Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 27 de octubre de 2016

DESARROLLO Y AMBIVALENCIAS DE LA TEORÍA ECONÓMICA DE MARX

Por Michael Heinrich
1. Principales etapas del desarrollo teórico de Marx
a) 1844: “Manuscritos económico-filosóficos”, que estaban centrados en una concepción de la esencia del ser humano (Wesen des Menschen) y la alienación (Entfremdung) en el capitalismo, fuertemente influenciados por la filosofía de Feuerbach. En este momento, Marx tenía solamente unos pocos conocimientos tanto de teoría económica como de la evolución histórica del capitalismo.
b) 1845: Crítica de la filosofía feuerbachiana en las “Tesis sobre Feuerbach” y la “Ideología alemana”, lo que fue al mismo tiempo una autocrítica a sus escritos de 1844. De ahora en adelante, afirmó Marx en la “Ideología alemana”, la investigación empírica debe sustituir a la especulación filosófica. Pero en este momento, eso era sólo un programa.
c) 1845-49: Marx aceptó la teoría económica de David Ricardo como una descripción adecuada del capitalismo (criticando simplemente que Ricardo consideraba el capitalismo como algo que es eterno). Sobre esta base Marx criticó en “Miseria de la filosofía” (1847) el socialismo de ProudhonMarx también aceptó la teoría de las clases proporcionada por los historiadores franceses, utilizándola para el “Manifiesto comunista” (1848). En este periodo Marx hizo un uso crítico de la economía política burguesa, pero no hizo una crítica categorial de la economía política.
d) 1850-57: En 1849, Marx tuvo que emigrar a Londres, que en ese momento era el mejor lugar para observar el capitalismo, y la biblioteca del Museo británico el mejor lugar para estudiar la economía política. Marx comenzó con sus estudios económicos desde el principio (véase especialmente los “Cuadernos de Londres” de 1850-53). Ahora comenzará la crítica categorial de Ricardo, que se desarrollará hasta convertirse en una crítica que abarcará toda la economía política.
e) 1857-63: Marx diseñó y realizó parcialmente su proyecto global de una “crítica de la economía política” en seis libros: capital, propiedad de la tierra, trabajo asalariado, Estado, comercio exterior, mercado mundial. Escribió los “Grundrisse” (1857/58), el “Urtext” (1858), publicó la “Contribución a la crítica de la economía política” (1859) como la primera parte de la “Crítica” planeada y escribió en 1861-63 una continuación de más de 2.000 páginas que permaneció inédita (hoy en día denominada “Ökonomisches Manuskript 1861-63”, que incluye las “Teorías sobre el plusvalor”).
f) 1863-1867: Marx cambió su plan original en 1862/63. Fue diseñado “El Capital”, que constaba de cuatro libros. Pero “El Capital” no sólo debía incluir el libro del capital del plan de seis libros, sino también las principales partes teóricas de los libros sobre propiedad de la tierra y trabajo asalariado 1. En 1863-65 fue escrito el primer borrador de los tres libros “teóricos” (el cuarto libro debía abarcar la historia de la teoría económica), el primer libro fue publicado en 1867. Una segunda edición considerablemente reelaborada apareció en 1872/73. En la teoría del valor (especialmente por lo que se refiere a la forma del valor y al fetichismo de la mercancía) podemos ver un desarrollo considerable entre 1859 y 1872.
g) Entre 1868 y 1881 Marx escribió varios manuscritos para los libros segundo y tercero, pero no logró completar “El Capital”. Sólo después de su muerte (1883), su amigo y camarada Friedrich Engels editó los libros segundo y tercero (no existía un manuscrito del libro cuatro, las famosas “Teorías sobre el plusvalor” no son un borrador de este libro). A fin de hacer estos libros más “legibles”, Engels realizó un buen número de cambios y reordenó el material que encontró en los manuscritos de Marx. Sólo en nuestros días, después de que los manuscritos originales de Marx han sido publicados en MEGA (Marx Engels Gesamtausgabe2, podemos analizar las diferencias (a veces considerables) entre los manuscritos de Marx y la edición de Engels (véase Heinrich 1996/97).
2. Revolución científica: ruptura con el campo teórico de la economía política
Marx no sólo construyó una nueva teoría económica, su proyecto de una “crítica de la economía política” estaba dirigido a la crítica de toda una ciencia 3 – con una finalidad política: Marx escribió acerca de “El Capital” que es el más “terrible misil” que se ha arrojado jamás a la burguesía (véase su carta a Becker del 17 de abril de 1867).
Podemos hablar de una “revolución científica” cuando un nuevo enfoque incluye una ruptura con el campo teórico (lo que significa los supuestos básicos que se tienen por evidentes) que constituía el fundamento de diferentes teorías que operan en este campo.La “Crítica de la economía política“ de Marx formulada a partir de 1857 conlleva una ruptura con un campo teórico que caracteriza no sólo a la economía política clásica del siglo XVIII y principios del XIX, sino también la teoría neoclásica de finales XIX y del siglo XX. Los elementos básicos con los que Marx rompió los resumo como antropologismo, individualismo, empirismo y ahistoricismo (para una discusión extensa, véase Heinrich 2006):
a) Antropologismo: La hipótesis de que existe una cierta “esencia del ser humano” (Wesen des Menschen) desde la cual podemos entender las acciones humanas. En 1844 Marxsostiene también este punto de vista. Pero desde 1845 criticó la asunción de tal “esencia” como “especulación” 4. Hay algunos atributos muy generales de los seres humanos, pero no son suficientes para explicar la acción humana o el carácter de la sociedad humana.
b) Individualismo: La sociedad se concibe como una expresión de los individuos y sus acciones. La base para entender la sociedad no son las relaciones sociales, sino los individuos. En los “Grundrisse” Marx reconoció claramente que la sociedad no consta de individuos, sino de relaciones sociales que definen las posiciones para los individuos 5.
c) Empirismo: Se considera evidente que la economía y la sociedad son perfectamente transparentes, que se puede entender todo con un cuidadoso protocolo de hechos empíricos. No hay nada que revelar, todo es visible. Marx aceptó este punto de vista a partir de 1845. Pero después de 1857 se hizo cada vez más consciente de que el fetichismo y las mistificaciones ocultan (estructuralmente, no como resultado de un acto intencional) las estructuras internas del capitalismo. Simplemente por medio de exposiciones empíricas no se pueden revelar estas estructuras internas.
d) Ahistoricismo: No se niega el desarrollo histórico, pero se restringe a momentos meramente superficiales. Las estructuras básicas de la economía son siempre las mismas: o “naturales“ (economía de mercado) o artificiales, distorsionadas (economía de no-mercado). Marx distingue diferentes modos de producción. Reconoció que hay formaciones sociales históricamente diferentes, que no pueden reducirse a una estructura básica común.
3. Ambivalencias en la teoría económica de Marx
En cualquier texto complejo podemos encontrar ambivalencias, ambigüedades, puntos poco claros, que permiten diferentes interpretaciones. Pero existen distintos tipos de ambivalencias. Pueden ocurrir accidentalmente o como expresión de algunos problemas conceptuales. En “El Capital” las ambivalencias fundamentales que tengo en mente son resultado de dos fuentes diferentes. Una fuente es el intento de Marx de popularizar su exposición. En algunos puntos este intento perjudicó el desarrollo claro de las categorías.
Otra fuente puede encontrarse en el carácter específico de “El Capital“ de Marx. Como he afirmado anteriormente, “El Capital”, o en términos más generales, la “Crítica de de la economía política“ de Marx es una revolución científica, una ruptura con el campo teórico de la economía política clásica. Pero esta revolución científica, esta ruptura no fue ejecutada completamente por Marx. En algunos puntos de su exposición, Marxpermaneció en el campo con el que acababa de romper. En el mismo texto podemos observar una ruptura con este campo y la continua presencia de algunos elementos de este campo. Estos dos lados no están claramente separados. No podemos distinguirlos, por ejemplo, a lo largo de la línea de los capítulos. Estos dos lados constituyen dos discursos, que siempre están presentes, que interfieren entre sí de diferentes maneras, y que dan razón a distintas interpretaciones. La interferencia de estos dos discursos causa problemas específicos en la argumentación de Marx, como por ejemplo el conocido “problema de la transformación” (la transformación de los valores en los precios de producción). Examino extensamente estos dos discursos en mi libro “Die Wissenschaft vom Wert”. Aquí voy a intentar aclarar mi tesis discutiendo brevemente algunas cuestiones básicas.
3.1. Teoría sustancialista-naturalista del valor o teoría monetaria del valor
Las ambivalencias empiezan ya con el valor, la forma de valor y el dinero. Nos podemos imaginar lo difíciles que han sido estas cuestiones para Marx si recordamos no sólo que Marx mismo consideraba el capítulo sobre el valor y la mercancía como el más difícil de su libro (véase el prefacio de la primera edición de “El Capital”), sino también que cambió diversas veces la exposición del material de este capítulo. Marx escribió al menos siete variantes (de las cuales quedan seis) con diferencias notables en la argumentación. Las podemos encontrar en:
– “Grundrisse“ (1857/58), si entráramos en detalles, ya aquí podríamos distinguir diferentes intentos de comprender la relación entre valor y dinero.
– “Urtext” (1858), aquí se han perdido las partes sobre el valor y la forma de valor, pero quedaron partes importantes que se ocupan del dinero.
– “Contribución a la crítica de la economía política” (1859).
– Primera edición del libro I de “El Capital”, capítulo 1 (1867).
– Apéndice a la primera edición del libro I de “El Capital” (1867).
– Un manuscrito escrito entre diciembre de 1871 y enero de 1872 que preparaba la segunda edición.
– Segunda edición del libro I de “El Capital” (1872/73).
En términos muy abreviados, mi tesis es que en “El Capital” podemos encontrar elementos de dos enfoques distintos del valor: un “enfoque sustancialista-naturalista del valor” y un “enfoque monetario del valor”.
El enfoque sustancialista del valor refiere el valor a la mercancía individual y al trabajo que se necesita para producir esta mercancía individual. Desde este punto de vista la determinación social sólo tiene lugar porque el trabajo es únicamente generador de valor en tanto que es “tiempo de trabajo socialmente necesario”. Pero el valor parece no tener nada que ver con otras mercancías, existe como un tipo de sustancia independiente dentro de la mercancía individual. Leídas superficialmente, se pueden entender de esta manera las primeras cuatro o cinco páginas de “El Capital”. Este punto de vista sustancialista ha dominado en el marxismo tradicional. De hecho, a menudo sólo fueron tomadas en serio las primeras cuatro o cinco páginas del primer capítulo, y en general se descuidaron las siguientes cincuenta páginas.
Combinado con este punto de vista sustancialista del valor se presenta un punto de vista naturalista del trabajo abstracto. El trabajo abstracto, escribió Marx al final del párrafo 2 del capítulo uno, es trabajo “en el sentido fisiológico”, gasto de cerebro, músculos, nervios y mano. Desde luego, cualquier trabajo es gasto de cerebro, nervios y músculos, pero la pregunta es: ¿es este atributo general de cualquier trabajo realmente lo determinante de una cualidad social como el trabajo abstracto? 6.
Se puede mostrar que este enfoque sustancialistas y naturalista del valor y no abandona realmente el campo teórico de la economía política clásica. Este enfoque es una mejora de la economía clásica, una formulación más precisa, pero no una ruptura.
Sólo en el segundo enfoque existe una ruptura real con el campo teórico de la economía política. Una teoría no-sustancialista del valor muy clara y una determinación anti-naturalista del trabajo abstracto las podemos encontrar en algunas argumentaciones de la “Contribución a la crítica de economía política”, en los subcapítulos sobre la forma de valor y el fetichismo de la mercancía en “El Capital”, y especialmente en las reflexiones de Marx sobre su modo de exposición en el manuscrito que fue escrito en el invierno de 1871/72, cuando Marx realizó los cambios de la primera edición de “El Capital” a la segunda.
Especialmente este último manuscrito, que fue publicado por primera vez en 1987, es extremadamente interesante, porque incluye consideraciones que no podemos encontrar en “El Capital”, ni en la primera ni en la segunda edición. En este manuscrito Marxaclara, entre otras cosas, que su propia exposición producía la apariencia de que se pudiera hablar de una mercancía individual y del valor de esta mercancía individual. Pero hablado estrictamente esto es erróneo: el valor y la mercancía sólo existen cuando hay una relación de al menos dos mercancías.
En este manuscrito se dice que si se cambian una chaqueta y una tela, se “reducen a la objetivación de trabajo humano como tal“. Pero con esta reducción no debe olvidarse
