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lunes, 29 de noviembre de 2021

Matrices insumo-producto en Cuba: requerimientos estadísticos

Julio F. Smith CasacóI David J. Pajón EspinaII y Jessica León MundulII*

1 Dirección de Cuentas Nacionales, Oficina Nacional de Estadísticas e Información, Cuba.
2 Departamento de Planificación, Facultad de Economía, Universidad de La Habana, Cuba.

 


RESUMEN

La modelación insumo-producto (I-P) es una técnica que permite evaluar los efectos de políticas o shocks sobre los niveles productivos sectoriales. La base estadística de los diferentes modelos I-P es la matriz insumo-producto (MIP), cuya elaboración requiere la recopilación y el procesamiento de grandes volúmenes de información, captada generalmente a través de censos o encuestas que pueden variar tanto en su alcance como en la periodicidad de su aplicación. Dada la necesidad de incrementar el arsenal para la evaluación de políticas económicas en Cuba, es necesario que el país cuente con una base estadística consolidada. Este trabajo discute la disponibilidad y calidad de las estadísticas cubanas desde la perspectiva de las recomendaciones metodológicas asociadas a la elaboración de la MIP, así como algunas variantes para captar la información ausente.

INTRODUCCIÓN

En Cuba han existido varias experiencias en la construcción de la matriz insumo-producto (MIP),(1) concentradas fundamentalmente en el período comprendido entre 1960 (2) y 1990. Luego del colapso del campo socialista y la crisis inmediata que experimentó la economía cubana, se produjeron varios sucesos que determinaron la obsolescencia de cualquier aproximación al análisis I-P desarrollado hasta la fecha y, desde entonces, se redujo al mínimo su aplicación. Pueden comprobarse, en este sentido, drásticas modificaciones en la estructura productiva; un cambio radical en la medición económica, que transitó a variantes internacionalmente compatibles; una reducción de los recursos disponibles para la realización de esfuerzos censales significativos; así como la desaparición casi completa de contenidos afines en los programas curriculares de las disciplinas económicas en las universidades del país.

Entre las experiencias más recientes se destacan dos importantes esfuerzos con base en el año 2002. El primero de ellos fue protagonizado por investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas con asesoría de un experto extranjero:(3) se logró un esbozo de MIP para Cuba (solo se obtuvieron los cuadrantes de la demanda final y del valor agregado). El segundo resalta por su originalidad y resultados, pues los especialistas Ariel Rivero y Alfredo González lograron obtener, con base en la información conjunta del Ministerio de Economía y Planificación (MEP) y la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE),(4) el componente más relevante de una MIP: el cuadrante de las relaciones intersectoriales.(5) Lamentablemente, el contenido de dicho cuadrante no fue publicado, lo cual ha limitado el nivel de aplicación y debate asociado a este.

Desde entonces, mientras los datos obtenidos envejecen -y pierden sentido, por tanto, las posibles recomendaciones de política a desarrollar sobre dicha base, no ha sido realizado otro esfuerzo exitoso para actualizar o construir una nueva MIP. La necesidad de contar con una MIP actualizada para Cuba es cada día más urgente, tanto por su aporte potencial a los procesos de planificación de la política económica, como por el valor que añade al Sistema de Cuentas Nacionales (SCN), al extender la información de los principales agregados macroeconómicos a nivel sectorial, aumentar las posibilidades de contraste y validación de datos, e incrementar los niveles de comparación con los horizontes internacionales. Para aproximarse a su construcción se requiere contrastar los requerimientos y procedimientos estadísticos internacionalmente validados con la disponibilidad y calidad de la información en Cuba, a partir de un diagnóstico de sus cuentas nacionales. Este artículo se propone realizar dicha evaluación, así como sopesar las diversas variantes a partir de las cuales pudiera captarse información relevante para la obtención de la MIP.  

Recomendaciones metodológicas para la construcción de cuadros de oferta y utilización, e insumo-producto

Los SCN comenzaron a formalizarse en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial en los marcos de la conformación de la ONU. Desde este momento, las diferentes naciones miembro de este organismo optaron por la homogeneización de sus SCN. A partir de 1968 se formalizaron los SCN (Naciones Unidas, 1970), cuyas bases han sido objeto de actualizaciones en los años 1993 y 2008, las cuales perfeccionan la metodología buscando una mejor conmensurabilidad entre las estadísticas internacionales.

Por definición, los SCN constituyen un conjunto coherente y detallado de cuentas y cuadros cuyo fin es dar una visión sistemática, comparable y lo más completa posible de la actividad económica de cada país. La tarea esencial de todo SCN consiste en clasificar una inmensa variedad de unidades y flujos económicos en un número limitado de categorías fundamentales e integrarlas en un marco general, con el fin de obtener una representación del circuito económico que sea entendible y adaptable a las necesidades del análisis, de la previsión y de la política económica (Eurostat, 1988). Esta representación debe, además, intentar "proporcionar una visión de conjunto de la economía de un país con el adecuado detalle a nivel institucional, funcional y sectorial" (Pulido y Fontela, 1993, p. 29).

En los SCN se utilizan dos tipos de unidades de análisis que corresponden a dos formas diferentes de enfocar la economía nacional. Para el análisis de los flujos relacionados con las rentas, el capital y las operaciones financieras es necesario elegir unidades que pongan de manifiesto las relaciones de comportamiento de los agentes económicos, las cuales se definen como unidades institucionales y se agrupan en sectores institucionales (por ejemplo, hogares, sector no financiero, administración pública). Por otro lado, para el análisis de los flujos que intervienen en el proceso de producción es indispensable elegir unidades que pongan de manifiesto las relaciones de orden técnico-económico, para el cual se utilizan las unidades de producción homogénea, también denominadas establecimientos (Eurostat, 1988).

En aras de lograr una mayor desagregación de la información desde el punto de vista sectorial, el SCN 93 y sus versiones posteriores incluyen un conjunto integrado de cuadros de oferta y utilización (COU) y, construidas a partir de estos, matrices insumo-producto. Todo lo cual proporciona un análisis detallado del proceso de producción y utilización de los productos (bienes y servicios), así como del ingreso generado en dicha producción.

Las MIP, construidas a partir de los COU, resultan tablas de doble entrada, con presentación de los datos de forma sectorialmente desagregada en cuatro cuadrantes, de los cuales el primero (balance intersectorial o consumo intermedio) resulta el más importante. El segundo cuadrante presenta los componentes de la demanda final (susceptible a ser agregados en un vector); el tercero presenta el valor añadido (al que se añade con frecuencia una fila de insumos importados); y el cuarto generalmente no se presenta o no se detalla en la literatura teórica y aplicada sobre el tema. El nivel de desagregación de la matriz queda establecido por las condiciones objetivas en que se pudo captar la información, por la utilización de criterios de agregación que añadan parsimonia al análisis, o por los intereses particulares de determinada investigación.

La recolección de la información necesaria para la elaboración de los COU y la MIP se realiza en el marco de procedimientos estadísticos internacionalmente validados. La captación de la totalidad de las transacciones en las que participan cada una de las unidades del sistema económico sería muy costosa en términos de recursos y de oportunidad, por lo que, generalmente,

se recurre a la construcción de agregados económicos, con diferentes niveles de detalle y para el total de la economía del país a partir de datos elementales básicos que provienen de distintas fuentes: censos económicos, registros administrativos, información contable de las entidades gubernamentales, organismos públicos o entidades privadas, encuestas por muestreo, etc. No todas estas fuentes tienen la misma periodicidad; algunas son muy frecuentes, mensuales o trimestrales, anuales; otras, como los censos económicos y las encuestas de presupuestos familiares, se realizan cada cierto número de años debido a su complejidad y costo. (Banco Central del Uruguay, 2005, p. 8)

Existen también otras variantes para aproximarse a las MIP, más allá de la captación directa de información mediante censos o encuestas y su compilación tradicional. Estas contienen un primer grupo de algoritmos matemáticos para la actualización de balances intersectoriales y matrices de coeficientes tecnológicos, que requieren para su aplicación una MIP previa cuyos datos se pretenden actualizar (Pereira López, 2006, pp. 159-197). Un segundo grupo incluye la utilización de técnicas econométricas para la estimación de coeficientes tecnológicos y la obtención del balance.(6)

Para la elaboración de los COU y la MIP, la información captada debe cumplir ciertos requisitos metodológicos que aseguren la calidad de los resultados de análisis posteriores. La base para elaborar los COU la constituye la cuenta de bienes y servicios del SCN. A partir de la información que registra dicha cuenta se desagregan tanto la oferta como los usos, a nivel de productos o grupos de productos. El SCN recomienda utilizar el establecimiento como unidad básica en la construcción de los COU, de manera tal que estas unidades se presenten agrupadas según actividades establecidas en la Clasificación Industrial Uniforme (CIIU) de todas las actividades económicas (Carvajal e Hidalgo-Gato, 2011).(7) Un establecimiento definido como unidad de producción consiste en una empresa, o parte de ella, dedicada a una clase de actividad productiva en un emplazamiento único. Para ser un establecimiento la unidad debe tener la capacidad de proporcionar información sobre los productos que produce y los insumos que utiliza; la capacidad de personas que emplea; los activos fijos y las variaciones de las existencias usadas, consumidas y colocadas durante el período contable (Naciones Unidas, 2000).

Los productos en los COU y la MIP se agrupan según la Clasificación Central de Productos (CCP) (Naciones Unidas, 2002). La situación ideal para el registro de la información correspondería a aquella en que puedan delimitarse establecimientos que produzcan un solo tipo de producto. En los COU, tanto la producción de las actividades como su desagregación por productos se presentan separando la producción de mercado, la producción para uso final propio y la producción de no mercado, de manera que se tengan en cuenta diferencias en la naturaleza y formas de valoración de cada uno de estos tipos de producción (Carvajal e Hidalgo-Gato, 2011).

Es necesario trabajar con un método de valoración homogéneo para valorar las transacciones realizadas entre los diferentes sectores de la economía, teniendo en cuenta el tipo de precios utilizado para registrarlas. Según lo anterior, se definen tres formas de valoración: precios del comprador (es el monto pagado por el comprador por cada unidad de producto, incluyendo gastos de transporte y márgenes comerciales); precios del productor (es el monto a cobrar por el productor al comprador por cada unidad de producto);(8) y precios básicos (es el monto a cobrar por el productor al comprador por cada unidad de producto, menos cualquier impuesto aplicado y más cualquier subsidio otorgado).(9)

Para valorar los flujos intersectoriales en la MIP deberían utilizarse precios básicos, puesto que ofrecen "coeficientes técnicos más puros exentos de márgenes de distribución e impuestos indirectos" (Schuschny, 2005, p. 14). En caso de no poseer dicha valoración "es preferible utilizar el precio del productor para evitar la doble contabilización del transporte de mercancías" (Dotres, 1987, p. 148). En el caso de las transacciones con el sector externo, la valoración de las importaciones debe realizarse a precios CIF (costo, seguro y fletes), puesto que es considerado un precio básico, y las exportaciones a precios FOB (franco a bordo). Las diferencias entre estas valoraciones vienen dadas por los costos en transporte del país importador y el exportador.

