Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 27 de julio de 2015

La crisis mundial del agua que viene y su presagio: la sequía de California



Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

En espera de la supuesta sexta extinción masiva (http://goo.gl/YqVpij), el planeta se encamina a una crisis catastrófica del agua que presagia una sequía sin precedentes en California. Es curioso que los voraces megabancos de Wall Street propalen el riesgo por la crisis global del agua: desde Goldman Sachs hasta Bank of America Merrill Lynch (BAML). ¿Pretende Wall Street financiarizar las catástrofes globales?

Durante la conferencia Los cinco principales riesgos en el mundo, Goldman Sachs colocó en primer lugar a la crisis acuífera, que sería mucho mayor que el alza de los alimentos y el agotamiento de las reservas de energía (http://goo.gl/KwqiQK). 

Allí Nicholas Stern advirtió que los acuíferos subterráneos podían secarse al mismo tiempo que el derretimiento de los glaciales en el Himalaya, mientras Donald Kennedy, académico de Stanford, explayó que el cambio climático global ha desatado una espiral que se retroalimenta: tenemos sequías combinadas con un exceso sicótico de lluvias. Los analistas de BAML aducen que la sequía que lleva cuatro años en California “ha causado una devastación sin paralelo en la región (http://goo.gl/9TVS5g)” y sentencian que la sequía en California es el presagio de la crisis global del agua que viene. Proyectan que para 2050, el 45 por ciento del PIB global estará en peligro con 50 países con riesgos de conflicto por el agua. 

Las cifras son escalofriantes: abrupto descenso de los niveles de los acuíferos, que alcanzó 30 metros, al unísono del derretimiento de la capa de nieve en Sierra Nevada (California), que se encuentra a 5 por ciento de sus niveles históricos. Su impacto económico es ya disruptivo: la sequía tendrá un costo de 2 mil 700 millones de dólares para la agricultura de California, lo cual redundará en restricciones obligatorias de agua, afectaciones a la salud humana y daño a la fauna, hundimientos de terrenos, intrusión marina e incendios forestales.

Para 2060, el abasto de agua de California será deficitario en más de 13 billones (trillones, en anglosajón) de galones (nota: un galón=3.78 litros) con 80 por ciento de probabilidad de una megasequía durante varias décadas de este siglo. BAML expone en un diagrama perturbador el porcentaje de California para cada categoría de sequía que divide en cinco rubros: excepcional, extremo, severo, moderado y anormalmente seco. Shane Ferro, de Business Insider, asevera que, como consecuencia del cambio climático, la asequibilidad del agua constituye el mayor problema global del siglo XXI, basado en un previo reporte del BAML (http://goo.gl/r30Ug3).

Los analistas de BALM diagnostican que a escala global, 750 millones de personas carecen de acceso a una fuente salubre de agua potable y 2 mil 400 millones no tienen acceso a instalaciones sanitarias adecuadas, cuando cerca de 50 países son oficialmente clasificados como estresados (sic) por carencia de agua, y hasta 70 por ciento de los acuíferos subterráneos del mundo han alcanzado su pico, en similitud al célebre pico del petróleo que anuncia su posterior decaimiento después de su nivel máximo.

La demanda global del agua excederá la oferta en 40 por ciento de 2030 hasta 2050, mientras 3 mil 900 millones de personas vivirán bajo severo estrés acuífero. Cabe señalar que el devaluado México neoliberal itamita se encuentra entre los 50 países estresados, por lo que destaca la misántropa letalidad consustancial a la megacorrupta ley Korenfeld, donde están implicadas las altas esferas del racista gobierno infanticida del primer ministro de Israel, Bibi Netanyahu, cada vez más aislado del concierto universal (http://goo.gl/gPiZGD).

World Resources Institute cataloga a los 36 países extremadamente estresados por carencia de agua (más de 80 por ciento), donde México es colocado en el inmediato nivel “alto (entre 40 y 80 por ciento; http://goo.gl/4tbnjd)”. La quiebra acuífera de California no es menor, como metáfora de la crisis global del agua en ciernes que afecta a un estado inmensamente rico que, si fuera país, sería la octava economía a escala global. 

En fechas recientes, la NASA advirtió que el agua potable de California se agotará en un año, por lo que sus científicos “abogan adoptar medidas ur­gentes para lograr sostenibilidad en el consumo de agua potable en California (http://goo.gl/a6kWLp )”.

Jay Famiglietti, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, juzga que “el volumen to­tal de agua en las cuencas de los ríos Sacramento y San Joaquín (California) que comprende la nieve derretida, las reservas y el agua subterránea, ha disminuido desde 2014 en 42 mil millones de metros cúbicos (http://goo.gl/Xu06w6)”. Según la NASA, California desde 2002 viene perdiendo agua almacenada y dos terceras partes de estas pérdidas se derivan del uso de aguas subterráneas por los agricultores que han tratado de combatir los efectos de las sequías, por lo que los presentes almacenamientos del líquido en California podrían acabarse en un año.

Según el portal Business Insider, los expertos aseguran que California ha sufrido su peor sequía en los últimos mil 200 años (¡supersic!). Expone una serie de fotos impresionantes al cuarto año de sequía en California (http://goo.gl/rd0oPo). California ya no cuenta con su principal fuente de agua de superficie, que proviene de la nieve almacenada en las montañas más elevadas y que ha desaparecido debido a la sequía y que se ha derretido en forma dramática (http://goo.gl/iElnvO).

Pese a que representa sólo 1.5 por ciento de toda la economía de California, su industria agrícola, puesta en la picota hidráulica por su excesivo consumo, enarbola la más alta producción comparada a otros estados de Estados Unidos. La otrora mirífica California, tercer estado en extensión de EEUU después de Alaska y Texas con 423 mil 968 kilómetros cuadrados, es el más poblado con casi 39 millones de habitantes –casi 13 por ciento de todo EEUU, lo cual le otorga 55 relevantes votos en el colegio electoral– donde habita 31 por ciento de mexicanos (dentro del 38 por ciento de latinos).

Sin tomar en cuenta la ominosa letalidad criminal del fracking –que dilapida colosales masas del líquido–, la simultánea crisis acuífera en California y México es ya transfronteriza y bidireccional, en el aspecto humano, con graves re­verberaciones migratorias, que no aborda ninguno de los irredentistas esquemas financieristas/militaristas del Tlcan, Aspan, Plan Mérida, NorthCom, NorthAmerica, TPP, TTIP, TISA (http://goo.gl/9aZmgm). ¡Es increíble que no exista una tripartita política hidráulica del invasivo esquema de Norteamérica!

Como si lo anterior fuera poco, Russia Today expone que detrás de las ofensivas de los barbáricos yihadistas “se encuentra una lucha mucho más cruel: el control del agua (http://goo.gl/Z0cCn7)”, una de cuyas medidas ha sido reducir el suministro de agua en las áreas controladas por el gobierno de Irak (http://goo.gl/X6LCou). De por sí la contaminación y el calentamiento global han agravado la escasez acuífera en Medio Oriente, donde se prevé que para 2025 las sequías provocarán hambrunas masivas. Lo que no destruye la naturaleza lo acaban por aniquilar los depredadores humanos.