que ninguna es para sí tal objetividad de valor, sino que sólo lo son en tanto que es una objetividad común a ambas. Fuera de su mutua relación –la relación en la que se igualan– ni la chaqueta ni la tela poseen objetividad de valor, esto es, objetividad como gelatina de trabajo humano en cuanto tal“ (Aber in dieser Reduktion wurde vergessen, daß keines für sich solche Werthgegenständlichkeit ist, sondern daß sie solches nur sind, soweit das ihnen gemeinsame Gegenständlichkeit ist. Ausserhalb ihrer Beziehung auf einander ‒der Beziehung worin sie gleichgelten‒ besitzen weder Rock noch Leinwand Werthgegenständlichkeit oder ihre Gegenständlichkeit als Gallerten menschlicher Arbeit schlechthin, MEGA II/6, p. 30). 7
Esto tiene como consecuencia que
“un producto del trabajo, considerado para sí aisladamente, no es valor, del mismo modo que no es mercancía. Sólo llega a ser valor en su unidad con otros productos del trabajo“ (Ein Arbeitsprodukt, für sich isolirt betrachtet, ist also nicht Werth, so wenig wie es Waare ist. Es wird nur Werth in seiner Einheit mit andrem Arbeitsprodukt, MEGA II/6, p. 31)7.
Esto tiene consecuencias importantes. El valor no sólo depende de una sustancia social, depende de una sustancia que no puede existir en una cosa individual y que no está determinada por la sola producción. El carácter específico de esta sustancia es la causa por la que Marx utilizó un buen número de metáforas cuando escribió sobre ello. Estas metáforas como “objetividad fantasmal” (gespenstige Gegenständlichkeit, MEW 23, p. 52) u “objetividad puramente fantástica” (rein phantastische Gegenständlichkeit, MEGA II/6, p. 32) son ignoradas con frecuencia por los lectores. Pero estas metáforas transmiten información importante acerca de esta muy específica sustancia no-sustancialista delvalor”. (Esta noción no-sustancialista de sustancia es también una ruptura radical con más de 2000 años de uso filosófico de la noción de sustancia).
El análisis de la forma de valor (parte 3 del capítulo 1 de “El Capital”) pone de manifiesto que el valor sólo puede existir cuando hay una expresión del valor autónoma y general. Y esta expresión general del valor, como se muestra en el capítulo 2 de “El Capital”, es el dinero. Así que el dinero no es sólo una característica adicional, una herramienta técnica para hacer más fácil el intercambio (éste es el punto de vista de la economía clásica y neoclásica). El dinero es fundamental para la existencia de la objetividad de valor como una forma social general. Por consiguiente, podemos hablar de una teoría monetaria del valor 8.
Esta acentuación del dinero no niega la conexión del valor y el trabajo, pero hay que tener cuidado: es una conexión del valor y el trabajo abstracto. Y el trabajo abstracto, como Marx señaló en la “Contribución a la crítica de economía política”, se basa en una “igualación objetiva de trabajos desiguales que efectúa por la fuerza el proceso social” (MEW 13, p. 45; p. 44)9. Por lo tanto, el trabajo abstracto es una abstracción forzada de las diferencias del trabajo, una abstracción que sólo está presente en el cambio. El hecho de que valor sólo esté presente en el cambio no significa que sea el cambio lo que crea el valor o lo que es la causa del valor. Aunque el valor sólo está presente en el cambio, el valor es un efecto de la producción y el cambio.
Como resultado de estos argumentos podemos ver que la relación entre valor y dinero es mucho más estrecha que en la economía política clásica y neoclásica, y también más estrecha de lo que la describe la corriente principal del marxismo tradicional: el valor no es sólo el fundamento del dinero, sino que el valor no puede existir sin el dinero. El enfoque sustancialista, que ha dominado en el marxismo tradicional, puede asumir la primera parte de esta frase, pero la segunda parte ni siquiera es comprensible para este enfoque.
3.2. Determinaciones económicas formales y acción humana
El análisis de la forma de valor (que podemos encontrar en la parte 3 del capítulo 1 de “El Capital”) es una parte extremadamente importante de “El Capital”. También aquí podemos encontrar un tipo especial de ambivalencia, que tiene sus raíces en el cambio a una “forma más popular” de exposición en la segunda edición de “El Capital” (un cambio que comienza ya con el apéndice de la primera edición). En el apéndice y en la segunda edición, Marx cambió la secuencia de las formas de valor. Introdujo la forma de dinero como la cuarta forma y abandonó la auto-contradictoria “Forma IV“ del primer capítulo de la primera edición.
Este cambio veló la diferencia fundamental entre el análisis de la forma mismo (el contenido del capítulo 1) y el análisis de la acción orientado a la forma, que es el contenido del capítulo 2. Aquí, en el capítulo 2, aparecen por primera vez los propietarios de mercancías, mientras que en el capítulo 1 se han investigado sólo las determinaciones formales, no la acción de los propietarios de mercancías. El dinero es el resultado de la acción colectiva (no una acción deliberada, por supuesto) de los propietarios de mercancías. Por consiguiente, la transición de la forma general de valor a la forma de dinero en la segunda edición no está enraizada en un argumento analítico-formal, sino en un argumento que tiene que ver con la acción: Marx lo llamó la “costumbre social” (gesellschaftliche Gewohnheit, MEW 23, p. 84; p. 86).
Como consecuencia de este cambio, en muchas discusiones marxistas el estatus y el objetivo del capítulo 2 de “El Capital” permanecieron inaclarados. Si el dinero ya fue el resultado del análisis de la forma de valor del capítulo 1, ¿por qué un segundo capítulo que también presenta el dinero como resultado? Compruébese la literatura sobre “El Capital”. Por lo general no se encontrará ninguna verdadera respuesta a esta pregunta. A veces se dice que el capítulo 2 es “más concreto”, pero no se explica por qué habría de ser necesario un capítulo “más concreto”.
La diferencia categorial decisiva es que el capítulo 1 presenta un análisis de la forma de mercancía (abstrayendo de los propietarios de mercancías) y que el capítulo 2 analiza las acciones necesarias de las personas en el marco de estas formas.
En el mundo real las determinaciones formales y la acción humana existen siempre simultáneamente. Pero en la exposición científica el análisis de las formas sociales tiene prioridad sobre el análisis de la acción humana: el análisis de la forma es necesario para explicar la acción humana típica. Sólo a causa de esta prioridad, Marx pudo decir en el prefacio a la primera edición de “El Capital” que el capitalista y el terrateniente sólo se toman en consideración como “personificaciones de categorías económicas” (MEW 23, p. 16; p. 8). Y ésta es también la razón por la que Marx nunca realizó una crítica de los capitalistas, sino una crítica del capitalismo (una diferencia que es confundida a veces también en la izquierda).
3.3 El problema de la mercancía dinero
Pero hay otro problema conceptual en el análisis de la forma de valor que no tiene sus raíces en el cambio a una “forma más popular”: la mercancía dinero.
En su análisis de la forma de valor, Marx presupone la necesidad de una mercancía dinero. En las relaciones de intercambio reales no tiene que estar presente la mercancía dinero, puede ser sustituida, como Marx ya observó en el capítulo 3 de “El Capital”. Pero, según Marx, los signos circulantes sólo son sustitutos de la mercancía dinero. Ésta debería ser algo parecido a un ancla de todo el sistema monetario. Hablando en un plano teórico, Marx conceptualizó su teoría del dinero como si la existencia de una mercancía dinero fuera absolutamente necesaria para cualquier sistema monetario.
Si esta conceptualización fuera correcta, no podríamos entender el sistema monetario contemporáneo con las categorías marxianas, porque este sistema no depende de una mercancía dinero, ni legalmente (desde el fin del sistema de Bretton Woods), ni realmente (no hay ninguna mercancía dinero especial: que los bancos centrales posean oro es una reliquia histórica y desde hace años intentan deshacerse de él mediante la venta de pequeñas porciones, lo que no dará lugar a una caída del precio del oro).
Afortunadamente la conceptualización de Marx no es correcta. En su teoría del valor no hay una necesidad categorial de una mercancía dinero. Lo que Marx demostró en el análisis de la forma de valor fue la necesidad de la forma de dinero (estrictamente hablando: la necesidad de la forma general de equivalente). Pero no demostró que el portador de esta forma debe ser él mismo una mercancía. Marx solamente presupusoque este portador es una mercancía.
En el primer capítulo de la primera edición de “El Capital” podemos encontrar un importante indicio de por qué no es necesario que el portador de la forma de dinero tenga que ser una mercancía. En la primera edición, Marx dejó claro que el dinero es un universal muy especial: El dinero es un universal que existe como individuo al mismo nivel que los individuos particularesMarx utiliza una imagen muy plática para ilustrar esto: es como si además de los leones, tigres, aves, etc. concretos, también existiera “el animal” caminando entre ellos (MEGA II/5, p. 37).
Continuando con esta consideración, podemos concluir que “el animal” no puede existir realmente como un individuo junto a los leones, tigres concretos, etc. Tiene haber “algo” que es aceptado como “el animal”, que es una representación de “el animal”. “El animal” puede ser representado por un determinado animal, el león, por ejemplo. Entonces el león no sólo cuenta como león, sino también como “el animal”. O “el animal” puede ser representado por una placa con la letra “A”, por ejemplo.
En resumen: en el nivel de análisis de la forma de valor en el libro I de “El Capital” no es posible determinar el carácter del algo concreto que representa al universal como individuo. Este algo puede ser una mercancía o un puro signo. Una mercancía dinero puede existir, pero su existencia no es necesaria.
Al nivel de la teoría del crédito, que Marx comenzó a desarrollar en el libro III de “El Capital”, es posible demostrar que un sistema monetario basado en una mercancía dinero sólo puede existir por un periodo limitado de transición histórica. Aunque Marx mismo no saca esta conclusión, su enfoque del sistema de crédito nos proporciona todos los elementos para esta demostración (véase Heinrich 2006, capítulo 6.3).
En el prefacio a la primera edición de “El Capital”, Marx puso de manifiesto que no quería analizar sólo un período especial del desarrollo capitalista, sino el capitalismo como tal. Y al final del libro III estableció que su objetivo es presentar la “media ideal” de la “organización interna del modo de producción capitalista“ (MEW 25, p. 839; p. 1057). Sin embargo, la mercancía dinero no pertenece a esta “media ideal”. En este caso Marxconfundió un atributo transitorio del sistema monetario capitalista con su “media ideal”.
3.4 La transición categorial ausente del dinero al capital
De modo similar a la teoría monetaria del valor, hay también una teoría monetaria del capital. Esto es algo muy claro en los “Grundrisse” y, sobre todo, en el “Urtext” (MEGA II/2) donde podemos encontrar la así denominada “transición del dinero al capital”, una transición categorial donde Marx argumenta que el dinero como una forma de valor independiente y duradera sólo puede existir cuando hay no sólo el movimiento M – D – M, sino también el movimiento D – M – D, que implica D – M – D’. Por lo tanto, existe una conexión interna no sólo entre valor y dinero, sino también entre dinero y capital, no podemos tener uno de ellos sin el otro.
Probablemente para hacer la obra más popular, Marx omitió en “El Capital” esta transición categorial del dinero al capital. Pero esto tuvo como consecuencia que el lector podría pensar que el análisis de la mercancía y del dinero es independiente del análisis del capital, una apariencia que contribuiría entonces a hacer plausible la idea de que Marxanalizaría en los tres primeros capítulos una “producción simple de mercancías” precapitalista. La separación de los tres primeros capítulos y la falta de una transición al capital (al nivel de categorías) también dieron alguna plausibilidad a la idea de un “socialismo de mercado”, que depende de la posibilidad de un sistema de mercado global sin capital.
Evidentemente Marx no omitió la transición categorial del dinero al capital porque perdiera la confianza en la necesidad de esta transición – los elementos necesarios para esta transición todavía pueden encontrarse en el análisis de “El Capital”. Cuando discute sobre el atesoramiento, Marx presenta claramente la contradicción entre el carácter ilimitado del dinero en sentido cualitativo y sus límites siempre vigentes en sentido cuantitativo (MEW 23, p. 147; p. 161). Esta contradicción encuentra su forma “racional” de movimiento sólo en la circulación de dinero como capital, por lo que Marx puede decir en el capítulo 4, “mientras que el atesorador es solamente el capitalista insensato, el capitalista es el atesorador racional” (während der Schatzbildner nur der verrückte Kapitalist, ist der Kapitalist der rationelle Schatzbildner, MEW 23, p. 168; p. 187). También otros argumentos utilizados en los “Grundrisse” y en el “Urtext” sobre la necesidad de la transición del dinero al capital pueden encontrarse en una lectura atenta de los capítulos 3 y 4 de “El Capital”. Lo que falta es sólo que Marx reúna explícitamente estos argumentos.