Las consultas a la literatura especializada revelan, en sentido general, la existencia de diversos métodos para representar las importaciones en una MIP, pero es posible agruparlos todos en dos grandes grupos: los que incluyen las importaciones en el primer cuadrante de la MIP como componente del consumo intermedio, y los que colocan las importaciones en el tercer cuadrante con mayor o menor nivel de desagregación.(10) Si bien el primero de estos es más respetuoso con las identidades de las cuentas nacionales, no es el más adecuado para la modelación con base I-P, pues si se agrupa en el consumo intermedio bienes de origen nacional e importado indistintamente, el algoritmo de modelación genera multiplicadores impuros. Aunque dentro del primer cuadrante se logren separar los insumos nacionales de los importados, se añade el problema de la aparición de coeficientes sin interpretación económica.(11) En tal sentido, la forma más adecuada de tratar las importaciones, buscando resultados más precisos al modelar, es conformar una matriz de importaciones dentro del análisis I-P, y separar el consumo intermedio nacional del importado, sacando este último del primer cuadrante. Los requerimientos estadísticos de esta matriz son muy exigentes, pero permiten determinar el impacto de la demanda final sobre la producción nacional y del sector externo por separado. Las consecuencias de esta variante sobre los agregados de la MIP se expresan en una leve distorsión de los valores de la demanda final, lo cual carece de relevancia desde la perspectiva de los modelos de demanda al constituir esta la variable exógena.

En resumen, para la elaboración de los COU -y, a partir de estos, las MIP- es necesario transitar tanto por una etapa de captación de la información (proveniente, generalmente, del SCN y de ejercicios censales o de muestras) y delimitación de las unidades de observación (establecimientos), como de procesamiento a través de métodos o criterios que implican considerar los niveles de agregación, la valoración de las tablas, y el tratamiento de las importaciones.

 Diagnóstico de las cuentas nacionales de Cuba orientado al proceso de construcción de una MIP. El sistema de información estadística en Cuba y las principales fuentes de información

La Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) es la encargada de centralizar, emitir y proteger las estadísticas oficiales del país; garantiza la unicidad e incluye los sectores estatal, mixto y privado, así como la información de interés nacional según corresponda, de acuerdo con el Decreto Ley N.º 281 (ONEI, 2011b). Tal decreto establece también que la estadística oficial del país se recoge en el Sistema Estadístico Nacional (SEN), el cual a su vez integra el Sistema de Información Estadístico Nacional (SIEN), el Sistema de Información Estadístico Territorial (SIET) y el Sistema de Información Estadístico Complementario (SIEC). El SIEN es el sistema principal, pues comprende la elaboración de estadísticas y análisis destinados a satisfacer las necesidades del Estado y del Gobierno de conocer el comportamiento de los procesos económicos, demográficos y sociales, fundamentalmente para el control del Plan de la Economía Nacional y el Presupuesto, los compromisos estadísticos internacionales, así como para dar información a la población y a otras instituciones.

La elaboración de las cuentas nacionales de Cuba requiere diversas fuentes de información, a partir de la cual elaborar los diferentes agregados que conforman el SCN. Según ONE (2010b, p. 119), las fuentes de información son las siguientes: el SIEN, cuya base es la contabilidad y los registros primarios de las empresas estatales y de las unidades presupuestadas;(12) el Sistema Nacional de Contabilidad (SNC), que abarca la contabilidad microeconómica de todas las empresas estatales y de las unidades presupuestadas; la información estadística sobre las compras de entidades estatales a las unidades individuales privadas y cooperativas agropecuarias, que sirve de base para estimar sus transacciones de bienes y servicios; la contabilidad del sistema bancario y estadísticas sobre la circulación monetaria y el financiamiento crediticio, utilizadas para estimar transacciones relativas al consumo de hogares y de determinadas actividades económicas; las estadísticas del comercio exterior y de la balanza de pagos, que sirven para estimar el monto de las transacciones totales de bienes y servicios con el resto del mundo; los datos sobre la ejecución de ingresos y gastos del presupuesto estatal; la información contable de las unidades básicas de producción cooperativa (UBPC) y de las cooperativas de producción agropecuaria (CPA); otras fuentes estadísticas: censos, encuestas y registros administrativos.

En ONE (2010b, p. 120) quedan definidas las unidades de observación, de las cuales se obtienen los datos para elaborar las cuentas nacionales; entre ellas se cuentan: las empresas estatales, que constituyen entes jurídicos independientes (poseen contabilidad y cuentas bancarias propias y una relativa independencia económica); las entidades constituidas en sociedades no financieras (las empresas estatales, las mixtas y las de capital totalmente extranjero); las unidades presupuestadas, las cuales disponen de contabilidad propia y cuentas bancarias regidas por el presupuesto estatal; las CPA; los productores privados de bienes y servicios (constituidos o no en empresas), que realizan actividades relacionadas con la agricultura, la ganadería, el transporte (servicios de carga por camiones y autos de alquiler) y las comunicaciones, cuyas transacciones se estiman también por métodos indirectos; las agencias y oficinas centrales del sistema bancario nacional; los hogares; y las organizaciones políticas, sindicales, profesionales, y otras que también disponen de contabilidad propia.

Las vías a partir de las cuales el SIEN capta la información conforman cuatro grupos fundamentales: estadísticas continuas, encuestas, censos, y registros administrativos. La variante de captación mediante estadísticas continuas se nutre de un conjunto de modelos o formularios que deben entregar periódicamente diferentes entidades (empresas, cooperativas, unidades presupuestadas) a las oficinas territoriales de la ONEI. Esta peculiaridad del sistema de obtención de información en Cuba, si bien implica costos relativamente elevados, garantiza un alcance casi universal y sugiere una calidad potencial de los datos, puesto que la casi totalidad de las entidades son estatales y se ven obligadas a entregar la información requerida. 

Ausencias y carencias en el SCN de Cuba

Si bien el SCN de Cuba ha experimentado profundas transformaciones desde la década de los noventa, posee múltiples deficiencias que limitan su alcance y la correcta implementación del SCN 93. Aunque se publican los principales cuadros analíticos, como el producto interno bruto (PIB) por actividad económica, por la vía del gasto y por la del valor agregado, no se dispone de COU que permitan una medición coherente entre las esferas de la producción y la distribución (CEPAL, 2009). Desde el punto de vista de la construcción de una MIP, esta constituye la principal carencia que enfrentan las estadísticas cubanas: excepto para algunos rubros, no se registra cuánto de cada producto consume cada actividad (lo que hace imposible detallar y conocer con exactitud el consumo intermedio).

Por otro lado, "las prácticas estadísticas suponen la realización de cambios de año base más frecuentes en las Cuentas Nacionales, oportunidad que se hace coincidir con la ampliación de la cobertura de lo que se mide, el mejoramiento metodológico y la adopción de las nuevas recomendaciones que surgen a nivel internacional" (CEPAL, 2009, p. 3). De manera que se patentiza la necesidad de implementar un proceso de cambio de año base para las cuentas nacionales de Cuba, pues actualmente todas las comparaciones se realizan tomando el año 1997 como base.

En cuanto a la clasificación sectorial, la mayor parte de la información acerca de los agentes económicos proviene del SIEN y se basa fundamentalmente en registros básicos de contabilidad, enfocados principalmente en el control de actividades o productos específicos. Estos registros dan cuenta, por separado, de distintos aspectos del quehacer empresarial con períodos de referencia y valoraciones diversas que, por lo general, no permiten dividir por establecimientos las actividades primarias y secundarias eventualmente realizadas: las empresas son clasificadas tomando como referencia su actividad productiva principal especificada en su "objeto social". Esta situación puede incluso agravarse si alguna empresa ha adoptado una nueva actividad económica principal, diferente de la declarada en su "objeto social", pero se sigue clasificando en función de esta. Por otro lado, los registros existentes no permiten abarcar toda la información que se requiere desde un enfoque integral de cuentas nacionales para una sola entidad (CEPAL, 2009), lo cual queda plasmado de manera explícita en el Anuario estadístico de Cuba 2009, donde se plantea que las actividades mercantiles equivalen "al valor de los bienes y servicios producidos para terceros, siguiendo el método de empresa (es decir, sin contar las relaciones entre establecimientos) y de acuerdo a la actividad fundamental de la misma" (ONE, 2010b, p. 121). Así, la agregación de la información por sectores productivos viola prácticas de rigor y atenta contra el posterior proceso de modelación, pues se hace difícil suponer, por un lado, que cada sector posea una única función de producción, y por otro, que los sectores productivos produzcan un solo bien (o agregado de bienes) homogéneo y que sean, además, su suministrador exclusivo.

A lo anterior se suma una vieja limitación, que cobra nuevos matices en la actualidad: la información económica se registra a través de los sistemas de información formales, donde concurren solamente agentes o personas "registradas", lo cual implica que se ignore por completo la dinámica del sector informal. En Cuba, el sector informal, además de poseer grandes dimensiones, se identifica como "ilegal", razones que dificultan su medición (CEPAL, 2009). Pero las nuevas transformaciones que experimenta la economía cubana implican la expansión del sector no estatal formalizado y su creciente participación en la producción y comercialización de bienes y servicios, fenómeno acompañado de importantes niveles de subdeclaración fiscal y acceso a insumos en el mercado negro. Mientras las dinámicas del proceso productivo y ventas de este sector permanezcan sin detallar e incluir en el SCN, cualquier aproximación a una MIP en lo sucesivo dejará de incorporar un vasto segmento del tejido productivo nacional.

Otra de las carencias más significativas del SCN cubano es la ausencia de estimaciones de márgenes de comercio y transporte a nivel de producto, así como de impuestos y subvenciones. Esta situación impide una valoración de las tablas a precios básicos o una valoración del productor, forzando la utilización de precios del comprador, y distorsionando tanto los flujos intersectoriales como la información referida a la producción total de bienes y servicios.

