Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 30 de marzo de 2026

La economía y las políticas económicas: un balance

Por Joaquín Benavides, Revista Temas

No sería posible entender las políticas económicas de la Revolución cubana, al margen del pensamiento revolucionario de Fidel Castro. Para el, siempre, la economía significo un instrumento revolucionario. Estudio a los clásicos en su etapa de la Universidad de la Habana, y también a Marx. Había estudiado profundamente a Martí, que no era economista, pero que conocía y dominaba el pensamiento económico vigente en la época en que le tocó vivir, escribir y defender sus ideas frente a las concepciones de los que aspiraban a sustituir el dominio español por el de Estados Unidos.

Para entender profundamente su pensamiento económico sería necesario adentrarse en su alegato La Historia me Absolverá, pronunciado ante el tribunal que lo juzgo a él y a sus compañeros por el asalto al Cuartel Moncada, el 26 de Julio de 1953.

Fidel fue un político revolucionario genial, no era un teórico, aunque dominaba los principios generales de la economía política y entendía perfectamente, con dominio, aunque sin citarlos, a Marx y a Lenin. Nunca hizo alardes de sus conocimientos teóricos. No lo necesitaba. La esencia revolucionaria de Fidel fue siempre conocer a plenitud las opiniones íntimas del pueblo humilde y trabajador y tomar las medidas que más favorecieran a ese pueblo. Nadie podría negar que el programa revolucionario que defendió toda su vida, desde el que lo llevó al Moncada, hasta el discurso que pronunció el 1ro de mayo del año 2000 en la Plaza de la Revolución, es profundamente revolucionario, Marxista y Leninista.

El principal logro económico de la Revolución cubana, en sesenta años, ha sido el desarrollo del Pueblo cubano, resistiendo el asedio y ataques a su economía, de la primera potencia económica, situada a 90 millas de su territorio. Solo alguien como Fidel Castro, en esas condiciones, desde los mismos inicios del triunfo revolucionario, podía haber concebido y logrado los extraordinarios avances alcanzados por el Pueblo cubano en una generación.

Con un extraordinario sentido táctico y también estratégico, comenzó la Revolución en la economía por la Reforma Agraria. Fue dentro del primer semestre de 1959. Con ello la Revolución cubana presentó credenciales de hacia donde se proponía avanzar. Y el encontronazo no fue solo con la rica burguesía agraria cubana, también con los propietarios norteamericanos de grandes latifundios de algunas de las mejores tierras, de las que se habían apropiado mediante prácticas comerciales coercitivas de las que hicieron uso y abuso en los años inmediatamente posteriores a la terminación de la Guerra de Independencia, en que impusieron la Enmienda Platt y el Tratado de reciprocidad comercial. Durante 60 años se apropiaron y explotaron enormes extensiones de tierras, para la siembra de caña de azúcar y para instalar grandes fábricas de azúcar, que les permitió, hasta 1960, controlar el mercado azucarero y los precios del azúcar que más convinieran a la economía norteamericana y a sus productores de azúcar.

Estados Unidos se equivocó con Fidel y la Revolución. No se dió cuenta que la Revolución comandada por Fidel Castro era continuación de la de Martí. Tampoco calcularon que al intentar ahogar a la Revolución cerrándole las refinerías norteamericanas y el suministro de petróleo le estaban abriendo las puertas a la introducción de la Unión Soviética en la economía cubana. Fue un error histórico de la política exterior de Estados Unidos. Cuba demostró que podía abrirse paso y resistir con su Revolución, apoyándose en el mundo y apoyando a los amigos en el mundo. Y esa ha sido su política hasta hoy, que ha condicionado su estrategía de supervivencia y desarrollo económico.

Desde los inicios estuvo claro para la inmensa mayoría de los revolucionarios cubanos, que no era el capitalismo la opción de la Revolución una vez alcanzado el triunfo. Había sido el capitalismo dependiente de Estados Unidos, quien había creado las condiciones del 10 de marzo de Batista y de la respuesta del 26 de Julio de los jóvenes asaltantes del Moncada con Fidel al frente. Estaba claro para la inmensa mayoría de los combatientes revolucionarios contra la tiranía de Batista, que no podía ser el capitalismo el modelo en que basara la organización de la economía un gobierno surgido de la Revolución triunfante. Corresponde a Fidel el mérito histórico de haber conducido a los combatientes revolucionarios, primero; a las generaciones más jóvenes, y a la mayoría del pueblo posteriormente, a aceptar conscientemente, que el socialismo era el camino para construir una nueva Cuba, que a su vez fuera capaz de mantener su independencia con relación a Estados Unidos. Esos dos objetivos, socialismo e independencia fueron el núcleo de su pensamiento y acción política durante todos los años en que estuvo al frente de los destinos de Cuba. 

 Siempre he pensado, que, en la conducción de la economía cubana durante casi 50 años, enfrentado a los Estados Unidos y a su política de bloqueo económico, comercial y financiero, Fidel nunca dejó de aplicar las tácticas de la guerra de guerrillas que aplicó exitosamente en el combate contra la tiranía de Batista. Realizó continúos esfuerzos por encontrar aliados y experimentar formas, algunas inéditas, de desarrollar las capacidades productivas que generaran exportaciones. Nunca se cruzó de brazos y desarrollo la solidaridad internacional como parte de su estrategia revolucionaria.

Obligado a resistir la decisión norteamericana de acabar con la Revolución cubana antes de que pudiera consolidarse, decidió conscientemente, buscar el apoyo de la Unión Soviética. Lo consiguió. Los soviéticos lograron que funcionaran las refinerías con su petróleo y firmaron un convenio para comprar el azúcar cubano a un precio superior al del convenio norteamericano. Además, comenzaron a suministrar armas para defender al país. Cuando ocurrió la crisis de octubre de 1962, en que el mundo estuvo al borde de una guerra nuclear y en que Fidel demostró de lo que era capaz y también de lo que era capaz de no admitir si de pasarle por encima a la dignidad e independencia de Cuba se trataba, se produjo el primer desencuentro serio con los soviéticos. La habilidad política, sobre la base de principios de Fidel, logró resolverlo, alcanzando un acuerdo comercial en 1963 para el suministro a largo plazo de azúcar, a un precio que permitiría financiar el comienzo del desarrollo de Cuba.

 Comenzó la batalla por producir 10 millones de toneladas de azúcar a partir de 1970. Pienso que pudiera considerarse como el equivalente a un Moncada económico. No se logró, a pesar de que se incorporaron todas las fuerzas de la Revolución, que ya en ese momento eran muy grandes y muy motivadas y el costo, no solo para la economía, fue alto. Fidel asumió ante el pueblo de Cuba, su responsabilidad personal por el fracaso de la zafra de los 10 millones. Con la misma valentía política que cuando el Moncada. De inmediato comenzó el control de daños.

 Se había desorganizado todo el funcionamiento de la economía, con decisiones incorrectas como la prohibición de los pequeños negocios privados y del trabajo por cuenta propia, y otras, muy dañinas, como la eliminación de los controles contables, que si bien todo indica que fueron resultado de una desviación hacia la extrema izquierda del proceso de organización de la economía, ni siquiera pudieran justificarse por el esfuerzo de incorporar una mayor cantidad de trabajadores a la zafra, y suprimirle trabas a su incorporación. Todo ello a su vez, generó una inflación incontrolable donde el dinero dejó de tener significación alguna como estímulo para trabajar. Se recibía por la inmensa mayoría de los trabajadores, agrícolas, industriales o de servicios un salario fijo sin relación alguna con los resultados productivos. A su vez se había aprobado una resolución sobre las jubilaciones que garantizaba a los trabajadores que al jubilarse tenían el derecho de percibir el 100% del salario que venían percibiendo, lo que comenzó a generar la tendencia a solicitar la jubilación y continuar percibiendo el mismo salario sin trabajar.

No se alcanzaron los 10 millones, pero se produjeron 8,5 millones de toneladas métricas de azúcar. La mayor producción lograda por la industria azucarera de Cuba en toda su historia. No obstante, el fracaso, constituía una no despreciable base de obtención de recursos financieros para iniciar la reconstrucción de la economía.

 Fidel comenzó a convocar reuniones con los Sindicatos nacionales y los Organismos estatales correspondientes para analizar críticamente el deterioro provocado en las principales producciones y servicios no azucareros, a causa de la concentración de todos durante casi dos años, en el esfuerzo nacional por lograr una zafra de 10 millones de toneladas de azúcar. Aunque el enfoque era critico ante los errores y decisiones incorrectas, el sentido del debate era superarlos a la mayor brevedad. Él necesitaba conocer, además, las necesidades mínimas de recursos de cada producción importante, para encontrarle solución en la propia reunión o en un breve plazo posterior. Logró revertir el espíritu de derrota, por el de recomponer las fuerzas para comenzar nuevamente el combate.