3.5 Teoría monetaria y no-monetaria del capital y crisis
A pesar de que falte la transición categorial explícita del dinero al capital, el carácter monetario del capital aparece expresado también en “El Capital”. En el capítulo 4 de “El Capital”, cuando Marx está discutiendo el concepto general de capital, acentúa que el valor en proceso, que es capital, necesita el dinero como “forma autónoma” (selbständige Form), por la cual el valor “constata su identidad consigo mismo“ (seine Identität mit sich selbst konstatiert, MEW 23, p. 169; p. 188). Aunque el capital no es ni dinero ni mercancía, sino el proceso de valorización, el dinero desempeña un papel muy especial en este proceso: sólo en la forma de dinero puede el capital basarse en sí mismo y puede medir el grado de valorización.
El carácter específicamente monetario del capital fue durante mucho tiempo ampliamente ignorado en la tradición marxista. En muchas discusiones marxistas sobre economía política se impuso el libro I de “El Capital”. Puesto que la producción era la cuestión predominante de la mayor parte del libro I y puesto que este libro era tan influyente, la tradición marxista tuvo en algunos sentidos un sesgo hacia la producción. El dinero y el intercambio eran entendidos como “meros” fenómenos de la circulación. Las cosas reales, los puntos importantes parecían encontrarse en la esfera de la producción: la explotación, el desarrollo de las fuerzas productivas, la acumulación, etc.
Sin embargo, el dinero y los aspectos monetarios del capital tienen un papel crucial a lo largo de los tres libros de “El Capital”. En el libro primero, como se mencionó anteriormente, se introdujo una noción monetaria de capital en el capítulo cuatro. En las siguientes secciones, en las que se analizan la producción de plusvalor absoluto y relativo, así como la acumulación, el dinero no tiene un papel crucial. Pero esto no significa que se pueda investigar el capital sin el dinero. Esta ausencia del dinero como una cuestión de la exposición es consecuencia sobre todo del tema particular que se investiga: el proceso de producción capitalista como tal sin su mediación por la circulación. Entonces el dinero aparece otra vez en algunos puntos decisivos del libro segundo, con respecto a la posibilidad de realizar el plusvalor social total, que es una cuestión crucial para el proceso de circulación del capital social global. Y sobre todo temas acerca del dinero en el libro III. En la sección sobre el interés y el crédito, los asuntos del dinero vuelven otra vez al centro de la consideración – pero esta sección está inacabada y es extremadamente fragmentaria, y durante mucho tiempo fue excluida generalmente del debate.
Desde comienzos de la década de 1990 el manuscrito original de Marx del libro tercero está disponible en MEGA II/4.2. Con ello se hizo evidente que Engels, para hacer que el manuscrito fuera más legible, realizó muchos cambios en su edición del libro tercero. Las intervenciones más extensas tuvieron lugar en la gran sección sobre el interés y el crédito. El material fue sustancialmente reordenado y en muchas partes reformulado, lo que oscureció parcialmente las intenciones de Marx. En el futuro, cualquier discusión científica de la teoría marxiana del crédito tendría que basarse en el manuscrito original y no en la edición de Engels.
También la recepción de la teoría marxiana de las crisis está profundamente influenciada por los cambios realizados por Engels. Las consideraciones más amplias acerca de la teoría de las crisis en “El Capital” las podemos encontrar después de la exposición de Marx de su famosa ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio. En el manuscrito original de Marx es evidente que tenemos sólo notas que están muy lejos de una teoría coherente. Engels, en su intento de presentar las cosas al lector tan acabadas como fuera posible, reordenó y parcialmente acortó el material, insertó todos los títulos y subtítulos de tal modo que para el lector no sólo surgía la impresión de que la teoría de la crisis está prácticamente completa (incluso sin considerar el capital que devenga interés y las relaciones de crédito), y además la teoría de las crisis parece ser una consecuencia de la ley de la tasa de beneficio. Pero esto es evidentemente un efecto de edición de Engels.
El modo de lectura que siguió la disposición de Engels encajaba muy bien con el punto de vista orientado a la producción, que fue sostenido tomando el libro primero de “El Capital” como un todo casi completo. Basando la teoría de las crisis tan fuertemente en la caída tendencial de la tasa de beneficio, se reduce la teoría de las crisis a algo que está enraizado sólo en el proceso de producción. El hecho de que la producción capitalista y la circulación capitalista forman una unidad es oscurecido por esa perspectiva, y además se reduce la teoría de las crisis en un aspecto muy grave.
Con respecto a la totalidad de las categorías presentadas por Marx, la teoría de las crisis no puede presentarse después de la ley del beneficio: la tasa media de beneficio no está aún plenamente desarrollada (esto sólo tiene lugar con el análisis del capital mercantil en la sección siguiente), y sobre todo faltan todavía el capital que devenga interés y el crédito. Sólo después de que se han realizado estos análisis, lo que significa sólo durante o después de la quinta sección del libro tercero de “El Capital”, es posible un tratamiento adecuado de la teoría de las crisis. Algunos indicios de esto pueden encontrarse en el análisis inacabado de Marx sobre el sistema crediticio.
El tipo de recepción de la teoría de las crisis descrito anteriormente ha conducido, por un lado, a enconados intentos de defender a toda costa la ley de la caída tendencial de la tasa de beneficio, aunque esta ley puede ser rebatida con argumentos muy simples (para un tratamiento crítico de los diferentes intentos de defender esta ley, véase Heinrich 2006, capítulo 8.4); todavía está ampliamente extendida la idea de que sin esta ley no habría ningún fundamento para una teoría marxiana de las crisis. Por otro lado, la orientación unilateral hacia la producción fue durante mucho tiempo un obstáculo para concebir los procesos monetarios y financieros de una manera adecuada. A menudo una especie de crisis de sobreproducción (o sobreacumulación), enraizada solamente en las condiciones de producción, fue considerada como la única “crisis real”, con el dinero y las finanzas como momentos no muy fundamentales.
Hoy en día, especialmente en algunas partes del debate sobre la globalización y la crisis financiera, la producción capitalista se confronta con los procesos financieros de tal manera que la producción suena como algo real, sano y bueno, y los procesos financieros suenan como algo virtual, enfermo y malo. Pero no hay dos mundos capitalistas diferentes, uno bueno y uno malo, uno real y uno virtual. Hay sólo un capitalismo, una unidad capitalista de producción y circulación.
De la misma manera que necesitamos una teoría monetaria del valor, también necesitamos una teoría monetaria del capital y de las crisis. No se trata de sustituir el sesgo orientado hacia la producción por un sesgo orientado a la circulación, sino de concebir la unidad capitalista de producción y circulación.
4. Observaciones finales
En el análisis del capitalismo desde una perspectiva de la emancipación social, la crítica marxiana de la economía política es la herramienta más poderosa que tenemos. Pero al usar esta herramienta tenemos que ser conscientes de sus límites:
1) La crítica de Marx está incompleta, no pudo cumplir sus propios planes. Por lo tanto, tenemos que seguir adelante, no sólo con análisis empíricos, sino también con la investigación teórica, con la construcción y el desarrollo de las categorías.
2) La exposición de Marx muestra un cierto número de ambivalencias fundamentales que debemos examinar cuidadosamente, criticar y eliminar, con el fin de lograr un uso apropiado de su crítica de la economía política.
Criticar a Marx es exactamente lo que él, como un científico serio, esperaba de sus lectores. Al final del prefacio a “El Capital”, escribió:
“Todo juicio de la crítica científica es bienvenido para mí” (MEW 23, p. 17; p. 9).
Y en una carta a Engels del 18 de julio de 1877 subrayó que “la falta de miramientos es la primera condición toda crítica” (Rücksichtslosigkeit – erste Bedingung aller Kritik, MEW 34, p. 48). Esto también debe aplicarse a nuestro tratamiento de Marx.
Notas
1 El hecho de que “El Capital” de cuatro volúmenes era realmente un nuevo proyecto y no simplemente el plan de seis libros abreviado lo muestro con cierto detalle en Heinrich (2009).
2 Marx Engels Gesamtausgabe (MEGA) es una edición histórico-crítica de todos los trabajos, documentos y cartas de Marx y Engels, que se publica desde 1975 en Berlín. Abarca cuatro secciones: la sección I comprende todas las obras de Marx y Engels excepto “El Capital”, la sección II contiene “El Capital” y los manuscritos preparatorios, la sección III incluye todas las cartas escritas por Marx y Engels, además de todas las cartas que recibieron, y la sección IV comprende todos los extractos y notas realizados por Marx y Engels. Todos los manuscritos se editan en su forma y en su lengua original, sin intervenciones editoriales. Hasta ahora se han publicado más de 60 volúmenes, la MEGA completa abarcará alrededor de 115 volúmenes. Cada volumen consta de dos libros, uno con los textos y el segundo con descripciones detalladas de los manuscritos, registros y comentarios.
3 Marx habló de un “intento científico“ de “revolucionar una ciencia“, ver su carta a Kugelmann del 28 de diciembre de 1862.
4 Fue Louis Althusser en “Pour Marx“ (1965) quien insistió en este punto con el fin de mostrar que hay una ruptura entre el Marx “joven” (ideológico) y el Marx “maduro” (científico). A pesar de que se trata de una contribución pionera a la discusión, debe destacarse que el desarrollo del “joven” Marx al “maduro” no puede reducirse a una ruptura simple, hay distintas dimensiones en las que tuvieron lugar rupturas en diferentes momentos. Por otra parte, no hay un único Marx maduro, también el Marx maduro mostró avances considerables. Y por último, la contraposición de Althusser entre ideología y ciencia es problemática.
5 Véase, por ejemplo, “la sociedad no consiste en individuos, sino que expresa la suma de relaciones y condiciones en las que estos individuos están recíprocamente situados“ (Die Gesellschaft besteht nicht aus Individuen, sondern drückt die Summe der Beziehungen, Verhältnisse aus, worin diese Individuen zu einander stehen, MEGA II/1.1, p. 188).
6 Ya el economista soviético Isaac Rubin, que fue ejecutado en 1937 durante la “Gran Purga”, insistió sobre este punto en su notable libro “Ensayos sobre la teoría marxiana de valor” (Moscú, 1928).
7 Las partes decisivas de este manuscrito están publicadas y comentadas en Heinrich (2008), que aparecerá este año en traducción española.
8 En Alemania Occidental la discusión sobre el carácter monetario de la teoría marxiana del valor comenzó en la década de 1970 con los artículos de Hans Georg Backhaus, ahora recogidos en Backhaus (1997).
9 Cuando existe traducción española de la obra, se indica la página de la misma a continuación de la página de la edición alemana (N. del T.).
Literatura
ALTHUSSER, Louis (1965): Pour Marx, Paris: Maspero (La revolución teórica de Marx, México: Siglo XXI, 1968).
BACKHAUS, Hans Georg (1997): Dialektik der Wertform, Freiburg: Ça ira.
HEINRICH, Michael (1996/97): Engels’ edition of the third volume of “Capital“ and Marx’s original manuscript, in: Science and Society, vol. 60, n. 4, pp. 195-210.
HEINRICH, Michael (2004): Kritik der politischen Ökonomie. Eine Einführung, Stuttgart: Schmetterling (Crítica del economía política. Una introducción a “El Capital“ de Marx, Madrid: Escolar y Mayo, 2008).
HEINRICH, Michael (2006): Die Wissenschaft vom Wert. Die Marxsche Kritik der politischen Ökonomie zwischen wissenschaftlicher Revolution und klassischer Tradition, 4th edition, Münster: Westfälisches Dampfboot.
HEINRICH, Michael (2008): Wie das Marxsche Kapital lesen?, Stuttgart: Schmetterling.
HEINRICH, Michael (2009): Reconstruction or Deconstruction? Methodological controversies about Value and Capital, and New Insights from the Critical Edition, in: Riccardo Bellofiore, Roberto Fineschi (eds.), Re-reading Marx. New Perspectives after the Critical Edition, Palgrave Macmillan, pp. 71-98.
MARX, Karl (1859): Zur Kritik der politischen Ökonomie, MEW 13 (Contribución a la crítica de la economía política, México: Siglo XXI, 1980).
MARX, Karl (1867-94): Das Kapital. Kritik der politischen Ökonomie, 3 Bde., MEW 23-25 (El Capital. Crítica de la economía política (libros I, II y III), México: Siglo XXI, 1975).
MARX, Karl (1871/72): Ergänzungen und Veränderungen zum ersten Band des “Kapitals“, MEGA II/6.
RUBIN, Isaac I. (1928): Essays in Marxian Value Theory, Moscow (English: Detroit, 1972; German: Studien zur Marxschen Werttheorie, Frankfurt/Main, 1973).