Por último, es necesario considerar una peculiaridad del contexto cubano que impacta cualquier intento de medición en la economía: la dualidad monetaria. Desde mediados de los noventa, han circulado en Cuba dos monedas, o más. En la actualidad, se realizan transacciones utilizando dos monedas nacionales: el peso convertible (CUC)(13) y el peso cubano (CUP). Esta situación complejiza cualquier acto de medición, pues el esquema monetario dual define múltiples tipos de cambio: el sector población opera a una tasa de 24 CUP por cada CUC, mientras que las personas jurídicas lo hacen a un tipo de cambio llamado "oficial" donde 1 CUC equivale a 1 CUP. De esta manera, las operaciones que incorporan ambas monedas realizadas por el sector empresarial son contabilizadas en un agregado denominado "moneda total", que subvalora las transacciones realizadas en CUC (en su mayoría con un alto componente importado) al tomar un tipo de cambio claramente sobrevalorado. Algunas implicaciones evidentes para una MIP serían la subvaloración de las compras de insumos que incorporen algunos denominados en CUC (y, por tanto, de la producción total ofertada), y la ineficiencia sumergida en los coeficientes tecnológicos resultantes. No obstante, el impacto de la dualidad monetaria y, en particular, las distorsiones asociadas al tipo de cambio "oficial", trascienden el análisis intersectorial, lo que constituye un grave problema de medición e incentivos para la economía cubana.  

Información disponible en el SCN para la construcción de MIP

Para poder elaborar una MIP es necesario disponer de los datos referidos al consumo intermedio de los diferentes sectores, con un determinado nivel de desagregación(14) (esta sección de transacciones intersectoriales constituye la base del análisis I-P, y el núcleo de la mayoría de los algoritmos de modelación I-P). Son necesarios, además, datos referidos a las importaciones de insumos, al salario, a los niveles de renta, a los impuestos y subvenciones por sectores, así como al monto de la demanda final sectorial, si es posible desagregada en sus componentes (el consumo de hogares, el consumo de Gobierno, la acumulación bruta y las exportaciones netas).(15)

En las ediciones más recientes del Anuario estadístico de Cuba, confeccionado sistemáticamente por la ONEI, se ofrece información sobre el aporte al PIB de 18 sectores productivos y los derechos de importación. La desagregación sectorial de la economía cubana propuesta en los Anuarios sería la siguiente: 1) agricultura, ganadería y silvicultura; 2) pesca; 3) explotación de minas y canteras; 4) industria azucarera; 5) industrias manufactureras; 6) construcción; 7) suministro de electricidad, gas y agua; 8) transporte, almacenamiento y comunicaciones; 9) comercio y reparación de efectos personales; 10) hoteles y restaurantes; 11) intermediación financiera; 12) servicios empresariales y actividades inmobiliarias y de alquiler; 13) administración pública, defensa y seguridad social; 14) ciencia e innovación tecnológica; 15) educación; 16) salud pública y asistencia social; 17) cultura y deporte; y 18) otras actividades de servicios comunales, de asociaciones y personales (ONEI, 2011a).

Esta clasificación sectorial se realiza a partir del Nomenclador de Actividades Económicas (NAE).(16) Si bien este no constituye un elevado nivel de desagregación, se puede considerar un punto de partida para esbozar las características probables de una MIP en Cuba, al determinarse la composición por filas del vector de demanda final y extrapolarse de ello las dimensiones del balance intersectorial. 

De los modelos que nutren los procesos de estadísticas continuas,(17) uno de los más valiosos, debido a los datos que registra y a su alcance, es el 5901-08 (ONE, 2008). Su objetivo es captar los indicadores seleccionados de la contabilidad semestralmente para, a través de su procesamiento automatizado, satisfacer necesidades informativas macroeconómicas de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONE, 2008). El alcance de este modelo es muy amplio y su periodicidad posibilita la realización de análisis con datos muy actualizados. Por otra parte, la información es registrada en una base de datos que permite su posterior obtención con los niveles de agregación sectorial deseados. Esto sugiere la posibilidad de obtener una desagregación mayor que la presente en el aporte sectorial al PIB publicado por la ONEI, si bien, por el momento, considerar los 18 sectores propuestos permite, en teoría, una mejor aproximación al balance intersectorial.

Este modelo debe ser llenado por todas las empresas estatales, mixtas o sociedades mercantiles sin hacer distinción de su clasificación. Además, incluye las unidades inversionistas y las unidades presupuestadas que financien total o parcialmente sus gastos con sus ingresos, y excluye otras unidades presupuestadas que pertenecen fundamentalmente a los sectores de educación, salud pública y asistencia social, y cultura y deporte.(18) Las transacciones son registradas en CUP, agregando los flujos en CUC convertidos al tipo de cambio "oficial" vigente.

Entre los datos más relevantes para la confección de una MIP que aporta el formulario 5901-08 se encuentran los salarios devengados, la renta y la depreciación,(19) así como las importaciones y exportaciones realizadas. Otra información que permite determinar dicho modelo es el consumo intermedio (sumatoria por columnas del primer cuadrantes) y la producción total demandada (Xi: sumatoria por filas del primer y segundo cuadrante) a partir de las ventas totales. Si tenemos en cuenta que, bajo la lógica I-P, la producción total ofertada sectorialmente (Xj: sumatoria por columnas del primer y tercer cuadrantes) es igual a la producción total demandada a cada sector, entonces, trasponiendo el vector Xi podemos obtener Xj. Otra sencilla operación: restando a Xi el vector de demanda final es posible determinar el aporte de cada sector a la demanda intermedia (sumatoria por filas del primer cuadrante). De esta manera, el manejo conveniente de la información inicialmente provista por el modelo ayuda a precisar otras secciones de la MIP.  

El sector externo

Los datos referentes al sector externo se captan en diferentes modelos de las estadísticas continuas del SIEN, como son el 5901-08 y el 0793-00 (ONE, 2000). El primero anota la actividad de exportación e importación por parte de las empresas con autorización para hacerlo por parte del Ministerio de Comercio Exterior (MINCEX). El segundo registra exclusivamente las importaciones y exportaciones de servicios. Con respecto a los rubros importados, ninguno ofrece desagregación alguna por tipo de producto o país de origen. Esta información ausente puede ser obtenida por parte de la ONEI a través de una base de datos central donde la Aduana General de la República acopia información captada sobre las transacciones de bienes clasificados por el Sistema Armonizado de Clasificación de Productos entre Cuba y el resto del mundo (ONEI, 2012). Entre los detalles registrados se encuentran el valor en CUC de los productos, la unidad de medida y cantidad en términos físicos, el país de origen, el país de primer destino y el de destino final, además de registrar el código de la empresa importadora o exportadora.

Una notable deficiencia de esta base de datos lo constituye la ausencia de dos campos de información: el código de la empresa que será el destino real de las importaciones y el de la empresa que produce los bienes exportados. La causa principal de estas carencias es el alto nivel de centralización del comercio exterior cubano, lo que implica que la mayor parte de las importaciones y exportaciones deben efectuarse a través de empresas intermediarias pertenecientes al MINCEX. De esta manera, se complejiza el ejercicio de determinar si estas son consumidas por destinos intermedios o finales,(20) o cuáles actividades o sectores específicos son los verdaderos receptores de los insumos importados, así como los orígenes reales de las exportaciones.

Contar con información desglosada sobre las importaciones de bienes sugiere la posibilidad de construir una submatriz que las incluya en el tercer cuadrante de una MIP con diversas variantes potenciales de desagregación (por grupos de productos, por países, por regiones, etcétera). No obstante, la concentración de los insumos importados en empresas de intermediación minimiza el aporte de los resultados a obtener, pues estas pertenecen a sectores que no insumen necesariamente lo importado.

En la práctica, utilizar la base de datos de la Aduana o el modelo 5901-08 de la ONEI para elaborar la sección de importaciones del tercer cuadrante implicaría la aparición en el primer cuadrante (de llevarse a cabo su construcción) de flujos de bienes importados camuflados en el intercambio entre empresas nacionales. De esta manera será imposible distinguir los bienes de origen nacional de los importados en el balance intersectorial, si bien la imprecisión generada tiene un carácter más informativo que propiamente contable.

Con respecto a la importación y exportación de servicios, la información es captada trimestralmente en el modelo 0793-00, a partir de los "indicadores del comercio exterior de servicios", utilizando la clasificación del Clasificador de Productos Cubanos (CPCU),(21) valorados en CUP (convirtiendo CUC al tipo de cambio oficial). Si bien este modelo no cuenta con los niveles de desagregación por origen o tipo presente en la base de datos de la Aduana, los problemas asociados a los servicios importados insumidos son menores: dado que la provisión y consumo de los servicios se produce de forma concomitante, la entidad que informa sobre su importación constituye realmente el destino intermedio.  

Variantes propuestas para la captación de la información ausente

Una vez determinada qué información se encuentra ausente en el SCN cubano y la calidad de la disponible, puede esbozarse tentativamente la apariencia de una MIP para Cuba (tabla). Una parte de la información puede ser directamente obtenida de los modelos y fuentes anteriormente citados, y otra puede ser fácilmente calculada utilizando identidades contables y sencillos despejes.

En principio, la desagregación sectorial del producto propuesta en los Anuarios estadísticos más recientes de la ONEI pudiera determinar las dimensiones por fila del segundo cuadrante (PIB), quedando este como un vector de 18x1. Necesariamente, el primer cuadrante resultaría una matriz simétrica de 18x18 que contendría los hipotéticos flujos intersectoriales. El modelo 5901-08(22) permitiría determinar la producción total demandada (Xi), el consumo intermedio sectorial (?CI), y la mayoría de la información a incluir en el tercer cuadrante: salarios, renta, depreciación, así como las importaciones de bienes (si bien estas últimas pudieran obtenerse con un mayor nivel de desagregación, a partir de la base de datos de la Aduana). Por su parte, las importaciones de servicios se determinarían mediante el modelo 0793-00. Por último, la lógica de equilibrio general sobre la que se basa la MIP permitiría obtener la producción total ofertada (Xj) trasponiendo el vector de producción total demandada (Xi); y la demanda intermedia (?DI) podría calcularse restando a la producción total demandada a cada sector (Xi) el correspondiente contenido del segundo cuadrante (PIB).