 De esas reuniones cada Sindicato nacional salió para organizar su próximo Congreso Nacional, como paso previo para llevar a cabo el XIII Congreso de la CTC. En noviembre de 1973 se celebró el Congreso. Significó el regreso de Lázaro Peña a la dirección del movimiento sindical cubano. Lo presidió todo el tiempo Fidel, que con Lázaro Peña a su lado y haciendo gala de un gran espíritu democrático, reconstruyeron entre ambos el movimiento sindical cubano, que también había salido lesionado por los errores cometidos entre 1967 y 1971.

 Durante ese período se habían establecidos conceptos en la dirección de la economía que favorecían el pago por tiempo, sin sujeción a criterios de rendimiento ni productividad.  Se analizó profundamente que era necesario eliminar el igualitarismo en el pago por el trabajo y se reinstauro el pago según la cantidad y la calidad de lo producido por cada trabajador. También se corrigieron distorsiones conceptuales importantes sobre la seguridad social. Ya estaban creadas las condiciones para el siguiente paso: la celebración del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba.

 Desde 1971/72 se había reestructurado el Secretariado del Comité Central del Partido y constituido sus Departamentos auxiliares. En 1965 se había constituido el Comité Central y durante ese período, el Partido como organización política de vanguardia con influencia en la base de la sociedad, no había existido. Existían militantes, pero desde 1967 hasta 1971, las organizaciones de base, los núcleos, solo tenían un carácter formal, sin prácticamente ninguna influencia política en los centros de trabajo. El Partido actuaba solo a través de sus organismos de dirección regionales y provinciales.

 Comenzó a diferenciarse, en la economía, el papel y las tareas del Gobierno y el Partido. Al centro de ambas estaba Fidel. Por una parte, comenzó reorganizar el Gobierno para que comenzara a funcionar. Se crearon cargos de Vice presidentes del Consejo de ministros. Comenzó a reunirse regularmente el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

 El Secretariado del Partido, comenzó a reunirse semanalmente bajo la dirección de Fidel. Fueron creados los departamentos especializados que comenzaron a preparar al Partido desde la base, en las tareas que lo conducirían a organizar el Primer Congreso. Apoyándose en el Secretariado y en los Departamentos auxiliares Fidel condujo la organización del Congreso y la elaboración de los documentos que debían ser aprobados, entre ellos y principalmente los que en materia económica significarían un cambio fundamental en la política económica. El modelo económico que se presentaría al Congreso para el debate y aprobación, tendría semejanzas importantes, con adaptaciones imprescindibles, con el que venía aplicando desde hacía quinquenios, con éxito, la Unión Soviética. Un cambio fundamental fue introducir los principios del cálculo económico en el funcionamiento de las empresas. Esto solo, condicionaba los cambios a introducir en la Dirección de la Economía.

 El Congreso se celebró entre el 17 y 22 de diciembre de 1975. En el importante Informe Central, Fidel, al abordar los temas de la economía realizó un análisis autocrítico profundo de los errores cometidos, en la subestimación y el desdén hacia la experiencia de otros países y en la conducción práctica de la política económica en los años precedentes. En muchos sentidos, en especial en la economía y en la institucionalización del país, el Primer Congreso significó un parteaguas. El principal cambio político importante que se producía en el país desde los inicios mismos de la Revolución. A partir del Congreso, Cuba, en muchos aspectos fundamentales, entre ellos, en la concepción en que se basa su economía, se convirtió en la Cuba que aún es. Han pasado 50 años. Demasiado tiempo sin cambiar. Fidel en su genialidad revolucionaria lo percibió, y de ahí su histórico discurso en la Plaza de la Revolución el 1ro, de mayo del 2000, llamando a ¨cambiar todo lo que debe ser cambiado¨. Pero a pesar de su llamado, continúa la resistencia al cambio. Quizás por miedo al cambio. El miedo al cambio no es revolucionario. Y al no entender en su profundidad, la necesidad del cambio, se pone en riesgo a la propia Revolución.

 El 22 de octubre de 1974 se crea la Comisión redactora de la Constitución. El 15 de febrero de 1975 se somete a referendo y el 24 de febrero de 1976 es promulgada. En solo 16 meses se redactó, se discutió con las masas y se promulgó la Constitución de1976.

El 2 de diciembre de 1976 se efectuó la sesión constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

 En 5 años Fidel había logrado reconstruir el aparato económico sobre otras bases, institucionalizar el País y aprobar la Constitución de 1976.

 En 1977 comenzaron a ejecutarse los cambios institucionales para ajustar la economía a las nuevas concepciones de como organizarla y gestionarla. Después de una década en que la economía se gestionara con métodos de ordeno y mando, sin tener en cuenta criterios de eficiencia, ni de productividad, la economía no crecía. El modelo adoptado, a partir de la experiencia soviética, se basaba en empresas estatales, que pertenecían a los ministerios que las dirigían centralizadamente y que operaban bajo los principios del cálculo económico restringido. Se fue haciendo evidente que una buena parte de los ministros designados no lograban que las empresas subordinadas comenzaran a operar según principios del cálculo económico ni a producir con la eficiencia planificada.

 En enero de 1980 Fidel llevó a cabo una importante reorganización del Consejo de Ministros, dándole posesión a nuevos ministros. Con ello creó las condiciones para que el sistema de dirección de la economía, que estaba confrontando dificultades en su implementación y despliegue, ganara en agilidad, favoreciendo que la economía en su conjunto comenzara a elevar su eficiencia.

 Puede afirmarse que entre 1981 y 1985 la economía comenzó a mostrar sus potencialidades de crecimiento en producción y productividad. La economía creció, como promedio anual, un 7,3% y la productividad del trabajo en más del 4%. Se invirtieron 1000 millones de pesos más que en el quinquenio anterior de los cuales se le asignaron a la agricultura el 19%. Hacia los finales del quinquenio comenzó a evidenciarse que la economía iba alcanzando capacidades de crecimiento en producción y productividad por encima de los recursos que se lograban obtener con la coordinación de planes con la URSS y los restantes países del CAME.

 El esquema de la coordinación de planes, especialmente con la URSS, se basaba en que los soviéticos pagaban el azúcar cubano a un precio preferencial, muy por encima al del mercado mundial que cubría el costo del petróleo suficiente para el plan que se negociaba para el quinquenio. Si no se consumía porque se ahorrara el petróleo correspondiente a cada año, el gobierno soviético autorizaba a que se vendiera por Cuba en dólares, lo que permitía financiar importaciones en divisas. En determinado momento, las empresas y los organismos comenzaron a demandar recursos provenientes de los países del área dólar mientras la economía no exportaba lo suficiente hacia esa área que le permitiera comprar los recursos demandados y pagarlos. Comenzó a crecer la deuda con los proveedores europeos fundamentalmente, y con la banca europea que los financiaba. Sin exportar, la economía cubana es difícilmente sostenible.

 En la etapa final de la elaboración del plan para 1984 la situación hizo crisis, al no haberle sido posible al órgano de planificación, conciliar los recursos disponibles con las demandas de los organismos. No solo falló el método empleado para la planificación del año, también, sobre todo, el sistema económico basado en la experiencia soviética. Las empresas y los organismos planificaban crecimientos, pero no tenían responsabilidad en financiarlos. Esa responsabilidad recaía en el Gobierno. En el proceso de planificación se confundían, como ocurre todavía hoy, los objetivos estratégicos del Gobierno, con los intereses empresariales y ramales, lo que da poco margen al mercado. Las señales que debería de haber brindado el mercado, eran sustituidas por las demandas de la burocracia empresarial y ministerial. Sin que fuéramos capaces de darnos cuenta entonces, el sistema económico y de planificación soviético, comenzaba a mostrar sus grandes problemas que, sin sospecharlo, nos habíamos inoculado nosotros mismos. Y lo grave, que aún hoy, continuamos rechazando la necesidad del mercado en la economía empresarial.