¿Puede el 'dinero de helicóptero' salvar la economía mundial?

Publicado: 27 oct 2016 09:53 GMT

Los Gobiernos y los bancos centrales perdieron la oportunidad de evitar un estancamiento prolongado y ya no tienen herramientas para impedirlo.


Imagen IlustrativaPixabay / artbaggage

A nadie le gusta admitir su derrota. Sin embargo, los líderes mundiales que continúan insistiendo en que pueden hacer más para restablecer el crecimiento suenan cada vez más como un "guerrero mutilado y herido de muerte", afirma el columnista de Bloomberg Satyajit Das. Los Gobiernos y los bancos centrales no disponen de demasiadas herramientas para evitar un estancamiento prolongado, admite Das.

En realidad, la economía real no ha respondido a las tasas de interés bajos o cero. Varios factores combinados, como una deuda elevada, el estancamiento de los beneficios, el desempleo y el subempleo y la incertidumbre económica han golpeado al poder adquisitivo de los ciudadanos.

Tratando de evitar el dolor, los líderes mundiales solo crearon un nuevo quebradero de cabeza para ellos mismos

La financiación y las ganancias de los bancos se han visto afectadas por estos tipos bajos. Según Das, reducir las tasas aún más solo empujaría a quienes tienen depósitos a transferir sus ahorros a otro lugar o convertirlos en efectivo antes de que las autoridades prohíban estas transacciones. Las tasas negativas ya ponen en cuestión la capacidad de las compañías aseguradoras y fondos de pensiones de afrontar los pagos.

Ahora la credibilidad de las autoridades políticas y económicas está en entredicho. La información contradictoria, los frecuentes cambios de estrategia y previsiones inexactas han socavado la confianza pública. Muchas de supuestamente 'nuevas' medidas sospechosamente parecen versiones actualizadas de las anteriores políticas fracasadas.

En concreto, dos de ellas: el 'dinero de helicóptero' (pagos directos a la población por parte del Gobierno) y la renta básica universal (ingresos mínimos garantizados). No son otra cosa que gastos públicos financiados por los bancos centrales, asegura el autor del artículo. Disfrazados con otro nombre.

Decirle a la gente que la economía goza de buena salud no tiene ningún sentido: si todo está bien, ¿por qué aplica el Gobierno este tipo de medidas tan poco convencionales? Los políticos y economistas perdieron la oportunidad de evitar el problema después de la crisis económica y financiera de 2008. Tratando de evitar el dolor, los líderes mundiales solo crearon un nuevo quebradero de cabeza para ellos mismos.

La ciencia no es un lujo




Foto: Granma

En su discurso al inaugurar el Centro de Inmunología Mo­lecular el 5 de diciembre de 1994 Fidel dijo: «Es un orgullo en pleno periodo especial inaugurar este Centro que no es un lujo, es una promesa de salud para nuestro pueblo y es una promesa de ingresos para nuestra economía». Lo dijo con un énfasis muy evidente, y lo escuchamos muy de cerca.

Esa advertencia enfática nos hacía ver que existían (y aún existen) compañeros que piensan que la ciencia es un lujo, un gasto improductivo, o al menos no inmediatamente productivo, que solo pueden permitirse las sociedades opulentas del norte, o los diletantes del sur ; o quizá algo relacionado con un distante futuro de lo que podemos ocuparnos «después».