La debacle griega


Perry Anderson, Sin Permiso

La crisis griega ha provocado una mezcla previsible de indignación y autosatisfacción en Europa, donde se oscila entre deplorar la dureza del acuerdo impuesto a Atenas y celebrar el mantenimiento in extremis de Grecia en la familia europea, o bien las dos cosas a la vez. La primera reacción es tan fútil como la segunda. Un análisis realista no deja lugar a ninguna de las dos. Que Alemania sea una vez más la potencia hegemónica del continente no supone notición alguno en 2015: la cosa resulta evidente desde hace por lo menos veinte años. Que Francia se comporte como servidora suya, en una relación bastante semejante a la del Reino Unido frente a los Estados Unidos, no resulta para empezar una novedad política: después de De Gaulle, la clase política francesa ha vuelto a sus reflejos de los años 40. Se acomoda y admira incluso a la potencia dominante del momento: ayer, Washington, hoy, Berlín.

Menos sorprendente todavía resulta la cuestión actual de la unión monetaria. Desde su origen, las ventajas económicas de la integración europea que da por hecho la opinión bienpensante de toda laya, han sido en realidad muy moderadas. En 2008, los cálculos de Barry Eichengreen y Andrea Boltho, dos economistas favorables a la integración, concluían que ésta había aumentado el PIB del mercado común un 3 o un 4% entre el final de los años 50 y la mitad de los años 70, que el impacto del Sistema Monetario Europeo era insignificante, que el Acta Única Europea ha podido añadir un 1% y que la Unión Europea no había tenido casi ningún efecto discernible sobre el crecimiento o la producción.

Eso fue antes de que la crisis financiera golpease a Europa. Desde entonces, la cortapisa de la moneda única se ha revelado tan desastrosa para los estados del sur de Europa como ventajosa para Alemania, donde la represión salarial — que enmascara un crecimiento muy débil de la productividad— ha asegurado a la industria alemana su ventaja competitiva contra el resto de Europa. En cuanto a la tasa de crecimiento, la comparación con las cifras del Reino Unido o de Suecia, desde Maastricht, basta para desmontar la afirmación de que el euro habría beneficiado a otro país aparte de a su principal arquitecto.

Esta es la realidad de la «familia europea», tal como la ha construido la Unión Monetaria y el Pacto de Estabilidad. Pero su ideología es inquebrantable: en el discurso oficial e intelectual, la UE siempre garantiza la paz y la prosperidad del continente, destierra el espectro de la guerra entre las naciones, defiende los valores de la democracia y los derechos humanos y hace respetar los principios de un libre mercado moderado, zócalo de todas las libertades. Sus reglas son firmes pero flexibles, pues responden a un doble imperativo de solidaridad y eficacia. Para las sensibilidades que se empapan de esta ideología común al conjunto del personal político europeo y a la vasta mayoría del comentario mediático, el sufrimiento de los griegos ha constituido un espectáculo doloroso. Pero, felizmente, ha triunfado el buen sentido, se ha llegado a un compromiso y no queda más que esperar todos juntos que la Unión no haya sufrido daños irreparables. 

Desde la victoria electoral de Syriza en enero, el curso de la crisis en Grecia era igualmente previsible, a excepción del golpe de efecto final. Los orígenes de la crisis eran dobles: la calificación fraudulenta para la entrada en la zona euro por parte del PASOK de Simitis y el impacto del crac global de 2008 sobre la economía frágil de una Grecia endeudada y no competitiva. Desde 2010, ha aplicado la troïka compuesta por la Comisión Europea, el BCE y el FMI programas de austeridad sucesivos — antaño llamados «planes de estabilización» — dictados por Alemania y Francia, cuyos bancos habían sido los más expuestos al riesgo de impago. Cinco años después de paro masivo y de recortes presupuestarios sociales, la deuda alcanzaba nuevas cimas. En este contexto, Syriza ganó porque prometía con fogosidad y convicción poner fin a la sumisión a la troïka. «Renegociaría» las condiciones de la tutela europea. ¿Con qué contaban para lograrla? Simplemente, con implorar un trato más suave, y con jurar cuando no se conseguía con esto, ruegos y juramentos dirigidos, por tanto, a los nobles valores de Europa, a los cuales el Consejo Europeo no podía ser indiferente. Estaba clarísimo, desde un principio, que ese verter súplicas e imprecaciones resultaba incompatible con toda idea de salida del euro. Por dos razones. Los dirigentes de Syriza no llegaron a hacer la distinción mental entre la pertenencia a la zona euro y a la EU, considerando la salida de la primera como equivalente a la expulsión del otro, es decir, la peor pesadilla para los buenos europeos que aseguraban ser. Luego, sabían que, gracias a los fondos estructurales y a la convergencia inicial de los tipos de interés europeos, el nivel de vida de los griegos había progresado efectivamente durante los años Potemkin de Simitis. Los griegos tenían por tanto buenos recuerdos del euro, que no vinculaban a su miseria actual. Más que tratar de explicar este vínculo, Tsipras y sus colegas repitieron a quien quiso oírles que estaba fuera de discusión abandonar el euro.

Al obrar de este modo, renunciaron a toda esperanza seria de negociar con la Europa real y no con la Europa con la que fantaseaban. La amenaza económica de un Grexit era desde luego bastante más débil en 2015 que en 2010, al haberse reflotado los bancos alemanes y franceses entretanto por los planes del sedicente rescate de Grecia. Pese a algunas voces alarmistas residuales, el Ministerio de Finanzas alemán sabía desde hace algún tiempo que las consecuencias materiales de un impago griego no serían dramáticas. Pero desde el punto de vista de la ideología europea a la que se adhieren todos los gobiernos de la zona euro, este golpe simbólico asestado a la moneda única y al «proyecto europeo», como gusta de decirse en estos días, habría supuesto una terrible regresión que había que impedir a toda costa. Si Siriza hubiera elaborado desde su llegada al poder un plan B para un impago organizado — preparando los controles de capital, la impresión de una moneda paralela y otras medidas de transición imposibles en 24 horas para evitar el desorden — y hubiese amenazado a la UE con aplicarlo, habría dispuesto de armas para negociar. Si hubiera declarado que en caso de prueba de fuerza, retiraría a Grecia de la OTAN, hasta Berlín se lo habría pensado dos veces antes de un tercer programa de austeridad, ante el temor americano que suscita una perspectiva así. Pero para los Cándidos de Syriza, esto era todavía más tabú que la idea de un Grexit.