Como puede apreciarse, los retos asociados a la obtención de la información son inmensos, no solo por la ausencia notable del balance intersectorial, sino porque la propia calidad de los datos disponibles es cuestionable. En tal sentido, con el objetivo de elaborar los COU, y posteriormente la MIP, se hace necesario, por un lado, generar propuestas para perfeccionar el proceso de captación de la información existente; y, por otro, crear los mecanismos y registros necesarios para recopilar la inexistente. Con respecto a la información existente, puede tomarse una medida inicial de aporte significativo: la adición de una columna que registre el destino real de las importaciones a la base de datos de la Aduana, de ser posible clasificando los destinos intermedios por la actividad económica según el código NAE. Esto permitiría contar con datos más fiables en la sección de importaciones de la MIP, pues simplificaría mucho el ejercicio de distinguir los destinatarios intermedios de los finales. No obstante, cualquier decisión relativa a mejorar el registro de las transacciones del comercio exterior no resolvería de antemano el problema de las importaciones de insumos camufladas como intercambio entre empresas nacionales, que aparecería en el primer cuadrante: la intermediación en el comercio de bienes transables constituye un fenómeno determinado por el marco regulatorio y la organización de los procesos económicos imperantes en Cuba (aquí influye tanto la contabilidad empresarial como el SCN). Por tal motivo, desde el punto de vista de una MIP, aunque se conozca el verdadero sector demandante de importaciones, asumir en el tercer cuadrante que este realiza directamente el proceso importador y que el balance intersectorial contiene exclusivamente flujos relativos a producciones con origen nacional generaría numerosas distorsiones que comprometerían los equilibrios contables de la matriz.

Otra decisión que favorecería la calidad de los agregados actuales del SCN, y que allanaría el camino para esfuerzos serios encaminados a la construcción de los COU y las MIP, sería el rediseño de los modelos de captación de información continua del SIEN (por ejemplo, el actual modelo 5901-08) con el objetivo de dotarlos de la precisión requerida para separar la actividad de las diferentes entidades en primaria y secundaria, y la determinación de establecimientos para conseguir con posterioridad una adecuada agregación sectorial. Es obvio que a este paso debe seguir inmediatamente el de la inclusión detallada, por productos, del consumo intermedio de cada establecimiento de las empresas en algún formulario oficial. Otros datos a registrarse serían la desagregación de las transacciones por monedas (lo que permitiría estimar con agilidad los efectos contables de una posible devaluación)(23) y la información sobre qué parte de los insumos comprados son importados (con vistas a experimentar diversas variantes de ubicación de importaciones en la MIP). Aunque esta última decisión permitiría un uso más eficiente y prometedor de los canales actuales para la obtención, procesamiento y divulgación de estadísticas, su puesta en marcha inmediata parece poco probable, pues implicaría un trabajo de redefinición de formularios y preparación de personal (en las empresas y en la ONEI), prolongado y costoso. Su realización pudiera beneficiarse en el futuro por un proyecto de elaboración de una base de datos por la ONEI donde sus dependencias y empresas enviarían directamente la información en formato digital, facilitando su asimilación y disminuyendo los riesgos de transporte y digitalización.(24)

Otras variantes para obtener la información básica para la MIP, sin una profunda e inmediata reforma de los mecanismos actuales de estadísticas continuas, son los métodos convencionales de censos o encuestas a grupos significativos de empresas. Ambos métodos, y particularmente el primero, poseen la limitante de los altos costos en tiempo y recursos asociados al levantamiento de los datos, a causa de la contratación y preparación del personal adecuado, el transporte, el procesamiento de la información.(25) Una solución muy práctica a ensayar en el corto plazo sería la confección de cuestionarios para una encuesta digital que solicite información a muestras pequeñas de empresas con acceso a correo electrónico (las entidades que cuenten con conectividad por lo general serán las más grandes, con más recursos, y con el personal calificado para realizar la tarea). Suponiendo que estas presentan una función de producción que caracteriza al resto de los productores del sector al que pertenecen, a partir de los coeficientes tecnológicos de la muestra pudieran inferirse los flujos de consumo intermedio. No obstante, la inmediatez con que pudiera obtenerse una MIP por esta vía atenta contra la solución de otros problemas de fondo anteriormente mencionados, como son la no determinación de establecimientos y el trabajo con precios de mercado.

Por último, no puede descartarse que la carencia de recursos, o la inercia inherente a prácticas entronizadas, impidan la elección en el corto o mediano plazo de alguna de las propuestas anteriores. En tal caso, los esfuerzos orientados a la construcción de la MIP deberían basarse en propuestas no convencionales que garanticen con inmediatez resultados. Un ejemplo relativamente reciente en el cual se obtuvieron los flujos intersectoriales fue el anteriormente mencionado, en el que Ariel Rivero y Alfredo González intentaron conciliar la información de la ONEI y datos correspondientes a los planes del MEP, los cuales se obtuvieron a partir de criterios de expertos. No obstante, esta variante posee sus propias complejidades, asociadas a los niveles de coordinación inter-institucional requeridos, carencias con respecto a la exactitud de los planes, y el sesgo inherente a cualquier proceso que involucre la opinión de expertos.

Otras variantes no convencionales para captar la información ausente, procesarla, o actualizar información anterior han sido propuestas por Prado (2013): partiendo del reconocimiento de la urgencia de elaboración de una MIP para Cuba, este autor valora varias propuestas para su obtención. En tal sentido, diseña y propone la aplicación de una encuesta mínima a reducidos grupos de empresas por sectores, con posibilidad de ser procesada mediante regresiones lineales para obtener los coeficientes tecnológicos. En segundo lugar, construye un soporte digital preparado para realizar la actualización mediante el método RAS de la matriz de consumo intermedio de 24 sectores, construida por Ariel Rivero y Alfredo González, considerando su eventual desclasificación.  

Reflexiones finales

Durante el último quinquenio la economía cubana ha experimentado numerosas transformaciones, entre las que se destacan una apertura significativa a los emprendimientos privados, la contratación de fuerza de trabajo por parte de estos, y el ensayo de nuevos modelos de gestión para la propiedad estatal, cuyo denominador común es el incremento de autonomía. En general, todo ello demanda, con cada vez mayor fuerza, cambios en el diseño y la implementación tradicionales de la política económica, transitando de los habituales mecanismos administrativos hacia el uso de instrumentos financieros de carácter indirecto. No obstante, evaluar los impactos de políticas coyunturales o estructurales se dificulta ante la imposibilidad de contar con modelos cuantitativos que consideren la estructura sectorial, los cuales requieren necesariamente de un trabajo previo de construcción de MIP. En tal sentido, el desarrollo de las más sencillas variantes de modelación I-P, de multiplicadores contables, y otros más complejos de equilibrio general computable demanda to plazo los esfuerzos necesarios para el desarrollo de su base estadística.

La información disponible en el SCN cubano en la actualidad resulta insuficiente para elaborar los COU y la MIP, especialmente por la ausencia de datos referidos a las relaciones intersectoriales. Por otra parte, los datos disponibles poseen sus propias carencias, asociadas a un trabajo superficial en el proceso de agregación del tejido empresarial en sectores que no hacen distinción entre establecimientos; a distorsiones en los precios a los que se valoran los macroagregados; a ineficiencias sumergidas bajo el esquema monetario dual y el tipo de cambio oficial sobrevalorado; al proceso importador concentrado en intermediarios; etcétera.

Una vez realizado el diagnóstico, y en presencia de un cierto número de alternativas que permitirían acercarse a la construcción de una MIP, es necesario determinar cuáles variantes deberían utilizarse en el corto plazo, y hacia cuáles debería transitarse con posterioridad. Dado el estado actual de la información, las carencias de recursos y de preparación del personal, así como la urgencia de contar con una MIP, resultaría conveniente realizar ensayos de estimación por vías no convencionales, en ocasiones violatorias de las mejores prácticas recomendadas, pero atractivas a partir de su potencial para ofrecer resultados en plazos de tiempo razonables. Si bien estas variantes no implicarían un cuestionamiento profundo al estado actual de los macroagregados disponibles en el SCN, la información resultante puede ser aprovechada valorando conscientemente las deficiencias que necesariamente presentará.

No obstante, la aproximación a la obtención de variantes más precisas de la MIP, capaces de aprovechar con racionalidad los esquemas de trabajo de la ONEI, sugiere la necesidad de transitar a esquemas que utilicen los canales de estadísticas continuas. Si bien esto implicaría un rediseño de formularios y métodos de procesamiento de información, así como la preparación del personal en empresas de la propia ONEI, demandaría necesariamente la revisión y perfeccionamiento del SCN, así como la consolidación de un sistema suministrador de los datos básicos para la construcción de COU y MIP incluso más ágil que los tradicionalmente desarrollados mediante censos o encuestas.

La transición entre la variante de corto plazo y el óptimo al que pudiera aspirarse puede materializarse mediante los ensayos de encuestas a grupos significativos de empresas, aprovechando además los niveles de conectividad a la red que estas puedan tener. Así, sin un exagerado despliegue de recursos, y sin cambiar drásticamente los procedimientos actuales, puede ensayarse el empleo de nuevos registros, su procesamiento, y puede ser medida la reacción del personal encargado de suministrar la información en las empresas. Adicionalmente, la información relativa al sector productivo no estatal debería ser incorporada en cualquier intento de elaboración de la MIP (la captación depende de la generación de los incentivos correctos para que los productores privados revelen al detalle sus costos, lo cual parece alejado en las condiciones actuales).

Por último, es necesario resaltar que la elección de las alternativas de construcción de MIP de corto plazo -y el tránsito a esquemas óptimos en el futuro- depende de dosis crecientes de voluntad política, que movilicen los recursos humanos y financieros para ello, o que al menos, en lo inmediato, liberen los mínimos de información requeridos para el desarrollo de variantes estimativas.

 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS  

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Jessica León Mundul. Departamento de Planificación, Facultad de Economía, Universidad de La Habana, Cuba. Correo electrónico: jessica@ceec.uh.cu


NOTAS ACLARATORIAS

1. En este sentido, puede considerarse la construcción de los balances de relaciones intersectoriales estáticos (BRIE). Si bien su base en el Sistema de Balances de la Economía Nacional (SBEN), utilizado por los países miembros del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), introducía variaciones metodológicas en la compilación de la información con respecto a una MIP construida bajo la lógica de los sistemas de cuentas nacionales recomendados por la Organización de Naciones Unidas (ONU), sus "posibilidades analíticas eran de hecho equivalentes a las de las MIP convencionales, empleadas por las economías de mercado" (U-Echevarría et al., 2007, p. 35).