Son muchos de ellos buenos cuadros, empeñados en defender la Revolución y en hacerle frente con gran esfuerzo, a las presiones económicas de la vida cotidiana. Las urgencias económicas llevan a algunos (por suerte para Cuba, no a sus grandes líderes) a desarrollar una visión de corto plazo. Siempre hemos vivido bajo presiones económicas urgentes, primero por la economía dependiente, y pobre que heredamos del capitalismo periférico, a lo que se sumó luego el feroz bloqueo norteamericano contra Cuba, después la desaparición de la URSS y el periodo especial, y finalmente las tendencias actuales de la globalización neoliberal. Pocos países han vivido bajo presiones económicas de tal magnitud y duración. Y como dicen algunos compañeros con visión cortoplacista, para tener un futuro, primero hay que trabajar para llegar hasta ese futuro. Se les puede comprender, pero esa comprensión no nos exonera de decir que están equivocados, y de explicar porqué.

Y he aquí cuatro razones, dichas de manera muy directa, sin matices, precisamente con el objetivo de motivar el debate:

1- No hay desarrollo económico posible sin inserción de la ciencia en la economía, no en nichos de excelencia, sino en toda la economía. En el mundo de hoy la producción de prácticamente cualquier cosa tiene un contenido de conocimientos y tecnología grande y creciente. Un componente esencial del desarrollo es el «valor agregado» de las producciones, es decir, la diferencia entre el valor de los insumos materiales y el valor final de lo producido. Esa diferencia la crea el trabajo, pero la función transformadora del trabajo depende cada vez más de los conocimientos y las tecnologías. Ningún país se desarrolla hoy produciendo mucho, con mucha gente y mucho esfuerzo, pero con escaso valor añadido.

2- Sin capacidad científica no habría tampoco capacidad de asimilar tecnologías foráneas. La capacidad de utilizar el conocimiento y asimilar tecnologías de origen externo está cada vez más vinculada a la capacidad de generar conocimientos y tecnologías propios. No estamos ya en el siglo XX. El reforzamiento de las conexiones de la ciencia con otros procesos económicos y sociales contiene fenómenos relativamente nuevos, difíciles de comprender con los esquemas mentales del pensamiento económico clásico. En este siglo XXI las tecnologías cambian mucho y rápido. Es la práctica de producir conocimiento nuevo (y esto es «la ciencia») lo que habilita a una sociedad para interpretar, adaptar, mejorar y asimilar el conocimiento que se genera en otros países.

3- Como país pequeño que somos, nuestra eficiencia económica depende de nuestra capacidad de insertarnos en la economía mundial, y eso solamente es posible con las palancas de la ciencia y la técnica. Es parte integrante de la defensa de la soberanía nacional. La palanca principal del crecimiento económico para Cuba no puede ser el tamaño de la demanda interna, como lo es para China, pues somos solamente 11 millones de cubanos. Tiene que ser nuestra inserción en la economía mundial; y esto no lo podemos hacer, como lo hacen los países petroleros por ejemplo, con recursos naturales que nosotros no poseemos. Nuestra inserción en las cadenas productivas transnacionales, y en los flujos mundiales de bienes, servicios y capitales habrá que hacerla con las palancas de la ciencia y la técnica.

Producir bienes de alto contenido tecnológico y valor añadido es poco rentable (con escasas excepciones) para la demanda interna de 11 millones de habitantes, por los altos costos fijos y de capital que tienen estas producciones. La disyuntiva es clara: o creamos capacidades para exportar productos de alto valor, o producimos bienes y servicios de escaso valor.

4. Sin una economía técnicamente desarrollada no es posible el Socialismo. Esta cuarta razón ha estado menos presente en nuestros debates pero es imprescindible traerla al centro. Ne­cesitamos ciencia y tecnología no solamente para desarrollarnos, sino también para que ese desarrollo sea socialista. El So­cialismo es una consecuencia objetiva del desarrollo de las fuerzas productivas. No era viable con las fuerzas productivas del siglo XIX, a pesar de la superioridad moral de la distribución socialista. Son las fuerzas productivas técnicamente avanzadas las que hacen imprescindible la socialización de la producción; y las que obtienen ventaja comparativa del contexto de educación, cultura y equidad social que solo puede provenir de la inversión presupuestada del estado socialista. Son las fuerzas productivas técnicamente avanzadas las que hacen inviable que sea el mercado la forma principal de relaciones entre las personas.

Una economía «de chinchales» enlazados por las fuerzas del mercado no sería solamente una economía más pobre, sino también menos soberana, y menos socialista.

Por eso tenemos que cuidar la ciencia, como cuidamos la salud, la educación y la cultura: siempre están en riesgo en periodos de dificultades económicas, porque la «racionalidad de mercado» no protege el largo plazo. Por eso tenemos que cuidar los recursos humanos que nuestro país ha creado en seis décadas de inversión social. Tenemos actualmente una de las tasas más elevadas de América Latina de doctores en ciencias con respecto a la población y necesitamos que esa fuerza pueda desplegar todas sus potencialidades.

Entonces el redespegue de la actividad científica y de la inversión en Ciencia, ciertamente e inevitablemente dañadas por el periodo especial y por el bloqueo, no es un lujo sino una urgencia. Tampoco es «teoría»: la centralidad de la ciencia para la construcción del Socialismo próspero y sostenible a que aspiramos tiene que reflejarse en el componente de ciencia y técnica de nuestros presupuestos anuales, y también en la estructura de costos de nuestras empresas; y gestionarse con instrumentos jurídicos y procedimientos concretos que incentiven, además de la producción eficiente de bienes y servicios, la producción eficiente de conocimiento autóctono, y sus conexiones con la economía y con el sistema educacional. Y no se puede evaluar el proceso con anécdotas. Los indicadores duros de porciento del PIB invertido en ciencia, producción de patentes y publicaciones científicas, formación de doctores, componente tecnológico de las exportaciones y otros, tienen que moverse. Y el Estado Socialista tiene que garantizar la direccionalidad del esfuerzo científico para que este respalde los objetivos y ejes estratégicos de nuestro desarrollo social y económico, que aprobamos en el 7mo. Congreso del Partido.

La buena noticia es que lo podemos hacer. Habrá que discutir mucho (y rápido) sobre los métodos concretos, pero lo podemos hacer, y el pueblo lo sabe.

A pesar de los emigrados geográficos y los emigrados mentales que andan por ahí, la masa grande y limpia de jóvenes científicos competentes, comprometidos con Cuba y motivados por su proyecto socialista, está presente, reclamando su puesto en la batalla. Y no son pocos.

Ellos responderán al esfuerzo social en ciencia con sus propios esfuerzos personales, como debe ser cuando se comprende que uno está implicado en las tareas grandes de la Patria. Eso nos dijo José Martí: «la razón, si quiere guiar, tiene que entrar en la caballería».

*Director del Centro de Inmunología Molecular

miércoles, 26 de octubre de 2016

Con impactos favorables nuevas formas de pagos en las empresas

Por Lissett Izquierdo Ferrer

La Habana, (ACN) La aplicación de nuevas formas de pago en las empresas estatales, mediante la Resolución seis del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), ha propiciado mayores resultados productivos y el incremento de los salarios, informaron hoy funcionarios de ese organismo. 

En la sede del MTSS, en esta capital, Guillermo Sarmiento, director de Organización del Trabajo, ofreció detalles a la prensa sobre los principales impactos de la normativa, implementada desde abril último en modificación a la Resolución 17, como parte de las transformaciones que se ejecutan en el sistema empresarial.

Subrayó que al cierre del primer semestre de 2016 la productividad del trabajo se sobrecumplió al 25 por ciento, mientras que el salario medio mensual por trabajador fue 15 por ciento superior a lo planificado, al alcanzar 824 pesos mensuales.

De acuerdo con Sarmiento, desde la aplicación de las nuevas formas de pago más de mil entidades han evolucionado a rangos superiores en este indicador, con retribuciones superiores a los 600 pesos como salario medio mensual. 

Expuso que al finalizar los primeros seis meses del presente calendario también mostraron un comportamiento favorable las ventas netas totales (4,6 por ciento por encima de lo planificado), y las utilidades del período antes de los impuestos (37 por ciento superior a lo previsto).

Según los datos ofrecidos, el indicador límite gasto de salario por peso de valor agregado bruto se cumple al 92 por ciento.

Se conoció que se mantiene la tendencia a la disminución del número de empresas que realizan pagos sin respaldo productivo, aunque en el periodo 91 entidades incumplieron este indicador y ocasionaron pérdidas por 29 millones 266 mil 300 pesos.

Entre los beneficios que propicia la Resolución seis en comparación con la antigua 17, Sarmiento recordó que se amplían los facultados para aprobar los sistemas de pago por rendimiento, que debe ser previo análisis en los Consejos de Dirección y de común acuerdo con la organización sindical.

Otra novedad es que se precisa la necesidad de establecer un reglamento, que permite adecuar los principios generales a las características de cada empresa.

Sarmiento insistió en la importancia de que cada trabajador se involucre en este proceso, el cual comienza en el momento en que se conceptualizan y discuten los planes laborales.

Comentó la ventaja de que ahora los directores de empresas pueden desagregar a las unidades empresariales de base, en dependencia de sus características, los indicadores que correspondan para la formación y distribución del salario, independientemente del resultado a nivel de entidad.

Al respecto, el funcionario alertó que en el actual escenario de descentralización de facultades se requiere que los directivos asuman oportunamente esas potestades, en función de mejorar los indicadores de eficiencia y el pago de los trabajadores

Comprobación Nacional evaluará marcha de medidas estratégicas

La Habana, 26 oct (ACN) El cumplimiento de las normativas para dotar al sistema empresarial de mayor autonomía y la marcha de las emergentes cooperativas serán los temas prioritarios de la XI Comprobación Nacional al Control Interno, prevista del 31 de octubre al nueve de diciembre próximo.

En conferencia de prensa ofrecida por la Contralora General de la República, Gladys Bejerano, miembro del Comité Central del Partido y vicepresidenta del Consejo de Estado, se conocieron los detalles de ese ejercicio que se efectuará en todo el país, excepto en Guantánamo, devastado tras el paso del huracán Matthew.

Bejerano subrayó que, debido a la interrelación de las actividades, la comprobación buscará cerrar ciclos, lo cual incluye un seguimiento a los procesos desde la producción hasta la comercialización.

Sobre la revisión del funcionamiento de las cooperativas, aspecto que este ejercicio anual contempla por segunda ocasión, explicó la necesidad de mantener, desde el control, un apoyo a esas nuevas formas de gestión, las cuales nacen como parte de las transformaciones económicas en marcha. 

El objetivo es contribuir al mejoramiento de tales estructuras, en aras de que surjan correctamente, precisó.