 El quinquenio entre 1986 y 1990 fue un período muy confuso de la economía cubana. Se había perdido el rumbo. Fidel me encargó, presidir la Comisión del Sistema de Dirección de la Economía. En un momento determinado le pregunté si consideraba que debía mantenerse el cálculo económico en las empresas y me respondió afirmativamente. Se intento ajustar los elementos de dirección de la economía, poniendo el énfasis en la planificación anual, pero no fue posible cambiar el rumbo en ningún sentido. Fidel se fue dando cuenta que algo no funcionaba en el esquema de organizar y desarrollar la economía que habíamos decidido aplicar, que tendía a reclamar más recursos, mientras los trabajadores reclamaban ingresos que no se justificaban con resultados productivos y económicos. Llamo a combatir las desviaciones y tendencias negativas, sin que fueran identificadas con claridad por las empresas y los trabajadores. Fidel comenzó a experimentar con otras formas de organización del trabajo y la producción en las construcciones y creo el Contingente Blas Roca. Dedico cada vez más tiempo al desarrollo de vacunas y a concebir producciones basadas en la Biotecnología y su desarrollo. Desde hacía años venia estudiando y estimulando el conocimiento sobre esa rama con desarrollo incipiente aun en el mundo, en la que él fue descubriendo posibilidades vinculadas a la producción de vacunas y de medicamentos.  Continuaron la coordinación de planes con los soviéticos, pero se había perdido la dinámica del crecimiento. Fidel administraba el retroceso mientras buscaba y experimentaba nuevas vías y ramas de desarrollo para el país. En China, Deng Tsiao Ping introducía la política de Reforma y Apertura del mercado en la economía, y Viet Nam cambiaba de sistema económico introduciendo el mercado con la política del Doi Moi.

 Fidel comenzaba a advertir al pueblo sobre la posibilidad, incluso, de que la Unión Soviética dejara de existir, como finalmente ocurrió. Se comenzaron a elaborar los Planes para el Período Especial de la economía en tiempos de Paz. Todos lo acompañamos en la decisión de resistir y salvar las conquistas del socialismo. Cuando se produjo el desastre, con la desintegración de la URSS, llamó como Maceo en Baraguá, a no rendirnos y como siempre, se puso al frente para organizar la resistencia y las vías para salir del Período Especial sin renunciar a las conquistas socialistas alcanzadas.

 El 31 de diciembre de 1991 ocurrió la disolución oficial de la URSS. Hubo que comenzar a gestionar la economía sobre nuevas bases. Se extrajeron de los archivos los Planes para el Período Especial en tiempos de paz y se verificaron los inventarios. Lo primero, reducir la burocracia en todos los organismos centrales, y con ello, además de simplificar y facilitar los procesos de dirección, reducir el Presupuesto del Estado en toda la administración del país. A nadie se le envió a pasar hambre. Se le garantizó a cada uno un porciento alto de los ingresos que venían percibiendo y cada organismo se dedicó a reubicarlos en trabajos dentro de su sistema empresarial. El sistema empresarial ganó al obtener personal más preparado que sustituía a otros de menos calificación y que eran reubicados en la base productiva o de servicios. Se redujo significativamente la burocracia de los organismos centrales, con ello se reducía el presupuesto y se elevaba la calificación de los directivos en la base. En un año, todo el personal racionalizado de las plantillas de los Organismos centrales había sido reubicado.

 Los organismos comenzaron a desligarse de las metodologías de planificación central sobre la base de balances materiales y asumieron para sus empresas subordinadas métodos de planificación financiera. Los Organismos centrales comenzaron a separar las funciones regulatorias estatales de las empresariales, adoptando estructuras acordes con las características de cada uno, en las que en todos los casos los ministros adoptaban estructuras que les permitieran ejercer sus funciones estatales mientras mantenían separadamente a través de pequeñas estructuras de administración de empresas subordinadas centralmente, el control de la economía y gestión de las empresas por las que respondía ante el Gobierno. El MINFAR comenzó a adoptar medidas para autoabastecerse de alimentos, piezas y suministros industriales, sin afectar los balances nacionales, creando primero, empresas agropecuarias administradas por oficiales con experiencia en la agricultura y simultáneamente el desarrollo de empresas industriales militares capaces de sustituir las importaciones, que se recibían anteriormente de la URSS. Constituyó, previa aprobación del Banco Central, una entidad financiera no bancaria para gestionar aseguramiento financiero al Grupo empresarial de administración de empresas GAE que se fue desarrollando.

 A finales de 1993 comenzó a manifestarse una fuerte inflación. Se seguían pagando salarios y las prestaciones sociales, mientras la producción había disminuido mucho y los precios se mantenían. La Asamblea Nacional abordo las posibles soluciones. Todas iban a significar aumentos de precios. Los dirigentes obreros diputados opinaron que había que discutirlo con los trabajadores y Fidel propuso crear parlamentos obreros que debatieran el problema y propusieran las soluciones de en qué productos afectar los precios, y en cuales no, por la importancia para el sostenimiento de los trabajadores de menos ingresos y sus familias. En el plazo acordado la Dirección de la CTC presentó sus propuestas, fueron debatidas en la Asamblea y aprobado el ajuste de precios que afectara menos a las familias de los trabajadores y los jubilados y que a su vez contribuyera a disminuir la inflación y el dinero en circulación. Con ello Fidel mostraba su concepción socialista de como abordar la solución de los problemas con la población en tiempos de crisis económicas.

Las remesas comenzaban a introducirse en el país masivamente. La tenencia y circulación de divisas dentro del país fue despenalizada en 1994 y el mercado en divisas comenzó a abrirse paso. Funcionaba la Comisión de Divisas del Gobierno que presidían el Secretario del Consejo de Ministros y el Ministro de Economía; se reunía semanalmente y decidía sobre la asignación de las divisas disponibles. 

 El Banco Central comenzó a autorizar instituciones financieras no bancarias, las llamadas entonces Casas Financieras, que eran supervisadas estrechamente por el Banco Central y que comenzaron a intermediar financieramente en divisas, entre las empresas y el Banco Financiero Internacional. Se fueron introduciendo las letras de cambio, para facilitar con garantías, el comercio con pagos a plazos acordados entre las empresas. Esas letras eran negociables, lo que facilitaba el crédito a las pequeñas empresas.  Comenzó la introducción paulatina en el país de proveedores extranjeros que negociaban directamente con las empresas, bajo la supervisión de los organismos centrales. Se estableció un primer banco, relativamente pequeño, de nacionalidad de Curazao y de propiedad holandesa que comenzó a negociar con las empresas pequeños créditos a corto plazo en divisas, para adquirir insumos que comenzaban a ingresar a la economía por distintas vías.

 En la práctica se eliminó el llamado monopolio estatal del comercio exterior. Las empresas de los organismos, comenzaron a intercambiar en dólares, entre ellas y con proveedores extranjeros. Se fue abriendo paso un mercado en dólares entre las empresas, con la población y con los proveedores extranjeros. Las empresas industriales comenzaron a producir equipamientos. Obtenían financiamiento, bancario o de los interesados en sus producciones, producían y vendían a precios acordados entre las empresas. Se abrió paso el mercado entre las empresas, pero en dólares.

 El Banco Central creó el peso convertible cubano, CUC. Era convertible en dólares. No servía para pagar los salarios, pues no era convertible en pesos cubanos, lo que creó justa inconformidad con los trabajadores que no cobraban ni siquiera pequeños estímulos en dólares. Aunque lo intentó durante años, el Banco Central no logró establecer una tasa de cambio entre el peso y el cuc. Quizás no le haya sido posible lograrlo. La inflación en pesos no se lo permitía. Sin control presupuestario y de la emisión monetaria, siempre será muy difícil. Solo controlando firmemente el presupuesto nacional y la emisión monetaria, más una política económica que estimule la producción nacional de alimentos y las exportaciones sería posible establecer y mantener el tipo de cambio del peso cubano bajo control. 

 La economía cubana es muy abierta; para producir requiere importar, y para importar requiere exportar. No le es posible desarrollarse sin exportar. Eso lo vió claro desde el principio Fidel. De ahí que la base de su política económica en toda la etapa hasta 1990, haya sido la producción y exportación de azúcar. En toda esa etapa 1 peso equivalía a 1 dólar. A partir de 1991, con la entrada de las remesas y con la despenalización del dólar, la relación entre el peso y el dólar cambio. En las condiciones actuales, la economía cubana tendrá que contar con una tasa de cambio oficial económicamente fundamentada, que la estimule a producir para el mercado nacional y exportar. Sin tasa de cambio oficial la tendencia será siempre como hasta ahora, a importar.  