Frente a un interlocutor privado de toda influencia y que alterna entre el ruego y los insultos, ¿por qué iban a las potencias europeas a hacer la menor concesión, sabiendo desde el principio que todo lo que decidieran sería in fine aceptado? Visto desde este ángulo, su conducta ha sido completamente racional. La única sorpresa notable en esta crónica ya escrita por anticipado fue que Tsipras anunciara, en último extremo, un referéndum sobre el tercer memorándum y que el electorado rechazara éste de modo masivo. Armado de este rotundo «No», Tsipras ha pronunciado un «sí» avergonzado a un cuarto memorándum todavía más duro que el anterior, pretendiendo a su vuelta de Bruselas que no había otra elección en razón del apego de los griegos al euro. Pero, en ese caso, ¿por qué no haber planteado esa pregunta en referéndum: ¿están ustedes dispuestos a aceptarlo todo por permanecer en el euro? Al llamar después a votar No, y exigir un dócil Sí menos de una semana después, Syriza ha cambiado de chaqueta más rápido de lo que votó la socialdemocracia los créditos de guerra en 1914, aun cuando en esta ocasión una minoría del partido haya salvado el honor. A corto plazo, Tsipras prosperará sobre la ruina de sus promesas, como hizo el primer ministro laborista británico Ramsay MacDonald, cuyo gobierno de unidad nacional, compuesto en su mayoría por conservadores, impuso austeridad en plena Gran Depresión, antes de morir entre el desprecio de sus contemporáneos y el de la posteridad. Grecia ya ha tenido su parte de dirigentes de esta calaña. Poca gente ha olvidado la Apostasía de Estefanópulos en 1965 [1]. El país habrá sin duda de sufrir otras.

¿El quid más general de la lógica de la crisis? Todos los sondeos muestran que en todas partes el apego a la Unión Europea ha descendido fuertemente — y con razón —en diez años. Ahora se la ve como lo que es: una estructura oligárquica, gangrenada por la corrupción, construida sobre la negación de la soberanía popular, que impone un amargo régimen de privilegios para unos y de coacciones para todos los demás. Pero esto no significa que esté mortalmente amenazada por abajo. La colera aumenta entre la población, pero en ausencia de catástrofe, el primer instinto consistirá en aferrarse a lo que existe, rechazando también lo que pueda ser antes que arriesgarse a lo que pudiera ser radicalmente diferente. Esto no cambiará hasta que la cólera sea, y sólo cuando lo sea, más fuerte que el miedo. Por el momento, los que viven del miedo — la clase política a la que a partir de ahora pertenecen Tsipras y sus colegas— pueden estar tranquilos.

[1] Apostasía designa al contingente de renegados dirigido por Estéfanos Estefanopulos que pasó de un gobierno de la Unión de Centro a un régimen nombrado por el Rey, dos años antes del golpe de estado militar.

domingo, 26 de julio de 2015

¿Por qué he votado primero NO y después SI?

Yanis Varoufakis · · · · ·
26/07/15



Me decidí a participar en política por una razón: para apoyar a Alexis Tsipras en su lucha contra la servidumbre de la deuda. Por su parte, Alexis Tsipras me honró al reclutarme por una razón: una comprensión particular de la crisis basada en el rechazo del dogma de Papakonstantinos; a saber, la idea de que, si hay que elegir entre una quiebra anárquica y unos préstamos tóxicos, estos últimos son siempre preferibles.

Es un dogma que rechacé porque es una amenaza permanente, que ayuda a aplicar políticas que garantizan la quiebra permanente y, finalmente, conducen a la servidumbre de la deuda. La noche del miércoles, se me pidió en el Parlamento que eligiese entre (a) la defensa de dicho dogma votando a favor del documento que nuestros "socios" habían impuesto a Alexis Tsipras en la Cumbre del Euro por medios golpistas y una agresión inimaginable, o (b ) decir "no" a mi Primer Ministro.

El primer ministro nos preguntó: "¿es el chantaje real o un farol?", planteando el dilema horrible que todos teníamos en nuestras conciencias – la suya también. Claramente, el chantaje era real. Esa "realidad" me golpeó por primera vez cuando el 30 de enero J.Dissjenbloem me visitó en mi oficina para presentar el dilema "memorándum o bancos cerrados". Sabíamos desde el principio hasta qué punto serían despiadados los prestamistas. Y sin embargo, decidimos hacer lo que nos seguíamos repitiendo unos a otros durante las largas noches y días en la sede del gobierno: "Vamos a hacer todo lo posible para conseguir un acuerdo viable financieramente. Llegaremos a acuerdos, pero no nos dejaremos chantajear. Solo cederemos lo imprescindible para asegurar un acuerdo dentro de la Eurozona. Sin embargo, si somos derrotados por las políticas catastróficas del memorándum, dimitiremos y cederemos el poder a aquellos que creen en tales medidas; que sean ellos los que las apliquen: nosotros volveremos a las calles".

El primer ministro preguntó el miércoles "¿Hay alguna alternativa?" Creí que sí, que la había. Pero no voy a detenerme en eso ahora. No es el momento apropiado. Lo importante es que la noche del referéndum, el Primer Ministro llegó a la conclusión que no había alternativa.

Y por eso dimití, para facilitar su viaje a Bruselas y que pudiese volver con las mejores condiciones que pudiese conseguir. Pero eso no quiere decir que estuviésemos comprometidos automáticamente con la aplicación de esas medidas, ¡sin importar cuales fueran!

El presidente del Gobierno, en la reunión parlamentaria del miércoles, nos pidió decidir juntos, compartir la responsabilidad. Vale. Pero ¿cómo? Una forma sería actuar, todos juntos, como habíamos dicho una y otra vez que haríamos en caso de derrota. Declararíamos que habíamos sido derrotados, anunciaríamos que en teníamos nuestras manos un acuerdo que consideramos inviable y pediríamos a todos aquellos políticos que creyesen el acuerdo era aún potencialmente viable, independientemente de a que partido perteneciesen, que formasen un gobierno y lo aplicasen.

La otra opción sería hacer lo que el primer ministro sugirió: proteger al primer gobierno de izquierda, aunque fuese aplicando el acuerdo - producto del chantaje - que el propio Primer Ministro consideraba inviable.

Ambos aspectos del dilema eran igualmente despiadados. Como Alexis Tsipras anunció con razón, nadie tiene el derecho a pretender que el dilema tortura más su propia conciencia que la de los demás - ya sea primer ministro o miembro del gobierno. En consecuencia, esto de ninguna manera implica que los que decidieron que el gobierno debía aplicar el acuerdo "inviable" lo hicieran por tener un mayor sentido de la responsabilidad que aquellos de nosotros que defendíamos que debíamos dimitir y dejar la aplicación de las medidas a aquellos políticos que creían que el acuerdo era viable.

Euclides Tsakalotos resumió perfectamente la realidad cuando se dirigió al Parlamento; dijo que aquellos que creían que el gobierno de SYRIZA no debía cargar con la tarea de hacer cumplir este acuerdo tenían argumentos tan fuertes como los que creían que el gobierno de SYRIZA esta moralmente obligado ante la gente a aplicar este mal acuerdo para evitar una quiebra caótica.

Ninguno de nosotros es más "anti-memorándum", pero tampoco más "responsable". Simplemente, cuando te encuentras ante semejante encrucijada, bajo la presión de una alianza poco santa de potencias internacionales, es aceptable que unos compañeros elijan una opción y otros la contraria. En estas circunstancias, sería criminal que unos calificasen a los otros de "vendidos" y los otros a los primeros de "irresponsables".