De acuerdo con Alina Vicente, Vicecontralora General y miembro del Comité Central del Partido, se realizarán 346 acciones para evaluar el comportamiento en el segundo y tercer trimestres de este año de 228 entidades, fundamentalmente de los sectores del comercio interior, industria, turismo y construcción.

Puntualizó que la muestra incluirá a cinco grupos empresariales, 78 empresas, 111 unidades empresariales de base, 14 complejos hoteleros y 20 hoteles pertenecientes al ministerio de Turismo, de las cadenas Isla Azul, Cubanacán y Gran Caribe. 

Expuso que 79 cooperativas no agropecuarias serán visitadas por los auditores, y que se examinarán, además, sus órganos de relación y suministradores.

Vicente destacó que entre las tareas complementarias a revisar figura la contratación económica, el estado de las cuentas por cobrar y pagar, el control y uso de los inventarios y el cumplimiento de las normativas aprobadas para los pagos a privados y el control del combustible.

El ejercicio contará con más de tres mil participantes, de ellos dos mil 260 auditores del Sistema Nacional de Auditoría, 150 expertos y más de 750 estudiantes y profesores.

Por qué los subsidios de petróleo son nocivos para la economía y el planeta

Por CLIFFORD KRAUSS , New York Times


Conductores comprando combustible en una gasolinera de Caracas, Venezuela. El presidente Nicolás Maduro, quien este año declaró una emergencia económica, le dijo a los legisladores que había llegado el momento de subir los precios de la gasolina. CreditWilfredo Riera/Bloomberg

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En Venezuela no escasean los problemas, pero uno de los más curiosos son los bajísimos precios del combustible que se vende en las gasolineras.

Actualmente los conductores pagan más o menos el equivalente a 40 centavos de dólar, y eso fue después de que el presidente Nicolás Maduro elevó ligeramente los precios este año para ajustar el subsidio popular de combustible que ayuda a estabilizar la crítica situación política del país. Sin embargo, esos precios preferenciales también acercan a Venezuela a la quiebra económica. Debido a los escasos incentivos que tienen para ahorrar combustible, los venezolanos conducen mucho y así contribuyen a la liberación de gases de efecto invernadero, lo que genera cambio climático.

Venezuela no es el único país en desarrollo que pierde petróleo y gas natural debido a los subsidios. En muchas naciones, los combustibles de transporte son tan baratos como los refrescos (en el caso venezolano un litro de gasolina es más barato que un litro de agua mineral).

Las tarifas eléctricas son tan económicas en el golfo Pérsico que algunos ciudadanos no se molestan en apagar sus dispositivos de aire acondicionado cuando salen de vacaciones. Según algunas estimaciones, los subsidios al consumo pueden ser responsables de más del 10 por ciento del total de las emisiones globales de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero. También contribuyen al tráfico y la contaminación del aire en las ciudades en desarrollo.

Cuando los precios del petróleo se desplomaron a fines de 2014, tanto los ecologistas como los economistas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional instaron a los gobiernos para que abandonaran las políticas que congelaron las tarifas de energía a niveles artificialmente bajos. Como consecuencia de esas recomendaciones, un número considerable de gobiernos ha anunciado cambios en sus estrategias de precios fijos y aprovechan esa oportunidad para mejorar las finanzas estatales.

Malasia y Marruecos, por ejemplo, eliminaron los subsidios de gasolina y diésel, mientras que la India no sólo dejó de subvencionar al diésel, sino que también aumentó los impuestos al combustible.

Sin embargo, muchos otros gobiernos no cumplieron esas iniciativas a pesar de haber firmado acuerdos para disminuir las emisiones de carbono en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático celebrada el año pasado, en París. En algunos casos, diversos factores como las protestas callejeras y las presiones de las campañas electorales detuvieron las reformas, mientras que los grupos con intereses especiales —como los camioneros y agricultores que dependen del diésel barato— presionaron para detener los cambios.

Recientemente la Corte Suprema de Justicia de Argentina le propinó una gran derrota política a Mauricio Macri al revertir un aumento del precio del gas para los usuarios residenciales. Esa medida formaba parte de la política central de Macri para en mejorar la economía, pues los subsidios a la energía representan más de la mitad del déficit fiscal del gobierno argentino.

“Implementar las reformas de los precios sigue siendo un desafío político”, dijo Masami Kojima, analista del sector energético del Banco Mundial. Con las recientes fluctuaciones de precios del combustible “los gobiernos tienen una segunda oportunidad para aprovechar este momento para eliminar la política de subvenciones e implementar un mecanismo de fijación de precios basado en el mercado”.

Los economistas dicen que los subsidios de energía son una carga, en particular para las economías de los países pobres. A nivel mundial esas subvenciones le cuestan a los gobiernos y las compañías petroleras estatales una cifra que ronda los 500 mil millones de dólares anuales, según la Agencia Internacional de Energía.


Unos hombres miran el tráfico de un barrio de El Cairo, Egipto, donde el bajo costo del combustible permite que haya más autos en las carreteras. CreditTara Todras-Whitehill para The New York Times

Los expertos sostienen que la gran mayoría de los beneficios generados por los subsidios favorecen a los ricos, pues son quienes poseen vehículos y consumen más electricidad. El despilfarro de todos los combustibles fósiles, incluyendo el carbón, recarga a los gobiernos con un gasto adicional que podría ser destinado a programas sociales.

Los combustibles baratos también fomentan el contrabando, crean la escasez de gasolina, reducen los precios en el mercado negro y enriquecen al crimen organizado.

Sin embargo, los pobres —y los movimientos políticos que los representan— suelen protestar por los recortes a los subsidios porque los altos precios de la energía tienen un fuerte impacto en la vida diaria. Es por eso que muchos economistas recomiendan que los gobiernos fortalezcan las redes de seguridad social y utilicen el dinero que se invertiría en los subsidios para crear empleos y mejorar los servicios de salud y educación de los sectores más pobres.

Sin embargo, eliminar los subsidios no es tan fácil para los líderes políticos porque significa un aumento inmediato de los precios al consumidor.

“Algunos países han ajustado sus políticas”, dijo Jim Krane, un experto en energía de la Universidad Rice en Houston. “Pero con los precios tan bajos del petróleo, hay una gran oportunidad para ajustar los precios y reducir los residuos. Es lamentable que más países no aprovechen esta coyuntura”.

martes, 25 de octubre de 2016

Instalado el equipamiento para inicio de la prueba piloto de Internet en hogares cubanos

25 octubre 2016 |


Las salas de navegación son unas de las variantes implementadas en Cuba para conectarse a Internet. Foto tomada de Posta.

Eudes Monier Núñez, jefe del departamento de Mercadotecnia y Comunicación de la División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) en la capital, dio a conocer que tal y como se informó inicialmente se prevé el comienzo de la prueba piloto antes de que finalice diciembre.

Monier señaló además que en los consejos populares Catedral y Plaza Vieja, del municipio de La Habana Vieja, ya está instalado el equipamiento, el cual se anunció anteriormente provenía de la empresa china Huawei.

Entre las medidas adoptadas con el fin de comenzar la prueba piloto está el reciente paso de los abonados de telefonía básica en estas zonas a una nueva tecnología, lo cual implicó realizar variaciones de numeración.

El cambio tecnológico necesario, precisó el jefe del departamento de Mercadotecnia y Comunicación, permite un aumento de la explotación de los servicios y es lo que facilitará la llegada de Internet a los hogares.

Monier Núñez aclaró que la selección del lugar no estuvo relacionada solo con las condiciones técnicas, y que no todos los habitantes están involucrados en el proyecto, solo cerca de dos mil usuarios.

Comentó que aún no está aprobada la tarifa de precios, pero se esperan
variedades en las ofertas; y sobre la velocidad de la conexión, afirmó que dependerá de los parámetros técnicos de la línea y el equipo de cómputo de los usuarios.

También se conoció que ETECSA continúa trabajando en aras de ofertar Internet en los móviles, una demanda de la población; sin embargo, este servicio debe estar disponible a partir del 2017.

Cuba cuenta con una política de informatización de la sociedad encaminada al uso masivo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación a favor del desarrollo estratégico de la nación.

Entre las líneas de trabajo proyectadas con este fin está un mayor acceso a Internet, para lo cual se aumentan las capacidades de infraestructura y se inauguran nuevos servicios de conexión a la red de redes desde las salas de navegación, los Joven Clubs de Computación y Electrónica y las zonas públicas con Wifi.

(Con información de la ACN)