 Con la disolución de la URSS, el Gobierno de los Estados Unidos y la mafia batistiana y anticubana, creyeron que había llegado el momento de liquidar la Revolución cubana. En 1992 aprobó la Ley Torricelli, por la cual sancionaba a la flota marítima mundial, que transportara cargas a Cuba, en condiciones de que ya no se podría contar con la flota de la URSS, prohibiendo de que utilizaran puertos norteamericanos. Para entonces Cuba disponía de una importante flota marítima, que bien utilizada hizo posible que las cargas importadas llegaran al país y también que salieran las exportaciones. Y en 1995 con la Ley Helms Burton aspiró a propinar un golpe mortal a la economía. Ambas agresivas e ilegales desde el punto de vista del derecho internacional. Todavía vigentes, han hecho mucho daño, pero la política de la Revolución logró, y aún logra hoy, amortiguar sus efectos más peligrosos.

 Desde la década de los 80 el gobierno venía estudiando internamente los pro y los contra de desarrollar el turismo a partir de las condiciones excepcionales que para el desarrollo de esa rama tuvo el país siempre. Como cada vez que una decisión podía tener implicaciones políticas y en la comprensión de la población, Fidel obligó a un análisis exhaustivo y desde todos los ángulos de una decisión favorable para la economía, pero con riesgos evidentes desde otros, sobre todo desde el punto de vista social y con implicaciones en la población, con respecto a la comprensión política. Yo percibí que estaba por adoptar una decisión cuando me envió un mensaje instruyéndome a que aprobara una empresa turística, que al final nombro Cubanacan. Con el mensaje me instruyó sobre el máximo de personal administrativo y burocrático con el que debería trabajar. Siempre que me indicó crear un organismo o una empresa, me definía como directiva ese aspecto. Así fue cuando me instruyó crear el Ministerio de Industria de Materiales, pero cuyo aparato central no podía exceder de 50 trabajadores, incluyendo al Ministro.

 Ya había creado el Banco Financiero Internacional, instrumento diseñado inicialmente para combatir el bloqueo financiero de los Estados Unidos, y que posteriormente resultó de gran importancia en la intermediación en divisas entre los proveedores extranjeros y los organismos y empresas cubanas.

Comenzando el Período Especial Fidel decidió crear el Ministerio de Turismo y designó al frente del mismo a Osmany Cienfuegos, que durante casi 15 años había sido su cercano colaborador como Secretario del Consejo de Ministros. A partir de esa decisión comenzó el desarrollo del Turismo. En la concepción de Fidel no podía ser Varadero el único Polo. Tenía que abarcar al país. No solo la península de Hicacos; también los cayos del norte de Villa Clara y de Ciego de Ávila. Concibió los Pedraplenes y los construyó en tiempo récord. Se comenzaron a proyectar y construir los aeropuertos vinculados a los nuevos Polos, incluyendo el de Varadero. Financió con fondos propios, sin acudir a financiamiento externo, el emblemático Meliá Cohíba. Le aprobó al MINFAR que creara una empresa turística y se encargara de desarrollar la construcción de hoteles en Varadero y en la costa norte de Holguín. Estaba convencido y con su espíritu emprendedor y revolucionario de siempre nos convenció a todos, de que era posible salir del Período Especial y superar los efectos del bloqueo.

 Paralelamente decidió comenzar a ejecutar importantes inversiones en el desarrollo de la investigación y producción de vacunas y otras producciones en base a la biotecnología. Llevaba años estudiando las posibilidades de desarrollar esa rama basada en la ciencia y preparando, seleccionando y agrupando recursos humanos que le permitieran convertirla en un pivote de su estrategia de que Cuba llegara a ser una potencia en la medicina, no solo regional. Y en pleno Período Especial decidió invertir en la Biotecnología y la producción de vacunas. Construyó una verdadera ciudad de laboratorios y facilidades para el desarrollo de una industria biotecnológica que situó a Cuba en la vanguardia de los desarrolladores de vacunas y productos de la biotecnología del Tercer mundo, llamada a convertirse en el núcleo principal de la producción nacional de medicamentos y en una importante exportadora de vacunas y de producciones farmacéuticas, basados en la biotecnología. 

Fidel adoptó importantes decisiones con activos cubanos. Aprobó la constitución de diferentes modalidades de empresas mixtas con la empresa de níquel de Moa, con Cuba-Ron y con Cuba-Tabaco. Con ello demostró que los activos fijos pueden convertirse en activos financieros para enfrentar necesidades vitales para el País. Lo hizo ateniéndose estrictamente a la Ley, mostrando valor político y señalando las vías que en situaciones igualmente difíciles y complicadas pueden ser utilizadas por la nación. 

Cuando en 1997 se celebró el V Congreso del Partido, la economía mostraba innegables muestras de recuperación. Había transcurrido lo peor. Comenzaba a manifestarse la tendencia de institucionalizar de nuevo la conducción de la economía, frente a la de continuar profundizando los cambios. Primó la tendencia a institucionalizar de nuevo la economía, sin cambios sustanciales, y Fidel la apoyo. En el período en que se estaban elaborando los documentos para el Congreso, se le planteó la propuesta de introducir en la economía las pequeñas y medianas empresas privadas. Él no la rechazó. Manifestó que no estaba en desacuerdo, pero debía ser más adelante.

 Poco a poco el espíritu de innovación y cambio fue perdiendo impulso. La burocracia fue recuperando terreno y las empresas fueron perdiendo autonomía.

 Los ministerios comenzaron a crecer nuevamente y a imponer controles rígidos sobre las empresas. El Gobierno creó un poderoso organismo de Auditoría, no para auditar a los Organismos centrales, sino a las empresas, lo que contribuyó y aun contribuye, a paralizar la iniciativa empresarial. El gobierno, con la creación del aparato de auditoría se sitúa por encima de los organismos. Participé personalmente en reuniones presididas por el Che, en 1964, para analizar las conclusiones de auditorías del organismo central del Ministerio de Industrias a sus empresas. Él preguntaba, precisando determinados aspectos y hacia las conclusiones. Siempre era crítico sobre las deficiencias, pero los cuadros y dirigentes no perdían autoridad, salían fortalecidos y educados. Y no le temían a las auditorías.

 El 1ro. de mayo del año 2000, menos de tres años posteriores a la clausura del V Congreso, Fidel pronunció su histórico discurso: Revolución es sentido del momento histórico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado….

 Habían sido superados los efectos más nocivos para la economía por la caída del socialismo en la URSS y Fidel llamaba a continuar la batalla por construir nuestro socialismo.

 En el 2003, Fidel aprobó una propuesta de racionalizar la industria azucarera. Desaparecida la URSS y con ella el mercado de venta a precios preferenciales que cubrían ampliamente el costo del petróleo que le suministraba al país, se hizo necesario reducir el número de centrales azucareros a fin de hacer viable económicamente la industria. Fidel aprobó el número de fábricas azucareras y de tierra suficiente para sembrar y cosechar caña de azúcar para que se pudieran producir anualmente 4 millones de toneladas de azúcar aproximadamente. La propuesta aprobada, que en números parecía racional, en su instrumentación por el Ministerio del Azúcar de entonces resulto un desastre.  Se creó una nueva organización llamada AZCUBA, sin experiencia previa, para sustituir a una organización de más de 40 años de experiencia de hacer zafras y de producir azúcar, en condiciones difíciles. El resultado ha sido altamente costoso para el país, no solo para su economía. Producir azúcar no supone solo tener centrales azucareros y tierras con caña. Se ha perdido una parte importante de la cultura azucarera de la nación, que surgió, creció y se desarrolló durante más de un siglo en las comunidades rurales alrededor de las fábricas azucareras y fue el soporte poblacional de la economía azucarera de Cuba. La actual generación de dirigentes del país, tendrán, sin duda, la responsabilidad histórica de hacerla renacer.

 En la clausura del V Congreso del Partido en 1997 Fidel les pedía a los comunistas que cuidaran a Raúl, que estaba bien de salud, era más joven y le correspondería ir después que él.

 Así fue. Fidel enfermo y Raúl lo sustituyó. Y aún en vida de Fidel, logró sentarse a negociar con el presidente de Estados Unidos en funciones en ese momento. Los importantes acuerdos logrados no duraron. Cambio el Gobierno de Estados Unidos por un presidente de otro partido, que demostrando que no se puede confiar en el sistema democrático norteamericano, fue retractándose de acuerdos firmados a nombre de Estados Unidos por un gobierno que parecía serio. Y no solo eso, reinició la política agresiva contra Cuba, recrudeciendo las sanciones.

 Volvió a equivocarse la política exterior de Estados Unidos, 60 años después. Sus cálculos han sido nuevamente erróneos. Estados Unidos no podrá acabar con la Revolución cubana. No militarmente, porque, aunque el mundo actual es otro, la nación cuenta como siempre con la decisión irrenunciable de su pueblo, de combatir hasta el último cubano y cubana, y con amigos, igualmente poderosos, que tampoco ahora la dejaran sola. El apoyo principal se debe recibir en el campo de la economía. Cuba podrá superar el bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de los Estados Unidos. Dependerá de sus propias fuerzas, de su inteligencia y creatividad. Y de no cometer errores.