Ahora, en medio de estas disputas de fondo, la unidad de SYRIZA y la gente que creyó en nosotros, que le otorgaron el 61,5% en el referéndum, la unidad es la prioridad. Y la única manera de asegurar esto es comprender los argumentos de cada uno, teniendo en cuenta como un axioma que el lado contrario se mueve por intenciones que son igual de buenas, responsables y revolucionarias que las nuestras.

Dicho esto, la razón por la que he votado "NO" el miércoles pasado es simple: deberíamos haber entregado el poder, como habíamos dicho que haríamos, a quienes pueden mirar en los ojos a la gente y decir lo que nosotros no podemos: "El acuerdo es duro, pero se puede cumplir de tal manera que haya espacio para la esperanza de que podemos recuperarnos y superar la catástrofe humanitaria".

El gobierno de la izquierda no puede prometer a Europa lo que sabe que no puede conseguir. El activo fundamental que el gobierno de SYRIZA necesita proteger es la promesa que repetidamente hemos hecho en nuestras visitas a las capitales europeas: a diferencia de los otros, no prometemos lo que no podemos cumplir (por ejemplo, un cierto superávit primario). Por otra parte, el gobierno de la izquierda no tiene derecho a saquear más a las víctimas de una crisis que dura ya más de cinco año sin ser capaz, por lo menos, de responder afirmativamente a la pregunta: "¿Por lo menos se han recuperado de las políticas recesivas? "

Muchos de mis colegas preguntan: "¿No es mejor que seamos nosotros quienes gobernemos? Nosotros, que nos preocupamos por la gente y queremos luchar contra la corrupción y la oligarquía". Sí, es mejor. Pero, ¿qué instrumentos tenemos para ello? La decisión de la Cumbre del Euro consagra y amplia la completa falta de control social sobre los bancos, mientras que la sociedad deberá pagar más entre 10 y 25 mil millones de deuda para apoyarlos.

Y para empeorar las cosas, la creación de un súper-HRADF (Fondo de Desarrollo de Activos de la República Helénica) que tomará el control total de todos los activos públicos, privando a la República Helénica de todos los beneficios de gestión. Y ¿cómo vamos a controlar la austeridad cuando la troika, con todos los datos de la ELSTAT (Autoridad Helénica de Estadística) -cuyo control cedimos de este miércoles- decida unilateralmente cual debe ser el superávit primario?

Y cuando la dura realidad de los resultados de esta nueva austeridad aflijan a la sociedad, cuando los jóvenes y los viejos, por igual, salgan a las calles o se queden en casa pudriéndose de desesperación ante esas medidas, esa gente - las personas en cuyo nombre hemos hablado hasta ahora- ¿quién las representará políticamente? ¿El mismo partido que planteó esas mismas medidas ante el Parlamento? Las medidas que los ministros bienintencionados se ven obligados a defender ante el parlamento y los medios de comunicación, mientras son ridiculizados por la oposición anti- memorándum?

Me preguntan: "Pero ¿no están ayudando a los planes de Schauble cuando votan contra el acuerdo?". Y yo respondo con otra pregunta: "¿Está seguro de que el acuerdo a estas medidas no es parte del plan de Schauble?"

Observe lo siguiente:

► El último informe del FMI que calcula que la deuda supone más del 200% del PIB, lo que en esencia prohíbe al FMI conceder nuevos préstamos;

► La petición del ESM, bajo la batuta de Schauble, de que haya nuevos préstamos del FMI a Grecia;

► Un gobierno griego que aplica reformas en las que no cree, pero que además considera abiertamente resultado de chantaje;

► Un gobierno alemán que hace aprobar al Bundestag un acuerdo para Grecia, a cuyo gobierno considera de entrada indigno de confianza y fracasado.

¿No considera, querido lector, que estos hechos son poderosos aliados de Schauble? ¿Hay realmente otra forma más seguro para el país sea excluido de la zona euro que este acuerdo inviable que otorga tiempo y razones al ministro alemán de finanzas para planificar el Grexit que tanto desea?

Basta ya de argumentos. Mi conciencia me hizo votar en contra del actual acuerdo, creyendo, como todavía creo, que el dogma de Papakonstantinos debe ser rechazado. Por otra parte, respeto totalmente mis colegas que opinan lo contrario. Ni soy el más revolucionario / ético, ni ellos los más responsables. Hoy se nos juzga por nuestra capacidad para proteger con todas nuestras fuerzas nuestra unidad, el compañerismo y el colectivo, manteniendo nuestro derecho a divergir.

Para concluir, permítaseme señalar un matiz filosófico del dilema que grava la conciencia de cada uno de nosotros; ¿Cuándo está más allá del utilitarismo la idea de que ciertas cosas no se deben hacer en nuestro nombre? ¿Ha llegado ese momento?

No hay respuestas correctas. Sólo la intención honesta de respetar las respuestas de nuestros compañeros, incluso si no están de acuerdo con la nuestra.


¿Por qué he votado “SI” esta noche?

En la decisión del Eurogrupo de 20 de febrero conseguimos que la palabra Memorándum (MoU) no apareciese en ninguna parte.

En su lugar, como requisito previo para la evaluación positiva de nuestro progreso, hay una lista de reformas, que debíamos preparar y proponer en los próximos tres días. La lista sería inmediatamente aceptada por las "instituciones".

De hecho, el 23 de febrero, la lista fue presentada con mi firma. Durante el fin de semana del 20 al 23 de febrero se trabajó febrilmente. Naturalmente, estábamos en contacto permanente con los representantes de las instituciones con el fin de garantizar que no se plantearía ningún problema, y que nuestra propuesta sería apoyada por ellas en la teleconferencia del Eurogrupo del 24 de febrero que, a su vez, la aprobó.

La lista definitiva, que envié a las instituciones a altas horas de la noche el 23 de febrero, incluia nuestra prioridades (por ejemplo, superación de la crisis humanitaria, la reintroducción de la negociación colectiva, cambio de la política de gestión de los bienes públicos, no reducción de las pensiones complementarias, etc.). También incluyó algunas de sus exigencias.

Había acordado incluir algunas de sus exigencias en un quid pro quo para la inclusión de nuestros principales objetivos. Las exigencias que habíamos aceptado son las que se someten hoy a votación del Parlamento griego: a) reformas en el Código Civil (CC), y b) la inclusión del mandato de la UE 2014/59 relativo a la "consolidación" de los bancos y otras entidades de crédito (BRRD).

Incluso entonces, sabía que las reformas en el CC estaban llenas de amenazas para los derechos humanos de las partes más débiles en la quiebra de las empresas u hogares. Por otra parte, lo mejor que se puede decir de las relativas a las BRRD es que son puro aire, ya que se supone que debía ofrecer garantías legales a los depósitos bancarios sin haber obtenido ningún tipo de financiación para el fondo que debía garantizarlos. Además de saber todo eso, calculé que en un acuerdo honesto, para garantizar nuestras "líneas rojas" (por ejemplo, que los superávit primarios fuesen entre el 1% y el 1,5% como máximo, que se protegiesen los derechos laborales y un IVA bajo), las reformas del CC y las BRRD supondrían una pequeña concesión. Esa es la razón por la cual incluí esas exigencias en nuestra lista.

Hoy, obviamente, las cosas son completamente diferentes.