2. Desde 1963 comenzaron las aproximaciones a la determinación de relaciones intersectoriales en Cuba, con estudios parciales en la Junta Central de Planificación (actual Ministerio de Economía y Planificación) y, posteriormente, en el Ministerio de Industrias, con muestras de empresas pertenecientes al sector industrial. La primera MIP se logró construir en 1966, la cual tomó como base el año 1965 y logró una desagregación de más de trescientas actividades de la economía nacional y de doscientas importaciones (Junta Central de Planificación, 1966, p. 25).

3. Dicho esfuerzo tuvo lugar en el marco del Programa de Formación y Capacitación en Economía para Funcionarios del Gobierno de Cuba, ejecutado en colaboración con el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Oriental del Uruguay. Pueden consultarse los resultados en U-Echevarría et al. (2007).

4. Actual Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

5. La descripción de la metodología utilizada en dicho trabajo, así como algunos resultados iniciales de su utilización pueden consultarse en Rivero (2005).

6. Un recuento de las aproximaciones econométricas a la obtención de balances intersectoriales -y comparación de propuestas- puede ser encontrado en Gerkin (1976). La obtención de coeficientes tecnológicos desde regresiones lineales permitiría determinar, a partir del error estándar, los niveles de incertidumbre generados por posibles errores de medición.

7. Para más información, véase Naciones Unidas (2005).

8. No incluye gastos de transporte ni márgenes comerciales.

9. No incluye gastos de transporte ni márgenes comerciales.

10. Pueden consultarse algunas de las variantes para el tratamiento de las importaciones en Naciones Unidas (1993), y Sandoval y Mederos (1984).

11. Las consecuencias de ambas subvariantes de inclusión en el primer cuadrante han sido tratadas en Dotres (1987, pp. 139-141).

12. Unidades de servicios de la administración pública.

13. Anclado al dólar estadounidense a un tipo de cambio uno a uno, más un gravamen de un 10 % a favor del CUC.

14. Dicha desagregación estará en función de la disponibilidad de la información y de los objetivos particulares que se persiguen con la matriz.

15. El nivel de desagregación del segundo y tercer cuadrantes cobra mayor importancia en función de la variante de modelación a utilizar y, por tanto, del carácter exógeno de la demanda final o de la disponibilidad de insumos primarios. No obstante, la propia disponibilidad y calidad de una u otra variable puede condicionar la elección final de elaboración de un modelo de demanda u oferta.

16. Adaptación nacional de la CIIU.

17. En la presente investigación solo se trabajó con los modelos estadísticos y las notas metodológicas para su llenado, no con los datos obtenidos de su aplicación. Los únicos datos consultados son los presentes en el Anuario estadístico, debido a que son de dominio público.

18. La información referida a la producción total y al consumo intermedio agregado de los sectores presupuestados es captada por el Ministerio de Finanzas y Precios a partir de los datos de la contabilidad de las unidades presupuestadas, y es procesada posteriormente por la ONEI.

19. Las subvenciones y distintos impuestos también pueden ser obtenidos mediante este modelo, pero la imposibilidad de obtenerlos a nivel de producto determinaría su inclusión entre los flujos intersectoriales.

20. No obstante, sería posible determinar qué parte de las importaciones constituyen insumos y qué parte bienes finales, si bien implicaría la realización de un ejercicio complejo sobre el establecimiento de supuestos.

21. Adaptación nacional del CCP.

22. Debe recordarse que para algunos sectores anteriormente mencionados, donde actúan un grupo significativo de unidades presupuestadas, la información debería captarse a partir de la información contable que estas entregan al Ministerio de Finanzas y Precios.

23. Se sugiere la posibilidad de ocurrencia de esta acción de política, pues constituye un paso ineludible en el inminente proceso de unificación monetaria.

24. No obstante, la implementación de este proyecto también puede dilatarse en el tiempo: requiere un nivel de conectividad a Internet (o, al menos, a una Intranet) casi absoluto (condición actualmente insuficiente en el país) y la preparación de los usuarios para utilizarla.

25. Dicha situación se puso de manifiesto en el año 2010, cuando se aplicó una encuesta a un grupo representativo de entidades económicas, con el objetivo de elaborar los COU y desarrollar un proceso de cambio de año base. Los resultados fueron muy limitados, a causa de carencias logísticas (fundamentalmente, de transporte), e inexperiencia del personal encuestador (jóvenes universitarios capacitados en poco tiempo por la ONEI), del suministrador y del procesador de los datos.

Inaugura titular del MINCEX II Foro Empresarial Cuba 2021 (+Fotos)

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La Habana, 29 nov (ACN) Inauguramos la II Edición del Foro Empresarial Cuba 2021 en un momento en el que nuestro país avanza hacia una nueva normalidad y su recuperación, con la apertura gradual de todas las actividades económicas y sociales, señaló hoy Rodrigo Malmierca Díaz, ministro cubano de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX).

Al intervenir en la apertura de esa cita virtual, que concluirá el 2 de diciembre y a la cual están inscriptas más de dos mil 280 personas de 86 naciones, el funcionario recordó que el 15 de noviembre se inició con éxito el curso escolar de manera presencial para todos los niveles de enseñanza, y se abrieron las fronteras con vistas a recibir a los visitantes internacionales.

Ello ha sido posible gracias al esfuerzo de todo el país y a los resultados positivos en el enfrentamiento a la COVID-19, en el que se ha logrado que más del 98 por ciento (%) de los pacientes contagiados desde el inicio de la pandemia en territorio cubano, en marzo de 2020, ya estén recuperados, dijo.

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Manifestó que también ha sido vital el desarrollo de las vacunas cubanas anti-COVID-19 Soberana 02, Abdala y Soberana Plus, lo que ha permitido administrar más de 27 millones de dosis, y actualmente, más de un 80 % de la población cubana ya completó el esquema de vacunación, incluidos los menores de edad entre dos y 19 años.

Lea aquí: Convocan a II Foro Empresarial Cuba 2021 y a su primera Feria Virtual

Malmierca Díaz informó, especialmente a los participantes foráneos, que se ha continuado el desarrollo de otros dos candidatos vacunales: Soberana 01 y Mambisa; y todo ello –acotó- constituye otro logro más de la ciencia cubana, impulsada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (1926-2016).

Dijo que el II Foro Empresarial Cuba 2021 tiene como objetivo continuar promoviendo el comercio y las inversiones, y será espacio de información e intercambio acerca de las transformaciones que se realizan en la economía cubana.

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También se hablará de nuestros principales productos (bienes y servicios) de exportación, la nueva Cartera de Oportunidades de la Inversión Extranjera y las oportunidades de negocios en sectores priorizados como el turístico, el biofarmacéutico, el agroalimentario y las fuentes renovables de energía, precisó.

El titular del MINCEX señaló que en la plataforma Foro Empresarial Cuba 2021 se inscribieron más de dos mil 285 participantes de 86 países; de ellos ocho representaciones de gobiernos, 23 Cámaras de Comercio, 41 Agencias de Promoción del comercio y las inversiones, mil 262 empresarios de Cuba y el mundo y 215 formas de gestión no estatales cubanas.

Explicó que por primera vez se realiza una feria virtual en la que se ha registrado una importante participación, en tanto solicitaron estand como expositores 617 entidades de 46 países; de ellos cinco instituciones de gobiernos, cinco Cámaras de Comercio, nueve Agencias de Promoción del comercio y las inversiones, 524 empresarios y 74 formas de gestión no estatales.

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Nos complace anunciar que se han acreditado 198 cubanos residentes en el exterior, dijo el ministro, y subrayó que como parte del Programa Oficial se desarrollará un panel dedicado a las oportunidades que tienen los cubanos residentes en el exterior para participar en negocios e inversiones en la isla.

Ratificamos la voluntad de Cuba, expresada por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, de avanzar en el fortalecimiento de los vínculos entre los cubanos que viven en otros países y la nación, como continuidad al diálogo iniciado por Fidel en 1978, sostuvo.

Malmierca Díaz aclaró que el Foro Empresarial Cuba 2021 constituye el evento más importante del año para el país, en materia de comercio e inversiones, considerando que debido a la pandemia de la COVID-19, por segundo año consecutivo no fue posible realizar la tradicional Feria Internacional de La Habana.

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domingo, 28 de noviembre de 2021

Che y la programación lineal[1]

 SINE DIE 2021 

                     SEGUNDA SERIE   # 75                    

 

Noviembre 26 de 2021

Juan M Ferran Oliva

Corrían los tiempos en que el Che era Ministro de Industrias. Un día lunes, poco antes de comenzar el Consejo de Dirección, un empleado dejó una carretilla llena de libros en pleno salón.

A las 8 en punto entró Che con su proverbial aliño indumentario: botas, boina negra y los faldones de la guerrera al vuelo. Detrás su perro pastor. Sonrió al percatarse de la expectativa del auditorio y sin entrar en preámbulos tomó uno de los libros y explicó: Este es un texto sobre programación lineal. Se trata de una técnica matemática aplicada a la economía, que está adquiriendo gran difusión en los países más avanzados. Tengo interés en que los dirigentes del más alto nivel del organismo conozcan sus posibilidades.

A partir del próximo lunes – continuó – comenzaremos esta reunión con una hora de antelación. La dedicaremos a estudiar esta materia y yo mismo la impartiré. La asistencia es obligatoria para los miembros del consejo.

Siendo un invitado me apresuré a pedir su autorización para participar y me fue concedida.

La programación lineal se emplea en la optimización de distintos procesos a partir de recursos restringidos. Puede tratarse, por ejemplo, de determinar la mejor dieta a partir de cantidades dadas de pienso; la ruta de transporte más económica; la combinación menos costosa para el corte de una pieza de papel, metal y otro material, y así por el estilo.

El soviético Leonid V. Kantorovich la elaboró en 1939 y el norteamericano John Dnatzing la redescubrió dos años más tarde. La aplico en la determinación de la ruta óptima de los convoyes que transportaban material bélico hacia Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

En Cuba, en la época que se narra, solo unos pocos iniciados la dominaban. En medio de las numerosas cuestiones que ocupaban su atención, Che tuvo aún lugar para estas inquietudes. Seleccionó un texto concebido para divulgar la programación lineal a partir de conocimientos simples de álgebra elemental. No debe perderse de vista que era la época en que no abundaban los graduados universitarios.

El curso duró unos meses y Che, todos los lunes actuaba como maestro. Cuando estaba por finalizar nos anunció que debía realizar un viaje y que en su ausencia lo sustituiría un compañero uruguayo miembro del consejo. Fue la última clase que nos ofreció.

Fin




[1] Publicado en la revista Opina 114, Segunda quincena de diciembre de 1997.