 La economía mundial se ha modificado sustancialmente en los últimos 35 años. El mundo de hoy, en términos geopolíticos, también se diferencia del que existía al desaparecer la URSS en 1990, incluso al que existía a comienzos del presente siglo. China socialista es hoy la segunda economía mundial, en camino de convertirse en la primera. Rusia, provocada por Europa y la OTAN a iniciar una guerra en Ucrania, con el interés de debilitarla, ha surgido más fuerte militar y económicamente. Vietnam socialista, que a principios de los años 90 comenzaba a reponerse económicamente de la agresión norteamericana, se ha transformado, gracias a la introducción del mercado en su economía, sin renunciar a su concepción de construir un país socialista, en una economía altamente exportadora, como base de su desarrollo. En el mismo sudeste de Asia, Laos, adopta el mercado como instrumento para desarrollar su economía. En nuestro continente Venezuela y Nicaragua avanzan en construir su economía con la utilización del mercado. Solo Cuba se mantiene, hasta ahora, reacia al cambio.

 La política de sanciones económicas de Estados Unidos, utilizando su dominio del dólar y del mecanismo del swift bancario, hizo crisis al intentar aplicárselo a Rusia, en el momento en que comenzó la guerra con Ucrania. Se equivocó Estados Unidos. No previó las consecuencias de su error. La economía mundial, no podía dejar de comprar el petróleo ruso, que era junto con Arabia Saudita el principal exportador mundial. Y como no le podían pagar utilizando el swift bancario, comenzaron a acordar, India, China y otros países de Asia, el pago del petróleo utilizando las monedas nacionales. Comenzó con ello la desdolarización mundial.

 Coincidentemente se hizo claro para los países del llamado Sur Global, que era posible evadir las sanciones de Estados Unidos relacionadas con la utilización del dólar. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, habían dado un primer paso cuando acordaron constituir el Grupo BRICS. Posteriormente se incorporaron al Grupo 5 países más, y en el 2025 fueron aceptados como socios 13 países, entre ellos Cuba. Desde sus inicios el Grupo creó el Banco del BRICS que radica en China.

 El participar como socio del Grupo BRICS crea la posibilidad para Cuba de encontrar soluciones que le faciliten evadir el Bloqueo comercial, económico y financiero de Estados Unidos. La posibilidad no basta. Es necesario crear las condiciones. Y básicamente son dos: 1.que las empresas operen según condiciones de mercado y 2. que el Banco Central establezca una tasa de cambio oficial del peso cubano(cup). Esta última tiene que lograrla el Banco Central y la Dirección de la economía, o sea, el Gobierno. Mientras que las empresas estatales operen según las condiciones de mercado, supone una decisión política. Las empresas privadas, que existen y operan a partir de una decisión política adoptada en el VI Congreso del Partido ya lo hacen según reglas de mercado. El problema reside en las empresas propiedad del Estado, que operan sin sujeción a ninguna regla que les permita conectarse comercialmente con las empresas del BRICS, y que las induzca a lograr eficiencia. Todas las empresas que participan en el mercado mundial y por tanto las que pertenecen a los BRICS lo hacen según las reglas del mercado. Nadie en el mundo, negocia comercialmente con organismos del Estado. Negocian y firman contratos con empresas que operen según las reglas del mercado.

 Yo no tengo absolutamente ninguna duda de que en la situación actual Fidel estaría de acuerdo, en que las empresas propiedad del Estado cubano, produjeran y comerciaran sobre la base de los principios de un mercado regulado por el Gobierno socialista. Estoy convencido de que su planteamiento en la Plaza de la Revolución, en un discurso leído, de que ¨Revolución es sentido del momento histórico¨. Que ¨es cambiar todo lo que debe ser cambiado¨, lo pensó y expuso para momentos como este que está atravesando la Revolución y la Patria. Para Fidel lo principal, cuando se produjo el desastre de la URSS, fue salvar la Revolución y las conquistas del socialismo. Y el mercado regulado por el Gobierno que encabeza el Partido Comunista de Cuba, lo puede lograr y también potenciar las conquistas. No puso objeciones en el período especial, a que las empresas propiedad del estado operaran en dólares en el mercado nacional y que exportaran e importaran sin sujeción a las reglas del Ministerio de comercio exterior. Se trataba entonces de salvar las conquistas socialistas alcanzadas.

30 años después, el riesgo de negar el mercado pudiera conducir a que, en las condiciones actuales de la economía mundial, no sea posible construir el socialismo en una pequeña economía asediada, como la cubana.

 Que las empresas propiedad del Estado operen según las reglas del mercado no significa privatizar las empresas ni la propiedad estatal. Las empresas continuarían siendo propiedad del Estado. También los hospitales, las escuelas y también los servicios públicos. Significa que las empresas produzcan para el mercado; que compren y paguen sus suministros para producir y vender en el mercado, sea el nacional o el internacional. Que importen y también exporten. Y que su comportamiento económico y resultados estén relacionados con su participación en el mercado. Como hacen todas las empresas del mundo, y en Cuba las empresas privadas. Tendrán que comprar y pagar sus insumos, incluyendo la energía, vender lo que producen, cobrar, pagar sus deudas y también pagar los impuestos, así como gestionar créditos bancarios. Los precios, por supuesto, se formarían en el mercado. Y el Gobierno estaría obligado a regularlo sin intervenir directamente en las empresas, y también a apoyar económicamente a las personas imposibilitadas de trabajar y con dificultades comprobadas. Los trabajadores obtendrían salarios protegidos por las leyes laborales, pero según la realidad de esos mercados. No habría salarios igualitarios. Las empresas tendrían que comprar divisas a la tasa oficial para importar sus insumos, y como necesitarían seguir importando tendrían que producir también para exportar.

 Es el esquema básico. No tiene que ver con el capitalismo, salvo que en la economía capitalista también las empresas producen e intercambian entre si según reglas del mercado. Solo así será posible crear la base material del socialismo. El mercado en el socialismo estimula la innovación, como está ocurriendo en China y también en Vietnam, gobernados ambos por Partidos Comunistas que no han renunciado a construir sociedades socialistas, de acuerdo con sus características nacionales. Ambos partidos revolucionarios intentaron avanzar al socialismo según la vieja teoría soviética, y ambos se dieron cuenta a tiempo; y con el mercado lograron avanzar y abrir un camino hacia el ideal socialista, en un mundo inundado de capitalismo. La Cuba Socialista podrá también. El bloqueo norteamericano no podrá impedirlo. Será derrotado. 

Para los que aún dudan, desde posiciones supuestamente teóricas y de economía política, les sugeriría que leyeran y estudiaran, directamente de Carlos Marx su ´´Crítica del Programa de Gotha´´. Según Marx en ese artículo, “el derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo cultural de la sociedad por ella condicionado”.  Que cada cual saque sus propias conclusiones. 

Septiembre 2025

domingo, 29 de marzo de 2026

EEUU: La sospecha de uso de información privilegiada se cierne sobre la Casa Blanca

 

Martine Orange 

29/03/2026

Quince minutos antes de que Donald Trump anunciara las negociaciones con Irán, se realizaron miles, incluso millones, de operaciones, apostando por un cambio de tendencia en los mercados. Los círculos financieros se preguntan por estas extrañas coincidencias.

La sospecha es terrible, casi inimaginable en una democracia. ¿Se ha aprovechado el entorno de Donald Trump de información privilegiada para especular y ganar fortunas el lunes 23 de marzo? Esa es la pregunta que anima todos los debates en los círculos financieros, empresariales y políticos.

Nada en ese día se ajustó al funcionamiento normal de los mercados. Paralizadas por el ultimátum de Donald Trump lanzado dos días antes, todas las bolsas del mundo comenzaron la jornada con fuertes caídas, mientras que los precios del petróleo estaban en máximos.

La amenaza estadounidense de destruir todo el sistema eléctrico de Irán estaba en la mente de todos, al igual que la escalada iraní, con Teherán amenazando con ataques contra todas las infraestructuras energéticas y de desalinización del Golfo.

Hasta que Donald Trump publicó un mensaje en su red social Truth Social a las 7:05. En él indicaba que suspendía su amenaza de ataque contra Irán durante cinco días, a la vista de las negociaciones consideradas constructivas entabladas con los interlocutores iraníes.