De nuevos modelos y su conceptualización

El VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en abril de 2016, refrendó la continuidad de los cambios anunciados cinco años antes, aunque se reconoció que solo un 22% de los lineamientos acordados entonces había sido cumplido. Además, estos se corresponden esencialmente con los aspectos de más fácil solución. La tarea más ardua comienza ahora y dos elementos de gran calibre gravitan sobre el futuro cercano.
Por una parte, el presidente Raúl Castro dejará la presidencia a un sucesor en febrero de 2018, terminando efectivamente con 59 años de gobiernos amparados en el peso del carisma y la historia en el ejercicio de la política. Para el nuevo gobierno, la tarea de continuar estas transformaciones se antoja compleja. En segundo lugar, la economía ha entrado en 2016 en otra fase recesiva, una vez más originada esencialmente en las dificultades del mayor socio comercial de Cuba, en este caso Venezuela.
El cónclave aprobó en primera instancia dos nuevos documentos para reemplazar los Lineamiento de primera generación, que se deben convertir en la guía de las reformas en los años venideros. Es por esto que revisten gran importancia, en tanto presuponen una mayor elaboración y alcance de las transformaciones, con un horizonte estratégico, y que por primera vez se arriesgan a dibujar las características fundamentales de la nueva sociedad.
Los dos documentos principales han sido concebidos como un cuerpo único, que intentan mantener cierta coherencia conceptual. La versión revisada de los Lineamientos se convierte ahora en un elemento transicional, que establece pautas a corto plazo. La Conceptualización es el documento teórico y político central, que describe el contorno general del futuro modelo cubano. A continuación se resaltan algunos de los mayores hitos de este documento.
El Documento establece que el propósito último es la construcción del socialismo en las condiciones de Cuba, lo que lo distancia diametralmente de la experiencia de Europa del Este y la extinta Unión Soviética, pero lo acerca a los procesos en China y Vietnam.
El diagnóstico de la situación de partida supera lo planteado en la primera versión de los Lineamientos, tanto por el lenguaje como por las debilidades o problemas a que hace referencia. Entre estos se incluye la insuficiente disponibilidad de divisas, atraso tecnológico, retraso de la base productiva, infraestructura e inversiones, y daños medioambientales. Además, se reconocen varias dificultades sociales como la creciente desigualdad, el éxodo interno y externo de trabajadores calificados, la existencia de corrupción, delitos, y otras formas de marginalidad social, y el envejecimiento y estancamiento de la población. Al mismo tiempo era esperable que se sobrestimaran las fortalezas del país. Existen quizá dos asuntos que debieron recibir una mayor atención en esta parte: la creciente heterogeneización de la sociedad, y el deterioro en la calidad de los servicios sociales.
Es destacable el reconocimiento explícito de que la sostenibilidad del modelo cubano depende directamente del logro de cuotas superiores de desarrollo, y este a su vez se vincula estrechamente con el crecimiento económico. El hecho de vincular la perdurabilidad del modelo con el progreso, y no necesariamente con el completamiento del tránsito hacia el socialismo, marca una ruptura con el discurso anterior y probablemente abre la puerta hacia decisiones pragmáticas que acepten las reglas de juego del mundo actual.
La forma de propiedad fundamental será la socialista de todo el pueblo, sobre los medios fundamentales de producción, en un escenario de coexistencia de múltiples formas. Se abre la posibilidad de que los medios fundamentales puedan ser compartidos o gestionados por otras formas reconocidas. Además, se declara que la propiedad colectiva comporta deberes y derechos, entre los que se encuentra la participación directa en la administración de estos bienes, y más aún, en la toma de decisiones sobre su uso y gestión.
También se incluye una ampliación del concepto de propiedad mixta, que incluye la posibilidad de que empresas estatales se asocien con entidades naturales o jurídicas, tanto nacionales como extranjeras. En relación a la propiedad privada se supera todo lo anterior que se había recogido sobre este asunto. Por primera vez en el período revolucionario, se establece claramente que existe un espacio y una función social a cumplir por la propiedad privada en el modelo cubano. Esto no es poco. Asimismo, se aclara que las regulaciones deben conducir a que los productores de todas las formas de propiedad reciban condiciones similares de funcionamiento y acceso a los mercados. No obstante, habrá que esperar a la implementación para saber cómo se interpretó el término “similares”, que no se traduce exactamente como “en igualdad de condiciones”.
A tono con los cambios en la estructura de propiedad, se consagra que la intervención del Estado descansará en la combinación de instrumentos directos e indirectos de política económica. Incluso se propone que “El Estado se concentra en las funciones que le son propias, como planificar, regular, conducir y controlar el proceso de desarrollo económico y social…” lo cual lo asemeja notablemente a los estándares asumidos por los Estados modernos. En lugar de fijar precios centralmente se plantea que se establecerán políticas para su determinación, transfiriendo el establecimiento de los mismos al sistema empresarial, excepto en ciertos casos de alta sensibilidad.
En el ámbito social no se ponderó adecuadamente el impacto de elementos externos. Convendría reconocer que a estas alturas, el ideal de prosperidad de los ciudadanos no solo tiene que ver con aspiraciones y circunstancias domésticas. Estos estándares se hallan crecientemente influenciados por patrones de consumo y estilos de vida provenientes del exterior, mayormente capitalista. Es un fenómeno que no es exclusivo de Cuba. Aquí adquiere características propias debido a la condición de país occidental, subdesarrollado y latinoamericano; la cercanía a Estados Unidos, y la existencia de una amplia comunidad cubana en ese país. Aquí también se ubicarían Internet y los medios masivos de comunicación.
Asimismo, se aspira a garantizar estabilidad económica y social, sin inseguridades sobre el futuro familiar o personal. Esta es una propuesta excesivamente idealista. El aumento de la incertidumbre debido a diversos procesos convergentes es una característica de la sociedad contemporánea, que se relaciona con el cambio técnico, la creciente movilidad del capital, el trabajo y las personas, junto a su interactividad.
En general, el avance es innegable, pero persisten tensiones e incluso contradicciones en la propuesta, cuya solución será una de las claves del éxito. La propia aceptación del modelo de economía mixta se combinó con una deliberada estratificación de las diferentes formas de propiedad. El resultado es un esquema en el que se ubicaría la propiedad socialista de todo el pueblo (estatal) como la forma principal, seguida por la cooperativa, a la que se le brindará una atención especial en tanto tipo colectivo de gestión, y finalmente la propiedad privada, como opción subsidiaria de las demás. Sin embargo, el alcance y las funciones previstas para esta última, deja entrever que en todo caso, la inversión extranjera desempeñará un rol protagónico, mientras que el capital privado nacional enfrentará las mayores limitaciones. Esto puede ser contraproducente en el largo plazo.
La superioridad de unas formas sobre otras aparece como una mera aspiración que responde a consideraciones extraeconómicas. La superación de las relaciones capitalistas no se logra por decreto. La estratificación propuesta puede conducir a una asignación ineficiente de los factores productivos, lo que retardará enormemente el crecimiento económico, objetivo declarado como esencial para la sostenibilidad del modelo. No debería primar un criterio administrativo en la determinación de las áreas donde operan el sector privado y las reglas de mercado.
Otro asunto controvertido es el rol del mercado, especialmente porque se sigue presentando como alternativa a la planificación central. Esta se anuncia como la forma de dirección principal, aunque no se esbozan los profundos cambios a los que está abocada la concepción tradicional dominante hasta hoy. Se llega a afirmar que se elegirán las áreas en las que se aceptarán las relaciones de mercado. La contradicción es evidente en tanto el mercado es una relación social objetiva, que no depende del reconocimiento consciente de ningún ente político o de otro tipo.
El establecimiento de límites a la concentración de la propiedad y la riqueza es otra cuestión de gran alcance, teniendo en cuenta la interpretación de este principio desde la adopción de los Lineamientos en 2011. Esto se ha equiparado con la imposición de restricciones al surgimiento y desarrollo del sector privado. Es difícil comprender como se puede establecer el crecimiento como objetivo central y a la vez penalizar sistemáticamente a las empresas más eficientes y creativas, esto es, a las que crecen y amplían su dotación de factores productivos, incluyendo fuerza de trabajo. Al tratar de igualar hacia abajo a las mejores entidades, se les retrotrae al escenario donde se ubica la zona de confianza de los peores productores.
La apropiación social de la mayor parte de la riqueza, que debería ser el objetivo de justicia social posible en las actuales condiciones puede tener lugar en un contexto donde la gestión y propiedad estatal no sean mayoritarias. Pero requiere que las entidades públicas sean bien gestionadas y que se premie socialmente los mejores desempeños.
Resulta alentador el reconocimiento de la necesidad de una relación más funcional con la economía mundial. Se llega a declarar que se promoverá la integración económica con otros países, especialmente de la región latinoamericana. No obstante, avanzar por este camino plantea una dificultad sustantiva. Los procesos de este tipo que tienen lugar en el mundo contemporáneo tienden a proponer una integración profunda entre las economías participantes. Los acuerdos que se negocian, desde hace bastante tiempo desbordan el ámbito puramente comercial, para incorporar las inversiones, propiedad intelectual, competencia, compras públicas, entre otras muchas. La presencia de estos aspectos da por descontado que las instituciones fundamentales de una economía de mercado son funcionales en las economías participantes. Este no es el caso de Cuba. El dilema se plantea de esta forma: se aceptan estas reglas de juego, asumiendo que el beneficio a largo plazo es clave, y se introducen gradualmente las transformaciones necesarias, o el país queda al margen de estos procesos.
La consagración práctica de esta propuesta debería hallarse en el Plan Nacional de Desarrollo 2030, que será analizado en un trabajo posterior. La Conceptualización es una propuesta perfectible, de gran relevancia, que debe ser discutida con profundidad y seriedad. Las nuevas generaciones deben ser parte activa de este proceso, en tanto ellas construirán, y sobre todo heredarán, la nueva Cuba. En esa lógica, ellas deberían tener un interés, y por qué no, un peso desmedido en estas discusiones. ¿Existen los mecanismos políticos y sociales que hagan posible esta retroalimentación? Más importante aún, ¿estamos haciendo todo lo posible para crearlos?
(*) Ricardo Torres, Doctor en Ciencias Económicas y profesor de la facultad de Economía de la Universidad de La Habana.
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Michael Hudson: La gran Recesión no ha terminado

El FMI predice la vulnerabilidad de los bancos en los Estados Unidos y la Unión Europea al tiempo que permite el apalancamiento de la deuda insostenible, dice el economista Michael Hudson. Con lo peor de la gran recesión supuestamente superado, los analistas económicos siguen viendo signos de que no estamos todavía completamente fuera de peligro. Un nuevo informe publicado el miércoles por el Fondo Monetario Internacional muestra que algunos bancos de Estados Unidos y Europa quizás no sean lo suficientemente fuertes para sobrevivir a otro revés, incluso con ayuda estatal.

Kim Brown, CounterPunch

Se une a nosotros desde Nueva York Michael Hudson. Michael es Profesor e Investigador de Economía de la Universidad de Missouri, Kansas City. Su último libro es Matar al Anfitrión: Cómo los parásitos financieros y la servidumbre de la deuda destruye la economía global (Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy). Michael, gracias de nuevo por estar con nosotros.

MICHAEL HUDSON: Me alegró de estar contigo. Pero el peligro no ha pasado.

BROWN: Está bien, entremos en ello. El informe del FMI sobre la estabilidad financiera dice que a pesar de que los bancos sean más fuertes ahora que antes de la crisis económica de 2007-2008, aproximadamente el veinticinco por ciento de los bancos de Estados Unidos y alrededor de un tercio de los bancos europeos son demasiado débiles, incluso para beneficiarse de un aumento potencial de las tasas de interés y de cualquier ayuda para la recuperación, si la economía mundial tomara un giro hacia abajo. Pero antes de entrar en cuestiones específicas acerca de la salud de los bancos, Michael, ¿actualmente estamos todavía en una recesión o estamos firmemente en una recuperación?

HUDSON: No estamos en una recuperación y no estamos realmente en una recesión tradicional. La gente piensa en un ciclo económico, que es un auge seguido de una recesión y luego los estabilizadores automáticos reactivan la economía. Pero esta vez no la podemos reactivar. La razón es que cada recuperación desde 1945 se ha iniciado con un nivel de deuda cada vez mayor. La deuda es tan alta ahora, que desde 2008 hemos estado en lo que yo llamo la deflación de la deuda. La gente tiene que pagar tanto dinero a los bancos que no tienen suficiente dinero para comprar los bienes y servicios que producen. Así que no hay demasiada inversión nueva, no hay nuevos puestos de trabajo (excepto los empleos de «servicios» de salario mínimo) los mercados se están reduciendo y la gente no puede pagar sus deudas. Así que muchas empresas no pueden pagar a sus bancos.