Hoy nuestra lista de reformas, dentro de los límites de un acuerdo honesto, no existe.

Hoy la única lista es la que la Troika ha impuesto en su totalidad.

Hoy estamos ante las secuelas de un golpe humillante en lugar de un acuerdo honesto.

En febrero sacrificamos las reformas del CC y las BRRD con el fin de obtener concesiones importantes.

Ahora estamos regalando las reformas del CC y las BRRD y nos exigirán reformas aún más venenosas en unas cuantas semanas.

Por otra parte, en el documento que envié a las instituciones, estaba simplemente aceptando la responsabilidad de un "nuevo Código Civil" y no desde luego el que dictasen ellos. Tampoco imaginé nunca que nuestro gobierno (bajo la supervisión de la Troika) aceptaría someter todos esos cambios al Parlamento bajo la etiqueta de "urgentes", lo que constriñe todos los debates y niega la función del Parlamento.

El miércoles pasado no tuve más remedio que votar con un NO atronador. El mío se situó junto al NO que el 61,5% de nuestros compatriotas emitió para evitar una capitulación a la infame TINA (no hay alternativa). Me he negado a ello los últimos 35 años en los 4 continentes donde he vivido. Hoy en día, esta noche, esas dos medidas, que yo mismo había propuesto en febrero, se presentan ante el Parlamento griego de una manera que nunca había imaginado; de una manera que no honran al gobierno de SYRIZA.

Mi desacuerdo con la forma en que se han conducido las negociaciones después del referéndum es de fondo. Y, sin embargo, mi objetivo principal es proteger la unidad de SYRIZA, apoyar a A.Tsipras, y a E.Takalotos. Ya he explicado todo lo que había que explicar antes. En consecuencia, hoy voy a votar SÍ, a las dos medidas que yo mismo había propuesto, aunque en condiciones y con requisitos radicalmente diferentes.

Desafortunadamente, estoy seguro que mi voto no será de ninguna ayuda al gobierno para alcanzar nuestros objetivos comunes. Y es porque las "acciones previas" de la Cumbre del Euro fueron diseñadas para fracasar. Sin embargo, formularé mi voto con la esperanza de que mis compañeros ganen un poco de tiempo y que nosotros, todos nosotros, unidos, planearemos una nueva resistencia a la autocracia, la misantropía y la (impulsada) aceleración y profundización de la crisis.

(I) Esta mañana, cuando participé en el Comité de Finanzas del Parlamento, me cercioné de que ningún colega mío, ni siquiera el ministro de Justicia, estaba de acuerdo con el nuevo código civil. Fue un triste espectáculo.


Yanis Varoufakis, exministro de finanzas del gobierno griego de Syriza, es un reconocido economista greco-australiano de reputación científica internacional. Es profesor de política económica en la Universidad de Atenas y consejero del programa económico del partido griego de la izquierda, Syriza. Fue recientemente profesor invitado en los EEUU, en la Universidad de Texas. Su libro El Minotauro Global, para muchos críticos la mejor explicación teórico-económica de la evolución del capitalismo en las últimas 6 décadas, fue publicado en castellano por la editorial española Capitán Swing, a partir de la 2ª edición inglesa revisada. Una extensa y profunda reseña del Minotauro, en SinPermiso Nº 11, Verano-Otoño 2012.



Traducción para www.sinpermiso.info : Gustavo Buster



sinpermiso electrónico se ofrece semanalmente de forma gratuita. No recibe ningún tipo de subvención pública ni privada, y su existencia sólo es posible gracias al trabajo voluntario de sus colaboradores y a las donaciones altruistas de sus lectores.

La producción de carne, responsable del 14,5% de emisiones de carbono en el mundo

Por Guillermo Altares

Entre 1990 y 2012, según datos de la FAO, el número de gallinas en el mundo ha crecido un 104,2% y el ganado vacuno, muy contaminante para el medio ambiente, ha pasado de 1.445 a 1.684 millones (un 16,5%).

La producción de carne, responsable del 14,5% de emisiones de carbono en el mundo
En la coronación de la reina Isabel II, en 1953, se sirvió pollo, un ave que puede parecer muy poco noble para un momento de pompa y circunstancia. De aquella ceremonia nació una de las recetas británicas más famosas: Coronation Chicken. Desde entonces, el consumo de carne en Occidente se ha acelerado de forma tan espectacular que lo que era extraordinario ahora es normal. Sólo entre 1990 y 2012, según datos de la FAO, el número de gallinas en el mundo ha crecido un 104,2%, de 11.788 a 24.705 millones, y el ganadovacuno, muy contaminante para el medio ambiente, ha pasado de 1.445 a 1.684 millones (un 16,5%).
El problema está en saber si el planeta podrá soportarlo: un estudio de 2013, también de la organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, asegura que la producción de carne es responsable del 14,5% de las emisiones de carbono y que, a la vez, en los países desarrollo el consumo de carne crece en torno al 5% o 6% al año. "El ganado tiene un papel muy importante en el cambio climático", concluía la FAO.
"Nuestra alimentación está basada en productos de origen animal y sabemos que su repercusión medioambiental es muy alta", explica Emilio Martínez de Victoria Muñoz, expresidente del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. "Un kilo de carne es mucho menos sostenible que un kilo de verduras".
El antropólogo Jesús Contreras, del Observatorio de la Alimentación, señala: "Si todos los habitantes de China consumiesen la misma carne que nosotros, sería insostenible. Tenemos un problema de sostenibilidad, porque mantenemos una alimentación energéticamente muy costosa".
La carne ha sufrido varias crisis. Por un lado, están los consejos médicos relacionados con el excesivo consumo de determinadas variedades (cerdos, carne roja). Por otro, como ocurrió con las vacas locas, están las polémicas provocadas por los productos con los que se alimenta al ganado. Pero el gran problema que plantea su consumo tiene ahora mucho más que ver con el medio ambiente que con la salud. La llamada huella de carbono, que mide los recursos que se necesitan para producir algo, es gigantesca en el caso de la carne, tanto que nadie cree que se pueda mantener el ritmo actual. De nuevo según la FAO, en el conjunto de los países desarrollados se consumían de media 60 kilos de carne en 1964, ahora son 95,7 y se calcula que serán 100,1 en 2030.
El periodista Andrew Lawyer, que acaba de publicar un libro sobre la historia de los pollos, "Why did the chicken cross the world?" (¿Por qué el pollo cruzó el mundo?) asegura no poder calcular el número de aves que se sacrifican cada día en el mundo: "No existen estadísticas, pero estoy seguro de que son decenas de millones. El consumo de pollo crece muy rápidamente. Cuanto más urbanizados son los países, más huevos y pollos consumen". En España, se ha pasado de producir 836.000 toneladas de carne de ave a 1,3 millones entre 1990 y 2013.
La carne representa una industria muy importante en España. Según los últimos datos disponibles de la asociación de productores cárnicos, en 2013 exportaron 1,57 millones de toneladas por valor de 4.189 millones de euros.Con el 3,4% de la producción mundial, España es, además, el cuarto mayor productor de carne de porcino, por detrás de China (que produce el 50% de la carne de cerdo mundial), EE UU (10%) y Alemania (5,3%). A la vez, es el segundo país europeo en producción, representando el 16% del total.
Ese mundo industrial, del que viven miles de pequeñas economías —basta con recordar la crisis que se produjo en Burgos a finales de 2014 cuando se incendió la fábrica de Cantimpalos—, puede encontrarse en la localidad segoviana de Cantimpalos, con 1.400 habitantes, 16 industrias de embutidos y una producción de chorizo de 42 toneladas en 2013. "El porcino no tiene ayudas comunitarias", explica Pedro Matarranz, un pequeño ganadero. "Este pueblo vive de las industrias de embutidos, de la ganadería o de la agricultura", afirma.
Bajo el calor de julio en la meseta segoviana, una visita a su pequeña explotación muestra las enormes dificultades del oficio, desde el manejo de unas 500 toneladas de purines al año (pese a que él utiliza sobre todo paja) para destinarlas a abonos hasta las enormes medidas de seguridad sanitaria. Incluso a una escala familiar, que roza lo artesanal, la carne de cerdo requiere un esfuerzo energético enorme.
"La comida del futuro será la comida del pasado", explica Sandro Dernini, asesor de la FAO. 'La huella de carbono de la producción de proteínas animales es enorme', señala. "Este oficio ha cambiado muy poco en 200 años", explica Jesús González Veneros, un ganadero de Ávila, mientras muestra unas manchas negras en un cerro lejano de la Sierra de Gredos. Un ojo inexperto es incapaz de distinguir el ganado, pero él lo localiza perfectamente.
Para llegar hasta ahí necesita un caballo, al igual que su bisabuelo, su abuelo y su padre, que también eran ganaderos. Estas explotaciones representan la máxima expresión de una carne ecológica, de la que depende un ecosistema económico y social, pero es imposible que a través de este tipo de explotaciones pueda sostenerse la demanda mundial, salvo que se reduzca su consumo de forma rapidísima.
Este problema se plantea, además, en un mundo en el que en torno a 900 millones de personas pasan hambre a diario. Como señala la FAO, el sector cárnico se enfrenta al desafío imposible de aumentar la producción ante un crecimiento de la demanda y de la población del planeta y a la necesidad de frenar a la vez las emisiones.
Ecoportal.net
El Espectador