La reacción de los mercados financieros fue inmediata: el alivio fue generalizado. Wall Street, que se preparaba para abrir con fuertes caídas, se recuperó en cuestión de minutos. Las bolsas europeas que aún estaban abiertas cambiaron totalmente de rumbo y cerraron al alza. Los precios del barril volvieron a situarse por debajo de los 100 dólares en pocos minutos. Habían caído un 14 % durante esa sesión.

Operaciones fuera de lo normal

Sin embargo, algunos operadores y analistas no dejaron de sentirse intrigados por unas extrañas posiciones tomadas quince minutos antes de la publicación del tuit de Donald Trump. En dos minutos, unos 6 millones de contratos sobre más de 6 millones de barriles de Brent y WTI, los dos crudos de referencia en los mercados, cambiaron de manos. El valor nocional de estos contratos ascendía entonces a 660 millones de dólares.

La magnitud de los volúmenes negociados llamó inmediatamente la atención de los operadores de los mercados petroleros. Los volúmenes antes de estas operaciones estaban en mínimos. La media de contratos negociados en esas franjas horarias durante los últimos cinco días apenas alcanzaba los 700 lotes, es decir, unos 700 000 barriles de petróleo.

El volumen de operaciones con contratos se disparó unos minutos antes de las declaraciones de Trump sobre Irán

Hora de Nueva York (ET), 23 de marzo de 2026



© Infografía Mediapart

Pero las apuestas por un cambio de tendencia en los mercados no se detuvieron ahí. Al mismo tiempo, se tomaron posiciones igualmente impresionantes sobre la subida del S&P 500, uno de los principales índices bursátiles de Wall Street. En dos minutos, 4 497 contratos cambiaron de manos. Una vez más, los volúmenes negociados no tuvieron nada que ver con la media de las últimas sesiones. El valor nocional total de estos contratos ascendía a unos 1 500 millones de dólares. Esta fue la operación más importante del día.

Mientras no se lleve a cabo una investigación oficial por parte de las autoridades bursátiles, nadie puede precisar si se han producido operaciones similares con otros derivados financieros, y mucho menos determinar quién se esconde detrás de estas operaciones anómalas. Pero, con el paso de las horas, la sospecha de uso de información privilegiada no ha dejado de crecer en los mercados financieros. ¿Quién podía estar informado quince minutos antes del anuncio de Donald Trump y tomar posiciones tan importantes anticipando un cambio total de tendencia en el mercado?

Todas las miradas se dirigen hacia la Casa Blanca y el entorno del presidente estadounidense, pero la administración Trump se ha esforzado por desmentir lo antes posible los rumores de irregularidad. «La Casa Blanca no tolera ninguna forma de abuso de confianza por parte de una administración oficial. Cualquier acusación de que los responsables se dediquen a tales actividades, sin pruebas, es infundada y constituye periodismo irresponsable», declaró uno de los portavoces.

Antecedentes sospechosos

El desmentido oficial solo ha convencido a medias. Y es que no es la primera vez que operadores e inversores detectan movimientos anormales en los mercados, directamente relacionados con anuncios u operaciones lanzadas por Donald Trump poco después.

La última operación se remonta a finales de febrero. Unos días antes del ataque a Irán, se realizaron importantes apuestas sobre la fecha de una intervención estadounidense contra Teherán el 28 de febrero en la plataforma Polymarket, que garantiza un anonimato total. Estos apostantes «afortunados» ganaron más de 330 000 dólares gracias a su don «visionario». Se realizaron apuestas similares sobre el secuestro sorpresa del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Donald Trump no parece inmutarse ante estas excentricidades. En abril de 2025, felicitó al financiero Charles Schwab por haberse embolsado 2.500 millones de dólares al apostar ya por un cambio de tendencia en el mercado, justo antes de que el presidente estadounidense anunciara un cambio de rumbo en su guerra comercial contra el mundo entero. Una apuesta ganadora por pura casualidad: fue ese mismo Charles Schwab quien, durante un almuerzo, habría convencido al presidente estadounidense de revisar su política arancelaria, según el Wall Street Journal.

El importe de las plusvalías obtenidas gracias a estas últimas operaciones sobre el petróleo y el S&P 500 podría rondar los 1.500 millones de dólares, según algunas estimaciones. Y es que los inversores «inspirados» que tomaron posiciones unos minutos antes del anuncio de Trump parecen haberse apresurado a vender cuando los precios eran más favorables.

Por lo demás, el efecto del anuncio del presidente estadounidense fue de corta duración. El régimen iraní desmintió cualquier negociación con Washington, acusando a Donald Trump de «manipular los mercados financieros y petroleros». La esperanza de una tregua se desvanece mientras Israel e Irán continúan con sus ataques. Desde el 24 de marzo, las bolsas han vuelto a caer; y el Brent ha vuelto a superar la barrera de los 100 dólares, mientras se perfila el espectro de una crisis energética mundial.

Sin embargo, la magnitud de las operaciones especulativas llevadas a cabo en los mercados financieros y petroleros en este periodo de tensiones geopolíticas y económicas extremas corre el riesgo de suscitar numerosas reacciones. En los círculos financieros, varios actores expresan su indignación ante las evidentes manipulaciones del mercado.

Los responsables demócratas también podrían abordar el tema. Hace varios meses que el Partido Demócrata, pero también algunos responsables republicanos, denuncian el clima de especulación que reina en la Casa Blanca, propicio para alimentar la corrupción y los delitos.

Y es que las violaciones de la ley y la ética se han multiplicado en el último año. Desde la reconstrucción de Gaza hasta el desarrollo de criptoactivos, pasando por inversiones en empresas que obtienen contratos con el Pentágono justo después, el grupo Trump, su familia y su entorno se ven asociados financieramente a numerosas operaciones vinculadas a decisiones de la Casa Blanca o de la administración. Según la revista Forbes, la presidencia de Donald Trump es «la más lucrativa de la historia de Estados Unidos». Su fortuna pasó de 2.300 a 6.500 millones de dólares entre 2024 y principios de 2026.

 
antigua periodista de L'Usine Nouvelle, Le Monde y La Tribune. Autora de varios libros: Vivendi: une affaire française; Ces messieurs de chez Lazard, Rothschild, une banque au pouvoir.. Ha colaborado en las siguientes obras colectivas: L'histoire secrète de la V République, L'histoire secrète du patronat, Les jours heureux, informer n'est pas un délit.
Fuente:
Mediapart, 24 de marzo de 2026 https://www.mediapart.fr/journal/international/240326/le-soupcon-de-delit-d-inities-plane-autour-de-la-maison-blanche

Rusia y China: ¿vencedores de la guerra contra Irán de Israel/Estados Unidos?

 Por Alfredo Jalife-Rahme

Foto

▲ Ataques de la república islámica en la ciudad israelí de Eshtaol, aunque Trump sostiene, en su manejo mercadológico, que su país ya ganó la guerra.Foto Afp

A cada quien su definición de “victoria” (https://bit.ly/4rZCPpy). El presidente Trump, quien se sublima en el manejo mercadológico, asevera la “derrota” de Irán y el triunfo de Estados Unidos, imitado por Patrick Foulis, académico de Hoover Institution, que forma parte de la Universidad de Stanford y es una de las principales fuentes de inspiración ideológica de los halcones del Partido Republicano desde Kissinger hasta Condoleezza Rice (https://www.hoover.org), quien alucina que “la gran parte del mundo todavía no tiene una clara alternativa más que depender de Estados Unidos” (https://bit.ly/47YQOom).

Ya al cuarto día de la agresión militar de Israel/Estados Unidos a Irán, el consultor militar ruso Andrei Martyanov (AM) había sentenciado la derrota (sic) de Israel/Estados Unidos frente a Irán (https://bit.ly/47Zr7nC). A los 11 días de la tercera (sic) Guerra del Golfo, que ahora entró a su segundo mes, un servidor avanzó la alta probabilidad de un triunfo de Rusia y China (https://bit.ly/4mgDbXP).

En una notable entrevista a la revista globalista británica The Economist, donde los banqueros jázaros (khazar en https://bit.ly/3QqemJr) Rothschild ostentan la cuarta parte de sus acciones, el ex director del MI6, sir Alex Younger, sentencia que “Irán va ganando” (https://bit.ly/4tbYtrs). A los 26 días de la guerra, de nueva cuenta AM sentencia en forma perentoria que “Irán ya ganó la guerra” (https://bit.ly/4bFZrXe). Según el analista financiero William Pesek, de Asia Times (con sede en Hong Kong), el “daño de Irán en el estrecho de Ormuz es la ganancia del yuan chino” cuando “Irán estrangula el abasto del petróleo, acelera el declive del petrodólar y estimula las ambiciones de la divisa china” (https://bit.ly/4sJDLQ4).