Kornai y su concepción del capitalismo y el socialismo

 
Michael Roberts 28/11/2021
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János Kornai murió recientemente a la edad de 93 años. Fue un economista húngaro  conocido por sus análisis y crítica de las economías dirigidas de los estados comunistas de Europa del Este. Fue ampliamente aclamado en los círculos académicos occidentales. Finalmente se integró en la Universidad de Harvard y estuvo en la junta del Banco Central de Hungría después del colapso de la Unión Soviética. El destacado sovietólogo Alec Nove describe el trabajo de Kornai como "una presentación magistral de la naturaleza del funcionamiento del sistema de tipo soviético, y una explicación igualmente magistral del fracaso de los intentos de reformarlo".

Kornai comenzó su análisis intelectual del "socialismo" como un marxista comprometido. Pero se desilusionó con el sistema húngaro de economía planificada después de la represión de la revolución húngara de 1956. En su libro de 1980, Economía de la escasez, quizás su trabajo más influyente en los círculos económicos dominantes (y entre los izquierdistas), argumentó que la escasez crónica observada en toda Europa del Este a fines de la década de 1970 y que continuó en la década de 1980 no fue consecuencia de los errores de los planificadores o de unos precios incorrectos, sino de fallos sistemáticos en el mecanismo de planificación. La planificación no funciona. 

En su libro de 1988, El sistema socialista, la economía política del comunismo, argumentó que la economía dirigida basada en el control indiscutible de un partido comunista marxista-leninista conduce a un predominio de la administración burocrática de las empresas estatales a través de la planificación y gestión centralizadas, y el uso de "precios administrativos" para eliminar los efectos del mercado. Esto culmina en escasez y mala asignación de recursos.

Kornai identificó el sistema económico soviético como fundamentalmente diferente del capitalismo, o "democracia burguesa", en tres formas: 1) el gobierno de un Partido Comunista guiado por la ideología del "marxismo-leninismo"; 2) el predominio de la propiedad pública en la economía; y 3) la preponderancia de la "coordinación burocrática" en la planificación. Para Kornai, esta era la definición misma del socialismo en la práctica. Todos los países que adoptaron estas tres características después de las revoluciones contra el capital buscaron el 'crecimiento forzado' a través de una planificación burocrática y antidemocrática que condujo a fluctuaciones en la expansión económica.

Kornai identificó una de las características de este sistema: lo que llamó la "restricción presupuestaria blanda", en la que las empresas estatales podían tener pérdidas y se financiaban independientemente de las "condiciones del mercado" y de su rentabilidad, en contraste con las economías capitalistas. Para Kornai, los 'presupuestos blandos' fueron desastrosos para la eficiencia y crearon escasez. En última instancia, el problema no era la falta de democracia en la Unión Soviética y "economías dirigidas" similares; era la propia naturaleza de la planificación sin mercados y precios para asignar los recursos. Así que Kornai pasó de ser un partidario del fin del capitalismo en Hungría a aceptar el punto de vista de la escuela austriaca y la economía dominante de que las economías planificadas de propiedad pública no pueden funcionar. 

Es interesante notar que esta idea de presupuestos 'blandos' y 'duros' (esto último significa que la máxima rentabilidad debería ser su objetivo) es apoyada por aquellos que no solo son procapitalistas, sino también proausteridad, al oponerse firmemente al "gasto público suave". Tomemos al supuestamente 'liberal keynesiano' Matthew Klein, que escribe en el FT, que elogia los conceptos de Kornai. Klein escribe: "Cualquiera que piense seriamente en los riesgos y recompensas potenciales de la combinación de políticas que podrían llamarse "keynesianismo total" debería considerar las ideas del economista Janos Kornai, que murió el mes pasado". Klein es coautor con Michael Pettis del premiado libro Trade Wars and Class Wars, un relato keynesiano de los desequilibrios globales.

Para Kornai, su modelo principal de presupuestos "blandos y duros" era la Rusia soviética. Kornai mostró mucha más admiración por el éxito económico de China. Pero esto se debió a que China había abandonado dos de las tres características del modelo poscapitalista. China mantuvo el monopolio político del Partido Comunista, pero permitió que florecieran los mercados capitalistas. Por eso ha tenido éxito mientras que la Unión Soviética colapsó. Según Kornai: “la estructura de propiedad ha sufrido cambios fundamentales, en los que el sector estatal ha renunciado a su protagonismo. El papel de la coordinación burocrática y la gestión central se ha reducido drásticamente y en gran medida ha sido reemplazado por el mercado. China no es un sistema socialista clásico y está más cerca de un sistema capitalista típico”.

Kornai argumentó que el éxito económico de China solo fue posible porque abandonó la planificación central y el dominio estatal y giró al capitalismo. Kornai aceptó el argumento de economistas favorables al mercado como Alec Nove de que la complejidad de millones de transacciones en una economía nacional hacía que los cálculos necesarios para regular y planificar de manera efectiva fueran imposibles. Argumentó que solo el mercado libre puede llevar a cabo estas funciones, lo que hace "automáticamente". Bajo el capitalismo, la competencia por los mercados entre productores y vendedores genera una feroz rivalidad entre los capitalistas. Esto hace que el capitalismo sea "inherentemente dinámico e innovador". El proceso de invención bajo el socialismo no es correspondido con un proceso de innovación subsiguiente, lo que implica “la organización de la producción y la difusión del nuevo producto o la aplicación de una nueva forma organizativa”. La razón de la lenta asimilación de nuevas innovaciones bajo el "socialismo" radica, en opinión de Kornai, en la ausencia de un "espíritu empresarial innovador" .

Todos estos argumentos en contra de la planificación (democrática o de otro tipo) son la ideología básica de la economía capitalista dominante. Y, sin embargo, estos argumentos de Von Mises, Nove y Kornai han sido efectivamente refutados por varios economistas marxistas en las últimas décadas, incluso después del colapso de la Unión Soviética.  Hacer cálculos de planificación es perfectamente factible, especialmente con computadoras modernas (cuánticas o de otro tipo) y por los nuevos desarrollos en matemáticas. 

Además, contrariamente al punto de vista de Kornai (y al de muchos economistas pro-capitalistas), la Unión Soviética no fue un fracaso económico, como he argumentado en una nota anterior.  Los avances logrados en el crecimiento económico y los niveles de vida (a pesar de los grotescos desastres de la era estalinista) elevaron los niveles de vida rusos por encima de las economías más ricas de América Latina e incluso del sur de Europa.

Para Kornai, como un sistema económico socialista es imposible -fracasó en la Rusia soviética y fue abandonado en China-, solo se pueden considerar "variedades de capitalismo": es decir, democracia, autocracia y dictadura. Según Kornai, la democracia (sin definir) solo puede existir bajo el capitalismo, ya que el socialismo se restringe a formas dictatoriales y autocráticas: “el socialismo democrático es imposible”.

El argumento de Kornai es que el socialismo es un sistema histórico cuyo reinado político y económico es una experiencia terminada para la humanidad. Esta visión era muy cercana a la del ex economista del Banco Mundial y cuasi-socialista, Branco Milanovic, cuyo reciente libro Capitalism Alone, también sostiene que solo hay variaciones del capitalismo para un futuro previsible; ya sea el "Occidente liberal democrático" o la "China autocrática". En Capitalism Alone, Milanovic reconoce que el capitalismo no solo es el modo de producción dominante a nivel mundial, sino que está aqui para siempre. Concluye que “el capitalismo se equivoca mucho, pero también acierta mucho, y no va a desaparecer. Nuestra tarea es mejorarlo”.

Milanovic sostiene que el capitalismo ha triunfado porque funciona. Proporciona prosperidad y gratifica los deseos humanos de autonomía. Pero implica un 'precio moral', que nos empuja a tratar el éxito material como el objetivo final. Y no ofrece ninguna garantía de estabilidad. En Occidente, el "capitalismo liberal" cruje bajo las tensiones de la desigualdad y los excesos capitalistas. Ese modelo ahora lucha por los corazones y las mentes con lo que Milanovic llama el “capitalismo político”, que ejemplifica China, que muchos afirman que es más eficiente, pero que es más vulnerable a la corrupción (aparentemente a diferencia de Estados Unidos u otros estados capitalistas). 

Como admiten Kornai y Milanovic, China ha crecido en PIB real y nivel de vida medio en 70 años más rápido que cualquier otra economía en la historia de la humanidad. Si esto se ha logrado mediante la adopción del modo de producción capitalista, eso plantea la posibilidad de que el capitalismo no esté en su 'era crepuscular', sino que tenga una nueva oportunidad existencial para hacer avanzar a la humanidad. Pero recuerdo a los lectores que en el período de 1952 a 1978, cuando China tenía una economía planificada de propiedad totalmente estatal en la que se reemplazó el modo de producción capitalista, China logró un crecimiento del PIB real del 6 al 7% anual. Además, ¿ha tenido realmente el capitalismo una nueva vida a nivel mundial? El crecimiento del PIB real en las principales economías capitalistas se ha desacelerado década tras década, junto con la inversión y la productividad. Y las economías capitalistas han sido objeto de depresiones regulares y recurrentes en la inversión y la producción creciente de gravedad en el siglo XXI.

Kornai y Milanovic ignoran esto. Milanovic concluye, al igual que Kornai, que: “Creo que, en gran medida, [el capitalismo] es sostenible. Incluso si toda la desigualdad sigue creciendo sin control, como hasta ahora. Es sostenible, en gran medida, porque no tenemos un plan para un sistema alternativo. Sin embargo, algo sostenible, algo eficiente, algo bueno, son cosas diferentes".   A Milanovic no le gusta el capitalismo, pero para usar la frase de Margaret Thatcher al referirse a sus políticas neoliberales para el capitalismo: cree que no hay alternativa (TINA). Así que el objetivo debe ser, tal como Keynes argumentó en la década de 1930: “hacer que el capitalismo sea más sostenible. Y eso es exactamente lo que creo que deberíamos hacer ahora". Dados los desafíos existenciales del cambio climático y la degradación ambiental, un "capitalismo sostenible" me parece tan imposible como le parecía a Kornai el "socialismo democrático".

 
habitual colaborador de Sin Permiso, es un economista marxista británico, que ha trabajado 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2021/11/11/kornai-on-capitalism-and-socialism/
Traducción:
G. Buster

Silvio Rodríguez: “Era bastante lógico que en Cuba aparecieran expresiones de agotamiento”

Por Claudio Vergara La Tercera


La agenda 2021 de Silvio Rodríguez se ha dividido entre su pasado artístico y el presente de Cuba. Por un lado, editó un sólido disco que rescata canciones que grabó en México en 1991. Por el otro, ha observado las inéditas protestas callejeras contra el gobierno de la isla. En esta entrevista profundiza en ambos temas.