sábado, 25 de julio de 2015

Roberto Paiva analizó las proyecciones de inversión en Cuba


25 de julio, 2015 15:39 - Internacional, Economía "Una economía como la cubana necesita modernizar sus servicios", explicó.

Roberto Paiva, director de ProChile, abordó el escenario de la economía cubana tras el inicio del proceso de reestablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, así como las opciones de inversión que existen en la isla.

En entrevista con CNN Chile, afirmó que la economía cubana "está creciendo suavemente" y que implica que el poder adquisitivo en el país va creciendo todos los años. Además, recalcó que Cuba está "haciendo esfuerzos por reinsertarse en la División Internacional del Trabajo, en el Comercio Internacional. 

"Tiene una ley de inversión extranjera nueva y ha implementado una zona franca, que son instrumentos que facilitan la instalación de inversionistas extranjeros y que refleja un esfuerzo por acercarse al mundo empresarial", explicó.

Además destacó que las áreas de infraestructura y los servicios son las áreas más interesantes para la inversión en Cuba en un primer acercamiento. Conoce más detalles en el informe adjunto.

ACONTECER ECONÓMICO CUBANO


Por Pedro Meluzá López

Concluyen unas 200 obras en Santiago de Cuba

HAN TERMINADO o se culminan con celeridad las principales obras constructivas del programa inversionista por el aniversario 62 del ataque al Cuartel Moncada y los 500 años de la oriental villa de Santiago de Cuba.
Suman alrededor de 200 los objetivos ejecutados desde el 2014, entre ellos viviendas para unas 1 200 familias afectadas en su mayoría por el huracán Sandy, reparación de numerosos viales de la ciudad con el empleo de cerca de 50 mil toneladas de asfalto, remozamiento de la carretera turística en la zona patrimonial de El Morro, entrega del megaproyecto recreativo Parque de los Sueños, casi concluida la conductora de 8,7 kilómetros del trasvase Gota Blanca-La Clarita y finalizadas diversas acciones reconstructivas en Consultorio del Médico de la Familia y Casas de Abuelos.

Sobrecumplen producción de niquel

LAS PLANTAS niquelíferas Comandante Ernesto Che Guevara y Pedro Sotto Alba, en Moa, provincia de Holguín, superaron sus respectivas producciones programadas para el primer semestre del actual año en más de 600 toneladas, dio a conocer el Noticiero Nacional de Televisión.
En la primera fábrica se alcanzó en el período un sobrecumplimiento de 150 toneladas y en la segunda más de 500.
Aunque los precios del rubro en el mercado internacional están deprimidos, ambas empresas alcanzaron, además, altos valores de eficiencia técnica para el níquel más cobalto y disminuyeron los consumos de portadores energéticos, en especial petróleo y agua.

Las presas acumulan solo el 37% de su capacidad

LOS 242 embalses del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en todo el país están deprimidos por la intensa sequía que afecta a la Isla, y hasta junio registran solo el 37 por ciento de sus capacidades totales, informó dicho organismo.
Las provincias más azotadas son la oriental y la central, en particular Guantánamo, Santiago de Cuba, Villa Clara y Sancti Spíritus, con fuertes daños en los cultivos de arroz y en la ganadería.
Especialistas dijeron a la prensa que no se avizora un cambio favorable en el régimen de precipitaciones.

Continúa el remozamiento de centros para ancianos

ANTE EL elevado índice de envejecimiento poblacional que registra Cuba, donde el 19 por ciento de sus habitantes tiene 60 años o más, se viene ejecutando desde el 2015 un programa de inversiones ascendente a unos 66 millones de pesos, destinado a mejorar las condiciones de los hogares de ancianos y casas de abuelos.
Hasta el presente, informó el Ministerio de Salud Pública, se han realizado obras por 40 millones de pesos. aunque lo realizado no ha sido similar en todas las provincias del país.
En la mayor de las Antillas existen en la actualidad 258 casas de abuelos, 23 más que en el 2013, con una capacidad de 8 794 personas.

Banco cubano firma acuerdo con entidad norteamericana

LAS ENTIDADES Banco Internacional de Comercio de Cuba (Bicsa) y el estadounidense Stonegate, radicado en la Florida desde el 2005, suscribieron acuerdo para una cuenta corresponsal para la tramitación de operaciones.
Se trata del primer convenio importante firmado entre ambas naciones desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas bilaterales y facilita las transacciones a las empresas norteamericanas que hacen negocios con la Isla. declaró Dave Seleski, presidente de la firma norteña.


Fuentes: Trabajadores, Granma, Sierra Maestra. NTV y Radio Rebelde.