El geoeconomista ruso Sergei Glazyev aduce que “la guerra contra Irán decidirá la suerte de Ucrania” (https://bit.ly/4dgW5ev).En sus cinco escenarios, considera que “la posición rusa saldría reforzada”, al unísono de la consolidación de China, que “se convirtió en la potencia dominante no sólo en el plano productivo, sino también en el ámbito científico y tecnológico”. Gabriel Honrada advierte de una “operación mano oculta”, donde el eje militar Irán-Rusia ha sido develado (https://bit.ly/47pMvCn).

El analista financiero británico Ambrose Evans-Pritchard (AEP), de The Telegraph, peca de su legendaria rusofobia y se embelesa con China, a la que juzga como la “verdadera triunfadora” conforme el “conflicto en el golfo lleva a un choque energético global” cuando “Trump corre el riesgo de un giro geopolítico superlativo, al unísono de la pérdida de credibilidad de Estados Unidos en Asia” (https://bit.ly/4calWno).

A mi juicio, AEP exhibe un doble perturbador reduccionismo geofinanciero/geoeconómico y carece de profundidad geoestratégica, lo que obnubila su rusofobia.Cita a la Agencia Internacional de Energía, que expone que “40 (sic) activos de energía han sido severamente o muy severamente dañados en nueve (sic) países” cuando “Xi suena como la voz de la tranquila responsabilidad” y lo único que tiene que hacer es “sentarse firmemente conforme se desintegra la OTAN”. Agrega que “Xi puede sonreír conforme el Pentágono quema sus depósitos de municiones y de minerales de tierras raras”. AEP comenta que “el tema no es que China ataque de pronto a Taiwán, sino que China no tenga que hacerlo” cuando “los taiwaneses pueden ver el escrito en el muro”. Un fuerte dato: en el intermezzo de la guerra, ¡bajó el precio de la gasolina en China!

Al corte de caja de hoy, la legendaria resistencia chiíta de Irán, sumada a que es una genuina “potencia tecnológica” que ostenta de “muy sofisticadas capacidades cibernéticas”, a confesión de John Brennan, ex director de la CIA (https://bit.ly/4lTTb1o) y su “síndrome Karbala” (https://bit.ly/4uXKGGT) le están dando el triunfo prácticamente en forma pasiva a Rusia y China, con las limitantes en el horizonte de que la dupla Netanyahu/Trump pueda utilizar sus arsenales nucleares para someter la “guerra asimétrica” del país persa, lo cual desembocaría en una tercera guerra mundial de carácter termonuclear.

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sábado, 28 de marzo de 2026

El pueblo cubano está dispuesto a defender su soberanía con las armas: Silvio Rodríguez

 


28 de marzo de 2026 07:56

La Habana. Las paredes de la entrada del estudio de Silvio Rodríguez en el municipio Playa, en La Habana, están llenas de vestigios del largo camino recorrido, en la forma de reconocimientos enmarcados. En el primer piso se encuentra el estudio de grabación. De un lado, un piano de cola, convive con varios bancos. Del otro, en lo que podría ser un puesto de mando, se halla una enorme consola de audio, que asemeja un sofisticado laboratorio de alquimia musical. “Aquí trabajo”, nos dice el cantautor, antes de comenzar la sesión fotográfica.

Después de una breve conversación sobre cómo, gracias a él y a sus compañeros, una parte de la izquierda cultural mexicana que rechazaba el rock en nombre de la Nueva Canción, terminó por aceptar este género.

Autodefinido más como una persona de preguntas que de respuestas, el autor de Madre respondió generosamente a un cuestionario de La Jornada. Allí sostiene que la determinación de resistir en la isla proviene de su historia, de la forja de la nación cubana. Y añade: “buena parte de nuestro pueblo estaría dispuesto a defender nuestra soberanía con las armas, si fuera necesario”.

Sus respuestas, ayudan con mucho, a entender y calibrar el significado del asedio medieval que hoy vive la Antilla y la respuesta de su pueblo.

–Hace unos días, Silvio Rodríguez cambió las cuerdas de su guitarra por el acero de un fusil de combate para defender a su pueblo. Usted usó uniforme militar durante los más de tres años en que hizo su servicio militar y las dos veces que estuvo como internacionalista en Angola. Se volvió guitarrero en el ejército. ¿Es justo decir que al recibir el AKM regresa en parte a sus orígenes? ¿Hay en la defensa de la acosada Cuba actual, cantera para escribir nuevas canciones?

–Efectivamente: después de leer las amenazas del presidente de Estados Unidos diciendo que iba a tomar a Cuba, hice un breve comentario en mi blog. Para mi sorpresa, casi inmediatamente tuve una respuesta, que después se hizo pública, de las Fuerzas Armadas de mi país. Las FAR son una institución de la que en cierta medida provengo, incluso como autor, porque pasando mi servicio militar empecé a tocar la guitarra. Tanto fue así que el lunes 12 de junio de 1967 fui desmovilizado y al día siguiente, martes 13, debuté en la televisión cantando dos de mis canciones.

“Debo confesar que ni remotamente esperaba que aquellas palabritas que puse como comentario (porque ni siquiera era un post) fueran a tener tanta trascendencia. Aunque las agresiones imperiales pudieran parecer ser una de nuestras condiciones naturales, nuestra propia vida, intensa y a veces también contradictoria, nos ha convertido en una cantera de todo tipo de expresiones, incluso las cantadas.”

–En caso de que desde Estados Unidos intente invadir la isla ¿saldrá la población a defenderla como usted está dispuesto a hacer?

–Ciertos políticos estadunidenses han deseado hacerse de Cuba desde hace unos 200 años. Primero trataron de comprar la isla a España, si mal no recuerdo un par de veces; después, a fines del siglo XIX, cuando nuestro Ejército Libertador había puesto en retirada al ejército colonial, volaron su acorazado Maine en la bahía de La Habana como pretexto para declarar la guerra a España. De esa maniobra surgió una guerra que terminó en un tratado en París donde los cubanos no tuvimos voz ni voto. Ahí nos impusieron la Enmienda Platt, ley extraterritorial que les daba derecho a intervenir en Cuba cuando lo consideraran. Hay una larga historia de razones para que los cubanos desconfiemos de “el norte revuelto y brutal”, como lo calificó nuestro apóstol, José Martí. Por esa razón supongo que buena parte de nuestro pueblo estaría dispuesto a defender nuestra soberanía con las armas, si fuera necesario.

–En Oda a mi generación dice usted: “Yo no reniego de lo que me toca”. ¿Qué le toca a Silvio Rodríguez en estos tiempos infaustos en que vivimos?

–Lo primero que debo decir es que no me gustan los fanatismos, que siempre he abogado por la crítica y la autocrítica. No hay obra humana perfecta y creo haber dejado constancia de esto, tanto en mis canciones como en escritos, entrevistas y, desde hace unos 16 años, en mi blog, Segunda cita (https://segundacita.blogspot.com). Eso sí: sin pertenecer a partido alguno tomé partido por el mejoramiento humano.

“Cuando escribí aquella Oda me refería a las contradicciones que le tocaron a mi generación, sobre todo extremismos e impunidad de funcionarios, escaseces que nada tienen que ver con las dimensiones actuales pero que ya entonces resultaban notables. Ahora, con el incremento del bloqueo y el deterioro de los años, todo lo que falta se hace vital. Sobre todo en la salud pública y en la educación, servicios en los que Cuba llegó a ser ejemplo. Así que me toca seguir siendo un ciudadano, ahora un poquito mayor, que desea lo mejor para su país.”

–Sus acordes y sus versos han sido como rayos en las tormentas del continente, la banda sonora de varias generaciones que desean vivir un otro mundo, la crónica de sus sueños, fantasías y temores. ¿Qué le corresponde a la música, a la suya y a la de otros cantautores, en estos aciagos tiempos?

–Nunca me ha gustado dictar fórmulas. La vida es diversa y así la respeto. Creo que en Cuba predominan expresiones de calidad en todas las maneras de hacer música y versos. Claro que también hay puro y duro comercio, pero en general creo que predomina un compromiso con lo verdaderamente artístico. Y creo que eso es resultado de un país que puso la educación sin límites al alcance de todos sus hijos.

–Al inicio de su pasada gira de 13 conciertos en seis países de América Latina, en las escalinatas de la Universidad de La Habana, usted comenzó declamando un fragmento de Maestros ambulantes de José Martí y terminó interpretando su canción Venga la esperanza. ¿En estos tiempos de reveses hay lugar para la esperanza en la Cuba de hoy? ¿De dónde viene?