La bitácora 2021 de Silvio Rodríguez (74) tiene dos capítulos fundamentales. Aunque también muy distintos.

El pasado 1 de octubre, el cantautor editó su trabajo más reciente, Silvio Rodríguez con Diákara, el que recupera numerosas canciones grabadas en un par de mañanas de 1991 en México, con el supergrupo Diákara, integrado por algunos de los mejores instrumentistas de Cuba. Era su propio disco perdido, una suerte de cápsula del tiempo que guardó por décadas, remodelada para la actualidad con algunas pizcas de tecnología y nuevos instrumentos.

“Por supuesto, entre una cosa y otra grabé otros discos, hice giras, en fin, viví una vida. A veces pasaban años y no me acordaba que tenía esas grabaciones. Pero siempre que las reencontraba volvían las ganas de mostrarlas. Al fin he podido terminarlas, 30 años después (aproveché la pandemia para liquidar varios trabajos pendientes)”, completa el artista, en entrevista con Culto desde La Habana.

Pero mientras alistaba el proyecto, el más popular e influyente de los cantautores nacidos en la isla también debió observar el presente. El 11 de julio se sucedieron en su país una serie de movilizaciones callejeras contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel, exigiendo mayores libertades y mejoras sociales y económicas, las que impactaron al mundo por tratarse de una nación no habituada a las manifestaciones masivas contra el poder.


De ambos temas, de lo artístico y lo político, de lo personal y lo colectivo, habla Rodríguez en esta entrevista concebida vía mail.

-¿Lo sorprendieron a usted también estas protestas o esperaba que en algún momento podían suceder?

Después del bloqueo inmisericorde que nos ha impuesto el régimen imperial durante 62 años y de las 243 medidas de asfixia extras de Trump; después de la esperanza de que Biden levantara al menos las medidas de Trump, como prometió en su campaña electoral, y de no hacerlo; después de habernos nombrado país proclive al terrorismo, imperio del mal, patio trasero; después de las remesas suspendidas, del declive del turismo (nuestra primera industria), y para colmo después de 18 meses de pandemia, era bastante lógico que aparecieran expresiones de agotamiento… A veces me pregunto cómo estaría cualquier otro país de Latinoamérica -Chile mismo, por poner un ejemplo-, si hubiera sido torturado durante 62 años, sin interrupción, por el imperio más poderoso de la tierra. Sin poder hacer transacciones bancarias ni obtener préstamos, sin que las navieras ni los barcos pudieran acercarse a sus costas evitando sanciones millonarias, como nos hacen a los cubanos.

-Ante las manifestaciones, Díaz-Canel apareció en televisión ordenando a los revolucionarios salir a la calle a acallar las protestas y defender el legado de la Revolución. También atribuyó el malestar al embargo de EE.UU. ¿Cree que el bloqueo es el único gran responsable de lo que sucede en Cuba? ¿O puede detectar otras situaciones internas, del propio gobierno, que han llevado a la ciudadanía a este punto de fastidio?

Por supuesto que el bloqueo no es el único responsable de nuestras dificultades. Pero si los que lo diseñan no creyeran que es fundamental, ya lo hubieran levantado. Esa hubiera sido la política idónea para demostrar el fracaso de la tesis de Cuba. Entonces ¿por qué no lo levantan? ¿Será porque no quieren que el mundo vea lo que puede ser Cuba sin bloqueo? Seguro sospechan que seríamos un país aún más solidario; un país que posiblemente haría vacunas y las repartiera en todos los países donde no hay, en tantos sitios donde los que gobiernan no se ocupan de sus pueblos. Cuba sin bloqueo sería un país aún más generoso y solidario, o sea, un terrible peligro para el egoísmo universal.

-Según datos de Cubalex, una agencia de representación legal independiente, más de 800 personas fueron apresadas el 11 de julio, y muchas más en las redadas posteriores. Un mes después, 371 personas aún seguían detenidas. También se consignó que hubo casos de abuso policial. El gobierno llamó a la mayoria de los manifestantes “delincuentes”, “mercenarios” y “confundidos”. ¿Díaz-Canel respetó los derechos humanos y la libertad para manifestarse?

Un gobierno podrá equivocarse calificando a las personas que hacen una protesta; pero una cosa es equivocarse en las palabras y otra muy diferente es mandar contra los manifestantes carros de combate y tropas armadas hasta los dientes que disparan escopetas sobre la multitud, matando y vaciando ojos, como he visto que pasa en otros países.

-Días después del 11 de julio, usted hizo un llamado a las autoridades cubanas en su blog, pidiendo liberar a los detenidos de las protestas que “no fueron violentos”, impulsar “más diálogos” y ejercer “menos prejuicios, menos ganas de pegar y más deseos de resolver la montaña de temas económicos y políticos pendientes”. ¿Cree que eso se ha cumplido?

Empecé por hacerlo yo mismo, porque hablé con los opositores. Pero hay sectores ortodoxos del gobierno cubano que han obstaculizado cambios que fueron incluso anunciados en los dos congresos partidarios más recientes. A mi juicio, Díaz Canel y su gobierno comprenden la necesidad de romper cierta inercia y trabajan en esa dirección. Recientemente se han aprobado leyes que lo demuestran; también se está debatiendo y escuchando especialistas de diversos sectores. Hay evidencias de científicos y académicos trabajando con el gobierno en estos momentos. Todo eso es esperanzador.

-Las manifestaciones más elocuentes contra el gobierno han venido de parte de músicos jóvenes que cultivan la llamada “música urbana”. El caso más célebre es el de Yotuel Romero, Descemer Bueno, el dúo Gente de Zona y los raperos Maykel Osorbo y El Funky, quienes hicieron el tema Patria y Vida. ¿Lo escuchó? ¿Tiene alguna opinión de una canción que modifica el lema “Patria o muerte” expresado por Fidel Castro?

No me parece justo que en esa enumeración Ud. haya obviado a Silvito el Libre, destacadísimo rapero cubano que desde hace años está a la vanguardia de esos estilos (N. de la R.: es el hijo de Silvio Rodríguez, abiertamente crítico del gobierno cubano). Por otra parte, hay un video de Fidel, hablando en una escuela, donde al final dice el lema de Patria y Vida (1), inspirado en una niña presente. Búsquelo, está en internet. Alfredo Guevara lo utilizó hace años, en la clausura de un festival de cine de La Habana. Patria y Vida es un hermoso lema, no tengo reparo en repetirlo, aunque me es imprescindible decir primero Abajo el Bloqueo. Y sobre esas canciones que menciona, me han hablado de ellas, aunque no las he escuchado. Por formación soy más afín a otro tipo de música.

-Respecto de lo mismo, ¿le parece que hay una generación joven que ya no cree en la Revolución?

Es cierto que hay jóvenes artistas militando en la oposición y que son muy divulgados. Igualmente es cierto que no se divulga a los artistas que no militan en la oposición. Es evidente que se está aprovechando como nunca todo lo que se enfrenta al gobierno cubano. Buena parte de la prensa mundial está enfocada en eso. Todos los días estamos en primeras planas. Paralelamente, se ha aprovechado la pandemia no para levantar el bloqueo, sino para endurecerlo. Esto ocurre justo en el relevo de la generación que inició el proceso revolucionario, y además cuando en varios congresos en Cuba se reconocen errores sistémicos y se anuncian cambios en la economía que pueden ir mejorando nuestros resultados. Ocurre incluso cuando Cuba es el único país del tercer mundo que tiene cinco vacunas exitosas contra el Covid-19. Nada es casual. No quieren que avancemos, quieren cerrar cada vez más el cerco a fuerza de propaganda y medidas de asfixia. Es el castigo a Cuba por haberse atrevido a ser ella misma.

-Muchos músicos de su generación se mostraron muy críticos con el actuar del gobierno a partir del 11 de julio. Pablo Milanés, Leo Brouwer, Chucho Valdés y Paquito D’Rivera expresaron fuertes palabras contra el sistema que impera en Cuba. ¿Qué reflexión le merece aquello? La música fue por décadas la mejor embajadora que tuvo Cuba y muchos principios de la Revolución llegaron a otros países gracias a las canciones, sobre todo las suyas. ¿Los músicos históricos también se han empezado a alejar del legado de la Revolución?

Conozco y admiro a los músicos que Ud. menciona. Escuché lo que dijo Leo y, por supuesto, lo comparto. No mencionó ni una sola cosa que no haya dicho en Cuba. Somos amigos desde hace más de medio siglo, me consta su humanismo, su hondo compromiso con nuestro país e incluso su antiimperialismo radical.

-Uno de los conceptos que más repiten los críticos -tanto a nivel interno como en el extranjero- para referirse a Cuba es el de “dictadura”. ¿Qué piensa cuando oye o ve esa palabra vinculada al gobierno de su tierra?

No hay una sola sociedad sobre la tierra, ni un solo gobierno, que haya puesto de acuerdo a todo el mundo. Confucio lo decía. A Cuba llevan más de 60 años asfixiándola, agrediéndola, calumniándola, y cuando se defiende es dictadura. Puede que lo sea, que la hayan obligado a serlo en alguna medida. ¿Quiénes la obligaron? La mayor dictadura del planeta: la del egoísmo, la del dinero, la que no cree en el amor sino en la usura, la que dice “dame o te hago la guerra”, y todos los que aplauden devotamente las migajas que reparte.

-En su nuevo álbum, usted recupera una muy rockera y vigorosa versión de uno de sus clásicos, El Necio. ¿Qué significado tenía para usted esa canción en esos momentos, en 1991?

El Necio es una canción de resistencia contra el abuso. Es una canción que se niega a renunciar a la piedad y a la solidaridad. El Necio es una canción rebelde y creo que cristiana.

Hay una frase de El Necio que dice: “Dicen que me arrastrarán por sobre rocas / cuando la Revolución se venga abajo”. ¿Cree que algo de esa canción se puede aplicar en la Cuba actual del estallido?

Ningún sistema ha usado más poderío para eternizarse que el capitalismo, con todo lo que ha robado y ha matado en el mundo. Por eso El Necio también dice:

“Yo quiero seguir jugando a lo perdido,

yo quiero ser a la zurda más que diestro,

yo quiero hacer un congreso del Unido,

yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.

Dirán que pasó de moda la locura,

dirán que la gente es mala y no merece,

mas yo partiré soñando travesuras

(acaso multiplicar panes y peces)”.