Centrales en tiempo muerto

Centrales en tiempo muerto
SANCTI SPÍRITUS. Dicen que para apaciguar la angustia que se les atraviesa en el pecho, los pobladores de Narcisa levantan en las entrañas del central una pila mortuoria con gomas de camión, le prenden fuego y se sientan a mirar el humo que comienza a salir por la torre, un humo negro y denso que más bien parece los rescoldos de su última zafra.
“Una se hace la ilusión de que ese bicho está vivo, pero no es más na’ que eso: la ilusión”, se duele una lugareña que aún no sabe qué hacer sin el pitazo afiebrado del mediodía, sin el bagacillo insolente que le ensuciaba la casa  y con un tiempo muerto que ya va para 10 años.
La suya es la nostalgia de una generación que en el 2005, cuando se hizo un silencio sordo en toda la maquinaria, había vivido demasiado entre hierros viejos como para acomodarse de golpe a la nueva realidad.
“Hubo quien no tenía edad para adaptarse”, relata Rafael Reyes Fernández, profesor del centro universitario Simón Bolívar y quien fungía en aquel entonces como presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Yaguajay.
“Sobre el tapete se pusieron varias opciones —enumera—: el estudio como trabajo, que fue la llamada Tarea Álvaro Reynoso; la incorporación a la producción de alimentos, fundamentalmente los que estaban vinculados a la parte agrícola de la zafra; y la esfera de los servicios. Eso sí: en cualquier caso fue un proceso traumático”.
En semejante apreciación coinciden, absolutamente, todas las personas entrevistadas por Progreso Semanal: el redimensionamiento de la industria azucarera cubana viró patas arriba la cartografía emocional de la nación y cayó, “con esa fuerza más”, sobre las comunidades pequeñas.
Cayó sobre los bateyes de Yaguajay, por ejemplo, un municipio al norte de la provincia de Sancti Spíritus que presumía de ser un emporio azucarero en el siglo XIX y en el que hoy la caña brilla olímpicamente por su ausencia. De los tres centrales que molían al iniciarse la década del 2000 —Aracelio Iglesias, Simón Bolívar y Obdulio Morales— apenas quedan las torres enhiestas y, de vez en vez, el humo alimentado con gomas de camión para apaciguar la angustia de su gente.
Ruinas del barracón de esclavos del central Narcisa. Foto: Oscar Alfonso Sosa.
Ruinas del barracón de esclavos del central Narcisa. Foto: Oscar Alfonso Sosa.
Cuando cerraron el central
Lo último que hizo Antonio Viamontes Perdomo como trabajador del CAI Simón Bolívar —lo recuerda como si hubiera sido ayer— fue encaramarse en una escalera y sustituir el cartel que daba la bienvenida a la fábrica por uno que anunciaba los nuevos destinos del otrora ingenio Vitoria: Sede Universitaria Municipal.
“Yo lloré cuando cerraron el central —confiesa desde la oficina en la que se desempeña como director adjunto de la Empresa Azucarera Sancti Spíritus—. Si me hubieran dado a escoger, no hubiera querido salir de allá, como todos los guajiros que nos aferramos a lo que conocemos”.
Y como los cientos de trabajadores que, sentados junto a la imponente nave o de pie para disimular mejor la molestia, escucharon los argumentos esgrimidos para detener los tachos: la imposibilidad del país para mantener tantas industrias moliendo, la caída en picada de los índices de eficiencia, la urgencia de una estructura más compacta y, por ende, más viable para seguir produciendo…
Ya lo había advertido Ulises Rosales del Toro, quien fungía como ministro de la Industria Azucarera: el propósito ulterior era disminuir los costos de la tonelada de azúcar, la búsqueda de mayor valor agregado, ser competitivos en la producción de caña y azúcar, llevar más alimentos a la población mediante la diversificación y desarrollar una agricultura sostenible.
“La decisión de desactivar 70 centrales azucareros obedece a un profundo estudio tecnológico, de mercado, precios, eficiencia industrial, calidad de suelos, rendimientos, entre otros —había informado al diario Granma—. La dirección de la Revolución fue cuidadosa y esperó todo lo que se podía, pero era una realidad objetiva por encima de consideraciones políticas”.
En Sancti Spíritus, donde convivían nueve centrales con la descomunal infraestructura que gravitaba en torno a cada uno de ellos, fueron cerrados siete en un proceso paulatino e intermitente de cinco años. En regiones como Trinidad, mundialmente conocida por la opulencia que prosperó en su Valle de los Ingenios, no quedó títere con cabeza, ni siquiera para evitar el impacto visual del marabú asfixiando la zona por los cuatro costados.
Yaguajay, al norte, atesoraba también una tradición de cañaverales y trapiches que venía de la década de 1840.
Con la centralización de la industria azucarera muchos resultaron demolidos y solo quedaron tres: el Noriega, después convertido en Vitoria; Belencita, que luego fue Narcisa; y Rosa María, que pasó a llamarse Nela. Justo los tres centrales que, un siglo más tarde, detuvieron sus tachos muy a pesar de la resistencia obstinada de su gente.
Central Narcisa desmantelado. Foto: Oscar Alfonso Sosa.
Central Narcisa desmantelado. Foto: Oscar Alfonso Sosa.
En tierra de nadie
“¿Tú crees que con la cantidad de caña que había por estos contornos no hubiera podido quedarse al menos un central moliendo? —se lamenta el campesino José Luis Méndez—. Lo que pasa es que la decisión venía tomada de arriba y aquí abajo lo único que podíamos hacer era tirarnos en plancha”.
Con su opinión concuerdan —matices más, o menos— una veintena de guajiros encuestados por Progreso Semanal y no pocos funcionarios que, pese a comprender la pertinencia de la medida, reconocen también su avasallador impacto en la configuración demográfica del municipio y, peor aún, al interior de las comunidades que han asistido como espectadoras a su propio proceso de decadencia.
“Casi un 47 por ciento de la población en Yaguajay dependía de la industria azucarera —ilustra Rafael Reyes Fernández—, no solo el que trabajaba en ella sino la familia completa. Poblaciones enteras vivían y resolvían sus problemas a partir de la zafra. Yaguajay es un lugar con comunidades muy dispersas, solo el 17 por ciento está en la cabecera municipal y el resto en estos pequeños asentamientos que eran eminentemente cañeros. Aridanes, por ejemplo, hoy está vacío. Una casa en Aridanes ya no cuesta nada, hay personas allí que simplemente no tienen de qué vivir”.
“En realidad, eso fue un golpetazo. Hay quien sostiene que hubo un estancamiento económico. Yo digo que se dio un tránsito de un tipo de economía a otra: del azúcar a la agricultura. La gente tuvo que desaprender lo del MINAZ y aprender técnicas agrícolas, dos dinámicas muy diferentes. En ese período hubo un bache en el que la universidad con la Tarea Álvaro Reynoso y los centros de investigación científica jugaron un rol importante porque se comenzó a formar gente, a capacitar, a catalizar el conocimiento”.
Carlos Manuel Calcines, director municipal de Economía y Planificación en Yaguajay. Foto: Oscar Alfonso Sosa.
Carlos Manuel Calcines, director municipal de Economía y Planificación en Yaguajay. Foto: Oscar Alfonso Sosa.
Al frente de la Dirección Municipal de Economía y Planificación en Yaguajay, Carlos Manuel Calcines Díaz lanza un cálculo aproximado: al cerrar los tres centrales, el territorio perdió de un día para otro el 65 por ciento de sus volúmenes de producción y más de 3 000 empleos que él califica como de calidad.
Ante una realidad como esa, ¿qué está haciendo el gobierno para ofrecer una opción a estas comunidades?
“Se les han ofrecido oportunidades de empleo en la agricultura; en aquel momento se abrieron los organopónicos, que crearon puestos de trabajo también; recientemente se sumó además la alternativa del trabajo por cuenta propia… Son las opciones que ha buscado el gobierno, además de redireccionar de alguna forma a ese personal en centros de la salud, la educación, la esfera de los servicios, la producción de materiales alternativos para la construcción… Quizás no es todo lo que la población espera ni necesita, pero es lo que ha estado a nuestro alcance”, reconoce Calcines.
A todas luces, insuficiente. No lo dice Progreso Semanal, que se aventuró apenas unos kilómetros monte adentro. Lo dicen antiguos operarios de Nela, Vitoria y Narcisa, que se desbocaron a opinar con la grabadora enfrente; pobladores de asentamientos como Seibabo y Cambao, más en tierra de nadie desde que el último plantón de caña terminó en la barriga de una guarapera, y hasta el propio Rafael Reyes, quien asegura categóricamente:
“Ha fallado la atención a las comunidades. Después del cierre de algunas escuelas e instituciones de la salud, la vida en esos lugares se ha hecho más difícil. No siempre es prudente aplicar allí lo que en las poblaciones más grandes, los cambios no impactan de la misma forma en la ciudad y el campo. Hay que tener una mirada diferente, sobre todo en las comunidades que pertenecían al MINAZ, que antes estaban priorizadas y ahora, muy desprotegidas”.
La gente, sin embargo, se va acomodando; más aún los hombres y mujeres de los centrales, que no han esperado nunca por planes ni por estrategias que les acotejen la vida y que, a la vuelta de una década, ya lo han probado todo: el estudio, la siembra de cultivos varios, el pastoreo de vacas y, desde hace algún tiempo, los cantos de sirena del turismo, una industria promisoria que ha comenzado a llevárselos en oleadas.
Progreso Semanal/ Weekly autoriza la reproducción total o parcial de los artículos de nuestros periodistas siempre y cuando se identifique la fuente y el autor.