–De Maestros ambulantes se suelen citar algunos fragmentos, como por ejemplo: “Ser bueno es el único modo de ser dichoso”, y también “Ser culto es el único modo de ser libre”. Sin embargo, se ha ignorado otro que incluí y que completa la idea: “Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno”.

“Martí se refiere a ‘lo común de la naturaleza humana’. Él no dice que pensar así sea lo mejor, como cuando habla de ser bueno y de ser culto. Comenta que, para la mayoría, verse progresar es lo que nos hace sentir bienestar y felicidad. Yo creo que por esa certeza el bloqueo contra Cuba se ha ido incrementando: quieren que nuestra gente sienta que en su país no hay futuro que valga.

“Estoy muy consciente del amplio espectro de problemas que arrastramos y de lo nuevo negativo que surge, como el bloqueo energético. Pero siempre he visto a Cuba resistir. Fidel dijo que Revolución era “cambiar lo que debe ser cambiado” y creo que se estaba refiriendo a una revolución en la Revolución. Hace años canté que había que quitarle la R a la palabra revolución, o sea, que había que evolucionar. Brillantes economistas, incluso algunos ex ministros, desde hace años aconsejan reformas que no se emprenden o que se reciben a regañadientes. Veo que últimamente se están dando pasos más decididos en esa dirección. Y no es por las presiones de Estados Unidos. Es que dentro de Cuba también, desde hace años, hay un combate por concepciones más realistas que van a beneficiar a nuestro pueblo. Apoyo eso, siempre que no esté en juego nuestra condición de nación soberana, cosa que considero fundamental.”



 Foto Marco Peláez

Sentimiento patriótico

–Usted tiene una estrechísima relación con su público y con la población de su país. Sus canciones documentan sus sentires y afanes. ¿De dónde cree que viene la fuerza y la determinación de la gente de a pie para resistir el bloqueo?

–De nuestra historia, de la forja de la nación cubana. Esto tiene que ver con un sentido de pertenencia del lugar donde se nace, con un sentimiento patriótico. Y en esto determina, por supuesto, lo que se siente recibir del lugar donde se vino al mundo y se creció.

–En el inicio de este viaje en la vida cuenta usted que la hornada de trovadores a la que perteneció, los jóvenes la identificaban, entre mitos y controversias, como una generación que puso fuego en jugarse la historia. ¿Ganó su generación la historia?

–A veces pudiera parecer que sí. Pero, si Cuba cae, la historia la van a reinventar sus enemigos. En cierta medida, la prensa corporativa (esa que algunos llaman la gran prensa) y sus numerosas ramificaciones en la red están contando ya su versión.

–Dice Rosa Miriam Elizalde: “Millones de latinoamericanos aprendimos más sobre la historia y, sobre todo, la sensibilidad de nuestros países escuchando las canciones de Silvio que en los textos de los grandes historiadores del complejo laberinto de la cultura”. ¿Qué nos dice hoy Silvio de lo que sucede en el Cono Sur?

–Da gusto tener amigos tan generosos como Rosa Miriam, pero la historia yo la aprendí de Ramiro Guerra, de Fernando Ortiz, de Emilio Roig, de José Luciano Franco, de Julio Le Riverend, de Torres Cuevas, de mi pariente Eusebio Leal, y de otros grandes historiadores que ha dado mi país.

“Lo que pasa es que las canciones, al ser lenguajes breves, sintetizan lo que acumula en su cabeza el que las hace. Así nos robamos algunos méritos ajenos.”

– Sus canciones han acompañado e iluminado las luchas de liberación en América Latina. Inspiraron a quienes lucharon contra las dictaduras de extrema derecha y a favor de las mejores causas. ¿Qué piensa hoy Silvio Rodríguez al ver la foto de 12 mandatarios del hemisferio rodeando a Trump, para celebrar la formación del “Escudo de las Américas”.

–El llamado Escudo de las Américas parece un intento de revitalizar el neocolonialismo, de borrar los principios que fundaron las Naciones Unidas y acaso un signo de desesperación imperial. “América para los norteamericanos”. A mi modo de ver, este regreso a la derecha recalcitrante comenzó con la caída de la URSS que, aún con sus defectos, contradecía al capitalismo y significaba cierta esperanza de un mundo mejor. China y Rusia han heredado el odio imperial por ser rivales económicos.

“Probablemente el capitalismo sea un sistema difícil de superar por basarse en una parte oscura pero cierta de los humanos: el egoísmo. Así el mundo actual está controlado por las corporaciones, las trasnacionales y la industria armamentística; un entramado de dominación que sostiene a un imperio al que sólo le interesa su supremacía, nunca la piedad ni la solidaridad.”

–A diferencia del florecimiento artístico que acompañó a la Revolución cubana, diera la impresión de que el progresismo en el continente no incubó un proyecto cultural alternativo. No hay nada como el festival en Casa de las Américas de 1967. ¿Por qué cree que ha sucedido esto?

–Casa de las Américas fue fundada en 1959, el mismo año del triunfo revolucionario; al frente estaba una mujer de una sensibilidad excepcional que conocí muy bien: Haydée Santamaría. El casi 30 por ciento de analfabetos que había en Cuba en 1959 dejó de serlo con la Campaña de Alfabetización de 1961. En 1962 se fundaron las Escuelas de Arte. En 1967 el campesinado y los obreros cubanos luchaban por alcanzar el sexto grado. Con el gobierno revolucionario, la educación, la cultura y el derecho a la salud dejaron de ser privilegio de pocos. Yo no creo en el igualitarismo absoluto, pero sí en la justicia social.

–Usted tocó por primera vez en México en un concierto en el Cine París en 1975. Su música se conocía por casetes. Luego, tocó en pequeñas salas y en la UNAM hasta que saltó, a comienzos de los años 80, al Auditorio Nacional. Desde entonces, su contacto con el país ha sido constante. ¿Qué significa México en su obra y en su trayectoria?

–Sí, estuve en México por primera vez en 1975 e hice un concierto en el Cine París junto con Pablo Milanés y Noel Nicola. Eran unas jornadas de la cultura cubana que incluía al Ballet Nacional, con Alicia Alonso al frente. También estaba Leo Brouwer, uno de los músicos más extraordinarios de nuestra historia, que por entonces dirigía el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, donde trabajábamos Noel, Pablo y yo. Aquella vez, en el concierto final que se hizo en el Auditorio, tuvimos una pequeña participación.

“México, parte de mi alma”

“Por aquellas fechas yo había leído sobre el México precolombino y sobre la revolución mexicana y tenía muchos deseos de conocer vuestro país. Quería ver las pirámides, las ciudades de las culturas autóctonas. Había leído a Sor Juana, a Juan de Dios Peza, a Rulfo, a Sabines, a Fuentes. Conocía a Thelma Nava, de Casa de las Américas, y en aquel primer viaje tuve la suerte de abrazar a Efraín Huerta, que ya estaba enfermo.

“Fui muy amigo de la gran escultora Marta Palau, que había ganado un concurso internacional de arte en Cuba. En casa del pintor Raúl Martínez conocí al fotógrafo Pedro Meyer y ya en México conocí a Graciela Iturbide, que vivía en una calle de nombre inolvidable: Barranca del Muerto.

“Para las jornadas del exilio uruguayo volví con Noel e hicimos una gira extensa con el grupo argentino-mexicano Sanampay. Un día llegamos a la UNAM y en un cuarteto juvenil cantaba una muchacha de voz preciosa, Eugenia León. Otra noche me llevaron a un sitio donde vi y escuché a Toña la Negra, tan admirada en Cuba. Quise mucho al Negro Ojeda. Me enorgullece decir que fui muy amigo de Amparo Ochoa y muy cuate de Marcial Alejandro. A Maru Henríquez la conocí siendo una adolescente. Ella para nosotros era Maru chica, porque su mamá era Maru grande, una maestra de primaria que crió a sus hijos trabajando muy duro, un ser inolvidable.

“Creo que alguna vez conté mi encuentro y larga amistad con Arsacio Vanegas Arroyo y su familia. Como se sabe, soy amigo de Andrés Manuel y de Beatriz. Creo que Claudia Sheinbaum es la mejor presidente de toda Latinoamérica. Por estas y por muchas otras razones, México ya es parte de mi alma.”

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/03/28/espectaculos/el-pueblo-cubano-esta-dispuesto-a-defender-su-soberania-con-las-armas-silvio-rodriguez