El producto de los bancos es la deuda. Tratan de decir a los clientes que "las deudas son buenas para usted", pero los clientes no pueden permitirse más deuda, así que no hay forma de que los bancos puedan continuar con su plan de negocios corriente. De hecho, no hay manera de que los bancos puedan cobrar todo lo que se les debe. Eso es lo que el FMI no sigue a través de su análisis diciendo: "Mira, los bancos están en la ruina porque el sistema financiero está en quiebra; y el sistema financiero está en quiebra porque la idea de intentar enriquecerse mediante el endeudamiento no funciona ".
Era un modelo falso. Así que, en realidad, estamos al final de un ciclo largo que se inició en 1945 alimentando a la economía con la deuda. No podremos salirnos de ello hasta que eliminemos las deudas. Pero eso es impensable para el FMI. No puede decir eso, porque se supone que representa los intereses de los bancos. Así pues, todo lo que el FMI puede hacer es retorcerse las manos por el hecho de que los bancos no van a ganar dinero, incluso si hay una recuperación. Pero en realidad no hay una recuperación y no hay indicios de ella en el horizonte, porqué la gente tiene que pagar a los bancos. Es un círculo vicioso –o mas bien, una espiral descendente. Básicamente, los economistas del FMI se limitan a alzar los brazos admitiendo que no saben qué hacer, dados los límites de su visión restringida.

BROWN: Bueno, Michael, ayúdanos a entender por qué el crecimiento ha sido tan débil durante estos últimos ocho o seis años más o menos.

HUDSON: Si se toma el presupuesto medio familiar - lo he dicho muchas veces en tu programa - podemos ir a los números. Si tienes que pagar del cuarenta al cuarenta y tres por ciento de tus ingresos para la vivienda ; además, el quince por ciento de tu sueldo es retenido por la Seguridad Social ; tienes que pagar la atención médica ; tienes que pagar a los bancos tu deuda de la tarjeta de crédito ; préstamos estudiantiles. Después de esto te queda sólo un veinticinco o un treintaicinco por ciento, tal vez una tercera parte de tu salario para comprar bienes y servicios. Eso es todo.
El problema es que la manera de conseguir un trabajo es con una empresa que vende bienes y servicios. Las empresas no contratan porque los consumidores no tienen suficiente dinero para comprar los bienes y servicios.
Estamos en una deuda-deflación crónica. No hay manera de recuperarse a menos que se perdonen las deudas. Eso es básicamente lo que el FMI está dando a entender (de forma explicita en el caso de Grecia), pero no lo dice claramente porque eso no se puede decir, porque no se considera correcto.

BROWN: Michael, el titular de MarketWatch sobre este informe del FMI dice: “Olvidaros del ‘demasiado grande’ para caer. La gran preocupación son unos bancos demasiado débiles para sobrevivir”. Si los grandes bancos casi tumbaron el sistema financiero mundial ¿por qué unos bancos más débiles serian mejor para los consumidores?

HUDSON: Se trata de bancos especializados que hacen lo que los bancos solían hacer (antes de que el presidente Clinton suprimiera la ley Glass-Steagall en 1999). Los bancos pequeños que prestan a los consumidores están bien. La mayoría de los bancos - con el Deutsche Bank en la cumbre del espectro aquí - han decidido que no pueden continuar haciendo préstamos dinerarios, así que van al segundo plan de negocio: prestan dinero a los capitalistas de casino. Es decir, a gente que quiere jugar con derivados.
Un derivado es una apuesta sobre si una acción o un bono o un activo inmobiliario va a subir o a bajar. Hay un ganador y un perdedor. Es como una apuesta hípica. Ocurre que el mayor banco que ha prestado para este juego - no para la producción real, no para la inversión, únicamente para especular- ha sido el Deutsche Bank. Los prestatarios tomaron prestado del Deutsche Bank para jugar.

¿Cuál es la mejor apuesta del mundo en este momento? Es apostar a que las acciones del Deutsche Bank van a bajar. Los vendedores al descubierto han tomado prestado de sus bancos para apostar a que las acciones del Deutsche Bank van a bajar. Ahora se retuercen las manos diciendo: "¡Oh! los especuladores nos están matando". Pero es el Deutsche Bank y los demás bancos quienes están proporcionando el dinero a los especuladores para apostar con crédito.

BROWN: Michael, el informe del FMI dice que si, en la zona euro, los gobiernos pudieran ayudar a los bancos a deshacerse de sus préstamos malos, ello tendría un efecto positivo sobre el capital bancario. ¿Cuál sería el efecto sobre los consumidores de la economía de la UE, en general, si los bancos pudieran simplemente deshacerse de estos malos préstamos?

HUDSON: En realidad son simples matemáticas. Hay que abolir los planes de pensiones. Hay que suprimir el gasto social. Hay que subir los impuestos. Hay que hacer que por lo menos el cincuenta por ciento de la población europea emigre, ya sea a Rusia o a China. Debería haber hambre masiva. Muy simple. Ese es el precio que la zona euro piensa que vale la pena pagar. Es el precio que pensó que valía la pena que Grecia pagara. Para salvar a los bancos, toda la zona euro debería volverse como Grecia.
Hay que hacer que los gobiernos vendan la totalidad de sus propiedades públicas; vendan sus ferrocarriles, vendan su territorio público. En esencia hay que introducir el neo-feudalismo. Hay que retrasar el reloj de la historia miles de años atrás y reducir la población europea a la esclavitud de la deuda. Es una solución tan fácil como la que la Eurozona ha impuesto a Grecia. Y los líderes y los bancos urgen a los economistas responsables a que promuevan esta solución para la población en general.

BROWN: Hablemos de la otra pequeña parte de información dada a conocer por el FMI sobre la deuda. La deuda global ha llegado actualmente a cerca de ciento cincuenta y dos billones de dólares. Esto incluye la deuda pública, la deuda familiar, la deuda de las empresas no financieras. ¿Qué significa todo esto para la deuda del sistema financiero global y para la gente común, Michael?

HUDSON: Significa que la única manera en que la gente puede pagar la deuda es reduciendo drásticamente su nivel de vida. Esto significa que acepten convertir sus planes de pensiones de prestación definida (usted sabe lo que va a recibir) en "planes de aportación definida", en los que Ud. pone el dinero, pero no se sabe lo que tendrá al final.

Para salvar a los bancos de las pérdidas que acabarían con su valor neto hay que deshacerse de la Seguridad Social. Esto significa en esencia que hay que abolir el gobierno y dar su gestión al sistema bancario para que lo ejerza, con la idea de que el papel de los gobiernos es extraer ingresos de la economía para pagar a los tenedores de bonos y a los bancos.

Cuando se dice “pagar a los bancos” lo que realmente se quiere decir es pagar a los tenedores de acciones bancarias. Estos son, básicamente, el Uno por Ciento. Lo que se ve directamente en el informe del FMI, en este crecimiento de la deuda, es que el Uno por Ciento de la población posee unas tres cuartas partes de toda esta deuda. Esto significa que hay que elegir: o bien salvas la economía, o bien salvas al Uno por Ciento de la pérdida de un solo centavo.

Todos los gobiernos, desde la administración de Obama hasta Angela Merkel, la zona euro y el FMI se comprometieron a salvar a los bancos, no a la economía. Ningún precio es demasiado alto para intentar que el sistema financiero continúe funcionando algo más de tiempo. Pero finalmente no se puede salvarlo debido a que es una cuestión de matemáticas. Las deudas crecen y crecen. Y cuanto más crecen más se contrae la economía. Al reducir la economía, se reduce la capacidad de pagar las deudas, por lo que es una ilusión creer que el sistema puede ser salvado. La cuestión es ¿durante cuánto tiempo la gente va a estar dispuesta a vivir en esta ilusión?

BROWN: Esa era mi siguiente pregunta. No sólo cuanto tiempo la gente va a estar dispuesta a vivir en esta ilusión sino ¿cuánto tiempo podrá sostenerse aun esta ilusión antes de que veamos otro colapso de las economías en todo el mundo? ¿Es algo inminente, algo que simplemente deberíamos estar esperando que ocurra, para lo cual deberíamos prepararnos?

HUDSON: Todavía estamos en el colapso que comenzó después de 2008. No hay un nuevo colapso, no ha habido una recuperación. Los salarios del noventa y nueve por ciento han disminuido de manera constante desde el año 2008. Han disminuido especialmente para el veinticinco por ciento inferior de la población. Esto significa que han bajado especialmente para los negros y los hispanos y demás trabajadores de cuello azul. Su valor neto de hecho ha pasado a ser negativo y no tienen suficiente dinero para salir adelante.

De hecho, una de las grandes empresas de consultoría acaba de hacer un estudio de la “generación del milenio”. Ernst and Young hizo un estudio y resultó que el setenta y ocho por ciento de estos jóvenes están preocupados por no tener suficientes oportunidades de encontrar un trabajo bien pagado para poder devolver los préstamos estudiantiles. Un setenta y cuatro por ciento no puede pagar los servicios sanitarios si enferman. Un setenta y nueve por ciento no tiene suficiente dinero para vivir cuando se retiren. Así que, tenemos ya a toda una generación, no sólo aquí sino también en Europa, que no consigue obtener empleos bien remunerados. La única manera de que puedan vivir tal como se les prometió es tener padres lo suficientemente ricos para procurarles un fondo fiduciario.

BROWN: Hemos estado hablando con Michael Hudson. Michael es un Profesor e Investigador de Economía de la Universidad de Missouri, Kansas City. Su último libro es Matar al Anfitrión: Cómo los parásitos financieros y la servidumbre por la deuda destruye la economía global. Michael, dijiste que tenías otro libro a punto de salir ¿es cierto ?

HUDSON: Sí, a finales de este mes. Tendrá por título J is for Junk Economics. Es una revisión de por qué los economistas prometen que de alguna manera vamos a recuperarnos. Por qué esto es básicamente basura, y por qué hoy día, para ser economista debes participar en este cuento que de alguna manera podemos recuperarnos y seguir enriqueciendo a los bancos. Es un cuento. J is for Junk Economics trata de por qué no va a funcionar.
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