Economía del compartir, no del poseer: ¿hemos entrado a la era del postcapitalismo?

“LA INFORMACIÓN ES ABUNDANTE. LOS BIENES DE LA INFORMACIÓN SON REPRODUCIBLES GRATUITAMENTE. UNA VEZ QUE ALGO EXISTE, PUEDE SER COPIADO/PEGADO INFINITAMENTE“

POR: PIJAMASURF ECONOMIA

dandelion1
Una de las tácticas más aguzadas del capitalismo ha sido la de convencernos de su conveniencia como el mejor de los sistemas económicos disponibles, así como convencernos de que un mundo sin él sería simplemente impensable. Sin embargo, el capitalismo y las doctrinas económicas y políticas derivadas no dependen de la fe, sino de su capacidad de resiliencia frente a nuevos modelos. Pero no hablamos de socialismo o comunismo, palabras que evocan visiones de gulags y Guerra Fría: hablamos de jardines comunitarios, de escuelas gratuitas, de Creative Commons y de la cultura del compartir: hablamos de la utopía desde lo concreto.
El economista Paul Mason ha escrito una provocadora pieza en The Guardian titulada triunfalmente “The end of capitalism has begun” (“El fin del capitalismo ha comenzado“); el texto es interesante no solo desde una perspectiva económica, sino también histórica: el rol de la máquina en la era moderna había sido el de aumentar la producción y reducir la cantidad de trabajo humano en esta, pero en la actual era de la información, el papel de la máquina ha sido el de reducir la frontera entre ocio y trabajo; la automatización en grandes sectores de la industria, por ejemplo, no es viable todavía porque millones de empleos se perderían, pero los jóvenes aceptan salarios ínfimos sin prestación social alguna solamente para pagar el costo de su smartphone. Las contradicciones del actual sistema nunca fueron más claras que después de la crisis financiera de 2008, cuando la brecha entre ricos y pobres se agrandó una vez más: los rescates financieros que hacen colapsar la economía y la “unidad” europea son testigos de ello también. Pero no todo en este panorama es desolador.
Para Mason, los últimos 25 años han sido cruciales para marcar los cambios que permiten identificar “sectores postcapitalistas” de producción que superan las barreras nacionales de la geografía política. La sobredisponibilidad de la información hace difícil que el mercado pueda procesarla; desde el punto de vista económico, Mason nos recuerda que cualquier mercado está basado en la escasez, y la información es abundante. El sistema se defiende formando monopolios a escala global que buscan seguir tratando a la información como propiedad privada, ya sea en la academia o en las industrias privadas. La privatización es la desesperación de un sistema que piensa en “mío” en lugar de “nuestro” frente “a la necesidad más básica de la humanidad, la cual es usar las ideas gratuitamente”.
Un gran ejemplo de esto es Wikipedia: “el mayor producto de información en el mundo”, una plataforma hecha por voluntarios (aunque cada tanto te bombardeen con banners recordándote que los voluntarios también comen), que volvió irrelevante el negocio de las enciclopedias en pocos años, y que le cuesta 3 mil millones de dólares al año a la industria de la publicidad en pérdidas. “Nuevas formas de propiedad, nuevas formas de préstamo, nuevos contratos legales: toda una nueva subcultura de negocios ha emergido en los últimos 10 años, que los medios han etiquetado como ‘la economía del compartir’ (sharing economy)”.
La economía del compartir es una economía de la generosidad: se trata de un cambio en el paradigma corporativo y de negocios que busca repartir más que acaparar, y según Mason, puede convertirse en un verdadero contrapeso al capitalismo salvaje de la pura ganancia “si estos proyectos de micronivel son nutridos, promovidos y protegidos en lo que hacen los gobiernos”.
Pero copiar y pegar un modelo económico no hará que el anterior palidezca y muera tan fácilmente. El mundo sigue funcionando de la misma forma: si necesitas un préstamo probablemente acudas a un banco y no a una cooperativa regional; si quieres estudiar a Shakespeare entrarás en una universidad que certificará tu conocimiento, pero tanto los bancos como las universidades son sistemas de administración de deudas económicas y simbólicas que se saldan únicamente a través del trabajo semiesclavizado. Lo que la era de la información puede enseñarnos en un sentido económico es que las ideas sobre el mundo en serio tienen impacto en las relaciones de la gente: una economía basada en la generosidad en lugar de la precariedad funcionaría como un contrapeso, primero, y luego como una alternativa viable y democrática al capitalismo actual. Como nos recuerda Mason:
La información es abundante. Los bienes de la información son reproducibles gratuitamente. Una vez que algo existe, puede ser copiado/pegado infinitamente. Un track de música o una base de datos gigantesca utilizada para construir un avión tienen costos de producción; pero sus costos de reproducción tienden a cero. Por lo tanto, si el mecanismo normal de precio del capitalismo perdura en el tiempo, su precio tenderá a cero también.