo +3.5 %, y México en abril +19.3 %. El resto de los meses y demas naciones, hay descensos, eso explica que ninguno de los principales emisores presente un crecimiento al cierre de abril 2025 vs abril 2024, incluido la agrupación de paises en Otros.


               Gráfico 1: Elaboración propia datos ONEI

Dentro de los resultados nada alentadores, se percibe una mejoría en los niveles de descenso por segundo mes consecutivo, a -29.72 % marzo y  -21.29 % abril , que indican una ligera desaceleración de la caída.  De acuerdo a este comportamiento,  los V.I en el año del 2025 ya  se pueden estimar  en un rango de 1 630 307 a 1 800 000 V.I, con la consiguiente afectación de Ingresos en Divisas para nuestro país.

Incluso,  no se ha podido aprovechar la coyuntura de la guerra arancelaria con Canadá del gobierno de EEUU, y el turismo canadiense se ha incrementado a Republica Dominicana y Cancun, en este particular, hay titulares de prensa como el siguiente: " Cuba y también Trump ‘regalan’ a Cancún y RD el emisor canadiense". Pero la FITCUBA2025 fue dedicada a China, visitantes de este país que en el 2024 no llegaron al 0.5 % del total, y que es una apuesta a mediano plazo con resultados inciertos, como en estos momentos presenta Rusia, y solo para el año entrante será dedicada a Canadá, la FITCUBA2026, veremos entonces cuanto de la cuota de mercado hemos perdido de nuestro principal emisor.

Las autoridades del Turismo, hablan de incremento de la CALIDAD, y es la estrategia correcta de siempre, al tiempo de realizar ofertas puntuales, dar valor añadido por encima de nuestra competencia, así como análisis de precios y ofertas incluidas en ello, concentrar dentro de los polos demandados, los de mejores indice de satisfacción, compactando al resto, entre otros. El análisis constante de las encuestas de satisfacción, y el contacto con las agencias, entre otros aspectos. 

Por ejemplo, en el siguiente gráfico se puede observar que a partir abril 2024, el mercado canadiense, nuestro principal emisor, empezó a descender en relación al año anterior, de manera consecutiva.




 ¿El MINTUR ha diagnosticado las causas y ha tomado las medidas correctoras en su área de competencia para revertir esa tendencia? De eso trata siempre y no esperar trece meses para hacerlo, digo si se está corrigiendo en estos momentos.