-En su último álbum, y en su discografía, usted ha estado vinculado a los ritmos afrocubanos, al jazz, a la fusión e incluso al rock, género con el que conectó a partir de The Beatles. Pero este disco parece llevar a un nivel mucho más expansivo la relación con esos sonidos. Hay guitarras eléctricas, teclados, bronces, hay una manera de cantar muy rotunda. ¿Cree que aquí realza una dimensión creativa distinta a la del resto de su obra?

Todo (el disco) Con Diákara es música compuesta y grabada en el tránsito entre los 80 y los 90 del siglo pasado. Excepto los metales y algunas maderas, que pusimos hace poco tiempo, sustituyendo unos teclados. La versión de El Necio es la primera orquestación que se le hizo a esa canción. Fue unos meses después de haberla compuesto. La voz y los coros los puse hace unos pocos años, y es que El Necio fue una de las dos canciones que no alcanzamos a terminar en México.

-¿Cómo sigue siendo su relación con el jazz y el rock?

En Cuba siempre ha habido muy buenos cultores de esos estilos, generalmente fusionados con la música nuestra. Yo he tenido la suerte de nacer y crecer en un país en que sus talentos han tenido muy sólidas escuelas de arte, de ser amigo de músicos de todas las tendencias y de colaborar con muchos de ellos.

-Acerca de los padres es un tema muy expresivo del álbum, tanto en la letra como en su arquitectura musical. ¿Qué visión de los padres tenía en ese momento y cuánto cambió con su propia experiencia como padre?

En 1969, cuando escribí Acerca de los padres, apenas salíamos de la adolescencia y nuestras canciones, nuestra forma de ver algunas cosas, y de decirlas, iban un poco más allá de lo acostumbrado. Tener vivencias inaugurales y de choque en la juventud sirve para después, cuando nos toca ser padres, porque nos hace comprender y respetar cabalmente a los hijos.

-Canción del Pasado parece también una canción muy evocativa, pero que celebra el pasado más que añorarlo. ¿Se considera una persona nostálgica?

Canción del pasado la escribí para un documental, en mi etapa con el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC. Por entonces, a pesar de lo dicho por Jorge Manrique, a mí me parecía que todo tiempo pasado había sido peor. Lo cierto es que el pasado habita entre nosotros de múltiples maneras. Cuando se ha recorrido un buen tramo de vida es normal recordar cosas de antaño, aunque, en mi caso, siempre me las arreglo para tener diversos planes y proyectos.

-¿Hay algo que haya hecho -o que no haya hecho- de lo que se arrepienta?

Me arrepiento de no haber estudiado más. Intenté hacerlo en dos ocasiones, pero no me salió. Acaso debí intentarlo una tercera.

-¿Le preocupa su legado, lo que se diga de usted cuando ya no esté?

He tenido mucha suerte. En vida he podido ver que algunas canciones que compuse sobrevivieron varias décadas. Me siento profundamente agradecido por eso, pero no me hago ilusiones.

Silvio Rodríguez

-En este disco usted suena exultante, vital, jovial. ¿Cómo recuerda a ese Silvio Rodríguez de 1991, con 44/45 años? ¿Extraña algo de esa persona?

Esa persona soy yo mismo, aunque entiendo que quiere subrayar lo que sucede cuando se viven muchos años. No es algo de lo que uno se arrepienta, mucho menos si aprecia lo vivido.

-Por lo demás, ¿qué imagen tiene hoy de esas grabaciones en México junto a Oscarito Valdés Jr., Emilio Vega y Chucho Valdés, en plena gira, ocupando el estudio en tan pocos días, con un ritmo agitado y vehemente para grabar?

Acabábamos de terminar una gira, estábamos entrenados; cada cual hizo lo que le correspondía.

-¿Qué es lo más importante que le entregó Diákara a usted como artista y creador?

La riqueza de trabajar con músicos muy creadores y, obviamente, este disco.

*El disco “Silvio Rodríguez con Diákara”, y un documental acerca del trabajo, lo puedes escuchar y ver a través de este link.

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(1) HHC: El link del video donde Fidel  habla de Patria y Vida en 1999 es este https://www.youtube.com/watch?v=4vwLjg4Uj9I

No es de extrañar que el ex- Orisha Yotuel plagiara a Fidel Castro como hizo antes con el propio Silvio Rodriguez https://www.paginasiete.bo/cultura/2020/1/27/silvio-rodriguez-acusa-de-plagio-orishas-244673.html#!

Aprovecho además para decir que  el Grammy otorgado a la canción de marras, tiene detras denuncias , tratadas de silenciar, de otorgarsele un millon de dolares  para incidir  sobre el premio. https://www.granma.cu/cultura/2021-11-10/revelan-entramado-de-corrupcion-en-los-latin-grammy-para-favorecer-cancion-contrarrevolucionaria algo tampoco nada extraño, cuando de politqueria barata y manipulación siempre esta implicada , lo que es una verdadera mafia que utiliza el tema Cuba para enriquecerse a costa del sufrimiento del pueblo cubano, financiada de los aportes del contribuyente nortemericano, que "generosamente" distribuye el gobierno de EEUU para la " democracia " en Cuba, a los anticubanos de siempre de ambas orillas, y mafia al fin se queda en EEUU la mayor parte de las partidas millonarias de dolares del "botin".

Socialización de la producción, una vez más

Por Rafael Alhama Belamaric

No es necesario escribir lo que está escrito, dicho y debatido no solo entre los expertos e investigadores, sino también con los empresarios, en muchas ocasiones a lo largo de los últimos tres decenios. Hoy me motivó Humberto Herrera Carlés, con su nota-comentario acerca de la reunión con los empresarios. Señala:  “el proceso de socialización de la producción como necesidad objetiva de la práctica, cuando esta frenaba y se contraponía al desarrollo de las fuerzas productivas,  no como una "tarea", agregaría.“ (1)

Los empresarios, y concretamente los directores de empresas, al menos los que peinan canas, y algunas empresarias en la tercera edad bien llevada, han leído y oído tanto discurso, leído tanto material y asistido a tantos cursos, sobre dirección empresarial, que si fuera por esas cantidades nuestra empresa estatal estaría entre las mejores del mundo, la productividad por los cielos, digamos, con la salida de un pantalón cada media hora, y la innovación superándose cada día a sí misma. Lamentablemente, no es así.

Basta presentarlo así, y ya la fecha de elaboración y el nombre del documento lo dice todo. Desde luego, a nadie le pareció importante.

Elaboración propia, del documento “PROPUESTA METODOLÓGICA PARA LA DESCENTRALIZACIÓN  DEL FONDO DE SALARIO EN EL SISTEMA EMPRESARIAL, IEIT, 2010 

Entresaco algunos párrafos del libro “Cuba sin dogmas ni abandonos” de 2005, en el cual me refería al diseño de la participación en el Perfeccionamiento Empresarial, cuando ya habían trascurrido unos años del proceso que debía estremecer a la empresa estatal, y aún se estaba a tiempo para reajustar el proceso.

“Hace unos meses atrás, en el evento del XX Aniversario del CIPS, reflexionamos y expresamos algunas ideas acerca de la “Dimensión Social y su connotación ideológica”. Nos centramos básicamente en algunos conceptos, y sobre todo, en siete de los 17 principios generales que presiden las bases Generales para el Perfeccionamiento Empresarial, que deben dirigir todas y cada una de las acciones de este proceso de transformaciones y cambios”.

“Los principios son la esencia para entender, diseñar y desarrollar una estrategia compleja de cambios multifactoriales de manera que nos permita llevar a cabo un DESARROLLO ASCENDENTE: Esta estrategia no es ni puede serlo sólo de cambios económico-financieros, sino que debe integrar también los cambios de orden político, ideológico, social, cultural y comportamental. A saber, los principios generales 1,2,4,8,14,16,17, sin orden de prioridad”.

Como esto ni se entendió, ni se pudo discutir con los decisores, y mucho menos se llevó a la práctica, a vista de tres lustros pasados, subrayo algunas palabras del párrafo anterior, porque sigue sin atenderse en toda la magnitud y profundidad que requiere el asunto

Más adelante dice: “Esto desde un principio, a nuestro entender, no llegó a percibirse y a explicarse con toda la claridad necesaria, como para cumplir consecuentemente con el principio de “mejora continua”, y ha traído no pocas confusiones que han llevado a la simplificación del proceso, entendiéndolo de manera reduccionista, como algunos cambios de orden estructural o de elementos puramente técnicos.”

Termino las citas con esta parte: “ De manera que el diseño de la participación en el proceso, la participación de los trabajadores, representativa, sustantiva, consultiva, decisoria, cooperativa, o cualquiera que sea el nivel y grado alcanzados en la empresa, no está ni puede estar ajeno a la participación fuera de ella. Por eso, me parece interesante e importante caracterizar el Desarrollo Endógeno de la empresa, que referido al diseño de la participación en la empresa sería un proceso en que se interceptan cuatro planos: el político-ideológico, con capacidad creciente para tomar decisiones propias y definir la estrategia de desarrollo propio; el económico-productivo-financiero que permita la sustentabilidad del crecimiento y la ampliación de la base productiva; el científico-tecnológico, que permita realizar las modificaciones cualitativas de manera periódica y sistemática de acuerdo a las posibilidades; y no sólo estructurales con presiones superiores que obligan a cumplimientos formales según procedimientos preestablecidos para todos por igual; y el cultural, como factor de identidad.”

Que nadie piense que es “baba”, y que no se hace, a su manera, en las empresas capitalistas.

Si esto no se toma en serio no sólo como parte de la dirección empresarial, del trabajo cotidiano en la empresa, en el cual participan TODOS LOS TRABAJADORES COMO SUJETOS,  que efectivamente obliga a estudiar y profundizar en temas inusuales de la sociología, la psicología, organizacionales, comportamentales, y sólo se entiende como fórmulas tecnológicas que alguien va a aplicar, no habrá  avances en y de la empresa estatal socialista.

Si no se toma en serio, que nuestro gran y grave problema, que se puede ir proyectando de muchas formas complejas y conflictivas en las nuevas condiciones de la empresa estatal, es el de la socialización de la producción, en cada uno de sus momentos, nada se ha entendido de los cambios profundos que se deben acometer. Compromiso social, responsabilidad social, también están estrechamente interrelacionados. Desde la teoría marxista se pueden encontrar infinidad de artículos en sitios como Cuba Siglo XXI. (2)


(1) https://cubayeconomia.blogspot.com/2021/11/tengamos-empresas-cada-vez-mas.html

(2) Cuba Siglo XXI https://www.nodo50.org/cubasigloXXI/